El pasado 22 de marzo la profesora Ángela Franco y la profesora Jubilada Gilma Mosquera de la Escuela de Arquitectura de la Universidad del Valle lanzaron el libro Vivienda y Cultura. Modos de habitar el espacio urbano y rural en Colombia en el auditorio del ICANH de Bogotá.
El libro Vivienda y Cultura. Modos de habitar y construir la vivienda en el espacio urbano y rural en Colombia presentado hace una semana por el Programa Editorial de la Universidad del Valle y el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), en Bogotá, revela como las expresiones arquitectónicas y urbanísticas representativas de distintas regiones del país son una muestra de nuestra riqueza cultural.
Sus editoras, las arquitectas Gilma Mosquera Torres y Ángela María Franco, recopilaron durante tres años doce experiencias investigativas que abordan el vínculo entre vivienda y cultura en la región Caribe (San Andrés, alta Guajira, Sierra Nevada de Santa Marta y La Mojana), el litoral Pacífico (aldeas costeras y ciudades como Buenaventura y Tumaco), la región cafetera (Caldas, Risaralda y Quindío), el suroccidente andino (norte del Cauca y el caso particular de Cali) y el Amazonas (Leticia y Mocoa).

En palabras de la arquitecta Ángela Franco, el libro “aporta un acervo de información sobre la vivienda autóctona, tradicional y contemporánea que sirve como base para que se construyan proyectos de vivienda social capaces de ser sostenibles ambiental y económicamente, sin dejar de responder a las diversas culturas que existen en el país, tanto en las ciudades como en los contextos rurales”.
Cabe anotar que la presentación del libro suscitó el interés del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, del Departamento Nacional de Planeación, así como de distintas universidades y público en general, debido, según las editoras, a que este puede convertirse en un referente importante para definir proyectos de vivienda apropiados para las regiones y que cumplan con las expectativas planteadas en la reciente aprobada política de vivienda rural en Colombia.
Para la Facultad de Artes Integradas de la Universidad del Valle este libro es una evidencia de la importancia de investigar cómo está constituido el patrimonio cultural de una comunidad. En este caso, la investigación de las profesoras Gilma Mosquera y Ángela Franco nos permite entender los modos de habitar que tienen las comunidades, con sus respectivas formas de ocupación y aprovechamiento del entorno natural, las tipologías arquitectónicas y las formas de construir. En este sentido, amplía la comprensión acerca de que el territorio, la ciudad y las edificaciones son manifestaciones concretas y tangibles de valores culturales, referidos a formas de pensar el mundo material y espiritual, así como la producción y las relaciones sociales que determinan prácticas de ocupación de espacios individuales y colectivos.
Esta obra será presentada en la Feria Internacional del Libro de Bogotá, en la Feria Internacional del Libro de Cali y en la inauguración de los salones de exposición de la Escuela de Arquitectura en la Ciudad Universitaria de Meléndez.

¿Sabías que 8 de cada 10 horas de trabajo de cuidado no remunerado son aportadas por mujeres? Este y otros datos fueron socializados el pasado 24 de marzo en el Auditorio Ives Chatain de la Universidad del Valle, como parte del estudio de la oferta y demanda de cuidado en Cali.
La investigación realizada por el Centro de Investigaciones y Estudios de Género, Mujer y Sociedad -CIEGMS de la Universidad del Valle, en alianza con la Secretaría de Desarrollo Social de la Alcaldía de Cali, corresponde a la etapa diagnóstica del Sistema Distrital de Cuidado, iniciativa que busca fortalecer la oferta de servicios de cuidado en Cali, así como reducir las brechas de género, contribuir a la igualdad de oportunidades y garantizar el el bienestar cotidiano de quienes ejercen trabajo de cuidado remunerado y no remunerado, al igual el de la población dependiente de cuidados.
Al encuentro de socialización asistieron organizaciones de mujeres, cuidadoras remuneradas y no remuneradas, así como estudiantes y personas interesadas en la reivindicación de las tareas de cuidado como pilares de la vida diaria.
“Esta es una investigación que pone sobre la mesa esas desigualdades que históricamente han cargado las mujeres y que coloca al cuidado como un factor de desigualdad social y de género. Para la Alcaldía de Cali el paso ahora es tomar los resultados y definir las intervenciones a realizar para brindar muchas más oportunidades no solamente para las personas que requieren cuidado, sino para bien para las cuidadoras en cuestiones de ascenso social”, explicó la coordinadora de la Subsecretaría de Género de la Alcaldía de Cali Mariela López.
La profesora Jeanny Posso, docente de la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas e integrante del CIEGMS, enfatizó en el beneficio de las poblaciones de cuidadores y de personas con requerimientos de cuidado. “La oferta y la demanda de cuidado son temas cada vez más importantes en la estructura social y en la forma en que nos relacionamos en la sociedad. Mecanismos como el que saldrá de esta línea base que fue la investigación, benefician principalmente a las mujeres, pues son ellas las que históricamente han desarrollado actividades de trabajo en su entorno familiar, social y comunitario”, apuntó.
El estudio se realizó mediante una encuesta a 1525 hogares de la ciudad. En él se identificó que las mujeres dedican en promedio 7 horas y 50 minutos al día al trabajo de cuidado, mientras que los hombres dedican solo 3 horas. Además, se encontró que las mujeres racializadas dedican aún más tiempo al cuidado, con un promedio de 9 horas diarias.
La diferencia, de acuerdo con los hallazgos del equipo de docentes de la Universidad del Valle, se debe a las desventajas materiales que las mujeres enfrentan en su vida diaria. “La disparidad está relacionada con la falta de elementos materiales de apoyo, llámese una lavadora, un refrigerador la una lavadora, llámese un refrigerador, o incluso alguien con quién compartir las actividades en casa. Esto implica que las mujeres en mayor desventaja social requieren invertir más horas de tiempo para el trabajo de cuidado” comunicó la profesora Rosa Emilia Bermúdez, parte del equipo del CIEGMS.
La investigación también encontró que las mujeres en las zonas más desfavorecidas de la ciudad dedican más tiempo al cuidado que las mujeres en zonas más prósperas.
“En cuanto al análisis por territorios, se detectó que las zonas de oriente y ladera son las dos áreas con mayores desventajas. Las mujeres que viven en zona de ladera dedican más tiempo que las mujeres del oriente y, en menor medida, las mujeres del corredor centro norte, con posibilidades de estratificación más convenientes para el desarrollo de trabajos de cuidado”, complementó la docente.
Los resultados también revelaron que los hogares con niños menores de cinco años, personas con discapacidades y adultos mayores son los que más tiempo de cuidado requieren, lo que hace que las tareas sean aún más exigentes para las mujeres.
En ese sentido, el CIEGMS planteó un esquema de desafíos resumidos en tres R: la primera enfocada en Reconocer y visibilizar el trabajo de cuidado, que a menudo es invisible y no se reconoce como un trabajo valioso. La segunda es la Redistribución del trabajo de cuidado, de modo que no recaiga exclusivamente en las mujeres. Y la tercera es la necesidad de Reducir el tiempo total que se dedica a las tareas de cuidado a través de elementos que faciliten su realización.
Además de las tres R planteadas desde los hallazgos de la investigación, el Sistema Distrital de Cuidado plantea 2 más: Recompensar, referido a la creación de condiciones de trabajo decente, salarios dignos y entornos seguros para las y los trabajadores de cuidado remunerado. Finalmente, la R enfocada en Representar, dirigida a garantizar la representación plena y efectiva de las trabajadoras de cuidado en todos los niveles de decisión política.
Con su aporte desde diferentes etapas a la formulación de políticas públicas, la Universidad del Valle reitera el compromiso social expresado en su lema y se une a la pugna por la igualdad de oportunidades para las mujeres y por la valoración del trabajo de cuidados en término económico y social para lograr una sociedad más justa y equitativa.
La Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle invita al lanzamiento del libro “Gabriel García Márquez a 40 años del Premio Nobel. Lecturas desde Suecia y Colombia” que se realizará este viernes 31 de marzo de 2023, a partir de las 6:00 pm, en el Auditorio Ángel Zapata, Biblioteca Mario Carvajal, Meléndez.
Este lanzamiento hace parte de Viernes de Letras, programa de extensión coordinado por la Escuela de Estudios Literarios.
En esta ocasión los invitados son los docentes Eric Rodríguez Woroniuk y Adolfo Cardona, bajo la coordinación y presentación del profesor Juan Moreno Blanco.
El libro “Gabriel García Márquez a 40 años del Premio Nobel. Lecturas desde Suecia y Colombia” es publicado por el Programa Editorial de la Universidad del Valle. Está dividido en dos partes. La primera, “García Márquez-Suecia” (13 artículos), contiene testimonios, análisis y perspectivas que permiten aquilatar y resignificar la atribución del Nobel al escritor colombiano; la segunda, “En coordenadas garciamarquianas” (10 artículos), brinda análisis de textos particulares de la obra del colombiano en época en que decae la perspectiva magicorrealista para dar lugar a análisis que se preocupan más de los contextos literarios, filosóficos, históricos y políticos-culturales cuyo conocimiento permite nuevas valoraciones de esta obra literaria leída en todo el mundo.
Viernes de Letras cuenta con el apoyo del Área Cultural División de Bibliotecas y de la Rectoría de la Universidad del Valle.
Estudiantes de la Universidad del Valle tuvieron una destacada participación en el VIII Concurso de Oratoria Nacional en Japonés, organizado por la Embajada del Japón y la Universidad de los Andes en Bogotá, el pasado 18 de marzo de 2023.
La ganadora del concurso y del primer puesto del Nivel Avanzado fue Diana Quintero, estudiante de la Licenciatura en Lenguas Extranjeras de la Escuela de Ciencias del Lenguaje
Víctor Loaiza, estudiante de la Maestría en Física, obtuvo el premio especial Nivel Avanzado. Sara Campos, estudiante de Licenciatura en Lenguas Extranjeras de la Escuela de Ciencias del Lenguaje, obtuvo el segundo puesto del nivel intermedio.
En total, 18 estudiantes de varias instituciones de educación superior participaron en el concurso. El evento fue patrocinado por Jica Colombia - Asociación de Empresas del Japón Mokuyokai - Japan Foundation, ente otros.
Las profesoras Natalia Kondo y Akemy Duarte Fujii son las docentes de lengua y cultura japonesa de la Universidad del Valle. Ellas apoyaron a los estudiantes para que participan en el mencionado concurso. Por parte de Univalle participaron tres estudiantes, todos ellos con una participación destacada.
Desde hace aproximadamente diez años los estudiantes de Univalle han participado de este importante concurso y han obtenido reconocimientos.
Felicitaciones a los estudiantes y sus profesoras por representar tan bien a la Universidad del Valle, así como por ayudar a expandir las posibilidades de estudio e intercambio.
En la imagen, de izquierda a derecha: Diana Quintero, estudiante de la Licenciatura en Lenguas Extranjeras, primer puesto en nivel avanzado; Víctor Loaiza, estudiante de Maestría en Física, premio especial Nivel Avanzado; Sara Campos, estudiante de Licenciatura en Lenguas Extranjeras, segundo puesto del nivel intermedio.
Una muestra de 70 fotos del teatro colombiano y caleño son la memoria que el profesor del Departamento de Artes Escénicas de la Universidad del Valle, Gabriel Uribe, inauguró en la Casa del Valle en Bogotá.
La exposición Memorias del teatro caleño, que se inauguró el pasado miércoles 22 de marzo en la Casa del Valle en Bogotá, es una recopilación que el profesor y artista del programa de Artes Escénicas de la Facultad de Artes Integradas Gabriel Uribe ha realizado en los últimos años y en la que se encuentran fotografías desde los años 70, 80 y 90 del teatro en Colombia, especialmente en Cali.
Este proyecto de creación, financiado por la Vicerrectoría de Investigaciones, contó con la colaboración del fotógrafo José Kattán, quien ayudó con la recopilación y restauración de aproximadamente 5.000 archivos fotográficos, que conservan la memoria de obras de grupos como el Teatro La Candelaria, la Escuela Departamental de Teatro en Bellas Artes, el Teatro Experimental de Cali, entre otros.
El profesor Gabriel Uribe expresó: “la muestra es un homenaje a los precursores del teatro en Colombia y una invitación a las nuevas generaciones para revitalicen su herencia. Esta muestra tiene la virtud de rescatar imágenes de eventos, personas, obras que no pudieron ser registradas en ningún otro medio, puesto que no era prioridad para la época el uso de tecnologías para conservar la memoria”.
Según el maestro Uribe, el proyecto de creación de este archivo recuperado, digitalizado y clasificado “se debe al apoyo brindado por la Vicerrectoría de Investigaciones de la Universidad del Valle, a la Biblioteca Mario Carvajal que tiene la meta de subir la mayor cantidad de fotos de las 5000 recopiladas a su repositorio, a la Facultad de Artes Integradas que financió la impresión y transporte de la muestra a Bogotá y a la Casa del Valle por acogerla”.
El decano de la Facultad de Artes Integradas Cristian Chamorro Rodríguez y la profesional de la Oficina de Extensión Sandra Chavarro acompañaron al profesor Gabriel Uribe en el acto de inauguración, convencidos de que fortalecer la memoria del teatro nos recuerda la importancia de acompañar a los actores y actrices en formación del programa de Artes Escénicas de la Universidad del Valle.
Esta exposición estará durante dos meses en la Casa del Valle y podrá visitarse de lunes a viernes de 9:00 a.m. a 5:00 p.m.
De izquierda a derecha: el maestro Gabriel Uribe; la profesional de Extensión de la Facultad de Artes Integradas Sandra Chavarro; la exministra de Cultura Patricia Ariza; el decano de la Facultad de Artes Integradas Cristian Chamorro; y el director de la Casa del Valle, Diego León Giraldo.
Con este eslogan acuñado por el movimiento feminista en el mundo se encabezan muchas de las marchas en las que participa la Ruta Pacífica de Mujeres. Gloria Inés Montoya Duque, quien ha investigado sobre el papel político de esta organización dentro de las coyunturas sociopolíticas más recientes del país, fue la invitada a la pasada sesión de las Charlas de los Viernes, organizadas por la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas.
Montoya es egresada del Departamento de Ciencias Sociales de Univalle, doctora en Ciencias Sociales de la FLACSO y actualmente se desempeña como profesora de la Universidad del Pacífico. Su trabajo de investigación analiza el carácter de este movimiento en Colombia y su rol en la sociedad, en la búsqueda de paz y contra toda forma de violencia hacia la mujer.
La Ruta Pacífica de las Mujeres es un movimiento de carácter feminista y pacifista que nace en 1996 como una acción de rechazo por parte de una red de mujeres a una de las masacres ocurridas en Mutatá, municipio del suroccidente antioqueño. La premisa ha sido que las mujeres tengan una postura política frente la paz. El colectivo se amplió con un encuentro realizado en Medellín en el que participó otra organización de mujeres de Antioquia que promovía la No Violencia durante los años en los que se intensificó el conflicto.
El movimiento se consolidó en medio de la guerra a través de acciones colectivas como marchas, caravanas que recorrían las zonas afectadas por el conflicto y el acompañamiento a las mujeres en los territorios, a partir del cual se crearon nuevas organizaciones que ampliaron la red.
“La perspectiva feminista con que inició el movimiento interpela a diferentes estructuras de poder como el Estado, los grupos armados y en general, al ejercicio del patriarcado en todas las esferas de la vida social. Por otro lado, en su carácter pacifista, la organización busca una transformación de la sociedad y la salida negociada al conflicto. En su proceso de consolidación y después de la implementación de la Ley de Justicia y Paz, el discurso del movimiento se transformó para hacer una exigencia mayor por la reparación y el derecho a la verdad de las víctimas”, señala la profesora Montoya.
La Ruta está compuesta por mujeres representantes de 300 organizaciones cuyo trabajo tiene impacto en más de 142 municipios de 18 departamentos del país: Antioquia, Atlántico, Bogotá, Bolívar, Caldas, Caquetá, Cauca, Guajira, Chocó, Huila, Magdalena, Nariño, Norte de Santander, Putumayo, Quindío, Risaralda, Santander y Valle del Cauca.
El movimiento contribuyó en la salida negociada del conflicto con la guerrilla de las FARC. “En una de sus marchas más importantes en el 2015, la Ruta logró crear una agenda colectiva de mujeres con aquellas que habían sido víctimas. También tuvo representación en el proceso de negociación y como logro más importante contribuyó a que el Acuerdo tuviera perspectiva de género, sentido de reparación de las víctimas y una búsqueda de transformación de las condiciones actuales para las mujeres”, apunta la investigadora.
Montoya también expone que, desde su rol político, la Ruta consigue romper el sentido de subordinación y contraponerse desde abajo, desde las clases subalternas. “La Ruta tiene una dimensión de clase muy importante. Las redes de mujeres que la conforman son campesinas, desplazadas, trabajadoras y obreras”, indica la investigadora.
Una de las estrategias de trabajo de esta organización es la formación y la investigación que también tiene en cuenta las perspectivas de clase, etnia y género de las mujeres que conforman la red. “Así lograron incidir en procesos de cambio, en las políticas públicas y en la implementación de los Acuerdos de Paz”, afirma Montoya, quien también recuerda que Alejandra Miller, líder de la Ruta, fue integrante de la Comisión de la Verdad, a la que el movimiento aportó como puente de enlace en los territorios con muchas mujeres víctimas.
La Ruta Pacífica de Mujeres cuenta con aliados como el Observatorio femenino, UNIFEM y otros colectivos que hicieron parte de la misma organización como La Casa de la Mujer. Además, mantiene relaciones con otras ONG 's que trabajan procesos en torno a la paz en el país, como el Movimiento de Víctimas y la Asamblea por la Paz. Así mismo, con el movimiento indígena del suroccidente colombiano y el movimiento afrodescendiente. De igual manera, la Ruta tiene alianzas internacionales que cooperan para el sostenimiento de sus centros de apoyo, proyectos de formación, la creación de asociaciones productivas de mujeres, atención y capacitación en derechos humanos, entre otros temas, en los que la mayoría de las beneficiarias han sido víctimas del conflicto o de violencias basadas en el género.
Después de su participación en el proceso y en los Acuerdos de Paz, las actividades de este movimiento de mujeres continúan. “Actualmente, la Ruta y otros colectivos feministas siguen marchando en el Día de la No Violencia contra la Mujer o el Día Internacional de la Mujer. Con su acompañamiento al Proceso de Paz y la participación en la Comisión de la Verdad se generó un proceso de institucionalización del movimiento. Sin embargo, la Ruta mantiene un sentido crítico y no pierde su propósito de reivindicación profunda de transformar la sociedad, rompiendo relaciones de poder y subordinación”, indica la socióloga.
En América Latina, la Ruta ha establecido alianzas con otras organizaciones y colectivos feministas, sobre todo de mujeres defensoras de los derechos humanos. “El trabajo realizado por esta organización en medio de la guerra es reconocido a nivel mundial como una experiencia ejemplarizante”.
Para Montoya, además de que esta organización materializa la relación de lucha contra distintas estructuras de poder, crea el ‘poder-hacer’, es decir, desarrolla una expresión propia y una propuesta independiente que son reconocidas por la sociedad, con una identidad que integra la reivindicación de género, clase y etnia.
La socióloga destaca que “para la Ruta Pacífica de las Mujeres la construcción de la paz es una proyección reivindicativa de larga duración y profundos cambios en la sociedad y como parte de sus estrategias de lucha, esta red contribuye a establecer un diálogo con el Estado”.
La Ruta acoge distintos feminismos, posturas, tendencias y concepciones. “Es un punto de encuentro, mediación y creación de propuestas colectivas para la paz y la no violencia hacia la mujer”, puntualiza.
La Asociación Red Colombiana de Profesiones Internacionales hizo entrega al Programa Académico de Comercio Exterior de la Universidad del Valle un reconocimiento por su permanencia en la red desde el año 2018 y por la conmemoración de los 20 años del programa académico.
Dicha entrega se llevó a cabo el pasado 8 de marzo en la Universidad Santo Tomás en la ciudad de Bogotá, en el marco de la asamblea de asociados. La distinción fue recibida por el director del pregrado, profesor Diego Alonso García Bonilla.
La Asociación Red Colombiana de Profesiones Internacionales cuenta actualmente con 18 universidades que ofrecen programas de pregrado y posgrado en áreas internacionales. Su misión es liderar, representar y promover las actividades de Docencia, Investigación, Extensión e Internacionalización de las disciplinas / profesiones Internacionales del país.
Durante las últimas dos décadas, el Programa Académico de Comercio Exterior ha venido impactando a la región vallecaucana al ampliar su oferta a las sedes de la Universidad del Valle: Pacífico, Buga, Yumbo y Zarzal, formando a más de 1600 estudiantes.
Del Programa de Comercio Exterior han egresado los mejores graduandos de la Universidad del Valle durante 3 años consecutivos. Así mismo, se obtuvo en el 2020, el puntaje más alto a nivel nacional en las pruebas saber pro y en el año 2018, el programa recibió su máximo reconocimiento con la Acreditación en Alta Calidad por parte del Ministerio de Educación Nacional.
El Programa de Comercio Exterior también ha sido objeto de otros reconocimientos como el otorgado en el año 2021, en “La Noche de los Mejores”, un evento de reconocimiento a la excelencia académica que adelanta anualmente el Ministerio de Educación Nacional y que tiene como propósito exaltar a los actores del sector educativo que se han destacado por su sobresaliente desempeño en sus respectivos campos.
Informes a prensa: Programa de Comunicaciones. Facultad de Ciencias de la Administración. Universidad del Valle. Cel: 3185799007
Raúl Andrés Tabarquino Muñoz, profesor de la Facultad de Ciencias de la Administración de la Universidad del Valle, presenta ante la comunidad académica y público en general su más reciente libro digital “La regulación del servicio público de las comunicaciones en Colombia 1847- 2021: un análisis desde el enfoque de redes”. El texto fue publicado en el mes de octubre de 2022, por el programa editorial de la Facultad de Ciencias de la Administración de la Universidad del Valle.
Esta obra constituye un aporte a la pertinencia histórica-institucional de la consolidación legal y regulatoria del sector de las comunicaciones como servicio público; y a la capacidad de visualizar y analizar la dinámica del servicio público de las comunicaciones como una red de política pública, utilizando el análisis de redes como enfoque teórico y metodológico.
La estructura del libro se divide en cuatro partes; el primer capítulo denominado las Tics como campo de estudio, que esboza de manera sucinta la evolución histórica de las telecomunicaciones a nivel mundial y la definición conceptual de Tic; el segundo capítulo, describe el contexto de la investigación en cuanto al desarrollo del contexto regulatorio en la prestación de los servicios públicos de Tic en Colombia; el tercer capítulo esboza el problema de estudio, abordando la transición del Estado de Bienestar al Estado regulador en América Latina y Colombia, la liberalización de los servicios públicos en Colombia, del servicio público domiciliario de telecomunicaciones al servicio público no domiciliario de tic y la medición de la sociedad de la información en Colombia; finalmente, el cuarto capítulo, enmarca el estado del arte, donde se presentan los principales estudios e investigaciones del sector de las Tic en Colombia en el contexto internacional y nacional.
El libro se puede consultar aquí y está disponible en las principales plataformas de libros electrónicos a nivel mundial.
Sobre el autor
Raúl Andrés Tabarquino Muñoz es profesor de la Facultad de Ciencias de la Administración en el área de Gestión Pública. Lidera el grupo de investigación Gestión y Políticas Públicas; coordina la línea de análisis de redes y métodos cuantitativos a través de la cual ha desarrollado aplicaciones al sector de la salud, servicios públicos y prospectiva territorial; es consultor en la formulación, diseño y evaluación de políticas públicas.
Informes a prensa: Programa de Comunicaciones. Facultad de Ciencias de la Administración. Universidad del Valle. Cel: 3185799007
La Universidad del Valle sede Norte del Cauca y la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito organizaron un Encuentro Consultivo Territorial sobre drogas y desarrollo regional el pasado 9 de marzo.
El espacio de conversación, antesala del diseño de la política nacional de drogas, es un esfuerzo conjunto entre el Gobierno Nacional, el Ministerio de Justicia y del Derecho con el apoyo de la Oficina de las Naciones Unidas contra la droga y el Delito con el objetivo de incluir a las comunidades en el proceso de formulación de las políticas que los implican y asegurar que sus voces sean escuchadas y consideradas.
“La participación de las comunidades afro e indígenas del departamento del Cauca y de la región Andina es especialmente relevante, ya que estos grupos han sido históricamente marginados en la toma de decisiones en el país. Esperamos que este tipo de iniciativas continúen promoviendo el diálogo y el encuentro regional en la construcción de políticas públicas inclusivas y equitativas”, expresó la directora de Univalle sede Norte del Cauca, la docente María del Pilar Balanta.
Para esta ocasión, se adecuaron cinco mesas de conversación en las que se debatieron temas relevantes para la transformación territorial, la protección de la salud pública, la regulación responsable y justa, la seguridad humana y la justicia social.
En la mesa 1, se discutió sobre la transformación territorial y la necesidad de reducir la dependencia de las economías ilícitas relacionadas con drogas. Se destacó la importancia de modelos de transformación territorial que cuiden la vida, ordenen el territorio y generen bienestar. Además, se habló sobre la necesidad de cuidar los ecosistemas y restaurar y conservar las áreas ambientalmente estratégicas afectadas por economías ilícitas asociadas a drogas.
En la mesa 2, se trató el tema de la protección de la salud pública, enfocado en la prevención del consumo de sustancias psicoactivas y la reducción de las vulnerabilidades asociadas a su consumo.
En la mesa 3, se debatió sobre la regulación responsable y justa de cannabis y usos terapéuticos, industriales y científicos de la coca. Se destacó la importancia de superar el prohibicionismo mediante modelos de regulación responsables y justos.
En la mesa 4, se discutió sobre la seguridad humana y la necesidad de reducir las amenazas a la vida y afectar las organizaciones multicrimen y las rentas ilícitas asociadas con drogas.
En la mesa 5, se abordó el tema de la justicia social, buscando implementar acciones diferentes orientadas a la inclusión de las poblaciones más afectadas por el prohibicionismo. Se analizaron estrategias para promover cambios y se destacó la importancia del liderazgo internacional y el cambio de narrativas.
Con su participación central en estas iniciativas, la Universidad del Valle sede Norte del Cauca enfatiza en la importancia de los acuerdos de voluntades en favor del desarrollo regional y reafirma su compromiso con la creación de políticas públicas como eje de transformación social.
“Soy un hijo de Caicedonia y Sevilla y creo que esta es una buena oportunidad para retribuir a esos municipios lo que han hecho por mí”, expresó el profesor Carlos Hernán Suárez Rodríguez durante su posesión como nuevo director de la Sede Caicedonia.
El vicerrector administrativo con funciones delegadas de rector, Rubén Darío Echeverry Romero, quien presidió el acto de posesión, manifestó que en la Sede Caicedonia, como en todas las del Sistema de Regionalización, existen retos importantes, “también unas perspectivas de desarrollo excepcionalmente buenas por las características socioeconómicas de la región donde está ubicada, cercana al departamento del Quindío y a su capital, Armenia”.
De igual manera, destacó el trabajo de investigación que se desarrolla en la Sede Caicedonia, calificándolo como de gran relevancia para la región y el país, en especial los proyectos que se llevan a cabo con cafés especiales.
Fortalecer la relación con las alcaldías de Sevilla y de Caicedonia será una de las primeras tareas que el directivo asumirá. “En el Nodo Sevilla desarrollaremos acciones estratégicas que nos permitan seguir mejorando la actividad académica en el municipio. Por otro lado, continuaremos con los procesos de investigación que se están adelantando en la Sede Caicedonia”.
Carlos Hernán Suárez es un profesor nombrado de la Sede Caicedonia que cuenta con una amplia experiencia en procesos académicos y administrativos.
Es Ingeniero de Sistemas de la Universidad Autónoma de Colombia, Especialista en Pedagogía y Docencia Universitaria, Especialista en Gestión de la Calidad y Normalización Técnica y Magister en Sistemas Integrados de Gestión de la Calidad de la Universidad Tecnológica de Pereira.
Desde hace quince años ejerce la docencia universitaria. Inició su trabajo en la estrategia de ampliación de cobertura de la Educación Superior en zonas rurales del Ministerio de Educación Nacional denominada Centros Regionales de Educación Superior -CERES, en la que estuvo a cargo de la coordinación del Ceres de Barragán, Quindío.
También fue profesor tiempo completo de la Universidad La Gran Colombia, donde participó en procesos de acreditación, investigación formativa y prevención de la deserción.
Desde el año 2012 está vinculado como docente a la Sede Caicedonia de la Universidad del Valle. En el 2018 recibió el nombramiento como profesor.
Ha sido secretario académico de la Facultad de Ingeniería de la Universidad La Gran Colombia.
Actualmente es miembro del grupo de investigación GIIDEA, que ha trabajado en proyectos de investigación con cafés especiales.