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Encyclia parkeri es el nombre científico de una nueva especie de orquídea descubierta para la ciencia y la humanidad por un grupo de investigadores en el marco del proyecto de investigación ‘Orquídeas y cambio climático’.

El proyecto en el que se descubrió la nueva especie ha permitido presentar, a partir del estudio de las orquídeas, los posibles escenarios futuros de cambio climático en áreas de bosque seco tropical del país.

La investigación está dirigida por Guillermo Reina-Rodríguez, investigador del Departamento de Geografía de la Universidad del Valle, junto al profesor Jorge E. Rubiano y al estudiante Fabio Castro, este último del programa Semillero de Investigación de Univalle.

En el estudio participaron, además, los profesores Carlos Leopardi, del Centro de Investigación Científica de Yucatán (México); y Gustavo Romero-González, del herbario Oakes Ames de la Universidad de Harvard (EE.UU.).

Con este hallazgo y otros, las investigaciones han permitido que el inventario de orquídeas en el Valle Geográfico del río Cauca –que comprende los departamentos de Valle, Cauca, sur del Quindío y Risaralda–, haya pasado de 33 especies registradas hasta 1990, a 70 en el 2015.

Aunque este inventario es de gran importancia y confirman a Colombia como uno de los países de mayor biodiversidad en el mundo, cabe resaltar que el objetivo principal de la investigación es enfatizar el papel de las orquídeas como indicadores del cambio climático.

Según el profesor Reina-Rodríguez, “el 69% de las orquídeas son epífitas; es decir, viven sobre otras plantas, y se alimentan de micropartículas atmosféricas y la humedad del ambiente, siendo el último eslabón entre lo biota terrestre (fauna y flora) y la atmósfera”.

“De tal manera –agregó- que cualquier cambio que exista en los patrones de lluvia o temperatura, serán percibidas por ellas”.

Encyclia parkeri

“Esto hace –dijo- que sean uno de los organismos vivos importantes para documentar evidencias de cambio en el clima, así como patrones de distribución espacial en escenarios futuros hacia el 2050 y el 2100; es decir, son una herramienta muy poderosa para hacer planificación de territorio y llegar a la toma de decisiones”.

Recopilar la información no fue fácil, según explicó Reina-Rodríguez. “Una parte de los registros biológicos provienen de los herbarios donde se encuentran, entre otros, los datos ecológicos e información geográfica de la procedencia de las plantas. El herbario CUVC de la Universidad del Valle cuenta con muy buena información sobre el particular. Otro grupo de datos se consiguió en los herbarios virtuales en Colombia, Estados Unidos y Europa. Pero finalmente, el grueso de información se logró ‘a pie’ ”.

En 2014, el Instituto Alexander von Humboldt, que viene construyendo una plataforma web de estas plantas a nivel nacional, se interesó por esta investigación, y en sinergia con la Fundación Universidad del Valle apoyó la ampliación del estudio a otras zonas del territorio colombiano como la Costa Atlántica, El Valle del río Magdalena, la región de los santanderes y el Valle del río Patía, de tal manera que se recorrieron 9 departamentos y 19 municipios.

Para esta etapa de la investigación, se contó con la colaboración de Cristina Bustos Roldán, Hernando Gómez, Diego Yepes, Alicia Rojas, Jorge Meza, Rosalba Ruiz, Jorge Contreras y Eduino Carbonó, entre otros.

El profesor Reina-Rodríguez comenzó la investigación hace cinco años como proyecto de tesis de doctorado en la Universidad de Barcelona. Inicialmente, abarcó las 421 mil hectáreas del Valle geográfico del río Cauca, donde se estima que en un periodo de 150 años se pasó de una cobertura vegetal del 80% a sólo el 2% en la actualidad. Esta primera fase de la investigación se realizó con la Universidad Nacional.

En el transcurso de la investigación también se evidenció, al menos, tres extinciones locales de orquídeas que estaban presentes cuando Alexander von Humboldt en compañía del naturalista francés Aimé Bonpland pasaron por este territorio, de Cartago rumbo a Popayán, en 1801. La Comisión Corográfica con José Jerónimo Triana también registró, en 1853, otra especie de orquídea en la parte plana del Valle del Cauca que ya no está presente.

El equipo de investigación de campo de ‘Orquídeas y cambio climático’ está conformado por Jorge Rubiano Mejía, docente en el área de sistemas de información geográfica y evaluación de impacto del Departamento de Geografía en la Facultad de Humanidades de Univalle y Ph.D en Geografía en la Universidad de Nottingham (Inglaterra); Fabio Castro, estudiante de Geografía y miembro del programa de Semilleros de la Universidad del Valle; y Francisco López Machado, Biólogo Entomólogo y especialista en Macrofotografía, egresado de Univalle.

Los resultados de esta investigación y la nueva especie de orquídea en el Valle del Cauca Encyclia parkeri serán presentados en el Congreso Mundial de Orquídeas que se llevará a cabo en la Universidad Javeriana de Cali, entre el 19 y 21 de noviembre próximos.

Como algo normal calificó el oceanógrafo e investigador del Departamento de Biología de la Universidad del Valle, Alan Giraldo López, la anunciada “Marea del Siglo” que golpeará las costas del planeta el próximo sábado 21 de marzo.

La última marea del siglo se produjo el 10 de marzo de 1997, fenómeno natural que se repite, más o menos, cada 18 años y que está determinado –según Giraldo- por una casi perfecta alineación de la Tierra, la Luna y el Sol, generando una masiva elevación de los océanos bajo el efecto de la potente sumatoria de atracciones gravitacionales.

Aunque en este periodo es cuando más bajan y más suben las mareas en el mundo, Giraldo llamó a la tranquilidad: “No va a suceder nada distinto de lo que pasó en las anteriores ocasiones”, aclaró el especialista.

De hecho, y para bajar el tono alarmista de algunos medios, Giraldo López dijo que el 22 de marzo en Buenaventura  se registrará la marea más alta del mes: 4,82 metros, pero para el próximo 30 de septiembre, a las 5:24 a.m., se espera una de 4,95 metros, la más alta del 2015 para el Pacífico.

La llamada también marea equinoccial, pues siempre ocurre cerca  a las fechas del equinoccio (el Sol se ubica en el plano del Ecuador terrestre), no solo se debe a la alineación de las tres masas estelares, sino a otras fuerzas.

Giraldo dijo que además influyen en que un sitio en el planeta sea más vulnerable que otro frente a este fenómeno de la naturaleza, a la velocidad de rotación de la tierra, la fuerza y dirección de los vientos pero sobre todo a la morfología del lugar.

El experto explicó que en el planeta hay los denominados puntos anfidrómicos (donde está casi quieto el mar), y dependiendo de la distancia a esos puntos las mareas pueden ser más fuertes o no.

Buenaventura –explicó - está más lejos que ciudades de la Costa como Cartagena o Santa Marta a esos puntos anfidrómicos; de ahí que se explique en parte por qué las mareas en el Pacífico colombiano sean, en general, más altas que las del Atlántico.

“La variación de las mareas en el Atlántico es de 30 centímetros y en el Pacífico de 4 metros”, aclaró el experto de Univalle. “Así que en el Caribe no se van a presentar mayores variaciones. No va a pasar de 30 centímetros a 11 metros. Se inundaría todo el Centro Histórico de Cartagena”.

Lo que sucederá el próximo sábado 21 de marzo se deberá al efecto que tendrá la cercanía del Sol y la Luna a la Tierra, de ahí que la atracción gravitacional será más fuerte y se produzca este fenómeno.

Mientras en algunas partes del mundo hay preocupación y se habla del apocalipsis, en Francia hay fiesta. En la bahía del Monte Saint-Michel las autoridades lo anuncian como un atractivo turístico "espectacular".

Aunque voceros de la Marina Francesa llamaron a la prudencia, señalaron que: "Vamos a tener una gran masa de agua que va a subir, antes de volver a descender, hasta 14,15 metros, la altura de un edificio de cuatro pisos”.

El fenómeno volverá a repetirse el 3 de marzo de 2033 y el 14 de marzo de 2051.

Jueves, 12 Marzo 2015 09:43

Patente a Bio-reactor en EE.UU

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Este 17 de marzo, en EE.UU., se concederá una patente internacional al proyecto BLAAT® (Bio-reactor Lagunas Anaeróbicas de Alta Tasa), innovación de carácter mundial con la cual la Universidad del Valle a través del Instituto Cinara contribuye a descontaminar, a bajo costo, las aguas servidas de ciudades o núcleos agroindustriales con dos componentes adicionales: producción de biogas para uso energético y biomasa como material de enmienda de suelos.

Para el investigador y actual director del Instituto Cinara de Univalle, Prof. Miguel R. Peña Varón, el proyecto, que nació a comienzos de 2000, en el marco de su investigación doctoral en la Universidad de Leeds (Inglaterra), el BLAAT® cuenta “con características que permiten lograr eficiencias de eliminación de materia orgánica en tiempos cortos de 12 a 18 horas”.

Según el investigador, el BLAAT® se podrá aplicar a pequeña y gran escala; como ciudades de diferente tamaño o en zonas agroindustriales, “hablamos entonces de aguas residuales con contaminación orgánica, en el caso de las ciudades; desechos pecuarios, en sectores campesinos o agroindustriales, e industriales del sector de alimentos”.

El BLAAT® ya ha sido implementado en municipios como El Cerrito (Valle del Cauca), y un diseño similar en El Maule (Chile). “Lo que esperamos es que empresas como Acuavalle, responsable de la prestación de los servicios de acueducto, recolección y tratamiento de aguas residuales en la región, hagan uso de esta patente en lugar de privilegiar tecnologías foráneas costosas e ineficientes para nuestro contexto socio-económico”.

La importancia del tema –dijo Peña- “es que es un sistema eficiente y barato para descontaminar las aguas de comunidades de bajos ingresos como las nuestras, y podría generar un verdadero impacto a través de su transferencia a los pequeños operadores de este tipo de sistemas”.

Los investigadores de Univalle esperan que municipios, pequeñas comunidades y empresas de la región que tengan aguas biodegradables para tratar, utilicen esta patente de investigadores de la región: “Así podrán mermar sus costos de operación y mantenimiento sin sacrificar la confiabilidad del servicio”.

Sobre su investigación dijo que todo desecho líquido que contenga materia orgánica –incluye carbono, nitrógeno y fósforo– es susceptible de ser tratado o purificado de manera biológica: “Para el desarrollo del BLAAT® utilizamos microorganismos (arqueas) encargados de desdoblar la materia orgánica, obteniendo como resultado un agua más limpia”.

Y aunque la biorremediación que se aplica en el BLAAT® no es nueva, pues la naturaleza toda la vida ha hecho biorremediación, lo que sí resulta novedoso de este sistema creado por investigadores de Univalle es su “sencillez y eficiencia”.

El BLAAT® ha sido concebido para que cualquier comunidad de bajos y medianos ingresos pueda descontaminar sus aguas residuales a bajo costo con la ventaja de obtener biogás de la materia orgánica contaminante y los biosólidos, que secados al sol, servirán como mejorador de  suelos.

El profesor Peña, quien desarrolló este proyecto con el apoyo del Grupo de Investigación en Saneamiento Ambiental del Instituto Cinara (Clasificado en categoría A de Colciencias), resalta que el sistema, por ser anaeróbico, produce apenas la cuarta parte del biosólido (lodos) generado por un sistema aeróbico.

Una cosa que casi nunca se dice del tratamiento de aguas residuales convencional aeróbico es que el manejo de los lodos generados por el proceso resulta tan costoso como el tratamiento  del agua misma, mientras que lo desarrollado en esta patente por Univalle termina produciendo dos tratamientos en uno: del agua por un lado y del biosólido (que es mineralizado) por el otro, resultando así más barato y eficiente.

El Prof. Peña advierte que las arqueas presentes en el  BLAAT® ya están en el agua contaminada, y lo que hacen es reproducirse más controlada y eficientemente para fermentar la materia orgánica. Luego de fermentada, la convierten en metano (combustible), nitrógeno (CO2) y óxido nitroso (N2O), un gas de efecto invernadero importante.

Antes de este desarrollo logrado por los investigadores del Cinara, las lagunas anaeróbicas, que siempre han existido, eran unidades donde el agua llegaba, entraba y se movía de manera aleatoria por la laguna hasta salir.

Así, “todos los gases que se producen a raíz del metabolismo anaeróbico son liberados a la atmósfera, contribuyendo en parte al efecto invernadero y generando molestias por malos olores”.

“La naturaleza toda la vida ha hecho biorremediación y los seres humanos no podemos escaparnos de imitar a la naturaleza”, sostiene el Prof. Peña. “Normalmente los desarrollos en ingeniería han seguido una historia donde lo eficiente va de la mano de lo complejo; aquí intentamos volver a la sencillez y belleza de la naturaleza”.

¿Por qué? “Un pequeño municipio o comunidad que necesite descontaminar sus aguas residuales, no va a tener la capacidad económica para pagar los servicios de un ingeniero sanitario o ambiental permanentemente con el fin de que monitoree y controle una planta de tratamiento de aguas residuales que, además de costosa, requiere de mantenimiento y reparaciones”.

El experimento

En este proyecto participaron, además de estudiantes de maestría y pregrado de la Universidad del Valle, los profesores Duncan Mara, de la Universidad de Leeds, y Eugenio Giraldo, de la Universidad de los Andes.

Pero, ¿qué hicieron de diferente los investigadores de Univalle para les sea reconocida una patente internacional? Allí en las lagunas donde corría el agua de manera horizontal, y salía de la misma forma, aplicando teorías de reactores bioquímicos, los investigadores del Cinara lograron confinar y aislar las arqueas que permiten el tratamiento natural de las aguas negras, pero simplificando la complejidad hidrodinámica de otros reactores anaeróbicos de alta tasa.

La confinación la lograron gracias a la construcción de una cámara de mezcla, de tal manera que las aguas negras entran por el fondo y fluyen hacia arriba, obteniendo así un flujo vertical en esta parte del biorreactor.

Una vez en ese compartimiento o cámara, la biomasa activa de arqueas, debido a los flujos verticales, forma pequeños gránulos o agregados compuestos de consorcios microbianos. El agua se bio-filtra a través de estos gránulos, y de esa manera se depura naturalmente.

“Lo que se ha hecho –concluye Peña- es proveer unas condiciones ambientales adecuadas para que estos microorganismos crezcan confinados, que es la manera de controlar el proceso; al estar confinados, crecen masivamente y en menor volumen, haciendo que la capacidad de tratamiento por unidad de volumen aumente.

Para dar una dimensión del trabajo hecho por los investigadores del Instituto Cinara, una laguna convencional tarda en hacer este trabajo 24 horas o más. Con este nuevo método, los investigadores de la Universidad del Valle lo hacen en la mitad del tiempo.

“El tratamiento de un agua doméstica lo hemos rebajado a 12 horas”, dice Peña, aumentando además la eficiencia: “La convencional eliminaba en promedio  el 60% de la materia orgánica; con nuestro método subimos al 70% en menos tiempo y espacio, lo que hace que el BLAAT® sea más compacto”.

Esta patente, según Peña, significa varias cosas. Primero, que en el mercado no hay un reactor sencillo de este tipo, y es por tanto, una novedad. Segundo, que la universidad y su comunidad científica en un país como Colombia, a pesar de las limitaciones, tienen la posibilidad de ser creativos y  generar opciones tecnológicas nuevas y distintas basadas en nuestros propios problemas.

Peña Varón dijo que se buscó patentar esta innovación tecnológica en EE.UU por su desarrollo tecnológico maduro, comparado con Colombia, ya que por esta vía se puede contribuir a un reconocimiento y difusión más rápidos de la invención. Es una visión estratégica, pues “al final del día lo que importa es que la tecnología se difunda y se use responsablemente”, concluyó.

La Vicerrectoría de Investigaciones abre durante el mes marzo las convocatorias internas 2015, dirigidas a los profesores y grupos de investigación de la Universidad del Valle, con cierre entre los meses de abril y mayo de 2015.

Este año se mantienen las convocatorias tradicionales para proyectos de investigación, y se han incorporados nuevas modalidades como son la convocatoria Internacional cuyo objetivo está orientado al desarrollo de proyectos conjuntos con instituciones de investigación internacionales de alto nivel.  Con instituciones nacionales se destacan las convocatorias interinstitucionales con las Universidades Pontificia Javeriana de Cali, en temas prioritarios para la región y con la Universidad de los Andes,  en temas de ingeniería y ciencias básicas.  Se destaca también la Convocatoria dirigida a temas del Pacífico en donde los proyectos financiados deben contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes del litoral de la región pacífico colombiana.

Mayor información: http://viceinvestigaciones.univalle.edu.co/index.php/convocatorias-internas

 

Entre más de 40 candidatas a nivel nacional que cumplían con todos los requisitos y exigencias, Katherine Gross, Física y Magister en Física de la Universidad del Valle y doctora en Física de la Universidad de Bochum (Alemania), recibió el “Premio para las Mujeres en la Ciencia” que otorga el Programa Nacional de Becas L’Oréal Unesco.

Por eso le enorgullece ser una representante de la mujer científica colombiana, porque cada vez son más las mujeres en Colombia que quieren hacer investigación. Gracias a este premio, esta egresada continuará estudiando las propiedades de los materiales que estudió en el desarrollo de su tesis doctoral.

“Considerando la situación histórica de desigualdad que han afrontado las mujeres en el ámbito científico, y el hecho que todavía exista la idea de que una profesión científica no es compatible con la formación de una familia, aprecio mucho y considero relevante que entidades como la Unesco y empresas como L’Oreal incentiven a la mujer en la participación y ejecución de proyectos investigativos en el área de la ciencia”.

Para Gross “ser madre y esposa activa en el área investigativa de las ciencias físicas son actividades que demandan mucha dedicación; y sí, todas al mismo tiempo no son una tarea sencilla, pero todo es cuestion de actitud adicionado a una buena estructuración del tiempo ”.

Sostiene que “promulgar la igualdad de oportunidades hombre/mujer en el ámbito científico debe ser una dinámica a donde cada vez más organizaciones, tanto privadas como públicas, deberían apuntar”.

La trayectoria académica e investigativa de la Doctora Gross ha estado ligada a la nanotecnología. Sus investigaciones de pregrado y maestría (ambas calificadas como meritorias) se enmarcaron en estudios de propiedades magnéticas en heteroestructuras que combinan materiales ferromagnéticos (FM), antiferromagnéticos (AF) y superconductores (SC) de alta temperatura crítica.

El control de la superconductividad a través de la inyección de portadores de spin polarizado es una de las aplicaciones que posee un gran interés en heteroestructuras tipo SC/AF/F; En estos sistemas diversos mecanismos de intercambio, difusión y correlaciones de tipo diamagnético, antiferromagnético y ferromagnético pueden ser modificados por efectos de proximidad. La presencia de las diversas fases magnéticas en estos sistemas ofrece un panorama muy interesante para el estudio de la influencia de los diversos acoples magnéticos sobre las propiedades superconductoras de la tricapa, tales como corriente y temperatura crítica.

Gracias a una beca del Servicio de Intercambio Alemán (DAAD), realizó sus estudios de doctorado en la Universidad de Bochum, de donde se graduó en 2013. Su tesis recibió el galardón Máxima Cum Laude.

Actualmente, por efectos de la beca L’Oreal-Unesco, está vinculada como postdoctora en la Universidad del Valle en el Grupo de Películas Delgadas, dirigido por la profesora María Elena Gómez, y al Centro de Excelencia en Nuevos Materiales, bajo la dirección del profesor Pedro Prieto.

Los materiales que investigará son las aleaciones ferromagnéticas Co2MnGe y Co2MnSi, materiales avanzados para implementación de nuevas tecnologías en almacenamiento y procesamiento de datos; en donde el objetivo final es la elaboración de dispositivos magnetoelectrónicos para la escritura y lectura de datos  cada vez mas diminutos, compactos, veloces y eficientes.

Tal es el interés mundial en este tipo de materiales, que actualmente se realiza “Harfir”, un proyecto en alianza Europa/Japón, en que han destinado 4.6 millones de euros para investigar esta familia de aleaciones.

Katherine busca realizar, gracias a la beca, la caracterización morfológica, magnetoeléctrica y de estructura cristalina de películas delgadas de estas aleaciones Heusler, así como la fabricación de nanoestructuras aplicando técnicas litográficas para la ejecución de experimentos que permitan indagar sobre la eficiencia de estos materiales como  dispositivos para la nanotecnología.

“La  nanotecnología –ha dicho la investigadora de Univalle- se ha convertido en  uno de los campos más dinámicos en la investigación y ha tomado gran relevancia en el mundo actual, ya que avances en las áreas de la tecnología de información y comunicación, producción y distribución de energía, transporte, aeronáutica, medicina y medio ambiente, entre otros, afectan directamente los sectores de la vida económica, industrial, ambiental y científica mundiales”.

Desde 1998, la Fundación L’Oréal y la UNESCO crearon el Programa Internacional “La Mujer y la Ciencia”, alianza que apoya cada año a 15 mujeres investigadoras en todo el mundo.

En 2008, se lanzó en Colombia el Programa Nacional de Becas UNESCO/L’Oreal Para la Mujer y la Ciencia, que otorga cada año becas a mujeres científicas colombianas que se encuentren realizando o hayan realizado un doctorado o postdoctorado y demuestren méritos intelectuales y dedicación a la investigación en los campos de las ciencias de la vida, agrarias, tecnológicas, química, física, médicas y matemáticas.

La Universidad del Valle patentó una turbina hidráulica de flotabilidad para bajas caídas, de bajo costo y que podría ser instalada en cualquier lugar, para convertir las fuentes hídricas en energía eléctrica.

Por: Dino Ventolini Zuluaga

Más del 60% de la energía eléctrica en Colombia proviene de procesos  de generación hidráulica por efecto de caída de agua desde gran altura y la gran mayoría de este porcentaje es generado por grandes hidroeléctricas, distribuidas en la mayoría de los Departamentos del país.

La demanda energética del territorio colombiano se surte de estas grandes hidroeléctricas y se atiene a la disponibilidad y precio de los kilovatios que ellas dispongan. Como respuesta a la ausencia de este servicio público en muchas de las poblaciones rurales del país, la Universidad del Valle patentó recientemente la máquina “Marlo Hidroturbina”, un dispositivo que podría remediar la dependencia de las grandes hidroeléctricas, al proporcionar fluido eléctrico por medio de una máquina pequeña, económica y fácil de instalar.

“Marlo Hidroturbina” es un dispositivo que permite transformar parte de la energía hidráulica disponible en una fuente de agua como un rio,  quebrada, lago o mar, en energía mecánica de rotación, con la particularidad de que aprovecha la energía disponible en fuentes hídricas con caídas inferiores a 2 metros y desde 10 cm.

En términos prácticos, el proceso es sencillo. Cuando el agua cae desde determinada altura en la turbina eléctrica, ésta se encarga de transformar la energía asociada al movimiento del agua, llamada energía cinética, en movimiento de rotación de un eje y posteriormente es convertida en energía eléctrica por un generador.

Con la Máquina Marlo, si se tiene un caudal de 200 metros cúbicos por segundo y una caída menor a  2 metros, se podrían obtener 400 kW, que es aproximadamente la potencia que se requeriría para satisfacer una demanda de 160 kW (con una eficiencia de la turbina de 40 %) o 40 casas, asumiendo un consumo por casa de 4 kW.

La turbina permite aprovechar entre el 40% y 60% del recurso hídrico, energía hidráulica que otro tipo de turbinas no puede transformar, además, opera de manera estable, manteniendo un torque y una velocidad constante, dependiendo del caudal y de la caída de la fuente que se usa. La máquina aprovecha la presión del fluido y no el caudal.

Marlo Hidroturbina

Esta fábrica de energía eléctrica podría ser instalada en lugares que cuenten con una fuente hídrica con una caída de poca altura, en un rango variable de operación y no requiere de una sofisticada ni costosa infraestructura civil para instalarla.

Hasta el momento, en el país existen otros desarrollos que operan en un rango similar al de esta turbina, pero sin descripción detallada de operación y sin estabilidad dinámica ante las variaciones de caída y caudal de la fuente hídrica que se use.

“Durante las pruebas y construcción del prototipo, logramos que la máquina aprovechara una caída de 10 cm con un caudal de 6 litros por segundo”, uno de sus inventores, Guillermo Andrés Jaramillo.

Esta invención inició en el 2009, tardó 5 años de trabajo con el Grupo de Investigación en Dinámica de Fluidos, en los que el ingeniero mecánico, egresado y profesor de la Universidad del Valle, Guillermo Andrés Jaramillo y el también egresado de ingeniería mecánica David Esteban Erazo Obando, investigaron el desempeño dinámico de una nueva propuesta de turbina hidráulica.

“En el año 2011 comenzamos un proyecto para construir un prototipo de mayor tamaño, proyecto que quedaría bajo la dirección técnica del ingeniero Germán Ibarra y que hizo posible evaluar otras características  hidrodinámicas de la máquina que en el primer prototipo no fueron posibles de cuantificar debido a su pequeño tamaño”.

Colombia cuenta con gran número de centrales hidroeléctricas, siendo uno de los más importantes motores de la economía del país; sin embargo, las pequeñas hidroeléctricas son un tema en el cual apenas se está incursionando. Con innovaciones como la de Marlo, con  beneficios sociales, financieros y ambientales y bajos costos operativos, se avanza en la productividad y en facilitar el acceso a un recurso casi indispensable para el desarrollo de las poblaciones del país.

“Patentar es importante porque el avance de un país requiere desarrollo de tecnología y un primer paso es proteger la innovación en los conceptos tecnológicos que se evalúan”.

Presentan proyecto en Univalle que tendrá implicaciones mundiales

El profesor Kensuke Okada es el coordinador del Programa Internacional en Estudios de Desarrollo Agrícola (IPADS del Japón, por sus siglas en inglés). Ante un abarrotado auditorio, Okada presentó los avances de una investigación, de la que la Universidad del Valle es socia, que promete revolucionar la producción de arroz en el mundo.

“Hemos proyectado que el uso de este gen en el arroz reducirá los costos de su producción hasta en un 20%”, aseguró el científico y líder del proyecto. Según explicó el investigador japonés, permitirá un mejor aprovechamiento del recurso agua, aclarando que no se trata de un arroz transgénico sino de un gen natural, hallado en una variedad de arroz asiático.

Okada dijo que la idea con este “Proyecto de desarrollo y adopción de un sistema de producción de arroz de bajo uso de insumos, para Latinoamérica, a través del mejoramiento genético y tecnologías avanzadas de manejo del cultivo”, lo que se busca es mejorar las variedades de la gramínea en Colombia. 

En la iniciativa, financiada por el gobierno japonés a través de  la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (Jica), trabajan las universidades de Tokyo, Kyushu y la del Valle; además del Ciat, Fedearroz y la Asociación para el Desarrollo Sostenible en Ciencia y Tecnología ( Satreps del Japón, por sus siglas en inglés), además del Ministerio Nacional de Agricultura de Colombia y el Fondo Latinoamericano para Arroz de Riego (Flar).

El gen descubierto podría mejorar sustancialmente su tolerancia a la sequía, algo crucial en tiempos en que el cambio climático ha puesto en peligro la seguridad alimentaria del planeta. Okada explicó que el gen estudiado hace que las raíces sean más profundas, incrementando así la producción de arroz y generando un ahorro de agua hasta del 25% durante el cultivo.

Igualmente, dijo que los cambios en la planta no generarán efectos en el rendimiento y las condiciones del grano. El proyecto, al que el gobierno japonés destina cada año 1 millón de dólares, irá hasta el 2019. Okada aprovechó la oportunidad para invitar a estudiantes univallunos a que apliquen a becas y se involucren en proyectos científicos de este tipo.

Por su parte, Jorge Rubiano,  profesor del Departamento de Geografía y líder del proyecto en la Universidad del Valle, dijo que con este estudio se abren muchas oportunidades en capacitación, acercamiento al conocimiento y colaboración con instituciones de renombre institucional.

“Hay muchos aspectos importantes dentro del proyecto”, precisó Rubiano. “En términos de la experiencia de participar en él, su importancia para la región y el país radica en conocer los pro y contras de estar involucrados en estas miradas a gran escala en la investigación del conocimiento y el desarrollo”.

Rubiano agregó: “Solo esperamos que al cabo de cuatro años, cuando acabe la investigación, podamos concluir que tenemos un sistema de arroz mucho más eficiente, que está usando menos agua, produciendo mayor cantidad y que hay un buen número de cultivadores, a lo largo y ancho del país, beneficiados con este logro”.

El investigador caleño hizo énfasis en que normalmente este tipo de proyectos jalonan otros. “Es una operación en cascada”, dijo. “Seguramente acabada esta investigación saldrán nuevas propuestas. El vínculo con otras instituciones se formaliza. Ya existe, por ejemplo, un interés de trabajar con Fedearroz y el CIAT mismo”. 

Aunque el estudio al que está vinculado la Universidad del Valle no se buscó explícitamente como producto del ejercicio de su internacionalización, de la que habló en su rendición de cuentas su rector, Oscar Iván Ramos, sí son efectos que suman.

“En realidad –dijo Rubiano- muchos de estos proyectos surgen por los vínculos que desde la investigación tenemos entre los investigadores. Fue gracias a ello, y a que personalmente me invitaron a participar de él”.

Rubiano considera, sin embargo, que este tipo de asociaciones son de beneficio para la Universidad, pues se concreta “en vínculos con naciones del Pacífico, en la realización de proyectos de cooperación, de estar vinculado con investigadores de alto nivel, de desarrollar publicaciones importantes derivadas del ejercicio y de abrirle camino a más gente nuestra”.

El profesor e investigador univalluno aprovechó el evento para llamar la atención de los estudiantes a que apliquen como becarios del proyecto. “Desafortunadamente el tiempo que nos queda de investigación es para estudiantes de maestría, potencialmente los más beneficiados; todo depende de ustedes”, concluyó.

 

Jueves, 12 Febrero 2015 10:36

Colciencias, sin remedio

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Colciencias: ¿una nueva plataforma para un nuevo país?

Sin, al parecer, remedio posible, Colciencias se sigue caracterizando por su falta de recursos y su desastroso hacer, con una permanente y paralizadora falta de planificación y con una “producción” de múltiples molestias y vaivenes incomprensibles para los investigadores, a quienes más que como eso, se les trata como objetos investigados; que un año deben hacer una cosa, y al siguiente otra; que un año cuentan con un presupuesto de investigación y, al siguiente, normalmente disminuido, con otro; que un año se encuentran con una mega-brillante plataforma, y al otro, se les cambia y se les súper-complica, volviendo, eso sí, con el diseño de sus campos informativos, a los viejos esquemas que separaban las denominadas "ciencias exactas" de las "ciencias humanas", porque cualquiera de los campos está hecho para eso, para la exactitud, para aumentar las diferencias, siempre desequilibrantes, entre los grupos; que un año, en fin, se ven sometidos a la aplicación de unos criterios de medición y, al siguiente, de otros; y así...hasta no se sabe cuándo, y así, como reza su eslogan, “todos por un nuevo país”.

Todo, como si fuese la característica de una eterna impotencia, parece funcionar a base de remiendos. Todas las políticas de Colciencias, desde que ha comenzado, parecen ser que al modernizarse con un mayor y más rígido control de los grupos de investigación del país, suponemos que benevolentemente necesario, lo único que hasta el momento han originado son trastornos, mentales y políticos, personales y grupales, nacionales y regionales.

Así, Colciencias, un aparato burocrático de Estado que debe coordinar el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación y está conformado por los actores del conocimiento en la nación colombiana; en primer lugar, por la comunidad científica y académica, lo único que está legitimando es su mal hacer, porque a su existencia todavía no le hemos visto utilidad. Más que orientar, la política y los mandatos de Colciencias desorientan, más que estructurar, desestructura; más que nunca las numerosas quejas públicas por parte del profesorado investigador están justificadas. Si el control descontrolado (no planificado, sin plazos prudentes, con requisitos inoportunos) al que ahora se nos está sometiendo en esta nueva convocatoria de medición de grupos, ha de servir para algo, debe ser para dedicar definitivamente mayores presupuestos a la investigación, para organizar primero y articular después los centros nacionales y regionales oficiales con un funcionamiento real, para relacionar las necesidades investigativas regionales a una planificación nacional coherente, para dar cabida a parámetros que midan los esfuerzos desde otras lógicas no cuantitativas, para hacer caso, en definitiva, (Colciencias, en tanto organismo estatal, no se sitúa por encima de los grupos e investigadores, antes al contrario, se debe a ellos) a una rabieta que no deja de amplificarse por las diversas plataformas de Crítica, Trastorno + Indignación que últimamente están aflorando entre la comunidad científica y académica del país.

(*) Alfonso Rubio, Director Grupo Nación-Cultura-Memoria. Departamento de Historia. Universidad del Valle.

 

Marco Raúl Mejía, funcionario de Colciencias, reflexionó en la Universidad del Valle sobre los efectos de las nuevas tecnologías en la educación. No todo lo que brilla es oro 

¿Cuál debe ser la mejor forma de aprovechar las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (NTICS) en la educación? ¿Son las nuevas generaciones “nativas digitales” o simplemente operadores de aparatos? ¿Es lo digital un tercer lenguaje al lado del oral y del escrito? ¿Qué implicaciones supone para la educación? 

Los anteriores fueron algunos de los tópicos alrededor de los cuales reflexionó el funcionario de Colciencias, Marco Raúl Mejía, invitado especial a la IV Jornada de Investigación organizada por el Instituto de Educación y Pedagogía (IEP) de la Universidad del Valle. 

Su conferencia “Alcances y desafíos de las nuevas tecnologías en investigación educativa”, abordó críticamente la manera en que las entidades e instituciones educativas del país vienen implementando el modelo de las TICS. 

Para el investigador son varias las creencias que hay en torno a las posibilidades educativas de estas tecnologías. Señala como grave presuponer las mismas como neutrales; es decir, creer que su operación no tiene implicaciones en las formas en que las comunidades construyen y significan sus contextos. 

El profesor Mejía manifestó que propuestas que pretendan “importar” procesos educativos ligados a las NTICS, dados en ambientes muy diferentes a los locales, están ignorando que la tecnología, por un lado, se endogeniza en la cultura” y, por el otro, implica una fuerte disputa política y cultural. 

Para el investigador en cultura popular, las experiencias educativas en NTICS no son necesariamente reproducibles y trasladables de un lugar a otro, pues ni ellos ni las culturas son neutrales. 

Señaló que lo que finalmente se percibe en el campo de la educación es que la implementación de las NTICS en Colombia está llevando a la innecesaria recuperación de viejos modelos educativos de carácter instruccional. 

El problema de este instruccionismo –dijo- es que por su carácter reduccionista y operativo terminan por confundir la operación del objeto, en este caso los aparatos tecnológicos, con el conocimiento y el saber. 

Como complemento a la conferencia, se desarrolló un panel de discusión integrado por los profesores Luis Carlos Arboleda, del IEP; Ligia Amparo Torres, Subdirectora Académica del IEP; Carlos Uribe, de la Facultad de Ciencias; y Francisco Díaz, director de la DINTEV, todos de la Universidad del Valle. 

En general, los panelistas reconocieron la pertinencia de las reflexiones críticas de Mejía. Consideraron, sin embargo, que no necesariamente se podían cuestionar de raíz todas las virtudes empíricas y conceptuales que proporcionan las experiencias educativas que se vienen implementando en confluencia con las NTICS, señalando que estas pueden enriquecerse con otros enfoques epistémicos. 

Para Francisco Díaz, la recuperación de modelos de aprendizaje basados en la adquisición de habilidades y competencias no significan un paso atrás, pues estos se renuevan y complejizan en los nuevos entornos educativos. 

(*) Oficina de Comunicaciones IEP – Universidad del Valle 

 

¿Clasificará? ¿Descenderá? ¿Quedará entre los ocho? Son muchas las preguntas que durante una copa, liga o torneo se hacen los hinchas y aficionados del fútbol. Una aplicación desarrollada por un equipo de ingenieros de la Universidad del Valle les permite conocer esos posibles escenarios, al tiempo que se divierten.

Tres años atrás, los comentaristas deportivos daban por hecho que el Deportivo Cali no podría estar dentro del grupo de ocho finalistas del torneo, los cálculos incipientes de los periodistas daban por hecho que, faltando seis fechas para definirse este grupo, el equipo estaba por fuera. Pero aun así, contra todo pronóstico, el Cali se coló entre los ocho. Los hinchas y aficionados a este deporte están acostumbrados a este tipo de situaciones. Pero el profesor Juan Francisco Díaz, líder del Grupo de Investigación en Ambientes Visuales de Programación Aplicada – AVISPA de la Universidad del Valle, no se acostumbraba a esto.

Juan Francisco Díaz es un ingeniero de sistemas aficionado al fútbol, hincha del Santa Fe, y que hace más de 20 años reside en Cali; siempre le molestó que los comentaristas aseguraran cosas que no eran ciertas, que determinado equipo estaba clasificado o por fuera de un torneo, porque él hacía sus cuentas y cálculos en papel y se daba cuenta que dichos escenarios no eran del todo ciertos. Sin embargo, esas cuentas hechas en papel no eran exhaustivas porque la combinatoria de resultados que puede haber en un campeonato es muy grande. Por eso, desde uno de sus campos de trabajo, la programación por restricciones -en el que resuelven problemas combinatorios con tecnología para ser más eficientes-, pensó que la tecnología podía ponerse al servicio de los hinchas y periodistas, para hacer este tipo de cálculos.

Esa inquietud lo llevó a plantearle la idea a uno de sus estudiantes que estaba definiendo su trabajo de grado. A partir de ahí, se convirtió en una práctica investigativa, de la cual salió un modelo inicial de una aplicación, sin una interfaz gráfica, pero que servía para sus fines académicos.

El nombre de la aplicación es SABIO (Soccer Analysis Based on Inference Outputs, por su nombre en inglés) es una aplicación para dispositivos móviles y computadores que le permite a cualquier aficionado al fútbol descubrir, con varias fechas de anticipación, lo que puede ocurrir con su equipo favorito y, por qué no, sus rivales, en un torneo de fútbol por puntos.

SABIO es una plataforma inteligente y confiable, generadora de conocimiento para los aficionados y profesionales del fútbol; ha sido desarrollada por Juan Francisco Díaz, Carlos Andrés Martínez, María Andrea Cruz Blandón y Luis Felipe Vargas Rojas, miembros de AVISPA, con el apoyo logístico y económico de la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación de la Universidad del Valle.

En una sola fecha del fútbol colombiano, por ejemplo, con 9 partidos, hay cerca de 20.000 combinaciones posibles de resultados, llevando a igual número de escenarios diferentes. Si sólo quedan 4 fechas por jugarse, el número de combinaciones posibles es aproximadamente de 16 billones. Entre más fechas, el número de combinaciones crece de forma exorbitante (más que exponencial en la jerga de la computación). Por ello, decidir sobre la validez o no de un escenario pensado por un hincha en menos de un minuto, es una tarea extremadamente difícil, incluso con la ayuda de un computador.

Gracias a una de las convocatorias de APPS.CO, proyecto liderado por el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones para promover la creación de negocios a partir del uso de las TIC, poniendo especial interés en el desarrollo de aplicaciones móviles, software y contenidos, tras ocho semanas de intenso trabajo crearon un modelo de negocio alrededor de este emprendimiento de base tecnológica. Fue durante las eliminatorias al Mundial de Fútbol Brasil 2014, que tuvieron la oportunidad de probar los alcances y funcionamiento de SABIO.

Uno de los mayores atractivos de SABIO es la posibilidad de interacción entre la aplicación y el usuario, está hecha para que cualquier aficionado del fútbol interactúe con ella. Además, se encuentra al alcance de todos: no requiere de ningún conocimiento técnico especial ni del entendimiento de probabilidades o interpretación de resultados numéricos y cuenta con tutoriales para que los usuarios nuevos aprendan el manejo de la aplicación.

SABIO incluso no solo resulta de interés para los aficionados comunes y los periodistas que deseen hacer cálculos sobre el posible acontecer de las ligas y campeonatos, también puede servir para los técnicos y directivos de los equipos de fútbol, para que puedan anticipar resultados, si bien al principio de un campeonato deportivo cualquier escenario es posible, pero a medida que avanza, los escenarios van cambiando y algunos ya no pueden suceder.

Actualmente, esta aplicación es uno de los emprendimientos de base tecnológica que está apoyando la OTRI, por medio de su programa de fortalecimiento de tecnologías, y participó en la rueda de negocios que se llevó a cabo durante la pasada versión de Exponegocios 2014, en Cali.

Para empezar a interactuar con esta aplicación, solo es necesario ingresar a su página web (http://www.sabiofutbol.com).