U. del Valle con asistente nativo de inglés delegado por MinEducación

Tomado de la AGENCIA DE NOTICIAS RPTV

Bogotá (Colombia). Miércoles 27 de Julio de 2016 (AGENCIA DE NOTICIAS RPTV) I  05:10 p.m. I Jinit Desai es un estadounidense, crecido en La Gran Manzana, que llegará próximamente a Cali para enseñarles a los alumnos de la Universidad del Valle su lengua materna, un idioma que piensa mejorará las posibilidades de crecimiento de ellos.

Y es que en el marco del Programa Colombia Bilingüe del Ministerio de Educación Nacional, la Ministra Gina Parody, dio la bienvenida a 50 asistentes de inglés, quienes llegaron a Colombia con el objetivo de fortalecer la enseñanza de este idioma en 40 Instituciones de Educación Superior (IES) y contribuir al desarrollo de competencias lingüísticas, propiciar acceso a ambientes interculturales y desarrollar metodologías de enseñanza del idioma.

La estrategia denominada Asistentes de Inglés (English Teaching Assistants – ETA) busca beneficiar a 43.750 estudiantes y 250 docentes de inglés en 19 ciudades del país. Los nativos, de origen estadounidense, contribuirán al mejoramiento de las prácticas pedagógicas de los docentes colombianos. Ellos cuentan con estudios de pre-grado y post-grado y tienen experiencia enseñando idiomas a través de voluntariados o como tutores en países hispanohablantes.

“Recibimos con orgullo a los 50 Asistentes de Inglés que durante 10 meses estarán en el país acompañando a nuestros estudiantes de Educación Superior en 40 universidades, 22 de ellas con programas de Licenciaturas en Idiomas. Con esta iniciativa, queremos ayudar a mejorar el nivel de inglés de nuestros futuros docentes, pues con profesores mejor capacitados para enseñar inglés, estamos avanzando hacia nuestra gran meta: ser el país mejor educado de América Latina en 2025. Su trabajo diario, a lo largo de su estadía en Colombia, será una experiencia enriquecedora para nuestras universidades”, afirmó la Ministra de Educación.

Este proyecto se realiza entre el Ministerio de Educación, Fulbright Colombia e Icetex, y llegará a las IES ubicadas en 19 ciudades focalizadas: Bogotá, Barranquilla, Bucaramanga, Cali, Cartagena, Girardot, Ibagué, Medellín, Montería, Neiva, Pamplona, Pasto, Popayán, Quibdó, Rionegro, Santa Marta, Sincelejo, Tunja y Villavicencio.

Conozca la distribución de los 50 Asistentes en las 40 IES

Número de Asistentes Instituciones de Educación Superior Colombianas  Ciudad
3 asistentes 1. Universidad del Norte  1. Barranquilla
  2. Universidad Simón Bolívar  
  3. Universidad del Atlántico  
  4. Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca  
  5. Universidad Nacional Abierta y a Distancia  
  6. Universidad Antonio Nariño  
  7. Universidad Minuto de Dios  
  8. Universitaria Agustiniana  
16 asistentes 9. Universidad Libre 2. Bogotá
  10. Escuela Colombiana de Carreras Industriales – ECCI  
  11. Fundación Universitaria Área Andina  
  12. Universidad Colombo Americana – ÚNICA  
  13. Fundación Universitaria Horizonte  
  14. Universidad de San Buenaventura  
  15. Universidad Cooperativa de Bogotá  
2 asistentes 16. Universidad Cooperativa de Bucaramanga 3. Bucaramanga
  17. Universidad Pontificia Bolivariana  
  18. Universidad Javeriana  
  19. Universidad Autónoma de Occidente 4. Cali
  20. Universidad del Valle  
1 asistente 21. Universidad de Cartagena 5. Cartagena
2 asistentes 22. Universidad de Cundinamarca 6. Girardot
1 asistente 23. Universidad de Ibagué 7. Ibagué
  24. Institución Universitaria Pascual Bravo 8. Medellín
3 asistentes 25. Universidad Nacional de Colombia  
  26. Universidad Pontificia Bolivariana  
1 asistente 27. Universidad de Córdoba 9. Montería
4 asistentes 28. Universidad Surcolombiana 10. Neiva
  29. Corporación Universitaria de Huila 11. Pamplona
1 asistente 30. Universidad de Pamplona  
1 asistente 31. Universidad Cooperativa de Pasto 12. Pasto
1 asistente 32. Universidad del Cauca 13. Popayán
  33. Universidad Tecnológica del Chocó 14. Quibdó
1 asistente 34. Universidad Católica de Oriente 15. Rionegro
2 asistentes 35. Universidad del Magdalena 16. Santa Marta
1 asistente 36. Universidad de Sucre 17. Sincelejo
  37. Fundación Universitaria Juan de Castellanos  
  38. Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia 18. Tunja
  39. Universidad de Boyacá  
  40. Corporación Universitaria Autónoma de Nariño 19. Villavicencio
     

Uno de los objetivos del Ministerio es que los programas de Licenciatura se fortalezcan y mejoren su calidad para beneficiar a los futuros docentes de inglés; por lo que el Programa ETA estará también en programas de Licenciatura de Idiomas.

En este sentido, de las 40 Instituciones de Educación Superior, 22 IES cuentan con Licenciaturas en Idiomas, en las cuales estarán 28 nativos o Asistentes de Inglés:

Número de asistentes Número de IES Instituciones con Licenciatura en Idiomas Número de Asistentes que acompañan Licenciaturas
50 40 22 28
       

Conozca las universidades beneficiadas con 28 Asistentes de Inglés:

Número de Asistentes - Universidad Colombiana - Ciudad

2 -  Escuela Colombiana de Carreras Industriales – ECCI - Bogotá

1 - Universidad Antonio Nariño - Bogotá

1 - Universidad Católica de OrienteR - Rionegro (Antioquia)

1 - Universidad Colombo Americana – ÚNICA  - Bogotá

1 - Universidad Cooperativa de Bucaramanga - Bucaramanga

1 - Universidad de Cartagena - Cartagena

1 - Universidad de Córdoba - Montería

2 - Universidad de Cundinamarca - Girardot

1 - Universidad de Ibagué - Ibagué

1 - Universidad de Pamplona - Pamplona (Norte de Santander)

1 - Universidad de San Buenaventura - Bogotá

1 - Universidad de Sucre - Sincelejo

1 - Universidad del Atlántico - Barranquilla

1 - Universidad del CaucaPopayán

2 - Universidad del Magdalena - Santa Marta

1 - Universidad del Valle - Cali

1 - Universidad Libre - Bogotá

2 - Universidad Minuto de Dios - Bogotá

1 - Universidad Nacional Abierta y a Distancia - Bogotá

2 - Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia - Tunja

2 - Universidad Surcolombiana - Neiva

1 - Universidad Tecnológica del Chocó - Quibdó

Los Asistentes de Inglés también trabajarán en la modalidad Co-Teaching o coenseñanza con los docentes de inglés colombianos para trabajar de manera conjunta en las 40 IES focalizadas. Este proyecto tiene una inversión de más de $3.000 millones por parte de todos los aliados.

Equipo de la AGENCIA DE NOTICIAS  RPTV

Reinaldo de América

El técnico vallecaucano, egresado de la Universidad del Valle, se consagró como entrenador al obtener la Copa Libertadores de América con Atlético Nacional. Rueda, con un trabajo silencioso, llevó al equipo antioqueño a lo más alto del continente. El Mundial de Clubes, su próximo reto.

Tomado del Diario El Espectador.

Reinaldo Rueda se convirtió en el tercer entrenador colombiano en ganar la Copa Libertadores después de Francisco Maturana y Luis Fernando Montoya. / AFP

De la mano de Reinaldo Rueda, Atlético Nacional conquistó su segunda Copa Libertadores y el técnico vallecaucano obtuvo su máximo logro como entrenador, convirtiéndose así en el tercer estratega colombiano en ganarla, después de Francisco Maturana, en 1989, también con el equipo verdolaga, y Luis Fernando Montoya, en 2004, con Once Caldas.

Rueda necesitó un solo torneo con Atlético Nacional para conseguir su primer título como técnico. Llegó al equipo verdolaga en julio de 2015 y de su mano el equipo paisa conquistó su estrella 15 y se convirtió en el club con más estrellas en el fútbol colombiano. Siete meses después le sumó otra copa a la vitrina, en esta oportunidad la del trofeo más importante de clubes del continente.

Rueda, que no fue futbolista profesional, se graduó de la Universidad del Valle donde estudió educación física, pero fue en Alemania en donde adquirió mayor experiencia al obtener el título en la Escuela Superior de Deportes.

Sus primeros pasos en la dirección técnica estuvieron ligados a la formación de jugadores en las selecciones juveniles colombianas. Esta fue una de las principales virtudes que resaltaron los directivos del equipo paisa para nombrarlo el sucesor de Juan Carlos Osorio en 2015. “Este es un proyecto de Nacional, pero queremos que Reinaldo Rueda le ponga su impronta. Queremos ser aún más grandes, y él no está ajeno a este reto”, dijo el presidente del club, Juan Carlos de la Cuesta, el día de la presentación del vallecaucano de 59 años de edad.

En el equipo antioqueño ha encabezado un proyecto ganador basado en dos pilares fundamentales: dedicación y disciplina. Son los elementos que ha impuesto en su filosofía de juego y trabajo, y con ellos los resultados y logros no se han hecho esperar.

Es un técnico de pocas palabras, afirmó en su primera rueda de prensa que “tengo la ilusión y la motivación de conseguir cosas importantes con el club. Es mejor no hablar y llevarlo todo a la cancha, todo depende de los resultados, voy paso a paso”.

Y así fue, su camino en esta Copa Libertadores fue un largo trayecto de su equipo, pero un camino que desde el primer partido fue ilusionando a su hinchada en levantar la copa que ayer, en un estadio Atanasio Girardot lleno, se hizo realidad y las lágrimas de alegría de sus hinchas también fueron de agradecimiento al plantel de jugadores y, sobre todo, a Reinaldo Rueda, el hombre que con un trabajo silencioso hizo el sueño realidad.

Ayer consiguió su primer título internacional, ahora quiere y espera como todo hincha del verde que los éxitos sigan. “Con la llegada de Reinaldo queremos ser nuevamente dominadores y poner una huella a nivel mundial”, dijo el gerente deportivo Víctor Marulanda el día de la presentación del hoy entrenador campeón de la Copa Libertadores. Y no se equivocó.

Fútbol de alto vuelo fue lo que mostró el verde de la montaña en su recorrido por todo el continente. Huracán, Peñarol, Sporting Cristal, Rosario Central, São Paulo e Independiente del Valle, los equipos que superó en el camino a su segunda Copa Libertadores.

Conociendo la dedicación e inteligencia de Rueda, seguro en su lista de reproducción ya están los videos del Real Madrid, rival de Nacional en el Mundial de Clubes que se disputará a final de año.

La justicia por mano propia

Recientemente Cali se vio estremecida por un hecho controversial: una mujer que se desplazaba en su vehículo por la calle 5 con carrera 84ª fue sorprendida por unos asaltantes, quienes le hurtaron su celular.

Esta mujer persiguió a los presuntos asaltantes y en el hecho atropelló a un motociclista, al parecer cómplice del ladrón, que se había atravesado para impedir la acción. Este hombre murió en el accidente. El primer ladrón fue detenido y está en poder de las autoridades, quienes comprobaron que tenía el celular robado,  y la mujer bajo protección policial. 

El suceso ha puesto en el debate público el problema de que los ciudadanos, ante la impotencia y frustración, tomen la justicia por sus propias manos.

Para Pedro Rodríguez, psicólogo clínico de la Universidad Católica Andrés Bello, Doctor (Ph.D.) en Psicología de la Universidad Central de Venezuela y docente del Instituto de Psicología de la Universidad del Valle, este evento debe generar varias reflexiones.

Dice el docente que, si bien no se pueden conocer con precisión las circunstancias y motivaciones que llevaron a que la mujer atropellara al motociclista, el problema radica en el modo en que se leen socialmente eventos de esta naturaleza. “Hay una polarización de dos visiones: quienes consideran que es algo lamentable, en el que perdió la vida un ser humano, independiente de que pueda ser un asaltante; y la segunda visión que es la que legitima este tipo de eventos, por tomar la justicia por las propias manos. Ahí es donde creo que debemos detenernos con cuidado como sociedad.”

Este problema no es una realidad única y exclusiva de Colombia. A lo largo de América Latina se han presentado estos eventos. El profesor Rodríguez señala que este tipo de fenómenos dan cuenta de la disconformidad, desesperación y frustración de los grupos sociales ante las medidas ineficaces de seguridad de los gobiernos nacionales y locales.

“Es un problema grave porque el exterminio de un asesino o un delincuente por parte de un ciudadano crea nuevos delincuentes, genera el peligro de situaciones anómicas que terminarán siendo, sin duda, mucho más costosas. Creo que los temas de esta naturaleza deben ser llevados con cuidado y responsabilidad, porque las narrativas que se producen por el miedo y la rabia pueden ser muy intensas e irracionales, y pueden legitimar acciones que eventualmente pueden ser más costosas socialmente que las que inicialmente intentaron combatir”.

Por otra parte, los discursos que gobernantes y funcionarios han generado ante lo que se suele denominar sensación de inseguridad. “El término preciso es percepción de inseguridad, el modo en que un grupo social percibe cuán seguro se encuentra. Noto con preocupación que las declaraciones frecuentes de mandatarios y funcionarios tienden a ir hacia el problema de la sensación, lo cual incrementa la frustración, miedo y descontento de los grupos sociales que terminan percibiendo que tales respuestas, lejos de atacar los problemas de fondo, intentan diluir la problemática de la violencia.”

Dice el profesor de que los gobernantes tienen el reto de construir narrativas o discursos socialmente realistas ante los problemas de inseguridad. 

¿Qué pueden hacer los ciudadanos?

Ante esa percepción de inseguridad, las personas y comunidades deben tomar acciones que los conviertan en seres activos, adelantando actividades de prevención, acciones comunitarias que incrementen las posibilidades de rescatar espacios que pueden ser focos potenciales de violencia.

“Los problemas psicosociales no se van a resolver con actos impulsivos y violentos. Los problemas psicosociales se resuelven cumpliendo un acuerdo social mínimo, que en estos casos implica un respeto a la vida, la organización comunitaria constructiva, las acciones pertinentes de los cuerpos de seguridad y la utilización eficiente de los canales sociales para que los delincuentes paguen la condena justa que deben pagar por sus actos”.

Doctora del programa Semilleros Docentes

Ana María Gómez Valencia,  docente del Departamento de Artes Escénicas de la Universidad del Valle, obtuvo el título de doctorado (Ph.D.) en Estudios Teatrales, por parte de la Universidad Complutense de Madrid, con la máxima calificación “Sobresaliente Cum Laude”

La tesis doctoral denominada “La construcción del personaje en la obra de Juan Mayorga”, uno de los autores mas significativos y polémicos del reciente teatro español, fue dirigida por el doctor Javier Huerta Calvo y la sustentación contó con un jurado conformado por los doctores Francisco Gutiérrez Carbajo, Jesús María Barrajón, Alejandro Hermida Blas, Julio Vélez Sains y Margarita Piñero. La sustentación se llevó a cabo el pasado 15 de julio, en las instalaciones de la Universidad Complutense de Madrid.

De esta manera, la profesora Ana María Gómez Valencia culmina satisfactoriamente el proceso de cualificación dentro del programa Semilleros Docentes, y se reintegra a la Universidad del Valle para  fortalecer la docencia y la investigación el área de Teoría e Historia del teatro en el Departamento de Artes Escénicas.

Informes: http://escenicas.univalle.edu.co

Compromiso con el proceso de paz y posconflicto

Ante un panorama de posconflicto, posible cese de la guerra con las FARC y la aprobación de un plebiscito para decidir si se apoya o no el acuerdo final que se firmará en La Habana, debemos informarnos y conocer el papel que asume la universidad como agente clave en la formación, debate y construcción de una pedagogía por la paz.

Héctor Alonso Moreno, profesor del Programa de Estudios Políticos y Resolución de Conflictos y Doctor (Ph.D) en Realidad Política Latinoamericana, ha participado en los procesos asumidos por la universidad desde la reinserción a los excombatientes del M19 y la formación sobre la Constitución del 91, ahora nos narra qué debemos saber sobre el momento actual que vive el posconflicto.

En Colombia nunca hemos sido convocados a nada diferente a la confrontación armada, por eso es muy importante que por primera vez, en Colombia, nos convoquen a construir y refrendar la posibilidad de un proceso de paz a través de un plebiscito que es ante todo un mecanismo de participación ciudadana y en ese sentido es un derecho humano fundamental. Tiene como propósito que la ciudadanía decida si está o no de acuerdo con lo pactado en La Habana. En este sentido, no tiene posibilidades de campaña por voto en blanco o por la abstención.

Es muy importante que como mecanismo de participación incluya a todos los ciudadanos, aunque no estemos escritos en el censo electoral. Pueden participar todos los funcionarios públicos, sin posibilidad de sanción por participar en proceso político. Porque el plebiscito  no es un acto político, es un acto de participación ciudadana.

Para ser aprobado, el plebiscito debe contar con 4.5 millones de votos, que equivale al 13% del censo electoral. Es necesario que el plebiscito sea votado mayoritariamente porque es un momento muy importante en la historia colombiana. Significa dejar atrás la violencia, el pasado de terror, de confrontación armada, entre el Estado y grupos insurgentes; y la posibilidad de crear una nueva sociedad donde no dirimamos los conflictos a partir de la confrontación armada, es decir, una sociedad en donde se haga la política sin armas.

En Colombia no es la primera vez que hacemos un proceso de paz, la historia de Colombia no es la historia de la violencia sino también la historia de la paz en plural. Pero este plebiscito tiene dos cosas muy importantes que no han tenidos los anteriores procesos de paz: por primera vez son tenidas en cuenta las víctimas y por primera vez se convoca al pueblo a refrendar lo pactado. Eso no sucedió por ejemplo en la coalición que creó el Frente Nacional, ni tampoco ocurrió con la desmovilización del M19, que contribuyó a un ambiente social favorable para la Constitución del 1991.

¿Se ha refrendado en otra parte del mundo procesos de paz? La respuesta es sí, con resultados algunas veces importantes y otras veces negativos.  Por ejemplo, hace más de 25 años se puso en consideración los acuerdos entre el Gobierno de Guatemala y las fuerzas guerrilleras agrupadas en la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca - URNG, y ese referendo lo perdió la guerrilla y el gobierno, se votó negativamente. ¿Y qué pasa si se pierde? Pese a que se haya votado no, el proceso en Guatemala continuo y finalmente en 1996 se firmó un Acuerdo de Paz Firme y Duradera. Esta es la voluntad que ha expresado las FARC en Colombia, que si se pierde las elecciones, es decir si se vota no, que ellos están de acuerdo en no regresar al monte. Y esa es una voluntad política. Si la ciudadanía no aprueba, el gobierno puede presentar proyectos de acto legislativo y presentar el proyecto de paz para continuar por otras vías jurídicas.

También podemos mencionar el referendo de aprobación para poner fin al Conflicto de Irlanda del Norte en 1998 con los grupos terroristas de Irlanda del Norte, denominados como Ejército Republicano Irlandés – IRA. Y el régimen racista denominado Apartheid y liderado por una minoría blanca en Sudáfrica, que fue superado mediante negociación política y acuerdos que llevaron a una Asamblea Nacional Constituyente y unas nuevas elecciones presidenciales en 1994, donde la población negra ejerció su derecho al sufragio por vez primera en la historia del país, gozando de plena igualdad de condiciones y donde resultó amplio vencedor el líder Nelson Mandela.

La Universidad del Valle ha tenido y tiene un papel fundamental en los procesos de paz. Nuestra institución tiene una gran tradición en los posconflictos en Colombia. Importantes profesores realizaron un diagnóstico sobre la violencia en Colombia durante el proceso de paz liderado por el presidente Belisario Betancur. En los años 90 un grupo de profesores también adelantamos un proceso de reinserción con el M19, fundamos el programa de Estudios Políticos y Resolución de Conflictos, y participé en su fundación y logramos graduar más de 64 comandantes de la guerrilla del M 19, como politólogos. También hicimos unos proyectos muy grandes en intervención sobre cultura y pedagogía de paz. De igual manera, la universidad fue protagonista en el proceso de afianzamiento de la pedagogía de la Constitución del 91. Junto a un grupo de profesores nos dieron la tarea de llevar por distintas zonas del suroccidente colombiano el mensaje de la nueva constitución.

Por esta historia tenemos una gran importancia en el posconflicto. Lo mismo vamos a hacer ahora, con el actual rector Edgar Varela Barrios, vamos adelantar procesos en tres niveles: formación de pregrado con algunos miembros de la guerrilla; proceso de capacitación  sobre el proceso de paz; y procesos de intervención en las comunidades.

Héctor Alonso Moreno es profesor del Programa de Estudios Políticos y Resolución de Conflictos, del Instituto de Educación y Pedagogía -IEP de la Universidad del Valle, e investigador sobre temas de pluralismo jurídico y multiculturalidad. Es historiador de la Universidad de Caldas, Especialista en Derecho Constitucional de la Universidad Libre, Especialista en Paz y Tratamiento de los Conflictos de la Universidad de Granada España, Magíster en Estudios Políticos de la Universidad Javeriana y Doctor (Ph.D) en Realidad Política Latinoamericana de la Universidad Nacional de España.

El sí por el plebiscito

Después del plebiscito se desataran mejor los conflictos sociales exigiendo las reivindicaciones de los más olvidados. Es decir, votar afirmativamente el plebiscito es iniciar la lucha social sin violencia por la conquista de mayor democracia.

Tomado de Periódico Virtual Caja de Herramientas 

Corporación Viva la Ciudadanía

Héctor Alonso Moreno                                                                                              

Profesor Universidad del Valle

Una de las grandes novedades de este proceso de paz con las Farc es lo que tiene que ver con el tema de la refrendación de los acuerdos pactados entre el gobierno nacional y la insurgencia. Por primera vez en la historia de los procesos de paz, que en el país han sido muchos, se convoca al pueblo para que mediante un plebiscito diga, si está o no de acuerdo, con los pactos firmados en La Habana.

El pueblo colombiano en la historia política nunca ha sido convocado a nada diferente a la confrontación armada; la violencia política siempre ha sido una confrontación entre pueblo, entre pobres. Y por supuesto, nunca habíamos sido convocados para refrendar y construir la paz.

Nunca fuimos llamados para aprobar los pactos del Frente Nacional para lograr la paz entre liberales y conservadores, acuerdo que firmaron las elites liberales en los hermosos balnearios de Sitges y Benidorm en el mediterráneo español. Allí, en medio de buenos vinos, paella y tapas españolas, la oligarquía liberal conservadora acordó que el pueblo colombiano votaría en las elecciones de 1958 pero para elegir a un presidente liberal, previamente escogido, por 4 años; y seguidamente, a un conservador también elegido por las elites, por otros 4 años durante los próximos 16 años. Además, acordaron que se repartirían el poder burocrático entre unos y otros por partes iguales, excluyendo de toda posibilidad de participación política a todos aquellos que no pertenecieran a los dos grandes partidos históricos.

Tampoco fuimos convocados los colombianos a las urnas para refrendar los acuerdos entre el gobierno nacional y el M-19 en 1990; simplemente se acordó lo pactado en las montañas del Departamento del Cauca y listo. Claro está, que luego tuvimos la posibilidad de participar en la Asamblea Nacional Constituyente que dio origen a la constitución que hoy día cumple 25 años de existencia, con una votación por lo demás muy pírrica, con cerca de un poco más de tres millones de votos.

De allí la importancia de esta trascendental decisión de que lo acordado en La Habana reciba la refrendación del pueblo colombiano mediante un mecanismo de participación popular como lo es el plebiscito. Debemos acudir masivamente a las urnas, seguramente el último domingo del mes de septiembre, a expresar con nuestro voto el respaldo a lo acordado que pone fin a un oprobioso conflicto armado entre el gobierno nacional y las Farc, y para decirle al mundo entero que Colombia, con la más amplia participación ciudadana, por fin empieza a sepultar para siempre la violencia armada como forma de dirimir los conflictos políticos.

Votar mayoritaria y afirmativamente el plebiscito significa estar de acuerdo con una paz política que nos permita construir entre todos la paz social que tanto requiere Colombia. Una paz social que solo se consigue con mayor empleo, con mayores recursos para la salud, la educación, la recreación; y con posibilidades de tener un país de propietarios; es decir, solo se consigue la paz cuando haya justicia social; que nos es otra cosa, que la posibilidad de que los más olvidados puedan tener acceso al goce y disfrute de sus derechos humanos, económicos, sociales y culturales.

Votar afirmativamente el plebiscito significa también, que por fin en Colombia se pueda conocer la verdad acerca de los orígenes del conflicto armado; y que los más de 7 millones de víctimas de la violencia puedan saber a ciencia cierta ¿porque fueron desplazados?, ¿porque sus familiares fueron asesinados?, ¿dónde se encuentran los desaparecidos?, ¿quiénes financiaron la guerra?; y ¿quiénes deberán responder ante la Justicia transicional por los crímenes de lesa humanidad cometidos por todos los diferentes actores armados?

Votar afirmativamente el plebiscito es dar una nueva posibilidad a grupos guerrilleros que como el ELN aún no deciden de manera sincera abrazar la causa de la paz. Igualmente, votar afirmativamente el plebiscito es decirle a las nuevas formas de criminalidad organizada herederos del paramilitarismo que Colombia es ya una tierra estéril para la violencia.

Votar SÍ el plebiscito, es también notificar al gobierno del presidente Juan Manuel Santos que el pueblo en las calles saldrá a reclamar con el derecho a la movilización y a la protesta sus derechos humanos negados por el modelo económico neoliberal que el actual gobierno representa.

Finalmente, hay que decir, que después del plebiscito se desataran mejor los conflictos sociales exigiendo las reivindicaciones de los más olvidados. Es decir, votar afirmativamente el plebiscito es iniciar la lucha social sin violencia por la conquista de mayor democracia.

Las universidades públicas en la paz y el posconflicto

Las 32 principales universidades públicas de Colombia, integradas en el Sistema Universitario Estatal – SUE, fueron convocadas entre el 27 y el 28 de julio de 2016, al Taller sobre Paz y Posconflicto, que se desarrolla en la Universidad de Antioquia, Medellín.

De la Universidad del Valle asiste Ernesto Piedrahíta, director de comunicaciones; Adolfo Álvarez Rodríguez, director de la sede Norte del Cauca; José Joaquín Bayona Esguerra, director del Programa de Estudios Políticos y Resolución de Conflictos y Héctor Alonso Moreno, profesor del Programa de Estudios Políticos y Resolución de Conflictos.

La instalación del evento está a cargo del anfitrión y rector de la Universidad de Antioquia y del presidente del SUE y rector de la Universidad Tecnológica de Pereira. La primera conferencia estará a cargo de Óscar Sánchez de la Alta Consejería Paz y Posconflicto, sobre antecedentes, avances y perspectivas del proceso de paz y posconflicto en Colombia. Acto seguido se presentará la conferencia Comunicaciones sobre la paz, a cargo del Director de Comunicaciones de la Universidad del Valle.

También se realizará el panel “El papel de la Universidad Pública en la paz  y el posconflicto” sobre las experiencias de las regiones a cargo de representantes de la Universidad del Valle, Universidad de Antioquia y Universidad Distrital.  Y se presentará el Decálogo de compromisos de las Universidades Públicas con la paz, documento suscrito en una anterior reunión en Febrero de 2016. 

Por último, durante la jornada de hoy 27 de julio, se hará división de equipos por mesas de trabajo, con el objetivo de generar una dinámica propositiva y construir documentos específicos sobre el papel de la Universidad Pública.

El SUE Fue creado por la Ley 30 de 1992, que reglamenta la educación superior del país; de acuerdo al artículo 81 de dicha ley, sus funciones son "racionalizar y optimizar los recursos humanos, físicos, técnicos y financieros; implementar la transferencia de estudiantes, el intercambio de docentes, la creación o fusión de programas académicos y de investigación, la creación de programas académicos conjuntos; y crear condiciones para la realización de evaluación en las instituciones pertenecientes al sistema.

Los caminos de la guitarra en el Valle del Cauca

Diego Roldán Luna, compositor del himno de la Universidad del Valle, publicó el libro “Los caminos de la guitarra en la comarca vallecaucana. Y su hermanad con el tiple y la bandola”, con relevantes entrevistas con profesores de la Escuela de Música de la Universidad, es un homenaje a los intérpretes de la guitarra en el Valle del Cauca.

El libro realiza un recorrido histórico desde la segunda mitad del siglo XIX, siglo XX y hasta nuestros días. Un recorrido cargado de imágenes, de viejas fotografías de aquellas figuras que escribieron, cantaron e interpretaron las penas y alegrías del amor y fueron así construyendo la leyenda y la historia bohemia. Este libro es el reflejo de la condición espiritual de los vallecaucanos que llevan la alegría musical en el alma.

Roldán Luna es economista, asesor, consultor y excatedrático universitario, además de intérprete. Su experiencia en las artes musicales junto a dos años de ardua investigación lograron este libro, escrito para ser oído.

Este viernes, entrega de Doctorado Honoris Causa en Salud

Este viernes 29 de julio, la Universidad del Valle otorgará el Doctorado Honoris Causa en Salud a los médicos Pelayo Correa y Nubia Muñoz, dos colombianos que con su trayectoria académica y científica han aportado a la prevención del cáncer.

Este acto se realizará a las 10:00 a.m., en el Auditorio de Enfermería, Escuela de Enfermería, Campus de San Fernando.

Los médicos e investigadores Pelayo Correa y Nubia Muñoz han realizado aportes a la prevención de dos tipos de cáncer -gástrico y de cuello uterino, respectivamente-, desde los campos de la epidemiología y la salud pública.

Las investigaciones del Correa y Muñoz han puesto en evidencia la causa principal del cáncer de estómago y del cáncer de cuello uterino, respectivamente, y contribuido al desarrollo de estrategias para prevenirlas: el uso de tratamiento con antibióticos para la gastritis producida por el Helicobacter pylori y vacunas profilácticas que previenen la infección por virus de papiloma.

Estos desarrollos han salvado la vida de millones de personas en el mundo, sobre todo en Colombia y en países donde estos tipos de cáncer tienen alta prevalencia.

El Doctorado Honoris Causa es la máxima distinción académica que otorga la Universidad del Valle a aquellas personas que se han dedicado a la ciencia, el desarrollo tecnológico, a las artes, a las humanidades, la educación o las Ciencias Sociales, durante la mayor parte de su vida y que, después de trayectorias vitales que merezcan mostrarse como ejemplo a las nuevas generaciones, hayan logrado crear una obra significativa en su campo.

Sobre Pelayo Correa

Pelayo Correa, médico egresado de la Universidad de Antioquia en 1949, fue fundador y docente del Departamento de Patología de la Universidad del Valle y fundador en 1962 del Registro Poblacional de Cáncer de Cali, considerado actualmente como la fuente de epidemiología descriptiva de cáncer más importante de Latinoamérica y uno de los Registros de Cáncer más importantes del mundo. 

Es graduado como especialista del Instituto de Anatomía Patológica de la Universidad de Antioquia y realizó estudios en patología en la Universidad de Emory, Atlanta. Junto con otros médicos, fue fundador de la Sociedad Colombiana de Patología, de la cual fue presidente y es miembro honorario desde 1992. Actualmente es docente de la División de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición de la Universidad de Vanderbilt, USA.

Ha recibido, entre muchas otras distinciones, el “Premio al Logro Distinguido” de la Asociación Americana de Gastroenterología, la medalla “Marshall and Warren” y la membresía honoraria de la Sociedad Latinoamericana de Patología.

A nivel mundial es reconocido por demostrar mediante sus estudios epidemiológicos el papel determinante que tiene el Helicobacter pylori en la aparición del cáncer gástrico.

Es autor de un modelo conocido como “la Cascada de Correa”, caracterizado por una secuencia de lesiones que preceden al cáncer gástrico; esta teoría, que es aceptada mundialmente, indica que esta enfermedad se produce a partir de un proceso (que dura décadas) de varias etapas que inicia como gastritis crónica, avanza a un estado anormal de los tejidos y finalmente puede convertirse en cáncer. Durante la década de los 90, dirigió un estudio clínico donde logró demostrar que erradicando Helicobacter pylori, cuyo tratamiento dura aproximadamente 15 días, se puede cambiar de manera significativa el curso de estas lesiones precursoras. 

Sobre Nubia Muñoz

Nubia Muñoz Calero es egresada en 1964 del programa académico de Medicina y Cirugía y en 1967 de la Especialización en Patología, ambas de la Universidad del Valle; en 1969 obtuvo el título de Magíster en Salud Pública de la Universidad de Johns Hopkins. Trabajó como investigadora por más de 30 años en la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer. Actualmente es Profesora Emérita del Instituto Nacional del Cáncer y consultora del Ministerio de Salud de Colombia, entre otras entidades.

Fue una de las primeras personas en identificar que el virus del Papiloma Humano era la causa del cáncer de cuello uterino.

Sus contribuciones la han hecho merecedora de premios como La legión de Honor, en Francia, la Cruz de Boyacá, en Colombia, y el prestigioso premio "Salud Global" de la Fundación Gairdner, Canadá, entre muchos otros. En el año 2008 fue nominada por la Asociación Mundial de Epidemiología al premio Nobel de medicina, siendo la primera colombiana en recibir esa nominación. 

Informes

Universidad del Valle - Oficina de Comunicaciones de la Facultad de Salud

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Tel. 321 21 00 Ext. 4068 – 4069.

Investigadores de Cisalva publican en revistas especializadas

Investigadores del Instituto Cisalva de la Universidad del Valle publicaron recientemente dos artículos en revistas científicas latinoamericanas especializadas en salud pública.

Caracterización de un proceso de intervención en salud mental realizado con víctimas del conflicto armado en el Pacífico Colombiano

La revista “Ciência & Saúde Coletiva” de Brasil publicó un artículo sobre la caracterización de un proceso de intervención en salud mental basada en el trabajo comunitario. Dicha intervención fue realizada con población afrodescendiente víctima del conflicto armado en Buenaventura y Quibdó, a través de los centros ACOPLE, implementados gracias a la alianza entre Heartland Alliance, el Instituto Cisalva de la Universidad del Valle, la Universidad John Hopkins y Afrodes; financiada por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, USAID.

Esta iniciativa, que nació en el 2010, se generó debido a la escasa oferta de servicios de salud mental para esta población.

El artículo de autoría de los investigadores del Instituto Cisalva Sara Gabriela Pacichana, Gisel Viviana Osorio, Francisco Javier Bonilla, Andrés Fandiño y María Isabel Gutiérrez, se titula “Tratamiento de elementos comunes basado en terapia cognitivo conductual implementada en el Pacífico colombiano”.

El método utilizado para esta caracterización consistió en la realización de entrevistas individuales a profundidad a usuarios; trabajadores comunitarios psicosociales, encargados de orientar las terapias; supervisores y coordinadores de los Centros ACOPLE.

El estudio explora las percepciones de los ejecutores de la terapia en medio de un escenario que implica factores como conflicto armado activo, crisis económica y falta de recursos para la atención en salud mental, los cuales afectan el proceso de aplicación y los efectos de la intervención.

Lo anterior pone en evidencia la necesidad de establecer y fortalecer las asociaciones entre instituciones de diferentes sectores con el fin de promover la continuidad de la atención en salud mental para las víctimas de la violencia en la región del Pacífico Colombiano.

Gracias a su componente evaluativo, este estudio constituye un aporte para la mejora de futuras intervenciones de salud mental en población víctima del conflicto armado en el Pacífico Colombiano.

Observatorios de violencia para favorecer la toma decisiones en políticas públicas

Por otra parte, la Revista Peruana de Medicina Experimental y Salud Pública publicó el artículo “Observatorios de Convivencia y Seguridad Ciudadana: herramientas para la toma de decisiones y gobernabilidad”, de los investigadores Gabriela Sánchez, Francisco Javier Bonilla, Andrés Fandiño y María Isabel Gutiérrez.

Esta investigación presenta cómo la creación de sistemas de vigilancia en violencia contribuye al fortalecimiento de la gobernabilidad y la generación de políticas públicas efectivas en materia de seguridad.

El estudio se realizó a partir de un análisis de los que se consideran componentes necesarios para la existencia de gobernabilidad - entendida como el equilibrio entre las demandas de la sociedad y la capacidad de los gobiernos para responderlas- y su relación con el propósito de los observatorios: proporcionar información confiable y oportuna.

Los observatorios de violencia trabajan a partir de la información recopilada gracias a la cooperación interinstitucional, permitiendo identificar problemas concretos, analizar las medidas de seguridad existentes y formular acciones encaminadas en políticas públicas y programas de desarrollo.