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Marco Raúl Mejía, funcionario de Colciencias, reflexionó en la Universidad del Valle sobre los efectos de las nuevas tecnologías en la educación. No todo lo que brilla es oro 

¿Cuál debe ser la mejor forma de aprovechar las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (NTICS) en la educación? ¿Son las nuevas generaciones “nativas digitales” o simplemente operadores de aparatos? ¿Es lo digital un tercer lenguaje al lado del oral y del escrito? ¿Qué implicaciones supone para la educación? 

Los anteriores fueron algunos de los tópicos alrededor de los cuales reflexionó el funcionario de Colciencias, Marco Raúl Mejía, invitado especial a la IV Jornada de Investigación organizada por el Instituto de Educación y Pedagogía (IEP) de la Universidad del Valle. 

Su conferencia “Alcances y desafíos de las nuevas tecnologías en investigación educativa”, abordó críticamente la manera en que las entidades e instituciones educativas del país vienen implementando el modelo de las TICS. 

Para el investigador son varias las creencias que hay en torno a las posibilidades educativas de estas tecnologías. Señala como grave presuponer las mismas como neutrales; es decir, creer que su operación no tiene implicaciones en las formas en que las comunidades construyen y significan sus contextos. 

El profesor Mejía manifestó que propuestas que pretendan “importar” procesos educativos ligados a las NTICS, dados en ambientes muy diferentes a los locales, están ignorando que la tecnología, por un lado, se endogeniza en la cultura” y, por el otro, implica una fuerte disputa política y cultural. 

Para el investigador en cultura popular, las experiencias educativas en NTICS no son necesariamente reproducibles y trasladables de un lugar a otro, pues ni ellos ni las culturas son neutrales. 

Señaló que lo que finalmente se percibe en el campo de la educación es que la implementación de las NTICS en Colombia está llevando a la innecesaria recuperación de viejos modelos educativos de carácter instruccional. 

El problema de este instruccionismo –dijo- es que por su carácter reduccionista y operativo terminan por confundir la operación del objeto, en este caso los aparatos tecnológicos, con el conocimiento y el saber. 

Como complemento a la conferencia, se desarrolló un panel de discusión integrado por los profesores Luis Carlos Arboleda, del IEP; Ligia Amparo Torres, Subdirectora Académica del IEP; Carlos Uribe, de la Facultad de Ciencias; y Francisco Díaz, director de la DINTEV, todos de la Universidad del Valle. 

En general, los panelistas reconocieron la pertinencia de las reflexiones críticas de Mejía. Consideraron, sin embargo, que no necesariamente se podían cuestionar de raíz todas las virtudes empíricas y conceptuales que proporcionan las experiencias educativas que se vienen implementando en confluencia con las NTICS, señalando que estas pueden enriquecerse con otros enfoques epistémicos. 

Para Francisco Díaz, la recuperación de modelos de aprendizaje basados en la adquisición de habilidades y competencias no significan un paso atrás, pues estos se renuevan y complejizan en los nuevos entornos educativos. 

(*) Oficina de Comunicaciones IEP – Universidad del Valle 

 

¿Clasificará? ¿Descenderá? ¿Quedará entre los ocho? Son muchas las preguntas que durante una copa, liga o torneo se hacen los hinchas y aficionados del fútbol. Una aplicación desarrollada por un equipo de ingenieros de la Universidad del Valle les permite conocer esos posibles escenarios, al tiempo que se divierten.

Tres años atrás, los comentaristas deportivos daban por hecho que el Deportivo Cali no podría estar dentro del grupo de ocho finalistas del torneo, los cálculos incipientes de los periodistas daban por hecho que, faltando seis fechas para definirse este grupo, el equipo estaba por fuera. Pero aun así, contra todo pronóstico, el Cali se coló entre los ocho. Los hinchas y aficionados a este deporte están acostumbrados a este tipo de situaciones. Pero el profesor Juan Francisco Díaz, líder del Grupo de Investigación en Ambientes Visuales de Programación Aplicada – AVISPA de la Universidad del Valle, no se acostumbraba a esto.

Juan Francisco Díaz es un ingeniero de sistemas aficionado al fútbol, hincha del Santa Fe, y que hace más de 20 años reside en Cali; siempre le molestó que los comentaristas aseguraran cosas que no eran ciertas, que determinado equipo estaba clasificado o por fuera de un torneo, porque él hacía sus cuentas y cálculos en papel y se daba cuenta que dichos escenarios no eran del todo ciertos. Sin embargo, esas cuentas hechas en papel no eran exhaustivas porque la combinatoria de resultados que puede haber en un campeonato es muy grande. Por eso, desde uno de sus campos de trabajo, la programación por restricciones -en el que resuelven problemas combinatorios con tecnología para ser más eficientes-, pensó que la tecnología podía ponerse al servicio de los hinchas y periodistas, para hacer este tipo de cálculos.

Esa inquietud lo llevó a plantearle la idea a uno de sus estudiantes que estaba definiendo su trabajo de grado. A partir de ahí, se convirtió en una práctica investigativa, de la cual salió un modelo inicial de una aplicación, sin una interfaz gráfica, pero que servía para sus fines académicos.

El nombre de la aplicación es SABIO (Soccer Analysis Based on Inference Outputs, por su nombre en inglés) es una aplicación para dispositivos móviles y computadores que le permite a cualquier aficionado al fútbol descubrir, con varias fechas de anticipación, lo que puede ocurrir con su equipo favorito y, por qué no, sus rivales, en un torneo de fútbol por puntos.

SABIO es una plataforma inteligente y confiable, generadora de conocimiento para los aficionados y profesionales del fútbol; ha sido desarrollada por Juan Francisco Díaz, Carlos Andrés Martínez, María Andrea Cruz Blandón y Luis Felipe Vargas Rojas, miembros de AVISPA, con el apoyo logístico y económico de la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación de la Universidad del Valle.

En una sola fecha del fútbol colombiano, por ejemplo, con 9 partidos, hay cerca de 20.000 combinaciones posibles de resultados, llevando a igual número de escenarios diferentes. Si sólo quedan 4 fechas por jugarse, el número de combinaciones posibles es aproximadamente de 16 billones. Entre más fechas, el número de combinaciones crece de forma exorbitante (más que exponencial en la jerga de la computación). Por ello, decidir sobre la validez o no de un escenario pensado por un hincha en menos de un minuto, es una tarea extremadamente difícil, incluso con la ayuda de un computador.

Gracias a una de las convocatorias de APPS.CO, proyecto liderado por el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones para promover la creación de negocios a partir del uso de las TIC, poniendo especial interés en el desarrollo de aplicaciones móviles, software y contenidos, tras ocho semanas de intenso trabajo crearon un modelo de negocio alrededor de este emprendimiento de base tecnológica. Fue durante las eliminatorias al Mundial de Fútbol Brasil 2014, que tuvieron la oportunidad de probar los alcances y funcionamiento de SABIO.

Uno de los mayores atractivos de SABIO es la posibilidad de interacción entre la aplicación y el usuario, está hecha para que cualquier aficionado del fútbol interactúe con ella. Además, se encuentra al alcance de todos: no requiere de ningún conocimiento técnico especial ni del entendimiento de probabilidades o interpretación de resultados numéricos y cuenta con tutoriales para que los usuarios nuevos aprendan el manejo de la aplicación.

SABIO incluso no solo resulta de interés para los aficionados comunes y los periodistas que deseen hacer cálculos sobre el posible acontecer de las ligas y campeonatos, también puede servir para los técnicos y directivos de los equipos de fútbol, para que puedan anticipar resultados, si bien al principio de un campeonato deportivo cualquier escenario es posible, pero a medida que avanza, los escenarios van cambiando y algunos ya no pueden suceder.

Actualmente, esta aplicación es uno de los emprendimientos de base tecnológica que está apoyando la OTRI, por medio de su programa de fortalecimiento de tecnologías, y participó en la rueda de negocios que se llevó a cabo durante la pasada versión de Exponegocios 2014, en Cali.

Para empezar a interactuar con esta aplicación, solo es necesario ingresar a su página web (http://www.sabiofutbol.com).

 

La Joven Investigadora del Grupo de Investigaciones Entomológicas- GIE del Departamento de Biología, Nadia R. Calderón Martínez presenta nueve especies descubiertas en el Parque Nacional Natural Gorgona y Valle del Cauca.

54.871 es el número de especies registradas en el Global Biodiversity Information Facility -GBIF  (Servicio Mundial de Información sobre Biodiversidad), según indica el Sistema de información sobre Biodiversidad de Colombia - SIB. Pero esta cifra es apenas la punta de iceberg de la diversidad biológica colombiana, pues según el portal, solo está registrado el 9.9% del total de especies de insectos que habitan el territorio nacional, sin contar los demás grupos biológicos ni taxonómicos.

Pero registrar una especie es solo uno de los pasos dentro del quehacer de la taxonomía y tal vez el más sencillo, el trabajo “duro” se hace con los ojos pegados del estereoscopio, observando, tomando medidas, comparando y finalmente nombrando y describiendo esa nueva especie.

Nadia R. Calderón Martínez, bióloga de la Universidad del Valle participa actualmente del programa de becas “Jóvenes Investigadores” de COLCIENCIAS y hace parte del Grupo de Investigaciones Entomológicas - GIE - (Categoría A1), liderado por el profesor Ranulfo González, entomólogo e investigador de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de la Universidad del Valle.

Junto con el profesor González y Alfonso N. García Aldrete, del Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México, Calderón presentó el pasado mes de noviembre, en la revista Zootaxa, el artículo Descriptions and records of Cladiopsocidae and Dolabellopsocidae (Insecta: Psocodea: ‘Psocoptera’) from Valle del Cauca and National Natural Park Gorgona, Colombia, donde presenta la descripción de 9 especies nuevas de Psocopteros de las familias Cladiopsocidae y Dolabellopsocidae, descubiertas en el Parque Nacional Natural Gorgona y el Valle del Cauca. De la primer familia hicieron un nuevo registro para el país e identificaron 4 especies nuevas, en la segunda familia identificaron dos géneros: Isthmopsocus, con 2 especies nuevas y Dolabellopsocus, con 3 nuevas especies y 2 registros. De esta manera, el GIE, está contribuyendo actualmente con la descripción de 37 especies nuevas de un grupo en el cual solo eran conocidas 76 especies en Colombia.

Los Psocópteros son pequeños insectos, de menos de 6 milímetros que se conocen comúnmente como piojos de los libros  y de las cortezas de los árboles. Los Psocópteros están emparentados con parásitos de aves y mamíferos, pero aquellos, como los descubiertos por Nadia y sus tutores, viven de manera libre en ambientes naturales y a veces domésticos. Usualmente son de colores grisáceos, marrones oscuros o amarillentos, de cuerpo blando, con antenas largas y dos pares de alas membranosas y transparentes, aunque algunas especies carecen de ellas. Habitan en los troncos de los árboles donde hay presencia de líquenes y musgos.

Estos descubrimientos se enmarcan en el desarrollo de un proyecto de reconocimiento de la biodiversidad colombiana que inició en el 2007, cuando el Grupo de Investigaciones Entomológicas liderado por el profesor González empezó a documentar la riqueza biológica de los Psocópteros en las regiones descritas. El trabajo de los investigadores permite tener un mejor entendimiento de la diversidad biológica del Valle del Cauca y el PNN Gorgona, toda vez que documenta estas especies que habitan el territorio colombiano y cuya existencia se desconocía. Estas investigaciones han contribuido al notable incremento del conocimiento de la biodiversidad de los Psocopteros neotropicales, y se podría asegurar que hoy en día Colombia es el país del hemisferio occidental más megadiverso en especies de este grupo, conociéndose más de 300 especies, de las cuales se calcula que falta al menos un 80% por describir, tarea que el GIE piensa realizar en los próximos años.

El programa Jóvenes Investigadores permite que profesionales jóvenes establezcan vínculos con grupos y centros de investigación y desarrollo tecnológico que los involucre en sus actividades, de esta forma el Departamento Administrativo de Ciencia, Tecnología e Innovación promueve la apropiación de los métodos y los conocimientos del quehacer científico y tecnológico, orientados por la metodología de “aprender haciendo”.

 

Unidad para estandarización de automóviles y autopartes se construirá en el Valle

En el Valle del Cauca se construiría la Unidad de homologación, estandarización y pruebas de automotores, con el  aporte del Centro de Desarrollo Tecnológico de la Industria Automotriz -Tecnna,  la Universidad el Valle - Instituto de Prospectiva, Innovación y Gestión del Conocimiento, la Gobernación del Valle del Cauca, el Sena, la Asociación Colombiana de Fabricantes de Autopartes –Acolfa, y la Asociación Nacional de Industriales -Andi.

El diseño de la Unidad se iniciará con recursos superiores a los 2.600 millones provenientes  de un proyecto que se presentó y fue aprobado en la convocatoria de recursos del Sistema General de Regalías por parte de Colciencias.

La Unidad de Homologación, Estandarización y Pruebas ofrecerá servicios especializados de diseño asistido por computador, prueba de materiales y “prototipado rápido” para el desarrollo de partes y piezas para vehículos; pruebas de materiales y funcionalidad para auto-partes y vehículos; pruebas dinámicas, de emisiones contaminantes a vehículos nacionales e importados; pruebas de ruidos y vibraciones para auto-partes y vehículos terminados; laboratorios de vehículos instrumentados al servicio de las empresas ensambladoras y módulos de auto-partes para sistemas de frenos, suspensión y otros.

La Unidad permitirá controlar la calidad de autopartes y de automotores nacionales y de las que ingresan al país, lo que repercutirá en la disminución  de la accidentalidad, la emisión de gases contaminantes y atraerá inversión extranjera, influyendo positivamente en la calidad de vida de los colombianos.
      
El diseño y construcción de la unidad es liderado por Tecnna, una institución creada en el 2010, con base en estudios realizados  por Proexport, McKinsey y el Instituto de Prospectiva de la Universidad del Valle, sobre la realidad del sector automotriz colombiano. En el estudio se encontró que en nuestro país existe una oportunidad de establecer una plataforma para la ubicación de empresas proveedoras de autopartes y también de crear una zona de distribución para Suramérica, Centroamérica y el Caribe.

Para hacer realidad esta visión de futuro que describe el estudio, el gobierno Colombiano  a través del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo – Programa de Transformación Productiva, Colciencias, y empresas asociadas a la ANDI y ACOLFA se resolvieron a crear el Centro de Desarrollo Tecnológico para la Industria Automotriz que permita alcanzar un nivel de desarrollo tecnológico superior para sus autopartes y vehículos y los haga competitivos e innovadores, de forma que se cumplan los mismos estándares técnicos que aquellos de los mejores productores de EEUU, Europa y Asia.

Tecnna, del cual hacen parte gremios y empresas de la industria automotriz y autopartes, lidera la construcción de la Unidad, cuya sede estará en Palmira, en un predio cercano al Aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón.

Revista Nature publica imágenes del movimiento de un par de electrones

El profesor del Departamento de Física de la Universidad del Valle Javier Madroñero, en colaboración con investigadores de Alemania, y España, publicó un artículo en la revista especializada Nature, una de las más prestigiosas e importantes del mundo científico.

El equipo de investigación, perteneciente a cinco instituciones de tres países, consiguió, por primera vez, captar imágenes del movimiento de los dos electrones en un átomo de helio, e incluso son capaces de controlar la danza de la pareja de electrones. 

La magnitud del trabajo se relaciona con el hecho que según el modelo de Bohr, un electrón tarda 0.000.000.000.000.000152 segundos en completar su órbita más corta alrededor del núcleo, es decir 152 attosegundos. En síntesis, un attosegundo es una unidad de tiempo equivalente a la trillonésima parte de un segundo.

Tan solo ahora con el desarrollo de pulsos láser ultra cortos, el movimiento ultrarápido establecido en el modelo atómico de Bohr, ha podido ser confirmado, por ello fue posible hacer tomas a diferentes tiempos de un electrón en movimiento y, en consecuencia, hacer un video de este movimiento. 

El artículo, titulado "Reconstruction and control of a time-dependent two-electron wave packet"  se publicó en uno de los últimos números de la Revista Nature, [Nature 516, 374 (2014)] que se edita en el Reino Unido.

Para cualquier científico, de cualquier país, publicar en Nature constituye un acto de prestigio como investigador, pues el 95 por ciento de los artículos científicos que se reciben, son rechazados por un muy rigurosos sistema de arbitraje constituido por editores expertos, del más alto nivel, que revisan su trascendencia e interés científico superior y el impacto de cada artículo recibido.

Es tal la rigurosidad de la publicación que en caso de duda, en un texto, los experimentos son repetidos por otros científicos, confidencialmente, antes de la publicación; por tal razón un artículo puede ser publicado hasta un año después de recibido.

La revista es leída por científicos e investigadores de todo el mundo siendo la mayor parte de los artículos exposiciones de trabajos de investigación muy técnicos.

Montaje experimental, los datos y los mecanismos microscópicos en helio.
Jueves, 18 Diciembre 2014 17:34

Equipos del Solar Decathlon reciben sus posiciones

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El Campus Meléndez de la Universidad del Valle será el escenario donde se construirán los proyectos a escala real de los equipos participantes del Solar Decathlon, evento que se realizará en diciembre de 2015.

El Solar Decathlon es una competencia académica internacional, creada por el Departamento de Energía de Estados Unidos, que reta a estudiantes a construir casas que funcionan con energía solar. Este evento ha tenido seis versiones en su país de origen, tres en Europa, una en Asia y esta es la primera versión para América Latina y el Caribe. 

Este evento se realiza en Colombia en un esfuerzo en conjunto de la Alcaldía de Cali, la Universidad del Valle, la CVC, Emcali, Epsa, Dagma y GIP Pacífico, y busca hacer de Cali la ciudad más ecosostenible de Latinoamérica. 

En total, participarán 16 equipos con integrantes de Inglaterra, Chile, España, Alemania, Perú, Uruguay, México, Panamá, Estados Unidos y Colombia.

En un conversatorio realizado este miércoles 10 de diciembre, en el Auditorio Diego Israel Delgadillo, se realizó el sorteo de las posiciones de los lotes donde los equipos participantes deberán construir los proyectos, dentro de la Villa Solar.

En esta actividad estuvieron representantes del National Renovable Energy Lab del Gobierno de Estados Unidos, de la Alcaldía de Cali, GIP Pacífico y representantes de los equipos caleños. Los representantes de los equipos extranjeros estuvieron conectados al sorteo vía streaming.

Los 3 primeros puestos ganadores tendrán la posibilidad de estar en el laboratorio urbano, un edificio inteligente que se construirá durante el 2015, en donde se hará investigación y desarrollo para la incorporación del uso de tecnologías limpias en la ciudad.

Jueves, 18 Diciembre 2014 17:29

Nueva patente para Universidad del Valle

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La Superintendencia de Industria y Comercio de la República de Colombia le concedió una patente de invención a la profesora Ana Julia Colmenares del Departamento de Química de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de la Universidad del Valle por un Sistema de Riego Automatizado que Incorpora un Sensor.

La invención se refiere a un sistema de riego automatizado que se caracteriza por tener un sensor gravimétrico para la determinación directa de la humedad del suelo, como variable de activación y desactivación. Entre sus ventajas se encuentra el funcionar con cualquier sistema de riego localizado de alta frecuencia (R.L.A.F), permitiendo suministrar la cantidad adecuada de agua (por días y número de riegos) al cultivo durante su etapa de desarrollo y producción.

La patente es resultado de un trabajo multidisciplinario e interinstitucional, financiado por el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural en conjunto con la Universidad del Valle, en el marco del programa Fortalecimiento de la Cadena Productiva de Plantas Medicinales, Aromáticas y Condimentarias, en el proyecto Manejo Integral del Cultivo de la Bixa orellana (achiote), en el Valle del Cauca, y tiene en su registro como inventores a Ana Julia Colmenares Dulcey, Ph.D., y a los ingenieros Ramiro Cuero Guependo, M.Sc, Franck Nicolás Vergara Gutierrez y Jaime Andrés Morales Rincón.

La profesora Ana Julia Colmenares es licenciada en química de la Universidad de Pamplona, realizó estudios de maestría en la Universidad del Valle y de doctorado (Ph.D) en la Universidad de Cadiz, con tesis Laureada Qum Laurem.

Actualmente la profesora investiga en Plantas Medicinales, Aromáticas y condimentarías; así como en Hongos comestibles y fitotóxicos. En 2012 ganó el Premio Nacional en Biología Vegetal de la Asociación Colombiana De Ciencias Biológicas - A.C.C.B.

El Consejo de Facultad de Ciencias Naturales y Exactas en reconocimiento a su trabajo realizado a la obtención de la patente entregó a la profesora Ana Julia Colmenares una nota de estilo e hizo lo mismo con el profesor  Braulio Insuasty del mismo Departamento en reconocimiento por sus logros profesionales.

El profesor Braulio Insuasty recibió el Premio Nacional al Mérito Científico 2014, que le otorgó la Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia - ACAC. El profesor Insuasty recibió el premio en la categoría “Investigador de Excelencia”, por su labor académica en los últimos diez años y la importante contribución al desarrollo científico y tecnológico de Colombia.

Primero el impacto de su cráneo contra el asfalto a más de cien kilómetros por hora. Después el vago sonido de las sirenas y unas cuantas voces de asombro. De ahí en adelante, un vacío en la memoria, un blanco lechoso, el tiempo perdido que no se puede recuperar.

Han pasado varios meses desde el accidente de tránsito en el que Fernando Valencia perdió la audición de su oído derecho y su memoria a corto plazo. El hombre, quien se ganaba la vida como mensajero, sólo recuerda que la noche del choque se dirigía hacia su casa cuando un automóvil lo embistió, cambiando su vida para siempre. Ahora casi no puede trabajar y muchas veces lo embarga una sensación de angustia y frustración.

El doctor Hernán José Pimienta Jiménez, director del Grupo de Investigación del Centro de Estudios Cerebrales de la Universidad del Valle, asegura que aunque en Colombia no existen estadísticas sólidas sobre las muertes y lesiones por trauma craneoencefálico, la historia de Fernando Valencia se repite con mucha frecuencia y en muchos casos tiene consecuencias fatales que van más allá de la lesión misma.

Una reciente investigación realizada por el Centro de Estudios Cerebrales describe la manera en la que las neuronas de un ser humano responden ante el trauma y como reaccionan en casos de daño cerebral secundario.

Cuando hay un trauma craneoencefálico se produce una lesión primaria por el daño mecánico. El golpe provoca depresiones en los huesos craneales y lesiones en los tejidos del cerebro. Después vienen los daños secundarios que pueden perdurar más allá del impacto.

El especialista en neurobiología dice que el objetivo del estudio es establecer los mecanismos y escenarios en los cuales se produce la muerte de las neuronas. "Si sabemos qué moléculas están implicadas en la muerte celular, podremos evitar el daño secundario".

Teniendo en cuenta que no todas las personas responden a un trauma de la misma manera, la investigación examinó el grado de homogeneidad de las lesiones y la diversidad de las respuestas regionales en las zonas del cerebro. Esas observaciones microscópicas arrojaron que hay zonas donde las células muestran cierto grado de compromiso menor y que en un mismo sector conviven células muy maltratadas junto a otras que podrían ser salvadas.

"El problema en el cerebro es que las células están conectadas y si una célula es susceptible de ser salvada pero no encuentra cómo hacer sinapsis con otra se supone que no va a ser funcional y puede morir. Esto plantea un escenario muy complejo y lo que queremos descubrir es cuál es la posibilidad de que las células de las zonas menos comprometidas puedan ser viables", destaca el doctor Pimienta Jiménez.

El grupo de investigación lleva cerca de 4 años realizando valoraciones descriptivas de las muestras de tejido cerebral que son obtenidas de pacientes que han sufrido un trauma craneal y que son sometidos a cirugías.

Según los investigadores, su atención se ha centrado en ver, a nivel microscópico, los indicadores de muerte de los tejidos y las conexiones que se establecen entre las células dañadas y las que aún operan, tras un accidente que compromete el cerebro.

Para efectos descriptivos se han examinado exhaustivamente doce tipos de muestras celulares que se obtienen entre 1 y 10 días después de que un paciente ha sufrido trauma y ha sido llevado a cirugía. En esas muestras se ubican e identifican los diversos sectores e indicadores de lesiones para evaluar los estados de las células.

El profesor Fabio Zuluaga, del Departamento de Química de la Universidad del Valle, logra la patente de un nuevo método para la producción de materiales elásticos en trabajo conjunto con el grupo investigativo de la Universidad de la Florida, Estados Unidos.

En la última década, algunas investigaciones se han concentrado tanto en la producción de nuevos materiales elásticos como en el desarrollo de nuevos métodos para la producción de éstos materiales.

El grupo de investigación del profesor Kenneth B Wagener de la Universidad de la Florida, Estados Unidos, estuvo trabajando con este objetivo durante varios años y en el 2001, durante su año sabático, con la participación del profesor Zuluaga, Doctor en Química de la Universidad de la Florida, Gainsville, Estados Unidos.

El éxito de la investigación del profesor Zuluaga titulada "Producción de Materiales Elásticos por Polimerización de A,W -dienos Acíclicos vía Metátesis", consiste en combinar moléculas apropiadas para la producción de los elastómeros, "jugando" con la arquitectura de la química.

"La técnica consiste, básicamente, en construir una molécula que consta de dos partes: una flexible y una rígida. Esa molécula se puede polimerizar, es decir, convertirla en una molécula gigantesca, uniendo moléculas más pequeñas, y, a su vez, esa molécula que tiene unas funciones que permiten efectuar el entrecruzamiento, o unión entre ellas, garantizando su elasticidad".

Los materiales elásticos, también conocidos como elastómeros, son moléculas gigantescas o polímeros cuya longitud puede aumentarse hasta un 400% cuando son sometidas a una fuerza externa y luego, regresan a su estado natural una vez ésta fuerza deja de actuar.

El desarrollo de elastómeros o materiales elásticos, sintéticos o naturales como el caucho, ha permitido que la humanidad se beneficie de diversos productos como telas, llantas, guantes de látex, condones, plastilinas, medias y empaques de diferentes características.

El principal representante de los materiales elásticos es el caucho, primer elastómero descubierto y el más abundante en la naturaleza.

En la producción de materiales elásticos sintéticos, las moléculas se someten a un proceso de enlazamiento. Para que esto sea posible se requiere que las moléculas tengan cualidades de flexibilidad, es decir, que se puedan doblar fácilmente, adoptando una geometría enrollada para que, al estirarse, puedan adquirir una longitud mayor. Para tal efecto, las moléculas requieren de un punto de apoyo que impida su separación total, por ello se someten a un proceso de curado o entrecruzamiento.

Para llegar a este nuevo desarrollo científico, el profesor Zuluaga se basó en una reacción química llamada Metátesis cuyas aplicaciones dieron lugar al Premio Nobel de Química en el año 2005, otorgado al francés Yves Chauvin y a los norteamericanos Robert H. Grubbs y Richard R. Schrock.

La Metátesis se puede utilizar como proceso de polimerización, es decir, de agrupación de moléculas, que tiene como propósito la obtención de materiales elásticos; viene del griego meta que significa cambio y tihemi que significa lugar.

Este proceso se aplica en química para indicar una reacción en la que dos moléculas de alquenos, compuestas por enlaces dobles de carbono- carbono, se combinan en presencia de un catalizador metálico para intercambiar los carbonos involucrados en estos enlaces dobles.

Quienes disfrutan de la comida de mar, en especial de los camarones, deleitan su paladar con platos como “Paella a la Marinera”, “Cazuela de Mariscos” o “Arroz con Camarones”, no sólo porque son deliciosos y tienen un alto valor nutritivo sino también por aquello de sus efectos afrodisíacos, bueno, a eso se refieren algunos adagios de la sabiduría popular.

Lo que muchos no conocen es que, en cautiverio, para que estos apetecidos camarones lleguen a su edad adulta han tenido que sobrepasar sus enfermedades a punta de antibióticos cuyos residuos, infortunadamente, llegan al cuerpo sus adeptos.

El uso de muchos antibióticos está prohibido en diferentes partes del mundo, sin embargo, aún se permite el uso de la oxitetraciclina en animales de consumo humano.

Las consecuencias del uso indiscriminado de los antibióticos son ampliamente conocidas, entre ellas están la disminución de la flora bacteriana, que actúa como protección natural a enfermedades, el aumento de la resistencia patógena y la acumulación de los residuos de estos medicamentos en el cuerpo humano.

¿Cómo obviar esta situación sin necesidad de perderse de estos manjares marinos?

Pues bien, la adecuada aplicación de probióticos en la dieta de los camarones de cultivo evita la utilización de antibióticos para el manejo de patógenos o enfermedades que generan consecuencias negativas en la salud de la población que los consume.

Este es el resultado de la investigación fue realizada por la Bióloga Norha Bolívar Ramírez, egresada de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad del Valle, como parte de su tesis de grado y dirigida por los profesores Germán Bolívar, Biólogo, Doctor en Biología, y Cristina Ramírez, Ingeniera de Alimentos y Doctora en Procesos de Biotecnología, ambos líderes del grupo de investigación en Microbiología y Biotecnología Aplicada de esta Universidad.

Las bacterias lácticas probióticas o probióticos, son organismos vivos que se encuentran en la naturaleza y que, al ser parte de la dieta de los camarones, mejoran su capacidad inmunológica natural y su capacidad de reacción sin dejar en sus cuerpos residuos perjudiciales para la salud.

Los probióticos se encuentran en los intestinos tanto de humanos como de animales y producen sustancias llamadas bacteriocinas que son proteínas de bajo peso molecular que actúan como antibióticos directamente sobre los patógenos.

El manejo de probióticos en acuicultura tiene un desarrollo de más de diez años en América Latina, siendo Cuba uno de los países pioneros en esta área investigativa, sin embargo, es la primera vez que se inoculan o “introducen” probióticos, extraídos de animales del Pacífico Colombiano, en la camaronina, alimento utilizado en la dieta de camarones blancos o litopenaeus vannamei que se crían en cautiverio.

Los camarones fueron desafiados con una bacteria oportunista llamada Pseudomonas aeruginosa que puede ser mortal para los camarones de cultivo desde sus etapas tempranas de postlarvas, juveniles y adultos. Esta bacteria puede estar presente en el agua o en el polvo y afecta no sólo a los animales sino también a las personas.