Se presentó Centro de Desarrollo Automotriz del país

A finales de esta década, Colombia contará con el más moderno centro de investigaciones en el campo del desarrollo automotriz.

El proyecto, que tendrá una inversión incial superior a los 8 mil millones de pesos, contará, además de laboratorios para la investigación, con una pista de pruebas de 2,4 km. La dirección estratégica (gerencia) de dicho centro estará en manos del Instituto de Prospectiva de Univalle.

“Se trata en realidad de un centro de gestión del conocimiento, de innovación y desarrollo científico para el país”, sostuvo en su presentación, Édgar Varela, director del Instituto de Prospectiva, Innovación y Gestión de Conocimiento de la Universidad del Valle, durante la presentación del Proyecto, en Cali, que contó con la participación del gobernador Ubeimar Delgado y empresarios del sector automotriz y de autopartes.

Aunque construirlo tomará varios años, el centro ya es una realidad. Se supone –dijo Varela- “que con el trabajo que hoy estamos presentando en público tendremos un panorama completo para definir los términos de referencia y las unidades de negocio”.

El centro de desarrollo automotriz funcionará en las antiguas instalaciones del Hipódromo, en un área de 80 hectáreas. “Esperamos construir la pista para las pruebas y el centro de homologación para mejorar la calidad de la industria automovilística y transporte del país”. 

Héctor Cadavid Ramírez, vicerrector académico de la Universidad del Valle, celebró la buena noticia. “La Universidad del Valle dispone de toda una capacidad instalada para responder a las necesidades de este centro”, sostuvo.

“Estamos hablando del impacto que podría tener este centro único en Colombia en los diferentes sectores, y por lo tanto creemos que allí hay una gran potencialidad”, sostuvo Cadavid, quien habló ante cerca de un centenar de empresarios.

Este centro va a demandar personal de diferentes niveles: tanto técnico, tecnológicos y de doctorados, con los que contaría el centro de estudios superior junto con el Sena Valle del Cauca, otro de los socios del proyecto.

“Tenemos una gran oportunidad como región y como universidad. Habrá que definir las diferentes modificaciones de carácter curricular que haya que introducir con el objeto de estructurar nuevas carreras para responder a las demandas de esta iniciativa”, sostuvo.

El centro tecnológico, al que están vinculados de momento cerca de una veintena de empresas del sector, impactará no solo la calidad de los vehículos y las autopartes que ingresan al país, sino que disminuirá los altos índices de accidentalidad y la emisión de gases contaminantes. 

El centro tecnológico cuenta con el apoyo del SENA; TECNNA, la Gobernación del Valle y la empresa privada y contará con socios como la Federación Internacional del Automóvil (FIA) y centros similares al que se construirá en inmediaciones del aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón.

Edgar Varela señaló que “vamos a gastar buena parte de los recursos de las dos primeras etapas en hacer lo que en academia llaman benchmarking, es decir en aprender de otras experiencias, en traer expertos internacionales”.

“No nos vamos a inventar la rueda”, aclaró el profesor de la Universidad del Valle. “Lo que vamos a hacer es buscar los estándares internacionales con el acompañamiento de la experticia global que hay en este campo para que ese saber llegue a Colombia”.

BUSES ELÉCTRICOS MADE IN VALLE DEL CAUCA

Antes de que acabe el 2015 rodarán por las calles de Cali cuatro buses prototipo del MIO, con capacidad para 80 pasajeros, movidos a base de baterías recargables (buses eléctricos), convirtiendo la ciudad en la primera del país en contar con este tipo de tecnología.

“Son buses con tecnología 100% colombiana, 100% vallecaucana”, señaló Francisco Mejía, el cerebro de este proyecto; proyecto con el que ha recorrido el país en busca de apoyo estatal y regional.

Mejía precisó que, sin que aún esté funcionando el Centro de Desarrollo Tecnológico de la Industria Automotriz (CDTIA), ya hay demandas de desarrollo tecnológico que comprometen al centro.

Destacó, además de los buses eléctricos construidos en Cali con la ayuda de Emcali y de Epsa, la fabricación de carros eléctricos equipajeros para aeropuertos.

“Ya hemos fabricado los primeros para el aeropuerto de Medellín y hay un contrato con otra empresa para realizar esos cambios”, señaló.

Majía dijo, además, que “lo más importante de este centro es poderle generar recursos de desarrollo e innovación a la industria automotriz”.

“No podemos –prosiguió- sostener un desarrollo industrial simplemente a base de crecimiento del mercado; tenemos que generar proyectos de desarrollo de innovación que nos permitan ser líderes en el mercado, que marquen diferencia, no solo regional sino internacional”.

Mejía insistió que no quiere que el CDTIA sea visto como un proyecto de región: “Es un proyecto de Nación. Un centro en el que los vallecaucanos queremos mostrarle al país que podemos liderar proyectos de integración nacional, en los que sabemos hacer equipo”.

“Queremos decirle al país que hay una nueva era, un nuevo desarrollo, un grupo de personas que trabajan por Colombia y que pretenden dejar un buen legado para el desarrollo industrial de la Nación”, enfatizó.

Sobre el impacto que generará, dijo que principalmente en el empleo de alta calidad y la inversión internacional como los desarrollos locativos.

“El CDTIA va constituir una red de trabajo que va a vincular, no solo a personal nuevo sino a industrias. El sector automotor es un sector privilegiado por la cantidad de proveedores que utiliza”, destacando además haber identificado 82 grupos de investigación en el país en este campo.

Sobre el particular, aclaró que en un vehículo se encuentran, sino todas, casi todas las ciencias. “El automotriz no es un sector unipersonal; sabe de tecnologías, de software, de salud, metalmecánica, de confort, de ambiente, de química. Al tener todas las disciplinas registradas desarrolla el nivel integral del ser humano”, concluyó.

De hecho, dijo que un centro de estas características se trabajará en muchos frentes, no solo propiamente en motores: “Se hará investigación en cómo hacer un buen pavimento, cómo hay construir una carretera segura, márgenes de seguridad, mezclas de los asfaltos para que duren más”.

“Todo estos son temas que nos duelen”, precisó el empresario, poniendo como ejemplo que en 2010 se presentaron en Colombia –por muchas causas, incluidas fallas mecánicas, mal estado de las vías, entre otras- 170.130 accidentes de tránsito con un saldo de 5.502 muertes (más que el conflicto armado) y 36.681 heridos”.

“Lo que nos duele hoy en día”, precisó. “La tecnología de la industria automotriz ha ido creciendo con la historia; entonces, ¿por qué no traer al que mejor hace esas cosas en el mundo y vincularlo a nuestro proyecto para que nos enseñe? Esa es una ventaja de un CDTIA”, aclaró.

En ese sentido Esteban Piedrahita, director de la Cámara de Comercio de Cali, precisó que el automotriz es un clúster interesante para el Valle del Cauca. “Somos productores de buses, de motos, asientos para vehículos, autopartes y de baterías (la empresa más grande e importante de América Latina es caleña)”.

“Este centro –dijo Piedrahita- hace que muchas empresas se junten para trabajar en temas de conocimiento, tecnología e innovación, que son tan importantes, y que además tienen el componente de estandarización para hacer las pruebas de vehículos nuevos que llegan importados con el objeto de medirles los niveles de contaminación, seguridad y homologación de autopartes”.

Finalmente, el gobernador del Valle, Ubeimar Delgado Blandón, advirtió que el proyecto “se convierte en piloto a nivel nacional: “Mi gobierno se ha comprometido en  aportar 2.600 millones de pesos para la ciencia, la tecnología y la innovación en el campo automotriz”.

Nosotros –agregó Delgado Blandón- “estamos a tono con los tiempos modernos. Debo destacar que hemos destinado el dinero de las regalías, no solo para el cemento y la infraestructura, que son necesarias, sino para la salud, la educación, la ciencia y la tecnología”. 

PISTA DE CARRERAS DE FÓRMULA UNO

El sueño del Centro de Desarrollo Tecnológico de la Industria Automotriz es que, paralelo al centro de investigación, cuente con una pista que permita hacer competencias internacionales. “Hacer Fórmula Uno en Colombia es un sueño, y seguirá siendo un sueño, pero que se convierta en pista de carreras para la Fórmula Uno tendrá que pasar por viabilidades económicas. Por lo pronto, estamos desarrollando el estudio que permita hacer viable financieramente el proyecto y poderlo llevar a cabo sin tener el riesgo de inversiones improductivas. Si eso nos da para llegar allá, bienvenido”.

Universidad en Expedición técnico-científica al Macizo Colombiano

Con el propósito de evaluar la situación del Macizo Colombiano en temas de geomorfología, hidrología, biótica, sociopolítica y economía e impulsar el manejo integral del Macizo en el marco del Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018, un grupo de docentes y estudiantes del Programa Académico Tecnología en Atención Prehospitalaria, APH, de la Universidad del Valle  participó en la II ExpediciónTécnico-Científica al Macizo Colombiano “Tierra de Agua”.

El Grupo del programa académico APH participó como equipo de atención de emergencias, a lo largo de este recorrido,  que comprendió diversas geografías de los departamentos de Huila, Cauca y Nariño.

En el evento también participaron 70 personas representantes de diferentes ramas del conocimiento y entidades e instituciones del país.

Al respecto el docente Efraín Sánchez Azcarate, coordinador de la rotación de rescate del programa APH, manifestó “ tuvimos la oportunidad de conocer majestuosos paisajes, de entender la importancia que tiene para el país la estrella fluvial colombiana e interactuar con todos los científicos, profesores, periodistas, fotógrafos y demás personas que se le midieron a atravesar el macizo”.

Junto al profesor Sánchez participaron en esta expedición el docente John Edison Martínez y los estudiantes Angélica Tovar, Julián Cardona, Andrés Felipe Sáenz y Steven Mejía.

III Encuentro Universitario Francia - Colombia

Mañana jueves 14 de mayo de 2015 se inicia el III Encuentro Universitario Francia – Colombia, con la participación de rectores de universidades de Colombia y Francia, en Cali, el evento va hasta el viernes 15.

Durante el Encuentro se discutirá sobre la  “Innovación en la cooperación Colombia - Francia. Los nuevos retos”, con el objetivo de compartir del balance de las principales acciones bilaterales de cooperación académica, realizadas hasta el momento e identificar nuevas formas de cooperación universitarias, acorde con las tendencias de internacionalización y las lógicas de colaboración y cooperación científica.

A este evento asistirán los rectores de las instituciones y asociaciones universitarias más representativas de ambos países. Por Colombia participarán rectores de las universidades más importantes tales como la Universidad de los Andes , Externado de Colombia, ICESI, Antioquia, del Rosario, del Cauca, la Salle y del Tolima, entre otras.

Por Francia participa, además del embajador de ese país en Colombia Jean-Marc-Laforet, el presidente de la universidad Jean-Moulin-Lyon 3, el presidente de la Universidad de Pau et des Pays de l'Adour y Patrick Chaardenet de la Agencia Universitaria de la Francofonía, entre otros.

El acto de inauguración, mañana jueves 14 de mayo, será presidido por el rector de la Universidad del Valle Iván Enrique Ramos Calderón, la viceministra de educación Natalia Ariza Ramírez y el presidente de la Asociación Colombiana de Universidades -ASCUN, padre Jorge Humberto Pelaéz Piedrahita .

El primer Encuentro de rectores Francia-Colombia se realizó en el 2011 en Cartagena de Indias y el segundo Encuentro se realizó en París. En esta oportunidad, en el tercero se hará un seguimiento a la hoja de ruta trazada en el anterior encuentro, valorar sus avances e identificar los nuevos retos que se plantean en el bienio próximo.

Este III Encuentro Universitario Francia – Colombia, hace parte de la programación con que la Universidad del Valle celebra 70 años de su creación

Ver programación del encuentro

Revista Poligramas, Ahora en la Web

Con la creación del portal de la revista Poligramas,  la Escuela de Estudios Literarios de la Facultad de Humanidades de la Universidad del Valle inicia la construcción de un proyecto cultural y literario con impacto internacional.

La nueva iniciativa de la Escuela tiene como objetivo dar a conocer las publicaciones que a lo largo de su vida ha tenido la Revista, permitiendo obtener cada publicación en formato PDF.

En la edición N° 40 encontraremos artículos como “La carta robada de Lezama Lima: Utopía, literatura y política intelectual”, de Rodrigo Labriola, cuyo propósito principal es “dar a conocer, de la manera más polémica posible, algunos de los escritos de José Lezama Lima que fueron publicados póstumamente en la Revista de la Biblioteca Nacional José Martí de Cuba, en el número 2, correspondiente a mayo-agosto de 1988.

Aquella edición estuvo dedicada especialmente al autor; llama la atención las dificultades para su difusión, además de conducir “a revisar algunos de los lugares comunes que persisten en el continente americano sobre las relaciones entre política y cultura”.

Asimismo, Enrique Santos Molano se refiere a la novela “La selva y la lluvia”, de Arnoldo Palacios, haciendo referencia a su publicación en la editorial Progreso, de Moscú, fundada en 1931 y que “se estableció para publicar en idiomas extranjeros; es decir, diferentes al ruso, obras de autores soviéticos o de escritores progresistas, aunque no fueran soviéticos ni estuvieran adscritos a la ideología comunista.

Los libros de la editorial Progreso abarcan todos los temas: desde política, ensayo y narrativa, hasta historia y ciencias, entre otras. En español se editaron más de dos mil títulos entre 1931 y 1986.

El único escritor colombiano que figura en esta lista es Arnoldo Palacios, con su novela “La selva y la lluvia” (1958) de la cual se ocupa este ensayo, resaltando la importancia de esta obra silenciada durante tantos años.

Otros artículos a los cuales se podrá acceder son: “Los ríos profundos, de José María Arguedas: una invitación a ser latinoamericano”,  de Ramiro García Medina; “Sab ¿Sabor? Saber ¿Saberse? Sabotearse”, por  Ethan Frank Tejeda;  y “La flor del tabaco de Gregorio Sánchez Gómez”, por Jairo Henry Arroyo Reina.

También están “La road-movie boliviana y la ruta 36: paradigmas para el nuevo cine latinoamericano”,  por Dirceu Martins Alves; y “Mitos y leyendas de la Amazonía brasileña y peruana, dos países con raíces en la literatura indígena”, por Bithian Mota Da Cruz y Maria Do Socorro Simões”.

Igualmente, “O romance marginal e la novela del sicariato: as representações da violência no Brasil e na Colômbia”, por  Tatiele da Cunha Freitas; “Reflexiones en torno a la novela: Fe en disfraz de Mayra Santos – Febres”, por Germán Feijoo Martínez; “Biografía de una religiosidad negra. Reseña de: Parés, Luis Nicolau. A formacao do candomblé. Historia e ritual de nacao jeje na Bahia”, por Fernando Muñoz.

Ir a revista Poligramas: http://poligramas.univalle.edu.co/ 

En la foto, José Lezama Lima

Las gatas en el Campus

Desde este lunes 11 de mayo y hasta el próximo sábado 30 de mayo,  seis gatas se tomarán la Plazoleta de la Biblioteca Mario Carvajal del Campus Meléndez de la Universidad del Valle.

Se trata de la exposición “Las gatas en el Campus”, que organiza el Área Cultural de la División de Bibliotecas, con el apoyo de la Cámara de Comercio de Cali y el auspicio de La Previsora Seguros, como parte de la celebración de los 70 años de creación de la Universidad.

Con esta exposición se busca armonizar y embellecer el espacio público de nuestro campus, posibilitando y fortaleciendo nuevos espacios para el reencuentro intergeneracional, la cultura y convivencia de la comunidad universitaria.

El espacio público del campus universitario es, en esencia, la materialización espacial de las relaciones sociales y, por ende, el camino principal de expresión de la calidad de vida de las diversas comunidades que la habitamos y recorremos cotidianamente. Se pretende, con esta exposición en la plazoleta de la biblioteca Mario Carvajal, establecer un marco de referencia que facilite la puesta en marcha de la estrategia de la recuperación del espacio público universitario como un espacio de todos y para todos.

Las esculturas que serán exhibidas son “Gata Sucia” del artista y docente de la Facultad de Artes Integradas Rosemberg Sandoval, “Gata no hay gato” de Wilson Díaz, “Gata Kuriyaku” de Carlos Jacanamijoy, “Gata Ceremonial” de Pedro Alcántara, “Gata Frágil” de Juan José García y “Gata Mac” de Mario Gordillo.

 

“Colombia, con mega-necesidad de atención psicosocial”

A diario, las noticias nos cuentan hechos atroces a lo largo y ancho del territorio nacional. Paralelo a que somos la nación más feliz del mundo, o una de las más felices, los noticiarios dan cuenta de mujeres que han sido rociadas con ácido en la cara, de otras a las que han intentado violarlas en el transporte público, de hinchas al fútbol asesinados por llevar la camiseta del equipo contrario, de gobernantes educados en las mejores universidades del país y del exterior implicados en carruseles millonarios de la contratación. 

A las víctimas de esa orgía de sangre, corrupción e intolerancia, habría que agregar las que genera la delincuencia común y el conflicto armado, no sin preguntarse: ¿qué está pasando en las mentes de los habitantes del país más feliz del mundo? Las respuestas a este cuestionamiento podrían venir de muchas esquinas. 

En Cali, más exactamente en el campus de la Universidad del Valle, se congregaron entre el miércoles y viernes de la semana pasada, más de un centenar de trabajadores sociales de 25 universidades públicas y privadas del país, la mayoría de ellos estudiantes con vínculos en la investigación formativa.  Lo hicieron en el marco del III Encuentro Nacional Sobre Formación Investigativa en Trabajo Social.

El cierre del evento estuvo a cargo de la Trabajadora Social de la Universidad Nacional de Colombia y miembro del Consejo Nacional para la Educación en Trabajo Social (Conets), Luisa Paola Sanabria. ¿Su conferencia? “El lugar de la investigación en políticas públicas”. Al final de su conversatorio la Agencia de Noticias de Univalle la abordó para interrogarla sobre el ejercicio del trabajo social en el postconflicto.

¿Cómo ha afectado el conflicto armado las labores de campo de los trabajadores sociales?

El conflicto armado ha colocado al trabajador social a desempeñar nuevos roles, a enfrentar retos en términos de configurar una política pública, a trabajar con comunidades fuertemente afectadas en términos psicosociales y económicos; en muchas academias se ha incluido el tema de las víctimas del desplazamiento forzado como tema a tratar porque es uno de los fuertes de política pública, no solo ahora, sino en los próximos 30 años en términos de postconflicto y paz.

Desde el trabajo social, ¿cuál es el diagnóstico de la sociedad colombiana en el marco del conflicto armado?

Al momento la unidad de víctimas tiene registrados 7,5 millones de víctimas por el conflicto armado en el país. Una ciudad como Bogotá, completa. El conflicto armado en términos de trabajo social no es cualquier problema sino un mega-problema. Las personas que no han sido víctimas directas del conflicto al menos han presenciado escenarios del conflicto.

¿Cómo está la población colombiana?

Con unas necesidades gigantes de atención psicosocial. Hay una asistencia humanitaria insuficiente; se requieren medidas de estabilización para que las personas puedan regresar a sus territorios y reconstruir sus vidas. Es tema de largo aliento.

¿Cómo una sociedad con unas necesidades psicosociales tan apremiantes puede ser una de las más felices del mundo?

Lo que pasa es que el colombiano olvida la noticia de ayer porque ese es su modo de supervivencia mental. Tú le preguntas a un colombiano que pasó hace 20 años, él prefiere no recordarlo por salud mental. Ahora, el ejercicio que tenemos que hacer en Colombia es la recuperación de la memoria histórica, recordar las cosas que han pasado para no repetirlas; es necesario para reivindicar los derechos de las víctimas. Pero el colombiano tiene una capacidad de resiliencia sin la cual no podría vivir.

Usted habló de políticas públicas e investigación ¿Sí hay una política pública en el país hacia la investigación en el campo social?

Yo creo que estamos avanzando. Tengo la fortuna de conocer a muchos trabajadores sociales que laboran en instituciones públicas y que incorporan la investigación en su quehacer diario. Frente a las políticas públicas sobre investigación en lo social escenarios como este nos permiten reflexionar sobre el ejercicio de la investigación e ir un poco más a la vanguardia. Aunque hay más inversión en investigación científica, la formulación de toda política pública requiere un diagnostico inicial en la que el Estado necesita meterse la mano al bolsillo. Y muchas de las universidades aportan su grano de arena precisamente a este tipo de diagnósticos.

El gobierno negocia la paz en La Habana ¿Cómo se ven ustedes los trabajadores sociales en el post conflicto?

Con mucho trabajo. Lo que encontramos a diario es una sociedad muy fracturada, comunidades enteras que no quieren recepcionar a personas desplazadas de regreso ahora a sus territorios. Creo que en el postconflicto el trabajo social no solo será con los 7,5 millones de desplazados del país, víctimas directas del conflicto, sino con la población en general. El tema de la reconciliación en el postconflicto implica un trabajo con todos los colombianos. Las cuatro últimas generaciones crecimos en un país en conflicto.

Va ser algo traumático ese trabajo?

Si, va ser traumático, de largo aliento.

¿Y se han replanteado el trabajo que habrá que hacerse desde las facultades?

De hecho, una de las cosas que se están haciendo en las escuelas de trabajo social es incorporar nuevamente el componente rural porque estamos hablando del retorno de una gran cantidad de población a sus comunidades rurales.  La tendencia fue meternos en el tema urbano porque las personas estaban acá, pero en el post conflicto es nuevamente la visión de ruralidad, de cómo podemos ayudar a reconstruir esas comunidades. Creo que las escuelas de Trabajo Social están haciendo un esfuerzo grande en términos de replantearse estos temas.

¿Cuál es la gran conclusión de este II Encuentro Nacional?

Para mí, el reto de incorporar la investigación a todos los campos del Trabajo Social: la familia, la comunidad, las políticas públicas; determinar los grandes temas de investigación y hacer que el Trabajo Social pueda aportarle al país desde otras posturas éticas y epistemológicas.

En este análisis de sociedad que han hecho ustedes respecto al conflicto armado, ¿quiénes están más rotos, más afectados?

Las mujeres. Hay mucha víctima por violencia sexual por parte de los grupos armados, tema que apenas está saliendo a la luz. Era un modo como actuaban los paramilitares en el norte del país. Creo que las mujeres fueron las más afectadas. De hecho, son el 60% del las víctimas de la violencia en Colombia: viudas, violadas. Creo que esa reconstrucción del ser mujer es mucho más compleja por la cultura patriarcal de este país. Y allí estamos con el Trabajo Social.

“El Estado dejó por fuera a las Humanidades”

Claudia Consuelo González es la presidenta del Consejo Nacional de Educación en Trabajo Social. Desde el miércoles, en el arranque del II Encuentro Nacional sobre Formación Investigativa en Trabajo Social que concluye hoy viernes con la presencia de estudiantes, profesores e investigadores de 25 universidades públicas y privadas del país en la Universidad del Valle, González ha insistido en la idea de que las políticas gubernamentales se olvidaron de las humanidades.

“Es que la investigación que se desarrolla en el país privilegia las lógicas del mercado”, ha dicho. Y agregó: “Es más, y tal como lo expresó al comienzo uno de los conferencistas: Colciencias antes era Ciencia, Tecnología y Sociedad. Y cambió a Ciencia, Tecnología e Innovación. Incluyeron la innovación y dejaron  la sociedad por fuera”.

Aguerrida y frentera, González habló para la Agencia de Noticias de Univalle, y precisó que “si desarrollamos la investigación científica en el campo de la tecnología, pues efectivamente hay una serie de productos que generan unas riquezas particulares que no necesariamente son calculadas económicamente si las generan las ciencias sociales”.

¿De qué riqueza hablamos?

Los procesos de transformación social, si los calculáramos económicamente, serían de beneficio inmenso para la Nación, pero como no son productos donde la tasa de retorno sea en el corto tiempo sino en el largo plazo, eso hace que haya una prioridad para otros asuntos que no necesariamente son los del campo de lo social.

¿Cuál es la importancia de este encuentro de Trabajadores Sociales en Univalle?

Que nos ubica en la reflexión disciplinar al considerar la investigación como elemento transversal de nuestra profesión, y no como un aspecto complementario. También nos ha servido para convocar a los diferentes actores: estudiantes, docentes, directivos de unidades académicas en representación de muchas unidades académicas (de universidades públicas y privadas), y por ello pues está también la voluntad política de las diferentes universidades y de los programas que contribuyen a pensar en la calidad de los trabajadores sociales del país.

Habrá conclusiones, y en esa línea ¿le van a manifestar al gobierno esa inquietud de las humanidades versus las ciencias?

Este evento está organizado por el Consejo Nacional para la Educación en Trabajo Social (CONETS) que como organismo en el cual confluyen las unidades académicas del país tienen entre sus objetivos poder hacer interlocución con las entidades del orden local, regional y nacional en torno a la calidad de la formación; y la calidad de la formación y el ejercicio profesional pasan por el Ministerio de Educación, el Icfes, Colciencias. Efectivamente, puede que aquí salga algún tipo de pronunciamiento, que no serán los primeros. Históricamente hemos tenido unas relaciones con esas instancias donde hemos venido presionando. Puede que en últimas no obtengamos los resultados que nosotros quisiéramos en el inmediato tiempo, pero que se han dado los pronunciamientos se han dado. Faltan otras fuerzas mayores que nosotros esperamos en términos de decisión en el corto tiempo.

A propósito del Gobierno, la Ministra de Educación, Gina Parody, habla de mejorar la educación, ¿cómo, con qué objetivo?

Es que allí uno diría: depende desde donde se ubique la intencionalidad con la cual pretende mejorar los procesos de formación, la mejora de la evaluación. Uno dice: la evaluación es necesaria, efectivamente, y está en todos los campos. Pero la evaluación en qué sentido: ¿en la perspectiva de mejorar?, ¿de reconocer las particularidades, las diferencias y de poder potenciarlas en un concurso de la educación? ¿O desde la perspectiva para politizar o para mejorar en los rankings internacionales?

¿Y cuál es el modelo?

Hay estadísticas que están definidas desde el Ministerio: traer procesos de formación internacional y casi aplicarlos tal cual, como que se los aprendan de memoria para que puedan dar resultados, un buen posicionamiento internacional. Y en últimas, no están haciendo cambios estructurales; están creando un sofisma de distracción a futuro que no va tener el impacto que se espera porque no va a estar la intencionalidad centrada allí.

AGENDA DE CIERRE

CONFERENCIA: “El lugar de la investigación en las políticas públicas”

PONENTE: Luisa Sanabria, Consejo Nacional de Trabajo Social

LUGAR: Auditorio Carlos Restrepo, edificio Tulio Ramírez

HORA: 8 a.m.

Informes: 3315229, ext. 101. Email: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Crean Red Nacional de Estuarios y Manglares

Como un paso importante para la protección del manglar y sus servicios ecosistémicos consideraron la creación de la Red Nacional de Estuarios y Manglares (RNEM) los organizadores y participantes del II Seminario-Taller Internacional de Estuarios y Manglares “Fuentes de Desarrollo Humano en Zonas Costeras e Insulares: Herramientas para su Estudio y Manejo”, evento realizado en la Biblioteca Departamental.

Dada su importancia mundial en los ámbitos científico, biológico, social, económico y cultural, la Universidad del Valle,  en asocio con la Universidad Nacional, realizó este II Seminario-Taller Internacional en el que participaron conferencistas nacionales e internacionales.

Jaime Ricardo Cantera, profesor de la Universidad del Valle y miembro del Comité Científico organizador, señaló que “los estuarios y los manglares son un tema de importancia mundial que sobrepasa la parte científica y tiene que ver con la vida animal, humana y sus relaciones, con recursos, economía y geopolítica”.

La creación del RNEM permitirá, según  los panelistas, la unión de sinergias de universidades nacionales y extranjeras, institutos de investigación y entes gubernamentales con el fin de estrechar lazos y hacer un trabajo conjunto para la investigación científica y el aprovechamiento sostenible de ese ecosistema.

Algunas de las tareas inmediatas de la Red, serán la consolidación de un sistema de comunicación interinstitucional, lograr un trabajo simbiótico con el Sistema de Información para la Gestión de los Manglares en Colombia (SIGMA) administrado por INVEMAR y construir un mecanismo que permita fortalecer en el tiempo las actividades de investigación en torno a este ecosistema.

Para Enrique Javier Peña Salamanca, docente de la sección de Botánica de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de Univalle, “el primer reto como Red es la participación en el XVI Congreso Latinoamericano de Ciencias del Mar (COLACMAR) y el XVI Seminario Nacional de Ciencias y Tecnologías del Mar (SENALMAR)”.

Estado del manglar en Colombia

Colombia posee una riqueza biológica inigualable. Tan solo en la Infraestructura Mundial de Información Sobre Biodiversidad (GBIF), tiene registradas 54.871 especies entre vertebrados, invertebrados, plantas, líquenes y hongos; de esa cifra hay 184 especies asociadas al bosque de manglar que se distribuyen a lo largo de las 380.634 hectáreas (aprox.) que tiene el país (292.726 ha en el litoral Pacífico y 87.908 en las costas caribeñas, incluyendo zonas insulares, según el INVEMAR).

Estas cifras convierten a Colombia en el cuarto país del mundo en extensión de manglares con respecto a su superficie. Aunque los manglares de Colombia gozan en su mayoría de buenas condiciones, en muchos sitios se están perdiendo a gran velocidad (se cree que alrededor del 1% anual).

El desvío de cuerpos de agua reduce el flujo entre océanos y ríos, causando hipersalinización y por consiguiente la muerte del manglar; sin embargo, este no es el principal problema que enfrentan. La tala sigue siendo el enemigo número uno de los bosques de manglar.

De hecho, según el profesor Ernesto Mancera, de la Universidad Nacional de Colombia, “a finales del siglo pasado tuvimos un problema grandísimo en la Ciénaga Grande, la zona donde más manglar teníamos en el Caribe. En 40 años, perdimos unas 50.000 hectáreas, pero gracias a un proyecto nacional de rehabilitación se logró recuperar buena parte de ese manglar”.

Juan Felipe Blanco, docente de la Universidad de Antioquia, sostiene que “por años los humanos hemos usado los servicios ecosistémicos de los manglares (pesca y madera), pero en el siglo XX los manglares empezaron a asociarse con mosquitos y enfermedades, áreas en las que no se podía vivir según el modelo occidental, siendo una razón para que fueran talados y desecados los terrenos con el fin de convertirlos en áreas más aprovechables (ganadería)”, especialmente en el Caribe colombiano.

El Ministerio de Ambiente ha reconocido la importancia de los manglares y gracias a la resolución 1602 de 1995, donde se dictan las medidas para garantizar su sostenibilidad, se ha permitido que los bosques de manglar tengan un desarrollo importante durante los últimos 15 años.

Para Evelyn Moreno, de la Dirección de Asuntos Marinos, Costeros y Recursos Acuáticos, se está avanzado en el tema del desarrollo integral. Moreno sostiene que crear “una legislación y bajarla al territorio es un proceso lento por el tema de la tramitología, pero si se hace memoria 15 o 20 años atrás la gente saqueaba el territorio y no pasaba nada. Ahora hay control”.

Sobre la importancia que representan estos ecosistemas, el Dr. Peter Hogarth, miembro honorario de la Universidad de York (Inglaterra), dijo que “es necesario avaluar los diferentes bienes y servicios que prestan los manglares para que el Gobierno y los demás entes tomadores de decisiones se sensibilicen sobre lo valioso que resulta la conservación de estos ecosistemas”.

“Si reemplazas el manglar con algún tipo de agricultura –sostuvo Hogarth- estás perdiendo más de lo que ganas ¿Cuánto cuesta la pesca que sale del manglar? Muchas especies que se pescan aguas adentro han crecido en el manglar, y algunas comunidades extraen otras especies de allí; entonces, si se destruye el manglar se acaba ese recurso y eso costaría más dinero”.

Si bien los bosques de manglar tienen un valor histórico, cultural, social científico y ecológico, establecer su valor económico es otra forma de resaltar su importancia. Esta labor que se hace desde la economía ecológica, está en manos de quienes se especializan en avaluar ecosistemas y servicios.

Paula Sierra, Coordinadora de Investigación e Información para Gestión Marina y Costera de INVEMAR, afirma: “Hemos hecho algunas cosas incipientes todavía, pero estamos tratando el tema tanto de valoración ecológica como económica, y contamos con ejemplos en el Caribe y el Pacífico que están empezando avanzar”.

Los manglares y la comunidad

Muchas de las comunidades que habitan en los litorales viven del manglar, han hecho de él  su estilo de vida, tienen en la sangre una cultura ancestral llena de tradiciones que dependen en gran medida de su relación con el mangle.

Sacar la piangüa del manglar es una actividad grupal exclusiva de las mujeres del Litoral y parte fundamental del sustento de las familias; pero de los manglares no solo se extrae piangüa, también se obtienen cangrejos, peces, camarones, leña para fogones y en algunos casos hasta para construir los ranchos. Algunas comunidades del Pacífico han reducido su uso para cocinar gracias al uso de “fogones ahorradores” y han incorporado recorridos ecoturísticos y de aventura por los manglares como otra fuente de ingreso.

En la región Caribe, Por el contrario, la relación de las comunidades con el manglar es muy diferente a la del Pacífico. Los Wayúu, que son las comunidades más cercanas a las costas, no derivan su sustento ni su vivienda del manglar. Casos similares ocurren en las zonas de Santa Marta, Cartagena y Barranquilla.

Otro participante del evento, el biólogo marino y funcionario de la CVC Edward Sevilla, sostuvo que la relación de las comunidades del Pacífico con el manglar es bastante sana, sin embargo “en algunos momentos esa relación cambia pero es por falta de estrategias o estímulos para ese cuidado”.

El Seminario-Taller permitió discutir esas y otras preocupaciones. Además de la creación de la red, este encuentro de expertos nacionales y extranjeros  concluyó que la protección del manglar como patrimonio ecológico de la humanidad es competencia, no solo del gobierno nacional, sino de todos los colombianos: desde las universidades y centros de investigación hasta comunidades y turistas.

Instituto de Prospectiva fortalece vínculos con universidades de Brasil

El Instituto de Prospectiva, Innovación y Gestión del Conocimiento (IPIGC) de la Facultad de Ciencias de la Administración de Univalle,  ha adelantado durante el último dos años un plan de  actividades para fortalecer relaciones con centros académicos de distintos estados brasileros.

En este marco de relaciones, docentes e investigadores de la Facultad de Ciencias de la Administración de Univalle han participado como invitados o ponentes en eventos internacionales académicos en este país latinoamericano. Durante el Quinto coloquio internacional de  epistomología y sociología de las ciencias de la administración, el director del Instituto de Prospectiva Innovación y Gestión del Conocimiento (IPIGC) y profesor la Facultad de Ciencias de la Administración, Ph.D Edgar Varela  Barrios, presentó en Florianópolis, Brasil  la ponencia “Epistemología del poder en el management clásico racionalista” elaborado  con la colaboración del investigador Ernesto José Piedrahíta.

La ponencia sustenta una crítica en profundidad a las visiones de poder contenidas en las principales escuelas norteamericanas de ciencias administrativas y recoge planteamientos originales en torno de la necesidad de abrir nuevos epistemes acordes con la realidad laboral, empresarial y tecnológica del mundo contemporáneo.

Durante el evento, el profesor Varela participó además en sendos foros internacionales sobre los sistemas de investigación en los países latinoamericanos y sobre el papel del investigador en las disciplinas administrativas en el mundo actual.

Docentes e investigadores de quince universidades de Brasil, dos universidades chilenas y una colombiana, así como expertos de Francia y Estados Unidos participaron en el coloquio que abordó ocho  temas con 30 ponencias de investigadores y estudiantes de doctorados en administración de Latinoamérica.

 El profesor Varela destacó las múltiples alianzas científicas que en materia de disciplinas administrativas y políticas públicas se vienen concretando entre la Universidad del Valle y su facultad de Ciencias de la Administración con centros académicos e investigativos de Brasil tales como las universidades federales de Porto Alegre y Santa Catarina y la Fundación Getulio Vargas.  “A la fecha varios estudiantes de doctorado de administración de Univalle se encuentran realizando pasantías en universidades brasileras para lo cual han servido estos eventos de carácter latinoamericana. De igual forma este año estamos preparando un evento internacional en Colombia sobre políticas públicas con la Fundación Getulio Vargas y en coordinación con la ESAP nacional” concluyó.

Edgar Varela es doctor en administración de la HEC de Montreal Canadá y tiene una trayectoria de 20 años investigador, fue Vicerrector Administrativo de Univalle, además de ser autor de libros sobre  organizaciones en los sectores público y privado. 

 

La Utopía de los Conjuntos Residenciales

Si usted está pensando comprar o vivir en un conjunto residencial sería bueno que tuviera en cuenta los resultados de las investigaciones que sobre encerramiento urbano vienen haciendo diferentes disciplinas. Mientras las constructoras crean el imaginario de que todo es mejor en estos espacios, la realidad puede ser muy distante.

María Teresa Rincón Salazar, profesora de la Escuela de Trabajo Social y Desarrollo Humano de la Facultad de Humanidades de la Universidad del Valle, hace parte del comité organizador del Encuentro Nacional de Investigación sobre Encerramiento Residencial Urbano, que se llevará a cabo en octubre, y que dejará pensando a muchos colombianos sobre lo que parece tan natural “vivir en un conjunto residencial”.

Sin embargo, la idea no es atacar este estilo de vida, sino verlo en su real dimensión y plantear alternativas a la serie de inquietudes y problemas que su crecimiento ha generado para la ciudad, y de los cuales nos habla la profesora Rincón, quien además hace parte de la Red de Investigación sobre Encerramiento Residencial Multifamiliar.

¿Qué aborda la investigación sobre Encerramiento Residencial Multifamiliar? 

Los conjuntos residenciales, como fenómeno, hacen alusión a cerrar espacios al interior de la ciudad con diferentes objetivos. Aparentemente la razón es la inseguridad pero reconocemos que también hay una industria Inmobiliaria y de Seguridad para quien es rentable la venta de este tipo de vivienda, que, particularmente en Colombia, se encuentra en casi todos los grupos socio-económicos, no así en otros países donde se concentra en los estratos altos.

Asimismo, la investigación nos dice que no todos están preparados para vivir en este tipo de espacios debido a los cambios que implica en el vida cotidiana; por ejemplo, una persona que viene de una experiencia de barrio se encuentra que su piso es el techo del vecino, los materiales de construcción permean los sonidos, hay más espacios comunes, existe un manual de convivencia y una administración y otros servicios que pagar.

Como vemos, es un asunto complejo que estamos trabajando en Univalle desde diferentes disciplinas: Trabajo Social con el grupo ‘Convivencia y Ciudadanía; Geografía a través del profesor Pedro Martínez Toro, y Ciencias Sociales con Adolfo García Jerez.

A nosotros como Escuela de Trabajo Social nos interesa la investigación, pero también la intervención para poder contribuir a una convivencia saludable.

¿El concepto de barrio no se aplica cuando hablamos de conjuntos residenciales?

Se pierde, se desdibuja. El conjunto residencial remite a un espacio privado, el barrio a uno público. Yo diría, incluso, que se pierde de alguna manera la relación con la ciudad y la diferencia, porque la atención del residente se centra en su conjunto residencial. Los multifamiliares tienden a la homogeneidad, la ciudad a la diversidad, a la tolerancia.

Pero entonces ¿cuál es el ideal de los conjuntos? 

Ni son buenos ni son malos. Existen y hay que reconocerlos. ¿Cuál es nuestro punto de partida? Que se ha normalizado la existencia de esa modalidad de vivienda y, ¿qué es lo que hacemos nosotros? Preguntas sobre su existencia, su relación con el espacio exterior y su relación con la vida que hay en su interior porque la publicidad que hacen las inmobiliarias los asocian a sueños de bienestar, remansos de paz y seguridad, tienen nombre de árboles, jardines, paisajes, y no siempre es así. La investigación nos muestra que hay conjuntos muy pequeños o muy grandes, unos con dificultades de parqueaderos o sin espacios comunes, y otros con uno o dos administradores para 400 apartamentos. Y esto genera conflictos.

¿Entonces que se propone?

La reflexión nos ha llevado a hablar de hacer intervención social, capacitar a los administradores, incentivar el uso de los espacios públicos, el parque, la calle, la ciudad, porque la otra tendencia es salir del Conjunto directo a un Centro Comercial, y todas estas prácticas están cambiando nuestra vida cotidiana, nuestra manera de ser ciudadanos, y la de las nuevas generaciones.

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