Dino Ventolini Zuluaga
Agencia AUPEC
Febrero de 2013
Ángela Posada Swafford, la Periodista científica escogida en el 2012 como uno de los 100 colombianos más exitosos en el exterior , visita la Universidad del Valle para hablar la sobre la profesión y el quehacer del periodísta científico.
Su formación académica empezó en Colombia con un grado en idiomas de la Universidad de Los Andes, posteriormente realizó una maestría en Periodismo de la Universidad de Kansas, y luego fue becaria del Knight Science Journalism Fellowship del Instituto Tecnológico de Massachusetts, especialización que le permitió sumergirse en estudios científicos avanzados y contactarse con importantes investigadores del contexto científico mundial.
Durante su trayectoria como periodista, Ángela Posada Swafford ha participado en publicaciones como la National Geographic, Muy Interesante de España, El Nuevo Herald de Miami y Discovery Channel.
Motivada por el trabajo adelantado por la Agencia Universitaria de Periodismo Científico -AUPEC- de la Universidad del Valle e invitada por la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas para empezar un diálogo sobre los proyectos que se están desarrollando, Posada Swafford llega desde los Estados Unidos al campus universitario de Meléndez .
Mediadores de información
Con vasta experiencia en el campo del periodismo científico por todo el mundo, la colombiana, nacida en Bogotá, cuenta la difícil labor de convertir el lenguaje de la ciencia, técnico y especializado, en un texto agradable y de fácil lectura para cualquier persona. Cuando se habla de periodismo científico son escasos los referentes o las experiencias que se tienen en nuestro país, sobre todo cuando es una disciplina relativamente nueva y poco explorada por los medios de comunicación; la periodista Posada lo explica bien cuando dice: “El trabajo para los periodistas en este campo siempre ha sido muy complicado. Hace unos 15 años éramos vistos como demonios cuando queríamos hablar sobre ciencia, a los investigadores no les cabía en la cabeza que un periodista fuera a hablar de su proyecto”, además, agrega con un ejemplo, “uno de los primeros que se atrevió a romper la barrera hablando de ciencia en los medios fue el escritor y divulgador científico Carl Sagan, y le fue bastante mal en un principio, porque los demás científicos decían que estaba prostituyendo la ciencia, pero gracias a él hoy podemos hacerlo”.
El comienzo y la labor del Periodista Científico
Empeñada en continuar aprendiendo del inexplorado campo, Posada Swafford comienza a investigar por su cuenta temas de interés propio para empaparse de disciplinas científicas que posteriormente pudiera cubrir. No sólo lo aplicó en su formación, sino que lo dice como regla fundamental de todo aquel que quiera dedicarse al periodismo científico: “uno tiene que crearse el propio interés y empezar a consultar temas que le toquen; si me gustan los dinosaurios, los astronautas, o los robots, pues voy a la biblioteca y empiezo a leer de eso. Para mí cada artículo es como una tesis de grado, me gusta llegar preparada antes de escribir sobre algún tema”.
Los temas científicos están colmados de términos y conceptos técnicos que sólo entienden quienes han transitado el área de la ciencia, y el público promedio que va a recibir la información, por lo general, poco conoce de esta jerga tan especializada, por esto es tan significativa una persona que sirva de mediadora entre las dos partes de manera hábil, clara y con estrategias atractivas.
Swafford, como la conocen en el extranjero, asegura que el éxito de un periodista científico no sólo está en conocer las temáticas que va a tratar y a las personas a quienes va a entrevistar, sino también en la forma como comunica y escribe las ideas y conceptos en su texto final. “Hay que tomar la ciencia, traducirla e interpretarla de tal manera que se pueda poner en contexto al lector promedio, con comparaciones prácticas y un lenguaje sencillo y efectivo. La clave está en seducir al lector y hablarle de forma clara, por ejemplo decir, `este río tiene la misma acidez del vinagre´. Se puede utilizar todo tipo de recursos de la literatura, siempre y cuando se respeten las cifras y los datos exactos que proporcionan los científicos”.
Son, entonces, dos aspectos cruciales que plantea la periodista el primero es que la libertad de escribir de manera creativa y metafórica es absoluta, siempre y cuando exista una completa precisión y veracidad de la información que se está divulgando, en otras palabras, que la información no de pie a malas interpretaciones y no desdibuje la idea presentada. Como segunda recomendación dice que hay tres aspectos esenciales en el periodismo: lo sencillo, lo claro y lo preciso, no se puede ni reemplazar una por ninguna otra, ni prescindir de alguna; cada texto debe cumplir con esos tres requisitos.
Otro aspecto importante es la retroalimentación del periodista con el investigador. A diferencia de otros campos periodísticos, en el periodismo científico la fuente de información es conocedora absoluta de los datos e informaciones que se van a divulgar. Ángela Posada siempre ha compartido su artículo final con el investigador: “El investigador debe revisar el texto antes de ser publicado para evitar inconsistencias que puedan perjudicar los resultados, eso es parte de mis responsabilidades como periodista, a los científicos les gusta ver los textos antes de hacerlos públicos, casi siempre están de acuerdo pero hay algunos que me corrigen palabras o cifras que no son exactas; es distinto, por ejemplo, a campos periodísticos como el político donde las fuentes quieren manipular la información para beneficio personal”.
El panorama en Colombia
Sobre el tema del periodismo científico en Colombia admitió que está poco presente en los medios de nuestro país y que los motivos son, sobre todo, el poco interés de los medios y noticieros por incluir este tipo de textos en sus agendas.
“Pero de todos modos yo sí he visto que el periodismo científico en Colombia ha crecido mucho en calidad. Últimamente se han hecho cubrimientos y textos muy buenos sobre investigaciones del país. Lo que pasa es que hay que proponer temas innovadores y distintos para que los medios tengan más interés en este tipo de artículos”; concluye Ángela Posada, quien además sugiere: “Los Periodistas Científicos tenemos que seducir a la gente y ponerla en el lugar de los hechos o sino los perdemos ante la telenovela o los demás programas y noticias de entretenimiento”.
Respecto a los jóvenes que piensan dedicarse a esta labor y sobre el futuro del país en esta materia, Ángela Posada tiene esperanza. Sin duda los avances en ciencia, tecnología e investigación siguen creciendo día a día en nuestro país, el reto de los periodistas está en comunicar y mantener a todos los colombianos de manera atractiva y responsable sobre esos adelantos que, no sólo pertenecen a los científicos, sino que afecta a toda la sociedad y su desarrollo.
La distinción fue otorgada en el 2012 por la convocatoria 100 Colombianos que busca identificar y rendir homenaje a colombianos que son ejemplo de éxito en elexterior, eligiendo cada año, por un comité jurados, 100 historias de superación que representan el capital humano. (http://www.100latinos.com/100colombianos).
Dino Ventolini Zuluaga
Agencia AUPEC
Marzo de 2013
El egresado en Ingeniería Electrónica de la Universidad del Valle y doctor (Ph.D) en física del ultrasonido de la Universidad Paris Diderot (Paris VII), Heldmuth Latorre Ossa, trabajó en el mejoramiento de una técnica basada en ultrasonido que puede monitorear el progreso de tratamientos contra el cáncer, como la quimioterapia y la radioterapia, de manera mucho más económica y rápida.
La técnica, denominada Supersonic Shear Imaging-SSI, puede determinar la dureza de los órganos o del tejido interno del paciente por medio del ultrasonido, es decir, que permite cuantificar la elasticidad de los tejidos en tiempo real. Debido a que los tumores cancerígenos por lo general se hacen más duros a medida que avanza la enfermedad, la técnica permitiría detectar cuándo hay zonas afectadas o si el tratamiento anticáncer es efectivo.
Heldmuth Latorre asegura que “un ingeniero electrónico, como otros profesionales, es fundamental en el desarrollo tecnológico de la medicina. Cuando se hace investigación los aportes de un médico son tan importantes como los del ingeniero, pues cada uno aporta con los conocimientos de su disciplina”.
Durante su formación profesional, y luego de graduarse como ingeniero electrónico en el 2003, realizó una maestría en Ingeniería Biomédica en la universidad alemana de Lübeck, donde se ocupó de evaluar y ensamblar un sistema de ultrasonido de bajo costo. Luego de esta importante experiencia y la inquietud por desarrollar una tecnología que aportara al avance de la medicina, Latorre Ossa se encaminó hacia la biomedicina y particularmente en el mejoramiento de una técnica que ayuda al diagnóstico y facilita el tratamiento en las enfermedades cancerígenas, la técnica Supersonic Shear Imaging (SSI).
Durante su tesis doctoral, la técnica SSI fue probada en 23 mujeres que presentaban lesiones de mama quienes se sometieron a un tratamiento de quimioterapia, al igual que en un grupo de ratones a los que les implantaron carcinomas humanos. Con su trabajo titulado "Monitoreo in vivo de cambios de elasticidad durante desarrollos tumorales y tratamiento anti-cancer" Heldmuth Latorre logró caracterizar los tejidos biológicos y evaluar los cambios en la elasticidad del tejido afectado por el cáncer durante el tratamiento de quimioterapia. La elasticidad, al ser una propiedad intrínseca del tejido, puede ser cuantificada por medio del ultrasonido y dar información sustancial del estado y dureza del tejido. Cuando el tejido está duro, es probable que esté afectado. De esta manera la imagen final del ultrasonido en la pantalla muestra en colores la elasticidad del área inspeccionada.
Los datos obtenidos por medio de curvas y cifras estadísticas mostraron que el volumen y la elasticidad de los tumores estaban bien correlacionados, es decir, que la elasticidad del tejido sí puede ser determinante para monitorear la mejora o el deterioro del área afectada.
Su trabajo en la caracterización de ciertos tipos de tejido humano mediante la técnica SSI, la cual fue desarrollada en el Instituto Langevin de la Escuela Superior de Física y Química Industrial de París- ESPCI, le mereció la máxima distinción del doctorado: “Trés Honorable”.
Aunque todavía no se puede entender la elasticidad como un parámetro para diagnosticar cáncer, la técnica que utilizo Heldmuth Latorre demuestra tener un potencial importante para el avance biomédico.
En el ultrasonido médico (ecografía), las ondas ultrasonoras son emitidas utilizando un transductor piezoeléctrico, posteriormente llegan al área del tejido en estudio, y una parte de ellas regresan a la fuente de emisión en forma de eco; este eco se transforma, utilizando algoritmos de procesamiento de señal, en una imagen bidimensional o tridimensional que es posteriormente modelada en una pantalla.
El siguiente desafío de Latorre Ossa será durante el postdoctorado que realizará en Lyon-Francia, donde trabajara con sistemas de ultrasonido para la detección de cáncer de próstata de manera más eficaz que las tecnologías actuales.
Dino Ventolini Zuluaga
Agencia AUPEC
Junio de 2013
Colombia gasta miles de millones de dólares al año en servicios aeroespaciales contratados con agencias espaciales de otros países, como fotografía satelital. Para llevar un satélite al espacio se necesita un cohete que lo transporte y para contar con autonomía espacial se requiere tener satélites propios en órbita, pero Colombia no cuenta con la tecnología necesaria para lograrlo.
Enviar carga útil al espacio es muy costoso. Subir un kilogramo cuesta aproximadamente 25.000 dólares, con las tarifas de la NASA. Asimismo, los cohetes y las antenas necesarias para lanzar un satélite tienen precios elevados.
Lograr que Colombia pueda observarse a sí misma desde el espacio se está convirtiendo en una realidad y se está consiguiendo en el Valle del Cauca gracias a la inversión para el desarrollo en tecnología aeroespacial.
Paisaje local.
El Centro de Investigación en Tecnología Aeroespacial- CITAE y el Clúster Aeroespacial del Valle son ejemplos de la prioridad que se le está dando en la Región al desarrollo tecnológico aeroespacial, tanto en inversión como en investigación.
El Clúster es una alianza entre empresas, universidades y Gobierno Departamental, fundada en Cali en el 2011, que trabaja en torno al sector aeroespacial conjuntamente y en el mismo lugar.
CA su vez, el CITAE desarrolla proyectos relacionados con progreso aeroespacial y uno de los primeros adelantos lo hizo el magíster en ingeniería aeroespacial Diego Felipe Moná Boada.
Moná Boada es el primer egresado de la Maestría en Ingeniería Aeroespacial de la Universidad del Valle y desarrolló, como tesis de grado, una antena de telemería para cohetes espaciales, que hace parte del proyecto "lanzadera de satélites de órbita baja" del CITAE.
Diego Felipe Moná Boada es un ingeniero electrónico que se interesó por la telemetría aplicada en ingeniería aeroespacial desde que hizo su pasantía de pregrado en la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez. El Ingeniero se dedicó a diseñar, durante dos años, una antena para cohetes espaciales que permitiera tener control y transmitir datos de variables físicas, como la posición del cohete, la temperatura, la altura, la velocidad, todo, en tiempo real.
El interés por crear la antena de telemetría surgió por la necesidad del CITAE de avanzar en la creación de un cohete que transporte satélites de órbita baja hasta el espacio.
Para que Colombia cuente con autonomía espacial requiere de satélites en una órbita de 180 kilómetros, por lo menos, y para tener satélites necesita, tanto los cohetes, como las antenas que permitan monitorearlos en tierra, una en el cohete y otra en la estación.
La tecnología.
La antena microtira que diseñó e implementó el magíster en ingeniería aeroespacial, tuvo un costo del 2% comparado con los precios del mercado.
Por otra parte y como asegura Diego Felipe Moná, "La antena es de bajísimo costo, además tiene dimensiones reducidas y la tecnología con que la hice podría aplicarse en infinidad de actividades como fotografía digital, investigación espacial y atmosférica, sistemas de vigilancia, meteorología, educación o redes de comunicación local".
Luego de revisar el diseño teórico y computacional, asesorado por profesores de la Facultad de Ingeniería, y de someterla apruebas rigurosas, el artefacto demostró tener un patrón de radiación omnidireccional, es decir, que transmite información en tiempo real sin importar el movimiento del cohete. Este resultado fue primordial, pues los cohetes viajan a 900 metros por segundo y sería inútil si la información no llegara a la estación base de manera inmediata.
Contexto nacional.
En diseño y construcción de partes y repuestos para vehículos que vuelan en la atmósfera, como aviones ultralivianos o helicópteros, Colombia cuenta con un avance importante. Sin embargo, en la rama aeroespacial, que comprende vehículos y artefactos puestos en el espacio, el desarrollo está aún empezando.
El país se está quedando atrás en términos de autonomía espacial y el único satélite que tiene es el "Libertad 1", lanzado en 2007 por medio de un cohete ruso-ucraniano, que tiene el tamaño de una hamburguesa y solo prestó el servicio de emisión de señales de radio.
La industria de tecnología aeroespacial genera muchas ganancias y está repartida, en su mayoría, entre países como Estados Unidos, Rusia, China, India y el continente europeo. Con los avances en investigación que se están desarrollando en el país, con el interés empresarial y gubernamental que se le está dando a esta industria y con ejemplos como el del primer maestro en ingeniería aeroespacial de la Universidad del Valle, se podría pensar el país como una potencia continental.
El reto es, concluye el magister en ingeniería aeroespacial, "potencializar a Colombia en esta área, con profesionales en diseño y construcción de tecnología aeroespacial y convertirla en una nación capaz de prestar el servicio de lanzadera de satélites a otros países de Suramérica y de proveer partes y repuestos para aviones".
La Asociación de Estudiantes de Contaduría Pública de la Universidad del Valle - ASECUVA invita a "Un Breve Espacio Para El Elogio: Vida Y Obra, Fernando Cruz Kronfly", evento en el que se homenajeará a este reconocido docente de la Facultad de Ciencias de la Administración.
El evento se realizará el próximo viernes 20 de diciembre de 2013, a las 6:00 p.m., en el Auditorio Diego Israel Delgadillo de la Facultad de Ciencias de la Administración, Campus San Fernando.
En este evento se resaltará la labor literaria, personal y académica de este vallecaucano.
Fernando Cruz Kronfly es doctor en Derecho y en Ciencias Políticas de la Universidad La Gran Colombia de Bogotá, Doctor Honoris Causa en Literatura de la Universidad del Valle; ha dedicado su vida a la academia y el arte desde varios ámbitos, con éxito y reconocimiento en todos estos.
Con el propósito de continuar incentivando a la comunidad universitaria al goce de los procesos de lecto-escritura y brindar un sutil gesto para ennoblecer la cultura, el pensamiento, la lectura contextual del individuo y su relación con el mundo, se invita a todos a elogiar la labor de una vida dedicada al saber.