“Zapata, el Gran Putas” nominado en los India Catalina 2021

El documental “Zapata, el Gran Putas” está nominado a tres categorías de los Premios India Catalina 2021. Este filme, dirigido por Marino Aguado, es una coproducción entre el Ministerio de Cultura de Colombia, la Universidad del Valle y Telepacífico, como parte del Año Manuel Zapata Olivella, en conmemoración del centenario del nacimiento de este autor afrocolombiano.

“Zapata, el Gran Putas” está nominado en las categorías Mejor Producción de Inclusión Social, Mejor Producción Documental y Mejor Fotógrafo.

En el equipo de trabajo de la producción audiovisual se encuentran: Andrés Morales, director de fotografía; Natalia Rendón, productora; Felipe Rayo, sonidista; Rodrigo Ramos, editor; Alberto Guzmán, músico y, Darío Henao Restrepo, investigador.

“Creo que es un reconocimiento al trabajo conjunto que hemos realizado Telepacífico, Mincultura y la Universidad del Valle para esta coproducción. Es el esfuerzo de un equipo donde la investigación y el proyecto académico lo hizo Univalle, a través del trabajo del grupo de investigación que dirijo y el Centro Virtual Isaacs” destacó el decano de la Facultad de Humanidades Darío Henao Restrepo.

El profesor e investigador destacó el apoyo que recibieron de la Dirección de Cinematografía, el Instituto Caro y Cuervo, la Biblioteca Nacional de Colombia, entre otras, que jugaron un papel fundamental en este producción.

“Este documental fue hecho con un solo propósito: que la gente que no conocía a Manuel Zapata Olivella pudiera tener un perfil de su vida y su obra. Creo que lo logramos. Ha sido un éxito en todos los lugares donde lo hemos presentado” agregó Henao Restrepo.

El documental ha sido presentado en México, Estados Unidos, China, Brasil y algunos países del Caribe.

Como parte de la conmemoración del Año Zapata Olivella, la Universidad del Valle, por medio del CVI y del Programa Editorial, puso a disposición la obra de este autor. El profesor Darío Henao señaló que están trabajando para tener disponibles los últimos 12 volúmenes de su obra. Además trabajan en el estreno de la Ópera Maafa y en un coloquio a partir de la revista Letras Nacionales.

El nombre del Documental está basado en la obra de Zapata Olivella Changó el Gran Putas, en esos momentos en que sintió la necesidad de ir a África, el punto de partida de esa diáspora brutal que empujó a millones de seres humanos como esclavos a las Américas.

El proceso creativo le pedía ese viaje a la tierra de los ancestros, pues le urgía atar muchos cabos sueltos sobre la saga que venía investigando hacía más de 20 años para su novela. Allá empezaba la historia que se proponía recabar contra el olvido. Sus múltiples lecturas, sus andanzas por los universos afroamericanos y el trato con los más destacados intelectuales y artistas negros del siglo XX, lo llevaron a la profunda convicción de que en los horrores de la travesía trasatlántica venía incubada la resistencia, la lucha por la libertad y la solidaridad, circunstancias que los africanos enfrentaron con sus dioses y sus lenguas hasta donde les fue posible.

Siguiendo sus pasos el Documental reconstruye ese camino y enfatiza la figura afro en Colombia, su vital presencia, sus tragedias y actualidad.

'Encuentros por la Historia’ 2021

‘Encuentros por la Historia’ es una iniciativa liderada por el grupo de Investigación Religiones, Creencias y Utopías (RCU) y el Grupo de Investigaciones Históricas en Economía, Política y Educación (IHEPE) del Departamento de Historia, en la que a partir de la divulgación académica y la reunión con especialistas y profesores investigadores de diversos países, se socializan proyectos, reflexiones e investigaciones en Historia o Enseñanza de la Historia, fortaleciendo con esto la apropiación social del conocimiento. Este 2021 vamos hasta diciembre con una elaborada agenda semanal de conferencistas.

Como conferencia inaugural de esta versión 2021 contaremos con la presentación de la Doctora Maria Auxiliadora Schmidt (Universidad Federal de Paraná, Brasil) quien presentará la comunicación titulada:
"Formación de la Conciencia Histórica Dialógica frente a la situación derechista en las políticas de identidad".
Fecha y hora: Viernes 19 de marzo de 2021.
4:00 pm (Colombia)

Esta puede seguirse vía streaming por los siguientes canales:
Facebook: Encuentros por la Historia.
Youtube: https://www.youtube.com/channel/UCFZYAuB6HFmE31_q-YBYEWg?view_as=subscriber 

 

#MujeresUV Annie Flórez, “soy los relatos que me habitan”. Sanar con la palabra.

A través de Campus Diverso, un proyecto de la Vicerrectoría Académica, se genera un espacio de orientación y acompañamiento a estudiantes con identidades de género y orientaciones sexuales diversas. La experiencia de Annie Flórez, una mujer trans, estudiante de últimos semestres de Historia permite conocer otras formas de habitar, estar y sentir en el mundo.

Que me dejen hacer poemas / que no toquen más a mi puerta / que les digan adiós / tal vez un hasta pronto. / Que les digan que no estoy / que me dejen hacer poemas / que la vida no es vida / es letras. Tomado de esta publicación

Annie Flórez escribe poesía desde muy joven, desde antes de entrar a la universidad. En ese momento, cuando todavía estaba en el colegio, le compartía a su psicóloga los versos que nacían en su interior. Escribía (y aún lo hace) por necesidad, por una sensibilidad ante la vida, para interiorizar lo que le sucede.

“No sé si todo el mundo tiene claro quién es, lo que lo conforma, construye o define. Podría decir que soy un cúmulo de experiencias, historias y relatos sobre lo que soy. En ese sentido soy una persona en constante búsqueda de sí misma. Soy los relatos que me habitan”.

Annie se describe como una mujer tímida y nerviosa; una mujer que ama tener ordenado y bien peinado su cabello largo, castaño y brillante. Sus historias se nutren de su experiencia, las cosas que suceden a su alrededor; de sus lecturas de Alejandra Pizarnik, Silvia Platt, Alfonsina Storni y Virginia Wolff, mujeres en las que se ha encontrado en sus versos y formas de sentir.

Entró al programa académico de Historia de la Universidad del Valle en 2013. Aún no había hecho el tránsito. De la mano de su mejor amigo conoció un espacio dentro de la institución que sería emancipador: el hoy Centro de Investigaciones y Estudios de Género, Mujer y Sociedad. Allí entró en contacto con Ange La Furcia, en ese momento una de las monitoras del centro. Gracias a ella pudo tener una visión menos problemática sobre su proceso de tránsito. Ange guió a Annie en este momento.

“Puedo definir mi proceso de tránsito como una exploración por etapas” menciona. Le generaba ansiedad el cambio a través de la terapia hormonal. “Sentía que me iba a convertir en un monstruo, que nadie se iba a fijar en mí, que sería cero atractiva, pero que estaría feliz conmigo misma. Eso es lo importante”.

“Rescato el Centro de Estudios de Género como un lugar seguro que encontré en la Universidad, donde tuve un cúmulo de experiencias y saberes que me ayudaron a entender lo que me sucedía. Si yo hice una transición fue desde la Universidad del Valle y las lecturas queer del feminismo. Es un lugar en el que no me sentía juzgada por otros”.

En ese espacio se encontró con estudiantes con identidades diversas, cada cual en sus propias búsquedas. Allí acompañó a la profesora Gabriela Castellanos, una reconocida docente e investigadora de la Facultad de Humanidades, en el proceso de institucionalización del Centro y trabajó junto a la profesora Alba Nubia Rodríguez, la primera directora.

Todas esas experiencias, esas historias y esos relatos alimentan la poesía de Annie. “Para mí la poesía es eso. Es un reconocimiento muy vívido de eso que decía Virginia Wolff, que toda mujer necesita una habitación propia para escribir, y también llevar eso a un metalugar: empezar a producirnos y pensarnos a nosotras mismas. Muchas veces en la cotidianidad o en el espacio diario no tenemos la oportunidad de hacer nuestras propias reflexiones”.

Aferrarme al miedo / nunca fue más inútil / la lluvia golpea / la ansiedad le responde / yo habito el silencio… Tomado de esta publicación

A pesar del miedo y la ansiedad que le produce compartir su trabajo literario, poco a poco Annie comenzó a asistir a círculos de poesía. Ha estado en algunos recitales y jornadas de micrófono abierto. Incluso, junto a Airan Riascos, otro estudiante de la Universidad del Valle, participó en una charla sobre poéticas trans en el Festival Internacional de Poesía de Cali. Allí conoció a la poeta Betsimar Sepúlveda, quien la invitó a formar parte de su taller, donde ha aprendido herramientas y técnicas para mejorar sus poemas.

Esto la llevó a crear una cuenta en Instagram para sus textos en donde cada mes graba un video-poema con el poema que más les ha gustado a sus seguidores.

“Creo que la literatura y en especial la poesía nos permite sanar, algo muy importante para nosotros, la capacidad de ser resiliente con nuestras propias historias y acciones. También rescato el hecho de que somos narraciones. Por eso amo el lenguaje: permite darle significado a lo que nos es propio”.

Tal ha sido la acogida de la poesía de Annie en Instagram que una editorial española la contactó para hacer una publicación con una selección de sus escritos.

Además de trabajar en lo que será su primer libro, Annie adelanta su trabajo de grado, con el que espera hacer una exploración sobre la obra poética de cuatro autores: Bernardo Arias Trujillo, Raúl Gómez Jattin, Tatiana de la Tierra y Fernando Molano. “Estos autores, no sólo a través de su obra sino también de su vida, transgredieron el campo de acción literario, esto a partir de los planteamientos de Bourdieu; también quiero nutrirme de Judith Butler para hablar de la performatividad, de cómo estos elementos no sólo transgreden el orden del discurso, sino también el de una sociedad conservadora”.

Podría decirte que quiero amarte / pero eso solo lo sabe el mañana y yo solo tengo el hoy / Podría decir que afuera llueve, pero mi corazón no para de gotear tu nombre / Sé que podría decir una balada de palabras que no serían más que gestos monótonos, inicuos, vacíos Tomado de esta publicación

“La percepción que yo tengo del existir es que todo es muy procesual. Hay que abrazar la historia propia, quererla y no negarla. Uno tiene que reconciliarse con todo lo bueno y lo malo que hizo; ese acto es también sanar, es entender que tu vida tiene sus propios tiempos y que nadie más tiene los mismos recursos que tienes a la mano. No intentar ver las cosas propias con los ojos ni con las palabras del otro, sino apelando a una autenticidad y naturaleza propia. Eso es relajante, porque comienzas a ir a tu ritmo por la vida, con todo lo que eso suponga.”

“Pienso que es importante, no solo para la comunidad sino la universidad en sí, pensarnos la diversificación de los cuerpos. Más allá de chicos o chicas somos seres humanos. Si bien la universidad tiene un discurso incluyente, ¿qué tanto estamos interiorizando este discurso? ¿Quienes habitamos la universidad somos consecuentes con ese discurso de equidad, igualdad e inclusión o nos desentendemos de ello?”

Para leer más de la poesía de Annie
https://www.instagram.com/anniefleur7/ 

Para conocer más sobre el Programa Campus Diverso
http://viceacademica.univalle.edu.co/2-tipo/418-campus-diverso 
https://www.facebook.com/campusdiversouv/ 

 

 

La Comunidad Pregunta: Conmemoración Día mundial contra la tuberculosis

El próximo jueves 25 de marzo, a las 10:00 a.m. tendremos una nueva edición de #LaComunidadPregunta, un espacio de carácter académico convocado y liderado por la Oficina de Extensión y Proyección Social de la Escuela de Salud Pública, en el cual se discuten temas especialmente relacionados con bienestar, calidad de vida, derechos y deberes, servicios públicos para que la comunidad conozca, participe activamente, tome decisiones informadas y defienda sus derechos.

Para este evento, tendremos como invitado el Doctor José Víctor Amu Sinisterra médico del programa de TB (Tuberculosis) de la Secretaría de Salud Municipal, quien brindará información acerca del desarrollo del programa en Santiago de Cali y resolverá algunas inquietudes y mitos en torno a esta enfermedad.

Esta actividad nace en conmemoración del día mundial contra la tuberculosis, proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 24 de marzo.
Tus inquietudes o aportes sobre este tema serán valiosas para la ronda de preguntas programadas durante el evento.

Inscripciones en el siguiente enlace

I encuentro de producción escénica y audiovisual en Buenaventura

El Trapiche: “Sacándole el jugo a la producción”. I encuentro de producción escénica y audiovisual que nace en el Distrito Especial, Industrial, Portuario, Biodiverso y Ecoturístico de Buenaventura. Este es un evento académico promovido por la Licenciatura en Arte Dramático de la Universidad del Valle – Sede Pacífico.

En este encuentro de productores se pretende que los invitados locales, nacionales e internacionales le cuenten al público asistente su recorrido desde la producción escénica y audiovisual, analizar sus trayectorias y así ganar experiencia para los futuros proyectos de la región, conocer de primera mano lo que significa y cómo es entendida la producción en diversos contextos.

Miércoles 17 de marzo
“Saliendo del estero”: Ampliando horizontes, en el estero se juntan el agua dulce y la salada, experiencias desde Cali.
Invitados: Diego Velasco, Adriana Bermúdez, Wendy Betancourt, Laura Posso, Lina María Andrade, Maritza Rincón
Enlace de conexión: https://lobby.sar.ruav.edu.co/#/2MQO1TKNOLSL 
5:30 p.m. 

Jueves 18 de marzo
“La otra orilla”: Una mirada de la producción escénica y audiovisual desde otros contextos (invitados radicados en Bogotá)
Invitados: María Tejera, Judy Luna, Juana Salgado
Enlace de conexión: https://lobby.sar.ruav.edu.co/#/2MQORCD0N1XX 
5:30 p.m.

Viernes 19 de marzo
“Mar Adentro”: Mar adentro se traspasan fronteras, se llegan a otras latitudes, invitado desde Argentina.
Invitado: Sebastián Blutrach
Enlace de conexión: https://lobby.sar.ruav.edu.co/#/2MQPGV5DLI39 
5:30 p.m.

Armonizar el progreso material y espiritual: propaganda cívica en Pereira y Manizales

El Centro de Estudios Históricos y Ambientales CEHA del Departamento de Historia de la Universidad del Valle invita a la presentación “Armonizar el progreso material y espiritual: propaganda cívica en Pereira y Manizales (1930-1950)”, como parte del 4to Ciclo de Conferencias: Aulas, historias y archivos.

En esta ocasión se contará con la compañía de Jhon Jaime Correa Ramírez, Director de la Maestría en Historia de la Universidad Tecnológica de Pereira.

Día: 18 de Marzo
Hora: 4:00 pm.
Link de conexión: https://meet.google.com/pqb-fbhc-qfu  
Formulario de inscripción: https://forms.gle/kn2XGRZVJdFV8hae9 

Seminario "El futuro de las profesiones en el Gran Caribe"

Desde hoy hasta 18 de marzo, la Red Colombiana de Prospectiva y la Asociación de Instituciones de Educación Superior del Caribe, con el respaldo de la Universidad del Sinú – Elías Bechara Zainúm, realizarán el seminario virtual “El futuro de las profesiones en el Gran Caribe”.

Este evento académico tiene como objetivo establecer los impactos de las tendencias globales en los perfiles generales y específicos y las competencias básicas, funcionales y comportamentales de los profesionales y oficios requeridos en la Región Caribe.

Como parte de su agenda, los Planes de Ordenamiento Territorial de los departamentos del Caribe colombiano, considerados los principales instrumentos para el desarrollo y la calidad de vida de estas poblaciones, serán abordados en ocho mesas de análisis acerca de prospectiva territorial.

Así mismo, el seminario contará con seis paneles sobre el futuro de las profesiones en el Caribe en áreas como salud; humanidades, artes y diseño; ciencias económicas, administrativas y contables; ciencias jurídicas, sociales y educación; ciencias e ingenierías; ciencias agronómicas, ambientales y del mar.

Reconocidos prospectivistas de América Latina y el Caribe, así como profesores e investigadores de universidades de dicha región divulgarán los resultados de sus estudios sobre estos territorios.

El seminario cuenta con el apoyo de la Red Iberoamericana de Prospectiva y Millennium Project, organizaciones internacionales con gran trayectoria en estudios sobre el futuro para el desarrollo de las naciones.

Consulte la agenda e inscríbase a este evento en el siguiente enlace: http://futurodelgrancaribe.com/

 

#MujeresUV Libia Soto: se necesita amor para transformar la sociedad

"Para que las cosas resulten bien hay que dar amor. El éxito está en el trabajo, en la cooperación, pero no son suficientes si no hacemos todo con amor y con la visión de que todo va a salir bien". Así lo enfatiza una de las mujeres que, desde la Universidad del Valle, contribuyen cada día a la promoción de una sociedad más justa y equitativa a través de la educación: la profesora Libia Soto Llanos, directora de la sede Tuluá.

La profesora Libia Soto hizo parte de la generación que inauguró el Programa Académico de Odontología en octubre de 1975 y, con menos de un mes de egresada, en marzo de 1983, comenzó su carrera como profesora con los auxiliares de odontología. Recuerda con entusiasmo que fue la primera estudiante de su promoción en ingresar a la docencia en la Universidad. Después de este primer peldaño laboral, en agosto del mismo año fue nombrada profesora de odontopediatría por medio tiempo.

Uno de los anhelos de Libia Soto era especializarse para crecer en la enseñanza dentro en su nueva escuela, pero las comisiones de estudios para los profesores de medio tiempo no existían. Sin embargo, en 1987 el Consejo Superior le abrió esa puerta a la continuidad de sus estudios y partió a Medellín, donde estudió durante dos años odontología pediátrica y ortodoncia preventiva en el CES.

Después de esta experiencia continuó su labor educativa, nutrida de todo el conocimiento que recibió, hasta 1998, cuando la Vicerrectoría de Bienestar Universitario la convocó para ser parte del Servicio Odontológico, del cual pasó a ser directora en 2003.

"Cuando llegué, el Servicio Odontológico para los estudiantes el asunto no estaba muy definido. Planteamos que los estudiantes debían tener un odontólogo dedicado a ellos. Cuando lo hicimos se notó una mejoría estupenda en los servicios para dar solución a estas necesidades que tienen los jóvenes. Lo organizamos y garantizamos salud oral para quienes no podían acceder a ella", afirma Libia Soto.

Debido al éxito en esa experiencia, la profesora fue llamada a ejercer como vicerrectora de Bienestar Universitario por dos años. Después de una labor destacada regresó al Servicio Odontológico en el año 2008, donde continuó con mejorías generales hasta 2010, cuando recibió la noticia de su designación como directora del Programa Académico de Odontología. Sin embargo, el destino le reservaba nuevas oportunidades para crecer.

Corría el año 2012. Se aproximaba el aniversario 30 de su entrada como docente a la Universidad cuando el entonces rector Iván Ramos le ofreció la oportunidad de ser directora de la sede Tuluá. Eran muchos los desafíos, pero, al igual que en otros momentos retadores en su vida, el deseo de enfrentarlos y aportar con su experiencia la llevó a aceptar.

Desde aquella decisión han pasado nueve años con un sinnúmero de alegrías, encrucijadas, planes y lecciones. La profesora Libia Soto señala con especial orgullo que, dentro de esos nuevos pasos que pudo emprender al llegar a Tuluá, se encuentra su ingreso a la Maestría en Administración que se ofrece en la Sede, de la cual hoy es felizmente egresada.

"Esto muy contenta en la universidad por todo lo que me ha retribuido. Quiero resaltar desde la experiencia que los posgrados de las sedes son de una excelencia igual a la de Cali. Eso ha sido un compromiso con las facultades: tener los mismos posgrados, la misma calidad, como una garantía de que somos una sola institución" expresa Libia Soto.

Es precisamente por ese ánimo de contribuir, que la profesora asumió con su equipo de trabajo empresas que hoy hacen de Tuluá una sede regional pionera en la diversificación de programas académicos y líder en los posgrados. "Cuando uno está en un cargo hay que mostrar progreso y asumir retos hasta que no haya nada más que aportar. Ése es el momento en el que hay que cerrar el ciclo", afirma.

Dentro de los proyectos que se gestan desde la sede, Libia Soto anuncia varias iniciativas de investigación y extensión, además de las pertenecientes a la apertura de programas. "Avanzamos en la opción de abrir el programa en Construcción, una carrera nueva para la universidad, tanto en Cali como en la sede, y estamos esperando la aprobación para abrir la carrera de Nutrición, un trabajo muy importante, emprendido en alianza con la Facultad de Salud, con la que también examinamos la apertura de Optometría. Esos retos de transformar, de llevar cosas nuevas, son lo que siempre he buscado".

Además de los proyectos que refuerzan la sede, la profesora programa, con el liderazgo del rector Varela, la creación de un nodo rural en Bugalagrande con el que se espera fortalecer los conocimientos técnicos en temas referentes al campo entre los jóvenes del área.

"Cuando estaba muy niña, teníamos una finca en Bugalagrande y recuerdo que una entidad daba cursos muy útiles dirigidos al campo. En ese sentido va nuestro trabajo con los nodos rurales en la universidad: educación que beneficie a la gente del campo, que es a quienes no tenemos tanto acceso desde nuestros programas. Es un reto nuevo que asumimos con la Alcaldía, en el que esperamos instruir campesinos con formación corta pero intensiva que potencie sus conocimientos en el trabajo que hacen" explica.

En el largo camino de la profesora Libia Soto al frente de diferentes dependencias, resalta el papel fundamental de su grupo de trabajo que, sin importar el área, entrega todo de sí para lograr los objetivos trazados. "Mi trabajo ha sido exitoso por el grupo excepcional de personas que siempre me rodea. Ellos son fundamentales, por eso siempre busco motivarlos, porque de eso depende el éxito en cualquier campo".

A pesar de que la extensa experiencia administrativa de la profesora Libia Soto en su trasegar por Univalle pareciera no darle tiempo para ejercer la docencia, ella siempre encuentra la forma de transformar los cortos espacios en su agenda en instantes de oro para continuar no sólo con la enseñanza, sino también con la investigación. Es por esta incansable tarea que la docente se hizo merecedora al reconocimiento como profesora distinguida.

"Yo pienso que si uno se dedica a una sola cosa entra en la monotonía. Uno debe diversificar, por eso siempre he combinado mi labor administrativa con la académica. El año pasado me dieron mención como Profesora Distinguida. Era la única mujer de ese grupo de distinguidos y me siento alagada porque la universidad me dé ese honor después de 37 años de servicio".

Como lo ha demostrado con el duro trajinar de sus días, una de sus grandes pasiones académicas es la investigación. Desde 1995 lidera una línea de crecimiento y desarrollo dentro del programa de Odontología, con el que trabaja en proyectos con los estudiantes, y ahora hace parte de un equipo interdisciplinar que, desde la sede Tuluá, se dedica a generar conocimiento sobre temas relevantes para la región.

"Dentro mi labor administrativa siempre tengo el espacio para ponerme al día en los procesos de mi área. Tenemos que estar actualizados; es más, la combinación de mi trabajo y hacer investigación, aunque sea un reto, da buenos resultados. En Tuluá hicimos un libro con los profesores Reinaldo Sabogal y Lucy Varela sobre el clúster de la salud. Eso necesita mucho tiempo, pero creo que soy formada para no parar de hacer cosas", comenta esbozando una sonrisa.

Además de sus facetas como docente, investigadora y administradora, hay otra que hace parte fundamental de cada uno de sus días:  ser madre. "Siempre quise tener un hijo, mi Dios me dio la oportunidad de tenerlo. Hace 30 años es la luz de mis ojos. Es muy trabajador y, aunque desde hace años se fue del país, compartimos muchas cosas.  Le inculco que el trabajo es importante, pero la vida personal y de familia también lo son, así que tenemos un contacto cercano".

Así como observó el crecimiento su hijo, la profesora Libia Soto ve la evolución de sus estudiantes en sus distintas facetas, mientras les entrega sus consejos y saberes hasta que, un día, parten de su Alma Máter, con las herramientas necesarias para aportar a su formación integral a la sociedad y hacer su propio camino. Es a esos mismos alumnos y alumnas a quienes invita a liderar el futuro de la sociedad y a pensar siempre en lo que pueden aportar, más allá de las competencias y el posicionamiento.

"Dar todo lo que se pueda entregar de uno mismo, el plus, la impronta que nos hace valiosos. Tener competencia hace que el trabajo sea beneficioso para la gente que nos rodea. Siempre he pensado que los valores, la forma de trabajo, la entrega, nos dan el posicionamiento para ser buenos líderes" enuncia la docente.

#MujeresUV Cecilia Madriñán: enseñar sobre todas las cosas

A lo largo de sus 75 años de historia, la Universidad del Valle ha formado a cantidades de talentos. Algunos, ingresaron a empresas e instituciones en el país para aportar sus conocimientos y valores a la transformación del país. Otros, llevaron las banderas de Univalle por el mundo y se destacan en múltiples campos del conocimiento. Además de ellos, hay un grupo especial de personas que trabaja día a día por ofrecer esa enseñanza de calidad que recibieron a nuevas generaciones; una de ellas es Cecilia Madriñán.

El comienzo de su historia con la que llama "nuestra amada universidad" tiene lugar en 1966, cuando ingresó al programa de química, en la primera cohorte de la recién bautizada Facultad de Ciencias Naturales y Exactas. Al comenzar su aventura como “orgullosamente univalluna”, la entonces estudiante Cecilia tenía muchos compañeros y muy pocas compañeras.

“El número de mujeres que ingresábamos éramos minoría. Tengo muchas anécdotas porque teníamos asignaturas donde asistíamos 50 hombres y 2 mujeres y nuestros compañeros no nos miraban como iguales. Se reían, nos hacían chistes poco amables. Era un reto estar en esos salones. Tuve un profesor que luego fue colega muy cercano, pero antes me decía: ‘señorita Madriñán, ¿usted qué está haciendo aquí? esto no es para mujeres’”. Para la joven Cecilia, cada confrontación era un reto para destacar por su buen desempeño, para avanzar y graduarse, lo que logró en 1970.

De esos años, la profesora Madriñán conserva en un lugar especial de su memoria al movimiento estudiantil que se gestó a finales de los años 60 y comienzos de los 70 pues influyeron su vida y la de miles de jóvenes alrededor del mundo. Recuerda además la importante participación de las mujeres. Muchas de ellas fueron líderes y ella encontró espacios de participación.

“Viví toda esa actividad mundial durante mi tiempo como estudiante y creo que a todos los que la vivimos nos marcó política e ideológicamente. Nos hizo comprometernos socialmente, más allá de nuestra formación disciplinar y académica: pensábamos en el país, en el mundo, en lo que debía y debe cambiarse para tener una sociedad más justa y equitativa. Eso determinó el rumbo de nuestras vidas”, afirma.

Al terminar su carrera, la oportunidad de trabajar con el profesor Álvaro Alegría en el área de bioquímica de la Facultad de Salud la mantuvo dentro de su Alma Máter, pero ahora como asistente de investigación en un proyecto que estudiaba virus financiado por la Fundación Rockefeller. Aunque el tema distaba de los conocimientos obtenidos en su formación sus ganas de aprender le permitieron ser parte del equipo durante dos años. Sus expectativas la llevarían aún más lejos.

EL interés por el tema de los alimentos la llevó a aplicar a una beca de la Organización de los Estados Americanos -OEA para obtener experiencia en el Departamento de Ciencias de los Alimentos en la Universidad de Buenos Aires al lado de un reconocido investigador de apellido Cataño. Fue, a pesar de no incluir ninguna titulación, uno de los procesos más importante en su vida profesional, pues dejó huellas en su quehacer como química y en su futuro como docente.

En su regreso a Colombia, Cecilia Madriñán tuvo un corto paso de un año por Laboratorios Squibb, una farmacéutica norteamericana, donde se dedicó al análisis de control de calidad. El llamado de su vocación por la docencia vio la luz a través de un concurso de la Universidad Nacional sede Palmira donde comenzó a dictar clases en el programa de agronomía y zootecnia.

Sin embargo, el mismo interés por los alimentos que la alejó de su primera casa, con ruta a Argentina, la regresaría a ella. Corría el año 1981 cuando la profesora Madriñán entró a la antigua Sección de Alimentos de la Facultad de Ingenierías a través de concurso. Desde entonces, jamás se ha alejado de la Universidad del Valle en la que ha crecido y a la que ha visto crecer.

La Sección de Alimentos Dónde inició su labor docente pasó de tener sólo una Tecnología en Alimentos y servir como apoyo a los demás programas de la Facultad de Ingenierías en su ciclo básico, a ser un departamento y luego una escuela, una especie de hija grande y fuerte, con programa académico de Ingeniería de Alimentos y, poco después, con nivel de maestría, doctorado y un grupo de investigación de relevancia nacional.

Por su parte, gracias al plan de capacitación de docentes en la Universidad del Valle, aplicó a la Universidad Politécnica de Valencia, en España, para hacer estudios de maestría. Una ilusión que, una vez materializada, representó uno de sus mayores sacrificios: estar separada de sus hijos. “Ya me había casado, tenía mis dos hijos pequeños. Los primeros meses estuve a punto de regresarme. No hacía sino llorar por mis hijos, por haberlos dejado. Estuve a punto de tirar la toalla, pero con el apoyo espiritual, moral e intelectual del papá de mis hijos, mis amigos y compañeros, pude pasar ese remesón”.

La profesora Cecilia vivió esos dos años de maestría como una experiencia maravillosa y, aunque tenía la oportunidad de avanzar para obtener el doctorado, el tiempo alejada de sus hijos se le hizo más que suficiente. Fue mayor el afecto aplazado que sus ánimos de invertir dos años adicionales para obtener un nuevo título.

Regresó a Colombia y a la Universidad en 1990 a continuar enfocada en la enseñanza y en la investigación y, aunque realmente nunca las ha dejado de lado, abrió una nueva puerta al servicio de la comunidad universitaria con su llegada a la Vicerrectoría de Bienestar en el 92.

“Nunca había ocupado cargos administrativos. No sé quién me recomendó, pero cuando me ofreció el profesor Galarza la Vicerrectoría de Bienestar yo sólo podía pensar: ‘¿sí seré capaz?’. Consulté a mis compañeros antes de tomar una decisión y todos me apoyaron. Pasamos toda clase de situaciones, pero fue un trabajo muy satisfactorio. ¡Terminé quedándome cinco años!”.

Durante el que quizás sea uno de los tiempos más largos de alguien al frente de Bienestar Universitario, la profesora Madriñán, de la mano de su equipo impulsó trabajos en la cafetería, creó la Sección de Desarrollo Humano y Promoción Socioeconómica con su Programa de Padrinazgo y logró el reconocimiento de los grupos estudiantiles por resolución. Además, enfrentó los cambios necesarios para la continuidad del Servicio Médico Familiar ante la aprobación de la Ley 100 de 1993.

Aunque hubo momentos especialmente difíciles, la profesora recuerda otros cambios, mucho más populares, entre los estudiantes que disfrutaron de la escena cultural univalluna de esa época. “¿Sabes qué había en esa época? ¡Las rumbas eran en la cafetería! Las pasamos al CDU, las dejamos en manos de los grupos estudiantiles y las rentas se convirtieron en un apoyo económico para ellos. También nos tomamos la Plazoleta de Banderas cada 15 días y cada mes con actividades culturales enormes, orquestas importantes que venían a Cali a presentarse y las traíamos a la Universidad”.

Cuando terminó ese tiempo, volvió a su escuela, aunque nunca la dejó del todo y, definitivamente, su estadía de tiempo completo no sería muy prolongada. Apenas dos años después, un reemplazo temporal en la dirección de la sede de Univalle en Zarzal la llevaría a enamorarse de un lugar hasta entonces desconocido.

“En 2002 por una comisión de estudios, el profesor Henry Jiménez, que era el director de Zarzal, colega y amigo, me pidió que cubriera su puesto por algunos meses. Acepté el reto por esos meses, pero al poco tiempo de regresar a mi escuela, él terminó su período y la directora de Regionalización me pidió ser directora en propiedad. Ya conocía la dinámica de trabajo, a la gente maravillosa y a su compromiso con la calidad. ¡Y ya han pasado 20 años! Después de llegar al pueblo sin conocerlo, puedo decir que me siento ya zarzaleña.”

Con todos los aprendizajes, los trabajos hasta la noche y las satisfacciones, Cecilia Madriñán es consciente de que su trabajo como directora y como docente en la universidad es un ciclo y, eventualmente, se acercará el momento donde lleguen a su fin. A pesar de esta conciencia, la dicha de haber vivido estas experiencias y la certeza de que el trabajo continuará con los y las próximas lideresas formadas en la Universidad del Valle, la hace sentir tranquilidad por el futuro de la institución.

A pesar de este camino dedicado a los demás, la profesora Cecilia Madriñán no se ve a sí misma como una directiva, como gestora. Para ella, su esencia y su misión siempre ha sido la formación y remarca la importancia de que todos los que detentan cargos administrativos y hacen parte de la planta docente continúen con su misión educativa.

“Fundamentalmente somos docentes, formadores, profesores. Para mí ha sido muy enriquecedor no perder el contacto con mis estudiantes y mantenerme actualizada en los temas de mi disciplina porque me lo obliga mi papel como docente. A pesar de estas otras responsabilidades, es importante acomodar nuestro tiempo y horario para seguir siendo formadores, seguir en contacto con nuestra disciplina porque al terminar estos roles administrativos, volveremos a nuestra misión de formadores”.

En ese trasegar por la academia, la profesora Cecilia ha pasado 40 años formando generaciones de estudiantes e investigadores en Univalle: un tiempo que es toda una vida, pero, para ella es una vida que no hubiera querido vivir de otra forma.

Interseccionalidad y discapacidad: relatos y vivencias del ser afro

La Escuela de Estudios Literarios, el Grupo de investigación Narrativas y el Centro Virtual Jorge Isaacs de la Universidad del Valle invitan a la conferencia ‘Interseccionalidad y discapacidad: relatos y vivencias del ser afro’, por Miguel Ángel Valencia, estudiante de Licenciatura en Educación Popular, el miércoles 17 de marzo, a las 5:00 p.m., por el siguiente enlace https://meet.google.com/ycv-wywx-jcv   

La conferencia se lleva a cabo en el marco del ‘Año de la Libertad, 170 años de la abolición de la esclavitud en Colombia’, como parte del Ciclo de conferencias del Doctorado AfroLatinoamericano-Grupo Narrativa.

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