La historia del caleño que dejó huella en la ampliación del Canal de Panamá

Egresado del Programa de Ingeniería Química de la Universidad del Valle, Alfonso Muñoz dejó su huella en el Canal de Panamá.

Tomado del Diario El País.

A pesar de que la empresa Centelsa fue adquirida por un grupo mexicano en el año 2012, la marca sigue vigente en el mercado colombiano.

Archivo El País

Alfonso Muñoz Córdoba ama la industria manufacturera. Desde que era un adolescente le tomó cariño a los cables de cobre y de aluminio, de esos que  se utilizan en las grandes obras de infraestructura, como la de la ampliación del Canal de Panamá.

El mes pasado, concretamente el 26 de junio, cuando el Gobierno de ese país inauguró el tercer juego de esclusas para que puedan pasar por allí los barcos más grandes del mundo,   Muñoz Córdoba sintió una de las mayores alegrías. Percibió un corrientazo de vida, de energía.

No era para menos, pues este caleño dejó su propia huella en el canal. La empresa que presidió hasta hace dos años fue la que vendió los cables eléctricos y asesoró en su instalación para que esas esclusas funcionen. La compañía se llama Centelsa y también es de Cali, aunque hoy haga parte de uno de los grupos cableros más importantes del mundo, el mexicano  Viakable.

Todo el cableado que se necesitó para esa obra, considerada como una maravilla en el mundo, lo puso Centelsa.

“Dos mil toneladas de cobre le   manufacturamos los  vallecaucanos al Gobierno panameño. Cables que cumplen con las normas internacionales. Nos sentimos muy orgullosos por ese aporte, que no fue nada fácil porque competimos con países muy fuertes en este mercado y les ganamos. Entre ellos Francia, Italia y México”, comentó Muñoz Córdoba.

Este ingeniero químico de la Universidad del Valle no es el único que se siente feliz. El negocio de la venta de ese monumental cargamento de cables se debe al arduo trabajo que hicieron Luis Fernando Durán, vicepresidente comercial de Centelsa, y Miguel Arellano,  gerente de exportaciones. 

“Ellos fueron piezas clave en ese logro, pues no fue una negociación sencilla, duró dos años hasta que se logró cristalizar”, expresó.

Centelsa no solo comercializó los cables eléctricos, también le vendió al canal algunos de comunicaciones que se utilizan para la  transmisión de energía en toda la red, en el manejo de máquinas y en la apertura de las compuertas. En el lenguaje técnico se conocen como cables de control e instrumentación.

Como presidente de Centelsa, cargo que ocupó hasta el 2014, Alfonso Muñoz Córdoba recordó  que en el 2008, cuando la empresa se ganó la licitación, el Canal de Panamá se convirtió en su segundo hogar. A partir de allí empezó  una serie de reuniones con las autoridades del Canal hasta el año 2012, cuando se iniciaron en forma los trabajos.

Los viajes eran permanentes. “Alcancé a contabilizar 20  desde Cali por año. Era una tarea ardua, pues  aunque no instalamos los cables, sí supervisabamos la instalación. Debíamos estar con los ojos bien puestos. Un error en algún cable y todo se iba al traste”, señaló.

En las pruebas todo funcionaba correctamente, pero la prueba final era la graduación y el día era el 26 de junio del 2016 cuando pasara el gran buque chino en presencia de autoridades, presidentes  y periodistas de todo el mundo. 

La hora cero llegó y todo salió perfecto. Compuertas y  esclusas funcionaron sin problema. Todos aplaudieron al paso del barco y las autoridades del canal y los empresarios y los invitados dieron fe de la magnífica obra de ingeniería.

La felicidad fue completa para todos, para los que vendieron los cables y para los que compraron. Fue un gran negocio, de muchos ceros a la derecha, pero secreto.   

Si bien Alfonso Muñoz lideró la venta del cable en representación de Centelsa, su equipo de trabajo hizo una gran tarea.

Buena parte de ese equipo aún está en la compañía. Muñoz   Córdoba se despidió hace dos años, pero no ha dejado de trabajar.

La manufactura le apasiona,  por eso no la abandona. ahora está vinculado a una empresa de ingeniería, también caleña. Se llama TKF Ingeniería.

Su especialidad es el diseño y fabricación de equipos de transferencia de calor, hornos de pintura y hornos para incineración de basuras, entre otros.

Hoy, a los  65 años, Muñoz Córdoba quiere seguir dejando huellas.

La esquina de Bogotá que guarda la historia de la Independencia

Varios académicos, entre otros el profesor de Historia de la Universidad del Valle Mauricio Restrepo, cuentan lo sucedido en Bogotá, del 20 de julio de 1810, en los inicios de la independencia de Colombia. 

Tomado del Diario El Tiempo.

Un florero fue la excusa que hace 206 años encendió la reyerta entre criollos y españoles.

Por:  MANUELA POLO NAVAS Y ANDREA MORANTE |   9:25 a.m. | 20 de julio de 2016   Así se veía la Casa del Florero. 

Foto: Archivo particular

Así se veía la Casa del Florero.

¡Abajo el Virrey! ¡Abajo el mal Gobierno! ¡Que quiten al Virrey! ¡Abajo los chapetones!... Estos gritos que pedían la independencia de España los aclamaron campesinos, indígenas, esclavos y criollos el 20 de julio, hace 206 años, cuando el plan de algunos salió como se esperaba.

En la noche anterior, el 19 de julio de 1810, un grupo de criollos intelectuales se reunió en el observatorio astronómico de Francisco José de Caldas, junto a él, los hermanos Antonio y Francisco Morales, Luis Rubio, José Acevedo y Gómez, entre otros.

Cansados de no tener poder político, de que sus demandas estuvieran sesgadas al deseo de la corona Española y escépticos del poder de la madre tierra en Europa por las guerras napoleónicas y la Revolución Francesa, crearon un plan que aprovechó todas las circunstancias para lograr prender la chispa de la independencia.

La estrategia, que era sencilla, fue planeada cuidadosamente. "Don José María Carbonell, llamado el ‘Chispero', organizaría a los artesanos que estarían listos para tomar la plaza de Bolívar tan pronto se anunciara la composición de la Junta Suprema en reemplazo del virrey Amar y Borbón. Y Bárbara Forero, al mando de un batallón de mujeres, se organizó para facilitar el ataque al cuartel de artillería, en caso de ser necesario", explica el periodista e historiador Enrique Santos Molano.

Así fue que en la casa blanca de balcones verdes, en una esquina de la plaza, que hoy funciona como Museo de la Independencia, comenzó una pelea entre el grupo de criollos intelectuales y el comerciante español José González Llorente.

Se dice que los hermanos Morales, junto con algunos de los que se habían reunido la noche anterior, llegaron al primer piso de la casa donde el español pagaba arriendo para tener el almacén donde vendía diferentes objetos traídos de Europa.

Le pidieron a Llorente un centro de mesa o un florero, depende de la versión, para darle la bienvenida al criollo Antonio Villavicencio, que supuestamente llegaba con órdenes directas desde España. Pero González Llorente se negó a la petición y esa fue la excusa perfecta para comenzar una disputa de tinte político.

Según explica Hernán Olano, director del departamento de Historia de la Universidad de La Sabana, "Antonio Villavicencio era el enviado de la Junta Suprema Central y buscaba el apoyo de los diferentes cabildos para que se pudieran realizar las sesiones de la Junta. Querían expedir una nueva Constitución en razón del cautiverio del rey Fernando VII".

Dado que Llorente era partidario de Carlos IV y no de Fernando VII, los ánimos se alzaron prontamente. “Llorente era un buen hombre, pero de muy mal genio. Vivía con la suegra, la esposa y cinco cuñadas que él mismo sostenía. Sabían que ponerle el tema de la Junta Suprema haría que explotara. Y eso fue lo que buscaron los hermanos Morales", señaló Olano.

Según varias versiones de la historia, no es cierto que el comerciante español sea ‘el malo del relato’ que de forma tosca se negó a prestar el famoso florero. Al contrario Llorente, que era muy cercano al Virrey porque era quien traducía los libros del inglés y francés al español para él, no era más que un comerciante que donaba el 10 % de sus ganancias para ayudar a niños huérfanos. Pero ese día cayó en la trampa, tal como los criollos lo habían pensado.

Tras la negativa, "los hermanos Morales dijeron que el español había insultado a los criollos y lo acometieron a golpes. Esa fue la señal para iniciar la rebelión", indica Santos.

La mejor manera para que la pelea no quedara dentro del almacén era aprovechar el viernes, día del mercado, cuando casi toda la población se reunía en un solo lugar. Así, algunos de los criollos se hicieron estratégicamente en diferentes puntos de la plaza para avivar la chispa de independencia entre la gente y convertir los gritos en el inicio de una revolución independista.

Cuando el altercado se movió de la casa al mercado, los espectadores tuvieron que decidir cuál bando iban a apoyar. En este sentido, un factor importante para avivar los ánimos fue el papel que jugaron algunos estudiantes en la rebelión. Según explica Mauricio Restrepo, docente de Historia de la Universidad del Valle, "los interesados en abrir la Junta fueron apoyados por estudiantes en su mayoría del Colegio Mayor del Rosario (hoy Universidad del Rosario) que para la época eran muy revoltosos. Así, estos grupos ayudaron –junto a adultos– a alborotar la gente que ya estaba asustada por lo que ocurría".

Restrepo agrega que con el fin de conseguir apoyo, los criollos también hicieron distintas promesas a la gente, como la de rebajar impuestos, recuperar el orden social y conseguir un gobierno en Bogotá que alejara por completo la incertidumbre.

La famosa frase que dijo ese día el político criollo José Acevedo y Gómez sobre lo que sucedía en la plaza demuestra el ambiente de descontento que se vivía con la administración española:

“Santafereños: si dejáis perder estos momentos de efervescencia y calor, si dejáis escapar esta ocasión única y febril, antes de doce horas seréis tratados como sediciosos; ved los grillos, los calabozos y las cadenas que os esperan”.

La amenaza era inminente, por lo cual el Virrey accedió a firmar el Acta de Constitución de la Junta de Notables criollos, que a partir de ese momento asumió el mando. Para Santos, la importancia de ese viernes radica en que fue el momento cuando "se le quebró el pescuezo al régimen colonial que había durado doscientos setenta y dos años".

Así, el pueblo se revolucionó, tomó la oportunidad que los criollos habían creado y desde ese momento empezó el proceso de la revolución para la Independencia, que finalmente y después de varios hechos terminó, oficialmente, el 7 de agosto de 1819 con la Batalla de Boyacá.

206 años después

La casa blanca con ventanas y balcones verdes, construida desde 1500, ha sido testigo de los hechos que han marcado la historia de Bogotá y nuestro país como el 20 de julio, el Bogotazo y el asesinato de Galán.

Gracias a su ubicación, frente a la plaza, ha sido peleada desde sus inicios por quienes querían estar en la zona vip y ver los fusilamientos y procesiones de épocas pasadas, y conciertos, obras de arte, protestas, muestras culturales y otra clase de eventos de hoy.

Doscientos seis años después de la famosa tarde del 20 de julio de 1810 funciona el Museo de la Independencia en la casa que vio cómo empezó la revolución. En los dos pisos que tiene se dividen el espacio siete salas diferentes, en algunas de las cuales está expuesto todo el proceso de Independencia y los resultados de esta lucha que aún hoy continúa, de diferentes maneras.

Seguramente, todos los próceres que han luchado por este país y su Independencia quedarían satisfechos al entrar en la última sala del recorrido de esta exposición permanente. En esta, se muestra que la lucha por la igualdad y la ciudadanía valieron la pena.

En 1810, Francisco José de Caldas junto con otros criollos empezaron el cambio para que las condiciones del pueblo cambiaran. En esa época, para ser un ciudadano era requisito ser hombre, mayor de 21 años y profesional. De la misma forma, el concepto de identidad cobró una importancia radicalmente diferente entre las dos épocas. Antes, por ejemplo, explica Restrepo, no había un gobierno efectivo que formara un solo país; hoy, por el contrario, "nuestra identidad es nacional, tenemos la bandera, unas solas leyes. Somos colombianos". 

Diplomado en Ciencias de Datos: Datamining

La Escuela de Estadística de la Universidad del Valle abrió inscripciones para el Diplomado en Ciencias de Datos: Datamining, hasta el próximo 3 de octubre de 2016.

El curso que inicia el 13 de octubre con una intensidad de 140 horas, desarrolladas en seis módulos presenciales y un modelo presencial-virtual, es dirigido a los profesionales que tengan interés en el aprendizaje de metodologías para la exploración y análisis de grandes volúmenes de datos.

Con los nuevos desarrollos tecnológicos para la captura y almacenamiento de datos se han venido acumulando grandes bases de datos en las organizaciones. Aunque nuestra capacidad de captar y almacenar información ha crecido en los últimos años, nuestra capacidad de utilizar esta información, procesarla y hacerla útil no se ha incrementado de la misma forma.

El Data Mining ( Minería de Datos) se presenta en la actualidad como una alternativa, que permite explorar grandes bases de datos, de manera automática o semiautomática, con el objeto de encontrar patrones repetitivos, tendencias o reglas que expliquen el comportamiento de los datos en un determinado contexto, con el fin de que puedan usarse para predecir comportamientos futuros, transformando los datos en conocimiento proactivo, para la toma de decisiones de empresas públicas y privadas, científicos, universidades, entre otros.

El Diplomado contará con los profesores Eduardo Poggi, maestría en Administración y Políticas Públicas, Universidad de San Andrés, Buenos Aires - Argentina; Víctor Manuel González Rojas, Doctor (Ph.D.) en Estadística Universidad Politécnica de Cataluña, Barcelona  -España; José Rafael Tovar Cuevas, Doctor (Ph.D.) en Estadística de la Universidad Estadual de Campinas - Brasil; Oswaldo Solarte Pabón, maestría en Ingeniería, énfasis en Sistemas y Computación, Universidad del Valle -Colombia y Camilo Alberto Herrera Rozo, candidato a maestría en Biometría, Universidad de Buenos Aires -Argentina.

Informes

http://escuelaestadistica.univalle.edu.co/diplomado/                                                                                 

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Tels: (572) 331 52 82 – 321 21 38 Ext. 105

CNA evalúa Facultad de Arquitectura de la UPT para acreditación

Un equipo de colombianos del Consejo Nacional de Acreditación, especialistas en arquitectura, viajó a Tacna – Perú para evaluar el Programa Académico de Arquitectura de la Universidad Privada de Tacna -UPT,  que busca la acreditación internacional.

El equipo de pares evaluadores estaba integrado por docentes de varias universidades colombianas, entre éstos el profesor Luis Humberto casas Figueroa, del Departamento de tecnología de la Escuela de Arquitectura.

El rector de la UPT,  Hugo Calizaya presentó, a los pares académicos, una amplia explicación de la organización de la Universidad, cantidad de alumnos, número de docentes, infraestructura con la que se cuenta, entre otros aspectos.

Luego la comisión evaluadores del CNA se trasladó al Campus Capanique para sostener una serie de reuniones con docentes, estudiantes, egresados, empleadores y jefes de diversas oficinas universitarias.

La Universidad Privada de Tacna es una institución sin ánimo de lucro, creada el 3 de enero de 1985 por el presbítero Luis Mellado Manzano, en la ciudad de  Tacna

 

Los evaluadores presentarán un informe sobre la situación real de la unidad académica sus debilidades, fortalezas y acciones a mejorar que pueden ser ejecutadas con la finalidad de obtener su acreditación internacional de la Universidad ubicada en el Departamento de Tacna –Perú.

Terapia Ocupacional renueva acreditación de alta calidad

El Ministerio de Educación Nacional renovó, por seis años, la Acreditación de Alta Calidad al Programa Académico de Terapia Ocupacional, de la Facultad de Salud de la Universidad del Valle.

La acreditación es un aval del Estado y un reconocimiento público de la excelencia de un programa académico, su organización, funcionamiento y el cumplimiento de su función social, constituyéndose en instrumento para el mejoramiento de la calidad de la educación superior.

El Ministerio de Educación otorga la acreditación o la renueva previa recomendación de los pares académicos del Consejo Nacional de Acreditación, que revisan la autoevaluación que hace el mismo programa.

Entre los aspectos que destaca el Ministerio, para conceder la acreditación, se encuentra el núcleo docente que sustenta al programa, integrado por 21 profesores, 5 de ellos de tiempo completo, 3 de medio tiempo, 6 ocasionales y 4 catedráticos. De los profesores de planta, 1 tiene doctorado y 2 son magíster. El total de doctores en el programa es de 1, de magísteres de 8 y de especialistas de 8. Actualmente 2 docentes están culminando sus estudios de doctorado y tres de maestría.

También resalta el respaldo que recibe de profesores de otros programas de la Facultad de Salud y la Escuela de Rehabilitación Humana, además del impacto social, especialmente a través de su modelo de rehabilitación basada en comunidad, a través del cual se amplía el impacto social en comunidades vulnerables.

Los recursos bibliográficos al servicio del Programa son amplios y suficientes para atender las necesidades de docencia e investigación en pregrado; los esfuerzos por reducir la deserción, traducidos en una disminución de la misma desde el 2009 (13.6% anual) hasta el 2013 (4.2% anual) y los resultados de los estudiantes en las pruebas SABER PRO, por encima dl promedio nacional y de su vecindad, son otros aspectos que destaca el Ministerio.

Documental “A la carrera” en Serie Rostros y Rastros

El programa documental Rostros y Rastros, Nueva Generación, continúa el segundo ciclo referente al director Luis Ospina. 

Hoy martes 19 de julio se presentará el documental “A la carrera (1991)-julio 19” a través de Telepacífico, dirigido por Luis Ospina. Este documental refleja el oficio de los taxistas. Es el tercer documental de una trilogía en la que el realizador se acerca a los oficios de los peluqueros, lustrabotas, y los taxistas, desvelando otras facetas de esos personajes que viven del betún, las tijeras o el volante. 

Ospina, ha construido su carrera como director, productor y montajista; integrante del Grupo de Cali junto a Carlos Mayolo, Andrés Caicedo, Ramiro Arbeláez. Fue cofundador de la revista Ojo al Cine (1974-77), profesor de Cine en la Universidad del Valle y Director de la Cinemateca La Tertulia (1986); crítico de cine y cronista para varias publicaciones, entre ellas: Ojo al Cine, Kinetoscopio, El Pueblo, Cine, El Malpensante, Número y Cinemateca.

El director Ospina, en su filmografía cuenta con más de 30 obras entre largometrajes y cortometrajes, ficción y sobre todo documental, que lo han llevado a consolidarse como uno de los directores de cine más importantes del país. Retrospectivas de su obra se han realizado en Nueva York, Caracas, Santiago, Buenos Aires, Toulouse, Barcelona, Madrid, Cali, Medellín, Barranquilla, Bogotá y ahora en Rostros y Rastros.

El Ciclo Documental se presenta por el Canal Regional Telepacífico, hoy martes 19 de julio de 2016 en horario de 7:00 pm, con repetición a las 11:00 pm. Además, a partir del próximo martes 26 de julio iniciará el Ciclo Memorias del conflicto armado en el programa documental Rostros y Rastros, Nueva Generación. 

 

Semana de Ingeniería y 9° Simposio de Investigaciones

La Facultad de Ingeniería de la Universidad del Valle realizará de forma paralela la Semana de Ingeniería y la Novena versión del Simposio de Investigaciones entre el 18 y el 21 de octubre de 2016. 

El tema central de la Semana de Ingeniería será los “Retos de la Ingeniería en el Posacuerdo” y se programarán actividades de interés académico-científico como charlas, seminarios y conferencias que estarán abiertas para toda la comunidad universitaria. Adicionalmente, se realizarán actividades culturales, deportivas y lúdicas como yincana, festival de talentos '#IngenieríaUV tiene Talento', presentaciones de baile, clase de baile, entre otras.

Por otra parte, el Simposio de Investigaciones se ha consolidado como un espacio para que estudiantes, egresados y profesores muestren sus experiencias de formación, investigación, desarrollo tecnológico e innovación en los diferentes campos del conocimiento de la ingeniería.

Es importante contar con la presencia y participación activa de la comunidad universitaria, por lo que se invita a los grupos estudiantiles, egresados, estudiantes, profesores y funcionarios para acercarse a sus respectivas Escuelas y presentar sus propuestas. 

Desde la Facultad de Ingeniería se informará oportunamente sobre la programación de los eventos. 

Energía limpia de aguas residuales

La contaminación de ríos, arroyos, otras fuentes de agua o extensiones de tierra con aguas residuales doméstica (ARD) es un problema creciente. Para solucionar este inconveniente se han desarrollado técnicas de descontaminación que, en algunos casos, generan subproductos aprovechables como los lodos para uso agrícola.

Los desarrollos en este campo han proseguido. Ahora, además de trabajar en la descontaminación en el mismo proceso, se busca obtener valores agregados.

Una tecnología que está siendo desarrollada para el tratamiento de Aguas residuales domésticas son las celdas de combustible microbianas donde se obtienen electrones espontáneamente cuando las bacterias degradan la materia orgánica. La cantidad de electrones está asociada a la producción de corriente eléctrica la cual en gran escala puede ser aprovechada.

Aunque lingüísticamente suene contradictorio, se trata de un sistema de  obtención de energía limpia con aguas residuales.

En Colombia hay grupos de investigación que trabajan para hacer más eficiente esta nueva tecnología.

El sistema que se utiliza para esta conversión de energía química en eléctrica, denominado celda de combustible microbiana, tiene un colector de corriente de metal o carbono sobre el cual se aglomeran las bacterias forman una biopelícula que descarga electrones.

Además del colector el sistema también tiene un electrodo que recibe los electrones producidos por la biopelícula, que con el oxígeno presente en el vertimiento y a sustancias iónicas (H+ ) producidas por las bacterias, producen  agua en el dispositivo mientras opera de manera continua.

Por ahora, en las investigaciones realizadas, la energía generada en las celdas a escala de laboratorio permite proyectar que en un futuro acopladas a una planta de tratamiento de aguas residuales pueda iluminar los alrededores de la misma o zonas cercanas.

Un grupo de docentes y estudiantes de la Universidad del Valle,  liderados por el profesor del Departamento de Química William Lizcano, Doctor (Ph.D.) en Ciencias de la Universidad de São Paulo –Brasil, la profesora Neyla Benitez, Doctora (Ph.D.) en Ciencias Ambientales y el profesor Enrique Bravo, Doctor (Ph.D.) en Ciencias – Biología, de la Universidad del Valle, siguen buscando nuevas posibilidades en la biodiversidad de nuestra región y el desarrollo de materiales para mejorar la producción de energía, con estos dispositivos.   

Gracias a varios proyectos de investigación financiados por convocatorias internas de la misma Universidad y por el Banco de la República se tienen hallazgos sobre biodiversidad microbiana propia, para la producción de energía con agua residual.

También lograron encontrar materiales más adecuados y modificar electrodos para seleccionar las bacterias, como parte del mejoramiento del diseño del sistema de producción de energía.

Recientemente, los investigadores de la Universidad han comenzado a hacer pruebas en sistemas de flujo continuo de aguas residuales, lo que permitiría tener datos para la implementación de esta tecnología en plantas de tratamiento.

Un café con Isabel Salas y Felipe Lozano

Tomado del Diario El País.

En la foto, Isabel Salas y Felipe Lozano, líderes de 'Tejiendo Versos'.

Foto: José Muñiz | Especial para GACETA

Felipe, Isabel, contemos primero la historia: ¿qué es y cómo nació Tejiendo Versos?

Tejiendo Versos es una comunidad unida por la pasión de contar la vida a través de diferentes manifestaciones artísticas como cuentos, poemas, fotografías, música, entre otras. La idea es que estas manifestaciones den cuenta de la vida de sus creadores y de su territorio. La idea surgió hace tres años, luego de notar que había unas cuantas personas en redes sociales que mostraban muy tímidamente sus escritos.

Decidí, en un principio, abrir un blog para darles la oportunidad de mostrar lo que hacían e hice la salvedad de que nadie juzgaría sus creaciones. Hasta el año pasado, gracias a la llegada de Isabel, tuvimos la posibilidad de crear una página web con el mismo objetivo: abrir puertas a todo aquel que quiera participar. 

Actualmente, ¿cuántos artistas integran la familia Tejiendo Versos? 

Somos un poco más de veinte personas, entre creadores de Colombia y otras partes del mundo, como México, Uruguay y Francia. Hay colaboradores que participan de forma muy activa y otros que van y vienen, pero siempre aportan mucho a nuestros lectores. 

Una de las nuevas iniciativas del proyecto  son los talleres de creación artística. ¿En qué consisten?  En  Cali ya se inició uno de hecho…

Uno de nuestros propósitos siempre ha sido llevar esperanza a otros. Y creemos que a través de iniciativas de creación con población vulnerable es una gran forma de hacerlo. De ese objetivo, que compartimos con Edgardo Machado, gestor cultural y colaborador de Tejiendo Versos, surgió la iniciativa de los talleres.

Él inició en Cali en el barrio Marroquín del Distrito de Aguablanca, convocó a los niños del barrio y 25 de ellos se interesaron. Fueron cuatro sesiones en las que Edgardo reflexionaba acerca de la paz con ellos, y a partir de ese ejercicio escribían poesía y hacían dibujos y pinturas con materiales reciclables. Ahora, ese modelo queremos replicarlo, primero en otras zonas del Distrito, luego en Bogotá y más adelante en otras regiones del país. 

De otro lado, de las iniciativas más interesantes  es la literatura llevada al lenguaje de señas.  ¿Cómo se logra llevar un poema, o una metáfora a un lenguaje tan literal como el de señas?

 Con el ánimo de brindarle a la población sorda  acceso a nuestros contenidos, decidimos solicitarle apoyo al Instituto Nacional de Sordos, cuyo equipo permitió que los poemas que publicamos pudieran ser lo más claros posibles y la comunicación fuera adecuada. La revisión de las palabras y las ideas llevó tiempo. Al final, el trabajo nos sorprendió mucho, sobre todo por la interpretación de las dos personas que salen en los videos que hemos venido realizando.  

¿Cómo se financia Tejiendo Versos? 

Hasta ahora este es un proyecto, como dicen, por puro amor al arte, literalmente. Los gastos en los que hemos incurrido han sido financiados por nosotros mismos, gracias a los trabajos que tenemos por fuera de Tejiendo Versos. Y el resto, ha sido pura gestión, sumando aliados y voluntades que han hecho posibles muchas de las cosas que nos hemos propuesto. En eso hemos sido muy afortunados.

Sin embargo, dada la velocidad a la que hemos crecido y a las nuevas iniciativas a las que les queremos apostar, hemos empezado a trabajar en un modelo de negocio que nos permita a futuro tener un emprendimiento cultural sostenible. Ahora mismo, nuestra meta a mediano y largo plazo es lanzar nuestro sello editorial y un centro de creación cultural. 

Desde esta vitrina de artistas, ¿cuál es su mirada del estado del arte en el país? 

Podemos hablar de quienes colaboran con nosotros. Hemos notado que encuentran todo lo necesario en sus vidas y en las de sus territorios para sus creaciones, lo cual los lleva a mostrar un profundo sentido social y evidencian el orgullo del lugar de donde vienen.

¿Qué leer en Tejiendo Versos? 

Podemos hablar de las publicaciones a las que les tenemos un cariño particular como ‘Bola de mugre’, un texto escrito por Felipe. Y el homenaje a Fernando Soto Aparicio, un conjunto de lecturas en voz alta de su libro ‘El amor nuestro de cada día’. Lo más bonito de esto es que contamos con el aval del maestro para hacerlo, lo pudo escuchar y disfrutar unos meses antes de su fallecimiento.

“Tenemos conocimiento, por ejemplo, de que en Pereira usan algunos de nuestros videos en los que recomendamos libros como soporte pedagógico en un colegio. Fuera del país, nos han visitado de países como Honduras, El Salvador, México y Uruguay, entre otros”.

En Guatemala, Cisalva colabora con observatorios de violencia

Investigadores del Instituto Cisalva de la Universidad del Valle participaron en el “I Encuentro Nacional de Observatorios de Prevención de la Violencia y el Delito de Guatemala”. 

El evento fue organizado por el Ministerio de Gobernación de Guatemala a través del Viceministerio de la Prevención de la violencia y del Delito, con el apoyo del Consorcio Convivimos, instancia financiada por la Agencia de Desarrollo Internacional de los Estados Unidos de América –USAID que está enfocada en el fortalecimiento de las capacidades locales para abordar las causas y consecuencias de la violencia.

Como representantes de Cisalva, asistieron María Isabel Gutiérrez, profesora de la Facultad de Salud y directora de Cisalva, Rodrigo Guerrero, investigador senior, y Jorge Mena, investigador especializado en el tema de los observatorios de violencia. 

Este evento buscaba establecer los fundamentos para la implementación de observatorios en los municipios guatemaltecos que se adapten a las dinámicas específicas de éstos. 

La directora del Instituto Cisalva compartió la experiencia de esta entidad en la implementación de los observatorios como herramienta de gobernabilidad. Su participación estuvo orientada a cómo podría adaptarse este modelo de observatorio al contexto guatemalteco.

En el Encuentro participaron funcionarios del gobierno de Guatemala, alcaldes y otros tomadores de decisiones del sector público de ese país, así como académicos, Cooperación Internacional, organizaciones de la sociedad civil y ONGs. También asistieron expertos internacionales en el tema de observatorios y prevención de la violencia y el delito provenientes de El Salvador, Honduras, Nicaragua, México, República Dominicana y Colombia.