La Universidad del Valle, en colaboración con la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados ACNUR, presenta la exposición "Refugiados y Migrantes en América" del artista plástico Édgar Álvarez, creador del proyecto pedagógico "¿Se lo explico con plastilina?". Esta obra aborda el fenómeno de la movilidad humana, retratando la travesía de los migrantes a través de la selva del Darién, la dura realidad del desplazamiento forzado y el confinamiento en Colombia. Mediante maquetas y fotografías, la exposición muestra figuras de plastilina instaladas en entornos reales, ofreciendo una perspectiva única y conmovedora sobre estos desafíos.
El interés del artista Édgar Álvarez por retratar la movilidad humana surgió al presenciar de cerca las dificultades de los refugiados, migrantes y desplazados en las ciudades colombianas y en sus trayectos hacia otros países, observando su valentía y fortaleza en situaciones adversas.
La obra "Refugiados y Migrantes en América" nos invita a acercarnos a las experiencias de aquellos que, obligados a abandonar sus hogares debido a conflictos o persecuciones, buscan refugio y protección, así como de aquellos que emigran en busca de una vida mejor. Además, busca fomentar la solidaridad con los refugiados y desplazados, abriendo las puertas para que reconstruyan sus vidas utilizando sus habilidades, cualidades e ideas creativas, las cuales pueden contribuir significativamente a las comunidades que los acogen.
La exposición se realiza con el apoyo de ACNUR, reafirmando su compromiso de proteger los derechos de las poblaciones refugiadas, desplazadas y apátridas, apoyando la construcción de un futuro mejor para cada uno de ellos.
Para la Universidad del Valle es crucial la construcción de paz y la reconciliación en Colombia. Al ser una institución de educación superior tiene la responsabilidad de fomentar el diálogo, la comprensión y el respeto entre las diversas comunidades afectadas por décadas de conflicto armado. A través de investigaciones, programas académicos y proyectos sociales, la universidad no solo contribuye al conocimiento y la sensibilización sobre las causas y consecuencias de la violencia, sino que promueve soluciones sostenibles y participativas. Al involucrar a estudiantes, profesores y a la comunidad en general en iniciativas de paz, la Universidad del Valle trabaja en su objetivo misional de formar líderes comprometidos con la justicia social y el desarrollo humano, fortaleciendo así el tejido social y apoyando la construcción de un futuro más equitativo y armonioso para todos los colombianos.
Convocamos a la comunidad universitaria y al público en general a visitar la exposición, que estará exhibida en la Sala Mutis de la Biblioteca Mario Carvajal del campus de Meléndez, desde el jueves 18 de julio hasta el sábado 31 de agosto. Durante este periodo, la exposición estará acompañada de actividades pedagógicas como conversatorios y talleres.
La Universidad del Valle invita a la reflexión a través del arte sobre la importancia de la empatía y la comprensión hacia las personas refugiadas y desplazadas, así como a reconocer y valorar su notable capacidad de resiliencia en la reconstrucción de sus vidas.
A setecientos tres años del tránsito de Dante Aliguieri, al encuentro prodigioso de Bernardo de Claraval, a la contemplación de la rosa azul, y al definitivo abrazo de Beatriz; un colombiano del pacífico, viene a ser nuestro Virgilio a través de los cien cantos que constituyen el más alto de los poemas que la pluma de un hombre solo haya labrado: Comedia, La Comedia, La divina Comedia.
El profesor de literatura medieval de la Universidad del Valle, Edgard Collazos Córdoba, nos regala en su libro “Por la ciudad del fuego”, mucho más que una mera propedéutica, una guía de lectura, o un boceto comentado a la vasta geografía de lo sobrenatural del Dante, siempre múltiple, proteico, inabarcable. Con amable erudición, y utilizando con sabiduría la intertextualidad, recoge de los mejores ensayistas de occidente (Eco, Eliot, Panofsky, Valéry, Mangel, Aurbach, por mencionar sólo unos pocos) las claves de su lectura de la Comedia, en la que el acercamiento a eso que de modo despectivo y pedante ha venido a llamarse “Edad Media”, dibujando un amplio vitral lleno de juegos de espejos, de la artesanía elegante de quien encuentra cruces de caminos entre las visiones del florentino y el mundo alucinado que nombraron “América”.
Con un gusto editorial impecable, acompañan al texto del profesor Collazos, nuestro Virgilio a través del Poema por antonomasia, imágenes provenientes de la vasta imaginería medieval, que hacen de este libro una obra de arte en sí mismo, si lo asumimos como objeto en el que se produce el milagro del hecho estético, a la vez que sin pedanterías, ni excesos grandilocuentes, el autor recorre los prolongados laberintos del infierno, el purgatorio y el paraíso, con la humildad de quien regresa del asombro como de un largo viaje.
Salvo la pobre nota introductoria, firmada por Juan Manuel Roca, estamos en presencia de un libro memorable, flor exótica y ave prodigiosa en el mundillo editorial colombiano, tan proclive a la mediocridad amiguera, al turbio manoseo de los feudos “intelectuales”, a nombrar como frutos del pensamiento, vanos deshechos de retórica ininteligible. Inmejorable tributo al Dante, el que nos hace Collazos, digno heredero de Virgilio al momento de conducirnos más allá de la selva obscura.
DANIEL RICARDO JIMÉNEZ BEJARANO
Yermo de Nuestra Señora y 2024
Hacia 1897, en Praga, un joven de quince años, aficionado a las lecturas de novelas de aventuras y a libros de viajes, todos los días después de la cena, subía los escalones que llevaban al segundo piso de su casa, se encerraba en su cuarto y sentado frente a su escritorio, escribía con rigor, bajo la tenue luz de la bombilla.
Durante veinticinco años nada ni nadie le pudo impedir que cumpliera con ese sagrado ritual. Ni siquiera la furiosa tuberculosis que le diagnosticaron en 1917 tuvo la fuerza para derrotar su das Schreiben, expresión alemana que en castellano quiere decir pasión por la escritura; una energía interior que lo arrastraba a la creación literaria.
Praga era por esos días una suntuosa ciudad, tal vez la más importante del imperio austrohúngaro. Sus ciudadanos hablaban alemán, el idioma oficial de la monarquía de los Habsburgo. La ciudad es ahora la importante capital de la República Checa, y se desarrolla como Estado independiente de Europa.
Hoy en día ya no se habla en el idioma en que escribió Kafka. En la época en que le tocó vivir, los judíos estaban germanizados y él era un judío raro entre la judería porque, más allá de la vocación literaria o la pulsión de la literatura, la escritura era un fatum inseparable de su vida. Es fama que creció diciendo: No soy más que literatura. Se cuenta que, en una carta le confesó a su amigo, el escritor Oskar Pollak, que: Dios no quiere que escriba, pero debo hacerlo. Se refería a los obstáculos que la misma vida le oponía a su actividad creadora, entre ellos: una familia nada comprensiva; la esclavitud ejercida por un fastidioso trabajo que poco le agradaba, pues trabajaba como abogado de dos compañías de seguros; una salud frágil y un matrimonio postergado con Felice Bauer.
Aun así, su das Schreiben lo animó a la desobediencia y desafiando al deseo de Dios y de todos los obstáculos, la escritura se impuso al igual que la respiración en el cuerpo, obligándolo a decir: Cuando mi organismo se enteró de que el escribir era el enfoque más provechoso de mi ser, mis esfuerzos tendieron hacia esa meta y abandonaron todas las facultades relativas a los placeres del sexo, de la comida, de la bebida, de la reflexión filosófica y de la música.
Vivió siempre en Praga y muy pocas veces en sanatorios del Tirol, de los Cárpatos y en ocasiones en Erzgebirge, donde se internaba víctima de la tuberculosis.
Pese a sus exiguas fuerzas, por veinticinco años cumplió con el ritual de subir cada noche las escaleras y sentarse bajo la luz de la lámpara, donde se aplicaba a la escritura como ningún otro escritor lo haya hecho. De esa febril actividad nacieron novelas, cuentos y relatos cortos, aunque solo, entre 1912 y 1924, se publicaron siete.
Muy joven, empezó a publicar sus cortos escritos en revistas literarias editadas en Alemania los primeros años del siglo XX. Su primer libro publicado, Contemplación, vio la luz en 1912, los demás son póstumos y de género narrativo. Luego la obra fue ignorada hasta después de la Segunda Guerra Mundial, cuando la atención de escritores e intelectuales fijaron su interés en esas páginas tan diferentes y de extraña complejidad, tal vez intrigados por la creación de esos mundos sin nombres inmersos en descripciones realistas, o como en ese momento apuntó Heinrich Kleist: Claro y nítido es todo en el sueño.
Tan profundo fue el impacto de esos sueños, que Robert Musil comparó Contemplación con las Historias del escritor suizo Robert Walser, uno de los maestros de Kafka y además personaje kafkiano, que pasó 23 años recluido en un psiquiátrico y a la pregunta de si había escrito algún relato, respondía: yo aquí no he venido a escribir, sino a volverme loco.
La literatura de Walser deparó momentos de felicidad en el joven Kafka, cuando leía en voz alta Jacob Von Gunter, la inmortal novela de Walser, paseándose con sus amigos y riendo a carcajadas. Bajo esa influencia, Robert Musil se atrevió a definir el estilo de las oraciones de su prosa, como algo similar a la concienzuda melancolía conque el patinador sobre el hielo va dibujando sus largas curvas y figuras.
También se dice que era consciente de su prematura muerte y de su escaso vigor y que, buscando reunir todas sus fuerzas para destinarlas a la escritura, no hablaba. Tan conocedor era de su precaria salud, que una tarde le confesó a Felice Bauer: soy callado no solo por necesidad, también por convicción, solo escribir es la forma apropiada de mi persona.
Es imposible que el escritor de una de las obras más elaboradas de la literatura no encontrara un sentido crítico sobre la tradición europea, por el motivo de que toda creación marca una independencia con el orden anterior. Eso lo situó lejos de Balzac, de Stendal, de Flaubert e incluso del mismo Tolstoi. Kafka también disentía de la actualidad literaria alemana. Desconfiaba de las prosas ampulosas y de las largas narraciones. Aborrecía las obras extensas, afirmaba que: la vida es demasiado corta para la forma literaria larga; demasiado fugaz para que el escritor pueda entretenerse en descripciones, y comentarios; demasiado psicópata para hacer con ella psicología
Entre su círculo de escritores, donde estaban Robert Walser, Alfred Polgar y Oskar Pollak, hizo énfasis en que la época cuando él empezó a escribir fue una época desafortunada para él por la confianza que se le daba a la prosa ampulosa. No se sabe si se refería a la primera novela de Thomas Mann, Los Budenbrook, publicada cuando Kafka había cumplido dieciocho años. Fue así como su generación se apartó de una tradición esplendorosa que, al igual a la cultura europea, ya presentaba fisuras, y así fue como rechazaron la novela realista del siglo XIX trazando otro camino proclive al minimalismo.
En la obra de Kafka se siente no solo la soledad y el desarraigo del escritor; el absurdo; la constante tiranía sin rostro y también el descreimiento de una sociedad que presentía el fracaso de sus valores y el advenimiento de la catástrofe de la Primera Guerra Mundial.
Después de su muerte los exegetas y algunos críticos quisieron sacar provecho familiarizando su obra como producto de un escritor alegorista de temas religiosos; los existencialistas adoptaron sus escritos como parte del drama existencial del ser y otros, quizás los más acertados, estudian sus obras como el producto de un escritor dotado de una imaginación desmesurada unida a una capacidad narrativa nacida de sus conflictos.
Acaso la curiosa interpretación de Borges nos brinda una versión filosófica de sus temas, cuando en una de sus Biografías Sintéticas, escrita en octubre de 1937 y publicada en Textos cautivos, pensó que las novelas de Kafka, sobre todo El proceso y El castillo, gozan de un mecanismo similar a las paradojas de Zenón de Elea.
En El proceso, el acusado no logra enterarse del delito cometido, ni enfrentarse con el tribunal invisible que lo juzga y que termina por hacerlo degollar. El castillo narra la historia de un agrimensor llamado a un catillo al que no logra penetrar y muere sin ser reconocido por el gobierno. A Borges le abrumaba la idea de cómo en ambas novelas haya ausencia de capítulos intermedios, algo similar a la paradoja de Zenón, donde faltan los puntos infinitos que deben recorrer Aquiles y la tortuga.
Ardido por la tuberculosis, le escribió a su amigo Max Brod: Querido Max: Mi última petición. Todo lo que se encuentre de mis escritos cuando yo muera (dentro de cajas de libros, en los armarios roperos, en mi mesa de trabajo, en casa o en la oficina, o en cualquier otro lugar del que tengas noticia o que se te ocurra), es decir, diarios, manuscritos, cartas –mías y de los demás-, todo lo dibujado, etcétera, incluso todo lo escrito y dibujado que tú poseas, u otros a quienes deberás pedírselo en mi nombre, debe ser quemado de forma inmediata, sin ser leído. Aquellos que posean cartas que no deseen entregar deben por lo menos obligarse a quemarlas ellos mismos.
No tuvo la certeza de que su obra marcaría el porvenir de la literatura; que la palabra kafkiano detonaría en el orbe entero de los estudios sociales, filosóficos y literarios; que su desbordada imaginación señalaría el rumbo de las tendencias creacionales de millones de alucinados en distintas partes del planeta.
A nosotros quizás nos consuele saber, que aquel joven de quince años que después de la cena subía las escaleras de su casa para llegar al cuarto y escribir las pesadillas más realistas de la fantasía universal, un día de 1919 se trasladó a Berlín y que en el aciago verano de 1924 murió en un sanatorio cercano a Viena, y que por los días cuando se llevó a cabo el bloqueo de los aliados, la sinceridad de su arte lo sentó en el panteón de los grandes escritores, al lado de Dante, Cervantes y Shakespeare.
Por Edgard Collazos Córdoba
Según científicos de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA) y de la Iniciativa Internacional sobre Arrecifes Coralinos (ICRI), los arrecifes coralinos del mundo están sufriendo en estos momentos otro episodio mundial de blanqueamiento coralino. Eventos como este solían ser infrecuentes, pero este es ya el segundo de esta magnitud en los últimos 10 años y el cuarto desde 1982. Los arrecifes coralinos colombianos se han visto muy afectados.
Los corales son animales marinos conformados por pequeños pólipos (similares a pequeñas anémonas) que forman colonias y viven fijos al fondo del mar en hermosos esqueletos minerales construidos por ellos mismos. Los corales deben sus variados colores y gran parte de la energía que necesitan para vivir a miles de algas microscópicas que viven dentro de sus pólipos. Cuando el agua de mar se calienta más de lo normal por prolongados periodos de tiempo, se vuelve imposible para el coral mantener a estas algas en su interior. Como un último intento por sobrevivir al estresante calor, los corales expulsan sus algas a un gran costo. Aunque los corales pueden sobrevivir a esta pérdida por algún tiempo, quedan vulnerables a morir de hambre. Al perder sus coloridas algas, los corales pierden también su color y sus pólipos translúcidos dejan ver los blancos esqueletos coralinos. Aunque los arrecifes blanqueados podrían dar la impresión de brillo y belleza, están en grave peligro de morir y eventualmente degradarse hasta desaparecer.
Este “blanqueamiento” que observamos hoy es consecuencia de la persistencia prolongada de temperaturas anormalmente altas en el mar intensificadas aún más por el Fenómeno de El Niño. Según lo establecido por el Sistema de Vigilancia de Arrecifes de Coral (CRW) de la NOAA, el blanqueamiento ha sido -y sigue siendo- extenso en los océanos Atlántico, Pacífico e Índico. "Desde febrero de 2023 hasta abril de 2024, se ha documentado un blanqueamiento significativo de los corales en los hemisferios sur y norte y en las principales cuencas oceánicas", dijo el doctor Derek Manzello, coordinador del CRW de la NOAA.
El blanqueamiento comenzó a avanzar por los arrecifes del mundo, desde principios de 2023, y desde entonces se ha confirmado en al menos 53 países y territorios, incluyendo los Estados Unidos (Florida), el Caribe, el Pacífico Tropical Oriental (incluidos México, El Salvador, Costa Rica, Panamá y Colombia), la Gran Barrera de Coral de Australia, amplias zonas del Pacífico Sur (incluidas Fiji, Vanuatu, Tuvalu, Kiribati y Samoa), el Mar Rojo (incluido el Golfo de Aqaba), el Golfo Pérsico y el Golfo de Adén. Las noticias más recientes confirman también blanqueamiento generalizado en varias partes del Océano Índico, incluyendo Tanzania, Mauritius, las islas Seychelles, Tromelin, Mayotte, y frente a la costa occidental de Indonesia.
El Océano Pacífico Tropical Oriental, que va desde el Golfo de California en el Norte hasta Ecuador, la Islas Galápagos, y las islas oceánicas chilenas de Pascua y Sala y Gómez en el Sur, y que bordea la costa occidental de Sur y Centro América, no se ha escapado de esta ola de calor. Después del Indo-Pacífico y el Caribe, esta región es la tercera con mayor desarrollo de arrecifes coralinos, a pesar de que sus condiciones oceanográficas no son las más propicias para el crecimiento arrecifal.
Bajo la coordinación del Dr. Fernando Zapata, profesor de la Universidad del Valle en Cali, Colombia, y de la Dra. Sonia Bejarano, Investigadora del Centro Leibniz para la Investigación Marina Tropical de Bremen, Alemania, una red de 32 científicos latinoamericanos, ha vigilado la progresión del blanqueamiento coralino a través de la región entera. Desde mediados de 2023 estos investigadores han examinado un total de 72 sitios a través del Océano Pacífico Tropical Oriental. Treinta y ocho de estos lugares muestran signos de blanqueamiento grave, mientras que en 20 de ellos algunas zonas de coral han muerto. Aunque algunos arrecifes se han recuperado o parecen estar en vía de recuperación, aún se desconoce cómo seguirán evolucionando durante 2024. El equipo seguirá vigilándolos de cerca para identificar los puntos críticos de vulnerabilidad y resistencia al blanqueamiento.
Fernando Zapata de la Universidad del Valle y Mateo López-Victoria de la Universidad Javeriana Cali han seguido de cerca la situación en los Parques Nacionales Naturales Isla Gorgona y Ensenada de Utría en el Pacífico colombiano. Mientras que en la Ensenada de Utría los corales presentaron un blanqueamiento y mortalidad mayor al 70%, en Isla Gorgona los corales se han blanqueado menos. El nivel de blanqueamiento y mortalidad coralina en Ensenada de Utría es el más dramático registrado en el Pacífico Colombiano durante 2023.
No toda esta mortalidad puede atribuirse al calentamiento causado por el Fenómeno de El Niño. En el Pacífico Colombiano el nivel del mar cambia en un amplio rango con el vaivén de las mareas y ocasionalmente la marea baja tanto que deja al descubierto a las partes más someras de los arrecifes coralinos. Esto fue exactamente lo que ocurrió en febrero de 2023, lo cual causó un blanqueamiento y muerte del coral en cerca del 50% de los corales de las zonas someras de los arrecifes de Gorgona y Ensenada de Utría. Posteriormente, el calentamiento del mar por encima de los 31°C durante El Niño incrementó los niveles de mortalidad.
En el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina (incluidos cayos del norte y sur), en el Caribe colombiano, se registró un aumento sostenido en la temperatura superficial del mar superando los 29°C por más de 16 semanas continuas, alcanzando incluso 31°C a 14 m de profundidad durante 2023. En 75 de 76 sitios visitados por investigadores de la Fundación Blue Indigo y de la Fundación Ecomares se observó blanqueamiento severo hasta 28 m de profundidad y mortalidad coralina. Aunque los corales de crecimiento masivo han empezado a recuperarse, su persistencia continúa en riesgo por la presencia de enfermedades.
“En la medida en que los mares del mundo continúen calentándose, el blanqueamiento de los corales seguirá volviéndose más frecuente y más grave” dijo el Dr. Manzello. “Cuando estos eventos son lo suficientemente fuertes o prolongados, pueden causar mortalidad coralina, lo cual puede repercutir negativamente en los recursos y beneficios que nos contribuyen los arrecifes coralinos y de los cuales dependen millones de personas.”
Especialmente cuando ocurre a escala global, el blanqueamiento coralino impacta fuertemente la economía, los medios de subsistencia de la gente y la seguridad alimentaria de los países. Pero no todo está perdido. Un arrecife blanqueado no es un arrecife muerto, es un arrecife luchando por sobrevivir. Si la temperatura del mar regresa a los valores habituales, los corales se pueden recuperar, y pueden seguir siendo valiosas fuentes de alimento e ingresos para la gente que depende de ellos. Este blanqueamiento global requiere acción global. La Iniciativa Internacional de los Arrecifes Coralinos (ICRI), una alianza de 101 miembros internacionales, se mantiene firme en la aplicación de planes de manejo de los arrecifes basados en apoyar su resiliencia.
Los arrecifes coralinos albergan una gran parte de nuestra biodiversidad marina. Una gran cantidad de personas dependen de ellos para procurar alimento o sustento a través de la pesca o actividades turísticas. Aunque muchos de estos arrecifes se encuentran dentro de Áreas Marinas Protegidas como parques, reservas o santuarios naturales, muchos permiten la pesca y otras actividades humanas dentro de ellos, generando así un deterioro que se suma al causado por fenómenos naturales. Por ello se han comenzado a implementar diversos esfuerzos de restauración. Sin embargo, se necesita aún invertir en investigación básica que guíe todos estos esfuerzos para que ocurran de manera estratégica y coordinada, sean lo más costo-eficientes posible y no resulten en desastres ecológicos.
Aunque ocurren en todos los mares tropicales del mundo, los eventos de blanqueamiento global no dañan a todos los arrecifes por igual. Es por tanto muy importante intensificar los esfuerzos de conservación a nivel local, nacional y regional y monitorear los arrecifes coralinos constantemente y no sólo durante eventos de blanqueamiento. Sistemas de monitoreo de arrecifes coralinos como los que mantienen diferentes universidades, agencias de los gobiernos y ONGs son supremamente importantes. El nodo del Pacífico Tropical Oriental de la Red Global de Monitoreo de los Arrecifes Coralinos busca coordinar estos esfuerzos a nivel regional y contribuir al esfuerzo global liderado por ICRI.
Para compartir información sobre qué acciones locales, regionales y globales se pueden tomar para conservar y recuperar estos importantes sistemas, existe una plataforma global en línea accesible aquí.
Dos investigadoras adelantan una propuesta que usa microorganismos cultivados para mejorar la calidad del café a través de un innovador método de fermentación
Son las 10 de la mañana, en el laboratorio 4054 del Grupo de Investigación de Microbiología y Biotecnología Aplicada -MIBIA, Anna María Polanía Rivera[i] y Jhennifer López Silva, investigadoras e Ingenieras de Alimentos de la Universidad del Valle, desarrollan con paciencia una prueba para garantizar que el cultivo de microorganismos que están desarrollando crezca sin contratiempos. A partir de la mezcla entre la pulpa y aguamiel del café, la levadura y el yogurt, buscan crear un inóculo de microorganismos que le aporte cualidades nuevas y especiales al café colombiano, famoso precisamente por su calidad. Esta innovación, que busca aprovechar los productos residuales de la producción, así como mejorar la calidad y el precio de venta, pretende impactar departamentos como el Cauca, generando incentivos para la sustitución de cultivos ilícitos por cultivos de café[ii].
Sembrando microorganismos en cajitas azules
En el Laboratorio MIBIA, un espacio compuesto por cabinas que filtran el aire y donde se trabaja con hongos, bacterias patógenas o levaduras, Anna y Jhennifer colocan, de manera pausada, sobre una máquina despulpadora, las cerezas de quince kilos de café que vienen desde Florencia, Cauca, departamento con el mayor número de caficultores del país. El despulpado implica quitarle al fruto su capa externa, roja o amarilla, y la parte gelatinosa y azucarada que lo recubre, llamada mucílago. Este grano descubierto y baboso por la acción del mucílago, se estrega y se lava con agua para obtener el aguamiel de café, al cual se le miden los azúcares disponibles. De esta manera se garantiza la continuación del experimento, teniendo la pulpa y el aguamiel, y agregando dos ingredientes más: la levadura y el yogurt.
Aunque se empieza a primera hora, la creación del inóculo no siempre se hace en un orden específico. A veces, se inicia con otros procesos y después se hace el despulpado, el cual puede durar hasta 7 horas, dependiendo de los kilos de café a usar. “Es un proceso muy duro que te enseña a valorar el trabajo campesino”, comenta Jhennifer, agregando que la cantidad procesada por ellas no es comparable con los 300 o 400 kilos que los caficultores procesan. Por ello, en algunas ocasiones, la prueba no continúa de inmediato, y los insumos que se obtienen del despulpado se empacan y se almacenan en el congelador.
Jhennifer extrae la mezcla de pulpa y agua miel. La calienta durante ocho minutos para disminuir la carga microbiana y evitar el crecimiento de microorganismos indeseables. Como lo explican las investigadoras, este tiempo de calentamiento se ha promediado a partir de diferentes pruebas y ha sido efectivo para la eliminación de otros microorganismos diferentes a las bacterias que se utilizan en el inóculo. Es necesario que la mezcla se enfríe y se reduzca de tamaño en un molino, para agregar el yogurt y colocarla en una cámara anaeróbica que elimina los niveles de oxígeno. Los ambientes sin oxígeno son los predilectos para el crecimiento de las bacterias ácido-lácticas, que llegan a un tope máximo de desarrollo después de 12 horas. Pasado este tiempo, se le adiciona la levadura, que sí requiere oxígeno para un mejor crecimiento. Así, los componentes juntos se ponen en un agitador durante siete horas para combinar y airear la mezcla.
Luego de este procedimiento, es necesario que la mezcla obtenida se diluya hasta seis veces. De las últimas tres diluciones se toman pequeñas muestras que se depositan en unas cajas pequeñas que actúan como medio de cultivo llamadas Agar MRS. Estas contienen gelatina y nutrientes que permiten el crecimiento y recuento de los microorganismos sembrados, para evaluar su viabilidad o progreso. En las cajas, las bacterias pueden observarse a nivel macroscópico: un lienzo azul rey que se pinta de círculos, formas amorfas y cadenas diminutas azul claro que garantizan la presencia de seres vivos que crecen de manera exponencial.
El arte de la fermentación del café
Los procesos de fermentación tienen una historia tan larga como la de la humanidad misma, siendo parte de la creación de bebidas como la cerveza y el vino, y de alimentos como el queso y el pan[i]. En el caso del café, el cultivo del inóculo microbiano usa un proceso de fermentación controlada que se sigue durante dos días, evaluando su acidez o alcalinidad (pH) y los azúcares disponibles cada 12, 24, 36 y 48 horas.
Como en todo proceso de fermentación, en este también intervienen microorganismos, en particular, bacterias ácido lácticas y levadura, que, mediante un proceso natural, descomponen los azúcares sin necesidad de oxígeno, formando compuestos como ácidos orgánicos y alcohol, que influyen en la calidad del café.
Anna y Jhennifer se concentran en la cinética de la fermentación, es decir, el ritmo en que cambian las concentraciones de la biomasa de microorganismos. Deben observar que el pH y los azúcares disminuyan, pues es señal de que la fermentación se está dando: los microorganismos consumen los azúcares y producen ácidos orgánicos, los cuales inciden en el sabor, aroma y textura del café.
Asimismo, una buena población de microorganismos quiere decir que el proceso es bueno. Se ha detectado que estos se demoran entre 1 o 2 días en aparecer, pero en ocasiones no es así y los microorganismos no crecen. Cuando esto sucede, Anna se pregunta con preocupación si se saltó algún paso o si no siguió la metodología correcta. Debe analizar qué pasó y repetir la prueba, lo cual puede ser frustrante porque a veces depende de factores externos y se pierde el trabajo de hasta 3 días.
Los microorganismos también se someten a pruebas de resistencia a diferentes temperaturas y contra bacterias patógenas o perjudiciales para la salud. En una de estas pruebas se contaminaron las cajas con un microbio no deseado que “parece gustarle el yogurt (…) y a veces uno se desespera”, manifiesta Jhennifer, mientras esteriliza una mezcla que se contagió con una bacteria esporulada. Después del secado, al café se le realizan otras pruebas como la del perfil sensorial, que implica evaluar atributos tales como la fragancia, el sabor, aroma, acidez, dulzor y cuerpo o textura.
En un primer diseño de 21 experimentos, Anna y Jhennifer corroboraron el crecimiento de una cantidad favorable de microorganismos, percibiendo aromas variopintos en los inóculos: dulces, frutales, herbales, a mora, alcohol y caramelo. Una producción de aromas que señala que la incorporación de las bacterias durante el proceso de fermentación podría conferirle un sabor distinto al café, enmarcándolo como café especial.
Cafés especiales para construir paz
Los Cafés Especiales son relativamente recientes y surgen como respuesta a aquellos consumidores que buscan una calidad superior en su bebida. Estos cafés diferenciados por características como el lugar de origen, la preparación o la sostenibilidad en su producción, conservan una consistencia en sus cualidades físicas, sensoriales y en sus procesos, que los distinguen de variedades convencionales y por los cuales los consumidores están dispuestos a pagar un mayor precio[i].
En Colombia, el tercer mayor productor de este producto a nivel mundial, el consumo de estos cafés especiales ha ido en aumento. Según la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), desde hace más de veinte años se trabaja para diferenciar el grano y obtener un beneficio económico mayor. De las exportaciones de la Federación, entre un 45% y 60% corresponden a cafés estándar y con valores agregados, respectivamente[ii]. Jhennifer comenta que “un café especial tiene una puntuación de 80 hacia arriba”, de acuerdo con la Asociación de Cafés Especiales (SCA por sus siglas en inglés).
Esta organización internacional, que reúne profesionales de la industria del café, desde baristas hasta productores, tiene una escala de 0 a 100, donde los cafés de más de 80 puntos son considerados de especialidad, evaluándose criterios como la fragancia, aroma, sabor, acidez, dulzor, regusto y textura, además de que tiene en cuenta factores como la variedad del café, su cultivo y recolección, el tratamiento y selección del grano, y los procesos de tueste y molienda.
Una vez tengan los resultados finales de la investigación, Anna y Jhennifer esperan impactar departamentos como el Cauca, donde el 99% de los caficultores son pequeños productores que pertenecen a comunidades campesinas, indígenas y negras, mientras que el 20% de las familias del departamento obtienen sus ingresos del café, tal como lo señala la FNC[iii]. Este departamento también ha sido uno de los más lesionados por la guerra y donde la violencia y el conflicto persisten, principalmente por el despojo de tierras, las alianzas entre fuerzas políticas y armadas, las economías ilegales y el narcotráfico[iv].
Tras los acuerdos de Paz y en el marco del Gobierno actual, uno de los temas en los que se sigue trabajando es el reemplazo de los cultivos ilícitos por otros que contribuyan a la economía de las regiones más afectadas. En este sentido, la sustitución de cultivos de coca por cultivos de café ha sido uno de los proyectos que más resultados ha tenido en esa transición hacia economías legales. Según el Ministerio de Agricultura, para el 2024, se anunció el apoyo a la renovación de 35 mil hectáreas de cafetales a través del Incentivo a la Capitalización Rural (ICR) y los fondos departamentales de la FNC, la cual debe presentar un programa de ampliación de cultivos de café que incluya áreas de producción de café, zonas de sustitución de cultivos de uso ilícitos y áreas priorizadas de los PDET[i].
Cuando Anna María habla del propósito que motivó su investigación, recuerda que se planteó desde un principio trabajar con las comunidades. “No era un proyecto que se iba a quedar escrito, sino que involucra una transferencia tecnológica (…) se tiene el compromiso de hacer dos talleres para mostrar cómo se realiza y cómo aplicar el inóculo con materiales que son fáciles de conseguir”, explica. De esta manera, se garantiza poder replicar el experimento en fincas cafeteras, en especial, zonas que recorren ese camino, a veces escabroso, hacia la paz.
Impulsando mujeres científicas en un país desigual
El año pasado, Jhennifer y Anna visitaron la fría capital para encontrarse con el calor de otras mujeres investigadoras, también ganadoras de la Convocatoria Orquídeas 2023[ii]. A través de esta se buscó contribuir al cierre de las brechas de género en el país, impulsando la autonomía, el empoderamiento económico y la dignificación del trabajo femenino, considerando que solo el 38% de los investigadores en Colombia son mujeres, según datos de Minciencias del 2020.
“Fue una oportunidad para interactuar con otras mujeres y conocer sus propuestas. Se está abriendo el camino de la mujer en la ciencia, dándole valor a nuestro trabajo”, comenta Jhennifer, mientras añade que esta convocatoria generó un gran impacto porque es una de las primeras que se realizan y donde se invita a tantas mujeres a participar. Para Anna, este tipo de apoyos es motivante e inspirador, sobre todo porque incentiva a las jóvenes a seguir el camino de la investigación, el cual no es nada fácil, pero que es importante conocer para seguirse formando.
Un cultivo de microorganismos y una investigación que sigue creciendo
Para Jhennifer, saborear una buena taza de café se siente como transitar las fincas campesinas donde se siembra. Tierras fértiles donde emergen cafetos, rodeados de naranjos, mandarinos y bananeras, que impregnan al arbusto de notas críticas y dulzonas. Se trata de una nueva exploración, una activación de los sentidos, una experiencia de sabor. Son esos mismos aromas dulces, frutales y herbales los que han obtenido las ingenieras en alimentos a través de los experimentos que siguen realizando hasta el día de hoy. Ellas continúan investigando para obtener un café especial a través de este método de fermentación controlado que usa microorganismos. Un café y una investigación que esperan poder llevar al Centro Nacional de Investigaciones de Café – CENICAFÉ, donde se estudian y evalúan conocimientos y tecnologías encaminadas a desarrollar la producción, sostenibilidad y rentabilidad de la caficultura del país.
Por: Angie Marcela Hurtado Campo
[i] Doctora en Ingeniería y profesora contratista de la Universidad del Valle sede Tuluá.
[ii] Este proyecto es supervisado por José Luis Plaza Dorado, Doctor en Ciencias Agronómicas e Ingeniería Biológica, y está adscrito al Grupo de Investigación en Procesos Agroindustriales y Biotecnológicos.- GIPAB de la Escuela de Ingeniería de Alimentos.
[iii] La fermentación permite que los alimentos sean más digeribles, facilitando la digestión y la absorción de nutrientes.
[iv] Arcila, J., Farfán, F. F., Moreno, A. M., Salazar, L. F., & Hincapié, E. (2007). Sistemas de producción de café en Colombia.
[v] Cafés especiales, el as bajo la manga para afrontar la crisis del sector en Latinoamérica (2024, 29 de enero). Forbes Colombia. Puede encontrarse en: https://forbes.co/2024/01/29/negocios/cafes-especiales-el-as-bajo-la-manga-para-afrontar-la-crisis-del-sector-en-latinoamerica
[vi] Federación Nacional de Cafeteros de Colombia (2020). Informe de Gestión. Puede encontrarse en: https://cauca.federaciondecafeteros.org/app/uploads/sites/2/2021/04/INFORME-DE-GESTI%C3%93N-con-enlaces.pdf
[vii] Comisión de la Verdad (2021). ¿Por qué persiste el conflicto en el Cauca? Puede encontrarse en: https://www.comisiondelaverdad.co/por-que-persiste-el-conflicto-en-el-cauca
[viii] Hace referencia a los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial planteados en el Acuerdo de Paz de 2016. Fuente: Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural (2024). La Reforma Agraria llegará a los cafeteros: habrá renovación conjunta de cafetales para lograr la meta de 2024. Puede encontrarse en: https://www.minagricultura.gov.co/noticias/Paginas/La-Reforma-Agraria-llegar%C3%A1-a-los-cafeteros-habr%C3%A1-renovaci%C3%B3n-conjunta-de-cafetales-para-lograr-la-meta-de-2024.aspx
[ix] De la Escuela de Ingeniería de Alimentos de la Universidad del Valle fueron ganadoras otras dos propuestas lideradas por las docentes Claudia Ochoa y Laura Sofía Torres.
La valoración o los juicios respecto del cumplimiento o no del Acuerdo de Paz hacen parte de la disputa política y no deja ver los avances, pero tampoco los problemas de fondo del Acuerdo, del proceso de implementación y los retos comenta Adolfo Adrián Álvarez, profesor de la Universidad del Valle.
El crecimiento de los asesinatos de líderes sociales, las diversas evidencias de la disputa por el control territorial, la afectación de las comunidades y los ataques en el norte del Cauca y sur del Valle del Cauca y en otras regiones se interpreta como un momento de crisis de la Paz Total liderada por el Gobierno del presidente Petro. En este contexto, mientras el presidente continúa hablando de negociaciones con varios actores armados, pareciera que hay un cierto “descontrol del orden público”, o una especie de vuelta atrás.
Acudimos al profesor Adolfo Adrián Álvarez, director del Instituto de Investigación e Intervención para la Paz de la Universidad del Valle para conversar sobre “la Paz Total”. Él señala que se trata de una política ambiciosa, una fase y contexto complejo que requiere afinar el análisis para contribuir al menos, a disminuir la confusión y a veces la desesperanza respecto de lo que viene pasando.
Agencia de Noticias Univalle: ¿Qué deberíamos saber de los procesos de paz para entender este momento coyuntural?
Adolfo Adrián Álvarez: En primer lugar, estamos en una fase de un largo proceso de intentos por terminar la violencia ligadas a la insurgencia política con “proyectos” de cambio revolucionarios del estado y de la sociedad, pero también la de otros actores, que sin tener un proyecto de transformación revolucionaria, de ser actores contrainsurgentes (AUC y diversos grupos paramilitares), terminaron convirtiéndose, en actores con sus propios objetivos políticos (cooptación de sectores del Estado, del presupuesto público, dominio de la economía del narcotráfico, la minería ilegal, la extorsión, el control territorial y las comunidades), para sus fines principalmente económicos, pero también de imponer nuevas formas de dominación. En efecto, diferentes gobiernos han intentado y realizado procesos concretos con cada uno de esos actores, con logros y seguramente también con fracasos o avances relativos, pero que están para ser evaluados más rigurosamente y menos con el lente del “interés” por invalidar algo o alguien o validar otra perspectiva.
En ese sentido, ¿cómo entendemos los procesos de paz y las conversaciones que adelante el Gobierno Nacional en este momento?
Lo nuevo es que este Gobierno lanzó simultáneamente la “idea fuerza” de negociar o conversar “con todos”, al mismo tiempo. Lo que parece no sólo complejo, sino que requería, o así se supone, preparación y afinamiento, de estrategias, condiciones materiales y también un manejo de los tiempos de los procesos y de la política en general.
El Gobierno ha abierto en año y medio, desde el anuncio de la paz total, varios procesos: una negociación con el ELN, avanzando en una Agenda de negociación acordada inicialmente en marzo de 2023, y que llega en el mes de mayo de 2024, por primera vez a un acuerdo sobre el tema de la participación de la “sociedad civil”. Por otra parte, en medio de tensiones avanza la mesa con el denominado Estado Mayor Central y se inician conversaciones con la Nueva Marquetalia, ambas disidencias de las extintas FARC; también hay instaladas, tres “mesas socio-jurídicas” (Medellín, Quibdó y Buenaventura), con grupos criminales explícitamente asociados al narcotráfico, que además inciden en diversos territorios y ejercen ciertos “grados de control territorial y político”, de las comunidades y también de los gobiernos locales.
Se trata cada uno de procesos complejos, en tanto estos actores hacen presencia en diversas regiones, en muchas de las cuales no sólo se cruzan o coexisten, sino que disputan y despliegan sus proyectos y estrategias armadas y de control territorial. Eso en principio parece audaz, así que supone mucha coordinación y afinamiento de varias estrategias, que incluyen un claro liderazgo desde el Gobierno, el compromiso no sólo de entes estatales, sino de gobiernos territoriales, comunidades y diversas fuerzas políticas y sociales.
Lo complicado es que el abordaje con cada actor tiene sus propias características. Son varias partidas de ajedrez simultáneas, pero en tableros integrados. Entonces aquí reside un problema y un reto, relacionado no sólo con el enfoque y el estilo del gobierno, sino con las capacidades reales de liderar y llevar simultáneamente con eficacia todos estos procesos de negociación y conversaciones.
De acuerdo a lo anterior, ¿podríamos decir que todos estos procesos hacen parte de la “Paz Total” promovida por el Gobierno?
Pues es parte, pero la idea o propuesta política, va más allá de negociaciones y conversaciones con grupos armados. Esto se relaciona con los alcances que se le da a la noción de paz. En primer lugar, la paz, como silencio de fusiles, proyectiles y bombas, que hieren y matan a las personas y a combatientes, esto es “paz negativa”. El gobierno, como muchos, considera que esta sólo es posible si se supera la “violencia estructural”, es decir si hay paz positiva, entendida como equidad y justicia social; a esta se agrega la noción de paz cultural, relacionada con la superación de toda forma de estigmatización y discriminación por razones (de género, étnicas, sociales, económicas y culturales).
En cierto sentido, el Gobierno asume estas nociones que vienen de Johan Galtung, uno de los referentes del campo de la paz. Además de las negociaciones y los acuerdos, el Gobierno apunta a “transformaciones estructurales”, para quitar lo que se considera la “causa” de que muchos sean absorbidos y llevados al ejercicio de la violencia directa, en cualquiera de sus formas organizadas.
En resumen, la Paz Total planteada por el Gobierno Nacional intenta apostarle a todo lo anterior, es por tanto ambiciosa y compleja. Esta política contiene las tres perspectivas de paz, porque busca resolver violencias directas, estructurales y culturales, simultáneamente. Es un reto demasiado grande y dicen algunos irrealizable o difícil de alcanzar. Que no sólo requiere más preparación y gestión, sino entender que la relación entre esas violencias no es tan mecánica como se señala y opera en forma más compleja.
Está demostrado que la violencia directa refuerza las estructuras y las culturas de exclusión, y sobre todo vulnera a veces en forma irremediable los derechos de las personas y las comunidades y las somete, debilita sus capacidades e impide el ejercicio de libertades básicas. Muchos gritan o afirman que “sin empleo no hay paz”, “sin justicia social no hay paz”, “sin salud no hay paz”, “sin educación no hay paz” y así sucesivamente… realmente están instalados en esa perspectiva, de que la violencia estructural determina el resto.
El asunto es que mientras persista la dominación y la violencia directa de actores ilegales, que no tienen ni límites ni controles, por más que se considere que tienen “principios” y que luchan por “causas justas o justificadas”, su accionar lleva a que amplios sectores sociales sean vulnerados en libertades y derechos básicos, y siempre como resultado se tiene un orden más injusto que el que dicen combatir, no es sino revisar los Informes Basta Ya del CNMH y el de la Comisión de la verdad, para entender esto. En nuestro caso la persistencia de la “lucha armada”, por más de sesenta años, fortaleció la dominación y la exclusión económica y política, e hizo más difícil los proyectos de cambio social. Los acuerdos para cerrar ese ciclo de violencia política, han contribuido decisivamente a procesos de transformación más profundos, un ejemplo la Constitución de 1991 y más recientemente, en el contexto del post Acuerdo de 2016, el primer gobierno de izquierda en la historia reciente del país.
Para decirlo de otra forma, frente una pistola en la cabeza, es poco lo que puedo hacer, frente a la pobreza, siempre hay alternativas, como dice Max Neef, no se “es pobre”, se “está pobre” en un momento dado, pero podemos transformar la situación. Claro se dirá que eso depende de las oportunidades y de otras “dotaciones”, lo cual también es cierto, cobrando sentido la idea de reformas sociales y económicas efectivas, de procesos, programas y políticas que fomenten las capacidades, las oportunidades y el acceso a derechos para las personas y las comunidades y esto no excluye sino demanda la propia “agencia” o compromiso de las personas y ciudadanos/as.
Entonces, esa es la otra cara de la “paz total”, planteada precisamente en el plan de desarrollo 2023-2027, del Gobierno Petro e insistentemente en su discurso. Aquí el asunto es de pertinencia y eficacia de las reformas o los cambios propuestos. El problema es que estos cambios “estructurales”, también tienen reglas, requerimientos y temporalidades diferentes, respecto de los tiempos y dinámicas de la “violencia directa”. Esto nos lleva a otro tema el de la economía y la política de las reformas sociales, en momentos de verdadera transición y que son exigentes como procesos y dinámicas concretas de cambio político, y en los sustentos, soportes materiales-económicos, los contenidos y la gestión que requieren de las mismas. Pero esto sería asunto de otro tema.
Hablemos entonces de esos actores con los que se está negociando y ¿qué los hace tan complejos?
Por un lado, se está negociando muy activamente con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) con el que se acaba de firmar el primer punto en la mesa de negociación. Esta firma no es solo la construcción de una agenda, sino la aprobación de un método de participación, como asunto fundamental para el ELN. Esta negociación, está respaldada en la Ley de paz total 2272 de 2022 y en la tradición colombiana de negociar acuerdos con grupos guerrilleros con un “proyecto político”; no obstante hay asuntos que han generado polémica como: el alcance de las mesas de participación los “acuerdos”, su carácter vinculante y obligatorio para las partes; la implicación del principio “punto acordado, punto implementado”; sobre el fin del conflicto entre el ELN y el Estado, en donde no aparece claro el asunto de la dejación de las armas por la insurgencia. Por el momento a pesar de los avances se habla de un momento de crisis o suspensión de los diálogos.
Por otra parte, se avanza en negociaciones y con un alto al fuego, con un sector del Estado Mayor Central grupo conformado por ex miembros de las FARC- EP no firmantes del Acuerdo de paz del 2016, si bien el Gobierno levantó el cese al fuego con las columnas que hacen presencia en el norte del Cauca (Dagoberto Ramos) y en el Valle (la Jaime Martínez), responsables de varios de los ataques a líderes y a la fuerza pública, de las últimas semanas. Esa negociación abre una ventana de oportunidad para posibles acuerdos que beneficiarán a diversos territorios y comunidades concretas, del Catatumbo, el Magdalena Medio y parte de los Llanos Orientales, donde opera el sector que permanece en diálogos con el Gobierno. En contraste, parece más problemática la negociación con la Nueva Marquetalia porque sus líderes ( firmantes del Acuerdo de 2016) no pueden ser objeto de nuevas negociaciones, no obstante el Gobierno y sus negociadores, buscan una puerta para darle una salida a la expresión de “voluntad de paz” de este grupo, que justifica su abandono del Acuerdo por el llamado “entrampamiento” de uno de sus líderes (J. Santrich) y en el “incumplimiento” del Acuerdo, asunto que acota de facto, la propia agenda de conversaciones. La mesa se instaló y está en sus inicios, pero la apuesta del Gobierno es lograr, prontamente resultados.
Finalmente, están las mesas socio jurídicas con los grupos criminales, cuyo marco jurídico está pendiente de aprobación, que están operando en: Medellín, Buenaventura y Quibdó. En estas mesas participan el gobierno nacional, gobiernos locales, representantes de las bandas y sociedad civil. Además, están siendo acompañadas por MAPP-OEA, ONU, las embajadas de Suiza y Noruega. Aquí es fundamental la participación de los gobiernos territoriales y la sociedad y se ha enfatizado mucho en el empleo a las juventudes y la eliminación del reclutamiento a menores de edad y el cese al fuego. Por ejemplo, en relación con la mesa de Buenaventura, y también de Medellín y el Valle de Aburrá, que cumplieron ya un año, en la última ha participado principalmente La Oficina de Envigado con nexos con más de 12 bandas y Los Pachelly. En este caso parece positivo que se haya mantenido el espacio, con una amplia participación de sectores de la sociedad civil de Medellín, con acuerdos tácitos de reducción de la violencia en algunas de esas ciudades; no obstante, se reclama mayor atención y liderazgo del lado del Gobierno Nacional y de la Oficina del Alto Comisionado.
En los medios se dice que no se cuenta aún con la ley de negociación y sometimiento a la justicia de organizaciones delictivas y que se trabaja con La ley 975 de 2005 ¿esto es suficiente o se necesita una ley propia.
Esa es la Ley de Justicia y paz, que sirvió de base a la negociación y desmovilización de buena parte de las AUC; pero en el 2018 se aprobó la ley 1908, como complemento a los acuerdos de paz del 2016 y para desactivar las nuevas generaciones y otros grupos, pero con pocos resultados, por eso se ha planteado la pertinencia de un nuevo marco, pues se requieren propuestas audaces con incentivos más atractivos para esos actores, en un momento en que varios dicen “estar dispuestos”. Debe insistirse que ni son las primeras en Colombia y se discuten políticas similares en otros países, para garantizar un sometimiento más amplio y sostenible en favor no sólo de la paz y la convivencia, con mínimos de legitimidad y aceptación por el conjunto de la sociedad, lo que implica garantizar verdad, reparación y no repetición, en últimas un modelo de justicia restaurativa.
Agencia de Noticias Univalle
Laura María Parra Rodríguez
Desde organizar una reunión por Whatsapp, hasta hacer consultas previas, las herramientas digitales son hoy una clave para pensar la participación ciudadana. La tarea es cómo medir y fomentarla para que no se quede únicamente en las cifras.
El uso de herramientas digitales para la participación ciudadana fue uno de los ejes de la más reciente jornada de la Cátedra Jesús Martín Barbero, realizada del 30 al 31 de mayo. El invitado fue el teórico Gabriel Kaplún quien, mediante diversos talleres, masterclass e intercambios de diálogos y experiencias, señaló cómo el uso de las herramientas digitales se relaciona con procesos educomunicativos y con la participación ciudadana; reforzó así los postulados del académico e investigador en comunicación, Jesús Martín Barbero.
La Cátedra Jesús Martín Barbero, adscrita a la Facultad de Artes Integradas y coordinada por los profesores de la Escuela de Comunicación Social, es un espacio que contribuye al diálogo de la comunidad académica de la Universidad del Valle y de otras instituciones de educación superior en Colombia. En otras palabras, es un puente entre la investigación, las artes y las tecnologías. Un puente que trajo a Kaplún hasta la ciudad y las inmediaciones de Univalle. En esta ocasión, con el evento “Hablemos con Kaplun”, que se articuló con el pregrado en Comunicación Social y la Maestría en Educación Popular de la Facultad de Educación y Pedagogía.
Gabriel Kaplún, de nacionalidad uruguaya, tiene estudios de maestría en Educación y es doctor en Estudios Culturales de la Universidad Andina Simón Bolívar. Actualmente, es profesor en la Universidad de la República del Uruguay; donde en el año 2007 publicó su libro ¿Educar ya fue? Culturas juveniles y educación, una obra importante porque plantea como idea central la construcción pedagógica de los conflictos entre las culturas juveniles y la adultez en los sistemas de la educación media en Colombia. Así las cosas, como algunos reconocerán, Gabriel es hijo de Mario Kaplún; también teórico y comunicador argentino. Kaplún padre promovió la comunicación participativa y el pensamiento crítico como pedagogía de la educomunicación; un legado que dejó a su hijo, el encargado de difundir los resultados de un trabajo de décadas.
De igual manera, otros tres encuentros tuvieron lugar el día viernes 31 de mayo: una charla magistral: Gobernanza y ciudadanías digitales; un encuentro lúdico: Evocando la onda del cassette foro en contextos digitales; y la presentación/discusión de proyectos de tesis de la Maestría en Educación Popular.
Sin duda, el eco de su charla sobre gobernanza resonó entre los asistentes. La Sala José Celestino Mutis de la Biblioteca Mario Carvajal vislumbró por la presencia de docentes, estudiantes, activistas y distintas personalidades interesadas en sostener una conversación activa con el teórico. “Las herramientas digitales son hoy una clave de la participación ciudadana. La tarea es cómo medir y fomentar la participación para que no se quede únicamente en cifras”, fueron de las primeras palabras de Kaplún puestas en mesa de diálogo. Así pues, abordó la importancia de construir y crear procesos según las necesidades de la población; lo que dio pie para que, junto a él, los asistentes a la charla tocaran un tema de gran relevancia en Cali según el calendario del 2024: la COP16. De este discutieron sobre y estrategias que podrían ser aplicadas en procesos ambientales de largo plazo en la ciudad, como lo es: la pérdida de la vida en los ríos.
No podemos dejar de lado el encuentro del Cassette Foro, y es que Kaplún padre fue el ideador de este método de comunicación colectiva. Consta de un intercambio de mensajes entre grupos con el propósito de fomentar la participación. Para realizar esta dinámica, estudiantes de Comunicación Social de la Universidad del Cauca vinieron y participaron junto con sus pares, los estudiantes de Comunicación Social de Univalle, y tuvieron como tema central las problemáticas medioambientales de Cali y la capital del Cauca. Así las cosas, el ejercicio fue simple: se planteó un tema base -que en este caso fue medioambiente- y de él cada grupo formuló ideas y preguntas para compartir con el equipo contrario. Lo que resultó de este momento, además de un intercambio de saberes, fue el intercambio simbólico de plantas nativas de los dos departamentos: Valle y Cauca.
A propósito de la Cátedra y la trayectoria de Gabriel Kaplún se puede decir que es un fiel seguidor del pensamiento crítico de Martín Barbero. En 2017 escribió un capítulo del perfil de Martín Barbero en el libro De los medios a las mediaciones de Jesús Martín Barbero, 30 años después. En estas líneas, Gabriel dejó ver cómo conoció a este maestro a través de los libros e hizo algunas apreciaciones de la obra. “De los medios a las mediaciones fue, para muchos comunicadores que andaban por los caminos de la educación popular, un libro caleidoscopio. Según como se lo mirara predominaba la fascinación o el desconcierto, la pelea con el autor o con uno mismo, el encuentro o el reencuentro con saberes ignorados, ninguneados obturados, intuidos o entrevistos en las prácticas cotidianas de la comunicación. De todo, salvo indiferencia.”, expresó. En definitiva, su visita fue más que propicia para entender la importancia de generar diálogos sobre la comunicación, la educación y la participación ciudadana en los entornos contemporáneos.
Por Valeria Ruiz Rodríguez
Estudiante de la Línea de profundización en Periodismo - Programa de Comunicación Social
La Maestría en Creación y Dirección Escénica - Cohorte Bogotá y la Casa del Teatro y invitan a participar de la charla “La Escena Iluminada”, que se realizará el miércoles 10 de julio, a las 11:00 am. en las instalaciones de la Casa del Teatro.
El invitado es el maestro mexicano Ángel Ancona, quien disertará sobre su amplia experiencia en el diseño de luces para el teatro.
Ángel Ancona es un diseñador teatral con amplia experiencia y partícipe de una infinidad de puestas en escena, conciertos y eventos en México, Colombia, España, Venezuela y Estados Unidos. En su experiencia teatral ha llevado a escena espectáculos con Nacha Guevara y Placido Domingo. En la iluminación teatral diseñó Las mil y una noches, bajo la dirección de Marta Luna. En Venezuela con la Fundación Rajatabla, realizando el diseño de iluminación de sus puestas en escena como Mozart, el ángel Amadeus, Despertar de Primavera, El campo, La noche de los tiempos y Oficina Número Uno. Desde 1980 y hasta la fecha, estableció una activa relación con Colombia, donde siguió su ruta creativa y participó en proyectos dirigidos por Ramiro Osorio, Fanny Mikey y diversos directores. En danza, ha colaborado con las compañías Rajatabla Danza, La Cebra Danza Gay y Delfos, y en ópera ha diseñado luces para La Traviata, La bohemia, El trovador y Don Pasquale.
El maestro Ancona ha impartido cursos y talleres sobre iluminación teatral en la Casa del Teatro Nacional de Bogotá y el Teatro Nacional Juvenil de Venezuela, y actualmente es docente de la Maestría de Dirección Escénica Bogotá que ofrece el Departamento de Artes Escénicas de la Facultad de Artes Integradas de la Universidad del Valle, en convenio con la Fundación Teatro Nacional.
Esta charla hace parte del ciclo “Encuentros en las tablas con grandes maestros”.
Fecha: Miércoles 10 de julio
Hora: 11:00 a.m.
Lugar: Casa del Teatro Nacional Cra 20 #37-54, Bogotá
Debido a su ubicación geográfica, el Valle del Cauca es un lugar con una alta probabilidad de sufrir catástrofes ocasionadas por movimientos sísmicos en el país. Pensando en el peligro latente que corren algunas de sus comunidades, especialmente en zonas de ladera, un proyecto interfacultades busca que estudiantes de grados 10° y 11° conozcan mecanismos de mitigación de riesgos en estructuras construidas de manera informal. Se trata de un proceso de aprendizaje cuyas consecuencias positivas se podrían traducir en una mejor calidad de vida en los años venideros.
Sobre la importancia de la palabra “conciencia”:
En el año 2022, como parte de una convocatoria interna, las facultades de Ingeniería y de Artes Integradas de la Universidad del Valle, con sus escuelas de Ingeniería Civil y Geomática, Eléctrica y Electrónica y Arquitectura respectivamente, se unieron con el propósito de enseñarles a estudiantes de instituciones educativas de la ciudad de Cali, especialmente en grados 10° y 11°, sobre los peligros en que podrían estar muchas de las construcciones en la ciudad, especialmente en la zona de ladera, debido a la manera informal en que han sido erigidas.
Con la idea de generar consciencia y de reconocer el aporte que tiene la ciencia frente a estos temas, decidieron llamarlo “Conciencia Sísmica”. Según el profesor de la Escuela de Ingeniería Civil y Geomática, y codirector del proyecto, Daniel Gómez Pizano, la idea nació del deseo de pensar en un trabajo que busca a dichas comunidades y de esta manera se pudiera acercar a la academia con otros sectores de la sociedad. “Nuestro propósito era buscar un proyecto social. Salirnos un poco de la parte técnica, y de todo lo que hacemos en el día a día con los laboratorios. Quisimos algo que fuera realmente social”, explica.
“El objetivo es llegarles a jóvenes, que no se relacionan con la parte de la construcción y de ingeniería. Empezar a llegarle a la comunidad”, comenta la profesora de Arquitectura, Sandra Villamizar. Se trata de llevar conceptos propios de estas áreas del conocimiento, en un lenguaje claro y didáctico que facilite su apropiación. Para esto se han pensado una serie de procesos, que van desde un enfoque contextual e histórico, pasando por uno teórico, para finalmente aterrizar en la puesta en práctica, a partir de un componente didáctico con el que se espera capturar la atención de los estudiantes.
Enseñando mediante el juego
El componente teórico de “Conciencia Sísmica” plantea hacer una presentación breve, en la que se aborden los principales conceptos que, desde la ingeniería y la arquitectura, se deben tener en cuenta a la hora de construir edificaciones, para que estas sean seguras. Dentro de lo que se tiene estipulado mostrarles a los estudiantes, se abordarán temas como las placas tectónicas, qué producen los movimientos sísmicos, y los tipos de construcciones que son más vulnerables ante estas amenazas. También se mostrarán los más grandes eventos símicos ocurridos a nivel local y nacional, como el terremoto de Popayán en 1983, el terremoto del Eje Cafetero en 1999 (mejor conocido como el terremoto de Armero) y el terremoto de Cali en 2004.
Después, el proyecto concibe un momento práctico, donde se utilizarán algunos modelos en 3D de edificaciones, realizados por estudiantes de estos programas académicos, al interior de la Universidad. Hechos con filamentos de poliácido láctico (PLA) y modelados a partir del uso del software de diseño Rhino, algunos de los elementos creados son pórticos, losas, estructuras, columnas, vigas y uniones.
“¿Cómo se llegó a esto? De varias maneras. Primero el diseño directamente en la plataforma de Rhino. También se utilizó el AutoCAD, para hacer los diseños de manera 2D para luego ser exportados al 3D.”, explica David Monje, estudiante de Arquitectura e integrante del equipo Conciencia Sísmica.
Con los elementos necesarios para la elaboración de las estructuras, los estudiantes tendrán la posibilidad de poner en práctica los conocimientos adquiridos, ahora en una apuesta didáctica que simulará una competencia en el salón de clase. “¿Cuál es el juego? Les vamos a pasar ocho simuladores manuales, para igual número de grupos. Ubicamos a los estudiantes, les pasamos los simuladores y unos pitillos (figuras también creadas por medio de modelado 3D). Y les vamos a poner un reto. "Ahora ustedes tienen que construir una estructura que resista un sismo de esta u otra manera", explica el profesor Daniel Gómez, quien añade que los modelos tendrán errores estructurales que deberán resolver según sus criterios, y con ayuda de una ruleta con la que podrán simular compras de materiales y/o quitarles elementos a sus contrarios.
Los estudiantes podrán hacer pruebas de resistencia menores gracias a mecanismos desarrollados en cada simulador por el estudiante de la Escuela de Ingeniería Eléctrica y Electrónica, Andrés Juan Maturana Velásquez, integrante del proyecto. Al final habrá una prueba en la que se utilizará mayor fuerza. El grupo ganador será el de aquella construcción que resista los embates de esta segunda prueba y se mantenga en pie al final.
“Esa es una manera sencilla de ver si realmente captaron el mensaje. De la importancia de una buena construcción, de tener unos principios básicos, y de cómo ponerlos en práctica.”, resume el profesor David Gómez, agregando que habrá una entrevista tanto antes como después de la experiencia, para medir los conocimientos previos y el nivel de conocimiento adquirido. Para él, se trata de poner un juego al servicio del conocimiento, para que a través de este se pueda enviar un mensaje a la comunidad, destinado a generar conciencia.
La apuesta por un trabajo transdisciplinar
Como parte de una apuesta por saberes provenientes de frentes distintos, este proyecto de investigación lo lideran el profesor de la Escuela de Arquitectura, Gerardo Castañeda, junto a la profesora Sandra Villamizar, y el profesor de la Escuela de Ingeniería Civil y Geomática, Daniel Gómez Pizano, y está conformado por los estudiantes (en calidad de monitores) Danny Alejandra Melo Zuluaga (Ingeniería Civil), Andrés Juan Maturana Velásquez (Ingeniería Electrónica), Maia Catalina Insuasti Gonzales (Ingeniería Civil), Natalia Hernández Viedman (Ingeniería Civil), David Monje (Arquitectura), Miguel Andrés Jiménez (Ingeniería Civil), quienes se han ido vinculando conforme las necesidades del mismo.
Que se trate de un proyecto así, ha permitido a estos estudiantes trabajar de manera transdisciplinar, enriqueciendo su formación académica, un aspecto que reconocen al interior del grupo de investigación.
“La vida hoy es interdisciplinar. Usted puede ser ingeniero civil, pero ante un proyecto tiene que buscar relacionarse con otras profesiones para sacarlo adelante”, concluye el profesor Gerardo Castañeda, y añade que esta oportunidad se traduce en una gratificante experiencia de interacción académica.
Es justo lo que piensan algunos de los estudiantes que han hecho que este proyecto haya llegado hasta esta etapa. “Mi experiencia ha sido muy gratificante. He aprendido mucho. Respecto a mis compañeros, siento que ha sido muy enriquecedor para mí trabajar con ellos, porque cuando nos sentamos a charlar sobre el proyecto, damos ideas, proponemos cosas, y lo que hemos hecho ha sido un conjunto de todos”, dice Danny Alejandra Melo Zuluaga.
El proyecto, iniciado a principios del año pasado, prevé empezar los primeros acercamientos con colegios en el segundo semestre de este año, y desde esa experiencia seguir trabajando en futuras convocatorias para abarcar una mayor parte de población estudiantil, incluidas las demás sedes y seccionales de la Universidad del Valle.
Por: Comunicaciones Facultad de Ingeniería
Todos los actores de la sociedad colombiana tenemos un compromiso ineludible con la construcción de paz. Lejos de ser un ideal, requiere de un esfuerzo colectivo entre todos los habitantes del país para hacer entornos más pacíficos, reflexivos y respetuosos.
Desde su creación, casi ocho décadas atrás, la Universidad del Valle fue consciente de ese compromiso con la sociedad colombiana, que se evidencia en una larga trayectoria académica en el campo de los estudios sobre el conflicto.
Diversos profesores realizaron profundos estudios y análisis en este sentido, dentro de los que se destacan los aportes de Estanislao Zuleta o las reflexiones de la entonces Comisión de estudios sobre la violencia, que luego dio origen a la figura de los violentólogos, donde participaron varios profesores de la Universidad, entre ellos Álvaro Guzmán Barney y Álvaro Camacho Guisado. Esta comisión dejó como resultado el libro “Colombia: violencia y democracia”, donde se postula que el antídoto contra el conflicto que estaba sufriendo el país, sin duda era una mayor ampliación de la democracia.
A partir de allí, diferentes grupos de investigación se concentraron en el análisis del conflicto. Se pueden citar como ejemplos al grupo de investigación Acción colectiva y cambio social de la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas que adelantó diferentes estudios para tratar de comprender el conflicto y las dinámicas de los movimientos sociales. También, desde el Centro de Investigación y Documentación Socioeconómica - CIDSE, en ese momento bajo el liderazgo de los profesores Álvaro Guzmán y Álvaro Camacho, se hicieron estudios centrados en el conflicto en Cali, entre otros temas.
Bajo la mirada de investigadores como Alberto Valencia Gutiérrez y Luis Carlos Castillo Gómez se hicieron estudios sobre las continuidades y discontinuidades del conflicto colombiano a partir de los años 1950. Recientemente, bajo el liderazgo de estos docentes, se logró la repatriación del archivo “Germán Guzmán”, quizás la fuente de documentación más importante sobre la violencia en Colombia. Este esfuerzo dejó como resultado la exposición fotográfica “Realismo atroz” con imágenes que daban cuenta de la crueldad del conflicto.
Esto demuestra que la Universidad del Valle, desde diferentes ámbitos, tanto el académico, el artístico y la intervención social, ha tenido un interés en analizar el conflicto. A esto se suma un giro epistémico, indicando que sin dejar de lado el estudio del conflicto, se hace mayor énfasis en la construcción de paz.
En ese contexto se dieron las conversaciones con las FARC, que dieron como resultado la firma de los Acuerdos de Paz en 2016. Tanto en la fase de diálogos, como en la firma y la implementación, Univalle ha mantenido un papel activo en la construcción del camino para la paz.
Fue así que nació el entonces Programa Institucional de Paz, con el propósito de adelantar investigaciones e intervenciones en esta materia. Uno de los primeros ejercicios que se adelantaron bajo este programa fue la primera evaluación del cumplimiento de los Acuerdos, con la participación de académicos nacionales e internacionales. Se puede mencionar también la creación de la condición de excepción para que desmovilizados o reinsertados pudieran ingresar a la Universidad a hacer sus estudios universitarios.
Como una de las instituciones de educación superior más importantes del suroccidente colombiano, la Universidad del Valle ha seguido adelantando acciones en esta línea, entre ellas la creación del Instituto de Investigación e Intervención para la Paz, desde donde se han liderado capacitaciones en derechos humanos e intervenciones sociales.
De manera reciente, en un esfuerzo en conjunto con la Pontificia Universidad Javeriana se creó el Doctorado en Estudios para la Paz, primer programa de este tipo en Colombia, con la firme convicción que este posgrado se convertirá en uno de los centros de producción de conocimiento más importantes en Colombia sobre esta materia y que permitirá fortalecer y potenciar los procesos de construcción de paz.
Desde la Universidad del Valle somos conscientes que el conflicto es un elemento inherente a la sociedad. Sin embargo, la diferencia radica en la forma en que lo dirimimos o tramitamos. El secreto radica en cómo se logran transformar los conflictos a través de procedimientos no violentos y pacíficos.
Es por eso que la paz es uno de los ejes que articulan el ejercicio de formulación del Plan Estratégico de Desarrollo 2025- 2035, con visión de futuro a 2045. Con el conjunto de estamentos que componen la comunidad universitaria, docentes, trabajadores, funcionarios, estudiantes y egresados, pero también con integrantes de la sociedad civil, se busca hacer la construcción colectiva de los derroteros que guiarán el camino de la Universidad del Valle para los próximos diez años. Desde la institución estamos convencidos que para la construcción de un ambiente de convivencia y paz se requiere hacer conciencia que somos un reflejo de la sociedad colombiana, y el reconocimiento del otro, que es además uno de los elementos que componen nuestro ethos universitario. Nuestro reto será siempre lograr un trámite pacífico de las diferencias, el fomento de una cultura del diálogo, donde las diferencias sean oportunidades de aprendizaje y enriquecimiento mutuo.