Como un mecanismo de transparencia y acceso a la información pública, y en concordancia con las Políticas de Buen Gobierno de la Universidad del Valle, la Facultad de Artes Integradas invita a la comunidad universitaria y público en general al acto de Rendición Pública de Cuentas vigencia 2022.
El evento se llevará a cabo el próximo lunes 8 de mayo de 2023 a las 2:00 p.m. en el auditorio Carlos Restrepo del edificio E17 del Campus Meléndez. El evento también será transmitido en vivo por la página de Facebook de la Facultad.
En la Rendición Pública de Cuentas, el decano Cristian David Chamorro Rodríguez, estará acompañado de todo su equipo directivo.
Para consultar algún tema específico en la Rendición de Cuentas 2022, escriba sus preguntas o comentarios aquí.
Para leer los informes de la Vicedecanatura Académica, Vicedecanatura de Investigaciones, Dirección de Posgrados y Dirección de extensión, ingresa al micrositio web de la Rendición de Cuentas.
El pasado 28 de abril la Universidad del Valle cerró un importante ciclo de su historia con el acto de entrega oficial de la Casa de Oficinas Administrativas por parte de la Fundación Universidad del Valle sede Caicedonia a la institución.
El rector Edgar Varela Barrios recibió de mano de la Fundación Universidad del Valle Caicedonia las escrituras que acreditan a la Univalle como dueña total de los predios donde funciona la Universidad y celebró las puertas que se abrirán para los caicedonitas con esta donación.
“Hoy, tras la liquidación de la Fundación de la Universidad del Valle en Calcedonia, la Universidad del Valle recibió la propiedad de la última parte del edificio donde funcionaban sus oficinas, tal como estaba prescrito en los estatutos de la Fundación, según los cuales todos los bienes y los activos que la fundación tuviera, cuando se liquidara, volverían a nuestra universidad”, explicó el rector Varela.
Este predio se suma al aulario y a los laboratorios para conformar una planta propia donde la institución contará con toda la facultad para adelantar procesos de inversión, mantenimiento y mejoramiento de la infraestructura para el beneficio de la educación de toda la juventud del norte del Valle.
Durante su intervención, el director de la sede Caicedonia Carlos Hernán Suárez manifestó su emoción al contar con espacios propios para fortalecer la parte académica, social e investigativa de la universidad.
“Para nosotros es muy significativo contar con espacios propios para fortalecer todos los aspectos misionales de la institución en Caicedonia y gestionar obras que redunden en el bienestar de los estudiantes, así como de profesores, funcionarios y la comunidad universitaria en general”, manifestó el director de la sede.
En este sentido, el rector anunció que la universidad adelantará trabajos con las direcciones de Planeación y de Infraestructura Universitaria para avanzar en la siguiente etapa: la construcción de un módulo adicional que permita la ampliación de la infraestructura de la sede Caicedonia.
“Tuvimos la ocasión de visitar la parte posterior de la edificación, demolida por riesgo, y enviaremos a nuestros arquitectos para avanzar en la construcción de un módulo que aumente los espacios para la comunidad universitaria. Actualmente hay cerca de 600 estudiantes que no sólo son de Caicedonia, sino de toda la región del paisaje cultural cafetero, y vamos a seguir consolidando la infraestructura para avanzar en la calidad académica que se basa no solo en profesores y en dotación, sino también en edificios dignos”, sentenció el profesor Varela.
Asimismo, la secretaria de Educación y Cultura de Caicedonia, Carolina Escobar, aprovechó el evento oficial para hacer un llamado a los caicedonitas a que hagan parte de la universidad más importante del suroccidente colombiano. “Esta entrega, sumada a los compromisos de crecimiento, hacen que nuestro municipio tenga garantía del derecho a la educación universitaria; que nuestros estudiantes no tengan que desplazarse a otros municipios porque aquí encuentran la mejor educación. Desde la administración municipal también apoyamos a la universidad con donaciones y convenios, así que invitamos a todas las personas de Caicedonia a formarse y que, desde sus conocimientos, continuemos construyendo entre todos el municipio que queremos”, expresó.
El evento fue presenciado por estudiantes, profesores, funcionarios y administrativos de la comunidad académica de la Universidad del Valle. Con esta entrega oficial, la Universidad del Valle refuerza su compromiso con la educación superior de calidad en Colombia y su papel como institución líder en la región.
Tres jóvenes univallunos se unieron para crear un emprendimiento que tiene como propósito que las personas puedan mantener la conectividad en lugares donde no hay acceso a fuentes de energía eléctrica. Vestitec, que tiene la consigna de vestir con tecnología, es el nombre de la empresa creada por Karen Ibargüen, estudiante del programa de Filosofía, Gerson Javier González del programa Ingeniería de Materiales y el egresado del programa de Ingeniería Electrónica Misael Madrid.
Los jóvenes pertenecen al Pacífico Colombiano y observando a los pescadores de Guapi notaron que estos no podían permanecer en contacto con sus familias mientras trabajaban por la falta de acceso a fuentes de energía para cargar sus teléfonos móviles. Fue así como surgió la idea de crear chaquetas y chalecos con un panel solar portátil, conectado a una fuente de almacenamiento dentro los bolsillos que permite recargar la batería del teléfono.
“Viendo esa problemática y entendiendo que estamos en el cambio a la energía renovable, pensamos en cómo hacerla portátil para utilizarla en cualquier momento y además, en nuestras prendas”, afirma la estudiante Karen Ibargüen, quién también preside Macoas, uno de los grupos estudiantiles afro de Univalle.

El panel solar capta cualquier fuente de energía en el espacio y, por medio de un conductor, la transmite hasta la fuente de almacenamiento, que tiene reguladores para proteger el dispositivo móvil.
El equipo desarrolló el primer prototipo de chaqueta con apoyo del Ministerio de Ciencias y también obtuvo la patente de la Superintendencia de Industria y Comercio. Entre sus productos, Vestitec ofrece un chaleco africano confeccionado por madres comunitarias del municipio de Villa Gorgona, de esta manera se enlaza a otro emprendimiento.

Los jóvenes univallunos comercializan sus productos por medio de la página web www.vestitec.com.co
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A través del Programa Institutos de Verano para Líderes estudiantiles en Liderazgo femenino (SUSI for student leaders on Women’s leadership), el Departamento de Estado de los Estados Unidos y la Embajada de ese país en Colombia, dos estudiantes de la Universidad del Valle participarán en una experiencia que les permitirá mejorar sus capacidades y liderazgo.
Las beneficiarias de esta iniciativa son Yury Katherine Mosquera Escobar, de octavo semestre de la Licenciatura en Español y Filología, y Marcela Estefanía Guerrero Vera, de séptimo semestre de Ingeniería Agrícola y una de las integrantes del Cabildo Indígena Universitario.
El programa se llevará a cabo en Estados Unidos entre el 8 de julio y el 18 de agosto de este año en la Universidad de Arizona en Tucson.
SUSI para estudiantes líderes es un programa intensivo de estancia corta que ofrece a estudiantes una comprensión más profunda de los Estados Unidos y al mismo tiempo, mejorar sus habilidades de liderazgo. SUSI consiste en un programa académico de cuatro semanas, con una serie de seminarios, presentaciones grupales y clases. El programa será complementado por visitas, actividades culturales y de servicio comunitario.
Cada programa SUSI albergará a 20 participantes de Colombia, Costa Rica, Guatemala, Haití, Honduras, Nicaragua, México, Panamá y República Dominicana. SUSI con enfoque en el liderazgo de las mujeres proveerá a los participantes una visión sobre las mujeres líderes de los Estados Unidos en el gobierno, negocios, sector privado y educación.
Algunos de los temas incluirán la historia de los derechos de las mujeres en los Estados Unidos, problemas de género y raciales, problemas de la comunidad LGBTQI para su inclusión en los Estados Unidos y Latinoamérica, retos actuales de los problemas de género global, el impacto económico de la pandemia en la vida de las mujeres y niñas, y el incremento de la participación de mujeres indígenas y afrolatinas en sus países.
Las participantes se reunirán con organizaciones locales, estatales, privadas y sin fines de lucro que trabajan en el campo. También serán desafiadas a crear proyectos comunitarios de seguimiento para implementar en sus comunidades de origen al regresar a sus países de origen.
Yury Mosquera fue postulada por el Centro Cultural Colombo Americano y es becaria del programa Martin Luther King, que tiene como propósito la formación en el idioma inglés y fortalecer las habilidades de liderazgo de los beneficiarios, a fin de que puedan participar y liderar iniciativas que contribuyan al desarrollo de las comunidades más vulnerables.
Yury desea convertirse en un referente femenino que aporte a su población con nuevos conocimientos y oportunidades en la promoción de la educación como una de las herramientas para mitigar la desigualdad que viven las mujeres afrodescendientes en Cali y en el sur del país, que alberga la más grande población afro en Colombia.
Su liderazgo la llevó a hacer parte del Colectivo Afrodescendiente Pro-Derechos Humanos Benkos Vive - CADHUBEV, organización afro estudiantil de base comunitaria afrocolombiana.
Por su parte, Marcela Guerrero es una joven perteneciente al Pueblo de los Pastos, resguardo indígena de Ipiales. Es una de las líderes de su comunidad, ha sido voluntaria en el trabajo con niñas y adultos mayores, en la preservación de una escuela de música autóctona; ha trabajado en la atención a jóvenes víctimas de acoso y discriminación en el ámbito educativo, debido a los retos culturales y del idioma. Hace parte del Cabildo Indígena de la Universidad del Valle; busca formarse y mejorar sus habilidades de liderazgo para apoyar aún más las estrategias de empoderamiento de las niñas y las mujeres de su resguardo.
Ambas estudiantes son monitoras de apoyo de la Oficina de Asuntos Étnicos de la Vicerrectoría de Bienestar.
La Escuela de Salud Pública de la Universidad del Valle invita a participar del Foro para la Salud Pública: "La formación de pregrado y posgrado en el área de salud pública de la Universidad del Valle frente a la reforma de salud en Colombia", que se realizará el próximo miércoles 3 de mayo, a las 5:00 p.m., en el Auditorio Ives Chatain, Campus de San Fernando.
Este foro tiene como propósito generar un espacio para conocer las fortalezas de la formación de pregrado y posgrados en las áreas de salud pública de la Universidad del Valle frente a la reforma a la salud en Colombia
Como ponentes invitados estarán Daniel Cuartas Arroyave, Alexander Almeida Espinosa, Ricardo González Duarte, profesores de posgrado de la Escuela de Salud Pública de la Universidad del Valle.
Los Foros para la Salud Pública son espacios académicos que permiten el encuentro entre la academia, la sociedad civil, los diferentes sectores sociales y el Gobierno para generar discusiones abiertas, propositivas y claras sobre temas de interés para la Salud Pública.
Inscripciones en el siguiente enlace
La Escuela de Estudios Literarios de la Facultad de Humanidades de la Universidad del Valle invita al conversatorio "Narrativas de la memoria: Un diálogo sobre diarios y autoficciones desde la creación y la reflexión del Yo", que se realizará este viernes 28 de abril, a las 6:00 p.m., en el Auditorio Ángel Zapata, Biblioteca Mario Carvajal.
Los invitados son los estudiantes Laura Daniela Parra Quiroga, David Gómez Cortés y Laura Inés Sinisterra Gomez. El conversatorio será coordinado por los profesores Hernando Urriago y Alexander Erazo.
Esta actividad se realiza como parte de la programación de Viernes de Letras, programa de extensión de la Escuela de Estudios Literarios, con el apoyo del Área Cultural de la División de Bibliotecas y de la Rectoría.
Las escrituras autobiográficas y su rotundo auge en el siglo XXI han despertado el interés del ámbito académico por estudiarlas, leerlas críticamente y explorar diversas posibilidades de creación literaria. Ello se da con base en las particularidades genéricas de las autobiografías, las autoficciones, los diarios, las correspondencias y otras modalidades donde se expresan aspectos como la subjetividad, la identidad y la memoria.
En este conversatorio participarán tres estudiantes de la Licenciatura en Literatura que han incursionado en la reflexión y en la dimensión creativa de las narrativas del yo a través de monografías escritas en 2022. Por un lado, David Gómez hablará sobre las hibridaciones textuales y la metaficcionalidad en el escritor Mario Bellatin; por el otro, tanto Laura Daniela Parra como Laura Inés Sinisterra compartirán su experiencia estética emanada de la creación autorreferencial, materializada en dos interesantes y sugestivos diarios que a la vez son mementos, narrativas fisuradas y radiografías difuminadas de la subjetividad juvenil.
Como parte de la programación de la Feria Internacional del Libro de Bogotá 2023, el Programa Editorial de la Universidad del Valle realizará la presentación del libro El derecho al agua. De las corrientes globales a los cauces nacionales, que se llevará a cabo este viernes 28 de abril, a las 6:00 p.m., en el Pabellón 3, Nivel 2, Stand 333 de Corferias.
La autora del libro es la docente Cecilia Orozco Cañas, profesora titular del Departamento de Geografía de la Facultad de Humanidades.
El libro se centra en la concepción, el ejercicio y la aplicación jurídica de la protección del agua y esboza asimismo la lógica y las relaciones que se pueden construir en campos interdisciplinarios, para apoyar la difusión, el conocimiento y los instrumentos que nos ayuden a conservar la naturaleza excepcional de Colombia, un país que en poco tiempo ha perdido sus bosques y riquezas hídricas, a la sombra de falaces propuestas económicas que están acabando con las fuentes de vida.
Paradójicamente, nuestra carta magna, a pesar de que ha tenido múltiples reformas desde su promulgación en 1991, no contempla directamente los derechos al saneamiento y al agua, el más importante de los derechos, del cual se deriva la vida y es origen de otros derechos. El derecho al agua. De las corrientes globales a los cauces nacionales presenta los mecanismos jurídicos para defender este derecho y tratar de que se incluya en nuestra Constitución Política, con miras a obtener el estatus de un derecho fundamental, de aplicación inmediata, obligatoriedad y efectos vitales.
Sobre Cecilia Orozco Cañas
Profesora titular de la Universidad del Valle, es abogada ambientalista, con Maestría en Políticas Públicas y Gestión, y especializaciones en Administración Pública y en Políticas Públicas.
En 1995 fue directora de la Regional Suroccidente del Ministerio del Medio Ambiente, Unidad de Parques Nacionales Naturales. Entre 1992 y 1994 coordinó diversos proyectos ambientales en la Alcaldía de Cali, en el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, además de prestar asesoría jurídica a las Empresas Municipales de la ciudad. Fue copartícipe en la creación del Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (DAGMA).
Desde 1997 es docente de tiempo completo y está adscrita al Departamento de Geografía, donde imparte las cátedras de Legislación ambiental y recursos hídricos, Territorio y medio ambiente, Constitución y territorio, Política ambiental y Gestión territorial. Entre 2007 y 2013 se desempeñó como vicedecana académica de la Facultad de Humanidades.
Ha dirigido investigaciones como Ordenamiento territorial y medio ambiente. Incidencia de las normas jurídicas. Valle del Cauca, 1990-1998, financiada por COLCIENCIAS. Con el grupo Territorios ha participado en las investigaciones: Caracterización espacial de los centros poblados de Bahía Málaga, Del territorio heredado de la Colonia al de la República. Conformación de límites internos y externos de Colombia y Aproximaciones al paisaje y las bellezas escénicas naturales. Río Apaporis.
Con la escritura del libro El derecho al agua. De las corrientes globales a los cauces nacionales explora las dinámicas jurídicas para la defensa del agua, como esencia y garantía de continuidad de la vida.
La egresada de la Universidad del Valle María del Rosario Mina Rojas fue designada por el gobierno nacional como nueva embajadora en Sudáfrica.
Mina Rojas es trabajadora social de la Facultad de Humanidades de Univalle y magíster en Educación desde la Diversidad de la Universidad de Manizales.
Esta defensora de los derechos colectivos del pueblo afrodescendiente tiene una amplia trayectoria en los ámbitos académico, organizativo y político como consultora, investigadora y panelista nacional e internacional, con extensa experiencia en organización y educación comunitaria con énfasis en identidad étnico-cultural, derechos humanos, perspectiva de género y afrofeminismo.
Durante más de tres décadas ha participado en procesos colectivos de formación y de producción de conocimiento desde pedagogías tradicionales ancestrales y populares comunitarias con jóvenes, mujeres y organizaciones de comunidades del pueblo afrodescendiente.
Trabajó para la International Organization for Migration en el diseño de la política preventiva étnica de la Procuraduría General de la Nación, para el Sonja Haynes Stone Center for Black Culture and History en el desarrollo de la Conferencia Internacional de Jóvenes Afrodescendientes, como coordinadora de incidencia de Afrodes para la protección de los derechos humanos de las comunidades afrocolombianas en situación o riesgo de desplazamiento forzado en Estados Unidos y como asistente legal y dinamizadora de procesos educativos para trabajadores agrícolas inmigrantes en la Central Virginia Legal Aid Society.
También preside el Fondo de Acción Urgente para América Latina y El Caribe y hace parte de la Red de Solidaridad Afrocolombiana en Estados Unidos, de Black Alliance for Peace, y de la Red de Investigación y Acción Antirracista.
El rector de la Universidad del Valle Edgar Varela Barrios representó con su voz a toda la comunidad universitaria al expresar su agradecimiento al profesor Alberto Guzmán Naranjo en medio del homenaje a su vida y obra, celebrado el pasado 21 de abril en la sala Beethoven del Instituto Departamental de Bellas Artes.
No soy un músico experto, pero como lector, he podido acercarme a la parte escrita y, por supuesto, como aficionado a la música, reconozco algunos de los trazos más importantes que están en la obra del profesor Alberto Guzmán. Recuerdo mucho en este mismo escenario, hace algunos años, la presentación de "El río de los muertos", un oratorio que escribió y del que también hizo la composición musical. También hizo coescritura con el actual decano de Humanidades Darío Henao en un trabajo muy interesante sobre Jorge Isaacs.
Es muy importante destacar que la Universidad del Valle es una universidad en el sentido íntegro de la palabra. Comenzó hace 77 años como una universidad muy centrada en dos áreas instrumentales del saber, que aún siguen siendo los ejes de nuestra universidad: los programas de Ciencias de la Salud -la entonces Facultad de Medicina, Enfermería y programas conexos- y también los programas y carreras de lo que luego sería la Facultad de Ingenierías.
En los años 40 y 50, las características de nuestra universidad eran la formación técnica, al punto que su primer nombre fue Universidad Industrial del Valle. Al final de la década de los 50, Univalle y sus líderes, sobre todo un rector visionario que fue Mario Carvajal, concibieron la universidad más allá de estas importantes áreas como ciencias técnicas en la salud e ingenierías y comenzaron los estudios de lo que luego sería la Facultad de Humanidades y, en el marco de esos estudios, también los estudios en el campo del arte y en áreas conexas como la creación de la entonces Facultad de Arquitectura.
Hoy, Univalle tiene la Facultad de Artes Integradas, una de las más significativas e importantes del país. Tenemos Departamento de Diseño en el marco de esta facultad, una Escuela de Comunicación Social, que es una de las más emblemáticas, con un énfasis bastante fuerte tanto en la reflexión teórica como en la producción audiovisual, pionera en el cine colombiano. Tenemos también el Departamento de Artes Escénicas, una muy importante escuela de teatro fundada por uno de los mejores escritores, actores y directores de teatro, que fue Enrique Buenaventura, con la gente con la que él fundó el Teatro Experimental de Cali.
Tenemos un pregrado que también trabaja los temas de danza, una vieja articulación de nuestra universidad con Incolballet que es el único colegio público estatal que existe en nuestro país para la enseñanza de la danza clásica. También tenemos la Escuela de Arquitectura y la Escuela de Música, de la que hace parte Alberto desde hace muchísimos años.
Hoy somos de las pocas escuelas de música que tiene formación posgradual. No es usual en el campo de la música que existan maestrías. Además, hemos liderado desde la Facultad de Artes con el acompañamiento de la Rectoría, un Doctorado en Artes en Alianza con la Universidad de Granada y otras instituciones de la región autónoma andaluza.
Y no solamente estamos en Cali. Desde hace bastantes años con la Escuela de Música dimos un paso para que en Buga pudiera existir el programa de pregrado en música. Contamos con una muy buena infraestructura de equipos y profesores en el municipio. Tenemos desde la Escuela de Música una relación muy estrecha con la Secretaría de Cultura y con las casas de cultura de muchas municipalidades del Valle del Cauca. Personalmente he estado en un par de sitios que tienen relación estrecha con la Escuela de Música, con sus casas de la cultura los municipios de Candelaria y Sevilla y podríamos colocar muchísimos más ejemplos en esta dirección.
Alberto fue también director durante un tiempo de la Filarmónica del Valle, dirigió conciertos como director invitado y hay una relación muy simbiótica entre la Escuela de Música y todas las expresiones musicales y culturales de nuestro departamento.
Cali celebra ser capital mundial de la salsa y desarrollar la Feria de Cali. Hay más de 45 orquestas populares afincadas aquí mismo en esta ciudad. También somos, desde hace bastantes años, la sede del evento musical más importante del Pacífico en música que es el Petronio Álvarez. Todo eso lo podemos hacer porque instituciones del Estado, el Instituto Popular de Cultura, el Instituto Departamental de Bellas Artes y la Escuela de Música de nuestra universidad forman músicos competentes técnicamente, pero también competentes desde las ciencias humanas, porque articulan la creatividad musical a otros campos de la cultura y las artes, a los saberes, a las prácticas y a los modos de ser de nuestra región vallecaucana y de la región Pacífica colombiana.
En buena parte de la obra de Alberto, como de muchos otros de nuestros profesores, se expresa esa articulación entre la música, la cultura clásica universal y las expresiones territoriales que hacen tan rico y pertinente el trabajo de la Facultad de Artes Integradas y de sus distintas escuelas, entre ellas la Escuela de Música.
Yo quiero felicitar a Alberto por la obra que ha hecho a lo largo de más de tres décadas. Sé que está escribiendo en estos momentos un trabajo sobre Luis Carlos Figueroa y trabaja en otro documento con el profesor Darío Henao.
Alberto, como muchos otros intelectuales, no para nunca de hacer cosas, de trabajar, de escribir, de enseñar, de tener ideas y de cooperar en distintos proyectos. Desde que soy rector ha sido una persona clave para muchas de las actividades que en el campo de la extensión y de la proyección en la cultura de nuestra universidad.
Te quiero dar las gracias en nombre de toda la comunidad universitaria, de tus colegas, de tus alumnos. Es un honor saber que podemos contar con tu vida y con tu obra como un testimonio para los colombianos y para todo el mundo. Muchas gracias.
El pasado viernes 21 de abril de 2023 la dirección universitaria realizó un homenaje a la vida y obra de Alberto Guzmán Naranjo, una velada en la cual los asistentes disfrutaron de fragmentos de varias de las composiciones de este director, compositor y pedagogo. Las siguientes fueron las palabras del maestro durante el acto.
Debo decir que me intimida profundamente el saberme objeto de un homenaje, palabra que la Real Academia define como la demostración pública de admiración y respeto hacia una persona y sé que las personas que suscitan mi admiración no se parecen a lo que creo que soy, un ser corriente que ha dedicado su vida a navegar en la religión artística, como dice el escritor Iván Olano: a vivir en la embriaguez del asombro, al sagrado pavor de existir, como en el verso de William Ospina.
En 1980 Juan Carlos Onetti recibió como homenaje el Premio Cervantes y dijo en sus palabras de agradecimiento que nunca había sabido hablar bien y que la elocuencia, atributo muy hispánico, le había sido vedada.
A falta de la deseada elocuencia permítanme contarles, brevemente, que he pasado cincuenta y dos años de mi vida en la Universidad y que debo agradecer, como nos enseñó Borges, al divino laberinto de los efectos y las causas, que esta decisión generosa de la dirección universitaria, encabezada por el Señor Rector Edgar Varela, me haga objeto de un homenaje que acepto con timidez como un don que me conmueve y que agradece mi familia.
Cuando pienso en tantos años de universidad, mis años de estudiante y los años de docencia debo mencionar algunos nombres que están profundamente grabados en mis recuerdos: esos queridos Maestros que marcaron un rumbo indeleble en mi formación: Guillermo Restrepo, mi profesor de matemáticas en la Escuela de Ingeniería eléctrica; la inolvidable Sofy Arboleda de Vega, música e historiadora del arte; Estanislao Zuleta y su diálogo permanente con el conocimiento; Darío Henao Restrepo, orientador de mis estudios sobre las músicas afroamericanas, Mario Gómez-Vignes y esas largas, estimulantes, charlas sobre música y de manera especial el Maestro Léon J. Simar, quien dedicó cinco años a mi formación musical, abriendo las puertas de la composición, la dirección coral y la dirección de orquesta.
Como docente siento un profundo agradecimiento a un número importante de estudiantes que me permitieron sembrar semillas musicales que con el paso de los años han dado frutos de gran valor para la cultura nacional. Y si he tenido algún éxito en esta tarea es porque en vez enseñar cosas -bien consignadas en las enciclopedias- he tratado de comunicar un amor en la manera de tratar con esas cosas. Si evito mencionar nombres es por el respeto a tantos que quedarían por fuera pero que saben que los llevo en mi corazón.
Creo que el trabajo docente es un arduo tejido entre la memoria y el olvido. Cuando los antiguos clásicos decían que verba volant, scripta manent, se estaban refiriendo a esa dialéctica entre memoria y olvido. Ante el descubrimiento de la escritura, cuenta Platón que el faraón egipcio Tamús dijo que el cultivo de la escritura iba en detrimento de la memoria y favorecería el olvido. Sócrates, Buda, Pitágoras, Cristo, jamás escribieron, pero hubo un momento, como lo cuenta bellamente Irene Vallejo en El Infinito en un Junco, en que surgió el temor de que la tradición oral estuviera amenazada y fuese necesaria la escritura para hacer perdurar el legado de los antiguos.
La Universidad, esa feliz creación del siglo XII europeo, junto a la invención de la imprenta se propuso mantener en la escritura una tradición cultural milenaria. Sin embargo, en nombre de ese sabio principio, el colonizador español se sintió autorizado a eliminar la memoria de innumerables pueblos americanos. Cuando el cura Vicente de Valverde exige a Atahualpa que bese ese extraño objeto, la biblia, donde está la verdad del mundo, el Inca constata que el libro no le habla y lo arroja lejos, y este gesto fue suficiente para que el invasor español se sintiera autorizado a masacrar todo un pueblo.
Uno de mis últimos esfuerzos como docente, antes del necesario retiro, ha sido despertar la conciencia de la pluralidad de las culturas musicales, en su gran mayoría de tradición oral, pero sistemáticamente tenidas a menos por un asfixiante eurocentrismo colonialista. Por fortuna la humanidad ha persistido en la transmisión oral de su memoria, poética, literaria y musical, dejando la escritura para una élite intelectual y manteniendo en el pueblo sencillo el placer de oír contar, de oír cantar, como podemos apreciar en las comunidades indígenas y en los herederos de la diáspora africana. La Universidad es el campo privilegiado para alimentar ese diálogo entre la escritura y las culturas ágrafas.
La Universidad ha sido muy generosa conmigo al posibilitar que una parte importante de mi trabajo estuviese dedicado a la investigación y la invención musical.
Muchas gracias.
Vea aquí la transmisión del evento.