Investigadores reciben premio en Ciencia y Tecnología de Alimentos

Muy probablemente el próximo embutido que llegue a su mesa tendrá una nueva envoltura o empaque comestible, producto de un trabajo de investigación realizado por estudiantes y docentes de la Universidad del Valle.

Esta envoltura es el resultado de la investigación de tesis de grado de los estudiantes del Programa Académico de Ingeniería de Alimentos Steven Ortiz y Juan David Ortega, del grupo de investigación Microbiología y Biotecnología, Aplicada– MIBIA, del cual también hacen parte profesores del área de biología.

Precisamente por esa envoltura para embutidos, hallada luego de un proceso de investigación, la Asociación Colombiana de Ciencia y Tecnología de Alimentos -ACTA, les concedió a los estudiantes y a los profesores Cristina Ramírez y Germán Bolívar, el premio nacional en la categoría de mejor tesis de pregrado durante el Congreso Nacional de la Asociación realizado recientemente en Bogotá.

La investigación realizada para encontrar una mejor membrana para recubrir los embutidos, se origina de la presencia de microorganismos comunes en la industria azucarera, que pueden ser un inconveniente para la producción de azúcar y etanol

Estos microorganismos que se alimentan del azúcar produciendo un polisacárido o especie de goma que interfiere la producción del azúcar y etanol, alterando los procesos y taponando las tuberías, además de generar inconvenientes con las descargas.

Luego de varias investigaciones se encontró que el polisacárido era producido por una bacteria no patógena denominada Weissella confusa que se alimenta y reproduce en el jugo de la caña de azúcar y normalmente sobrevive dentro de una especie de cápsula o revestimiento de polisacárido o goma para protegerse en períodos de escases de nutrientes

La investigación inició con un intenso rastreo de microrganismos, para determinar cuál era la bacteria que producía el polisacárido o EPS. Luego de identificarla se dio inicio al trabajo para producir el EPS en grandes cantidades y conocer las propiedades mecánicas y físicas del polisacárido y sus posibles aplicaciones.

Una de las ideas iniciales fue la de usarlo como película protectora o empaque de productos alimenticios cárnicos y para ello se adicionaron otros ingredientes que son frecuentemente usados con ese propósito y que ya están plenamente descritos en la literatura científica producto de otras investigaciones, en otros lugares del planeta.

El polisacárido es disuelto en agua y mezclado con otros componentes que le permiten lograr las propiedades deseadas como empaque, descritas a continuación:

1. Capacidad de retención del agua de los cárnicos, permitiendo retener el líquido de exudación en la película y manteniendo un empaque seco con mejor presentación y prolonga la vida útil del producto cárnico.

2. Buenas propiedades mecánicas como la textura, resistencia del material y elongación, es decir la capacidad de estirar sin romperse y tensión a la ruptura.

3. Traslucidez, ya que el consumidor necesita transparencia de la membrana que permita ver el producto de consumo.

Encontradas estas propiedades, se seleccionaron tres formulaciones de películas que cumplieron con los requisitos descritos y se procedió a realizar otro tipo de pruebas con cinco nuevas variables, pensando en la utilización como el mejor recubrimiento que se ajuste a las necesidades de un empaque para cárnicos y se encontró que presentaron muy buena permeabilidad al vapor de agua; permeabilidad al vapor de oxígeno, pues el oxígeno oxida los embutidos, luego entonces se requiere que sea la que menos permeabilidad tenga con ese gas.

También se estudio la pérdida de humedad del producto recubierto por la película; se hizo el análisis térmico encontrando que el material de las películas presenta buena resistencia a las altas temperaturas, facilitando su esterilización y pasteurización. Por último se examinó la microestructura de las películas en microscopio de barrido electrónico, verificando que presentan un aspecto completamente liso, tanto en su superficie como en su corte transversal, favoreciendo la calidad de la película.

Finalmente, luego de reiterados ensayos y de obtener los mejores resultados para el desarrollo de la película protectora, el trabajo de investigación, de los estudiantes de ingeniería de alimentos Steven Ortiz y juan David Ortega y su directora de tesis, la profesora Cristina Ramírez y el director del Grupo MIBIA y coinvestigador Germán Bolívar, encontraron la membrana ideal para recubrir embutidos y chorizos. Este estudio se presentó en el XIV Congreso de la Asociación Colombiana de Ciencia y Tecnología de Alimentos ACTA, realizado en Bogotá. 

Luego de las deliberaciones correspondientes recibieron un diploma que dice textualmente:

La Asociación Colombiana de Ciencia y Tecnología de Alimentos – ACTA certifica que Juan D. Ortega o, Bryan Steven Ortiz, Cristina Ramírez, German A. Bolivar E. fueron los ganadores del X Premio ACTA a la investigación en Ciencia y tecnología de Alimentos, en la categoría pregrado con el trabajo titulado: Evaluación de exopolisacárido extraído a partir de microorganismos lácticos en película comestible a embutido tipo chorizo. De la Universidad del valle. Durante el XIV Congreso Internacional de ciencia y Tecnología de Alimentos – CONACTA 2018, realizado en Bogotá en octubre de 2018.

Firman Jorge A. Cabrera, Director Premio Acta Y Laura M. Serrato, Coordinadora Premio ACTA.

Tras la huella de Manuel Zapata Olivella

Según la Fiscalía General de la Nación, en Colombia actualmente hay más de 700 investigaciones por racismo y la cifra no desciende.  Pese a la gestión de políticas públicas que busca erradicar los casos de discriminación en el país, las minorías afrodescendientes  aún son invisibilizados.

Y no solo son invisibilizadas, también son obligadas a olvidar la tradición cultural que las identifica. Fueron traídos a la fuerza por colonizadores al continente americano, torturados, esclavizados y presionados a olvidar sus costumbres e ideologías y, aunque la gran mayoría de formas de violencia han sido prohibidas, todavía se les maltrata de muchas otras maneras.

Desmontar los falsos imaginarios estructurados por la sociedad acerca de los afrodescendientes y su cultura fue la labor a la que dedicó su vida el escritor colombiano Manuel Zapata Olivella, uno de los humanistas latinoamericanos más importante del siglo XX.

La obra de Zapata Olivella es valiosa por la calidad de su trayectoria literaria y sus aportes en distintas áreas del conocimiento. Desde muy joven, Zapata Olivella se interesó por abordar la herencia africana y su relación con otras culturas, especialmente con la europea y amerindia. Su inclinación por los estudios culturales, se evidencia en sus investigaciones folclóricas y sociológicas entre las cuales se destacan ‘El hombre colombiano’, ‘Etnografía colombiana’ y ‘El folclor en los puertos colombianos’.

Por medio de sus estudios sociológicos, Zapata Olivella confrontó esa idea pensada exclusivamente desde las élites criollas y promovió una visión de nación en la cual tuviera cabida los sectores populares conformados por mestizos, negros, mulatos y zambos.

Por las múltiples razones señaladas, la importancia de su obra es vital para comprender el panorama literario e investigativo del siglo XX. A través del trabajo de artistas como Rojas Erazo, García Márquez, Manuel Mejía Vallejo, Grau, Obregón y Botero, se gestó una renovación de la cultura colombiana hasta ese entonces instalada en una idea excluyente de nación.

El ‘X Simposio Internacional Jorge Isaacs’, evento que se ha consolidado como un escenario interdisciplinario para la reflexión de la cultura, la historia y el pensamiento latinoamericano y que se está realizando en las instalaciones de la Universidad del Valle y el Canal Telepacífico, del 29 de octubre al dos de noviembre, rinde homenaje a Manuel Zapata Olivella.

Dentro de la programación del Simposio, se llevó a cabo la conferencia ‘El muntú de/en Manuel Zapata Olivella: Paradigma poscolonial africano para descolonizar los imaginarios/discursos latinoamericanos sobre las identidades, a cargo del invitado internacional Animan Clément Akassi.

En la conferencia se discutió las maneras cómo en Colombia se construyen falsos imaginarios a cerca de los africanos y sus tradiciones. Además, cómo Zapata Olivella influenció para que estas minorías fuesen reconocidas y valoradas.

“Dentro de la sociedad colombiana y más aún, dentro de las mismas colonias afrodescencientes en este país, existen tensiones raciales, como ejemplo claro de la invizibilizacion de los negros, perpetrada por blancos y hasta por los mismos negros. Es claro el papel tan importante que Zapata Olivella tuvo dentro la defensa de la integridad de las minorías, puesto que él luchó para que no se construyera al ‘imaginario’ con base a la ‘imaginación’, es decir, dedicó su vida a ilustrar que los africanos no eran animales, por ejemplo. Concepción apropiada por los colonizadores con base a su propia imaginación, mas no a la realidad”, aseguró Animan.

Como parte del homenaje, también se publicará, por primera vez, su obra completa. Este emprendimiento lo lidera la Universidad del Valle y el grupo de Investigación Narrativa Colombiana de la Escuela de Estudios Literarios con apoyo de la Rectoría, el Programa Editorial y la Coordinación de Artes Gráficas de la Facultad de Humanidades. Además, la coedición del libro se realizará con las Universidades Externado de Colombia, Nacional de Colombia, de Córdoba y la  de Cartagena.

Manuel Zapata Olivella y el Primer Congreso de la Cultura Negra de las Américas

En agosto de 1977, Cali fue la anfitriona del Primer Congreso de la Cultura Negra de las Américas, convocado por la Fundación Colombiana de Investigaciones Folklóricas y liderado por Manuel Zapata Olivella. Un evento que marcaría un hito en los estudios sobre sociedades y comunidades afrodescendientes. Ese fue el tema de la mesa de debate que se abrió en el X Simposio Internacional Jorge Isaacs durante la jornada de la tarde del martes 30 de octubre, en el Auditorio Germán Colmenares.

En esta mesa participaron los docentes del Departamento de Historia de la Universidad del Valle Jairo Henry Arroyo Reina y Mario Diego Romero Vergara y la profesora Silvia María Valero, de la Universidad de Cartagena.

Como señaló este grupo de panelistas, en el Primer Congreso de la Cultura Negra de las Américas reunió en la ciudad a un grupo de intelectuales provenientes de Brasil, Estados Unidos, Ecuador, Panamá, entre otros países, que se habían articulado a su vez a los movimientos sociales de sus países de origen y que estaban pensando en temas afro.

En este evento se citaron intelectuales y representantes de organizaciones negras de América para realizar por primera vez un examen multidisciplinario de la problemática continental de la realidad social y de la cultura de los africanos y sus descendientes en América. El Congreso fortaleció los movimientos de las negritudes que se fueron consolidando al terminar la década de los 70.

Para el profesor Arroyo Reina, hablar de una cultura negra de las Américas, como reza el nombre del evento, era pensar que había una sola cultura homogeneizada y que no se expresaba así en la práctica. Para este docente, la cultura afrodescendiente tiene una historia llena de coyunturas, a través de la cual sus miembros han tratado de representarse e identificarse.

Fue gracias a ese congreso que Cali posicionó un debate importante para la región porque permitió el reconocimiento de las comunidades afro estaban construyendo su percepción de identidad.

El profesor Mario Diego Romero Vergara destacó que el Primer Congreso de la Cultura Negra de las Américas marcó un precedente del cual hoy somos protagonistas porque su realización permitió pensar procesos y comunidades invisibilizados. Aclaró que en aquel entonces, la antropóloga colombiana Nina S. de Friedemann, pionera de los estudios afro, se preguntaba por qué las ciencias sociales no estudiaban las sociedades afro. Para ella, en ese momento, en la historiografía colombiana no había un corpus sólido sobre las comunidades y sociedades negras.

El profesor Romero Vergara sostiene que en ese momento había muy pocos estudios que abordaran estas temáticas. Algunos acercamientos se habían dado desde aspectos económicos, en tanto fuerza de trabajo, pero lo étnico racial estaba invisibilizado, aún no era considerado por los académicos del momento. Aparecieron trabajos en Perú, Venezuela y Ecuador que aún no abordaban los temas sociales.

La literatura que se estaba produciendo en regiones como el Valle del Cauca y Chocó permitió el abordaje desde perspectivas históricas y antropológicas sobre las comunidades afro.

Dice Romero Vergara que en la década de los 70, el historiador Germán Colmenares produjo dos obras que indabagan por los orígenes de las sociedades afro de la región y que era muy probable que en ese mismo momento Manuel Zapata Olivella estuviera en proceso de escritura de su obra “Changó, el gran putas”.

Se estaban dando trabajos en toda Latinoamérica, pero fue el Primer Congreso de la Cultura Negra de las Américas el motor que impulsó a una generación que asistió a procesos sociales y desarrollos culturales que permitieron vincular la academia.

Este evento impulsó un examen de varias disciplinas de las realidades sociales de la región y además de la formación de centros de estudios y movimientos negros interesados en descubrir sus raíces y reafirmar su identidad.

Jairo Henry Arroyo Reina es licenciado en Historia, especialista en Docencia Universitaria y magíster en Ciencias de la Organización de la Universidad del Valle. Mario Diego Romero Vergara es licenciado en Historia y magíster en Historia Andina de la Universidad del Valle y doctor (Ph.D.) en Historia de la Universidad de Huelva, España.

Lanzamiento del archivo Germán Guzmán Campos

Al estudio y análisis de la violencia y conflicto armado en Colombia dedicó su vida el investigador colombiano Germán Guzmán Campos, autor de los libros ‘Sociología Rural’, ‘La Violencia ¿un fenómeno colombiano?’, ‘Camilo: Presencia y Destino’ y ‘Tres estamentos de poder en Colombia’, entre otros.

Guzmán Campos junto a Orlando Fals Borda y Eduardo Umaña Luna fue coautor de las obras ‘La Violencia en Colombia’, ‘La Familia y la Ley en Colombia. Aspectos socio-jurídicos de la familia en Colombia’.

Por su trabajo como investigador se convirtió rápidamente en un referente del estudio de los conflictos sociales del país y hoy es recordado por haber ejercido como sacerdote y ser elevado a la dignidad de monseñor por Su Santidad el Papa Juan XXIII quien lo nombró como su camarero secreto.

Fue por medio de la iglesia católica, la cual lo designó como el único sacerdote miembro de la Comisión Gubernamental Investigadora de las Causas de la Violencia, nombrada en 1958 por el Presidente Alberto Lleras Camargo, que conoció profundamente las causas de la violencia y recolectó una valiosa serie de testimonios, fotografías y documentos que serían la base para el libro ‘La violencia en Colombia’.

Estas fueron algunas de las ideas expuestas en el lanzamiento del archivo virtual ‘Germán Guzmán Campos’ y presentación del libro ‘Tres estamentos de poder: Colombia Siglo XX’ publicado por el Colegio de Posgraduados de México y la Universidad del Valle.

El evento fue celebrado como un homenaje a este reconocido investigador de las ciencias sociales y se realizó en la programación de Charlas de los Viernes en el Auditorio Antonio J. Posada en el campus de Meléndez.

En calidad de conferencista invitado estará Fernán González González, Ph.D. en Historia de la Universidad de California, Berkeley.

Germán Guzmán Campos, nacido en San Antonio, Tolima, Colombia el 19 de diciembre de 1912. Fue un persistente y sensible investigador, a lo largo de toda su vida y una referencia obligada en los estudios sobre los conflictos en Colombia con su trabajo pionero: ‘La Violencia en Colombia’. Libro producido en compañía de Orlando Fals Borda y Eduardo Umaña Luna.

Por su controvertida labor de denuncia social y política, en septiembre de 1968 se vio obligado a radicarse en México donde fue profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM e investigador del Instituto de investigaciones Sociales de la misma universidad. Durante 1973 y 1978 fue consultor del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Tegucigalpa – Honduras. En 1982 viajó nuevamente a México invitado como profesor e investigador en la Universidad Autónoma Chapingo. Allí murió en una cirugía de corazón abierto en la ciudad de México el 13 de septiembre de 1988.

Trayectoria Germán Guzmán Campos 

Concierto Huellas de africanía en la música brasileña y colombiana

Como parte del X Simposio Internacional Jorge Isaacs, se celebrará el concierto Huellas de africanía en la música brasileña y colombiana, este jueves 1 de noviembre, a las 7:30 p.m., en la Sala Beethoven del Conservatorio Antonio María Valencia, ubicado en el Instituto Departamental de Bellas Artes. La entrada es libre.

El concierto estará a cargo de Andrea Albuquerque Adour Da Câmara, maestra de música y canto de la Universidad Federal de Río de Janeiro, y Viviane Sobral, destacada pianista de la Escuela Nacional de Música; también participará en la marimba el maestro Héctor Javier Tascón Hernández, del Instituto Departamental de Bellas Artes.

El repertorio de música brasileña estará constituido mayoritariamente por composiciones de procedencia oral, será acompañado con la marimba para evidenciar cómo la música tradicional del Pacífico colombiano puede ser trasladada a otros escenarios.

'Ritual y Carnaval' en la Feria Internacional del Libro de Cali

Como parte del espacio Universidades en la Feria, una de las actividades con las que arrancó la Feria Internacional del Libro de Cali, se llevó a cabo el Lanzamiento del Libro 'Ritual y Carnaval: Sincretismo en el carnaval de Barranquilla', cuyo autor es el profesor del Departamento de Artes Visuales y EstéticaJavier Mojica Madera.

En el libro, a través de fotografías y textos críticos, Javier Mojica devela desde su interior los semblantes y rituales del Carnaval de Barranquilla, evidenciando las circunstancias culturales que convergen en este territorio e instituyendo una característica particular que sintetiza la condición del hombre caribe.

Esta publicación hace parte del Programa Editorial de la Universidad del Valle y es uno de los resultados del proyecto de investigación-creación 'Carnaval de Barranquilla: Huellas de la africanía' que adelantó el profesor Mojica.

Como parte de los resultados también se encuentran la Exposición fotográfica 'Miradas de Carnaval', que se exhibió la Sala Mutis de la Biblioteca Mario Carvajal en el año 2016 y un documental, el cual se puede adquirir junto con el libro.

El profesor Javier Mojica es Doctor (Ph.D.) en bellas artes de la Universidad Politécnica de Valencia -España y maestro en artes visuales de la Universidad Nacional Autónoma de México. Durante su trayectoria académica y artística ha realizado múltiples exposiciones, entre las que se encuentran “ARCO” en la Xarxa de la Diputación de Valencia- España, la exposición itinerante por el territorio colombiano con el Banco de la República “Viaje sin Mapa” y “Mandinga sea” en el Museo de Antioquia de Medellín.

Egresado de economía, nuevo gerente de 4-72

El economista egresado de la Universidad del Valle Carlos Andrés Rebellón fue nombrado por la junta Directiva Servicio Postal Nacional como gerente del operador postal 4-72

Tomado de La República

El nuevo gerente ha hecho parte de la CRC y de la Superintendencia de Servicios Públicos

Así lo confirmó la organización por medio de un comunicado, en el cual destacó los más de 15 años de experiencia en el sector de telecomunicaciones. Entre otros cargos, ha sido asesor de la Comisión de Regulación de Comunicaciones, director técnico de la Superintendencia de Servicios Públicos y asesor de UNE EPM Telecomunicaciones.

“El nuevo Gerente de 4-72 tiene maestrías en economía ambiental y economía de la Universidad de Los Andes; y en gerencia de comunicaciones de la Universidad de Strathclyde de Glasgow”, resaltó el comunicado.

 

Blanco Porcelana, en la reapertura del Salón Yemayá

Con ocasión del X Simposio Internacional Jorge Isaacs, abrió en la Biblioteca Mario Carvajal de la Universidad del Valle la cuarta edición del Salón Yemayá, un espacio de exposición de las artes afrocolombianas.

El Salón Yemayá es un proyecto cultural que la universidad recuperó, consciente de la importancia de ofrecer un espacio expositivo a las artes afroamericanas, incluido desde luego, las afrocolombianas. Artes que son el resultado de la actividad de los artistas del Caribe y de nuestros dos continentes que asumen el legado africano, lo renuevan y actualizan en términos contemporáneos.

Los artistas que hacen parte de este salón promueven un renacimiento cultural que asume la expresión de los conflictos, las exigencias y las esperanzas que el presente depara a los afrodescendientes, contando con el pasado del que aún intenta separarlos el colonialismo residual que aún padecen.

Una de las invitadas a la reapertura del Salón es la artista Margarita Ariza, decana de la Facultad de Artes Visuales del Instituto Departamental de Bellas Artes. Ella participa con Blanco Porcelana, el polifacético proyecto con el cual saca a la luz el racismo subyacente en nuestra sociedad, el racismo que se niega a decir su nombre, y que permea tanto los usos y las costumbres como al lenguaje cotidiano, cargándolo de expresiones que desprecian y ofenden a aquellos cuya piel no tiene un color “blanco de porcelana” y que, de manera paradójica, son usadas por muchos de los que tienen piel oscura.

“Blanco Porcelana trabaja a partir de elementos muy sencillos y que podrían pasar desapercibidos, pero que tienen alto contenido político: las prácticas de belleza aprendidas en casa, las frases familiares que se dicen y las historias personales en relación con el color. Se cuestiona la aspiración de blancura vigente en nuestras cabezas, en nuestra sociedad. Tenemos una carga histórica que repetimos y se reflejan en nuestros prejuicios e imaginarios” señaló durante la apertura del salón.

La artista explicó que la mayoría de los elementos que componen su exposición aluden a la infancia, “un momento en que se asimilan todas las construcciones culturales y los mensajes que van directo a la construcción de la subjetividad”. Para Ariza, este trabajo es una relectura de su historia personal que se cruza y da una visión de la sociedad.

El hecho de que Margarita Ariza haya recurrido al análisis de su propia experiencia personal, involucrando a destacados protagonistas de su escena familiar, es una prueba de cuán importante ha sido para ella este proyecto y de cuánto coraje le fue requerido para ahondar en dramas que también afectan su intimidad.

El salón incluye además obras de siete artistas que respondieron al llamado de Ariza de pintar un retrato de Juan José Nieto Gil, el primer presidente negro de Colombia. Y obras de arte africanas de la Colección Bertrand de Univalle, con el propósito, en primer lugar, de mostrar cuán altos han sido los logros de las culturas africanas en el ámbito de las artes para acallar a quienes siguen despreciándolas. Y en segundo, de probar que en África las culturas llamadas tradicionales aún son fecundas y actuantes: las piezas expuestas, aunque sometidas a patrones consuetudinarios, fueron realizadas en la segunda mitad del siglo XX”.

Margarita Ariza dirige el grupo de investigación Aisthesis: Teoría y Creación. Trabajó como coordinadora del área de Educación Artística de la Dirección de Artes del Ministerio de Cultura. Dirigió el Proyecto Industrias Culturales de Cali, del Banco Interamericano de Desarrollo operado por Comfandi.

Ha trabajado en el área de curaduría del Museo de Arte Moderno de Bogotá y en el área de educación del Museo de Arte Moderno de Barranquilla. Ha sido docente en universidades como la Javeriana de Cali, Icesi y la Escuela de Artes y Letras de Bogotá.

El Salón Yemayá realizó en la sala Mutis de su Biblioteca Central, tres ediciones. La primera dedicada a artistas afrocubanos, la segunda a artistas afrobrasileños y la tercera al notable trabajo de documentación fotográfica de las comunidades afro del litoral Pacífico, realizado por François Dolmestch en la segunda mitad del siglo pasado.

Esta exposición estará abierta al público en la Sala Mutis de la Biblioteca Mario Carvajal hasta el 13 de noviembre.

‘Changó, el gran putas’, en Cali

El X Simposio Internacional Jorge Isaacs estará dedicado a la vida y obra de Manuel Zapata O.

Por Fabio Martínez, profesor de la Escuela de Estudios Literarios
Publicado en El Tiempo

Conocí a Manuel Zapata Olivella en una fiesta folclórica que realizó su hermana Delia en su casona del barrio La Candelaria de Bogotá. Allí, rodeado de músicos, escritores y amigos, estaba el autor de ‘Changó, el gran putas’, la novela que nos habla del viaje cruel y ominoso de los negros africanos a América.

Nacido en Santa Cruz de Lorica, un bello pueblo situado a orillas del Sinú, Manuel comenzó a descollar en los años sesenta con las novelas ‘Tierra mojada’, ‘La calle 10’ y ‘En Chimá nace un santo’.

El autor loriquero, quien había estudiado Medicina en la Universidad Nacional, fue receptivo al movimiento negro internacional que en aquellos años era comandado por el intelectual senegalés Leopoldo Sedar Sengor y el poeta martiniqués Aimé Césaire.

Fueron Sengor y Césaire quienes en París reivindicaron por primera vez el concepto de ‘negritud’. “Quien no me comprenda, no comprenderá el rugido del tigre”, dice Césaire para reivindicar sus orígenes afros.

Según el investigador Luis Carlos Castillo, en el año de 1943, un grupo de intelectuales negros del Caribe y el Pacífico conformaron el Club del Negro, como una manera de reivindicar la africanidad invisibilizada por las élites colombianas que siempre se han creído ‘blancas’ y herederas en línea directa de la Casa de Lara de España.

En el grupo figuraban los jóvenes caribeños Manuel y Delia Zapata y los intelectuales del Pacífico caucano Helcías Martán Góngora, Marino Viveros, Adolfo Mina y Natanael Díaz.

Zapata Olivella fue uno de los pioneros en hacer conciencia sobre la presencia de la cultura negra en Colombia, y el rico aporte que esta le ha brindado al país. Junto con su hermana Delia fueron los primeros en establecer el puente cultural entre el Caribe y el Pacífico.

En 1963, Delia Zapata fue coreógrafa y directora del cuerpo de danza del Instituto Popular de Cultura de Cali (IPC), y Manuel realizó en 1977, en esta misma ciudad, el Primer Congreso de las Culturas Negras de las Américas.

A diferencia de la obra de Gabo, donde escasean los negros, la presencia de la etnia afro en la obra literaria de Zapata Olivella es rica y copiosa. Lo podemos apreciar en sus libros ‘La calle 10’, ‘Chambacú, corral de negros’ y ‘El fusilamiento del diablo’.

Pero es en ‘Changó, el gran putas’ donde la impronta afro queda plasmada en una de las mejores novelas de la literatura hispanoafroamericana, como afirma el editor español Basilio Rodríguez Cañada.

El libro comienza con un poema épico donde se reivindica el panteón africano que viene de la cultura yoruba, y donde Changó, el dios de la guerra, el fuego y los tambores, es el orisha protagonista de la novela.

En 2003, la Universidad del Valle le otorgó a Manuel Zapata Olivella el doctorado ‘honoris causa’.

El X Simposio Internacional Jorge Isaacs (del 29 de octubre al 2 de noviembre), que dirige el académico Darío Henao Restrepo, estará dedicado a la vida y obra del escritor de Lorica, quien supo mantener el legado afro en el país y establecer el puente intercultural que existe entre el Caribe y el Pacífico colombianos.

Conferencia - Concierto Dúo para violín y piano

El concierto - conferencia 'Dúo ar. co. Música académica latinoamericana para violín y piano' se realizará el próximo jueves 01 de noviembre en el auditorio Carlos Restrepo del edificio E15 a las 4:00 p.m.

La conferencia, coordinada por la Escuela de Música, tiene como objetivo presentar los resultados de investigación de las maestras Tatiana Tchijova y Dora de Marinis, quienes con su amplia trayectoria han articulado una propuesta de investigación y práctica del repertorio musical académico latinoamericano para violín y piano.

Tatiana Tchijova, docente de la Escuela de Música resalta que, con este trabajo, “Se involucraron con las obras para Violín y Piano de los compositores latinoamericanos de los siglos XX y XXI que representan no solo la tradición enraizada en las corrientes nacionalistas propias de cada país, sino también los estilos contemporáneos y de vanguardia. Se trata de brindar a las jóvenes generaciones de músicos y público en general, espacios de intercambio entre intérpretes y creadores musicales, además de ampliar, consolidar y construir nuevos públicos”.

La Profesora Tatiana Tchijova también es directora del Festival de Música de Cámara de Guadalajara de Buga, cuya quinta versión se realizará del 08 al 11 de noviembre y tendrá como invitada internacional a la pianista argentina Dora de Marinis.

DORA DE MARINIS

Egresada de Música, especialidad Piano de la Universidad Nacional de Cuyo, Argentina y de la Musikhochshule des Saarlandes en Alemania, donde obtuvo su Maestría en Interpretación Pianística.

Como pedagoga desde 1980 ha desarrollado una intensa actividad en la Facultad de Artes y Diseño de la Universidad Nacional de Cuyo, donde ha formado discípulos de destacada trayectoria no solo pianística, sino también en Investigación musicológica e interpretativa, campo de la Investigación artística creado por ella.

Ha creado y dirigido el programa de Maestría en Interpretación de Música Latinoamericana del S. XX de la Universidad Nacional de Cuyo, en donde también se ha desempeñado como directora de Investigación y Desarrollo, asesora de Relaciones Internacionales y Cooperación Internacional.

En 1994 creó y dirigió el Grupo “Ostinato”, para el estudio y difusión de la Música Argentina para Piano.

De Marinis ha dictado cursos, seminarios y clases magistrales sobre Música Latinoamericana del siglo XX en connotadas universidades de Argentina, Canadá, Estados Unidos, México e Inglaterra

Como concertista ha llevado a cabo 65 Conciertos con Orquestas Sinfónicas, más de 200 recitales como solista de piano y más de 600 en Música de Cámara.

Desde 2010 y durante seis temporadas consecutivas ha dirigido el Festival Internacional “Música Clásica por los Caminos del Vino”, posicionándolo como uno de los más destacados en su género.

TATIANA TCHIJOVA

Tatiana Tchijova es directora de los programas académicos de Música y Licenciatura en Música. Cuenta con un doctorado en Artes y es magister en violín del Conservatorio Estatal de San Petersburgo (Rusia). En su tesis de doctorado abordó la obra del compositor colombiano Antonio María Valencia.

Es miembro de la Asociación de Procultura de San Petersburgo. Dentro de su labor pedagógica se ha desempeñado como profesora de Violín en el Colegio Musical de M. Rostropovich en Rusia y desde el año 1994 como profesora de Violín y conjunto de Cámara en la Escuela de Música de la Universidad del Valle.

Es directora artística de la Fundación Camerata Alférez Real de Cali. Ha ofrecido recitales de música de cámara en Rusia, Polonia, Serbia, Venezuela, Guatemala, Colombia, Argentina y Cuba con artistas renombrados como Harold Martina, Tatiana Pavlova y Dora De Marinis. Desde 2010 es profesora invitada de violín y música de cámara en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad del Atlántico y del Departamento de Música de la Universidad del Norte, en Barranquilla.

PROGRAMA

• LUIS GIANNEO (Argentina, 1897-1968)

Siete Piezas infantiles para Violin y Piano

- Vidala

- Canción incaica

- Chacarera

- Canción de cuna

- Zapateado

 

• CELSO GARRIDO LECCA (Perú, 1926)

Danzas Populares Andinas para Violín y Piano.

 

• HEITOR VILLA-LOBOS (Brasil, 1887-1959)

Sonata-Fantasía #2 para Violín y Piano.

-Allegro non troppo

-Largo

-Allegro