El Valle está generando distintas iniciativas que refuerzan la valía y aporte a la construcción del país de ciertas comunidades excluidas, derribando barreras que las invisibilizan. Entre ellos se destaca el programa 'Campus diverso', liderado por la Vicerrectoría Académica de Univalle.
Tomado de El Tiempo
Personas en discapacidad cognitiva, población afrodescendiente y comunidad LGBTI son algunos de los beneficiarios de diversas iniciativas inclusivas en el Valle del Cauca. Aquí, tres ejemplos:
Inclusión laboral para personas en discapacidad cognitiva
Desde hace ocho años, Julio César Mora Gómez, de 31 años, con diagnóstico de autismo y quien no encontraba apoyo para su formación y vinculación laboral, trabaja en una reconocida cadena de tiendas de café en Cali, donde es conocido por su compromiso, puntualidad, carisma y responsabilidad, y desde donde ha podido, además, aportar económicamente a su familia.
Julio César es uno de los 170 beneficiarios del programa de Educación para el Trabajo y el Desarrollo Humano del Instituto Tobías Emanuel, organización que desde 1965 trabaja por la inclusión social de personas con discapacidad intelectual de los estratos 1, 2 y 3, quienes “han sido excluidos del sistema tradicional de educación debido a la inexistencia de estrategias que les permitan a los jóvenes continuar en el proceso escolar”, indica Stella Rubiano Rozo, directora ejecutiva del Instituto.
El programa dura tres años y se desarrolla en ocupaciones laborales como panadero–pastelero, auxiliar administrativo, auxiliar de almacén y bodega, jardinería y vivero, o armado de piezas de joyería, todas estas reconocidas por el Ministerio de Educación Nacional con certificación técnica laboral.
“En el primer año de formación, la persona con discapacidad intelectual rota por los cinco programas con el propósito de definir el perfil personal y ocupacional, identificando sus habilidades, destrezas e intereses, guiada por los instructores y apoyada por el departamento de psicología”, señala Elizabeth Romero Ortiz, rectora del Instituto.
En el segundo año, se capacita en las competencias específicas del programa elegido, y en el tercero, realiza las prácticas, ya sea en el Instituto o como aprendiz en una empresa.
De acuerdo con Romero, “el programa fortalece el ‘Yo interior’, enriquece el desarrollo personal, las relaciones interpersonales, la participación en diferentes espacios de la vida social, familiar y laboral, y fortalece su identidad, autonomía y autodeterminación para asumir su proyecto de vida”.
En pro de la reivindicación afrodescendiente
En el 2008, a raíz de un paro realizado en el Valle del Cauca con los corteros de la caña de azúcar, dos jóvenes afrocolombianos- Miguel Ibarra Nieves y Juan Gabriel Giraldo- decidieron crear DRECCA (Fundación para el Desarrollo y Reivindicación Etno-Cultural de las Comunidades Afrodescendientes), orientada a buscar soluciones a las problemáticas de exclusión social que sufría la población afrocolombiana, principalmente en el departamento.
DRECCA tiene entre sus objetivos, impulsar la unidad de la población afrocolombiana, raizal y palenquera y población no afro, a través del desarrollo de manifestaciones artísticas, culturales, patrimoniales, gastronómicas y artesanales, entre otras. Así, impulsa talleres, convocatorias y cursos de formación cultural y empresarial nacional e internacionalmente.
De acuerdo con Juan Gabriel Giraldo, director ejecutivo de la Fundación, lo que se pretende es crear y ejecutar proyectos y programas socioculturales que propicien la unidad y desarrollo de la raza humana, que generen trabajo a la población afrocolombiana, raizal y palenquera, a través de una cultura empresarial productiva.
“Estamos trabajando en el autorreconocimiento como una forma de combatir el racismo y la discriminación racial, rescatando nuestra historia, valores y saberes ancestrales. Esto nos han permitido reconocer nuestra valía y aporte a la construcción del país, derribando barreras que nos ha tenido invisibilizados y excluidos de la vida nacional”, recalca Giraldo.
La iniciativa también capacita a los jóvenes afrocolombianos, raizales y palenqueros sobre cómo acceder a la educación superior a través de créditos condonables del Icetex, intercambio con jóvenes de otros países, especialmente de EE. UU., y cómo aplicar a becas como la Martin Luther King.
Además, “brinda oportunidades de cursar una carrera en la Policía Nacional, a través del programa que tiene la embajada de EE. UU. en Colombia, con el cual les costean la carrera; así mismo, genera una cultura de trabajo productivo con mujeres, especialmente madres cabeza de familia y desplazadas por la violencia”, acota Giraldo.
Gracias a esta labor, jóvenes como Cindy Córdoba Arroyo, primera becaria Martin Luther King de la fundación, fue seleccionada, en el 2013, para el programa SUSIs (Study of the U.S. Institutes For Scholars), patrocinado por el Departamento de Estado de EE. UU. y la Embajada Americana en Colombia, y Miguel Ibarra Lenis hizo parte de un grupo de jóvenes líderes latinoamericanos en un intercambio cultural por varias ciudades de EE. UU.
La apuesta por un campus diverso
“La diversidad sexual es una realidad que se agolpa en diferentes periferias y prontitudes de la realidad social. Por esta razón, la U. del Valle se propone ser un espacio donde todas las personas puedan convivir, compartir y expresarse sin temor ni violencia; esto es ser un campus para las diversas formas de significar la vida”, bajo esta premisa, la Vicerrectoría Académica de la Universidad del Valle creó ‘Campus Diverso’, un proyecto pionero de acompañamiento a personas con identidades de género y orientaciones sexuales diversas (IG/OS).
El proyecto nació con el propósito de reconocer el sentir y vivir de aquellas personas que realizan un tránsito en su orientación, identidad y/o expresión sexual y de géneros, brindar una adecuada orientación en salud y bienestar integral desde la medicina familiar, y en la importancia de profundizar en estos temas desde el ámbito académico.
El accionar interventivo del proyecto ha beneficiado a la población de diversas maneras. Una de ellas, señala la Vicerrectora Académica de UniValle y directora del proyecto, Liliana Arias Castillo, es el servicio de orientación socioeducativa y asesoría por medicina familiar, que busca generar y fortalecer un vínculo de confianza y reciprocidad entre los profesionales que hacen el acompañamiento y la persona a la cual se orienta, que trabaja en la construcción y apropiación de herramientas psico-socio-pedagógicas en diversidades sexuales e identitarias, y en el fortalecimiento de habilidades que promuevan el empoderamiento en sus procesos personales.
Incluyendo aquí el reconocimiento de los derechos humanos y la legislación(enfocada en personas trans), en relación con procesos de salud, cambio de nombre y componente sexo en documentos de identidad; y, desde la medicina familiar, se brinda atención integral a las personas con IG/OS diversas que deseen orientación en procesos de Terapia de Reemplazo Hormonal Trans (TRHT).
Asimismo, comenta la Vicerrectora Académica, en educación y sensibilización a la comunidad universitaria, desde donde se trabaja en su inclusión y bienestar integral. a través de jornadas pedagógicas ofrecidas a los distintos estamentos de la Universidad del Valle.
“‘Campus Diverso’, teniendo en cuenta las necesidades locales, regionales y nacionales, conjuga su accionar y carácter pedagógico sobre estos temas mediante un trabajo articulado con otros proyectos, iniciativas y organizaciones tanto de la Universidad como externos a esta, procurando, por ejemplo, servicios de extensión”, explica la doctora Arias Castillo.
La visibilidad que ha logrado el proyecto se ratifica en la obtención del galardón entregado a la Universidad del Valle por parte del Ministerio de Educación Nacional, siendo calificada como una de las universidades más incluyentes del país.
“Lo primero que reconocemos sobre las causas ambientales del surgimiento de muchas pandemias es que son zoonosis, es decir, enfermedades que provienen de los animales y son, en gran medida, originadas por la presión de los humanos sobre los sistemas naturales”.
Así lo aseguro Fabián Méndez Paz, docente de la Escuela de Salud Pública de la Universidad del Valle, médico y PhD en Epidemiología de Johns Hopkins University.
Con la pérdida de la biodiversidad inherente a nuestro modelo desarrollo, constantemente se traspasa la barrera de la sostenibilidad. El cruce de esta frontera lleva a que el contacto con especies que tienen virus, parásitos y bacterias, entren en contacto con humanos de una forma cada vez más alta, explica el docente.
“Si analizamos dónde han surgido las principales pandemias de las últimas décadas, notamos que aparecieron en áreas donde hay alta biodiversidad y donde, además, hay una gran presión por la extracción de recursos naturales”. Un ejemplo de esto es virus del Nipah, originado en Malasia. Una productora china deforestó una gran extensión de selvas y bosques para dedicarlos a la porcicultura a pesar de que Malasia, al ser un país musulmán, no es consumidor de cerdo. Con esta invasión, la especie de consumo entró en contacto con vida silvestre, específicamente con murciélagos. Uno de los virus se recombinó con otro del cerdo y, a través del porcino, el virus llegó a los humanos, donde resultó sumamente letal”, explica el profesor.
A pesar de la letalidad que tuvo este virus en humanos, su facilidad de transmisión fue muy inferior a la del actual coronavirus porque, explica el profesor Fabián Méndez, tiene que haber un balance. Cuando una enfermedad viral es muy mortal suele afectar a la persona rápidamente, de manera que se ve obligada a quedarse en cama, por lo que tiene contacto con muchas personas y hace que la transmisión sea menor.
“Precisamente es por ese balance que el nuevo coronavirus se ha convertido en pandemia. Con su fácil transmisión por el contacto entre personas y un alto porcentaje de transmisores asintomáticos o con sintomatología leve, el Covid-19 ha mantenido una gran capacidad de dispersión, difícil de controlar en una sociedad globalizada y en constante movimiento”.
En cuanto a la repetitiva aparición de este tipo de epidemias y pandemias en la actualidad, el profesor Fabián Méndez reitera que, más allá de cuidarnos de acuerdo con el balance de la enfermedad, es necesario replantearse la forma de producir comida. “Hay unos grandes intereses económicos de transnacionales detrás de la producción industrial de alimentos. Para la producción de aceite de palma, por ejemplo, deforestan bosques y selvas enteras. Esto es un ambiente ideal para gestar una nueva enfermedad que pudiera convertirse en pandemia”.
El epidemiólogo se refirió también a la producción del Valle del Cauca dentro de su análisis: “el monocultivo de la caña puede influir de alguna manera en las epidemias de dengue que tenemos en el Valle del Cauca. La caña de azúcar es un monocultivo donde, además, se utiliza glifosato para su maduración artificial, lo cual afecta gravemente a la biodiversidad. O sea que tenemos, al igual que en el caso de China y Malasia, un sistema alimentario industrializado, dependiente del carbono, que genera mucha presión en los ecosistemas y afecta la biodiversidad, por lo que genera contactos aumentados entre humanos y población silvestre. Sería una tormenta perfecta para la llegada de un virus a nuestra especie”.
Si bien no ha sido comprobado, investigaciones apuntan a que el nuevo coronavirus proviene de los murciélagos o los pangolines. Este último, uno de los animales más traficados en el mundo, es cazado para aprovechar su piel en la elaboración de botas y sus escamas se emplean en la medicina tradicional china. Es tal la aceptación del uso de las escamas del pangolín como remedio, que hasta hace poco hacía parte de los medicamentos incluidos dentro del sistema de salud de China.
Por otro lado, Méndez explicó que, aunque ha habido pandemias a lo largo de la historia de la humanidad, las condiciones actuales del mundo aumentan considerablemente sus proporciones. “Desde antes de Cristo y durante los primeros siglos de esta época de la historia se registraron pandemias, pero se daban con espacios de uno o dos siglos. Sin embargo, cada vez tenemos pandemias más frecuentes. El SARS-1 fue el primer brote después del año 2000 y tenemos una cantidad considerable de brotes después de eso, en tan solo 20 años”.
El profesor y epidemiólogo sugiere como punto de comparación histórica pensarse esta pandemia durante los siglos XVIII y XIX. “Estudios sugieren que, para que el virus saliera desde China hasta Italia en los años de 1800, habría muchos más obstáculos que los que vemos hoy. El gran tráfico de mercancía y el flujo enorme que hay de personas y de recursos naturales conforman una relación sociedad-naturaleza rota, donde la aceleración de la vida resulta en que podemos llegar en 48 horas a la China y con nosotros, se desplazan los virus y enfermedades”.
Méndez explica también que, aunque exista una razón de origen ambiental para las pandemias, las causas de estos fenómenos tienen una génesis fundamentalmente social, debido a que los problemas ecológicos son, fundamentalmente, el reflejo de sociedades desiguales e inequitativas donde el extractivismo pasa por encima de las especies y su entorno.
Por tanto, de acuerdo con las palabras del docente, las soluciones para lo ecológico están precisamente en hacer políticas sociales que busquen la equidad. “Cuando tengamos políticas alimentarias equitativas, cuando se dejen de consumir alimentos traídos desde la China y consumamos productos locales sin agrotóxicos, aliviaremos muchos de los riesgos a los que estamos sometidos como sociedad”.
Como parte de los perjuicios asociados al consumo de alimentos industrializados, Méndez añade la necesidad del carbono para el funcionamiento de estos sistemas. “Actualmente se trae una gran cantidad de peces de China. ¿Cuánto combustible tuvo que utilizar ese pez para llegar hasta acá?, es una pregunta que debemos hacernos antes de consumirlo, sin contar que proviene de ambientes mucho más contaminados que el nuestro”.
Debido a que, como especialista, el profesor Fabian Méndez sitúa el inicio de las pandemias actuales en los problemas sociales producidos por la economía voraz, invita al cambio de hábitos de consumo para evitar el aumento del contacto con especies silvestres. “Yo creo que si todos nos diéramos cuenta de los perjuicios que trae nuestra forma de consumir, veríamos la necesidad de cambio. Es hora de dejar las visiones individualistas del mundo y apostar por modelos respetuosos del medio ambiente. Así se reduciría de gran manera la frecuencia de estas nuevas pandemias”.
La Universidad del Valle se vincula al Singularity University Digital Summit, una experiencia digital de aprendizaje virtual que se llevará a cabo la semana del 18 al 21 de agosto. Serán 4 días de conferencias relevantes sobre nuestro presente y futuro a cargo de expertos y líderes de talla mundial.
¿Cómo se vivirá el Summit 2020?
Tendrá salas interactivas de máximo 25 personas por sesión, acceso a material complementario y exclusivo, charlas diarias (3 y/o 4), sesiones abiertas de preguntas con speakers, además de una gran sesión estratégica para llevar, al siguiente nivel, el desarrollo social y económico del país.
Cada usuario contará con 3 momentos principales: preparación - interacción con contenido core y relacionamiento. A lo largo de estos tres momentos se les
brindarán recursos de apoyo y un asistente virtual.
Características de la experiencia:
El dashboard dará la bienvenida y entregará información relevante sobre la jornada como horarios, ejes temáticos, perfil de los speakers, entre otros. Las charlas serán pregrabadas y subtituladas para asegurar la calidad y se transmitirán en live streaming. El networking será organizado por chat rooms mediante conexión en vivo para interactuar en tiempo real.
Las conferencias se desarrollarán entre 4 ejes temáticos:
1. Lecciones sobre cómo los gobiernos y las organizaciones pueden responder a entornos cambiantes.
2. The Enterprise: nuevos modelos de negocios e industrias de futuro.
3. Interdependencia y nuevos entornos de colaboración.
4. Biomímesis.
Las tarifas para participar en el Summit 2020 oscilan entre 1 millón y 2 millones 500 mil pesos. Sin embargo, para la comunidad universitaria, el precio es de $380.000 pesos por persona, una excelente oportunidad para participar.
Para mayor información e inscripciones:
Dirección de Extensión y Educación Continua, Programa Institucional de Egresados.
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La Especialización en Urología de la Universidad del Valle recibió de parte del Ministerio de Educación Nacional la Acreditación de Alta Calidad por un período de cuatro años.
La Acreditación de Alta Calidad es el acto por medio del cual el Estado adopta y hace público el reconocimiento que los pares académicos hacen de la comprobación que efectúa una institución sobre la calidad de sus programas académicos, su organización, funcionamiento y el cumplimiento de su función social, constituyéndose en instrumento para el mejoramiento de la calidad de la educación superior.
El Consejo Nacional de Acreditación - CNA (organismo que se encarga de coordinar, planificar, recomendar y asesorar en el tema de acreditación de programas y de instituciones de Educación Superior en Colombia) destaca que la misión, visión y objetivos del programa son coherentes con las necesidades del entorno y con el PEI.
Entre otros factores para otorgar la Acreditación se encuentra la población total de 4 estudiantes que corresponde a un cupo anual y el índice de un estudiante aceptado y matriculado por cada 33 inscritos. Además se encuentra la ausencia de deserción estudiantil.
La planta profesoral de este programa académico la conforman un docente de tiempo completo y dos de medio tiempo con contratos a término indefinido y 10 con vinculación como cátedra. El nivel de formación está constituido por uno con doctorado y dos con una primera especialidad.
La movilidad internacional entrante es de 8 estudiantes en los últimos dos años.
Cuenta con convenios activos con el Instituto Nacional de Salud, el Hospital San Juan de Dios de Cali y con la Secretaría Departamental de Salud Pública del Valle.
A través de la Resolución 13178 del 17 de julio de 2020, la Especialización en Neurocirugía de la Universidad del Valle recibió de parte del Ministerio de Educación Nacional la Acreditación de Alta Calidad por un período de cuatro años.
La Acreditación de Alta Calidad es el acto por medio del cual el Estado adopta y hace público el reconocimiento que los pares académicos hacen de la comprobación que efectúa una institución sobre la calidad de sus programas académicos, su organización, funcionamiento y el cumplimiento de su función social, constituyéndose en instrumento para el mejoramiento de la calidad de la educación superior.
El Consejo Nacional de Acreditación - CNA (organismo que se encarga de coordinar, planificar, recomendar y asesorar en el tema de acreditación de programas y de instituciones de Educación Superior en Colombia) resaltó la coherencia entre la misión y la visión de la institución y la misión y visión del programa, los cuales giran en torno a formar en el nivel superior, mediante la generación, transformación, aplicación y difusión del conocimiento en los ámbitos de las ciencias, la técnica, la tecnología, las artes, las humanidades y la cultura en general.
En la resolución también se destaca la trayectoria y reconocimiento del programa. Desde su creación en 1977 se han formado 55 graduados en 45 cohortes.
Además se destaca el cuerpo profesoral, conformado por 3 profesores de tiempo completo, 3 de cátedra y 9 en concurrencia. De los profesores de tiempo completo todos cuentan con especialidad médico-quirúrgica.
La investigación del programa se desarrolla con la participación de 2 grupos de investigación. El grupo Multimedia y visión por computador (el cual obtuvo categoría B en la convocatoria de 2019 Colciencias) y el grupo Centro de Estudios Cerebrales (categoría C). Profesores y estudiantes del programa han creado 46 productos de investigación en los últimos 5 años.
La visibilidad internacional del programa se evidencia en la visita de 10 profesores en los últimos 5 años, provenientes de Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador y Reino Unido, así como la visita de 9 estudiantes, 4 de ellos internacionales.
La Universidad del Valle y la Alcaldía de Jamundí pusieron en marcha el convenio marco de cooperación con la visita a los predios donde se construirá el campus del nodo Univalle en el municipio. El proyecto tendrá una inversión aproximada de 15,000 millones de pesos que serán otorgados por la Alcaldía de Jamundí y la Gobernación del Valle del Cauca.
En la observación de los terrenos participaron el jefe de gabinete del municipio Duvalier Sánchez, el delegado de la Secretaría de Educación Ariel Ruiz, la directora de la sede Univalle Norte del Cauca Adriana Valencia Espinoza y un equipo de la Oficina de Planeación y Desarrollo Institucional de la institución, liderado por José Santiago Arroyo Mina.
“Jamundí va a tener un nodo de la Universidad del Valle. En ese sentido, estamos revisando cómo se va a aprovechar este lote para generar de forma eficiente un anteproyecto que nos permita viabilizar estudios y diseños con criterios de sostenibilidad y cuidado del agua para tener en el 2022 un primer edificio con aulas para el buen desarrollo de las actividades académicas de la universidad”, afirmó José Santiago Arroyo, director de la Oficina de Planeación.
Si bien la construcción del nuevo campus de Univalle en Jamundí se proyecta para el 2022, se espera dar inicio a los primeros programas académicos a partir del próximo año en las instalaciones de la Institución Educativa Rosalía Mafla, lugar que también visitaron ambas delegaciones.
Frente a los programas que se ofrecerían en esta primera etapa Adriana Valencia, directora de la sede de Univalle en el Norte del Cauca, anunció: “vamos a iniciar el nodo con los primeros cuatro semestres para las carreras de Administración de Empresas, Comercio Exterior y Contaduría Pública. Continuaremos revisando los avances para evaluar qué otros programas académicos podemos ofrecer en Jamundí.
Lyda Osorio, profesora de la Escuela de Salud Pública de la Universidad del Valle y asesora de la Alcaldía de Cali en el manejo de la epidemia por Covid-19 recuerda a la ciudadanía la importancia de las acciones individuales para el fortalecimiento de las medidas tomadas por el gobierno local y la sostenibilidad a mediano plazo para la superación de la crisis.
“Si bien puede ser que una cuarentena que se haga en este momento sea suficiente para bajar la transmisión, si se relaja el confinamiento y no se logra hacer una buena trazabilidad de los positivos y de los contactos, después de unos meses necesitaríamos una nueva cuarentena”, explicó la profesora Osorio y recalcó que, por ello, es necesario el trabajo en estrategias conjuntas e integrales dado que, con la alta facilidad de contagio, es muy difícil de controlar la pandemia sin la contribución de la población con las medidas de autocuidado.
Medidas como el lavado de manos constante, el uso del tapabocas, el distanciamiento físico y quedarse en casa para disminuir el número de contactos son las recomendaciones más importantes para la epidemióloga durante estos días de aumento acelerado de los casos positivos.
“El distanciamiento físico no implica necesariamente distanciamiento social. Para celebraciones como el día del padre podría haberse hecho una reunión familiar por internet y, sin necesidad de contacto, estar juntos. Es necesario recordar que gran parte de los casos son asintomáticos y, a pesar de ello, son vectores de contagio”, recuerda Lyda Osorio.
Para las personas que tienen que realizar desplazamientos y trabajar de forma presencial durante la pandemia, la profesora Osorio enfatiza en la importancia de evitar las aglomeraciones y de establecer horarios diferenciados para que las personas cumplan funciones en un mismo espacio.
“Una de las mejores formas de evitar las aglomeraciones desde los espacios de trabajo es la entrada a diferentes horarios del personal, así no sólo hay más espacio en el lugar de trabajo, sino que se descongestiona el transporte público, que es uno de los lugares de mayor afluencia de personas”.
Como otra medida para la descongestión del transporte público la profesora Osorio recomendó el uso de medios alternativos de transporte como la bicicleta y el transporte a pie. “Desplazarse a pie o en bicicleta es una forma recomendable de transporte porque reduce el contacto con los demás transeúntes y el desplazamiento se da en un espacio abierto, por lo que se reducen notablemente las probabilidades de contagio”.
Adicionales a las recomendaciones sobre el transporte, Osorio sugirió acudir a los lugares más cercanos posibles para realizar diligencias, puesto que disminuir las distancias que nos movemos disminuye también la dispersión espacial del virus.
Por otra parte, la profesora llamó a la conciencia no sólo del autocuidado, sino también del cuidado del otro. “La principal recomendación se dirige a ser conscientes de que hay un grupo poblacional al que este virus afecta de manera desproporcionada en términos de casos graves y mortalidad, que son personas adultas mayores y personas que tienen ciertas condiciones de salud. Como ejemplo, pregunto cuál sería nuestro comportamiento si el 78% de los fallecidos fueran menores de 5 años, ¿qué haríamos como ciudad para protegerlos?”.
Ese mensaje de concienciación lo extiende también para el cuidado de las personas con comorbilidades y reitera que, aunque no seamos población de riesgo o no conozcamos a ninguna persona vulnerable, debemos contribuir a buscar un beneficio colectivo y rescatar la solidaridad y el valor de aplicar las medidas correctamente, aunque la afectación no sea directa.
La profesora reconoció que hay casos de personas que deben salir de casa porque dependen del trabajo diario para subsistir. “Frente a esta circunstancia, la invitación es a continuar en casa, ya que con esto se disminuye la tasa de contacto de las personas que deben vivir de la ganancia diaria. También podemos comprar los productos locales para que estas personas para que haya una menor afectación económica en las poblaciones más vulnerables”.
A pesar de que el grupo desproporcionadamente afectado es la población mayor, también están caracterizadas como personas de alto riesgo las personas que, sin importar su edad, sufren algunas patologías como enfermedades cardiovasculares, hipertensión, diabetes, obesidad y sobrepeso. Aún se encuentra en discusión si la condición de fumador es un factor de riesgo. Sin embargo, la recomendación general va dirigida a la precaución, dado que el tabaquismo puede desencadenar otras enfermedades.
Dentro de los factores diferenciales observados en otros países, expone Osorio, se pudo encontrar un factor diferencial en la etnia: se observó que los afroamericanos son una población con mayor afectación en Estados Unidos y en el Reino Unido el no ser blanco es una condición de mayor vulnerabilidad.
“En la afectación a estas poblaciones es difícil separar si es realmente una cuestión de etnia o es una cuestión de las condiciones de vida. En Colombia estamos observando si la población indígena, por sus condiciones, resulta más susceptible, pero el factor de riesgo determinante son las malas condiciones sociales y económicas, independientemente de la edad, la comunidad o de la etnia. Ser pobre te pone en un factor de riesgo”.
De acuerdo con las palabras de la profesora Lyda Osorio, dentro de las razones por las que se considera que la pobreza incide en el riesgo de contagio, así como de la gravedad de la enfermedad, están la capacidad nutricional, el estrés, la dificultad para el aislamiento, entre otros factores.
Por su parte, el Instituto Nacional de Salud tiene en fase preparatoria un estudio de prevalencia que se está haciendo en 7 ciudades del país. “Este estudio pretende medir la cantidad de personas que ya han estado infectadas para tratar de predecir cuál sería el comportamiento con datos más precisos. Hasta ahora, los modelos que hemos trabajado se basan en los números de mortalidad o de positivos, pero las medidas más objetivas se obtienen con el número que este estudio buscará conseguir”, recalcó la epidemióloga.
Uno de los puntos álgidos en la intervención de la crisis ha sido el manejo de la información. Para la profesora Osorio debido a la desinformación provocada por cadenas falsas a través de WhatsApp y redes sociales.
“Un punto crítico en cualquier epidemia es la comunicación. Debido a la importancia de tener canales oficiales reconocidos donde la gente se pueda informar, nosotros dirigimos la información por los conductos regulares de la Alcaldía y la Secretaría de Salud”. Con esta afirmación la profesora Lyda Osorio extiende la invitación a consultar fuentes como la Alcaldía, el Instituto Nacional de Salud o la Organización Mundial de la Salud, para que puedan corroborar la información.
Uno de los motivos que genera mayor consulta a través de plataformas no oficiales y cadenas es la suspicacia surgida alrededor de los datos proporcionados por entes oficiales. Frente a esta desconfianza, Osorio explica que Colombia tiene un sistema de vigilancia para realizar esta verificación.
“Desde hace 12 años el sistema de vigilancia en Colombia tiene varios pasos para verificar los datos. Tenemos un programa un software para la notificación de cualquier evento en salud pública que deba ser de objeto de vigilancia. Para el caso particular del Covid-19, el Instituto Nacional de Salud implementó dentro de este software existente unas fichas de notificación que pueden llenar las IPS, quienes hacen la atención a pacientes y los laboratorios autorizados para hacer el proceso”.
La notificación de las novedades se realiza varias veces al día, asegura la docente. La información llega a la Secretaría de Salud Municipal que recibe esa información y realiza un procedimiento para encontrar duplicados, puesto que las personas pueden acudir a diferentes laboratorios para comprobar sus resultados o realizarse dos pruebas en la misma semana. De esta verificación se derivan tareas de corrección. Posterior a ese procesamiento inicial, se continúan haciendo más análisis.
Con el fin de generar coherencia en la recolección de datos a nivel nacional, la información es procesada bajo los mismos denominadores con el fin de que sean comparables entre sí y a través del tiempo. Con esa tarea de procesamiento terminada, se envía la información al Instituto Nacional de Salud, quien genera un nuevo procesamiento y envía la información de Colombia a la Organización Panamericana de la Salud y Organización Mundial de la Salud.
Aunque la epidemióloga y asesora expresa que hay asuntos por optimizar, es enfática en que todos los procesos son objeto de mejora constante. Parte de esos procesos de mejora están en la respuesta adecuada de los pacientes. La información consignada por ellos es muy importante para el sistema de salud, pues permite establecer correctamente las estadísticas a nivel ciudad, región y país, además de facilitar la tarea de control epidemiológico.
En cuanto al proceso de toma de prueba, la docente asegura: “una situación ideal, debido a que el contagiado debe entrar en aislamiento, sería tener una prueba que en minutos te diera el resultado y fuera infalible. Hasta el momento no existe un examen así para ninguna enfermedad, sobre todo frente a un virus nuevo como el Covid-19. Por ello, los pacientes con sintomatología o que se hayan hecho la prueba deben aislarse aún sin resultados y considerarse positivos hasta que se demuestre lo contrario”.
Si bien hay tiempos prolongados para la entrega de resultados, la profesora resalta el trabajo para el desarrollo de pruebas más rápidas y exalta la labor del laboratorio de la Universidad del Valle, que demora aproximadamente 24 horas en entregar resultados e incorporó un sistema de colores para identificar la prioridad de las pruebas para su procesamiento dependiendo del grupo de riesgo al que pertenezca el paciente.
“Es un reto muy grande tener un prediagnóstico que realmente pueda responder a esas necesidades sin requerir una tecnología tan alta como actualmente sucede. Aunque ya hay muchos laboratorios trabajando en la realización de pruebas y esto agiliza la entrega de resultados, quedan varios desafíos, varias brechas por superar”.
Para la epidemióloga, en este momento de pandemia, donde el diagnóstico rápido es crucial, la prueba debería ser gratuita y de inmediata autorización. Sin embargo, para las figuras de aseguradoras, que cubren el costo de la prueba, el paciente tiene que pedir una autorización a través de un médico para el que hay que asignar una cita. “Estos procesos preliminares a la prueba pueden ser incluso más largos que la distancia entre la toma de muestra y el resultado, pero en toda la cadena se están haciendo esfuerzos para hacer más rápido el procedimiento de la prueba”, complementa Osorio.
Aún con las tareas pendiente, el trabajo exhaustivo de las entidades de salud pública y el gobierno local han permitido que el aumento de casos en Cali no sufra el crecimiento exponencial que se ha evidenciado en otras ciudades del país. Con esto, el mensaje general a la ciudadanía es el acatamiento de las medidas de bioseguridad, el acompañamiento a las disposiciones tomadas tanto por las autoridades locales como por el gobierno nacional y la ratificación del compromiso para continuar trabajando por la salud de todos los caleños.
En la ciudad de Cali no puede hablarse de focos de contagio actualmente, pues la diseminación del virus se ha presentado de forma homogénea, por fuera de los sitios específicos donde estaba concentrada. Con esta novedad, la tarea de control se torna aún más ardua para los organismos de salud púbica.
Así lo asegura Lyda Osorio, epidemióloga, docente de la Escuela de Salud Pública de la Universidad del Valle y asesora de la Alcaldía de Cali en la lucha contra la pandemia del nuevo coronavirus.
En cuanto a los cambios en las cifras de contagio en la ciudad para llegar a la expansión del Covid-19 por todo el casco urbano, la profesora Osorio explicó: en Cali mantuvimos una tendencia muy estable de crecimiento de los casos diarios, que oscilaba entre el 1 y 2%. Durante esta etapa observamos unos focos más o menos claros. A partir de la última semana de junio y durante las dos primeras semanas de julio observamos una tasa de crecimiento del 4%”.
De acuerdo con las palabras de la epidemióloga, este incremento tiene relación directa con el aumento de casos leves y moderados en las dos semanas posteriores y se refleja en los casos graves y en la demanda de unidades de cuidado intensivo entre dos y tres semanas después. “Las cifras que vimos recientemente de positivos es el reflejo de lo que pasó en la última semana de junio y primeras de julio por lo tanto el impacto que observaremos durante estas dos semanas se verá en los casos graves”.
Frente a la peligrosidad de esta tendencia creciente, la epidemióloga insiste en la necesidad de trabajar en la disminución de ese porcentaje para regresarlo a niveles controlables e, idealmente, disminuirlos aún más para que no haya la tendencia creciente en que nos encontramos. Por otra parte, la profesora Lyda Osorio explicó el recorrido del virus por las comunas de la ciudad.
“Veníamos de una transmisión alta en el oriente y el centro de la ciudad y ahora se ha expandido al nororiente, el oeste y el sur de la ciudad. ” Adicionalmente, enfatizó en que, si bien la transmisión está concentrada en las zonas urbanas porque allí hay una alta tasa de contacto, las zonas rurales no constituyen un lugar seguro y libre del virus.
“En epidemiología llamamos tasa de contactos a la frecuencia con que se encuentran dos personas y esa tasa está influenciada por el número de personas que habitan por área. Como las zonas rurales tienen menor densidad de población, la probabilidad encontrarse con alguien es menor. Sin embargo, siempre que haya interacción de personas en una distancia menor a 2 metros por más de 15 minutos, existe la posibilidad de contagio”, expuso la docente.
Debido a esta baja tasa de contacto, complementa Osorio, las zonas poco pobladas pueden presentar un comportamiento diferente debido a esto su tendencia es la generación de brotes aislados, a diferencia de las zonas urbanas, donde se genera un gran pico de contagios.Es precisamente por ese contagio masivo que una de las primeras medidas aplicadas para combatir la propagación del virus fue la aplicación de cuarentena, dado que esta restricción reduce la posibilidad de contacto entre las personas.
Sin embargo, advierte la profesora Lyda Osorio, no es una medida única para combatir el virus, sino que debe ir acompañada de la identificación de los positivos y su aislamiento, la búsqueda de los contactos de estas personas, la promoción del uso del tapabocas de forma correcta, el lavado de manos y la distancia física por toda la población.
“La importancia del uso generalizado de los tapabocas, así sean de tela, es la reducción de la dispersión de las gotículas, debido a que disminuye la probabilidad de que le caigan las otras personas, aún más importante que su capacidad de filtrar el aire. La careta complementaría aún más la protección contra esas partículas” expresó la epidemióloga.
En ese sentido, las recomendaciones que extiende la profesora Lyda Osorio como experta se alinean con las indicaciones de los gobiernos nacionales y locales, que han estado dirigidas a la implementación integral de las medidas por parte de la ciudadanía para reforzar, a través del autocuidado, la capacidad de salud pública en la mitigación de la pandemia.
Con el primer caso de Covid 19 detectado en Colombia el pasado 06 de marzo del presente año, el virus empezó a desnudar las desigualdades y exclusiones sociales presentes en el contexto Latinoamericano irrumpiendo la organización social y productiva del país.
Uno de los problemas que evidencia la pandemia mundial, es la precariedad de los sistemas de protección social en salud y empleo de la región, los regímenes de bienestar social construidos quedan en el vacío ante la mercantilización de los bienes de mérito necesarios para enfrentar este nuevo problema global y local.
En este contexto, la Facultad de Ciencias de la Administración de la Universidad del Valle y los grupos de investigación Gestión y políticas públicas y Nuevo Pensamiento Administrativo, han organizado el Seminario La pandemia y la ciudad de Cali, reflexiones territorializadas, un curso virtual gratuito cuyo propósito es reflexionar de forma compartida sentires sobre los problemas sociales y las formas de acción colectiva que se tienen y se pueden proyectar para enfrentar este nuevo desafío social, organizacional y comunitario que impone la pandemia.
Reconocidos académicos nacionales e internacionales (Brasil, México y Argentina) e integrantes de la administración pública del Distrito Especial de Cali abordarán esta problemática a partir de 5 Ejes temáticos: Crisis y continuidad del capitalismo. Una mirada desde el sur y para el sur; Las políticas de ciudad en Cali; Exclusión, desigualdad, y determinantes sociales en salud en Cali; La Ciudad y la Educación superior confinada, Universidad del Valle y Las cuentas Contables y la Ciudad.
Con este curso se busca también contribuir a la transformación crítica de las universidades, desde una perspectiva más humanizante en medio de la crisis del capitalismo global.
El evento académico se llevará a cabo del 27 al 31 de julio bajo la modalidad virtual, en el horario de 6:00 p.m. a 8:00 p.m. todos los días. Los participantes que asistan a la totalidad de las sesiones de trabajo recibirán certificado del seminario.
Esta actividad cuenta con el apoyo del programa de Extensión y Proyección Social de la Facultad de la Ciencias de la Administración.
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La Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle se complace en informar que, gracias a su grupo de investigación Narrativa Colombiana, se encuentran ya en acceso libre las siguientes obras de Manuel Zapata Olivella: Tierra mojada, Pasión vagabunda, He visto la noche, China 6 a. m., Chambacú, corral de negros, La calle 10 y En Chimá nace un santo.
La edición de estas obras ha sido hecha en conjunto por el Ministerio de Cultura, el Instituto Caro y Cuervo y las Universidades del Valle, de Cartagena, de Córdoba y Tecnológica de Pereira, en el marco del primer centenario del nacimiento del escritor.
Asimismo, se labora para dejar otras 20 obras más a disposición del público, como parte de las actividades del ‘Año Manuel Zapata Olivella, 2020’.
Las obras se encuentran en el siguiente enlace http://zapataolivella.univalle.edu.co/obra/
El decano de la Facultad de Humanidades de la Universidad del Valle, Darío Henao Restrepo relató el curso que ha seguido esta iniciativa:
“El Ministerio de Cultura de Colombia declaró el 2020 como el Año Manuel Zapata Olivella, en homenaje al centenario de su nacimiento. La señora ministra Carmen Vásquez Camacho, en el acto de lanzamiento en Cali, octubre de 2019, a través del canal Telepacífico, destacó el aporte de las obras e investigaciones de Zapata Olivella porque siempre tuvieron como protagonista la gran diversidad étnica y cultural de Colombia, y en especial, por el rescate y valoración del aporte africano a Colombia y a las naciones americanas como está poéticamente recreado en su saga dedicada a la diáspora africana, Changó, el gran putas.
El Año Manuel Zapata Olivella 2020 se propone divulgar y promocionar las obras en universidades, colegios, escuelas, bibliotecas, casas de la cultura, medios de comunicación, ferias del libro y redes sociales, como la mejor manera de honrar a uno de los intelectuales más destacados de nuestra historia, cada día más leído y estudiado en varios continentes.
En Colombia, el concurso de las universidades, del Instituto Caro y Cuervo, de la Biblioteca Nacional, de la Biblioteca Luis Ángel Arango, la Red de Bibliotecas Públicas, las Ferias del Libro, los canales públicos de televisión, las secretarías de Cultura y Educación de departamentos y municipios, la Dirección de Poblaciones y la Dirección de Artes y Literatura del Ministerio de Cultura, ayudará a tornar realidad tan necesario y justo emprendimiento
Las 27 obras ofrecidas, junto con un amplio material crítico, fotográfico, videos y documentales, estarán a disposición gratuita en la web Zapata Olivella, sitio que estará alojado en el Centro Virtual Isaacs (CVI) de Universidad del Valle, enlazado con el Ministerio de Cultura, la Universidad de Vanderbilt y otras entidades nacionales y extranjeras.
Esta labor ha sido posible gracias al apoyo de la Universidad del Valle, en cabeza del rector Edgar Varela Barrios, con recursos financieros y técnicos para el trabajo del Centro Virtual Isaacs y el grupo de investigación Narrativa Colombiana de la Escuela de Estudios Literarios. Con perspectiva interdisciplinaria, las investigaciones realizadas sobre la obra de Zapata Olivella en el Doctorado de Estudios Afrolatinoamericanos, así como los aportes de varios de sus seminarios, han sido fundamentales para este proyecto. Durante tres años se trabajó en la preparación editorial de cada libro y en la recopilación del acervo bibliográfico que estará a disposición en la web Zapata. Para apoyar a la divulgación de las obras y la vida del autor, se realizó la investigación para el documental Zapata el gran putas, una coproducción del Canal Telepacífico, el Ministerio de Cultura y la Universidad del Valle. Así mismo, la realización de la ópera Maafa, una adaptación de Changó, el gran putas, composición de Alberto Guzmán Naranjo y guión de Darío Henao Restrepo.
Jugaron un papel decisivo en esta empresa los colegas del Comité editorial: Alfonso Múnera Cavadía (Universidad de Cartagena), Luis Carlos Castillo Gómez (Universidad del Valle), Mauricio Burgos Altamiranda (Universidad de Córdoba) y César Valencia Solanilla (Universidad Tecnológica de Pereira); así como la directora del Instituto Caro y Cuervo, Carmen Millán de Benavides, Diana Patricia Restrepo, directora de la Biblioteca Nacional de Colombia y el director de la revista Afro-Hispanic Review, William Luis. Esta empresa no hubiera llegado a feliz término sin los prologuistas, fotógrafos, articulistas y ensayistas que aportaron sus luces o sus escritos para el conjunto de este gran proyecto editorial.
Merecen infinito agradecimiento los herederos de Manuel: Harlem, su hija; Karib y Manuela, nietos, hijos de Edelma, ya fallecida, y Gustavo Gómez, su esposo, que con generosidad cedieron los derechos a la Universidad del Valle para la publicación de las obras que con gran satisfacción entregamos a los lectores de hoy y del mañana”.