Una historia de servicio

Tomado de El País

Durante setenta y cinco años, la Universidad del Valle ha sido fundamental para la educación, para la formación de miles de personas que han pasado por sus aulas y para establecer un epicentro de investigación y de saberes esenciales para Cali, el Valle y el resto de Colombia.

No en vano Univalle es reconocida como una de las más importantes universidades del país. El 11 de junio de 1945 fue expedida la ordenanza que le dio vida a un emprendimiento surgido del Instituto Técnico Industrial Antonio José Camacho y promovido por su rector don Tulio Ramírez. Universidad Industrial del Valle se llamó entonces lo que surgió como respuesta a la necesidad de tener en la región una institución que formara profesionales en áreas fundamentales para el impulso de una región que empezaba a identificar sus potencialidades.

Luego se fueron sumando centros de estudio, de investigación y de análisis que cubrieron todas las áreas del conocimiento humano, tan precisas para formar profesionales que respondieran a las necesidades de una comunidad que crecía y desarrollaba sus posibilidades. Entonces se llamó Universidad, y de 150 alumnos que tuvo en su inicio, hoy sobrepasa los treinta mil.

Sus beneficios se ven en toda la vida de la comarca, abarcan amplias ramas del conocimiento científico, humanístico, técnico y cultural, y llegan a la comunidad internacional, llevados por profesionales que son orgullo de sus familias y de toda la nación colombiana. Univalle ha sido líder en aspectos tan importantes como las ciencias de la salud o las ingenierías, en la investigación y en la aplicación de sus hallazgos y conocimientos en la construcción de una mejor sociedad compuesta por ciudadanos que tienen acceso al conocimiento.

Su origen público y el compromiso de quienes la han dirigido a través de la historia le han brindado las oportunidades de progreso a miles de colombianos con limitaciones de recursos, abriendo el espacio que se requiere para que la educación de calidad permita superar las dificultades ocasionadas por esas limitaciones. Quizás allí, y en el empeño por mantener la calidad en la educación, están el valor y el aporte más importante y poderoso para hacer del Valle uno de los departamentos líderes de Colombia.

En líneas generales, la trayectoria de la Universidad del Valle ha estado acorde con los propósitos que le fijaron sus fundadores, y debe reconocerse que la región y sus dirigentes la han apoyado con decisión.
Aunque en algunos momentos padeció el embate de malas administraciones, y con frecuencia es usada por los promotores del terrorismo y la intolerancia, siempre ha logrado superar los malos pasos y mantener su vocación como epicentro del saber y la tolerancia.

Así ha ido construyendo su historia la Universidad del Valle. Sus once sedes, sus 344 programas académicos y los miles de profesionales que han pasado por sus aulas, tienen un futuro mejor y logran éxitos en todas partes, son a la vez la mejor prueba del servicio que ha prestado a la sociedad colombiana y la llamada al respaldo que necesita para seguir cumpliendo su misión.

75 años de la Universidad del Valle

"El optimismo no era unánime. Muy queridos amigos míos me calificaron de utópico, de desconocer lo impropicio del medio para esa clase de instituciones, basados en nuestra tradición pastoril y nuestro clima de zona tórrida. Algunos me detenían en la calle, me pampeaban, e irónicamente me congratulaban por mi obsesión universitaria, y me advertían que no saldría adelante".

Así resumía Tulio Ramírez, primer rector de la Universidad, las dificultades que afrontó para fundar, en 1945, lo que años después constituiría la Universidad del Valle. El 11 de junio de ese año la Asamblea Departamental expidió la Ordenanza N° 12 que creaba la Universidad Industrial del Valle del Cauca. Conscientes de que la baja preparación académica y profesional de los habitantes del departamento influía negativamente en el crecimiento del sector industrial, los legisladores comprendieron que los estudios universitarios debían capacitar al personal que tendría a su cargo la transformación de Cali y de la región, teniendo la visión de extender el radio de acción de la Universidad del Valle en otros municipios; como quedaría consignado en el Artículo 3° de dicha ordenanza.

El contexto en el que fue creada la Universidad estaba determinado internacionalmente por la coyuntura económica de la posguerra, y nacionalmente por el comienzo de una segunda fase de desarrollo industrial, caracterizada por la producción de bienes intermedios y por la inversión extranjera. Dicho contexto explica, al menos en parte, la orientación tecnocrática de la Universidad durante sus primeros años.

El claustro de Santa Librada recibió a los primeros estudiantes de la Universidad, que inició con la Escuela de Comercio Superior y Administración de Negocios, suprimida en 1950; la Escuela de Enfermería, que tenía como sede el Hospital Infantil Club Noel y que también fue suprimida en 1950; y la Facultad de Agronomía, que en 1946 fue incorporada a la Universidad Nacional y trasladada a Palmira. Figuraba también como anexo a la Universidad, el Colegio Femenino de Segunda Enseñanza, posteriormente separado de la Institución.

Para 1949 ya existía la Facultad de Química, que por petición de su alumnado cambió su nombre por el de Ingeniería Química, la de Ingeniería Eléctrica y la de Arquitectura. En ese mismo año, Hernán Cruz Riascos, fue designado como nuevo rector de la Universidad y estuvo al frente de este cargo por ocho meses.

Hacia 1950, el remezón político que vivía el país trajo consecuencias para la joven institución, que vivió una primera crisis que amenazó con su cierre. En aquella época, Carlos Arturo Cabal se convirtió en el tercer rector de la Universidad.

La Facultad de Medicina, fundada en 1950, abrió sus puertas en 1951. Consecuentemente, los estudios de Enfermería, se volvieron a abrir en 1952, lo que propició la disponibilidad de personal para las labores complementarias en el campo de la salud. En ese entonces, Jorge Vergara Delgado asumió la dirección universitaria, ocupando el cargo de rector por dos años.

En 1954, bajo la administración del rector Mario Carvajal, inició la construcción de la sede San Fernando, con los edificios para las Facultades de Medicina, Arquitectura y la Escuela de Enfermería. En el mismo año cambió el nombre de la institución por el de Universidad del Valle, bajo la Ordenanza Nº 10 de 1954, y se estableció un Consejo Académico y uno Administrativo, con participación en este último de representantes de diferentes sectores de la comunidad vallecaucana.

En 1955, también bajo el liderazgo del rector Mario Carvajal, se creó el Departamento de Publicaciones que comenzó a preparar trabajos de autores colombianos bajo el nombre de Biblioteca de la Universidad del Valle. En paralelo, comenzaron los primeros estudios de posgrado con la apertura de la Escuela de Graduados de Medicina, a la cual acudían médicos graduados en otras universidades del país, que deseaban especializarse.

El 4 de noviembre de 1957 el Departamento del Valle del Cauca cedió a la Universidad las piscinas olímpicas, el Estadio “Pascual Guerrero” y el Gimnasio “Evangelista Mora”, donación ratificada por el Ministerio de Gobierno. Posteriormente, la Nación adjudicó una reserva de 300 Kms2 en el sector de Bahía Málaga, para establecer un Centro de Biología Marina y para hacer estudios forestales. En ese mismo año se iniciaron estudios de nivel intermedio, estableciéndose la Escuela de Técnicos de Laboratorio Médico y la de Auxiliares de Ingeniería en Topografía y Vías.

En 1958 se gradúa la primera promoción de médicos en la Universidad del Valle y se crea la Escuela de Topografía, adscrita a la Facultad de Electromecánica.

En 1959 se creó la Facultad de Economía y en 1961 la Facultad de Ingeniería Sanitaria.

Para 1960 la Universidad, con miras a impulsar programas de estudios intermedios y tecnológicos, abrió la Escuela de Comunicaciones cuyo programa tenía una duración de tres años y sus egresados recibían el título de Auxiliar de Ingeniería en Comunicaciones.

Durante esta época el Programa de Medicina ya aparecía fuertemente ligado al Hospital Departamental y la Facultad de Salud era reconocida como pionera en salud pública a nivel nacional gracias a sus programas en Siloé y en el municipio de Candelaria. También se iniciaron los planes para la construcción de la Ciudad Universitaria de Meléndez.

En 1962 se creó la Oficina de Planeación. Entre sus propósitos estaba elaborar los planes para la construcción de la nueva sede, ampliar cobertura y avanzar hacia la transformación de la Universidad en un sistema universitario regional, presente en ciudades intermedias del departamento como: Palmira, Buga, Tuluá, Buenaventura, Zarzal, Cartago, Sevilla y con un núcleo central en Cali.

El terreno de 1’000.000 m2 para la construcción de la Ciudad Universitaria fue cedido por los hermanos Garcés Giraldo. El Banco Interamericano de Desarrollo -BID, aprobó un préstamo de preinversión para iniciar las obras. Para perpetuar el flujo de dinero para construcciones, la Universidad logró la creación por parte de la Nación de una estampilla regional y obtuvo un porcentaje del incremento predial que se produciría al valorizarse este sector.

A inicios de los años 60, más de la mitad del profesorado ya era especializado y en 1964 las Facultades y Escuelas se fueron agrupando en un sistema de Divisiones, que se tradujo en un incremento de la actividad académica con un mayor número de programas docentes, investigativos y de servicio a la comunidad.

En ese año surgieron la Facultad de Educación, que meses más tarde se transformó en el Instituto de Humanidades y Educación, y el programa de Administración de Empresas que nació en la Facultad de Ingeniería Electromecánica y que al año siguiente se trasladó a la Facultad de Ciencias Económicas. También se creó la División de Ciencias que agrupaba a los profesores de Física, Química, Matemáticas y Biología.

Para 1968, se sentaron las bases del programa de Ingeniería Agrícola en convenio con la Universidad Nacional. Al final de esta década varias fundaciones extranjeras financiaron programas de posgrado, un hecho importante para la internacionalización de la Universidad. Univalle recibió en esa época la condecoración Cruz de Boyacá y su rector, Álvaro Escobar Navia, la Orden de San Carlos.

Desde finales de los 60, acontecimientos como la guerra de Vietnam, la agitación estudiantil en Europa y la presencia de los Cuerpos de Paz en Colombia, señalados por los movimientos de izquierda como espías estadounidenses, dieron lugar a una serie de protestas, en las que miembros de la comunidad universitaria manifestaban su rechazo a la presencia de fundaciones extranjeras en la Universidad y al convenio con el BID para la construcción de la ciudad universitaria, pues consideraban que iba en contra de la autonomía de la institución. Así mismo, se solicitaba al Gobierno Departamental trasladar a la Universidad el porcentaje asignado en el presupuesto regional.

Estas protestas se extendieron a temas como el elevado nivel de exigencia académica y las decisiones administrativas y se agudizaron hasta el punto que los estudiantes se tomaron la rectoría el 25 de febrero 1971; día en que la policía ingresó por primera vez a las instalaciones universitarias. Al día siguiente la policía y el ejército hicieron una retoma que terminó en un crudo enfrentamiento con estudiantes, no sólo de la Universidad del Valle, sino también de otras instituciones educativas de ciudad, que dejó como saldo más de 15 muertos entre civiles y estudiantes. Como consecuencia, el rector Alfonso Ocampo Londoño se vio obligado a renunciar ese mismo día y fueron expulsados varios docentes y estudiantes, algunos de los cuales la Universidad reintegró años después.

En contraste con estos hechos, ese mismo año la ciudad universitaria, que estaba construida en un 63%, sirvió como villa olímpica de los deportistas que participaron en los Juegos Panamericanos; sus organizadores construyeron las residencias universitarias y la cafetería central como retribución.

Para 1975 se creó el programa complementario en Administración, que otorgaba un título profesional, y en 1978 inició el Plan de Estudios de Contaduría. Así mismo, en este año las dependencias académicas volvieron a adoptar el nombre de Facultades, abandonando el de Divisiones.

En 1976 nació el Centro de Investigaciones Socio Económicas -CIDSE, adscrito a la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas. Dos años después, en dicha Facultad se crea el Programa Académico de Sociología.

En los años 80 surge el Plan de Desarrollo 1986- 2000, que planteó la importancia de la planeación y evaluaciones institucionales, el objetivo o función de la Universidad, y su compromiso con la educación superior en el desarrollo de las tres funciones sustantivas; así mismo proyectó a la Universidad del Valle en el contexto del desarrollo regional, nacional y mundial.

En 1983 el Departamento de Administración se separó de la Facultad de Ingeniería y se constituyó la actual Facultad de Ciencias de la Administración.

A partir de 1985, por el incremento y desarrollo de investigaciones en diferentes áreas se crearon numerosos grupos de trabajo y se establecieron convenios con organismos nacionales e internacionales para el desarrollo de esta actividad, así como para la divulgación de los resultados y la formación de docentes de educación media. Muchos programas de posgrado, entre ellos los doctorados, aprobados en la década siguiente, tuvieron origen en esta actividad investigativa. En ese año, mediante Acuerdo del Consejo Superior, se creó el Sistema de Regionalización.

La administración del rector Harold José Rizo Otero logró consolidar procesos fundamentales como la aprobación de la Estampilla Pro Universidad del Valle en el Congreso de la República y el despegue del proyecto de regionalización, en el que sus sucesores continuaron depositando esfuerzos.

El 3 de febrero de 1993, bajo la rectoría de Jaime Galarza Sanclemente, quién fue rector entre 1991 y 1998, se emitió el Acuerdo 001 del Consejo Superior, que estableció el marco general de la estructura curricular de la Universidad del Valle.

A inicios de esta década también se empezó a dar soporte a la docencia y al estudiantado con la dotación de equipos audiovisuales y de cómputo, paralelamente con el desarrollo de diferentes sistemas de información.

En los noventa la Universidad incremento su oferta de posgrados e iniciaron los primeros doctorados en las Facultades de Salud y Ciencias, con el apoyo de COLCIENCIAS, entidad que igualmente contribuyó al fortalecimiento de los grupos de investigación.

En 1994 se creó el Instituto de Educación y Pedagogía - IEP y la Escuela de Psicología.

En 1995 la Facultad de Arquitectura, en asocio con los programas de Comunicación Social, Arte Dramático y Música da origen a la actual Facultad de Artes Integradas – FAI.

En consonancia con las directrices nacionales, se inician en esta etapa los procesos de acreditación de Programas Académicos.

Al comienzo de esta época la Universidad disfrutó de una especie de bonanza financiera por el ingreso de recursos de la Estampilla. Sin embargo, el déficit presupuestal que la Universidad venía acumulando por el pago pensional, generó la crisis financiera e institucional de 1998, la mayor en la historia de la institución. Como resultado de ésta, la Universidad no funcionó durante el segundo semestre de ese año. Los jubilados, profesores, empleados, trabajadores y directivos tampoco recibieron su mesada o salario durante cinco meses.

A comienzos de 1999, la Universidad abrió sus puertas sorteando grandes dificultades. Emilio Aljure Nasser asumió la rectoría en plena crisis, afrontando una deuda bancaría de 75 mil millones de pesos que terminó de saldarse 13 años después.

Durante la administración del rector Iván Enrique Ramos, mediante un estudio actuarial, la Nación, el Departamento y la Universidad del Valle constituyeron una fiducia para el pago de las pensiones que estaban a cargo de la Universidad. Durante este periodo también se terminó la construcción de algunos de los edificios que conforman el proyecto arquitectónico de la Facultad de Artes Integradas y se construyeron los campus de Palmira y Yumbo.

En la primera década del nuevo milenio se consolidaron los procesos de autoevaluación para la acreditación de los programas y se incrementó la cobertura mediante el ofrecimiento de programas en horario nocturno; se estableció el sistema de investigaciones, se reabrió el Programa Editorial e igualmente se realizó el estudió Siglo XXI que sirvió de base para la modernización administrativa.

Durante la administración del rector Edgar Varela Barrios, se formuló el Plan de desarrollo 2019-2025, enfocado en cinco ejes: la proyección internacional para el desarrollo regional; el vínculo con la sociedad; la formación integral centrada en el estudiante; la transformación de la gestión académica, administrativa, financiera, ambiental y de la infraestructura física y tecnológica; y la gestión del conocimiento desde la investigación y la creación artística.

La modernización de la infraestructura física y las dotaciones para la formación y la investigación que ha realizado la Dirección Universitaria en los últimos años, representan una de las inversiones más altas de la historia de la institución, superando los 70 mil millones de pesos. Se han concluido múltiples obras, tanto en las sedes regionales como en los Campus de Meléndez y de San Fernando en Cali. Entre las más importantes figuran: la construcción de la nueva Sede Zarzal, la construcción del edificio de Ciencias de la Computación en el campus de Meléndez, la adecuación de la sede Norte del Cauca y la edificación del nuevo Centro Deportivo Universitario de San Fernando.

A la fecha, la Universidad cuenta con cerca de 31 mil estudiantes, más de 105 mil egresados, 274 programas académicos, de los cuales, 146 son de pregrado y 128 de posgrado. Su proporción de programas de pregrado con acreditación de alta calidad es de las más grandes de Colombia y además cuenta con doctorados en ciencias naturales y exactas, salud, ingeniería, humanidades, ciencias socioeconómicas, educación, administración y psicología, entre otras áreas del conocimiento.

Encuentro Santiago García, reflexiones y vivencias de un gran maestro

La Maestría en Creación y Dirección Escénica del Departamento de Artes Escénicas de la Facultad de Artes Integradas de la Universidad del Valle, en conjunto con el Centro Universitario de Teatro de la Universidad Nacional Autónoma de México, continúa con el ciclo de encuentros denominado “El teatro en la escena virtual”, un espacio para reflexionar desde diferentes ángulos, el futuro del teatro y la educación artística dentro de la actual coyuntura.

El 12 de junio, tendremos un encuentro en torno a una de las figuras mas importantes del teatro colombiano: “Santiago García, reflexiones y vivencias de un gran maestro”, que coincide con la celebración del aniversario número 54 del Teatro La Candelaria. Contaremos con la presencia virtual de la maestra Patricia Ariza, una de las figuras mas importantes del teatro colombiano, cofundadora del teatro La Candelaria, directora, actriz, dramaturga y poeta; dirige la Corporación Colombiana d Teatro y el Festival de Teatro Alternativo FESTA. César “Coco” Badillo miembro de La Candelaria desde 1980, protagonista emblemático de El Quijote y Guadalupe años sin cuenta, actor de cine y director de numerosos proyectos teatrales. Dentro de los discípulos nos acompañarán la maestra Carolina Vivas, dramaturga y directora, e Ignacio Rodríguez, compositor y actor, quienes fundaron la agrupación Umbral Teatro. Desde México participará Fernando de Ita reconocido como el decano de la crítica teatral en el país azteca, con columnas permanentes en los diarios y revistas de teatro más destacadas de latinoamericana, España, Alemania y Estados Unidos. Finalmente, el maestro Guillermo Piedrahita, actor del TEC y partícipe de los intercambios entre los dos grupos emblemáticos del Nuevo Teatro colombiano.

Esta será una maravillosa oportunidad para recordar y visualizar el legado del Maestro Santiago García, uno de los grandes transformadores del teatro colombiano, cuando se cumplen tres meses de su partida.

Los encuentros son de ACCESO LIBRE a través de la plataforma ZOOM y vinculándose a través de los links señalados. Posteriormente pueden apreciar los encuentros en el carnal de Youtube de la Maestría en Creación y Dirección Escénica

“Santiago García, reflexiones y vivencias de un gran maestro”
Viernes 12 de junio de mayo 4:00-6:00 pm.
URL: https://lobby.sar.ruav.edu.co/#/MSJ6U7Q73NO 


Acceda al link de las conferencias en:
https://maestriaencreacionydireccion.blogspot.com/ 
http://escenicas.univalle.edu.co/ 


Canal de Youtube
https://www.youtube.com/channel/UCIhgrIB-WfX3kEs1rC10bww 

 

Foto Carlos Mario Lema

Univalle entrega equipos e internet a más de 400 estudiantes de las sedes regionales

El Sistema de Regionalización de la Universidad del Valle hizo entrega a su comunidad estudiantil de más de 400 equipos de cómputo, tabletas y tarjetas con disponibilidad de 60 gigas mensuales para conexión a internet. La estrategia, liderada por la Vicerrectoría de Bienestar Universitario, a cargo del profesor Guillermo Murillo Vargas, tiene como fin garantizar el acceso a la educación durante el nuevo semestre, que comienza de manera virtual debido a las medidas de confinamiento decretadas por el gobierno debido a la pandemia.

“Dentro de las disposiciones tomadas por la universidad para cubrir la demanda de equipos requeridos para comenzar las clases en el sistema de Presencialidad Asistida por Tecnología (PAT) se encuentra la compra de 300 tabletas, la entrega de equipos funcionales dados de baja y el préstamo de computadores que, en un funcionamiento presencial de las sedes, estarían a disposición de los estudiantes, como equipos de consulta en salas de cómputo y bibliotecas”, explicó el profesor Jaime Escobar, director de Regionalización.

La identificación de los estudiantes beneficiarios se realizó a través de encuesta, donde se detectaron tres tipos de requerimientos: estudiantes con equipo de cómputo sin acceso a conexión a internet, estudiantes con internet y sin equipo de cómputo (porque no hay en sus casas o porque deben compartir un mismo equipo con varios miembros de la familia) y estudiantes sin computador y sin acceso a internet.

A través de la sección de Desarrollo Humano y Promoción Socioeconómica de la Vicerrectoría de Bienestar Universitario se hizo priorización de los estudiantes registrados para el beneficio de acuerdo con su estrato socioeconómico, pertenencia a alguna comunidad étnica o a la comunidad LGBTIQ, por vivir en zona rural o en cabeceras municipales diferentes a la ubicación de la sede o por ser beneficiarios -el estudiante o su familia- de programas del Estado.

El profesor Escobar resalta también la honestidad de los estudiantes que, si bien llenaron las encuestas y fueron priorizados, notificaron a la Universidad que habían solucionado su problema de conectividad y habilitaron los equipos para otros estudiantes.

“Es importante destacar a los estudiantes que, al solucionar su inconveniente, avisaron a la Universidad y dejaron disponibles las tabletas a estudiantes que las necesitaran. Es un importante acto de solidaridad con sus compañeros y una señal de que estamos avanzando como institución y como sociedad”.

Por otra parte, las direcciones de cada sede regional han gestionado equipos a través la sociedad civil y el sector productivo, lo que les ha permitido ampliar aún más la cobertura de las ayudas.

“Las sedes regionales proyectan un ajuste de rubros para realizar la compra de más equipos que ayuden a suplir las necesidades de equipos manifestadas por el estudiantado. En ese sentido hacemos el llamado a todos los interesados en realizar aportes para contactar con la dirección de las sedes y aunar fuerzas con Univalle para garantizar las condiciones necesarias para la realización del semestre”, expresa el profesor Escobar.

Adicionalmente, la Universidad está gestionando la entrega de mil dispositivos de conexión a internet para los próximos días.

“A través de la alianza entre Emcali y ETB hemos logrado entregar tarjetas sim con disponibilidad de 60 gigas mensuales además de las tabletas, suficientes para cubrir la demanda de internet de las clases y demás obligaciones académicas. En este momento estamos trabajando en conseguir mil tarjetas más para facilitar el acceso a las clases virtuales de muchos más estudiantes”, afirmó el director del Sistema de Regionalización.

Además de los dispositivos para garantizar el acceso a las clases, la universidad ha realizado capacitaciones a los docentes en el manejo de clases virtuales. “A través de cursos y talleres dictados por la Dirección de Nuevas Tecnologías y Educación Virtual -DINTEV- se ha capacitado a los profesores en el uso de las TIC para la realización de sus clases. El objetivo de la universidad no es sólo comenzar el semestre, sino mantener la calidad de los contenidos aún durante la contingencia”, declaró el profesor Escobar.

Con estas medidas la Universidad del Valle ratifica su compromiso con el acceso de sus estudiantes a esta modalidad virtual de educación y reafirma sus esfuerzos para continuar con el cumplimiento de la misión institucional.

Distinciones académicas para docentes

En el marco de la celebración de sus 75 años de fundación, la Universidad del Valle otorgó distinciones académicas a sus profesores a través de la Resolución 033 del 8 de junio de este año.

Las distinciones académicas son honores que confiere el Consejo Superior de la Universidad, cada cinco años, a aquellos profesores que con su desempeño destacado en las actividades de docencia, investigación, extensión o proyección social, contribuyen a enaltecer el nombre de institución; y por ello merecen ser reconocidos y presentados como ejemplo ante la comunidad universitaria y la sociedad.

Este proceso inició con una presentación de candidatos por parte de las Facultades y los Institutos Académicos. Una comisión delegada por el Consejo Académico realizó una evaluación de los candidatos para presentar su recomendación al Consejo Superior, teniendo en cuenta el número límite de profesores que puede ser distinguido en cada categoría.

Durante la etapa de valoración que realizó la comisión delegada por el Consejo Académico, se consultó a la comunidad académica nacional e internacional por medio de un enlace para recibir sus opiniones sobre los candidatos.

En la categoría de Maestro universitario se consultó la opinión de estudiantes y egresados; para la categoría Profesor distinguido se consultó a miembros activos del cuerpo profesoral; en Profesor emérito opinaron profesores activos o jubilados y para Profesor honorífico se consultó a la comunidad académica nacional e internacional.

El Consejo Superior hará entrega de las distinciones en acto académico solemne; en él se entregará a cada profesor un botón y un pergamino en nota de estilo que contiene el acto administrativo correspondiente. Así mismo, la Universidad hará una publicación conmemorativa, a manera de reseña, de las distinciones académicas otorgadas a sus profesores y dispondrá en un lugar privilegiado de su página web, un espacio de información institucional donde se haga público el reconocimiento que los profesores han recibido.

Maestro Universitario
Según la resolución esta distinción se otorga a los profesores que se han destacado por su dedicación a la tarea de formación universitaria a través de la docencia con fundamento en la investigación, el arte o la proyección social; su contribución concreta a la formación universitaria integral de sus estudiantes, entendida ésta como el desarrollo de las potencialidades del ser humano, de forma tal que el estudiante sea consciente de la responsabilidad de proyectar su capacidad individual hacia la conformación de un mejor futuro colectivo y quien como ejemplo de su vida docente tipifique testimonialmente el ideal de maestro: su calidad humana, ética, docente y profesional que convierte su ejemplo en lección de vida para los estudiantes a quienes guía y orienta con paciencia e idoneidad.

Accorsi Simone, Profesora de la Escuela de Estudios Literarios de la Facultad de Humanidades.


Casas Figueroa, Luis Humberto, Profesor de la Escuela de Arquitectura de la Facultad de Artes Integradas.


Echeverry Loaiza, Gustavo de Jesús, Profesor de la Escuela de Enfermería de la Facultad de Salud.

García Solarte, Mónica, Profesora del Departamento de Administración y Organizaciones de la Facultad de Ciencias de la Administración.
Sampson, Joseph Anthony, Profesor del Área Académica de Psicología Clínica del Instituto de Psicología.

Profesor distinguido
Esta distinción se otorga a los profesores que por su participación destacada en docencia, investigación y proyección social han hecho posible contribuciones significativas a la ciencia, la técnica, las humanidades, el arte, la pedagogía o las Ciencias Sociales sobresaliendo por sus aportes como investigador y generador de conocimientos mediante el desarrollo y la aplicación eficiente de sus habilidades y competencias. Poseedor de visión y creatividad para plantear soluciones a los problemas concretos que presenta la realidad regional, nacional e internacional; incentivar y fomentar en sus estudiantes y entre sus pares académicos el amor por la investigación, la generación y apropiación de nuevos conocimientos.

García Marín, Alberto Federico, Profesor de la Escuela de Medicina de la Facultad de Salud.

Giraldo López, Alan, Profesor del Departamento de Biología de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas

García, José Jaime, Profesor de la Escuela de Ingeniería Civil y Geomática de la Facultad de Ingeniería.

Moreno Fuquen, Rodolfo, Profesor del Departamento de Química de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas
Rivera Godoy, Jorge Alberto, Profesor del Departamento de Contabilidad y Finanzas de la Facultad de Ciencias de la Administración.


Saldarriaga Gil, Wilmar, Profesor de la Escuela de Ciencias Básicas de la Facultad de Salud.


Soto Llanos, Libia, Profesora de la Escuela de Odontología de la Facultad de Salud.


Velasco Benítez, Carlos Alberto, Profesor de la Escuela de Medicina de la Facultad de Salud.


Zapata Fernando, Alberto, Profesor del Departamento de Biología de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas.

Profesor emérito
Esta distinción académica se otorga a los profesores jubilados que durante su ejercicio se destacaron en la enseñanza, la investigación, la producción artística o en la administración académica por haber prestado servicios notables a la institución, destacándose por sus cualidades morales y éticas; que ejercieron su profesión de docente universitario con templanza, justicia, lealtad y liderazgo. Que durante su permanencia en la Universidad se distinguieron como promotores incansables de cambio y mejoramiento de la Universidad, su núcleo laboral y la sociedad, y que se detallan a continuación:

Figueroa Sierra, Luis Carlos, Profesor de la Escuela de Música de la Facultad de Artes Integradas.

Navia Velasco, Carmiña, Profesora de la Escuela de Estudios Literarios de la Facultad de Humanidades.

Sinisterra O´byrne, Enrique, Profesor de la Escuela de Arquitectura de la Facultad de Artes Integradas

Profesor Honorífico
Esta distinción se otorga a los profesores que se hayan dedicado a la ciencia, el desarrollo tecnológico, a las artes, a las humanidades, la educación o las Ciencias Sociales durante la mayor parte de su vida y cuya trayectoria destacada merezca mostrarlo como ejemplo a las nuevas generaciones de docentes universitarios.

Armbrecht, Inge, Profesora del Departamento de Biología de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas

González, Héctor Manuel, Profesor de la Escuela de Música de la Facultad de Artes Integradas.


Ortíz Lizcano, Edgar Iván, Profesor de la Escuela de Medicina de la Facultad de Salud.

Profesora de Universidad de Columbia en sesión de la Escuela de Salud Pública

La Escuela de Salud Pública contará con la participación de Magdalena Cerdá, docente con formación de Maestría en Salud Pública de la Universidad de Yale y Doctorado en Salud Pública de la Universidad de Harvard. Su trabajo integra enfoques de epidemiología social, sus intereses en investigación están enfocados en trastornos por consumo de opioides, prevención de la violencia, determinantes sociales de lesiones, homicidio, suicidio. Trabajó en la Organización Mundial de la Salud, donde asesoró a países como Mozambique sobre el desarrollo de políticas nacionales sobre prevención de la violencia.

Magdalena es Profesora Asistente de Epidemiología de la Escuela de Salud Pública Mailman de la Universidad de Columbia (NY, EEUU): Mailman School of Public Health y participará el próximo viernes, 12 de junio en una sesión de la asignatura "Epidemiología Aplicada 2" dirigida a los estudiantes de la Maestría en Epidemiología de la Escuela de Salud Pública de la Universidad del Valle, en el marco de la temática "Estudios para la Evaluación de las Intervenciones y los Programas de Salud Pública".

En este espacio, ella expondrá el artículo de su co-autoría: Cerdá, Magdalena, Jeffrey D. Morenoff, Ben B. Hansen, Kimberly J. Tessari Hicks, Luis F. Duque, Alexandra Restrepo, and Ana V. Diez-Roux. "Reducing violence by transforming neighborhoods: a natural experiment in Medellín, Colombia." American Journal of Epidemiology 175, no. 10 (2012): 1045-1053.

Con el desarrollo de estas actividades dentro de los programas académicos, la Escuela de Salud Pública continúa ampliando su proyección nacional e internacional, con la participación activa de docentes de reconocido prestigio, por sus méritos académicos, experiencia y trayectoria.

Conferencia virtual sobre liderazgo del futuro posterior a la Covid-19

En la agenda de eventos virtuales en torno a la administración y los negocios en el marco de la Covid-19, la Especialización en Alta Gerencia de la Facultad de Ciencias de la Administración de la Universidad del Valle, invita a la comunidad universitaria y público en general a la conferencia ¿Reinventarse o sobrevivir? El liderazgo del futuro, la cual estará a cargo de Pablo Álamo Hernández, Ph.D. y Máster en Economía y Empresa por la Universidad de Comillas (España).

En la actualidad muchas empresas se plantean el dilema de si reinventarse o sobrevivir. ¿Cuál es la máxima prioridad de las empresas en estos momentos y cómo enfrentarla? En la conferencia se hablará de liderazgo post-covid: los que tendrán éxito no serán quienes gestionen mejor esta crisis, sino los que se adapten mejor a la nueva normalidad. Se comentará, además, algunas tendencias que se van a encontrar tras esta crisis sanitaria.

Pablo Álamo Hernández, es Ph.D. y Máster en Economía y Empresa por la Universidad de Comillas (España). Máster en Filosofía por la Pontificia Universidad de la Santa Cruz (Italia). Profesor de Estrategia, Liderazgo, Business ethics y RSC, y Empresas Familiares. Socio de Invivus Consulting: www.invivus.es. Autor del libro “¡Larga Vida a la Empresa Familiar!” (2019), “Ética de la comunicación” (2018) y co-autor de “El fenómeno Trump” (2016), entre otras publicaciones. Miembro del equipo de investigadores del Proyecto KITFEM financiado por la Unión Europa. Experto en innovación en la empresa familiar y en ayudar a empresas y personas a potencializar su liderazgo y mejorar su productividad con desarrollo humano.

El webinar, al igual que los eventos anteriores será gratuito, y se llevará a cabo el próximo jueves 11 de junio de 2020, a las 5:00 p.m.. Si está interesado en participar puede inscribirse en el siguiente enlace: https://forms.gle/HGGpL8N3S2NCMVkQ9 

La Especialización en Alta Gerencia hace parte de los nuevos programas académicos de posgrados ofertado por la Facultad de Ciencias de la Administración de la Universidad del Valle para el segundo semestre del año.

Este programa responde a la necesidad de las empresas que demandan continuamente la formación especializada de sus profesionales para mantener la gestión de la organización acorde a las necesidades del contexto regional, nacional e internacional. Como directivo, no solo se debe ser capaz de planear, delegar y controlar, también se requiere tener fuertes habilidades directivas y una visión estratégica a largo plazo para obtener la mejor eficiencia del equipo y la organización. Desea obtener más información de la Especialización en Ata Gerencia clic aquí

Univalle, 75 años forjando la historia y el desarrollo de la región

Corrían los años cuarenta del siglo XX, cuando Cali era una pequeña ciudad de unos 160 mil habitantes y el Valle del Cauca iniciaba su conversión a potencia agroindustrial de Colombia. Sin embargo, la capital vallecaucana no contaba en ese entonces con una universidad ni los habitantes de la región suroccidental colombiana tenían donde estudiar carreras como ingeniería. Gracias al esfuerzo de un grupo de líderes y visionarios se creó la que hoy es considerada una de las instituciones más representativas de la región: la Universidad del Valle. La universidad se ha consolidado en estos 75 años en buena medida por el esfuerzo mancomunado de directivos, profesores, empleados, estudiantes y egresados.

Se puede decir con certeza que la universidad ha impactado de manera significativa la vida de todos los seres humanos que en ella han confluido, pues gracias a este trabajo que se realiza en conjunto, deja un sello de calidad y de excelencia en la impronta de cada persona vinculada a ella. De forma simultánea, Univalle ha hecho incontables aportes al país en todos los campos: social, tecnológico, científico, político, cultural. En la universidad se desarrollan proyectos culturales con identidad de región, se consolidan proyectos de vida, se acompañan los emprendimientos empresariales, se trabaja por la diversidad y la inclusión social y se genera un pensamiento crítico y reflexivo comprometido con el contexto del país. La Universidad del Valle es, como se afirma en muchos círculos por parte de líderes de opinión y dirigentes de todo orden, el gran patrimonio científico, académico y cultural del suroccidente colombiano.

Esta conmemoración ofrece la oportunidad para hacer una revisión de su historia y de sus contribuciones al desarrollo de la región. El proyecto de la Universidad del Valle se construyó a pulso gracias a la iniciativa, visión y tenacidad de un colectivo de líderes vallecaucanos que creían en esta causa liderados por Don Tulio Ramírez.

Para ese momento, en la década de los años 40, el centro de formación superior más cercano era la Universidad del Cauca, en Popayán, que entonces ya tenía 119 años de creada.

En esa década el Valle del Cauca se afianzaba como una región con un cierto nivel de desarrollo, poseía una relativa y eficiente infraestructura de transporte, un incipiente ensamblaje agroindustrial y manufacturero y una gran vocación agropecuaria. La mayoría de sus habitantes tenía una baja preparación académica y profesional, factor que influía negativamente en el crecimiento del sector industrial. Por este motivo, algunos dirigentes creían que no bastaba solo con apuntar al desarrollo económico e industrial de la región, sino que era necesario capacitar a las personas para que pudieran administrar las nuevas empresas, conocer y adecuar nuevas tecnologías e investigar los productos del agro.

Don Tulio Ramírez en ese momento se desempeñaba como rector del Instituto Antonio José Camacho y presentó la propuesta para crear en Cali el primer centro de educación superior. Esta iniciativa fue acogida por un grupo de vallecaucanos liderados por el Doctor Severo Reyes Gamboa, director de Educación Departamental y por la Cámara de Comercio de Cali, entidad que venía solicitando a la Asamblea Departamental la creación de una Facultad de Enseñanza Comercial e Industrial.

Como muchas de las grandes apuestas institucionales y sociales, esta idea generó escepticismo: algunos creían que por las condiciones de la ciudad no prosperaría en ella una institución de educación superior, creían que el clima cálido de la ciudad sería un factor adverso, lo que sumaban factores como la falta de tradición y la carencia de profesores.

Sin embargo, esta iniciativa fue acogida por la Asamblea Departamental. En esta corporación se expidió la Ordenanza 12 del 11 de junio de 1945, mediante la cual creó la 'Universidad Industrial del Valle'. El 15 de septiembre de ese año se abrieron las matrículas en el salón de sesiones de la Asamblea Departamental y el lunes 29 de octubre la Universidad Industrial del Valle inició formalmente labores, con 160 alumnos.

Varios edificios del centro de Cali alojaron los salones de clases, los cuales se trasladaron tiempo después al claustro de Santa Librada.

Una de las tareas más difíciles en esa época fue conseguir profesores de educación superior, razón por la cual algunas cátedras fueron impartidas por empresarios del Valle y de Bogotá. En ese momento, las clases iniciaron con la Escuela de Comercio Superior y Administración de Negocios y la Facultad de Agronomía, a las que se anexó la Escuela de Enfermería que funcionaba en Cali desde 1920. Años después surgieron las facultades de Química Industrial, Ingeniería Eléctrica, Arquitectura y Medicina.

Esta orientación con programas académicos vinculados con el sector productivo se debe a que en ese momento la región, y especialmente el eje metropolitano Cali - Yumbo, vivía una segunda fase de desarrollo industrial, caracterizada por la producción de bienes intermedios y por la inversión extranjera. En el contexto internacional se vivía una coyuntura económica debido a la posguerra. En 1954 la institución adoptó el nombre de Universidad del Valle.

En la actualidad Univalle cuenta con las facultades de Ciencias de la Administración, Salud, Ingeniería, Humanidades, Ciencias Naturales y Exactas, Artes Integradas y Ciencias Sociales y Económicas, así como los Institutos de Psicología y de Educación Pedagogía. Sus actividades académicas se desarrollan en dos sedes en Cali, ubicadas en los barrios de Meléndez y San Fernando, además de nueve sedes regionales: Pacífico, Yumbo, Palmira, Zarzal, Cartago, Caicedonia, Tuluá, Buga y Norte del Cauca.

La Universidad cuenta con cerca de 32 mil estudiantes, más de 105 mil egresados, tiene registros de 267 programas académicos, de los cuales, 132 corresponden a pregrado y 135 a posgrado. Su proporción de programas de pregrado con acreditación de alta calidad es de las más altas de Colombia; además cuenta con doctorados en diversas áreas del conocimiento.

Los esfuerzos en materia de generación de nuevo conocimiento la han consolidado como una institución con vocación de investigación, como se evidencia en los resultados del ranking U-Sapiens 2020-1, realizado por la firma de consultoría Sapiens Research, que posiciona a la Universidad del Valle como la tercera en Colombia, precedida por la Universidad Nacional de Colombia y la Universidad de Antioquia, sitial que ha mantenido los últimos cuatro años.

Son muchas las apuestas de institución para seguir consolidando y fortaleciendo su presencia en la región. Las directivas universitarias, en cabeza del Consejo Superior, adelantan esfuerzos para la modernización de la infraestructura física, así como de dotaciones para la investigación y la formación. En este sentido se realizó uno de las inversiones más altas de la historia institucional, superando los 70 mil millones de pesos, representada en múltiples obras, tanto en las sedes regionales como en Meléndez y San Fernando en Cali. Entre las obras más importantes figuran: la nueva Sede Zarzal, el edificio de Ciencias de la Computación en Meléndez, la adecuación de la sede Norte del Cauca, el nuevo Centro Deportivo en San Fernando, entre otras.

Por otra parte, el rector Edgar Varela Barrios, acompañado de su equipo directivo, adelanta acciones para llevar formación pertinente y de calidad en coordinación con los municipios como Sevilla y Jamundí para hacer apertura de nodos de la universidad, llevando formación de pregrado de cara a las necesidades particulares de cada municipio.

En estos 75 años de historia de la Universidad del Valle son muchos los colombianos que ayudaron a forjar el desarrollo de la institución y que dejaron huella en las aulas universitarias, auditorios, laboratorios y en cada uno de los campus. Profesores destacados, pensadores, artistas, investigadores, científicos, humanistas, maestros preclaros, dirigentes y líderes, han orientado la formación de miles de hombres y mujeres y han aportado sus saberes a la región y al país.

Cada fase y cada proyecto de alto impacto del desarrollo regional han estado acompañados o influidos por la Universidad del Valle a través del aporte cotidiano de sus docentes, grupos de investigación y egresados. En la labor de enseñanza, en el aporte de sus investigadores y en el compromiso de sus estudiantes está impresa su vocación de excelencia.

En estos 75 años la Universidad del Valle reafirma su compromiso institucional para seguir generando conocimiento con formación de excelencia académica y de calidad. Directivas, docentes, empleados, trabajadores, estudiantes y egresados seguirán trabajando para que Univalle, como uno de los patrimonios más valiosos del suroccidente del país siga forjando la historia del Valle del Cauca, del Pacífico y de Colombia.

Este jueves, Univalle cumple 75 años de historia

¿Sabías que en 1945 el claustro del Colegio Republicano de Santa Librada fue sede de la Universidad del Valle y que antes de llevar este nombre era conocida como la ‘Universidad Industrial del Valle del Cauca’?

¡Así es! Desde los años cuarenta del siglo pasado nuestra Universidad ha contribuido al desarrollo del país, por esta razón queremos celebrar recordando los más grandes hechos de la historia de la Universidad del Valle, que cumple 75 años de labor académica este 11 de junio.

El próximo jueves, a partir de las 5:00 p.m., el Canal Regional Telepacífico emitirá un especial para conmemorar esta importante fecha, recordando los acontecimientos y personajes que han hecho de Univalle una Universidad de alto impacto.

El especial contará con la participación del reconocido historiador Alonso Valencia Llano, (investigador en temas relacionados con Historia de América; Colombia siglo XIX e Historia Política y Empresarial) autor de varios libros sobre la historia fundacional de la Universidad del Valle, quien estará en diálogo con el rector Edgar Varela Barrios, Ph.D en Administración; Magíster en Historia Andina y Licenciado en Filosofía.

También podrás seguir la transmisión del ‘Especial de los 75 años de la Universidad del Valle’ por Canal Zoom y ‘Univalle Tv’, mediante la Emisora ‘Univalle Estéreo 105.3 fm’ y através de las redes sociales de la Universidad, así podrás enterarte de datos tan interesantes como que la Facultad de Medicina inició su amplia trayectoria formativa con 50 alumnos; que en 1971 la Ciudad Universitaria de Meléndez sirvió como ‘Villa Olímpica’ de los VI Juegos Panamericanos ó que el gran gestor de la ‘Universidad del Valle, Don Tulio Ramírez, era en ese entonces rector del Instituto Técnico Industrial Antonio José Camacho.

Súmate a esta celebración, y conoce más acerca de la historia y la proyección a futuro de la Universidad del Valle ¡Celebra la U!

Forjando la historia de la región

El siguiente es una breve entrada de la reseña histórica de la Universidad del Valle elaborada en 2005 con motivo de sus 60 años.


Venciendo la incredulidad

El primer Rector de la Universidad, Don Tulio Ramírez, resume así las dificultades que afrontó para fundar, en 1945, lo que años después constituiría la Universidad del Valle:

"El optimismo no era unánime. Muy queridos amigos míos me calificaron de utópico, de desconocer lo impropicio del medio para esa clase de instituciones, basados en nuestra tradición pastoril y nuestro clima de zona tórrida. Algunos me detenían en la calle, me pampeaban, e irónicamente me congratulaban por mi obsesión universitaria, y me advertían que no saldría adelante".

La idea de fundar un centro de educación superior le surgió cuando era rector del Instituto Antonio José Camacho, el deseo de materializar este proyecto, lo llevó a sugerir que se utilizara la organización docente de dicho Instituto para la Universidad Industrial de Occidente.

Como lo afirma la historiadora Elba Ortiz, se trataba de una necesidad sentida y por lo tanto fue acogida por un grupo de vallecaucanos liderado por Severo Reyes Gamboa, quien había sufrido en carne propia la ausencia de educación superior en Santiago de Cali, situación que lo obligó a vivir varios años en Europa para obtener el título profesional. El doctor Reyes Gamboa interesó a los miembros del gabinete y a los diputados de la Asamblea departamental en la importancia de la fundación de esta institución para el futuro de los vallecaucanos; el momento era propicio, pues en Cali y en el Valle del Cauca surgía el espíritu de progreso y de empresa.

Una entidad que estuvo consciente de la impostergable necesidad de abrir un espacio para la educación superior fue la Cámara de Comercio de Cali que el 20 de abril de 1945, solicitó a la Asamblea del Departamento del Valle el estudio de la creación de una Facultad de Enseñanza Comercial e Industrial.

"El 11 de junio de 1945 la Asamblea Departamental, después de escuchar el informe de la comisión conformada por los doctores Nicolás Ramos Hidalgo y Libardo Lozano Guerrero, expidió la Ordenanza N° 12 que creaba la Universidad Industrial del Valle del Cauca. Sin duda alguna, los legisladores comprendieron que los estudios universitarios debían capacitar al personal que tendría a su cargo la transformación de la ciudad de Santiago de Cali y de la comarca vallecaucana, pues tuvieron en mente lo que hoy, cincuenta años después, se está realizando: extender el radio de acción de la Universidad del Valle a las principales ciudades del Departamento; situación prevista claramente en el Artículo 3° de la citada ordenanza"

Encuentros por la Historia

Los grupos de investigación Religiones, Creencias y Utopías y el Grupo de Investigaciones Históricas en Economía, Política y Educación invitan a la comunidad universitaria a participar de la programación para esta semana de Encuentros por la Historia, iniciativa de divulgación científica.

Jueves 11 de junio de 2020

Armando Martínez Garnica, "La arbitrariedad de la selección temática de los historiadores: ¿Qué hay que exponer?: El caso de la historia de Bucaramanga".
Enlace de Meet: https://meet.google.com/trn-tbeq-exn 

Armando Martínez es exdirector del Archivo General de la Nación, doctor (Ph.D.) en Historia de El Colegio de México y realizó una estancia posdoctoral en la Universidad Andina Simón Bolívar.

Viernes 12 de junio de 2020

Mariela Coudannes, "Aportes de las investigaciones sobre problemas sociales relevantes a la enseñanza de la Historia "
Enlace de Meet: https://meet.google.com/caf-zgbf-xir 

Mariela Coudannes es profesora de Historia de la Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, Argentina; directora de la revista Clío & Asociados. La historia enseñada, Universidad Nacional del Litoral- Universidad Nacional de La Plata.

 

Página de Facebook Encuentros por la Historia con transmisión en vivo: https://www.facebook.com/EncuentrosporlaHistoria 

Página de Youtube con las videoconferencias grabadas: https://www.youtube.com/channel/UCFZYAuB6HFmE31_q-YBYEWg 

 

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