Muy probablemente el próximo embutido que llegue a su mesa tendrá una nueva envoltura o empaque comestible, producto de un trabajo de investigación realizado por estudiantes y docentes de la Universidad del Valle.

Esta envoltura es el resultado de la investigación de tesis de grado de los estudiantes del Programa Académico de Ingeniería de Alimentos Steven Ortiz y Juan David Ortega, del grupo de investigación Microbiología y Biotecnología, Aplicada– MIBIA, del cual también hacen parte profesores del área de biología.

Precisamente por esa envoltura para embutidos, hallada luego de un proceso de investigación, la Asociación Colombiana de Ciencia y Tecnología de Alimentos -ACTA, les concedió a los estudiantes y a los profesores Cristina Ramírez y Germán Bolívar, el premio nacional en la categoría de mejor tesis de pregrado durante el Congreso Nacional de la Asociación realizado recientemente en Bogotá.

La investigación realizada para encontrar una mejor membrana para recubrir los embutidos, se origina de la presencia de microorganismos comunes en la industria azucarera, que pueden ser un inconveniente para la producción de azúcar y etanol

Estos microorganismos que se alimentan del azúcar produciendo un polisacárido o especie de goma que interfiere la producción del azúcar y etanol, alterando los procesos y taponando las tuberías, además de generar inconvenientes con las descargas.

Luego de varias investigaciones se encontró que el polisacárido era producido por una bacteria no patógena denominada Weissella confusa que se alimenta y reproduce en el jugo de la caña de azúcar y normalmente sobrevive dentro de una especie de cápsula o revestimiento de polisacárido o goma para protegerse en períodos de escases de nutrientes

La investigación inició con un intenso rastreo de microrganismos, para determinar cuál era la bacteria que producía el polisacárido o EPS. Luego de identificarla se dio inicio al trabajo para producir el EPS en grandes cantidades y conocer las propiedades mecánicas y físicas del polisacárido y sus posibles aplicaciones.

Una de las ideas iniciales fue la de usarlo como película protectora o empaque de productos alimenticios cárnicos y para ello se adicionaron otros ingredientes que son frecuentemente usados con ese propósito y que ya están plenamente descritos en la literatura científica producto de otras investigaciones, en otros lugares del planeta.

El polisacárido es disuelto en agua y mezclado con otros componentes que le permiten lograr las propiedades deseadas como empaque, descritas a continuación:

1. Capacidad de retención del agua de los cárnicos, permitiendo retener el líquido de exudación en la película y manteniendo un empaque seco con mejor presentación y prolonga la vida útil del producto cárnico.

2. Buenas propiedades mecánicas como la textura, resistencia del material y elongación, es decir la capacidad de estirar sin romperse y tensión a la ruptura.

3. Traslucidez, ya que el consumidor necesita transparencia de la membrana que permita ver el producto de consumo.

Encontradas estas propiedades, se seleccionaron tres formulaciones de películas que cumplieron con los requisitos descritos y se procedió a realizar otro tipo de pruebas con cinco nuevas variables, pensando en la utilización como el mejor recubrimiento que se ajuste a las necesidades de un empaque para cárnicos y se encontró que presentaron muy buena permeabilidad al vapor de agua; permeabilidad al vapor de oxígeno, pues el oxígeno oxida los embutidos, luego entonces se requiere que sea la que menos permeabilidad tenga con ese gas.

También se estudio la pérdida de humedad del producto recubierto por la película; se hizo el análisis térmico encontrando que el material de las películas presenta buena resistencia a las altas temperaturas, facilitando su esterilización y pasteurización. Por último se examinó la microestructura de las películas en microscopio de barrido electrónico, verificando que presentan un aspecto completamente liso, tanto en su superficie como en su corte transversal, favoreciendo la calidad de la película.

Finalmente, luego de reiterados ensayos y de obtener los mejores resultados para el desarrollo de la película protectora, el trabajo de investigación, de los estudiantes de ingeniería de alimentos Steven Ortiz y juan David Ortega y su directora de tesis, la profesora Cristina Ramírez y el director del Grupo MIBIA y coinvestigador Germán Bolívar, encontraron la membrana ideal para recubrir embutidos y chorizos. Este estudio se presentó en el XIV Congreso de la Asociación Colombiana de Ciencia y Tecnología de Alimentos ACTA, realizado en Bogotá. 

Luego de las deliberaciones correspondientes recibieron un diploma que dice textualmente:

La Asociación Colombiana de Ciencia y Tecnología de Alimentos – ACTA certifica que Juan D. Ortega o, Bryan Steven Ortiz, Cristina Ramírez, German A. Bolivar E. fueron los ganadores del X Premio ACTA a la investigación en Ciencia y tecnología de Alimentos, en la categoría pregrado con el trabajo titulado: Evaluación de exopolisacárido extraído a partir de microorganismos lácticos en película comestible a embutido tipo chorizo. De la Universidad del valle. Durante el XIV Congreso Internacional de ciencia y Tecnología de Alimentos – CONACTA 2018, realizado en Bogotá en octubre de 2018.

Firman Jorge A. Cabrera, Director Premio Acta Y Laura M. Serrato, Coordinadora Premio ACTA.

El profesor Julio César Caicedo Angulo, de la Escuela de Ingeniería de Materiales de la Universidad del Valle, fue escalafonado entre los 10 investigadores, con mayor número de publicaciones y citaciones (http://cort.as/-BZ85) en el área de materiales, a nivel mundial, según la base de datos Scopus.

El profesor Caicedo Angulo es ingeniero de materiales, Doctor (Ph.D.) en Ingeniería de Materiales de la Universidad del Valle y postdoctorado en materiales en la Universidad de Barcelona – España y se vinculó como profesor a la Universidad desde 2010. Sus líneas de investigación son los recubrimientos duros y los biomateriales.

En el primer lugar del listado (Top Ten) de Scopus, en el campo de los materiales, aparece el investigador austriaco Christian Mitterer de la Universidad de Leoben, una de las más reputadas en el mundo, en esa área del conocimiento.
Los diez, con mayor número de publicaciones y citaciones en el listado de la base de datos, son científicos de Austria, Alemania, Reino Unido, Taiwán, Canadá, España, Colombia y Hong Kong.

Scopus es una base de datos bibliográfica de resúmenes y citas de artículos de revistas científicas. Cubre aproximadamente 18.000 títulos de más de 5.000 editores internacionales, incluyendo la cobertura de 16.500 revistas en las áreas de ciencias, tecnología, medicina y ciencias sociales. Es editada por Elsevier y es accesible en la Web para los suscritores.

En el mundo de la ciencia, luego de tener resultados sobre un asunto específico que no ha sido desarrollado en ninguna otra parte, los investigadores escriben y envían su artículo para ser publicado en una revista científica, especializada en el tema.
Antes de publicar, la revista remite el artículo a pares, es decir, investigadores del más alto nivel en cada área del conocimiento, para que evalúen si el artículo es realmente original y aporta nuevo conocimiento.

Si los pares consideran que el artículo o ´paper´ merece ser publicado, la revista lo incluye en alguna de sus siguientes ediciones y éste puede ser consultado, bajado y citado, por cualquier persona en cualquier lugar del mundo, gracias a la base de datos Scopus.

De acuerdo con la importancia que tenga el artículo, para quienes trabajan en el tema, el artículo será citado o referenciado en nuevos artículos, producto de nuevas investigaciones.

Estas citaciones, que en el mundo científico son un indicador de visibilidad, permite direccionar su uso, siendo este un objetivo fundamental de la investigación: conocer algo nuevo y compartirlo con los demás. Además, el uso permite determinar la pertinencia de una investigación.

Justamente, el artículo del profesor Caicedo Angulo que más citaciones tiene, 82 hasta el momento, se titula “Propiedades mecánicas de recubrimientos duros, tipo multicapas”, el cual fue producto de la tesis de grado de Doctor (Ph.D.) en Ingeniería de Materiales, cuyo director fue el profesor Pedro Prieto Pulido.

La investigación desarrolló un material cuaternario para hacer recubrimientos de herramientas industriales de corte. Mediante la técnica de vaporización, que consiste en aplicar energía con alta frecuencia hace que los elementos pasen del estado sólido a vapor y luego se condensa en el filo de la herramienta de acero, permitiendo alargar la vida del filo, hasta diez veces más tiempo del que suele tener con el uso normal.

En el caso de la investigación en cuestión, se usaron por primera vez, cuatro elementos, titanio, Niobi, carbón y nitrógeno, para producir un nuevo material cuaternario y hacer recubrimientos, obteniendo propiedades sin precedentes.

El “paper” fue publicado en la revista Apllied Surface Science, ubicada en el primer Cuartil –Q11 , es decir con el factor de impacto más alto.

Las mejores universidades de los países de mayor desarrollo científico, tienen como criterio de graduación que los estudiantes de doctorado (Ph.D.) publiquen en una revista indexada, para evidenciar que el trabajo con el que se gradúa es realmente aceptado por la comunidad científica mundial. En la Universidad del Valle, se recurre a esta condición, para asegurar la calidad de los resultados del graduando.

Otra de las 150 publicaciones en las que ha participado, en esta oportunidad como coautor, el profesor Caicedo Angulo se denomina “Recubrimientos para implantes médicos”, publicada en la Revista Seminarios en nefrología de primer cuartil, tuvo 71 citaciones.
Para cualquier científico es una aspiración y un orgullo estar ubicado en el top ten de SCOPUS, pues ello demuestra la pertinencia de su investigación.

Al respecto, el profesor Julio Cesar Caicedo, alumno del Doctor en física Pedro Prieto considerado, junto al doctor en ingeniería de materiales Federico Sequeda, como precursores en la investigación en el área de materiales en la Universidad del Valle, fue enfático al señalar que tal distinción, es más producto del trabajo que se ha desarrollado en este campo en la Universidad del Valle, que un logro individual.

Pero si estar entre los diez más prolíficos y citados es un orgullo y un gran logro, más difícil es mantenerse en ese listado, pues si deja de publicar o los artículos pierden visibilidad, automáticamente saldrá de la lista.

Al respecto, uno de los autores que hace algún tiempo estaba entre los tres primeros de esa especie de rankin y luego de jubilarse salió del mismo, muestra que la ciencia no para, es dinámica y quien deja de producir y deja de ser citado, entonces desaparece.


[1] Esto indica que si se toman todas las revistas científicas especializadas indexadas en el área de materiales y se ordenan de mayor a menor, de acuerdo con el factor de impacto y se divide en cuatro partes iguales, cada parte es un cuartil.

Tomado de El Espectador

Un proyecto desarrollado por el profesor Eduardo Caicedo y Andrés Díaz de la Universidad del Valle, que detectaría obstáculos y planearía trayectorias para que personas invidentes puedan orientarse y realizar ciertas actividades; fue galardonado por Google.

Los cinco proyectos, que provienen de las universidades de los Andes, Norte, UNAD y Univalle, recibirán una ayuda económica de hasta US$1.200 mensuales.

Diez colombianos fueron galardonados este martes con los premios LARA (Latin American Research Awards) en la ciudad de Belo Horizonte, Brasil. Los reconocimientos, que son otorgados por la compañía Google desde el 2013, garantizan la financiación de proyectos de investigación latinoamericanos durante un año.

En la sexta versión de los premios LARA se postularon 300 iniciativas de toda la región y solo 27 fueron escogidas por los ingenieros de la compañía. De este selecto grupo, cinco son investigaciones colombianas.

Una de ellas consiste en un sistema portátil que detectaría obstáculos y planearía trayectorias para que personas invidentes puedan orientarse y realizar ciertas actividades que implican desplazamiento en interiores. Se trata de un proyecto en desarrollo gestado por Eduardo Caicedo y Andrés Díaz, de la Universidad del Valle.

Otra iniciativa nacional consiste en un brazalete que monitorea el estado de mujeres embarazadas con riesgo de preeclampsia y envía esta información a un servicio remoto. Con ella se espera que las madres gestantes reciban atención a tiempo y se puedan minimizar los niveles de la enfermedad en el país. El proyecto fue desarrollado por Sixto Campana y Edna Bernal, de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia.

La Universidad de los Andes, que ha ganado en versiones anteriores de los premios LARA, participó con dos investigaciones:

El primer proyecto, de Luis Felipe Giraldo-Trujillo y Gilberto Díaz, consiste en utilizar modelos computacionales de cooperación para diseñar nuevas estrategias que ayuden a personas de bajos recursos a tener estabilidad financiera.

El segundo, tiene como objetivo activar tareas automatizadas de ingeniería de software para aplicaciones móviles de código-fuente cerrado y fue diseñado por Mario Linares Vásquez y Camilo Escobar Velásquez.

Por su parte, Winston Spencer Percybrooks y Pedro Narváez, de la Universidad del Norte, fueron galardonados por segunda vez para continuar desarrollando las bases de un sistema computacional que apoyaría los diagnósticos médicos a través de la auscultación cardíaca (el proceso de escucha que se hace a través de estetoscopios para identificar anomalías del corazón).

Colombia fue el segundo país con más proyectos galardonados después de Brasil (17). Los otros ganadores provienen de Argentina (2), México (1) y Perú (1), y sus propuestas incluyen soluciones a problemáticas relacionadas con la salud, las noticias falsas, el medio ambiente y el aprendizaje de idiomas, entre otros.

Los LARA están dirigidos a duplas de investigadores conformadas por un estudiante de maestría o doctorado y su respectivo tutor. Cada proyecto de doctorado recibirá US$1.200 mensuales durante un año y la facultad a la que pertenece US$750, mientras que las investigaciones de maestría contarán con US$750 mensuales y US$675 para sus centros de estudio.

 

Este miércoles 24 de octubre se realizará la II Jornada de Ciencia y Matemáticas para todos y la VII Jornada de Formación Docente, actividades dirigidas a profesores de colegios y estudiantes universitarios, organizada por el Semillero Universidad del Valle y la Universidad Javeriana - Cali.

La II Jornada de Ciencias y Matemáticas para todos, que se realizará en el campus de Meléndez, se consolida como un espacio de reflexión y divulgación académica con la intención de fomentar las ciencias en todas sus dimensiones, de una manera divertida, interesante y apasionante.

La VII Jornada de Formación Docente es dirigida a profesores de educación media, básica y superior, de instituciones públicas y privadas de la ciudad y municipios aledaños. En ella se busca compartir una visión diferente del ejercicio de la docencia en matemáticas y la ciencia en general para mejorar la experiencia de enseñanza-aprendizaje en el aula.

Este año, la jornada tiene como invitados a Eduardo Sáenz de Cabezón, doctor en Matemáticas y docente en la Universidad de la Rioja (España) y a Jaime Restrepo, doctor en Ciencias- Química y docente de la Universidad del Valle.

Informes

teléfono: 3212100 Ext. 3098

email: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

El jueves 25 de octubre se realizará el Coloquio Apropiación del Territorio Marino-Costero, presentado por la Comisión Colombiana del Océano – CCO, órgano intersectorial de asesoría, consulta, planificación y coordinación del Gobierno Nacional en materia de Política Nacional del Océano y de los Espacios Costeros, a partir de las 9:00 a.m. en el auditorio 3 de la Universidad del Valle.

Dentro de su trabajo para crear las condiciones necesarias para lograr el desarrollo sostenible de las áreas marinas y costeras del país, la CCO viene desarrollando actividades académicas para estimular, en diferentes públicos, la conciencia marítima necesaria para convertir a Colombia en una Potencia Media Oceánica.

En este sentido, el Coloquio Apropiación del Territorio Marino-Costero es una actividad de construcción de conocimiento que tiene como objetivo propiciar la articulación interinstitucional, establecer e impulsar el conocimiento de las ciencias del mar en la educación, la ciencia y la tecnología nacional, así como fomentar la importancia de su implementación en el País. El coloquio Apropiación del Territorio Marino-Costero pretende generar conciencia marítima en un espacio de discusión académico para fomentar el interés en el desarrollo de la investigación científica y el desarrollo tecnológico en espacios marino-costeros.

El Instituto INCIMAR

En el marco del Coloquio se presentará el Instituto de Ciencias del Mar y Limnología – INCIMAR, de la Universidad del Valle.

INCIMAR es un centro de generación de conocimientos y formación universitaria avanzada en los campos científico, tecnológico y de interacción social, cuyo objetivo es contribuir al desarrollo nacional y regional a través de la investigación interdisciplinaria en el campo de las Ciencias del Mar y el estudio de las aguas dulces (Limnología).

Enrique Peña, docente de Biología y uno de los gestores del INCIMAR manifiesta que “l Instituto es una iniciativa de alto impacto para la Universidad porque representa la articulación de facultades y grupos de investigación que enfocan sus recursos y capacidades a la solución de problemas de alta complejidad de la región del Pacífico colombiano, el cual durante los últimos 30 años ha sido objeto de investigación de las ciencias marinas.

Fecha: octubre 25 de 2018
Lugar: auditorio 3 de la Universidad del Valle
Hora: 9:00 a.m.
Entrada Libre

Según Sapiens Research, tres universidades públicas son las tres mejores del país.

Publicado en El Tiempo

Según el último ranquin U-Sapiens Research de mejores universidades del país, los tres primeros puestos son ocupados por instituciones públicas.

Se trata de la Universidad Nacional de Colombia sede Bogotá, la Universidad de Antioquia y la Universidad del Valle.

De hecho, en las 10 primeras posiciones hay 7 universidades públicas y 3 universidades privadas.

1. Universidad Nacional de Colombia – Bogotá
2. Universidad de Antioquia - Medellín
3. Universidad del Valle - Cali
4. Universidad de los Andes -Bogotá
5. Universidad Javeriana - Bogotá
6. Universidad Nacional de Colombia – Medellín
7. Universidad Industrial de Santander – Bucaramanga
8. Universidad de Cartagena - Caragena
9. Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia - Tunja
10. Universidad del Norte – Barranquilla

Las variables que analiza esta metodología son la cantidad de revistas indexadas que tiene le institución, el número de posgrados y la cantidad de grupos de investigación categorizados en Colciencias.

Hay que resaltar que la investigación es uno de los elementos que juegan un papel importante a la hora de clasificar a las a las instituciones de educación superior del país.

¿Por qué es importante la investigación?
A propósito de la coyuntura de las marchas estudiantiles en todo el país para reclamar más recursos para las universidades, hay que mencionar los beneficios que trae para la sociedad la investigación, aspecto en el que muchas instituciones públicas del país son líderes y lo que daría más razones para aumentar la inversión de la educación.

Juan Norberto Calvo, director del Grupo de Investigación en Materiales Dentales (Grimad), explicó que la investigación de las universidades es importante en la medida en que ayudan a responder a las necesidades del país, mediante la solución de problemas.

“Si nos compramos con otros países tenemos unos recursos mínimos para la investigación y eso es lo que no nos permite hacer proyectos de mayor envergadura y que respondan a necesidades más sentidas en la sociedad”, dijo Calvo.

En ese orden de ideas, aumentar el rubro para la investigación del país es una necesidad que contribuirían al desarrollo del país.

Por su parte, Leonor Botero, directora de investigación de la Universidad de La Sabana, explicó que en el caso de los doctorados suelen presentarse dificultades para financiarlos, ya que el trabajo exclusivo de este tipo de estudiante es investigar.

“Si no hay recursos para el sostenimiento de los estudiantes y proyectos de investigación es muy difícil tener este tipo de programas”, dijo Botero.

Además, la académica recalcó que la investigación contribuye al desarrollo de cualquier país y esto no solo sirve para solucionar problemas, sino también para encontrar nuevas oportunidades de desarrollo en una sociedad.

 

Aquí puede consultar el listado completo

El profesor del Departamento de Física Jesús Evelio Diosa Astaiza asumió la dirección del Centro de Excelencia en Nuevos materiales –CENM, en reemplazo de la profesora María Elena Gómez de Prieto.

Jesús Evelio Diosa Astaiza es Doctor (Ph.D.) en Ciencias Físicas de la Universidad del Valle y lidera el grupo de investigación de Transiciones de Fase en Sistemas no Metálicos, categorizado en A1 por Colciencias.

Por otra parte, el Consejo Académico de la Universidad ratificó al Centro de Excelencia en Nuevos Materiales -CENM, como Centro de Investigación, por un periodo de 3 años, tras la evaluación que realizó la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de acuerdo a las condiciones establecidas en el Estatuto de Investigaciones.

El CENM investiga la producción de materiales nuevos, en búsqueda de mejores o diferentes características a las ya conocidas, para optimizar aplicaciones o procesos en la industria y la investigación. El Centro reúne 6 grupos de investigación de las facultades de Ciencias Naturales y Exactas e Ingeniería, todos categorizados como A1 y A por Colciencias.

Como parte de las actividades que se han realizado en el CENM está la presentación de un Macroproyecto en el Área de Energía Fotovoltaica, liderado por la profesora María Elena Gómez, presentado ante el CODECTI, en julio de 2018, se encuentra en la plataforma MGA donde fue asignado el BPIN para continuar con el proceso.

Otra de las actividades que se desarrollan en el Centro de Excelencia de Nuevos materiales es la participación en la Convocatoria de Reconocimiento de Actores de COLCIENCIAS. Con estas actividades se busca que el CENM tenga reconocimiento nacional e internacional y se siga posicionando ante la Universidad y el país como un verdadero centro de investigación.

Para conocer el derrotero del Centro de Investigación entrevistamos a su nuevo director Jesús Evelio Diosa Astaiza sobre cambios en las directrices del CENM.

En los objetivos estratégicos del documento de Planeación Estratégica del CENM 2018 – 2022, está planteada la creación de nuevas líneas de investigación en temas de actualidad nacional y por ello se trabaja en la creación de una línea en materiales funcionales sostenibles, en el área de la Nanociencia (0D, 1D, 2D, 3D) con aplicaciones en: Energía, salud, minería y medio ambiente.

Espero que, con el apoyo de otros miembros del CENM, se presenten proyectos dentro de esta temática, haciendo extensiva la participación de otros grupos de investigación de la Universidad, que actualmente no pertenecen al Centro, pero que vienen adelantando investigaciones relacionadas a estos temas.

Por otra parte, con respecto a los grupos asociados, he establecido acercamientos con otros grupos interesados en hacer parte del CENM y estoy abierto a recibir las propuestas y definir los planes de trabajo, así como formular proyectos que le permitan al Centro obtener recursos y adelantar investigaciones, que es a lo que nos hemos dedicado desde la creación del Centro.

Con respecto a nuevos convenios, la idea es afianzar los nexos de colaboración con otros grupos nacionales e internaciones. De esta manera, aprovechar contactos para realizar trabajos conjuntos, establecer convenios generales y específicos que permitan tener un mayor acceso al equipamiento robusto, a la realización de pasantías para estudiantes y profesores. El propósito final será ampliar la visibilidad del CENM ante la comunidad nacional e internacional.

La contaminación con mercurio, producto de la minería ilegal, de ríos, arroyos, riachuelos, e incluso en el mar, en gran parte de Colombia, no es un secreto.

A cada momento crece la preocupación, ya generalizada, por la contaminación de corrientes de agua, pero parecería que lo que se hace al respecto, por parte del Estado, no mengua el problema.

Académicos y autoridades locales ya lanzaron una voz de alerta sobre este asunto pero no es mucho lo que se ha logrado y el problema sigue como el agua misma de los ríos.

Como un aporte a la solución de este problema investigadores del grupo Bionovo de la Universidad del Valle, junto al Instituto Central de Investigación y Desarrollo en Metalurgia de El Cairo, Egipto y la Universidad de la Florida en USA, desarrollaron un nanosensor para detectar mercurio en el agua.

La historia de este dispositivo se inicia con una preocupación del Instituto Central de Investigación y Desarrollo en Metalurgia de El Cairo, el más grande de Egipto en esa área de investigación, que desde su fundación misma busca qué hacer con los desechos eléctricos y electrónicos.

Solo el 12,5% de los desechos electrónicos que se producen en el mundo se reciclan, el resto que equivale alrededor de 50 millones de toneladas métricas por año, es lo que termina en vertederos o contaminando en cualquier otro lugar.

Uno de estos residuos con los que trabaja el equipo egipcio son los cables eléctricos, por ello consultaron al Grupo de investigación Bionovo, experto en desarrollos tecnológicos para contextos de vulnerabilidad socio-ambiental, sobre las posibilidades de aplicación de nanoparticulas de cobre para la detección de contaminantes ambientales.

Bionovo, liderado por la profesora Diana Carolina Vanegas, quien es egresada y docente de la Escuela de Ingeniería de Alimentos de la Universidad del Valle y Doctora (Ph.D.) en Ingeniería Agrícola y Biológica de la Universidad de La Florida –USA, no tardó en proponer algunas alternativas.

Una de las alternativas es la elaboración de sensores de bajo costo mediados por nanomateriales, especificamente grafeno y nano-oxido de cobre. Las nanoparticulas de oxido de cobre se obtuvieron a partir de cables eléctricos reciclados, los cuales fueron sometidos a un proceso de síntesis verde, conocido por ser un método químico amigable con el medio ambiente. Y precisamente por su tamaño, estos nanomateriales tienen propiedades eléctricas mejores que las de materiales de mayor escala.

Las nanoparticualas de cobre obtenidas tienen tamaños entre 20 a 432 nanómetros, por lo que son invisibles a simple vista, pues un nanómetro es equivalente a la millonésima parte de un milimetro, y el cabello humano que es uno de los objetos más delgados observables por el ojo humano, tiene un grosor aproximado de 0.1 milimetros, es decir 100 mil nanómetros de ancho.

La ventaja, en este caso, es que el nanosensor es de bajo costo pues está hecho con base en partículas obtenidas de cobre reciclado y grafeno, que es una de las formas del carbono, y se puede obtener mediante un método sencillo de grabación por laser sobre cinta kapton. Con estos materiales se construyó un circuito de tres electrodos.

Un primer electrodo de trabajo, modificado con las nonopartículas de cobre detecta las moléculas de mercurio y mejorara su desempeño en la medición.

Un segundo electrodo de referencia, es el que recibe las señales eléctricas y sustrae la señal producida por la reacción química de interés y permite saber con precisión la cantidad de moléculas objetivo, en este caso la cantidad de mercurio presente en el agua.

El tercer electrodo, llamado contador, sirve para controlar el potencial eléctrico durante la medición de corriente, y saber, a ciencia cierta, el nivel de mercurio.

Luego del diseño y elaboración del dispositivo se envió a la Universidad de la Florida que, gracias a la tecnología de punta en sus laboratorios, logró caracterizar detalladamente el desempeño de los dispositivos e incluso comparar su funcionamiento con otros dispositivos análogos construidos con materiales de grado analítico para hacer mediciones de muy alta precisión.

El mercurio

Es el único elemento metálico líquido en condiciones ambientales normales. La intoxicación con mercurio puede resultar de la exposición a las formas solubles en agua, por la inhalación de vapor, o por ingestión en cualquier forma. Este elemento se usa en termómetros, barómetros, manómetros y otros dispositivos, pero la preocupación por la toxicidad ha llevado a ser eliminados en gran medida en entornos clínicos en favor de otras alternativas, como los termómetros de vidrio.

En Colombia la preocupación por la contaminación por mercurio por efectos de la minería ilegal se ha convertido en problema de primer orden. Los grandes ríos como el Magdalena o el Cauca sufren de este problema, pero, además, bahías como la de Buenaventura no están exentas de este inconveniente.

El problema se agrava porque muchos ríos y riachuelos contaminados son usados para el consumo directo por comunidades rurales, pero incluso en acueductos de ciudades como Cali, se han encontrado trazas de contaminación con este elemento.

Justamente el Grupo Bionovo, con la participación de la profesora Irene Vélez, Doctora (Ph.D.) en Geografía Política de la universidad de Copenhagen, recibió la alerta por parte de las comunidades afro donde se estaban presentando personas y animales con síntomas de intoxicación en los alrededores del Río Ovejas en el Departamento del Cauca, donde se han venido estableciendo de manera ilegal mineros foráneos que utilizan mercurio. De ahí la preocupación por ayudar en la solución.

Además de ser un metal pesado el mercurio muta su forma química y ello dificulta su medición; pero además de su alta toxicidad presenta dos características que aumentan su peligrosidad.

La primera es la bioacumulación que implica que después de que se ingiere es muy difícil que salga del cuerpo y la otra característica nociva es la biomagnificación, que implica que cuando ingresa a la cadena alimenticia se va incrementando a medida que se va ascendiendo en los organismos de la cadena trófica. Por ejemplo, si un pez se come varios ya contaminados, entonces consume todo el mercurio que tenían sus presas y cuando un humano ingiere el pez también recibe el metal acumulado.

Una publicación

Como producto de una investigación científica, el artículo sobre el diseño y producción del nanosensor fue publicado por la revista de la Sociedad Americana de Química ACS Sustainable, dedicada a las perspectivas y desafíos relacionados con la sostenibilidad y las aplicaciones de la química y avances de química e ingeniería verde.

La publicación, cuya sede está en Washington –USA, cubre temas relacionados con la química, manufactura e ingeniería verde, biomasa o residuos como recursos, energías alternativas y evaluación de ciclos de vida.

Link del artículo científico: https://pubs.acs.org/doi/10.1021/acssuschemeng.8b02510

La Cátedra Fulbright "Gestión de sistemas agrícolas diversificados para la seguridad alimentaria", será el jueves 18 de octubre, en el Auditorio Ángel Zapata de la Universidad el Valle, para explorar los desafíos y oportunidades para una agricultura sostenible, así como las perspectivas socioeconómicas de la seguridad alimentaria.

Que los seres humanos tengamos acceso adecuado a los alimentos en cuanto a disponibilidad, cantidad, nutrición, precios adecuados y variedad, para tener una vida sana, es lo que conocemos como seguridad alimentaria según definió la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) desde 1996.

El concepto nació alrededor de los años 70 con base en la producción y disponibilidad de alimentos, pero poco a poco fue evolucionando hasta su actual definición y aceptación como derecho fundamental.

Según cifras entregadas por el Observatorio de Seguridad Alimentaria y Nutricional de Colombia (2012)*, y basándose en datos recopilados entre 1995 y 2010, de los 50.7 millones de Hectáreas destinadas a nivel nacional para fines agropecuarios, el área para la ganadería aumentó en más del 10% mientras que las áreas de bosque y cultivos agrícolas han disminuido más del 29% y 24% respectivamente, siendo la región Pacífica una de las principales donde se concentran estos cambios, junto con la región Andina.

A pesar de la cantidad de terreno destinado a las actividades agropecuarias, en 2016 la Corporación Red Especializada de centros de investigación y desarrollo tecnológico del sector agropecuario de Colombia reportó que en el país se importaba el 30% de los alimentos consumidos. Cifras del DANE de 2018 muestran que las compras externas del grupo agropecuarios, alimentos y bebidas llegaron a los $586 millones de dólares CIF (Cost, Insurance and Freight). Así las cosas, la importación de alimentos como maíz, trigo, soya, aceite de palma y soya, lácteos podría demostrar que la agricultura en monocultivo (que además emplea pesticidas y fertilizantes químicos), y la ganadería extensiva, no han sido soluciones adecuadas para garantizar la seguridad alimentaria nacional.

Con este contexto como base surge la necesidad de asegurar la alimentación del país con herramientas y fundamentos generados desde la academia y la ciencia, como la cátedra Fulbright, financiada por la Embajada de los Estados Unidos en Colombia, con alianza entre Fulbright Colombia, la Universidad del Valle y Agrosavia.

La cátedra contará con la presencia de 8 conferencistas nacionales e internacionales, y 2 moderadores de la Universidad del Valle: James Montoya, docente de Biología e Inge Armbrecht, directora del posgrado en Ciencias – Biología de Univalle y quien fue becaria Fulbright.

La profesora Armbrecht señaló que “Esta cátedra es de enorme importancia para la región porque es la oportunidad de los académicos para interaccionar con científicos estadounidenses de altísimo nivel, que hacen un gran esfuerzo para poder visitar nuestras regiones. Es un privilegio enorme para nuestra Universidad que haya sido elegida para este importante evento”.

La Cátedra Fulbright "Gestión de sistemas agrícolas diversificados para la seguridad alimentaria" se realizará en el Auditorio Ángel Zapata de la Universidad del Valle, de 8:30 a.m. a 6:30 p.m. Entrada libre con cupos limitados. Regístrese aquí.

Este artículo de opinión fue publicado originalmente por el diario El Espectador.

Por Leonardo Fabio Martínez Pérez

Las declaraciones de la ministra de Educación, María Victoria Angulo, sobre la construcción de un nuevo programa de gobierno que reemplazaría a Ser Pilo Paga (SPP), fueron recibidas de manera positiva por los rectores de las universidades públicas reunidos en el Sistema Universitario Estatal – SUE. Tales manifestaciones de la alta funcionaria aludieron a la inviabilidad del programa por su desfinanciamiento, estimado en 2 billones de pesos, para cumplir con la formación de los 40.000 jóvenes participantes del programa.

El anuncio desencadenó una nueva ola de discusiones sobre el citado programa; en varios diarios, entrevistas y escritos se esgrimieron fundamentadas razones de los rectores de las universidades públicas sobre su inconveniencia e imposibilidad de continuar. Por su parte, el argumento principal de los defensores del programa creado por el presidente Santos, propuesto y diseñado por la Universidad de Los Andes, destaca que posibilitó a jóvenes de estrato 1 y 2 ingresar a instituciones acreditadas de alta calidad, planteamiento que desconoce de plano que en el país ya existen mucho más de 40.000 jóvenes (que es la cifra atendida por SPP) estudiando en universidades públicas de alta calidad, pues de las 32 existentes, 16 se encuentran acreditadas. Se puede evidenciar este dato de mejor forma observando la manera en que las universidades públicas han atendido el compromiso de ampliar cobertura y con ello favorecer el ingreso de más jóvenes a la educación superior. Considerando la población entre los 17 y los 21 años de edad, la cobertura total alcanzada por el sistema superior hasta el año 2017 es de 52,8%, con incremento entre 2010 y 2017 del 15,7%. De esta cifra, 50,8% es atendida por la matrícula oficial, es decir a través de las 81 Instituciones de Educación Superior Pública, mientras el restante 49.2% por las 207 instituciones de educación privadas. Demostración de la alta eficiencia académica y administrativa de las universidades públicas.

Focalizar un programa de gobierno en un grupo determinado de personas resulta excluyente y contribuye muy poco en aumentar las posibilidades de acceso a la educación superior. Tal planteamiento puede sustentarse en el propio impacto de Ser Pilo Paga sobre el aumento de la cobertura de la educación superior, que a todas luces resulta muy reducido si lo comparamos con los logros de la universidad pública en esta materia. Además, la exclusión se hace evidente en términos financieros, pues con los mismos recursos se atendería a gran cantidad de jóvenes.

La formación universitaria no puede privilegiar el acceso a un grupo selecto de jóvenes. El desafío está en aportar valor agregado a una gran masa de egresados bachilleres que por efectos de las deficiencias formativas en algunos aspectos técnicos, no presentan resultados ideales en las pruebas de estado, de manera que al finalizar sus carreras evidencien los efectos concretos de la formación universitaria. Este punto podemos ilustrarlo de mejor forma con los resultados exitosos de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), institución que recibe jóvenes con resultados bajos en las pruebas saber 11 y que desde el punto de vista del programa SPP no tendrían oportunidad alguna para acceder a la formación universitaria. En términos de las pruebas Saber Pro, hecho el análisis de comportamiento de los resultados obtenidos por los estudiantes de la UPN entre 2014 y 2017, es claro que la Universidad se ubica por encima del promedio nacional y de Bogotá en todos los criterios evaluados, a saber: escritura, inglés, lectura crítica, razonamiento cuantitativo y competencias ciudadanas.

Los resultados de la Pedagógica, así como otros casos de las universidades públicas del país, dejan en claro que estas instituciones pueden agregar más valor a sus estudiantes, de tal manera que más allá de incentivar exclusivamente a los que obtuvieron buenos resultados en las pruebas saber once, se pueda favorecer el avance de todos y todas sin exclusión.

Por ello insistimos en la total inconveniencia pública de soportar un programa en criterios excluyentes, así aparenten ser bondadosos como en el caso de los méritos, tanto desde el punto de vista de la inclusión como de la equidad. Por lo demás se puede señalar que más allá de financiar la demanda a través de becas, se trataría en primer lugar de resolver el tema de la financiación de las universidades públicas para garantizar la atención de la cobertura por parte de estas entidades. Ahora bien, de insistir en un programa basado en el ofrecimiento de becas a los más sobresalientes egresados de la educación media, éstas deben orientarse a las universidades públicas que han demostrado con suficiencia que su costo operacional es inferior al de las universidades privadas, con niveles similares o superiores de calidad académica. Además, dichos recursos deben implicar refuerzos adicionales que hagan base presupuestal para el mejoramiento de la infraestructura física y tecnológica, así como de la formación docente para fortalecer la calidad.

*Rector, Universidad Pedagógica Nacional.