La contaminación con mercurio, producto de la minería ilegal, de ríos, arroyos, riachuelos, e incluso en el mar, en gran parte de Colombia, no es un secreto.

A cada momento crece la preocupación, ya generalizada, por la contaminación de corrientes de agua, pero parecería que lo que se hace al respecto, por parte del Estado, no mengua el problema.

Académicos y autoridades locales ya lanzaron una voz de alerta sobre este asunto pero no es mucho lo que se ha logrado y el problema sigue como el agua misma de los ríos.

Como un aporte a la solución de este problema investigadores del grupo Bionovo de la Universidad del Valle, junto al Instituto Central de Investigación y Desarrollo en Metalurgia de El Cairo, Egipto y la Universidad de la Florida en USA, desarrollaron un nanosensor para detectar mercurio en el agua.

La historia de este dispositivo se inicia con una preocupación del Instituto Central de Investigación y Desarrollo en Metalurgia de El Cairo, el más grande de Egipto en esa área de investigación, que desde su fundación misma busca qué hacer con los desechos eléctricos y electrónicos.

Solo el 12,5% de los desechos electrónicos que se producen en el mundo se reciclan, el resto que equivale alrededor de 50 millones de toneladas métricas por año, es lo que termina en vertederos o contaminando en cualquier otro lugar.

Uno de estos residuos con los que trabaja el equipo egipcio son los cables eléctricos, por ello consultaron al Grupo de investigación Bionovo, experto en desarrollos tecnológicos para contextos de vulnerabilidad socio-ambiental, sobre las posibilidades de aplicación de nanoparticulas de cobre para la detección de contaminantes ambientales.

Bionovo, liderado por la profesora Diana Carolina Vanegas, quien es egresada y docente de la Escuela de Ingeniería de Alimentos de la Universidad del Valle y Doctora (Ph.D.) en Ingeniería Agrícola y Biológica de la Universidad de La Florida –USA, no tardó en proponer algunas alternativas.

Una de las alternativas es la elaboración de sensores de bajo costo mediados por nanomateriales, especificamente grafeno y nano-oxido de cobre. Las nanoparticulas de oxido de cobre se obtuvieron a partir de cables eléctricos reciclados, los cuales fueron sometidos a un proceso de síntesis verde, conocido por ser un método químico amigable con el medio ambiente. Y precisamente por su tamaño, estos nanomateriales tienen propiedades eléctricas mejores que las de materiales de mayor escala.

Las nanoparticualas de cobre obtenidas tienen tamaños entre 20 a 432 nanómetros, por lo que son invisibles a simple vista, pues un nanómetro es equivalente a la millonésima parte de un milimetro, y el cabello humano que es uno de los objetos más delgados observables por el ojo humano, tiene un grosor aproximado de 0.1 milimetros, es decir 100 mil nanómetros de ancho.

La ventaja, en este caso, es que el nanosensor es de bajo costo pues está hecho con base en partículas obtenidas de cobre reciclado y grafeno, que es una de las formas del carbono, y se puede obtener mediante un método sencillo de grabación por laser sobre cinta kapton. Con estos materiales se construyó un circuito de tres electrodos.

Un primer electrodo de trabajo, modificado con las nonopartículas de cobre detecta las moléculas de mercurio y mejorara su desempeño en la medición.

Un segundo electrodo de referencia, es el que recibe las señales eléctricas y sustrae la señal producida por la reacción química de interés y permite saber con precisión la cantidad de moléculas objetivo, en este caso la cantidad de mercurio presente en el agua.

El tercer electrodo, llamado contador, sirve para controlar el potencial eléctrico durante la medición de corriente, y saber, a ciencia cierta, el nivel de mercurio.

Luego del diseño y elaboración del dispositivo se envió a la Universidad de la Florida que, gracias a la tecnología de punta en sus laboratorios, logró caracterizar detalladamente el desempeño de los dispositivos e incluso comparar su funcionamiento con otros dispositivos análogos construidos con materiales de grado analítico para hacer mediciones de muy alta precisión.

El mercurio

Es el único elemento metálico líquido en condiciones ambientales normales. La intoxicación con mercurio puede resultar de la exposición a las formas solubles en agua, por la inhalación de vapor, o por ingestión en cualquier forma. Este elemento se usa en termómetros, barómetros, manómetros y otros dispositivos, pero la preocupación por la toxicidad ha llevado a ser eliminados en gran medida en entornos clínicos en favor de otras alternativas, como los termómetros de vidrio.

En Colombia la preocupación por la contaminación por mercurio por efectos de la minería ilegal se ha convertido en problema de primer orden. Los grandes ríos como el Magdalena o el Cauca sufren de este problema, pero, además, bahías como la de Buenaventura no están exentas de este inconveniente.

El problema se agrava porque muchos ríos y riachuelos contaminados son usados para el consumo directo por comunidades rurales, pero incluso en acueductos de ciudades como Cali, se han encontrado trazas de contaminación con este elemento.

Justamente el Grupo Bionovo, con la participación de la profesora Irene Vélez, Doctora (Ph.D.) en Geografía Política de la universidad de Copenhagen, recibió la alerta por parte de las comunidades afro donde se estaban presentando personas y animales con síntomas de intoxicación en los alrededores del Río Ovejas en el Departamento del Cauca, donde se han venido estableciendo de manera ilegal mineros foráneos que utilizan mercurio. De ahí la preocupación por ayudar en la solución.

Además de ser un metal pesado el mercurio muta su forma química y ello dificulta su medición; pero además de su alta toxicidad presenta dos características que aumentan su peligrosidad.

La primera es la bioacumulación que implica que después de que se ingiere es muy difícil que salga del cuerpo y la otra característica nociva es la biomagnificación, que implica que cuando ingresa a la cadena alimenticia se va incrementando a medida que se va ascendiendo en los organismos de la cadena trófica. Por ejemplo, si un pez se come varios ya contaminados, entonces consume todo el mercurio que tenían sus presas y cuando un humano ingiere el pez también recibe el metal acumulado.

Una publicación

Como producto de una investigación científica, el artículo sobre el diseño y producción del nanosensor fue publicado por la revista de la Sociedad Americana de Química ACS Sustainable, dedicada a las perspectivas y desafíos relacionados con la sostenibilidad y las aplicaciones de la química y avances de química e ingeniería verde.

La publicación, cuya sede está en Washington –USA, cubre temas relacionados con la química, manufactura e ingeniería verde, biomasa o residuos como recursos, energías alternativas y evaluación de ciclos de vida.

Link del artículo científico: https://pubs.acs.org/doi/10.1021/acssuschemeng.8b02510

La Cátedra Fulbright "Gestión de sistemas agrícolas diversificados para la seguridad alimentaria", será el jueves 18 de octubre, en el Auditorio Ángel Zapata de la Universidad el Valle, para explorar los desafíos y oportunidades para una agricultura sostenible, así como las perspectivas socioeconómicas de la seguridad alimentaria.

Que los seres humanos tengamos acceso adecuado a los alimentos en cuanto a disponibilidad, cantidad, nutrición, precios adecuados y variedad, para tener una vida sana, es lo que conocemos como seguridad alimentaria según definió la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) desde 1996.

El concepto nació alrededor de los años 70 con base en la producción y disponibilidad de alimentos, pero poco a poco fue evolucionando hasta su actual definición y aceptación como derecho fundamental.

Según cifras entregadas por el Observatorio de Seguridad Alimentaria y Nutricional de Colombia (2012)*, y basándose en datos recopilados entre 1995 y 2010, de los 50.7 millones de Hectáreas destinadas a nivel nacional para fines agropecuarios, el área para la ganadería aumentó en más del 10% mientras que las áreas de bosque y cultivos agrícolas han disminuido más del 29% y 24% respectivamente, siendo la región Pacífica una de las principales donde se concentran estos cambios, junto con la región Andina.

A pesar de la cantidad de terreno destinado a las actividades agropecuarias, en 2016 la Corporación Red Especializada de centros de investigación y desarrollo tecnológico del sector agropecuario de Colombia reportó que en el país se importaba el 30% de los alimentos consumidos. Cifras del DANE de 2018 muestran que las compras externas del grupo agropecuarios, alimentos y bebidas llegaron a los $586 millones de dólares CIF (Cost, Insurance and Freight). Así las cosas, la importación de alimentos como maíz, trigo, soya, aceite de palma y soya, lácteos podría demostrar que la agricultura en monocultivo (que además emplea pesticidas y fertilizantes químicos), y la ganadería extensiva, no han sido soluciones adecuadas para garantizar la seguridad alimentaria nacional.

Con este contexto como base surge la necesidad de asegurar la alimentación del país con herramientas y fundamentos generados desde la academia y la ciencia, como la cátedra Fulbright, financiada por la Embajada de los Estados Unidos en Colombia, con alianza entre Fulbright Colombia, la Universidad del Valle y Agrosavia.

La cátedra contará con la presencia de 8 conferencistas nacionales e internacionales, y 2 moderadores de la Universidad del Valle: James Montoya, docente de Biología e Inge Armbrecht, directora del posgrado en Ciencias – Biología de Univalle y quien fue becaria Fulbright.

La profesora Armbrecht señaló que “Esta cátedra es de enorme importancia para la región porque es la oportunidad de los académicos para interaccionar con científicos estadounidenses de altísimo nivel, que hacen un gran esfuerzo para poder visitar nuestras regiones. Es un privilegio enorme para nuestra Universidad que haya sido elegida para este importante evento”.

La Cátedra Fulbright "Gestión de sistemas agrícolas diversificados para la seguridad alimentaria" se realizará en el Auditorio Ángel Zapata de la Universidad del Valle, de 8:30 a.m. a 6:30 p.m. Entrada libre con cupos limitados. Regístrese aquí.

Este artículo de opinión fue publicado originalmente por el diario El Espectador.

Por Leonardo Fabio Martínez Pérez

Las declaraciones de la ministra de Educación, María Victoria Angulo, sobre la construcción de un nuevo programa de gobierno que reemplazaría a Ser Pilo Paga (SPP), fueron recibidas de manera positiva por los rectores de las universidades públicas reunidos en el Sistema Universitario Estatal – SUE. Tales manifestaciones de la alta funcionaria aludieron a la inviabilidad del programa por su desfinanciamiento, estimado en 2 billones de pesos, para cumplir con la formación de los 40.000 jóvenes participantes del programa.

El anuncio desencadenó una nueva ola de discusiones sobre el citado programa; en varios diarios, entrevistas y escritos se esgrimieron fundamentadas razones de los rectores de las universidades públicas sobre su inconveniencia e imposibilidad de continuar. Por su parte, el argumento principal de los defensores del programa creado por el presidente Santos, propuesto y diseñado por la Universidad de Los Andes, destaca que posibilitó a jóvenes de estrato 1 y 2 ingresar a instituciones acreditadas de alta calidad, planteamiento que desconoce de plano que en el país ya existen mucho más de 40.000 jóvenes (que es la cifra atendida por SPP) estudiando en universidades públicas de alta calidad, pues de las 32 existentes, 16 se encuentran acreditadas. Se puede evidenciar este dato de mejor forma observando la manera en que las universidades públicas han atendido el compromiso de ampliar cobertura y con ello favorecer el ingreso de más jóvenes a la educación superior. Considerando la población entre los 17 y los 21 años de edad, la cobertura total alcanzada por el sistema superior hasta el año 2017 es de 52,8%, con incremento entre 2010 y 2017 del 15,7%. De esta cifra, 50,8% es atendida por la matrícula oficial, es decir a través de las 81 Instituciones de Educación Superior Pública, mientras el restante 49.2% por las 207 instituciones de educación privadas. Demostración de la alta eficiencia académica y administrativa de las universidades públicas.

Focalizar un programa de gobierno en un grupo determinado de personas resulta excluyente y contribuye muy poco en aumentar las posibilidades de acceso a la educación superior. Tal planteamiento puede sustentarse en el propio impacto de Ser Pilo Paga sobre el aumento de la cobertura de la educación superior, que a todas luces resulta muy reducido si lo comparamos con los logros de la universidad pública en esta materia. Además, la exclusión se hace evidente en términos financieros, pues con los mismos recursos se atendería a gran cantidad de jóvenes.

La formación universitaria no puede privilegiar el acceso a un grupo selecto de jóvenes. El desafío está en aportar valor agregado a una gran masa de egresados bachilleres que por efectos de las deficiencias formativas en algunos aspectos técnicos, no presentan resultados ideales en las pruebas de estado, de manera que al finalizar sus carreras evidencien los efectos concretos de la formación universitaria. Este punto podemos ilustrarlo de mejor forma con los resultados exitosos de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), institución que recibe jóvenes con resultados bajos en las pruebas saber 11 y que desde el punto de vista del programa SPP no tendrían oportunidad alguna para acceder a la formación universitaria. En términos de las pruebas Saber Pro, hecho el análisis de comportamiento de los resultados obtenidos por los estudiantes de la UPN entre 2014 y 2017, es claro que la Universidad se ubica por encima del promedio nacional y de Bogotá en todos los criterios evaluados, a saber: escritura, inglés, lectura crítica, razonamiento cuantitativo y competencias ciudadanas.

Los resultados de la Pedagógica, así como otros casos de las universidades públicas del país, dejan en claro que estas instituciones pueden agregar más valor a sus estudiantes, de tal manera que más allá de incentivar exclusivamente a los que obtuvieron buenos resultados en las pruebas saber once, se pueda favorecer el avance de todos y todas sin exclusión.

Por ello insistimos en la total inconveniencia pública de soportar un programa en criterios excluyentes, así aparenten ser bondadosos como en el caso de los méritos, tanto desde el punto de vista de la inclusión como de la equidad. Por lo demás se puede señalar que más allá de financiar la demanda a través de becas, se trataría en primer lugar de resolver el tema de la financiación de las universidades públicas para garantizar la atención de la cobertura por parte de estas entidades. Ahora bien, de insistir en un programa basado en el ofrecimiento de becas a los más sobresalientes egresados de la educación media, éstas deben orientarse a las universidades públicas que han demostrado con suficiencia que su costo operacional es inferior al de las universidades privadas, con niveles similares o superiores de calidad académica. Además, dichos recursos deben implicar refuerzos adicionales que hagan base presupuestal para el mejoramiento de la infraestructura física y tecnológica, así como de la formación docente para fortalecer la calidad.

*Rector, Universidad Pedagógica Nacional.

Con la presencia de 36 egresados de los programas de maestría y doctorado, se realizó el pasado 14 de septiembre el ‘Primer Encuentro de Egresados del Posgrado en Ciencias Biología’, de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de la Universidad del Valle.

Este encuentro se concibió un homenaje a quienes han pasado por las aulas de la Facultad, a lo largo de sus 27 años de existencia: estudiantes excepcionales, egresados que se destacan por su labor académica, investigativa y social, profesionales que llevan con orgullo el sello Univalluno de una formación integral con calidad y vocación de servicio.

Inge Armbrecht, directora del posgrado, expresó su agradecimiento a los asistentes y realizó una breve semblanza del posgrado, que a la fecha ha graduado 243 profesionales de maestría y doctorado, siendo uno de los postgrados destacados en la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas por su alto número de egresados y de estudiantes activos.

Los asistentes pudieron disfrutar de una tarde variada, que inició con la presentación de la “Orquesta Univalle”. Acto seguido los egresados asistieron a una pequeña pero nutrida agenda académica a cargo de la Doctora María Cristina Gallego, profesora de la Universidad del Cauca y directora del Museo de Historia Natural de dicha Universidad, también participó de la jornada Carlos A. Saavedra Rodríguez, coordinador de especies de WCS Colombia, egresados de maestría y doctorado, respectivamente. La tarde continuó con un juego en el que los asistentes ganaron algunos premios y finalizó con la entrega de obsequios y un cóctel amenizado por un solo de saxofón. La profesora Armbrecht espera que el Encuentro de egresados del posgrado en Ciencias-Biología se convierta en un evento de carácter bienal que logre congregar a la mayoría de egresados.

El Departamento de Economía de la Facultad de ciencias Sociales y Económicas de la Universidad del Valle invita a la conferencia 'El impacto de la infraestructura en el crecimiento económico colombiano: un enfoque smithiano' el 21 de septiembre desde las 10:00 a.m. en el Auditorio Antonio J. Posada (Edificio D12) del campus de Meléndez.

Los ponentes invitados.Carlos Humberto Ortiz y Diana Marcela Jiménez, docentes del Departamento de Economía.

Carlos humberto Ortíz Quevedo es economista con Doctorado Ph.D. en Economía en la London School of Economics -UK, profesor titular en la Universidad del Valle e investigador del Centro de investigaciones y Documentación Socioeconómica de la misma universidad.

Diana Marcela Jiménez es economista y magíster en economía aplicada de la Universidad del Valle y sus temas de interés son la microeconomía, teoría de las redes sociales, teoría de juegos y economía laboral.

La temática

Este trabajo reporta una nueva forma de calcular el acervo infraestructural de Colombia y estima su impacto en el crecimiento económico nacional. En la exposición se realizará un análisis detallado sobre esta temática y hacia el final se abrirá la sesión para resolver las inquietudes de los asistentes.

Mayores informes

Departamento de Economía

Edificio 387 - Oficina 3036 - Teléfono 3212322

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La Universidad del Valle será sede del II Congreso de la Asociación Colombiana para la Ciencia y el Bienestar del Animal de Laboratorio - ACCBAL y V Seminario Taller Internacional Red Colombiana de los Comités Institucionales para el Cuidado y Uso de Animales - CICUALES, titulado: "Política, ética, docencia y ciencia", que se celebra del 19 al 21 de septiembre, en Cali.

Debido al desarrollo de una nueva política en la ética, bioética e integridad científica, la Red Cicuales de Colombia y la ACCBAL unieron fuerzas realizar este congreso, el cual girará en torno a lo que los organizadores han llamado “Ciencia con conciencia”.

El profesor Fernando Castro Herrera, quien lidera en la Facultad de Salud el Comité de Ética de investigación con biomodelos, señaló que “debido a la envergadura e importancia de este evento, se ha invitado a conferencistas internacionales, con el fin de desarrollar temas de profundidad y actualidad, los cuales detallan la importancia de la investigación con unos límites y un desarrollo definido”.

Con en el evento se espera lograr beneficios importantes para continuar en el avance y desarrollo de los principios de las 3 R (Reducción, Refinamiento y Reemplazo), ejes básicos del concepto de protección animal en investigación, que buscan métodos que eviten o sustituyan el uso de animales, o como resultado su mínimo uso y mejorar el bienestar de los animales utilizados en la ciencia, desde su nacimiento hasta su muerte.

“En este sentido, nuestro evento pretende crear interés en los medios políticos y organismos públicos y privados de toda Colombia; así mismo, busca la participación de estudiantes, investigadores, comités de ética y directivos para que comprendan la necesidad del mejoramiento de la calidad de los biomodelos y la importancia que tiene la infraestructura para garantizar la validez, confiabilidad y reproducibilidad de la investigación que con ellos se desarrolla” afirmó Javier Eduardo Nieto Pico, presidente de ACCBAL.

Algunos de los temas que se desarrollarán en este Congreso son: la educación y formación en Ciencia del Animal de Laboratorio; La salud de los animales de laboratorio; La propuesta de política pública para el uso de modelos animales en Colombia, y La estructuración y el funcionamiento de los CICUALES en diferentes países.

El profesor Castro Herrera agregó “queremos invitar a la comunidad científica y a la comunidad de investigadores, a participar en el Congreso. Además de las ponencias de conferencistas provenientes de Brasil, Estados Unidos, Chile, Brasil, México y Colombia, se abordarán temas relacionados con la nueva política de la investigación y el comportamiento que deben tener los investigadores”.

https://accbalredcicuales.wixsite.com/congreso

 

La investigación de cuatro biólogos colombianos fue publicada en "PNAS", la segunda revista científica más citada en el mundo. Su estudio, que encontró que en los Andes tropicales hay 15 regiones biogeográficas, fue realizado con mínimos recursos.

Tomado de El Espectador

Hay preguntas científicas que los investigadores persiguen por décadas. Para llegar a las respuestas a veces es necesario hacer pruebas de laboratorio, salir al campo y gastar millones de pesos; pero otras veces estas respuestas se van construyendo solas, de a poquitos, con el esfuerzo previo de muchos investigadores. Y solo hace falta que llegue alguien, una los datos y analice los cabos sueltos para encontrar la respuesta.

Este último fue el caso de un “parche” de cuatro biólogos caleños que, solo gastando lo de las gaseosas cuando se reunían e independientemente de las actividades académicas universitarias, realizaron un estudio que logró ser publicado en Proceedings of the Nacional Academy of Sciences (PNAS); la segunda revista científica más citada del mundo.

Hace dos años Nicolás Hazzi, Juan Sebastián Moreno, Carolina Ortiz y Rubén Darío Palacios tenían entre 23 y 25 años. Además de ser vecinos de un barrio de Cali, tenían un interés común: la biología. Mientras Hazzi la estudiaba en la Universidad del Valle, los otros tres la cursaban en la universidad ICESI. Y entre las muchas charlas que tenían al reunirse surgió una pregunta que, probablemente, solo se les ocurre a quienes están muy cautivados por un tema: ¿cuántas regiones biogeográficas con especies únicas existen en los Andes tropicales y que factores las crearon?

Para entender la importancia de la pregunta y por qué era una incógnita para la ciencia, Hazzi lo explica así: “En el mundo hay 35 hotspots de biodiversidad; es decir, lugares que se caracterizan por tener un alto número de especies endémicas(especies únicas de un área que no se encuentran en otra parte más), pero que están fuertemente amenazados. Los Andes tropicales son considerados el más diverso del mundo, y por eso resultan interesantes para la ciencia. Lo que no se sabía muy bien era cómo se dividía la fauna dentro de esta región”.

Algunos estudios anteriores estimaban que en los Andes tropicales había tres o cuatro biorregiones, pero los cuatro caleños concluyeron que en realidad se trata de 15 biorregiones que dividen la fauna en grupos únicos de especies. Para llegar a esta cifra (una nueva para la ciencia), los biólogos no tuvieron que salir a campo ni recolectar nuevos datos, sino que hicieron nuevos análisis sobre información que ya estaba disponible, utilizando métodos sofisticados. Según explica Hazzi, tomaron 151 especies de aves endémicas de los Andes y estimaron su rango de distribución empleando un software capaz de agruparlas a partir de ciertas similitudes. Así llegaron a la conclusión de que en este hotspot había 15 biorregiones. “Fue un proceso súper chévere, porque ningún estudio antes había examinado tantas especies de aves ni usado un método cuantitativo para explorar las biorregiones y su origen”, comenta Hazzi.

Pero otra pregunta, que también se habían hecho varios biólogos, les siguió rondando por la cabeza. ¿Qué pasó en los Andes tropicales para que existieran tantas especies únicas de esa zona? De nuevo, esta incógnita la resolvieron con las 151 especies de aves. Empezaron a rastrear los árboles evolutivos (genealógicos) de cada una, por medio del ADN. El fin era encontrar en qué momento se separaron dos poblaciones para que se originaran las nuevas especies y si esta separación se dio en lugares donde hay barreras geográficas para la dispersión de la fauna, como valles o montañas.

Así, encontraron dos momentos geográficos e históricos fuertes que explican el endemismo de los Andes. El primero, un tanto esperado según Hazzi, fue el levantamiento de los Andes del norte, hace cinco millones de años, cuando se crearon ecosistemas como los páramos, considerados “islas en el cielo”. “Son lugares muy altos donde hay biota única que están separados por pequeñas discontinuidades en la elevación”, explica.

Pero lo que realmente los sorprendió fue el rol que cumplieron las eras de hielo durante las glaciaciones en el proceso de especiación de los Andes. Los biólogos encontraron que, durante las mas de 15 eras de hielo que hubo en el Pleistoceno las temperatura bajó hasta aproximadamente grados, causando que los valles cálidos dejaron serlo, por lo que la biota de alta montaña se expandía y, cuando venía el periodo interglaciar, se retraía, fragmentando la población.

“Para nosotros fue muy interesante ver cómo el clima contribuyó a la diversidad de especies y hoy, en cambio, el cambio climático causado en gran parte por los humanos es una de las principales amenazas de extinción”, comenta Hazzi. “El páramo, por ejemplo, ha perdido el 90 % de su área y se espera que para el 2100 estos ecosistemas se hayan contraído tanto que su biota puede desaparecer. Por esta razón, en su investigación, que además fue portada de la edición de julio de PNAS, sugieren que se dirijan los mayores esfuerzos de conservación en la Sierra Nevada, el Perijá y el sistema de páramos de la Cordillera Central.

Hazzi, que es un becario Fullbright y hace su doctorado en la Universidad George Washington, cree que esta es una gran lección de que se puede hacer ciencia de alta categoría con pocos recursos. “Yo todavía no lo creo, porque muchas investigaciones de este tipo salen de laboratorios con muchos más recursos económicos y técnicos”, comenta. “Es lindo ver cómo hicimos esto desde la Fundación Ecotonos, la cual fundamos entre los cuatro, desde lo local y con grandes amigos que compartíamos una gran pasión por entender la evolución de la diversidad andina”. La ciencia, al final, no requiere grandes experimentaciones y presupuestos, sino saber cómo utilizar y encajar los datos disponibles; como en un rompecabezas. No obstante, los cuatro biólogos esperan que haya más apoyo para la ciencia en el país, porque casos como el suyo son excepcionales.

Mapa Bioregiones Andes

 

Con simposios, visitas a laboratorios tecnológicos y de innovación; y avistamiento de aves en el Eco Parque Lago de Las Garzas, en Pance, estudiantes, docentes, investigadores y empresarios de Cali, aprenden y disfrutan de los adelantos científicos del Valle del Cauca que exhiben cinco universidades de la ciudad.

Desde el miércoles 9 de septiembre, comenzó Zona C, un evento de ciencia creado por la Universidad del Valle, ICESI, San Buenaventura, Javeriana y Autónoma, con la intención de exponer adelantos de la ciencia desde la academia, en ámbitos como: competitividad, emprendimiento, innovación, desarrollo, ambiente y sostenibilidad, educación, cultura y sociedad, y salud y bienestar.

La Universidad del Valle abrió el evento en el Auditorio Antonio J. Posada de su Facultad de Ciencias Sociales y Económicas, donde los asistentes, entre estudiantes, docentes e investigadores, presenciaron siete exposiciones académicas de alto impacto investigativo e interés productivo y social de las diferentes universidades que hacen parte de la iniciativa.

Un ejemplo de esas importantes investigaciones expuestas, trató sobre el caracol gigante africano (Achatina fulica) en el Valle del Cauca, presentada por el docente de Biología e investigador en Ecología Animal, Alan Giraldo de la Universidad del Valle, quien manifestó que este tipo de molusco está en 20 municipios del Valle del Cauca en diferentes espacios como “zonas verdes, lotes abandonados, separadores viales, jardines residenciales y plazas de mercado de las cabeceras municipales”.

Este molusco puede llegar a medir hasta 30 centímetros de largo, sin embargo, el máximo tamaño registrado en el Valle del Cauca, es de 11,5 cm de largo. En el marco de estas investigaciones, también se identificó que hay individuos que, tan solo midiendo 3 centímetros, ya evidencian condiciones de madurez sexual funcional, lo que, sumado a solo 12 días de incubación de sus huevos, determinan una rápida tasa de reproducción y, en consecuencia, su fácil proliferación.

Este caracol puede llegar a ser una amenaza para la comunidad, ya que se comprobó que en ellos hay presencia de nematodos parásitos, que son, por decirlo así, similares en apariencia a los gusanos que vemos a simple vista, pero cuyas dimensiones son microscópicas. Una de estas especies de nemátodo, Angiostrongylus cantonensis, que fue identificada en el caracol africano, puede producir en el hombre meningitis, enfermedad que tradicionalmente ha sido relacionada con infecciones virales o bacterianas, y que consiste en una inflamación que afecta las membranas que cubren el encéfalo y la médula espinal en los seres humanos.

La investigación desarrollada por el docente Giraldo, en compañía de otros docentes e investigadores como: Wilmar Bolívar-García, Jaime Cantera, Andrés Castillo, Oscar Murillo, Mario Garcés Restrepo, Ángela González Colorado, Mónica Gómez, Diego Córdoba Rojas, Angélica Prado, Angie Patiño, y Camilo Garzón, ha permitido generar “información básica sobre la historia natural del caracol gigante africano en el Valle del Cauca”, que incrementa nuestro conocimiento sobre cómo se ajusta esta especie invasora a las condiciones locales de hábitat. Además, estos esfuerzos han permitido conocer el estado del conocimiento, medidas alternativas de control y percepción de la comunidad sobre esta problemática, la cual podría fortalecer en el corto plazo, las acciones de divulgación, control y monitoreo que desarrolla la autoridad ambiental en la región.

En la apertura del evento, estuvo presente el profesor invitado: Guillermo León Vásquez Zapata, investigador relacionado con temas de impacto ambiental, cuya charla estuvo enfocada al eje de Desarrollo Ambiente y Sostenibilidad, haciendo énfasis a los retos de la sustentabilidad – preservación y sostenibilidad – conservación para hacer un manejo más armónico de la relación ser humano – naturaleza.

Entre el 8 y el 13 de octubre se realizará el Curso de Técnicas en investigación y conservación con énfasis en aves, que ofrece el Posgrado en Ciencias – Biología de la Universidad del Valle a estudiantes de pre y posgrado de Biología o ciencias afines, docentes, investigadores y particulares con interés en conocer los métodos de campo empleados en investigación de fauna en vida silvestre.

El conocimiento y actualización en las técnicas y herramientas empleadas en investigación en campo es de suma importancia para el avance en la generación de conocimiento de las especies. Apropiarse de nuevas herramientas en investigación permite además, incursionar en diferentes perspectivas que aportan al diseño de estrategias de conservación de nuestras aves tropicales.

El Curso de Técnicas en investigación y conservación con énfasis en aves brindará las bases teóricas en áreas como la comunicación animal con énfasis en bio acústica, movimiento y detección de individuos por medio de la telemetría y la conexión entre aspectos claves en la historia natural y sus características propias de salud y reproducción.

Fecha: octubre 08 al 13de 2018 (50horas)
Horario: lunes, miércoles y jueves de 8:00 a.m. a 12:15 m. y de 2:00 p.m. a 5:00 p.m.
martes, viernes y sábado de 6:00 a.m. a 12:15 m y de 2:00 p.m. a 5:00 p.m.
Inscripciones: hasta el 01 de octubre de 2018 (cupos limitados).
Inversión: $650.000* COP (seiscientos cincuenta mil pesos colombianos).
*Durante el curso se programará una salida de campo opcional. Los costos de la salida no están incluidos dentro del pago del curso.

Consulte más detalles sobre el curso y diligencie el Formulario de Inscripción.

Nota: algunas conferencias serán dictadas en inglés.

Miércoles, 12 Septiembre 2018 11:13

Semana de la construcción en Univalle

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En el marco de la celebración de la Semana de la Construcción que organiza Camacol con apoyo de la Universidad del Valle, evento que convoca por primera vez a todos los actores que participan en los diferentes niveles de la actividad edificadora en el Valle del Cauca, se adelantarán conversatorios en el Campus de Meléndez para establecer diálogos con trabajadores de obra, profesionales y estudiantes de últimos semestres de ingeniería y arquitectura, con el objetivo de actualizarlos en torno a temas técnicos de importancia para el sector.

Si desea participar del evento, que también se adelantará en la Universidad San Buenaventura y en la Universidad Javeriana, realice el proceso de inscripción siguiendo este link.


Miércoles 19 de septiembre de 2018

Universidad Del Valle – Auditorio 5 Facultad de Ingeniería.

7:30 a.m: Registro y acreditaciones.

8:00 a.m a 9:00 a.m: Historias de vida: Cómo iniciaron y siguen vigentes grandes empresas constructoras de la región.

Conferencista: Ingeniero Alberto Moreno Uribe.

9:30 a.m a 10:30 a.m: Evolución del concreto en los sistemas industrializados

Conferencista: Ingeniero Jesús David Osorio – Cementos Argos.

10:30 a.m a 11:30 a.m: La Calidad en el acero de construcción.

Conferencista: Luis Conrado Suarez Hincapie – Gerdau Diaco.

11:30 a.m a 12:30 p.m: Productos prefabricados en concreto: principios y posibilidades

Conferencista: Diseñador Industrial Sebastián Morán Rojas.

2:00 p.m a 3:00 p.m: Verdades sobre los vidrios de Control Solar para el hogar

Conferencista: Carlos Alfonso Duarte Molina – Vidrio Andino.

3:00 p.m a 4:00 p.m: Impermeabilización de Cubiertas

Conferencista: Ingeniero Felipe Medina- Sika Colombia.

4:00 p.m a 5:00 p.m: La importancia de la Especificación y Diseño del Vidrio de Seguridad en las Edificaciones

Conferencista: Mercadóloga Gina Cabrera Galindez – Grupo Vit|elsa

5:00 p.m a 6:00 p.m: Técnicas eficientes para la instalación de cubiertas de fibrocemento

Conferencista: Técnico en construcción Jorge Hernán Moreno – Eternit

Jueves 20 de septiembre de 2018

Universidad Del Valle: Jornada de Construcción Sostenible – Cátedra Biocasa / Salidas Empresariales

7:30 a.m: Registro y acreditaciones

8:00 a.m a 9:00 a.m: Código de construcción sostenible para Colombia-Clima Cálido Seco

Conferencista: Arquitecto Carlos Humberto Vásquez Franco

9:30 a.m a 10:30 a.m: Responsabilidad de las empresas constructoras para el aprovechamiento de los Residuos de Construcción y Demolición – RCD en Colombia – Estudio de Caso Constructora Bolivar S.A.

10:30 a.m a 12:30 a.m: Innovación académica para la construcción sostenible: Universidad del Valle / Universidad Javeriana / Universidad de San Buenaventura

2:00 p.m a 5:00 p.m: Visitas Empresariales (SIDOC - Cementos San Marcos)