#LaComunidadPregunta es un espacio de carácter académico convocado y liderado por la Oficina de Extensión y Proyección Social de la Escuela de Salud Pública, en el cual se discuten temas especialmente relacionados con bienestar, calidad de vida, derechos y deberes, servicios públicos para que la comunidad conozca, participe activamente, tome decisiones informadas y defienda sus derechos.
Para esta versión tendremos como invitada a la Secretaria de Salud Municipal de Santiago de Cali, la doctora Miyerlandi Torres, quien expondrá el desarrollo que ha tenido el Plan Nacional de vacunación contra el Covid – 19 en nuestra ciudad.
Tus inquietudes o aportes sobre este tema serán valiosas para la ronda de preguntas programadas durante el evento.
¡Anímate y participa!
La Escuela de Estudios Literarios, el Grupo de investigación Narrativas y el Centro Virtual Jorge Isaacs de la Universidad del Valle invitan a la conferencia ‘¿Qué es la literatura Afro? Aproximaciones éticas y estéticas’, que dictará la profesora y escritora Mayra Santos, el miércoles 14 de abril, a las 5:00 p.m., por el siguiente enlace http://cutt.ly/rc9eOOK
Mayra Santos es Doctora en Literatura de Cornell University, poeta, novelista, ensayista y profesora de la Universidad de Puerto Ricok. Premio Juna Rulfo (1996), finalista del Premio Rómulo Gallego (2001). Directora del programa Afrodescendencia y racialidad de la UPR-Facultad de Estudios generales.
La conferencia se llevará a cabo en el marco del ‘Año de la Libertad, 170 años de la abolición de la esclavitud en Colombia’, como parte del Ciclo de conferencias del Doctorado AfroLatinoamericano-Grupo Narrativa.
Los elementos que le permitieron a Manuel Zapata Olivella escribir ‘La revolución de los vodús’, tercera parte de la novela ‘Chango el Gran Putas’ fueron presentados por el profesor Darío Henao Restrepo del Universidad del Valle, durante el evento organizado por la Universidad de Vanderbilt para conmemorar el centenario del nacimiento del escritor colombiano.
El profesor Darío Henao se enfocó en la forma como la cosmovisión y la ritualidad del vodú, religión de matriz africana, que organiza los acontecimientos de la primera revolución negra triunfante en el mundo, se convierten en el código mítico que le permitió a Zapata armar una singular y potente representación literaria de la revolución haitiana en la que los espíritus hablan, entre ellos, el del líder negro haitiano Toussaint Loverture y el emperador francés Napoléon.
“Mito e historia se conjugan en la interpretación de la historia haitiana y sus profundas raíces con África, desde una visión no occidental, pionera del pensamiento decolonial en la literatura latinoamericana”, apunta el profesor Henao.
Así, a través de la apropiación poética de la religión vodú, Manuel Zapata Olivella destaca la manera como el eje central del proceso revolucionario haitiano gira en torno a la ceremonia vodú.
El profesor Henao hizo un seguimiento de las bases teóricas de Manuel Zapata Olivella para conseguir imbricar lo poético y lo histórico, haciendo el mismo recorrido del escritor a través de los libros que pasaron por sus manos para darle el sustento de lo que luego sería su narración literaria.
En relación con la revolución haitiana, Manuel Zapata Olivella acudió a autores como Jean Price Mars con ‘Ainsi Parla L’Oncle’; C.L.R. James con ‘Los jacobinos negros’; Édouard Glissant’s con ‘Monsieur Toussaint’; Aimé Césaire con ‘La Tragedia del Rey Christophe’; Alejo Carpentier con ‘El reino de este mundo’.
Mientras que su contacto con el mundo vodú, se hizo a través de obras como: ‘Voodoo in Haiti’ de Alfred Metraux; Ve-Ve de Milo Rigaud; ‘Dieu dans le Vaudou haitien’ de Laennec Hurbon, y ‘Las culturas neoafricanas’ de Janheinz Jahn.
Publicado por la Revista Semana.
Desde las aulas y los laboratorios, estudiantes y docentes trabajan en el desarrollo de prototipos, algoritmos y proyectos para la detección del virus, prevenir complicaciones en los pacientes y brindarles herramientas a los gobiernos locales para la toma de decisiones.
Las mejores instituciones de educación superior del país han dedicado buena parte de los esfuerzos de sus grupos de investigación en desarrollar prototipos, algoritmos, modelos y proyectos que contribuyan al control de la pandemia en el país. Muchas de estas iniciativas contaron con el apoyo de instituciones públicas y el sector privado. A continuación presentamos algunas de las innovaciones más destacadas a nivel nacional.
Ventiladores mecánicos
El colapso de las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) generalmente se presenta por la escasez de equipos para garantizar la atención de los pacientes y durante los primeros meses de la emergencia sanitaria por el coronavirus la demanda mundial de ventiladores superó la capacidad de los grandes fabricantes. En Colombia, universidades como La Sabana y la de Antioquia propusieron fabricar los dispositivos.
El ventilador desarrollado por La Sabana cuenta con un sistema de electroválvulas controladas electrónicamente. Lo bautizaron Unisabana herons y varios ya han sido entregados a hospitales de regiones apartadas en Chocó y Arauca.
Con los ventiladores de la Universidad de Antioquia ya se concluyeron los ensayos clínicos y es posible su uso en centros hospitalarios cuando se agoten las máquinas disponibles y siempre y cuando las familias de los pacientes den su consentimiento.
Pruebas para los asintomáticos
Otra de las investigaciones adelantadas en medio de la pandemia fue la fabricación de pruebas diagnósticas por parte de la Universidad Nacional. Este proyecto permite identificar, por medio de ensayos serológicos, si el sistema inmunológico de una persona ha reconocido el virus sin manifestar síntomas.
Esta institución también trabaja en la producción de las enzimas necesarias para aplicar la prueba de covid-19, un aporte valioso si se tiene en cuenta la dificultad de importar estos elementos. Finalmente, la institución contribuyó con el estudio de medicamentos como la hidroxicloroquina, para comprobar su posible efectividad en el tratamiento de pacientes críticos.
Rastrear el virus
La Universidad Javeriana de Cali lidera una investigación, con el respaldo de organizaciones como la Fundación Valle del Lili y CIDEIM, para desarrollar un dispositivo (bionanosensor) que permita diagnosticar de manera temprana el virus del covid-19, incluso en personas asintomáticas. El proyecto se desarrolla con el uso de tecnología molecular.
Proteger a los más vulnerables
Sistema SIGELO es el nombre del proyecto que adelanta la Universidad del Valle para apoyar a los gobiernos locales en la toma de decisiones que protegen a poblaciones vulnerables, que no pueden estar en cuarentena de manera permanente, a través del uso de variables sociodemográficas. Este es uno de los proyectos apoyados por la MinCienciatón, un programa del Gobierno que financia investigaciones orientadas a combatir los efectos del virus.
Pruebas PCR más exactas
La Unidad de Genética de la Universidad Simón Bolívar trabaja en la adaptación de un sofisticado algoritmo que tradicionalmente detecta anomalías y rastros de explosivos o petróleo. Gracias al trabajo de un grupo multidisciplinario de investigadores, esta herramienta se usará ahora para identificar defectos en los análisis PCR de las muestras de covid-19.
Unidades de cuidado intensivo portátiles
Este desarrollo se llevó a cabo gracias a una alianza entre la Universidad de Antioquia y la Universidad Nacional que, inspiradas en la rapidez con la que China contuvo la emergencia sanitaria, crearon un modelo de estructuras que pueden albergar unas 16 camas equipadas con controles de refrigeración y presión. El montaje de estas unidades se puede realizar en pocas semanas, facilitando su movilización a poblaciones apartadas.
Otros aportes
La Universidad Javeriana de Bogotá creó un sistema de monitoreo remoto para pacientes con covid-19, utilizando el internet de las cosas, y en la Universidad de La Salle diseñaron modernas estructuras neumáticas en forma de domo, que permiten adecuar polideportivos o coliseos como hospitales provisionales. El compromiso de las universidades también se ha evidenciado en los procesos de toma de muestras y aplicación de vacunas, pues las instituciones han puesto sus instalaciones, equipos y personal a disposición para que haya una mayor efectividad de estas medidas.
Ana Milena Sandoval Cabrera, jefa de la División de Recursos Humanos de la Universidad del Valle, compartió con la Dirección de Comunicaciones Universitarias un breve e íntimo recorrido por los más representativos años de su vida personal y profesional, un camino admirable labrado a fuerza de liderazgo y trabajo comprometido.
A continuación, el testimonio de la jefa de la División de Recursos Humanos de la que es reconocida como la Universidad más influyente del suroccidente colombiano.
Por Ana Milena Sandoval Cabrera
Mi infancia transcurrió en un barrio popular de Cali. Y aunque el día a día estuvo atravesado por necesidades económicas, siempre conté con mucho apoyo, amor y unidad familiar. Recuerdo mucho a mi tía con quien conviví varios años y las importantes lecciones que aprendí a su lado, también permanece el buen recuerdo del esfuerzo de mi padre, que siempre trabajó con dedicación para sacarnos adelante, y una madre hogareña sumisa, de unos valores muy representativos para mi vida.
De niña soñaba con poder consolidarme como profesional y madre de familia. Por eso en mi adolescencia, entrando ya a la adultez, inicie mi vida laboral en la Oficina de Recursos Humanos de una prestigiosa empresa de curtiembre, desempeñándome como liquidadora de nómina. Dadas las funciones que adelantaba allí, decidí estudiar derecho, aportando constantemente a la cotidianidad que se requería en el trabajo.
Casada, y gracias al apoyo incondicional de la familia que recién había conformado, me gradué como abogada de la Universidad Libre de Colombia en el año de 1990. Así, pude aportar mis habilidades y conocimientos poniéndolos al servicio de los otros, gracias a lo cual, escalando tras años de arduo trabajo, llegué a ser Directora de Relaciones Industriales. Lindos recuerdos con el manejo del personal y un disfrute de bienestar inmenso.
Durante esta, mi primera experiencia laboral, tuve la posibilidad de estar muy cerca del ser humano. Compartí con colegas que contaban con una vasta experiencia en el tema, los cuales me enseñaron a dar grandes pasos en mi actividad laboral. Aprendí a valorar de manera importante el diálogo, la conciliación y la necesidad de ubicarnos en el lugar del otro.
Pasado un tiempo, conté con la oportunidad de pertenecer a la Universidad del Valle vinculándome como empleada pública no docente en la Oficina Jurídica. Una vez allí, me interesé en adelantar la especialización en Derecho Administrativo con la Universidad Libre de Colombia con la intención de apoyar incondicionalmente a nuestra distinguida Institución.
Tras cinco años de permanencia en la Universidad, fui trasladada a la División de Recursos Humanos como jefa de la Sección de Seguridad Social. En esta época estudie la especialización en Seguridad Social en la Universidad Externado de Colombia.
Así, con mucho esfuerzo y pasión, he logrado conquistar mis metas, demostrando que las mujeres contamos con todas las capacidades para liderar grandes grupos de trabajo y contribuir al desarrollo del bienestar del personal. Hoy puedo afirmar que cuento con 23 años sirviendo a la Alma Mater de los Vallecaucanos.
Desde lo particular, me siento muy orgullosa que, como mujer tenga la oportunidad de liderar el talento humano del Campus universitario más importante de nuestro departamento, en especial porque el equipo humano es fundamental en toda Institución. Por esto, el interés que me mueve, y que me ha movido siempre al pertenecer y contribuir a la Universidad del Valle, es la del servicio: servir y apoyar incondicionalmente a todos sus funcionarios y directivos.
Debemos ser conscientes que todos los días surgen retos que debemos sortear de la mejor manera posible. La jefatura de la División de Recursos Humanos me recuerda que debemos estar preparados como líderes para asumir riesgos y afrontarlos con una actitud de servicio, analítica y racionalmente.
Debemos escuchar al otro constantemente, estar siempre disponibles a atender a todos los funcionarios con el objetivo de buscar soluciones y satisfacer las necesidades vitales. Es importante mantener una actitud positiva frente a la vida y el trabajo.
Considero que, para enfrentar las labores diarias que dicta esta dependencia se debe tener don de gente, actitud de servicio, (en ocasiones hasta de sacrificio), ser empática y solidaria, y sobre todo, contar con un alto sentido de pertenencia y compromiso Institucional, para aportar a la resolución de conflictos, al bienestar comunitario y al desarrollo de la cultura organizacional. De igual manera, es para mí de gran valor aportar a la buena administración de lo público, pues es un patrimonio que nos pertenece a todos y que debemos cuidar, por lo que se hace importante contar con un equipo de trabajo de gran compromiso institucional.
Como jefa de la División de Recursos Humanos veo la participación de la mujer en la Universidad del Valle con orgullo, puesto que, hemos demostrado que estamos preparadas para liderar eficazmente grupos de trabajo, proyectos e investigaciones que contribuyen al desarrollo regional, institucional, así como al desarrollo personal de los funcionarios y estudiantes de nuestra Institución.
Dirijo un reconocimiento a la Dirección de la Universidad del Valle por propiciar la participación estratégica de las mujeres en la Institución, por el impulso de generar más espacios para inspirar a la mujer y concientizar sobre su rol, así como sobre las oportunidades que se tienen para ocupar cargos de decisión y liderazgo. También por reconocer que se garantiza la inserción femenina en los empleos del futuro que estarán marcados por las nuevas tecnologías, el cambio climático, el envejecimiento demográfico y los efectos de la globalización.
Como parte de una jornada de conferencias sobre la vida y obra del escritor Manuel Zapata Olivella, el decano de la Facultad de Humanidades Darío Henao Restrepo y el realizador audiovisual Marino Aguado tuvieron un nutrido diálogo sobre el documental “Zapata, el Gran Putas”.
Esta jornada fue realizada por la Universidad de Vanderbilt, con el apoyo del Centro de Estudios Latinoamericanos, la Revista Afro-Hispanic Review y el Banco de la República de Colombia.
El documental “Zapata, el Gran Putas” recibió tres galardones en los Premios India Catalina en las categorías Mejor Fotógrafo, Mención Especial a Mejor Producción de Inclusión Social y Mejor Producción Documental. Este filme, dirigido por Marino Aguado, es una coproducción entre el Ministerio de Cultura de Colombia, la Universidad del Valle y Telepacífico, como parte del Año Manuel Zapata Olivella, en conmemoración del centenario del nacimiento de este autor afrocolombiano.
El director mencionó que inició a trabajar en este filme, luego de su regreso a Cali. Marino Aguado venía de trabajar en Señal Colombia. En Telepacífico tenía el interés de trabajar en temas étnicos, patrimonio y música.
“El Pacífico es una región con una fuerte presencia afro. Además, Cali tiene una vinculación y trayectoria con el cine y el documental; todo esto, sumado al centenario de Manuel Zapata Olivella, fue el germen de este audiovisual” manifestó Aguado.
En una conversación con el profesor e investigador Darío Henao surgió la idea de hacer un documental sobre la vida y obra de Manuel Zapata Olivella, de la cual el docente se ha encargado de estudiar.
El decano Henao Restrepo señaló que “Zapata, el Gran Putas” se ha convertido en un instrumento para la divulgación de la obra de este autor afrocolombiano. El filme ya ha sido traducido a otros idiomas como el ruso y el mandarín. “El documental puede ser un vehículo para lograr que en otras latitudes se interesen por la obra de Manuel” señaló Henao.
Marino Aguado manifestó que no esperaba que el documental recibiera todo el reconocimiento que ha tenido. Siente que ha hecho bien su trabajo porque han logrado su objetivo. “No importa para qué esfera de producción de un audiovisual se haga, los realizadores esperan que tenga una amplia difusión. Se rescataron de una historia los elementos que pudieran resonar más en todas las audiencias, no solo los aspectos académicos y literarios” manifestó.
Aguado reconoció el aporte y acompañamiento que el profesor Darío Henao hizo, debido a que facilitó el proceso de escritura de guión, asesoró y acompañó la realización, sugirió los personajes a entrevistar.
Así mismo, Aguado señaló que la realización del documental llevó a que él reflexionara sobre su propia vida, sus antecedentes, elementos que uno u otro modo se ven reflejados en la película.
Henao y Aguado comentaron que parte del trabajo de “Zapata, el Gran Putas” es hacer un recorrido por algunos de los lugares que el autor afrocolombiano visitó en vida, como el Bajo Sinú, Lorica, Bogotá, Cartagena y Harlem (un barrio al norte de Manhattan en Nueva York).
“Manuel Zapata Olivella fue un intelectual colombiano que explora a fondo la comprensión de la identidad colombiana” manifestó Darío Henao.
Tanto Henao como Aguado señalaron que uno de los momentos más especiales en la producción del documental fue cuando encontraron un testimonio en video, donde Zapata Olivella narra sobre su ingreso a la Universidad y llora ante las cámaras, recordando a su padre. Este material les permitió hacer un cierre más emotivo para la película, pues deja ver el lado humano del escritor, desde su propio testimonio.
Aguado comentó que ahora se encuentra trabajando en un documental sobre el viaje de la marimba y cómo este instrumento musical conecta con varias tradiciones del país y de la región.
Para ver el documental “Zapata, el gran putas”
https://vimeo.com/telepacifico/review/471476717/91f511580b
El Departamento de Historia se complace en invitarles al Primer Encuentro Sobre Enseñanza de las Ciencias Sociales. Enseñanza de la Historia: Problemas y Desafíos.
Fecha: 15 de abril
Hora: De 9:00 am a 12:00m
De 2: 00 pm a 5: 30 pm
Link: https://lobby.sar.ruav.edu.co/#/2OX8M8S0G89X
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Natalia Jiménez, estudiante de doctorado en Ciencias Biomédicas de la Universidad del Valle y docente de farmacología de pre y posgrado de la facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Javeriana Cali, ganó el Premio Barco de Vapor por la obra "No es un país, es un mundo".
Por Isabel Peláez. Tomado de El País
La médica farmacóloga y escritora caleña Natalia Jiménez Cardozo recuerda que sorprendió a todos en su casa pues aprendió a hablar de manera precoz. Ella atribuye su buena relación con sus pacientes al poder que tiene con las palabras para ganar su confianza, construir con ellos una narrativa necesaria y acercarse a su historia de dolor, tan personal.
Para quienes la conocen no es extraño que, en medio de sus estudios de doctorado en Ciencias Biomédicas en la Universidad del Valle, esta docente de farmacología de pre y posgrado de la facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Javeriana Cali, sea además guionista de cómics y libros de poesía ilustrados.
Tampoco es raro para su legión de seguidores y lectores que haya recibido, en Bogotá, el Premio El Barco de Vapor, uno de los más reconocidos premios de literatura infantil y juvenil de Iberoamérica, por parte de la Fundación SM y la Biblioteca Nacional de Colombia (BNC).
Con su novela ‘No es un país, es un mundo’, fue la ganadora entre 79 manuscritos que llegaron de todo el país. Recibió $20 millones, la publicación de su obra y su presentación en la próxima FILBo.
La doctora ya ha cautivado con el poder de sus palabras a los lectores con el libro de poemas ilustrado ‘Río Dormido’ y con ‘Ser Uno en Miles’, cómic sobre las enfermedades huérfanas. Y ahora con ‘No es un país, es un mundo’, conquistó al jurado, para quien esta novela “es una celebración del poder de las palabras para entender lo que nos hace humanos, el amor y el dolor. La voz del narrador nos transporta imperceptiblemente al mundo de un joven y las personas que lo rodean.
El tema de la enfermedad y la muerte es llevado delicadamente a lo largo de un texto bien escrito y convincente. La historia está muy bien llevada, así como la relación entre los personajes”. La historia de Natalia abarca el amor, el juego, la risa, el dolor, la pérdida, la muerte física y la conversación que se sostiene, más allá de la vida, como un pretexto para hablar de las cosas que comparten dos hermanos, que aunque se trate de dos niños muy diferentes están unidos por la misma madre, y compartieron ese país o mundo, desde antes de nacer.
¿Qué significa este premio de literatura para usted, en este momento que estamos viviendo?
Es un momento muy especial, me siento muy honrada de recibir este premio de parte de la Fundación SM, porque ellos han hecho una labor tremenda, en medio de esta situación de pandemia, han sostenido este premio sin aminorar ninguna de las posibilidades del mismo y eso es algo que tiene mucho valor.
¿Cómo surge la idea de esta novela suya, ‘No es un país, es un mundo’?
Esto se da mientras estoy trabajando paralelamente el libro de enfermedades raras y huérfanas, que fue lanzado en una pasada Feria del Libro, es un libro de cómic en el que desarrollo un personaje infantil.
Hace mucho rato que hago el ejercicio literario, pero era la primera vez que escribía para niños y jóvenes, y sentí que era una voz literaria muy fluida, y las situaciones de la vida me hicieron poner frente a ciertas preguntas, que son las que quiero explorar en este libro ‘No es un país, es un mundo’. También tuve la oportunidad de hacer ‘Río Dormido’, un libro de poesía con ilustraciones maravillosas de Pegatina Gráfica, un artista muy especial. Y al mismo tiempo, empecé a pensar en la importancia de esos vínculos que lo sostienen a uno durante la contingencia.
Usted es médica farmacóloga, ¿cómo concilió estos dos mundos, el de la medicina y el de la literatura?
La medicina esencialmente es narrativa, porque para poder acercarnos a la historia del dolor, de la queja de alguien, a la historia personal, a la que muchas veces solamente los médicos tenemos capacidad de acceder, para hilar todo eso y construir una relación de confianza con la persona hay que hacer narrativa.
¿Y qué vocación llegó primero a su vida, la literatura o la medicina?
A mi vida las palabras llegaron muy temprano, fue algo muy especial que recordamos todos en familia, hablar muy rápido en la vida. Primero llegaron las palabras y después fueron naciendo todas las demás cosas.
¿Por qué se inclina por la literatura infantil y juvenil?
Hubo un proyecto muy especial que nos propusimos hacer junto a Paula Margarita Hurtado, una mujer a la que tengo mucho que agradecerle, es la primera persona que me contrató en mi vida, es mi jefe y mi amiga desde hace mucho tiempo. Y como ella es genetista, trabaja con enfermedades raras y huérfanas, nos propusimos hacer un libro de cómic sobre el tema, porque la gran mayoría de personas que son diagnosticadas en el mundo con una enfermedad rara y huérfana no son niños sino jóvenes, y era importante hablar sobre ciertos desafíos estéticos, éticos y políticos. El año pasado lo lanzamos, se llama Ser Uno en Miles.
Sentí muchísima celebración interna, tuve un gusto tremendo cuando me ubiqué en esa voz narrativa. Uno puede escribir muchas cosas pero de repente tiene ciertas vibraciones con las que va resonando más y eso puede ser muy cambiante a lo largo de la vida de alguien que escribe.
¿Qué historia real inspiró la novela premiada por El Barco de Vapor?
Hay dos hechos que tienen que ver mucho, el primero, la muerte de Lino, mi felino, mi mascota, que fue mi gran amigo y tuvimos la oportunidad de acompañarnos durante un buen tiempo, pese a que estaba muy enfermo, vi cómo progresó, cómo mejoró y luego de manera intempestiva se fue y quedé con esta pregunta muy intensa sobre cuidar, sobre ser madre y sobre ciertos lazos que se tejen muy especialmente con los animales, que tiene una transmisión muy directa, que no requiere de palabras. Yo quise nutrir esa ausencia con palabras, que es algo que siempre me ha funcionado.
Y el segundo hecho que tiene que ver con el libro es que mi prima mayor viene a mí un día y me dice “quisiera dejar a mis hijos una historia para ellos, y a ti que te gusta este tema de escribir”... Yo había publicado Río Dormido, el libro de poemas ilustrados, y me dice que haga una historia para sus hijos que son dos niños muy diferentes, “pero yo quiero que ellos sientan que tienen algo en común” y pensé que lo que más en común que tenían era su mamá, mi prima, y que antes de llegar al mundo, estaban habitando ese país que es ella, su mamá, y empecé a pensar cómo podía ser un país-madre, alimentada por esta pregunta de la ausencia de Lino. Y así empecé a tejer esta historia de un chico de 14 años, que está viviendo la transición a la adolescencia, que tiene una contingencia familiar, su madre es diagnosticada con una enfermedad grave y todo lo que transcurre entre lo que piensa el chico, su profunda amistad con el personaje que le regala el consuelo de las palabras, y lo que pasa con la mamá en ese tiempo.
¿Cali es un personaje más en sus obras literarias?
Yo creo que permanentemente las referencias tanto lingüísticas, como paisajistas, han estado presentes. En ‘Río Dormido’, un libro que en realidad es para toda la familia, nace cuando yo estoy en la ribera del río Cali dedicada durante un tiempo a la tarea de recoger la basura del río, con amigos y hermanos, y me doy cuenta de ese río tan hermoso que tenemos. Cali está permanentemente presente en todo lo que escribo.
¿Cuál es su reflexión sobre la pandemia, como médica y ser humano?
Cada uno de nosotros ha podido revaluar el orden de sus prioridades y hemos tenido la oportunidad de concederle un espacio a la muerte como una de esas cosas que ya se hablan en casa y también hemos aprendido a celebrar la vida a partir de cosas pequeñas.
Si hay algo que debería unirnos a todos es el deseo de no perder este aprendizaje, de no intentar sepultarlo con esperanzas que son vacías, de no añorar la vida que teníamos antes, sino más bien valorar la posibilidad que tenemos ahora de celebrarnos mutuamente, porque ante tanta incertidumbre, no sabemos cuánto tiempo vamos a conservar ese abrigo, esa felicidad que son los otros. Estamos llamados a cultivar esa sensibilidad. No debemos perder esa nueva visión, más amplia, sobre lo que es la vida.
¿Durante la pandemia escribió o se dedicó más a su labor médica?
Durante la pandemia escribí y también he trabajado en mi doctorado.
¿Cuándo será el lanzamiento?
La expectativa de la editorial es que se pueda lanzar en la Feria del Libro de Bogotá, esperamos que eso pueda ser este año (del 6 al 22 de agosto). Estamos unidos en ese propósito.
‘Encuentros por la Historia’ es una iniciativa liderada por el grupo de Investigación Religiones, Creencias y Utopías (RCU) y el Grupo de Investigaciones Históricas en Economía, Política y Educación (IHEPE) del Departamento de Historia, en la que a partir de la divulgación académica y la reunión con especialistas y profesores investigadores de diversos países, se socializan proyectos, reflexiones e investigaciones en Historia o Enseñanza de la Historia, fortaleciendo con esto la apropiación social del conocimiento.
Como conferencia inaugural de esta versión 2021 contaremos con la presentación del Doctor Adriano Guerra (Universidad del Magdalena), quien presentará la comunicación titulada:
"En busca de la multitud: las fuentes documentales para la historia del movimiento gaitanista".
Fecha y hora: Viernes 9 de abril de 2021.
6:00 pm (Colombia)
Esta puede seguirse vía streaming por los siguientes canales:
Facebook: Encuentros por la Historia.
Youtube: https://www.youtube.com/channel/UCFZYAuB6HFmE31_q-YBYEWg?view_as=subscriber
La Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle invita a la próxima edición de Viernes de Letras, en la que tendremos como invitada a la escritora Beatriz Actis, quien estará en conversatorio, en modalidad virtual, con la profesora de esta Escuela Mery Cruz Calvo.
La transmisión se efectuará desde el canal de YouTube Cas(z)a de Letras.
Fecha: 9 de abril de 2021
Hora: 6:00 pm (hora colombiana)