¿Cómo superar una tusa?

¿Quién no ha vivido una tusa? Esa experiencia compartida por muchos, pero vivida de forma única por cada persona, fue el tema central de una reciente emisión del programa radial Sanemos Juntos, conducido por Fulvia Carvajal, directora de Comunicaciones de la Universidad del Valle.

En este espacio, Beatriz Eugenia Guerrero Arias, fonoaudióloga y magíster en Lingüística y español, egresada de la Universidad del Valle y Beatriz Eugenia Concha García, fonoaudióloga y psicóloga egresada de Univalle, compartieron su experiencia profesional sobre este tema.

¿Qué es la tusa?
No es solo tristeza, ni despecho. El término “tusa” proviene de la mazorca: es la parte que queda cuando se le han quitado los granos, es decir, lo que queda cuando nos sentimos vacíos. Así se siente una persona que ha perdido un vínculo importante.

Aunque la tusa duele, también puede transformarnos, nos obliga a mirar hacia dentro, a reconocernos sin el otro, a reconstruirnos desde la falta. Porque la tusa, más que extrañar a la persona, es el duelo por lo que fuimos en esa relación, por lo que proyectamos y por lo que no fue.

Se trata de un proceso que puede ser vivido con rabia, tristeza, negación, o culpa, pero cada quien lo transita a su manera. Lo importante es reconocer el dolor sin juzgarlo, darle un lugar, nombrarlo, y, sobre todo: no quedarnos atrapados en él.

Es importante aclarar que la tusa no solo aparece en relaciones largas. Una ruptura adolescente, aunque desde afuera parezca "menos importante", puede vivirse con la misma intensidad que un divorcio. La magnitud no la define el tiempo, sino el grado de implicación emocional, las expectativas puestas y los deseos compartidos.

De igual manera, la tusa no es solo por la pareja. También duele perder al compañero de vida, al padre o madre de los hijos, a la persona con quien se compartían sueños, rutinas, mascotas, espacios. Es un duelo múltiple que incluye rupturas simbólicas: de roles, de rutinas, de futuros imaginados.

Crear esa idea de que el otro es nuestro todo, que sin él o ella no somos nada, nos deja vulnerables a formas tóxicas de vinculación y cuando la relación termina, nos enfrentamos al abismo de no saber quiénes somos sin el otro y en ese abismo aparecen reacciones diversas: algunos lloran, otros huyen, otros buscan sustituir rápidamente, pero “un clavo no saca otro clavo, solo deja otro hueco”. La tusa requiere ser vivida, no tapada, porque el dolor que se evita, se repite y el que se elabora, se transforma.

A los hombres, muchas veces, no se les permite llorar, ni mostrar vulnerabilidad, se les exige seguir adelante como si nada. Eso puede llevar a conductas autodestructivas o violentas. Por eso es tan importante educar en emociones, desde la infancia, y permitir que los niños y niñas aprendan a perder, a frustrarse, a esperar y lo más importante, a reconstruirse.

Escribir, cantar, bailar, hablar, compartir el dolor, es parte del proceso. Si bien es cierto que después de una tusa nadie vuelve a ser el mismo, también es cierto que esa transformación puede ser luminosa. Podemos salir de ahí más fuertes, más sabias y más auténticas.

“El dolor es inevitable, pero el sufrimiento no tiene que ser eterno”.

Donde el río resiste: arquitectura, comunidad y paz en Guapi

En el litoral pacífico, al suroccidente del Cauca, la marea choca contra las viviendas de los guapireños con la misma fuerza que la violencia lo ha hecho contra sus vidas. Sin embargo, el municipio de Guapi está en pie de transformación con la intervención a manos de las arquitectas investigadoras del PopuLab de Univalle.

Por Salomé Mizrachi Medina
Agencia de Noticias Univalle

El abrazo de la marimba recibe a los visitantes que llegan por mar y aire a Guapi, los envuelve junto a los cantos de las mayoras y les da la bienvenida al Pacífico colombiano. Conocido por su riqueza cultural afrodescendiente y su Parque Nacional Natural Gorgona, el municipio conserva una forma de vida ligada a los ritmos del río, la memoria oral y los saberes ancestrales que resisten, a pesar del abandono estatal histórico y la violencia.

Guapi también mantiene una forma particular de habitar el territorio que se ve reflejada en la arquitectura de sus casas: viviendas elevadas, hechas en madera, que dialogan con el entorno natural. A diferencia de los muros de concreto que predominan en las ciudades, estas construcciones responden a otras lógicas de vida. Al mismo tiempo, el conflicto armado y la falta de oportunidades han obligado a miles de personas a abandonar su tierra, dejando al municipio con recursos insuficientes para cubrir las necesidades básicas de quienes permanecen.

Crear un plan para cambiar esta realidad es uno de los objetivos que tienen Gynna Millán, arquitecta y doctora en Negocios con énfasis en Ciudades Inteligentes en el Sur Global, y Jenny Aguiño, estudiante de Arquitectura en la Universidad del Valle. Con su propuesta Hábitat Diferencial y Paz Territorial Urbana en Guapi, Cauca, ganadora de la convocatoria Orquídeas: Mujeres en la Ciencia del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, esperan crear una estrategia para construir paz territorial en Guapi.

Sinónimo de resistencia

El PopuLab: Laboratorio de Barrios Populares de la Universidad del Valle, surge de la preocupación por entender cómo las conexiones —y desconexiones— en los barrios populares impactan la vida cotidiana de quienes los habitan. Desde su creación en el 2022, se ha dedicado a pensar el hábitat socialmente construido, reconociendo que las soluciones reales no pueden imponerse desde modelos universales, sino que deben construirse con y desde la gente. Gynna, una de sus fundadoras, decidió llevar el laboratorio a Guapi, un municipio clasificado como ZOMAC —Zona Más Afectada por el Conflicto Armado— que representa un desafío técnico y la oportunidad para poner en práctica un enfoque de transformación comunitaria a través del lente diferencial e interseccional.

Para lograr esto, es fundamental comprender el ritmo propio con el que se mueve Guapi: la cercanía afectiva entre vecinos, el cuidado intergeneracional de las mujeres mayores hacia los niños para que las más jóvenes trabajen, y la organización cotidiana dentro de las casas que da lugar a lo esencial como lo es el espacio para guardar la canoa y colgar el chinchorro —medios de transporte y descanso, pero también símbolos de sustento y arraigo—. Millán señala que “la génesis de estos barrios es familiar”, pues han crecido alrededor de vínculos de sangre y confianza, tejidos que han permitido crecer de manera colectiva.

A los ojos de la arquitecta, el PopuLab representa la posibilidad de diseñar programas de mejoramiento integral a partir de un conocimiento profundo del territorio y las comunidades que lo habitan y dan forma. El laboratorio se convierte entonces en un puente entre la comunidad y el Estado, un mediador que traduce las voces y necesidades de las personas en insumos técnicos para la toma de decisiones. Estas arquitectas han puesto sobre sus hombros la responsabilidad de interpretar y traducir lo que se quiere y necesita para transformarlo en propuestas comprensibles dentro del lenguaje institucional.

A través del diálogo entre saberes locales, institucionales y especializados, Gynna y Jenny han acompañado a la población. No se trata solo de viviendas, sino de dignificar formas de vida que han sido invisibilizadas. Así, Guapi se ha convertido en sinónimo de resistencia.

El piloto de la transformación: Barrio Puerto Cali

Al norte de Guapi, pasando por el río homónimo que lleva el sustento de los guapireños y el escenario donde los pobladores rinden homenaje a la Virgen de la Inmaculada Concepción en las fiestas de diciembre, se ubica Puerto Cali, un barrio donde convergen distintas realidades. Allí viven familias desplazadas de otros territorios, antiguos habitantes del municipio y nuevas generaciones que, a pesar de las carencias, han tejido vínculos sólidos. En este lugar, el proyecto desarrolla su estudio piloto, reconociendo en Puerto Cali, un punto de encuentro entre memoria, arraigo y posibilidad de construir paz territorial.

El proyecto utiliza la Investigación Acción Participativa (IAP), que privilegia la producción colectiva del conocimiento. A través de encuestas con enfoque interseccional, levantamientos espaciales mediante Sistemas de Información Geográfica (SIG) y procesos de video participativo, la comunidad hace parte del proceso de documentación de sus propias historias e imagina colectivamente las soluciones.

Se deben respetar sus tradiciones, al tratarse de una colectividad que vive en profunda conexión con los cuerpos de agua que la rodean; tanto así, que los apellidos familiares se asocian directamente con la pertenencia y proveniencia de los ríos. Esta reflexión toma relevancia tras el incendio del 2 de octubre de 2022, que consumió un gran número de casas en Puerto Cali, evidenciando tanto la vulnerabilidad como la resiliencia de estas construcciones tradicionales. Debido a esto, Millán ha comprendido la necesidad de pensar en “esa arquitectura anfibia, esa arquitectura palafítica (construida sobre pilotes de madera elevadas del suelo o del agua), que por años ha sido la forma natural de construir, porque ellos pescan y están en constante sincronía con el río y sus movimientos”.

Antes de proponer cualquier transformación, las arquitectas tuvieron que recorrer con cuidado el camino del diagnóstico, la formulación y la implementación. Es en ese tránsito donde se tejen las metodologías que protegen los saberes del territorio y aseguran que la comunidad no sea un dato, sino una voz presente en el proceso investigativo. No se trata solo de una estrategia escrita, también se está creando documentando el proceso en video donde los mayores relatan cómo nació el barrio y los más jóvenes, a través de herramientas como el video participativo, comparten sus sueños para Puerto Cali. Porque el río, que ha visto partir a tantos, merece ahora propuestas que hagan posible quedarse, y para ello es necesario partir desde un enfoque interseccional y de hábitat diferencial.

Para la profesora Ángela María Franco, doctora en Arquitectura con énfasis en Estudios Urbanos y tutora académica del proyecto, la estrategia del hábitat diferencial “es entender que no todos somos iguales para salirnos un poco de la caja y de lo que vemos mucho en las ciudades, que todos estamos viviendo en zonas repetitivas”. Más que dignificar la vida de los guapireños a través de la vivienda, es sobre ofrecer un hogar que responda a sus realidades cotidianas y preserve la conexión con los cantos y ritmos que, reconocidos como patrimonio cultural inmaterial por la UNESCO, siguen marcando el pulso del territorio. Esta perspectiva se alinea con el Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026, particularmente con el 'Programa Barrios de Paz' y el 'Fortalecimiento de la vivienda diferencial', marcos normativos que reconocen la necesidad de respuestas diferenciadas para comunidades étnicas y víctimas del conflicto.

Del barrio para todos

La creación de una hoja de ruta para implementar un programa de mejoramiento integral del hábitat con enfoque interseccional es una apuesta por sembrar un precedente que pueda replicarse en otras comunidades marcadas por el conflicto armado, especialmente aquellas que han sufrido desplazamiento forzado. Así es que el proyecto trasciende Guapi y busca convertirse en un modelo replicable para los 170 municipios ZOMAC y PDET del país, demostrando que las soluciones de vivienda pueden ser tanto técnicamente sólidas como culturalmente pertinentes. Esta labor cobra especial relevancia en un país como Colombia, que solo en 2024 registró más de 7,2 millones de personas desplazadas, un incremento del 43% frente a las cifras de 2023.

La invitación de Gynna es a involucrarnos y buscar comprender más sobre este tipo de acciones. En un país con un largo historial de desarraigo y violencia, dejar el lugar que habitamos puede suceder con un solo llamado a la puerta. Apoyar proyectos que piensan la vivienda desde la dignidad y las necesidades reales de quienes la habitan no es solo una cuestión técnica, es un compromiso colectivo con la vida. Es fundamental que el Estado respalde este tipo de iniciativas, pues Colombia es un país atravesado por múltiples culturas y formas de habitar que no pueden ser atendidas con soluciones homogéneas.

Así, al son del canto de las mayoras, los guapireños resisten. Lo hacen con las manos que tejen redes, con los cuerpos que se mueven al compás del río, con las voces que no han dejado de contar lo que fueron y lo que sueñan ser. Entre chinchorros y canoas, entre el agua que sube y las casas que flotan, el territorio habla. Y es allí, en esa geografía sagrada, donde este proyecto siembra su apuesta, porque habitar dignamente debe ser la forma de vivir.

 

 

Egresado de Medicina recibe la Orden Simón Bolívar

En homenaje a su destacada labor social y médica, Gabriel Jaime Pérez Estrada, egresado del Programa de Medicina de la Facultad de Salud de la promoción 1992, recibió la Orden de la Democracia “Simón Bolívar” en el grado Cruz Oficial. El reconocimiento fue otorgado por la Honorable Representante a la Cámara Carolina Arbeláez Giraldo.

Este reconocimiento fue entregado este martes 19 de agosto, en el emblemático Salón Boyacá del Congreso de la República.

Gabriel Jaime Pérez Estrada, presidente de la Fundación COAMED, ha dedicado más de 30 años de trayectoria profesional a liderar misiones médicas humanitarias, llevando atención en salud y esperanza a miles de personas. Su trabajo se ha centrado en apoyar a la niñez colombiana, en especial a aquellos niños nacidos con labio leporino, garantizando que tengan la oportunidad de sonreír y acceder a una mejor calidad de vida.

Aunque actualmente reside en los Estados Unidos, su corazón y sus causas sociales permanecen en Colombia, donde ha consolidado proyectos que transforman realidades y fortalecen la esperanza en comunidades en situación de vulnerabilidad.

Durante el acto de condecoración, el Dr. Pérez expresó:

“Es un honor estar aquí, haber podido estudiar y hacer todo lo que Dios me ha permitido. Esta distinción no es solo en nombre propio, sino en nombre de todos los colombianos que ven un futuro mejor en nuestro país y entregan su vocación al servicio de la vida. Gracias a mis compañeros de escuela, de la Universidad del Valle y de la residencia en Florida, a todos les dedico este premio. Este camino me permitió crecer como médico, como ser humano, pero también reafirmar mi compromiso con mis raíces”.

La Orden de la Democracia “Simón Bolívar” en el grado Cruz Oficial es una de las más altas distinciones otorgadas por el Congreso de la República de Colombia a personas o instituciones que han prestado servicios eminentes a la democracia y a la justicia social.

Desde la Universidad del Valle y la Facultad de Salud celebramos este merecido reconocimiento a uno de nuestros egresados, cuyo ejemplo nos inspira a seguir formando profesionales con alto sentido social y humano.

Oportunidades para la Gestión Integral en Cáncer

La Unidad de Investigación, Desarrollo e Innovación en Cáncer (I+D+i en Cáncer) de la Facultad de Salud de la Universidad del Valle realizó la segunda versión del Congreso Internacional Oportunidades para la Gestión Integral en Cáncer, un evento que convocó a expertos nacionales e internacionales, para reflexionar y proponer estrategias frente a uno de los principales retos de salud pública en América Latina: la prevención, diagnóstico y tratamiento integral del cáncer.

La primera jornada estuvo dedicada a la formulación de políticas públicas, la toma de decisiones clínicas en oncología y la gestión clínica, administrativa y social para un abordaje integral del cáncer. Durante la mañana, conferencias y paneles promovieron el intercambio de conocimientos y experiencias, mientras que en la tarde se desarrollaron presentaciones de trabajos en modalidad póster y mesas de trabajo colaborativo orientadas a compartir buenas prácticas y generar propuestas innovadoras.

El segundo día del Congreso se centró en dos ejes principales:
-Gestión clínica, administrativa y social para el abordaje integral en cáncer.
-Innovación, desarrollo e integración de tecnologías e inteligencia artificial, con la presentación de experiencias exitosas en la región.

En esta versión participaron destacados invitados internacionales con el apoyo de ICETEX, entre ellos: la Dra. en enfermería Fernanda Felipe Pautas (Brasil), experta en navegación de pacientes oncológicos, el Dr. Gonzalo Hernández (Argentina), especialista en salud pública, la Dra. en Salud Pública Carla Verónica Calderón Figueroa (Chile), investigadora y docente en salud pública, y la oncóloga Lucía Beatriz Delgado Pebe (Uruguay), presidenta de la Comisión Honoraria de Lucha contra el Cáncer de su país.

Para la profesora María Fernanda Tobar Blandón, líder de la Unidad I+D+i en Cáncer y coordinadora del evento, esta segunda edición fue altamente positiva. Destacó la participación de expertos de alto nivel, la diversidad de perspectivas abordadas y la oportunidad de analizar el cáncer no solo desde el punto de vista clínico, sino también en sus dimensiones sociales, políticas y dentro de los sistemas de salud.

Con el respaldo de aliados estratégicos como FIDEM, Johnson & Johnson e ICETEX, el Congreso reafirmó su compromiso con la construcción de soluciones sostenibles, el fortalecimiento de alianzas y la capacitación interdisciplinaria para mejorar la atención integral del cáncer en Latinoamérica.

Más información: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Fortalecer el compromiso de la academia con la atención integral en cáncer

Las siguientes son las palabras que expresó el profesor Adalberto Sánchez, director de la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación, durante la segunda versión del Congreso Internacional: Oportunidades para la gestión integral del cáncer, que se llevó a cabo recientemente en Cali.


La Unidad de investigación, desarrollo e innovación en Cáncer de la Facultad de Salud, es una iniciativa orientada a fortalecer la gestión del conocimiento, su aplicación y desarrollo para la innovación de prácticas, procesos, y tecnologías en los diferentes campos y saberes, para la Atención Integral del Cáncer, su abordaje clínico, administrativo y social; en alianza con grupos de interés a través de los tres ejes misionales de la Universidad: Investigación, Formación y Extensión.

La clave del éxito de esta reunión es su carácter multidisciplinario. No hay en nuestro mundo otra manera de avanzar en temas científicos fundamentales para la salud humana como éste. De ahí la importancia del propósito de la Unidad de Investigación, Desarrollo e Innovación en Cáncer de la Facultad de Salud de la Universidad del Valle de fortalecer las competencias y el trabajo colaborativo del equipo de salud mediante la presentación de temas clínicos, avances científicos y estrategias multidisciplinarias, promoviendo un abordaje integral del cáncer que mejore la calidad de atención, optimice los resultados en los pacientes y fomente la integración entre instituciones, especialidades y niveles de atención.

Los integrantes de la Unidad de Investigación, Desarrollo e Innovación en Cáncer son profesionales de salud, ingenieros, químicos, estadísticos, administradores, psicólogos y hacen parte de la comunidad académica de diferentes campos del conocimiento quienes procuran la generación de nuevo conocimiento, desarrollo científico, tecnológico e innovación en temas relacionados con cáncer. Son un ejemplo de como avanzar en tareas investigativas en una sociedad regida por los avances tecnológicos y la Inteligencia artificial, que tantas repercusiones han tenido y seguirán teniendo en las ciencias médicas.

El trabajo que la Unidad hace en extensión es igualmente importante, pues busca fortalecer las competencias y el trabajo colaborativo del equipo de salud mediante la presentación de temas clínicos, avances científicos y estrategias multidisciplinarias, promoviendo un abordaje integral del cáncer que mejore la calidad de atención, optimice los resultados en los pacientes y fomente la integración entre instituciones, especialidades y niveles de atención.

Mis mejores deseos por el éxito de esta reunión que se desarrollará en modalidad presencial durante dos días, mediante ponencias, paneles de expertos, experiencias y un Workshop donde estarán expertos en mesas temáticas para debatir asuntos de interés específicos, que incentiven iniciativas viables a partir de alianzas estratégicas para la región de Latinoamérica.

De gran importancia las experiencias que se presentarán en la gestión del cáncer de forma oral y poster, con invitados de instituciones publicas y privadas de todo el país; al igual que el workshop que se realizará orientado a la configuración de nuevos contactos y el trabajo en red, entre personas con los mismos intereses y expectativas.

No me cabe duda de que el principal resultado de esta reunión es la promoción del colegaje y la actualización en temas clave como contratación en salud y cuidados paliativos, buscando fortalecer el compromiso de la academia con la mejora continua de la atención integral en cáncer en todas sus etapas. La Unidad de Investigación, Desarrollo e Innovación en Cáncer de la Facultad de Salud de la Universidad del Valle cuenta con el apoyo institucional de la Rectoría y de toda la comunidad universitaria para adelantar tan noble labor.
Les deseo éxito en su deliberaciones.

Conversatorio “Contra el racismo: memoria participativa para descolonizar el relato del conflicto”

El Instituto de Paz de la Universidad del Valle invita a participar del conversatorio “Contra el racismo: memoria participativa para descolonizar el relato del conflicto”, que se llevará a cabo este jueves 21 de agosto, a partir de las 5:00 pm, en el Auditorio Estanislao Zuleta, Edificio D8, Campus de Meléndez.

Este conversatorio propone un espacio de diálogo profundo sobre el racismo, entendido como un fenómeno estructural e interrelacionado de poder, que ha moldeado de forma específica las dinámicas del conflicto armado en Colombia. Es fundamental reconocer cómo estas lógicas racistas y patriarcales han incursionado en los territorios donde las comunidades indígenas y afrodescendientes han sido protagonistas de la resistencia, la memoria y la construcción de país.

Desde la experiencia concreta en Cali y el Valle del Cauca, este encuentro busca comprender cómo se entrelazan el racismo estructural, la violencia política y la exclusión social, así como los modos en que las comunidades —en especial las afrodescendientes e indígenas— han resistido, narrado y disputado la representación de sus propias vivencias.

Es decir, permite entender que los efectos del racismo y el patriarcado en el marco del conflicto armado han impactado de manera desproporcional y sistemática a las comunidades étnicas del país. Las articulaciones que producen algunos sistemas de poder nos permiten analizar violencias de la historia de larga duración, violencias coloniales y racistas y sus efectos y continuidades en el marco de un conflicto armado e histórico

El título del conversatorio –“Contra el racismo: memoria participativa para descolonizar el relato del conflicto”– invita a repensar quiénes han sido legitimados para construir memoria, en qué posiciones discursivas se sitúan y con qué repercusiones sobre las narrativas hegemónicas de la guerra, la paz y la nación.

Este espacio se propone reconocer la fuerza epistémica y política de quienes han habitado los márgenes; no como víctimas pasivas, sino como sujetos colectivos de resistencia, cuidado, creación y futuro.

Voces para transformar a Colombia"

Este conversatorio hace parte de las actividades relacionadas con la exposición "Voces para transformar a Colombia", que estará disponible del 14 de agosto al 14 de septiembre, con acceso gratuito, en la Casa de las Memorias del Conflicto y la Reconciliación de Cali (Carrera 4 # 6-56, barrio San Pedro). Esta muestra, fue construida de forma colaborativa entre el Centro Nacional de Memoria Histórica, víctimas del conflicto armado y organizaciones sociales de todo el país.

La exposición que se presenta en Cali vuelve a poner en escena los contenidos originales de la muestra, fruto de un riguroso proceso de construcción social que involucró participantes individuales, comunidades, organizaciones de víctimas y sociales entre 2016 y 2018. Su restitución y exhibición demuestran el compromiso del CNMH, bajo su nueva dirección desde 2022, de honrar la cocreación, participación y concertación con las víctimas y las organizaciones sociales, además de dar cumplimiento de los autos que la JEP emitió sobre «Voces para transformar a Colombia».

Las historias que se narran en "Voces" abordan desde la resistencia por la tierra en el Urabá y el Bajo Atrato, hasta la lucha por la vida en el Magdalena Medio, sin olvidar el dolor y la dignidad de los cuerpos estigmatizados. La muestra es una invitación a la reflexión y al debate democrático, con el objetivo de construir una memoria histórica que sirva para la no repetición.

Exposición «Voces para transformar a Colombia»
Cuándo: del 14 de agosto al 14 de septiembre de 2025
Dónde: Casa de las Memorias del Conflicto y la Reconciliación de Cali (Carrera 4 # 6-56, barrio San Pedro)
Horario: lunes a sábado, de 9:00 a. m. a 5:00 p. m.
Costo: entrada libre

Diplomado en perspectiva de género abre inscripciones

En todas las disciplinas es posible fomentar espacios de equidad y reflexión

Están abiertas las inscripciones para el diplomado “Incorporando la perspectiva de género en los procesos de enseñanza-aprendizaje”. El objetivo principal de este diplomado es promover una refl­exión crítica sobre la práctica docente y los procesos de enseñanza-aprendizaje, con el fin de fomentar una cultura institucional de equidad, respeto y no discriminación, abordada desde una perspectiva de género e interseccional.

Esta formación se ofrece de manera gratuita a toda la población docente de la Universidad del Valle.

Fecha de inicio: 10 de septiembre

Días de encuentro: miércoles

Horario: de 4:00 p.m. a 7:00 p.m.

Modalidad: virtual

Conozca sobre el proceso de inscripción en el siguiente enlace.

Programa Editorial en Ulibro 2025: palabras que siembran memoria

Hay ciudades que se escriben a sí mismas en silencio, en las esquinas y en las plazas, como si cada paso de sus habitantes fuera una línea más en un libro que nunca se acaba. Bucaramanga, desde hace más de dos décadas, ha encontrado en Ulibro su capítulo más luminoso. Lo que comenzó en 2003 como un modesto encuentro en el campus de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, hoy es la 23ª Feria Internacional del Libro de Bucaramanga, un evento que respira cultura por cada uno de sus pasillos, que huele a tinta fresca y papel nuevo, pero también a memorias viejas, a historias rescatadas y a voces que se niegan a callar. Este año, su sede será el Neomundo Centro de Convenciones, del 22 al 31 de agosto.

Este 2025, el Programa Editorial de la Universidad del Valle llega a Ulibro con la certeza de que los libros no son solo objetos para vender, sino llaves para abrir territorios de pensamiento y emociones. Es la primera vez que estamos aquí, pero cada edición es distinta: los lectores cambian, los autores mutan, las ciudades se transforman. Y sin embargo, el propósito permanece: llevar la investigación, la ciencia, el arte y la literatura más allá de los muros universitarios, hasta las manos curiosas de quienes buscan comprender el mundo… o simplemente perderse en él.

En medio de un público que transita entre conferencias, presentaciones y recitales, nuestro stand se convierte en un pequeño puerto. Allí atracan textos que han nacido de laboratorios y aulas, de archivos y talleres, de la imaginación y la rigurosidad. Hay títulos que huelen a mar Pacífico y selva andina, que hablan de biodiversidad, de memoria histórica, de poesía y de innovaciones tecnológicas. Son libros que llevan la marca de una universidad que entiende que publicar es también un acto de responsabilidad social: hacer visible el conocimiento para que sea útil, dialogado y compartido.

Ulibro, con su tema de este año, Vidas Narradas, nos recuerda que cada lector y cada autor son, al final, constructores de identidad. Que las palabras tienen el poder de sanar y de herir, de unir y de dividir, de inventar mundos y de derribar fronteras. Y que en las historias que contamos —desde un poema breve hasta una investigación científica— vamos dejando huellas de quiénes somos y quiénes aspiramos a ser.

Por eso nuestra participación no es solo un compromiso cultural: es una declaración de principios. Creemos que el acceso a los libros es un derecho y que la universidad pública debe estar allí, en medio de la gente, con ediciones que no se queden guardadas en estanterías, sino que circulen, pregunten, incomoden y enamoren.

Este año, entre autores consagrados y nuevos talentos, entre la música y las tertulias, entre cafés y dedicatorias improvisadas, la Universidad del Valle reafirma en Bucaramanga lo que ha sabido desde siempre: que un libro no se termina cuando se escribe, sino cuando se lee, y que cada lector lo reescribe con su propia vida.

Por: Jose Londoño

Univalle da la bienvenida a sus nuevos estudiantes internacionales

Con música, cultura y un recorrido por la vida universitaria, la Universidad del Valle abrió sus puertas a 62 estudiantes de intercambio provenientes de Japón, México, Francia, Alemania y de diferentes regiones de Colombia, en un evento lleno de color, música y tradición.

La jornada, organizada por la Dirección de Relaciones Internacionales (DRI) con el apoyo de la Vicerrectoría de Investigaciones, se convirtió en un espacio para compartir, aprender y celebrar la diversidad cultural que enriquece la vida universitaria.

El evento de bienvenida, realizado los días 14 y 15 de agosto, tuvo como propósito acercar a los nuevos integrantes a la dinámica universitaria y a la ciudad que los acogerá en los próximos meses. Durante la jornada, los estudiantes recibieron información clave sobre el funcionamiento de la Universidad, sus diferentes áreas, actividades culturales, beneficios de bienestar y medidas de seguridad, tanto en el campus como en Cali.

Uno de los momentos más vibrantes de la jornada estuvo a cargo del Área de Cultura de la Vicerrectoría de Bienestar Universitario, que presentó una demostración de salsa acrobática, un espectáculo lleno de energía que mostró por qué la música y el baile son símbolos profundos de la identidad caleña. Entre giros, acrobacias y sonrisas, los estudiantes internacionales pudieron vivir de primera mano la calidez y el ritmo que caracterizan a la ciudad. La jornada también incluyó un recorrido guiado por el campus.

La agenda continuó con un city tour por lugares emblemáticos de la ciudad, culminando con la asistencia al Festival Petronio Álvarez, una de las celebraciones culturales más representativas del Pacífico colombiano.

Para la Universidad del Valle, la llegada de estudiantes de otros países es una oportunidad invaluable para enriquecer la diversidad cultural, fortalecer el diálogo académico y promover el crecimiento personal y profesional de toda la comunidad universitaria. Cada intercambio es un puente que conecta saberes, acentos e historias, y que deja huellas más allá de las fronteras.

Premio Vallecaucano de Periodismo ‘Gerardo Bedoya Borrero’

El Premio Vallecaucano de Periodismo ‘Gerardo Bedoya Borrero’ llegó a su cuarta edición con la participación de 97 trabajos periodísticos que concursaron en 10 categorías.   Durante la entrega de los galardones, realizada en el Hotel Intercontinental de Cali, la Gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, resaltó el valor del oficio periodístico.

En la categoría de Periodismo Comunitario, el reconocimiento fue para el trabajo del colectivo de Radio Guayaba Con Gusano, integrado por Dilan Steven Loaiza Alvear, Alan Steven Perea Paniagua, Sofía Burbano Pulido, Nicolás Gómez Medina, Angélica Paola Rodas Ramírez y Luis Einer Castaño Rengifo. Este equipo es conformado por talentos de la Universidad del Valle, que lideran un proceso con adolescentes y jóvenes en el Distrito de Aguablanca.

En la categoría de Equidad de Género, Inclusión y Diversidad Sexual, el mejor trabajo fue ‘Menarquía: Revolución Menstrual’ de la estudiante Camila Ramírez Paredes, de la Escuela de Comunicación social.

El Premio Vallecaucano de Periodismo ‘Gerardo Bedoya Borrero’ fue creado por la Gobernación del Valle para destacar la labor periodística de quienes narran las historias y el progreso del Valle del Cauca.