Dino Ventolini Zuluaga
Agencia AUPEC
Junio de 2013
Colombia gasta miles de millones de dólares al año en servicios aeroespaciales contratados con agencias espaciales de otros países, como fotografía satelital. Para llevar un satélite al espacio se necesita un cohete que lo transporte y para contar con autonomía espacial se requiere tener satélites propios en órbita, pero Colombia no cuenta con la tecnología necesaria para lograrlo.
Enviar carga útil al espacio es muy costoso. Subir un kilogramo cuesta aproximadamente 25.000 dólares, con las tarifas de la NASA. Asimismo, los cohetes y las antenas necesarias para lanzar un satélite tienen precios elevados.
Lograr que Colombia pueda observarse a sí misma desde el espacio se está convirtiendo en una realidad y se está consiguiendo en el Valle del Cauca gracias a la inversión para el desarrollo en tecnología aeroespacial.
Paisaje local.
El Centro de Investigación en Tecnología Aeroespacial- CITAE y el Clúster Aeroespacial del Valle son ejemplos de la prioridad que se le está dando en la Región al desarrollo tecnológico aeroespacial, tanto en inversión como en investigación.
El Clúster es una alianza entre empresas, universidades y Gobierno Departamental, fundada en Cali en el 2011, que trabaja en torno al sector aeroespacial conjuntamente y en el mismo lugar.
CA su vez, el CITAE desarrolla proyectos relacionados con progreso aeroespacial y uno de los primeros adelantos lo hizo el magíster en ingeniería aeroespacial Diego Felipe Moná Boada.
Moná Boada es el primer egresado de la Maestría en Ingeniería Aeroespacial de la Universidad del Valle y desarrolló, como tesis de grado, una antena de telemería para cohetes espaciales, que hace parte del proyecto "lanzadera de satélites de órbita baja" del CITAE.
Diego Felipe Moná Boada es un ingeniero electrónico que se interesó por la telemetría aplicada en ingeniería aeroespacial desde que hizo su pasantía de pregrado en la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez. El Ingeniero se dedicó a diseñar, durante dos años, una antena para cohetes espaciales que permitiera tener control y transmitir datos de variables físicas, como la posición del cohete, la temperatura, la altura, la velocidad, todo, en tiempo real.
El interés por crear la antena de telemetría surgió por la necesidad del CITAE de avanzar en la creación de un cohete que transporte satélites de órbita baja hasta el espacio.
Para que Colombia cuente con autonomía espacial requiere de satélites en una órbita de 180 kilómetros, por lo menos, y para tener satélites necesita, tanto los cohetes, como las antenas que permitan monitorearlos en tierra, una en el cohete y otra en la estación.
La tecnología.
La antena microtira que diseñó e implementó el magíster en ingeniería aeroespacial, tuvo un costo del 2% comparado con los precios del mercado.
Por otra parte y como asegura Diego Felipe Moná, "La antena es de bajísimo costo, además tiene dimensiones reducidas y la tecnología con que la hice podría aplicarse en infinidad de actividades como fotografía digital, investigación espacial y atmosférica, sistemas de vigilancia, meteorología, educación o redes de comunicación local".
Luego de revisar el diseño teórico y computacional, asesorado por profesores de la Facultad de Ingeniería, y de someterla apruebas rigurosas, el artefacto demostró tener un patrón de radiación omnidireccional, es decir, que transmite información en tiempo real sin importar el movimiento del cohete. Este resultado fue primordial, pues los cohetes viajan a 900 metros por segundo y sería inútil si la información no llegara a la estación base de manera inmediata.
Contexto nacional.
En diseño y construcción de partes y repuestos para vehículos que vuelan en la atmósfera, como aviones ultralivianos o helicópteros, Colombia cuenta con un avance importante. Sin embargo, en la rama aeroespacial, que comprende vehículos y artefactos puestos en el espacio, el desarrollo está aún empezando.
El país se está quedando atrás en términos de autonomía espacial y el único satélite que tiene es el "Libertad 1", lanzado en 2007 por medio de un cohete ruso-ucraniano, que tiene el tamaño de una hamburguesa y solo prestó el servicio de emisión de señales de radio.
La industria de tecnología aeroespacial genera muchas ganancias y está repartida, en su mayoría, entre países como Estados Unidos, Rusia, China, India y el continente europeo. Con los avances en investigación que se están desarrollando en el país, con el interés empresarial y gubernamental que se le está dando a esta industria y con ejemplos como el del primer maestro en ingeniería aeroespacial de la Universidad del Valle, se podría pensar el país como una potencia continental.
El reto es, concluye el magister en ingeniería aeroespacial, "potencializar a Colombia en esta área, con profesionales en diseño y construcción de tecnología aeroespacial y convertirla en una nación capaz de prestar el servicio de lanzadera de satélites a otros países de Suramérica y de proveer partes y repuestos para aviones".
La seguridad ciudadana es una prioridad en Latinoamérica y el Caribe. Tanto a la ciudadanía como a los gobiernos de esta región les preocupan las altas tasas de violencia y criminalidad que se generan, así como la dificultad para saber con precisión la magnitud del problema.
En el 2008, seis países de la región presentaron una propuesta al Banco Interamericano de Desarrollo -BID con el objetivo de trabajar sobre la multiplicidad de indicadores para describir los casos de criminalidad y violencia, la existencia de fuentes no conciliadas para los mismos temas o territorios, la diversidad de definiciones, mecanismos y tecnologías para producir información y la interpretación de los términos que, sobre convivencia y seguridad ciudadana, se han generado en cada sector.
Así nació el Sistema Regional de Indicadores Estandarizados de Convivencia y Seguridad Ciudadana -SES. Actualmente 18 países y dos ciudades capitales hacen parte del proyecto: Argentina, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guayana, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay, además del Distrito Metropolitano de Quito y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El Proyecto SES fortalece la capacidad de los países para producir información oportuna y de calidad, que permita a los tomadores de decisión tener datos confiables para la acción.
Las lagunas anaeróbicas se usan en la primera fase del proceso de tratamiento de aguas residuales. El objetivo primordial de estas lagunas es la reducción de contenido de sólidos y materia orgánica. Estas lagunas combinan la sedimentación de sólidos y su acumulación en el fondo con flotación de materiales del agua residual en la superficie; todo esto se logra con una biomasa activa que contribuye en la degradación de los contaminantes.
A partir de su investigación doctoral, el docente e investigador del Instituto Cinara de la Universidad del Valle Miguel Peña Varón buscó mejorar la eficiencia de la degradación de la materia orgánica en las lagunas anaeróbicas mediante su desarrollo "Bio-reactor de lagunas anaeróbicas de alta tasa", una laguna anaeróbica optimizada, que puede hacer la descontaminación en cuestión de horas, a diferencia de las lagunas anaeróbicas convencionales, que hacen el proceso en días.
El "Bio-reactor de lagunas anaeróbicas de alta tasa" ya recibió la aprobación de patente por parte de la Superintendencia de Industria y Comercio y descontamina el agua residual sin utilizar oxígeno. El investigador logró mejorar la eficiencia de estas lagunas, su retención de biomasa y optimizar la reacción de la biomasa en el agua contaminada.
Esta tecnología se puede utilizar para la descontaminación de materia orgánica soluble en aguas domésticas,agroindustriales o de la industria de
alimentos.
En condiciones óptimas de funcionamiento puede eliminar entre un 65 a 70% de la contaminación orgánica.
Debido al metabolismo anaeróbico de estas lagunas, la contaminación orgánica original se reduce mediante la conversión de dicha materia a metano, dióxido de carbono, amoniaco y sulfuro de hidrógeno. El “Bio-reactor laguna anaeróbica de alta tasa” tiene una zona de mezcla donde se genera y controla un manto de biomasa anaeróbica activa encargada de la degradación de los contaminantes; en la parte superior de esta zona se implementa la recolección, transporte y tratamiento del biogas producido.
Entre tanto, el agua tratada en la zona de mezcla fluye, luego, a través de la zona de sedimentación mejorada, se eliminan los biosólidos que escapan de la zona de mezcla. Luego de esta zona, el agua tratada continúa a la siguiente unidad de tratamiento.
Impacto positivo para los ecosistemas
El "Bio-reactor de lagunas anaeróbicas de alta tasa" permite descontaminar aguas con niveles altos de materia orgánica. Mucha de esta contaminación termina convertida en biogas por el metabolismo anaeróbico propio del proceso que puede aprovecharse como fuente de energía renovable y, al ser recolectado, contribuye a la disminución de emisiones de Gases de Efecto Invernadero.
La transferencia y masificación de esta tecnología en muchas comunidades rurales del país y en la Comunidad Andina, pueden contribuir efectivamente al control y reducción de la contaminación hídrica.
El sector urbano e industrial pueden ser beneficiarios de esta patente, un aporte de la academia y mediante la tecno-ciencia a la solución de problemas reales de nuestro entorno.
Una ciudad como Cali, con más de dos millones de habitantes, produce mensualmente 3.600 toneladas de biosólidos como consecuencia del tratamiento de sus aguas residuales, esto equivaldría a rellenar con lodo un edificio de cinco pisos, aproximadamente.
Los biosólidos, por sus condiciones microbiológicas y parasitológicas representan un riesgo para la salud pública, pues están compuestos por bacterias, virus, helmintos, protozoarios y metales pesados, entre otros, que deben ser tratados apropiadamente para ser aprovechados benéficamente en el uso agrícola, por ejemplo.
Existen varias alternativas de mejoramiento de la calidad microbiologica del biosólido. En investigaciones desarrolladas entre la Universidad del Valle y EMCALI, se han evaluado diferentes alternativas como el compostaje, los tratamientos alcalino y térmico, los cuales mostraron resultados que permiten obtener un lodo de buena calidad microbiológica que podría emplearse en la agricultura como mejorador de suelos.
Ese ha evaluado la aplicación de estos materiales en los cultivos de especies como el maní forrajero, planta que está siendo ampliamente usada como elemento paisajístico en zonas verdes públicas de la ciudad; también se ha evaluado la aplicación en caña de azúcar, insigne en nuestra región, con resultados que permitirían reducir los requerimientos de insumos químicos como los fertilizantes sin afectar la productividad del cultivo.
El panorama contrario al reciclaje sería el de apilar los biosólidos, deshidratarlos y arrojar las aguas descontaminadas al mar, opción que manejan algunos países -en bajo porcentaje- como Estados Unidos y Alemania, según un estudio realizado por las universidades de Burgos y Oviedo en España, acción que trae consecuencias ambientales y que va en contra de las estipulaciones mundiales de preservación; pero, en países en vía de desarrollo el porcentaje de aguas que se arrojan al mar es mayor, pues implica menores riesgos y costos operacionales.
La relación de cooperación académico - investigativa, entre la Universidad del Valle y EMCALI, ha abordado otras temáticas ambientales de gran importancia para la ciudad como el manejo del riesgo en la producción de agua potable segura para los caleños, el tratamiento secundario de las aguas residuales para disminuir la contaminación del Río Cauca y el aprovechamiento de las aguas residuales tratadas. En todas estas iniciativas se ha contado, además, con el apoyo de instituciones nacionales e internacionales como el IFS de Suiza y Colciencias y se ha formado recurso humano de alta calidad a nivel de pregrados y posgrados, lo que ratifica la importancia de la relación Universidad - Empresa - Estado como una estrategia exitosa y valiosa para el abordaje y solución de problemas de ciudad.
Además de la descontaminación de biosólidos, otra área de trabajo del convenio es el tratamiento de aguas residuales y su aprovechamiento e igualmente la investigación incluyó temas respecto a la potabilización de fuentes de abastecimiento.
Actualmente, el convenio destaca la necesidad de construir una planta para descontaminar los biosólidos y emplearlos en la agrícultura. La planta cuesta cerca de 30 mil millones de pesos, cifra que equivale a la que el Municipio de Cali invierte cada año en superar los daños que deja la ola invernal.
Mientras se traten adecuadamente las aguas residuales, indispensables en la optimización de la calidad de vida de los seres humanos, se producirán biosólidos; misión de cada ciudad es encontrar una forma de manejo adecuado de éstos y un aprovechamiento, tarea en la cual Cali lleva un paso adelante.
Mediante la Resolución 1052 del 27 de enero de 2014, el Ministerio de Educación Nacional le otorgó a la Universidad del Valle la renovación de la Acreditación Institucional de Alta Calidad, por 10 años, el máximo tiempo que se concede a las instituciones de educación superior.
La Acreditación Institucional de Alta Calidad por 10 años, la han obtenido, en Colombia, la Universidad Nacional, la Universidad de Antioquia y ahora la Universidad del Valle.
La Universidad del Valle obtuvo la acreditación institucional de alta calidad, por primera vez, en el año 2005, por un período de ocho años. En el año 2011, como primer paso para acceder a la renovación, adelantó el proceso de autoevaluación institucional que terminó en marzo de 2013, cuando se hizo la entrega formal al Consejo Nacional de Acreditación –CNA, del Informe de Autoevaluación Institucional y el documento que daba cuenta del cumplimiento del plan de mejoramiento del año 2005, base importante para la renovación de la acreditación.
En la autoevaluación se revisa y se mide la coherencia y pertinencia de la Misión, las orientaciones y estrategias del Proyecto Institucional, la formación integral y construcción de la comunidad académica, su vínculo con la región, el país y el mundo, sobre la base de un compromiso con la calidad y la excelencia académica. Igualmente, se evalúa el proceso de admisión y permanencia y los sistemas de bienestar y estímulos para los estudiantes; la carrera docente, el desarrollo profesoral y la interacción académica de los docentes con pares nacionales e internacionales.
También se examinan los procesos académicos, de investigación, el bienestar institucional, los recursos físicos, la gestión y administración, la planta física y la pertinencia e impacto social.
Entregado el Informe de Autoevaluación Institucional, el CNA conformó un grupo de pares nacionales y extranjeros para la evaluación externa, quienes hicieron un examen en profundidad de la institución a partir del informe y de la visita, la cual se realizó en septiembre de 2013. El informe de los pares sobre la Universidad del Valle, presentado al CNA, es altamente positivo. Con base en este informe, el CNA le recomienda al Ministerio de Educación Nacional concederle la renovación de la Acreditación Institucional de Alta Calidad.
Este es un logro institucional muy importante y es el trabajo de muchas personas, especialmente de profesores, estudiantes, egresados, empleados, trabajadores y empleadores, con el apoyo de los Consejos Académico y Superior y la solidaridad y confianza de los gobiernos locales y nacionales y del sector empresarial del Valle del Cauca.
La Comunidad Universitaria se siente orgullosa de este logro y, a la vez, comprometida en hacer de nuestra Universidad del Valle, una institución de calidad, responsable e innovadora, con reconocimiento nacional e internacional.
El docente del Programa Académico de Licenciatura en Literatura de la Universidad del Valle Sede Buga Ramiro García Medina es uno de los ganadores del "VII Concurso Nacional de Cuento" que organizaron el Ministerio de Educación Nacional y RCN Radio y Televisión.
García Medina ganó con el cuento "Aura", dentro de la categoría 4, en la cual participaban docentes de preescolar, básica, media, ciclo complementario y pregrado.
La ceremonia de premiación del "VII Concurso Nacional de Cuento" se realizó el 31 de enero de 2014, en el Teatro Adolfo Mejía de Cartagena, con la presencia de los ganadores y la participación de los escritores Pilar Lozano, Andrés Felipe Solano y Fernando Quiroz (Colombia), Gonzalo Moure (España) y Élmer Mendoza (México). La ceremonia hizo parte de la programación del Hay Festival, que se realiza del 30 de enero al 2 de febrero.
Fueron premiados 35 participantes, entre estudiantes de primero a undécimo grado, estudiantes de pregrado de cualquier carrera universitaria, técnica profesional y/o tecnológica y docentes. En total se recibieron más de 28 mil cuentos en esta convocatoria.
Ramiro García Medina es egresado de Psicología de la Universidad del Valle Sede Buga y cursa la Maestría en Literatura Colombiana y Latinoamericana de la Sede Cali.
La editorial española "La Mirada Malva" publicó en ese país "El desmemoriado", la nueva novela del director de la Universidad del Valle Sede Pacífico y docente del Programa Académico de Licenciatura en Literatura Fabio Martínez.
"El Desmemoriado" cuenta la historia de Pitty Caballero y Manzana Siachoque, una pareja que vive en Bogotá, que se levanta el 6 de agosto de 2068 después de celebrar el aniversario 530 de la ciudad. Llegan tarde para recibir la tableta electrónica que otorga el gobierno a sus ciudadanos. La orden del Jefe Supremo es perentoria: aquel que no esté conectado con el gobierno, estará en una lista negra y será considerado un paria de la sociedad. A partir de este instante, la pareja tendrá que vivir en la clandestinidad. Para poder sobrevivir adquieren en el mercado negro una tableta electrónica de un muerto.
El desmemoriado es una novela de ciencia ficción, que describe el futuro incierto que nos espera, escrita desde un presente ambiguo, donde quien gobierna es el Jefe Supremo, un pequeño Napoléon-chibcha, que lo único que desea es perpetuarse en el poder.
En esta novela Bogotá es una ciudad ultramoderna donde la gente se puede movilizar en metro y en miravolantes; llena de pantallas por sus amplias avenidas; protegida contra la lluvia por una marquesina de acrílico, invento del científico criollo Goyeneche, que se abre desde el tótem de Monserrate y llega hasta Fontibón. Es una ciudad llena de clones y humanoides que se sienten orgullosos de haber derrotado a las pobres criaturas que aún subsisten en la Llanura prosaica.
Fabio Martínez es docente de la Escuela de Estudios Literarios de la Facultad de Humanidades de la Universidad del Valle; cursó una licenciatura en Literatura e Idiomas en la Universidad Santiago de Cali, Maestría en Estudios Iberoamericanos en la Universidad de la Sorbona - París III, y doctorado en Semiología en la Universidad de Quebec en Montreal.
Es autor de las novelas: Un habitante del séptimo cielo, Club social Monterrey, Pablo Baal y los nombres Invisibles, El tumbao de Beethoven, entre otras. 2012. En 1987 recibió una Mención Especial en la Beca 'Ernesto Sábato', en 1999 recibió el Primer Premio de Ensayo Latinoamericano "René Uribe Ferrer" y el Primer Premio "Jorge Isaacs". Fue el Director fundador del periódico La Palabra y columnista del periódico El Tiempo.
El docente y egresado del Programa de Arquitectura de la Universidad del Valle Mario Fernando Camargo Gómez ganó el "Concurso Nacional de Diseño de la Unidad de Vida Articulada-UVA Orfelinato", organizado por la Alcaldía de Medellín, las Empresas Públicas de Medellín-EPM y la Sociedad Colombiana de Arquitectos.
Camargo Gómez trabajó de la mano con su equipo del taller de procesos arquitectónicos 'Colectivo 720', integrado por los egresados Luis Orlando Tombé Hurtado, Fiorella Gómez Silva, Ángela Carvajal y los estudiantes Guillermo Buitrago, Cesar Aragón y Julián Mejía; todos de la Universidad del Valle.
Las "Unidad de Vida Articulada-UVA" son una iniciativa del Municipio de Medellín que se proyectan como centros urbanos que integrarán deporte, recreación y cultura y están ubicadas en lotes en inmediaciones a los tanques de almacenamiento de EPM. Para la UVA Orfelinato, EPM hizo un concurso para el diseño del proyecto, por ser uno de los lotes más grandes.
De la propuesta de Mario Fernando Camargo López el jurado resaltó "la capacidad para leer y transformar las materias primas y razón de ser de EPM, como son el agua y la energía".
Según el arquitecto su propuesta buscó "un elemento articulador que vincula arquitectura, urbanismo y paisaje" y rescata la memoria de lo que los tanques de EPM representan para las comunidades.
Mario Fernando Camargo López, con su equipo de 'Colectivo 720', ha ganado numerosos concursos para el diseño de espacios urbanos y públicos, proyectos educativos, viviendas de interés social, entre otros, en todo el país.
El egresado del Departamento de Química de la Universidad del Valle David Cedeño ganó el "Outstanding University Teaching Award" –Premio a la Excelencia en Enseñanza- que concede la Universidad de Illinois, USA, a sus mejores docentes.
David Cedeño estudió Química en la Universidad del Valle, cuenta con un doctorado en química de la Baylor University y estudios postdoctorales de la Northwestern University, ambas de USA. Es docente del Departamento de Química de la Universidad Estatal de Illinois desde el 2001.
El egresado de la Universidad del Valle recibió el "College of Arts and Sciences Outstanding Teacher Award" 2012-2013 y el "John Dorsey Award for Outstanding Teacher” 2011-2012. También ganó en el 2006 el "University Research Initiative Award" y el "College of Arts and Sciences Outstanding Service Award" 2012-2013.
Actualmente adelanta varias investigaciones, entre las que se destaca la búsqueda de un medicamento tópico para la cura de la leihsmaniasis, un trabajo que se adelanta en conjunto con la Universidad de Illinois y con el Programa de Estudio y Control de Enfermedades Tropicales -PECET de la Universidad de Antioquia y la Universidad de Caldas.
David Cedeño es coordinador y mentor del proyecto SEED (Summer Experiences for Economically Disadvantaged Students), que patrocina estudiantes de escasos recursos para afianzar sus proyectos e investigaciones. SEED obtuvo en el 2008 el Chemluminary Award, entregado por la Sociedad Americana de Química - ACS, como mejor programa educativo.
La Universidad Estatal de Illinois es reconocida como una de las diez mayores productoras de maestros en los EE.UU., según la Asociación Americana de Escuelas de Formación del profesorado -"American Association of Colleges of Teacher Education".
La Asociación de Estudiantes de Contaduría Pública de la Universidad del Valle - ASECUVA invita a "Un Breve Espacio Para El Elogio: Vida Y Obra, Fernando Cruz Kronfly", evento en el que se homenajeará a este reconocido docente de la Facultad de Ciencias de la Administración.
El evento se realizará el próximo viernes 20 de diciembre de 2013, a las 6:00 p.m., en el Auditorio Diego Israel Delgadillo de la Facultad de Ciencias de la Administración, Campus San Fernando.
En este evento se resaltará la labor literaria, personal y académica de este vallecaucano.
Fernando Cruz Kronfly es doctor en Derecho y en Ciencias Políticas de la Universidad La Gran Colombia de Bogotá, Doctor Honoris Causa en Literatura de la Universidad del Valle; ha dedicado su vida a la academia y el arte desde varios ámbitos, con éxito y reconocimiento en todos estos.
Con el propósito de continuar incentivando a la comunidad universitaria al goce de los procesos de lecto-escritura y brindar un sutil gesto para ennoblecer la cultura, el pensamiento, la lectura contextual del individuo y su relación con el mundo, se invita a todos a elogiar la labor de una vida dedicada al saber.