Expertos en sismología de la Universidad del Valle hablaron con el diario El País sobre la vulnerabilidad que tienen la mayoría de las edificaciones de Cali ante el riesgo de un terremoto. Compartimos la nota publicada el día de ayer.
Febrero 19, 2023
Por: Por Santiago Cruz Hoyos - Editor de Crónicas y Reportajes
Por la antigüedad de sus edificaciones, el centro de Cali figura en los mapas de riesgo como uno de los sectores altamente vulnerables a un terremoto con epicentro cercano, como sucedió en Turquía y Siria.
Foto: Oswaldo Páez - Archivo El País
Cali es una capital con suerte, hasta el momento. Pese a que es la ciudad más grande de Colombia ubicada en una zona de alta sismicidad, en los últimos 40 años no ha ocurrido un terremoto con consecuencias catastróficas.
Sin embargo, la tierra acostumbra a moverse por estas latitudes. No hay que confiarse. Incluso, en el ‘top diez’ de los terremotos más fuertes de la historia, hay uno que ocurrió muy cerca, en la frontera entre Colombia y Ecuador, el 31 de enero de 1906. Es conocido en la historia sísmica colombiana como ‘el sismo de Tumaco’, que dio origen a un gran tsunami. Su magnitud fue de 8.8, diez veces mayor al sismo que acaba de dejar más de 40 mil muertos en Turquía y Siria.
Otro dato inquietante es que Cali ha estado a menos de 300 kilómetros de los terremotos más devastadores en la historia reciente de Colombia: Tumaco, en 1979, con una magnitud de 8.1; Popayán, en 1983, de magnitud 5.7; y Armenia, en 1999, de magnitud 6.1.
“Lo que sucede es que Cali está localizada en el Cinturón de Fuego del Pacífico y toda esa zona, desde Chile hasta Alaska, es sísmicamente muy activa. Por eso en Cali las exigencias de construcción son mayores que en Bogotá, Medellín o Barranquilla, ciudades ubicadas en zonas de actividad sísmica moderada o baja”, dice el profesor Gilberto Areiza Palma, docente titular de la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Valle, e ingeniero civil con master en ingeniería estructural de Lehigh University en Pensilvania, Estados Unidos. El ingeniero civil Uber Francisco Gallego, evaluador de riesgos sísmicos, agrega que Cali tiene fuentes de sismicidad muy cercanas, “todo un sistema de fallas incluso”, como la falla Cali-Patía (14.14 km), Guavas-Padera (25.81 km), Palmira-Buga (36.67 km), Dagua-Calima (39.78 km), que generan lo que los expertos llaman ‘sismogénica cortical’: temblores superficiales que se producen al interior de la placa Suramericana.
Y Cali está justo entre la placa Suramericana y la Placa de Nazca, donde se originó el terremoto de 1906. La ciudad está al borde de la placa Suramericana”, complementa el profesor Albert Ortiz, director de la Escuela de Ingeniería Civil y Geomática de la Universidad del Valle.
En conclusión, la ciudad tiene los mismos riesgos de padecer terremotos como los que han sucedido en Chile o en México. Sin embargo, entre el 70% y el 90% de las edificaciones no son sismo resistentes.


En caso que en Cali ocurra un terremoto con epicentro cercano y de gran intensidad (sismo de diseño) como el de Turquía y Siría , se esperaría que el desempeño de las edificaciones antiguas y las construidas sin ninguna norma sea muy bajo, y se esperarían consecuencias catastróficas similares a las de Turquía y Siria. Las edificaciones que más se afectarían serian las construcciones menores o iguales a 10 pisos, según el mapa de riesgos por desempeño de la firma CMP4.Para empezar, explica el profesor Gilberto Areiza, la ciudad es muy antigua. Está próxima a cumplir 500 años. Eso implica que existe una gran diversidad de construcciones levantadas sin técnicas ingenieriles ni normas de sismo resistencia. El primer código de construcción sismo resistente en Colombia se expidió en 1984, tras el terremoto de Popayán. Las construcciones levantadas antes de ese año no cumplen, por supuesto, con la norma.
“Por eso en los barrios más antiguos como San Antonio, El Peñón, San Fernando, San Nicolás, muchas casas y edificios no tienen seguridad sísmica debido a que fueron construidos sin normativa, simplemente porque en la época en que se construyeron no había norma”.
El oriente de Cali es otra de las zonas con mayores riesgos de colapsar en caso de que ocurra un temblor de gran magnitud. Parte del crecimiento del Distrito de Aguablanca se debió justo al sismo que ocurrió el 12 de diciembre de 1979, a 75 km de la costa de Tumaco, lo que generó una enorme migración hacia Cali de las familias que perdieron sus viviendas.
Llegaron al oriente, levantaron nuevas casas, pero sin diseños, técnicas y materiales sismo resistentes. Algo similar ocurrió en Terrón Colorado y Siloé. La mayoría son construcciones hechas con los conocimientos empíricos de cada familia, y con los materiales que pudieron recolectar.
De ahí la conclusión de los expertos: entre el 70% y el 90% de las edificaciones de Cali no cumplen con las normas de sismo resistencia, lo que hace que la ciudad sea altamente vulnerable ante un terremoto como el que acaba de ocurrir en Turquía y Siria.
“Hay que tener en cuenta que el primer código colombiano de sismo resistencia salió en 1984, se actualizó en 1998 y más recientemente, en 2010. Las construcciones entre 1984 y 1998 tuvieron un tipo de diseño y construcción con personal capacitado, pero no se tenía el mismo nivel de avance de hoy. Por ello son edificaciones vulnerables que necesitan que se les haga una revisión, determinar dónde deben reforzarse para soportar sismos de gran magnitud. Es igual que una persona: después de 40 años es necesario que vaya al médico para que chequee si está bien o no. Cali está en mora de hacer esta revisión de sus edificaciones”, advierte el profesor Albert Ortiz, director de la Escuela de Ingeniería Civil y Geomática de la Universidad del Valle.
Hace unos meses, dos egresados y un profesor de la Universidad finiquitaron un proyecto que estima el riesgo sísmico a través de modelos probabilísticos. Se trata de un programa que evalúa el desempeño de las edificaciones ante la intensidad de sismos futuros en función del año de construcción, el número de pisos, el tipo de estructura, el comportamiento del suelo sobre el cual se encuentra construida la edificación, entre otras variables. El objetivo del proyecto, de la firma CMP4, una calificadora de riesgo sísmico caleña, es brindar una herramienta precisa para que las alcaldías y los administradores de conjuntos residenciales puedan actuar antes de que las consecuencias sean mortales y refuercen estructuras o trasladen las que están en alto riesgo.
Los autores son el ingeniero Harold Cárdenas Ordóñez, profesor de la Escuela de Ingeniería Civil de la Universidad del Valle, con maestría en Ingeniería Sísmica y Estructural de la Unam, México; Arturo Durán, especialista en estructuras y Uber Gallego, evaluador de riesgos sísmicos.
Este diario les solicitó simular en el programa lo que pasaría en Cali si sucediera un terremoto con epicentro cercano y si las consecuencias serían tan catastróficas a las del terremoto de Turquía y Siria. En uno de los mapas se mide el desempeño de las estructuras antiguas o construidas sin normas de sismo resistencia; en otro se mide lo que sucedería con los edificios que fueron construidos con la norma de 1984 y la norma de 1998. Y uno más con la norma de 2010. Las consecuencias para las edificaciones construidas sin ninguna norma serían igual de catastróficas que las del terremoto de Turquía y Siria. ¿Qué hacer, entonces?
“Es obligación del Estado y de los gobiernos municipales mitigar el riesgo sísmico y adelantarse a las consecuencias de terremotos futuros. En ese sentido, se requieren entes de control más técnicos, que actúen con independencia y no sean permisibles con las malas prácticas ingenieriles de las empresas constructoras. También se deben hacer los estudios de microzonificación sísmica en los municipios y distritos donde no existan y actualizar los existentes, para establecer las normas de la zonificación y uso del suelo, y así evitar que las futuras edificaciones se construyan sobre fallas geológicas activas, o sobre suelos licuables. Además, las edificaciones construidas sobre estos suelos o fallas deben ser reubicadas. Igualmente las edificaciones que cuenten con alguna norma sismo-resistente y su reforzamiento sea viable económicamente, es deber del Estado proporcionar a los propietarios los medios técnicos y de pago para salvaguardar la vida y el patrimonio de sus ocupantes”, comenta el ingeniero Uber Gallego.
En caso que en Cali ocurra un terremoto con epicentro cercano y de gran intensidad (sismo de diseño) como el de Turquía y Siría , se esperaría que las edificaciones construidas con la norma NSR de1998 y ubicadas en las zonas de color verde tengan un buen desempeño y no colapsen, las ubicadas en las zonas de color amarillo tengan un desempeño regular ante el sismo pero no colapsarían, las edificaciones ubicadas en las zonas de color rojo se espera que tengan un mal desempeño y colapsarían ante el sismo, las edificaciones que más se afectarían serian las construcciones menores o iguales a 10 pisos, según el mapa de riesgos por desempeño de la firma CMP4.
En caso que en Cali ocurra un terremoto con epicentro cercano y de gran intensidad (sismo de diseño) como el de Turquía y Siría, se esperaría que las edificaciones construidas con la norma NSR de 1984 y ubicadas en las zonas de color amarillo tengan un desempeño regular ante el sismo pero no colapsarían, las edificaciones ubicadas en las zonas de color rojo se espera que tengan un mal desempeño y colapsarían ante el sismo, las edificaciones que más se afectarían serian las construcciones menores o iguales a 10 pisos, según el mapa de riesgos por desempeño de la firma CMP4.
El profesor Gilberto Areiza advierte que mitigar la vulnerabilidad de los barrios en Cali es improbable, debido a los costos que implica. Sin embargo, considera que la ciudad debe dedicar esfuerzos a resolver la vulnerabilidad de los hospitales públicos. El hospital más antiguo es el San Juan de Dios, cuya primera etapa fue construida alrededor de 1830, hace ya 200 años.
“Y es un hospital que ha crecido de manera desordenada, desde el punto de vista arquitectónico. Es una edificación altamente vulnerable y, dentro de las normativas sismorresistentes, los hospitales y clínicas son consideradas indispensables. Deben seguir funcionando después de un evento sísmico y no puede ser trasladados a un sitio alternativo, como ya ocurrió en Cali con la Clínica Materno Infantil Farallones durante el sismo de Pizarro (Chocó), ocurrido el 15 de noviembre de 2004, a las 4:10 de la mañana”.
En Turquía y Siria, además, gran parte del colapso se debió a la mala calidad de las construcciones, según las últimas investigaciones. Varios contratistas fueron capturados. En Cali, es el consenso de los ingenieros, una de las tareas pendientes es aumentar los controles sobre las construcciones. Determinar que tanto el diseño, como los métodos de construcción y los materiales utilizados, cumplan con las normas de sismo resistencia. La corrupción, a veces, tumba más casas que los terremotos.
En caso que en Cali ocurra un terremoto con epicentro cercano y de gran intensidad (sismo de diseño) como el de Turquía y Siría, se esperaría que las edificaciones construidas con la norma NSR de 2010 tengan un buen desempeño ante el sismo y no colapsen, las edificaciones que más se afectarían serian las edificaciones menores o iguales a 10 pisos, según el mapa de riesgos por desempeño de la firma CMP4.
“Lo que sucede es que los gobiernos, ante el desconocimiento de la normatividad, o falta de normatividad en la zonificación y usos del suelo, permiten en muchas ocasiones construir edificaciones muy vulnerables en zonas de amenaza sísmica alta, lo cual, ante la ocurrencia de un terremoto, trae consecuencias catastróficas”, dice el ingeniero Uber Gallego.
Por fortuna existen tecnologías que mitigan los impactos de un temblor de gran magnitud. La Universidad del Valle es pionera en investigarlas y ponerlas al alcance del país. Una de esas tecnologías son los aisladores sísmicos.
Albert Ortiz, director de la Escuela de Ingeniería Civil y Geomática de la Universidad, explica que son algo así como enormes cauchos, para describirlo de manera sencilla, ubicados estratégicamente en el edificio, usualmente en la cimentación. De esta manera, cuando ocurre un temblor, lo que se deforma es el aislador que está en la estructura, el caucho, y no la edificación.
“Con el aislador sísmico se controla la deriva, es decir, se logra que durante un terremoto el movimiento relativo entre los pisos sea mínimo y la estructura no colapse. La Univalle lo que propone es hacer que estos aisladores sean accesibles para el país, porque son muy costosos. Cali ya tiene un inventario de estructuras aisladas sísmicamente, como la Clínica Amiga, hoy de Valle del Lili; o el nuevo edificio de Imbanaco. En conclusión, es muy difícil para cualquier ciudad del mundo reducir a cero los efectos de un terremoto, pero es posible contrarrestarlos si se implementan tecnologías”, dice el ingeniero Albert Ortiz.
En Ecuador, a raíz del sismo ocurrido cerca a Manta en la costa pacífica ecuatoriana el 16 de abril de 2016, se exige que las nuevas edificaciones de salud estén soportadas en aisladores sísmicos en la base de sus estructuras.

Así funcionan los aísladores sísmicos, que la Universidad del Valle investiga para ponerlos al alcance de la ciudad. Son cauchos en la estructura que, a la hora de un sismo, permiten que se dañe el aíslador, los cauchos, y el edificio no colapse.
La Escuela de Salud Pública de la Universidad del Valle invita a la comunidad universitaria a participar del Foro para la Salud Pública: "Comer como acto político: la experiencia de Pan Rebelde en el departamento del Quindío". Esta actividad se realizará este miércoles 22 de febrero, a las 5:00 p.m., en el Auditorio Ives Chatain del Campus de San Fernando.
En esta ocasión se abre el foro como antesala al tema central del 5° Encuentro Latinoamericano de Salud Pública, con el fin de enmarcar el tema desde el paradigma de la No- violencia y compartir la experiencia de la organización Pan Rebelde, al promover el uso culinario de los frutos tradicionales del territorio del Quindío durante los últimos 8 años.
Como ponentes invitados estarán María Paulina Vásquez Rivera, Alejandra María Torres Ciro y Rubén Darío Pardo Santamaría, miembros de Pan Rebelde.
Los Foros para la Salud Pública son espacios académicos que permiten el encuentro entre la academia, la sociedad civil, los diferentes sectores sociales y el Gobierno para generar discusiones abiertas, propositivas y claras sobre temas de interés para la Salud Pública.
Inscripciones en el siguiente enlace
Investigadores de diversas disciplinas se unieron para trabajar en un proyecto de alta relevancia que permitirá el mejoramiento de futuros viajes al espacio exterior. Se trata del equipo investigador autodenominado Tachi Umada (“Nuestro sol”, en emberá), en el cual participan Juan Carlos Velásquez Valencia, profesor de la Escuela de Salud Pública y los egresados de la Universidad del Valle José Darío Perea (Física) y Carolina Orozco Donneys (Ingeniería Química).
El proyecto seleccionado por la European Space Agency - Analog Astronaut Training Center (ESA-AATC), tiene como objetivo realizar experimentos de investigación en temas de frontera de energía solar emergente, micología para producción de vitamina D con manejo de residuos, internet de las cosas y ergonomía en un entorno simulado de un ambiente marciano bajo la categoría de astronauta análogo (pruebas realizadas en la Tierra, donde se utilizan entornos naturales o artificiales para simular misiones en el espacio)
Debido a la baja exposición a los rayos solares, los astronautas actualmente no reciben fuentes significativas de vitamina D en extensos trayectos en el espacio. Por este motivo el equipo investigan varios tipos de hongos que produzcan dicha vitamina y que puedan ser comestibles para los astronautas. Estas muestras de hongos tomarán dos experimentos reales en el espacio exterior para pruebas de dureza a la radiación y miscibilidad en la Columbia Scientific Balloon Facility y en la Wallops Flight Facility, ambos pertenecientes a la NASA. Incluso se propone investigar cómo adquirir energía desde el espacio para el cultivo de este tipo de hongos en este entorno.
El equipo de investigadores lo conforman Juan Carlos Velásquez Valencia, médico y PhD en Ergonomía, Especialista en Fisiología del Trabajo, y coordinador del Doctorado latinoamericano en Ergonomía y la Maestría en Salud Ocupacional de la Universidad del Valle; José Darío Perea, Físico egresado de la Universidad del Valle, Doctor en Física de la FAU (Friedrich-Alexander-Universität Erlangen-Nürnberg, Alemania), post doc y miembro académico de la Harvard-MIT en energía solar, embajador global de Cubes in Space testeado en la NASA (National Aeronautics and Space Administration); Daniela Osorio Payán, Staff de la FAU (Alemania) en Ciencia de Materiales, Artista gráfico- plástica y facilitadora social; Carolina Orozco Donneys, Ingeniera Química de la Universidad del Valle, directora del programa de ingeniería bioquímica de la Universidad Icesi (Cali, Colombia), experta en educación STEM y José David Villanueva, PhD en matemáticas con enfoque en IA (Inteligencia Artificial), capitán de misiones de la ESA-AATC con varios años de experiencia.
El Profesor Juan Carlos Velásquez, hará un análisis ergonómico de la actividad, en el que tendrá en cuenta factores como la respuesta fisiológica a la carga física y mental, la hidratación, la recuperación y el sueño de los científicos que integran la tripulación espacial analógica en el marco de una posible experiencia en Marte y sus respectivas condiciones.
Los investigadores tendrán la posibilidad de realizar los experimentos en la sede de la ESA-AATC ubicada en Krakovia- Polonia, durante el mes de julio de 2023 y los trajes espaciales creados para este experimento fabricados por MADOCO, una empresa colombiana con tecnología de última generación, serán testeados en esta misión; lo que hará esta investigación única y pionera en nuestro país.
En la foto, de izquierda a derecha Carolina Orozco Donneys, Daniela Osorio Payán, José Darío Perea y Juan Carlos Velásquez Valencia
Este jueves 16 de febrero de 2023 se inaugura la exposición fotográfica: Cimarrón, ¡Sí, marrón! del artista, investigador y docente de la Universidad del Valle, Javier Mojica Madera. Este acto se realizará en la Galería de Arte Humberto Hernández del Centro Cultural Colombo Americano, sede norte.
Esta exposición reúne 20 piezas fotográficas que retratan la participación de los cimarrones del Valle del Patía en los Carnavales de Negros y Blancos de San Juan de Pasto, Nariño.
Durante el evento se llevará a cabo un conversatorio entre el profesor Mojica y la curadora de la obra, la artista Margarita Ariza Aguilar, quienes establecerán un diálogo sobre anécdotas, historias y detalles relevantes de la exhibición.
Por Cindy Paola Gómez Prada
Una búsqueda improbable adentró a Guillermo Reina y su equipo de investigadores en las profundidades de la reserva de los ríos Escalerete y San Cipriano, en el Pacífico colombiano. El gran dosel conformado por copas de árboles gigantes sumergió en la penumbra el tapiz húmedo de hojas por el que caminaron con sigilo, a la espera de identificar nuevas especies de orquídeas. La naturaleza se interponía entre ellos y el encuentro con su santo grial: la lluvia, el calor, los insectos, se activaban como trampas dentro de un templo sagrado. Hasta que… ¿eureka?
Casi imperceptible, sobre la corteza de un bejuco caído, una planta asomaba sus hojas. Con la destreza de un joyero, Reina identificó un ejemplar de orquideácea. Durante varios meses el equipo esperó a que emergiera la primera flor para diseccionarla y tomar fotografías que serían analizadas por el Jardín Botánico de Costa Rica y la Universidad de Kew, en Reino Unido. Ambas respuestas confirmaron su intuición: encontraron la aguja dentro del pajar.

La nueva especie fue presentada al mundo en la revista Systematics and Biodiversity como parte de la familia Ophidion (por la forma de cabeza de serpiente de su flor), de la que solo existían cuatro especies hasta el nuevo hallazgo -dos de ellas, endémicas de Colombia-. Fue bautizado con sufijo electilabrum, debido a su labelo en forma recta, por Carlos Huerta, especialista del grupo fallecido hace tres años.
Dentro de las características de la Ophidion erectilabrum se destacan los escasos 14 milímetros de sus hojas y los 9 milímetros de extensión de su flor, que dan idea de la dificultad del descubrimiento en la extensión de una gran reserva forestal repleta e inexplorada.

El proyecto, parte de un convenio entre la Gobernación del Valle del Cauca y Colciencias -hoy Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación-, comenzó en 2019. En él se encontraron la sabiduría de los guardabosques de la Fundación San Cipriano, el conocimiento de un equipo de biólogos y expertos locales que apoyaron el proyecto y la colaboración de Diego Bogarín y Óscar Pérez, expertos que desde Costa Rica y Reino Unido que aunaron esfuerzos para identificar esta maravilla natural.
De acuerdo con Guillermo Reina, investigador egresado del Departamento de Geografía de la Universidad del Valle, “este logro es producto del esfuerzo mancomunado de tres años con la comunidad de San Cipriano. Descubrimientos como este son una oportunidad para fortalecer el turismo en la naturaleza como una forma de diversificación de la economía en los territorios”.

Además del valor de transformación social y ecológica, saber los tesoros que surgen de la tierra acrecienta la visión de la biodiversidad como un tesoro a proteger de la tala excesiva, los cultivos ilícitos y la sobreexplotación de los recursos naturales, entre otras prácticas nocivas para la conservación ambiental.
Esta no ha sido la única especie descubierta por el equipo de Guillermo Reina. El botánico ha vivido en el trasegar entre selvas y bosques en la búsqueda de orquídeas aún desconocidas para la ciencia, como la Encyclia Parkeri, hallada en el 2015.
A pesar de la relevancia de sus hallazgos en la exploración en el Valle del Cauca, ahora el investigador tiene como objetivo resaltar la biodiversidad a nivel nacional con investigaciones en Nariño y los Llanos Orientales. Los terrenos ignotos de la vasta selva colombiana aún guardan secretos que este rastreador de orquídeas univalluno seguirá explorando.
El papel de las empresas de construcción como agentes de desarrollo de la inversión pública fue el tema de la conferencia que ofreció el alcalde de La Cruz Nariño Luis Carlos Zambrano Carlosoma durante la conferencia de bienvenida a los estudiantes de posgrado de la Escuela de Arquitectura.
El funcionario, que se graduó como arquitecto de Univalle en el 2009, compartió con los estudiantes de la Especialización en Administración de Empresas de la Construcción y de la Maestría en Arquitectura y Urbanismo algunos de los aprendizajes que ha obtenido durante su experiencia de trabajo en las empresas constructoras y como dirigente en el sector público.
“Los futuros especialistas podrán dirigir sus propias empresas constructoras, que serán importantes para el fortalecimiento del sector inmobiliario. Les comparto mi experiencia desde el sector público, contándoles cómo se ha podido transformar el municipio de La Cruz desde la inversión pública y el papel que juegan los particulares como colaboradores del Estado ya que son las constructoras las que finalmente reciben los recursos para construir municipios, departamentos, regiones y país”, indicó el alcalde Zambrano.
El egresado de la Escuela de Arquitectura también manifestó su orgullo por haberse formado en Univalle y porque durante su carrera en la administración pública en el departamento de Nariño ha tenido la oportunidad de formar equipo con otros egresados de pregrado y posgrado de esta universidad que se destacan por su profesionalismo y por “aportar a la construcción de sociedad con las herramientas científicas y éticas que adquieren durante su formación”.
“Me siento orgulloso de ser un hijo de esta alma máter. Esta casa de estudios, además de ser una de las más destacadas del suroccidente del país tiene un altísimo prestigio en la región. Quienes venimos a estudiar aquí desde otro departamento lo hicimos con mucho esfuerzo y valoramos la preparación que recibimos. Gracias a nuestra profesión salimos adelante y podemos aportar al desarrollo de nuestra sociedad”, expresó el mandatario local de La Cruz.
Así mismo, durante su visita al Campus de Meléndez, el alcalde Zambrano visitó la obra del estudiante Sammy Guaical, también oriundo del municipio de La Cruz, que se expone en la Biblioteca Mario Carvajal. Se trata de algunas de las piezas que hicieron parte de la carroza de Univalle que engalanó los desfiles de la Feria de Cali y otras obras que rinden homenaje a los Carnavales de Blancos y Negros que se celebran cada año en La Cruz y a uno de los artesanos más destacados de este municipio: Javier Guaical, padre del estudiante. Con este proyecto, Sammy Guaical aspira a recibir el título de diseñador industrial de Univalle.
Por otra parte, durante este encuentro se anunció que gracias a la renovación curricular de la Especialización en Administración de Empresas del Sector de la Construcción y de la Maestría en internacionalización de empresas del sector de la construcción, estos posgrados podrán articularse.
“Los estudiantes que ingresen a la especialización con el nuevo currículo pueden optar al título de maestría cursando el resto de las asignaturas, lo que permitirá a los estudiantes tener la doble titulación en un tiempo breve”, apuntó la profesora de la Escuela de Arquitectura María de las Mercedes Morales, quien durante el 2022 lideró el proceso de renovación curricular de estos dos posgrados. Con esta transformación de ambos planes de estudio, cinco de las asignaturas de la especialización serán homologables en la maestría.
Luisa Fernanda Calderón Gómez, estudiante de décimo semestre de Biología, ganó una de las cinco becas Colombia Biodiversa (Convocatoria II – 2022) que entrega la Fundación Alejandro Ángel Escobar.
El trabajo de Luisa Fernanda se titula “Sistemas de polinización y estrategia reproductiva de dos especies de Lepanthes con morfología floral contrastante”. Y se destaca por su relevancia en la conservación.
Su interés como bióloga es “estudiar las distintas interacciones y la reproducción sexual en plantas, particularmente, el sistema de polinización y estrategia reproductiva de dos especies de Lepanthes”; sumado a eso, la estudiante considera que “es apremiante que la ciencia se ponga al servicio de la conservación de las especies de orquídeas en Colombia, sus hábitats y su ecología”.
Sobre su trabajo de investigación explica: “En Colombia las orquídeas son un grupo clave para la conservación de la biodiversidad, pues ocupan el primer lugar en número de especies y en número de especies categorizadas en algún grado de amenaza, sin embargo, no se cuenta con una base de conocimiento amplia sobre la familia y su conservación ayudaría a proteger otras especies y hábitats. La labor de la conservación de orquídeas abarca varios aspectos como la protección del hábitat, el aumento en el conocimiento sobre las especies, su distribución y las acciones de divulgación”. Con esta investigación la estudiante quiere “aportar conocimiento sobre las estrategias de polinización o estrategias reproductivas de dos miembros del género Lepanthes, posibilitando una mejor comprensión de aspectos como la interacción planta-polinizador y los motores de la gran variación de Lepanthes”.
Las Becas Colombia Biodiversa, abren convocatoria 2 veces al año y propenden por el fomento de la investigación de la biodiversidad colombiana y su conservación, apoyando el desarrollo de trabajos de investigación en pregrado y maestría. Estas becas suponen un aporte importante para los estudiantes, tanto desde el punto de vista de la divulgación, como del aporte económico.
Al respecto de la beca Luisa Fernanda apunta: “El hecho de ganar este premio es una muestra de la importancia que se le está dando a este tipo de investigaciones donde se prioriza el aporte al conocimiento básico y fundamental de las especies vegetales y a la conservación de las orquídeas en Colombia. Además, promueve el desarrollo de la ciencia en un país donde esto puede verse limitado por falta de recursos. Como joven investigadora, esto me motiva a continuar mi aprendizaje como una profesional que ve en la ciencia una oportunidad de servir y brindar conocimiento al país en un área que me apasiona, como lo es la botánica”.
RobotArts, un proyecto presentado por la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, la Universidad del Valle y el Instituto de Tecnología de Georgia- Estados Unidos, es una de las iniciativas seleccionadas por el Fondo de Innovación 100K Strong in the Americas.
El objetivo de este fondo es fomentar programas innovadores e inclusivos de capacitación e intercambio para estudiantes y docentes en áreas estratégicas, las cuales incluyen soluciones climáticas, energía sostenible, transformación digital, salud, industrias creativas y STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Matemáticas, por su sigla en inglés), entre otras.
Los equipos ganadores provienen de 31 instituciones de educación superior de Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia en alianza con un variado grupo de 23 instituciones de educación superior y universidades en 17 estados de EE.UU. para implementar nuevos programas de intercambio y formación para más de 100 estudiantes y docentes, durante el período 2023-2024.
La Iniciativa RobotArts propone cerrar las brechas educativas, y promover una educación STEAM híbrida e internacional en torno a la robótica, las artes y sus posibles impactos sociales. Investigadores y profesionales de dos universidades colombianas y una estadounidense coordinarán esta iniciativa intercultural y multi institucional, aportando su experiencia técnica, artística y cultural.
La última convocatoria del Fondo de Innovación 100K Strong in the Americas contó con el apoyo del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de Colombia, el Banco de Desarrollo de América Latina - CAF, en alianza con la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de los EE.UU.
Las nuevas tendencias de gobernanza de la educación superior y su articulación con el sistema de ciencia, tecnología e innovación, la gestión del conocimiento y la educación inclusiva, enfocada en los estudiantes pertenecientes a los estratos 1, 2 y 3 de Colombia, fueron algunos de los temas abordados durante el Seminario Internacional “Gobierno Universitario: 5 ejes estratégicos de la Gobernanza en la Educación Superior” en la Ciudad de San Andrés Isla, organizado por el Centro Colombiano de Políticas Públicas y Gobierno (CCPP) en articulación con la Universidad del Valle.
Este evento académico fue liderado por la Universidad del Valle en alianza estratégica con las Instituciones de Educación Superior que integran el CCPP: la Universidad de Antioquia, la Universidad Simón Bolívar, la Universidad Santiago de Cali, la Universidad CES, la Universidad de la Costa, la Universidad Pontificia Bolivariana, la Corporación Universitaria Americana y la Institución Universitaria Colegio Mayor de Antioquia.
La conferencia central se denominó “Gobierno Universitario: Gobernanza Universitaria Estado del Arte y Perspectivas”, y hubo seis paneles académicos: Tendencias Internacionales en el Gobierno Universitario; Ciencia, Tecnología, Innovación y Gobierno Universitario; Emprendimiento y Sostenibilidad en las Universidades; Calidad en la Educación Superior y Gobernanza; Transformación Digital en el Gobierno Universitario; y Equidad, Inclusión y Bienestar: Nuevos ejes del Gobierno.
La conferencia central estuvo a cargo del profesor José Manuel Canales de la Universidad de Alcalá de Henares, quien destacó el impacto que tiene la universidad en el cambio social ante la actual crisis socioeconómica y en contexto de globalización, digitalización, cambio climático, sociedad en red, multiculturalismo, relaciones internacionales asimétricas y nuevo orden internacional. Adicionalmente, referenció la importancia de apropiar los conceptos de posverdad, populismo, polarización, pospandemia y posdemocracia, comprendiendo su conexión con los desafíos que enfrenta el gobierno universitario. El profesor Canales enfatizó que el gobierno universitario debe considerar la sostenibilidad, la defensa de los derechos humanos, la rendición de cuentas y debe reflexionar sobre las siguientes preguntas: ¿Por qué hay profesores que no investigan? ¿Otros investigan y no imparten clase? ¿Otros que motivan el emprendimiento, pero no investigan ni imparten clase? Concluyó que el gobierno universitario necesita un nuevo modelo de gobernanza que se puede lograr mediante un cambio planificado de la universidad, buscando resultados medibles y en sintonía con una óptima rendición de cuentas.
El Panel “Tendencias Internacionales en el gobierno universitario” estuvo a cargo del rector de la Universidad del Valle Edgar Varela Barrios y del Vicerrector Administrativo Rubén Darío Echeverry. El profesor Edgar Varela se refirió al proceso histórico del gobierno universitario desde el siglo XIII hasta la fecha, reflexionando sobre el rol del Estado, como actor que sigue intentando controlar y regular la autonomía de las universidades, por lo que incide en el trabajo de los académicos y su producción de conocimiento. El profesor Varela alertó que la globalización neoliberal, desde final del siglo anterior, es una constante amenaza a la autonomía universitaria, que se refleja en las reglas de bibliometría y los procesos de publicaciones indexadas, concluyendo que es una tendencia que discrimina a varias áreas del conocimiento, por ejemplo, las humanistas. El profesor Rubén Darío Echeverry señaló que el gobierno universitario ha tenido una autonomía “restringida” o “precaria” y concluyó que la universidad tendrá que ajustar su misionalidad a las dinámicas que la sociedad viene determinando.
El Panel “Ciencia, Tecnología e Innovación y Gobierno Universitario” fue liderado por Tito Crissien, exministro de Ciencia, Tecnología e Innovación y exrector de la Universidad de la Costa y Claudia Liliana Zúñiga, coordinadora de la Red de Universidades para la Innovación del Valle del Cauca, directora general de Investigaciones y profesora de la Universidad Santiago de Cali. Tito Crissien destacó que los retos del nuevo gobierno colombiano respecto a los tópicos de ciencia, tecnología e innovación se deben articular a los conceptos de gobierno, gobernabilidad, gobernanza y a los principios de buen gobierno universitario del Consejo Nacional de Educación Superior (CESU), resumidos en: Autonomía, Gobierno Institucional, Gobernabilidad, Declaración de los Grupos de Interés, Prevalencia de los Intereses, Rendición de Cuentas, Toma de Decisiones basada en Evidencias y Gestión Eficiente de los Recursos. El rector Crissien también presentó el modelo de gobernanza de la Ciencia, Tecnología e Innovación que diseñó e implementó en la Universidad de la Costa, con el que pasaron de publicar un artículo WOS y SCOPUS en el año 2011, a 600 en 2021.
La profesora Claudia Zúñiga señaló que las universidades se enfrentan a una restricción fuerte y es la inserción de doctores que, al formarse en el exterior, se exponen a cambios bruscos respecto a lo que vivieron en las universidades donde se formaron y, al mismo tiempo, a la operación de las universidades en el país. En tal sentido, muestra el ejemplo de todas las restricciones normativas asociadas a la producción intelectual y complementa con el ejemplo de acompañamiento desde las Oficinas de Transferencia de Resultados de Investigación (OTRI), en el país, y cómo las universidades deben de potenciar la misionalidad de investigación a través de este tipo de acompañamientos; en el fondo, se refiere a que el gobierno universitario debe garantizar que se pueden escalar los prototipos de las investigaciones y, por tanto, garantizar su grado de comercialización y concluye que, desafortunadamente, este tipo de procesos no son conocidos por la generalidad de los profesores pero que sí se puede garantizar desde las OTRI.
El profesor José Santiago Arroyo Mina, PhD, director de la Fundación CEIBA y director ejecutivo del Centro Colombiano de Políticas Públicas y Gobierno, señaló que Colombia alcanzó en 2020 un nivel de inversión en el desarrollo de actividades de Investigación y Desarrollo de 0,29 % del PIB, por debajo del promedio en América Latina (0,56 %) y de los países de la OCDE (2,5 %). Además, señaló (citando un estudio del Observatorio de la Universidad Colombiana, 2021) que en Colombia solo el 2,5 % de investigadores trabaja en organizaciones empresariales, y el 95,7 % en el sector académico; mientras en la OCDE el 48,1% labora en el sector empresarial y el 38,2 en la academia. De esta forma, el profesor Arroyo reflexionó con los panelistas acerca de las políticas y estrategias que debe liderar el Gobierno Nacional, para que el sector productivo demande investigadores.
En el Panel “Emprendimiento y Sostenibilidad en las Universidades” que estuvo a cargo de Ramón Javier Mesa, PhD, vicerrector administrativo y profesor de la Universidad de Antioquia y Fernando Chaparro, PhD., exdirector de Colciencias y asesor de Rectoría de la Universidad Simón Bolívar, se reflexionó sobre la situación de las finanzas universitarias en tiempos de crisis y el contexto macroeconómico actual, en relación con los efectos en la sostenibilidad de las universidad públicas. Este panel concluyó con la reflexión sobre la necesidad de que el gobierno universitario desarrolle propuestas para nuevas fuentes de financiación que permitan viabilizar y fortalecer las universidades en Colombia.
El Panel “Calidad en la Educación Superior y Gobernanza” estuvo liderado por Maritza Rondón Rangel, PhD, rectora y profesora de la Universidad Cooperativa de Colombia y Oscar Domínguez, PhD., director de ASCUN. La profesora Maritza Rondón señaló que los actores del sistema de aseguramiento de la calidad de la educación están desarticulados en el país, anotando que esto no es algo exclusivo del Ministerio de Educación Nacional. Además, indicó que el sector de educación tiene una medición excesiva y se encuentra extremadamente regulado. Reflexionó acerca de que los programas académicos deben ser evaluados según su nivel de pertinencia, pero de forma distinta al concepto de calidad. Además, señaló que el sistema interno de aseguramiento de la calidad debe ser innovador a partir de que las IES certifiquen sus propios sistemas internos de la calidad y, de esta forma, avanzar al sistema de acreditación de alta calidad; sistemas que sean resilientes, con buenos indicadores de impacto y que se articulen con los otros sistemas asociados a educación y reitera la formación para el trabajo.
El profesor Oscar Domínguez completó el panel señalando que la eficiencia y eficacia son atributos propios de la gobernanza de la calidad de la educación superior en el país. De esta forma, destacó que la gobernanza de la calidad de la educación superior debe estar ceñida al Proyecto Educativo Institucional de Desarrollo y, a su vez, por programas académicos. De otra parte, se refiere a las restricciones cambiantes sobre la vigilancia, haciendo referencia al momento cuando el MEN estableció un Decreto de vigilancia a la educación superior, así como advirtiendo sobre los distintos anuncios en donde el Congreso de la República amenaza con la creación de una Superintendencia para la Educación Superior. Finalmente, señaló que los desafíos del sistema educativo, respecto a la calidad, se centran en: 1. Superar el impacto inmediato de la recesión económica, 2. Incorporación de lo virtual, 3. Impacto de la inteligencia artificial, 4. Elaborar respuestas a las exigencias de los cambios en los entornos económicos y culturales mediante la oferta de programas académicos pertinentes y dinámicos, 5. Adecuación a cambios en el marco normativo, 6. Adaptación a nuevos enfoques de gestión, manejo y dirección del sistema, entre otros.
El Panel “Transformación digital en el gobierno universitario” estuvo a cargo del profesor Eddy Morris, PhD, profesor de la Universidad ESAN de Lima – Perú y Gabriel Orozco, PhD, profesor de la Universidad Simón Bolívar. El profesor Morris destacó que en el gobierno universitario debe tenerse en cuenta que la competencia es por la experiencia del cliente y por la capacidad analítica de los datos, en el marco de la revolución industrial de la información. Además, enfatizó en la necesidad de avanzar hacia nuevos paradigmas tecnológicos en el gobierno universitario, aprovechando los avances de: Robótica, Gemelos digitales, Inteligencia Artificial, Metaverso, computación cuántica y la impresión 4D. Destacó el método Edutainment, que es la combinación del contenido educativo lúdico para entrenar al alumno (clases diseñadas en modo videojuegos). De igual forma, refiere la importancia del método de Microlearning, que son cápsulas de aprendizaje en tiempos muy cortos, que tienen contenidos formatos fáciles y accesibles. Complementó su intervención mostrando la importancia de los mecanismos de realidad virtual, aumentada, mixta y extendida, y cómo estos métodos, “Avatar”, deben ser incorporados en el gobierno universitario. Adicionalmente, el profesor Morris advirtió sobre los riesgos de la inteligencia artificial en educación y entrega el ejemplo de Watson y ChatGPT3, un par de mecanismos que aprenden y comparan el nuevo conocimiento publicado y que le permite a los estudiantes, a partir de copiar, pegar y ajustar, elaborar trabajos académicos sin haber realizado el proceso de aprendizaje.
Finalmente, concluyó que el gobierno universitario debe comprender que tiene que aprovechar las redes, cooperar para la internacionalización y alianzas entre universidades con empresas, así como adaptarse a la demanda de mercado y, por tanto, debe motivarse a un gobierno universitario que responda a una organización ágil, más horizontal, más flexible y global y, finalmente, desarrollando productos innovadores. En otras palabras, considera que la universidad debe avanzar en su gobierno bajo la comprensión de los cambios del Management 4.0 y esto significa, a su vez, ser una organización exponencial que combina el pensamiento crítico, nuevos enfoques en los cursos, la transformación digital, más habilidades gerenciales apoyadas en innovación, sostenibilidad, etc.
El profesor Gabriel Orozco señaló que la gobernanza universitaria se debe de concentrar en comprender que la gestión del cambio institucional se explica, al menos parcialmente, en la transformación digital que, a su vez, considera el comportamiento de las nuevas generaciones. Señaló que en el proceso de la digitalización de la 4RI se viene desvirtuando el esfuerzo del estudiante asociado al pensamiento crítico, y se piensa que solo copia y pega aprovechando los avances tecnológicos, valoración que resulta ser no tan cierto y por ello concluye, citando el ejemplo de la clase de felicidad en la Universidad de Harvard, que la clase presencial más exitosa no es necesariamente aquella que se encuentra más cargada de contenidos digitales.
Finalmente, el Panel “Equidad, inclusión y bienestar en la gobernanza universitaria” estuvo a cargo de Liliana Arias, vicerrectora académica y profesora de la Facultad de Salud de la Universidad del Valle; Liliana Marcela Ochoa, directora de Bienestar Universitario y profesora de la Universidad de Antioquia y Guillermo Murillo, PhD., vicerrector de Bienestar Universitario y profesor de la Universidad del Valle. La profesora Liliana Arias mostró los aportes del programa “Campus diverso, enfoque integral”, resaltando la importancia de comprender los determinantes sociales de la salud y su grado de articulación con los condicionantes del bienestar, señalando que van desde la macro hasta lo micro, dando ejemplos que tienen que ver con atributos individuales, edad, identidad de género, estrato social y lugar de residencia.
El profesor Guillermo Murillo mostró la importancia de las competencias directivas en las IES y la relación que existe entre gobernanza y gobierno universitario con los ejes del bienestar, la equidad y la inclusión, resaltando que el poder y la política hacen parte del gobierno universitario y, por tanto, hay que comprender sus cambios a partir de las competencias que requiere el directivo universitario. Destacó que las universidades cada vez son más difíciles de gobernar porque toda la comunidad académica es diferente. Esto, a su vez, requiere un nuevo tipo de competencias directivas, por ejemplo: a.) Liderazgo participativo que convoque y recoja los sentires de los actores del sistema universitario pues esto es lo que garantiza la legitimidad, b.). La sensibilidad empática, dando el ejemplo de comprender y reconocer las diferencias de las comunidades étnicas y esto pasar por reconocer su nivel de autoridad y así avanzar en la gobernanza universitaria, c.). Trabajar con equipos y estrategias multinivel, así como d.). Incluir la transformación digital para apoyar la toma de decisiones basada en la información y participación y esto, a su vez, pasa por comprender la diferencia entre la opinión y la consulta a la población académica.
Finalmente, el profesor Lorenzo Portocarrero, presidente del Centro Colombiano de Políticas Públicas y Gobierno, destacó que el CCPP seguirá trabajando en una modalidad de integración territorial y para ello aprovechará sus tres capítulos regionales, Sur Occidente (integrado por la Universidad del Valle y la Universidad Santiago de Cali), Antioquia (integrado por la Universidad de Antioquia, la Universidad CES, la Universidad Pontificia Bolivariana y la Institución Universitaria Colegio Mayor de Antioquia) y Caribe (integrado por la Universidad Simón Bolívar, la Universidad de la Costa y la Corporación Universitaria Americana).
De esta forma, el CCPP espera consolidarse como una red de cooperación académica con diferentes miradas teóricas y epistemológicas, aprovechando la suma de recursos y capacidades institucionales, perspectivas de análisis diversas y convergentes así como el conjunto de atributos orientados a la solución de problemas de interés público en los diferentes niveles de gobierno, entre lo que se encuentra la contribución a corregir fallos en la planificación y eficiencia del gobierno universitario.
El Seminario Internacional “Gobierno Universitario: 5 ejes estratégicos de la Gobernanza en la Educación Superior” se realizó entre el 25 y 27 de enero de 2023. Tuvo como invitados especiales a los profesores José Manuel Canales de la Universidad de Alicante España, Jorge Talavera exrector de la Universidad ESAN del Perú y Eddy Morris de la Universidad ESAN del Perú. Asimismo, contó con la participación de rectores, profesores e investigadores de toda Colombia.
Este evento hace parte del plan estratégico 2023 del CCPP, que busca la creación y desarrollo de espacios de reflexión e intercambio de trabajos académicos, estudios e investigaciones, difusión, apropiación y transferencia de conocimiento entre universidades, que contribuyan a la comprensión del funcionamiento del Estado, las políticas públicas y las prácticas gubernamentales. En este sentido, este evento de difusión y apropiación social de nuevo conocimiento estuvo asociado al gobierno universitario y su articulación con las políticas públicas, los gobiernos y la administración pública.
La docente de la Escuela de Enfermería de la Facultad de Salud Laura Elvira Piedrahita Sandoval se posesionó ante la gobernación del Valle del Cauca como Magistrada del Tribunal Departamental de Ética en Enfermería para la región Suroccidental.
Este nombramiento se logró gracias a la carrera que la profesora ha realizado en la Escuela de Enfermería de la Universidad del Valle, donde labora hace más de 20 años.
El Tribunal Departamental Ético de Enfermería Región Suroccidental es una organización de carácter privado con funciones públicas, facultado por la Ley 911 de 2004, como autoridad para conocer, investigar y fallar en primera instancia, las faltas deontológicas que se presenten en la práctica de quienes ejercen la profesión de Enfermería en los departamentos de Valle del Cauca, Nariño, Cauca, Chocó, Huila y Tolima, contribuyendo a garantizar el ejercicio responsable, fundamentado en los más altos intereses éticos, sociales y constitucionales, esenciales para preservar la vida, la salud y bienestar de las personas, colegas y comunidad.
En el acto se posesionaron en total cinco magistradas. Cabe mencionar que este nombramiento es por 4 años.
Laura Elvira Piedrahita Sandoval es enfermera de la Universidad del Cauca, psicóloga de la Universidad Cooperativa de Colombia, especialista en administración en salud de la Pontificia Universidad Javeriana Cali, especialista en bioética de la Universidad del Valle, magíster y doctora (Ph.D) en educación de la Universidad de San Buenaventura Cali.
Las áreas de desempeño de la profesora Piedrahita Sandoval son salud mental y psiquiatría, ética y bioética, aspectos éticos de la investigación en salud y en educación, educación y pedagogía, antropología del cuidado e investigación cualitativa.