Flor de mayo en la Temporada de Teatro y Danza Univalle

La Temporada de Teatro y Danza Univalle I-2023 presenta una experiencia onírica que te dejará sin palabras. 

La obra de la dramaturga y directora María Camila Ortega representa los diferentes tipos de violencia que se viven en el departamento del Cauca, a través de cuatro personajes que esperan una chiva con dirección a Popayán. En la trama, Jesús siente que algo no está bien en él. Xiomara, la niña del árbol, sabe qué es. Lo que no imagina ninguno de los dos es que una inesperada declaración cambiará el rumbo de todos.

María Camila Ortega Ruales es la dramaturga y directora de esta experiencia onírica. Nació en la ciudad de Popayán y actualmente cursa décimo semestre en la Licenciatura en Arte Dramático en la Universidad del Valle. Además, es maquilladora artística, productora del Departamento de Artes Escénicas en la Temporada de Teatro y Danza Univalle desde el 2020 hasta la fecha. Es directora artística, creativa e intérprete del grupo artístico El Elenco Cali y actriz en Standarte, en diversos montajes de talla nacional.

El grupo de actores está conformado por estudiantes de la Universidad del Valle de décimo semestre, seleccionados por la propia María Camila Ortega durante la materia de taller de creación, en octavo semestre. Cada uno de los actores ha participado en diferentes eventos, tanto dentro como fuera de la Universidad del Valle.

La obra ha impactado al público universitario y caleño con más de ocho funciones realizadas en taller de creación por la estudiante María Camila Ortega y su grupo de actores seleccionados. 

¡No te pierdas esta experiencia que no te dejará indiferente!

 

Fechas: Viernes 21 y sábado 22 de abril del 2023

Hora: 5:30 p.m.

Lugar: Sala de Teatro Univalle (Auditorio 4 - sede Meléndez)

Instagram: @temporadadeteatrounivalle

Boletería: Estudiante: $3.000 - General: $5.000

Concluyó la socialización del informe para la renovación de la Acreditación en Alta Calidad

La Universidad del Valle ha concluido con éxito las socializaciones programadas sobre el informe de los resultados de la Autoevaluación con miras a la renovación de la Acreditación en Alta Calidad. 

Durante el último mes, los integrantes del Comité Ejecutivo de Acreditación Institucional, encabezados por los profesores Luis Carlos Castillo, Claudia Payán y Augusto Rodríguez, han presentado los resultados en las diez facultades de la universidad, donde la  interacción con los distintos estamentos permitirá mejorar el contenido de las presentaciones de cara a la próxima visita de pares.

El periplo de socialización ha seguido los lineamientos establecidos en el acuerdo 02 de 2020, entre el Consejo Nacional de Educación Superior (CESU), el Ministerio de Educación Nacional y el Consejo Nacional de Acreditación (CNA), quienes conforman el Sistema Nacional de Acreditación (SNA).

Los participantes recibieron la información que refleja el salto de la Alma Máter en términos de calidad, impacto y cumplimiento de la visión y objetivos misionales. Entre los datos que más impresionan a la audiencia están los relacionados con el aumento de la cobertura educativa, que tuvo un incremento cercano al 40% al pasar de 24 mil a 33 mil estudiantes durante la ventana de observación. 

Además, la universidad ha aportado al desarrollo económico y a la movilidad social de la región y el país al graduar cerca de 34 mil profesionales y tener estudiantes de más de 540 municipios de todos los departamentos del país.

También se destacó el protagonismo de Univalle en el ámbito de la generación de conocimiento, en donde sus siete centros, cinco institutos y casi doscientos grupos de investigación reconocidos por Minciencias -entre ellos 36 en la categoría A-, hacen de la institución un actor importante en el desarrollo de la ciencia y la tecnología a nivel nacional.

El ejercicio de socialización finalizó con un claustro ampliado para presentar los resultados. El evento, realizado en el auditorio 3 del campus Meléndez, contó con una concurrencia nutrida y participativa. Los decanos anfitriones de las facultades de Psicología, Ciencias de la Administración y Derecho -Nelson Molina, Omar de Jesús Montilla y Raquel Ceballos, respectivamente-, participaron junto a profesores, estudiantes, funcionarios y directivos con inquietudes y sugerencias que fueron consignadas por el comité.

Finalmente, como parte de los ejercicios de socialización, también se presentó el informe de evaluación y análisis de impacto institucional 2014 – 2022 (I) diseñado por el Instituto de Prospectiva para evaluar los impactos que la universidad genera no solo en la ciudad, sino también en la región, el país y el mundo. El documento está disponible para consulta de todos los estamentos universitarios aquí.

La Universidad del Valle, a través de su Comité de Acreditación, expresa su satisfacción por los resultados obtenidos en estos balances y hace un llamado a la comunidad universitaria a conocer los informes con miras a la visita de pares designados, así como para conocer aún más motivos para contagiarse de #OrgulloUV.

Falleció el rector de la Escuela Nacional del Deporte

La Dirección Universitaria lamenta profundamente el fallecimiento del rector de la Institución Universitaria Escuela Nacional del Deporte José Fernando Arroyo Valencia y extiende sus condolencias a sus familiares, así como a colegas, amigos, allegados y demás miembros de la comunidad universitaria de nuestra institución hermana.

Destacado atleta vallecaucano en la década de los 80, José Fernando Arroyo logró altos reconocimientos en competencias nacionales y en torneos de talla mundial, con los enarboló la bandera de su alma máter en países como Perú, Chile, Ecuador, Venezuela y Rusia.

Además del innegable talento y disciplina demostrado en las pistas de atletismo, el rector de la Escuela Nacional del Deporte- END también desarrolló una carrera académica ejemplar, producto del tesón y constancia que caracterizaron su vida.

Producto de una beca obtenida en calidad de joven promesa atlética, obtuvo su título de tecnólogo en Deporte de la Escuela Nacional del Deporte en 1989, institución a la cual siguió ligado como docente a partir de 1990 por su alto desempeño en el deporte competitivo. Posterior a su primer título universitario, José Fernando Arroyo Valencia se formó como profesional en Deporte y Actividad Física y Especialista en Dirección y Gestión Deportiva en la misma END. Era candidato al título de doctor en Educación, Deporte y Salud por la Universidad de Vigo, en España.

En su carrera administrativa, se desempeñó como jefe de Capacitación, director de la Unidad Académica, vicerrector académico y rector, cargo que ejerció de manera continua hasta su infortunada pérdida.

Durante su trayectoria de cinco períodos como máximo directivo de la END, José Fernando Arroyo se destacó no solo por el compromiso inquebrantable con su Alma Máter, a los que compartió su saber y gran capacidad de gestión, sino también por su amabilidad y apoyo hacia los estudiantes, trabajadores y colegas que cruzaron su camino.

Desde el seno de la Universidad del Valle recordamos el trabajo conjunto entre las dos instituciones para mejorar la calidad de la educación y el deporte en el Valle del Cauca y hacemos un llamado a continuar su legado como una forma de abrazar su memoria.

 

EDGAR VARELA BARRIOS
RECTOR

La historia de los caleños que buscan mejorar la calidad de vida de los astronautas

‘Tachi Umada’, el primer grupo de astronautas análogos colombianos, que viajarán a la Agencia Espacial Europea para presentar un proyecto que busca mejorar la calidad de vida de los astronautas.

Por Daniela del Mar Peña, reportera de El País

La majestuosidad del universo no deja de sorprender al ser humano, y no es para menos, ya que este nos recuerda lo pequeña que es la humanidad y hace un llamado a la curiosidad de hombres y mujeres para investigar lo desconocido. No es un secreto la profunda conexión que existe entre el espacio exterior y la Tierra, todo se conecta entre sí, e incluso las partículas más pequeñas son fundamentales para que el universo funcione con la perfección que lo conocemos.

Bajo esta idea, cuatro caleños (Darío Perea, Daniela Osorio Payán, Carolina Orozco y Juan Carlos Velásquez) hacen parte de ‘Tachi Umada’, el primer grupo de astronautas análogos con más de un latinoamericano, y quienes este año viajarán a las instalaciones de la European Space Agency - Analog Astronaut Training Center, (ESA-AATC), ubicadas en la ciudad de Cracovia, Polonia.

“‘Tachi Umada’, que significa 'nuestro sol' en idioma emberá, nace de un enamoramiento entre el espacio exterior relacionado con nuestras raíces ancestrales. Estamos desarrollando un macroproyecto que consta de cuatro planes internos conjuntos. Nos encontramos experimentando con un tipo de hongo, autóctono de nuestra región, que está siendo alimentado por un tipo de energía solar emergente —con paneles orgánicos creados por nosotros—, la idea es que estos hongos puedan llegar a ser de alimento para los astronautas; e incluso pensamos en la posibilidad de que los residuos que dejen estos hongos puedan ser material para la construcción de hogares en el espacio”, cuenta Darío Perea, físico de la Universidad del Valle y doctor de la FAU en Alemania.

La curiosidad los llevo a la ESA
Cuatro caleños, cada uno especializado en un área distinta, desde la física, la mecatrónica, la ingeniería biomédica, hasta la medicina, quienes han cruzado sus caminos como rectas secantes que debían encontrarse, para unir sus talentos con la intención de aportar al avance de la humanidad. Todo inició cuando Daniela Osorio Payán, o como prefiere que le digan Dani Payán, se interesó por los programas de astronautas análogos, e inició una investigación sobre estos proyectos.

Una idea que no se quedó en curiosidad, por el contrario, en la búsqueda de respuestas, ‘Dani’, encontró un equipo: su tutor Darío Perea, quien también es embajador global de Cubes in Space testeado en NASA; Carolina Orozco, bioquímica de la Universidad del Valle, quien ha trabajado en distintos proyectos de investigación junto a Perea.
El último, pero no menos importante, que llegó al equipo, fue Juan Carlos Velásquez, profesor de la Facultad de Salud y coordinador del doctorado latinoamericano en Ergonomía de la Universidad del Valle, quien se encargará de estudiar la manera de cómo mejorar la calidad de vida de los astronautas que viajarán al espacio.

“Nos hemos entendido muy bien, cada uno aporta de manera significativa al proyecto, hemos hecho ‘match’”, cuenta Payán, quien además, con 19 años, se convertirá en la astronauta análoga colombiana más joven.

El equipo se enfocará en temas de frontera de energía solar emergente, micología (estudio de hongos) para producción de vitamina D con manejo de residuos, internet de las cosas y ergonomía, bajo la categoría de astronauta análogo, lo que se traduce a pruebas realizadas en la Tierra, donde se utilizan entornos naturales o artificiales para simular misiones en el espacio. En esta ocasión tendrá como entorno simulado al planeta Marte.

¡Luna, allá vamos!
​Perea explica que, según él, en unos años se realizará la migración de los humanos para vivir en el espacio, “porque los recursos son escasos, ya sea que se viaje a un exoplaneta o a un planeta como Marte”, por lo tanto es importante seguir trabajando en este tipo de investigaciones, para que en el momento indicado puedan unirse con proyectos como Artemis, y así “brindar la certeza de que viajar al espacio es seguro, pues los seres humanos podremos ir y volver en óptimas condiciones”.

Espacio para todos
Para Juan Carlos Velásquez, realizar este tipo de proyectos, además de aportar al avance de procesos tecnológicos y espaciales, también “es una posibilidad de abrir nuevas puertas para que los jóvenes latinoamericanos vean más cercana la posibilidad de hacer parte de proyectos científicos internacionales. Una idea que hace algunos años parecía lejana”.

Opinión con la que está de acuerdo todo el equipo, es esta una de las razones por las cuales trabajan para apoyar con proyectos sociales a los jóvenes de Cali y sus alrededores. Por su parte, Payán es fundadora del plan Semillas Robóticas, un proyecto que lleva tecnología a comunidades vulnerables, “buscamos sembrar en los niños la idea de dejar las armas. Cambiar la violencia por ciencia”.

Una médica caleña es pionera en implantes de corazón a adultos

La cirujana Lorena Montes, egresada de la Universidad del Valle, es una de las 22 médicas especialistas en cirugía cardivoascular que hay en Colombia en la actualidad, según la Fundación Cardiovascular de Colombia.

Por: Valentina Silva Rubiano, del Semillero de Periodismo UAO – El País. Tomado de El País.

En algún lugar de Cali, una noche del año 2007, en medio de una riña, un arma blanca penetra el corazón de un hombre. Luchando por su vida, llega al Hospital Universitario del Valle. Las palpitaciones son cada vez más débiles, el aire apenas es suficiente, todo apunta a que su último latido se avecina.

Los médicos llegan corriendo en busca de salvar este corazón, esta vida. Así que, inmediatamente, el paciente es ingresado a sala de cirugía. A partir de ese momento, su corazón cuelga literalmente de las manos de los meticulosos doctores.

A medida que pasan las horas, el pronóstico del último latido es descartado. Y justamente ahí, en el quirófano, en medio del frenesí y la adrenalina que implica operar un corazón, se salva una vida, y la médica interna Lorena Montes Villalobos, confirma su amor por su oficio.

Una pasión que ha llevado a esta caleña a ser la primera cirujana en implantar un HeartMate3 en un adulto mayor en toda Latinoamérica, durante una intervención realizada en Bucaramanga. El HeartMate III (HM3) es un dispositivo que utiliza energía eléctrica para reemplazar la función del ventrículo izquierdo del corazón y bombear sangre al resto del cuerpo, una solución innovadora para atender a pacientes que requieren un trasplante de corazón, pero todavía no han podido conseguirlo.

El País habló con la cirujana Montes sobre este logro, su formación en medicina en Cali y la labor de las mujeres en este campo profesional.

¿Cómo fue el proceso para llegar a implantar el HeartMate 3?
Inicia con mi pasantía en el hospital San Marcos en España, pero va tomando forma en Berlín donde me capacité en asistencia circulatoria. Luego, al llegar a Colombia, quería aplicar todo lo que había aprendido, pero el campo era cero desarrollado aquí. Después de unos años se dio la oportunidad de trabajar junto a mi esposo en la Clínica Cardiovascular de Colombia. Para ese momento, el campo estaba muy reservado a los hombres y no fue hasta que la doctora Sara Mendoza implantó el primer HM3 en un pediátrico, que se abrieron las puertas para que yo implantará el primer HM3 en un adulto mayor en Latinoamérica.

¿Cuál es la función del HeartMate 3?
El HeartMate 3 es una maquinita que “reemplaza” al corazón por un tiempo o incluso de por vida. Estos pueden ser de gran ayuda para pacientes que necesitan un trasplante y no pueden acceder a ello.

¿Por qué se ha destacado este procedimiento en el que usted participó?
Si bien la implantación de HeartMate3 ya se ha realizado en pacientes menores, este es el primero implantado en un adulto mayor en Latinoamérica, realizado por dos mujeres de la misma institución, la Fundación Cardiovascular de Colombia.

¿Cree usted que se le está dando el reconocimiento a las mujeres en la medicina cardiovascular?
Aún hay un camino largo por recorrer para llegar a una completa equidad. Pero sí hay avances. Por ejemplo, el hecho de que haya un Women’s Comittee en LACES (Latin American Association of Cardiac and Endovascular Surgery), es un gran paso; y es un paso dado por LACES, es decir, un grupo que está totalmente integrado por hombres. Creo en el balance que trae esta equidad, somos complementarios, no es que unos sean mejores que otros, no, complementarios. Y este balance es lo que realmente va a aportar para todos los campos, para los pacientes, para los resultados, para innovar.

Porque si se nos abre un espacio, ya es más fácil posicionarse y asimismo ser reconocidas por nuestra labor.

¿Cómo llegó a ser la líder de las mujeres en cirugía cardiovascular de LACES?
Cuando llegué a Colombia tras mi residencia en España y vivir situaciones desagradables al ser una mujer latina trabajando en un campo casi que solo para hombres, me puse a estudiar sobre la desigualdad en la cirugía cardiovascular para entender más y descubrí que hay muy pocas mujeres reconocidas en el campo, muchos casos de acoso, problemas de contratación por deseo de maternidad y demás. Entonces empecé a trabajar y creé un grupo de WhatsApp con mujeres en el campo de la cirugía cardiovascular y empezamos a hacer reuniones, hablé con la industria en busca de apoyo.

Gracias a toda esta labor fui contactada para hacer un artículo para la revista Seminars in Thoracic and Cardiovascular Surgery, el cual fue un éxito; y finalmente el año pasado llegué a ser Chair en LACES para continuar con esta labor.

¿Cómo es su relación con Cali?
Cali representa mi vida, la ciudad que más amo y añoro, mi familia, mis arraigos, mi formación, mi espacio de recargar energías - sin contar que amo el fútbol y soy hincha de la mecha - La ciudad donde nació mi hijo y a donde voy con frecuencia para visitar a mi familia y amigos.

¿Qué opina sobre la formación de médicos en esta ciudad?
Aquí en Cali hay educación de calidad y al ahora haber tantas facultades de medicina, se aumenta la competitividad, se crea una competencia sana y de calidad; eso mismo hace que las cosas mejoren. Pero sí creo que hay que fortalecer la parte de la investigación académica. Hace falta muchísima inversión en investigación para que la gente también quiera dedicarse a este campo.

Lo otro es, y esto si es en toda Colombia, que es difícil acceder a las nuevas tecnologías, entonces todo se retrasa. Para cambiar esto se requieren varias cosas, primero que todo, interés de parte de los que están distribuyendo e importando la tecnología, para que así las cosas lleguen al mismo tiempo y tengamos las mismas oportunidades para capacitar a los médicos y para que las clínicas tengan la infraestructura adecuada. Todo esto necesita de un sistema de salud que esté engranado, que funcione y que lleguen los pagos a las IPS porque o si no, será muy difícil. Si una clínica no recibe pagos de donde tiene que recibir, pues, invertir en tecnologías va a ser imposible.

¿Qué viene ahora en su proyección profesional?
Yo todos los días agradezco por donde estoy y todo lo que hago a diario. Pero creo que en la vida siempre hay que buscar un siguiente paso, para no estancarse, para estar siempre moviéndose y darle más dinamismo y pasión a la vida. De esta forma, se pueden llevar las cosas a mayor impacto para los demás y también para uno mismo. Para mí, uno siempre tiene que ponerse metas. A veces las alcanza, a veces no. Si uno no las alcanza, tampoco es el fin del mundo, busca otra meta, redirige esa. Hacer lo que a uno lo haga sentirse feliz y tranquilo con su consciencia es siempre lo más importante.

Por ahora, esta profesional caleña sigue investigando y poniendo en práctica sus saberes, para ayudar a los pacientes con patologías cardíacas en la ciudad de Bucaramanga, donde reside actualmente. Sin embargo, dice que vivir de nuevo en Cali, sería una situación ideal, pues a pesar de haber nacido en Francia, “es más caleña que el pandebono” y “Cali siempre tendrá un lugar vital en su corazón”.

Homenaje a un melómano de la rumba caleña

El decano de la Facultad de Humanidades y director del Períodico Cultural La Palabra Darío Henao Restrepo escribió la crónica "Adiós a Miguel Ángel Giraldo Villa, un bacán de la rumba caleña" en homenaje a este melómano.

Nadie se salva de rumba
A cualquiera lo lleva hasta la tumba
La rumba no tiene raza
Pá la rumba no hay color
La rumba se baila en paz
Aunque haya frío o calor
Los maraqueros

Por Darío Henao Restrepo
Director de La Palabra
Universidad del Valle

El velorio es ese encuentro con el cadáver presente, cuando la ausencia del que se va no acaba de cumplirse del todo. El finado aún no se ha convertido en apenas recuerdos, todavía no ocurre esa distancia definitiva entre quien se ha ido y los familiares y amigos que se quedan con sus restos intangibles anidados en la memoria.

En la cálida tarde del 8 de abril del año 2023, pude comprobarlo cuando, acompañado de mis amigos Jaime Galarza y Jorge Gamboa, asistimos al velorio de Miguel Ángel Giraldo Villa, en ese lugar emblemático del Barrio Obrero, El Chorrito Antillano, en la calle 23 con novena, esquina. Este bacán de la rumba caleña, propietario y fundador de la bien llamada esquina del movimiento, vivió más de 50 años moliendo y vendiendo la música de la vieja guardia, la que, con devoción casi mística, terminaron por adorar sus habitantes.

Miguel nació un 22 de noviembre de 1951 entre las montañas de la Cordillera Occidental, en el municipio valluno de Argelia, un poblado habitado en sus inicios por Quimbayas, Pijaos y Gorrones y en los finales del XIX por labriegos colonizadores del Viejo Caldas, Antioquia y Tolima.

Con la industrialización de Cali desde los años 20 y 30s, de esas montañas llegaron muchos hijos de esos colonizadores buscando mejor fortuna. La ciudad que despegaba acogió a los padres de Miguel y a su prole. Con su estirpe guerrera y espíritu arriero, Miguel trajo su pasión por el tango, el cual bailaba con esa elegancia porteña heredada de los tiempos de Carlos Gardel. Luego incorporó la rumba antillana, la pachanga, la guaracha y el bolero. Era un bailador eximio, pulido y elegante, así lo recuerdan algunas de las bailadoras que asistieron a su velorio.

Ahora que estoy frente a su féretro pienso en la brevedad de la vida y la vastedad del alma, en los infinitos caminos sugeridos por la iconografía que ha sido testiga por décadas del goce del baile de tantísimos caleños recibidos por Miguel a la sagrada cita con la rumba afroantillana, tutelada por los ancestros de los hijos de la brutal y forzada diáspora africana, que sobreponiéndose a la adversidad se ganó su lugar para quedarse y mezclarse con amor en estas tierras. El Obrero es un crisol de indios, blancos y negros, la trietnicidad como la definía Manuel Zapata Olivella, un hijo de Changó, que tan bien investigó e interpretó nuestra configuración socio-racial y cultural, la marca de nuestra identidad como pueblo.

En sus tardes y noches el Obrero se abre para el deleite musical de obreros, artesanos, maestros, músicos, comerciantes y futbolistas. Aquí nació el América, la amada mechita. Desde la llegada en 1915 del Ferrocarril del Pacífico, Cali se conectó con Buenaventura y luego con Armenia y Popayán en 1925. Con la llegada del progreso se fundó en barrio Obrero en 1919 como epicentro de la vida fabril, de las sedes de los sindicatos, y de la agitación social, política y cultural protagonizada por los sectores obreros y populares que emergían con nuevas sensibilidades, imaginarios y formas de ejercer la vida ciudadana. Una de ellas fue la música afroantillanaargentinomexicana, como la llamó el poeta Álvaro Mutis en su presentación del consagrado libro de cuentos ambientado en el barrio de Umberto Valverde, Bomba Camará (1972).

El ámbito social y músical del barrio lo frecuenté desde muy joven, desde los 9 años, pues mi tío César vivió y tuvo un bar – en los límites con el barrio San Nicolás – en cuyo repertorio ofrecía tangos, milongas, sones, pachangas, boleros y corridos mexicanos. Antes, más niño, esa era la misma música del bar de Don Cristóbal, mi papá, en el barrio Alameda, cuando se jubiló a finales de los 50s del Ferrocarril del Pacífico en Buenaventura. De su periplo bonaverense se trajo el currulao orquestado por Peregoyo y su combo Vacaná.

El bar de Don Cristóbal explica el origen de mi fascinación por esa música, a la cual Miguel Ángel, Miguelón, dedicó su vida. En las tantas charlas episódicas que tuve con él, desde que lo conocí a mediados de los 70s – en El chorrito musical de la carrera Octava con calle 21 -, a donde tantas veces fui con Germán Patiño, Orlando Caicedo, Luis Carlos Ramírez, Victor Valencia, Jorge Gamboa y Óscar Jurado, mis compañeros de la izquierda con los que frecuentaba los sindicatos con sus sedes en el Obrero y San Nicolás. Todos tuvimos buen diálogo con Miguel y su hermano Diego. Al oírlo hablar de su vasta enciclopedia musical siempre venían a mi mente las coincidencias con la que había escuchado con don Cristóbal y mi tío César. Vivió de y para la música de exponentes como Carlos Gardel, Daniel Santos, Benny Moré,Tito Puente, Lucho Bermúdez, Pacho Galán, Edmundo Arias, Celia Cruz, Toña la negra,Omara Portuondo, Miguelito Valdés, Compay Segundo, Rolando Laserie, Tito Rodriguez, Javier Solis, Tito Cortés, Alberto Beltrán, Nelson Pinedo, Piper Pimienta, Olimpo Cardenas, Tite Curet, Ismael Rivera, Rafael Cortijo, Richie Ray y Bobby Cruz, Jhony Pacheco, Cheo Feliciano, Héctor Lavoe, Jairo Varela, Willie Rosario, Los hermanos Lebrón, Peregoyo, Miguel Matamoros, Caíto, Rogelio y Laíto de la Sonora Matancera, Pepito López, Pachito Riset, Bienvenido Granda …., la lista es muy larga como lo muestra la iconografía que adorna las paredes de El Chorrito Antillano. Entre ellos está Miguel, ocupando su lugar, despedido por sus ídolos, con el orgullo de buen divulgador y amante de este olimpo de los grandes exponentes de la música que tanto amó. Por años vendió sus panelas, como se llama entre los melómanos caleños a los discos antiguos o de difícil consecución, en los bares y discotecas de la rumba y en las salidas de las fábricas y talleres ubicados en el Obrero, San Nicolás, Sucre, Popular, Belácazar, Benjamin Herrera, Guayaquil, Jorge Isaacs. En estas barriadas se forjó la apropiación legendaria de los caleños de la música afroantillana, en especial la cubana y la puertorriqueña.

El Chorrito Antillano es el templo pagano en el cual ofició Miguel su devoción por la música de la vieja guardia, poderoso alimento espiritual de la cultura popular caleña.

Las grandes figuras de la vieja guardia se recordaron el día de su velorio en la cafeteria Geraldine de don Manolo, diagonal al Chorrito, donde solía sentarse de tarde Miguel con sus viejos amigos que acudieron a la postrera cita. Emergieron en las horas compartidas: las historia del barrio, los bares de otras épocas, los cantantes como Tito Cortés, Piper Pimienta, Olimpo Cardenas que allí vivieron, el nacimiento del América, las orquestas y cantantes del barrio, los teatros, las fábricas, y los cantantes famosos que lo frecuentaban, Daniel Santos, el que más, seguido de tantos visitantes ilustres que ahora sus amigos recuerdan emocionados.

En los últimos años siempre lo veía los lunes en El chorrito Antillano. Iba con Jaime Galarza, Jorge Gamboa y Fernando Guerra, que siempre llevaba su whisky barato de los estibadores de los muelles de Liverpool, al decir de Jaime. Recibía con su cordial abrazo y saludo, “Que más mijo, bien pueda siga”; con sus camisas de colores y sus quesos – como llamaban a los zapatos blancos – estaba pendiente de su numerosa clientela de veteranos y veteranas amantes de la rumba antillana. No faltaba la mesa reservada de Norman “el Barbi” Ortiz y su botella de whisky Grant. Esta gloria del América de Cali allí parecía el jefe de una tribu bantú o nagó que como un griot refería el rico anecdotario de su vida futbolera con sus amigos.

¿Valió la pena, Miguel? Todo vale la pena si el alma no es pequeña. La tuya fue inmensa y parte pletórica a un mundo encantado. Seguirás con tu música y tu amor por la infinita riqueza de ritmos, versos y melodías que con tanta intensidad fueron la razón de ser de tus pasos por tu Cali bella. Harto paso que si tiraste viejo Miguel. Que Changó y Santa Bárbara te acompañen en tu viaje sideral. Tu fé por la música gozada y compartida será siempre el fuego ardiente en El Chorrito Antillano, cuya posta entregaste a tu hijo Diego. Gracias por tanta felicidad dada con la diosa de la rumba. Mucho aché.

Lanzamiento del libro “Metrópoli en red: claves para pensar en nuestras ciudades”

El Programa de Administración Pública y el Doctorado en Gobierno, Política Pública y Administración Pública invita al lanzamiento del libro “Metrópoli en red: claves para pensar en nuestras ciudades”, que se realizará el próximo martes 18 de abril de 2023, a partir de las 10:00 a.m., en el Auditorio Diego Israel Delgadillo de la Facultad de Ciencias de la Administración, Campus de San Fernando.

El libro es producto de un largo proceso de acción en red. Metrópoli en red congrega un grupo de autores latinoamericanos comprometidos con el estudio de nuestras ciudades en clave de gobernanza, buscando respuestas para los complejos retos contemporáneos, y en escala de territorios que no distinguen fronteras municipales.

La primera motivación se derivó de buscar una reflexión sintética de los estudios realizados por sus autores, en el marco de la Red Gobernanza Metropolitana (RedGobMet), a un lustro de su fundación. Estos motivos fueron afectados por la pandemia del COVID-19: cuando avanzábamos a pasos firmes en la consolidación de una red de estudiosos de las metrópolis que dialogan regularmente con funcionarios de gobierno y ciudadanos de organismos sociales, irrumpió en el mundo una crisis más que impactó la vida en las ciudades, pero también las formas de entenderla, y surgieron cuestionamientos sobre sus fundamentos y las formas de construirlas.

Pensar la metrópoli en red -implica retos, obstáculos, oportunidades y disposiciones- significa que cada autor se nutre de los estudios, valores, inquietudes y aspiraciones de otros en el entorno de la Red: los escucha, dialoga, analiza e intenta incorporar en sus planos de estudio. Pensar en red, es cocrear en procesos de complejas interacciones; es actuar en espacios de interdependencia, pero también de encuentro de saberes, relatos y formas diversas de crear, colaborar, significar y materializar. Todo esto al final queda sujeto a la expresión individual. Se conjuga en un ir y venir: autonomía-heteronomía, individuo-comunidades, local-metropolitano. Pensar y actuar en red concreta dilemas sociales.

Cada capítulo de este libro representa un intento de sus autores por trasmitir de forma condensada ideas, temas, dudas, incógnitas, hallazgos y formas de entender lo metropolitano en las coordenadas de su circunstancia.

Homenaje a la vida y obra del maestro Alberto Guzmán Naranjo

La Universidad del Valle invita al homenaje a la vida y obra del maestro Alberto Guzmán Naranjo, que se realizará el próximo viernes 21 de abril de 2023, a las 7:00 p.m., en la Sala Beethoven del Instituto Departamental de Bellas Artes. La entrada es libre.

El programa musical diseñado para la velada lo componen fragmentos de las composiciones Zamba del nuevo día, Me Pierde la Canción que me desvela, Bambucólica Atardecer- Pastiche (Abendlied) posmoderno, El otro, el mismo (inspirada en el poema de Jorge Luis Borges), Beatriz (inspirada en un poema de Fernando Denis, escritor colombiano de Ciénaga, Magdalena), entre otras obras.

En este homenaje participarán el Coro de Estudiantes y los estudiantes de la asignatura Práctica coral de III semestre de los programas de pregrado de la Escuela de Música, dirigido por la maestra María Claudia Ferreira.

 

 

 

 

Sobre Alberto Guzmán Naranjo
Es director, compositor y pedagogo colombiano. Licenciado en música de la Universidad del Valle, realizó sus estudios bajo la dirección del maestro Léon J. Simar. Diploma de Dirección de Orquesta de Cámara en l’École Normal de París en la clase de Dominique Rouits y diploma de Dirección de Orquesta en el Centre d’Études Poliphoniques de Paris, en la clase de Henri Claude Fantapié, con el primer premio por unanimidad en el concurso de la Jeune Philarmonie du Val de Marne. Dirección Coral en el Centre d’Études Poliphoniques de París bajo la tutela de Philippe Caillard. Escritura Superior en la Schola Cantorum en la clase de Pierre Doury. Composición con los maestros Max Deutche y H. C. Fantapié. Análisis de la música contemporánea con los maestros Pierre Boulez, Dominique Jameux en el IRCAM y Philippe Manoury en el Conservatorio de Genevilliers.

Ha sido director de la Orquesta Sinfónica de Antioquia, de la Banda Sinfónica del Valle, director de la Compañía Lírica de Bogotá y director invitado de las Orquestas: Sinfónica de Colombia, Filarmónica de Medellín y Sinfónica del Valle. Director de la Coral Palestrina y profesor de armonía y orquestación del Conservatorio Antonio María Valencia. Profesor y director del Departamento de Música de la Universidad del Cauca.

Fundador y director del Ensemble Sequentia, grabó un disco compacto con la obra coral de Antonio María Valencia en 1999, producido por la Secretaría de Cultura de la Gobernación del Valle del Cauca.

Ha recibido el Premio Nacional de Composición (Colcultura 1992) y Premio Nacional de Arreglo Coral (Colcultura 1995), así como menciones especiales en otros concursos de composición.

Bajo la tutela del maestro Guzmán Naranjo, docente de la Escuela de Música de la Facultad de Artes Integradas, se han formado numerosos estudiantes y músicos de la región, quienes han aprendido y nutrido de sus aprendizajes y enseñanzas.

El Programa Editorial de la Universidad del Valle ha publicado varios de sus trabajos académicos, además de su obra “Oratorio El Río de los Muertos”, con la participación de la Orquesta Filarmónica de Cali, el Coro de Estudiantes de la Escuela de Música, bajo la dirección de la maestra Carolina Romero, y los solistas Viviana Lemos, soprano, Jhansson Miranda, bajo y Juan Manuel Triana, narrador.

Obra de teatro de egresados y estudiantes se estrena en Buga

Gracias al Programa Nacional de Concertación Cultural 2023 del Ministerio de Cultura, el colectivo Dodo Teatro, integrado por egresados y estudiantes de la Universidad del Valle, se estrenará la obra “Sukker, Inc.” este sábado 15 de abril, a las 7:30 p.m., en el Teatro Municipal de Buga. Entrada libre hasta completar aforo.

El incentivo entregado por Mincultura en este año le permitirá a este colectivo artístico hacer una gira por Buga, Palmira y Tuluá para presentar este montaje escénico

La obra es dirigida por Bray Salazar y fue escrita por Edward Valencia, ambos egresados de la Licenciatura en Arte Dramático y Comunicación Social , respectivamente. Fue creada con el apoyo del Programa Nacional de Concertación Cultural – 2022.

En esta obra Salomón Luna tiene una pesadilla repetitiva: un oráculo le muestra la destrucción de su ciudad en manos de Sukker, Inc., el moderno ingenio azucarero para el que trabaja como supervisor ambiental. Movido por sus dudas, visita la Central Subterránea y hace un descubrimiento que pone en peligro la vida de su familia y sus amigos. Salomón tendrá que enfrentar la maquinaria del poder de su ciudad si quiere salvar lo más importante que tienen: el agua.

Este montaje de Dodo Teatro utiliza hologramas, videomapping y proyección de imágenes escenográficas creadas con inteligencia artificial, a fin de modelar una atmósfera futurista. Al final, los espectadores deberán usar una aplicación móvil para decidir el final de esta historia.

El proyecto surgió a partir de la investigación del trabajo de grado de Edward Valencia y Juan Rueda, ambos egresados de Comunicación Social y Periodismo de la Sede Cali. Este trabajo recibió mención meritoria y consistió en la creación de un juego de mesa llamado “Zúcara”, que problematizaba los impactos socioambientales de la industria azucarera en el Valle del Cauca, en especial relacionados con el uso de las aguas subterráneas y las quemas de los cultivos.

Edward Valencia retomó esta investigación y la trasladó a Dodo Teatro. Inspirado en “Un enemigo del pueblo” (obra de teatro de Henrik Ibsen) y en su trabajo de grado, escribió “Sukker, Inc.”, un texto dramático distópico y crítico con la caña de azúcar. En este proyecto, el teatro es concebido como un medio de comunicación que cuestiona el poder cultural detentado por la industria azucarera y todo lo que esta representa, en términos de progreso, para el Valle del Cauca.

Bray Salazar (director de Dodo Teatro, Licenciado en Arte Dramático de la Universidad del Valle y profesor en la sede Buga) realizó el montaje del texto de “Sukker, Inc.”, introduciendo elementos tecnológicos en escena, tales como: videomapping, hologramas y proyección de imágenes escenográficas creadas con inteligencia artificial.

El equipo creativo, actoral y técnico lo integran los egresados Bray Salazar, Víctor García (Licenciatura en Arte Dramático), Edward Valencia, Adriana Jacanamejoy (Comunicación Social - Periodismo), Ana Hurtado y Alejandro Sierra (Licenciatura en Literatura), además de los estudiantes Julián Benítez, Andrea Rodríguez, Lina Jaramillo, Salomé Cubillos (Lic. Literatura), Victoria Muñoz (Lic. Historia), Jhon Gómez, Camilo González, Camilo Silva (Comunicación Social - Periodismo) y Camila Solarte (Lic. Artes Visuales y Psicología).

La Corporación Artística Dodo es una agrupación de Buga que lleva 11 años trabajando con un equipo artístico multidisciplinar formado en áreas como la literatura, la comunicación social, la historia, la fotografía, la ilustración y, por supuesto, el teatro. En su trabajo escénico, centrado en el teatro de sala, han explorado los lenguajes y las narrativas transmedia para potenciar la experiencia del espectador, en montajes como: “El Show de la Familia Perry” (2020), “Nimbus: El Pueblo de las Nubes” (2021), “La vida que seremos” (2021) y “Sukker, Inc.” (2022).

Las fechas de presentación pueden consultarlas en las redes sociales del colectivo (@grupododoteatro).


Crédito de las fotografías: Alejandro Sierra.

Mes del libro, las bibliotecas y los bibliotecarios

La División de Bibliotecas de la Universidad del Valle invita a participar entre el 10 y el 30 de abril de la celebración Mes del libro, las bibliotecas y los bibliotecarios.

El invitado de honor es Hans Christian Andersen, escritor y poeta danés famoso por sus cuentos para niños, entre ellos El patito feo, La sirenita, El traje nuevo del emperador y La reina de las nieves.

El mundo de la fantasía y el romanticismo llegan a la Biblioteca Mario Carvajal para envolverla con sus historias míticas, mágicas y fantásticas. La sala temática inspirada en la obra de Hans Christian Andersen visita la biblioteca universitaria para fusionarse con sus espacios, contenidos, usuarios y visitantes, para entretener y dar a conocer el universo narrativo del autor danes, reconocido por encontrar un balance entre la realidad y la fantasía, influenciado por el movimiento artístico del Romanticismo; además de despertar las fuerzas de la imaginación, creatividad, motivación en los espectadores.

La programación incluye 3 Salas temáticas con la exposición de algunas de las obras del autor (hall de primer y segundo piso y Sala de lectura y descanso - sótano), talleres, charlas y un concurso

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