La Rectoría expresa un saludo de Año Nuevo a los profesores, estudiantes, empleados y trabajadores y hace votos para que concluyamos satisfactoriamente el segundo semestre de 2018 y logremos las metas académicas e investigativas del Plan Estratégico de Desarrollo para el año que inicia.
El año 2018 representó muchos éxitos para la Universidad. El contexto nacional, estuvo signado por las negociaciones del Gobierno del presidente Duque con los estudiantes, profesores y rectores, las cuales permitieron un acuerdo histórico para mejorar las finanzas de la educación superior en Colombia. Gracias a dicho acuerdo, durante el próximo cuatrienio, las instituciones públicas de educación superior contarán con recursos adicionales para funcionamiento e inversión por $4,5 billones, dineros que comenzarán a despejar la difícil situación financiera de la educación superior estatal.
Nuestra Universidad obtuvo numerosos logros, se superaron las dificultades estructurales que se tenían para la inversión en infraestructura, se concluyó la vigencia con una inversión récord de más de $60.000 millones que se han materializado en la terminación de los Edificios del Multitaller, Microbiología, Sede de Zarzal (con una inversión de $15.000 millones en un área de 4.000 mt2) y Cibiofi. Se adecuaron los auditorios 1, 2 y 3, aulas y espacios sanitarios de Ciudad Universitaria de Meléndez y se pusieron en funcionamiento nuevas aulas a punto para todas las sedes de regionalización. Mención especial merece el avance constructivo del Edificio de Ciencias de la Computación, del Centro Deportivo Universitario de San Fernando, del edificio de Laboratorios de la Sede Yumbo y el inicio de la construcción de las torres 6 y 7 de la Facultad de Artes Integradas. Todas estas obras renovaron y fortalecieron la infraestructura para la educación y la investigación de la Universidad.
En el plano académico, la Universidad se consolidó como la tercera más importante en oferta académica de alta calidad de Colombia con sus 136 programas de posgrado y 140 de pregrado, siendo la única Universidad colombiana con 100% de los programas de pregrado y 80% de posgrado de su sede principal, acreditados o en procesos acreditación; fuimos además la Universidad con el mayor número de programas acreditados de alta calidad en 2018.
En lo que a investigación se refiere, volvimos a ocupar el tercer lugar en Colombia, con el primer lugar de la Universidad Nacional y el segundo de la Universidad de Antioquia, y por delante de la Universidad de los Andes, logro que nos llena orgullo y que ha sido posible gracias al esfuerzo y dedicación de los cientos de investigadores de la Universidad. El 2018 fue también el año del fortalecimiento de la planta profesoral con la vinculación de 34 nuevos profesores a regionalización.
Esta senda exitosa es ante todo el resultado del esfuerzo continuo, la dedicación y el compromiso con el Alma Máter de los todos profesores, empleados y trabajadores a quienes agradezco inmensamente en nombre de los miles de familias beneficiarias de los programas académicos y de la comunidad en general.
El 4 de enero se pagó la nómina del personal nombrado y de las mesadas pensionales que correspondían al mes de diciembre. Esto se explica porque la Universidad, como el resto de universidades públicas, viene arrastrando un déficit presupuestal que alcanzó la suma de $24.000 millones y que se incrementó porque la expectativa en el mes de diciembre por el ingreso de matrículas de $12.000 millones no se cumplió. No obstante, en la medida en que los recursos prometidos en el acuerdo con el Gobierno se hagan realidad, esta situación no se volverá a presentar.
Durante el 2019, la Universidad debe continuar por esta senda de logros académicos e investigativos y debe seguir consolidándose como universidad líder en el país y Latinoamérica, propósitos con los que esta Rectoría está comprometida.
FELIZ AÑO 2019 A TODA LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA DE UNIVALLE.
EDGAR VARELA BARRIOS
Rector,
Cali, 8 de enero de 2019
Ante el rector de la Universidad del Valle, Edgar Varela Barrios, tomó posesión del cargo como decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas, por un período de 3 años, hoy martes 8 de enero, el profesor Pedro Quintín Quilez, en reemplazo Boris Salazar, quien continua como docente.
Quintín Quilez, oriundo de España, tiene experiencia administrativa pues fue jefe del Departamento de Ciencias Sociales y director del Programa de Maestría en Sociología y del pregrado en Sociología.
El nuevo decano es licenciado en antropología cultural de la Universidad de Barcelona y Doctor (Ph.D.) en Geografía e Historia, con especialidad en antropología social de la misma universidad.
Durante el acto de posesión del directivo, el rector mencionó la importancia de contar con un líder académico en el cargo de decano, lo cual es fundamental para el progreso de la docencia y la investigación; así mismo señaló que las universidades son gobernadas por académicos y es imperativo que éstos conozcan sobre temas de administración.
El rector Varela Barrios señaló que 2019 es un año de oportunidades que la universidad debe aprovechar para fortalecerse, abriendo más programas de pregrado, ampliando su cobertura y propiciando la sinergia entre profesores.
Por otro lado, le manifestó al nuevo decano que tiene todo el apoyo de la Rectoría como estructura, al igual que la colaboración que tienen todas las unidades académicas para avanzar en sus proyectos y planes.
En una fugaz entrevista para la Agencia de Noticias Univalle, el recién designado decano manifestó que sus objetivos giran en torno a la consolidación de los procesos académicos de la Facultad, la ampliación y fortalecimiento de los programas de posgrado y sacar adelante el Plan de Desarrollo de la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas.
Ricardo Torres egresó del Programa de Química de la Universidad del Valle en 1998 y de inmediato inició su maestría en la misma institución, para investigar sobre Degradación Electroquímica de contaminantes orgánicos en aguas residuales. Luego estudió su doctorado en suiza, en la Université de Savoie y una estancia postdoctoral en la universidad de Toronto, Canadá.
Es el investigador más citado en América Latina en tratamiento de aguas usando ultrasonido, tema al que le ha dedicado su vida académica. Nacido en Tumaco, Nariño.
¿Cómo funciona el tratamiento de aguas con el ultrasonido?
Usando un piezoeléctrico se generan en el agua ondas de sonido con frecuencias superiores a las audibles por el oído humano, que son comúnmente conocidas como ultrasonido. Estas producen efectos físicos y químicos capaces de destruir contaminantes orgánicos y eliminar bacterias y virus tanto en aguas residuales como en aquellas destinadas al consumo humano.
¿Cómo fue ese proceso en el que desde Tumaco, uno de los municipios más golpeados por la violencia, llegó a estudiar posgrados en Francia, Canadá y Suiza?
Muchos jóvenes tumaqueños con diversos talentos y grandes sueños “se pierden” por falta de oportunidades. En mi caso, un aspecto fundamental fue la orientación de mis padres. Desde muy pequeño, en los recorridos por las calles de Tumaco, me llevaban a una librería y me compraban historietas o me llevaban a la biblioteca para promover mi lectura. En mi adolescencia comencé a interesarme más por los temas de ciencia. Fue en el colegio, Liceo Nacional Max Seidel de Tumaco, que me apasionó la química. Dentro de mi ingenuidad, soñaba con ganar un premio Nobel. El perseguir ese sueño me llevó a obtener el mejor promedio de mi grupo en mis estudios de Química en la Universidad del Valle y lograr becas para estudiar e investigar en la Escuela Politécnica Federal de Lausana (Suiza), en la Universidad de Savoie (Francia) y en la Universidad de Toronto (Canadá).
¿Por qué teniendo la posibilidad de radicarse en alguno de esos países decidió regresar a Colombia?
El estar fuera de Colombia y consolidar mi formación académica me hizo entender mejor las necesidades del país; no solo en torno al tema ambiental, sino también en cuanto a la formación del talento humano. Entonces me surgió un nuevo sueño: el de regresar al país y crear un grupo de investigación de referencia a escala mundial. La Universidad de Antioquia, institución en donde trabajo, se convirtió en un enorme catalizador, ya que nuestro grupo alcanzó la máxima categoría ante Colciencias en solo cinco años. Estudiantes de posgrado e investigadores de países como España, Suiza, Chile o Perú han venido ya a nuestro grupo en Medellín a realizar investigación.
¿Cómo ve el panorama para que los egresados de carreras de pregrado en Colombia salgan a otros países a hacer sus estudios de maestría y doctorado?
Si bien hoy en día hay en Colombia muy buenos programas de posgrado, incluso mejores que algunos del exterior, la experiencia es súper enriquecedora, tanto en lo académico como en lo cultural. El problema es que muchos, en realidad los mejor formados, no desean regresar. Allí es clave, entre otros, el papel que pueda ejercer el nuevo Ministerio de Ciencia y Tecnología.
¿Cómo perciben en otros países el sector académico y de investigación en Colombia?
Los estudiantes colombianos son muy valorados en el exterior por su capacidad de trabajo e ingenio. Sin embargo, debido a la pobre inversión que hace el país en ciencia y tecnología, los productos de investigación traducidos en nuevos desarrollos, publicaciones científicas en revistas de alto impacto o patentes comercializadas es bastante bajo, y eso se percibe en el exterior.
¿Cómo lograr mayor cobertura en educación superior para las zonas marginadas del país?
Se requiere una mayor presencia del Estado en dichas zonas. En los últimos años se han generado nuevas estrategias interesantes; por ejemplo, en Tumaco existe hoy una sede de la Universidad Nacional, en donde los estudiantes pueden realizar sus primeros semestres y luego continuar en sedes como Bogotá, Medellín o Palmira. Han surgido también programas como el de “Ser Pilo Paga” o “Generación E”, los cuales pretenden brindar acceso a la educación superior a jóvenes de bajos recursos. Sin embargo, la gran mayoría de los jóvenes de zonas marginadas no alcanzan a obtener el puntaje mínimo para lograr una beca en esos programas. Las cifras son alarmantes; por ejemplo, de más de mil bachilleres que se gradúan cada año en Tumaco, alrededor de diez acceden a dichas becas. Se debería mejorar sustancialmente la educación primaria y secundaria, tanto en su infraestructura como en formación y calidad de profesores, de manera en que dichos jóvenes puedan competir en igualdad de oportunidades con los bachilleres del interior del país. Otro dato, la biblioteca pública de Tumaco, sitio en el cual disfrutaba mucho mi tiempo libre durante mi niñez, ya no existe.
Tomado de El Espectador
Enero 2019
Para garantizar condiciones sanitarias que permitan el normal desarrollo de las actividades académicas, investigativas y de servicios a la comunidad, la Sección de Servicios Varios adelanta anualmente el control de vectores rastreros y voladores con el cual se da respuesta a las exigencias que en esta materia sanitaria aplica la Secretaría de Salud Municipal de Cali. Esta actividad hace parte del Programa para el manejo integrado de plagas (MIP) de la Universidad del Valle y contempla la fumigación de todas las edificaciones de Meléndez y de San Fernando, además de un control en las zonas verdes.
“A lo largo de todo el tiempo que hemos venido realizando manejo integrado de plagas, no se han visto afectados por envenenamiento animales domésticos como perros o gatos, ni fauna silvestre como ardillas, zarigüeyas o avifauna o la contaminación de los humedales”, señaló Sergio Andrés Cardona Plazas, jefe de la Sección de Servicios Varios de Univalle.
Explicó que adicional a la fumigación por aspersión, se realiza un control en los sumideros con el personal de Servicios Varios para atacar al aedes aegypti en su fase de pupa o larva. Recordemos que este vector puede transmitir el virus del Dengue, Chikunguña y Zika.
Dijo que a lo largo de los últimos años la Secretaría de Salud de Cali viene realizando visitas de monitoreo y control y ha reconocido los buenos resultados del Programa para el manejo integrado de plagas que tiene diseñado la Universidad.
“Se debe preservar el bienestar de la comunidad universitaria y de los usuarios de los campus, lo que incluye los controles de plagas, es una cuestión irrenunciable para la salud pública, lo anterior sin afectar la fauna silvestre, gatos y perros, los dos humedales, ente otras riquezas naturales que tenemos en nuestro Campus”, manifestó Cardona Plazas.
En relación con el control de roedores, el funcionario explicó que se utilizan trampas para el control de esta población que aparecen en los diferentes edificios de Meléndez y San Fernando, las trampas son ubicadas en los sectores donde previamente se ha detectado actividad de estos roedores. Estos métodos de control no generan riesgo para las personas, ni para los perros o gatos y son realizadas por personal con amplia experiencia y con todos los protocolos de seguridad que implica esta actividad. En las partes externas no se ponen trampas para evitar afectar la fauna silvestre, tal como ardillas o zarigüeyas. Recientemente, con la temporada de lluvias, la población de roedores aumentó en forma sustancial en las edificaciones de Meléndez, por lo cual se procedió a realizar un estricto control en varios edificios. Las infestaciones no tratadas de roedores pueden generar:
- Salmonella y Leptospirosis
- Producir daños en productos almacenados y edificios
- Contaminar alimentos
“Buscamos focalizar bien nuestras intervenciones hacia la población de vectores sin afectar en lo posible la población de insectos benéficos, en ese sentido, colectivos de trabajo ambiental conformados por miembros de la comunidad universitaria tales como Sembrando Ando – nos han hecho solicitudes y recomendaciones sobre protección de determinadas especies como por ejemplo Tetragonisca angustula, Nannotrigona mellaria, N. testaceicornis y Scaptotrigona sp y se trabajan en estrategias para preservar las aproximadamente 20 colmenas que se agrupan en un meliponario ubicado en el Campus de Meléndez en un esfuerzo por recuperar poblaciones amenazadas”, reveló el Jefe de Servicios Varios.
“Desde la Vicerrectoría Administrativa se ha puesto en marcha la política ambiental con lo cual la Universidad del Valle asume su responsabilidad social con la protección del medio ambiente y contribuye a alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible entre los que se destaca el numero 3 salud y bienestar y el 15 relacionado con la protección de la vida de los ecosistemas terrestres”, comentó Sergio Cardona.
La Universidad del Valle, a través de la Vicerrectoría Administrativa, está ejecutando su política ambiental (Resolución 009 de 2014 del Consejo Superior) como guía para el desarrollo de sus acciones, en el marco del cumplimiento ético de su tarea misional, su responsabilidad social y el respeto y acatamiento de la normatividad general vigente. Dicha política involucra la dimensión ambiental de manera transversal e integral en todas las actividades de formación, investigación, extensión, gestión y administración de la Universidad.
En el marco del programa, “Sistema de gestión ambiental”, que hace parte del Plan Estratégico de Desarrollo 2015-2005, la Universidad del Valle desarrolla los proyectos: Diseño del sistema de gestión ambiental, Sistema de gestión integral de residuos sólidos, Diseño del programa de silvicultura, y mediante el convenio Universidad del Valle-DAGMA, el AGA (Área de gestión ambiental del EIDENAR) formuló el plan de manejo ambiental de los humedales de la Universidad del Valle.
El Campus de Meléndez es considerado un lugar de interés ambiental. Por su riqueza de flora y fauna fue incluido como área estratégica para la conservación de la biodiversidad en el Plan de Ordenamiento Territorial (Acuerdo 0373 de 2014 por medio del cual se adopta la revisión ordinaria de contenido de largo plazo del plan de ordenamiento territorial del municipio de Santiago de Cali).
Conforme la Ley 1774 del 6 de enero de 2016 "Por medio de la cual se modifican el código civil, la ley 84 de 1989, el código penal, el código de procedimiento penal y se dictan otras disposiciones", se reconoce que los gatos y perros son seres que sienten, no son cosas, y deben recibir especial protección contra el sufrimiento y el dolor, en particular, el causado directa o indirectamente por los humanos. A partir de esta normatividad, desde el 2017, la Sección de Servicios Varios, con el apoyo del Centro de Zoonosis de la Secretaría de Salud Pública Municipal, estudiantes, empleados y trabajadores han realizado intervenciones en el Campus de Meléndez para la identificación, vacunación y valoración del estado de salud de los gatos y para la creación de futuros programas de adopción. Estas acciones son necesarias dado que muchos perros y gatos deambulan por el campus, sin asistencia veterinaria, reproduciéndose sin control y pudiendo morder o arañar a miembros de la comunidad universitaria, lo que podría generar problemas de zoonosis.
El control de vectores rastreros y voladores hace parte del programa de manejo integrado de plagas (MIP) de la Universidad del Valle, que tiene un cronograma de actividades que debe ejecutarse con el fin de controlar la población de animales transmisores de múltiples enfermedades. Estas actividades tienen como propósito fundamental proteger la salud de la comunidad universitaria que permanece en el Campus por largos periodos de tiempo. Por ejemplo, el zancudo Aedes aegypti es uno de los vectores de vigilancia epidemiológica por parte de la Secretaría de salud Pública Municipal, la Universidad debe controlar su población, además la de cucarachas, ge-gen, moscas y otros insectos que causa molestias constantes y atentan contra la salud de la comunidad Universitaria.
La Universidad del Valle debe garantizar las condiciones sanitarias (entre las que se incluye el control de plagas) para el normal desarrollo de sus actividades académicas y administrativas. Todo lo anterior amparado en la Ley 9 del 1979 “por la cual se dictan medidas sanitarias”, Decreto 780 de 2016 “Por medio del cual se expide el Decreto Único Reglamentario del Sector Salud y Protección Social”, Capitulo II. Vigilancia, prevención y control.
Todas las actividades de saneamiento ambiental que se desarrollan en los campus y sedes se realizan con el propósito de reducir los riesgos para la salud de la comunidad universitaria, sin afectar el medio ambiente. Por lo anterior, se informa a la comunidad que la actividad de fumigación programada para los días 2 y 3 de enero de 2019, será desarrollada técnicamente, como se ha hecho en anteriores ocasiones, y ella no afectará la población de gatos, perros, aves y otras especies animales que hacen parte de la fauna del Campus de Meléndez. Es política de la Universidad del Valle la defensa y preservación irrestricta de la vida de los animales, esto hace parte de su ethos universitario.
Vicerrectoría Administrativa
Sección de Servicios Varios
Cali, diciembre 26 de 2018
La Secretaría de Paz y Cultura Ciudadana de Cali premió a un grupo de estudiantes y un egresado de la Universidad del Valle que conforman la Red Cali de Rodeemos el Diálogo, una organización transnacional que apoya la solución negociada de conflictos y aporta a la paz a través del fortalecimiento de una cultura de diálogo.
Rodeemos el diálogo Cali ganó el segundo lugar dentro de esta convocatoria.
El equipo de estudiantes lo integran los estudiantes de Estudios Políticos y Resolución de Conflictos Kelly Johana Casanova Ramírez, Angélica María Sánchez Montenegro, Juan Felipe Delgado Cerón, Guillermo Alberto González Zapata, Juan David Delgado Calderón, Johan David Castaño Caicedo y Freddy Hernando Alpalá Cuesta y el egresado de la Licenciatura en Educación Básica con énfasis en Ciencias Sociales Andrés Felipe Ramírez Arcila.
A través del proyecto Iniciativas Sociales de Construcción de Paz - Paz Lab, la Secretaría de Paz premió a las iniciativas comunitarias que construyeran paz. Se seleccionaron 25 iniciativas comunitarias que recibieron capacitaciones de fortalecimiento de iniciativas de paz.
Como resultado de todo el proceso, se seleccionaron 8 iniciativas que serán beneficiadas con un incentivo que les permitirá fortalecer su ejercicio de construcción de paz en el territorio.
Este equipo de trabajo inició sus labores en febrero de 2017, por el interés de poner en práctica los conocimientos teóricos adquiridos en el transcurso de la carrera, con el objetivo de hacerle frente a la profunda división que produjo en la sociedad colombiana el resultado del plebiscito realizado en octubre de 2016. Conocieron del proceso de Rodeemos el Diálogo - Bogotá y se propusieron traer la iniciativa a la ciudad.
El equipo Rodeemos el Diálogo Cali ha trabajado en colegios de carácter público, privado y de educación acelerada, realizando actividades en pro de la construcción de diálogo y de una cultura de la reconciliación.
Es de señalar que los estudiantes involucrados en esta iniciativa realizaron sus prácticas en instituciones educativas, elaborando los contenidos de la cátedra para la paz, como es el caso de Juan David Delgado Calderón, Guillermo González Zapata, Juan Felipe Delgado Cerón y del Licenciado Andrés Felipe Ramírez Arcila.
De la misma manera, Kelly Johana Casanova realizó sus prácticas en el departamento del Cesar, en la iniciativa Manos a la Paz del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. A su vez, Angélica María Sánchez Montenegro, Johan David Castaño Caicedo y Freddy Alpalá Cuesta desarrollaron sus prácticas en el Programa Institucional de Paz de Univalle con el acompañamiento del profesor Julio César Alvear Castañeda.
Rodeemos el Diálogo Cali participó en esta edición del programa Paz Lab gracias a la información facilitada por el profesor Carlos Wladimir Gómez Cárdenas, director del programa de Estudios Políticos y Resolución de Conflictos. “En este proceso formativo él ha cumplido un rol importante, ya que además de recalcar la importancia de la formación teórica, nos incentiva a participar de otros eventos e instancias que complementan nuestra formación como profesionales del estudio de la política y construcción de paz, y esta convocatoria iba en esa dirección”, señala Freddy Hernando Alpalá Cuesta, coordinador del equipo.
El equipo de Rodeemos el Diálogo lleva a cabo sus labores en los colegios, enfatizando sobre la importancia de la reconciliación en este momento de polarización política que atraviesa el país. Mediante estrategias pedagógicas incentiva el uso de herramientas cotidianas que permitan la resolución dialogada de los conflictos.
Dicha organización ha venido adelantando este trabajo en planteles educativos de manera voluntaria, con la misión de aportar a la construcción de paz en la formación de una ciudadanía consciente de la importancia de la reconciliación.
Además, relata Johan David Castaño Caicedo, “el proceso ha evolucionado más rápido de lo esperado y los resultados obtenidos al día de hoy han sido satisfactorios. En el año 2019 esperamos seguir creciendo como proceso y la idea es invitar a todo aquel que reflexione sobre el tema de construcción de paz”.
La Maestría en Salud Pública de la Facultad de Salud de la Universidad del Valle celebra cincuenta años de su apertura como programa académico.
El 21 de diciembre de 1968 el Consejo Directivo de la Universidad del Valle autorizó el establecimiento de este plan de estudios, con la firma del entonces Rector Alfonso Ocampo Londoño.
Este posgrado tiene como objetivo la formación de que puedan desempeñarse en el campo de la investigación, la docencia y el accionar de la salud pública, en organizaciones públicas y privadas, a través del uso de metodologías adecuadas para la profundización de conocimientos y su articulación a los procesos de transformación de situaciones críticas que incidan en la formulación y puesta en marcha de políticas públicas saludables.
"La Maestría en Salud Pública de la Universidad del Valle, que hoy celebra sus 50 años, es uno de los programas pioneros en el país. El programa ha venido aportando a la región y a Colombia, en general, no sólo en la consolidación de un campo interdisciplinar de conocimiento en salud pública sino que, además, ha formado más de 400 maestros en salud pública quienes se desempeñan en el sector de la salud y la educación, principalmente", señaló la profesora Janeth Mosquera, directora de este posgrado.
"También podemos decir que a través de esta maestría, la Universidad del Valle como institución pública ha venido contribuyendo a la creación de otros programas de salud pública o afines en el país, pues sus egresados hoy día lideran programas de salud pública, tanto en entes privados como públicos. Nuestros mayores retos son mantener la calidad académica del programa y fortalecer el trabajo socio-político para garantizar el derecho a vivir en una sociedad justa, solidaria y alegre en Colombia" agregó la docente e investigadora.
Los egresados de la Maestría en Salud Pública de la Universidad del Valle están en capacidad de monitorear, evaluar y analizar la situación de la salud; formular, ejecutar y evaluar políticas públicas en salud e intervenciones en salud pública; realizar vigilancia y control en salud pública.
Así mismo, pueden investigar con un enfoque integral los diversos factores de orden social, económico, cultural, político y ambiental que inciden en la calidad de vida de las poblaciones; difundir el conocimiento por medio de publicaciones de artículos científicos en revistas nacionales e internacionales, conferencias y programas de comunicación social masiva o individuales; y asumir funciones de docencia en el campo de la salud pública.
La Escuela de Salud Pública felicita y agradece a todas las personas, entre profesores, investigadores, estudiantes, egresados y personal administrativo, que quienes con su presencia, dedicación y esmero han hecho posible estos últimos cincuenta años de docencia, investigación, extensión y construcción de comunidad académica en la Maestría en Salud Pública de la Universidad del Valle.
La foto: Edificio Santiago Rengifo Salcedo de la Escuela de Salud Pública en el año de 1956 (en ese tiempo; Edificio de Medicina Preventiva). Vista desde el edificio 116 de Ciencias Básicas.
Gestores de Convivencia Ciudadana de la Secretaría de Seguridad y Justicia de la Alcaldía de Santiago de Cali, en alianza con la Universidad del Valle, le apuestan a disminuir las acciones delictivas y violentas en Cali durante el mes de diciembre, y se vinculan a la actividad novenas seguras que tiene como objetivo disminuir los casos de homicidios en puntos críticos de la ciudad.
El proyecto ‘Gestores de Convivencia Ciudadana’ consiste en brindar formación a los gestores para realizar una caracterización de sitios inseguros o con problemáticas de convivencia asociadas a conflictos juveniles violentos, con el propósito de crear iniciativas concertadas con sus comunidades para la intervención situacional y social que permita reducir los factores de riesgo identificados en cada territorio.
Este proyecto se enmarca en la estrategia de prevención situacional de la Secretaría de Seguridad y Justicia y busca disminuir las cifras de riñas, desincentivar los hurtos y consolidar la tendencia a la baja de homicidios de pandillas que se tiene en el 2018.
El grupo de gestores y gestoras de convivencia está conformado por un total de 929 personas, 600 de ellas jóvenes que están en proceso de rehabilitación o en riesgo de emergencia, y 329 adultos que viven en contextos de conflicto violento, quienes trabajan en la promoción de prácticas de consumo responsable, convivencia pacífica y resolución pacífica de conflictos, aprovechando escenarios decembrinos como la construcción de pesebres, las novenas navideñas y la feria de Cali.
La celebración de novenas navideñas por la convivencia comunitaria y la paz, hace parte de las actividades que plantea este proyecto, que será implementado en 23 barrios ubicados en las comunas 6, 11, 12,13, 14, 15, 18, 20 y 21 de Cali, en donde se presenta un incremento de homicidios durante el mes de diciembre y los días de novenas.
Con los mensajes “Toda vida cuenta”, “Una navidad sin violencia” y “Mi meta es cuidar la vida, hagámoslo juntos” los gestores y gestoras invitan a la ciudadanía a participar de una propuesta alternativa de novenas,en donde la convivencia y la paz son protagonistas.
El Consejo Superior, en su sesión ordinaria del 14 de diciembre, fue informado de las graves amenazas contra la Representante Estudiantil Suplente, Sara Bolaños, realizadas por un grupo que se autodenomina Águilas Negras. Otros estudiantes como Andrés Chaux, Representante Principal, Jorge Ovalle miembro del Comité Académico Político de la Universidad del Valle, Andrés Ipiales delegado de la sede Palmira ante la UNEES, Allison Morales del Comité de Derechos Humanos de la Universidad del Valle y miembros de la Junta Directiva del sindicato Sintraunicol, han sido objeto de amenazas similares.
La Rectoría de la Universidad del Valle, una vez tuvo conocimiento de esta situación, adelantó las acciones pertinentes para proteger la integridad física de la estudiante Sara Bolaños.
Las amenazas a los estudiantes se producen en el contexto de un movimiento estudiantil pacifista y civilista que logró, tras dos meses de negociación con el Ministerio de Educación y la Presidencia, la consecución de mayores recursos para el financiamiento de las universidades públicas del país, movimiento que además ha contado con el respaldo mayoritario de la sociedad colombiana.
Para el Consejo Superior estas amenazas son una manifestación de intolerancia, la cual, como ha sido su tradición, rechaza enérgicamente. Acompaña a los líderes estudiantiles y sindicales y solicita a las autoridades competentes protegerlos y llevar a cabo las investigaciones pertinentes para que se identifique a los responsables de estas acciones que enturbian el sano clima de convivencia que debe existir en una sociedad que, por fin, está construyendo caminos de paz y reconciliación.
Las amenazas de muerte son la expresión de un profundo radicalismo de la acción política que convierte en enemigos a sus contradictores y son utilizadas como instrumento de presión contra personas que, como en este caso, están en su derecho de defender los intereses colectivos de los estamentos que representan y los ideales de la educación superior pública, en general.
En un sistema democrático conviven diferentes posturas políticas e ideológicas, que tienen pleno derecho a expresarse mediante el diálogo, la argumentación razonada y la protesta pacífica, sin el temor a ser amenazadas por fuerzas oscuras que han llenado de terror los campos y ciudades colombianas mediante el asesinato sistemático de lideresas y líderes sociales.
Colombia no puede seguir repitiendo la historia de eliminar físicamente a los contradictores políticos; esa página debe pasarse, para construir una sociedad más democrática, igualitaria y tolerante.
Santiago de Cali, 20 de diciembre de 2018.
La Universidad del Valle recibió el premio ‘Halcón de Oro’ en la categoría de investigación, otorgado por la CVC en la convocatoria 2018. Este reconocimiento busca incentivar la participación de los distintos actores sociales en la labor de protección y preservación del medio ambiente y los recursos naturales en el Departamento del Valle del Cauca.
El trabajo galardonado se titula ‘Los humedales de la cuenta alta del río Cauca: la Laguna de Sonso, laboratorio ambiental de investigación para la conservación y manejo sustentable del recurso hídrico del departamento’, y tuvo como propósito evaluar los principales tensores de contaminación que originan las problemáticas ambientales de los humedales del alto Cauca y sus efectos en la biota acuática, teniendo como ecosistema modelo la Laguna de Sonso, que permitiera desarrollar estrategias sostenibles para la recuperación de estos ecosistemas en la cuenca alta del Río Cauca.
El proyecto articuló la participación de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas, la Facultad Humanidades y la Facultad de Ingeniería y cinco grupos de investigación para abordar la problemática y las soluciones sustentables planteadas desde una óptica interdisciplinaria para rescatar los valores ambientales de los humedales en el Departamento, como lo destacó el jurado calificador.
El Departamento de Biología, con los grupos Biología de Plantas y Microorganismos (BPM) y Ecología de Estuarios y Manglares se responsabilizó de la evaluación y caracterización de los impactos ambientales sobre la base ecosistémica y la calidad del agua de la laguna, y la propuesta de acciones para el monitoreo, con la capacitación y participación de los actores.
La investigación tuvo como objetivos específicos:
Identificar las fuentes de contaminación por metales pesados y sus efectos en la estructura celular de la biota acuática en la Laguna de Sonso que permita su uso como Biomarcadores para la evaluación de la problemática ambiental en los humedales.
Evaluar las fuentes de generación de gases de efecto invernadero en los humedales que permita identificar medidas de mitigación al cambio climático en estos ecosistemas.
Determinar el efecto de las transformaciones socioeconómicas sobre la diversidad biológica, la composición y configuración del paisaje natural en los humedales de la cuenca alta del Río Cauca, que permita generar una estrategia educativa alrededor de la conservación y manejo sostenible con los actores usuarios de los servicios ambientales del ecosistema.
La Facultad de Humanidades a través del Centro de Estudios en Historia Ambiental (CEHA) y el Grupo Territorios abordaron el tema de los procesos de transformación de los humedales desde una perspectiva histórica y geográfica sobre el uso del suelo en el territorio y las percepciones de los agentes sociales frente al agua y los ecosistemas, en el contexto particular de la laguna de Sonso. El grupo Estudio y Control de la Contaminación Ambiental, de la Facultad de Ingeniería fue el responsable de evaluar la dinámica de la producción de gases de efecto invernadero (GEI) y su relación con los niveles de eutrofización del sistema.