La Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle comparte la programación de este Coloquio, que se efectuará del 3 al 5 de noviembre de 2020, en cuya organización participan la Universidad ICESI, la Universidad Autónoma de Occidente y la Universidad del Valle.
El Coloquio, que se realizará en modalidad virtual, se compondrá de conferencias, ponencias, conversatorios, talleres y recitales. Entre los invitados internacionales se cuentan Luisa Chang (Taiwán), Ana María Shua (Argentina), Ricardo Sumalavia (Perú), Wilson Alves-Bezerra (Brasil); y entre los nacionales Harold Kremer, Alejandra Jaramillo, Yolanda Reyes, Juan Fernando Merino, Javier Tafur y Gabriel Jaime Alzate.
Las conferencias y las ponencias abordarán diversos aspectos de la cuentística latinoamericana: poéticas del género, poéticas autoriales, didácticas de la escritura cuentística, relaciones de la cuentística con el entorno social, etc.
Como parte de las actividades de cierre de la V Feria Internacional del Libro de Cali se cumplió un diálogo sobre el manejo que los países de América Latina le han dado a la pandemia de la Covid-19 y las políticas públicas implementadas.
Este diálogo contó con la participación del vicerrector académico y profesor de la Facultad de Ciencias de la Administración de la Universidad del Valle Rubén Darío Echeverri Romero y el Exprimer ministro y Ex ministro de salud del Perú Luis Solari. Esta actividad tuvo la moderación del director comunicaciones universitarias de Univalle, Ernesto José Piedrahita.
El vicerrector Echeverri mencionó que el análisis sobre la pandemia y su impacto en Latinoamérica se ha realizado en los últimos meses por parte del Grupo Latinoamericano para la Administración Pública, del cual es presidente, se han reunido semanalmente como parte de este propósito decenas de expertos y académicos para estudiar las medidas que el sector público y los Estados a lo largo de la región han implementado para hacer frente a los impactos de la pandemia en áreas como salud. hacienda y otras en un fructífero ejercicio que ha permitido la documentación de doce casos de la región.
Como mencionó el profesor Rubén Darío Echeverri, la pandemia ha arrojado efectos inéditos y escenarios inesperados que han requerido la intervención de los gobiernos de cada país. Estos esfuerzos se dieron en tres líneas: la preservación de la vida y la intervención de los sistemas de salud, donde se se presentó una reacción inmediata de respuesta para fortalecer las capacidades para proteger la vida; la intervención de actividades y sectores económicos: solo estuvieron funcionando aquellos de primera necesidad y de vital importancia; y por último, la protección de los sectores más vulnerables de la sociedad. Para el docente, todos los gobiernos impulsaron esfuerzos en estas tres líneas de acción, pero con matices en cada país.
El ex ministro Solari señaló que hubo muchas diferencias en el manejo de cómo las regiones atendieron la contingencia. Por la experiencia ante el SARS de 2012, Asia tuvo una rápida respuesta. Países como Tailandia o Taiwán ya estaban preparados para vivir una situación a esta escala debido a los aprendizajes recientes, mientras que Europa no tenía esta preparación, que derivó a los altos índices de contagio y mortalidad en esa región.
Para el político peruano se hace necesario que desde América Latina se invite a una misión asiática para conocer los esfuerzos adelantados para la contención de la pandemia, de modo que se puedan ajustar algunas experiencias a nuestros escenarios locales.
El escenario en América Latina es diferente al de Europa: en muchos países la inversión en salud es menor, el número de camas disponibles en UCI también lo es, y el aparato productivo latinoamericano tiene mucha participación de la informalidad así como de pequeñas y medianas empresas, que además son vulnerables en extremo.
Solari destacó que los esfuerzos en América Latina se habían centrado en detectar a los contagiados; rastrear a las personas que habían estado en contacto con ellos, aislamiento y cuarentena, la búsqueda de tratamiento, la protección del personal de salud y la promoción del cuidado personal.
Sin embargo, como mencionó el Solari, estas medidas tuvieron el impacto en países como Taiwán por el alto grado de digitalización de ese país, mientras que en nuestra región donde hay una escasa cobertura de internet y muchos no tienen un celular inteligente, ha sido difícil el rastreo de los contagiados y de sus contagios por medio de esta estrategia. Así mismo, en el conjunto de Latinoamérica hubo problemas para acceder a las pruebas y ventiladores: en los primeros meses llegaron pocas pruebas moleculares y algunas eran de dudosa calidad, con un amplio margen de error. Sostiene el analista peruano que en América Latina no hemos podido ponernos de acuerdo para lograr una gestión en conjunto que beneficie a toda la región.
Por su parte, el vicerrector administrativo de la Universidad del Valle Rubén Darío Echeverri mencionó que los impactos económicos a nivel mundial derivados de la pandemia han sido supremamente severos. El frenazo de la economía ha tenido impactos considerables, para el caso de América Latina el agravante ha sido la cuarentena prolongada. Este escenario ha generado una caída brusca en el crecimiento de las economías. Algunos expertos prevén un amplio decrecimiento en el PIB de la mayor parte de países en A.L para 2021.
En Colombia hubo un aumento en el índice de desempleo en los dos primeros meses de la pandemia, un comportamiento similar al que se dio en otros países de la región.
Para el profesor Echeverri la recuperación de la economía será más difícil si no se hace una intervención efectiva desde las políticas públicas. En este aspecto se requieren políticas que puedan impactar aspectos socioeconómicos de una forma creativa y poco ortodoxa.
Por su parte, el Ex ministro de Salud de Perú Luis Solari manifestó que ante este escenario es necesario tender lazos de fraternidad entre los países de América Latina, de manera que se generen escenarios de cooperación para que las naciones se beneficien de los aprendizajes de cada gobierno y se logre un efectivo manejo de la pandemia.
Con el fin de fortalecer los servicios de atención en salud a nivel departamental, el rector de la Universidad del Valle Edgar Varela Barrios, de la mano de la Gobernación del Valle, las directivas del Sistema de Regionalización y varios alcaldes de la región, ha gestado un plan de trabajo para la conformación de una red de hospitales universitarios.
De acuerdo con lo anunciado por el rector Varela durante la sesión del Consejo Superior del 21 de octubre, en el municipio de Buenaventura ya se pactó un acuerdo con el Hospital Distrital Luis Ablanque con el fin de establecerlo como lugar de prácticas para los nuevos programas de salud de Univalle sede Pacífico.
“En una alianza con la Secretaría de Salud Departamental, el alcalde distrital Víctor Vidal y el equipo administrativo del Hospital Distrital Luis Ablanque de Buenaventura, estamos avanzando en la transformación de la entidad prestadora de salud como un Hospital Universitario público donde se desarrollen las prácticas, inicialmente, del programa académico de enfermería que abrirá en el primer semestre del año próximo con 45 cupos”, anunció el profesor Varela.
Adicionalmente explica que, dentro del proyecto de expansión de la Facultad de Salud en Buenaventura, ligada a la constitución del hospital universitario, se ha proyectado la llegada de al menos dos programas académicos más, pendientes por definir entre las entidades.
“Planeamos llevar a Buenaventura un paquete de formación en salud que sea soporte para la atención de calidad en el distrito. Dentro de ese paquete de formación contemplamos ofrecer el programa de Atención Prehospitalaria también y uno o dos programas iniciales aún por acordar. Con estos programas practicados en el hospital no sólo se alimenta el factor humano en la prestación de salud, sino que los estudiantes aprenden en la interacción con pacientes, médicos y personal administrativo” informó el rector.
Por otro lado, también se comunicó el proyecto de cooperación para la constitución de un hospital de carácter universitario en la ciudad de Buga. “En Buga pensamos hacer el mismo proceso, en este caso con una fundación privada sin ánimo con más de 130 años de historia: la clínica San José. Ya sostuvimos una reunión con sus directivos y la Facultad de Salud y existe la mala mejor voluntad de las partes para que el Hospital Universitario en Buga sea una realidad”.
Con el estrechamiento de lazos entre la universidad y estos dos hospitales, Univalle espera conformar una red para la prestación de salud que ayude a descentralizar la atención de alta complejidad en el departamento. “A través del aumento en la atención de los pacientes tanto en Buenaventura como en el centro y norte del Valle, esperamos contribuir al acercamiento de la atención de alta complejidad hasta lograr en el futuro los niveles 3 y 4 de atención”.
El directivo universitario también contempló que, como parte del fortalecimiento de estos centros prestadores de salud, se abran rotaciones clínicas, odontológicas y médico-quirúrgicas de las más de 50 especialidades médicas que hoy hacen parte de la oferta institucional de Univalle.
Por medio de este proyecto de articulación con los hospitales, la Universidad del Valle reitera su compromiso con la generación de oferta académica pertinente para el desarrollo regional tanto en lo académico como en lo social y enfatiza en el aumento de su radio de acción para mejorar la calidad de vida de los vallecaucanos.
El Programa Institucional de Paz de la Universidad del Valle realizará el foro Escuelas Rurales Alternativas (ERA) y Reincorporación Económica en Colombia, un encuentro virtual de su espacio Diálogos Rurales, el día 29 de octubre de 8:30am a 11:00 am.
El evento tiene tres objetivos:
El evento se desarrollará en dos paneles. En el primero se hablará sobre la situación actual de la reincorporación económica en el país. El segundo discutirá las experiencias de construcción de paz territorial en las ERA desarrolladas por PASO Colombia. Las ERA son iniciativas de trabajo agrícola sostenible en las que personas en proceso de reincorporación desarrollan proyectos económicos colectivos en alianza con comunidades locales, organizaciones públicas, privadas y de cooperación internacional.

El foro contará con la participación de Raúl Rosende, Director de Verificación de la Misión de Verificación de la ONU en Colombia; Juan Fernando Lucio, director de PASO Colombia; Nelson Darío Velandia, director programático de la ARN; Horacio Castro, representante de FARC en la Mesa de Reincorporación del Valle del Cauca y en el Consejo Departamental de Paz; Valeria Eberle y Adolfo Álvarez del Instituto de Investigaciones e Intervención para la Paz de la Universidad del Valle; Oscar Echeverry, reincorporado participante de la ERA de Miranda, Cauca; Juan Antonio Castro, reincorporado participante de la ERA de San José, Guaviare; y Carolina Vargas, reincorporada participante de la ERA de Manaure, Cesar. Los participantes orientarán sus intervenciones alrededor de las perspectivas y retos para la sostenibilidad de los procesos de reincorporación económica, la contribución de las ERA a esta reincorporación, así como a la construcción de paz territorial, y las expectativas y proyecciones que existen entre los excombatientes sobre sus procesos productivos.
Durante este espacio se hará el lanzamiento de la publicación La Base de la Montaña: Escuela Rural Alternativa de Miranda, Cauca, una investigación realizada por el Instituto de Paz de la Universidad del Valle en alianza con PASO Colombia. La Base de la Montaña explora el proceso de desarrollo de la Escuela Rural Alternativa de Miranda, Cauca, y los aprendizajes a lo largo de sus tres años de funcionamiento. En este documento se destaca que la ERA de Miranda se haya establecido como modelo de trabajo colaborativo entre excombatientes, campesinos e instituciones aliadas en una apuesta por el desarrollo rural de los territorios. Se enfatiza en el aporte de este tipo de propuestas de trabajo articulado entre actores como ejercicio de gobernanza para la paz desde los territorios.
La publicación es una contribución para todos aquellos interesados en la construcción de paz, explora las implicaciones sociopolíticas del proceso de reincorporación en el contexto del norte del Cauca e incluye el análisis económico sobre los proyectos productivos desarrollados a lo largo de estos años en la ERA de Miranda, como un referente para completar el panorama sobre la reincorporación económica colectiva de esta comunidad.
Conéctate a la transmisión del evento en el siguiente enlace o por medio del canal de youtube del Programa Institucional de Paz.
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Fecha: |
Octubre 29 de 2020 |
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Hora: |
De 8:30 am a 11:00 am |
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Enlace: |
Transmisión en Meet y Canal de Youtube Programa Institucional de Paz |
Con el fin de avanzar en la concreción de proyectos de desarrollo para la sede Yumbo y conocer detalles de las obras de infraestructura que se entregaron recientemente y de las que hace parte el nuevo edificio de laboratorios de la sede, el rector Edgar Varela visitó las instalaciones del Alma Máter en la capital industrial del Valle del Cauca.
La construcción de un edificio de aulas y otro de laboratorios, la recuperación de la zona deportiva y la adecuación e intervención sobre el antiguo campus de la Universidad, hacen parte del proyecto de infraestructura que ha contado con el apoyo de la Alcaldía de Yumbo y en el que también se ha dado relevancia a la interacción con las comunidades, el Concejo Municipal, las industrias y empresas de esta ciudad.
Se tiene previsto invertir en los próximos años, en la adecuación de diversas áreas y en la dotación de infraestructura administrativa y de eventos, que permita completar el mapa de los requerimientos de la sede.
“Vamos a liderar un esfuerzo importante de alianza estratégica con las empresas, el sector industrial, las asociaciones gremiales como la ANDI, la FEDY y la Universidad del Valle, a través de su sede en Yumbo, para contribuir al fortalecimiento de las relaciones de cooperación. Yumbo es un buen ejemplo de la articulación de una sede universitaria con la Alcaldía para cofinanciar proyectos de infraestructura”, resaltó el rector Edgar Varela.
El propósito es articular mejor la sede de nuestra universidad con la dinámica más importante que tiene la ciudad, como lo es la empresarial, teniendo en cuenta que Yumbo ha sido la capital industrial del Valle del Cauca y uno de los conglomerados industriales más grandes de Colombia.
Las directivas de la Universidad han trabajado, en conjunto con los profesores de esta sede, para mejorar la articulación de los programas de ingeniería, tanto profesionales como tecnológicos, y sus laboratorios, de conformidad con las necesidades y requerimientos del sector industrial, indicó el rector y recordó que las Facultades de Ingeniería, Ciencias Naturales y Exactas y Ciencias de la Administración serán las grandes aliadas desde la institución para orientar esta colaboración.
Después del campus de Meléndez en Cali, el de Yumbo es el más extenso. Sus potencialidades, como poseer un pulmón para esta ciudad caracterizada por sus escasas zonas verdes, también fueron destacadas por el directivo universitario:
“Aquí hay 19 hectáreas que son parte del campus de nuestra universidad, 7 de ellas conforman la zona universitaria de desarrollo académico y el resto es un bosque que la Universidad del Valle tiene bajo la administración de la Fundación Universidad del Valle -Yumbo. Continuaremos recuperando este patrimonio. También tenemos un proyecto muy interesante con un humedal, que esperamos reciba el apoyo de la CVC.
En lo que tiene que ver con cafetería y arborización estamos haciendo una contribución para que esta sede, y toda su zona de influencia, tenga un valor de recuperación patrimonial y paisajístico, muy importante para esta ciudad que tiene, como muchas otras de Colombia, un déficit muy grande en las zonas arbóreas, tema en el que la Universidad del Valle da ejemplo con cada uno de sus campus", señaló el profesor Varela.
Actualmente, la sede Yumbo cuenta con 700 estudiantes matriculados. El profesor Florencio Candelo, director de la sede, anunció que el primer semestre de 2021 verá la luz el programa de Administración de Empresas y posteriormente se abrirá el de Comercio Exterior, ampliando la oferta de pregrados, que hasta ahora tenía un amplio énfasis en las áreas de ingeniería. La reciente apertura del posgrado en Alta Gerencia será complementada con otros que posibilitarán procesos de investigación que, a la vez que fortalecerán la formación, estarán al servicio del entorno empresarial en Yumbo.
“Los laboratorios y centros de investigación permitirán un trabajo más integral con las empresas del área”, recalcó el profesor Augusto Rodríguez, director de Regionalización de Univalle. “La vocación industrial de Yumbo es un factor clave para el diseño de nuestra oferta académica que por varias décadas nos ha permitido trabajar muy bien coordinados también con el sector público del Municipio, que no ha dudado en destinar importantes inversiones al fortalecimiento de la sede y la óptima formación tecnológica, profesional y de posgrado que les permita a nuestros estudiantes emplearse o generar empresas y emprendimientos”.
El nuevo edificio de laboratorios de la sede Yumbo, hoy en operación, cuenta con un área construida de 2.800 metros cuadrados y la inversión requerida fue de $5.500 millones, resaltó la arquitecta Viviana Castillo, directora de infraestructura de Univalle. En el tercer piso de este edificio operará la sala networking, que le permitirá al programa de Ingeniería de Sistemas desarrollar diversas prácticas, mientras que en la segunda planta se encontrarán las aulas.
Una de las más importantes prioridades de la sede Yumbo es potenciar su influencia en el entorno empresarial e industrial. Actualmente se encuentra en marcha en esta ciudad la instalación de un gran proyecto del sector eléctrico que cuenta con el apoyo de organizaciones de sector como la firma Celsia y que conformará uno de los laboratorios más importantes del país para el desarrollo de proyectos energéticos.
El profesor Candelo destacó que la Fundación Politécnica Universidad del Valle sede Yumbo, está conformada por empresas de la zona así como por gremios de la producción con los cuales ha habido una relación armónica y ello ha permitido que se vinculen a proyectos como el de “Alta Tensión”, que tendrá un impacto nacional y se espera que posibilite la exportación de energía.
La Universidad ha logrado desarrolla una alianza entre el alianza entre el Municipio y su sede, en la que la Alcaldía ha aportado recursos para la construcción de un edificio con canchas para la práctica de fútbol y microfútbol, a las que realiza mantenimiento de forma permanente. Esto permite a la comunidad yumbeña disfrutar del campus, en especial los fines de semana, para la realización de prácticas deportivas y recreativas.
En relación con las características del próximo semestre en Yumbo y en las otras sedes regionales, el directivo señaló que se establecerán estrategias en coordinación con el área de Salud Ocupacional de la Universidad para que, a partir de noviembre, cuando inicien las clases, se ofrezca un componente de la enseñanza en modalidad presencial, de acuerdo a lo que cada sede determine según sus propias condiciones.
El rector Varela realizó el recorrido por las áreas acompañado del director del Sistema de Regionalización Augusto Rodríguez, el director de la Sede de Univalle en Yumbo, Florencio Candelo, el equipo de la Dirección de Infraestructura Universitaria, liderado por Viviana Castillo, la Jefe de Compras de la Universidad Maira Prieto y docentes de varios programas de la Sede.
El decano de la Facultad de Salud Jesús Alberto Hernández, el docente de la Escuela de Ciencias Básicas y director del Instituto Cisalva Adalberto Sánchez y la docente de la Escuela de Salud Pública y asesora de la Alcaldía Distrital de Cali para el manejo del Covid 19 Lyda Osorio sostuvieron un diálogo abierto para dar a conocer las intervenciones que ha acompañado la Universidad del Valle de cara a la pandemia.
Este diálogo se dio como parte de las actividades de la Feria Internacional del Libro de Cali.
Como recordó el decano Jesús Alberto Hernández, el primer programa de la Facultad de Salud fue Enfermería y surgió con la creación de la Universidad del Valle. Hoy la facultad cuenta con siete escuelas que abarcan diferentes campos de la salud, lo cual la hace un referente para la ciudad, el país y el continente, por la pluralidad de sus saberes, sus más de 3 mil estudiantes, 700 docentes y catedráticos y sus 60 programas académicos.
El profesor Adalberto Sánchez destacó que la Universidad del Valle ha jugado un papel importante en el manejo de la pandemia a través del acompañamiento a la Alcaldía y la Gobernación. Esto se debe a que la Facultad de Salud ubica en el centro de sus intervenciones a los seres humanos, no solo desde la perspectiva de la enfermedad, sino también del bienestar y la calidad de vida. Muestra de ello es el rol fundamental que la profesora Lyda Osorio ha desempeñado en su asesoría y acompañamiento a la Alcaldía de Cali.
Por su parte, la profesora Lyda Osorio señaló que este es un trabajo de un numeroso equipo de personas, entre docentes y estudiantes, no solo de salud, sino de otras facultades de la universidad.
“Esta pandemia nos ha mostrado la importancia de una respuesta integrada, tanto en las diferentes disciplinas de la salud, así como con las otras provenientes de las ciencias sociales, las ingenierías, las humanidades y las artes, además de la articulación de los entes gubernamentales, el sector privado y la sociedad civil” mencionó la investigadora.
Para la epidemióloga la experiencia generada por la Covid 19 ha permitido un trabajo articulado entre varios sectores. La academia ha mejorado su capacidad de respuesta ante esta coyuntura: debido a la emergencia sanitaria se han integrado procesos, lenguajes y saberes. La Facultad de Salud cuenta a su vez con una amplia experiencia que le ha permitido hacer un acompañamiento efectivo a la región.
Al respecto el decano destacó todo el trabajo que se ha adelantado en materia de intervención con las comunidades, que ha sido significativo para el manejo de la pandemia en la ciudad.
La Universidad del Valle cuenta con una amplia experiencia en el tema de enfermedades infecciosas. Por las investigaciones en enfermedades de tipo respiratorio, parasitarias o como el caso del virus del zika, se ha generado una plataforma de abordaje que permite confiar en el rol de la institución.
Para el caso del virus del zika se generó una infraestructura y capital humano que hoy permite el acompañamiento de Univalle en procesos de diagnóstico y análisis de las pruebas PCR para identificar o descartar el contagio de Covid 19. En esta materia el trabajo que han liderado las docentes Lyda Osorio y Beatriz Parra ha sido decisivo para la ciudad y la región.
Como destacó la investigadora Osorio, el trabajo alrededor del zika permitió además de la formación del capital humano, un trabajo articulado con otras instituciones que ha beneficiado la toma de decisiones pues muchos de los investigadores están trabajando en red.
Todo esto ha sido posible gracias al liderazgo que asumió la Universidad del Valle para acompañar la gestión de los entes gubernamentales, el fortalecimiento de la infraestructura de investigación y análisis, la educación de los diferentes sectores de la sociedad en temas de autocuidado y protocolos de bioseguridad, así como el acompañamiento a través de la generación de nuevo conocimiento al servicio de la sociedad.
La profesora Lyda Osorio envió un saludo a todos los egresados de la Facultad de Salud que están al frente en la primera línea acompañando a la ciudad y a la región de cara a la pandemia.
La Feria Internacional del Libro de Cali fue la oportunidad para hacer un repaso por los personajes y los hitos que a lo largo de los últimos 75 años han marcado la historia de la Universidad del Valle, a través de un conversatorio que se llevó a cabo de manera virtual este viernes 23 de octubre.
En esta actividad participaron la vicerrectora académica Liliana Arias Castillo y el director de la Sede Buga Julián Malatesta. El conversatorio fue dirigido por el docente de la Escuela de Estudios Literarios Fabio Martínez.
Como destacaron los tres docentes, en la década de los 70 se dieron profundos procesos que permitieron que la Universidad del Valle tuviera un crecimiento vertiginoso y que se convirtiera en una de las principales instituciones de educación superior en Colombia y América Latina.
Esa década, como recordó la profesora Liliana Arias, estuvo atravesada por importantes hitos históricos como la Guerra de Vietnam, Mayo del 68, el movimiento hippie, la revolución sexual de los jóvenes y el movimiento estudiantil. En los 70 gracias a la gestión del entonces rector Alfonso Ocampo Londoño se logró la construcción de la Ciudadela Universitaria de Meléndez, gracias a un terreno donado por la familia Garcés. La ciudadela universitaria alojó a los atletas que participaron en los Juegos Panamericanos, recordó la vicerrectora.
Por su parte el profesor Malatesta recordó que en esa década Cali era una ciudad con una intensa actividad cultural, vivía un auge gracias a los movimientos que se daban en torno al teatro y a la pintura, a través de figuras emblemáticas para la ciudad como Enrique Buenaventura, Pedro Alcántara y Oscar Muñoz.
La Universidad del Valle no era ajena a esta marcada actividad cultural. Hubo un vínculo entre el mundo académico y la ciudad, señala Malatesta, dado que muchos hombres de la academia generaban reflexiones en este sentido. Uno de ellos fue Estanislao Zuleta, “un hombre de ciudad que genera una perspectiva de orden filosófico y que pone en el centro de todas las discusiones al psicoanálisis, como un elemento central para indagar en la vida cotidiana del ser humano en una región como la nuestra” destacó el director de la Sede Buga y docente de Literatura Julián Malatesta.
Otras figuras que marcaron la actividad cultural fueron las actrices Liber Fernández, Jackeline Vidal, Aida Fernández y Lucy Bolaños, mujeres que generaron hitos en materia de gestión cultural.
El profesor Fabio Martínez recordó que del movimiento estudiantil de los años 70 hicieron parte figuras que hoy juegan un papel destacado en el ámbito de la cultura como por ejemplo Gustavo Álvarez Gardeazabal, un destacado autor a quien la Universidad del Valle realizó un homenaje en la pasada edición de la Feria Internacional del Libro de Cali.
Los docentes recordaron que en la década de los 70 Cali era una ciudad pequeña y que el campus de Meléndez estaba ubicado en las afueras, rodeado de cultivos de millo y caña.
La profesora Liliana Arias mencionó a figuras como el poeta Julio Roberto Arenas Saavedra que influenció a los estudiantes y al escritor Andrés Caicedo, quien no estuvo vinculado a la Universidad del Valle pero hizo parte de la actividad cultural de la ciudad a través del Cineclub de Cali. Así mismo recordó a Soffy Arboleda de Vega, quien dictó cátedras sobre historia del arte.
En la década del 90 la Universidad del Valle era una institución consolidada gracias a los esfuerzos que a finales de los 80 había promovido el rector Harold Rizo Otero, quien creó el servicio médico, el Sistema de Regionalización y la estampilla. En la actualidad las sedes regionales de Univalle son ejemplo de gestión ante el país, destacó la vicerrectora académica.
La docente también destacó los esfuerzos del rector Jaime Galarza, quien tuvo un marcado enfoque humanista e impulsó numerosos procesos de cualificación docente, que permitió el fortalecimiento de los procesos académicos e investigativos de la institución.
Al final de la década de los 90 la Universidad del Valle atravesó una crisis financiera, pero como destacó la profesora Liliana Arias Castillo, gracias al esfuerzo y concurso de estudiantes, docentes, jubilados, trabajadores y funcionarios se pudo salir adelante.
Hoy la Universidad del Valle tiene 319 programas académicos (153 de pregrado y 166 de posgrado), es una de las tres universidad del país en materia de investigación, ocupa el primer lugar en inclusión en Colombia, además de las acreditaciones de alta calidad que dan cuenta de la excelencia de sus procesos. Todo este reconocimiento ha sido posible por el esfuerzo de toda la comunidad universitaria, finalizó la vicerrectora.
Debido a los paros universitarios de 2018 y 2019 los calendarios académicos de Cali y las sedes regionales de la Universidad del Valle quedaron desincronizados y se trabajará en una propuesta para unificarlos, explicó el rector Edgar Varela Barrios.
“En la actualidad tenemos una dificultad derivada por los últimos paros, que trastocó el calendario académico. Para el caso de nuestras sedes regionales tuvimos un semestre atípico entre junio y octubre y tendremos otro entre noviembre y marzo; mientras que en Cali prácticamente se perdió un semestre y se hizo el ajuste para que en agosto inicie el segundo semestre del calendario del año 2020” señaló el rector.
Este desajuste en los calendarios académicos dificulta el acceso a algunos beneficios y apoyos que otorgan entidades gubernamentales a los estudiantes.
“El desfase trae muchas dificultades para los apoyos de Jóvenes en Acción que brinda el Departamento de Prosperidad Social. Otros estudiantes reciben apoyos de programas como Generación E o del ICETEX y estos beneficios se miran en función de los calendarios que inician en enero y luego entre julio / agosto, por lo que resulta difícil justificar las becas, apoyos y auxilios para aquellos estudiantes que están en semestres que van de un año a otro”, sostuvo Varela Barrios.
Es por este motivo que desde el Consejo Superior de la Universidad del Valle se recomienda que se ajusten los calendarios para evitar este tipo de inconvenientes.
“He planteado este punto y el Consejo Superior ha recomendado que se ajusten los calendarios, porque este es un tema del Consejo Académico. Nuestra idea es trabajar de manera intensa en el Sistema de Regionalización hasta diciembre, casi llegando a la navidad, y empezar pronto en enero, para enlazar un semestre con el otro. De este modo los calendarios de Cali y las Sedes Regionales estarán unificados, de manera aproximada, y para el año 2022 estarán unificados por completo” mencionó el directivo universitario.
Con esta propuesta se busca tener una mejor programación académica y beneficiar a los estudiantes en la obtención de recursos y subsidios, por lo que el rector Edgar Varela Barrios explicó que esta idea se llevará al Consejo Académico para construir un acuerdo entre todos los estamentos.
“Próximamente llevaré esta propuesta ante el Consejo Académico para que con los vicerrectores, decanos, directores de las sedes regionales y los estamentos de estudiantes y docentes lleguemos a un consenso que podría ser el de comprimir el semestre que arranca en noviembre, no dejar receso entre un semestre y el otro y así equilibrar los calendarios académicos para el segundo semestre de 2021” enfatizó el rector.
Las expresiones culturales y religiosas hacen parte de la justicia propia de las comunidades afrocolombianas que permiten resolver los conflictos que se generan en sus territorios étnicos.
“Las comunidades afrocolombianas asumen la justicia ancestral como una expresión de la forma en la que históricamente han persistido, soportado en la sabiduría de los mayores y la palabra empeñada, para mantener la convivencia y la armonía”.
Estas son algunas de las ideas de Ramiro Rodríguez Padilla, asesor legal y organizativo del Foro Interétnico Solidaridad Chocó (FISCH), durante su participación en el Foro Internacional Sobre Justicia de las Comunidades Negras y Afrocolombianas que se realizó de manera virtual.
El foro fue organizado por el Programa de Paz de la Universidad del Valle, La Fundación Universitaria Claretiana y la Universidad de los Andes, con el apoyo de la USAID de los Estados Unidos.
Por su parte la lideresa social y ambiental Francia Márquez, durante el foro, dijo que “las comunidades afrocolombianas han adaptado la justicia propia para resolver los conflictos. Estos conflictos suelen ser resueltos por los ancianos, que son la autoridad mayor de la comunidad”.
La partería es una práctica ancestral, es todo un proceso, y no solo incumbe a la madre y bebé. “Las parteras ayudan a dar luz a las mujeres de la comunidad afrocolombiana y se convierten en las madrinas y cuidadoras de niños y niñas. La sabiduría que se tiene en este servicio hace parte de la justicia propia afrocolombiana” dijo la lideresa Francia Márquez.
El Foro Internacional Sobre Justicia de las Comunidades Negras y Afrocolombianas, tiene como fin promover el diálogo, el entendimiento y el intercambio de experiencias de las comunidades afrodescendientes con las instituciones judiciales de carácter nacional e internacional y con la academia.
Fernando Urrea, docente de la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas de la Universidad del Valle, dijo que, “cuando se comienza a trabajar con las comunidades y los consejos comunitarios, es muy interesante conocer el papel de la mujer en la comunidad.
“El género tiene una dimensión comunitaria y la mayor parte de sabedoras manejan los temas de justicia cotidiana; la mujer como individuo y expresión de la comunidad afro, es algo que no comprendíamos. Posteriormente nos dimos cuenta de la importancia de las relaciones de género en el interior de las comunidades rurales”.
Para Esteban Isaza, abogado y docente de la Universidad de los Andes, “el contacto directo con las comunidades afro implicó entender que el discurso jurídico no abre un espacio protagónico a todas las dinámicas sociales propias de las costumbres de esas comunidades y las formas tradicionales de solución de conflictos.
La manera de identificar y resolver los conflictos de las comunidades afro puede aportar al sistema jurídico institucional. Por ejemplo, para las comunidades afro, el diálogo es una forma de resolver los conflictos, que no siempre es visto como una disputa de adversarios.
Con el diálogo pueden resolverse algunos problemas de convivencia, saneando la vida social y no pretendiendo darle la razón a una de las partes”, explicó el docente.
Hay 3 términos que permiten entender la cultura japonesa, dijo Akemy Duarte Fujii, docente del Departamento de Lenguas y Culturas Extranjeras de la Universidad del Valle y directora y gestora de la semana cultural colombo japonesa.
Estos tres términos son: OMOTENASHI, IKIGAI, ICHIGO-ICHIE, sostuvo la docente durante la semana cultural colombo japonesa, que organizan el Centro de Lenguas y Culturas de la Escuela de Ciencias del Lenguaje y la División de Bibliotecas de la Universidad del Valle, con el apoyo de la Dirección de Relaciones Internacionales de la Universidad y la Iglesia Tenrikyo Cali.
La semana cultural es un espacio para el intercambio y aprendizaje de la cultura japonesa, a través de actividades académicas, artísticas, lúdico-culturales y sociales, que dan a conocer su historia, su lengua y sus tradiciones como patrimonio cultural.
Omotenashi, esta es la palabra mágica del servicio de Japón; significa hospitalidad sin fronteras. Es una filosofía de vida que va de la mano con la educación y que se enseña desde muy pequeño al pueblo japonés y se puede observar con la reverencia, al entrar o salir del almacén, al subir a un taxi y al salir de un hotel japonés.
Ikagai, significa “razón de vivir, propósito de vida, misión”. Es aquello que da sentido a nuestra vida, la pasión o el talento que hay dentro de cada persona y que es de utilidad al mundo.
Ichigo-ichie, refiera a “una vez – una oportunidad”. Lo que estamos viviendo ahora no se repetirá nunca más. Es un concepto que puede inspirar para salir del ímpetu de hacer todo al mismo tiempo y estar pensando en el ayer o en mañana. “Para fluir en la vida es importante hacer una cosa bien realizada, no hacer muchas”. Como dijo el escritor Francesc Miralles.
“Una de las funciones más importante en la educación japonesa es el diálogo entre culturas, el diálogo abierto, reciprocó, crítico y autocritico. Se Inicia por la aproximación y el conocimiento de la otra cultura e implica revitalizar la cultura propia”.