Univalle da la bienvenida a 1870 nuevos estudiantes

La Universidad del Valle completó de manera exitosa el proceso admisiones con el ingreso de 1870 nuevos estudiantes para el segundo semestre de 2020 a través de un esquema mixto de admisión debido a que, por la actual crisis sanitaria, este año no se realizaron las Pruebas Saber 11°, principal requisito para el ingreso a la educación superior.

La vicerrectora académica Liliana Arias resalta el esfuerzo de la institución para continuar con el proceso de admisión a pesar de la contingencia. “Fue un proceso exigente, pero el objetivo era cumplir con compromiso social de la Universidad del Valle frente a toda la comunidad de la región”.

La profesora Arias explica que, para la selección de los estudiantes que no pudieron presentar las pruebas Saber 11, se consideraron sus notas del colegio. “Decidimos trabajar con las calificaciones de bachillerato para el proceso de admisión tomando en cuenta las notas del penúltimo año del estudiante, es decir, en el caso de los colegios que van hasta el grado 11, tomamos las de grado 10 y en los colegios que van hasta el grado 12, utilizamos las de 11, pues el último año lectivo aún no ha terminado.”.

Con estas calificaciones, expone la directiva, se estableció un mecanismo para hacer ponderación de acuerdo con las áreas que evalúan las pruebas Saber 11. “El examen trae unas áreas definidas de sociales, lenguaje, matemáticas, inglés, entre otras. De esa manera agrupamos las calificaciones de colegio de los aspirantes para obtener una clasificación similar. Asimismo, realizamos una ponderación para cada uno de los programas académicos, considerando que el porcentaje de español no es el mismo para áreas como medicina, ingenierías o humanidades”.

Como resultado del fuerte trabajo, la profesora resalta que hubo un alto número de inscritos a las diferentes carreras ofertadas para el período académico 2020-2. “Logramos superar la cifra de 4.000 estudiantes inscritos para la oferta académica presentada para este semestre gracias a esto asignamos todos los cupos disponibles, con lo que se completó un total de 1870 estudiantes que empezarán su carrera en nuestra institución”.

Para la vicerrectora es importante destacar que la Universidad del Valle fue la primera de las tres universidades públicas más grandes del país en tener éxito con su proceso de admisión durante la emergencia sanitaria. “Felizmente y gracias al esfuerzo de muchas personas logramos culminar con éxito las admisiones para el próximo período académico. Otras grandes instituciones como la Universidad Nacional y la Universidad de Antioquia tuvieron que cancelar la entrada de nuevos estudiantes, lo que hace que sea muy importante que hayamos logrado que esos casi dos mil estudiantes hoy sean parte de Univalle Cali”, expresa la profesora Arias.

Frente al proceso académico del Sistema de Regionalización, Liliana Arias señala que las sedes regionales iniciaron su semestre el pasado 8 de junio, por lo que llevan cerca ocho semanas de clases bajo la modalidad de presencialidad mediada por la virtualidad. Para la docente y directiva el éxito de la nueva modalidad en las sedes, así como la culminación del semestre anterior en Cali, es producto del intenso trabajo de implementación de nuevas tecnologías que ha desarrollado la universidad.

“Las circunstancias actuales de la pandemia nos exigen tener las distintas modalidades y, gracias al trabajo conjunto de directivas, docentes, estudiantes y colaboradores tenemos un acceso cercano al 100% de la población. Entendemos que la virtualidad implica más que dictar una clase magistral y requiere hacer uso de nuevas herramientas. En este frente Univalle viene implementando, de la mano de las diferentes unidades académicas y con el apoyo de la DINTEV, la actualización tecnológica de plataformas con las que ya contaba la universidad y la utilización de nuevos servicios que coadyuven a una educación virtual de calidad”.

Con este proceso de admisión, la dirección universitaria ratifica su compromiso con el derecho a la educación y garantiza la continuidad de sus labores de enseñanza integral y de calidad a través de la virtualidad.

VI Simposio de Materiales Poliméricos

El VI Simposio de Materiales Poliméricos organizado en conjunto por la Universidad del Valle, el Centro Nacional de Asistencia Técnica a la Industria ASTIN - SENA Regional Valle, la Universidad Santiago de Cali, la Universidad Autónoma de Occidente y Acoplásticos, se realizará. Entre el 23 y el 27 de noviembre de 2020.

Este año, debido a la emergencia sanitaria por el COVID-19, el evento se realizará de manera virtual y gratuita.

El Simposio es un escenario de encuentro entre la academia y el sector productivo en torno a las tendencias y perspectivas de desarrollo en el campo de los materiales poliméricos. Se llevarán a cabo cuatro (4) sesiones temáticas en donde se presentarán expertos académicos de México, Chile, Puerto Rico, Estados Unidos, España y Colombia.

Temáticas:

· Procesamiento y Reología de polímeros
· Materiales Compuestos de Matriz Polimérica
· Biopolímeros y polímeros para aplicaciones en salud
· Nanotecnología y polímeros

El evento tendrá también la presentación de trabajos de investigación en las modalidades de comunicación oral, poster y video. Como cierre se realizará un conversatorio entre academia e industria, un espacio de reflexión sobre problemáticas actuales relacionadas con los materiales poliméricos.

Participación:

Como asistente: diligenciando el formulario de inscripción antes del 25 de septiembre de 2020 (https://forms.gle/r5FbTKspFGHTDAGq8)

Como ponente: si Ud. desea presentar su trabajo de investigación relacionado con las temáticas del evento, lo invitamos a llenar el formato (https://drive.google.com/file/d/1uuBBKvi1qhso1WQTmogKDvtP-dLxpTOc/view?usp=sharing) y hacer llegar el documento al correo Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. antes del 25 de septiembre de 2020.

Los mejores resúmenes serán considerados en una edición de número en la Revista Ingeniería y Competitividad (ISSN 2027-8284) de la Universidad del Valle y en la Revista Informador Técnico (ISSN 2256-5035) del Centro ASTIN – SENA Regional Valle.


Más información: https://gidemp.blogspot.com/p/simposio-polimeros.html

Premio para LiteraRuta, proyecto de egresado

 René Alejandro Salazar Jiménez, egresado de la Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle, Licenciado en Literatura, ganó la convocatoria de la Alcaldía de Santiago de Cali, "Unidos por la vida 2020", en la categoría: ‘Estímulo para el fomento a la lectura virtual grupos de lectura’, con el proyecto ‘LiteraRuta’.

LiteraRuta es un club de lectura virtual, el cual tiene para todos los participantes dos alicientes principales: la lectura personal e íntima y la posibilidad de compartir esa lectura con otras personas.

El objetivo principal del Club de lectura no es el análisis exhaustivo de la obra literaria sino incrementar el placer de la lectura al compartirlo con otros.

“LiteraRuta será sin duda alguna el espacio ideal tanto para el lector poco experimentado como para el que ha leído siempre, porque la lectura se vuelve amena no sólo a nivel personal, sino también al compartirla con los demás”, indicó René Alejandro Salazar Jiménez.

Describen nueva especie de Psocóptero

El Psocóptero, nuevo para la ciencia, fue dedicado en homenaje a la profesora de la Universidad del Valle Doris Hinestroza Gutiérrez

Una de las nuevas especies de psocópteros recientemente descritas en la revista Zootaxa (Vol 4801, No 3) por Jeferson Panche y los investigadores del Departamento de Biología de la Universidad del Valle Ranulfo González Obando y Nancy Carrejo Gironza fue dedicada a la profesora Doris Hinestroza Gutiérrez, quien falleció en febrero de 2019.

Se trata de Ptiloneura hinestrozae, una especie nueva de Insecto: Orden Psocoptera: Familia Ptiloneuridae, encontrada en bosques de los departamentos de Caquetá y Putumayo y recolectada mediante el uso de trampas de luz ubicadas en la parte alta de los árboles (el dosel) y está aparentemente asociada con el musgo de la corteza de los árboles.

Junto con la especie dedicada a la profesora Doris los investigadores describieron e ilustraron 14 especies nuevas más del mismo género Ptiloneura que se distribuyen tanto en Colombia como en Brasil, Perú y Venezuela, aumentando así en número de especies de este género a 34, de las cuales el 82,3% habitan el territorio nacional.

Los Psocópteros son pequeños insectos de no más de 5 milímetros de largo que viven en las cortezas de los árboles y piedras donde hay presencia de líquenes y musgos, y están estrechamente emparentados con piojos (Orden Phthyraptera) ectoparásitos de las aves y los mamíferos.
Los Psocópteros Son organismos que forman parte de las cadenas alimenticias trópicas de los arácnidos como los pseudoescorpiones y pequeñas aves como los pájaros carpinteros y cucaracheros.

Algunos de estos insectos se convierten en graves problemas en plantaciones, especialmente durante la postcosecha con los granos almacenados.
A la fecha, los profesores Ranulfo González y Nancy Carrejo, junto con otros investigadores como Alfonso Neri García de la Universidad Autónoma de México y estudiantes del Programa Académico de Biología y maestría en Ciencias-Biología de la Universidad del Valle, han descubierto y descrito, más de 200 especies nuevas, especialmente de Colombia, pero también se han incluido algunas especies de Brasil, Ecuador, México y Perú.

Por tener un habitat restringido, hasta el 2010 se conocían solo 75 especies de estos organismos y hoy se conocen 750 especies, de las cuales 215 han sido descritas con participación de los investigadores de la Universidad del Valle.

Conocer la historia natural de estos organismos, y con quien y como comparten, es de suma importancia desde el punto de vista bilógico, pues permite conocer la biodiversidad, e incluso nuevos modelos de evolución no tradicionales.
La especie dedicada a la profesora Doris Hinestrosa fue recolectada en Belén de los Andaquíes, en el Departamento del Caquetá, en áreas naturales del Resguardo Indígena La Esperanza y forma parte de un género (Ptiloneura) que hasta comienzos del presente año solo incluía una especie, pero a partir de las revisiones taxonómicas lideradas por este grupo de investigadores se ha incrementado en forma considerable (34 especies).

Los investigadores han considerado importante para la propuesta de los nombres científicos de las nuevas especies, rendir homenaje tanto a grupos étnicos como a lugares de nuestra geografía, personalidades nacionales e investigadores, como en este caso con la profesora Doris Hinestroza, muy recordada por la comunidad universitaria por su desinteresada labor y sacrificio en pro del conocimiento, especialmente las matemáticas y por el apoyo a sus estudiantes. Por ello es homenajeada con esta nueva especie que lleva su apellido.

La profesora Hinestroza Gutiérrez estudió matemáticas en la Universidad del Valle y antes de terminar sus estudios de pregrado participó y ganó una convocatoria docente. Tuvo el honor de ser la primera egresada de la Maestría en Matemáticas de la Universidad del Valle en 1982,
Desde esta época, se distinguió por optimismo, su gran espíritu de compañerismo y servicio, y el inmenso amor por las matemáticas y sus estudiantes, por lo que fue acreedora de las distinciones de Profesora Distinguida en 1997 y de Maestra Universitaria en el 2010.

Hizo su doctorado en Matemáticas Aplicadas en la Universidad de Cincinnati – USA e invitada a participar como ponente en el congreso de Matemáticas Aplicadas en Washington, honor que fue concedido a solo 10 mujeres de todo el mundo que trabajaban en el área.

Durante su ejercicio docente, Doris Hinestroza Gutiérrez fue Decana de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas, Vicedecana Curricular, Jefe del Departamento de Matemáticas, Directora del Posgrado de Matemáticas. En el momento del deceso era profesora titular de la Universidad del Valle, y Vicepresidenta del Consejo Directivo de la Sociedad Colombiana de Matemáticas.


Lea también: Psocópteros de Colombia, pequeños descubrimientos que inmortalizan la historia.

Egresados de Historia, ganadores de convocatoria de la Alcaldía de Cali

Cinco egresados del Departamento de Historia de la Universidad del Valle fueron los ganadores del “Estímulo de investigación publicación memorias e historia de la ciudad: historias urbanas –configuración de barrios– representaciones de los sujetos en el espacio público”, de la convocatoria ‘Unidos por la Vida 2020’, adelantada por la Alcaldía de Santiago de Cali.

Las siguientes son las propuestas ganadoras y sus autores:

* Historia del Barrio Obrero. Tomo 2: Habitar, Trabajar, Luchar en Cali (1920-1940)
Hansel Mera

* Cali 71, Experiencias y Narrativas de Capitalismo y Modernidad. La Construcción de un Pasado y un Futuro Urbano 1956-1999
Julio César Zuluaga

* Identidad Territorial y Transformación del Espacio Urbano: Un Caso de Configuración Barrial del Macroproyecto Altos de Santa Elena en el Sector de Polvorines
Isabella Andrea Ruiz Ruiz

* De La Cueva al Carnaval: Lugares y Expresiones de la Población LBBTI en Santiago de Cali
Crhistian Camilo Villa Velasco

* La Mujer, Educación y Reivindicación Social en Cali, una Mirada Fotográfica en la Primera Década del Siglo XX
Jhon Anderson Holguín Motoa

Los ganadores, como egresados del Departamento de Historia, con sus investigaciones están generando y ofreciendo nuevos enfoques interpretativos sobre el desarrollo de la ciudad.

Historia del Instituto de Psicología

Novena y última entrega de la historia de las Facultades e Institutos Académicos de Univalle, con motivo de la celebración de los 75 años de fundación de la Universidad. Con el conjunto de las historias se realizará una publicación impresa.

 

El Instituto de Psicología en los 75 años de la Universidad del Valle. Un camino compartido por más de 50 años. 


La formación en Psicología en la Universidad del Valle ha supuesto para el suroccidente colombiano un referente socio-humanista destacado. Hoy, al conmemorar 75 años de la Universidad, el Instituto también se regocija porque hacemos parte de un proyecto de Educación Superior comprometido con la transformación del país y con un proyecto centrado en el mejoramiento de la calidad de vida. Desde el Programa de Consejería Psicológica hasta el más reciente en Primera Infancia, el Instituto de Psicología se destaca por su calidad académica y por una actualización constante de sus proyectos, condiciones que le permiten mantenerse en la vanguardia nacional y entre los más destacados referentes internacionales gracias al trabajo de sus Profesores, Estudiantes y Egresados. La memoria de nuestro camino compartido en la Universidad, es apenas una nota general de muchos acontecimientos que han marcado el ser de nuestra Unidad Académica. Estas líneas son apenas un repaso de algunos hitos que evocan a quien los lea recuerdos diversos, de momentos diversos en personas diversas, que se identificarán con alguna palabra para ir más allá de esta narración siempre incompleta, como toda memoria.


Nelson Molina Valencia
Director



RESEÑA DEL INSTITUTO DE PSICOLOGIA

La historia del Instituto de Psicologia no puede remitirse solo a la creación de una entidad por fuera de un contexto externo mucho más amplio. Es necesario dar cuenta de él, en lo más relevante para la comprensión de lo que es hoy día el Instituto de Psicología de la Universidad del Valle, del desarrollo de la psicología como disciplina académica en Colombia, así como de la transformación de las universidades a mediados del Siglo XX y de los cambios agenciados la mayoría de las veces por los planes de desarrollo que ha puesto en marcha la Universidad.

En la segunda mitad del siglo XX, el sistema educativo colombiano se transformó en todos sus niveles, lo cual es uno de los indicadores de los cambios que sufrió Colombia en ese periodo, desde los puntos de vista demográfico, social y económico. Sin embargo, en la primera mitad del Siglo XX, la psicología llegó a Colombia de la mano de los médicos, su interés por la investigación de las pruebas de inteligencia para el diagnóstico de trastornos mentales son una muestra de ello; sin embargo, el país emprendió una serie de desarrollos sociales e industriales posteriores a la Segunda Guerra Mundial, y la influencia preponderante de USA en Latinoamérica y en Colombia impactaron a la naciente psicología, que en la época se interesaba en la interacción entre la psiquiatría y el psicoanálisis con propósitos más centrados en la evaluación y la atención clínica que en otros campos disciplinares.

El impacto principal de la naciente psicología fue su dirección hacia la psicometría, en el sentido de que las necesidades educativas, industriales y de medición de la población con fines de diagnóstico y clasificación así lo demandaron. La psicología clínica, basada en la investigación, solo empezó a desarrollarse en la Escuela Normal Superior y en la Universidad Nacional de Colombia a mediados de los años treinta, con diverso éxito, sobre todo en los años cuarenta y cincuenta, momento en el que se consolidó como carrera en esta Institución.

En el artículo “Trazos para un panorama de los postgrados y la investigación en psicología en Colombia” la profesora Rebeca Puche Navarro (2008 ) presenta un balance de la creación de programas de estudio de psicología en Colombia. Algunos de los resultados de esta investigación, pertinentes para nuestra historia, son los siguientes:
En 1962 existían 2 programas de psicología y en 1992 16 programas, de los cuales 13 se ubicaban en universidades privadas y 3 en universidades públicas; sin embargo, la mayoría de programas abrió sus puertas entre 1992 y 2003 estimulados por la ley 30 que hizo posible la creación de 164 programas de psicología en el país.
La presencia de la Psicología en las universidades públicas en los años 90, es pequeña: solo se contaban programas en la Universidad Nacional sede Bogotá, en la Universidad del Valle, la Universidad de Antioquia, la Universidad de Nariño y la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia en Tunja. Los demás programas son ofrecidos por las universidades privadas. Este dato es importante para comprender la importancia de la existencia del Departamento de Psicología en la Universidad del Valle en esa época.

Con el telón de fondo descrito antes, se puede empezar a escribir la historia del Instituto de Psicología de la Universidad del Valle. En este primer momento, abordaremos los orígenes que se remontan a la década de los años sesenta, cuando los psicólogos profesionales eran poco conocidos en el suroccidente del país, lo cual era una seria falencia. Para ese momento, Cali se había consolidado como la ciudad eje de la región por su desarrollo económico, que se veía manifestado en el cambio de su infraestructura urbana, así como en el crecimiento de su sector industrial, lo que la convertía en una zona que demandaba abundante mano de obra cualificada, incidiendo en el aumento y mejoramiento de la infraestructura educativa.

 

Primer momento: Departamento de Psicología y Licenciatura de Consejería Psicológica (1964-1976)

Según un documento del 15 de abril de 1975, elaborado por la doctora Sonia Meluk, el Departamento de Psicología de la Universidad del Valle fue aprobado en 1964 por resolución del Consejo Directivo, adscrito a la División de Educación (1964). Bajo la estructura de Departamento se creó la licenciatura en Consejería Psicológica, constituyendo un avance a nivel regional, al formar licenciados con un fuerte componente psicológico.
El Departamento contó en la dirección el Dr. Luis H. Pérez, a quien se le reconoce como el fundador y primer director del Departamento de Psicología y de la Licenciatura en Consejería Psicológica.

Los objetivos aprobados para el naciente Departamento de Psicología, contemplaban un aspecto docente, pues se esperaba que los egresados ofrecieran clases en los años básicos y en distintas divisiones de la Universidad. Se formaron consejeros educacionales a niveles de educación básica, media y universitaria, además de orientar sus actividades profesionales a diferentes espacios dentro y fuera de la universidad, los cuales incluían consejería y tutorías estudiantiles, asistencia y orientación educacional a colegios, colaboración con la decanatura de estudiantes en programas de bienestar estudiantil, asesorías a docentes, estudiantes y padres de familia. Por tal razón puede entenderse que su primera línea de investigación, ya anticipada en los objetivos, estuviera enfocada hacia la psicología educativa, buscando tener una amplia comprensión de los procesos de aprendizaje y de las nuevas técnicas para la evaluación.

 

Segundo momento: Creación del Plan de Psicología (1976-1990)

Desde 1966 el Plan de Estudios de Consejería Psicológica formó parte del Departamento de Psicología, adscrito a la División de Educación. En los años siguientes, iniciando en 1972 y culminando en 1976, se gestó una reformulación del programa ofrecido, con el objetivo de crear un plan de estudios en Psicología, basado en la experiencia y conocimiento de los docentes y en la lectura que el medio demandaba a un profesional con campos de aplicación más amplios que el educativo. A finales de la década de los años setenta seguía ofreciéndose la carrera de Consejería Psicológica, pero también se empezó a concebir un plan de estudios que marcó la transición y luego la consolidación del enfoque eminentemente psicológico.

El plan buscaba formar profesionales en psicología clínica, educacional y organizacional-laboral, “desde una concepción crítica-comunitaria”, permitiéndole a los estudiantes escoger el tipo de enfoque teórico que consideraran más adecuado. Para lograr tal objetivo, el programa estaba dividido en tres ciclos denominados “de formación básica”, “de profesionalización” y “terminal”. El tiempo de duración era de diez semestres y los estudiantes debían cursar de 5 a 6 asignaturas por semestre en promedio. Se recibían estudiantes cada año.

Se transformó en un plan de Pregrado en Psicología en 1976, con el fin de formar profesionales en Psicología y se afianzó la formación con el desarrollo investigativo de sus profesores; lo que llevó a ampliar el campo de intervención.

En 1985 empezó el proceso de Regionalización del Programa de Psicología, aprobada en sesión del comité del Departamento de Psicología, presidido por el profesor Álvaro Enríquez. Primero se inició en Palmira, extendiéndose a Buga, ambos en el departamento del Valle, programas que funcionan activamente hasta el presente. La sede de Buga, comenta su coordinador académico Francisco Vélez (2000-2010), cuenta con 10 cohortes de ingresos de estudiantes y fue, de forma pionera, el primer programa de las áreas de ciencias sociales a ofrecerse en la regional, y sigue siendo uno de los programas académicos de mayor demanda, siendo su área de influencia los municipios del centro del Valle del Cauca como son Guacarí, Ginebra, Restrepo, Calima y Yotoco, contando en la actualidad con 326 egresados

 

Tercer momento: La Escuela de Psicología como espacio académico- administrativo autónomo (1990 a 2002).

La reestructuración de la Universidad, propuesta por el rector Jaime Galarza, generó un cambio interesante para Psicología, que se acogió a esta nueva estructura académico administrativa, pues en ella hicieron su aparición las Escuelas, Centros e Institutos, siendo reconocidas como unidades desde el punto de vista académico y organizacional. Específicamente, el considerando 4 del Acuerdo 010 de septiembre de 1993 del Consejo superior, enuncia: “… en la universidad moderna se desarrollan las áreas profesionales las cuales son el resultado de la conjunción de varias disciplinas en la estructura de su objeto de estudio y tendrían en las Escuelas uno de los espacios académico administrativos propios”. Pero el artículo 3º planteó una dificultad, pues ordenaba que “toda escuela está adscrita a una Facultad”; situación que se resolvió temporalmente para Psicología, que en un inicio dependió de la Rectoría y luego de la Vicerrectoría Académica, mientras se tomaba otra decisión. Su conversión a Instituto, unos años más tarde, solventó el problema de la dependencia organizativa.

La estructura de Escuela permitió una reorganización interna, la división por áreas de conocimientos, formalmente constituidas, a las cuales se adscribían los profesores, con un coordinador para cada una de ellas, hecho que marcaría una diferencia y facilitó su funcionamiento, proporcionando a la vez un clima organizacional adecuado, pues los desarrollos en marcos teóricos diferenciados e intereses investigativos distintos, volvió difíciles las decisiones colectivas cuando todos los docentes estaban agrupados en un solo departamento.

La organización por Áreas Académicas trajo beneficios, nacidos de la identidad con la orientación teórica en la que estaba adscrito el profesor y permitió a estos grupos académicos consolidar propuestas afines con sus intereses y compromisos. Con la constitución como Escuela, esas áreas ganaron identidad disciplinaria y mayor capacidad de proponer y desarrollar proyectos propios. La nueva Escuela quedó constituida por las siguientes áreas: Clínica, Social y Organizacional, Cognición y Psicoanálisis.

En este proceso de reestructuración, si bien se logra el estatus de Escuela, no adscrita a una unidad académica, no determinó los derechos plenos de su participación en las instancias universitarias. La recién nominada Escuela de Psicología dependía de la Vicerrectoría Académica, tal como consta en la estructura organizacional oficial de la Universidad del Valle del 31 de octubre de 1995.

La consolidación de la Escuela de Psicología (1994) como entidad con relativa autonomía en el orden universitario, al fncionar disciplinar y administrativamente por su propia cuenta; facilitó los logros siguientes:

1. Creación de la Especialización en Psicología del Niño en 1990
2. Fundación Centro de Investigaciones y Estudios Avanzados en Psicología, Cognición y Cultura en 1993.
3. Creación y desarrollo de la primera Maestría en Psicología en la región en 1993.
4. Propuesta de Postgrado en Sexología en 1994.
5. Transformación del programa curricular de psicología 1994.
6. La creación de las líneas de investigación, en 1999, dejando constancia de las siguientes:
a. Área organizacional, investigadores: Erico Rentería, Álvaro Enríquez, Alonso Tejada.
b. Área comunitaria: investigadores Carlos Arango, María Eugenia, Delgado
c. Área ambiental: investigador Henry Granada
d. Área clínica: investigadores Antony Sampson, María Eugenia Villalobos y Gabriel Arteaga.
e. Cognición y representación: investigadores Rebeca Puche, Oscar Ordoñez, Fernando Larreamendy, Mariela Orozco y otros investigadores externos a la Universidad
f. Cognición y aprendizaje de las ciencias: investigador Fernando Larreamendy
g. Matemáticas y cognición: investigadora Mariela Orozco
h. Educación, cognición y cultura: investigadoras Mariela Orozco, Blanca Cecilia Orozco, Miralba Correa y otros.
i. Familia y Cultura: investigadores María Cristina Tenorio, Blanca Cecilia Orozco
j. Infancia y Violencia: investigadoras, Rebeca Puche, María Cristina Tenorio.
k. Narración, lenguaje y enseñanza: investigadoras Miralba Correa, Blanca C. Orozco
l. Primera infancia, cognición: investigadora María Eugenia Villalobos,

 

Cuarto momento: EL INSTITUTO DE PSICOLOGÍA (2003-2020)

Grupo de profesores del Instituto de Psicología

Este período abarca el 10 de febrero de 2003, fecha en la que fue creado el Instituto de Psicología de la Universidad del Valle mediante el Acuerdo 018-2003 del Consejo Superior, hasta la actualidad (2020). Desde entonces el Instituto ha encontrado la manera de realizar una oferta más amplia y completa en varios frentes académicos y su actuar tomó en cuenta los lineamientos procedentes de los planes estratégicos universitarios. Los integrantes del Instituto - con una experiencia acumulada en lo investigativo y producto de su adscripción de larga data a Áreas Académicas, elaboraron y desarrollaron programas académicos más avanzados, en especial de doctorado que fue aprobado por el Consejo Superior en el año 2003e inició labores en 2005. De la misma forma se retomaron y mejoraron las experiencias de otras áreas que antecedieron en la oferta de programas y producto de niveles de formación docente y movilidad académica más acentuados, se consolidó un Instituto más homogéneo y amplio en la oferta de sus programas académicos. Valga como ilustración que para el año 2019 el Pregrado, la Maestría y el Doctorado en Psicología, ostentan Registro Calificado otorgado por el Ministerio de Educación Nacional (MEN) y Acreditación de Alta Calidad a los tres también otorgadas por el Ministerio. En este mismo año fue aprobado el primer programa de Primera Infancia en Colombia, liderado por la profesora María Eugenia Villalobos, como resultado de su trayectoria académica en las diferentes fases del Instituto.

Estos desarrollos sucedieron en un momento en el que se elevaron los requisitos de funcionamiento universitario a nivel nacional. Por una parte el Estado por medio de su órgano ejecutorio, el MEN, interviene activamente en demanda de calidad de la educación superior por medio de las acreditaciones y por otro, Colciencias crea un programa mediante el cual los grupos de investigación son medidos y clasificados de acuerdo con su productividad; ambos requisitos , la clasificación de grupos de investigación y acreditación de los programas académicos a las Universidades han sido logrados con suficiencia por el Instituto.

Por otra parte la Universidad del Valle y sus Cuerpos Directivos, en respuesta a la globalización y competitividad de la Educación Superior modelan su gestión basados en planes estratégicos que encaminan el accionar de las unidades académicas que elaboran planes de desarrollo particulares. Este aspecto no ha sido extraño al Instituto que ha producido los planes de acción respectivos que le permite medir su avance en consecución de las metas propuestas.

Esta madurez permitió constituir en 2003 el Instituto de psicología, orgánicamente autónomo en la estructura universitaria, análogo a una Facultad, con un desarrollo investigativo muy amplio y de alta calidad, que favoreció la creación del primer doctorado de Psicología en el país.

Los logros principales hasta el presente han sido:


• La ampliación de la oferta de la maestrías en otras líneas de formación que se cuentan en cognición, neuropsicología, psicología social, psicología organizacional y del trabajo, y psicología cultural.
• La apertura del primer doctorado de psicologia en el pais.
• Categorización permanente de los grupos de investigación por productividad y de acuerdo con en el escalafón de Colciencias, actual Ministerio de Ciencia.
• Fundación y participación activa en la Red Nacional de Investigadores de Psicología, adscrita a la Asociación Colombiana de Facultades de Psicología (ASCOFAPSI).
• Desarrollo de actividades de Extensión orientadas a educación continua, consultorías y obtener una primera acreditación para la Universidad de la Comisión Nacional del Servicio Civil que le permite participar en concursos de selección estatales.
• Reconocimiento de alta calidad del programa de pregrado en psicología, y la gestión de registro calificado de las regionales Buga y Palmira.
• La creación y oferta del programa Profesional en Primera Infancia.

 

Programas en desarrollo y proyecciones del Instituto

El plan estratégico Universidad del Valle 2015- 2025 y la proyección de crecimiento y cambio que las Áreas Académicas del Instituto han venido proponiendo, constituyen los proyectos sobre los cuales recaerá el énfasis del trabajo académico en el próximo quinquenio y se presentan a continuación.


• Ampliar la oferta formativa de pregrado y posgrado mediante la oferta de nuevos programas.
• Consolidar y fortalecer el nuevo programa de "Profesional en Primera Infancia” recientemente aprobado por el MEN.
• Cualificar la oferta de la Maestría hacia programas de profundización capaces de responder a las necesidades de la región y del país.
• Proyectar programas se especializacióntendientes a mantener el liderazgo de la Psicología de la Universidad del Valle en la formación de profesionales del Suroccidente colombiano y de todo el país.
• Consolidar el laboratorio de Psicología con las diversas unidades componentes para actividades docentes, investigativas y de servicios.
• Virtualización de una parte de la oferta académica de Postgrado y de Educación Continua para responder a necesidades de los nuevos perfiles de estudiantes y consolidar nuestra presencia internacional.
• Mantener y fortalecer el desarrollo de proyectos de investigación, la movilidad nacional e internacional (docente, estudiantil, técnico profesional) y las publicaciones que le permitan a la Unidad Académica, una interacción de primer nivel gracias al liderazgo y calidad académica de su cuerpo profesoral.
• Pero quizá el más relevante por su impacto y trascendencia es la reorganización del Instituto en una renovada unidad académica que teniendo en cuenta aspectos de orden académico y administrativo responda de mejor forma a las exigencias de formación y de desarrollo para todos y cada uno de sus miembros.

El Instituto de Psicología recibe con beneplácito los 75 años de la Universidad porque crece en ella y se proyecta con ella hacia nuevas y amplias oportunidades para el cumplimiento misional de formar profesionales e investigadores con alta calidad académica.

 

 

El hijo de Changó, una entrevista con Darío Henao Restrepo sobre Manuel Zapata Olivella

Tomado de El País

La Universidad del Valle inició la publicación de las obras de Manuel Zapata Olivella, una colección de 27 títulos con libre acceso para lectores de todo el mundo. Darío Henao Restrepo, director editorial de la colección, habla sobre los cien años del autor de ‘Changó, el gran putas’.

Darío Henao Restrepo recuerda que su primer contacto con un libro de Manuel Zapata Olivella ocurrió hacia finales de los años 60, cuando aún estaba en bachillerato. “Tuve un profesor que nos hizo leer ‘Chambacú, corral de negros’, aunque más por su propio interés”. Sin proponérselo, esa sería la primera lectura de muchas relecturas que, muchos años después, convertirían a Darío en un crítico literario especializado en la obra de Manuel Zapata Olivella. Por lo tanto, cuando se cumplió el primer centenario de nacimiento del autor, el pasado 17 de marzo, y el Ministerio de Cultura decretó que 2020 sería un año dedicado a exaltar la vida y obra del autor de ‘Chango el gran putas’, Darío Henao Restrepo sintió que había llegado el momento indicado para redescubrir a los colombianos, y al mundo, el legado literario del más importante escritor afrocolombiano cuya obra ayudó a construir la identidad pluriétnica del país. Una identidad mestiza (afro e indígena) que, aún hoy, no es reconocida en toda su riqueza y complejidad.

Ese legado consta de 27 obras fundamentales de Manuel Zapata Olivella, que se rescataron del olvido con motivo de sus 100 años y ahora se están publicando en formato virtual bajo el cuidado editorial de su más devoto lector, Darío Henao Restrepo. A la fecha ya se han publicado siete obras de esta colección de homenaje: los relatos de viajes ‘Pasión vagabunda’ (1949) y ‘He visto la noche’ (1953), las crónicas de ‘China 6 a.m.’ (1952), las novelas ‘Tierra mojada’ (1947), ‘La calle 10’ (1960), ‘Chambacú, corral de negros’ (1963) y ‘En Chimá nace un santo’ (1964). Todos estos libros, cada uno acompañado de cuidadosos artículos críticos y biográficos, producto del grupo de estudios afrolatinoamericanos que lidera Henao Restrepo en Univalle, son de libre acceso y pueden descargarse desde la página web: www.zapataolivella.univalle.edu.co, en esta misma plataforma se irán publicando las obras restantes a lo largo del año.

“Esa es la gran contribución que debíamos hacer, y creo que por primera vez la academia colombiana (las universidades del Valle, Cartagena, Córdoba y la Tecnológica de Pereira) y el Ministerio de Cultura, ayudamos a saldar la deuda con la obra de Manuel Zapata Olivella, que hasta ahora había sido poco y mal publicada”, expresa Darío Henao Restrepo, quien también es decano de la Facultad de Humanidades en Univalle.

No obstante, para que un crítico se dedique por más de 20 años, como lo ha hecho Henao Restrepo, al estudio ‘monacal’ de un autor en particular, debe ocurrir ese milagro laico que pedía Harold Bloom como condición para valorar la verdadera literatura, que la obra influya en la vida. Así fue como, a lo largo de su vida, Darío fue descubriendo las claves secretas para acceder a esa gran “catedral afroamericana” que se llama ‘Chango el gran putas’.

“En los años 70, cuando entré a Univalle a estudiar literatura, tuve contacto de una forma más académica con su obra, pero fue después, cuando me fui a estudiar al Brasil que lo releí con más rigor, estudiando sobre todo su obra mayor que es ‘Changó’, de tal forma que ya cuando regresé a Colombia, después de 14 años, sabía que Manuel Zapata Olivella ocupaba un lugar fundamental entre todos los autores de la tradición literaria afroamericana”.

Pero, antes viajar a Brasil para realizar una maestría y luego un doctorado en letras, Darío tuvo la oportunidad de conocerse con Manuel, como él lo llama por derecho propio. “Yo en 1978, siendo un joven egresado de literatura, trabajaba en Santa Marta como profesor. Cuando un día la directora cultural del Banco de la República me llamó a preguntar si conocía la obra de Manuel Zapata Olivella, para ese momento yo había leído algunas de sus obras, por lo que me contrataron de inmediato para acompañar a Manuel durante las dos semanas que estaría en la ciudad como parte de una gira cultural, junto a un grupo de cantaoras de Quibdó. Desde que llegó al aeropuerto lo acompañé, hasta que partió nuevamente por allí”.

Desde esa época, el crítico caleño inició una prolongada amistad, por más de 25 años, con el escritor nacido en 1920, en Santa Cruz de Lorica (Córdoba), y fallecido en Bogotá, un 19 de noviembre de 2004. “Para mí fue maravillosa esa experiencia, yo tenía 24 años y él 48, quedé asombrado por su conocimiento de la religiosidad africana que, me contó, sería fundamental para la escritura de ‘Changó’, libro que estaba terminando por esa época. Aunque me contó y enseñó mucho durante esos días, nuestra amistad nació cuando supo que yo era ávido lector de Jorge Amado y Joao Guimaraes Rosa, autores brasileros que ambos admiramos”.

En Brasil, nación con la mayor población afrodescendiente del continente y donde la religiosidad de origen africano está viva y se practica abiertamente, Darío empezó a leer con otra perspectiva la obra de Zapata Olivella, aplicando su experiencia inmediata de la cultura brasilera, y de la tradición literaria afroamericana que conoció en la Universidad de Río de Janeiro. “Él me había contado cosas que hasta ese momento no entendía, como las investigaciones que lo habían llevado por Cuba, Trinidad y Brasil, asistiendo a ceremonias religiosas de matriz africana en las que él se inició, y por eso afirmaba que era hijo de Changó”.

De modo que Darío buscó comprender, a través de su obra, cómo Manuel había logrado convertirse en un hijo de Changó, “que ya no le tiene miedo nada”, como le dijo. Y aunque encontró muchos indicios en obras como ‘En Chimá nace un santo’ (1963), fue cuando publicó su obra maestra: ‘Changó el gran putas’ (1983) que el crítico descubrió su secreto. En esta obra, Manuel Zapata Olivella logra fundir en un ritual literario, “toda la historia de la diáspora africana desde que salen del puerto esclavista hasta su llegada a Cartagena, y después su historia en el continente en países como Brasil, Cuba, Haití, y que termina en las guerras independentistas en Latinoamérica, en el siglo XIX, y con los movimientos libertarios en los Estados Unidos durante el siglo XX”. Narrando la lucha épica por la libertad de todos los pueblos africanos traídos al continente americano, Zapata Olivella unió la mitología Yoruba y la filosofía Bantú, con la historia moderna, asegurándose que sus orígenes africanos se mantengan vigentes, con el arte literario, hasta hoy.

De hecho, gracias a los trabajos de crítica literaria realizados por Darío Henao Restrepo, entre ellos ‘El código Changó: los misterios del Muntú’, y a su importante labor como divulgador de la vida y obra de Manuel Zapata Olivella, la Universidad del Valle decidió concederle al escritor el doctorado Honoris Causa en Literatura en 2003, un año antes que falleciera. El mismo Darío estuvo en la ceremonia y entregó personalmente el título a Manuel.

“Haberle dado el Honoris Causa fue una de mis mayores satisfacciones en la vida, recuerdo que cuando dio su discurso, dijo que lo único que él pedía a la posteridad era que leyeran su obra, porque él sentía que no era leída. Desde ese momento me quedó el compromiso intelectual y académico de promover su obra”. Según esto, se puede afirmar que Darío es un crítico que ya no le tiene miedo a nada, sabe muy bien que leer a Manuel Zapata Olivella es ganarse el favor de Changó.

Ceremonia de entrega del Doctorado Honoris Causa en Literatura a Manuel Zapata Olivella, 2003. “Haberle dado el doctorado a Manuel fue una de mis mayores satisfacciones en la vida, recuerdo que cuando dio su discurso, dijo que lo único que él pedía a la posteridad era que leyeran su obra, porque él sentía que no era leída”, Darío Henao Restrepo.

—¿Considera que se lee poco a Manuel zapata Olivella?

Yo cuento en los dedos de mis manos los escritores jóvenes y de mediana edad que hayan leído ‘Changó el gran putas’, quizá porque el libro está escrito en unos códigos de la mitología yorubana que no es común, algo que explico en mi libro ‘El código Changó’, para leerlo es necesario hacer un esfuerzo por comprender sus referentes. En esto llevo más de 20 años, estudiando la obra de Manuel, y he aprendido que lo primero que debemos hacer con el que no la conoce es enamorarlo de la obra, basándose en su fondo mitológico africano, para que entienda quién es Changó, Yemayá, Ogún, Eleguá.

Sin embargo, en la Universidad del Valle tenemos una línea de estudios afrolatinoamericanos en los cuales hemos dedicado mucho esfuerzo a estudiar la obra de Manuel Zapata Olivella, un fruto de eso son estas obras que estamos publicando y el documental ‘Zapata, el gran putas’ del director Marino Aguado, del cual yo soy el investigador principal, y que se estrenará en octubre por Telepacífico.

—¿Cómo fue la relación de M.Z.O. con Cali?

Esa relación empieza en Bogotá, cuando Manuel estudiaba medicina en la Universidad Nacional, allí conoce a Raúl González Mina, hermano mayor de Leonor, y conoce a otros caleños y caucanos que estudiaban en esa ciudad, entre ellos a Enrique Buenaventura y Helcías Martán Góngora. Pero quien lo trae por primera vez a Cali es Natanael Díaz, también lo llevó a Puerto Tejada, y desde entonces Manuel siguió visitando la ciudad. A él le debemos que en una de esas visitas haya descubierto el talento de Leonor González Mina, cuando la escuchó cantar en fiestas de navidad. Por eso la invitó a unirse como cantante a una gira que tenía con el grupo de danzas de su hermana, Delia Zapata Olivella. Manuel le mandó el dinero a Leonor para el pasaje a Bogotá, y la Negra Grande se vuela de su casa para dedicarse a la música. Ella dice que se convirtió en una gran artista gracias a Manuel.

También es muy importante su presencia en Cali cuando su hermana Delia estaba en Instituto Popular de Cultura y realizan la expedición por Guapi, y otras investigaciones sobre danzas y cultura por el Pacífico. Manuel la acompaña y descubren toda esa riqueza, en esa época hace amistad con Mercedes Montaño, Teófilo Potes, entre otros músicos y folcloristas del Pacífico.

Además acá en Cali vivían varios de sus amigos, por lo que mantuvo una estrecha relación con la ciudad, por eso en 1977 cuando Manuel no encontró suficiente apoyo para realizar el Congreso de la Cultura Negra de las Américas en Cartagena, decidió hacerlo en Cali donde tuvo una mejor recepción la iniciativa, el segundo se realizó en Panamá y el tercero en Brasil, y en todos participó él. Manuel siempre tuvo muy claro que las dos regiones más importantes de la presencia negra en Colombia, eran el caribe y el pacífico, pero Cali representó para él un punto de referencia porque tenemos la mayor concentración de afros del país.

—¿Cómo ha sido el trabajo editorial para publicar estas 27 obras?

Esa historia comienza cuando le dimos el doctorado Honoris Causa en Univalle, yo habñia llegado de Brasil, donde ya le habían dado a ‘Changó el gran putas’ el Premio Francisco Matarazzo Sobrinho de Ficción Latinoamericana. Nosotros fuimos la primera universidad colombiana en reconocer en vida el legado de Manuel Zapata Olivella, desde ese momento empezamos a estudiar su obra, comprobando que estaba muy mal publicada. Ya para el 2010, con motivo de la creación de una biblioteca de obras afrocolombianas del Ministerio de Cultura, proyecto en el cual participé, logramos publicar una edición muy cuidada de ‘Changó el gran putas’ con una introducción mía. También se publicó en esa colección el libro ‘Por los senderos de los ancestros’, una recopilación de ensayos de Zapata Olivella.

Después, creamos en Univalle un doctorado en Estudios Afrolatinoamericanos desde el cual comenzamos a estudiar su obra, yo he tenido la oportunidad de dirigir más de 10 tesis sobre Manuel Zapata Olivella y he asesorado a investigadores de África, Brasil y EE. UU., pero el trabajo era muy precario porque de su obra solo se disponían ediciones muy viejas y a veces hasta con fotocopias. Por eso ahora, con motivo del centenario, la Universidad del Valle lideró, junto con las universidades de Córdoba, Cartagena y la Tecnológica de Pereira, y apoyados por el Ministerio de Cultura, logramos desarrollar el proyecto editorial de las obras de Zapata Olivella.

A mí me parece que este es el mayor acontecimiento literario y cultural del país, ya que estamos publicando las principales obras de un autor, intelectual e investigador de gran influencia, no solo en la cultura colombiana, porque estas obras están teniendo resonancia en universidades norteamericanas y del caribe, en institutos africanos y europeos. De hecho, la página web dedicada a la vida y obra de Zapata Olivella, que nosotros diseñamos, va a estar enlazada con el Instituto Caro y Cuervo de Bogotá, el Centro Virtual Cervantes de Madrid y la Universidad de Vanderbilt, esta última donde guardan los archivos personales del escritor.

La apuesta principal para que llegue a todo es que sean libros virtuales, pero se va a publicar una edición impresa en octubre que el Ministerio de Cultura distribuirá por las bibliotecas públicas de todo el país. Otros ejemplares serán para las universidades que participan del proyecto y algunos tal vez lleguen a las librerías, pero la apuesta masiva son los libros virtuales. Ya superamos los 10.000 usuarios virtuales en la página web de Zapata Olivella, lectores de diferentes lugares del mundo.

—Pero el legado de Manuel Zapata Olivella no se reduce solo a lo literario…

Manuel fue un hombre polifacético, su profesión era la medicina. Trabajó como médico rural, y también investigó sobre medicina social y psiquiátrica, todo esto le sirvió para una de sus novelas. Pero siempre tuvo interés por la literatura, desde muy joven escribía para periódicos y ganó concursos literarios.

Otra parte importante de su legado fue el trabajo cultural que realizó con su hermana Delia Zapata Olivella, juntos crearon el Centro de Investigaciones Folclóricas de Colombia en los años 40. Este centro jugó un papel muy importante en el rescate de las tradiciones del folclor colombiano, ellos recorrieron todo el país conociendo a través de trabajos etnográficos estas expresiones, incluyendo las regiones del Caribe y Pacífico. Cabe mencionar que fue Delia quien fundó el área de danzas folclóricas en el IPC de Cali.

Manuel también hizo un importante aporte a nivel sociológico, sus estudios de campo en diferentes poblaciones, indagando cuáles son las vertientes étnico-raciales de la cultura colombiana, están reunidas en su libro ‘El hombre colombiano’ que es quizá su más importante aporte intelectual. Además escribió ensayos de carácter histórico sobre los vínculos de América con África, la trata negrera y la diáspora, los movimientos abolicionistas, textos muy bien documentados que podríamos decir son el soporte de ‘Changó el gran putas’.

—¿Cuál es la vigencia de ‘Changó el gran putas’?

Hoy todo el mundo está indignado por el racismo y la violencia en Estados Unidos, una secuela social que no termina desde que inició la diáspora africana hace 400 años, algo que Manuel sabía muy bien, por eso el último capítulo de ‘Changó el gran putas’ está dedicado a las luchas de los afroamericanos por los derechos civiles. La novela termina con un homenaje a las figuras de Malcolm X y Martin Luther King, además como me contó el mismo Manuel, que Agne Brown, la narradora de ‘Changó’, está inspirada en la líder y filósofa negra Angela Davis, que aún vive. Esta obra tiene hoy una actualidad impresionante, todo lo que está sucediendo es el capítulo siguiente que no escribió Manuel.

Los libros pueden descargarse libremente en la página web: www.zapataolivella.univalle.edu.co

Comunicado aclaratorio - Dirección de Comunicaciones Universitarias

UNIVERSIDAD DEL VALLE

Dirección de Comunicaciones Universitarias

Comunicado aclaratorio

La Dirección de Comunicaciones Universitarias se permite aclarar que la Rectoría de la Universidad del Valle no ha expedido ningún comunicado oficial en relación con un debate que se ha generado recientemente sobre la conmemoración del Año Manuel Zapata Olivella. Esta dependencia informa que un documento que en este sentido ha circulado en redes sociales es apócrifo y no fue autorizado. Solo los comunicados publicados en la página web y en las plataformas informativas de la Universidad por parte de esta Dirección, cuentan con el aval de la institución y de sus directivos.

La Rectoría y las instancias universitarias reconocen el trabajo y la contribución destacada del profesor Darío Henao Restrepo como líder de este importante proyecto cultural de país y esperan que cualquier polémica o discusión, se desarrolle con la altura y el respeto intelectual que merece la memoria de nuestro escritor y pensador insigne, Manuel Zapata Olivella.

Cali, 1 de agosto de 2020

Conflicto y depredación industrial, las otras epidemias en Colombia

“Aunque la pandemia ha tenido una gran atención prioritaria por sus efectos en el corto plazo, existen amenazas aún mayores pero que, debido a sus efectos menos explícitos sobre la vida, no han tenido el mismo nivel de urgencia. En Colombia la situación es especialmente álgida por el cambio de las condiciones territoriales a raíz del acuerdo de paz”.

Con estas palabras el profesor Fabián Méndez, docente de la Escuela de Salud Pública de la Universidad del Valle y PhD de Epidemiología de Johns Hopkins University, expresa su preocupación acerca del cambio climático y cuidado del medio ambiente, aún dentro de esta época de pandemia y especialmente en Colombia, donde el conflicto armado ha estado fuertemente ligado a territorios de bosque y selva.

Esta inquietud nace del proyecto Conflicto Armado, Ambiente y Salud, en el que trabajó el profesor con un grupo interdisciplinar de investigadores para la Comisión de la Verdad.

“Trabajamos en recopilar información sobre cómo el conflicto armado tuvo un impacto en el medio ambiente y, a través de eso, en la salud. En el contexto que analizamos, que fue entre 2015 y 2017, encontramos que los procesos de deforestación y contaminación no sólo no han cesado, sino que se han profundizado”.

Uno de los mayores ejemplos de retroceso en el tema ambiental, de acuerdo con Méndez, es la constante presión para retornar a la aspersión aérea de glifosato. “El gobierno nacional ha generado un movimiento, presionado por el gobierno norteamericano, para que reinicien las aspersiones de glifosato. Por fortuna, hay gran resistencia de grupos sociales, organizaciones no gubernamentales y otras asociaciones”.

Aparte de este fenómeno, el profesor señala que causas tan nocivas como la minería ilegal se han arraigado desde hace varios años. “Es necesario aclarar que no hago referencia a la minería ancestral, que es un proceso diferente de extracción de oro perteneciente a las culturas afro y que no emplea mercurio. La minería informal e ilegal, que sí usa mercurio, está ligada a conflicto armado porque financió la guerra para diferentes grupos armados, especialmente paramilitares”.

Si bien el acuerdo frenó muchas de las acciones de guerra causadas por las FARC, el cambio de gobierno y la nueva posición frente a los acuerdos de paz trajo de vuelta algunas de ellas. “Las acciones directas de guerra como la voladura de acueductos han vuelto a ocurrir, con las graves consecuencias ambientales que acarrean. Desafortunadamente, todo lo que sucede como conflicto armado queda en medio la coyuntura actual y, como las noticias están concentradas alrededor del coronavirus, pasa a un segundo plano”.

El docente Fabián Méndez también divisa un panorama desalentador en asuntos ambientales por la expansión de la frontera agrícola, cada vez más incontrolada. Las quemas y deforestación en el Amazonas colombiano, así como en el brasileño se han conversito en una situación regular.

“En el país había algunas zonas “protegidas” por el temor que generaba la presencia de la guerrilla. Actualmente, están siendo taladas por grupos delincuenciales, paramilitares y bandas criminales que amedrentan y desplazan a las comunidades. En lo que va de este gobierno el desplazamiento ha aumentado un 54%. El horizonte es muy complejo, pero esperemos que al final de esta pandemia se gesten los procesos sociales y resistencia que permitan frenar el avance despiadado de la deforestación en los territorios”.

Por otra parte, aunque el epidemiólogo hace un balance positivo sobre la recuperación ambiental en épocas de cuarentena, vaticina que apenas retome fuerza la actividad económica, ese descanso momentáneo se perderá. “Han mostrado varias imágenes del zorrito que anda por las calles de Bogotá, o de venados que atraviesan por una avenida y, aunque podríamos pensar que es la naturaleza que recupera lo perdido, desafortunadamente las potencias industriales trabajarán apenas mengüe la crisis en retomar ese terreno”, expresa Méndez.

Además de los repetidos incumplimientos de potencias como Estados Unidos a los acuerdos de París, el docente explica que la postergación del encuentro por el cambio climático de este año va a dejar un vacío en las medidas para reducir los efectos de la recuperación de la economía, basada en el carbón y el petróleo.

Para el profesor Fabián Méndez el reto ambiental para mantener los cambios positivos en la calidad aire y las aguas se encuentra en generar procesos de organización social que empleen nuevas formas de producir. “Es un alivio decir que el aire en las ciudades está más claro, pero este beneficio es menor frente al embate económico que se comienza a percibir. Entonces, el nuevo reto está en encontrar formas diferentes de producir, porque si bien tecnologías como la energía solar ayudan a amortiguar, no son una verdadera solución. Los problemas ecológicos son sociales y es en este frente donde se puede hacer una transformación real”.

Méndez considera que la agricultura industrial, a pesar de producir una cantidad mayor de alimentos, genera menos empleo y más contaminación que el modelo de agroecología, una alternativa más cercana a los antiguos modelos de agricultura campesina y más amigable con el medio ambiente.

“Hay un pueblo llamado Pijao, en el Quindío, donde utilizan la biodiversidad para controlar plagas y para producir alimentos seguros. Son fincas cafeteras que se resisten a la depredación y los agrotóxicos, tierras en las que siembran café y yuca en medio plantas medicinales y de plátano. Resulta que, en medio de un cultivo diverso, las plagas no se reproducen porque una planta controla la otra. Además, el campesino que está allí no sólo produce café, sino que tiene yuca para hacer el sancocho y tiene plátano. Es una forma diferente de producir con notables beneficios para los agricultores y sus familias”.

Aunque gracias a la quietud de la industria producto de la cuarentena se notó una transacción en los entornos, Fabián Méndez recuerda que la guerra y la producción industrial son las otras epidemias y que llevan largos años minando el equilibro de suelos y bosques en territorio colombiano. También hizo un llamado para que las transformaciones ambientales traídas por el cese de la industria, llamativas en un principio, no sean sólo temporales y fomenten un cambio a nivel social y político que asegure la sostenibilidad de las personas y su entorno.

Alfredo Carvajal recibe Gran Cruz de la Universidad del Valle

El Consejo Superior de La Universidad del Valle le otorgó la máxima condecoración institucional “Gran Cruz de la Universidad del Valle” al líder empresarial Alfredo Carvajal Sinisterra, en reconocimiento a los eficaces servicios prestados como miembro de su Consejo Superior.

La condecoración, creada mediante el  Acuerdo N° 125 de 10 de septiembre de 1953, emanado del entonces Consejo Directivo, se concede a personas que han contribuido al desarrollo y renombre de la institución.

El Consejo Superior, con la entrega de la Gran Cruz Universidad del Valle al Doctor Alfredo Carvajal Sinisterra también pretende  resaltar  toda una vida dedicada al servicio público y a la gestión empresarial y destacarlo ante la comunidad universitaria como ciudadano ejemplar.

Alfredo Carvajal Sinisterra es economista de la Universidad de Pennsylvania y magíster en Administración Industrial de la Universidad del Valle. Fue el primer presidente de Ecopetrol, alcalde y concejal de la ciudad de Cali, y durante seis años, presidió la Organización Carvajal S.A.

En 2009, mediante resolución, el Consejo Superior la Universidad del Valle le otorgó el título de Doctor Honoris Causa en Ciencias de la Administración, considerando los numerosos reconocimientos y condecoraciones nacionales e internacionales que el empresario recibió por su contribución al desarrollo económico de la región y del país, a través de su gestión en la administración pública y empresarial, y haber sido un referente importante para empresarios en nuestro país y en el exterior.

En dicha resolución se reconoce su trayectoria como uno de los empresarios y líderes cívicos más destacados del país.

Alfredo Carvajal Sinisterra, dice la resolución, se desempeñó como miembro principal del Consejo Superior de la Universidad, como Representante del Sector Productivo, de modo ininterrumpido desde el año 2010, durante 5 períodos de dos años, para un total de 10 años, tiempo durante el cual ha prestado una invaluable colaboración en la construcción de las políticas y decisiones que han marcado el rumbo actual de la Universidad.

El rector de la Universidad, Edgar Varela Barrios, manifestó que el reconocimiento al Doctor Alfredo Carvajal Sinisterra es mucho más que merecido por toda una vida de trabajo por la región, sobre todo en los últimos  años pues participó en el Consejo Superior de la Universidad, del 2010 al 2020, aportando valiosas recomendaciones y estableciendo puentes con distintos actores de la región.

El rector aseguró que “Don Alfredo Carvajal fue decisivo para que la familia Carvajal y el Grupo Empresarial donaran a la Universidad uno de sus más bellos campus, de seis hectáreas, en Santander de Quilichao, en el Departamento del Cauca, que era sede de una de las filiales de la empresa, así que la Universidad tiene toda la consideración de reconocimiento”.

La resolución, en nota de estilo, y la condecoración le será entregada al doctor Alfredo Carvajal Sinisterra en ceremonia especial que se realizará en fecha que se acordará posteriormente.