“El trono y sus razones” es la nueva publicación del rector Edgar Varela Barrios, en donde realiza un análisis sobre el Estado, el ejercicio del poder, las políticas públicas, las relaciones entre la sociedad y la administración pública, así como los retos para el contexto contemporáneo en este campo.
Por: Óscar López Pulecio. Tomado de Las 2 Orillas
No solo hay que obtener y mantener el poder, sino que hay que saber qué hacer con él, a través de la ejecución de políticas públicas. Esa frase resume el contenido del libro El Trono y sus razones que acaba de publicar Edgar Varela Barrios, actual rector de la Universidad del Valle, editado por la Universidad Simón Bolívar de Barranquilla. Varela es un experto en administración, como lo atestigua su doctorado canadiense; un administrador, rector de la que es quizás la institución más difícil de administrar entre nosotros, como es una universidad pública; y un filósofo político que pasa de Hobbes y Maquiavelo a Marx y Foucault, y a los teóricos de la administración, con la habilidad de un gato.
El corazón tiene sus razones que la razón no entiende, decía Pascal, tratando de explicar por qué las acciones humanas no se pueden reducir a argumentos lógicos. El Trono también tiene sus razones que la razón no entiende, razones de Estado se dice para evitar darlas. El ejercicio del poder entraña cierto secretismo y un toque de arbitrariedad. No todo lo que hace el gobernante se puede contar y en los gobiernos autocráticos casi nada se cuenta. La democracia en cambio pretende ser transparente. Está obligada a rendir cuentas al pueblo puesto que es el gobierno del pueblo, pero no siempre lo hace. A pesar de ello, los gobernantes demócratas han aprendido que ocultar sus actos o enmascararlos o justificarlos con argumentos falsos, puede ser causa probable de pérdida del poder.
Como consecuencia, en las democracias modernas, con una verdadera fiscalización de la gestión gubernamental, no sólo hay que poner todas las cartas sobre la mesa sino también crear el entorno para que las razones del Trono estén sólidamente justificadas y técnicamente ejecutadas, para beneficio real de los ciudadanos. Lo que hace interesante el enfoque de Varela sobre el Estado moderno, que es en el fondo su tema central, es que se aproxima a él desde el punto de vista de la administración. Nos induce a creer que hay una filosofía de la administración, que va mucho más allá de los procesos burocráticos. Lo que está diciendo es que la ejecución de las políticas públicas exige todo un montaje eficaz de conocimiento de las realidades sociales y económicas, de planeación y prospectiva, de estructuras administrativas adecuadas, pero que el contenido de las políticas públicas depende de la concepción ideológica del gobernante.
Para decirlo de otro modo, que es la filosofía del gobernante la que determina el destino de la administración pública. O sea, que filosofía política y administración, son dos asuntos íntimamente ligados. Produce Varela capítulos enteros para demostrarlo, con rigor académico y despliegue de erudición, dado que el tema del ejercicio del poder es tan vasto. Todo comienza y termina con la soberanía y la legitimidad. Pero ya los Estados no son tan soberanos como antes pues existen estructuras políticas y económicas supraestatales a las que hay que acomodarse. Y la legitimidad no está ya basada solamente en los resultados electorales que puedan garantizar el manejo del Estado, lo cual podríamos llamar gobernabilidad, sino en la capacidad por incorporar al diseño y ejecución de las políticas públicas a la sociedad entera, lo cual podríamos llamar gobernanza. Hay mil asuntos que desenredar de esas relaciones.
Uno muy importante es la transferencia de una ciencia administrativa, que es un invento norteamericano del siglo XX para el sector privado de una sociedad capitalista, a los procesos estatales. Otro, esa misma transferencia de mecanismos de planeación, que nacen del socialismo estatal a un ámbito de libertades públicas. Ni privatizar al Estado ni controlar en exceso al mercado parece ser la preocupación central de Varela, mientras ilustra con ejemplos de casos de uno y otro género la dificultad actual de los Estados nacionales de encontrar un justo medio.
El Trono y sus razones es un interesante compendio de la evolución del Estado moderno, sus urgencias básicas: la descentralización, la eficacia en resolver inequidades sociales, la distancia entre los planes ambiciosos y las duras realidades de su ejecución administrativa, los derechos humanos, la protección del medio ambiente. En nuestros días, la gestión del Estado está en todas partes, bien sea que intervenga o se abstenga. Es una presencia hegemónica que Varela identifica como la hegemonía de lo administrativo sobre lo político, con la necesidad del político de convertirse en un buen administrador si quiere tener éxito. Maquiavelo debe estar revolviéndose en su tumba al ver cómo han cambiado sus consejos para el príncipe.
El progreso de la Universidad del Valle no se detiene. Durante los últimos años la institución ha abierto 8000 nuevos cupos para que muchos más jóvenes de la región suroccidente y del país accedan a una educación superior de calidad.
En sintonía con los objetivos de desarrollo institucional, la Dirección de Infraestructura Universitaria -DIU presentó los proyectos constructivos que se ejecutarán durante 2023, donde las nuevas edificaciones, el mantenimiento y la adecuación de espacios comunes concentran la mayor parte de los esfuerzos.
Con el fin de aumentar la cobertura del Restaurante Universitario, comenzará en el segundo semestre de 2023 la construcción de un nuevo comedor en la sede San Fernando. El espacio de dos plantas, que estará ubicado en la plazoleta adyacente al edificio de Administración, habilitará 300 nuevos puestos que aumentarán la cobertura del restaurante universitario en la sede y, además, estarán al servicio de la comunidad universitaria como lugar de estudio. El proyecto tendrá una inversión de 5.100 millones de pesos.
A su vez, la Ciudad Universitaria de Meléndez comenzará la construcción de un nuevo edificio de aulas. El proyecto de seis mil metros cuadrados se erigirá donde en años recientes se ha ubicado la Villa Solar y tendrá 22 aulas distribuidas en seis pisos.
La Universidad del Valle también vivirá transformaciones en las construcciones existentes. Uno de los lugares emblemáticos que renovará su cara durante este año es el auditorio 5 de Ciudad Universitaria de Meléndez. El proyecto de actualización de este espacio contará con una inversión 1200 millones de pesos, dirigida a la renovación del mobiliario, la modernización de tecnologías y la actualización de luminarias y apoyos audiovisuales.
Además se hará mantenimiento a los históricos edificios del bloque D, conocidos por ser la la villa de los deportistas de los Juegos Panamericanos de 1971, las primeras edificaciones del campus de Meléndez. Se realizarán trabajos de mantenimiento en edificaciones de las sedes regionales con el objetivo de conservarlas en estado óptimo para las actividades de la comunidad universitaria.
Un conjunto de transformaciones que comenzaron en 2022 culminará durante el presente año para optimizar la calidad del ejercicio de las actividades académicas y administrativas.
Dentro de las obras se destaca la adecuación de las oficinas de docentes del edificio E23 de Ingeniería Industrial que finalizará en marzo de 2023. La intervención, planteada desde el Plan de Desarrollo institucional de 2018 con una inyección presupuestal de mil millones de pesos, aunó el trabajo de la Dirección de Infraestructura Universitaria con las necesidades manifestadas por los docentes para el desarrollo de sus actividades académicas e investigativas.
Para garantizar la accesibilidad y circulación segura de la comunidad universitaria, se entregarán en marzo los nuevos ascensores de los edificios E1 y E22. Para el reemplazo de estos elevadores, más amplios que los antiguos, se realizaron trabajos de aumento de capacidad en el foso y reforzamiento con nuevas vigas, que garantizarán la seguridad de los usuarios y la durabilidad del artefacto.
En complemento de los trabajos de construcción, la Dirección de Infraestructura Universitaria adelantará la recuperación de andenes y demarcación vial, esto con el fin de garantizar la movilidad segura de los usuarios del campus universitario de Meléndez, especialmente de las personas con movilidad reducida.
En esta misma perspectiva, el 2023 también traerá avances con nuevos proyectos, tales como el estudio de viabilidad de la restauración de la biblioteca Mario Carvajal, el diseño en tercera fase de la Casa de Paso Indígena, la ampliación de la Casa Soto en la sede de Buga, la construcción del Centro Deportivo Universitario en la sede Pacífico y la renovación del Servicio Odontológico del Hospital Universitario del Valle -HUV.
Los esfuerzos constructivos para el año en curso se suman a las inversiones de la última década, período en que la Universidad ha ratificado su compromiso con el mejoramiento de la infraestructura como uno de los componentes clave para la formación integral y el bienestar de los jóvenes colombianos.
Estudiantes de todos los programas pueden aprender sobre las posibilidades de incluir animales de compañía en procesos terapéuticos, educativos y lúdicos. Dos profesores de la Facultad de Salud de Univalle ofrecen un curso que gana adeptos entre los estudiantes de pregrado de la universidad que sienten gran afinidad por los animales y desean conocer las posibilidades de intervenir con ellos en distintos ámbitos.
A través de cursos como este, la Escuela de Salud Pública se convierte en pionera entre las Instituciones de Educación Superior de la ciudad en la enseñanza de estos temas, que tienen una oferta escasa en el país, salvo por algunos diplomados y cursos que se ofrecen principalmente en Medellín. En cuanto a sus aplicaciones, en Cali hay por ahora pocas organizaciones que realizan este tipo de terapias.
Las Intervenciones Asistidas con Animales -IAA buscan obtener distintos tipos de beneficios para los humanos a partir de su interacción con los animales. “El objetivo del curso es mostrar a los estudiantes que en el mundo se está abriendo la posibilidad de la inclusión de los animales en procesos de educación, rehabilitación, terapia psicológica o simplemente en actividades asistidas con animales que impliquen pasarla bien con ellos. Hay muchas posibilidades de creación ahí”, indica el doctor en Ciencias Ambientales y profesor de la Escuela de Salud Pública Daniel Cuartas Arroyave, quien está a cargo de la asignatura electiva Introducción a las Intervenciones Asistidas con Animales.
Junto a la profesora Valeria Bedoya Villacrez, estudiante de la Maestría en Terapia Ocupacional, ofrecen estas clases dos veces por semana en la Sede San Fernando, orientando a los estudiantes sobre las posibilidades de intervención con animales de compañía. Ambos docentes cursaron el Diplomado en Intervenciones Asistidas con Animales en la Universidad CES de Medellín. Coincidiendo en el interés por estas prácticas, decidieron diseñar el curso.
“Estas intervenciones son enriquecedoras para cualquier tipo de formación profesional. En este curso de introducción los estudiantes conocen lo básico, porque en este tema hay mucho por ahondar. Comparto desde mi experiencia y desde mi trabajo de investigación”, afirma la profesora Valeria Bedoya Villacrez, quien realizó su trabajo de grado en Terapia ocupacional sobre lectura asistida con perros, un tipo de intervención que beneficia a las personas con problemas de lectura, pues leerle a uno de estos animales hace más ameno el ejercicio.
Entre las temáticas que se abordan en esta asignatura aparece la historia de las prácticas, el comportamiento y lenguaje caninos, los tipos de intervenciones, su planeación y puesta en práctica. Mientras la profesora Valeria Bedoya se encarga de las intervenciones, desde la planeación, cómo se evalúan, el manejo que se da a los animales en las sesiones y la preparación que estos necesitan para determinados espacios; el profesor Daniel Cuartas, titular de la asignatura, se ocupa del entrenamiento, lenguaje, comportamiento y bienestar de los animales.
“Entendemos la diferencia entre una actividad asistida con animales, que no tiene ningún objetivo terapéutico más allá de pasarla bien, y una terapia asistida con animales, que se usa para rehabilitación y requiere de un objetivo, seguimiento y evaluación del proceso terapéutico, como los perros de asistencia de personas sordas o ciegas, con movilidad reducida o perros de soporte emocional”, señala el profesor Cuartas.
Las intervenciones con animales son sesiones planeadas, estructuradas, con objetivos claros creados a partir de una evaluación de la persona que recibirá la terapia, en donde se indagan sus intereses y la necesidad de la conexión con el animal.
Los profesores llevan sus perros a la mayoría de las clases del curso para llevar a cabo las actividades de práctica. “Estos animales pueden ser usados para las intervenciones gracias a que han sido entrenados desde que eran cachorros y además toleran ambientes concurridos, lo que garantiza la seguridad en estas actividades”, apunta el docente.
Además de ofrecer a los estudiantes un contenido innovador, esta clase también aporta beneficios para su bienestar y les permite reducir el estrés. “Los estudiantes que cursaron la asignatura logran conocer más de sus perros y, por ejemplo, aprenden a reconocer cuando sus mascotas están incómodas y qué situaciones evitar para no afectarlas. Muchos manifiestan que, más que una clase o un trabajo académico que deben presentar, este es un espacio terapéutico”, comenta la profesora Valeria Bedoya.
“La primera vez que dictamos el curso queríamos ofrecer las posibilidades de aplicación profesional, pero el efecto de los contenidos y la presencia de los animales en el aula lo convirtió también en un curso terapéutico”, agrega el profesor Cuartas.
Recientemente, se cumplió el cierre de esta asignatura electiva con una muestra en las sedes de Meléndez y San Fernando, en la que, a través ejercicios prácticos, los estudiantes aplicaron los conocimientos adquiridos en la asignatura.
Los futuros profesionales en educación, psicología, ciencias básicas, administración y salud escogieron diversos temas para hacer las intervenciones: como el tratamiento de la depresión, los premios y castigos para los perros, el juego, el abordaje de las dificultades en el aprendizaje y el bienestar de los gatos.
En una de las estaciones de la muestra, los estudiantes le enseñaban a Aisha, la perra american bully del profesor Daniel Cuartas, a que se acercara a lamer la cara de una persona que estaba acostada en el piso simulando el llanto, como en una crisis nerviosa. En dicho ejercicio, Aisha jugó el papel de un perro de asistencia emocional.
Otro grupo usó a Aisha como perro de soporte emocional en la simulación de un consultorio de odontología pediátrica. Acostada al lado de la silla odontológica, la perra podía ser acariciada por el paciente. “Aprovechamos el vínculo humano-perro para gestionar las emociones en situaciones que pueden ser estresantes como la asistencia de los niños al odontólogo”, enuncia el profesor Daniel Cuartas.
Por su parte, Mati, la golden retriever con la que trabaja la profesora Valeria Bedoya, asistió a personas con problemas de lectura y Lola, una gata de tres patas fue acariciada por las personas que experimentaban sentimientos de depresión o soledad con el fin de ayudarlos a mejorar sus estados de ánimo.
“La comunidad universitaria que visita las estaciones que hacen parte de esta actividad de final de semestre llega muy sorprendida por la presencia de los perros en este campus de la universidad. A muchos les brillan los ojos de emoción cuando ven a los perros. La idea es ampliar estos espacios”, manifiesta la profesora Bedoya.
Además de la muestra final de semestre, los profesores planean tener mayor cantidad de actividades fuera del aula durante los próximos semestres, como visitas con los perros a otros salones y oficinas del Campus de San Fernando.
El profesor Daniel Cuartas lleva varios años dedicado al estudio del bienestar, la educación y el comportamiento de los animales de compañía. Por su línea paterna, proviene de una tradición familiar de trabajo en el adiestramiento canino y conoce de primera mano los beneficios de la relación con las mascotas. Cuenta que cuando finalizaba su doctorado en Ciencias Ambientales, la presión por el cierre de este ciclo lo llevó a experimentar una gran angustia. Por esos días adquirió a Aisha, a quien lleva tatuada en su brazo, que se convirtió en una motivación para superar ese estado y culminar el documento de su tesis doctoral. La responsabilidad con el bienestar de su perro fue un motor para vencer la depresión y levantarse a diario.
Al poco tiempo, ambos empezaron a practicar agility, una especie de deporte canino en el que el guía dirige al perro a través de una serie de obstáculos, que deben superar de la manera más exacta y rápida posible. Además de hacerse integrante de un grupo que practica esta modalidad competitiva en la ciudad, el profesor Cuartas también se interesó por aprender sobre comportamiento, enseñanza y educación canina.
Ante el rector de la Universidad del Valle Edgar Varela Barrios se posesionó este miércoles 1 de febrero de 2023 como Decano de la Facultad de Psicología el profesor Nelson Molina Valencia, quien fue reelegido para un nuevo período.
En el acto estuvieron presentes el secretario general Luis Carlos Castillo Gómez, el vicerrector administrativo Rubén Darío Echeverry Romero y la vicerrectora de Extensión y Proyección Social Fátima Díaz Bambula.
"Creo que Nelson, al igual que sus predecesores, ha hecho un trabajo muy importante para consolidar la Facultad de Psicología. Tuvimos la posibilidad de trabajar por toda la transición que significó pasar de ser Instituto a convertirse en Facultad. Los que conocemos la historia institucional de la universidad sabemos que era una sola facultad en los años 90 -la gran Facultad de Educación- que luego se dividió en dos institutos" comentó el rector Edgar Varela.
“Considero que lo más importante de este cambio institucional en el que también participó activamente Nelson, fue lograr la estructuración de los departamentos; ya había sido creado el Programa de Psicología, el programa de Primera Infancia es un programa novedoso en Colombia. Buscamos darle una estructura a la Facultad de Psicología en el sentido anglosajón del término como ‘la comunidad de profesores que trabajan en una determinada área epistemológica”, mencionó el directivo universitario.
Por su parte, el decano Nelson Molina dijo que lo más importante en este momento es la consolidación de los procesos de calidad académica de los programas de la Facultad. “Hemos obtenido la reacreditación de alta calidad de la maestría, estamos esperando renovación del registro calificado y la reacreditación del pregrado. Nos encaminamos a la renovación del Registro de Primera Infancia y preparación para la renovación del Registro del doctorado. También haremos acompañamiento a los programas para su registro en regionalización, una apuesta de la universidad muy fuerte por la alta calidad”.
Señaló que hay un proyecto prioritario de infraestructura y actualización de recursos para la formación, “es un proyecto que buscamos actualizar con en el Concurso nacional y local a fin de lograr competencias altas para la formación de los estudiantes y capacidades de investigación”.
“Un tercer proyecto muy grande es la apuesta en la diversificación de programas de postgrado, tanto maestría como doctorado, dado que nos hemos dado cuenta que hay una cantidad de expectativas y de necesidades que como universidad pública podemos responder, y que con las redes y grupos de investigación podemos articular y queremos trabajar para mantener el liderazgo de la facultad”, concluyó el profesor Molina.
Hay una discusión muy grande porque la ley de la psicología en Colombia, indica, que la psicología es un área preferencialmente de la salud, cuestión que trae múltiples interpretaciones tanto en el ámbito académico, como en el ámbito normativo de los ministerios, comentó el decano. “Desde hace más de seis años, con la Asociación Colombiana de Facultades de Psicología, estamos trabajando en clarificar ese preferencialmente de la salud porque tiene implicaciones en la formación de pregrado, con posibilidades de posgrado, muy fuertes que hemos venido resolviendo de manera favorable, pero que consideramos que son insostenibles. La idea seguir trabajando en clarificar ese preferencialmente, trabajando de la mano con los Ministerios y también con una apuesta muy importante en el ámbito conceptual de la facultad.
La idea es que los ministerios, porque hoy convergen en la Comisión Intersectorial de Salud, el Ministerio de Salud y el Ministerio de Educación, entiendan la naturaleza de la psicología en sí misma y su aporte al campo de la salud. No es lo mismo el aporte que hace una disciplina como la psicología, o una disciplina como la medicina, que tiene una serie de exigencias, de requerimientos de formación diferente, que si bien son complementarios, no son exactamente los mismos por su naturaleza.
El rector Varela destacó que Psicología ostenta una tradición importante y que cuenta con el mejor programa de doctorado de su tipo en el país. "Es una comunidad académica muy bien consolidada a lo largo y ancho del país, donde la facultad ha tenido un liderazgo significativo".
“Hay proyectos que vamos a seguir acompañando tanto en la parte de infraestructura, como en lo académico, misional y de investigación en esta etapa en la que el profesor Nelson va a seguir por los próximos tres años como Decano”, finalizó el rector.
El profesor del Departamento de Historia de la Universidad del Valle Nilson Javier Ibagón Martín recibió el Premio Extraordinario de Doctorado en Educación del curso 2021-2022 que otorga la Universidad de Murcia (España).
Este reconocimiento le fue entregado a este docente e investigador por la alta calidad de su tesis, desarrollada durante sus estudios de Doctorado en Educación, denominada “Aprendizaje histórico de estudiantes colombianos y españoles: análisis a partir de sus concepciones sobre la Historia”, la cual obtuvo la máxima calificación del sistema español de posgrado: sobresaliente “cum laude”.
Esta calificación junto con la recomendación unánime de la banca evaluadora de su tesis doctoral, lo habilitaron para postularse al premio extraordinario convocado por la Universidad a finales de octubre del año pasado.
A través del conjunto de criterios establecido por la Universidad de Murcia para valorar los méritos de los postulantes -sustentado principalmente en: la producción científica de alto impacto derivada de la tesis, estancias en centros de investigación durante los estudios doctorales, la participación en proyectos de investigación financiados y el desarrollo de actividades de divulgación científica-, el profesor Ibagón finalmente fue declarado ganador en el área de Educación.
El Premio Extraordinario de Doctorado se suma a una serie de reconocimientos académicos y profesionales que el profesor Ibagón ha obtenido durante los últimos años por su trabajo investigativo alrededor de la didáctica de la historia y las ciencias sociales, campo en el que se ha posicionado como un referente nacional y latinoamericano.
Gracias a los aportes teóricos y prácticos en el área de la enseñanza de la historia y las ciencias sociales, actualmente el profesor Ibagón es miembro de la Comisión Asesora para la Enseñanza de la Historia de Colombia (órgano consultor del Ministerio de Educación nacional) e investigador del Instituto Interuniversitario de Investigación Educativa (IESED-Chile); logros que han permitido posicionar al Departamento de Historia de Univalle como un centro de estudios clave en Colombia para entender los fenómenos educativos asociados a la formación histórica de las nuevas generaciones.
Nilson Javier Ibagón Martín es licenciado en Educación Básica con énfasis en Ciencias Sociales de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas; especialista en Currículo y Pedagogía de la Universidad de los Andes; especialista en Políticas Educativas y magíster en Ciencias Sociales con Orientación en Educación de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales FLACSO - Argentina; magíster en Historia de la Pontificia Universidad Javeriana; y doctor (Ph.D) en Educación de la Universidad de Murcia - España.
El proyecto Faro-parque Turbinis, diseñado por un equipo de profesionales de diferentes programas académicos de Univalle y liderado por el docente de arquitectura Norberth Aristizábal Marín, recibió una mención especial por hacer parte de las 50 mejores propuestas de la convocatoria internacional Skyrise 2022.
“Desde el principio de los tiempos, los humanos han estado fascinados con las mega estructuras que desafían la gravedad y que han dominado los cielos dejando una huella para las civilizaciones venideras. Desde el Burj Khalifa hasta el Empire State, los rascacielos se han visto como una estrategia para diseñar ciudades más sostenibles al enfatizar los espacios urbanos compactos”.
De esta manera la plataforma IMPACT, que promueve la innovación por medio de competencias de diseño arquitectónico orientadas a las preocupaciones más relevantes en el planeta, abrió la convocatoria internacional SKYRISE 2022, con el objetivo de diseñar “una estructura de rascacielos, innovadora e icónica, con el potencial de establecerse como un hito en su entorno”.
Un equipo de profesionales de la Universidad del Valle, liderados por el profesor del Departamento de Tecnología de la Escuela de Arquitectura Norberth Aristizábal Marín, decide apostarle a la ideación de este tipo al participar en esta convocatoria.
Los esbozos de este proyecto surgieron durante un viaje del profesor Aristizábal a las ciudades de Nueva York y Boston, y para su desarrollo contó como socia principal con la estudiante de Arquitectura Sara Isabel Bedoya Ortegón. La propuesta fue robustecida por el ingeniero civil Mauro Domínguez, también profesor del Departamento. Se contó con la participación de los estudiantes de Arquitectura Santiago Ledesma Ramírez en el área de arquitectura paramétrica y Kevin Andrés Perea Cháves en la elaboración de renders, el apoyo técnico de estos dos estudiantes fue decisivo, según comentó el profesor Aristizábal.
El proyecto presentado por el equipo fue denominado Faro-parque Turbinis (Turbinis Lighthouse Park). Se planteó en la zona de East Boston, en Estados Unidos, en medio de un muelle deteriorado y un terreno baldío por muchos años, como estrategia para contribuir a la gentrificación que se adelanta en la zona. El proyecto Turbinis se extiende para conectarse con el existente Piers Park, convirtiéndolo en un modelo sostenible e innovador que restaura y amplía el borde natural costero y que lo eleva en un parque de terrazas ascendentes.
El proyecto Turbinis Lighthouse Park presentado por este equipo 100% Univalluno fue galardonado dentro del top 50 de propuestas enviadas por participantes de Asia, Europa y América y obtuvo una Mención Honorífica. Es un resultado que demuestra las calidades de nuestra institución, respaldado por el alto nivel de los jurados del concurso que son directivas de prestigiosas firmas que han diseñado los más innovadores rascacielos en el mundo, tales como: Carol Patterson de la firma OMA de Países Bajos, Chris Lepine de Zaha Hadid de Inglaterra, Gideon Maasland de MVRD de Países Bajos, Elie Gamburg de Kohn Pedersen Fox de Nueva York, Elina Cardet de Cardet Associates de Estados Unidos, Mariana Cambugueira CS de Wilder World de San Francisco y Rubén Urcola Peláez de Aedas de Emiratos Árabes Unidos.
El proyecto Turbinis Lighthouse Park busca resignificar el faro costero más antiguo de los Estados Unidos reinterpretando sus componentes: la forma cilíndrica se usa para el núcleo interno y la escalera de caracol interna se transforma en el volumen de distintos tipos de viviendas que lo envuelven hasta coronarlo en el mirador-faro. En él se activan tres mecanismos estructurales al tiempo: un sistema de núcleo activo, un sistema en espiral tipo resorte en estructura metálica tipo Warren 3 y la forma curva catenaria y redonda que varía en altura. Así se logra dividir los esfuerzos, transmitir la carga por varios caminos y reaccionar al tiempo en caso de solicitación estructural por sismo, tsunami o viento.
El rol de un rascacielos moderno se superpone con múltiples funciones para sus usuarios junto con la implementación de nuevas tecnologías innovadoras para hacer que el edificio sea más seguro y ecológico, resiliente al cambio climático, y de una respuesta a la falta de espacio en las urbes, sin dejar de lado el arriesgarse para adoptar nuevas y emocionantes formas. Turbinis Lighthouse Park buscó responder a estas necesidades y contexto.
Más allá de un proyecto, este proceso resignifica los sueños que no podemos abandonar desde nuestras latitudes. Tenemos las capacidades para competir a nivel global, abarcar desafíos internacionales desde una visión local y de hacer conexiones para que pasemos de proyectos a realidades.
“Voy a trabajar en un proyecto de investigación de ají deshidratado. La idea es apoyar el estudio del proceso con este producto, con miras a que pueda ser exportado a otros países. En este caso mis expectativas son muy grandes, porque la investigación es algo que quería hacer desde hace mucho tiempo y por eso estoy muy emocionado por participar en el proyecto” destacó Samuel Delgado Ramírez, ingeniero de alimentos de Univalle, uno de los beneficiarios del proyecto Jóvenes Investigadores del Pacífico.
El proyecto gestado por las universidades del Valle, Javeriana Cali, Icesi, Autónoma de Occidente y Santiago de Cali, busca que un grupo de 155 jóvenes vean la investigación científica, la generación de conocimiento y el desarrollo de procesos de impacto social, económico, ambiental, entre otras áreas, como una alternativa profesional.
Otra de las beneficiarias es Daniela Morales Quintana, ingeniera electrónica de la Javeriana Cali. Ella apoyará las labores investigativas del proyecto Citobot, que busca el desarrollo de un diseño mecánico y un nanosensor para el tamizaje del virus del papiloma humano y cáncer de cuello uterino.
“Esta iniciativa de jóvenes investigadores impulsa a los jóvenes del país, tanto de colegios como de universidades, a participar de estos eventos y a desarrollar nuevas tecnologías, nuevas ideas, nuevos proyectos. Esto es valioso porque desde jóvenes se les motiva para su futuro profesional, tanto en campos de investigación o de desarrollo tecnológico, así como el fomento del estudio de maestrías y doctorados. Es un abrebocas de este mundo”, señala Daniela.
Los beneficiarios apoyarán 67 proyectos de investigación, en los que trabajan 42 grupos de las universidades aliadas, actualmente en desarrollo en los departamentos de Chocó, Valle del Cauca, Cauca y Nariño; son gestionados por los grupos alineados con las demandas territoriales identificadas por los CODECTI priorizadas por MINCIENCIAS en el Plan de Convocatorias 2021 – 2022.
Los proyectos de investigación a los que se articularán estos jóvenes son de diversa índole: bioeconomía, salud, nuevos materiales, energía, educación, gestión pública, conservación y restauración, saneamiento hídrico, apropiación social del conocimiento, construcción de paz, seguridad alimentaria y desarrollo económico.
“Este es un proyecto muy importante para la región Pacífico, porque responde a una serie de demandas territoriales. Nos unimos varias universidades de Cali para financiar la estancia de jóvenes investigadores en los grupos de las universidades. Este proyecto nos va a permitir algo fundamental para las universidades, los grupos y la región: poder formar y capacitar a nuestros futuros grandes investigadores del país”, manifestó el vicerrector de investigaciones de Univalle Héctor Cadavid Ramírez.
El proyecto tendrá una financiación de $6.146.881.345 pesos por recursos del Sistema General de Regalías; y tendrá una contrapartida de $258.042.000 pesos por parte de las universidades aliadas. En total se beneficiarán 155 jóvenes investigadores: 81 mujeres y 74 hombres.
El grupo de 155 jóvenes beneficiarios lo componen 52% mujeres y 48% hombres; por otra parte, el 52% se encuentran finalizando estudios y el 48% son recién egresados. De Univalle hacen parte 64 jóvenes, Icesi 34, Javeriana Cali 32, UAO 14 y de la Universidad Santiago de Cali 11.
Ellos son oriundos de la región Pacífico, principalmente de los municipios de Santiago de Cali, Pasto, Caloto, Santander de Quilichao, Buenaventura, El Dovio, Policarpa, Popayán, Florida, Palmira, Tuluá, Buga, San Bernardo, Puerto Tejada, Trujillo y Jamundí, entre otros.
“Los jóvenes debían cumplir unos perfiles etarios entre los 18 y 28 años, debían tener un promedio superior a 3.7, haber participado en semilleros de investigación, y además, tener el aval de un grupo de investigación. Hubo también algunos criterios diferenciales, de género y étnicos, que se tuvieron en cuenta para la convocatoria”, destacó Juan José Ruiz, gerente de este proyecto.
“Es muy importante que los jóvenes se apropien del conocimiento y entiendan que la universidad no es solamente para obtener un título y salir a trabajar al mercado laboral. Eso es una opción, pero es importante que vean la investigación como una alternativa, que conozcan los beneficios y cómo se puede generar desarrollo para el país en los territorios a nivel nacional, regional y local”, agregó.
Durante el proceso, los jóvenes contarán con el acompañamiento de tutores de las universidades aliadas, quienes harán seguimiento de actividades en aras de atender las demandas territoriales de los departamentos. De igual manera, se les capacitará en diversos temas en aras de fortalecer sus capacidades investigativas en materia de CTeI.
Este es el grupo de 64 jóvenes univallunos que hacen parte de este proyecto.
La Superintendencia de Industria y Comercio le otorgó a Univalle una nueva patente de invención en el área de la salud. Se trata de un método que, combinado con otros desarrollos en trasplantes adelantados por el Grupo de Investigación en Medicina Regenerativa, podría convertirse en una solución definitiva al problema de la diabetes.
La patente, que fue concedida por 20 años mediante la resolución 844 de la Superintendencia, se denomina “Sistema y método de separación de corpúsculos inmersos, mediante inyección de fluido asistido con análisis computarizado de imágenes” y fue desarrollada por los profesores Rubén Jesús Camargo Amado de la Facultad de Ingeniería y José Óscar Gutiérrez Montes de la Facultad de Salud y la investigadora Carol Vanessa Díaz Vidal de la Escuela de Ingeniería Química.
Los islotes pancreáticos son agrupaciones de células que se encargan de la actividad endocrina. En ellos se acumulan varias hormonas producidas por el páncreas que son fundamentales para el funcionamiento del organismo como la insulina, facilitadora de la entrada de la glucosa a las células; el glucagón, una hormona de emergencia que se libera a la sangre para obtener una cantidad extra de azúcar cuando las reservas de insulina están muy bajas, y la somatostatina, que es fundamental para el crecimiento de los individuos y el funcionamiento y reemplazo celular.
En la diabetes tipo 1 hay una ausencia total de la producción de insulina por un daño en los islotes beta.
“Se logró determinar que la solución definitiva para la diabetes y sus complicaciones sería restaurar la función del islote. Para ello se han diseñado varias técnicas de obtención del islote sin necesidad de guardar o conservar el resto del páncreas.
Hasta ahora todos los esfuerzos por separar los islotes se han centrado en la separación químico-mecánica, es decir, a partir de un páncreas humano donado para trasplante, se separan hasta cierto punto las uniones de los islotes con el resto del páncreas por medio de enzimas y después se terminan de separar en forma mecánica por concusión con bolas de acero.
Dicho método tiene una efectividad regular pues la pérdida de islotes por trauma es muy grande: de un páncreas humano escasamente se obtiene una quinta o sexta parte del número original de islotes, por lo tanto, cualquier método que permita obtener los islotes sin dañarlos aumenta la cantidad disponible para el trasplante y disminuye el trauma que estas células pudieran tener en el curso de la separación. Entre estos métodos están las formas de separación electromagnéticas u ópticas, que garantizarían una mejor viabilidad y funcionalidad”, indica el profesor José Oscar Gutiérrez Montes, parte del equipo de investigación que acompañó al profesor de la Facultad de Ingeniería Rubén Camargo Amado en el desarrollo de esta invención.
La resolución de la patente señala que la Superintendencia consideró, entre otros aspectos, el efecto técnico del método patentado por los investigadores de Univalle: “consiste en que permite identificar y separar de forma eficiente islotes pancreáticos al interior de muestras microfluidas, estableciendo un tamaño específico de los islotes y mejorando el proceso de segmentación de los mismos”- y agrega que- “Sumado a lo anterior, la materia reivindicada, es susceptible de aplicación industrial”.
En el método tradicional de obtención de islotes para trasplante se toma el páncreas y se separan tejidos por acción de enzimas y después se lleva a cabo una separación mecánica. Los islotes son separados por diferencias de densidad, pues se supone que tienen una densidad diferente de las otras células que están en el páncreas.
“En el método desarrollado en esta patente decidimos no separarlos por densidad, teniendo en cuenta que las diferencias en este aspecto son relativamente cortas y al final se pierden muchos islotes por dicha razón, además de que ese proceso involucra un gran esfuerzo para separar y romper tejidos”, indica el profesor Rubén Camargo Amado, titular de la patente.
Los investigadores encontraron que los islotes se podían cambiar de color para diferenciarlos del resto de las células. Usaron un compuesto al que solo reaccionan los islotes y los tiñeron de rojo, mientras que el resto de las células permanecen traslúcidas. En esta invención usaron un sensor óptico, construyeron un micro canal y por él hicieron pasar todas las células. A medida que transitan frente al sensor óptico, este detecta los islotes por su coloración, facilitando la separación a través de un dispositivo que los empuja a otra cámara.
“Este sistema es extremadamente efectivo, pues separa todos los islotes que pasan por allí como si fuera una línea de producción de una planta de embotellamiento. Con esto esperamos que el porcentaje de separación aumente y podamos llegar a que un solo donante sea suficiente para una persona que va a recibir el implante de islotes, pues el porcentaje actual de obtención de islotes de un páncreas es muy pequeño, lo que en términos prácticos significa que una persona que está enferma y necesita el trasplante de islotes requiere de tres donantes que sean perfectamente compatibles con ella”, señala el profesor Camargo.
Para el profesor Oscar Gutiérrez, este método de aislamiento de islotes implementado en conjunto con los avances en trasplantes que lleva a cabo la Universidad, en los que no se requiere el uso de inmunosupresión, representaría una solución de salud pública costo efectiva, que abarcaría a un segmento mucho más grande de la población que el que actualmente se beneficia de estos tratamientos.
Según datos del Registro Mundial de Trasplantes, en el año 2019 se hicieron en todo el mundo alrededor de 150 mil trasplantes, mientras que en Colombia se realizaron apenas 600. “Para ponerlo en perspectiva, la relación del tipo de trasplante en el mundo podría ser esta: 100 mil trasplantes son de riñón, en pacientes con falla renal terminal, de los cuales un tercio sufren de diabetes. Alrededor de 38 mil son de hígado, 7 mil de corazón, 4 mil de pulmón y apenas unos 400 de páncreas completo y 200 de intestino. Lo anterior muestra como la diabetes, una de las enfermedades de mayor prevalencia, es de las que menos tiene trasplantes”.
Según la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente 422 millones de personas en todo el mundo tienen diabetes. Cada año, 1.5 millones de muertes a nivel global se atribuyen a esta enfermedad. Tanto el número de casos como la prevalencia de diabetes aumentaron considerablemente en las últimas décadas.
Por: Yizeth Bonilla Vélez
Este martes 31 de enero, a partir de las 9:00 a.m., en el Auditorio Alfonso Borrero Cabal de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali, se presentará un proyecto liderado por cinco universidades de la región donde se busca fomentar la investigación en los jóvenes universitarios.
Este proyecto, ejecutado por la Universidad del Valle, busca que un grupo de 155 jóvenes investigadores de la Universidad Santiago de Cali, la Universidad Autónoma de Occidente, la Pontificia Universidad Javeriana Cali, la Universidad ICESI y Univalle se vinculen a proyectos de investigación que atenderán las demandas de los departamentos de Chocó, Valle del Cauca, Cauca y Nariño.
La iniciativa, denominada “Incorporación de jóvenes investigadores e innovadores en las regiones para atención de demandas definidas por los CODECTI de los departamentos de Chocó, Valle del Cauca, Cauca y Nariño”, hizo parte de la Convocatoria Nº 21 de Minciencias.
Estos 155 jóvenes investigadores impulsarán la cultura investigativa en los departamentos de Chocó, Valle del Cauca, Cauca y Nariño, a través de su vinculación y el desarrollo de actividades en proyectos de investigación priorizados por MINCIENCIAS en el Plan de Convocatorias 2021 – 2022.
Durante el proceso, los jóvenes contarán con el acompañamiento de tutores de las universidades aliadas, quienes harán seguimiento de actividades en aras de atender las demandas territoriales de los departamentos. De igual manera, se les capacitará en diversos temas en aras de fortalecer sus capacidades investigativas en materia de CTeI.
El espíritu inquieto de Sammy Guaical lo ha llevado a explorar terrenos que van más allá del diseño gráfico, y si bien la ilustración, el diseño editorial, las publicaciones impresas, el collage digital y el retoque fotográfico hacen parte de sus grandes pasiones, en su trabajo de grado para optar al título de diseñador gráfico, ha sabido sumar otros elementos como la gestión cultural, el rescate del patrimonio inmaterial y las raíces de su árbol genealógico como detonante creativo.
Los artesanos de carnavales de la región nariñense, encarnados en la figura de Javier Guaical —padre de Sammy—, aparecen como principal motivo para el desarrollo de este trabajo de grado, donde a través de un ejercicio de investigación y documentación, se ofrece un panorama detallado de la tradición de los artesanos de carrozas de carnaval, portadores de saberes cuya práctica trasciende lo material para convertirse en memoria viva y colectiva del pueblo nariñense.
A partir de su investigación, pero sobre todo de su experiencia también como artesano, Sammy ha realizado una muestra museográfica que contiene una colección fotográfica ubicada en el segundo piso de la Biblioteca Mario Carvajal, integrada por el álbum familiar de la familia Guaical, en la que se exhibe un registro de las carrozas elaboradas por Javier, así como fotos de los desfiles llevados a cabo a lo largo de los años en el municipio de La Cruz (Nariño). Sumado a esto, hay espacio para el formato audiovisual, integrando testimonios de miembros de la comunidad de La Cruz, quienes desde sus perspectivas propias perfilan al artesano y su obra. El colofón de este trabajo es la presentación de diseños, estructuras y figuras propias de las carrozas, con las que los visitantes de la biblioteca se pueden encontrar: criaturas prehistóricas, máscaras de carnaval y parte del proceso creativo que se gesta en los talleres nariñenses en torno a sus carnavales.
El viaje emprendido por Sammy Guaical cuando partió desde La Cruz hasta Cali para adelantar sus estudios de Diseño Gráfico encuentra su correlato en el recorrido que en días pasados realizaron las piezas de la exposición desde Nariño hasta la Universidad del Valle, padeciendo el bloqueo de la vía Panamericana provocado por el derrumbe del pasado 9 de enero en Rosas (Cauca), y sorteando las dificultades de transitar durante horas por los accidentados caminos del macizo colombiano. La exposición se complementa con piezas que hacen parte de la carroza de la Universidad del Valle que participó en el desfile de la edición 65 de la Feria de Cali, y que representan la fauna presente en el campus universitario, y en cuya elaboración también participó Sammy Guaical.
La exposición está abierta al público en el segundo piso de la Biblioteca Mario Carvajal hasta el 28 de febrero de 2023.