Entrega de uniformes al equipo de voleibol femenino

El acto de entrega de uniformes para los equipos de Voleibol femenino de la Universidad del Valle y la Escuela Nacional del Deporte, se realizó el 21 de noviembre en el auditorio de la Escuela Nacional del Deporte.

Estos equipos representarán al Valle del Cauca en la Liga Semiprofesional Nacional, organizado por la Federación Colombiana de Voleibol.

La Federación Colombiana de Voleibol, presentó este proyecto al Ministerio con dos objetivos: promocionar este deporte en Colombia y facilitar que estas atletas ingresen a las universidades.

Este torneo nacional, es apoyado por Mindeportes y participan la Universidad del Valle, la Universidad de Cundinamarca, la Universidad de la Costa y el Politécnico Colombiano Jaime Isaza Cadavid de Medellín, que conforman el Grupo A.

La Universidad de Antioquia, la Escuela Nacional del Deporte, la Universidad del Quindío y una de las universidades de Bogotá, que está pendiente de confirmar hacen parte del Grupo B.

La primera fase de la ‘Superliga’ se inició el pasado 13 de noviembre hasta el 20 de diciembre de este año y constará de 36 partidos.

La fase dos de la Liga será en marzo y se tendrá la participación de dos integrantes de la Selección Colombia en cada equipo.

La Universidad, entre las mejores 50 de Latinoamérica

La Universidad del Valle se ubica entre las mejores 50 de Latinoamérica según la décima versión del Ranking QS Quacquarelli Symonds que evaluó 410 instituciones de la región.

Según el mencionado ranking, 60 instituciones colombianas están ubicadas entre las 410 evaluadas que son, también, consideradas las mejores de Latinoamérica.

Para hacer el ranking se analizaron 8 indicadores que incluyen la reputación académica, la empleabilidad de los graduandos, citas por artículo científico publicado, proporción de profesores por estudiante, personal docente y de investigación con doctorado, red de investigación internacional, producción investigativa y presencia e impacto en la web.

Para esta nueva edición del ranking, la Universidad del Valle ascendió 8 puestos y paso de la posición 58 a la número 50 en América Latina, gracias a puntajes por encima del promedio regional en reputación académica y la empleabilidad de sus egresados, dos de sus mayores fortalezas entre todos los indicadores medidos.

Entre las universidades colombianas del top 10 a nivel nacional, la del Valle fue una de la que más puestos ascendió en el ranking latinoamericano, en el último año, al avanzar 8 puestos, mientras que la Universidad de la Sabana fue la que más progresó al subir 14 lugares y pasar del puesto 62 al 48

La metodología para la estricta comparación de universidades se basó en los conocimientos expertos de 104 mil profesores académicos y 54 mil gerentes de contratación, además de los datos recopilados en un determinado período.

De las 10 universidades colombianas en el Top 10 del ranking QS, cinco están ubicadas en Bogotá y su área de influencia, tres en Medellín, una en Cali y otra en Barranquilla.

Chile y Colombia logran mayor puntuación para el indicador de empleabilidad, mientras que también está luchando por lograr puntajes máximos para la medida de capacidad docente.

Según los indicadores del ranking, las universidades colombianas continúan mejorando en los diversos indicadores que evalúan analistas de la educación superior, a nivel mundial.

El objetivo de informes como éste, es ayudar a estudiantes y padres a elegir el centro académico, mientras que para los empleadores es una guía sobre la formación de los egresados y para los directivos de las universidades, las pautas para avanzar en los indicadores.

De acuerdo con el ranking QS en el primer puesto de las instituciones de educación superior de Colombia se ubica la Universidad de los Andes que ocupaba el cuarto lugar en Latinoamerica y pasó al sexto; mientras que la Universidad Nacional de Colombia sigue de segunda entre las colombianas y de décima a nivel latinoamericano.

La Universidad de Antioquia es tercera entre las colombianas y subió un puesto a nivel regional, pasando al lugar 13; mientras que la Pontificia Universidad Javeriana pasó del puesto 16 al 18; seguida por la Universidad del Rosario que se ubicó de 40, luego de estar en la posición No 47.

La Universidad de la Sabana se ubicó en el puesto 48 y la del Valle de 50, seguida, entre las colombianas, por la Universidad EAFIT que ocupa la posición 64, la Universidad del Norte y la Universidad Pontifica Bolivariana, que cierra el grupo de las top ten colombianas.

Movilidad internacional y fortalecimiento de la comunidad académica francófona: prioridades de la CRULA para 2021

Para concertar una agenda de trabajo que permita fortalecer los procesos de cooperación académica con las universidades francófonas, el rector de la Universidad del Valle Edgar Varela Barrios se reunió recientemente con la directora Regional de las Américas de la Agencia Universitaria de la Francofonía – AUF Linda Cardinal.

El profesor Edgar Varela es presidente de la Conferencia regional de Universidades Latinoamericanas (CRULA, por su sigla en francés). En esta reunión además participaron Gilles Mascle, director para América Latina de la AUF; el vicerrector académico de la Universidad del Valle y presidente del Grupo Latinoamericano para la Administración Pública LAGPA/IIAS Rubén Darío Echeverry; César Rojas Alfonzo, Secretario Ejecutivo de LAGPA/IIAS y Eleonora Álzate Tijerino, asistente ejecutiva de la CRULA y apoyo local LAGPA/IIAS.

El encuentro tuvo como objetivo presentar los proyectos en curso de la CRULA y los previstos para el año 2021.

Linda Cardinal comentó que su gestión es continuar trabajando en fortalecer aspectos como la comunidad científica francófona, la empleabilidad, la internacionalización y la solidaridad.
El rector Varela Barrios señaló que su campo de trabajo es muy cercano porque se ha desempeñado en el área de la política pública e incluso en el campo de la gestión empresarial, tanto en la gestión privada como en la gestión pública. Así mismo se mostró interesado en promover la agenda de la AUF y del mundo francófono.

Uno de los puntos discutidos en el encuentro fue la Asamblea General de la CRULA que se iba a realizar este año, pero debido a la pandemia tuvo que ser pospuesta para el mes de abril de 2021. Las autoridades académicas esperan que este evento que se realizará en Bogotá pueda combinar la presencialidad y la virtualidad.

Durante la Asamblea General de la CRULA se tratarán temas como las reflexiones sobre la movilidad académica estudiantil en tiempos de pandemia, un análisis de las universidades a partir de la situación actual, así como el lanzamiento del Programa Universitario de Movilidad Académica - PUMA.

El rector de Univalle y presidente de la CRULA aseguró que hay una transformación radical en las universidades en el mundo. “Es poco probable que las universidades vuelvan fácilmente a la situación anterior. Es necesario impulsar las transformaciones y comprenderlas para discutir el futuro. En esta pandemia, ha habido un punto de división muy radical. En el caso de la movilidad internacional, este año la imposibilidad de viajar afectó el intercambio de estudiantes y profesores. Es muy difícil pensar en hacer una movilidad presencial en un futuro próximo” manifestó el directivo universitario.

Linda Cardinal es doctora en Sociología de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Social - HEC de París. Es profesora emérita de la Escuela de Estudios Políticos, miembro del Centro de Estudios en Gobierno y ex titular de la Cátedra de Investigación sobre la Francofonía y la Política Pública de la Universidad de Ottawa. También es profesora asociada de la Universidad de Ontario francesa en Toronto e investigadora afiliada del Instituto de Conocimiento de Montfort.

Es reconocida internacionalmente por sus investigaciones sobre regímenes lingüísticos comparados, constitucionalismo, ciudadanía y minorías. Ha publicado y dirigido numerosas obras sobre política lingüística y acción pública para las minorías lingüísticas en Canadá, Quebec y Europa en los ámbitos de la justicia, la salud mental, la educación y la política municipal.

 

Premio de Química para egresada del Doctorado de Ingeniería

Una investigación Doctoral que permitirá aumentar el aprovechamiento de la energía solar para el tratamiento de aguas residuales contaminadas con compuestos farmacéuticos, fue distinguida en la XIII versión del Premio Nacional de Ingeniería Química, trabajo adelantado por la egresada del Doctorado en Ingeniería de la Universidad del Valle Jennifer Díaz Angúlo.

De una manera sencilla, a través de colorantes orgánicos, este trabajo titulado “Evaluation of the Photosensitization Process Using Organic Dyes for the Degradation of Pharmaceutical Compound”, dirigido por el profesor (Ph.D.) Fiderman Machuca Martínez de la Escuela de Ingeniería Química de la Universidad del Valle, no solo mejoró la eficiencia fotónica de los semiconductores utilizados en esta técnica, también la eficiencia en la degradación de los contaminantes mediante ‘fotocatálisis heterogénea’.

“El trabajo de investigación tiene dos componentes, experimental y teórica, por lo que fue necesario adquirir habilidades desde la química analítica, caracterización de materiales, diseño de experimentos y modelado cinético de procesos, lo cual representó un reto ya que se abarcan varios componentes de la ciencia y sin duda una de las mayores ventajas para lograr los objetivos planteados fue la visión internacional con la que cuenta el doctorado de la Facultad de ingeniería, que me facilito pasantías y asistencias a varios congresos internacionales donde aprendí y compartí  experiencias con investigadores muy bien posicionados que me ayudaron a mejorar y fortalecer mi trabajo de investigación, todo esto se ve representado en los cinco artículos que se lograron publicar en revistas internacionales”, comentó la Doctora Díaz Angúlo.

La entrega de este reconocimiento se realizará el martes 24 de noviembre de 2020 mediante una ceremonia virtual, en el marco del 30º Congreso Colombiano de Ingeniería Química “Nuevo Panorama de la Ciencia, Tecnología y la Innovación”. 

La investigación desarrollada por la Doctora (Ph.D.) Jennifer Díaz Angulo, ya le había merecido el reconocimiento de la ‘Sociedad Colombiana de Catálisis’ a la mejor tesis de doctorado en el área de Catálisis 2020. Dicha distinción permitió a Jennifer participar del Congreso Iberoamericano de Catálisis SICAT, evento que se realizó en México entre el 26 y 28 de octubre. 

Jennifer Díaz Angulo es Ingeniera Química de la Universidad de Cartagena, cuenta con un magíster en Ingeniería con énfasis en ingeniería Química, y es egresada del Doctorado en Ingeniería énfasis en Ingeniería Química. Toda su formación posgradual la adelantó en la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Valle. 

Matemáticas de los agujeros negros ganan el Nobel

 

Gracias  a Roger Penrose y su teorema de la singularidad, que permitió entender los agujeros negros, se creó una explosión de nuevas ideas y perspectivas, como la medición de ondas gravitacionales, el uso masivo de computadoras, las simulaciones de agujeros negros y supernovas,  nuevos telescopios y nos dimos cuenta que para entender el espacio, tenemos que entender la relatividad.

El matemático Roger Penrose fue uno de los premios Nobel de Física, entregado en octubre del presente año.

Este Premio Nobel fue otorgado a tres científicos por dos trabajos. El primero del astrofísico Reinhard Genzel y la astrónoma  Andrea Ghez, quienes midieron y descubrieron de forma experimental que dentro de la Vía Láctea existe un objeto compacto supermasivo que hace el efecto de arrastre desde el centro de nuestra galaxia.

La otra mitad del premio le fue otorgada al profesor de matemáticas de la Universidad de Oxford Sir. Roger Penrose, que probó matemáticamente que los agujeros negros existen, descubriendo que su formación es una predicción directa de los preceptos de la teoría general de relatividad de Einstein. Penrose llegó a esta conclusión a través de la demostración de su teorema de la singularidad, propuesto en 1965.

Lo anterior fue el tema de la charla del profesor del Departamento de Matemáticas de la Universidad del Valle León Escobar, doctor (PhD) en matemáticas de la Universidad de Otawa, Nueva Zelanda, quien explicó la importancia del trabajo matemático desarrollado por Roger Penrose en la conferencia  “Las matemáticas de los agujeros negros ganan el Premio Nobel”.

 

La historia detrás del descubrimiento de Penrose 

En 1905 Albert Einstein presentó la teoría de la relatividad especial (E=MC2). Antes de ese momento se creía que el espacio y el tiempo eran absolutos, una premisa que se basaba en las teorías de Newton. Einstein propuso que el espacio y el tiempo son relativos, dependiendo del observador;  la velocidad de la luz es constante y  ninguna de estas se consideran fuerzas; que todo es energía, incluyendo la materia.

Esta teoría tuvo aplicaciones en mecánica y física cuántica, el desfase de tiempos y sistemas de GPS, entre otros. También tuvo impacto en la explicación de los fenómenos de desintegración radioactiva, sobre todo los procesos atómicos de fusión y fisión, que permiten liberar grandes cantidades de energía.

10 años después, en 1915, el mismo Einstein formuló una nueva teoría que involucró a la anterior como un caso particular y que explica que el espacio y el tiempo son dimensiones de algo llamado  ‘espacio-tiempo’, a esto se le conoce como la teoría general de la relatividad.  Asimismo, el científico supuso que la fuerza de gravedad es un efecto geométrico, lo que se conoce como principio de equivalencia. 

Esta teoría de Einstein, que va en contra del sentido común, implica ir más allá en un nivel de abstracción y fue usada por Penrose para predecir la existencia de los agujeros negros.
La relatividad general se basa en 3 ideas fundamentales:

La primera es que el ‘espacio-tiempo’ es una ‘variedad’, es decir que se puede describir matemáticamente como un objeto geométrico, de 4 dimensiones. Variedad es un concepto matemático del siglo XIX formulado por Bernhard Riemann (1826-1866) con la geometría diferencial.  Imagine un objeto biométrico, por ejemplo una dona, y que en un pedazo muy pequeño de la misma es posible ver un espacio plano, lo que significa que se puede hacer un mapeo de la dona a números reales.

Usando ese concepto de variedad, Einstein supuso que el espacio y el tiempo forman un objeto geométrico llamado ‘espacio-tiempo’, de 4 dimensiones -tres espaciales y una temporal que hace que no sea igual para todos los observadores. Cada objeto en el ‘espacio-tiempo’ va a tener unas coordenadas espacio- temporales distintas. 

La segunda idea fundamental de la relatividad general es que la materia, que es energía, distorsiona en curva el  ‘espacio- tiempo’.  “Es como tener una sábana extendida y poner pesos sobre ésta, entre mayor masa, mayor es la deformación o la distorsión del espacio-tiempo. Esa curvatura escapa a nuestra percepción porque está en 4 dimensiones y nosotros vemos en 3”, ejemplifica el profesor León Escobar a la vez que define la fuerza de gravedad como una curvatura del ‘espacio-tiempo’. 

En la tercera idea, Einstein propuso que  la tierra curva el ‘espacio-tiempo’ a su alrededor y la luna simplemente sigue el camino más fácil por el que se pueda mover en ese espacio curvado. Esto se conoce como geodésica, un principio de la naturaleza que Richard Hamington formuló en 1800 y es una de las bases de la mecánica clásica. 

Lo que propone este precepto es que la naturaleza evoluciona de la forma más simple posible,  en el ejemplo de Einstein eso repercute en que las partículas circulan alrededor de la Tierra de la forma más simple posible.

Siguiendo estos 3 supuestos se llega a la piedra angular de la teoría de la relatividad, que es la ecuación de campo de Einstein.

Para entender dicha ecuación hay que tener en cuenta que tiene una matriz, es decir, un arreglo de números que  sirve para almacenar información. Por ejemplo, una foto se puede escribir matemáticamente como una matriz de números y de hecho así es guardada por un ordenador. 

Con ese arreglo de datos que son las matrices, se puede escribir la geometría del ‘espacio-tiempo’ y en particular, en la relatividad general se usa matriz de 4 dimensiones para describir la geometría y otra de 4 para describir la energía. La energía del ‘espacio-tiempo’ va a determinar la geometría (curvatura) del mismo.

La ecuación de campo no pudo ser resuelta por Einstein inicialmente, por su gran complejidad matemática. Sin embargo, en 1916 el físico austriaco Karl Schwarzschild (1873-1916) propuso una primera solución antes de caer muerto en la I Guerra Mundial. 

Explicó su matriz de 4 dimensiones como que el ‘espacio-tiempo’ es algo que se extiende de forma sintética pero en el centro tiene un hueco que rompe el espacio, es decir que la solución matemática ya no existe después de cierto punto. Al pasar ese cuello de botella no se puede hacer una descripción de la geometría del ‘espacio-tiempo’ ni saber qué pasa con una partícula ubicada allí.  

Otros físicos y matemáticos siguieron buscando y haciendo aportes hasta que Roy Kerr (1934-) propuso la solución de una partícula que está rotando, en 1963.  Dicha solución es la que permite entender actualmente los núcleos de las galaxias, una de las ecuaciones más importantes que existen después de la ecuación de campo de Einstein. Sin embargo, continuó el misterio de que la solución deja de existir después de cierto punto.

Sin embargo, en 1965 Roger Penrose, recién egresado de su doctorado en matemáticas, decidió estudiar las geodésicas que siguen los rayos de luz. Arthur Eddington (1882-1944), físico contemporáneo de Einstein, ya había medido a principios del s XX que las geodésicas de los rayos de luz también se afectan por la curvatura del ‘espacio-tiempo’. “Si usted  observa una estrella y la luz que nos llega de ésta pasa alrededor del sol, esa luz va a ver  afectado su camino por la curvatura del ‘espacio-tiempo’  que este produce y no va a seguir una línea recta, su trayectoria se va a curvar  hasta que llegue a nosotros”, explica el profesor León Escobar.

Estas geodésicas son llamadas geodésicas luminoides, que se detienen y contraen en un punto del espacio-tiempo ubicado en el cuello de botella, conocido como ‘horizonte de sucesos’ y después se encuentran en otro punto, que Penrose bautizó como ‘singularidad’. Entre el ‘horizonte de sucesos’ y la ‘singularidad’ está la ‘superficie atrapada’, donde ni siquiera la luz puede escapar porque las geodésicas luminoides se contraen. 

La idea del Teorema de la singularidad de Penrose, publicado en 1965 en un artículo de solo 3 páginas en Physical Review Letters, se resume en que si el ‘espacio-tiempo’ contiene una superficie atrapada y si la condición de energía fuerte se satisface, es decir la presencia de materia, entonces existen geodésicas luminoides incompletas, lo que induce una ‘singularidad’.

John Archibald Wheeler (1911-2008) llamó por primera vez  a esas superficies atrapadas ‘agujeros negros’. Penrose trabajó con Stephen Hawking en lo que se conoce como la expansión del universo, en el llamado Teorema de la Singularidad Inicial, que propone un punto inicial, una ‘singularidad’, desde donde el espacio-tiempo emergió. Sin ese teorema matemático la teoría del bing bang no tendría relevancia. 

Esta charla “Las matemáticas de los agujeros negros ganan el Premio Nobel”, del profesor del Departamento de Matemáticas León Escobar, fue organizada por el Semillero de la Universidad del Valle, un proyecto que busca estimular el interés por las ciencias, la lectura y el arte a través de diversos enfoques pedagógicos.

La industria del plástico se da cita en el VI Simposio de Materiales Poliméricos

La Universidad del Valle, el Centro Nacional De Asistencia Técnica a la Industria ASTIN - SENA Regional Valle, la Universidad Santiago de Cali, la Universidad Autónoma de Occidente y Acoplásticos, invitan a las personas interesadas a participar del VI Simposio de Materiales Poliméricos, que se llevará a cabo del 23 al 27 de noviembre de 2020. Este año debido a la emergencia sanitaria por el COVID-19. El evento se realizará de manera virtual y gratuita.
El Simposio es un escenario de encuentro entre la academia y el sector productivo en torno a las tendencias y perspectivas de desarrollo en el campo de los materiales poliméricos, y se viene realizando desde 2015 de manera ininterrumpida. Serán cuatro (4) sesiones temáticas en donde expertos académicos de países como México, Chile, Puerto Rico, Estados Unidos, España y Colombia, expondrán los resultados de sus investigaciones.
Temáticas:
∙ Procesamiento y Reología de polímeros
∙ Materiales Compuestos de Matriz Polimérica
∙ Biopolímeros y polímeros para aplicaciones en salud
∙ Nanotecnología y polímeros
“Estos espacios nos permiten identificar nuevas potencialidades para trabajar las normas de competencia laboral, al convocar empresas, empresarios y comunidad educativa al seminario podremos ver las tendencias del sector de los polímeros e implementar estrategias desde las Mesa Sectorial de Plásticos, para dar respuesta a las necesidades del sector para el 2021 ”, comentó Paulo César Ramírez, subdirector del Centro de Asistencia a la Industria-ASTIN del SENA Valle, que lidera la organización del evento.
Además, se presentarán trabajos de investigación en las modalidades de comunicación oral, poster y video. Para el cierre del evento tendremos un espacio de reflexión sobre problemáticas actuales relacionadas con los materiales poliméricos por medio de un conversatorio entre representantes de la academia y la industria.
Los mejores resúmenes serán considerados en una edición de número en la Revista Ingeniería y Competitividad (ISSN 2027-8284) de la Universidad del Valle y en la Revista Informador Técnico (ISSN 2256-5035) del Centro ASTIN – SENA Regional Valle.
Para más información, visite la página oficial del evento https://gidemp.blogspot.com/p/simposio polimeros.html, llamar al número celular: 3017572838 o escribir al correo Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..

Las mujeres en carreras STEM

Aumentar el número de mujeres en las carreras de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por la sigla en inglés) contribuirá en la construcción de una sociedad más incluyente de cara al 2030, año para el cual se ha trazado una agenda de desarrollo sostenible. Los objetivos que se han trazado requieren de acciones, proyectos e iniciativas se sustentan desde estas áreas del conocimiento.

Esa es una de las conclusiones del conversatorio “¿Hay déficit de mujeres en carreras STEM para abordar la 4ta revolución industrial?”, que hizo parte de la programación de la Semana de la Ingeniería 2020 que organizó la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Valle.

El conversatorio contó con la participación de Ana María Benjumea, jefe de control de energía de EMCALI; Consuelo Ferrillo, directora ejecutiva y fundadora de Mujeres Ingenieras de Chile; Diego Silva, director ejecutivo del Observatorio Colombiano de Ciencia y Tecnología; Francy Ramírez, vicepresidente regional Andina Oriente y sponsor del programa de género, diversidad e inclusión de Ecopetrol; Verónica Botero, decana de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Colombia; y Melina Masnatta, directora ejecutiva y cofundadora de Chicas en Tecnología (Argentina).

La actividad fue conducida por Laura Sofía Rodríguez Pulecio, profesora de la Escuela de Ingeniería de Sistemas y directora de la Oficina de Informática y Telecomunicaciones de la Universidad del Valle.

Según cifras del Observatorio Colombiano de Ciencia y Tecnología, hay una enorme brecha de la presencia de las mujeres en actividades de investigación, razón por la cual es necesario fortalecer su visibilización.

Como señaló Diego Silva, director del Observatorio, en los últimos años el número de programas de maestría disponibles en Colombia ha aumentado, pero persiste aún un sesgo que ha sido heredado: en las áreas de ciencias sociales-humanidades y ciencias médicas hay un mayor número de mujeres (6770 y 2324, respectivamente), mientras que en las áreas de ingeniería y tecnología la cifra es menor (2257).

Este porcentaje cambia un poco cuando se compara con las de doctorado: 837 en ciencias sociales y humanidades, 468 en ciencias naturales y exactas; y 449 en ingenierías y tecnología. Señala Silva que se equilibra un poco la brecha en términos de participación de las mujeres en estos programas de formación.

Según el Observatorio Colombiano de Ciencia y Tecnología, un 33.52% de los grupos de investigación activos en el país son dirigidos por mujeres. Este porcentaje ha aumentado con el paso de los años, sin embargo, la brecha se mantiene.

La decana de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Colombia Verónica Botero señaló que el 37% del total de estudiantes en pregrado y posgrado son mujeres, sin embargo ese valor varía de acuerdo a los programas académicos, debido a que en ciertas áreas como nutrición la presencia es mucho mayor. En la Facultad de Minas el porcentaje de mujeres es menor: entre el 28 y 30% en pregrado, mientras que en posgrado alcanza el 37%.

Estas cifras están relacionadas con el número de profesoras en dicha facultad: sólo el 20% son mujeres.

Verónica Botero manifestó que en términos de egreso, en programas como Ingeniería Mecánica hay una relación de 10 hombres por cada mujer, mientras que en Ingeniería Industrial o Ingeniería Química ya hay paridad de género.

Melina Masnatta, directora ejecutiva de Chicas en Tecnología (Argentina), manifestó que todo esfuerzo que se haga en términos de igualdad de género es la puerta de entrada a una mayor diversificación racial, socioeconómica y trae diversas perspectivas de liderazgo.

En Argentina, en el programa de Ciencias de la Computación de la Universidad de Buenos Aires ha decrecido el número de mujeres. Mientras que en 1960 había un 67% de mujeres estudiando este programa, en 1990 había un 46% y en 2014 un 11%.

Las universidades argentinas con más estudiantes mujeres son la Universidad Nacional de la Rioja (25.9%), la Universidad Nacional del Comahue (23.13%) y la Universidad Nacional de Jujuy (21.68%).

Se encontró que en Argentina, entre el 2010 y 2016 el porcentaje de mujeres en carreras STEM corresponde al 33%.

Por su parte, como manifestó Francy Ramírez, vicepresidente regional Andina Oriente de Ecopetrol, en esta compañía se está trabajando para cerrar esas brechas y así construir una sociedad más equitativa. Ella manifestó que allí trabajan 2600 mujeres y esta cifra representa el 25% de la fuerza laboral directa, relacionadas con temas financieros, talento humano, gestión social, compras y comercio.

Señaló Ramírez que hace 20 años un 13% de la población en carreras como ingeniería de petróleos eran mujeres, mientras que hoy son cerca del 33%, lo que revela que hay mayor interés en estudiar este tipo de programas.

Por su parte, la jefe de control de energía de EMCALI Ana María Benjumea comentó que de la mano del Instituto de Prospectiva de la Universidad del Valle han trabajado de la mano en el plan estratégico de la entidad, lo que además ha llevado a que implementen acciones en materia de equidad de género. Como entidad pública deben seguir los lineamientos de la Ley 581 de 2000, la cual establece que el 30% del equipo directivo deben ser mujeres. La meta que se han trazado es que a 2022 este porcentaje sea del 50%.

Los asistentes a este conversatorio manifestaron que es necesario seguir trabajando por generar más espacios, políticas y acciones que permitan que las mujeres puedan estudiar carreras STEM para así generar conocimiento en una sociedad equitativa y sostenible.

Las mejores universidades para estudiar en Colombia y en Latinoamérica en 2021

La Universidad de los Andes y la Universidad Nacional tienen los primeros puestos del país en el QS Latin America University Rankings y hacen parte del top 10 de universidades en Latinoamérica.

Tomado de Finanzas Personales

La compañía británica QS Quacquarelli Symonds publicó su décima edición del ranking anual de las mejores universidades de América Latina, en el que se posicionaron 60 instituciones colombianas.

Este ranking es conocido por ser la fuente más popular y confiable cuando se trata de las mejores instituciones de educación superior alrededor del mundo pues, para hacer el listado, la firma tiene en cuenta ocho indicadores: reputación académica, reputación del empleador, proporción de profesores por estudiante, personal con doctorados, red de investigación internacional, citas por artículo, artículos por facultad e impacto web.

Dentro de la lista, dos universidades colombianas hacen parte del top 10 de las mejores a nivel Latinoamérica. Se trata de la Universidad de los Andes y la Universidad Nacional, que ocupan los puestos 6 y 10 respectivamente.

La Universidad de Los Andes se posiciona como la mejor universidad del país, según el ranking, haciendo parte del top 10 por tercer año consecutivo, aunque esta vez cedió dos lugares en el escalafón. Mientras que la Universidad Nacional se mantiene en el décimo lugar en latinoamérica, también por tercer año consecutivo, obteniendo el puntaje más alto en el indicador de reputación del empleador.

Tres posiciones más abajo, en el puesto 13, se encuentra la Universidad de Antioquia y en la casilla 18 está la Pontificia Universidad Javeriana. Dentro de las primeras 50 posiciones también están la Universidad del Rosario (40); la Universidad de La Sabana (48), que fue una de las que más mejoró dentro del ranking, subiendo 14 casillas; y la Universidad del Valle (50), que también subió 8 lugares.

Según el QS Latin America University Rankings, estas son las 10 mejores universidades de Colombia:

1. Universidad de los Andes (6)
2. Universidad Nacional de Colombia (10)
3. Universidad de Antioquia (13)
4. Pontificia Universidad Javeriana (18)
5. Universidad del Rosario (40)
6. Universidad de La Sabana (48)
7. Universidad del Valle (50)
8. Universidad EAFIT (57)
9. Universidad del Norte (58)
10. Universidad Pontificia Bolivariana (64)

A nivel latinoamérica, el top 10 lo encabeza la Pontificia Universidad Católica de Chile y dentro del escalafón, en orden, están la Universidade de São Paulo (2), el Tecnológico de Monterrey (3), Universidad de Chile (4), Universidade Estadual de Campinas (5), Universidad Nacional Autónoma de México (7), Universidad de Buenos Aires (8), y la Universidade Federal do Rio de Janeiro (9).

Este año, Brasil tomó la delantera, con 94 de sus universidades clasificadas en el ranking, seguido por México con 66 y Colombia con 60 instituciones.

Sin embargo, Ben Sowter, director de investigación en QS, comenta que “Aunque Brasil sigue siendo la potencia regional de la educación superior desde una perspectiva de investigación y representación, su dominio local es mucho menos pronunciado a nivel de indicador individual de lo que cabría esperar. Solo una de sus universidades se encuentra entre las 30 mejores de la región en cuanto a empleabilidad de graduados, y su impacto en la investigación no coincide con la productividad de la investigación en bruto. Chile y Colombia logran más puntuaciones altas para nuestro indicador de empleabilidad, mientras que también está luchando por lograr puntajes máximos para nuestra medida de capacidad docente”.

El ranking demuestra que las universidades colombianas están en una mejora continua en los diversos indicadores que se evalúan a nivel internacional.

Listados como el QS Latin America University Rankings son herramientas útiles para ayudar a estudiantes y padres a escoger entre las diferentes instituciones académicas del país.

 

Carpa de Melquíades, a un clic de apertura

Este 23 de noviembre abre de manera virtual la plataforma de conocimiento científico Carpa de Melquiades de la Universidad del Valle.

La tradicional muestra de ciencia que ha acompañado por más de 18 años a niños, jóvenes y adultos del suroccidente colombiano incursiona en el mundo digital con exposiciones, juegos interactivos, videos animados, fotografías y sonidos que transportan mentalmente a la vida silvestre.

Este año habrá también 3 concursos donde el ganador será acreedor a una beca para el Semillero Univalle (modalidad virtual) para el año 2021.

Ingresando a http://carpamelquiades.univalle.edu.co los internautas podrán disfrutar de las muestras científicas que los estudiantes, docentes y funcionarios de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas, la Facultad de Ingeniería y la Vicerrectoría de Investigaciones prepararon para satisfacer su curiosidad científica.

Esta versión virtual de la Carpa de Melquíades es una nueva propuesta que surge de la necesidad de continuar acercando la ciencia a las personas a pesar de la situación de salud que enfrentamos por la emergencia del Covid-19. La versión física y presencial Carpa de Melquíades abrirá sus puertas al público cuando las condiciones de seguridad sanitaria permitan nuevamente la proximidad de los visitantes.


Evento de lanzamiento
Fecha: lunes 23 de noviembre
Hora: 9:00 a.m.
Conexión: Zoom (clic aquí) O YouTube (clic aquí)
En el evento de lanzamiento habrá un breve concurso


+Información
http://carpamelquiades.univalle.edu.co 
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Móvil 301 258 6108

La crisis del sueño en personal médico, un efecto silencioso del covid-19

El personal médico tiene un mayor índice de sufrir problemas mentales que la población en general. Este rasgo, sumado a la incertidumbre, los cambios de rutina, la mayor posibilidad de contagio y los largos turnos durante la pandemia, han acrecentado las posibilidades de la aparición de trastornos del sueño y, con ello la aparición de problemas tanto mentales como físicos.

Con esta premisa, el Proyecto Universidad Saludable en alianza con el Proyecto Murciélago de la Escuela de Salud Pública dictaron el conversatorio “crisis del sueño en época de pandemia por covid-19”. La charla, a cargo del médico especialista en Neuropediatría y profesor de la Universidad del Valle Christian Andrés Rojas Cerón, tuvo como énfasis la comprensión de la importancia de la salud y el bienestar del personal de salud y la identificación de aspectos claves del sueño, además de dar algunos consejos prácticos para una buena higiene del sueño.

De acuerdo con el docente, la pandemia ha traído grandes retos para el sector médico como el alto volumen de pacientes, los constantes cambios en los protocolos de atención médica, la disolución entre relaciones personales e institucionales, los altos riesgos de contagio y el acceso limitado a elementos de protección personal.

Todos estos desafíos han generado mayores dificultades física y psicológicamente al grupo de profesiones de la salud, ya reconocidas porque, a pesar de ser muy gratificantes, son altamente exigentes. Es por eso que, con el aumento de dichas situaciones, se da también un aumento del estrés, la fatiga, la preocupación y la ansiedad.

Frente al estrés, el profesor Rojas hace énfasis en que desarrollarla en nuestro trabajo, hace parte de la vida normal. No obstante, explica también que superarlo implica un cambio actitudinal, interno y externo, para suplir esas demandas que lo originan.

La respuesta al estrés nace, desde el punto genético, como respuesta a ciertos peligros. En ese sentido, las especies que responden de manera más rápida a los factores estresantes o peligros sobreviven tal como reconocía Charles Darwin en ‘La evolución de las especies’. Esta respuesta es acelerada por el eje neuroendocrino, presente incluso en especies menos desarrolladas como reptiles o anfibios.

En ese sentido, James Papez describió el circuito del procesamiento de las emociones en el sistema límbico, que conecta el hipocampo con hipotálamo, el tálamo y la corteza cingulada. Estas estructuras, que permiten la recepción de estímulos, su asociación con un sentimiento objetivo, su procesamiento y respuesta, se ven influenciadas por la situación de estrés en tal manera que pueden cambiar incluso su tamaño ante una exposición constante.

Frente a los niveles de estrés que se pueden originar, el docente Christian Rojas explica que están clasificados en estrés positivo como una respuesta no prolongada en el tiempo que permite superar una condición adversa; estrés tolerable, un poco más intenso o prolongado, pero con elementos del contexto suficientes para amortiguar los eventos estresantes y estrés tóxico o crónico, en la cual hay una activación prolongada, exagerada y crónica, con cambios funcionales en nuestro cerebro y con estructuras débiles de apoyo o de soporte.

Pero ¿qué pasa en el cerebro en caso de estrés crónico? La reacción comienza con la activación del hipotálamo y la hipófisis, que producen un aumento en los niveles de cortisol, sustancia que disminuye los receptores en el hipocampo, encargados de regular el ciclo, por lo que el estrés se perpetúa. Esta situación afecta la sinapsis, los receptores y la estructura del sistema nervioso central.

Como efecto de esos receptores afectados, las personas experimentan incapacidad de calma, estrés, insomnio, cansancio, tristeza, irritabilidad, dificultades en la relación con sus pares y familia, disminución del desempeño en sus labores e incluso la aparición estados inflamatorios debido a la afectación del sistema inmune.

Estas situaciones se han vuelto más comunes en la sociedad en general. Sin embargo, aunque ha sido un duelo para todos, la situación ha sido especialmente álgida para el personal de salud, que no sólo tiene un índice mayor de enfermedades mentales al de la población general, sino que ha sido el más afectado en todos los ámbitos de su vida y en la incertidumbre de tener que lidiar con la enfermedad por el resto de sus vidas.

Para el neuropediatra Rojas, dentro de los factores que generan más problemáticas en el tratamiento de las enfermedades mentales, está el alto estigma que existe entre los trabajadores de la salud frente a ellas, lo que deriva en la automedicación y el silencio. En cuanto al sueño, más del 90% de los trabajadores de salud puede sufrir, en algún momento, de fatiga y problemas cognitivos que pueden llevar a errores médicos.

Desde esta perspectiva, el profesor invita a los asistentes a asegurar dentro de su vida algunas prácticas básicas de ejercicio nutrición y sueño y, sobre todo, a reconocerse a sí mismos como personas en un aspecto completo, dado que evadirlo puede tener consecuencias legales y de seguridad en el paciente.

Dentro de las observaciones relevantes para el bienestar propio, el expositor señala que los trastornos del sueño usualmente provienen de otros factores que intervienen en el sueño. Si bien existen problemas que afectan directamente como el insomnio y la apnea obstructiva del sueño, el 50% de la fuerza de trabajo en salud se ve afectada por razones externas.

Los trabajadores de salud más afectados son, de acuerdo con Rojas, los trabajadores con alto riesgo, con alta carga laboral, los que no tienen suficiente recuperación del sueño y los que ven su sueño constantemente interrumpido por la naturaleza de sus turnos.

De acuerdo con un estudio en China, se detectó un mayor riesgo de insomnio moderado y grave en enfermeros que en médicos, en mujeres que en hombres y en primera línea y urgencias en comparación con otros servicios hospitalarios.

Recomendaciones

Una de las pautas principales para lograr un bienestar en el sueño, de acuerdo con el profesor Christian Rojas Cerón, consiste en la preparación para dormir bien desde los comportamientos y el estilo de vida. La exposición al sol, el ejercicio regular, las pausas activas, un horario regular de sueño y de comidas y no tomar café después de las primeras horas de la tarde, son pequeños cambios que pueden ayudar a la regulación de los ciclos de sueño.

Por otra parte, Rojas hizo varias recomendaciones frente a la higiene del sueño. Prácticas simples como reservar la cama para el descanso y el sexo, evitar las actividades pesadas y el consumo de alcohol y nicotina en la noche, dormir en un cuarto, oscuro, fresco y silencioso, limitar el uso de pantallas antes de dormir, tomar un baño y practicar yoga pueden mejorar notoriamente la disposición del cuerpo para el descanso.

 

El Proyecto Murciélago es una iniciativa creada desde la asignatura de Promoción de la Salud, de la Escuela de Salud Pública, en articulación con el Programa Universidad Saludable, un proyecto de la Vicerrectoría de Bienestar Universitario que, a través de sus líneas de acción, espera contribuir al desarrollo integral de la comunidad universitaria.