El Instituto de Investigación y Desarrollo en Prevención de Violencia y Promoción de la Convivencia Social (CISALVA) y el Centro de Investigación e Innovación en Bioinformática y Fotónica (CIBioFi), de la Universidad del Valle, fueron reconocidos por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (Minciencias) como actores del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SNCTI).

El reconocimiento de CISALVA fue otorgado mediante la Resolución 0836 de 2026, mientras que el de CIBioFi se formalizó mediante la Resolución 0878 de 2026. Ambas distinciones tienen una vigencia de cinco años, entre 2026 y 2031, y respaldan el trabajo científico que estas unidades desarrollan desde sus respectivos campos de investigación.

Con estos reconocimientos, la Universidad del Valle cuenta con cuatro centros e institutos de investigación reconocidos por Minciencias como actores del SNCTI: el Centro de Excelencia en Nuevos Materiales (CENM), el Instituto de Ciencias del Mar y Limnología (INCIMAR), CISALVA y CIBioFi.

CISALVA: tres décadas de investigación para prevenir las violencias


María Isabel Gutiérrez Martínez, directora del Instituto de Investigación y Desarrollo en Prevención de Violencia y Promoción de la Convivencia Social (CISALVA)

Desde sus inicios como centro de investigación en 1996, CISALVA ha desarrollado estudios y proyectos orientados a comprender y prevenir distintas manifestaciones de violencia, promover la salud mental y fortalecer la convivencia social. Su trabajo también ha contribuido a la prevención de lesiones relacionadas con el tránsito y a la generación de evidencia para orientar decisiones de salud pública.

Para María Isabel Gutiérrez Martínez, directora de CISALVA, el reconocimiento representa la oportunidad de consolidar la presencia del Instituto en el panorama científico nacional y reafirmar el alcance de su trabajo.

“Estamos en el mapa nacional de la investigación”, destacó la directora, al referirse a la importancia de que el trabajo desarrollado durante décadas, en articulación con las comunidades y las instituciones, tenga este respaldo.

Carlos Andrés Fandiño, docente e investigador vinculado al Instituto, señala que la distinción reconoce una trayectoria construida a lo largo de tres décadas y el aporte de CISALVA a la investigación aplicada a problemáticas sociales.

Entre sus líneas de trabajo se encuentran la prevención de la violencia interpersonal e intrafamiliar, el estudio de la intimidación escolar, la promoción de comportamientos favorables para la convivencia y la prevención de lesiones de causa externa, incluidas las asociadas a eventos de tránsito.

“Los accidentes no son accidentales”, explica el profesor Fandiño al referirse a uno de los principios que orientan la prevención en salud pública, muchas lesiones pueden prevenirse mediante la investigación, la identificación de factores de riesgo y la implementación de intervenciones oportunas.

El trabajo de CISALVA también ha comprendido investigaciones y estrategias para prevenir la violencia contra niños, niñas y jóvenes, fortalecer las relaciones familiares y promover formas pacíficas de resolver los conflictos. Asimismo, ha desarrollado estudios sobre la severidad del trauma mediante colaboraciones con instituciones de salud del suroccidente colombiano.

Estos antecedentes muestran cómo la investigación científica puede trascender los espacios académicos y aportar evidencia para orientar acciones institucionales, fortalecer las estrategias de prevención y proteger la vida.

CIBioFi: investigación en bioinformática, fotónica y biotecnología

Joao Luis Ealo Cuello, director del Centro de Investigación e Innovación en Bioinformática y Fotónica (CIBioFi)

El Centro de Investigación e Innovación en Bioinformática y Fotónica (CIBioFi) también recibió el reconocimiento de Minciencias como actor del SNCTI, mediante la Resolución 0878 de 2026. Esta distinción respalda su trayectoria científica y su capacidad para generar conocimiento de base y aplicado en áreas estratégicas para el desarrollo científico y tecnológico.

Para Joao Luis Ealo Cuello, director de CIBioFi y profesor de la Escuela de Ingeniería Mecánica de la Universidad del Valle, el reconocimiento es el resultado de un proceso de evaluación que acredita el cumplimiento de los requisitos establecidos por el Ministerio para los centros de investigación.

“Este reconocimiento como centro de investigación es un espaldarazo a nuestra misión de generar conocimiento científico de base y aplicado”, señaló el profesor.

CIBioFi desarrolla su trabajo en tres líneas principales: ciencias de la luz, biotecnología, y bioinformática y ciencia de datos. Desde estos campos, impulsa proyectos de investigación que buscan generar conocimiento y aportar soluciones a necesidades de distintos sectores del país.

El reconocimiento tendrá una vigencia de cinco años, el máximo periodo otorgado en este proceso, según explicó Ealo Cuello. Para el director, esta distinción representa tanto un motivo de entusiasmo como un compromiso con la continuidad y la calidad del trabajo científico.

“Esperamos seguir trabajando para mantener este reconocimiento”, afirmó el profesor.

Asimismo, el aval de Minciencias abre oportunidades para que el Centro participe en convocatorias de financiación, establezca alianzas con otros actores del sistema y fortalezca el desarrollo de nuevos proyectos de investigación.

¿Qué significa ser un actor reconocido del SNCTI?
Para Minciencias, el reconocimiento de actores del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación permite ampliar y consolidar la información disponible sobre las organizaciones que lo integran, respaldar su trayectoria y desempeño, y organizar su participación en convocatorias y programas del Gobierno nacional.

En el caso de los centros e institutos de investigación, el reconocimiento identifica a organizaciones que desarrollan actividades de investigación básica y aplicada y contribuyen a la generación de conocimiento para el país.

Además, estas organizaciones pueden desarrollar actividades de desarrollo tecnológico, formación de capital humano para la investigación, prestación de servicios científicos especializados y divulgación científica.

El proceso también está relacionado con los mecanismos establecidos para acceder a determinados incentivos y beneficios en ciencia, tecnología e innovación, de acuerdo con los requisitos y las disposiciones vigentes.

De esta manera, los reconocimientos de CISALVA y CIBioFi respaldan el trabajo científico de dos unidades de la Universidad del Valle que, desde campos diferentes, contribuyen a la generación de conocimiento y al desarrollo de capacidades de investigación.

Cinco años para fortalecer la investigación y ampliar su impacto
Para CISALVA, los próximos cinco años representan una oportunidad para profundizar sus líneas de investigación, ampliar sus campos de estudio y avanzar en la investigación de las lesiones ocupacionales, además de continuar trabajando en la prevención de las violencias, la salud mental y las lesiones de causa externa.

«Esperamos profundizar las líneas de investigación, ampliar las líneas de investigación hacia otras esferas y, ojalá, movilizar recursos con este nuevo reconocimiento para poder hacer otras investigaciones que permitan generar intervenciones positivas para la comunidad», señaló Carlos Andrés Fandiño.

Por su parte, CIBioFi espera aprovechar las oportunidades que ofrece el reconocimiento para participar en convocatorias, establecer nuevas alianzas y movilizar recursos destinados al desarrollo de proyectos científicos en sus áreas de trabajo.

Ambas unidades proyectan así una nueva etapa de fortalecimiento de sus capacidades investigativas y de articulación con otros actores del SNCTI, con el propósito de continuar generando conocimiento y ampliar sus aportes a la sociedad.

Estos avances se relacionan con los propósitos de la Política Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación 2021–2030, orientada a consolidar la capacidad del país para identificar, producir, difundir, utilizar y valorar el conocimiento, la tecnología y la innovación como herramientas para el desarrollo social y la competitividad.

Ciencia que aporta al desarrollo de la sociedad
Los reconocimientos otorgados a CISALVA y CIBioFi destacan la diversidad de capacidades científicas de la Universidad del Valle y el aporte de sus unidades de investigación a la generación de conocimiento desde diferentes disciplinas.

Mientras CISALVA contribuye a comprender y prevenir las violencias, prevenir lesiones y promover la convivencia social, CIBioFi impulsa la investigación en ciencias de la luz, biotecnología, bioinformática y ciencia de datos.

Para María Isabel Gutiérrez Martínez, este tipo de logros demuestra la capacidad de la Universidad para aportar a su entorno y al país. “Cuando uno quiere las cosas, puede”, afirmó la directora de CISALVA, al destacar el compromiso de quienes trabajan en investigación.

Con una vigencia de cinco años, los reconocimientos de Minciencias constituyen un respaldo a las trayectorias de ambos equipos y una oportunidad para seguir fortaleciendo la investigación, establecer alianzas y generar conocimiento que contribuya al desarrollo científico y social de Colombia.

 

Gracias a su trayectoria académica y liderazgo, Juan Manuel Hoyos Contreras, estudiante de décimo semestre de Ingeniería de Sistemas de la Universidad del Valle, obtuvo la beca All Builders Welcome Grant para participar en AWS re:Invent 2026, uno de los eventos más importantes del mundo sobre computación en la nube.

Juan Manuel representará a Colombia en este encuentro, que se llevará a cabo del 30 de noviembre al 4 de diciembre en Las Vegas (Estados Unidos). Allí participará en conferencias, talleres y actividades de formación sobre computación en la nube, inteligencia artificial y otras tecnologías emergentes, que le permitirán ampliar sus conocimientos, fortalecer su red de contactos y potenciar su perfil profesional.

¿Qué es AWS re:Invent?


AWS re:Invent es la conferencia anual de Amazon Web Services (AWS), una de las principales plataformas de servicios de computación en la nube del mundo. Cada año, reúne a miles de investigadores, estudiantes, emprendedores y profesionales para dar a conocer las novedades de la compañía y compartir experiencias sobre tecnologías que están transformando la industria.

La programación incluye sesiones técnicas, talleres, demostraciones y espacios de intercambio sobre inteligencia artificial, aprendizaje automático, infraestructura y seguridad en la nube, desarrollo de software y análisis de datos. Por su alcance, se ha consolidado como uno de los principales encuentros de la industria tecnológica mundial.

Un reconocimiento al liderazgo estudiantil


Para Juan Manuel, esta oportunidad es el resultado de un proceso que comenzó hace un año, cuando cofundó AWS Student Builder Group Univalle, una comunidad estudiantil vinculada a la iniciativa internacional AWS Student Builder Group. El grupo ofrece espacios de formación para que los estudiantes de la Universidad del Valle desarrollen competencias en computación en la nube y tecnologías relacionadas.

Desde este escenario, y como líder del grupo, Juan Manuel ha impulsado 27 actividades de aprendizaje, tanto presenciales como virtuales, relacionadas con estas tecnologías y los servicios de AWS, impactando a más de 900 estudiantes de todas las sedes de nuestra alma mater.

Este trabajo le permitió postularse al programa All Builders Welcome Grant, una iniciativa que busca facilitar la participación de estudiantes universitarios en AWS re:Invent, y obtener una beca completa para asistir al evento.

“La beca cubre todo: transporte, hospedaje, alimentación e ingreso al evento. Esta es una gran oportunidad para mostrar el trabajo que hemos venido construyendo y aprender nuevas cosas para compartirlas con los estudiantes cuando regrese”, contó Juan Manuel.

Aprender para compartir


Durante su visita a Las Vegas, Juan Manuel espera conocer de primera mano las novedades de AWS y profundizar en áreas como la computación en la nube, la inteligencia artificial y los agentes de IA.

Aunque todavía no cuenta con el itinerario completo, tiene claro qué espera traer de regreso a la región:

“La idea es fortalecer mis conocimientos y traer ese aprendizaje a Univalle para compartirlo con el grupo y contribuir al fortalecimiento del proceso que venimos desarrollando desde hace un año”, explicó.

Además de la formación técnica, su participación será una oportunidad para ampliar su red de contactos y conocer las experiencias de otras comunidades estudiantiles que hacen parte de AWS Student Builder Group. Su propósito es convertir ese intercambio en nuevas actividades de formación para la comunidad universitaria.

“La idea es poder compartir esas experiencias y que todo el AWS Student Builder Group Univalle se beneficie. Entonces, la invitación es a que aprovechemos estas oportunidades, participemos en la comunidad, propongamos nuevas actividades y sigamos consolidando el grupo”.

La participación de Juan Manuel en AWS re:Invent 2026 representa así un reconocimiento a su iniciativa y liderazgo, pero también una posibilidad de continuar fortaleciendo sus competencias profesionales y de contribuir al desarrollo de una comunidad universitaria alrededor de las nuevas tecnologías.

Por Edgard Collazos Córdoba


Hace algunos meses tuve la suerte de leer -- La vida contada por un sapiens a un neandertal --. En las páginas de ese libro, sabio, feliz y divertido, escrito por el novelista y periodista español Juan José Millás, y el paleoantropólogo, también español, Juan Luis Arsuaga, hay una incesante y profunda exposición dialogada sobre la vida de los Neandertales y los Homo sapiens. Como las funciones que conforman y le dan carácter al libro están divididas, pues la información y la erudición está a cargo del paleontólogo; sobre él recae la exposición erudita del conocimiento de la vida de nuestros antepasados, y la función interrogativa, la duda, las conjeturas, son función del hábil periodista y novelista Millás, quien siempre está altercando y enredando a su interlocutor.


Ese diálogo, a veces quijotesco, sin atreverme a decir quién es Quijano y quién Sancho, nos atrapa por la dialéctica que lo conforma, y por la gracia de la prosa con la que Millás ha acostumbrado a sus lectores. Millás como muchos de nosotros, sabe poco sobre la existencia de los neandertales, pero le apasiona el tema; sabe lo esencial, que el encuentro entre las dos razas humanas y la interacción sucedió hace cincuenta mil o sesenta mil años; sabe, o cree saber, que los sapiens salieron del África y que llegaron a Europa, y que durante varios milenios compartieron territorio con los neandertales; no está convencido de las causas que originaron la desaparición de los neandertales hace cuarenta mil años, pues hay teorías que suponen que los Homo sapiens los mataron, aunque existen estudios genéticos que aducen que se cruzaron y que nuestra especie conserva un dos o tres porciento de ADN neandertal en el genoma.


La función de Millás, al analizar, evaluar y cuestionar la compartida información de su compañero de páginas, no es otra que el ejercicio del pensamiento crítico de nuestra época, que exige haber adquirido, a través de lecturas e investigaciones una actitud, a veces escéptica y a veces positiva sobre la información que le está llegando. A Millás le sobran elementos para entender el contexto de la información, tan esencial en el pensamiento crítico, porque es así como un estudiante o un pensador compromete la identificación de factores cognitivos que ayudan a reconocer posibles errores o aciertos y ocasionan autonomía intelectual, quizá uno de los fines del pensamiento crítico.


La actitud reflexiva del sujeto que ejerce el pensamiento crítico es capaz de reconocer, como en el caso de Millás, inconsistencias en el discurso, y equivocaciones en los argumentos, sin obviar el precepto socrático de: solo sé que nada sé, porque así está aceptando que se precisa conocimiento, que siempre hay algo para aprender, tanto de la incertidumbre como de la certeza.


En el universo universitario, por ejemplo, se debe buscar que el estudiante logre objetivar el conocimiento como parte sustancial de la crítica a partir de los razonamientos, sin provocar una actitud negativa que propenda negar o llevar la contraría a lo establecido, si no, logrando que el estudiante adquiera la capacidad de elaborar su punto de vista basada en análisis de los datos.


Sobra advertir que en nuestro tiempo, uno de los elementos que día a día transforma la forma como interactuamos con la información y con el mundo es la presencia de los datos que la Inteligencia artificial nos brinda, nadie niega que es una valiosa herramienta capaz de ofrecer, con rapidez, accesibilidad y eficacia elementos para el pensamiento, pero recordemos que la Inteligencia artificial no es humana, los humanos dudamos, sentimos, nos equivocamos, y por eso nuestros análisis no están exentos de pasión, dolor, amor, incertidumbres, elementos que esa tecnología desconoce, porque no sabe qué cosa es la intuición, ella está basada en la certeza e impone su análisis, difiere de nosotros, que partimos de las conjeturas que nos brinda lo intuitivo. Nuestra actitud y la de los jóvenes debe ser la de Millás, dudar, interrogar, comparar, hacer analogías, sin esos elementos, la Inteligencia artificial puede llegar a obstaculizar el ejercicio del pensamiento crítico, porque esa actitud obstaculiza la imaginación, la sospecha, la creación y el humanismo de donde debe partir el pensamiento crítico de nuestra época.

El director de la Escuela de Ingeniería de Sistemas y Computación de la Universidad del Valle desarrolló un sistema innovador que utiliza inteligencia artificial para procesar automáticamente historias clínicas de cáncer de mama. Ahora, impulsa la primera maestría en Colombia de Inteligencia Artificial aplicada a la Salud.

Por Salomé Mizrachi Medina
Agencia de Noticias Univalle

Cuando una persona entra a una biblioteca sin conocer los códigos de catalogación, encontrar un dato específico es como buscar una aguja en un pajar; la única opción es acudir a quien conoce los secretos del archivo. Esa misma travesía la viven a diario los oncólogos, sumergidos en un mar de datos donde extraer un patrón significativo requiere navegar entre la inmensa cantidad de información que produce el proceso de atención de los pacientes con cáncer.

En este gran archivo médico, cada historia clínica es un libro único lleno de abreviaturas, tecnicismos y anotaciones que solo el ojo experto sabe interpretar. Miles de esos tomos permanecen archivados de forma digital, custodiando secretos claves sobre el comportamiento del cáncer de mama. El reto ya no es escribir nuevas páginas, sino enseñar a un bibliotecario a leerlas todas simultáneamente para acelerar la búsqueda de diagnósticos y tratamientos.

El profesor Oswaldo Solarte Pabón es egresado de Ingeniería de Sistemas y director de la Escuela de Ingeniería de Sistemas y Computación de la Universidad del Valle, lideró el desarrollo del primer corpus en español, que utiliza inteligencia artificial para extraer información de manera automática de las historias clínicas de pacientes con cáncer de mama durante su doctorado en la Universidad Politécnica de Madrid.

De reaccionar a prevenir

En una época donde la tecnología transforma al mundo, la ciencia también encuentra en ella una aliada para anticiparse a sus desafíos. Por esto, gracias al “Pasaporte a la Ciencia” del ICETEX y Colombia Científica, una convocatoria que brinda oportunidades de formación a quienes planteen soluciones a los retos más agudos que enfrenta nuestro país, el profesor Solarte estudió en la Universidad Politécnica de Madrid en 2018. “La Inteligencia Artificial está cambiando todos los sectores de la sociedad, pero uno de los más beneficiados es la salud”, explica sobre su decisión que también se apoyó en experiencias previas dentro de este ámbito.

No sorprende que el cáncer de mama apareciera en la lista de la convocatoria, pues es la principal causa de muerte por enfermedad oncológica entre las mujeres colombianas. Cada año se diagnostican más de 15.000 casos nuevos y cerca de 5.000 muertes al año, lo que se traduce en 13 vidas perdidas por día. Frente a estas cifras, anticiparse se convierte en una necesidad.

La propuesta del ingeniero consistió en apoyar a los profesionales de la salud a través de su área de experticia: la minería de datos, un proceso que implementa sistemas inteligentes y aprendizaje automático para trabajar grandes volúmenes de datos con el objetivo de extraer información relevante que permita apoyar la toma de decisiones e investigación médica.

Esta tecnología permite abordar la dificultad de analizar manualmente grandes cantidades de información para los profesionales de salud. Por ejemplo, en la investigación se examinaron 300.000 archivos de texto correspondientes a 1.000 pacientes. El sistema lee de forma automática las historias clínicas y las interpreta como si fuera un experto en oncología, asumiendo la tarea de conectar patrones y variables de interés. De esta forma, la automatización del procesamiento de información facilita el análisis de conjuntos de registros médicos, reduciendo el tiempo y los recursos necesarios para estudiarlos.

El profesor Solarte es enfático al mencionar que siempre estuvo apoyado por un experto en el área de oncología, al tratarse de un trabajo transversal que buscaba resolver un problema de salud por medio de la tecnología. La investigación no podría haberse logrado sin la colaboración de las áreas de ingeniería y de salud que trabajaron de la mano para desarrollar un sistema que puede hacer visible, entre miles de historias clínicas, aquello que de otro modo podría permanecer oculto.

Un puente entre saberes

A partir de los beneficios de esta unión, la Universidad del Valle está creando la primera maestría virtual en Colombia enfocada en la intersección de las dos áreas. Este programa de posgrado se ha estado cocinando a fuego lento por las facultades de Ingeniería y Salud desde que el profesor Solarte viajó a España para realizar su maestría. La iniciativa comienza a tomar forma con el diplomado en Inteligencia Artificial Aplicada a la Salud, cuya segunda edición comenzó el 18 de agosto del presente año.

El encuentro interdisciplinar se cimenta en la medicina de precisión. Su fundamento parte de reconocer que cada persona es un mundo distinto, por lo que cada plan de tratamiento debe adaptarse a sus particularidades. Aunque se trate de la misma enfermedad, diferentes factores entran en juego cuando se trata de la recuperación de una persona. Al lograr que la visualización de información sea más fácil, la aplicación de la ingeniería permite a los médicos diseñar un plan que se adapte al individuo, teniendo en cuenta su genética y antecedentes.

La mayor dificultad a la que se enfrentan los ingenieros especializados en minería de datos aplicada a la salud es alimentar los sistemas con información verídica de los pacientes. A este requerimiento se suma la protección de la información que los pacientes confían a los profesionales de salud, pues se trata de datos sensibles que no deben caer en la red de libre acceso. Para ellos, los registros pasan por un proceso de anonimización que hace imposible rastrear la información hasta una persona específica y restringe el acceso a investigadores que se sometan a evaluación ante un comité de ética. Garantizar estas condiciones permite que el trabajo interdisciplinario se desarrolle de forma responsable.

No obstante, el ámbito de la salud no es único sobre el que se fomenta la investigación alrededor de la inteligencia artificial y sus posibles aplicaciones dentro de la Universidad del Valle. La Escuela de Ingeniería de Sistemas y Computación lleva trabajando más de una década con el Grupo de Inteligencia Artificial (GUIA), liderado por el profesor Víctor Bucheli Guerrero, que ha obtenido la clasificación A del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación durante el año 2025.

Hacia la soberanía digital

Leer el presente también puede ser una forma de anticiparse al futuro. El trabajo con estos sistemas abre la posibilidad de avanzar hacia una medicina preventiva, mediante la creación de modelos predictivos capaces de estimar la probabilidad de que una persona desarrolle una enfermedad. Así, en lugar de esperar a que aparezca para actuar, la medicina podría contar con herramientas que permitan identificar riesgos con anticipación y tomar decisiones antes de que la enfermedad se manifieste.

Pero anticiparse a la enfermedad también implica decidir desde donde se construyen las herramientas para hacerlo. La creación de sistemas en español, como el que liberó el profesor Solarte, contribuye a fortalecer la soberanía digital de Colombia al permitir un mayor control sobre el manejo de los datos de salud y reducir la dependencia de estructuras desarrolladas en otros contextos. Contar con herramientas propias abre la posibilidad de adaptarlas a las necesidades específicas de nuestro país.

Tener una biblioteca llena de conocimiento no basta si no se tienen las herramientas necesarias para recorrerla. Al construirlas con nuestro idioma, es posible analizar estos datos con preguntas que nacen de nuestra realidad.

 

 

Por Joan Zuñiga
Agencia de Noticias Univalle


La Universidad del Valle obtuvo una patente de invención por el desarrollo de un detector de gases portátil que utiliza espectroscopia de absorción óptica para identificar compuestos presentes en el aire y estimar su concentración.

Desarrollado por los investigadores Carlos Augusto Galíndez Jamioy, Fiderman Machuca Martínez, Jaime Humberto Lozano Parada y Efraín Solarte Rodríguez, el dispositivo puede detectar concentraciones del orden de una parte por millón (1 ppm) de toda clase de sustancias presentes en el aire.

Por su portabilidad, sensibilidad y bajo costo, esta tecnología tiene potencial para ampliar el acceso a sistemas de monitoreo de la calidad del aire en diferentes entornos, contribuyendo a mejorar la calidad de vida de las personas y la seguridad de los procesos industriales y ambientales.

¿Por qué es importante detectar gases en el aire?

Detectar oportunamente gases presentes en el ambiente puede ser determinante para salvar vidas y garantizar la calidad y seguridad de procesos industriales.

Uno de los hechos más graves que evidencia esta importancia ocurrió en la madrugada del 3 de diciembre de 1984, cuando una fuga de isocianato de metilo (MIC) en una planta de producción de plaguicidas cubrió con una nube tóxica la ciudad de Bhopal, India. El desastre causó la muerte de 20.000 personas y dejó consecuencias ambientales y sociales que persisten hasta hoy.

Más allá de las emergencias industriales, la contaminación atmosférica constituye un problema cotidiano de salud pública. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca del 99 % de la población mundial respira aire que no cumple sus directrices de calidad, lo que está asociado a siete millones de muertes prematuras cada año. Además, para la ONU, la contaminación atmosférica es el principal riesgo ambiental para la salud humana y es un factor clave para la protección de los ecosistemas y la mitigación del cambio climático.

Por eso, monitorear qué sustancias están presentes en el aire y en qué concentraciones es fundamental en todos los contextos: desde la gestión ambiental y la investigación científica hasta la industria y los laboratorios.

Para hacerlo, existen tecnologías como los analizadores por espectroscopia óptica, los sensores electroquímicos, los detectores de fotoionización y los analizadores infrarrojos. Sin embargo, dependiendo de la aplicación, estos sistemas pueden tener costos elevados, requerir infraestructura especializada o estar diseñados para detectar determinados contaminantes.

Estas características pueden dificultar su uso en campo o en lugares con recursos técnicos y económicos limitados.

Una celda óptica para detectar gases


Precisamente para superar estas limitaciones, los investigadores Carlos Augusto Galíndez Jamioy, Fiderman Machuca Martínez, Jaime Humberto Lozano Parada y Efraín Solarte Rodríguez desarrollaron la Celda Espectrofotométrica de Absorción de Luz para Detección de Gases Recubierta con un Material Reflector, un sistema portátil y de bajo costo para detectar sustancias presentes en el aire.

“La idea inicial era crear un instrumento para el laboratorio que fuera capaz de detectar ozono en bajas concentraciones. Sin embargo, a medida que avanzamos en el desarrollo, nos dimos cuenta del potencial del dispositivo”, contó Carlos Galíndez, profesor del Departamento de Física de Univalle y líder del equipo inventor.


¿Cómo funciona?


La tecnología desarrollada se basa en la espectroscopia de absorción óptica, una técnica que permite identificar sustancias a partir de la manera en que interactúan con la luz.

“Cada molécula tiene determinados niveles de energía que solo pueden ser excitados por fotones con una energía específica. Por eso absorbe únicamente ciertas longitudes de onda y deja pasar las demás, dejando una especie de huella única que facilita su identificación”, explicó Galíndez.

Para aprovechar este fenómeno, el dispositivo integra una celda esférica de vidrio recubierta con nitrato de plata, un LED, un sistema de conducción de luz mediante fibra óptica, un fotodetector y un microcomputador.

 

La Dirección de Nuevas Tecnologías y Educación Virtual (DINTEV) de la Universidad del Valle anuncia la realización de DINTEVA 2026, evento anual y 100 % virtual, que en esta ocasión se llevará a cabo el 14 y 15 de octubre. La cita reunirá a invitados nacionales para reflexionar sobre el presente y el futuro de la educación virtual, una modalidad que hoy se consolida como una alternativa permanente para todos los niveles de formación.

El evento abrirá con la charla "¿Hacia dónde va la educación virtual?", a cargo de Diego Ernesto Leal, magíster en ingeniería de sistemas y computación, y foresight practitioner del Institute for the Future. Le seguirá el panel "Perspectivas en educación virtual", moderado por la Universidad del Valle, con representantes de la Universidad EAFIT, Universidad de Antioquia y la Corporación Universitaria Minuto de Dios, para intercambiar experiencias y perspectivas sobre la implementación de esta modalidad en el escenario nacional.

Además, se realizarán dos talleres gratuitos: "Diseñando para quien aprende: UX aplicado a cursos virtuales", con Néstor Armando Tobar, director de la Maestría en Creación de Experiencias Digitales (UX) de la Universidad Icesi; y "Docentes que inspiran, estudiantes que conectan: habilidades blandas para clases en línea", dictado por profesionales de la DINTEV quienes enfocarán este espacio en la conexión con los estudiantes.

DINTEVA 2026 está abierto a toda la comunidad docente interesada en comprender y transformar la educación virtual.

Programación

Miércoles 14 de octubre
 8:00 a 9:30 a.m. – Bienvenida y charla: ¿Hacia dónde va la educación virtual?
 2:00 a 4:00 p.m. – Taller: Diseñando para quien aprende: UX aplicado a cursos virtuales

Jueves 15 de octubre
 9:30 a 10:30 a.m. – Panel: Perspectivas en educación virtual
 2:00 a 4:00 p.m. – Taller: Docentes que inspiran, estudiantes que conectan: habilidades blandas para clases en línea

 

Inscripción a los espacios:

https://linktr.ee/dintevunivalle

Martes, 29 Septiembre 2026 14:49

Riego inteligente: la innovación de Univalle que busca reducir el consumo de agua y energía

Escrito por Agencia de Noticias Univalle

¿Es posible automatizar el riego de una huerta sin consumir energía eléctrica y, al mismo tiempo, utilizar menos agua? Una innovación desarrollada en la Universidad del Valle busca responder a este desafío mediante una solución que combina automatización y eficiencia en el uso de los recursos.

Se trata de Rociador, un desarrollo tecnológico orientado a reducir el consumo de agua asociado al riego de jardines y huertas. La solución permite automatizar esta actividad sin utilizar energía eléctrica, ofreciendo una alternativa para optimizar el uso del agua en diferentes espacios destinados al cultivo y al cuidado de zonas verdes.

El desarrollo fue realizado por los investigadores Alexander Pereira Mosquera y Mauricio Quintero Ángel, quienes trabajaron en una solución orientada a facilitar las labores de riego y hacer un uso más eficiente de los recursos. La propuesta surge de una necesidad concreta: encontrar alternativas que permitan mantener condiciones adecuadas para el riego, al tiempo que se disminuye el consumo de agua.

Un paso en la protección del desarrollo tecnológico
Como parte del proceso de protección de esta innovación, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) concedió el registro de diseño industrial, un reconocimiento que protege las características particulares de su diseño y constituye un nuevo avance en su proceso de consolidación.

La optimización del uso del agua representa un desafío para el mantenimiento de jardines, huertas y otros espacios destinados al cultivo. En este contexto, soluciones como Rociador plantean alternativas para automatizar las labores de riego y hacer un uso más eficiente de este recurso en distintos escenarios de aplicación.

La concesión del diseño industrial representa, además, un avance en la gestión de los resultados de investigación desarrollados en la Universidad del Valle y en el proceso de protección de aquellos desarrollos que pueden responder a necesidades concretas de la sociedad.

Desde la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación -OTRI- se continuará acompañando la gestión de Rociador, así como la identificación de oportunidades para su articulación con aliados y posibles escenarios de aplicación. De esta manera, este desarrollo se suma a los resultados de investigación de la Universidad del Valle que buscan ampliar sus posibilidades de uso y contribuir a la generación de soluciones frente a desafíos relacionados con el aprovechamiento eficiente de los recursos.

Tras los hechos ocurridos el pasado 10 de agosto, la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación -OTRI- viene trabajando en la estructuración de una estrategia orientada a contribuir a la reconstrucción integral de diferentes zonas del Valle del Cauca.

Esta iniciativa se articula con “Univalle Contigo” y representa una apuesta de la OTRI por acercar las capacidades y tecnologías desarrolladas en la Universidad del Valle a las necesidades de la región, con especial atención a los territorios rurales que requieren alternativas para sus procesos de recuperación.

La propuesta parte de la articulación entre Universidad, Empresa, Estado y Sociedad y avanza, junto con equipos de investigación de la Universidad, en la identificación y definición de soluciones científicas, tecnológicas y de innovación social que puedan responder a las condiciones y necesidades particulares de cada territorio.

Actualmente, este trabajo se desarrolla a través de tres líneas prioritarias: autoconstrucción; innovación social y gestión del riesgo; y sismorresistencia.

1.Autoconstrucción
Una de las apuestas de la OTRI está relacionada con el fortalecimiento de capacidades para la autoconstrucción, especialmente mediante soluciones que permitan aprovechar los recursos disponibles en el territorio y facilitar procesos de recuperación de infraestructura.

Entre los desarrollos identificados se encuentran Cinva Ram Simple, una prensa manual para la fabricación de bloques de tierra comprimida en sitio; y el Módulo de Gradería Filtrante, diseñado para la gestión e infiltración de aguas en espacios públicos.

Estas capacidades pueden contribuir a generar alternativas que consideren las condiciones y recursos propios de cada territorio, favoreciendo procesos de recuperación con participación de las comunidades.

2.Innovación social y gestión del riesgo
La recuperación de los territorios también requiere procesos de participación, apropiación del conocimiento y preparación de las comunidades. En este ámbito, la Universidad cuenta con iniciativas como Urbaniños, estrategia de participación y planeación urbana enfocada en la infancia; Populab, laboratorio de innovación abierta para la co - creación de soluciones comunitarias; y Construye ConCiencia Sísmica, programa pedagógico dirigido a estudiantes de educación primaria y secundaria para acercarlos a los principios del comportamiento sísmico y estructural.

Estas iniciativas aportan herramientas para fortalecer las capacidades de las comunidades, promover su participación en los procesos de recuperación y generar respuestas acordes con las particularidades sociales y territoriales de cada contexto.

3.Sismorresistencia
Desde las capacidades de investigación en ingeniería, la OTRI también identifica desarrollos que pueden contribuir al estudio y reducción de los efectos de los movimientos sísmicos sobre las edificaciones.

Entre ellos se encuentra el Aislador Sísmico Fibroresistente, así como el Amortiguador de Vibraciones de Columna Líquida (PLC), un sistema semiactivo para el control y reducción de la respuesta sísmica en edificaciones.

También hace parte de estas capacidades el Dispositivo para Ensayos Dinámicos de Interacción Humano-Estructura, desarrollado para evaluar la respuesta de estructuras ante vibraciones y cargas dinámicas mediante superficies de movimiento bidireccional.

La OTRI continúa mapeando capacidades
Como parte de esta fase de articulación, la OTRI de la Universidad del Valle continúa identificando y recopilando capacidades, conocimientos, tecnologías, patentes, proyectos e iniciativas que puedan contribuir, a corto y mediano plazo, a los procesos de recuperación y reconstrucción de la región, especialmente en las zonas rurales.

Para ampliar este mapa de capacidades, la OTRI mantiene habilitado un formulario dirigido a la comunidad universitaria, con el propósito de identificar conocimientos, experiencias, proyectos, tecnologías e iniciativas que puedan contribuir a la evaluación, recuperación, reconstrucción y mejoramiento de los espacios, la infraestructura y los territorios afectados.

Formulario de inscripción: https://forms.gle/J21MKdmUdHtkEqmdA 

Este ejercicio busca fortalecer la articulación de las capacidades de la Universidad y facilitar su conexión con las necesidades de los territorios. De esta manera, la OTRI continúa trabajando para que el conocimiento generado en la Universidad del Valle pueda encontrar caminos de articulación y transferencia que contribuyan a la recuperación de la región y al bienestar de sus comunidades.

Jueves, 10 Septiembre 2026 15:47

IA y energías renovables: las claves del bebedero para aves que crearon estudiantes de Univalle

Escrito por Agencia de Noticias Univalle

 

Un grupo de estudiantes de la Universidad del Valle diseñaron un bebedero inteligente para aves con un sistema de condensación de agua que aprovecha la humedad del ambiente y utiliza inteligencia artificial llamada visión artificial para clasificar las especies de aves que llegan al bebedero, utiliza además energía solar y eólica, junto con un sistema de comunicación inalámbrica mediante Wi-Fi.

Brumaire es el grupo que creó este proyecto, conformado por  Daniel Peláez Ospina, estudiante de Ingeniería Electrónica, Karen Torres Sánchez, estudiante de ingeniería sanitaria y ambiental y Juan Pablo Orozco Ríos, estudiante de ingeniería electrónica de la Universidad del Valle. En esta iniciativa también participaron los profesores Lorena Cruz Bernate Ph.D., del laboratorio de ornitología del departamento de biología de la Universidad del Valle y M.Sc. Asfur Barandica López, del programa de ingeniería electrónica de la escuela de ingeniería eléctrica y electrónica de Univalle. 

“Water supply from atmospheric humidity condensation for fauna conservation and monitoring – Colombia”, nació a partir de lluvias de ideas, preguntas y el análisis de problemáticas por parte de los estudiantes. El equipo también trabaja en una aplicación que permitirá a biólogos y otras personas acceder a los datos y la información obtenida por el sistema.

Es importante resaltar que este proyecto tiene un impacto real, cuida las aves con el sistema de monitoreo, y además es un producto local.

“El ave llega al bebedero, allí tenemos una cámara con sensor. El sensor cuando siente que llega algo, toma la foto. Nosotros recolectamos esos datos con la aplicación a través de Wi-Fi”, explicó Daniel Peláez Ospina, estudiante de Ingeniería Electrónica de la Universidad del Valle y quien lidera este proyecto.

El sistema también puede funcionar en lugares sin señal. En estos casos, los datos pueden descargarse acercando un celular a unos metros del dispositivo mediante Wi-Fi y, posteriormente, ser cargados a la nube cuando se tenga conexión. Si el sistema no reconoce una especie, esta situación puede ser identificada para que posteriormente un ornitólogo experto realice la clasificación.

Como parte de la experiencia internacional del proyecto, el equipo denominado Brumaire viajó a Francia para presentar su propuesta en una de las conferencias más importantes del mundo, I²MTC (International Instrumentation and Measurement Technology Conference) 2026, realizada en Nancy. Esta participación contó con el apoyo de EPICS en IEEE (Engineering Projects in Community Service), IMS (Instrumentation and Measurement Society) y la Universidad del Valle.

Durante el viaje, los estudiantes también visitaron el Instituto IHE Delft para la Educación sobre el Agua y la Escuela Nacional de Electrónica y sus Aplicaciones – ENSEA, en Cergy, donde se reunieron con profesores. Estos espacios hicieron parte de un recorrido que les permitió adquirir nuevos aprendizajes y experiencias alrededor del proyecto.

“El viaje yo diría que fue una experiencia genial, no solamente porque estábamos representando a la Universidad del Valle, sino también porque nos estábamos representando a nosotros mismos. Estábamos dando la cara por la universidad y demostrando que cada uno de nosotros era valioso en el proyecto que estábamos haciendo”, expresó Daniel Peláez.

Esta experiencia es una oportunidad para que los estudiantes conozcan sus capacidades y desarrollen nuevos aprendizajes durante su formación universitaria.

“La recomendación que le puedo hacer a los estudiantes es que pudieran estar en un proyecto de la vida real, que implique responsabilidades y que puedan entender el potencial que ellos tienen estando en un entorno seguro como es la Universidad. Tienen esa oportunidad de equivocarse un poco más de lo que lo podrían hacer en el mundo laboral y soñar en grande”.

El equipo del proyecto colabora con la Fundación Farallones como socio comunitario. 

Agradecimientos especiales a Jonathan Stiven Prieto Navarro (Integrante temporal -> por su apoyo técnico), Laura Aracelly Bonilla Rivera (Asistente audiovisual), a Daniel Arias y a Jorge Vargas del Laboratorio de Fabricación Digital de la Univalle; y a todas las personas que de manera directa o indirecta han sido partícipes de la construcción de nuestro proyecto.

Especiales agradecimientos por su apoyo incondicional e incansable en materia y en esfuerzo al ingeniero electrónico, don Carlos Enrique Orozco Cobo: Integrante ad honorem

Viceministra de Conocimiento, Innovación y Productividad, Ana Isabel Vargas Salazar; rector de la Universidad del Valle, Guillermo Murillo Vargas; y vicerrectora de Investigaciones, Mónica García Solarte.

La viceministra de Conocimiento, Innovación y Productividad, Ana Isabel Vargas Salazar, visitó este sábado la Universidad del Valle como parte de un recorrido que adelanta el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación por instituciones de educación superior del país, con el fin de conocer de primera mano las afectaciones que dejó el terremoto del pasado 10 de agosto en las capacidades de ciencia, tecnología e innovación, e identificar en dónde se requieren esfuerzos adicionales para su recuperación.

A la visita asistieron integrantes del equipo de la Red de Innovación en el Valle del Cauca (REDDI), el rector Guillermo Murillo, las vicerrectoras de Investigaciones, Mónica García Solarte y de Extensión y Proyección social, Fátima Díaz y miembros del Comité Central de Investigaciones de la Universidad del Valle.

El rector Guillermo Murillo hizo un balance de la participación de la Universidad en distintos frentes de atención a la emergencia, destacando cómo los profesores han puesto su experticia al servicio de la ciudad, la región y la universidad, como el trabajo de la Escuela de Ingeniería Civil y Geomática, que acompaña a las secretarías de Gestión del Riesgo a nivel institucional, el Observatorio Sismológico y Geofísico del Suroccidente Colombiano - OSSO, la Escuela de Arquitectura entre otros.

La jefe de Seguridad y Salud en el Trabajo, Patricia Andrea Martos Guatusmal, presentó el balance del comité de Sistema de Comando de Incidentes de la Universidad sobre las afectaciones a la infraestructura, con especial atención al estado preliminar de varios laboratorios, cuyo diagnóstico detallado continúa en desarrollo.

La ruta de recuperación definida contempla:

  • Reparación de la infraestructura afectada.
  • Aseo y disposición adecuada de residuos químicos.
  • Puesta en marcha de los equipos y pruebas de funcionamiento en los casos que lo requieran.
  • Reporte a las secciones de compras y administración de bienes.
  • Actualización de los documentos clave de cada laboratorio.

 

Estas acciones buscan restablecer las condiciones óptimas de seguridad, funcionalidad y cumplimiento normativo en los espacios de investigación.

La vicerrectora de Investigaciones, Mónica García Solarte, presentó un panorama del número de grupos, centros, institutos, proyectos, patentes, productos y laboratorios de la Universidad, junto con el estado de los proyectos que se encontraban en ejecución al momento del sismo. Sobre estos, señaló que se requiere un análisis más detallado, desde distintas perspectivas, para definir el curso a seguir hasta su terminación.

La vicerrectora puso especial atención en cuatro proyectos de becas del Sistema General de Regalías (SGR), que revisten mayor complejidad por tratarse de becas doctorales vinculadas a tesis de doctorado, cada una con sus propias particularidades.

Con base en este primer balance, la Universidad solicitó al Ministerio evaluar la posibilidad de otorgar un período de gracia para los proyectos afectados, así como abrir canales de comunicación directa que permitan revisar caso por caso los compromisos adquiridos.

La viceministra Ana Isabel Vargas coincidió en que este es un momento para poner todo el conocimiento generado por la Universidad al servicio de la sociedad, como una vía para aportar activamente a la recuperación y al desarrollo de la ciudad, el departamento y el país.

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