“Estoy muy agradecido por el reconocimiento que ASCOLFA me entregó como profesor investigador 2020 que destaca la trayectoria y todo el trabajo que he adelantado durante más de veinte años para generar conocimiento alrededor del campo de las políticas públicas de la calidad educativa universitaria, que se vio fortalecida por mi experiencia como consejero y coordinador del Consejo Nacional de Acreditación en los últimos dos años”.
Así lo manifestó el vicerrector de Bienestar Universitario de Univalle Guillermo Murillo Vargas sobre el Reconocimiento a la Excelencia como ganador en la categoría Profesor investigador que le entregó la Asociación Colombiana de Facultades de Administradores de Empresas ASCOLFA.
Este reconocimiento fue entregado al vicerrector Murillo Vargas durante la Celebración del Día del Administrador que organizó ASCOLFA.
Entre los criterios que se tuvieron en cuenta, se le reconoce al profesor Murillo incentivar la investigación científica, la divulgación de los resultados de investigación a nivel nacional como internacional; aportar en el crecimiento de la disciplina de la Administración, a través de la intervención en la generación de política pública.
“Este premio es un reconocimiento, en primer lugar, a la Universidad, la cual ha diseñado las estrategias de investigación y ha posibilitado la articulación, conformación y apoyo de los grupos de investigación. Es también un reconocimiento a la trayectoria y al grupo de profesores de la Facultad de Ciencias de la Administración de nuestra universidad; a todo el trabajo que hemos realizado como colectivo en el fortalecimiento de la educación superior, de los campos de investigación y por supuesto, a nuestros maestros que nos han marcado la senda, enseñándonos a investigar y a despertar el amor por la disciplina y la academia”, agregó el profesor.
El docente dijo además que no hay forma de hacer investigación sin equipo, sin colegas, sin apoyos y particularmente sin estudiantes, pues son ellos quienes alientan de manera permanente con sus preguntas para poder avanzar en el campo de la investigación.
“Esta distinción nos genera mayor compromiso de nuestra parte y mayor compromiso institucional, al tiempo que nos compromete a seguir apoyando a las nuevas generaciones de investigadores. La gratitud es un valor que se debe llevar puesto, tiene que ser permanente e histórica, por eso aprovecho para agradecer al profesor Álvaro Zapata, quien junto a otros colegas construimos el grupo de investigación Humanismo y Gestión, el profesor Zapata nos ha forjado un gran legado y sigue siendo un referente muy importante de la Administración en Colombia”, concluyó el directivo.
El académico e investigador es Vicerrector de Bienestar Universitario y profesor titular de la Facultad de Ciencias de la Administración de la Universidad del Valle. Doctor (Ph.D) en Administración de la Universidad EAFIT; magíster en ciencias de la organización y administrador de empresas de la Universidad del Valle.
El profesor ha participado en la conformación de grupos de investigación como el grupo Humanismo y Gestión de la Facultad de Ciencias de la Administración y su intervención en múltiples proyectos de investigación han derivado en una producción académica de libros, capítulos de libros, ponencias , participaciones nacionales e internacionales.
Todo su trabajo como investigador lo ha llevado a una participación muy activa en el sector de la educación superior en Colombia, hasta ocupar cargos directivos en el Consejo Nacional de Acreditación.
Durante el evento, la Universidad del Valle recibió una distinción por su aniversario institucional, al cumplir 75 años dedicados a la formación de líderes que generan un alto impacto en la sociedad.
“Univalle celebra 75 años de servicio al Valle del Cauca, al Departamento del Cauca, con la sede en Santander de Quilichao, y al país. Es una institución que se ha venido consolidando a lo largo del tiempo. Al día de hoy cuenta con 33.200 estudiantes matriculados y somos un modelo de lo que es regionalización y descentralización de la oferta académica. Tenemos un liderazgo muy importante, al continuar en el tercer puesto de investigación en el ranking Sapiens Research y ocupar el puesto 50, entre las mejores universidades de América Latina, según el Ranking QS”, expresó el rector Edgar Varela Barrios, quien también agradeció el reconocimiento y enfatizó en la buena relación que tiene la Universidad con la Asociación.
La Universidad del Valle es una de las instituciones de educación superior seleccionadas por el Banco de Bogotá para el fondo de becas “Juan María Robledo”, que apoya jóvenes talento del país pertenecientes a grupos vulnerables en carreras universitarias y técnicas de programas de la era digital.
Este programa de becas es una iniciativa de esta entidad financiera para celebrar sus 150 años de creación.
“Estamos complacidos porque, como parte de la celebración de los 150 años del Banco de Bogotá, la Universidad del Valle fue escogida por ser una de las mejores universidades públicas para otorgar un número importante de becas” expresó el vicerrector de Bienestar Universitario Guillermo Murillo Vargas.
Como explicó el vicerrector, estas becas están compuestas por un millón de pesos por semestre, bien sea para matrícula o para sostenimiento. Estos recursos entrarán directamente a las cuentas de los estudiantes
Los estudiantes beneficiarios de este programa de becas serán seleccionados por factores como el estrato socioeconómico, niveles de vulnerabilidad, víctimas de violencia o desplazamiento, entre otros.
“Esto contribuye de manera adicional a todos los apoyos que tenemos para nuestros estudiantes desde la Universidad. También hemos contado con otras becas, por ejemplo, de la fundación Bancolombia que consiste en el pago de matrícula y un millón de pesos adicionales para sostenimiento” agregó el directivo universitario.
“Seguimos consiguiendo apoyos en articulación con diferentes entidades del sector público y privado, para complementarlos con todos los apoyos que ofrece directamente la Universidad del Valle a sus estudiantes” finalizó el vicerrector.
Un total de 124 personas de la comunidad universitaria entre docentes, estudiantes y funcionarios se graduaron de la Escuela de Formación Virtual para conformar el equipo de orientadoras y orientadores para la prevención y atención en las violencias basadas en género, en la Universidad del Valle.
Esta estrategia formativa se realizó con el apoyo del Ministerio de Educación Nacional, en convenio con ONU Mujeres, como parte de la Convocatoria: “Ser IES libres de discriminación y violencias de Género”, que seleccionó 7 proyectos para ser implementados entre octubre y noviembre de 2020.
“Esta es una estrategia muy importante para contrarrestar las violencias basadas en género en nuestra universidad. Tenemos que reconocerle todo el esfuerzo del Centro de Investigaciones y Estudios de Género, Mujer y Sociedad, a las profesoras y a todo el equipo de profesionales de este centro que se presentaron a la convocatoria que realizaron el Ministerio de Educación Nacional y ONU Mujeres, a través de la cual presentaron este proyecto en el que capacitaron más de 100 personas de nuestra Universidad, de las cuales la mitad son estudiantes” indicó el Vicerrector de Bienestar Universitario Guillermo Murillo Vargas.
En este proceso de formación participaron 68 estudiantes, 29 funcionarios/as y 27 docentes.
“Este proceso consistió en brindar elementos de carácter conceptual y metodológico para que sean orientadores en la eliminación de la violencia basada en género, en nuestra institución. Este proyecto hace parte de la construcción de una política de género para la universidad” agregó el Vicerrector Murillo Vargas.
Durante octubre y noviembre se desarrollaron los contenidos temáticos del proceso formativo. De esta manera toda la comunidad universitaria, que hizo parte del proceso, adquirió la fundamentación básica para la prevención y atención en situaciones de discriminación y violencias en el campus universitario. Esto constituye una importante cualificación de la capacidad institucional para promover un campus libre de violencia de género.
Esta estrategia de formación se implementó como parte del diseño del protocolo y la ruta de prevención y atención de las discriminaciones y violencias basadas en género, proceso integral de la formulación de la política de género de la universidad, que en la actualidad se adelanta a partir de lo establecido por el Consejo Superior, en la Resolución 055 de 2015.
Como indicó la profesora Rosa Emilia Bermúdez, este equipo de orientadoras/es formuló un plan de trabajo para desarrollar en el año 2021.
“Esta Escuela nos ha permitido compartir sentimientos colectivos y expresar nuestro propósito de aportar a una institución educativa más democrática y libre de violencias. Es la expresión de voluntades libres, que han manifestado su compromiso para aportar al trabajo pedagógico y de cambio cultural que requerimos en la sociedad y, en el que la Universidad tiene el compromiso de aportar” indicó la docente, investigadora y directora del Centro de Investigaciones y Estudios de Género, Mujer y Sociedad.
“En estos últimos años estamos siendo testigas y actoras de un proceso de cambio cultural totalmente inédito en la historia, las mujeres y las personas con identidades de género y con orientaciones sexuales diversas han expresado de múltiples formas y voces un no rotundo al silencio frente a las violencias de género y han manifestado su autodeterminación de aportar al cambio cultural para las generaciones presentes y futuras” agregó la profesora.
A lo largo de este año se han realizado múltiples consultas con todos los estamentos de la Universidad para la construcción y validación del protocolo y la ruta de atención. Se espera que próximamente sean presentados para su discusión y aprobación antes las instancias de la dirección universitaria.
El vicerrector de Bienestar Universitario Guillermo Murillo y la directora del Centro de Investigaciones y Estudios de Género, Mujer y Sociedad Rosa Emilia Bermúdez agradecieron al Ministerio de Educación Nacional y a ONU Mujeres por su contribución y acompañamiento a este proceso formativo; al equipo de docentes y profesionales del Centro por el desarrollo de la propuesta; a la Corporación Humanas y la Subsecretaria de Equidad de Género de la Alcaldía de Cali por el apoyo brindado; y a todas las personas integrantes de la comunidad universitaria que hicieron parte de este proceso de manera voluntaria.
La nueva Maestría en Ingeniería Aeroespacial, desarrollada en conjunto con la Escuela Militar de Aviación- EMAVI, recibió hoy 25 de noviembre la aprobación del Consejo Superior de la Universidad del Valle.
Este posgrado busca formar profesionales en la investigación y desarrollo de tecnologías de comunicación, sistemas de control, navegación, computación, materiales, estructura, aerodinámica y gerencia en la industria aeroespacial.
La Maestría en Ingeniería AeroespaciaI tendrá una duración de dos años y su costo será el aproximado a 7.5 SMLV.
La ingeniería aeroespacial pone la tecnología al servicio del diseño, la construcción y utilización de artefactos capaces de volar dentro y fuera de la atmósfera - principalmente aeronaves, cohetes y equipos espaciales- así como de los aspectos técnicos y científicos de la navegación aérea y los instrumentos de los cuales se sirve ésta.
Actualmente, la Universidad del Valle participa en la alianza nacional liderada por la Fuerza Aérea Colombiana con la que Colombia buscará construir su primer instrumento espacial. De esta también hacen parte la Universidad Militar Nueva Granada, la Universidad Sergio Arboleda y la Universidad Industrial de Santander -UIS.
La unión de esfuerzos entre la Fuerza Aérea Colombiana y la Universidad del Valle también tiene como antecedente el trabajo colaborativo que estas instituciones llevan a cabo en el énfasis en ingeniería aeroespacial con el que cuenta la Maestría en Ingeniería que ofrece la Facultad de Ingeniería de Univalle.
Recientemente el rector de la Universidad del Valle Edgar Varela Barrios, el vicerrector de investigaciones Héctor Cadavid y el vicedecano académico de la Facultad de Ingeniería Joao Ealo se reunieron con el Brigadier General Alfonso Lozano Ariza, director de la EMAVI, y su equipo, con el fin de consolidar una alianza estratégica en investigación de frontera en los temas aeroespaciales.
Este encuentro se llevó a cabo en las instalaciones de la Base Aérea Marco Fidel Suárez, que fueron recorridas durante toda una mañana por los directivos de Univalle.
“Vimos el proyecto CUBO, un centro de investigación aeroespacial que tiene la Escuela. Conocimos las instalaciones, las áreas de simulación, los ejercicios de georreferenciación satelital que EMAVI viene liderando y ese es un tema importante de alianza estratégica entre las dos instituciones" comentó el rector Edgar Varela durante la realización del Consejo Superior de hoy 25 de noviembre que aprobó la iniciativa de la nueva maestría.
Que la Universidad del Valle se asocie con la Escuela Militar de Aviación para trabajar los proyectos estratégicos aeroespaciales como proyectos de investigación es fundamental.
Revisamos el tema del hub aeroportuario y la segunda pista en el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón. También hablamos de la alianza que se puede construir entre la EMAVI, la Universidad del Valle, la Gobernación y el sector empresarial en el cluster aeronáutico y aeroespacial en el Valle del Cauca, reveló el rector de Univalle.
El profesor Edgar Varela también señaló que esta cooperación para la maestría será un componente académico de un esfuerzo mucho más grande, que se debe hacer en investigación de frontera, en el que se sumen capacidades de las universidades con las de la Base Aérea.
Univalle y EMAVI también construirán una agenda de cooperación en investigación, articulando sus grupos de investigación.
La Escuela Militar de Aviación, al igual que la Universidad del Valle, cuenta con Acreditación Institucional de Alta Calidad. El propósito de esta institución de formación es convertirse en la universidad del aire en Colombia.
La Escuela de Enfermería de la Facultad de Salud de la Universidad del Valle realizará la Conmemoración de sus 75 años de historia el día de mañana desde las 9:00 a.m. en el Auditorio de Enfermería en el Campus de San Fernando de la Universidad del Valle. Solo las personas con invitación podrán asisitir presencialmente a este evento, debido a que por temas relacionados con la pandemia este presentará un aforo minimo; para el resto de la comunidad universitaria y personas en general podrán seguir la transmisión a través del Canal de Youtube del Canal Universitario de la Universidad.
Esta celebración estará enfocada en los inicios y trayectoria de la primera Escuela de la Facultad de Salud, que al igual que la Universidad está cumpliendo 75 años de creación, y de cómo ha influenciado positivamente en la ciudad y en la región, no solamente como academia sino como potencializadora y referente de la salud. El lema de esta importante fecha es: “Hacia la Excelencia en el Cuidado Humano” frase que representa los baluartes y bases que ha tenido la Escuela en el transcurso de sus anos, impartiendo estos valores de servicio, humanización y excelencia en sus egresados.
Durante el desarrollo de la conmemoración de la Escuela de Enfermería se tendrá la conferencia titulada “Innovación en Enfermería: Desde el cuidado, la investigación y la pedagogía.” Dictada por el Dr. José Luis Medina Enf.PhD. Universidad de Barcelona. También se presentará un video llamado “Diálogo con la memoria: pasado, presente y futuro de la Escuela de Enfermería”, cinta videográfica que recorrerá los hitos más importantes de esta escuela. Para finalizar se le realizará un reconocimiento a las ex directoras de la escuela y se abrirá un espacio de participación para los estudiantes y egresados de la Escuela de Enfermería.
Actualmente, la Escuela de Enfermería, continua aportando a la formación integral de profesionales para brindar Cuidado de Enfermería a personas, familias y colectivos con un enfoque holístico, además de su constante desarrollo de acciones en torno a la investigación y la extensión con proyección social en Enfermería, lo que ha redundado para que ocupe una posición destacada como una de las unidades docentes de mayor desarrollo en Colombia y en América Latina.
La Directora de la Escuela de Enfermería, profesora Claudia Patricia Valencia Molina quiso expresar sus palabras de invitación: “Estamos muy contentos de celebrar los 75 años de historia de la Escuela de Enfermería, nos sentimos muy orgullosos por la impecable trayectoria de nuestras docentes jubiladas y activas quienes han labrado el camino hacia la excelencia en el cuidado humano. esperamos contar con la participación de toda la comunidad universitaria, estudiantes, docentes, egresados y poder unidos conmemorar esta importante fecha”.
Más Información:
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Los egresados de la Universidad del Valle Julio Cesar Caicedo Angulo, Manuel Francisco Viveros y Leila Perea Mosquera fueron seleccionados como finalistas a la distinción Afrocolombiano del año 2020.
Julio Cesar Caicedo está nominado en las categoría Ciencia y tecnología, y Manuel Francisco Viveros y Leila Perea Mosquera están nominados en Academia.
El Afrocolombiano del año es una distinción que otorgan la Fundación Color de Colombia y el periódico El Espectador para establecer referentes positivos de esta población en la sociedad, más allá del deporte y la música, que también se reconocen.
La selección se hace en 13 campos: Medios y Periodismo, Educación, Música y Artes, Justicia y Derecho, Sector Privado, Fuerza Pública, Sector Público, Academia, Ciencia y Tecnología, Sector Salud, Deportes, Joven y Sector Social. Por categoría, las dos instituciones otorgantes escogen tres nominados
Julio Cesar Caicedo Angulo es caleño, ingeniero de materiales, con maestría y Doctorado en la misma área del conocimiento, egresado de la de la Universidad del Valle y actualmente es el Director de posgrados de la Escuela de ingeniería de Materiales de la misma institución.
Es coautor, junto con otros dos docentes de la Universidad de Harvard, de un artículo publicado recientemente por la reconocida revista científica Nature Biothecnology.
Manuel Francisco Viveros es egresado de la Licenciatura en Arte Dramático de la Universidad del Valle, es Maestro en Teatro con especialización en Teatro Afroamericano en la Universidad de Louisville, Kentucky. Se desempeñó como coordinador de la Licenciatura en arte dramático de la Sede Pacífico. Tiene una amplia experiencia como actor en el Laboratorio Escénico Univalle donde protagonizó El condenado por desconfiado, El gran teatro del Mundo, El Tío Ivam, y El astrólogo fingido.
Fue becado para hacer sus estudios de Doctorado en Literatura en Español y Portugués de la Universidad de Nueva York.
Leila Perea Lowery es Caleña, odontóloga de la Universidad de Antioquia y especialista en rehabilitación oral de la Universidad del Valle, doctorada en Ciencias de Biomateriales de la Universidad de Turku - Finlandia y está nominada en la modalidad Academia.
Es creadora del primer centro de educación continua para odontólogos de Escandinavia en recibir acreditación de la American Dental Asociation.
El jurado de este reconocimiento lo conforman: Fidel Cano, director de El Espectador; Fernando Carrillo, Procurador General de la Nación; Cecilia María Vélez, exministra de Educación; Paula Moreno, exministra de Cultura; Pedro Medellín, director de la ESAP; Élber Gutiérrez, jefe de redacción de El Espectador; y Daniel Mera Villamizar, director ejecutivo de Fundación Color de Colombia y columnista de El Espectador.
El público podrá votar hasta el 3 de diciembre, como jurado número ocho, con un voto, que se otorgará al nominado por categoría que sume más “Me gusta” en la respectiva foto en la página de Facebook y la cuenta de Instagram de Color de Colombia.
https://www.instagram.com/colordecolombia/
https://www.facebook.com/fundacioncolordecolombia
Como parte del ciclo Encuentros con la Historia del Grupo de Investigación Religiones, Creencias y Utopías (RCU) y el Grupo de Investigaciones Históricas en Economía, Política y Educación (IHEPE), se presentó la conferencia "Historia de las ideas y experiencias maoístas en Colombia, 1970-2000", a cargo del Mg. Aldo Fernando García Parra, de la Secretaría de Educación Distrital de Bogotá.
En su trabajo de investigación, el Mg. García hace un análisis de la historia de las ideas y experiencias en el período, además de la asimilación política e ideológica del maoísmo en el movimiento campesino y estudiantil en ese tiempo. También indaga sobre los mecanismos de difusión y recepción de las ideas maoístas y sobre el papel de los traductores y algunas librerías en esta difusión.
Otro de los objetos de estudio gira en torno al auge del maoísmo en el mundo universitario a nivel colombiano -al compás del orden latinoamericano y mundial- y cómo se conformó el discurso político donde los grupos marxistas-leninistas más conocidos en Colombia tuvieron su génesis. Adicionalmente, se pregunta el porqué sobre la reducción del maoísmo colombiano en los años 70 a un conjunto de grupos marginales en vez de consolidar su permanencia en el tiempo.
Para García, la revisión histórica del maoísmo dentro de las mentalidades en la cultura política de izquierda y su discusión tiene sentido en tanto que, en el contexto global actual, se han profundizado los padecimientos, desigualdades y horrores para las masas del mundo, lo que suscita preguntas clave sobre alternativas y posibilidades materiales para la transformación de la sociedad.
“Aunque históricamente el maoísmo es un referente fundamental para entender el siglo XX, no parece estar ni en la agenda política de los pueblos ni en el concepto de libertad de la izquierda. En ese sentido, hacer un inventario puede contribuir a un nuevo ciclo de tratar nociones revolucionarias y también para lograr un mejor entendimiento de los aciertos, las limitaciones y los errores que los pueblos han enfrentado en sus luchas históricas”.
Si bien el comunismo como movimiento histórico se remonta a la efímera comuna de París 1871, el investigador destaca que fue en la revolución bolchevique donde se instalaría como el hecho más decisivo de la historia del siglo XX. Tuvo repercusiones en todo el mundo y Colombia no fue la excepción.
En el país, las ideas revolucionarias de octubre influyeron a los intelectuales y revolucionarios en las luchas políticas obreras en los años 20 y 30. Con el triunfo de la Revolución china en 1949 se constituyeron el fermento de las ideas revolucionarias para las organizaciones de izquierda en Colombia, así como en Latinoamérica y el mundo.
El modelo revolucionario chino fue uno de los referentes políticos para el Partido Comunista Colombiano en 1963. La recepción ese modelo revolucionario contribuyó a la diferenciación de la izquierda comunista y a la asimilación en un sector del Partido Comunista Colombiano -PCC de algunos aspectos del maoísmo. A mediados de los años 80, a partir de una fractura, nace un nuevo partido denominado Partido Comunista de Colombia Marxista-Leninista.
Durante la década del 70 surgen nuevas organizaciones, también autodefinidas como maoístas, dentro de las que se encuentra la Liga Marxista-Leninista, conocida como LML. Por otra parte, de independientes del partido comunista marxista-leninista emergerán otras organizaciones en el pensadas en el pensamiento de Mao que configuraron lo que se caracterizó como el campo marxista-leninista en Colombia. Junto con el nacimiento de estas organizaciones, emergieron revistas que sirvieron de vehículos de difusión de las ideas revolucionarias. Destacan en particular dos revistas por las que fluyeron esas ideas: Uno en Dos y Revista de Revistas.
La revista uno en dos fue una publicación de tiraje trimestral que circuló en Colombia entre 1971 y 1977. Publicó ocho números en los cuales la asimilación de las ideas maoístas estuvo relacionada con una reflexión crítica sobre la sociedad examinando cuestiones como el carácter de la naturaleza de la Revolución colombiana, la nueva democracia, el carácter del Estado, el problema agrario, entre otros.
Revista de Revistas, que existió entre 1975 y 1976, fue una revista de corte académico con una extensión aproximada de 120 páginas. Sus autores, entre los que se encontraba su director Carlos Guillermo Álvarez, se plantearon el objetivo de cubrir el vacío de información y análisis políticos de carácter internacional presentes en los militantes imitadores. En este sentido, anunciaron en su primera publicación estar al tanto de los recientes desarrollos y polémicas en el campo de la filosofía, la historia la economía marxista, entre otras.
Aunque Revista de Revistas no se declaró abiertamente maoísta, introdujo importantes elementos teóricos del maoísmo que permitieron entender aspectos como la naturaleza contradictoria del socialismo, el socialismo como estado de transición al comunismo y el problema de la restauración del capitalismo.
También incluyeron algunos trabajos inéditos, en especial la introducción de ‘A propósito de los problemas económicos del socialismo en la URSS’ de Stalin, entre otras ideas que estaban estudiando en este momento en el mundo entero y que lectores de la revista también querían estudiar y conocer. De esta manera, ayudaron a evolucionar un enfoque dogmático, con criterios erróneos y puntos de vista sectarios.
Además de estas revistas, intelectuales como Enrique Posada Cano jugaron un importante papel en la producción y difusión del pensamiento de Mao Tsé Tung en Colombia debido a su labor de traducción de textos de Mao y otros líderes chinos y su difusión en Colombia. Además de esta tarea, Posada Cano impulsó la creación de la librería Cinco Continentes que, por sus libros, fue apodada como la librería china y sirvió como puente de distribución a muchos revolucionarios y a miembros de la Asociación Nacional de campesinos.
Tras el golpe de Estado en China en 1976 y tras una desbandada de maoístas en el mundo, algunas organizaciones como el partido comunista revolucionario en Estados Unidos y el partido comunista peruano promovieron la revista Un Mundo. La publicación, que finalizó con el número 32 en 2006, tuvo como objetivo contribuir al proceso revolucionario proveyendo análisis y comentarios sobre los acontecimientos vitales del mundo y del movimiento revolucionario. Un Mundo fue el vehículo de difusión a través del cual se conoció el acontecer de las guerras populares en el Perú y las luchas políticas mundiales de países como India, Perú, Sudáfrica, entre otros.
En el contexto de estas publicaciones, tuvo sus orígenes la liga ML. En el proceso de lucha por la tierra y por cambiar las estructuras agrarias se conforma la Liga Marxista-Leninista de Colombia el campo colombiano fue durante la década del 70 escenario de las más importantes luchas por la tierra que se han desarrollado en la historia del país. La Liga ML marca un hito de atención social campesina y estudiantil en el proceso de lucha por cambiar las estructuras agrarias.
La dominación imperialista sobre la nación colombiana, entretejida con la contradicción entre terratenientes y campesinos por la propiedad de la tierra, constituyó la base material para la lucha campesina en el país. ‘Las luchas por la tierra llevaron a que miles de campesinos e indígenas se levantarán para adquirir tierras y destruir las relaciones de propiedad opresivas que acompañaban la concentración de la propiedad de la tierra’, explicó García.
Una de las características distintivas de la Liga ML fue su búsqueda de la revolución agraria a través de, según ellos, la revolución democrática y nacional de nuevo tipo. El factor principal de esa orientación se constituyó en, más que una política revolucionaria, una reformista y gradualista de orden más económico que político.
Debido a sus políticas basadas en el autosostenimiento económico, la Liga ML participaba impulsado la creación de comités campesinos, de mujeres y de pioneros, que se encargaban de la venta de los productos agrícolas y, de acuerdo con lo que cada quién aportaba, se financiaban las células clandestinas, conocidas como comisariatos.
Otra de las luchas de la LML giró en torno al cambio de algunos rasgos de la cultura campesina que eran retrógrados o perjudiciales para las masas. Un ejemplo fue su crítica a los fandangos y las corralejas, fuertemente arraigadas en la superestructura ideológica de ciertas zonas de la sociedad colombiana. No obstante, García considera ese proceso como contradictorio, pues vino acompañado de prohibición de contacto con la prensa y el contenido burgués y restringía el baile y el maquillaje en zonas influenciadas por la LML. Esas tendencias terminaron en el rechazo a las gentes de ciudades con marcado antiintelectualismo.
Como última arista de análisis, Aldo Fernando García toma la asimilación del pensamiento de Mao en las organizaciones estudiantiles. En los 60 el mundo vivía un tiempo de efervescencia y lucha intelectual. Desde el movimiento por la libertad de expresión en Estados Unidos hasta el influjo del triunfo de la revolución cubana; desde el mayo francés del 68 hasta las grandes movilizaciones estudiantiles de los países del tercer mundo, se vivió el mayor apogeo de luchas de liberación nacional, todas ellas influenciadas en buena parte por la revolución cultural china y un marcado sentimiento antiimperialista.
En ese contexto, el investigador halló que, aunque se creía que la presencia de fuerzas maoístas había sido marginal, el abanico de fuerzas estudiantiles autodefinidas como maoístas era bastante amplio. Durante las jornadas de lucha estudiantil de 1971 había fuertes como la Juventud Patriótica, las brigadas de activistas revolucionarias de las Universidades de Antioquia, Medellín y Nacional, el Grupo Marxista-Leninista de Antioquia y las organizaciones del PCC-ML (Partido Comunista Colombiano Marxista-Lenninista).
El año de 1971 empezó para Colombia con protestas estudiantiles, donde estudiantes de la Universidad del Valle se movilizaron para rechazar la estructura jerárquica de la universidad, exigir la renuncia de algunos rectores, la eliminación de la representatividad del sector privado y la presencia de la iglesia en los organismos superiores de la universidad. Ante la represión estatal, los estudiantes resuelven declarar un paro nacional.
Dada la importancia para algunos movimientos maoístas de la lucha estudiantil, como parte de la lucha por la transformación revolucionaria de la sociedad, tomaron parte en las reivindicaciones democráticas y antiimperialistas. Finalmente, hacia la década de los 80, en medio de un ascenso de la agitación social, aparecen nuevas organizaciones maoístas a nivel nacional y mundial. En Colombia se formó el Grupo Comunista Revolucionario de Colombia en 1982 -GCC, que reunió comunistas en clara lucha contra tendencias no revolucionarias en el país. Como parte de su desarrollo organización y formación política e ideológica con estudiantes y jóvenes formó la organización juvenil ‘Los guardias rojos’, que asumieron el papel de detonadores de las ideas revolucionarias y de defensa del internacionalismo proletario como principio fundamental del comunismo revolucionario.
Otro aspecto del terreno de la lucha en el terreno ideológico de ‘Los guardias rojos’ fue la forma como asumieron el maoísmo especialmente frente a la necesidad de transformar la concepción del mundo, no sólo abogando por una cultura antifeudal y democrática sino procurando la transformación incluso antes de la toma del poder. Este punto los diferenció de otros grupos denominados maoístas.
En la década de los 90 el grupo de ‘Los guardias rojos’ desarrolló una fuerte lucha contra el llamado posmodernismo, donde asimilaron y defendieron una lucha por la ciencia en contra de la tendencia posmoderna y la negación de la realidad.
Aunque dentro del rango de su exposición, Aldo Fernando García aclara que hay es necesario ahondar más en la Organización Revolucionaria del Pueblo -RP, es enfático en que el viaje por el maoísmo entre 1971 y el 2000 realizado en su investigación revela no sólo una mayor existencia de los grupos maoísta de lo supuesto, sino que permite observar su papel en las luchas durante ese período y repensar el papel que podría tener ese pensamiento frente a la creciente desigualdad que vive el mundo moderno.
El desarrollo de un material con base en quitosano funcionalizado que permite una mejor asimilación biológica, ha sido uno de los logros más destacados de investigadores de Univalle que desde hace 15 años trabajan en innovaciones en nuevos materiales para la regeneración de tejidos óseos. Este material ya se encuentra registrado ante la Superintendencia de Industria y Comercio para estudio de patentabilidad.
En esta investigación transdisciplinar participan profesores y estudiantes de la Escuela de Odontología de la Facultad de Salud, el Departamento de Química de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas y la Escuela de Ingeniería de Materiales.
Según el líder de este trabajo, el profesor de la Escuela de Odontología de la Universidad del Valle Carlos Valencia Llano, años atrás, el uso del quitosano entró en auge, pues su estructura molecular tiene parecido con los aminoglicanos que forman parte de la matriz extracelular, lo que facilita los procesos regenerativos, sin embargo, la fuerte respuesta inflamatoria que produce este material en los pacientes, durante los primeros días posteriores a su aplicación, representaba una gran desventaja.
Los investigadores de la Universidad del Valle combinaron el quitosano con ácido poliláctico para superar este problema.
“Nuestros estudiantes venían trabajando con el quitosano desde el 2016. Los investigadores del Departamento de Química estaban utilizando aplicaciones de este para limpiar el agua y hacer empaques para alimentos, pues el material es biodegradable, de bajo costo y fácil acceso y tiene algunas propiedades bactericidas y bacteriostáticas, dependiendo de su fuerza y concentración”, señaló el profesor Valencia Llano.
El quitosano es un derivado de la quitina, el segundo material más abundante en la naturaleza después de la celulosa, que estimula la cicatrización, entre otras de sus bondades regenerativas.
Por su parte, la quitina es uno de los componentes principales de las paredes celulares de los hongos, por lo que la Universidad del Valle hizo un convenio con la empresa Sucromiles para obtener buena parte del hongo que esta industria desecha. A partir de allí se extrajo quitina y de ésta se produjo el quitosano con el que los estudiantes del programa de Química empezaron a trabajar desde el 2016.
Los estudiantes de Química que participaron en este trabajo se volvieron expertos en la fabricación del quitosano, también extraído a partir del camarón, mientras que los del Programa de Ingeniería de Materiales, que transforman este material, finalmente obtuvieron estructuras muy parecidas a la matriz extracelular ósea.
“A los osteoblastos les encanta pegarse de superficie rugosa. Queríamos que las células sintieran los espacios entre las fibras como algo parecido a los que ellas tienen, los colonicen, se peguen de estas estructuras rugosas y depositen matriz extracelular”, afirmó el docente líder de esta iniciativa.
El grupo en Biomateriales dentales de la Escuela de Odontología trabajó en el desarrollo de esta innovación en colaboración con el grupo de investigación en Síntesis, Mecanismos y Reacción en Química Orgánica- SIMERQO del Departamento de Química, y el Grupo de Investigación en Materiales Compuestos de la Escuela de Ingeniería de Materiales.
Cementos Óseos
Los investigadores de la Universidad del Valle también patentaron un cemento óseo más compatible biológicamente y con mejores propiedades que los disponibles en el mercado.
Los cementos óseos son la materia que se usa para fijar el puente ortopédico y son de la familia del polimetilmetacrilato -PMMA, material usado por los odontólogos para fabricar las cajas de dientes.
El profesor Carlos Valencia Llano indicó que el objetivo era encontrar una formulación más biocompatible, pues persiste el problema de que los materiales disponibles en el mercado producen inflamación, rechazo, pérdidas, sobreinfección, generación de alto volumen de monómero residual y muerte celular, pues la reacción química no es perfecta.
“Mezclamos ácido poliláctico, quitosano, fosfato de calcio de origen natural y óxido de grafeno, nanomaterial obtenido del grafito. Se encontró que el comportamiento intraquirúrgico del cemento desarrollado fue mejor que el comercial pues logró disminuir la reacción inflamatoria y la producción de monómero residual drásticamente y se demostró la formación de tejido óseo en la interfase entre la unión de cemento, clavos y hueso.
Todo esto permitió mejorar la fijación mecánica y biológica superando los resultados del material comercial”, indicó el profesor Valencia Llano.
En esta investigación, que inició en el 2008, participaron el Grupo de investigación SIMERQO del Departamento de Química, el Grupo de Materiales Compuestos de la Escuela de Ingeniería de Materiales y el Centro de Estudios Científicos de Yucatán, México. Posteriormente, este trabajo hizo parte de un macroproyecto en el que también participó el grupo de Tejidos Blandos Y Mineralizados - Teblami de la Facultad de Salud.
Actualmente, el Grupo de Materiales Compuesto y el Grupo de Materiales Dentales de la Universidad del Valle continúan trabajando en el desarrollo de cementos óseos, en conjunto con el Grupo de Investigación en Fotoquímica y Fotobiología de la Universidad del Barranquilla y el Instituto de Ciencia y Tecnología de Polímeros de España.
Los investigadores de la Univalle siguen explorando nuevos materiales para la regeneración de tejidos, como películas con nanocompuestos - de quitosano con alcohol polivinílico- y membranas que incorporan aceites esenciales incorporados como el de la ruda. Así mismo, trabajan con investigadores españoles en la búsqueda de soluciones para el tratamiento del cáncer óseo.
La egresada del Doctorado en Ingeniería de la Universidad del Valle Jennifer Díaz Ángulo recibió el XIII Premio Nacional en Ingeniería Química en la Categoría Tesis Doctoral, por su trabajo titulado “Evaluation of the Photosensitization Process Using Organic Dyes For the Degradation of pharmaceutical Compound”.
Este trabajo fue desarrollado durante su investigación doctoral y fue dirigido por el profesor de la Escuela de Ingeniería Química de la Universidad del Valle Fiderman Machuca-Martínez y el profesor de la Universidad de Cartagena Miguel Ángel Mueses.
Este premio le fue entregado por el Consejo Profesional de Ingeniería Química de Colombia – CPIQ, durante una ceremonia especial como parte del 30 Congreso Colombiano de Ingeniería Química, con el lema, “Nuevo Panorama de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación” que se realizó de manera virtual entre el 23 y 27 de noviembre de 2020, durante la I Semana de la Ingeniería Química.
Como parte de la ceremonia, esta investigadora realizó una breve presentación de su investigación doctoral.
El trabajo consistió en aumentar el aprovechamiento de la energía solar en semiconductores, de una manera sencilla y efectiva a través de colorantes orgánicos, usados para el tratamiento de aguas residuales contaminadas con compuestos farmacéuticos, lo cual no solo mejoró la eficiencia fotónica de los semiconductores sino la eficiencia en la degradación de los contaminantes mediante fotocatálisis heterogénea.
“El trabajo de investigación tiene dos componentes, experimental y teórica, por lo que fue necesario adquirir habilidades desde la química analítica, caracterización de materiales, diseño de experimentos y modelado cinético de procesos, lo cual representó un reto ya que se abarcan varios componentes de la ciencia y sin duda una de las mayores ventajas para lograr los objetivos planteados fue la visión internacional con la que cuenta el doctorado de la Facultad de ingeniería, que me facilitó pasantías y asistencias a varios congresos internacionales donde aprendí y compartí experiencias con investigadores muy bien posicionados que me ayudaron a mejorar y fortalecer mi trabajo de investigación, todo esto se ve representado en los cinco artículos que se lograron publicar en revistas internacionales”, comentó Jennifer.
El jurado calificador de este premio estuvo conformado por un representante del CPIQ, un representante de una institución en el área de ciencia, tecnología e innovación, un representante de la Asociación Colombiana de Ingeniería Química y Profesiones Afines - ACIQ y un representante de las universidades.
Esta investigación ya había recibido previamente un reconocimiento a la mejor tesis de doctorado en el área de Catálisis 2020, por parte de la Sociedad Colombiana de Catálisis. Gracias a este premio Jennifer participó en el Congreso Iberoamericano de Catálisis SICAT 2020, evento que se realizó en México, entre el 26 y 28 de octubre de 2020.
Jennifer Díaz Angulo es Ingeniera Química de la Universidad de Cartagena, es magíster en Ingeniería con énfasis en Ingeniería Química, y doctora (Ph.D) en Ingeniería con énfasis en Ingeniería Química de la Universidad del Valle.
“Durante su paso por los posgrados de Univalle, Jennifer demostró una alta capacidad de trabajo e inventiva. Dejó el alto el nombre de Colombia en todos los eventos internacionales donde presentó su trabajo” destacó el profesor Fiderman Machuca-Martínez.
Por su parte Miguel Ángel Mueses mencionó que “es un orgullo contar con una investigadora como Jennifer. El año pasado ella fue galardonada como egresada destacada de nuestro programa académico. Todos estos reconocimientos reflejan su calidad como investigadora”.
El juego de cartas GMA: Guardianes de Magia Ancestral. Capítulo 1: La Maldición de Changó es el resultado de un proyecto de investigación que inició en el año 2017 en el semillero de investigación del grupo Narrativas, adscrito a la Escuela de Estudios literarios de la Universidad del Valle.
El juego ha sido pensado como una herramienta educativa y de experiencias artísticas que presenta de manera respetuosa una historia ancestral, la cual necesita conocerse por la influencia que significa África en América, y que GMA permite difundir entre las nuevas generaciones, las cuales tienen interiorizadas las experiencias lúdicas, porque en todo aspecto social-cultural de la vida privada y pública hay juego.
El diseño y desarrollo de Guardianes de Magia Ancestral. La maldición de Changó está relacionado con los trabajos académicos de Darío Henao Restrepo, quien aportó información de su tesis doctoral La cosmovisión mito-poética africana en Changó, el gran putas, de Manuel Zapata Olivella; así como con la tesis doctoral de Ida Valencia Ortiz titulada Transhumanitas creativas: Arte, educación y Complejidad, el trabajo monográfico de Esteban Franco Ríos titulado Educación Literaria Interactiva, y la investigación en Artes plásticas del IPC de Jairo Coutin Gaviria titulada Arte y Magia.
El proceso de creación del juego de cartas inició con la lectura de la novela, de textos complementarios históricos y del sistema religioso, luego se hizo el estado del arte de los juegos similares de gestión y estrategia, luego se realizaron las ilustraciones (más de 250) a mano con lápices de colores.
El proceso de diseño ha requerido varias versiones a lo largo de los 3 años de desarrollo. Finalizó con el diseño del sistema de juego y sus complementos en software.
Video promocional del juego de cartas Guardianes de Magia Ancestral (GMA), capítulo 1: La maldición de Changó.
Dibujos de: Jairo Coutin Gaviria