“Para mi es una sorpresa este reconocimiento de parte de mis compañeros, egresados y de estudiantes”, dijo la profesora Guillermina Mesa Cobo durante el homenaje que le tributó el Instituto de Educación y Pedagogía de la Universidad del Valle, como parte de la celebración de los 25 años de los programas académicos de Profesional y Tecnología en Recreación.Este acto se realizó este jueves 23 de febrero, a las 4:00 pm, en el Auditorio Diego Delgadillo del Campus de San Fernando.
“Este también es un homenaje a otra pionera, Amanda Lalinde de Castro y a una gran cantidad de personas que contribuyeron a la creación de este programa como Harold Zangen Janeck, fundador de la Corporación para la Recreación Popular; las directivas de ese momento, el exrector Harold Rizo Otero y el exvicerrector académico Álvaro Campo Cabal; Hernando Rivera, quien era decano de la Facultad de Educación”, agregó la docente Mesa Cobo.
“Esta es una celebración de la memoria de unas personas que apostaron y creyeron que la recreación es muy importante en un país, como el nuestro, que es una estrategia pedagógica que media en procesos conflictivos con dos herramientas, además de la lengua materna: lo lúdico y lo creativo”, enfatizó.
El homenaje estuvo presidido por el vicerrector de bienestar universitario Édgar Quiroga Rubiano; el secretario general Luis Carlos Castillo y el director del Instituto de Educación y Pedagogía -IEP, Rafael Ríos Beltrán.
“Los aniversarios son una oportunidad para mirar hacia atrás y ver con sabiduría de nuevo el horizonte” dijo el profesor Ríos Beltrán. “En la consolidación de este programa ha sido decisiva la participación de la profesora Guillermina Mesa; ella le ha aportado a través de un trabajo sin medida e incansable, dando como resultado un campo de formación profesional y académica como la recreación”.
El director del IEP señaló que uno de los grandes aportes de la profesora Mesa Cobo es la comprensión de la recreación como más que volver a crear. De ahí el énfasis en su producción intelectual, en hacer comprender el carácter polisémico de la recreación.
La profesora Mesa Cobo es fundadora de los programas académicos de Profesional y Tecnología en Recreación, así como del Grupo de Investigación en Educación Popular. A lo largo de su trayectoria académica y profesional, ha desarrollado una excelente y destacada labor como docente e investigadora.
Guillermina Mesa Cobo es tecnóloga en recreación del Centro de Investigaciones en Recreación Dirigida; licenciada en educación con énfasis en literatura de la Universidad Santiago de Cali; magister en Educación de Adultos de la Universidad de Barcelona y doctora (Ph.D) en Filosofía y Ciencias de la Educación de la Universidad de Barcelona.
La Facultad de Ciencias de la Administración de la Universidad del Valle entregará reconocimientos a los estudiantes de sus programas académicos a los que el Ministerio de Educación Nacional les otorgó el “Premio Saber Pro”, por estar entre los más altos puntajes en el examen de estado de calidad de la educación superior, en las pruebas de competencias genéricas y específicas SABER PRO, realizado en el año 2015.
El resultado de la pruebas realizadas en 2015, se dio a conocer en enero de 2017.
Este acto de reconocimiento se realizará este martes 28 de febrero, a las 5:30 p.m. en el Auditorio Diego Israel Delgadillo, Campus de San Fernando.
El Premio Saber Pro fue otorgado a Carolina Capera Osorio, Edwin Ricardo Lucumí Rivas, Kelly Gómez Muñoz y Diana Johanna Volpe García del programa de Contaduría Pública; Natali Estefania Ramírez Blandón de Tecnología en Administración de Empresas Turísticas y Hoteleras de la Sede Buga; Lizeth Carolina Mamian y Henry Alejandro Gutiérrez Flórez del programa de Administración de Empresas y Ángela Patricia Morante Consuegra del programa de Comercio Exterior.
Este reconocimiento nacional es resultado de las políticas, programas y proyectos que se generan frente a la formación como eje misional de la Universidad y que, como afirman los estudiantes premiados, evidencia el alto nivel académico de los profesores, el diseño de una malla curricular con un gran componente interdisciplinar, el trabajo comprometido de los grupos de investigación y el acceso al conocimiento a través de bases de datos.
Para ellos, este premio representa un mérito a nivel profesional, un compromiso con la institución y una recompensa al trabajo desarrollado a lo largo de la carrera.
“Es un orgullo saber que no me equivoqué en la selección de la institución y la carrera para mi formación profesional, es una gran satisfacción sobresalir entre tantos profesionales, y poder retribuir a mi familia su apoyo y respaldo en mi proceso de formación. A nivel personal es lo máximo”, menciona Ángela Morante Consuegra, hoy egresada de Comercio Exterior.
Para Henry Gutiérrez, estudiante de Administración, es importante estar al tanto de lo que sucede en el país y en el mundo con respecto a la economía, la política y los sucesos sociales; estos elementos son claves para entender temas de actualidad y también al momento de responder numerosas preguntas de la prueba.
Así mismo, Kelly Gómez Muñoz, estudiante de Contaduría Pública, invita a los estudiantes a que vivan y aprovechen los espacios que la Universidad ofrece por fuera de las aulas: los foros, conversatorios, ciclos de lectura y grupos estudiantiles, son espacios académico-reflexivos que invitan a la discusión sobre aspectos disciplinares, formativos y sociales. “Los espacios están, la Universidad los ofrece, hay que tomar la iniciativa y participar de ellos”, dice.
La Universidad del Valle y el Museo La Tertulia invitan a la presentación del libro “Mis Paisanos” del periodista Alfonso Bonilla Aragón, fallecido en 1979, que se realizará el próximo miércoles primero de marzo, a las 7:00 p.m. en la Cinemateca del Museo La Tertulia. El libro editado por el Fondo Editorial de la Universidad del Valle es una recopilación de perfiles de personajes vallecaucanos de mediados del siglo XX, realizada por su hija Ximena Bonilla.
Durante el acto se realizará un conversatorio sobre periodismo y redes sociales, en el que participarán María Elvira Bonilla, directora del portal Las 2 Orillas; Luis Guillermo Restrepo, director de Opinión de El País y Rosa María Agudelo, directora del Diario Occidente y el profesor Hernán Toro de la Escuela de Comunicación Social. El conversatorio contará con la moderación de Oscar López Pulecio, asesor de la Rectoría de la Universidad del Valle.
Los cambios en el ejercicio periodístico frente a la aparición de las redes sociales, la transformación del quehacer profesional en este nuevo panorama, los retos éticos que representa el control de la información y la construcción de pos-verdades, son algunos de los temas objeto de reflexión y análisis, en el conversatorio.
El libro ´Mis Paisanos´ de Alfonso Bonilla Aragón, recoge artículos sobre destacadas figuras, empresarios, intelectuales y gobernantes que marcaron los acontecimientos sociales de la región y del país en los años 50 y 60 del siglo pasado.
Alfonso Bonilla Aragón fue un importante y destacado periodista y escritor colombiano. Su trayectoria de más de 30 años de experiencia en prensa y publicación de obras escritas de gran calidad lo convirtió en un símbolo de Cali y el Valle del Cauca.
Fue abogado de profesión, pero su vocación fue el periodismo. “Bonar”, como era conocido, se forjó un estilo propio para relatar la vida de Cali y ponderar el civismo, un sentimiento que consideraba adormecido y que invitaba a volver a despertar
Bonilla Aragón fue uno de los artífices de la primera Feria de Cali y participó activamente en la candidatura y posterior organización de los VI Juegos Panamericanos, en 1971; se desempeñó como concejal de Cali, diputado de la Asamblea del Valle, director de la Oficina Regional de Fenalco, en Cali, Secretario Ejecutivo de la Unidad de Acción Vallecaucana, funcionario de la Embajada de Colombia en Quito y Ministro Consejero de la Embajada de Colombia en Río de Janeiro y de la Embajada de Colombia en Buenos Aires. Fue uno de los fundadores del Museo la Tertulia, razón por la cual se ha escogido este escenario para el acto que es de entrada libre.
Tomado de EL ESPECTADOR
En 1994, la llamada “Misión de sabios” propuso, entre diversas tareas para alcanzar el desarrollo en Colombia, adoptar una política de Estado que impulsara a largo plazo el avance de la ciencia, la tecnología y la innovación; sin embargo, como sucedió con la mayoría de sus propuestas, se hizo exactamente lo contrario: leyes, planes e incluso documentos aprobados por el Consejo Nacional de Política Económica y Social (documentos Conpes) cayeron al vacío o tropezaron con una voluntad política ajena a los compromisos presupuestales.
En la sucesiva era de los planes nacionales de desarrollo, la reducción paulatina del presupuesto para la inversión en ciencia y tecnología se convirtió en historia repetida. En lugar de su incremento, algunos planes invitaron incluso a “racionalizar los escasos recursos públicos” o a “incentivar la inversión privada”, que ya se conocía ajena.
Álvaro Uribe Vélez, como candidato, prometió en su campaña de 2002 dedicar el 1% del Producto Interno Bruto (PIB) a la investigación. No lo cumplió como presidente. En su Plan de desarrollo se propuso alcanzar el 0,6%, pero tampoco lo logró. Por el contrario, durante su primer gobierno, los recursos para Colciencias se recortaron en más de la tercera parte, y se pasó de 81 mil a 52 mil millones de pesos por año. En valores constantes, la caída superó el 40% y se destinó más dinero a los casinos militares que a la investigación científica.
Mientras países como Estados Unidos y Corea destinaban recursos equivalentes al 3 y 4% de su PIB, en Colombia se destinó el 0,23% del PIB a ciencia y tecnología, en tanto que la inversión privada apenas alcanzó el 0,078%. Al finalizar el segundo mandato de Uribe Vélez, la participación del PIB en el sector alcanzaba apenas el 0,16%.
En 2011, bajo el Gobierno Santos y con la aprobación de la reforma constitucional de regalías, se creyó alcanzar una dedicación del 0,5% del PIB para ciencia, tecnología e innovación; sin embargo, la esperanza se desinfló precipitadamente. Con el propósito de descentralizar los recursos, la reglamentación para su distribución superpuso el poder regional a las necesidades nacionales de la producción académica y científica, y no logró garantizarse a plenitud la calidad de los proyectos ni la eficiencia o relevancia de las inversiones.
En teoría, el sistema orientó el porcentaje dispuesto de las regalías a una supuesta “innovación para la competitividad”, que pregonaba el esquema de propiciar la inserción exitosa del país en los tratados de libre comercio y no en las realidades primarias de la investigación científica y tecnológica para la educación y la organización productiva. Al final, la selección de los proyectos quedó en manos de los gobernadores y el papel de Colciencias se redujo al otorgamiento de un aval de calidad. No hubo convocatorias públicas ni concursos en derecho y mérito; no se trazaron horizontes ni existió tampoco una visión nacional clara; no se le dio “juego” a la investigación en educación y pedagogía ni a las ciencias básicas. En consecuencia, el sistema generó un déficit de ejecución basado no en la falta de calidad de muchos proyectos, que no lograron presentarse por la negativa de los gobernadores que privilegiaban sus propias ideas y planes de desarrollo o, también hay que decirlo, por la avidez de mermelada que podía esparcirse con la administración de algunos proyectos admitidos.
Cerca de un billón y medio de pesos sin ejecutar reposa hoy en las arcas del Estado y constituye, sin duda, un rubro nada despreciable; sin embargo, la propuesta presentada el 28 de enero por el presidente Santos a una cumbre de gobernadores es dedicar tal fondo a la construcción de vías terciarias.
Craso error. En los años ochenta, cuando llegaron los primeros computadores de escritorio IBM a Colombia, un pequeño empresario me contaba su dilema: comprar computadores o ampliar la planta física de su industria. Lo resolvió con lógica: los computadores le darían con el tiempo para una nueva edificación, mientras los ladrillos no podrían darle después para los computadores.
Las innovaciones, sean en productos o en procesos tecnológicos, son consecuencia de la creatividad, pero, sobre todo, de inversiones en investigación y desarrollo, ciencia y tecnología. Por supuesto, como enseñan los economistas, es difícil esperar grandes inversiones en innovación, a menos que haya empresas con gran capacidad de financiamiento que requieran desarrollar e incorporar nuevos productos a su oferta para no perder mercado, o haya subsidios o apoyos estatales claros que garanticen la rentabilidad de dichos desarrollos.
En Colombia no tenemos empresas como las chinas que permiten tasas mayores de crecimiento con tasas mayores de inversión, pero sí tenemos ahora la posibilidad irrepetible de entregar una inversión estatal considerable a proyectos de investigación que aseguren un cierto crecimiento económico en el horizonte, y, para ello, hay que reforzar lo que se tiene: la universidad y, particularmente —porque se trata de recursos públicos—, la universidad pública. Tal ha sido el modelo para el desarrollo alemán adoptado en la “Estrategia de Lisboa” para Europa: enfoque más amplio en las políticas de innovación, gestión de la propiedad intelectual, formación de recursos humanos calificados para la investigación, cambio organizacional en las empresas y patrones de crecimiento sostenibles ambiental y socialmente. Dicho modelo advierte, igualmente, la necesidad de relacionar la investigación científica con los doctorados y la construcción de una cultura científica e investigativa en todos los niveles de la educación.
No hay que endeudarse, entonces, para una “Colombia científica”, como también proyecta hacerlo el Gobierno nacional. Con las regalías tenemos un primer “plante”, como se expresan, con sabiduría, los campesinos. Ese billón y medio debiera tener otro destino: la universidad pública, y un solo objetivo: su inversión exclusiva en ciencia, tecnología e innovación.
La Universidad del Valle instaló 41 nuevos bicicleteros con capacidad para 15 bicicletas cada uno. De éstos 31 se instalaron en el Campus de Meléndez y diez en el Campus de San Fernando.
Los nuevos bicicleteros pintados de color rojo, se adquirieron por un costo cercano a los 97 millones de pesos y complementan los 25 que ya estaban instalados en el Campus de Meléndez y los seis en el Campus de Sanfernando.
Se contempla la adquisición de 30 bicicleteros más para instalar en las nueve sedes regionales de la Universidad
La adquisición de bicicleteros es producto del trabajo conjunto entre la Vicerrectoría Administrativa de la UNiversidad y un grupo estudiante usuarios de las bicicletas. Estos dispositivos se instalaron acorde con la demanda de estacionamientos para bicicletas en los dos campus ubicados en Cali.
Para un mejor y adecuado uso de los bicicleteros se recomienda dejar las bicicletas atadas con cadena y candado y pasarle revista cada vez que sea posible.
Andén paralelo
Coincidiendo con la instalación de los nuevos bicicleteros también se terminó la construcción de los dos primeros tramos de un andén paralelo a la Avenida Garcés Giraldo, de mil doscientos metros cuadrados, con un costo ligeramente superior a los 190 millones 210 mil pesos.
El primer tramo del mencionado andén se inicia en la esquina del cruce de la calle que viene desde la portería del ingenio hasta empatar a la Garcés Giraldo y termina a la entrada del parqueadero de Ingeniería Eléctrica.
El Segundo tramo de anden paralelo a la Avenida Garcés Giraldo tiene de 480 metros cuadrados y va desde la entrada del parqueadero de Ingeniería Eléctrica hasta la bahía de entrada al Edificio de Administración Central y tuvo un costo de 124 millones 297 mil pesos aproximadamente. Adicional a este anden también se construyó un paso peatonal desde donde termina el tramo hasta empatar con el edificio sede del Departamento de Ingeniería Civil y Geomática
La construcción del andén inició en diciembre del año pasado y se entregó en enero de 2017.
De igual manera se entregó la reestructuración de los senderos peatonales que conectan la Cafetería Central con los edificios aledaños y que hacían parte de las antiguas residencias universitarias.
La construcción de los andenes y senderos peatonales fue de 1696 metros cuadrados y tuvo un costo de 314.507 millones de pesos.
Los bicicleteros y la construcción de andenes y caminos peatonales hacen parte de la política ambiental y cultura vial que se viene desarrollando en la Universidad del Valle, desde la Sección de Sostenibilidad y Mantenimiento, en procura de fomentar o incentivar la bicicleta como medio de transporte ecológico.
El Grupo de Investigación Religiones, Creencias y Utopías del Departamento de Filosofía de la Universidad del Valle invita a la conferencia “Transformación postsecular de la relación entre religión y racionalidad”, que se realiza el lunes 6 de marzo, a las 3:00 p.m., en el Auditorio Germán Colmenares de la Facultad Humanidades.
El invitado es Carlos Miguel Gómez Rincón, profesor de la Universidad del Rosario -Bogotá.
La conferencia examinará la idea de un vínculo directo entre modernización y pérdida de plausibilidad de la creencia religiosa, se explorará la imagen contemporánea de la relación entre religión y racionalidad y se mostrará cómo no puede afirmarse que el avance de la ciencia conduzca a la secularización.
Ante la pregunta si la religión conlleva una mutua exclusión de religión y racionalidad, se examinarán las propuestas de J. Habermas y N. Wolterstorff, buscando criterios normativos para el diálogo entre racionalidades religiosas y no religiosas.
Carlos Miguel Gómez Rincón es profesional en Estudios Literarios y licenciado en Filosofía de la Universidad Javeriana, Bogotá; magister en Estudios de las Religiones de la Universidad de Lancaster, Reino Unido y doctor (Ph.D.) en Filosofía de la Religión de la Universidad Goethe en Frankfurt, Alemania.
Informes: Departamento de Filosofía
Tel. (57-2) 3212100 Ext. 3084 y 2370
Jean Pierre Rehm, director del Festival de Cine de Marsella, presidirá un encuentro con realizadores locales en La Escuela de Comunicación Social de la Universidad del Valle. Además coordinará la proyección de una película sorpresa, durante el encuentro.
Esta actividad, que se adelantará el lunes 27 de febrero desde las 2:00 p.m en el salón de audiovisuales del edificio 383 del Campus de Meléndez, hace parte de la muestra audiovisual que realiza Festival de Cine de Marsella, en el marco del año cruzado Colombia- Francia y que es apoyada por La Cinemateca de la Universidad del Valle, el colectivo La Nocturna, la Alianza Colombo Francesa, El Museo La Tertulia y Lugar a Dudas.
El FID Marseille es un festival de cine cuya particularidad reside en poner en cuestión las fronteras del documental y la ficción a través de una selección de películas hechas por cineastas, artistas y otros profesionales que están experimentando con formatos y lenguajes de representación audiovisual.
Jean Pierre Rehm es programador de cine, curador, crítico y teórico. Desde el 2001 es director del Festival de Cine de Marsella. Estudió literatura moderna y filosofía en la Escuela Normal Superior-ENS de París. Fue profesor de Cine e Historia y teoría del Arte, también trabajó para el Ministerio de Cultura de Francia en la delegación de artes plásticas.
El profesor de la Escuela de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de Colombia Leonardo Álvarez Yepes, fue el encargado de ofrecer la conferencia inaugural del semestre del programa académico de Arquitectura de la Universidad del Valle.
Durante el encuentro, que se llevó a cabo en el Auditorio Carlos Restrepo del Campus de Meléndez, Álvarez habló acerca de su proyecto “Edificio para la Facultad de Enfermería de la Universidad Nacional de Colombia: Forma Y Estructura”, con el cual obtuvo el primer puesto en la categoría Proyecto Arquitectónico de la XXV Bienal Colombiana de Arquitectura y Urbanismo 2016.
Estructura, iluminación, acústica, paisaje, armonía; aquí algunos de los puntos más destacados de la conferencia, narrados en la propia voz del arquitecto bogotano:
Aulas académicas más cálidas
El edificio que diseñé para la Facultad de Enfermería está construido en concreto ocre. Y es que la selección de este material permite que la condición térmica del espacio sea más cálida, lo que garantiza que un edificio público tenga más sentido de pertenencia en la medida en que la luz es amarilla, más hogareña, y no un edificio gris aplanado.
Esta decisión surgió de la experiencia de construir varios colegios distritales. Algunos de ellos se hicieron utilizando ladrillos muy oscuros, (esto debido a problemas con la licitación pública, ya que el constructor muchas veces argumenta que tal y cual inciso del contrato lo habilita para poner el ladrillo que quiere), y otros tantos utilizando ladrillos más claros. Esto evidenció que estos colegios, diseñados con los mismos espacios, son muy distintos. En los que están hechos con ladrillos más claros, el sentido de calidad es mucho mayor.
Es algo difícil de explicar en términos técnicos, pero siguiendo este ejemplo, cuesta lo mismo hacer un edificio más ‘clarito’ que uno más oscuro. Ya Salmona (Rogelio Salmona. Arquitecto. París 1929 - Bogotá 2007), nos había dado la experiencia de hacer esos edificios con ladrillos color arena: el Archivo General de la Nación, el Eje Ambiental de la Avenida Jiménez, el edificio de Posgrados de Ciencias Humanas Universidad Nacional.
Basta de Campus anacrónicos
En la ciudad universitaria debería existir, indistintamente de las condiciones de homogeneización por estética y acabados, una homogeneización por cultura y uso del espacio, que deberían ser las preocupaciones que en mayor medida deberíamos tener los arquitectos.
Como cualquier otra ciudad, debería propiciar la transformación constante, la ubicación de edificios con características diferentes y creo en la medida que seamos conscientes de eso, seguiremos construyendo un Campus moderno y no uno anacrónico, donde se entienda que los edificios deberían ser parte de una arquitectura del tiempo al que pertenecen.
Edificaciones hechas para recorrer, no para circular
En un edificio hay dos maneras de moverse: circular y recorrer. Circular es un problema funcional; recorrer, que es pasar sobre los mismos pasos, volver a caminar, se convierte en un componente fundamental en la arquitectura moderna, donde se adquiere una experiencia a partir del movimiento por el edificio, a partir de la interacción vivencial con las estructuras, con la luz, entre otros aspectos. El recorrido es un plus, no es el encargo, no incrementa las áreas, pero es la motivación de ser del edificio, el componente de énfasis en el proyecto.
De manera personal, ese plus es algo que se me convirtió en una especie de obligación; no puedo pensar un proyecto sin pensar que puedo dejar dispuesto allí un mecanismo que incite al recorrido, aunque a la vista de todos ese mecanismo pueda parecer un contrasentido, (baterías de baño en pisos distintos que no coinciden una sobre otra, o un amplio pasillo que separa dos escaleras de acceso).
Construir ideas propias, partiendo de buenos referentes
La arquitectura no se construye por actos de inspiración constante, por el contrario, en la medida en que hay más conciencia de ese acervo colectivo que se ha construido a lo largo de la historia, sobre todo en otras culturas, pues tenemos una cantidad muy grande de herramientas para pensar en las soluciones de los problemas de hoy.
Para mi fue muy importante pasar por la Maestría en Arquitectura, porque necesitaba en un momento determinado, cuando estaba acometiendo muchos proyectos, beber de unas fuentes más cercanas. Nuestro énfasis fue el análisis de proyectos, aspecto que es fundamental hablarlo con los estudiantes. Ahora bien, el tener conciencia de todos esos proyectos me ha permitido ser mucho más irresponsable con mirarlos y usar de ellos cargas organizacionales, profundas, tipológicas, y en ocasiones, hasta elementos literales; y a mi no me da miedo decirlo.
Conozco colegas que catalogan este ejercicio dentro de la larga discusión de la copia, y es que la copia es una lectura barata de esos referentes, sin embargo cuando te dedicas a leerlos con cuidado, la palabra copia, que tiene por demás una condición casi jurídica, se transforma, puedes utilizar, si lo prefieres, el término apropiación de referentes.
Actividades de natación, torneos deportivos relámpagos, cuenteros, poesía, baile y música hacen parte de la programación de la Bienvenida de Semestre que realiza la Vicerrectoría de Bienestar Universitario de la Universidad del Valle.
Esta jornada deportiva, recreativa y cultural se realizará este viernes 24 de febrero, a partir de las 10:00 am, en el Campus de Meléndez e inicia con una demostración de actividades subacuáticas que se prolongará hasta las 2:00 p.m.
También se presentarán exhibiciones de artes marciales, en los alrededores del Coliseo Alberto León Betancur y competencias de atletismo en la pista atlética.
De 5.00 a 10.00 p.m., en una tarima especial se presentarán los cuenteros, grupos de danza, poesía y termina con la presentación de la Orquesta de la Universidad.
La Bienvenida de Semestre en el Campus de San Fernando será el viernes 3 de marzo, a partir de las 10:00 am, en el Centro Deportivo Universitario de dicho campus, con un mini torneo de varios deportes como voleibol, futbol sala, baloncesto, tenis de mesa y ajedrez.
La Bienvenida de semestre, en el campus de Sanfernando, culmina con presentaciones artísticas de 5:00 a 10:00 p.m.

Ingrid Patricia Banguera, coordinadora del área de Organización en el Territorio de la Superintendencia de Salud de Colombia, participará en el espacio “La Comunidad Pregunta”, este jueves 23 de febrero de 2017, a las 10:00 am, en el auditorio Ives Chatain de la Facultad de Salud de la Universidad del Valle, Campus San Fernando.
La funcionaria explicará cuáles son las funciones de la Superintendencia Nacional de Salud como organismo técnico, rector del sistema de vigilancia, inspección y control dentro del sistema de salud en el país; qué actividades realiza para promover el mejoramiento de la calidad en la atención en salud y cómo la ciudadanía puede acceder a este organismo cuando sienta vulnerados sus derechos como usuarios del Sistema de Seguridad Social en Salud en Colombia.
También responderá a preguntas tales ¿Sabe usted con qué derechos cuenta como usuario de los servicios de salud? ¿Sabe que hay una entidad que protege y garantiza sus derechos? ¿Sabe cómo hacer valer estos derechos y qué función cumple la Superintendencia Nacional de Salud? ¿Sabe cuándo y cómo puede acudir a ella para que le sean respetados sus derechos en salud?.
“La Comunidad Pregunta” es un espacio coordinado por la Escuela de Salud Pública para el acercamiento de la comunidad a las instituciones públicas, con el fin de que se conozcan sus áreas de influencia, funciones y servicios para incentivar la participación ciudadana en temas de interés general y que, de esta manera, la ciudadanía haga un mejor uso de dichas instituciones.
Además, busca promover la responsabilidad que tienen las entidades públicas de mantener informada la comunidad, brindándole herramientas y conocimiento para que participe activamente, tome decisiones informadas y defienda sus derechos.
La entrada a esta sesión es libre, previa inscripción en el siguiente enlace: https://goo.gl/forms/Jfa1o1MxMwFVsGcu1
Informes: Oficina de Extensión y Proyección Social, Escuela de Salud Pública
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Teléfonos: 5542476 - 5542480