En la Universidad del Valle se guardan los registros más completos de los casos de cáncer ubicados en Cali en los últimos 40 años.
Tomado del diario ecuatoriano El Telégrafo
En la ciudad colombiana, que es parte del Valle del Cauca, existe la base de datos oncológicos más consistente registrada en la región desde hace 40 años.
Cali no es solo la capital mundial de la salsa, también se caracteriza por ser la única ciudad de la región que tiene un registro pormenorizado de la incidencia del cáncer.
La urbe colombiana, cuyo clima, infraestructura y movimiento son muy similares a Guayaquil, tiene una población de un poco más de 2.2 millones de habitantes.
La localidad caleña reportó un total de 2.600 fallecidos el año pasado por algún tipo de cáncer. De ellos 1.400 fueron mujeres y 1.200 hombres.
En esta ciudad, que es parte del Valle del Cauca, se encuentra el departamento de patología de la Universidad del Valle, que levantó desde 1962 el Registro Poblacional de Cáncer de Cali (RPCC) más detallado de la región y considerado por los expertos como el más consistente del mundo.
Incluso la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció a este registro como el más completo y sostenible entre los países de medianos y bajos ingresos.
A nivel ecuatoriano y quizás mundial, las estadísticas de esta enfermedad contemplan solo los casos que se reportan en el sistema de salud público, pero en Cali la diferencia radica en el aporte de los galenos particulares, quienes atienden esta patología en sus consultas privadas y contribuyen con sus datos a robustecer la data local.
La información cuenta con datos provenientes de expedientes clínicos de los médicos privados, la que la convierte en un archivo único en su tipo a nivel internacional.
“Algo muy particular, que solo funciona en Cali, es que los especialistas privados facilitan sus expedientes clínicos para que podamos usarlos en nuestra estadística”, dijo Eduardo Bravo, director del RPCC, a una decena de periodistas de la región que visitamos el centro especializado durante un foro de salud.
Este registro, además, sirvió de base para el trabajo investigativo de la colombiana Nubia Muñoz, candidata al Premio Nobel de Medicina en 2008. Ella centró su atención en la posible relación entre cáncer de cuello uterino y el virus del papiloma humano.
“Los primeros estudios de la investigadora se efectuaron en Cali, con datos de nuestro registro”, explicó Bravo.
Gracias a la data del RPCC, se conoce y monitorea la tendencia en la incidencia de cáncer en Santiago de Cali en las últimas 4 décadas. Este conocimiento sirve para la planificación de actividades de prevención y control oncológicas en la región y en el país.
Además es un referente de asesoría para la formación de nuevos registros de cáncer en otras ciudades del país.
Aporta en la docencia de epidemiología oncológica a nivel de pre y postgrado; y en proyectos de investigación terminados, en curso y en fase de planeación.
Se calcula que la zona de influencia de Cali en atención oncológica incluye a cerca de 9 millones de personas, ya que comprende toda la zona suroccidental de Colombia.
Una gran parte de los pacientes llega desde los sectores rurales para ser atendidos en la ciudad. Ese precisamente es uno de los inconvenientes que presenta este país, así como la falta de concentración de los servicios oncológicos en un solo lugar.
“Estamos demorándonos más de 10 días en pensar que una persona tiene cáncer y más de 30 días en darle inicio a un tratamiento”, sostuvo Cristina Lesmes, secretaria de Salud departamental del Valle del Cauca.
La base de datos del RPCC comprende estadísticas demográficas, de tumor y de base diagnóstica de más de 100.000 casos nuevos de cáncer en el área urbana de Cali. Esto es producto de la búsqueda activa y permanente de datos en todas las fuentes de información, preservando siempre la confidencialidad.
La vigilancia, que hace el RPCC del cáncer en Cali, revela una disminución de la incidencia de la patología invasiva del cuello uterino.
Según ese registro, buena parte de esta tendencia se debería a la expansión de los programas de citología vaginal, que se incrementaron desde 1979 y alcanzan una cobertura superior al 95%.
Pero no ocurre lo mismo con el cáncer de mama, del cual se reporta un ascenso gradual y permanente.
Por ello, el doctor Pelayo Correa -fundador del RPCC- cree necesario establecer cambios en los métodos de diagnóstico temprano.
“La mejor opción será la ampliación y mejoría de los servicios de mamografía. Ello sugiere una inversión importante de recursos, por lo tanto es hora de darle la cara al problema”, sostiene.
Otro de los problemas oncológicos que va en aumento en Cali -como en el mundo- es el de próstata.
La RPCC sugiere averiguar hasta qué punto el aumento de la incidencia se debe a la generalización del uso de las pruebas para medir el nivel sanguíneo del antígeno prostático específico.
Cali visible por el RPCC
El RPCC fue la principal razón para que la Unión Internacional contra el Cáncer (UICC) eligiera a esta ciudad colombiana como modelo para la iniciativa: “Desafío de las ciudades contra el cáncer”, conocido también como C/Can 2025.
Fue la primera urbe escogida por la UICC, en 2017, para ser parte del plan piloto que busca mejorar la calidad del tratamiento del cáncer en los próximos 3 años.
“El éxito dependerá de la consecución de mayores recursos para luchar contra esta enfermedad y de que el modelo se imite por todo el mundo”, anticipó Ricardo Camacho, asesor especial de la UICC.
Para la secretaria departamental de Salud del Valle de Cauca en el año que transcurrió -desde la designación de Cali como ciudad piloto- se logró sentar en la mesa a todos los actores que son parte del sistema de salud y del abordaje concreto del cáncer.
“La mayor preocupación para nosotros era que pudiésemos juntar a 182 funcionarios públicos y privados de todos las categorías y especialidades y así obtuvimos un primer diagnóstico que nos ha facilitado la ruta”.
Se estableció, además, que es prioritario una inversión de recursos elevada con respecto a la tecnología diagnóstica y de manejo oncológica.
Para ello ya cuentan con un plan a través de fondos públicos.
“Presentamos 2 proyectos al Ministerio de Salud y tenemos prácticamente financiada una tecnología muy importante en el hospital universitario. Además vamos a abrir camino con el equipo de tomografía PET que es indispensable y del cual se requieren al menos 5 en la ciudad”.
Todo el avance que registre Cali -en el manejo del diagnóstico y del tratamiento del cáncer- involucrará al suroccidente del país, donde se asientan departamentos de mayor vulnerabilidad como Nariño y Putumayo.
Precisamente, estos sectores son los que presentan mayores dificultades por el tiempo que deben emplear para trasladarse a la ciudad.
Solo entre Cali y Putumayo hay una distancia terrestre de 3 horas y 30 minutos. La ausencia de un soporte económico de las familias pobres -que llegan a Cali y que deben permanecer mientras dure el tratamiento- genera que muchas personas, sobre todo las madres, renuncien al proceso terapéutico de sus niños por cuidar de la familia en sus lugares de origen.
“Este es un problema para el cual todavía no hemos encontrado una solución porque implica más que solamente el manejo médico del paciente”. Otro de los inconvenientes, sin respuesta aún, es la falta de “camas solidarias”. En Colombia no existen los espacios físicos -sin costo- donde puedan quedarse en la ciudad, la madre y su niño, la familia o el paciente para recibir su tratamiento continuo.
“Esta es una dificultad importante y un gasto emocional por el hecho de desplazar a uno de sus miembros y dejarlo solo o tener que acompañarlo”, acota Lesmes.
En lo que sí hay avances es en la formación profesional. Se actualizó a los patólogos del departamento del Valle y existe un nexo con España para capacitar a los especialistas que ya tienen título y a aquellos que están aún en formación universitaria.
La UICC apoya técnicamente y muestra caminos alternativos que podrían ayudar a conseguir el financiamiento necesario de los recursos económicos.
Pero en Colombia hay una dificultad para encontrar una fuente que subvencione los recursos que deben pagarse en salud; y que por decisión del Gobierno es una responsabilidad territorial.
“Nos hemos dedicado a encontrarle una fuente a esos recursos (..) por lo pronto tratamos de adecuarnos a las políticas nacionales de organizar redes integrales de servicios que nos permitan hacer una mejor utilización de la capacidad que tenemos disponible y que no se usa de la forma correcta”.
El Departamento del Valle del Cauca prevé asumir de forma directa la compra de los medicamentos más costosos y que no están incluidos en el sistema de salud que aborda el cáncer.
“Ojalá que en la negociación logremos un mejor precio, pero sobre todo la tranquilidad de contar con las medicinas que podrían garantizar la diferencia en su expectativa de vida”.
Lesmes aclara que Cali apuesta a disminuir la mortalidad por cáncer, pero no la presencia de esta patología, de la que no se conoce con precisión el origen.
Por eso, se apuesta al diagnóstico temprano que posibilita una cura si se lo aborda en las 2 primeras fases.
Sin embargo, se complica cuando el dictamen de la enfermedad llega tarde y a un costo mayor, mientras que la posibilidad de supervivencia es mucho menor.
El único cáncer que tiene vacuna de prevención es el de cuello uterino, pero la funcionaria precisó que en ese aspecto hay una lucha contra el movimiento antinmunizaciones que ha imposibilitado que todas las niñas colombianas accedan a esta terapia.
Para Ramiro Guerrero, director de investigación en salud de la Universidad Icesi de Colombia, el problema no es la cantidad de recursos que se destinen al cáncer, sino la disponibilidad, calidad, entrenamiento y coordinación de los recursos humanos y la compra inteligente de la tecnología.
Representantes de la academia, el sector productivo, sector público y ciudadanía se encontraron durante la reunión de actores estratégicos de la Región Administrativa y de Planificación del Pacífico -RAP Pacífico, que se realizó este jueves 12 de julio en el Campus San Fernando de la Universidad del Valle.
La Universidad del Valle es asesora de la RAP Pacífico, a través del comité técnico de esta entidad.
La RAP Pacífico la conforman los departamentos del Valle del Cauca, Chocó, Nariño y Cauca para propender por el desarrollo económico y social de la región. Se constituyó a partir del cumplimiento de los requerimientos exigidos por la Ley 1454 de 2011 (Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial), como resultado de un proceso antecedido por ejercicios similares de planificación en la región.
“Esta es una nueva entidad, estamos en funcionamiento desde hace siete meses. Los cuatro departamentos que la conforman se unieron para dar respuestas a unas necesidades regionales, inherentes y comunes” señaló Camilo Lloreda Becerra, gerente de la RAP Pacífico.

A través de esta RAP se busca contribuir con la integración, competitividad y desarrollo regional a través de la identificación, priorización, diseño, formulación, gestión y/o ejecución de planes, programas y proyectos, siendo el eje principal de la entidad, la planeación estratégica.
Para la RAP PAcífico es necesario identificar hechos regionales que puedan materializarse en planes de inversión a largo plazo, que disminuyan las brechas entre los departamentos de la región y contengan núcleos o ámbitos de competencia propios que, a su vez, puedan armonizarse en torno a la esfera de acción o intervención de la RAP Pacífico.
“Hay una agenda hacia el 2030, sobre la cual tenemos que construir un desarrollo regional sostenible. Para eso Univalle, con sus competencias científicas y siendo la institución de educación superior con mayor presencia en la región, tiene un papel protagonico en la consecución de este desarrollo sostenible” mencionó Santiago Arroyo, profesor de la Maestría en Políticas Públicas, investigador del Grupo de Gestión y Políticas Públicas y gestor de proyectos de impacto regional de la Universidad del Valle.
En este proceso se hará un trabajo articulado entre diferentes actores de los sectores público, administrativo, productivo y la academia, para lograr una mayor incidencia en la construcción del Plan Nacional de Desarrollo del gobierno entrante.
A través de la Red de Aliados Estratégicos se busca en construir un consenso en torno a las prioridades regionales en programas y proyectos de la región para el periodo 2018 - 2022. Se espera que uno de los resultados sea un portafolio de proyectos priorizados de manera participativa.
Se busca que hacia el año 2038 la RAP Pacífico sea reconocida como la entidad rectora de la planeación y ejecución estratégica garante del desarrollo económico, social y ambiental de la región.
El trabajo se articulará alrededor de cinco ejes: gobernanza territorial, infraestructura para la integración y la competitividad regional; sostenibilidad ambiental y ecosistémica, desarrollo económico colectivo e incluyente y, por último, identidad cultural.
Algunas cifras de la región
La extensión de la región Pacífico es de 128.515 km, es decir, el 11% del territorio nacional, y una extensión marítima de 330.000 km que representa el 35% del territorio nacional.
La conforman 4 departamentos (Chocó, Valle del Cauca, Cauca y Nariño) y 178 municipios -según el Departamento Nacional de Planeación. El 62% de sus municipios se encuentran en las categorías de rural y rural disperso. Adicionalmente, en la región distinguen dos subregiones que se diferencian por sus características geográficas: subregión del litoral y subregión andina.
La población proyectada por el DANE para el 2017 fue de 8.410.059 habitantes, que representa el 17,06% de la población colombiana. El 22,3% de la población de esta región se reconoce como Afrodescendiente y el 5,53% como indígena, representando el 17,43% del total de población étnica en el país.
Esta región cuenta con 912.335 hectáreas cultivadas, es decir, el 18% del área sembrada de Colombia. De este total, el 23% corresponde al cultivo de caña de azúcar, el 22% a café, el 10% a plátano,además de otros cultivos como maíz, caña panelera, papa y arroz.
Para facilitar espacios de formación integral de los estudiantes, durante las vacaciones de mitad de año, la Universidad del Valle abre sus espacios deportivos.
La Sección Cultura, Recreación y Deporte de la Vicerrectoría de Bienestar Universitario invita a la comunidad universitaria a disfrutar del Centro Deportivo Universitario en el periodo comprendido entre el 18 de junio y el 17 de agosto.
El CDU estará disponible de lunes a viernes de 9:00 am a 5:00 pm. El servicio de piscina estará habilitado desde las 10:00 am.
César Bolaños, cordinador de la Sección de Cultura, Recreación y Deportes, expresó la importancia de mantener disponibles los espacios deportivos para la comunidad universitaria, dado que son lugares habilitados para la formación integral, proceso que no se detiene durante el período vacacional.
Además, reiteró la invitación a los estudiantes para que disfruten las instalaciones de la Universidad, que prestan un servicio gratuito y de excelente calidad.
La Vicerrectoría de Bienestar Universitario hace eco de esta invitación y espera, durante los próximos semestres, seguir fomentando la apertura de espacios para la formación integral de forma permanente.
Angélica Valverde, comunicadora social de Univalle, estrenará en Chile un documental que retrata la discriminación que dos inmigrantes colombianas han vivido en dicho país.
Tomado de la página de la Radio Universidad de Chile
El próximo 20 de julio se estrenará en Antofagasta el documental Sueños del desierto de la cineasta Angélica Valverde. La cinta exhibe el caso de dos mujeres colombianas que han debido asentarse en la zona en un contexto marcado por la discriminación y el rechazo.
En 2012, la realizadora colombiana Angélica Valverde llegó a vivir a Antofagasta. Para ella, el arribo significaba volver a una tierra que ya le era lejana. Esto, porque hace casi diez años había vivido entre Francia y España. No obstante, pese a las expectativas, se encontró con un ambiente marcado por la discriminación.
Un año después de su llegada, sin embargo, la sorpresa fue mayor, ya que a través de distintos medios se convocó a una marcha contra los inmigrantes.
“Al final esto se abortó, pero la convocatoria estuvo marcada por el racismo. A mí me sorprendió mucho ver que en Chile, en un estado de derecho democrático, pudiera pasar esto. Durante esos días la sensación de miedo fue generalizada. Hay que aclarar que la discriminación y el racismo están en todas partes. El tema es que en Europa está mal calificado, en cambio, aquí no. Eso me llamó mucho la atención, porque vi que aquí existía claramente una aceptación del racismo, era algo reforzado socialmente”, comenta la realizadora respecto de ese suceso.
No obstante, para la documentalista, el hecho marcó un antes y un después. Por ello, decidió comenzar un proyecto capaz de retratar este rechazo. Así surgió el documental Sueños del desierto que se estrenará el próximo 20 de julio a las 18:30 horas en la Biblioteca Regional de Antofagasta.
“La expectativa principal del documental es generar empatía. Queríamos dar a conocer aquello por lo que tienen que pasar estas personas cuando llegan acá. Me refiero, independientemente del racismo, al proceso de separación y la violencia que está presente de forma muy marcada en Antofagasta. La idea es que esta situación se comprenda para que podamos convivir de manera pacífica y respetuosa”, explica Angélica Valverde.
Las historias
El documental aborda tres historias principales: el relato en primera persona de la documentalista y las experiencias de Rafaela Castro (28) y Carmenza Flores (48).
Estos casos fueron elegidos luego de un extenso proceso de investigación, donde la realizadora llegó incluso a buscar voluntarias en centros de acogida.
Finalmente, decidió abordar los relatos de estas mujeres, porque daban cuenta de experiencias diferentes de discriminación.
“Quería resaltar la visión de género porque en el caso de las colombianas eran ellas las que llegaban primero y abrían camino. Luego se traían a los hijos, a los nietos, a los sobrinos. Eso me llamó mucho la atención, porque es el caso contrario de los peruanos y los bolivianos que suelen llegar primero los hombres. También me incluí porque a mi me tocó vivir la maternidad por primera vez aquí”, explica la realizadora.
“Después busqué una variedad socioeconómica de las profesiones. Ahí llegué a Rafaela, quien es actriz, y a Carmenza que no tiene formación y que ha vivido en una situación mucho más complicada, desplazada por la violencia”, agrega.
Según comenta Angélica Valverde, otro de los objetivos era exhibir cómo la discriminación era transversal.
Esto se evidencia claramente en el caso de Rafaela, quien cuando comenzó a trabajar como actriz, cuestionó los papeles que le asignaban, ya que estos tenían que ver con el comercio sexual.
Respecto de este punto, la documentalista cuestiona: “La gente que trabaja en estos tipos de medios siempre pone a un colombiano como narcotraficante y a una colombiana como prostituta. Con ello no están haciendo sino replicar estereotipos y contribuir a la discriminación”.
Coordenadas
Luego de su estreno, la película volverá a proyectarse el 21 de julio en Ruina Huanchaca a las 20:00 horas. Posteriormente, en noviembre tendrá su presentación en Colombia. La idea también es llegar a la televisión colombiana así como a diferentes festivales.

El Departamento de Anestesiología de la Universidad del Valle ofrece el “Curso de ultrasonido en el paciente crítico y perioperatorio”.
En este curso los participantes adquirirán los conocimientos teórico prácticos actualizados, en la valoración ultrasonográfica en el paciente crítico y perioperatorio.
El curso está dirigido a anestesiólogos, cirujanos generales, médicos internistas, médicos intensivistas, emergenciólogos y residentes de estas especialidades.
El equipo docente lo conforman los profesores de la Facultad de Salud de Univalle Andrés Fabricio Caballero Lozana, anestesiólogo - intensivista; Javier Benitez, antestesiólogo - neuroanestesia; Alberto Giraldo, anestesiólogo y epidemiólogo y Adolfo González, cirujano general, especialista en cirugía de trauma y emergencias.
El curso tiene una intensidad de 16 horas y se dictará los días 6 y 7 de octubre de 2018.
El Departamento de Anestesiología de la Facultad de Salud de la Universidad del Valle.abrió inscripciones para el Curso de Anestesia Regional y Accesos Vasculares Guiados por Ultrasonido.
En este curso, dirigido a anestesiólogos y residentes de esta disciplina, se busca que actualicen los conocimientos teórico-prácticos en las técnicas de anestesia regional guiadas por ultrasonido.
El grupo de docentes esta integrado por profesores de la Universidad Andrés Fabricio Caballero Lozana, anestesiólogo - intensivista; Juan Manuel Gómez Menéndez, anestesiólogo pediatra; Martín Paredes Montoya, anestesiólogo, magíster en anestesia regional y Pablo José Benavides Serralde, anestesiólogo - algesiólogo.
El curso tendrá una intensidad de 16 horas y se dictará el 1 y 2 de septiembre de 2018.
Tomado de la página de la Gobernación del Valle
Durante la realización del Consejo Superior de la Universidad del Valle que preside la Gobernadora Dilian Francisca Toro Torres, su rector Édgar Varela, expresó que está avanzando el proyecto de transformación y ampliación de aulas en la Universidad para mejorar la infraestructura y calidad de estudio.
De las 590 que existen en los 11 campus de la Univalle, el 30% serán aulas inteligentes de aquí al próximo año, a fin de modernizar los procesos educativos del alma máter.
“Se han recuperado 120 aulas y al final del año vamos a entregar 38 nuevas aulas adicionales a las que estaban contempladas como utilización. Para el año entrante aspiramos a recuperar unas 150 aulas, un porcentaje superior al de este año. En el final del 2019 podemos estar hablando de un 30% de adecuación con estándares de aulas inteligentes en el conjunto de las aulas universitarias”, expresó Varela.
De acuerdo a este proyecto el funcionario expresó que se van a construir nuevos edificios para mejorar y fortalecer la calidad educativa de la universidad.
“En el caso de la Ciudad Universitaria de Meléndez, en Cali, la mejor opción es construir un nuevo edificio de aulas que lo vamos a acometer en el 2019 y costará entre los 12 y 13 mil millones de pesos. Vamos a hacer un edificio en la sede San Fernando y crearemos infraestructura de aulas regionales en varias sedes regionales”, concluyó el rector Varela.
Una empresa fundada por un egresado de la Universidad del Valle ganó el Premio Colombiano a la Innovación Empresarial para las Mipymes.
Tomado de El País
Como un reconocimiento a los empresarios del país, el presidente Juan Manuel Santos y el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo galardonaron a la empresa vallecaucana Metrofflex en el Premio INNOVA - Premio Colombiano a la Innovación Empresarial para las Mipymes.
La categoría en la que la empresa se llevó el primer lugar fue la de Innovación en Producto, gracias a su proyecto ‘Inffinity Mall’.
Este es un sistema electrónico inteligente que funciona bajo la modalidad de software como servicio, dirigido a los centros comerciales de la región que requieren la información precisa de sus visitantes con el fin de generar estrategias especializadas hacia su público.
De esta manera, el Inffinity entrega a los centros comerciales estadísticas de sus visitantes por horas, días y meses, realiza análisis comparativos sobre el flujo de público y contabilizan las personas que ingresan.
Para el fundador de Metrofflex, Gumercindo Murillo Caicedo, “resultar ganadores en esta ocasión y obtener el primer lugar en una categoría tan disputada como la de Innovación en Producto, es un reconocimiento muy grande a la cultura innovadora que por años hemos mantenido en Metrofflex”.
El ejecutivo añadió que desarrollar herramientas tecnológicas que ofrezcan alternativas viables a tiendas y almacenes de ‘talla mundial’, es una propuesta que ha logrado impactar los sistemas de análisis y mercadeo de la región.
Según Murillo, el reto ahora es alcanzar nuevos mercados. “Con Inffinity hemos logrado la expansión nacional y nuestro próximo reto es conquistar el mercado latinoamericano”.
El galardón, que se otorga cada año por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, premia a seis empresas del país en las categorías: Innovación en Producto, Innovación en Servicios, Innovación en Procesos Productivos, Innovación Comercial, Innovación Social e Innovación Abierta.
Al respecto, Murillo Caicedo mencionó que “premios como este motivan nuestro equipo de trabajo, jóvenes profesionales colombianos que desde hace muchos años han creído en la innovación y con los cuales hemos crecido y lo seguiremos haciendo; este reconocimiento también es para ellos”.
La empresa
Metrofflex es una empresa de Valle Impacta, programa liderado por la Cámara de Comercio de Cali y la Fundación Bolívar Davivienda, que ofrece soluciones tecnológicas a empresas de la región por medio de un Sistema de Conteo de Personas Sirap que ofrece datos estadísticos que facilitan las soluciones estratégicas de cada compañía.
La empresa fue creada por un grupo de ingenieros y diseñadores colombianos que han generado innovaciones y desarrollos de software y hardware de primer nivel. Ya completaron 12 años en la industria.
Una de las características de su producto es que, a pesar de ser un dispositivo electrónico, no requiere de cableado para su instalación ni red inalámbrica o equipos de cómputo adicionales.
Reconocimientos anteriores
En el año 2014 el sistema Inffinity Mall obtuvo el segundo lugar en el Premio Innova. Ganó el reconocimiento a la excelencia empresarial.
En ese mismo año, la empresa Metrofflex ganó el Premio a la Excelencia de la Microempresa, reconocimiento otorgado por el Banco Caja Social y la Asociación Nacional de Instituciones Financieras, Anif.

En la foto: Ricardo Morales Domínguez, Coordinador de Soporte y Desarrollo y socio de Metrofflex recibió el premio de manos del Presidente Santos.
Edgar Varela Barrios, rector de la Universidad del Valle, ha escrito una extensa obra en prosa erudita para contar el desarrollo de la ciencia de la administración, sus logros y sus efectos colaterales.
La administración es la reina del mundo, su poder es tal que sus técnicas han desbordado los límites de las empresas productivas para invadir a todas las organizaciones conocidas.
Por: Óscar López Pulecio
Publicado en Las 2 Orillas
Saber administrar se ha convertido en toda una ciencia. Antes los fracasos empresariales se adjudicaban a la competencia internacional, a la aparición de innovaciones, a las aventuras temerarias, a circunstancias invencibles. Hoy se sabe que con una buena administración todas esas cosas se pueden prever y que las empresas fracasan cuando sus gerentes no tienen visión de futuro ni las herramientas adecuadas para tomar sus decisiones. Ello ha convertido a los gerentes exitosos en los modelos de la modernidad, con todo y sus falsos ídolos.
Edgar Varela Barrios, doctor en Administración de la Universidad de Montreal y actual Rector de la Universidad del Valle, ha escrito una extensa obra en prosa erudita para contar el desarrollo de la ciencia de la administración, sus logros y sus efectos colaterales. Editado por la Universidad Simón Bolívar, es un libro para entendidos con un claro mensaje para profanos: la administración es la reina del mundo, su poder es tal que sus técnicas han desbordado los límites de las empresas productivas para invadir los campos de todas las organizaciones conocidas, con o sin ánimo de lucro, incluyendo al Estado.
Varios fenómenos se desprenden de esa “Hegemonía del Management” como se llama el libro, por considerar que el concepto de management, que es un invento norteamericano, solo puede explicarse correctamente con ese anglicismo que originalmente viene del francés. El primero, que la historia, o la genealogía de la ciencia de la administración, que nace con el auge industrial norteamericano de fines del siglo XIX y principios del siglo XX, ha ido evolucionando de una concepción mecánica donde el hombre era un engranaje eficiente de la cadena de producción, a una concepción más humana, donde se entendió que una persona podía ser más productiva si se sentía valorada, estimulada, con posibilidades capacitación y ascenso. El self made man que empezaba de mensajero y terminaba de dueño de la empresa, sin tener que casarse con la hija del dueño.
Lo segundo, que el desarrollo tecnológico y la automatización han ido desplazando el trabajo humano, lo cual ha llevado a que la fuerza de trabajo deba ser cada vez más educada, especializada y por supuesto costosa. Hay una valorización del trabajo humano que nace del conocimiento, el cual pasa a ser el principal factor de producción.
Lo tercero que la difusión de las técnicas de administración a otras áreas de la sociedad, ha impulsado el papel del gerente, más que el del empresario, como protagonista de los logros sociales: un héroe. El reconocimiento social supremo es para el administrador de excelencia cualquiera sea el asunto que administre.
Lo cuarto que la valorización del trabajo humano ha llevado al aplanamiento y simplificación de la empresa tradicional, y a que aún quienes hoy trabajan en casa estén obligados a conocer las técnicas administrativas, en convertirse en una pequeña empresa eficiente para tener éxito.
Y los efectos colaterales indeseados son dos: el primero, que la preeminencia del poder gerencial ha llevado a los grandes gerentes a convertirse virtualmente en figuras todopoderosas en las empresas y conglomerados que presiden, que no les pertenecen, pero donde acumulan un poder superior a los de sus accionistas, muchas veces anónimos. A esa patología de la gerencia Varela la llama con una palabra impronunciable: managerialismo. Deja en claro eso sí que ese fenómeno con nombre de enfermedad incurable es dañino para la sociedad y desvirtúa totalmente la labor gerencial. Las grandes crisis financieras de nuestro tiempo tienen en esa perversión una explicación.
Y el segundo que la opinión pública, que premia el éxito, tiende a considerar que los dirigentes políticos deben ser reemplazados por administradores exitosos, con consecuencias indeseables porque aunque los instrumentos de administración de lo privado y lo público tienen una base común, los criterios de manejo son completamente diferentes: las utilidades versus el bienestar social, la rentabilidad económica versus la rentabilidad social, el uso racional de recursos versus la gobernabilidad. Ejemplos al canto: Donald Trump, Sebastián Piñera, Silvio Berlusconi, los billonarios al poder.
Primero de una trilogía que se adivina interesante, el libro de Edgar Varela Barrios es un aporte académico riguroso de mucha utilidad para entender, desde un enfoque filosófico, histórico y crítico la importancia que ha adquirido la administración en nuestro mundo, o como a él le gusta decir, el “management”.
Gracias a la alianza estratégica entre la Universidad del Valle y la Universidad de Carolina del Sur - Estados Unidos, se desarrolló la primera versión de la Escuela Internacional de Formación Avanzada - EIFA 2018, en la Sede Regional Cartago.
La primera versión de este evento se centró en el fortalecimiento de un turismo sostenible de talla mundial y convertir la actividad turística en una fuente principal de ingresos para el sector servicios en la economía regional.
Gracias a alianzas estratégicas con importantes universidades extranjeras, reconocidas a nivel mundial, las EIFA han fomentado el desarrollo, la dinamización de negocios y han hecho sinergia entre la academia y la praxis. A través de este evento se reúnen cada año exponentes del sector empresarial que a lo largo de los años se ha convertido en un referente cultural propio de la Universidad del Valle.
La Universidad del Valle Sede Cartago es la primera del Sistema de Regionalización que ha llevado este gran referente cultural a su municipio, ofreciendo un evento de talla mundial.
Esta primer versión en la Sede Regional Cartago contó con la participación de importantes empresarios de la región, representantes del sector turístico y académico, quienes resaltaron la importancia de este tipo de eventos en la ciudad. Entre las entidades que participaron de la EIFA se encuentra la Cámara de Comercio, Corporación Diocesana, Casa del Virrey, Conservatorio Pedro Morales Pino, Alcaldía Municipal, Aeropuerto Internacional Santa Ana, la Casa del Bordado Frixio y la Gobernación del Valle, a través de su programa Valle Inn, entre otros.
“Este tipo de eventos es un logro para la ciudad, para el sector turístico y para la Universidad, al ser un referente para potenciar las capacidades naturales y distintivas que posee la región, permitiendo que la academia se conecte aún más hacia su quehacer institucional, trayendo nuevas formas de ver, vivir y sentir la universidad para la comunidad universitaria” dijo Fernando Echeverri Valencia, director de la Sede Cartago.
El primer seminario fue dictado por Richard Harril, director e investigador del Instituto Internacional de Investigaciones Turísticas de la Universidad de Carolina del Sur, quien centró su ponencia en las perspectivas de desarrollo turístico de talla mundial sostenible y sustentable. Durante su ponencia dijo “Todos los países han desarrollado una marca en torno al turismo, vendiendo su biodiversidad, sus atractivos naturales o sencillamente vendiendo una experiencia cultural, a través de su gente”.
Para la Sede Cartago el reto es seguir consolidando y ofreciendo eventos internacionales que promuevan la formación integral centrada en el estudiante, proyectando, a futuro, una segunda versión de la Escuela Internacional de Formación Avanzada, la cual se encuentra madura y posicionada en la Universidad del Valle. La Sede Cartago busca promover eventos que aporten a la agenda de la ciudad y que tengan contenidos de valor que permitan la dinamización de diferentes sectores económicos de la región.