Del 13 al 17 de julio de 2020 en la Universidad del Valle se realizará la novena versión del encuentro de Álgebra, la Teoría de Números, la Combinatoria y sus aplicaciones - ALTENCOA9-2020, un evento de carácter bienal que desde 2004 reúne a matemáticos nacionales e internacionales con el propósito de fomentar en Colombia el estudio y aplicación de estas disciplinas.
El Comité organizador invita a la comunidad a inscribirse y participar en las distintas actividades del encuentro, a través de la presentación de un cursillo, una conferencia o un póster en las temáticas de Álgebra, Teoría de Números, Combinatoria, Aplicaciones o Geometría Algebraica (Área invitada).
ALTENCOA9-2020 es organizado por el Departamento de Matemáticas de la Universidad del Valle y el grupo de investigación ALTENUA (UdeA, Unicauca, Udenar y Univalle); con el apoyo y colaboración del Posgrado en Ciencias Matemáticas de la Universidad del Valle, la Universidad de Antioquia, la Universidad del Cauca, Universidad Industrial de Santander, la Pontificia Universidad Javeriana-Cali y la Universidad de Nariño.
Inscripciones
- Con descuento (10%): hasta 31 de mayo de 2020
- Fecha límite para el envío de propuestas: marzo 27 de 2020.
Informes e inscripciones en https://altencoa.correounivalle.edu.co/
El profesor de la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas de la Universidad del Valle Alberto Valencia hace una reseña de la vida y obra del profesor de Psicología de la misma Universidad Estanislao Zuleta, fallecido hace 30 años.
Estanislao Zuleta, considerado uno de los más notables pensadores de Colombia, recibió el Doctorado Honoris Causa en Psicología de la Universidad del Valle, institución a la que estuvo vinculado como docente hasta el día de su muerte, un 17 de febrero, hace 30 años.
Tomado de El Espectador
Alberto Valencia Gutiérrez * / ESPECIAL PARA EL ESPECTADOR
El 17 de febrero se cumplen tres décadas de la muerte de Zuleta, uno de los filósofos, escritores y pedagogos más importantes de la historia colombiana. Un experto valora su obra.
Se están conmemorando durante este mes de febrero, en varias ciudades del país, los 85 años del nacimiento del intelectual Estanislao Zuleta y los treinta de su muerte, ocurrida en Cali a la temprana edad de 55 años, momento cumbre en la vida de cualquier persona dedicada al trabajo con los libros y con el pensamiento. Universidades y entidades de diferente tipo han organizado actos y conferencias para recrear su ideario político y sus logros intelectuales. ¿Qué ha hecho posible que después de tanto tiempo su memoria siga viva y su palabra vigente para muchos en este país, sobre todo los más jóvenes? (Video del escritor William Ospina explicando quién era Zuleta).
Durante su vida, Zuleta fue conocido por sus conferencias magistrales y por algunos textos notables, como Elogio de la dificultad, que se ha convertido en un documento emblemático de su vida y su obra. No obstante, el mayor reconocimiento a su trabajo se ha producido con posterioridad a su muerte. En una encuesta realizada por la revista Semana, entre un grupo notable de intelectuales nacionales y extranjeros, fue considerado en el año 2003 como el principal pensador de la historia colombiana. Igualmente, poco tiempo antes, su libro Thomas Mann, la montaña mágica y la llanura prosaica, aparecido originalmente en 1976, había sido escogido como uno de los veinte libros de ensayo más importantes publicados durante el siglo XX.
Zuleta hizo inmensos aportes en el campo de la filosofía y las ciencias sociales y contribuyó enormemente en el proceso de incluir nuestra cultura nacional (arcaica, tradicionalista y cerrada al exterior) en las grandes corrientes de la cultura universal. Poco a poco, su auditorio dejó de limitarse simplemente a los grupos de izquierda y recogió a gentes de la más diversa procedencia política y social, incluso a sectores burgueses. Y todo ello porque los temas de sus conferencias estaban en relación con las grandes preocupaciones de la vida de todos los días: el amor, el tiempo, la muerte, el arte, el conocimiento, el éxito y el fracaso, el trabajo, la soledad, los estilos de vida y muchos otros.
Zuleta es uno de los pocos intelectuales que merecen ese nombre en la segunda mitad del siglo XX en Colombia: desempeñó un papel de conciencia crítica frente a los poderes establecidos; asumió la empresa de “héroe civilizador”, por su contribución a ambientar entre nosotros los grandes problemas de la cultura universal; cumplió un importante papel de inductor al pensamiento; formó y enseñó a leer a una generación de colombianos, y ha llegado a convertirse en una referencia casi obligada para todo aquel que quiera hoy en día incursionar en ciertos campos de la cultura.
Zuleta era un hombre que provenía de la tradición de la izquierda. Después de un breve período de algunos meses en que estuvo vinculado con el Partido Comunista, nunca más se vinculó a ningún tipo de organización política. Pero, sin abandonar su posición política, se convirtió en un gran crítico de los grupos de izquierda, muchos de los cuales lo consultaban con alguna frecuencia. Fue un duro contradictor del dogmatismo y el anquilosamiento de una izquierda que, en su gran mayoría, aspiraba a tomarse el poder para desde allí imponer una visión totalitaria y autoritaria. Zuleta, por el contrario, desde el comienzo de su vida intelectual, defendió los valores de la democracia política y abogó por la construcción de una izquierda democrática.
En la Colombia de la tercera década del siglo XXI sigue teniendo enorme importancia la defensa a ultranza que hizo de la democracia y los derechos humanos, como condición indispensable e ineludible en la construcción de una nueva sociedad. Zuleta introdujo entre nosotros la idea de que una sociedad democrática se define por el hecho de que reconoce el conflicto como elemento constitutivo del orden social y de que la defensa de la democracia política no es incompatible con las luchas por la transformación de la sociedad.
A los miembros del M-19 que se habían agrupado en el campamento de Santo Domingo, en el departamento del Cauca, poco antes de la firma del proceso de paz, les hizo una conferencia en su sede en 1989 en la que les explicaba, de una manera supremamente didáctica, cuáles serían las exigencias de su integración a participar en términos democráticos en la vida del país. El texto se encuentra publicado en el libro Colombia: violencia, democracia y derechos humanos, que no vacilo en recomendar a todos los lectores como una excelente pedagogía de la democracia. Hoy en día, en el marco de las negociaciones con los grupo armados, tiene gran pertinencia.
Llama la atención el hecho de que los principales interesados por su obra hoy en día son personas jóvenes que no tuvieron oportunidad de conocerlo y han tenido acceso a su obra a través de los libros que se han publicado en estos treinta años. Esto tiene relación con que una de las características de su discurso es el afán de integrar la vida y el pensamiento. La cultura para Zuleta no era asunto de una élite excluyente, sino una propuesta universal que debía llegar a todo aquel que tomara la decisión personalísima de pensar por sí mismo. Pero igualmente hay que tener en cuenta que existe sin lugar a dudas una demanda específica en las generaciones jóvenes, preguntas que no han encontrado respuestas, inquietudes insatisfechas, un vacío que llenar. Nuestro mundo intelectual y cultural carece de referencias que sirvan de emulación y de inspiración a las nuevas generaciones. Y la inmensa aceptación de Zuleta tiene relación con esta carencia.
Al final de la charla que dictó al M-19 en su campamento explica que hay dos tipos de revoluciones: las que estallan (como la francesa, la rusa, la china o la cubana), y las que ocurren pero nunca estallan y producen transformaciones de la vida mucho más profundas y estables, cuyo mejor ejemplo es el Renacimiento de comienzos de la era moderna, época durante la cual las gentes comenzaron “a pintar distinto, a pensar distinto y a comportarse distinto”.
Y es precisamente como adalid de esta segunda forma de revolución que el pensamiento de Zuleta sigue vigente entre nosotros: una revolución de la vida cotidiana, que transforme las relaciones personales y que convierta la tolerancia y el respeto por las diferencias y las ideas ajenas en criterios de convivencia. Una sociedad se transforma verdaderamente, no porque se derrumbe el poder político, sino porque sus miembros encuentran incompatibles sus pautas con las mentalidades y las condiciones concretas en que viven.
* Profesor del Departamento de Ciencias Sociales, Universidad del Valle. Autor de los libros En el principio era la ética. Ensayo de interpretación del pensamiento de Estanislao Zuleta (Bogotá, Siglo del Hombre Universidad del Valle, 2015, segunda edición) y Estanislao Zuleta o la voluntad de comprender (Medellín, Hombre Nuevo Editores, 2005).
La organización internacional sin ánimo de lucro DNDi (Iniciativa medicamentos para enfermedades olvidadas, en su sigla en inglés) y la Facultad de Salud de la Universidad del Valle tienen abierta la exposición fotográfica Chagas: Rompiendo el Silencio. La exposición estará disponible hasta el 5 de marzo en el Hall del edificio 116 (Ciencias Básicas) de la Universidad del Valle - Sede San Fernando.
El objetivo de la exposición es sensibilizar sobre la Enfermedad de Chagas y brindar información a través de imágenes e historias de personas afectadas por este padecimiento en Colombia.
“A través de nuestro trabajo con la enfermedad de Chagas en Colombia y otros países, hemos identificado que la falta de información sobre la enfermedad es una de las barreras que dificultan el acceso de las personas al diagnóstico y tratamiento. Por eso la exposición Chagas: Rompiendo el Silencio busca informar y sensibilizar a todos los asistentes, estudiantes o profesionales de la salud, sobre Chagas. En esta oportunidad, nos centramos en hablar del tema a partir de historias reales de personas afectadas por esta enfermedad desatendida y silenciosa”, dice el Dr. Rafael Herazo, médico referente de la enfermedad de Chagas de la DNDi.
La enfermedad de Chagas afecta a más de seis millones de personas en todo el mundo. Si no es tratada oportunamente, puede afectar órganos vitales como el corazón y el sistema digestivo y llevar a la muerte. En Colombia, la Organización Mundial de la Salud estima que 4,8 millones de personas se encuentran a riesgo de contraer la infección, 436 mil están infectadas y 130 mil sufren algún tipo de daño al corazón como consecuencia de la infección. Sin embargo, se calcula que sólo el 1.2% de la población a riesgo ha sido tamizada y el 0.4% de los infectados ha recibido tratamiento contra el parásito.
Asimismo, Álvaro Herrera, Jefe de la Sección de Cardiología de la Universidad del Valle, señala que “el parásito del pito o chinche infectado que transmite la enfermedad, podría permanecer en los humanos sin producir síntomas por años. Aun así, es una causa importante de afectación cardiaca que impacta de manera importante la calidad de vida de las personas afectadas y conlleva al aumento en los costos del sistema de salud”.
A pesar de que el Valle del Cauca no es tradicionalmente catalogado como endémico para la enfermedad de Chagas, las migraciones y la presencia de centros de referencia médica en Cali, deberían promover la sospecha clínica y la atención de casos de la Enfermedad, además, otros mecanismos como la transmisión vertical (de madre con Chagas y que en el embarazo podría transmitir la infección a su hijo o hija) podrían presentarse.
Por otro lado, los estudiantes de medicina formados en las universidades locales eventualmente realizan el servicio social obligatorio en zonas de mayor endemia, cobrando relevancia el conocimiento de la epidemiología nacional.
Para mejorar el acceso de las personas al diagnóstico y tratamiento de la enfermedad en el país, la DNDi, el Instituto Nacional de Salud y el Ministerio de la Salud y Protección Social iniciaron el Programa de Eliminación de Barreras. Tras la identificación de las principales barreras que dificultan el acceso al diagnóstico y tratamiento de Chagas en Colombia, se construyó una Ruta Integral de Atención para la Enfermedad de Chagas centrada en las personas, lo que simplificó el proceso trasladando el diagnóstico y tratamiento a centros de salud más cercanos a las comunidades. Para eso, se fortalecieron las capacidades locales del sistema de salud y de la comunidad, por medio de actividades de información, educación y comunicación.
Exposición
Lugar: Hall del edificio 116 (Ciencias Básicas) del Campus San Fernando de la Universidad del Valle.
Fechas: Desde el 14 de febrero hasta el 5 de marzo.
El poeta y periodista Jotamario Arbeláez es el invitado para abrir este nuevo ciclo de Viernes de Letras, programa de la Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle.
El conversatorio con este autor se realizará este viernes 21 de febrero, a las 6:00 p.m., en l Teatro Esquina Latina (Calle 4ta Oeste # 35-30, San Fernando). Coordinará la velada el profesor Julián Malatesta. Se tendrá la participación musical de la cantante caleña Alelí Mesa.
Jotamario Arbeláez es poeta, periodista, publicista nacido en Cali, en 1940. Doctor Honoris Causa en Comunicaciones y Publicidad de la Universidad Santiago de Cali. Entre sus publicaciones se destacan los libros de poesía: “El profeta en su casa” (1965), “Mi reino por este mundo” (1981), “La casa de memoria” (1995), “El cuerpo de ella” (2000), “Paños menores” (2006), “Culito de rana” (2010), “Antología arbitraria” (2012), “La muerte de Jotamario” (2013), “Zona de tolerancia” (2013), “Mi crucifixión rosada” (2016); y el libro de memorias: “Nada es para siempre. Antimemorias de un nadaísta” (2002).
Obtuvo, entre otros, el Premio Nacional de Poesía La Oveja Negra y Golpe de Dados (1980), el Premio Nacional de Poesía Colcultura (1995), el Premio Nacional de Poesía del Distrito (1999), el Premio Chino Valera Mora de la Fundación Rómulo Gallegos de Caracas (2008), el Premio Internacional de Poesía Dámaso Alonso de España a la Vida y Obra (2019) y la Orden del Congreso de Colombia en el grado de Comendador (1996). Actualmente es columnista de los diarios El Tiempo y El País.
La temporada 11 de Viernes de Letras se realiza con el apoyo del Área Cultural de la División de Bibliotecas y de la Rectoría de la Universidad del Valle, del Teatro Esquina Latina y de la Red de Bibliotecas Públicas de Cali.
El Consejo Superior de la Universidad del Valle le entregó un reconocimiento a Diego Fernando Hernández Losada, quien fue designado por el presidente Iván Duque como Viceministro de Conocimiento, Innovación y Productividad, en el recientemente creado Ministerio de Ciencia Tecnología e Innovación.
Diego Hernández Losada es Ingeniero Industrial y Doctor en Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Colombia; Master en Finanzas de la Universidad de Illinois (EE.UU.), Magíster en Economía de la Universidad Javeriana y Magíster en Administración de Empresas de la Universidad del Valle.
Desde diciembre de 2018, Hernández Losada fue designado por el Presidente de la República como su Representante ante el Consejo Superior de la Universidad del Valle.
El Viceministerio de Conocimiento, Innovación y Productividad de Minciencias cuenta con dos divisiones: una, de generación de conocimiento, promoviendo la investigación; y la segunda, de transferencia y uso de conocimiento, la cual se centrará en trabajar por la innovación para la productividad, la competitividad y el desarrollo social.
Diego Hernández Losada junto con los actores del Gobierno Nacional y del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, lideró la construcción de la estructura administrativa para el nuevo Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de Colombia, además, acompañó la Misión Internacional de Sabios 2019.
Dentro de su amplia experiencia se resalta su desempeño como Vicerrector en la Universidad Nacional de Colombia para la Ciudad Universitaria en Bogotá, docente Asociado en Dedicación Exclusiva en su alma mater, Decano de la Facultad de Ingeniería en la misma institución, presidente de la Asociación Colombiana de Facultades de Ingeniería ACOFI, Miembro del Comité Ejecutivo del “Global Engineering Deans Council GEDC” y par evaluador en programas de Colciencias y del Consejo Nacional de Acreditación.
En los próximos días inicia la construcción de la segunda fase en el campus La Carbonera de la sede Palmira de la Universidad del Valle, con la construcción de un edificio con una inversión cercana a los nueve mil 800 millones de pesos.
El Sistema Nacional de regalías aportará cinco mil 500 millones y el resto estará a cargo de la misma Universidad.
El nuevo edificio construido en un área de tres mil metros cuadrados, tendrá tres niveles e incluyen 11 aulas de clase, una biblioteca de dos pisos, nueve salas de estudio y otras áreas comunes. Adicionalmente, cuando se realice el traslado de la biblioteca, se habilitarán tres nuevos salones en el espacio donde se encuentra ubicada en la actualidad.
De acuerdo el rector de la universidad Édgar Varela Barrios, “esta nueva construcción en Palmira permitirá duplicar la capacidad de cupos de la sede, y en futuro, pasar de dos mil cien estudiantes que tiene la sede actualmente a cuatro mil alumnos”.
Para Luis Alfonso Escobar, director de la Sede Palmira, esta ampliación del campus La Carbonera es resultado del esfuerzo arduo y el trabajo conjunto con los estudiantes del campus, las directivas de la Universidad del Valle, la representación estudiantil y la Gobernación del Valle para los brindar espacios necesarios para el fortalecimiento de la sede y todo el Sistema de Regionalización en los próximos años.
La ampliación del campus La Carbonera hace parte del plan plurianual de inversiones 2017-2020, dentro del que se encuentran obras de infraestructura de gran importancia como la remodelación del Centro Deportivo Universitario de San Fernando, la terminación del campus Las Balsas de la Sede Zarzal, la construcción del CDU de la Sede Pacífico, entre otros proyectos de alto interés para el crecimiento de la Universidad del Valle y la región.
“La idea de una paz como sucedáneo de la guerra no nos ha permitido ver lo que ha acontecido en el escenario mismo de las violencias”, afirma el profesor Mario Hernán López Becerra, de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad del Cauca, quien estuvo en la Universidad del Valle invitado por la Maestría en Intervención Social de la Escuela de Trabajo Social, para hablar de la ‘paz imperfecta’, una concepción que pretende reconocer la paz como una realidad dinámica e inacabada.
“Somos una fábrica de paz o paces, de acciones de paz que ha sido opacada por el ruido de las violencias”, afirmó el profesor López Becerra.
El académico, hizo un recorrido por las diferentes concepciones sobre la paz. Mencionó como, en la I y II Guerra Mundial, la preocupación se centraba en crear estrategias para terminar la guerra. De allí que, la investigación sobre la paz se confundió con la de la guerra buscando los factores detonantes de la misma, pues se pensó que al descubrirlos se podrían crear estrategias para contenerla, lo que se ha llamado la ‘paz negativa’. Este periodo coincidió con la agenda de investigaciones en la sociología y las ciencias sociales en Colombia, influenciada por la violentología, que indagaba sobre las causas, orígenes, dinámicas y daños de la violencia en Colombia.
“Obviamente hay que seguir haciendo el trabajo de las violencias en Colombia, pero hoy estamos dado un giro epistemológico en torno a la construcción de paz, para mirar aquello que ha desatado el potencial humano en medio del conflicto y la violencia”.
Posteriormente, finalizada la guerra, aparece la ‘paz positiva’, que lleva a la creación del Instituto de Investigación para la paz en Oslo, y da paso a una concepción donde se hace énfasis en el desarrollo y satisfacción de las necesidades de seguridad, bienestar, libertad e identidad de la población.
En América latina, en los 60, bajo este mismo contexto, el debate se va a asociar con mayores garantías democráticas, demandas sociales, y una concepción ideologizada de la paz.
El profesor López Becerra se refirió luego a los cambios que la idea de la paz toma en los años 90, cuando el análisis y la acción se trasladan del campo de las violencias al terreno de los conflictos.
“Eso implica pensar que los conflictos son inherentes a la condición humana, y, en la medida en que los conflictos en cualquier nivel: interpersonales, comunicatorios, locales, regionales, se puedan regular o transformar, se convierten en una experiencia de paz. Por eso hablamos de paz territorial, comunitaria, social, múltiple o de distintos tamaños de experiencias de paz”.
Punto de vista que algunos han señalado de conservador, pero que, de acuerdo con el trabajo del profesor, son experiencias micro o macro que, al agregarse, tienen efectos transformadores importantes.
“Es en este sentido, de la regulación de conflictos y bajo este tipo de transformación, que podemos hablar no de una paz en singular sino de paces”.
Finalmente, expuso el trabajo que la Universidad de Caldas ha venido desarrollando en la región cafetera afectada por el conflicto desatado por diferentes actores sociales armados, convirtiendo este acercamiento en una manera de hacer política pública pensando más en procesos vivos para la movilización social que en producción de información estrictamente académica.
“Es decir, las ideas de paces como transformaciones de conflictos en una política pública como construcción colectiva”.
Para reconocer su trayectoria docente e investigativa, la Escuela de Ciencias del Lenguaje realizó recientemente un homenaje a los profesores Tina Villarreal, Homero Sarria, Gerber Samacá y Gladys Stella López. Este acto se realizó en la Sala Baena de la Escuela de Ciencias del Lenguaje de la Universidad del Valle, Sede Meléndez.
Este Homenaje inició con unas palabras de la directora de la Escuela de Ciencias del Lenguaje, la profesora Amparo I. Huertas quien con sus palabras destacó la labor del maestro como el ser valioso a quien se le atribuyen diferentes facetas como ser humano, académico, intelectual, retomando así las palabras del profesor Javier Tafur presente en el auditorio.
Los profesores organizadores del evento con sus intervenciones resaltaron el papel de cada uno de los homenajeados.
La profesora Tina Villarreal fue recordada por su contribución a la pedagogía, la cual estuvo acompañada de amor y ternura. La docente se destacó por ser una persona solidaria, además de esto, fue recordada por las invitaciones a celebrar con una copa de vino el día del profesor.
El profesor Homero Sarria fue descrito como una persona muy dedicada a su profesión, un profesor que reforzaba sus explicaciones con anécdotas, un investigador y crítico de la redacción en español.
El profesor encargado del homenaje al profesor Gerber Samacá lo recordó como una persona alegre, y como un docente amable, comprometido con sus proyectos de investigación, un profesor con “una vena de artista”.
La profesora Gladys Stella López fue destacada como una persona alegre, solidaria, además de buena bailadora. La profesora Gladys fue reconocida como Decana de la Facultad de Humanidades, profesora distinguida del año 1992 y directora de la Escuela de Ciencias del Lenguaje.
De igual manera, hizo intervención el profesor Javier Tafur con sus palabras y lectura del poema “Gratitud al sembrador”.
El profesor Homero Sarria designó el evento como un Encuentro universitario. Se refirió a la Universidad como un lugar importante donde se debe ir más allá de las aulas de clases. Hizo la invitación a escuchar a los estudiantes, a conocerlos, a dialogar con ellos quienes pueden aportar ideas muy valiosas. Hizo también un llamado a valorar a la gente de nuestra Patria.
El profesor Gerber Samacá hizo una reflexión sobre la importancia de enfrentar el miedo para poder encarar la vida cotidiana. Sus palabras estuvieron llenas de gratitud y nostalgia por este reconocimiento a su labor docente y su entrega a la institución.
La profesora Gladys Stella López agradeció a los colegas y principalmente a la Universidad del Valle como su proyecto de vida. Destacó a los demás colegas homenajeados como al profesor Homero con quien ella era capaz de entablar una conversación sobre todos los temas además de los académicos. Del profesor Gelber se refirió como una persona afable y cariñosa, muy comprometido con lo que hace. De la profesora Tina mencionó que era una persona apasionada por la docencia. Agradeció a todos los estudiantes que se hicieron presentes en el evento.
De esta manera, el evento se convirtió en una oportunidad para destacar las trayectorias de vida de los docentes que se encargaron de formar a los futuros profesionales sembrando en ellos conocimiento, entrega, dedicación para que construyan aulas de clase más abiertas al diálogo y a la reflexión.
El Consejo Superior de la Universidad del Valle entregará el Reconocimiento a la Mujer Investigadora en Ciencia Tecnología e Innovación, del Valle del Cauca 2020 a Mabel Gisela Torres Torres, actual Ministra Nacional de Ciencia y Tecnología.
Este reconocimiento se entregará en una ceremonia que se realizará el próximo 9 de marzo, en el Hotel Intercontinental de Cali, como parte del Galardón de la Mujer Vallecaucana, que organiza la Gobernación.
El Galardón de la Mujer Vallecaucana tiene el propósito de exaltar la Labor y el liderazgo de las mujeres que luchan por elevar los niveles de participación, de afirmación femenina y de construcción de sociedad.
Mabel Gisela Torres Torres es la primera ministra de Ciencia y Tecnología e Innovación en Colombia. La científica, de Bahía Solano, es bióloga química y magister en Microbiología de la Universidad del Valle. Tiene un doctorado en Ciencias Biológicas y PhD en Sistemática de hongos de la Universidad de Guadalajara.
También posee un magíster en Innovación y Emprendimiento realizado bajo la modalidad de doble titulación Business School OBS en la Universidad de Barcelona (España).
Mabel Gisela Torres Torres es la fundadora de la empresa Selvacéutica de Chocó y docente de la Universidad Tecnológica del mismo departamento.
Esta chocoana ha dedicado la mayor parte de su vida a la academia y la ciencia. Nació el 13 de junio de 1972 en Bahía Solano y en 1988 ingresó a la Universidad del Valle en Cali a estudiar Biología-Química, título que le fue concedido en 1993.
Entre 1994 y 1998 realizó una maestría en la misma universidad en Microbiología al tiempo que trabajaba en un proyecto de investigación sobre la ‘Quimioprevención del Cáncer Gástrico’ en la misma institución.
Desde enero de 1998 hasta agosto del mismo año, fue docente de Microbiología en la Universidad Tecnológica de Pereira. Un año, después, y hasta el 2002, trabajó como docente de Microbiología Ambiental en la Universidad Tecnológica del Chocó.
Así mismo, entre agosto de 1998 y marzo de 1999, fue asesora científica del Laboratorio Departamental de Referencia DASALUD de Chocó, y también se desempeñó como Jefe de Control de Calidad de las Empresas Públicas de Quibdó, cargo en el que estuvo hasta junio de 2003.
En agosto de ese mismo año, Torres viajó a México donde se doctoró en Ciencias Biológicas en la Universidad de Guadalajara. Su tesis de grado ‘Sistemática de Ganoderma P. Karst. Aspectos morfológicos, moleculares y químicos’ fue laureada y recibió el título en agosto de 2007.
En ese mismo año, realizó una estancia posdoctoral de un año en la misma Universidad en ‘Bioprospección Y Sistemática de Hongos’.
Regresó al país en 2012, y hasta el 2016, se desempeñó como Directora Ejecutiva el Centro de Investigación e Innovación 'BioInnova' de la Universidad Tecnológica del Chocó 'Diego Luis Córdoba'. Esta es una estrategia Nacional con trascendencia local, regional y mundial para liderar el desarrollo de la biodiversidad colombiana como recurso económicamente sostenible de las comunidades locales, regionales y nacionales.
De forma paralela a esta labor, en el año 2015 creó su propio centro de Investigación, Innovación y Desarrollo (Selvecéutica SAS) a través de la cual se desarrollan productos con valor agregado. Un nuevo modelo de producción que reconcilia ciencia, saberes ancestrales y economía desde su empresa de productos cosméticos y terapéuticos.
En junio de ese año, la nueva Ministra obtuvo un magíster en Innovación y Emprendimiento realizado bajo la modalidad de doble titulación Business School OBS en la Universidad de Barcelona (España).
Entre los reconocimientos recibidos se destacan, entre otros, el premio 'Afrocolombiana del Año' en la categoría Ciencia y Tecnología, otorgado por Fundación Color de Colombia - El Espectador; Globalizer Programa, Innovadora Social del mundo, otorgado por Ashoka-IKEA, Delf-Holanda; 'The BestCoo', categoría Social, otorgado por Coomeva Cooperativa, Quibdó; Fellows Ashoka, otorgado por Ashoka, USA y fue ganadora del Concurso Docente de Excelencia de la Universidad Nacional de Colombia, entre otros.
El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación será el ente rector de la política de ciencia, tecnología e innovación que genere capacidades, promueva el conocimiento científico y tecnológico, contribuya al desarrollo y crecimiento del país y se anticipe a los retos tecnológicos futuros, siempre buscando el bienestar de los colombianos y la consolidación de una economía más productiva.
La conferencia 'De la Sonorización a la Cognición Aumentada' a cargo del Doctor en Diseño y Creación Héctor Fabio Torres, dará apertura a las clases de la primera cohorte de la Maestría en Música de la Universidad del Valle. En este espacio se presentará cómo a partir de las interfaces cerebro-ordenador y el uso de señales cerebrales se pueden crear composiciones sonoras.
El profesor Héctor Fabio Torres es Magíster en Diseño y Creación Interactiva y Licenciado en Música. Completa más de 12 años de trabajo en torno a la electroacústica y los nuevos medios y más de 6 años enfocado al análisis de la relación Música, cerebro y computador. A partir de este último es como llega a la sonificación a partir del uso de señales cerebrales.
Como parte de su proceso investigativo, el profesor Torres desarrolló un prototipo que capta desde un casco las señales bioeléctricas producidas por el cerebro humano y envía la información al software Brain-Score, que traduce las señales sonidos atonales.
En una entrevista realizada por El Espectador, el profesor Héctor Fabio Torres, aseguró que la lectura e interpretación de las señales cerebrales en unión de la inteligencia artificial tiene el poder de generar grandes cambios en la forma como la tecnología asiste a las personas en condición de discapacidad en las próximas décadas.
Si quieres conocer más sobres este prototipo y aspectos como su relación con la inclusión social o el paradigma que abre en materia de composición e interpretación musical. Acompáñanos mañana.
Fecha: jueves 13 de febrero
Lugar: Auditorio Carlos Restrepo, Universidad del Valle - Campus de Meléndez
Hora: 6:00 p.m.
Inscripción:
https://forms.gle/MRPLvPb2Skt2S9q87