'La práctica escenográfica', encuentro con el maestro Julián Hoyos

La Maestría en Creación y Dirección Escénica, adscrita al Departamento de Arte Escénicas, invita a los estudiantes y egresados del Programa Académico de Licenciatura en Arte Dramático al conversatorio denominado La práctica escenográfica, a cargo del maestro Julián Hoyos, este viernes 29 de junio, a las 10:00 am., en el Salón de la Maestría (Espacio 4019, edificio 314).

El maestro Julián Hoyos es un experimentado escenógrafo y arquitecto, egresado de New York University y de Cornell University. Se ha desempeñado como escenógrafo en importantes óperas como Florencia en el Amazonasy la zarzuela Cecilia Valdés en Bogotá. En Estados Unidos ha realizado escenografías para producciones como Boris Godunov y en teatro se destacan La forma de las cosas y The Pillowman; en el teatro musical ha trabajado con Miisi y tiene un amplia experiencia en el Teatro Nacional.

También ha trabado con importantes directores como Pedro Salazar, Mario Morgan, Pawel Nowicki y Jorge Alí Triana.

En la actualidad, el maestro Julián Hoyos se desempeña como invitado en la primera cohorte del Programa Académico de Maestría en Creación y Dirección Escénica, que gracias a su carácter intensivo de cinco semanas de clases, permite la presencia en Cali de grandes especialistas en la dirección, la dramaturgia, la escenografía, la producción y el campo teórico.

Fecha: Viernes 29 de junio

Lugar: Espacio 4019, edificio 314

Hora: 10:00 am.

Informes: escenicas.univalle.edu.co

Estudiantes mexicanos en sedes de la Universidad

Un grupo de 30 estudiantes mexicanos y colombianos participan del XXIII Verano de la Investigación Científica y Tecnológica del Pacífico que se realiza en la Universidad del Valle -Sede Zarzal.

El Verano de la Investigación Científica y Tecnológica del Pacífico es un programa académico que convoca, anualmente, a estudiantes destacados para realizar una inmersión de dos meses en dos centros de investigación, uno en México y otro en el país seleccionado para la movilidad.

El Verano de la Investigación Científica y Tecnológica del Pacífico hace parte de un proyecto interinstitucional para el fortalecimiento de la investigación y el posgrado del Pacífico, ‘Programa Delfín’, fundado en 1995 por iniciativa de la Universidad de Occidente del Estado de Sinaloa de México.

El ‘Programa Delfín’ busca la convergencia de ideas y aportes académicos en pro de crear una cultura científico-tecnológica por medio de actividades de divulgación para el conocimiento, aprovechamiento y valoración de las tareas de investigación y posgrado que realizan las instituciones de educación superior del Pacífico.

La realización del Verano, en el país, tiene como objetivo la articulación de las instituciones de educación superior entre México y Colombia, el fortalecimiento en los procesos de investigación en el Sistema de Regionalización y la formación de capital intelectual de alto nivel académico que contribuyan en el desarrollo regional, nacional e internacional.

Los estudiantes interesados en participar del Programa deben cumplir al menos uno de los siguientes requisitos: estar afiliado al Programa Delfín, no haber realizado dos veranos anteriores o, estar cursando al momento de realizar la solicitud cuarto semestre con un promedio mínimo de 4,5.

Las áreas de conocimiento científico y tecnológico que hacen parte del programa son área I: física, matemáticas y ciencias de la tierra, área II: biología y química, área III: medicina y salud, área IV: humanidades y ciencias de la conducta, área V: sociales y económicas, área VI: biotecnología y ciencias agropecuarias, área VII: ingeniería e industria.

En esta versión del Verano participarán las sedes regionales de Zarzal, Yumbo, Caicedonia y Buenaventura de la Universidad del Valle, la Universidad Santiago de Cali, elInstituto Politécnico Nacional, el Instituto Tecnológico de Acapulco, Universidad Autónoma del Estado de México, entre otros.

 El Verano culminará el próximo tres de agosto en el marco del ‘Congreso del Verano’, evento en el cual los estudiantes presentan los proyectos desarrollados durante el Programa, que se realiza para el fomento de la ciencia, innovación y generación de conocimiento en la comunidad.

Celebración día Nacional del Servidor Público

Universidad del Valle
Celebración día Nacional del Servidor Público
Miércoles 27 de junio de 2018

Con motivo de la celebración del Día Nacional del Servidor Público, la Dirección de la Universidad del Valle ha preparado una jornada lúdico-recreativa para todos los funcionarios de la Institución.

La jornada se llevará a cabo en la Plazoleta de Ingeniería del Campus de Meléndez y en la Plazoleta como en el Campus de San Fernando y tendrá diferentes actividades como la Copa Mundialista del Funcionario Público, clase de Zumba Fitness y una muestra cultural del Grupo Folclórico Carmen López. Te invitamos a participar de todas las actividades programadas.

Por favor traer ropa cómoda. Anímate y participa.

A continuación la agenda:

Campus de Meléndez Plazoleta de Ingeniería

8:30 a.m. Apertura de la Jornada

9:00 a.m. Presentación Grupo Danzas Folclóricas Carmen López

9:30 a.m. Inicio actividades lúdicas recreativas. Para estas actividades se recomienda llevar ropa y zapatos cómodos

- Clase de zumba fitness
- Stand para evaluación riesgo cardiovascular Programa "Cuida tu corazón"
- Copa mundialista del funcionario público. Organiza tu equipo de 6 personas e inscríbete al link: https://goo.gl/forms/2MFJ1g6LNWYOV8LC2
- Muestra Comercial de nuestros aliados estratégicos

12:00 m. Premiación Copa Mundialista

Campus de San Fernando Plazoleta Gabriel Velásquez Palau (Zona Verde Facultad de Odontología)

8:30 a.m. Apertura de la Jornada/Plazoleta Gabriel Velásquez Palau

9:00 a.m. Zona Verde Facultad de Odontología

Espacio de integración e interacción saludable actividades lúdicas recreativas, juegos tradicionales.

- Tabla Periódica de los Recursos Univallunos
- Salta lazos
- Ponchao
- Bulabula
- Carrera de cucharas y peloticas ping pong
- Rayuela
- Juego Twister
- Juego de sapo
- Pintura de mural

10.00 a.m. Aerorumba - Plazoleta Gabriel Velásquez Palau

12:00 m. Fin de la Jornada

Así es la estrategia de los árboles tropicales para capturar luz

Tomado del portal noticiasdelaciencia.com.

La Universidad Rey Juan Carlos (URJC) (España), en colaboración con científicos de la Universidad Complutense de Madrid y de las Universidades del Valle y Javeriana de Cali (Colombia), ha participado en un estudio, publicado en la revista Frontiers in Plant Science, que demuestra que la estructura de las plantas les permite capturar la luz en función de las horas del día. “Conocer mejor esta variación diurna de la luz es importante porque las plantas dependen de la luz para obtener energía”, afirma Agustina Ventre, investigadora del Área de Biodiversidad y Conservación de la URJC.

Las plantas, a medida que crecen, van colocando sus ramas y hojas en los sitios más adecuados para capturar la luz y así configurar su propia estructura. En las especies de interior se puede observar esta estructura de crecimiento hacia la luz, puesto que tanto las hojas como la propia planta suelen orientarse hacia la ventana. En este sentido, la luz funciona como un estímulo de crecimiento espacial, provocando que la planta se desarrolle en la dirección de la procedencia lumínica. Sin embargo, la cantidad y dirección de la luz varían a lo largo del día, lo que significa que también hay un estímulo temporal que podría estar afectando a su crecimiento.

En un principio, las primeras hipótesis hacían pensar que las horas puntas de captura de luz coincidirían con el mediodía. Sin embargo, como destaca Ventre, los resultados han sido sorprendentes. "Hemos encontrado que las hojas y las copas tienen diferentes horas punta de captura de luz”.

Este trabajo pone de manifiesto que las hojas sí buscan capturar la máxima cantidad luz en las horas centrales del día, mientras que las copas prefieren hacerlo por la mañana y por la tarde, dejando la hora valle a mediodía. “Estas copas tienen un hueco en el centro donde hay menos hojas, lo que les permite ‘evitar’ la luz más intensa del mediodía, cuando el sol está alto en el cielo”, explica la investigadora de la URJC.

El estudio se ha llevado a cabo en el sur de Colombia, usando una especie de árbol tropical con interés agronómico, el guayabo (Psidium guajava). En este tipo de árbol, la captura de luz viene determinada por la inclinación de las hojas y por las sombras que se producen en la copa. Por esta razón, “medimos la inclinación de 50 hojas por árbol en 9 guayabos (450 hojas en total) y la captura de luz de toda la copa, teniendo en cuenta que hay zonas de la copa con muchas hojas y zonas con ‘huecos’, en los que no hay hojas y, por tanto, no capturan luz”, describe Agustina Ventre.

La captura de luz a escala de copa se ha podido estimar mediante fotografía hemisférica, que consiste en hacer una fotografía de la copa desde debajo, usando una cámara digital corriente con un objetivo de ‘ojo de pez’, que tiene un campo de visión de 180º. Un análisis posterior de la fotografía ha permitido a los investigadores calcular cuánta luz puede capturar la copa en cada momento del día.

Una explicación posible es que las hojas y las copas tengan que priorizar funciones distintas. Las hojas tienen la función específica de realizar la fotosíntesis para obtener energía, por ello, se espera que capturen la luz suficiente para realizar este proceso.

El estudio en guayabo ha revelado un ritmo de captura diurna de la luz diferente de lo que se conocía en otras especies de sol. “Por ejemplo, el mediodía es la hora valle de las hojas del olivo silvestre en España, justo lo contrario que las hojas del guayabo. Esta es una muestra de que la diversidad de formas de plantas presentes en la naturaleza representan distintas soluciones para resolver un problema común”, destaca la investigadora.

Además, este trabajo destaca la importancia de tener en cuenta la distribución de los recursos en el tiempo y no solamente su cantidad. “Si en un lugar llueve 300 mm al año, no es lo mismo que llueva 1 mm cada día a que lo haga todo el mismo día y el resto del año haya una sequía total. La distribución de la lluvia en el tiempo tiene serias consecuencias para la producción agrícola. Con la captura de luz en árboles pasa algo similar en términos de coste-beneficio: no es lo mismo capturar mucha luz a mediodía con el riesgo de quemarse, que capturar luz de baja intensidad, pero segura, por la mañana”, concluye la científica.

Robots ayudan en la convivencia entre estudiantes

En muchas películas y libros, los robots suelen ser enemigos de los seres humanos: despiadados y brutales por su aparente insensibilidad. No es el caso real de dos robots: un Wall-E y un Lego, que les ha permitido a 30 estudiantes de la Institución Educativa Simón Bolívar del municipio de Zarzal, Valle del Cauca, enfocarse en proyectos tecnológicos, mejorando así su conducta y aprendiendo de todo un poco.

Uno de los grandes temores de la humanidad, es que otras formas de vida, como las de los robots, cambien las reglas del juego de la existencia en el planeta o en el universo, como aparece en las reconocidas películas de “Terminator” y “Blade Runner”. Sin embargo, también hay escenarios del tipo “Big Hero”, o “Yo, robot”, en los que, por lo general, las máquinas son mucho más amigables con el ser humano.

Ejemplo de ese segundo caso, es la función que cumplen dos robots desarrollados en la Institución Educativa Simón Bolívar de Zarzal, en donde se ha implementado una estrategia educativa que, a través de ellos, ha permitido no solo corregir la conducta de los estudiantes, sino también, posibilitarles a cerca de 30 jóvenes de grados octavo, noveno y décimo, el aprendizaje de nuevos campos de gran impacto industrial, a partir de la robótica.

Todo comenzó hace cuatro años en el colegio, cuando Jhon James Franco, estando en grado sexto de bachillerato, hacía junto a otros de sus compañeros, un ambiente difícil para que los docentes pudieran enseñar.

“Éramos muy indisciplinados pero la profesora nos dio a conocer el proyecto de robótica y allí fuimos aprendiendo sobre responsabilidad y respeto, y ahora somos uno de los mejores salones: corregimos nuestro comportamiento y también hemos aprendido lenguaje de programación”, expresa Jhon James, quien ahora está en grado décimo.

Este joven apasionado por la robótica y la mecatrónica, ha participado en dos de los cuatro trabajos tecnológicos de este tipo que actualmente expone su Institución en el evento Carpa de Melquiades de la Universidad del Valle, en donde se exponen más de 40 proyectos científicos en temáticas de las Matemáticas, Química, Física y Biología.

El primer trabajo es una casa autosostenible que funciona con energía solar; el segundo es un bastón con sensor para personas con discapacidad visual; el tercero es un juguete armado a partir de fichas de Lego, que al igual que otro robot llamado Wall-E, en honor al protagonista de la hermosa película de Pixar, convoca a los estudiantes durante los descansos, para que interactúen con él y aprendan jugando con una serie de actividades que ofrece.

La casa autosostenible es una maqueta de la oficina del colegio con panel solar para trabajar energías limpias, lo que les permitiría ofrecer mejor atención al público así se vaya la energía tradicional. El sistema de la maqueta se enciende y apaga desde el celular y cuando alguien quiere entrar a la oficina, llega un aviso al dispositivo móvil.

Otro de los proyectos, es una réplica de un bastón inteligente, desarrollada para facilitarles la movilidad a los usuarios con discapacidad visual, ya que, al aproximarse a obstáculos, emite un pitido que le señala detenerse antes de chocar.

Por su parte, los robots de Lego y Wall-E, operados con energía solar, tienen como finalidad incentivar a los estudiantes a la lectura. Durante los descansos, Wall-E dice: “Soy Wall-E, acércate a mi carreta mágica y descubrirás cosas muy lindas”, y en ella, hay mensajes que muestran: “reclama un cuento, realiza un dibujo”, y actividades diferentes que direccionan al estudiante a lectura. De igual manera, el robot de Lego funciona en reemplazo de Wall-E cuando éste se descarga.

El nombre general del gran proyecto que integra la elaboración de estos aparatos tecnológicos, es “Con la robótica hacia un camino de paz”, manifiesta Ligia Guzmán Castro, docente del área de tecnología de la institución quien ha acompañado este proceso educativo con otros profesores, y señala que: “gracias a esta iniciativa, los 30 jóvenes que están participando desde diferentes grados de secundaria, se han convertido en excelentes estudiantes en lo académico y lo disciplinario”.

Pero este trabajo educativo ha sido un esfuerzo mancomunado entre diversos actores, entre los que están la Alcaldía de Zarzal y la Universidad del Valle -Sede Zarzal, quienes, con el fin de promover la ciencia, tecnología e innovación, han procurado que los niños y jóvenes aprovechen su tiempo libre de forma adecuada.

Además, es una forma de “promover el paso o interés de estos niños para que continúen su proceso educativo ingresando a la universidad”, señala Julián Enrique Castro Segura, docente de la Universidad del Valle -Sede Zarzal, quien ha aportado conocimiento y asesoría para los proyectos de los estudiantes, de la mano con Walter Torres, Decano de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de la Universidad del Valle Sede Meléndez, quien apoyó la participación del proyecto en el Club de Ciencias y en Carpa de Melquiades en el 2017.

 

Seminario de evaluación de programas de Innovación educativa mediada por TIC

En Colombia, el año 2010 un promedio de 20 estudiantes de colegios públicos debía compartir un solo computador en las aulas de informática, actualmente la cifra ha disminuido a siete personas, gracias a la inversión del Gobierno Colombiano en infraestructura escolar TIC. 

A pesar de las políticas públicas de Estado que promueven la innovación educativa mediante la apropiación y uso académico de las TIC, a nivel nacional y regional, existe una necesidad social y gubernamental de evaluar la efectividad de estas innovaciones; pero el Estado carece de un modelo metodológico que evalúe los programas que fomentan esta innovación y apropiación educativa de las TIC en Colombia.

Para la formulación y construcción de un modelo metodológico de evaluación se crearon cinco Centros de Innovación Educativa Regionales CIER, a través de los cuales se ejecutan actividades de investigación, formación de docentes y producción de recursos educativos digitales contempladas en ese proyecto. 

Estas son algunas ideas presentadas por el Director del Programa de Investigación del CIER-SUR Carlos Uribe en el Seminario-Taller de Validación Eval-IETIC: Evaluación de programas de Innovación Educativa mediada por TIC, dictado el 21 y 22 de junio en las instalaciones de la Universidad del Valle y la Universidad Autónoma de Occidente de Cali.

El CIER-SUR ejecuta desde hace dos años el programa de investigación ‘Hacia un modelo metodológico para la evaluación de los programas que promueven la innovación educativa mediante la apropiación y uso educativo de las TIC en el contexto colombiano’ que plantea el diseño de modelos metodológicos de evaluación de los componentes de formación docente y producción de contenidos de los programas del gobierno nacional.

“Las TIC aumentan las capacidades humanas de razonar y convierten la información en conocimiento; pero a pesar que las TIC han transformado todas las prácticas sociales, en el espacio educativo aún no se tiene claro cómo insertarlas en el aula, sin romper las tradiciones académicas impuestas. Pero a estas prácticas sociales se les ha hecho una reingeniería para aprovechar el potencial cognitivo de las maquinas en el contexto educativo” Comentó Carlos Uribe

Con el objeto de construir el modelo metodológico actualmente se desarrollan tres proyectos de investigación: Diseño de un modelo metodológico de evaluación de los programas de innovación educativa mediante la apropiación y uso educativo de las TIC a nivel nacional y regional, dirigido por el investigador de la Universidad Autónoma de Occidente Hernando Vaca; Diseño de un modelo de evaluación de programas de formación docente en TIC, dirigido por la investigadora de la Universidad Autónoma de Occidente Adriana de la Rosa y la Innovación educativa desde el uso y apropiación de los contenidos educativos digitales, dirigido por Alfonso Claret Zambrano de la Universidad del Valle.

Estos programas de investigación tienen el objetivo de reconocer cuáles son los elementos constitutivos de un modelo metodológico de evaluación, la incidencia en el mejoramiento de las instituciones educativas y las prácticas de aula y cómo evaluar los diseños, usos y apropiación de los objetos de aprendizaje desarrollados en el marco de esos programas.

En el Seminario-Taller de Validación Eval-IETIC se socializó y se puso en discusión la propuesta de evaluación de los programas y proyectos que implementan esas políticas con docentes de las dos instituciones educativas mencionadas, como parte fundamental de la obligada exposición que necesitan estos proyectos para su implementación en las aulas de clase.

La presentación oficial del modelo metodológico de evaluación construido por el CIER-SUR deberá realizarse el próximo octubre y se estaría aplicando a todos los programas de innovación mediados por TIC el próximo año.

Pie de foto: Guillermo Sunkel, Gloria Toro, Carlos Uribe, Ángel Humberto Facundo, Ignacio Jara, Betty Buitrago y Andrea Rojas

Las ciencias exactas abren su puerta a los colegios

¿Sabían que se puede crear combustible a partir del agua? preguntó un joven universitario, delgado y pálido, cursante de algún semestre superior de química en la Universidad del Valle a cerca de 30 colegiales que visitaron la Carpa de Melquiades, en su apertura.

Las preguntas de los asistentes empezaron a fluir como burbujas en las probetas cuando se exponen al fuego. Adriana, una niña que no aparentaba los 12 años que tiene, le contestó con otra pregunta al joven expositor. ¿Entonces podemos contaminar menos el planeta si usamos el agua en vez de petróleo para hacer combustible? El estudiante de química respondió con un sí mudo que evidenció al asentir con la cabeza.

 Atónitos y expectantes a lo que ocurriría después de ese intercambio de preguntas, que quizás muchos no comprendieron del todo, vieron el proceso de la electrólisis del agua, algunos probablemente por primera vez en su vida. La electrólisis del agua consiste en separar las moléculas de hidrógeno y oxígeno por medio de la electricidad.

La anterior es una de las escenas características que acontecen al interior de la Carpa de Melquiades en cada una de sus versiones anuales. La Carpa es un espacio que preparan con dedicación, durante mucho tiempo atrás, estudiantes de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de Univalle. En la Carpa presentan muestras didácticas y experimentos científicos sencillos que acercan a la puerta de la ciencia a los niños de colegios y escuelas del Valle del Cauca.

Todos los chicos que entraron a la carpa, recorrieron un circuito que se configuró en muestras, experimentos y explicaciones desde la química, la física, la matemática y la biología.

El rostro de Adriana y sus compañeros de visita a la Carpa, cambiaba en cuestión de pasos, unos estaban inquietos, otros felices, algunos se asombraron al punto del susto e incluso se intimidaron durante la reacción de sustancias químicas, pero todos caracterizados y unidos por su capacidad de asombro y el sueño de seguir estudiando para llegar un día a ocupar el otro lado, es decir, el de expositor que para los niños era como una especie de sabio con conocimientos extraordinarios.

La Jaula de Faraday, que lucía como una canasta de alambres, también impresionó a Adriana. Este artefacto es capaz de acallar a un radio cuando lo cubre, como si fuera asunto de magia, pero todo es ciencia. Todo tiene una explicación que la mayoría pasa por alto durante el transcurso de su vida. La Jaula forma un campo electromagnético interno igual a cero que al cubrir al aparato de radio, anula el efecto de campos externos y lo enmudece.

El efecto de Faraday se evidencia en numerosas situaciones cotidianas, por ejemplo, el mal funcionamiento de los teléfonos móviles en el interior de ascensores o edificios con estructura de rejilla de acero.

En la sección de Biología las plantas carnívoras despertaron nuevamente el asombro de Adriana. Parecen de mentiras, dijo luego de atreverse a tocarlas, sin ningún reparo, pues eran tan lindas y diferentes a las demás plantas, que no las creía reales.

La emoción de los colegiales se incrementó con las muestras de peces óseos y cartilaginosos, tocaron sus texturas mientras escuchaban de sus características. Otros abandonaron su turno en el estand de los peces para ver las moscas mutantes, a través de un microscopio.

Cada una de las muestras se convirtieron en el aliciente para esos chicos que madrugaron e hicieron fila con la intención de llegar a un encuentro cercano con las ciencias exactas.

La Carpa de Melquiades es un espectáculo donde la ciencia ocurre de la manera más inesperada y cotidiana, un espacio abierto al público más joven que le explica a todos los asistentes, de una forma sencilla y en la mayoría de los casos divertida, los asuntos más complicados de la matemática, la biología, la química y la física.

Clubes de Ciencia para niños en la universidad

La Universidad del Valle recibió a 160 niños y jóvenes de Cali que participan de la cuarta edición de ‘Clubes de Ciencia Colombia 2018’ que se realiza simultáneamente en 13 ciudades del país, del 18 a 23 de junio.

‘Clubes de Ciencia’ es una organización internacional sin ánimo de lucro que organiza talleres prácticos e intensivos de una semana para niños de Colombia, Paraguay, Perú, Brasil y México en los que participan instructores voluntarios de importantes universidades del mundo, como Princeton , MIT  o Harvard.

‘Clubes de Ciencia Colombia’ fue fundada en el 2015 por un grupo de investigadores colombianos en Boston - Estados Unidos y actualmente se realiza en 13 ciudades del país, entre las que se encuentran: Bogotá, Medellín, Bucaramanga, Cali, Manizales, Túquerres, Pereira, Neiva, Ibagué, Cúcuta, Barranquilla, Arauca y Riohacha.

El programa busca despertar el interés por la ciencia y la tecnología en estudiantes de primaria y secundaria, ampliar los conocimientos científicos y tecnológicos de los niños y crear una red internacional de investigadores que colaboren académicamente en el desarrollo de los futuros protagonistas del espectro científico colombiano.

En esta nueva versión, el ‘Programa Ondas de Colciencias’ y la ‘Tecnoacademia SENA’ apoyaron la realización de este encuentro reconociendo la necesidad de promover el aprendizaje científico en los niños y adolescentes, además, 128 de los niños que participan del programa pertenecen a la fase dos de la ‘Tecnoacademia SENA’ y 36 integran el ‘Programa Ondas de Colciencias’.

“El programa ‘Tecnoacademia SENA’ y ‘Clubes de Ciencias Colombia’ nace a partir del análisis del desarrollo económico del país en el que se evidencian las falencias del sistema educativo tradicional que no garantiza un óptimo acompañamiento o apoyo al emprendimiento científico o industrial; por lo que este tipo de programas buscan facilitarle a los jóvenes el ingreso a la ciencia y tecnología desde un modelo educativo distinto”, comentó la facilitadora de psicología de Tecnoacademia SENA Estefany González.

Para participar del programa ‘Clubes de Ciencia Colombia’ los niños deben estar matriculados en cualquier institución educativa, pública o privada del país, presentar una copia de su respectivo documento de identidad y tener las actitudes y aptitudes necesarias para desarrollar las actividades del programa.

“Creo que es excelente la oportunidad que nos brindan de experimentar y aprender, porque hay muchos estudiantes que no han tenido un encuentro cercano con la ciencia y después que asisten al programa se motivan y emprenden sus propios proyectos científicos, afirmó Valery Rincón, beneficiaria del programa y estudiante del Colegio Santo Tomás de Cali.

De los 85 clubes abiertos en el territorio nacional, ocho se desarrollan en las instalaciones de la Universidad del Valle, en diferentes temáticas, entre las que se encuentran el estudio de las termitas, las celdas solares, los beneficios de las bacterias y la introducción al aprendizaje de máquinas, entre otros.

Los días jueves y viernes, 21 y 22 de junio respectivamente, estarán destinados para las presentaciones, los posters y discusiones finales e intercambios de los proyectos científicos que los estudiantes han desarrollado en las aulas de trabajo y en acompañamiento de los instructores.

Los proyectos harán parte de la feria científica que hace parte de la clausura del programa y que se ejecuta con el objetivo de presentar los avances académicos, conocimientos adquiridos y las propuestas de investigación nacientes a partir de la inmersión académica a la que han sido expuestos a lo largo de la semana.

Igualmente, se invita a toda la comunidad caleña a participar de la feria científica el sábado 23 de junio a las 09:30 a.m. y del acto de clausura de ‘Clubes de Ciencias Colombia 2018’ a las 11:30 en el auditorio 5 del campus de Meléndez de la Universidad del Valle.

Estudiantes de colegios buscan producir plástico a partir de la papa

Sanchoco, ajiaco, ensalada y muchas otras recetas culinarias, son el destino de este codiciado tubérculo. Sin embargo, 17 estudiantes caleños que se forman en temáticas de ciencia en Clubes de Ciencia en la Universidad del Valle, llevaron la papa al laboratorio para indagar sus propiedades, con el fin de generar un polímero (plástico) que reemplace el tradicional que se produce a partir del petróleo, y que a mediados del año pasado ya había producido 8.500 millones de toneladas de plástico.

8.500 millones de toneladas de plástico es el total producido en los últimos 65 años, según un estudio de 2017 realizado por investigadores estadounidenses de la Universidad de Georgia, la Universidad de California, y la Sea Education Association.

Tal magnitud de contaminación, equivaldría a 822.000 torres Eiffel, 25.000 edificios como el Empire State, 80 millones de ballenas azules, un billón de elefantes, señala Semana. Parte de esos desechos, han formado al menos dos islas de basura, una entre las costas de Chile y Perú, siendo mayor a Francia, España y Alemania juntas; y otra, ubicada entre California y Hawái, albergando cerca de 87.000 toneladas de desechos.

Pero a pesar de los problemas, siempre hay personas interesadas en comprender y trabajar en soluciones, y un espacio que lo facilita ha tenido lugar este lunes 18 de junio y hasta el sábado 23 de junio, en cuatro regiones y 10 ciudades del país, donde se han estado reuniendo en toda Colombia, unos 3.000 estudiantes de colegios públicos, jóvenes de los programas de Tecnoacademias del Sena y de Ondas de Colciencias, para adelantar cursos intensivos alrededor de temas de nanotecnología, inteligencia artificial, ingeniería espacial, ciencias de la salud, entre otros, de la mano de investigadores de las universidades más prestigiosas del mundo, Harvard, MIT, Columbia, Cornell, entre otras.

En la Universidad de Valle en Cali, a través de su Vicerrectoría de Investigaciones (VRIN), son 11 grupos los que están recibiendo entrenamiento por los distintos docentes. Uno de esos equipos de trabajo, es el número 7, en el que trabajan 17 estudiantes, que aborda el tema de “Materiales del futuro”, en el que pretenden encontrar un nuevo polímero (plásticos que usamos por ejemplo día a día) para crear plásticos más benéficos con el medio ambiente y que demanden menos uso de energía durante su transformación industrial.

“El proyecto apunta a que los chicos aprendan conceptos fundamentales sobre los polímeros y química de los polímeros, y que aparte, desarrollen un nuevo material polimérico desde un material autóctono de nuestro país, como lo pueden ser los diferentes tipos de papas (criollas, pastusa, morada, capira, etc.)”, expresa la docente del grupo Maryluz Moreno, doctora en Química, que actualmente trabaja en el Instituto Catalán de Investigación Química, y que forma a los jóvenes junto a la co-instructora Mónica Hidalgo, Química de la Universidad del Valle.

La urgencia de este proceso investigativo es contribuir a disminuir la alta cantidad de contaminación generada en el mundo por el plástico, la cual abarca ya el 70% de las zonas de vertederos y océanos del planeta. La degradación de este material se demora aproximadamente 500 años, pero su velocidad de producción y contaminación está creciendo de una forma tan acelerada que, se estima que, en el 2060, el mundo ya no contará con la posibilidad de reciclar tanto desecho.

Jóvenes del cambio

Desde el Grupo 7 con el proyecto “Materiales del futuro”, los jóvenes estudiantes y las profesoras Maryluz y Mónica, han estado investigando maneras de crear plásticos mucho más favorables con la naturaleza. El tema central de su investigación lo enfocaron en detectar variedades de papas, este codiciado tubérculo de la gastronomía colombiana, que puede ser de gran ayuda para lograr el objetivo.

“Este proyecto es innovador porque vamos a tratar de obtener un hidrogel, otro tipo de polímero, que absorbe muchas veces su peso en agua. Los polímeros tradicionales los hacen a partir de acrilatos extraídos a partir del petróleo y este sería a partir de la papa, un tema no estudiado hasta el momento; y estos hidrogeles tienen aplicaciones en zonas áridas donde escasea el agua. Entonces para siembra, por ejemplo, sería de gran utilidad, ya que al igual que una esponja, el hidrogel absorbe el agua, y en una época de sequía, la va liberando” gradualmente, explica la docente.  

Para la estudiante Ana Valentina Yucumá Rodríguez de grado 11 de la Institución Educativa La Merced, el proyecto le llama mucho la atención por el hecho de trabajar con materiales y la química, materia que le apasiona. “Quiero estudiar es química pura o química farmacéutica. Me gusta el ambiente de laboratorio aquí y quiero aplicarlo, hacerlo llegar a otras personas”, afirma.

Su compañero de laboratorio, Wilmer Núñez, también de grado 11 de la institución Antonio José Camacho, viene trabajando en el programa de Tecnoacademias del Sena, y señala que se vinculó al proyecto de Clubes de Ciencia porque todo lo de “materiales con recubrimientos y demás, me puede ayudar en el proyecto del Sena”, comenta el joven que, a futuro, se ve estudiando Ingeniería Química en la Universidad del Valle para proponer alternativas productivas y de mitigación de impacto ambiental.




Chontaduro: un polvo mágico

Proveniente de El Tambo (Departamento del Cauca) o de la Región Pacífica y nacido a más de 15 metros de altura, fruto de la inflorescencia de la palma que lleva su nombre (Bactris gasipaes, en notación científica) el chontaduro es conocido ampliamente por el misticismo que lo rodea por ser considerado un potencializador sexual natural.

Hasta ahora la ciencia no ha podido probar que el chontaduro convierta a los hombres en mejores amantes, ni que despierte en algunas mujeres el fuego que Eros les negó. Sin embargo hay algo que la ciencia si ha podido probar: sus asombrosas propiedades alimenticias y nutraceúticas (además de alimentar nutre y defiende contra las enfermedades).

Este fruto, que para la muchos es un manjar, tiene en su pequeño “empaque” un arsenal alimenticio difícil de imaginar: alto contenido de antioxidantes en forma de vitamina A y E, que ayuda a capturar los radicales libres, convirtiéndose en un alimento anticancerígeno y antitumoral; betacarotenos, selenio que protege de enfermedades cardiovasculares, fibra, proteínas (casi tantas como un huevo), aceites y minerales como el calcio, hierro, zinc y cobre.

Posee 8 de los 20 aminoácidos esenciales para el ser humano. Las sustancias proteicas, construidas gracias a los aminoácidos, forman los músculos, tendones, órganos, glándulas, las uñas y el pelo.

El chontaduro es tan bueno a nivel alimenticio que el profesor Jaime Restrepo, de la Universidad del Valle, lo viene investigando desde hace más de 10 años y ha decidido, desde hace algunos semestres, incorporarlo a los cursos de bioquímica de los alimentos que dicta en el Alma Mater de los Vallecaucanos.

Es así como estudiantes de ingeniería de alimentos, química y tecnología química han pulverizado el chontaduro para convertirlo en una harina muy rica a nivel nutricional, con la que elaboran panes, empanadas, arepas, galletas, dulce, helados y muffins y pancakes, mermeladas, jugos aceites y yogures. Pero además del chontaduro, sus alumnos son motivados a explorar ingredientes con alto valor nutricional como la chía, maca, zapallo, kiwi y avena, entre otros.

La consigna del profesor Jaime Restrepo es promover en sus estudiantes la creación de industria y un estilo de vida donde primen la nutrición sobre la alimentación*, impulsando el uso y consumo de este fruto prodigioso que ha sido proclamado como uno de los cultivos más promisorios de América Latina por el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos.

*Alimentación entendida como el consumo de alimentos para suplir la necesidad calórica.

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