El doctor en psicología de la Universidad de Barcelona (España), José Luis Lalueza Sazatornil, dictará este jueves 30 de abril el seminario “Aprendizaje significativo por fuera de la escuela y como actividad escolar, usando las TIC: cómo lo hemos llevado a la práctica con chicos gitanos de Barcelona (1998-2015)”.
El evento es organizado por las universidades del Valle, Tolima y Autónoma de Occidente de Cali en asocio con el Ministerio de Educación Nacional, Colciencias, además de las municipalidades de Yumbo, Palmira, Buga y Cali, entre otros; se llevará a cabo en el auditorio Dintev (Edificio 317), de 10 a.m. a 12 m., de Univalle sede Meléndez Cali.
Durante el seminario interdisciplinario de ingreso gratuito, Lazuela hablará de la integración de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en los procesos educativos, en los que la capital del Valle ha emprendido tareas que son modelo nacional.
Lalueza Sazatornil es doctor en Psiclogía de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), profesor de Psicología de la misma, y coordinador del grupo de investigaciones Dehisi y del máster interuniversitario en psicología de la Educación (MIPE).
El experto español ha explorado por años los fundamentos de una comunidad de prácticas para la inclusión educativa de grupos culturales minoritarios y en riesgo de exclusión social, del que nació el proyecto Shere Rom, un modelo educativo creado en 1998 como un intento de construir un modelo educativo que respete la diversidad y tenga un carácter inclusivo.
Los orígenes de Shere Rom están fundamentados en un proceso negociador con los líderes de una comunidad gitana del Área Metropolitana de Barcelona, con quienes se compartía la constatación de que los niños y niñas gitanos no adquieren las competencias correspondientes a cada curso, ni la motivación suficiente para continuar hasta el final de la etapa obligatoria a los 16 años.
Para una mayor difusión, el seminario será transmitido en tiempo real por el Centro de Innovación Educativa Regional (CIER-SUR), operado por la Universidad del Valle, con sede en Cali, y cobertura en los departamentos de Amazonas, Caquetá, Cauca, Huila, Nariño, Putumayo, Tolima y Valle del Cauca.
¿QUIERES ASISTIR?
Llama a Édgar Hernán Cruz García, Dirección de Nuevas Tecnologías y Educación Virtual
Universidad del Valle. Teléfono: 3182621. Cali - Colombia
Este jueves 30 de abril, a las 5:30 p.m., se realiza la lectura dramática de “Rebullicio”, obra del joven dramaturgo brasilero Jô Bilac, como parte de la Temporada Teatral que organiza el Departamento de Artes Escénicas de la Universidad del Valle.
Rebullicio (Rebú, en portugués) cuenta la historia de un cuarteto familiar disfuncional; Matías y Bianca disfrutan los placeres de su reciente matrimonio, cuando reciben la intempestiva visita de Vladine, la hermana de Matías, una mujer enferma, viuda y desvalida, quien llega con un chivo, a quién cuida como si fuese un hijo. Las rivalidades femeninas y los vacíos paternalistas masculinos, llevarán la historia a una contienda de inexplicables consecuencias.
Jô Bilac es un reconocido y joven dramaturgo brasilero merecedor una decena de premios por su producción artística y de la que se destaca Rebullicio, obra con la que ganó el premio a Mejor Dramaturgo APCA 2010 / SP.
Rebullicio fue presentada en el pasado XIV Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá; bajo la dirección de Felipe Pérez, cuatro estudiantes de la Licenciatura de Arte Dramático llevan a escena esta obra bajo el formato de lectura dramática, utilizando sugestivas soluciones de lo que será una próxima puesta en escena.
Fecha: jueves 30 de Abril.
Hora: 5:30 p.m.
Lugar: Auditorio 4 Universidad del Valle
Informes: Universidad del Valle – Departamento de Artes Escénicas
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http://escenicas.univalle.edu.co
Los egresados de la Escuela de Arquitectura de la Universidad del Valle, Mario Camargo y Luis Tombé (fotografía), fueron galardonados con el primer puesto en la categoría oro a nivel mundial por la compañía cementera Holcim.
Tras adjudicarse la medalla de oro en la edición latinoamericana de los Holcim Awards 2014, los profesores univallunos del Colectivo 720 obtuvieron el primer lugar en los Global Holcim Awards 2015 -la instancia final e internacional de la competición- con el proyecto Orfelinato, pieza clave en el plan maestro Unidades de Vida Articulada (UVA) desarrollado en Medellín por las empresas públicas de esa ciudad.
En la actualidad, tanto Tombé como Camargo son docentes contratistas de la Escuela de Arquitectura de la Universidad del Valle y trabajan en el Taller de Proyectos, bajo la dirección de Rodrigo Vargas P., jefe del Departamento de Proyectos de la Escuela.
En ésta, la cuarta edición del concurso, el jurado encabezado por el Decano GSD de la Universidad de Harvard, Mohsen Mostafavi, escogió el trabajo de Colectivo 720 por sobre 6.000 proyectos de 152 países que se presentaron en las instancias regionales del concurso, superando a oficinas de la envergadura de BIG, quien resultó ganadora de la medalla de bronce con The Dryline.
Camargo y Tombé, quienes hacen parte del Colectivo 720 de Cali, habían participado en un concurso abierto impulsado por Empresas Públicas de Medellín, y organizado por la Sociedad Colombiana de Arquitectos.
Una vez ganaron el concurso con su propuesta, los egresados intervinieron un área abandonada de la comuna 8 de la capital antioqueña, convirtiendo cuatro inmensos tanques de agua abandonados en un espacio de integración comunitaria y de servicios.
La intervención de los tanques fue todo un reto, pues el objetivo era mantener la infraestructura vigente y reforzar su vocación pública; los elementos generaban rechazo y ahora hacen fila para engrosar la lista de memoria urbana de la ciudad.
Los Holcim Awards es la competencia internacional más importante para el diseño sostenible y se lleva a cabo cada tres años, entregando premios por cerca de 2 millones de dólares.
El diseño de los caleños Camargo y Tombé, según el jurado calificador, abrió una infraestructura oculta dentro de la ciudad para crear un espacio cívico en la que juegan un papel importante la arquitectura, el paisaje, la infraestructura y el diseño urbano.
Mostafavi destacó "la cuidadosa integración del conjunto en la estructura física y social en un esquema que es un modelo para las mejores prácticas que podrían servir de ejemplo a otras ciudades del mundo".
Juan Moreno Blanco se ha convertido en el crítico de los críticos de la obra de Gabriel García Márquez. Su voz es de las pocas, además del propio García Márquez, en hacer énfasis en la influencia que tuvo en la vida del Premio Nobel su experiencia wayúu.
Moreno Blanco, profesor de la Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle, lanzará este lunes 27 de abril, a las 5:00 p.m., en el marco de la 28ª Feria Internacional del Libro de Bogotá, su libro “Transculturación Narrativa: la clave wayúu en Gabriel García Márquez”.
“Yo diría algo muy radical”, sostiene el escritor. “Gabriel García Márquez no tiene relación con los wayúu, simplemente es wayúu”.
Según Moreno, “se habla de una relación de un sujeto exterior que se relaciona con una cultura porque es diferente a la suya, pero en el caso de García Márquez, este estuvo vinculado desde su nacimiento a dos ámbitos culturales: los criollos, mayoría étnica colombiana, y los wayúu”.
Cabe recordar que el mismo García Márquez cuenta en su relato autobiográfico “Vivir para contarla”, que su abuela, para despistarlo, usaba palabras wayúu, pero “la pobre no sabía que yo hablaba mejor wayúu que ella, porque vivía más cerca de los indios”.
Este aspecto muchas veces subvalorado por una mirada occidental de la obra de Gabo, que algunos atribuyen a lo que se llamó ‘Realismo Mágico’ o a la idea de que todo surge por el virtuosismo e inspiración del escritor, es el tema del libro de Moreno Blanco.
Sostiene que en su libro, “el lector encontrará una primera parte que tiene que ver con los contextos de la biografía del escritor, y cómo la crítica ha leído a García Márquez. Eso lo llamo ‘Las cartografías de la crítica’. La segunda parte es el análisis de la relación de la tradición cultural de los wayúu y su obra”.
En el tema de la cartografía, Moreno Blanco nos remite a los mapas que se hacen sobre el territorio que serían los textos literarios, con el fin de establecer líneas imaginarias para entender una obra.
“Yo tomo dos aspectos de la crítica. Critico a la crítica y critico a las biografías en tanto veo que de un lado como del otro ha habido una ignorancia, inconsciente, pero en la medida en que es inconsciente es cultural, de lo amerindio en la vida y obra del Nobel”.
El autor resume los vínculos en la obra de Gabriel García Márquez con la cultura wayúu en la referencia a las imágenes en las que los muertos vuelven a la vida; el sueño da información del futuro, o en el presente se tiene conocimiento del futuro.
Moreno también lanzará, el martes 28 de abril en Corferias Bogotá, escenario de la Filbo, su libro ‘Novela histórica colombiana e historiografía teleológica a finales del siglo XX’, obra que está ligada al antes y después de la novela histórica a partir de Gabo.
“Estamos hablando que la novela histórica se enfrenta a esa idea de la historia única, de la historiografía teleológica. Esa característica que viene desde el siglo XIX cuando se fundó la nación, y que tiene tres maneras: ser pensada como unitaria; de un tipo nacional homogéneo: por supuesto el criollo y hombre de letras, y la tercera, tener un sentido vectorial que va hacia la idea de progreso, hacia una especie de porvenir radiante y, por lo tanto, de superación de lo indio, lo negro para apuntarle a una nación lo más blanca posible y occidental, negando lo ‘otro’.
Por el contrario la obra de García Márquez rompe con esa unicidad y monotonía de la denominada cultura nacional, y da lugar a lo que se denomina la Nueva Novela Histórica. Escritores que se interrogan sobre el pasado y construyen una visión novelística de éste bajo una historia plural que indaga momentos, etnias, regiones y ciudades particulares”.
Con estas dos obras, los lectores podrán deleitarse haciendo su propia crítica, estableciendo su propia cartografía o ampliando su interpretación de la realidad colombiana y de quienes la cuentan a través de la novela.
Entre el 21 y 23 de mayo próximos Cali será sede de un nuevo evento internacional. Se trata del I Congreso Internacional de Historia Ambiental y Economía Ecológica, encuentro que se desarrollará en la Biblioteca Departamental Jorge Garcés Borrero de la capital del Valle.
Al evento, organizado por la Universidad del Valle en asocio con la Asociación de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe (Adhilac), han confirmado su presencia cerca de un centenar de investigadores, expertos en historia ambiental latinoamericana y caribeña.
El congreso contará con la presencia, entre otros, de reconocidas figuras como el mexicano Alejandro Tortolero Villaseñor y el investigador venezolano, Roldan Muradian, Doctor en Economía Ecológica de la Universidad Autónoma de Barcelona e investigador del Departamento de Economía de la Universidad Federal Fluminense de Río de Janeiro.
Muradian es experto en investigación internacional, creación de capacidades, enseñanza y cooperación en educación superior, en una amplia gama de temas relacionados con gobernanza ambiental, pagos por servicios ambientales, acción colectiva, gestión de recursos naturales y desarrollo rural.
El científico venezolano, además, cuenta con más de 50 publicaciones internacionales, así como habilidades excepcionales en la gestión de actividades de investigación y desarrollo de capacidades.
Ha participado igualmente, como coordinador e investigador, en un gran número de proyectos internacionales y multidisciplinarios en 20 países. Muradian fue co-fundador de la revista Iberoamericana de Economía Ecológica y miembro de la Junta de la Sociedad Internacional de Economía Ecológica entre 2010 y 2014.
Su más reciente obra, el libro Handbook of Ecological Economics, co-editado con el investigador catalán Joan Martínez-Alier, se publicará este año.
En el congreso se abordarán temas que, en el marco de la actual preocupación por el ambiente, permitirán una aproximación al conocimiento histórico de las distintas formas y procedimientos de apropiación del medio natural, conformando de esta manera un saber que indaga acerca de la acción productora y transformadora del ser humano.
El encuentro cuenta con el apoyo del Instituto de Investigación y Desarrollo en Abastecimiento de Agua, Saneamiento Ambiental y Conservación del Recurso Hídrico (Cinara), como del doctorado Interinstitucional en Ciencias Ambientales de la Universidad del Valle; la Maestría en Desarrollo Sustentable y la Sociedad Andina de Economía Ecológica; y el Centro Cultural de Cali.
Cuarenta niños, entre los 12 y los 14 años, del colegio Nariño del oriente de Cali, visitaron las instalaciones del Museo Arqueológico Julio César Cubillos de la Universidad del Valle, en el marco de un programa que busca convertirlo en parte del circuito cultural de la ciudad.
El Museo, que en 2017 cumplirá medio siglo de creado, cuenta en la actualidad con cerca de 4 mil piezas que conforman dos colecciones y cuatro exposiciones: una permanente con diez años de exhibición, una temporal que cambia cada semestre, una itinerante y la pieza del mes.
Desde su nacimiento, el Museo Cubillos ha estado relacionado con la investigación, la docencia y la extensión en el campo de la arqueología y la historia socio-cultural antigua de Colombia y la región, además de organizar y ser copartícipe de una docena de proyectos de investigación.
“Venir aquí ha sido una experiencia gratificante”, dijo la profesora de transición del colegio Nariño, Mary Hernández. “Es la primera vez que venimos, y los niños han mostrado mucho interés en conocer las raíces culturales del Valle del Cauca”, aclaró.
Para Wendy Chasqui, estudiante de octavo grado del colegio Nariño, llegar al Museo Cubillos es como hurgar la memoria de nuestros antepasados. A Chasqui, como al resto de visitantes, le llamó la atención las alcarrazas, cuencos, cántaros y máscaras de la cultura Yotoco.
Cada mes, en promedio visitan el Museo estudiantes de cinco colegios de la ciudad, además de niños con discapacidad de instituciones como el Tobías Emanuel. “Hemos tenido expositores de otras universidades”, dijo Johana Guacales, guía del museo y miembro de la cultura pasto.

En efecto, el Museo ha sido anfitrión de investigadores de prestigiosos centros de América Latina, Rusia y Japón, quienes han hecho las veces de expositores. Su colección de cerámica (alfarería) ahora hace parte de un estudio que realizan expertos japoneses.
Según William Ignacio Faudel, asistente del Museo, este cuenta con una colección de objetos prehispánicos y un laboratorio que apoya las tareas de investigación, docencia y extensión relacionadas con la sociedad, cultura, arte y cosmovisión prehispánica de los pueblos amerindios.
De hecho, la nueva exposición arqueológica “El Valle del Cauca prehispánico: una historia por conocer”, está representada por una colección de objetos cerámicos que muestran la diversidad sociocultural del actual territorio del Valle del Cauca 10 mil años antes de la invasión española.
Tras la reforma administrativa, el Museo pasó a ser parte de la División de Bibliotecas. Los niños del colegio Nariño terminaron su visita con un taller de lecto-escritura organizado por la división de cultura de la Biblioteca Mario Carvajal, donde experimentaron el nuevo recorrido que ahora ofrece el Museo a sus visitantes escolares.
SI TU COLEGIO DESEA VISITAR EL MUSEO, LLAMA:
3212975; 3212100, ext. 2975; o al 312-7299813. También puedes escribir al correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
La cita estaba programada para los 2 de la tarde en el auditorio 5 de la Universidad del Valle. El horario se fue prolongando: por las fotos, los autógrafos, los saludos efusivos, los recuerdos, los aplausos, el chiste suelto sobre los zapatos blancos, como de bailarín, con los que llegó.
Golpeado por una afonía súbita y haciendo un gran esfuerzo, Alfredo Molano Bravo, sociólogo, escritor, profesor y columnista de El Espectador, por fin fue presentado. El listado de premios, condecoraciones, intervenciones, libros y trabajos parecían alargar más la expectativa.
Al final le llegó el turno. Lo hizo con desparpajo, rompiendo el hielo, burlándose de sí mismo. Como siempre. Ante un auditorio abarrotado, joven, ávido de respuestas, delirante y agradecido por tanta sinceridad. Una sinceridad que asusta.
Porque Molano, conocedor de los intríngulis de la política colombiana desde hace más de tres décadas, dejó en el ambiente la pregunta de si en realidad en el país se está cociendo tras bambalinas un golpe de Estado.
Fue invitado por la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) y el movimiento Marcha Patriótica para un conversatorio sobre “Orígenes e historia del conflicto social y armado en Colombia”. Pero acabó hablando de lo que se habla en los cafés, en las esquinas, en los medios: el conflicto, la paz, la guerra, la sinsalida, la barbarie.
¿Le parece de verdad que se está cocinando un golpe de estado en los cuarteles?
Yo lo que dije y sigo diciendo es que hay ruido de sables que es una forma de chantajear al gobierno con la posibilidad de un golpe. Seguramente, no sé, no hay un clima internacional para hacerlo, no hay un clima nacional, pero es una amenaza que puede rendir frutos para complicar y limitar los desarrollos de las negociaciones de La Habana.
El Centro Democrático si tiene la fuerza para conducir un golpe de Estado?
Propiamente él no creo que tenga la fuerza para llevarnos a un golpe militar, pero sí tiene la fuerza para influir en el Ejército, y eso se está viendo. El Ejército mismo está con el ojo abierto institucionalmente para evitarlo. Las sanciones que ha habido y ciertos síntomas, digamos de reproche a manifestaciones políticas por parte de algunos de sus miembros, manifiestan que sí tiene eco el discurso de Uribe dentro de las Fuerzas Armadas, y eso es peligroso. Indudablemente.

Hay muchas versiones de lo que pasó en Buenos Aires (Cauca) ¿En realidad qué pasó?
Yo sé que hubo operaciones militares previas. Ha habido enfrentamientos en la zona. Allí murió, recordemos, Alfonso Cano. O sea, el Ejército no puede desconocer que esa es una zona guerrillera de alta complejidad, una zona súper roja. Yo creo que hubo una improvisación por parte del Ejército al entrar y permanecer 15 a 20 días sin apoyo aéreo, sin cordones de seguridad, sin anillos, desplegando en un solo grupo a un gran número de soldados profesionales. No parece haber habido reacción. Los mataron dormidos.
Se habla de una gran marcha contra las FARC para el 5 de mayo ¿Cuál es el temor a esa marcha?
Que se movilice medio país contra las FARC y eso le quite capital político al gobierno en el marco de los diálogos de paz de La Habana.
¿Estamos entrando en una etapa difícil del proceso de paz?
Sí, está en una situación difícil. Está en vilo. Me parece que el presidente Juan Manuel Santos tendrá que pagar un costo muy alto para sostenerlo. Ahora, que sea reversible o no depende de la reacción de la ciudadanía, de la opinión pública, para defender los avances que se han logrado o entregar eso que se ha logrado a la derecha.
¿No fue torpeza de las FARC el ataque a los soldados en el Cauca?
Pues las FARC venían diciendo hacía rato que en ese lugar había hostilidades, hostigamientos, agresiones; quizá han pisado la cascarita en un mal momento, desgraciado momento, para el proceso de paz y para el país.
¿Qué le produjo el discurso de Fernando Vallejo contra las FARC?
No dijo nada nuevo. Lo que pasa es que lo dijo de una manera vulgar, de una manera agresiva y violenta. Vallejo se erige en juez de todo lo que existe en el país y reclama sangre, reclama lo que justamente hoy está reclamando un sector de la opinión pública: sangre, muerte, talegos llenos de restos. Es lo que reclama él y muchos para calmar esta brutal agresión que se está viviendo en este momento por parte de la extrema derecha.
¿La Constituyente para refrendar los acuerdos de La Habana no es un riesgo?
Puede ser. Yo creo que el gran debate va estar ahí, pasa por ahí. Digamos que pasa por la convocatoria y llega a la Asamblea Constituyente. Me parece, sin embargo, que es un escenario de todas maneras político, democrático, que vale la pena jugar y que el país tarde o temprano tendrá que aceptar porque de otra manera no va a resolver los problemas que están planteados y que quedan fuera de la mesa de negociaciones.
¿Cómo desempantanar el proceso de paz en este momento?
Tengo que decir primero que el presidente Santos ha sido valiente en la posición de continuar los diálogos. Otro Presidente, en otra perspectiva, ya hubiera echado para atrás. Hay que ver que la oposición tiene 6 millones de votos, y que persistir en la mesa de diálogos es un acto valeroso. Yo creo que el tiempo va curando las cosas. Creo que habrán arañazos, muestra de dientes, empujones a la salida de la mesa, pero igualmente las dos partes están dispuestas a aguantar y esa es la esperanza que tenemos los colombianos que buscamos la democracia.

¿Cierto sector de la población teme que retornen los magnicidios de los 80?
Podría ocurrir, pero si hay magnicidios, si empiezan de nuevo a matar figuras de la política pues vamos a tener una guerra civil, de verdad. El palo no está pa´ cucharas tampoco.
¿Ese es el verdadero peligro ahora?
Creo que si el gobierno no interviene de manera radical esos movimientos que hay subterráneos, va ser peligroso, se va a correr el riesgo de que las cosas se compliquen mucho más de lo que se complicaron con la Unión Patriótica.
¿Están dentro del Ejército esos movimientos, el Ejército está dividido frente a la propuesta del Presidente?
No están totalmente divididos, pero hay tendencias. Hay manzanas podridas y manzanas sanas.
¿Cómo visualiza el posconflicto en el país?
Como un acto de movilización de masas a favor y en contra, pero democrático.
¿Qué camino podría seguir el posconflicto?
Hay que estudiar el nacimiento y desarrollo de los grupos paramilitares para saber qué fuerzas están allí todavía, qué fuerzas continúan con vida; qué fuerzas podrían movilizar a grupos armados y grupos contra insurgentes contra los desarrollos pacíficos de la política salida de La Habana.
¿Quienes quieren continuar con esta guerra?
Hay muchos sectores. Los militares como gremio son los grandes beneficiados de la guerra. Los contratistas que tienen negocios con ellos, los que les venden productos y ellos en sí porque tienen todo tipo de sueldos y sobre-sueldos y requete-sueldos. Naturalmente que ellos serían los primeros perjudicados con un arreglo de paz, porque el arreglo de paz a la larga tiene que disminuir el Ejército, porque para eso es. La guerra civil de los Mil Días, recuerde, también terminó en eso. Terminó en que el Ejército de 20 mil miembros el general Rafael Reyes lo redujo a 5 mil.
Como parte de la celebración del Día Mundial de la Propiedad Intelectual, la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación –OTRI- y la Biblioteca Mario Carvajal, invitan a la charla “Derechos de autor e integridad científica”, programada para este lunes 27 de abril de 3:00 a 5:00 p.m en el auditorio Ángel Zapata de la Biblioteca Central.
El Profesor Carlos Pinedo, miembro del Comité de Propiedad Intelectual, también hablará del Software Turnitin, un instrumento informático para establecer similitud en documentos textuales.
Dos egresados del Programa de Arquitectura de la Universidad del Valle, Mario Camargo y Luis Tombé fueron galardonados con el primer puesto en la categoría oro a nivel mundial por la compañía cementera Holcim.
Tras adjudicarse la medalla de oro en la edición latinoamericana de los Holcim Awards 2014, los caleños de Colectivo 720 obtuvieron el primer lugar en los Global Holcim Awards 2015 -la instancia final e internacional de la competición- con el proyecto Orfelinato, pieza clave en el plan maestro Unidades de Vida Articulada (UVA) desarrollado en Medellín por las empresas públicas de esa ciudad.
En ésta, la cuarta edición del concurso, el jurado encabezado por el Decano GSD de la Universidad de Harvard, Mohsen Mostafavi, escogió al proyecto de egresados de Univalle sobre 6.000 proyectos de 152 países, que se presentaron en las instancias regionales del concurso, superando a oficinas de la envergadura de BIG, quien resultó ganadora de la medalla de bronce con The Dryline.
Camargo y Tombé, quienes hacen parte del Colectivo 720 de Cali, habían participado en un concurso abierto impulsado por Empresas Públicas de Medellín, y organizado por la Sociedad Colombiana de Arquitectos.
Una vez ganaron el concurso con su propuesta, los egresados intervinieron un área abandonada de la comuna 8 de la capital antioqueña, convirtiendo cuatro inmensos tanques de agua abandonados en un espacio de integración comunitaria y de servicios.
La intervención de los tanques fue todo un reto, pues el objetivo era mantener la infraestructura vigente y reforzar su vocación pública; los elementos generaban rechazo y ahora hacen fila para engrosar la lista de memoria urbana de la ciudad.
Los Holcim Awards es la competencia internacional más importante para el diseño sostenible y se lleva a cabo cada tres años, entregando premios por cerca de 2 millones de dólares.
El diseño de los caleños Camargo y Tombé, según el jurado calificador, abrió una infraestructura oculta dentro de la ciudad para crear un espacio cívico en la que juegan un papel importante la arquitectura, el paisaje, la infraestructura y el diseño urbano.
Mostafavi destacó "la cuidadosa integración del conjunto en la estructura física y social en un esquema que es un modelo para las mejores prácticas que podrían servir de ejemplo a otras ciudades del mundo".
Facultad de Ciencias Sociales y Económicas- Universidad del Valle
Santiago de Cali, 14 de abril de 2015
Los profesores adscritos a la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas de la Universidad del Valle se permiten presentar a la opinión pública las siguientes consideraciones sobre el actual modelo para el reconocimiento y medición de grupos de investigación y para el reconocimiento de investigadores, implementado por el Departamento Administrativo de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación -Colciencias-, a través de la Convocatoria 693 de 2014.
Las políticas públicas actuales en materia de investigación deben leerse a la luz del proceso de reconfiguración al que asiste el Estado colombiano desde hace por lo menos dos décadas y media. A nivel institucional, este modelo se ha sustentado en un proceso de modernización estatal que supone reestructurar las funciones y ámbitos de competencia estatales, adecuar el aparato institucional y transformar los modelos de gestión y administración pública, a través de la privatización, la descentralización y la desregulación. En el ámbito económico, el modelo se fundamenta en la liberalización económica encaminada a la inserción de la economía nacional al mercado global, a través de la flexibilización de los mercados de bienes, trabajo y capitales, la apertura económica y comercial y el fomento a la competitividad . En este modelo de política, propio de los gobiernos neoliberales, en donde la responsabilidad social de los gobiernos se trata de minimizar, la mayor parte de las responsabilidades sociales y económicas recaen sobre los individuos.
Llevadas al plano de la ciencia y la tecnología, estas medidas se han traducido en la disminución del gasto público destinado a la investigación y en un modelo que tiende, cada vez más, hacia la tercerización de la educación, la innovación empresarial y el desarrollo tecnológico, en detrimento de la investigación que se realiza desde las universidades, institutos y centros de pensamiento del país . Un modelo en el que además, las ciencias sociales, las humanidades y las artes quedan a la saga de las ciencias naturales y las ingenierías por no ajustarse a estos parámetros.
Es por ello que nos sumamos a las voces de inconformidad que día a día crecen entre los grupos e investigadores de distintas universidades, frente al modelo de medición de Colciencias, y en particular, frente a la Convocatoria 693 de 2014, por considerar que este modelo:
1.Responde a políticas cortoplacistas y a soluciones remediales que no se traducen en un fomento real a la investigación, toda vez que el presupuesto destinado a la misma es cada vez más exiguo. Este sistema crea toda una parafernalia de requisitos para acceder a unos beneficios insuficientes y precarios, que claramente no permiten resolver los problemas de fondo, sino más bien implementan políticas remediales desarticuladas que se ajustan a las políticas de recorte del gasto público, como consigna fundamental de la política económica.
2.Privilegia las actividades de inspección y vigilancia por encima del fomento y apoyo real a la investigación. De esta manera, la producción académica de los investigadores se ve sometida al más riguroso escrutinio, bajo la presunción de mala fe y culpabilidad de los mismos. Todo el sistema –como también sucede en otras esferas de la política pública de los últimos gobiernos– parece estar orientado a crear un esquema de premios y castigos en el que se parte de la “culpabilidad y responsabilidad social de los individuos” por encima de los vacíos institucionales prevalecientes.
3.Delega en las universidades y los investigadores, las funciones que le son propias a Colciencias como institución rectora del conocimiento. Esto queda claro cuando se observa que en esta última convocatoria, Colciencias trasladó buena parte de los costos de inspección y vigilancia a las propias de universidades, al tener éstas que encargarse por su propia cuenta de la certificación de los estándares de calidad de las publicaciones y libros de los grupos de investigación. Con ello, los costos de transacción (en términos de recursos humanos y tiempo) de las exigencias de la convocatoria para los investigadores y universidades crecieron notablemente, pero al mismo tiempo bajaron para Colciencias.
4.Desconoce la manera como tiene lugar la producción de conocimiento en el área de las ciencias sociales y humanas, cuyos productos académicos son medidos con herramientas inadecuadas. En los pronunciamientos emitidos por investigadores y grupos de investigación de distintas universidades del país, se ha insistido en señalar cómo el nuevo sistema de medición desestimula la publicación de libros y capítulos de libro, toda vez que el reconocimiento de los mismos depende de su aparición en sistemas de clasificación que, como el Book Citation Index y el mismo Publindex, dejan por fuera editoriales de reconocida trayectoria en el país. Algo similar sucede con los artículos publicados en revistas, cuya valoración se realiza en función de la indexación de estas revistas en bases de datos especializadas en la medición de productos derivados de las ciencias exactas, pero no de aquellos provenientes de las ciencias sociales y humanas. A esto se suman los sesgos e imperfecciones de los sistemas que miden las tasas de citación, en los que la visibilidad de los productos de las humanidades es significativamente menor a la de aquellos generados en otras áreas del conocimiento. Ello sin mencionar la situación claramente desventajosa de las revistas colombianas, dada su incipiente conexión a los buscadores que captan estas citaciones.
5.Vulnera el principio de confidencialidad académica, al exigirle a los grupos e investigadores, la presentación de los conceptos de los pares evaluadores que dictaminan los libros, como requisito para el reconocimiento de los productos académicos de los investigadores publicados como libros o capítulos de libros. Ello no sólo va en contravía de los principios básicos de publicación académica, sino que además, desconoce la rigurosidad con que las editoriales y universidades efectúan sus procesos de evaluación.
6.Desincentiva la creación de grupos de investigación con una mayor proyección social, cuando desconoce a aquellos integrantes que no tienen una vinculación contractual con las universidades, tales como miembros de organizaciones sociales, consultores, estudiantes de maestría, pasantes o investigadores que residen fuera del país.
7.Se basa en una plataforma tecnológica cada vez más obsoleta e ineficiente, en la que predominan una serie de exigencias burocráticas estériles y redundantes, que suponen una alta inversión en tiempo y recursos por parte de los investigadores y las universidades. A esto se suman los cambios reiterativos en los criterios para la evaluación de los productos que, con cada convocatoria, miden de nuevo productos evaluados previamente.
Por último, quisiéramos señalar la necesidad de reflexionar acerca de las posibles implicaciones que estas medidas puedan tener en el régimen salarial de los docentes de universidades públicas, por cuanto la recategorización de las revistas tendría un efecto directo en el reconocimiento de puntos salariales por productividad académica, al tiempo que la clasificación de los grupos de investigación en categorías inferiores, le dificultará a estos grupos la aprobación de proyectos por parte de Colciencias.
Evidentemente, el actual sistema de clasificación y medición de la producción científica en el país desestimula la consolidación de grupos de investigación, niega los esfuerzos que han venido realizando nuestras revistas y casa editoriales, desconoce las dinámicas particulares de producción de conocimiento en las diferentes áreas del saber y vulnera principios básicos como la buena fe de los investigadores y la confidencialidad académica, al tiempo avanza a pasos de gigante hacia la tercerización de la educación, razones de peso para convocar el debate y la movilización de los académicos a nivel nacional.
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Universidad del Valle