Como parte de una jornada de conferencias sobre la vida y obra del escritor Manuel Zapata Olivella, el decano de la Facultad de Humanidades Darío Henao Restrepo y el realizador audiovisual Marino Aguado tuvieron un nutrido diálogo sobre el documental “Zapata, el Gran Putas”.
Esta jornada fue realizada por la Universidad de Vanderbilt, con el apoyo del Centro de Estudios Latinoamericanos, la Revista Afro-Hispanic Review y el Banco de la República de Colombia.
El documental “Zapata, el Gran Putas” recibió tres galardones en los Premios India Catalina en las categorías Mejor Fotógrafo, Mención Especial a Mejor Producción de Inclusión Social y Mejor Producción Documental. Este filme, dirigido por Marino Aguado, es una coproducción entre el Ministerio de Cultura de Colombia, la Universidad del Valle y Telepacífico, como parte del Año Manuel Zapata Olivella, en conmemoración del centenario del nacimiento de este autor afrocolombiano.
El director mencionó que inició a trabajar en este filme, luego de su regreso a Cali. Marino Aguado venía de trabajar en Señal Colombia. En Telepacífico tenía el interés de trabajar en temas étnicos, patrimonio y música.
“El Pacífico es una región con una fuerte presencia afro. Además, Cali tiene una vinculación y trayectoria con el cine y el documental; todo esto, sumado al centenario de Manuel Zapata Olivella, fue el germen de este audiovisual” manifestó Aguado.
En una conversación con el profesor e investigador Darío Henao surgió la idea de hacer un documental sobre la vida y obra de Manuel Zapata Olivella, de la cual el docente se ha encargado de estudiar.
El decano Henao Restrepo señaló que “Zapata, el Gran Putas” se ha convertido en un instrumento para la divulgación de la obra de este autor afrocolombiano. El filme ya ha sido traducido a otros idiomas como el ruso y el mandarín. “El documental puede ser un vehículo para lograr que en otras latitudes se interesen por la obra de Manuel” señaló Henao.
Marino Aguado manifestó que no esperaba que el documental recibiera todo el reconocimiento que ha tenido. Siente que ha hecho bien su trabajo porque han logrado su objetivo. “No importa para qué esfera de producción de un audiovisual se haga, los realizadores esperan que tenga una amplia difusión. Se rescataron de una historia los elementos que pudieran resonar más en todas las audiencias, no solo los aspectos académicos y literarios” manifestó.
Aguado reconoció el aporte y acompañamiento que el profesor Darío Henao hizo, debido a que facilitó el proceso de escritura de guión, asesoró y acompañó la realización, sugirió los personajes a entrevistar.
Así mismo, Aguado señaló que la realización del documental llevó a que él reflexionara sobre su propia vida, sus antecedentes, elementos que uno u otro modo se ven reflejados en la película.
Henao y Aguado comentaron que parte del trabajo de “Zapata, el Gran Putas” es hacer un recorrido por algunos de los lugares que el autor afrocolombiano visitó en vida, como el Bajo Sinú, Lorica, Bogotá, Cartagena y Harlem (un barrio al norte de Manhattan en Nueva York).
“Manuel Zapata Olivella fue un intelectual colombiano que explora a fondo la comprensión de la identidad colombiana” manifestó Darío Henao.
Tanto Henao como Aguado señalaron que uno de los momentos más especiales en la producción del documental fue cuando encontraron un testimonio en video, donde Zapata Olivella narra sobre su ingreso a la Universidad y llora ante las cámaras, recordando a su padre. Este material les permitió hacer un cierre más emotivo para la película, pues deja ver el lado humano del escritor, desde su propio testimonio.
Aguado comentó que ahora se encuentra trabajando en un documental sobre el viaje de la marimba y cómo este instrumento musical conecta con varias tradiciones del país y de la región.
Para ver el documental “Zapata, el gran putas”
https://vimeo.com/telepacifico/review/471476717/91f511580b
El Departamento de Historia se complace en invitarles al Primer Encuentro Sobre Enseñanza de las Ciencias Sociales. Enseñanza de la Historia: Problemas y Desafíos.
Fecha: 15 de abril
Hora: De 9:00 am a 12:00m
De 2: 00 pm a 5: 30 pm
Link: https://lobby.sar.ruav.edu.co/#/2OX8M8S0G89X
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Natalia Jiménez, estudiante de doctorado en Ciencias Biomédicas de la Universidad del Valle y docente de farmacología de pre y posgrado de la facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Javeriana Cali, ganó el Premio Barco de Vapor por la obra "No es un país, es un mundo".
Por Isabel Peláez. Tomado de El País
La médica farmacóloga y escritora caleña Natalia Jiménez Cardozo recuerda que sorprendió a todos en su casa pues aprendió a hablar de manera precoz. Ella atribuye su buena relación con sus pacientes al poder que tiene con las palabras para ganar su confianza, construir con ellos una narrativa necesaria y acercarse a su historia de dolor, tan personal.
Para quienes la conocen no es extraño que, en medio de sus estudios de doctorado en Ciencias Biomédicas en la Universidad del Valle, esta docente de farmacología de pre y posgrado de la facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Javeriana Cali, sea además guionista de cómics y libros de poesía ilustrados.
Tampoco es raro para su legión de seguidores y lectores que haya recibido, en Bogotá, el Premio El Barco de Vapor, uno de los más reconocidos premios de literatura infantil y juvenil de Iberoamérica, por parte de la Fundación SM y la Biblioteca Nacional de Colombia (BNC).
Con su novela ‘No es un país, es un mundo’, fue la ganadora entre 79 manuscritos que llegaron de todo el país. Recibió $20 millones, la publicación de su obra y su presentación en la próxima FILBo.
La doctora ya ha cautivado con el poder de sus palabras a los lectores con el libro de poemas ilustrado ‘Río Dormido’ y con ‘Ser Uno en Miles’, cómic sobre las enfermedades huérfanas. Y ahora con ‘No es un país, es un mundo’, conquistó al jurado, para quien esta novela “es una celebración del poder de las palabras para entender lo que nos hace humanos, el amor y el dolor. La voz del narrador nos transporta imperceptiblemente al mundo de un joven y las personas que lo rodean.
El tema de la enfermedad y la muerte es llevado delicadamente a lo largo de un texto bien escrito y convincente. La historia está muy bien llevada, así como la relación entre los personajes”. La historia de Natalia abarca el amor, el juego, la risa, el dolor, la pérdida, la muerte física y la conversación que se sostiene, más allá de la vida, como un pretexto para hablar de las cosas que comparten dos hermanos, que aunque se trate de dos niños muy diferentes están unidos por la misma madre, y compartieron ese país o mundo, desde antes de nacer.
¿Qué significa este premio de literatura para usted, en este momento que estamos viviendo?
Es un momento muy especial, me siento muy honrada de recibir este premio de parte de la Fundación SM, porque ellos han hecho una labor tremenda, en medio de esta situación de pandemia, han sostenido este premio sin aminorar ninguna de las posibilidades del mismo y eso es algo que tiene mucho valor.
¿Cómo surge la idea de esta novela suya, ‘No es un país, es un mundo’?
Esto se da mientras estoy trabajando paralelamente el libro de enfermedades raras y huérfanas, que fue lanzado en una pasada Feria del Libro, es un libro de cómic en el que desarrollo un personaje infantil.
Hace mucho rato que hago el ejercicio literario, pero era la primera vez que escribía para niños y jóvenes, y sentí que era una voz literaria muy fluida, y las situaciones de la vida me hicieron poner frente a ciertas preguntas, que son las que quiero explorar en este libro ‘No es un país, es un mundo’. También tuve la oportunidad de hacer ‘Río Dormido’, un libro de poesía con ilustraciones maravillosas de Pegatina Gráfica, un artista muy especial. Y al mismo tiempo, empecé a pensar en la importancia de esos vínculos que lo sostienen a uno durante la contingencia.
Usted es médica farmacóloga, ¿cómo concilió estos dos mundos, el de la medicina y el de la literatura?
La medicina esencialmente es narrativa, porque para poder acercarnos a la historia del dolor, de la queja de alguien, a la historia personal, a la que muchas veces solamente los médicos tenemos capacidad de acceder, para hilar todo eso y construir una relación de confianza con la persona hay que hacer narrativa.
¿Y qué vocación llegó primero a su vida, la literatura o la medicina?
A mi vida las palabras llegaron muy temprano, fue algo muy especial que recordamos todos en familia, hablar muy rápido en la vida. Primero llegaron las palabras y después fueron naciendo todas las demás cosas.
¿Por qué se inclina por la literatura infantil y juvenil?
Hubo un proyecto muy especial que nos propusimos hacer junto a Paula Margarita Hurtado, una mujer a la que tengo mucho que agradecerle, es la primera persona que me contrató en mi vida, es mi jefe y mi amiga desde hace mucho tiempo. Y como ella es genetista, trabaja con enfermedades raras y huérfanas, nos propusimos hacer un libro de cómic sobre el tema, porque la gran mayoría de personas que son diagnosticadas en el mundo con una enfermedad rara y huérfana no son niños sino jóvenes, y era importante hablar sobre ciertos desafíos estéticos, éticos y políticos. El año pasado lo lanzamos, se llama Ser Uno en Miles.
Sentí muchísima celebración interna, tuve un gusto tremendo cuando me ubiqué en esa voz narrativa. Uno puede escribir muchas cosas pero de repente tiene ciertas vibraciones con las que va resonando más y eso puede ser muy cambiante a lo largo de la vida de alguien que escribe.
¿Qué historia real inspiró la novela premiada por El Barco de Vapor?
Hay dos hechos que tienen que ver mucho, el primero, la muerte de Lino, mi felino, mi mascota, que fue mi gran amigo y tuvimos la oportunidad de acompañarnos durante un buen tiempo, pese a que estaba muy enfermo, vi cómo progresó, cómo mejoró y luego de manera intempestiva se fue y quedé con esta pregunta muy intensa sobre cuidar, sobre ser madre y sobre ciertos lazos que se tejen muy especialmente con los animales, que tiene una transmisión muy directa, que no requiere de palabras. Yo quise nutrir esa ausencia con palabras, que es algo que siempre me ha funcionado.
Y el segundo hecho que tiene que ver con el libro es que mi prima mayor viene a mí un día y me dice “quisiera dejar a mis hijos una historia para ellos, y a ti que te gusta este tema de escribir”... Yo había publicado Río Dormido, el libro de poemas ilustrados, y me dice que haga una historia para sus hijos que son dos niños muy diferentes, “pero yo quiero que ellos sientan que tienen algo en común” y pensé que lo que más en común que tenían era su mamá, mi prima, y que antes de llegar al mundo, estaban habitando ese país que es ella, su mamá, y empecé a pensar cómo podía ser un país-madre, alimentada por esta pregunta de la ausencia de Lino. Y así empecé a tejer esta historia de un chico de 14 años, que está viviendo la transición a la adolescencia, que tiene una contingencia familiar, su madre es diagnosticada con una enfermedad grave y todo lo que transcurre entre lo que piensa el chico, su profunda amistad con el personaje que le regala el consuelo de las palabras, y lo que pasa con la mamá en ese tiempo.
¿Cali es un personaje más en sus obras literarias?
Yo creo que permanentemente las referencias tanto lingüísticas, como paisajistas, han estado presentes. En ‘Río Dormido’, un libro que en realidad es para toda la familia, nace cuando yo estoy en la ribera del río Cali dedicada durante un tiempo a la tarea de recoger la basura del río, con amigos y hermanos, y me doy cuenta de ese río tan hermoso que tenemos. Cali está permanentemente presente en todo lo que escribo.
¿Cuál es su reflexión sobre la pandemia, como médica y ser humano?
Cada uno de nosotros ha podido revaluar el orden de sus prioridades y hemos tenido la oportunidad de concederle un espacio a la muerte como una de esas cosas que ya se hablan en casa y también hemos aprendido a celebrar la vida a partir de cosas pequeñas.
Si hay algo que debería unirnos a todos es el deseo de no perder este aprendizaje, de no intentar sepultarlo con esperanzas que son vacías, de no añorar la vida que teníamos antes, sino más bien valorar la posibilidad que tenemos ahora de celebrarnos mutuamente, porque ante tanta incertidumbre, no sabemos cuánto tiempo vamos a conservar ese abrigo, esa felicidad que son los otros. Estamos llamados a cultivar esa sensibilidad. No debemos perder esa nueva visión, más amplia, sobre lo que es la vida.
¿Durante la pandemia escribió o se dedicó más a su labor médica?
Durante la pandemia escribí y también he trabajado en mi doctorado.
¿Cuándo será el lanzamiento?
La expectativa de la editorial es que se pueda lanzar en la Feria del Libro de Bogotá, esperamos que eso pueda ser este año (del 6 al 22 de agosto). Estamos unidos en ese propósito.
‘Encuentros por la Historia’ es una iniciativa liderada por el grupo de Investigación Religiones, Creencias y Utopías (RCU) y el Grupo de Investigaciones Históricas en Economía, Política y Educación (IHEPE) del Departamento de Historia, en la que a partir de la divulgación académica y la reunión con especialistas y profesores investigadores de diversos países, se socializan proyectos, reflexiones e investigaciones en Historia o Enseñanza de la Historia, fortaleciendo con esto la apropiación social del conocimiento.
Como conferencia inaugural de esta versión 2021 contaremos con la presentación del Doctor Adriano Guerra (Universidad del Magdalena), quien presentará la comunicación titulada:
"En busca de la multitud: las fuentes documentales para la historia del movimiento gaitanista".
Fecha y hora: Viernes 9 de abril de 2021.
6:00 pm (Colombia)
Esta puede seguirse vía streaming por los siguientes canales:
Facebook: Encuentros por la Historia.
Youtube: https://www.youtube.com/channel/UCFZYAuB6HFmE31_q-YBYEWg?view_as=subscriber
La Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle invita a la próxima edición de Viernes de Letras, en la que tendremos como invitada a la escritora Beatriz Actis, quien estará en conversatorio, en modalidad virtual, con la profesora de esta Escuela Mery Cruz Calvo.
La transmisión se efectuará desde el canal de YouTube Cas(z)a de Letras.
Fecha: 9 de abril de 2021
Hora: 6:00 pm (hora colombiana)
El Comité Organizador del Congreso Internacional “El Hecho Religioso en América Latina. Práctica, poder y religiosidad, siglos XVI – XX” y del 5to Encuentro Colombiano de Investigadores del Hecho Religioso tiene el gusto de invitarle a participar de las diversas actividades que se realizarán en el marco del congreso, evento del que es organizador el Grupo de Investigación 'Religiones, Creencias y Utopías" y el Departamento de Historia de la Universidad del Valle. Este congreso internacional contará con cerca de 220 ponentes de diferentes partes de Latinoamérica, Estados Unidos y Europa; además de diversas conferencias centrales, lanzamientos de libros y un panel de cierre.
El congreso utilizará dos plataformas de reunión: vía streaming utilizando la plataforma Stream Yard, con la que se transmitirán la ceremonia de apertura, las conferencias centrales, los lanzamientos de libros, varias mesas y el panel de cierre por Youtube y Facebook; y la plataforma Google Meet para la realización de las mesas restantes. Para quienes deseen asistir a las mesas por Meet, por favor diligenciar el siguiente formulario, para que le sean enviados los enlaces:
https://forms.gle/TP6wyg5fM73HxVks8
Para tener mayor información del evento, le invitamos a consultar la página en donde podrá encontrar la programación actualizada y los pormenores del congreso: https://www.redreligion.org/
Leonor Cuéllar Gómez es profesora de la Escuela de Enfermería de la Universidad del Valle desde 1990, año en el que se vinculó como docente de medio tiempo. En 1983 se había graduado como enfermera en la misma institución, donde tiempo después también cursó la Maestría en Administración en la Facultad de Salud y la Especialización en Administración de la Calidad y Productividad de la Facultad de Administración.
Mientras trabajaba como docente de medio tiempo, esta enfermera aprovechó lo que ella denomina su ‘carácter de emprendimiento’ y empezó a fluctuar entre el medio tiempo laboral en la Universidad y sus propias iniciativas de servicio.
“He tenido tres empresas y mi trabajo ha estado centrado en distintos frentes. En mi primer emprendimiento ofertaba servicios a una EPS de Cali. Teníamos agentes cuidadores que se acercaban a las familias, identificaban tempranamente los riesgos, así como la presencia de factores protectores para la salud, fomentaban aspectos del cuidado primario en el hogar a través de la educación en salud y remitían a los usuarios a instituciones prestadoras de servicios.
Con la crisis generada por la Ley 100 de 1993, los servicios de promoción y prevención, que deberían ser primordiales, fueron cancelados por esa EPS, desapareciendo de facto esta importante iniciativa. El aprendizaje de esta experiencia me permitió optar por otro emprendimiento de asesoría y consultoría en salud que se mantuvo hasta el 2012, también en la línea de promoción y prevención. Nos fortalecimos en una nueva línea de encuentros grupales para el crecimiento personal”, relata la representante de los profesores al Consejo Superior de la Universidad.
En el 2014, la profesora Leonor Cuellar, quien también estudió Gerontología Social en la Universidad San Buenaventura, llevó a cabo estudios de prefactibilidad, factibilidad y viabilidad para abrir un centro de cuidado para adultos mayores en Cali. “En el 2015 creé la Fundación Horizonte Mayor, dedicada al cuidado integral del adulto mayor, que actualmente tiene dos sedes: una en Pampalinda y la otra, en el barrio Bretaña, es un hotel que alberga personas mayores”, señala.
La promoción de la salud y prevención de riesgos en el contexto de la salud familiar y comunitaria y la gerencia de servicios de salud han sido los temas principales en los que ha enfocado su actividad docente en la Escuela de Enfermería desde hace más de 30 años y que actualmente conjuga con su participación sindical en la Universidad a través de ASPU-Valle, agremiación a la cual pertenece desde el 2015. “Allí he adquirido muchos aprendizajes en relación a la defensa de la universidad pública, las movilizaciones en el orden nacional y la reivindicación de los derechos de los trabajadores y de los profesores a través de los pliegos de negociación que se establecen entre los equipos directivos y las organizaciones sindicales”, afirma.
Entre sus múltiples actividades, la profesora Cuéllar también participa como miembro del Grupo de Investigación de Cuidado de la Escuela de Enfermería, donde ha realizado varias publicaciones en torno a su práctica docente y al cuidado del adulto mayor. En el 2017, aún ejerciendo como docente de medio tiempo, fue escogida como representante profesoral al Servicio de Salud de la Universidad del Valle. Durante sus cuatro años de gestión en este rol, que terminaron el pasado 16 de enero, logró aportar varios elementos en la consolidación del servicio: Dirigió la Comisión del Usuario, participó en la Comisión del Modelo de Salud, y finalmente hizo importantes aportes en una propuesta de ajuste al Acuerdo 008 del 2004 del Consejo Superior, con el fin de actualizarlo conforme a las nuevas orientaciones de la Ley 1751 del 2015 en materia de orientación y prestación de los servicios de salud.
A finales de marzo del año anterior, la profesora Cuellar recibió la propuesta de presentarse como candidata a la representación profesoral en el Consejo Superior. “Lo pensé como 50 veces y finalmente dije que sí”, afirma, convencida de que tomó la decisión correcta. “El 12 de mayo nos eligieron por votación virtual y obtuvimos 375 votos. Si uno mira la trazabilidad de las votaciones de los profesores para el Consejo Superior no pasan de 170 ó 180 como máximo. Fue muy satisfactorio sacar ese número de votos, gracias a la ayuda de muchas personas que confiaron y con una propuesta que tenía que ver con varios ejes: la agenda de Regionalización, la Política Ambiental en los campus de la universidad, la participación en la construcción de la Política de Género, el diseño y operacionalización de la Política de Bienestar para los docentes, entre otros. Un reto grande que tenemos es el de concurrir hacia la generación de una nueva cultura de la evaluación docente, en lo cual estamos trabajando. Temas adicionales, como el ajuste a la resolución 072 del 2014 que tiene que ver con los estímulos académicos de los profesores, también han surgido en el camino”, manifiesta la profesora Cuellar.
El 23 de diciembre del 2020, el rector Edgar Varela Barrios elevó una solicitud al Consejo Superior de la Universidad para que once profesores de la Facultad de Salud, que contaban con título de doctores y ejercían medio tiempo, fueran acogidos dentro de la planta de empleados docentes de la institución. Gracias a esto, la profesora Cuellar pasó a ser profesora de tiempo completo.
“Mientras todas esas cosas sucedían, hice mi doctorado. Lo pagué por mis propios medios en la Universidad Central de Nicaragua. Eso me ha ayudado a abrir mucho más el panorama en la representación institucional y regional para cabildear asuntos centrales que tienen que ver con la vida de los profesores, en los procesos democráticos, de deliberación y toma de decisiones”, indica la profesora.
A Leonor Cuellar también le gusta escribir y ha publicado varios libros basados en sus experiencias de trabajo: en 1996, publicó sobre educación en salud; en el 2017, la sistematización de las prácticas del cuidado de enfermería en las familias y, luego, la sistematización de encuentros pedagógicos en la asignatura del ‘Cuidado de enfermería al individuo, familia y comunidad’. Sus obras más recientes son: ‘Evaluación en los contextos del cuidado y la pedagogía’ y ‘Del dicho al hecho en la práctica del cuidado de enfermería’. Actualmente escribe otros dos libros.
Además, en España acaban de editar y publicar un libro sobre su experiencia como emprendedora, titulado ‘De la gerencia de servicios a la gerencia del cuidado’. “Este libro es sobre una enfermera que asume el rol de emprendedora y se da cuenta de la problemática mundial, nacional y territorial sobre el envejecimiento de la población. También integra capítulos sobre cómo asumí el proyecto para la creación de una fundación orientada al cuidado del adulto mayor y allí muestro cómo la Universidad y el Programa de Enfermería incidieron en la construcción de una propuesta diferente a las de los otros hogares geriátricos de la ciudad, pues está orientada por unos marcos referenciales teóricos del cuidado de enfermería. El documento también reúne las narrativas de las familias frente al cuidado que reciben sus seres queridos en Horizonte Mayor”.
Leonor Cuéllar es la única hija de una mujer que trabajó 35 años en Carvajal, quien se prodigó para brindarle todo lo necesario. Se considera, y no es para menos, una guerrera que ha ido construyendo su proyecto de vida con esfuerzo y aprovechando muchas oportunidades. La búsqueda de su “yo interior”, de la razón de ser, del crecimiento personal y de una impronta que dejar a la vida han sido su motor de búsqueda en el camino trasegado.
Cuando su madre murió su familia se acortó, pero disfruta visitando a sus tías, a quienes lleva a pasear, a comer pizza a Cristo Rey y, por supuesto, ya las acompañó a recibir la vacuna contra el COVID -19.
Comparte su vida con Lita Cuellar, una perrita que adoptó y con la que sale a caminar a diario. Sus jornadas inician a las 4:00 a.m., horario que aprovecha para estudiar, escribir sus libros y contestar correos. Ama la naturaleza, va al gimnasio y prefiere dormir temprano.
Para la profesora Cuellar, la Universidad todavía tiene un reto pendiente en cuanto a posibilitar una mayor participación de las profesoras en cargos académico-administrativos y directivos, así como en aumentar el nombramiento de las docentes que están vinculadas a la Universidad en modalidad hora cátedra. “Vamos a publicar un breve informe sobre las estadísticas de las mujeres en la Universidad del Valle. De los 3.022 profesores con los que cuenta la Universidad, 1.066 somos mujeres, es decir un 35%, y sobre ese porcentaje solo el 32% (333) son nombradas. Las profesoras hora cátedra, que son el 66% (704), representan una expresión de inequidad laboral. Cabe mencionar que entre las docentes nombradas, solo 66 profesoras se desempeñan en cargos académico-administrativos y directivos.
En instancias de representación profesoral la participación de las docentes es aún baja: En ASPU-Valle tan solo hay 3 mujeres en la Junta Directiva, que es de 10 miembros; mientras que en el Comité de Representación Docente -CORPUV tenemos 6 docentes mujeres entre los 18 integrantes y como representantes al Consejo Académico y Superior estamos dos profesoras. Sin embargo, el camino por venir es alentador para reivindicar nuestros derechos, coraje y compromiso”, puntualiza la profesora Cuellar Gómez.
Un amplio paquete de proyectos de infraestructura, que se tiene previsto desarrollar en las sedes de Cali y del Sistema de Regionalización, fue presentado por la dirección universitaria ante el Consejo Superior durante su más reciente sesión, llevada a cabo el pasado miércoles 24 de marzo. La mayor parte corresponden a edificaciones nuevas, algunas de las cuáles ya se están construyendo y cuentan con diversas fuentes de financiación, incluida la del sector privado.
"Presentamos un abanico amplio de posibilidades para estructurar proyectos bien diseñados técnicamente y buscar fuentes de financiación, pues la intención es no basarse exclusivamente en los limitados recursos de inversión que, sobre todo, provienen de la estampilla que tiene la Universidad", indicó el rector Edgar Varela Barrios.
Según lo manifestado por el rector, una de las innovaciones en el desarrollo de estas obras será la gestión de recursos para la construcción de varias por medio de mecanismos como el cruce de impuestos de las empresas y conglomerados económicos de la región. La directivas de la Universidad le apuntan a aprovechar los esquemas tributarios que facilitan este tipo de opciones, como la modalidad de obras por impuestos que está empezando a implementarse en el país.
“Es una estrategia ambiciosa, una segunda etapa de renovación de la infraestructura de nuestra universidad que toma en cuenta a las sedes regionales y a las dos sedes más importantes de la Universidad del Valle.
En total, calculamos que en los próximos años se invertirán alrededor de $180 mil millones, en pesos de hoy, provenientes de fuentes diversas. Una escala del 15 al 20% del total corresponderá a recursos propios de la Universidad y un 80% a recursos externos públicos y privados”, afirmó el rector.
A continuación, se presentan los proyectos que la Universidad del Valle espera desarrollar en sus distintas sedes entre el periodo del 2021 al 2024, con el propósito de continuar fortaleciendo sus capacidades de infraestructura para seguir siendo una de las mejores universidades públicas de Colombia y América Latina:
Ciudad Universitaria Meléndez

En la Ciudad Universitaria de Meléndez se planea la construcción, entre el 2021 y el 2022, de un edificio de aulas. Según lo señala el rector Varela Barrios, con esta intervención se resolverá el déficit de salones que actualmente aqueja al campus más importante de la Universidad del Valle. La obra tendrá una inversión cercana a los $25 mil millones de pesos.
En esta sede también se desarrollarán otros dos proyectos constructivos con una cifra de inversión similar; se trata de un edificio de mediana escala y un gran laboratorio hangar de la Facultad de Ingeniería que se erigirán sobre la Avenida Cañas Gordas. El primero será financiado con recursos propios de la Universidad y para el segundo se buscará financiación de fuentes externas públicas y privadas, especialmente de los grupos empresariales e industriales que se beneficiarán de dicho laboratorio.
Asimismo, cerca de $4 mil millones de pesos serían invertidos en la ampliación de la emblemática cafetería central de este campus.
Campus de San Fernando

La Sede San Fernando, donde en los últimos años se llevó a cabo la recuperación del Edificio de Microbiología y la adecuación del Centro Deportivo Universitario, contará con tres grandes proyectos de infraestructura que renovarán las instalaciones de este campus.
El más importante es la Clínica Multipropósito que se construirá en el parqueadero adyacente al Edificio de la Escuela de Odontología y que también incluye la intervención de esa edificación, a la que se agregarán dos nuevos niveles a los cinco con los que cuenta actualmente.
“Este edificio quedará conectado con la Clínica, que básicamente tendrá dos focos: el primero, un gran servicio odontológico, con más de 90 consultorios y tecnología muy sofisticada, y en segundo lugar, un conjunto de infraestructuras para la rehabilitación humana, que incluyen fonoaudiología, fisioterapia, terapia ocupacional, medicina deportiva y otras disciplinas de la salud en las que la Universidad del Valle tiene grandes fortalezas”, expuso el directivo.
La Clínica, también de siete niveles, compartirá una cafetería en su parte superior con el Edificio de Odontología. Así mismo, incluirá un nuevo auditorio para la sede.
“El proyecto tendrá un costo aproximado de $50 mil millones de pesos. Para su financiación se buscará el acompañamiento de Findeter como banca de segundo piso, para que posteriormente la banca comercial o incluso Infivalle puedan estructurar dicha financiación.
Esta obra será pagada por la operación propia de este tipo de clínicas, que ofrecen servicios sofisticados y tienen un buen margen de ingresos”, precisó el rector.
Por otra parte, la sede San Fernando contará con el Edificio de Altos Estudios y Posgrados de la Facultad de Administración, que estará ubicado en el vecino Colegio Las Marianitas, propiedad de dicha dependencia. Esta construcción de siete niveles albergará las actividades de posgrado y extensión de la Facultad, así como áreas especializadas en el acompañamiento al sector productivo público y privado.
Con el desarrollo de este proyecto y la consecuente liberación de los espacios que actualmente se usan para posgrados y extensión, la Facultad de Administración dispondrá de más aulas y oficinas para sus actividades de pregrado.
“Es un proyecto bien configurado que esperamos tenga una parte financiada por la Universidad y la otra sea un empréstito con Infivalle, entidad con la que ya hemos conversado. Es un proyecto de aproximadamente $25 mil millones de pesos”, apuntó el profesor Varela.
Por último, se planea la construcción de una cafetería al aire libre, con un diseño paisajístico novedoso, que estará ubicada en el segundo piso de la Facultad de Administración. "Este también será un espacio para estudiar y para que la comunidad universitaria de la sede disfrute de la vista de esta bella zona de Cali y de la brisa que allí se recibe en las tardes", afirmó el rector. Este proyecto será financiado con recursos propios de la Universidad, cercanos a los $5 mil millones de pesos.
Sede La Carbonera - Palmira
En cuanto a las obras que se desarrollarán en el Sistema de Regionalización, el equipo directivo presentó ante el Consejo Superior la segunda etapa de la construcción de aulas en el campus La Carbonera en Palmira, obra avaluada en $13 mil millones de pesos que se espera concluir en junio de este año.
En esta sede también se edificará un centro de eventos continuo al nuevo edificio de aulas. “Buscamos que la Gobernación del Valle, la Alcaldía de Palmira, organizaciones privadas y otros recursos de distinto origen contribuyan a la financiación de este proyecto”, manifestó el rector.
Asimismo, se construirá un laboratorio de biociencia y bioindustria con el que la Sede Palmira fortalecerá la infraestructura con la que cuenta en su campus de 5 hectáreas, donado hace varios años por el Ingenio Manuelita.
Sede Pacífico - Buenaventura

En Buenaventura, se avanzará en el proyecto del Centro Deportivo Universitario - CDU Pacífico, que tendrá una inversión cercana a los $13 mil millones de pesos, de los cuales $8 mil serán provenientes de recursos del Sistema General de Regalías asignados a la Gobernación del Valle del Cauca; recursos del Ministerio de Educación Nacional, que corresponden al Fondo Patrimonial del Paro Cívico de Buenaventura, y una contrapartida de la Universidad del Valle cercana a los $2 mil millones de pesos.
“Esperamos que este proyecto sea aprobado por el OCAD en el mes de abril. Ya está plenamente diseñado y aguardamos que en el segundo semestre de este año arranque su construcción y esté al servicio en el segundo semestre del 2022”, dijo el rector Varela.
Sede Tuluá
En el corazón del Valle del Cauca, la Universidad del Valle tiene prevista la construcción de un nuevo edificio de aulas que tendrá un costo aproximado de $15 mil millones. Para el desarrollo de este proyecto también se espera aplicar a la obtención de recursos de Regalías y contar con la participación del sector privado.
Otras obras en el Sistema de Regionalización
Se tiene previsto que otras inversiones, por alrededor de $10 mil millones de pesos, impacten en el mantenimiento y mejoramiento de la infraestructura en el resto de las sedes del Sistema de Regionalización.
“Este paquete de obras no es exhaustivo, pues la Vicerrectoría Administrativa y la Dirección de Planeación acompañan a las Sedes en procesos de renovación, mantenimiento y consolidación de la infraestructura. Así mismo, la Universidad avanza en un plan de transformación digital de sus sistemas de información y conectividad”, puntualizó el rector.
Ante el rector de la Universidad del Valle Edgar Varela Barrios tomó posesión como Director (e) de Infraestructura el profesor de la Escuela de Arquitectura Luis Humberto Casas Figueroa.
En el acto que se realizó este lunes 5 de abril de 2021 en el Salón del Consejo Académico en la Ciudadela Universitaria de Meléndez participaron también el Secretario General Antonio José Echeverry y el Vicerrector Administrativo Ruben Darío Echeverri.
Luis Humberto Casas Figueroa es arquitecto y magíster en Administración de Empresas de la Universidad del Valle.
“Para mí es muy importante asumir este cargo como director de la División de Infraestructura de la Universidad del Valle. Ingresé como profesor en 1982 y he desempeñado funciones de docencia, investigación, extensión, así como otros cargos administrativos” mencionó el profesor Casas Figueroa.
“El tema de la de la infraestructura física es fundamental para el desarrollo de las diferentes actividades docentes, investigativas y extensión. Además, el Sistema de Regionalización ha tenido un desarrollo en los últimos años muy grande, la Universidad tiene en este momento 11 campus, y aquí la División de Infraestructura debe tener un papel proactivo” agregó.
Así mismo, el profesor Casas Figueroa mencionó que la Ciudadela Universitaria de Meléndez tiene una infraestructura de hace 50 años que se debe revisar y acondicionar a las nuevas condiciones de sostenibilidad que implican menores consumos energéticos y de agua. “Esto es prioritario. La Universidad tiene que tener un campus sostenible a futuro”.
El profesor Luis Humberto Casas Figueroa se ha desempeñado como Jefe de la Oficina Asesora de Control Disciplinario Docente, Coordinador de la Maestría en Valoración y Tasación de Bienes, Representante Profesoral al Consejo de la Escuela de Arquitectura, Director de Investigaciones y Posgrados de la Facultad de Artes Integradas, Decano de la Facultad de Artes Integradas, Director de la Escuela de Arquitectura y como Jefe del Departamento de Tecnología de la Construcción.
Es integrante del Grupo de Investigación Ambiente- Seguridad y Trabajo AMSESTRA.
Es autor de los libros "Evaluación de Sistemas Constructivos", "Evaluación de Proyectos Construidos con el Sistema de Muros Tendinosos", "La mampostería estructural con bloques de concreto y el proceso de edificación" y "Humedades", entre otros.
La fatiga y el cansancio, propios de la sociedad contemporánea, son enemigos de la felicidad.
Por: Fabio Martínez, profesor de la Escuela de Estudios Literarios y columnista de El Tiempo
Tomado de este enlace
El virus que causa el covid-19, que nos sometió a vivir encerrados en casa, sacó a la luz, entre otras cosas, uno de los síntomas que ya vivían nuestras sociedades: la fatiga y el cansancio.
Cuando la sociedad giraba alrededor del bienestar de sus ciudadanos, estos eran más libres y podían combatir los síntomas del cansancio a través del uso de un tiempo libre, lúdico y recreativo.
El advenimiento de la sociedad neoliberal, que se basa en la competencia individual, rompió el equilibrio entre el ser humano y la sociedad, agudizando estos síntomas.
En la novela Bartebly, el copista de Herman Melville, un anónimo oficinista, ante las continuas órdenes de su jefe, siempre tiene una frase de resistencia que dice: “Preferiría no hacerlo”.
El teletrabajo y las famosas videoconferencias, que nos impuso la pandemia, han agudizado el cansancio hasta convertirse en una depresión permanente.
El trabajo virtual rompió con el universo familiar donde se producen los lazos emocionales y afectivos. Desarticuló las relaciones interhumanas en la escuela y en el trabajo, destruyendo los rituales y los vínculos estrechos que se establecen en estos campos de la vida cotidiana.
De acuerdo con el filósofo coreano Byung-Chul Han, las videoconferencias producen más cansancio entre sus asistentes que si estuviéramos en el lugar de trabajo.
El cansancio trae consigo la depresión y, en algunos casos, potencia la ansiedad, que, según las estadísticas, se ha disparado durante la pandemia.
Al acabar de un solo tajo con los rituales sencillos, como el abrazo, una amena conversación o compartir un café, se rompió con estas prácticas, que son milenarias y hacen parte del ADN de los seres humanos.
La fatiga y el cansancio, propios de la sociedad contemporánea, son enemigos de la felicidad.
La competencia feroz por ganarse el pan y el trabajo virtual que nos ha convertido en unos ‘videozombis’ nos están llevando a crear una sociedad donde la infelicidad está a la orden del día.
Sabemos que la felicidad es relativa y depende, según Schopenhauer, de la prudencia y la ética.
Infortunadamente, hoy la prudencia, en este mundo de videonarcisistas, es cada vez más avara. Y ni hablar de la ética, que, como una borracha, rueda por los suelos.
Mientras el demonio del covid-19 habite en nosotros debemos cuidarnos en casa. Pero también es cierto que el ser humano, así tenga una morada, es un nómada al que le gusta errar por la ciudad y por el mundo.
Con la pandemia perdimos la libertad, que es lo más preciado de la vida; pero así mismo muchos perdieron el trabajo, amigos y familiares.
Es urgente que los gobiernos aceleren el proceso de vacunación. Si logramos que en poco tiempo el setenta por ciento de la población esté vacunada, reduciremos el nivel del contagio e incentivaremos el trabajo y la economía, hoy golpeados por los efectos de un virus letal.