Encuentro de Decanos de Humanidades y Ciencias Sociales


Con la presencia de los decanos de las facultades de humanidades y ciencias sociales, de universidades públicas y privadas de Colombia, el próximo viernes 3 de marzo, en el auditorio Germán Colmenares de la Universidad del Valle se realizará la Asamblea General Constitutiva de la Asociación Colombiana de Facultades de Humanidades y Ciencias Sociales.

Gladys Stella López, decana de la Facultad de Humanidades de univalle, sostuvo que: “el objetivo de la Asociación es ser una instancia gremial que busque el reconocimiento y la defensa de las humanidades y las ciencias sociales, ante las entidades públicas y privadas, nacionales e internacionales, movimientos y organizaciones sociales y populares”.

Agregó que a la fecha, y fruto de cuatro reuniones de trabajo, se cuenta con una propuesta de estatuto general y la conformación de una junta directiva provisional.

La Asociación juega el papel de representación de la comunidad académica de las humanidades y las ciencias sociales, respondiendo a la carencia de un organismo que sea reconocido como interlocutor válido que permita responder a la urgencia de generar un programa nacional, con proyección internacional, en humanidades y ciencias sociales y generar espacios de reflexión, discusión, concertación y definición de políticas públicas con el Estado, para el desarrollo de estas áreas de conocimiento en el contexto de la educación superior.

La Palabra , Marzo de 2017


La primera edición de María que se conserva en la Biblioteca Nacional de Colombia lleva la firma de Jorge Isaacs y, a seguir, la fecha de 5 de julio de 1867. La novela fue publicada por la imprenta bogotana de José Benito Gaitán, luego de que varios de los miembros del Mosaico - la tertulia literaria que publicó sus poemas juveniles -, le ayudaran con la corrección del texto: José María Vergara y Vergara, Miguel Antonio Caro y José Manuel Marroquín, representantes de la élite intelectual y política de la República.

Artículo publicado por La Palabra Cali, Marzo de 2017

Ver Edición Completa.

 

Universidad de Aberdeen visita a Univalle

La Oficial Internacional para las Américas de la Universidad de Aberdeen de Escocia, Sandra Silva, visitó este lunes 27 de febrero la Dirección de Relaciones Internacionales de la Universidad del Valle -DRI, para hablar y conocer la potencialidad de los estudiantes interesados en estudiar en Europa.

“Aprovechando la gira que tiene mi Universidad con la ‘Feria de Educación UK Exhibition’, quise contactar a aquellas instituciones de educación superior que tienen potencial para estrechar lazos con Reino Unido, de inmediato, la Universidad del Valle resaltó en mi lista”, señala Silva, quien además asegura que esta primera fase de conversaciones tendrá como objetivo definir los alcances y tipos de convenio a establecer.

Según lo afirma la DRI, la Universidad de Aberdeen es reconocida mundialmente por sus estudios en resolución de conflictos, contando con maestrías en ‘Conflicto global y procesos de paz’, ‘Justicia en el Postconflicto y construcción de paz’ y en ‘Sexo, género y violencia’.

“Por su desenvolvimiento en estos campos nos interesa estrechar vínculos con Univalle, aunque, claramente, la idea es cooperar en distintos frentes del conocimiento”, dice Sandra Silva. Cabe destacar que la Universidad de Aberdeen es la tercera universidad más antigua de Escocia y la quinta del Reino Unido, ubicada en el quinto lugar del rankin que elaboró 'The complete university guide' en 2017 para Reino Unido.

El precio de estudiar un doctorado en Colombia

Tomado de El Espectador

El Periódico El Espectador toma el ejemplo del estudiante del Programa de Doctorado en Ciencias Biología Aymer Andrés Vásquez para recrear la crisis en la financiación de doctorados en Colombia y los costos de éstos, los programas con el mayor nivel académico.

Las becas otorgadas este año por Colciencias colapsaron dramáticamente, pues pasaron de 650 en 2015 a 222 en 2016. Las contradicciones afloran cuando el Gobierno aspira a que el país sea el más educado de Latinoamérica para 2025.

El experto en insectos Aymer Andrés Vásquez debía emocionarse cuando se ganó la beca de Colciencias para estudiar el doctorado de cuatro años en ciencias biología de la Universidad del Valle. Sin embargo, cuando se percató de que había sido el único de su programa al que la entidad financiaría en el 2017, su emoción se vino al piso. “Estoy feliz de haber tenido esta oportunidad, pero me siento incómodo, empezando porque no voy a tener compañeros con quienes discutir cosas”.

Cuando Vásquez vio las listas con los ojos más abiertos encontró que Colciencias sólo había otorgado 222 becas para más de mil admitidos en todas las universidades del país. Esos datos contrastaban con las 650 becas que fueron dadas en 2015 y además correspondían a una sola beca por programa de doctorado, en el mejor de los casos, porque para algunos ni siquiera hubo una, como sucedió con el programa de ciencias del mar de la Universidad del Valle.

Caen los doctorados

Ante esa caída tan abrupta de futuros doctores en el país, los estudiantes de posgrado de biología de Univalle le escribieron una carta a Colciencias. En ella manifestaban su preocupación por la disminución en un 80 % de becas para doctorado y de un 54 % de los recursos destinados para el programa Joven Investigador, que fomenta la vocación científica para hacer pasantías con grupos de investigación (aunque las cifras de Colciencias demuestran una disminución del 66 % para doctorandos).

En la carta, los estudiantes también le reclamaban a la entidad mayor claridad y transparencia para futuras convocatorias, “tanto en el número de becas a ser otorgadas, como en las fechas en las cuales los interesados podrían conocer los resultados”. De hecho, en la más reciente convocatoria los nombres de los estudiantes financiables sólo se dieron a conocer cuatro días antes del inicio del programa (las listas salieron el 28 de enero y las clases comenzaban el 1º de febrero).

Varias dificultades ha tenido Vásquez por la tardanza en la publicación de las listas, pues al no estar matriculado oficialmente, sino como alumno provisional, no puede acceder al campus virtual de la universidad y por tal razón debe hacer los exámenes a mano hasta que se formalice su matrícula. Sumado a eso, la del Valle es una de las pocas universidades del país que cuentan con comedores donde la alimentación es muy económica para la comunidad académica. Pero por estas demoras, pierde los beneficios mientras su nombre no esté en las listas formales.

Carolina Alcázar, aspirante a doctorado en Univalle, dijo que nunca supo con cuántas becas estaba compitiendo. “Había un desconocimiento general de la convocatoria. Si a uno le dicen que hay una sola beca, me preparo, pero mi puntaje fue el tercero de la facultad, entonces tenía chance”. Para ella, además de que la disminución de becas es una noticia catastrófica, pasarán cuatro años sin investigaciones importantes en el país.

Según cuenta Alcázar, algunos compañeros que obtuvieron los cinco mejores puntajes dentro de la lista de admitidos alcanzaron a renunciar a sus trabajos. Ella siguió siendo consultora, pero el doctorado era su plan número uno. Además, afirma, no la contratan en ninguna universidad con sólo tener su maestría. “Las universidades están pidiendo doctores, pero el país no educa doctores”, comentó.

Pagos insuficientes

La demora en la consignación de los dineros para el sostenimiento de los estudiantes en cada período académico ha significado otro dolor de cabeza. Las personas entrevistadas por El Espectador aseguraron que el primer mes es el más dramático y que hay retrasos de hasta un mes para el depósito. En la convocatoria del 2015, la demora fue peor: casi un año para el pago de los recursos para los proyectos de investigación y de hasta tres meses para el pago inicial del dinero de manutención, según afirmaba la carta de estudiantes de la Universidad del Valle.

Como contó Vásquez, el único admitido en el programa de doctorado en biología en Univalle, “tengo que colgar mi tarjeta de crédito al máximo o pedir prestado. El posgrado consume de lunes a sábado y no tienes tiempo para conseguir plata. Entonces estoy muy ocupado, pero desempleado en términos monetarios”. Como también sostuvieron en la carta los estudiantes del Valle, en los últimos seis años se ha mantenido el mismo valor, que es de $3 millones mensuales, sin considerar la inflación del país.

A un estudiante de doctorado en geografía de la Universidad Nacional, que prefirió no decir su nombre, Colciencias le exigió que no podía trabajara en otra cosa, salvo como docente. Pero, cuenta, ser profesor y hacer publicaciones periódicas quita tiempo y los $3 millones mensuales que le dan no le alcanzan para cubrir las deudas, alimentar a su familia y pagar el colegio de sus dos hijas, entre otras cosas. “En mi caso es terrible, porque preparar clase, dictarla y corregir parciales toma dos días y medio de mi semana, que dura cinco. Uno siempre termina buscando otro ingreso y toca hacer trampa”.

Pero donde más le han dolido esos $3 millones es ahora que se va al extranjero a hacer la pasantía que Colciencias le pide. Aunque la entidad le da $4 millones para cubrir los gastos de tiquetes aéreos, “en tres meses y medio allá me gastaré lo de siete meses de acá”. Por otro lado, otra estudiante de doctorado que está haciendo su pasantía en Brasil, dijo que se las arregla con ayuda de su familia para conseguir equipos, hacer las salidas de campo y pagarse su tesis.

Sin embargo, para Alejandro Olaya, director encargado de Colciencias, este monto de dinero no es poco. Sabiendo que muchas familias colombianas viven a punta de un salario mínimo, “me parece insensible que los becarios se quejen por recibir esta cifra”, dijo.

En el exterior, la situación no es muy diferente. Aquellos que fueron consultados por El Espectador y que viven en Estados Unidos e Inglaterra dijeron que tienen que acudir a dineros propios para financiarse o solicitar a sus universidades préstamos y pedir ayudas financieras, porque, con el cambio de moneda, se encarece la vida y resulta insuficiente para todo el tiempo que duran las clases y la investigación. No obstante, lo ven como un auxilio del Gobierno que resulta muy importante para su formación profesional.

Contradicciones para financiar la ciencia

Suena a retórica que, mientras el presidente Juan Manuel Santos aspira a convertir el país en el más educado de Latinoamérica para 2025, los recursos destinados a la entidad que promueve la ciencia en el país son irrisorios. Hoy Colombia gradúa 6,6 doctores por cada millón de habitantes. América Latina triplica esa cifra. “Entonces, si quisiéramos tener el promedio de América Latina, sólo en becas de doctorado deberíamos invertir $700.000 millones por año en los próximos 10 años”, comentó Olaya, de Colciencias. Ni el 100 % del presupuesto de la entidad alcanzaría para lograr esta meta.

Como aseguró el director de Colciencias, un doctorado nacional vale $250 millones y uno en el exterior cerca de $400 millones. “Para nosotros es imposible dar una beca más. Ya tenemos comprometido el 80 % de nuestro presupuesto para los siguientes cuatro años”, señaló.

Aunque, en efecto, el presupuesto más grande del Gobierno va para el Ministerio de Educación, según Olaya, este se lo chupa todo en infraestructura, jornada única, básica primaria, y sólo una mínima porción llega a la educación superior y a la ciencia.

Gabriela Delgado, exdirectora de fomento de Colciencias y profesora de la Universidad Nacional, cree que no es un secreto que la entidad que promueve la ciencia en el país esté desfinanciada. Para ella, la anterior directora de Colciencias, Yaneth Giha, quien ahora es ministra de Educación, se dejó meter un gol al no pelear por su presupuesto. Además explica que estos escasos recursos obedecen a un problema estructural que viene de tiempo atrás. “Los programas de doctorado fueron pésimamente concebidos. Pensaron que bastaba con que a los doctores se les entregaran becas y se les olvidó la plata de los proyectos”.

Según ella, una tesis de doctorado en el sector de salud puede costar, en promedio, entre $300 millones y $500 millones, que no se incluyen en la beca del estudiante. De modo que lo que ha hecho el Gobierno, en su opinión, es muy populista: aumentar las becas, pero no la financiación a los proyectos de investigación que son los que, en últimas, resuelven problemas y generan conocimiento. “Es más lógico lograr resultados de investigación y no indicadores de ciencia”, remató Delgado.

Entonces, parece que, mientras Juan Manuel Santos saca pecho con su idea de ingresar al club de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), donde se espera que nuestro país alcance niveles de inversión en investigación considerables, el Gobierno se aprieta el cinturón en los temas de ciencia y tecnología.

Eso se vio claramente el pasado 28 de enero, cuando, durante la Cumbre de Gobernadores celebrada en Cali, el presidente les propuso a los mandatarios regionales descongelar recursos de las regalías de ciencia y tecnología sin ejecutar que, sumados, alcanzarían a ser cerca de billón y medio de pesos. La idea sería dedicar este monto a la construcción de vías terciarias, algo que no tiene contento al sector académico y que podría subsanar el bache de Colciencias.

Como si fuera poco, el Gobierno prometió destinar el 1 % del Producto Interno Bruto (PIB) a actividades de ciencia, tecnología e innovación para 2018, pero ese porcentaje se mantiene aún en el 0,2 %.

La Cultura escrita en el ciberespacio


La docente de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad del Valle, Giovanna Carvajal Barrios dictará este miércoles 1 de marzo la conferencia 'La cultura escrita en el ciberespacio: ¿nuevos conocimientos, nuevos conceptos, nuevas prácticas?

La conferencia, que se adelantará en el edificio 383, salón 1006 del Campus de Meléndez, presentará los hallazgos de la investigación doctoral de Carvajal.

El estudio cualitativo, realizado en la ciudad de Cali entre 2014 y 2016, caracteriza las interacciones en chat, Facebook y Twitter de un grupo de jóvenes estudiantes universitarios y de adultos profesionales. Como parte de la caracterización, se toman en cuenta: los rasgos asociados a la convergencia y a la continuidad entre la oralidad y la escritura; los conocimientos procedimentales para leer y escribir derivados del software de medios y del ciberespacio; el desplazamiento y permanencia de conocimientos procedimentales propios de la cultura escrita alfabética y sus cánones; y los conceptos emergentes sobre la lectura y la escritura.

La conferencia formula, además, algunos retos para la educación en sus distintos niveles, relacionados con el fortalecimiento de la relación de los estudiantes con la cultura escrita alfabética, pues ésta, además de ser un recurso comunicativo indispensable para el ejercicio de la ciudadanía y para el desarrollo de las distintas profesiones, constituye una mediación cognitiva para aprovechar las potencialidades del ciberespacio.

Fecha: 1 de marzo
Lugar: Sala de Proyecciones
Edificio 383 - Escuelad e comunicación Social
Campus Meléndez
Hora: 5:00 p.m.

Alternative beer, emprendimiento de joven universitario


En los últimos años ha aumentado el consumo de cerveza en Colombia. En 2015, con respecto al año inmediatamente anterior, el volumen de ventas creció por encima de 10% en el mercado cervecero, superando los 21 millones de hectolitros.
Un informe publicado en 2015 por Media Solutions de Kantar Worldpanel e IBOPE Media, revela que el aumento del consumo de ésta fue por los formatos individuales y a los ‘Sixpacks’, frente a una disminución en la compra de la tradicional canasta.

En América Latina y el Caribe, las personas consumen en promedio 8,4 litros de alcohol puro al año, más de 2,2 litros que el promedio mundial. Mientras que Chile, Argentina y Venezuela tienen un promedio de consumo de 9 litros de alcohol puro, en Colombia el promedio es de 6,2 litros.
Este panorama ha favorecido la fabricación y consumo de cerveza artesanal. Así lo señala Andrés Alberto Amador, estudiante de octavo semestre de Administración de Empresas de la Universidad del Valle, un emprendedor que decidió apostarle a generar experiencias de consumo alrededor de esta bebida.
“El consumo de la cerveza artesanal tiende a crecer, es apetecida por los consumidores de licor y existe suficiente variedad como para mantener al público cautivo”, expresa.

Desde muy joven Andrés concibió la idea de tener su propio negocio. Lo intentó cuando inauguró, junto a su familia, un establecimiento de licores en la ciudad. Aunque en ese entonces los resultados no fueron los esperados, el instinto de empresario prevaleció.
En los momentos de crisis es cuando surgen las mejores ideas, y en el caso de Andrés no iba a ser la excepción. Tuvo la idea vender licores por internet. Sin embargo, reconoció que no era una modalidad nueva en Cali y que por tal razón debía enfocarse en un nicho mercado específico que pudiese generar mayor demanda.

De todos los licores posibles decidió apostarle a la cerveza. Colombia produce cerca de 23 millones de hectolitros de cerveza al año. De ese total, el consumo de cerveza artesanal está por los 50 mil hectolitros y las que la comercializan embotellada pueden vender más de 4 millones de unidades al año, con un potencial de crecimiento alto.
Hay consumidores que quieren encontrar nuevos productos. Las cervezas artesanales son una tendencia mundial y el mercado artesanal crece a tasas de casi 40% anual en el país.

Así nació ´Alternative Beer´, una tienda virtual que ofrece una experiencia única, llevando a domicilio las más destacadas cervezas Premium y artesanales de Colombia.
El modelo de negocio es un empaque exclusivo que contiene un six pack de cervezas, que se pueden combinar entre las artesanales y las importadas. El valor de cada paquete oscila entre $ 39.990 y $69.990. El catálogo de productos incluye bebidas de Alemania, Bélgica, España, Estados Unidos, Holanda, Inglaterra, Irlanda, Italia, México, República Checa y Rusia.
Andrés lleva trabajando año y medio en este proyecto, combinándolo con sus estudios de pregrado. Trata de aprovechar los conocimientos que adquiere en las clases para aplicarlo en su emprendimiento.

Antes de tener una página web optimizada, este estudiante aprovechó el potencial de las redes sociales (en este caso en especial, a través de Instagram y Facebook), para promocionar su producto. En la actualidad, además de la página y las redes, Alternative Beer cuenta con una alianza con una plataforma web de envío de regalos a domicilio.

De su proceso de formación en Administración de Empresas agradece los conocimientos sobre la gestión del talento humano, la manera de aprender a relacionarse y ejecutar aquello que se propone. La planeación estratégica es importante, pero lo es más generar acciones.
En el futuro, Andrés se visualiza como un importante empresario. Una de las mejores formas de aportarle a la sociedad es generando empleo, ofreciéndoles productos y servicios que los beneficie.
A futuro, Andrés espera establecer contacto con los productores locales de cerveza artesanal, para beneficiar a quienes hacen parte de este mercado en la ciudad, al tiempo que espera posicionar la marca y tal vez vender la franquicia a nivel nacional.

http://alternativebeer.com.co/

Un homenaje en el Programa de Recreación


“Para mi es una sorpresa este reconocimiento de parte de mis compañeros, egresados y de estudiantes”, dijo la profesora Guillermina Mesa Cobo durante el homenaje que le tributó el Instituto de Educación y Pedagogía de la Universidad del Valle, como parte de la celebración de los 25 años de los programas académicos de Profesional y Tecnología en Recreación.Este acto se realizó este jueves 23 de febrero, a las 4:00 pm, en el Auditorio Diego Delgadillo del Campus de San Fernando.

“Este también es un homenaje a otra pionera, Amanda Lalinde de Castro y a una gran cantidad de personas que contribuyeron a la creación de este programa como Harold Zangen Janeck, fundador de la Corporación para la Recreación Popular; las directivas de ese momento, el exrector Harold Rizo Otero y el exvicerrector académico Álvaro Campo Cabal; Hernando Rivera, quien era decano de la Facultad de Educación”, agregó la docente Mesa Cobo.

“Esta es una celebración de la memoria de unas personas que apostaron y creyeron que la recreación es muy importante en un país, como el nuestro, que es una estrategia pedagógica que media en procesos conflictivos con dos herramientas, además de la lengua materna: lo lúdico y lo creativo”, enfatizó.
El homenaje estuvo presidido por el vicerrector de bienestar universitario Édgar Quiroga Rubiano; el secretario general Luis Carlos Castillo y el director del Instituto de Educación y Pedagogía -IEP, Rafael Ríos Beltrán.

“Los aniversarios son una oportunidad para mirar hacia atrás y ver con sabiduría de nuevo el horizonte” dijo el profesor Ríos Beltrán. “En la consolidación de este programa ha sido decisiva la participación de la profesora Guillermina Mesa; ella le ha aportado a través de un trabajo sin medida e incansable, dando como resultado un campo de formación profesional y académica como la recreación”.

El director del IEP señaló que uno de los grandes aportes de la profesora Mesa Cobo es la comprensión de la recreación como más que volver a crear. De ahí el énfasis en su producción intelectual, en hacer comprender el carácter polisémico de la recreación.

La profesora Mesa Cobo es fundadora de los programas académicos de Profesional y Tecnología en Recreación, así como del Grupo de Investigación en Educación Popular. A lo largo de su trayectoria académica y profesional, ha desarrollado una excelente y destacada labor como docente e investigadora.

Guillermina Mesa Cobo es tecnóloga en recreación del Centro de Investigaciones en Recreación Dirigida; licenciada en educación con énfasis en literatura de la Universidad Santiago de Cali; magister en Educación de Adultos de la Universidad de Barcelona y doctora (Ph.D) en Filosofía y Ciencias de la Educación de la Universidad de Barcelona.

Homenaje a los mejores Saber Pro


La Facultad de Ciencias de la Administración de la Universidad del Valle entregará reconocimientos a los estudiantes de sus programas académicos a los que el Ministerio de Educación Nacional les otorgó el “Premio Saber Pro”, por estar entre los más altos puntajes en el examen de estado de calidad de la educación superior, en las pruebas de competencias genéricas y específicas SABER PRO, realizado en el año 2015.
El resultado de la pruebas realizadas en 2015, se dio a conocer en enero de 2017.

Este acto de reconocimiento se realizará este martes 28 de febrero, a las 5:30 p.m. en el Auditorio Diego Israel Delgadillo, Campus de San Fernando.
El Premio Saber Pro fue otorgado a Carolina Capera Osorio, Edwin Ricardo Lucumí Rivas, Kelly Gómez Muñoz y Diana Johanna Volpe García del programa de Contaduría Pública; Natali Estefania Ramírez Blandón de Tecnología en Administración de Empresas Turísticas y Hoteleras de la Sede Buga; Lizeth Carolina Mamian y Henry Alejandro Gutiérrez Flórez del programa de Administración de Empresas y Ángela Patricia Morante Consuegra del programa de Comercio Exterior.
Este reconocimiento nacional es resultado de las políticas, programas y proyectos que se generan frente a la formación como eje misional de la Universidad y que, como afirman los estudiantes premiados, evidencia el alto nivel académico de los profesores, el diseño de una malla curricular con un gran componente interdisciplinar, el trabajo comprometido de los grupos de investigación y el acceso al conocimiento a través de bases de datos.
Para ellos, este premio representa un mérito a nivel profesional, un compromiso con la institución y una recompensa al trabajo desarrollado a lo largo de la carrera.

“Es un orgullo saber que no me equivoqué en la selección de la institución y la carrera para mi formación profesional, es una gran satisfacción sobresalir entre tantos profesionales, y poder retribuir a mi familia su apoyo y respaldo en mi proceso de formación. A nivel personal es lo máximo”, menciona Ángela Morante Consuegra, hoy egresada de Comercio Exterior.
Para Henry Gutiérrez, estudiante de Administración, es importante estar al tanto de lo que sucede en el país y en el mundo con respecto a la economía, la política y los sucesos sociales; estos elementos son claves para entender temas de actualidad y también al momento de responder numerosas preguntas de la prueba.
Así mismo, Kelly Gómez Muñoz, estudiante de Contaduría Pública, invita a los estudiantes a que vivan y aprovechen los espacios que la Universidad ofrece por fuera de las aulas: los foros, conversatorios, ciclos de lectura y grupos estudiantiles, son espacios académico-reflexivos que invitan a la discusión sobre aspectos disciplinares, formativos y sociales. “Los espacios están, la Universidad los ofrece, hay que tomar la iniciativa y participar de ellos”, dice.

“Mis Paisanos” de Alfonso Bonilla Aragón


La Universidad del Valle y el Museo La Tertulia invitan a la presentación del libro “Mis Paisanos” del periodista Alfonso Bonilla Aragón, fallecido en 1979, que se realizará el próximo miércoles primero de marzo, a las 7:00 p.m. en la Cinemateca del Museo La Tertulia. El libro editado por el Fondo Editorial de la Universidad del Valle es una recopilación de perfiles de personajes vallecaucanos de mediados del siglo XX, realizada por su hija Ximena Bonilla.

Durante el acto se realizará un conversatorio sobre periodismo y redes sociales, en el que participarán María Elvira Bonilla, directora del portal Las 2 Orillas; Luis Guillermo Restrepo, director de Opinión de El País y Rosa María Agudelo, directora del Diario Occidente y el profesor Hernán Toro de la Escuela de Comunicación Social. El conversatorio contará con la moderación de Oscar López Pulecio, asesor de la Rectoría de la Universidad del Valle.

Los cambios en el ejercicio periodístico frente a la aparición de las redes sociales, la transformación del quehacer profesional en este nuevo panorama, los retos éticos que representa el control de la información y la construcción de pos-verdades, son algunos de los temas objeto de reflexión y análisis, en el conversatorio.

El libro ´Mis Paisanos´ de Alfonso Bonilla Aragón, recoge artículos sobre destacadas figuras, empresarios, intelectuales y gobernantes que marcaron los acontecimientos sociales de la región y del país en los años 50 y 60 del siglo pasado.

Alfonso Bonilla Aragón fue un importante y destacado periodista y escritor colombiano. Su trayectoria de más de 30 años de experiencia en prensa y publicación de obras escritas de gran calidad lo convirtió en un símbolo de Cali y el Valle del Cauca.

Fue abogado de profesión, pero su vocación fue el periodismo. “Bonar”, como era conocido, se forjó un estilo propio para relatar la vida de Cali y ponderar el civismo, un sentimiento que consideraba adormecido y que invitaba a volver a despertar

Bonilla Aragón fue uno de los artífices de la primera Feria de Cali y participó activamente en la candidatura y posterior organización de los VI Juegos Panamericanos, en 1971; se desempeñó como concejal de Cali, diputado de la Asamblea del Valle, director de la Oficina Regional de Fenalco, en Cali, Secretario Ejecutivo de la Unidad de Acción Vallecaucana, funcionario de la Embajada de Colombia en Quito y Ministro Consejero de la Embajada de Colombia en Río de Janeiro y de la Embajada de Colombia en Buenos Aires. Fue uno de los fundadores del Museo la Tertulia, razón por la cual se ha escogido este escenario para el acto que es de entrada libre.

¿Ciencia o carreteras?

Tomado de EL ESPECTADOR

En 1994, la llamada “Misión de sabios” propuso, entre diversas tareas para alcanzar el desarrollo en Colombia, adoptar una política de Estado que impulsara a largo plazo el avance de la ciencia, la tecnología y la innovación; sin embargo, como sucedió con la mayoría de sus propuestas, se hizo exactamente lo contrario: leyes, planes e incluso documentos aprobados por el Consejo Nacional de Política Económica y Social (documentos Conpes) cayeron al vacío o tropezaron con una voluntad política ajena a los compromisos presupuestales.

En la sucesiva era de los planes nacionales de desarrollo, la reducción paulatina del presupuesto para la inversión en ciencia y tecnología se convirtió en historia repetida. En lugar de su incremento, algunos planes invitaron incluso a “racionalizar los escasos recursos públicos” o a “incentivar la inversión privada”, que ya se conocía ajena.

Álvaro Uribe Vélez, como candidato, prometió en su campaña de 2002 dedicar el 1% del Producto Interno Bruto (PIB) a la investigación. No lo cumplió como presidente. En su Plan de desarrollo se propuso alcanzar el 0,6%, pero tampoco lo logró. Por el contrario, durante su primer gobierno, los recursos para Colciencias se recortaron en más de la tercera parte, y se pasó de 81 mil a 52 mil millones de pesos por año. En valores constantes, la caída superó el 40% y se destinó más dinero a los casinos militares que a la investigación científica.

Mientras países como Estados Unidos y Corea destinaban recursos equivalentes al 3 y 4% de su PIB, en Colombia se destinó el 0,23% del PIB a ciencia y tecnología, en tanto que la inversión privada apenas alcanzó el 0,078%. Al finalizar el segundo mandato de Uribe Vélez, la participación del PIB en el sector alcanzaba apenas el 0,16%.

En 2011, bajo el Gobierno Santos y con la aprobación de la reforma constitucional de regalías, se creyó alcanzar una dedicación del 0,5% del PIB para ciencia, tecnología e innovación; sin embargo, la esperanza se desinfló precipitadamente. Con el propósito de descentralizar los recursos, la reglamentación para su distribución superpuso el poder regional a las necesidades nacionales de la producción académica y científica, y no logró garantizarse a plenitud la calidad de los proyectos ni la eficiencia o relevancia de las inversiones.

En teoría, el sistema orientó el porcentaje dispuesto de las regalías a una supuesta “innovación para la competitividad”, que pregonaba el esquema de propiciar la inserción exitosa del país en los tratados de libre comercio y no en las realidades primarias de la investigación científica y tecnológica para la educación y la organización productiva. Al final, la selección de los proyectos quedó en manos de los gobernadores y el papel de Colciencias se redujo al otorgamiento de un aval de calidad. No hubo convocatorias públicas ni concursos en derecho y mérito; no se trazaron horizontes ni existió tampoco una visión nacional clara; no se le dio “juego” a la investigación en educación y pedagogía ni a las ciencias básicas. En consecuencia, el sistema generó un déficit de ejecución basado no en la falta de calidad de muchos proyectos, que no lograron presentarse por la negativa de los gobernadores que privilegiaban sus propias ideas y planes de desarrollo o, también hay que decirlo, por la avidez de mermelada que podía esparcirse con la administración de algunos proyectos admitidos.

Cerca de un billón y medio de pesos sin ejecutar reposa hoy en las arcas del Estado y constituye, sin duda, un rubro nada despreciable; sin embargo, la propuesta presentada el 28 de enero por el presidente Santos a una cumbre de gobernadores es dedicar tal fondo a la construcción de vías terciarias.

Craso error. En los años ochenta, cuando llegaron los primeros computadores de escritorio IBM a Colombia, un pequeño empresario me contaba su dilema: comprar computadores o ampliar la planta física de su industria. Lo resolvió con lógica: los computadores le darían con el tiempo para una nueva edificación, mientras los ladrillos no podrían darle después para los computadores.

Las innovaciones, sean en productos o en procesos tecnológicos, son consecuencia de la creatividad, pero, sobre todo, de inversiones en investigación y desarrollo, ciencia y tecnología. Por supuesto, como enseñan los economistas, es difícil esperar grandes inversiones en innovación, a menos que haya empresas con gran capacidad de financiamiento que requieran desarrollar e incorporar nuevos productos a su oferta para no perder mercado, o haya subsidios o apoyos estatales claros que garanticen la rentabilidad de dichos desarrollos.

En Colombia no tenemos empresas como las chinas que permiten tasas mayores de crecimiento con tasas mayores de inversión, pero sí tenemos ahora la posibilidad irrepetible de entregar una inversión estatal considerable a proyectos de investigación que aseguren un cierto crecimiento económico en el horizonte, y, para ello, hay que reforzar lo que se tiene: la universidad y, particularmente —porque se trata de recursos públicos—, la universidad pública. Tal ha sido el modelo para el desarrollo alemán adoptado en la “Estrategia de Lisboa” para Europa: enfoque más amplio en las políticas de innovación, gestión de la propiedad intelectual, formación de recursos humanos calificados para la investigación, cambio organizacional en las empresas y patrones de crecimiento sostenibles ambiental y socialmente. Dicho modelo advierte, igualmente, la necesidad de relacionar la investigación científica con los doctorados y la construcción de una cultura científica e investigativa en todos los niveles de la educación.

No hay que endeudarse, entonces, para una “Colombia científica”, como también proyecta hacerlo el Gobierno nacional. Con las regalías tenemos un primer “plante”, como se expresan, con sabiduría, los campesinos. Ese billón y medio debiera tener otro destino: la universidad pública, y un solo objetivo: su inversión exclusiva en ciencia, tecnología e innovación.

Nuestros Medios

  • Boton de Univalle TV Canal Universitario
  • Boton de Univalle Radio
  • Boton de la Revista Campus Revista Institucional
  • Boton de la Agencia de noticias Univalle

Nuestros Eventos

Información de la Agencia

  • Directora
  • Fulvia Carvajal
  • Coordinador de Información
  • Diego Alejandro Guerrero
  • Comunicadores y Periodistas
  • Laura María Parra
  • Yizeth Bonilla Vélez
  • Diana Patricia Sevilla
  • Edgar Hernán Cruz García
  • Melissa Pantoja Osorio
  • Contactos
  • agenda@correounivalle.edu.co
  • Universidad del Valle
  • Cali, Colombia