El Consejo Superior otorgó la ‘Gran Cruz de la Universidad del Valle’, máxima condecoración institucional, al docente y líder académico Víctor Euler Cruz Cardona, en reconocimiento a su indeleble contribución al fortalecimiento de los estudios de posgrado en Iberoamérica.
Con la entrega de esta distinción, que se cumplió durante la sesión del Consejo Académico realizada este jueves 7 de abril de 2022 en el Campus de San Fernando, se resaltó la gestión administrativa del doctor (Ph.D.) Víctor Cruz, quien se desempeñó como director General de la Asociación Universitaria Iberoamericana de Posgrado - AUIP entre 1992 y 2019 “años en los cuales desempeñó su labor con lujo de competencia”.
“Víctor Cruz es educador y uno de los primeros doctores en Colombia en la década de los 60. Obtuvo una beca para estudiar un doctorado en Educación en Los Ángeles. Luego fue profesor de la Facultad de Educación, trabajó de manera articulada con la rectoría en la fundación y promoción de la AUIP”, destacó el rector Edgar Varela Barrios.
En su intervención, el profesor Varela hizo énfasis en el trabajo y la gestión que a lo largo de todo este tiempo adelantó Víctor Cruz, así como el apoyo que ha brindado para fortalecer los programas de posgrado de la Universidad del Valle.
El rector destacó que el trabajo adelantado por Víctor Cruz al frente de la Asociación ha permitido resaltar además el trabajo y los aportes que desde el país se hacen a la ciencia a nivel internacional.
Por su parte, la vicerrectora académica Liliana Arias Castillo resaltó el papel de Víctor Cruz en la consolidación de la AUIP. “Es muy grato estar en nuestra alma mater para entregar este reconocimiento, que es una muestra de gratitud y admiración. Quienes hemos estado cerca de la Asociación, entendemos el papel de Victor, en consolidar esta organización que hoy agrupa a más de 200 universidades de Iberoamérica, que trabaja en cooperación, interacción y comunidad para fortalecer la calidad de los posgrados”, expresó la profesora Arias Castillo.
Durante el acto de entrega de la Gran Cruz, el vicerrector de bienestar Guillermo Murillo Vargas destacó los aportes a la gestión rectoral en varias administraciones y también a la Facultad de Ciencias de la Administración que el profesor y líder Víctor Cruz ha realizado, permitiendo fortalecer la calidad de la formación en los posgrados.
"Conocí al profesor Víctor Cruz hace 27 años en el Comité de Programa de Administración, cuando recién ingresé a la Universidad. Luego tuve la oportunidad de trabajar con él en la Rectoría. Es un gran maestro en diferentes aspectos de la vida. Tiene una gran capacidad para liderar proyectos, habilidades que hemos podido apreciar en su gestión al frente de la AUIP", mencionó el profesor Murillo.
Entregándose de manera excepcional, la Gran Cruz de la Universidad del Valle fue creada en 1953 para honrar a vallecaucanos o residentes en la región que se hayan distinguido por su aporte a las ciencias o a la cultura, así como a personas que han contribuido al desarrollo y renombre de la Institución.
Así, en la resolución en la que se entrega la condecoración, el Consejo Superior consideró que “durante su gestión como director de la AUIP la organización se extendió por diversos países de América Latina, se convirtió en un referente internacional en temas como la homogenización de los estudios de posgrado, el intercambio científico y la acreditación internacional de programas de posgrado. Esa labor fue particularmente importante en Colombia donde la evolución de los estudios de posgrado en materia de diversificación, calidad y pertinencia debe mucho al trabajo realizado por el doctor Víctor Euler Cruz Cardona y aún más destacada en la Universidad del Valle que tiene con él una gran deuda de gratitud”.
“No esperé una retribución por mi trabajo, más allá de la satisfacción del deber cumplido. Desde la Universidad del Valle se ha liderado todo el trabajo con la asociación”, mencionó el profesor Cruz Cardona.
“Univalle fue una de las 35 instituciones iberoamericanas que suscribieron el acta de constitución de la Universidad Iberoamericana de Posgrado (hoy AUIP) en 1987 en Puerto Rico. De ahí en adelante, todos los rectores de la Universidad del Valle han estado comprometidos con la Asociación”, agregó.
El doctor (Ph.D.) Cruz Cardona, nacido en 1942 en Pijao, Quindío, se desempeñó como profesor titular de la Universidad del Valle durante 38 años, dedicando buena parte de su actividad docente e investigadora a asuntos de desarrollo profesoral, planificación estratégica, diseño y desarrollo curricular y evaluación de la calidad de la educación superior avanzada.
De igual manera, se desempeñó como Director General de la Asociación Universitaria Iberoamericana de Postgrados AUIP entre 1992 y 2019. Obtuvo su B.A. en Literatura Inglesa en el Our Lady of the Lake College (San Antonio, Texas), su M.A. en Lingüística y su Ph.D. en Gestión de la Educación Superior, en la Universidad de California, L.A. Durante varios años (2004-2009), presidió la Sala de Instituciones de la Comisión Nacional para el Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (Conaces), en Colombia.
El Consejo Superior de la Universidad del Cauca designó como rector de esa institución al profesor Deibar René Hurtado Herrera, en una sesión adelantada este miércoles 6 de abril de 2022.
La propuesta del docente e investigador Deibar René Hurtado se denomina “Por Una Universidad de Excelencia y Solidaria”. Asume el cargo de rector a partir del 22 de abril, para el periodo 2022 - 2027.
Deibar René Hurtado Herrera es licenciado en Educación Física y Salud de la Universidad del Valle; especialista en Ciencias del Deporte de la Universidade Federal Do Rio Grande Do Sul, Brasil; Magister en Educación de la Pontificia Universidad Javeriana - Cali y Doctor (Ph.D.) en Ciencias Sociales, Niñez y Juventud de la Universidad de Manizales.
Como parte del proceso de designación de rector, en la Universidad del Cauca se adelantó una consulta entre los estamentos universitarios por iniciativa de los Representantes de los Profesores, Estudiantes y Directivas Académicas ante el Consejo Superior.
El profesor Hurtado Herrera ganó la consulta de docentes (401 votos) y biestamentaria (2689 votos de estudiantes y 144 de funcionarios administrativos, con un total de 47.16%).
En Unicauca, el recién designado rector se ha desempeñado como co-autor del Programa de Licenciatura en Educación Básica con Énfasis en Educación Física, Deporte y Recreación; jefe del Departamento de Educación Física, Recreación y Deportes; ex representante del Consejo Académico; director del Doctorado en Ciencias de la Educación, así como Vicerrector de Cultura y Bienestar.
De igual manera, Deibar René Hurtado Herrera ha sido miembro del comité académico del Doctorado en Ciencias de la Educación de Rudecolombia sede Universidad del Cauca; profesor de la Maestría en Educación, Estudios del Cuerpo y la Motricidad de Unicauca; profesor de la Maestría en Educación Física de la Universidad Surcolombiana, entre otras. Fue también docente invitado de programas de maestría y doctorado de la Universidad del Atlántico, la Universidad de Caldas y la Universidad de Antioquia.
Es autor de los libros “Queremos seguir otro camino. Memorias del conflicto armado en niños y niñas de la ciudad de Popayán”, “Habitar la piel. Una aproximación a las prácticas de modificación corporal en el sur-occidente colombiano”, “Motricidad. Escenarios de debate en Latinoamérica”, “Entramados. Jóvenes y significaciones imaginarias de deseo. Rude-Colombia”, entre otros.
Su producción académica comprende además capítulos de libros y artículos en revistas internacionales indexadas en categoría A1.
La Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle invita al conversatorio que Manuel Santiago Arango y Alberto Rodríguez sostendrán con Óscar Osorio, escritor y profesor de esta Escuela, con motivo de su proyecto investigativo-literario Allende el mar: Crónicas de inmigrantes colombianos en Estados Unidos, desarrollado gracias a la Beca Fulbright Investigador Visitante Colombiano y al año sabático otorgado por la Universidad del Valle.
Organiza Fundación Casa de la Lectura.
¡Los esperamos!
Fecha: 8 de abril de 2021
Lugar: Casa de la Lectura, Cra 2B Oeste # 13-86, Santa Teresita, Cali
Hora: 7:30 pm
Página del autor: https://www.facebook.com/oscarosorioescritor
Un grupo de docentes de la Facultad de Humanidades de la Universidad del Valle participará en la redacción de un diccionario electrónico que permite mostrar la evolución de las palabras tomando en consideración las relaciones (genéticas, morfológicas, semánticas, entre otras) que estas mantienen entre sí.
Actualmente la RAE trabaja en la elaboración del Diccionario histórico de la lengua española (DHLE), un diccionario nativo digital que analiza la historia del léxico desde una perspectiva relacional, atendiendo a los vínculos etimológicos, morfológicos y semánticos que enlazan las palabras.
El DHLE ha sido reconocido y aprobado como proyecto académico panhispánico por la ASALE en su XVI Congreso (Sevilla, noviembre de 2019). Para llevarlo a cabo, la RAE ha acordado la creación de una red de equipos colaboradores, formados por expertos vinculados a universidades y centros de investigación del ámbito hispanohablante, con el propósito de convertir al DHLE en un proyecto de investigación abierto a la comunidad científica. La iniciativa responde a la voluntad de la RAE de servir como cauce aglutinador del trabajo de distintos organismos de investigación, implicados en tareas con objetivos comunes a los de algunos proyectos realizados en esta institución, como el DHLE.
De esta forma, desde la Universidad del Valle, nos sumamos a esta iniciativa a través de la creación de un equipo que se incorporará a la red panhispánica de colaboradores impulsada por la RAE para el desarrollo de la obra. Para este fin, actualmente se están tramitando dos convenios: uno marco y otro específico.
El equipo redactor está conformado por los siguientes profesores de la Facultad de Humanidades: Lirian Astrid Ciro (coordinadora), Róbinson Mauricio Grajales Alzate (redactor), Mónica Emma Lucía Chamorro Mejía (redactora), Orlando Chaves Varón (redactor) y María Eugenia Guapacha Chamorro (redactora).
Finalmente, es necesario considerar que el DHLE es la gran obra pendiente de la Real Academia Española, pues el español carece de un diccionario total en el que se presente la historia de cada palabra. Las posibilidades que brinda la nueva lexicografía digital permiten dar un impulso a este proyecto mediante la creación de una red panhispánica de equipos colaboradores, una vez que la metodología empleada en la redacción del DHLE ha mostrado su novedad y su valor.
La Escuela de Salud Pública de la Universidad del Valle te invita a participar del Foro para la Salud Pública- "Acciones comunitarias y salud mental: los desafíos frente al Covid-19 en nuestra región".
El Foro se realizará el próximo miércoles 27 de abril de 2022, a las 4:00 p.m., a través de la Plataforma Zoom.
Los Foros para la Salud Pública son espacios académicos que permiten el encuentro entre la academia, la sociedad civil, los diferentes sectores sociales y el Gobierno para generar discusiones abiertas, propositivas y claras sobre temas de interés para la Salud Pública.
Para esta ocasión, conversaremos sobre las acciones comunitarias posibles en salud mental en nuestra región, frente a la situación actual de la pandemia asociada al virus del SARS CoV-2.
Cómo invitadas estarán Amanda Trujillo Florez, psicóloga coordinadora de la línea 106 y tele-amigos del Valle del Cauca; y Adelaida Arboleda, doctora en Salud Mental Comunitaria y docente del Departamento de Psiquiatría de la Universidad del Valle.
Inscripciones en el siguiente enlace
El Centro de Lenguas y Culturas, adscrito a la Escuela de Ciencias del Lenguaje de la Universidad del Valle, invita a sus estudiantes y al público general a participar en los clubes de conversación de inglés y francés.
¿Quiénes pueden participar?
Cualquier persona adulta que desee practicar inglés o francés y, en el caso de niños y adolescentes, que esté en el rango de edades requerido:
Clubes para niños: de 8 a 12 años
Clubes para adolescentes: de 12 a 17 años.
¿Se debe tener conocimiento de la lengua para poder participar?
Los clubes están clasificados por niveles para principiantes y para hablantes de nivel intermedio. El propósito del club es abrir espacios de práctica comunicativa de estas dos lenguas.
¿Cómo pueden participar?
Los clubes de conversación son completamente gratuitos. Los asistentes deben ir a la respectiva sede donde esté programado el club o conectarse el día y a la hora de cada sesión.
Los clubes de conversación de inglés y francés para adultos son completamente presenciales en la sede Plaza 80. Los clubes de inglés para niños y adolescentes tienen sesiones presenciales en la sede Meléndez y a distancia a través de videollamada por Meet o Zoom.
¡Ven y aprovecha! Puedes asistir a todas las sesiones.
Teniendo en cuenta que la Universidad del Valle vinculará próximamente a su planta al personal administrativo de las sedes regionales, se inició con los encargados de bienestar universitario el proceso de direccionamiento para que haya una interrelación con la Vicerrectoría de Bienestar en la gestión de este importante componente de la vida académica universitaria.
“Hoy hemos hecho una reunión muy positiva con todos los coordinadores de Bienestar Universitario de las nueve sedes, para darles la bienvenida como próximos funcionarios administrativos de nuestra Universidad. Estamos próximos a incorporar una parte muy importante de funcionarios de las sedes. Esperamos vincular entre 170 y 180 en un lapso de dos meses”, manifestó el rector Edgar Varela Barrios.
“La Vicerrectoría de Bienestar expuso los temas de cultura, deporte, salud, recreación y otros que se manejan desde esta dependencia, ante un grupo de funcionarios que pronto estarán vinculados a la estructura de esta vicerrectoría, porque la Universidad es una sola. Ellos están en los territorios, trabajarán con los directores de la sede, en una labor que beneficiará a estudiantes, empleados y profesores, y su relación más importante será con la Vicerrectoría de Bienestar” añadió el directivo universitario.
“Todos los encargados de bienestar en las sedes son personas muy calificadas. Muchos de ellos llevan años, a veces décadas, comprometidos con nuestra universidad. Esta alineación administrativa, organizacional y funcional va a permitir que su trabajo sea mejor, que sigamos creciendo en cifras, en beneficios para los estudiantes, empleados y profesores de un Sistema de Regionalización que es muy importante para nuestra universidad”.
“Se trata de seguir el mismo modelo de gestión que ya está consolidado y existe en Cali, ahora que ellos serán próximamente empleados de nuestra universidad, lo cual, por supuesto, nos tiene a todos muy contentos” finalizó el rector.
En la jornada también estuvieron presentes el vicerrector de Bienestar Guillermo Murillo Vargas, el director de Regionalización Héctor Alonso Moreno, el Jefe de Planeación Luis Alfonso Escobar, la jefe de Recursos Humanos Ana Milena Sandoval, entre otros.
En este taller participaron los encargados de Bienestar de las Sedes: Ricardo Canizales (Sede Buga); Hamilton Agudelo Mateus (Caicedonia); Olga Liliana Cano (Cartago); Erika Marlen Forero (Norte del Cauca); María Alejandra Ordoñez (Pacífico); Carmen Rosa Bedoya (Palmira); Jesús Adrían Piedrahita (Tuluá); Leydi Carolina Castro (Yumbo); y Cristina Rayo Álvarez (Zarzal).
Cuatro programas de posgrado de la Universidad del Valle recibieron reconocimientos durante la ceremonia de entrega de los Premios AUIP a la Calidad 2022.
La Especialización en Medicina Familiar de la Facultad de Salud recibió el Premio a la Calidad en Educación Superior en Iberoamérica. Así mismo, la Maestría en Políticas Públicas de la Facultad de Ciencias de la Administración y el Doctorado en Psicología recibieron menciones de honor durante este acto.
La Especialización en Ortodoncia también fue galardonada con el Premio a la Calidad. Este reconocimiento será entregado en una próxima ceremonia.
La vicerrectora académica Liliana Arias Castillo recibió estas distinciones en nombre de los directores de estos programas y aprovechó la oportunidad para extender las felicitaciones a todos los docentes, estudiantes, funcionarios y directivos por este logro.
Estos premios y menciones fueron entregados durante la gala de los 10 y 11 Premios AUIP a la Calidad, como parte de la Asamblea General de la Asociación Universitaria Iberoamericana de Posgrados que se realiza entre el 30 de marzo y el 1 de abril de 2022 en Barranquilla.
Durante la ceremonia se le impuso la distinción Gran Cruz de la Universidad del Valle, al Dr. Víctor Cruz, por su gran contribución a la Educación Superior a través de sus 30 años de servicio en la AUIP.
La Asociación Universitaria Iberoamericana de Postgrado - AUIP es una organización internacional no gubernamental, reconocida por la UNESCO, cuyo objetivo es el fomento y desarrollo de los estudios de postgrado y doctorado en Iberoamérica. Busca contribuir con criterio de alta calidad académica a la formación de profesores universitarios, científicos y profesionales en el nivel de postgrado y doctorado, en función de las necesidades de desarrollo de cada país y de la Comunidad Iberoamericana de Naciones.
Los Premios AUIP a la Calidad del Posgrado en Latinoamérica son un reconocimiento a la calidad de los programas de formación avanzada que ofrecen las instituciones asociadas; pretenden potenciar los esfuerzos institucionales que se están haciendo para mejorar la oferta académica y de paso estimular su mejoramiento cualitativo.
Una editorial londinense publicó un ensayo escrito por el profesor de Diseño Juan Camilo Buitrago en una recopilación de textos académicos sobre la historia y el estado actual de las organizaciones de diseño nacionales e internacionales.
Juan Camilo Buitrago es profesor titular del Departamento de Diseño y Doctor en Ciencias en Diseño y Arquitectura de la Universidad de São Paulo, con énfasis en Historia y Teoría del Diseño. Sus investigaciones en sociología y antropología del diseño hacen lecturas críticas sobre la naturalización del diseño y la definición de su discurso en el contexto latinoamericano. En febrero publicó el ensayo “ALADI, a Latin American voice of design”, en el libro International Design Organizations. Histories, legacies, values compilado por Jeremy Aynsley, (Brighton University), Alison Clarke, (University of Applied Arts Vienna) y Tania Messell, (University of Applied Sciences and Arts Northwestern Switzerland) y publicado en Londres por la editorial Bloomsbury. En este capítulo Buitrago expone el discurso del diseño de la región como una narrativa latinoamericanista. El escrito hace parte de su investigación de Doctorado próxima a publicarse en tres libros.
¿Por qué estudiar ALADI?
La asociación es una excusa para investigar sobre un asunto cultural latinoamericano: el diseño latinoamericano. Estudiar esa asociación fue mi excusa para ahondar en una narrativa que es insólita, no es esperada; y es original en el sentido de que, en la fusión, se crea algo que no sé si se ha escuchado en otra parte.
Mientras estudiaba la fundación de ALADI noté que, sin importar el país, los integrantes —además de ser un grupo de personas que no se habían conocido antes y que vivían alejadísimos entre ellos— compartían unas similitudes temáticas sobre qué debía ser el diseño. La mayoría dialogaban muy intensa y también muy inconscientemente con eventos dramáticos en la historia de la región como la revolución cubana, o incluso ciertos postulados formulados por la Teología de la liberación. Casi todos eran arquitectos, algunos diseñadores, y compartían la ilusión de ‘organizar el mundo’ de cierta manera.
Yo quise saber de dónde venían esos ecos y los encontré más o menos instalados en el discurso de la identificación regional. Una narrativa que no es muy clara cuando intenta definir qué es latinoamericano pero que sí parece serlo al preguntarse por qué es latinoamericano: en buena parte porque los estadounidenses están asediando permanentemente la región. En otras palabras, los encontré instalados en un discurso antiimperialista, esencialista y circunstancialista que los organizaba.
¿Qué pasó en ALADI en el periodo que estudiaste?
Con delegaciones de nueve países, ALADI es una asociación de diseño que se fundó en Bogotá en 1980 con un discurso muy puntual sobre el papel del diseño en latinoamérica. A mi manera de entender, representa un empeño titánico apoyado en tres o cuatro bloques de objetivos, el más contundente a nivel institucional —tal vez— era convertirse en un órgano de influencia multilateral para los gobiernos de la región. Lo lograron en el 89 cuando la ONU los reconoce como órgano consultivo en temas de tecnología. También pensaron en estrategias para que las conclusiones de sus congresos llegaran a la gente: crearon comités nacionales dentro de cada país para que llevaran los planteamientos a la asamblea general y viceversa, todo con una visión representativa propia de la burocracia modernista. La incidencia de ALADI tuvo éxitos relativos dependiendo del país y del momento que se observe. Entre mediados y finales de los años 80 los encuentros fueron cada vez más difíciles de realizar porque los estados no estaban interesados en otra cosa que no fuera sacar la economía de la crisis. Como se sabe, esa crisis dio paso a la entrada del neoliberalismo en Latinoamérica y en ese contexto, al interior de ALADI se presentaron sacudones que anticipan el cambio en el año 91 y que hacen que en el año 95 la asociación ya se convierta en una institución sugeridamente distinta. Una que sustenta su estructura en narrativas alejadas de aquellas que le dieron origen en 1980.
¿Qué pasó después del año ‘95?
Lo que he visto es que cuando entró en vigor el neoliberalismo los discursos cambiaron: de querer definir el diseño y su rol social como mecanismo para la conquista de la autonomía latinoamericana, a cómo vamos los diseñadores a relacionarnos con el mundo empresarial y con el mercado. Esas son las preocupaciones de los 90 pues cada país de latinoamérica había entrado gradualmente en la crisis económica. Entonces se olvida si el diseño es o no latinoamericano, si tiene que ver o no con la resistencia cultural y se vuelve estrictamente ‘técnico’: su preocupación fue “cómo hacemos para que los diseñadores se compaginen con el ámbito laboral”. Por eso mismo se incorpora la idea de que la educación debe convertirse en el entrenamiento de la gente para el trabajo, de acuerdo con las expectativas y las exigencias de los empresarios.
Entonces, en conclusión ¿En qué consiste el discurso del diseño latinoamericano?
Es complejo. Me parece que es inconsciente y se actualiza a partir de las manifestaciones disciplinares del diseño.Tiene mucho de moderno, porque es un discurso que está basado en que se deben satisfacer las necesidades de las personas, especialmente las que estaban alejadas del proyecto de modernización y que ‘representarían’ una idea edulcorada de ‘pueblo’; pero sostiene con claridad la idea de la productividad defendiendo que latinoamérica es nuestro territorio y que es soberano. También está basado en aquella ilusión de cambiar el mundo: estaban convencidos de que podían hacer estas cosas porque en la concepción de diseño que tenían, creaban los objetos y los sistemas de comunicación visual, es decir manejaban la tecnología, y la tecnología se comprendía como saber y el saber era la base de la cultura, así que intervenir la cadena causal prometía la autonomía de la cultura creando ‘cosas’.
¿En qué espacios actuales podemos rastrear ese discurso?
Sospecho que la fijación que hay en este país con la relación diseño y sociedad viene de ahí, o si no viene, sí dialoga intensamente con ella. Varios programas de diseño en Colombia y sus actores entran y salen de ese discurso de ALADI desde los años sesentas.
¿Por qué estudiar ALADI para comprender el discurso de diseño latinoamericano?
Porque es un discurso contundente, que se produjo acá en condiciones muy concretas y que, lamentablemente, no ha habido espacio para discutirlo. No solo no hay espacio para discutirlo sino que se ha naturalizado, y lo naturalizado engendra cosas extrañas, fetichiza unas e instrumentaliza otras. Eso sin contar que nunca se entiende qué es ni de dónde viene. Mi perspectiva es que el diseño es una herramienta de colonización estadounidense voraz, especialmente para el caso colombiano. Por otro lado, el latinoamericanismo, que también comulga con un discurso moderno, es una voz de resistencia producida dentro de esa matriz colonial que la segrega inicialmente. Para una matriz colonial una reflexión colonial.
Entonces, ¿Cómo ese discurso contradictorio dialoga con las ideas europeas del diseño que están puestas en la compilación?
En este capítulo de Bloomsbury intenté hacer esa genealogía de ALADI para mostrar que el diseño pensado en América Latina no es simplemente una actualización latinoamericana de las doctrinas europeas. Aunque puede ser comprendida como un invento europeo, quiero decir, la doctrina del diseño, aquí se apropió de una forma particular por causa de la propia historia de la región y las ideas de sus artistas e intelectuales.
Ha sido recurrente ver a ciertos europeos diciendo qué es y qué hace el diseño latinoamericano, por eso cuando uno opone otras narrativas parecen no entender porque no les suena a lo que creen que saben. Eventualmente ellos tienen una narrativa montada del mundo y cuando escuchan lo que los otros tienen que decir les parece insólito, se sorprenden. Eso se agrava a mi parecer, con nuestra recepción histórica. Por mencionar este ejemplo está muy arraigada la idea entre nosotros —en América Latina—, de que como diseñadores somos lo que nos han dicho desde Alemania, por eso las ideas latinoamericanas quedan como incompletas… como cojas, sino inexistentes y sin ningún nivel de arraigo. .. Por eso me gusta el ejercicio de haber publicado en este libro en particular: porque puede ganar espacio como una narrativa que quizás explique detalles y situaciones, que de pronto elimine tantas certezas —que siempre he percibido en el diseño—, y que se entienda que hay otras miradas. Pero sobre todo que recibamos con crítica —con sospecha metódica— las narrativas extranjeras de lo somos y de lo que hemos sido.
En este vínculo se puede encontrar más información sobre el libro: https://www.bloomsbury.com/us/international-design-organizations-9781350112513/
Los anfibios son un grupo biológico muy sensible a los cambios climáticos. Escuchar sus cantos podría dar pistas para conocer el estado de conservación y la biodiversidad de los ecosistemas. Una bióloga que se adentró en un bosque altoandino del Valle del Cauca relata los desafíos de ese esfuerzo.
Por: Juan Pablo Correa, Periodista sección Vivir, tomado de El Espectador.
En la Reserva Forestal Protectora Regional de Bitaco, en La Cumbre (Valle del Cauca), todavía se puede escuchar cantar a un grupo de ranas endémicas. Históricamente esta área protegida se ha enfrentado a perturbaciones y transformaciones a causa de la expansión agrícola, dice Eliana Barona Cortés, bióloga de la Universidad del Valle.
Barona es la primera investigadora que hace un registro de los cantos de las ranas en este ecosistema, que tiene una diversidad y riqueza importante al estar en la cordillera Occidental y ser un bosque altoandino con la particularidad de estar cerca de la influencia del Pacífico colombiano. Así suena un amanecer en la Reserva Forestal Protectora Regional de Bitaco:
Recientemente, los científicos le han puesto el oído a los cantos de los anuros (ranas y sapos) para conocer el estado de salud y la biodiversidad de un ecosistema. Estos estudios también sirven para desarrollar estrategias de conservación y para tomar decisiones sobre el manejo del paisaje.
“Los anuros son un grupo biológico muy sensible a los cambios, eso los hace buenos indicadores ecosistémicos. Por ejemplo, si vas a un lugar y no escuchas un anfibio que anteriormente se escuchaba o que se debería escuchar, algo está pasando”, explica Barona.
Oír el medio ambiente y hacer ciencia con los sonidos se conoce como bioacústica. Esta herramienta cobró relevancia los últimos años porque es una práctica poco invasiva en el medio ambiente, es decir no es necesario, en la mayoría de los casos, capturar los ejemplares. También es útil para identificar especies difíciles de ver y es un método que puede reducir algunos costos. La innovación está llevando a los científicos, incluso, a escuchar lo que hay bajo el mar.
Aunque en Colombia hay registros de investigadores escuchando ranas desde 1958, Barona dice que la ciencia tiene una deuda con la descripción de sus sonidos. Especialmente porque somos el segundo país más biodiverso en anfibios y contamos con 374 especies endémicas de anuros. No solo Barona piensa eso; según un artículo científico de la revista Neotropical Biodiversity, un grupo de investigadores aseguró que en el país solo se conoce el 39% de los sonidos de anuros reportados hasta el 2021.
Escuchar a las ranas
En 2018 la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC) y la Universidad del Valle realizaron vuelos con drones para construir un mapa de la cuenca del río Bitaco, a 26 km de Cali, por su importancia como vertiente de agua para algunas zonas secas del Pacífico. Gracias a esas imágenes, Barona ubicó los 32 puntos ideales para instalar sus grabadoras.
Esos lugares, para tener una muestra amplia de sonidos, los dividió en tres grupos de hábitats: bosques maduros, es decir aquellos que están conservados; bosques secundarios, los que estaban medianamente intervenidos; y áreas mixtas, que son aquellas que tienen cultivos y zonas de infraestructura.
“Muchas veces me tocaba machetear un montón porque son zonas de difícil acceso”, recuerda. Eliana instaló 12 grabadoras que alternaba en los 32 puntos. Cada dispositivo lo programó para que grabara intervalos de un minuto y después hiciera una pausa sin grabar de 15 minutos las 24 horas del día. Al final, recolectó 17 mil archivos, alrededor de 283 horas de sonido.
Para Barona, más que estar despierta en la noche, el frío y la lluvia, su mayor obstáculo fue estar sola en campo. “Eso significó estar expuesta como mujer. En ocasiones iba con una colega, pero en la mayoría de las veces estaba sola, y aparecían hombres a preguntarme cosas e intimidarme. Prefería irme y regresar al otro día”, recuerda.
Toby y Mona, los dos perros que vivían en la casa de campo que alquiló como su cuartel científico, se convirtieron en sus guardaespaldas a toda hora. Por eso, hicieron parte de los agradecimientos en su tesis de maestría de Ciencias-Biología de la Universidad del Valle.
Los sonidos de las ranas
“Los cantos de las ranas y los sapos hacen parte de su repertorio de comunicación. Los cantos que emiten sirven para demarcar el territorio, aparearse, en la lucha entre machos o cuando están en riesgo por un depredador”, explica el Juan Manuel Daza, profesor del Instituto de Biología de la Universidad de Antioquia.
Además, la diversidad de los cantos de las ranas y los sapos es igual a la diversidad de especies que existen. En general, dice el profesor Daza, es un atributo biológico que se utiliza para la descripción de anfibios por la particularidad que tiene cada sonido.
En la investigación, Barona encontró 14 especies endémicas de ranas, es decir que son particulares y propias de ese ecosistema. “Por ejemplo, encontramos la Pristimantis calcaratus o la rana duende canto de chivo. Esta ranita tiene una definición muy restringida, es una especie que solo se puede escuchar y, en algunos casos ver, en pequeños puntos de Colombia. Eso es importante saberlo para conocer la biodiversidad del país y poderlas conservar”, dice la bióloga.
El trabajo también involucró la descripción de los cantos de las ranas, información que era desconocida en muchas de las especies hasta ese momento y estuvo a cargo de Daniela Martínez, bióloga de la Universidad del Quindío. ¿Cómo lo hicieron? A través de las propiedades del sonido: cuánto duraba, cuántas veces cantaban, las notas, la frecuencia y la descripción onomatopéyica de cada canto.
“Encontramos cómo a través de los índices acústicos teníamos información sobre el estado de un ecosistema. Especialmente, la relación entre el sonido y la estructura de la vegetación. Por ejemplo, las zonas con buena vegetación tenían índices altos en los valores de biodiversidad acústica”, explica Barona, quien actualmente es investigadora de la colección de sonidos del Instituto Humboldt.
El ruido se convirtió en una línea de investigación por los impactos que está teniendo el ser humano. Ahora, conocer cómo es la biodiversidad acústica es otra herramienta para medir la salud de un ecosistema y aportar información sobre cómo el ruido de las personas está transformando el comportamiento de los animales que dependen del sonido para su subsistencia.