Hace poco más de un mes el mundo científico supo del hallazgo de la Encyclia parkeri, la nueva orquídea descubierta para la ciencia y la humanidad por un grupo de investigadores de la Universidad del Valle en cabeza del biólogo caleño Guillermo A. Reina-Rodríguez en el marco de su proyecto de investigación ‘Orquídeas y cambio climático’.

Este martes salió la publicación científica de un nuevo descubrimiento por parte del grupo que lidera el profesor Reina-Rodríguez. La noticia llegó desde la vereda El Chilcal, en San José del Salado, Municipio de Dagua, a 40 minutos de Cali.

Fue en homenaje a esta comunidad involucrada en procesos de declaratoria de áreas protegidas –declaró el científico, candidato a doctor en Biología Vegetal de la Universidad de Barcelona (España) por su trabajo de tesis sobre las orquídeas del Valle del río Cauca y Colombia-, que se le dio el nombre de Epidendrum chilcalorum a la nueva especie.

El biólogo con énfasis en Botánica de la Universidad del Valle, ha participado en el rescate de epífitas en los Llanos Orientales de Colombia e hizo parte del equipo que dirigió la declaratoria de nuevas áreas de Bosque seco para el Valle del Cauca en la cuenca del río Grande (Valle del Cauca), patrocinado por The Nature Conservancy-USAID y el Fondo para la Acción Ambiental y la Niñez, CVC y las alcaldías de La Cumbre y Restrepo.

Recientemente la Universidad del Valle, a través de su Vicerrectoría de Investigaciones, y el Instituto Alexander von Humboldt, ampliaron la cobertura geográfica para cerrar la brecha de conocimiento de las orquídeas de cuatro áreas de bosque seco en el país: Costa atlántica, Valle del Magdalena, Valle del Patía y Santanderes. 

De izquierda a derecha: Jorge Rubiano, Guillermo A. Reina Rodríguez, Julián Reyna y Francisco López-Machado.

Durante su estancia en España, el científico caleño autor del descubrimiento de estas dos nuevas especies, trabajó en ecosistemas litorales en la zona de Torredembarra, en Tarragona (España), colaborando con ONG locales y la Fundación Bosch i Gimpera en la evaluación del impacto ambiental de estos ecosistemas.

Resultados de esta etapa fueron publicados en revistas científicas de los Estados Unidos y en la edición en idioma es pañol de la revista National Geographic.

Luego de su paso por España, en 2010 Reina-Rodríguez regresó a Colombia y en asocio con la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC) preparó dos de los planes de manejo de dos orquídeas amenazadas en el valle geográfico del río Cauca.

El proyecto, en el que se han descubierto las dos nuevas especies, ha permitido presentar a partir del estudio de las orquídeas los posibles escenarios futuros de cambio climático en áreas de bosque seco tropical del país.

Las investigaciones han sido dirigidas por Reina-Rodríguez, investigador del Departamento de Geografía de la Universidad del Valle, junto al profesor Jorge E. Rubiano y al estudiante Fabio Castro, este último miembro del programa Semillero de Investigación de Univalle.

Con este hallazgo y otros, las investigaciones han permitido que el inventario de orquídeas en el Valle Geográfico del río Cauca –que comprende los departamentos de Valle, Cauca, sur del Quindío y Risaralda–, haya pasado de 33 especies registradas hasta 1990, a 70 en el 2015.

Aunque este inventario es de gran importancia y confirman a Colombia como uno de los países de mayor biodiversidad en el mundo, cabe resaltar que el objetivo principal de la investigación es enfatizar el papel de las orquídeas como indicadores del cambio climático.

Según el profesor Reina-Rodríguez, “el 69% de las orquídeas son epífitas; es decir, viven sobre otras plantas, y se alimentan de micropartículas atmosféricas y la humedad del ambiente, siendo el último eslabón entre lo biota terrestre (fauna y flora) y la atmósfera”.

 “Esto hace –dijo- que sean uno de los organismos vivos importantes para documentar evidencias de cambio en el clima, así como patrones de distribución espacial en escenarios futuros hacia el 2050 y el 2100; es decir, son una herramienta muy poderosa para hacer planificación de territorio y llegar a la toma de decisiones”.

El profesor Reina-Rodríguez comenzó la investigación hace cinco años. Inicialmente, abarcó las 421 mil hectáreas del Valle geográfico del río Cauca, donde se estima que en un periodo de 150 años se pasó de una cobertura vegetal del 80% a sólo el 2% en la actualidad.

En el transcurso de la investigación también se evidenció, al menos, tres extinciones locales de orquídeas que estaban presentes cuando Alexander von Humboldt en compañía del naturalista francés Aimé Bonpland pasaron por este territorio, de Cartago rumbo a Popayán, en 1801.

 

La Comisión Corográfica con José Jerónimo Triana también registró, en 1853, otra especie de orquídea en la parte plana del Valle del Cauca que ya no está presente.

Los alcances de esta investigación que tienen como resultado el hallazgo de las dos nuevas especies de orquídeas, Encyclia parkeri y Epidendrum chilcalorum, además del mapa de bosque seco para el Valle del Cauca y pronto el de toda Colombia, serán presentados en el Congreso Mundial de Orquídeas que tiene como sede a Cali, entre el 19 y 21 de noviembre próximos.

Foto principal: Guillermo A. Reina Rodríguez

Foto grupal: De izquierda a derecha: Jorge Rubiano, Guillermo A. Reina Rodríguez, Julián Reyna y Francisco López-Machado.

Foto 3: "Encyclia parkeri", nueva especie de orquídea descubierta.

Con el propósito de evaluar la situación del Macizo Colombiano en temas de geomorfología, hidrología, biótica, sociopolítica y economía e impulsar el manejo integral del Macizo en el marco del Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018, un grupo de docentes y estudiantes del Programa Académico Tecnología en Atención Prehospitalaria, APH, de la Universidad del Valle  participó en la II ExpediciónTécnico-Científica al Macizo Colombiano “Tierra de Agua”.

El Grupo del programa académico APH participó como equipo de atención de emergencias, a lo largo de este recorrido,  que comprendió diversas geografías de los departamentos de Huila, Cauca y Nariño.

En el evento también participaron 70 personas representantes de diferentes ramas del conocimiento y entidades e instituciones del país.

Al respecto el docente Efraín Sánchez Azcarate, coordinador de la rotación de rescate del programa APH, manifestó “ tuvimos la oportunidad de conocer majestuosos paisajes, de entender la importancia que tiene para el país la estrella fluvial colombiana e interactuar con todos los científicos, profesores, periodistas, fotógrafos y demás personas que se le midieron a atravesar el macizo”.

Junto al profesor Sánchez participaron en esta expedición el docente John Edison Martínez y los estudiantes Angélica Tovar, Julián Cardona, Andrés Felipe Sáenz y Steven Mejía.

Lunes, 13 Abril 2015 08:58

Naturaleza de los Eclipses

Escrito por

‘Naturaleza de los Eclipses’, es el nombre de la segunda Conferencia de la serie "International Year of Light Talks' que el Capitulo Universidad del Valle de Óptica ofrece, celebrando el año internacional de la luz.

La Conferencia se realizará el martes 14 de abril del 2015 a las 4 p.m. en el salo calima, edificio 320 de la Universidad del Valle, Campus Meléndez.

Con sencillos modelos matemáticos y geométricos es posible explicar detalladamente la naturaleza de los tipos de eclipses de sol y de luna que se presentan, las fases por las que atraviesa cada uno y su evolución y ocurrencia.

En ‘Naturaleza de los Eclipses’ se enfatizara en las condiciones particulares del eclipse total de luna del próximo 27 de septiembre. Los eclipses de Luna se presentan en fases de Luna llena, cuando nuestro planeta se interpone entre el Sol y la Luna y bloquea el paso de los rayos solares que no alcanzan a llegar a la superficie lunar.

Los rayos que pasan rasantes a la Tierra y atraviesan su atmósfera sufren una serie de fenómenos físicos que tienen como resultado que a la Luna llegue una pequeña fracción de radiación solar, la luz de color rojo, razón por la cual en estos eclipses nuestro satélite toma esta exótica coloración. Así, la Luna se verá de un tono rojizo.

La Conferencia está a cargo del profesor Marino H. Guarín Sepúlveda, director de Astronomía Didáctica de la Escuela de Astronomía de Cali.

Mientras en España es la 1:12 de la tarde y en Colombia las 7:12 de la mañana, el investigador Ricardo Amils, experto en astrobiología, se alista para atender por videoconferencia la sustentación del trabajo de grado de una estudiante de Biología de la Universidad del Valle. Ambos se han preparado para la videoconferencia, convocada a las 8 de la mañana en el auditorio de la Dirección de Nuevas Tecnologías y Educación Virtual-Dintev.

La profesora Nancy Carrejo Gironza, directora del programa académico de Biología, coordinó con el evaluador y el estudiante lo concerniente a la cita, en especial el desarrollo del paper [artículo científico destinado a la publicación en revistas académicas] por parte del estudiante.

“El comité del programa del pregrado en Biología hace dos años implementó una reforma al reglamento del trabajo de grado para los candidatos a obtener el título de biólogos, y se acordó que el informe final no sería en extenso, sino que se enfrentaría a la realidad del científico, que es publicar en revistas científicas nacionales o internacionales. Entonces los estudiantes, siguiendo normas internacionales, deberán escribir su informe final en formato paper, buscando que se entrenen, en este aspecto, en la vida profesional del biólogo. Al momento de la sustentación, a través del sistema de videoconferencia, el jurado, además de evaluar sus conocimientos en el tema de investigación, verá cómo el estudiante tiene adelantado su paper y deberá esperar su concepto para la posterior publicación”.

Este es uno de los tantos sucesos académicos que acontecen diariamente en las instalaciones de la Dintev. Es parte del quehacer del Área de Nuevas Tecnologías: brindar a la comunidad universitaria apoyo y capacitación en la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación para las actividades de docencia, extensión y proyección social. Una de ellas es la videoconferencia.

Por videoconferencia se realizan disertaciones, foros, discusiones, sesiones de clase, evaluaciones o reuniones, sin importar qué tan alejado esté el lugar con el que se quiere entablar comunicación. En 2014 la Dintev realizó 782 videoconferencias, con 84 conexiones nacionales y 56 internacionales.

El Doctorado en Psicología ha sido una de las unidades académicas más destacadas en el uso intensivo y diverso de este recurso, con la participación desde el exterior de docentes y expertos en los cursos y seminarios del Doctorado, así como videoconferencias multipunto con universidades del país y del exterior: “Se dictó un seminario desde Clark University con conexión a varias universidades del mundo. También se realizó un seminario que conectó a las universidades del Magdalena y Tecnológica de Bolívar y se atendieron las clases virtuales a través de una pasantía internacional con la Universidad de Noruega para uno de nuestros estudiantes quien tenía dificultades para desplazarse”, señala la profesora Rebeca Puche.

La necesidad de entablar un diálogo con pares académicos acudiendo a sus experticias y conocimientos específicos, es lo que ha hecho que las unidades académicas de la Universidad busquen pares nacionales y extranjeros para evaluar los trabajos de grado de sus estudiantes. También porque en ocasiones se encuentran con dificultades de disponibilidad del evaluador o porque se requieren académicos con experticias muy específicas no disponibles localmente.

Al respecto, el profesor Adalberto Sánchez Gómez, biólogo genetista y director del posgrado en Ciencias Biomédicas de la Facultad de Salud, comenta: “Nosotros, como programa académico, tenemos una debilidad, y es no contar con una masa crítica de especialistas en el área dentro de la Universidad. Entonces, al momento de hacer procesos de tutoría a los estudiantes o hacer las evaluaciones de los documentos o manuscritos que ellos presentan para sus sustentaciones y trabajos de grado, muchas veces no contamos con el número de expertos necesarios para atender esas evaluaciones. Nos toca entonces recurrir a expertos o pares académicos de afuera. Hemos recurrido a pares en universidades de Cali, Risaralda, Quindío, Bogotá y Medellín. Pero, en los últimos 5 años, hemos notado que la especialidad en el área de la Biomédica se ha profundizado tanto, que ya en el país no tenemos expertos para ciertos temas.

Entonces –continúa Sánchez Gómez- nos toca recurrir a pares extranjeros, y eso inmediatamente trae una limitante y es cómo poner a ese par a evaluar un trabajo, a intervenir en ese trabajo y poder compartir con el estudiante y el con el tutor lo que ha sido la experiencia para emitir una calificación. Nosotros encontramos en la videoconferencia ese espacio ideal, esa herramienta que nos permite comunicarnos con un par en el mundo, no importa donde esté, en tiempo real, para que nos evalúe y ayude a reconocer la validez del trabajo científico que hacen nuestros estudiantes.

“Nos dimos cuenta que ahí teníamos una herramienta, no solamente para ese proceso de evaluación y de trabajo con estudiantes en sus procesos de investigación y de trabajos de grado, sino que dimos un salto para que esos mismos pares académicos se conviertan en una ‘especie de profesores’ de nuestro postgrado. Estamos utilizando la videoconferencia como un mecanismo para que nuestros estudiantes puedan acceder al conocimiento a través de interacciones virtuales directas con pares académicos en el mundo”, dice.

Nuevos espacios de interacción y nuevas oportunidades de cualificación

El uso educativo de la videoconferencia ha modificado el proceso de enseñanza-aprendizaje en diferentes aspectos. El concepto de espacio como dimensión física donde se superan las barreras de separación física, o el espacio como dimensión intercultural, es decir, el acercamiento entre las culturas; así como la desaparición del aula como único lugar del proceso enseñanza-aprendizaje.

La profesora Nancy Carrejo comenta que una de las ventajas que ha traído al programa académico de Biología entablar este diálogo permanente con pares extranjeros ha sido la vinculación de estudiantes a programas de posgrado de las universidades extranjeras, así como la vinculación de los tutores en proyectos de investigación que adelantan los evaluadores contactados.

“A los evaluadores les llama la atención que, en un país neotropical, megadiverso, como es Colombia, exista un joven trabajando en su tema de investigación. Resaltan el buen nivel de los investigadores colombianos con los que ellos han tenido la oportunidad de trabajar y, de buen agrado, evalúan el informe de un futuro biólogo. Hemos contado con la participación de evaluadores de reconocida trayectoria internacional; por ejemplo, contamos con la colaboración del doctor Ricardo Amils, uno de los mejores astrobiólogos de la Universidad Autónoma de Barcelona, director del Centro de Astrobiología, quien evaluó el informe final de una estudiante del área de genética”, expresa Carrejo.

“En la penúltima sesión de sustentaciones que tuvimos, contamos con evaluadores de países como Holanda, Venezuela, México, Francia, España, Costa Rica, Brasil, Argentina, Chile y Suecia. Uno de los evaluadores, al ver la calidad académica del estudiante, lo invitó a ser parte de su posgrado. En otras ocasiones, el profesor director del trabajo de grado inicia contactos con los grupos de investigación del evaluador del informe.

Es necesario resaltar que el uso de tecnologías en el aula no presupone su uso educativo por sí mismo, pues los medios por sí solos no son instrumentos de aprendizaje: es su aplicación pedagógica y el diseño didáctico los que permiten que se cumpla la función educativa, lo cual implica considerar aspectos metodológicos, instrumentales y técnicos (Chacón, 2003).

En ese nuevo escenario, los roles del profesor y del estudiante también han sufrido cambios que los proyectan hacia otros conceptos y que exigen otras aptitudes. “La principal ventaja que tiene es que nos pone en una condición de actualización de conocimiento en tiempo real, sobre todo en áreas como la nuestra, las Biomédicas; en las cuales, para acceder al conocimiento que se desarrolla en otro país, toca esperar la publicación del artículo a veces hasta un año. En Biomédicas pasa que mientras se publica, ya hay alguien que ha hecho un trabajo que dice que eso no es. Entonces la videoconferencia nos permite estar conectados en tiempo real con el mundo y conocer qué están haciendo los expertos y cuáles son los nuevos desarrollos. Además nos permite crear redes. Hoy prácticamente podemos decir que hay una red muy fuerte de nuestra unidad académica con 3 o 4 unidades académicas en universidades en el mundo; o sea estamos directamente conectados con ellos y trabajando e interactuando. Y lo otro es que nos ha permitido romper esa barrera física de localización; o sea, si alguien está en Estados Unidos y nosotros estamos acá, pues esa barrera del desplazamiento se rompe completamente”, señala el profesor Sánchez Gómez.

En relación con el rol del estudiante, este nuevo sistema de conexión, ya sea usado para tutorías o evaluación, le ha permitido enfrentarse a la investigación de una manera más independiente, cumpliendo un papel activo en la búsqueda y recolección de la información, pero al mismo tiempo, le permite trabajar de una manera interactiva y colaborativa con el resto de sus compañeros que se encuentran distantes en espacios distintos. Así mismo, en el programa académico de Biología se busca hacer énfasis en que, en el futuro, las sustentaciones de los trabajos se hagan inglés, “pues así buscamos la internacionalización de nuestros programas”, comenta Nancy Carrejo.

Al respecto, el profesor Adalberto Sánchez precisa: “De parte de los estudiantes hay mucho entusiasmo, hay una expectativa grande pues el estudiante sabe que su tesis va a ser evaluada por un experto que ya ha consultado, que su artículo o que su trabajo ha impactado en el desarrollo de su tesis. Esto genera en ellos una expectativa positiva, entonces quieren ‘lucirse’ con ese evaluador, mostrar que tienen la capacidad, que están haciendo un trabajo de calidad, y eso trae sus beneficios, o sea el estudiante hace un esfuerzo interesante. Con miras a eso, nosotros, como Escuela y con el apoyo de la Vicerrectoría de Investigaciones, hemos implementado un salón especial que cuenta con una tecnología, digámoslo así, mucho más amigable, mucho más sólida para el trabajo de videoconferencia”.

Conexión final para compartir escritorio

La profesora Rebeca Puche sintetiza el uso educativo de la videoconferencia: “Creo que en Colombia no hemos aprovechado ni el 10% de los recursos de la videoconferencia. Aunque nosotros en el Doctorado en Psicología la utilizamos mucho y la tratamos de utilizar de la mejor manera, tampoco hemos agotado, ni cerca, las posibilidades y los recursos que la videoconferencia ofrece. En la Universidad tenemos unos recursos que usamos de manera bastante precaria. Estamos frente a un reto, para saberlos usar, aprovechar al máximo esos recursos y ser pioneros en inventarnos nuevas formas de la utilización de la videoconferencia”.

Informes. Tel: 318 26 32 - 318 26 12 - 318 26 13
Ce: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Menos potencia para reducir el campo electromagnético de las antenas de los radio operadores de telefonía celular en la ciudad con el fin de reducir los riesgos de contraer enfermedades como el cáncer, pidió el investigador Fabio Guerrero, catedrático asociado de Telecomunicaciones de la Universidad del Valle.

Aunque Guerrero dijo que “el Gobierno está cumpliendo con las mediciones de radiación y los límites en Cali están por debajo de los establecidos por la OMS, es necesaria la medida porque estudios recientes señalan que una exposición constante a estas podrían generar riesgos”. 

Según el educador, “en 2014 el Departamento de Oncología del Hospital Universitario de Suecia encontró que el uso continuado de teléfonos inalámbricos o celulares tiene un riesgo potencial de causar cáncer especialmente en niños y adolescentes”.

Guerrero aclaró que, como las antenas envían la señal desde la estación base al celular, es previsible que si se está cerca de una antena de transmisión existan riesgos para la salud”.

De hecho, debido a las constantes quejas de los caleños por el establecimiento de estas antenas en puntos residenciales de la ciudad, la actual Subdirección de Ordenamiento Urbanístico de la capital del Valle investiga anomalías en la instalación de 177 estructuras.

Guerrero aclaró que las antenas de telefonía celular, en cualquier parte del mundo, suponen tres tipos de problema: jurídico, médico y técnico.

Problema jurídico

En lo jurídico dijo que la ley ordena al gobierno, a través de la Agencia Nacional del Espectro (ANE), hacer mediciones de la intensidad de campo electromagnético debido a las radiaciones que producen los emisores de las radiofrecuencias. 

Según el profesor Guerrero, “el gobierno cuenta con una red de censado a través de la cual se pueden verificar los niveles de radiación en los puntos de monitoreo que tiene el gobierno en todo el país”.

“No son todos los puntos de medición que uno desearía”, precisó el especialista, pero “se ha encontrado que los niveles de exposición electromagnética, en términos generales, son seguros”. En Cali hay diez sitios de monitoreo administrados por la ANE. 

Guerrero dijo, sin embargo, que para determinar los límites de seguridad hay unas normas: “El país cuenta con unas leyes sincronizadas con la normatividad internacional, que sigue el consenso internacional. En este tema el consenso lo dictamina la OMS”. 

Según la actual legislación, las mediciones indican que Cali está por debajo, y en otros casos muy por debajo de la línea considerada riesgosa. “En casi todos los casos siempre estamos por debajo. En Cali hay estaciones con índices del 30%; en general están entre el 10% y el  15%”.

Por eso Guerrero señaló que las personas que quieran entablar una querella jurídica contra los operadores móviles la tienen muy difícil: “Desde el punto de vista de la norma están cumpliendo con la ley. Las mediciones muestran que se está por debajo de lo que dice la norma”. 

Problema médico

Por el lado médico, en cambio, el asunto resulta diferente. En 2014, un estudio del Departamento de Oncología del Hospital Universitario de Suecia encontró que hay una relación de riesgo de cáncer por el uso continuado de teléfonos celulares e inalámbricos.

Según Guerrero, el problema se acentúa en niños y adolescentes “porque los niños tienen un cráneo más delgado y pequeño, y la conductividad en ellos es más alta. Eso hace que el riesgo en menores de edad y adolescentes sea mayor”. 

El investigador sostiene que las mediciones se hicieron sobre el uso continuado de teléfonos móviles celulares, sobre todo de teléfonos considerados de tercera y cuarta generación. “Los más riesgosos son los smartphones”, señala Guerrero; “así que es una mala idea que los menores de edad los empleen de manera continua, pues está claro que existe una relación de su uso con el glioma”, cáncer producido por este tipo de radiación afectando el nervio auditivo. 

De ahí –aclara- que en sus conclusiones el estudio sueco advierta a la OMS la necesidad de revisar urgentemente los límites seguros de la radiación, pues “si el uso continuado de móviles genera riesgo de cáncer, qué podría pensarse de una estación base de celulares”.

Problema de ingeniería

Además del jurídico y el médico-científico, el tema de las antenas tiene un componente adicional: el referente a la ingeniería. Guerrero aborda el tema radioeléctrico con la analogía  de la bombilla gigante para iluminar un cuarto grande.

“Usted tiene dos formas de iluminar un gran salón”, advierte el investigador. “La primera es poner una gran bombilla que genera mucho calor. Los que estén cerca a esa bombilla sentirán más calor que los que estén retirados debido a su cercanía con la fuente de radiación”. 

La segunda alternativa es utilizar un conjunto de pequeñas bombillas, generadoras de poca radiación comparada con la gran bombilla, pero que en promedio tienen igual de iluminado el cuarto. Eso quiere decir que si usted está cerca a una de estas pequeñas bombillas tendrá menos riesgo de calentarse que estando cerca a una gran bombilla.

“Es un principio de ingeniería básico de telecomunicaciones”, sostiene Guerrero; “así que la alternativa que tienen los operadores de telefonía celular es instalar más antenas en la ciudad con una menor potencia”.

El investigador afirma que este método ya está en aplicación en estaciones de Metro de grandes capitales de países desarrollados: “Emplean pequeñas antenas, que es el mismo principio del bombillo chico que ilumina el gran salón”.

Que sean pequeñas antenas tiene una justificación. Guerrero afirma que una estación base puede transmitir con 10 vatios de potencia, mientras que un teléfono móvil lo hace con 100 milivatios. “La potencia con la que transmite una antena celular es 100 veces mayor que la de un celular”, aclara.

“Ahí viene el problema de la distancia”, precisa el experto univalluno. “Eso quiere decir que si usted está de manera continua y muy cerca de una fuente que es cien veces más poderosa que la radiación de un celular, es lógico que va a tener un gran riesgo”.

Guerrero afirma que saber cuál es la distancia adecuada a una estación base es la pregunta del millón: “Eso es un tema que aún está por determinarse –la telefonía celular es muy reciente–, pero está claro que vivir cerca no es una buena idea”. 

Según Guerrero, la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), organismo de Naciones Unidas encargado de regular las telecomunicaciones a nivel internacional, está en mora de sacar las regulaciones de distancia. “No existen básicamente porque es un problema nuevo”, aclara.

“Debería haber una regulación a través de una ley  que diga cuál es la distancia mínima a la que deben estar las zonas urbanas de estas antenas”, señala Guerrero. “Eso depende del tamaño de la radiación de las estaciones base; no todas transmiten con la misma potencia”.

“Si los operadores utilizan antenas de menor tamaño, obviamente su potencia va a reducirse y será necesario tener más estaciones base en las ciudades para garantizar un buen servicio”, sostiene el investigador.

Para bajar la alarma sobre el particular, aclara que en las casas con wi-fi, sin darnos cuenta, hay una antena. “El wi-fi es una mini estación base, y es tan pequeña su potencia que se considera inofensiva. El problema es cuando la tenemos pegada al cuerpo durante mucho tiempo”.

La propuesta de Guerrero es que el gobierno regule las distancias de las antenas hacia la gente y que se reduzca su potencia instalada. “Es necesario que se promueva el uso de estaciones base de menor potencia. Es una recomendación a los operadores de telefonía celular”.

Como ejemplo crítico de lo que es exponerse a radiofrecuencias altas, menciona el horno microondas. “Conocí el caso de una niña que accidentalmente metió su brazo en el horno encendido y la quemada fue brutal”.

Para el profesor de la Universidad del Valle, la OMS debe modificar los límites. “Al modificarse los límites, la legislación colombiana debe hacerlo también, y nos vamos a encontrar con sitios en los que, de seguro, estamos por encima del nuevo límite”.

Inmediatamente –asegura– los operadores tendrán que disminuir la potencia de sus antenas, ya sea pasándose a antenas más pequeñas o disminuyendo la potencia de las actuales, de lo contrario estarían violando la nueva reglamentación.

En Cali, sostiene Guerrero, las bases transmisoras podrían instalarse en zonas montañosas, pero con las áreas de riesgo bien demarcadas, aunque sostiene que “solo bastaría bajar los límites de radiación y con eso toda la industria se movería a ajustarse a las nuevas disposiciones”.

El tema –concluye- no es para plantearlo entre buenos y malos. “No se trata de echar la industria del celular a las llamas, como en una nueva Inquisición. “Podrían pedirle a la Academia que investigue para determinar, por ejemplo, cuál es la distancia segura para la salud a la que deben estar los seres humanos de las antenas”.

“No va a suceder nada distinto a lo que pasó en anteriores ocasiones”.

Con esta advertencia el oceanógrafo e investigador del Departamento de Biología de la Universidad del Valle, Alan Giraldo López, le bajó la dosis de alarmismo creada en torno a la denominada “Marea del Siglo” que golpeará, según los científicos, las costas del mundo este sábado 21 de marzo.

El fenómeno natural, que se repite cada 18 años según Giraldo López, será generado por la alineación casi perfecta de la tierra, el sol y la luna.

“Esa alineación es la que va a generar una masiva elevación de los océanos bajo el efecto de la potente sumatoria de atracciones gravitacionales”, aclaró el investigador de Univalle.

La última marea de este tipo se produjo el 10 de marzo de 1997. La de este sábado será la primera de este siglo y la primera del nuevo milenio, por lo que en algunos sectores de la población hay ciertas prevenciones.

Giraldo López señaló el fenómeno como algo normal, pues es en el periodo equinoccial cuando más suben y bajan las mareas en el mundo.

De ahí que el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) haya alertado para el Pacífico colombiano sobre un aumento en los niveles de la marea, por encima de los promedios históricos entre este miércoles 18 y el lunes 23 de marzo.

El investigador aclaró, de hecho, que la marea más alta para Buenaventura este mes no será propiamente el día 21, sino el domingo 22 de marzo, alcanzando una máxima prevista de 4,82 metros, pero para el próximo 30 de septiembre, a las 5:24 a.m., se espera una de 4,95 metros, la más alta del 2015 en el Pacífico colombiano.

Según el Ideam, la “Marea del Siglo” la podrán experimentar pobladores de lugares como Buenaventura, Tumaco y Bahía Solano, dando paso a posibles inundaciones en las áreas más bajas de la costa.

Por su parte, la Dirección General Marítima (Dimar) y Unidad Nacional de Gestión del Riesgo (Undgr) han recomendado a los municipios costeros extremar medidas de seguridad y consultar a las autoridades encargadas para mitigar los posibles efectos adversos.

El fenómeno como tal volverá a repetirse en el planeta el 3 de marzo de 2033 y el 14 de marzo de 2051.

 

Encyclia parkeri es el nombre científico de una nueva especie de orquídea descubierta para la ciencia y la humanidad por un grupo de investigadores en el marco del proyecto de investigación ‘Orquídeas y cambio climático’.

El proyecto en el que se descubrió la nueva especie ha permitido presentar, a partir del estudio de las orquídeas, los posibles escenarios futuros de cambio climático en áreas de bosque seco tropical del país.

La investigación está dirigida por Guillermo Reina-Rodríguez, investigador del Departamento de Geografía de la Universidad del Valle, junto al profesor Jorge E. Rubiano y al estudiante Fabio Castro, este último del programa Semillero de Investigación de Univalle.

En el estudio participaron, además, los profesores Carlos Leopardi, del Centro de Investigación Científica de Yucatán (México); y Gustavo Romero-González, del herbario Oakes Ames de la Universidad de Harvard (EE.UU.).

Con este hallazgo y otros, las investigaciones han permitido que el inventario de orquídeas en el Valle Geográfico del río Cauca –que comprende los departamentos de Valle, Cauca, sur del Quindío y Risaralda–, haya pasado de 33 especies registradas hasta 1990, a 70 en el 2015.

Aunque este inventario es de gran importancia y confirman a Colombia como uno de los países de mayor biodiversidad en el mundo, cabe resaltar que el objetivo principal de la investigación es enfatizar el papel de las orquídeas como indicadores del cambio climático.

Según el profesor Reina-Rodríguez, “el 69% de las orquídeas son epífitas; es decir, viven sobre otras plantas, y se alimentan de micropartículas atmosféricas y la humedad del ambiente, siendo el último eslabón entre lo biota terrestre (fauna y flora) y la atmósfera”.

“De tal manera –agregó- que cualquier cambio que exista en los patrones de lluvia o temperatura, serán percibidas por ellas”.

Encyclia parkeri

“Esto hace –dijo- que sean uno de los organismos vivos importantes para documentar evidencias de cambio en el clima, así como patrones de distribución espacial en escenarios futuros hacia el 2050 y el 2100; es decir, son una herramienta muy poderosa para hacer planificación de territorio y llegar a la toma de decisiones”.

Recopilar la información no fue fácil, según explicó Reina-Rodríguez. “Una parte de los registros biológicos provienen de los herbarios donde se encuentran, entre otros, los datos ecológicos e información geográfica de la procedencia de las plantas. El herbario CUVC de la Universidad del Valle cuenta con muy buena información sobre el particular. Otro grupo de datos se consiguió en los herbarios virtuales en Colombia, Estados Unidos y Europa. Pero finalmente, el grueso de información se logró ‘a pie’ ”.

En 2014, el Instituto Alexander von Humboldt, que viene construyendo una plataforma web de estas plantas a nivel nacional, se interesó por esta investigación, y en sinergia con la Fundación Universidad del Valle apoyó la ampliación del estudio a otras zonas del territorio colombiano como la Costa Atlántica, El Valle del río Magdalena, la región de los santanderes y el Valle del río Patía, de tal manera que se recorrieron 9 departamentos y 19 municipios.

Para esta etapa de la investigación, se contó con la colaboración de Cristina Bustos Roldán, Hernando Gómez, Diego Yepes, Alicia Rojas, Jorge Meza, Rosalba Ruiz, Jorge Contreras y Eduino Carbonó, entre otros.

El profesor Reina-Rodríguez comenzó la investigación hace cinco años como proyecto de tesis de doctorado en la Universidad de Barcelona. Inicialmente, abarcó las 421 mil hectáreas del Valle geográfico del río Cauca, donde se estima que en un periodo de 150 años se pasó de una cobertura vegetal del 80% a sólo el 2% en la actualidad. Esta primera fase de la investigación se realizó con la Universidad Nacional.

En el transcurso de la investigación también se evidenció, al menos, tres extinciones locales de orquídeas que estaban presentes cuando Alexander von Humboldt en compañía del naturalista francés Aimé Bonpland pasaron por este territorio, de Cartago rumbo a Popayán, en 1801. La Comisión Corográfica con José Jerónimo Triana también registró, en 1853, otra especie de orquídea en la parte plana del Valle del Cauca que ya no está presente.

El equipo de investigación de campo de ‘Orquídeas y cambio climático’ está conformado por Jorge Rubiano Mejía, docente en el área de sistemas de información geográfica y evaluación de impacto del Departamento de Geografía en la Facultad de Humanidades de Univalle y Ph.D en Geografía en la Universidad de Nottingham (Inglaterra); Fabio Castro, estudiante de Geografía y miembro del programa de Semilleros de la Universidad del Valle; y Francisco López Machado, Biólogo Entomólogo y especialista en Macrofotografía, egresado de Univalle.

Los resultados de esta investigación y la nueva especie de orquídea en el Valle del Cauca Encyclia parkeri serán presentados en el Congreso Mundial de Orquídeas que se llevará a cabo en la Universidad Javeriana de Cali, entre el 19 y 21 de noviembre próximos.

Como algo normal calificó el oceanógrafo e investigador del Departamento de Biología de la Universidad del Valle, Alan Giraldo López, la anunciada “Marea del Siglo” que golpeará las costas del planeta el próximo sábado 21 de marzo.

La última marea del siglo se produjo el 10 de marzo de 1997, fenómeno natural que se repite, más o menos, cada 18 años y que está determinado –según Giraldo- por una casi perfecta alineación de la Tierra, la Luna y el Sol, generando una masiva elevación de los océanos bajo el efecto de la potente sumatoria de atracciones gravitacionales.

Aunque en este periodo es cuando más bajan y más suben las mareas en el mundo, Giraldo llamó a la tranquilidad: “No va a suceder nada distinto de lo que pasó en las anteriores ocasiones”, aclaró el especialista.

De hecho, y para bajar el tono alarmista de algunos medios, Giraldo López dijo que el 22 de marzo en Buenaventura  se registrará la marea más alta del mes: 4,82 metros, pero para el próximo 30 de septiembre, a las 5:24 a.m., se espera una de 4,95 metros, la más alta del 2015 para el Pacífico.

La llamada también marea equinoccial, pues siempre ocurre cerca  a las fechas del equinoccio (el Sol se ubica en el plano del Ecuador terrestre), no solo se debe a la alineación de las tres masas estelares, sino a otras fuerzas.

Giraldo dijo que además influyen en que un sitio en el planeta sea más vulnerable que otro frente a este fenómeno de la naturaleza, a la velocidad de rotación de la tierra, la fuerza y dirección de los vientos pero sobre todo a la morfología del lugar.

El experto explicó que en el planeta hay los denominados puntos anfidrómicos (donde está casi quieto el mar), y dependiendo de la distancia a esos puntos las mareas pueden ser más fuertes o no.

Buenaventura –explicó - está más lejos que ciudades de la Costa como Cartagena o Santa Marta a esos puntos anfidrómicos; de ahí que se explique en parte por qué las mareas en el Pacífico colombiano sean, en general, más altas que las del Atlántico.

“La variación de las mareas en el Atlántico es de 30 centímetros y en el Pacífico de 4 metros”, aclaró el experto de Univalle. “Así que en el Caribe no se van a presentar mayores variaciones. No va a pasar de 30 centímetros a 11 metros. Se inundaría todo el Centro Histórico de Cartagena”.

Lo que sucederá el próximo sábado 21 de marzo se deberá al efecto que tendrá la cercanía del Sol y la Luna a la Tierra, de ahí que la atracción gravitacional será más fuerte y se produzca este fenómeno.

Mientras en algunas partes del mundo hay preocupación y se habla del apocalipsis, en Francia hay fiesta. En la bahía del Monte Saint-Michel las autoridades lo anuncian como un atractivo turístico "espectacular".

Aunque voceros de la Marina Francesa llamaron a la prudencia, señalaron que: "Vamos a tener una gran masa de agua que va a subir, antes de volver a descender, hasta 14,15 metros, la altura de un edificio de cuatro pisos”.

El fenómeno volverá a repetirse el 3 de marzo de 2033 y el 14 de marzo de 2051.

Jueves, 12 Marzo 2015 09:43

Patente a Bio-reactor en EE.UU

Escrito por

Este 17 de marzo, en EE.UU., se concederá una patente internacional al proyecto BLAAT® (Bio-reactor Lagunas Anaeróbicas de Alta Tasa), innovación de carácter mundial con la cual la Universidad del Valle a través del Instituto Cinara contribuye a descontaminar, a bajo costo, las aguas servidas de ciudades o núcleos agroindustriales con dos componentes adicionales: producción de biogas para uso energético y biomasa como material de enmienda de suelos.

Para el investigador y actual director del Instituto Cinara de Univalle, Prof. Miguel R. Peña Varón, el proyecto, que nació a comienzos de 2000, en el marco de su investigación doctoral en la Universidad de Leeds (Inglaterra), el BLAAT® cuenta “con características que permiten lograr eficiencias de eliminación de materia orgánica en tiempos cortos de 12 a 18 horas”.

Según el investigador, el BLAAT® se podrá aplicar a pequeña y gran escala; como ciudades de diferente tamaño o en zonas agroindustriales, “hablamos entonces de aguas residuales con contaminación orgánica, en el caso de las ciudades; desechos pecuarios, en sectores campesinos o agroindustriales, e industriales del sector de alimentos”.

El BLAAT® ya ha sido implementado en municipios como El Cerrito (Valle del Cauca), y un diseño similar en El Maule (Chile). “Lo que esperamos es que empresas como Acuavalle, responsable de la prestación de los servicios de acueducto, recolección y tratamiento de aguas residuales en la región, hagan uso de esta patente en lugar de privilegiar tecnologías foráneas costosas e ineficientes para nuestro contexto socio-económico”.

La importancia del tema –dijo Peña- “es que es un sistema eficiente y barato para descontaminar las aguas de comunidades de bajos ingresos como las nuestras, y podría generar un verdadero impacto a través de su transferencia a los pequeños operadores de este tipo de sistemas”.

Los investigadores de Univalle esperan que municipios, pequeñas comunidades y empresas de la región que tengan aguas biodegradables para tratar, utilicen esta patente de investigadores de la región: “Así podrán mermar sus costos de operación y mantenimiento sin sacrificar la confiabilidad del servicio”.

Sobre su investigación dijo que todo desecho líquido que contenga materia orgánica –incluye carbono, nitrógeno y fósforo– es susceptible de ser tratado o purificado de manera biológica: “Para el desarrollo del BLAAT® utilizamos microorganismos (arqueas) encargados de desdoblar la materia orgánica, obteniendo como resultado un agua más limpia”.

Y aunque la biorremediación que se aplica en el BLAAT® no es nueva, pues la naturaleza toda la vida ha hecho biorremediación, lo que sí resulta novedoso de este sistema creado por investigadores de Univalle es su “sencillez y eficiencia”.

El BLAAT® ha sido concebido para que cualquier comunidad de bajos y medianos ingresos pueda descontaminar sus aguas residuales a bajo costo con la ventaja de obtener biogás de la materia orgánica contaminante y los biosólidos, que secados al sol, servirán como mejorador de  suelos.

El profesor Peña, quien desarrolló este proyecto con el apoyo del Grupo de Investigación en Saneamiento Ambiental del Instituto Cinara (Clasificado en categoría A de Colciencias), resalta que el sistema, por ser anaeróbico, produce apenas la cuarta parte del biosólido (lodos) generado por un sistema aeróbico.

Una cosa que casi nunca se dice del tratamiento de aguas residuales convencional aeróbico es que el manejo de los lodos generados por el proceso resulta tan costoso como el tratamiento  del agua misma, mientras que lo desarrollado en esta patente por Univalle termina produciendo dos tratamientos en uno: del agua por un lado y del biosólido (que es mineralizado) por el otro, resultando así más barato y eficiente.

El Prof. Peña advierte que las arqueas presentes en el  BLAAT® ya están en el agua contaminada, y lo que hacen es reproducirse más controlada y eficientemente para fermentar la materia orgánica. Luego de fermentada, la convierten en metano (combustible), nitrógeno (CO2) y óxido nitroso (N2O), un gas de efecto invernadero importante.

Antes de este desarrollo logrado por los investigadores del Cinara, las lagunas anaeróbicas, que siempre han existido, eran unidades donde el agua llegaba, entraba y se movía de manera aleatoria por la laguna hasta salir.

Así, “todos los gases que se producen a raíz del metabolismo anaeróbico son liberados a la atmósfera, contribuyendo en parte al efecto invernadero y generando molestias por malos olores”.

“La naturaleza toda la vida ha hecho biorremediación y los seres humanos no podemos escaparnos de imitar a la naturaleza”, sostiene el Prof. Peña. “Normalmente los desarrollos en ingeniería han seguido una historia donde lo eficiente va de la mano de lo complejo; aquí intentamos volver a la sencillez y belleza de la naturaleza”.

¿Por qué? “Un pequeño municipio o comunidad que necesite descontaminar sus aguas residuales, no va a tener la capacidad económica para pagar los servicios de un ingeniero sanitario o ambiental permanentemente con el fin de que monitoree y controle una planta de tratamiento de aguas residuales que, además de costosa, requiere de mantenimiento y reparaciones”.

El experimento

En este proyecto participaron, además de estudiantes de maestría y pregrado de la Universidad del Valle, los profesores Duncan Mara, de la Universidad de Leeds, y Eugenio Giraldo, de la Universidad de los Andes.

Pero, ¿qué hicieron de diferente los investigadores de Univalle para les sea reconocida una patente internacional? Allí en las lagunas donde corría el agua de manera horizontal, y salía de la misma forma, aplicando teorías de reactores bioquímicos, los investigadores del Cinara lograron confinar y aislar las arqueas que permiten el tratamiento natural de las aguas negras, pero simplificando la complejidad hidrodinámica de otros reactores anaeróbicos de alta tasa.

La confinación la lograron gracias a la construcción de una cámara de mezcla, de tal manera que las aguas negras entran por el fondo y fluyen hacia arriba, obteniendo así un flujo vertical en esta parte del biorreactor.

Una vez en ese compartimiento o cámara, la biomasa activa de arqueas, debido a los flujos verticales, forma pequeños gránulos o agregados compuestos de consorcios microbianos. El agua se bio-filtra a través de estos gránulos, y de esa manera se depura naturalmente.

“Lo que se ha hecho –concluye Peña- es proveer unas condiciones ambientales adecuadas para que estos microorganismos crezcan confinados, que es la manera de controlar el proceso; al estar confinados, crecen masivamente y en menor volumen, haciendo que la capacidad de tratamiento por unidad de volumen aumente.

Para dar una dimensión del trabajo hecho por los investigadores del Instituto Cinara, una laguna convencional tarda en hacer este trabajo 24 horas o más. Con este nuevo método, los investigadores de la Universidad del Valle lo hacen en la mitad del tiempo.

“El tratamiento de un agua doméstica lo hemos rebajado a 12 horas”, dice Peña, aumentando además la eficiencia: “La convencional eliminaba en promedio  el 60% de la materia orgánica; con nuestro método subimos al 70% en menos tiempo y espacio, lo que hace que el BLAAT® sea más compacto”.

Esta patente, según Peña, significa varias cosas. Primero, que en el mercado no hay un reactor sencillo de este tipo, y es por tanto, una novedad. Segundo, que la universidad y su comunidad científica en un país como Colombia, a pesar de las limitaciones, tienen la posibilidad de ser creativos y  generar opciones tecnológicas nuevas y distintas basadas en nuestros propios problemas.

Peña Varón dijo que se buscó patentar esta innovación tecnológica en EE.UU por su desarrollo tecnológico maduro, comparado con Colombia, ya que por esta vía se puede contribuir a un reconocimiento y difusión más rápidos de la invención. Es una visión estratégica, pues “al final del día lo que importa es que la tecnología se difunda y se use responsablemente”, concluyó.

La Vicerrectoría de Investigaciones abre durante el mes marzo las convocatorias internas 2015, dirigidas a los profesores y grupos de investigación de la Universidad del Valle, con cierre entre los meses de abril y mayo de 2015.

Este año se mantienen las convocatorias tradicionales para proyectos de investigación, y se han incorporados nuevas modalidades como son la convocatoria Internacional cuyo objetivo está orientado al desarrollo de proyectos conjuntos con instituciones de investigación internacionales de alto nivel.  Con instituciones nacionales se destacan las convocatorias interinstitucionales con las Universidades Pontificia Javeriana de Cali, en temas prioritarios para la región y con la Universidad de los Andes,  en temas de ingeniería y ciencias básicas.  Se destaca también la Convocatoria dirigida a temas del Pacífico en donde los proyectos financiados deben contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes del litoral de la región pacífico colombiana.

Mayor información: http://viceinvestigaciones.univalle.edu.co/index.php/convocatorias-internas