La Universidad del Valle invita a participar del Curso-Taller de Fotografía de Naturaleza, una experiencia única donde se enseñarán técnicas avanzadas de fotografía macro y fotografía de aves. Este curso, abierto a docentes, estudiantes, investigadores o amantes de la fotografía, proporcionará las herramientas necesarias para llevar las habilidades al siguiente nivel.
Impartido por el biólogo y fotógrafo Francisco López-Machado, los participantes aprenderán a capturar la esencia de la naturaleza de manera profesional, aplicable a proyectos científicos, académicos o, ¡simplemente, para disfrutar de la fotografía como pasatiempo!
Fecha de inicio: 6 de septiembre de 2025
Fecha de finalización: 25 de octubre de 2025
Horario: sábados de 8:00 a.m. a 12:00 m.
Ocho (8) jornadas de cuatro (4) horas para un total de 32 horas
Fecha límite de inscripción y pago: 1 de septiembre de 2025
Inversión: $700.000 COP
Cupos limitados
Información e inscripciones: http://ciencias.univalle.edu.co/extension
La Universidad del Valle, en un firme compromiso con la sostenibilidad ambiental, fue reconocida por segundo año consecutivo gracias a su activa participación en la iniciativa nacional "Pilas con el ambiente". Esta alianza estratégica busca promover el manejo adecuado de las pilas y acumuladores usados, un tipo de residuo que por su composición química, si no se gestiona correctamente, representa un riesgo significativo para el ambiente y la salud pública.
"Pilas con el ambiente" es una corporación sin ánimo de lucro respaldada por la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) y los principales importadores y distribuidores de pilas y acumuladores en el país. Su misión da cumplimiento a la Resolución 1297 de 2010 del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, mediante la recolección, el transporte y el tratamiento seguro de estos residuos, para evitar que terminen en rellenos sanitarios, botaderos a cielo abierto o espacios inadecuados.
Desde el año 2017 la Universidad participa del programa, en el marco de la estrategia nacional de programas posconsumo del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, con el objetivo de fomentar un cambio de hábito en los consumidores y la comunidad en general, incentivar la disposición adecuada de las pilas y acumuladores que han llegado al final de su vida útil y aplicando el principio de responsabilidad extendida del productor.
En el año 2024 se recolectaron más de 181 kilogramos de pilas y acumuladores usados en las sedes de Meléndez y San Fernando. En lo que va corrido de 2025, ya se han gestionado 68 kilogramos, lo que evidencia el compromiso sostenido de la comunidad universitaria con la disposición adecuada de estos residuos peligrosos.
Esta colaboración es fundamental para el Sistema de Gestión Integral de Residuos Sólidos (SGIRS) de la Universidad, pues contribuye a la protección del suelo y el agua de la contaminación por metales pesados como mercurio, cadmio, plomo, níquel y litio, presentes en las pilas. Y va en concordancia con los principios rectores de la Política Ambiental de la Universidad del Valle, establecida por la Resolución del Consejo Superior No. 009 de 2014, que guía las acciones institucionales hacia la conservación, protección y mejora del ambiente.
¿Cómo puedes participar en el programa?
La comunidad universitaria y la ciudadanía en general pueden depositar sus pilas y acumuladores usados en los contenedores designados en las sedes de Meléndez y San Fernando, según su volumen y tipo de almacenamiento:
● Si tienes más de 30 kilogramos de este tipo de residuos o se trata de acumuladores de gran tamaño como baterías de UPS, no debes depositarlos en el contenedor de pilas convencionales. Realiza el reporte para coordinar la recolección con el gestor correspondiente, escribiendo a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
● Si cuentas con un mini contenedor en tu oficina o espacio, una vez esté lleno puedes llevar las pilas y acumuladores al contenedor principal ubicado en el pasillo del edificio E20 (Facultad de Ciencias Naturales y Exactas), en la sede Meléndez y en el edificio 116 (Ciencias Básicas, Morfología y APH) de la sede San Fernando.
El reporte oportuno de estos residuos es fundamental para garantizar su manejo seguro, el cumplimiento de los protocolos ambientales establecidos, contribuir a mejorar el manejo ambiental de residuos especiales en el campus y hacen parte de la estrategia institucional para un consumo responsable y una gestión sostenible.
¿Y qué pasa después con las pilas?
Los contenedores principales -cuya capacidad es superior a 30 kg- deben estar al 80% de su capacidad de almacenamiento antes de programar su recolección; esta medida es clave para optimizar las rutas de transporte y reducir la huella de carbono de la operación logística.
El programa “Pilas con el ambiente” realiza recolecciones periódicas en los puntos establecidos y en empresas o instituciones que lo soliciten. Las pilas recolectadas se transportan hacia centros de acopio autorizados, donde se realiza una separación técnica de sus componentes, lo que permite reintegrar muchos de ellos a procesos productivos y evitar así que terminen contaminando el suelo o los cuerpos de agua.
Al participar en este programa, Univalle no solo cumple con su misión educativa y de investigación, sino que ejerce un liderazgo en la construcción de una sociedad más consciente de su responsabilidad ambiental. Cada pila depositada correctamente es un paso más hacia un futuro más sostenible y saludable para todos.
Cali siempre ha sido receptora de músicas caribeñas, por suerte, nunca se ha liberado de ese extraño influjo; mágico, seductor, rítmico, capaz de redefinir la identidad popular afrodescendiente de la ciudad.
Cuando niño, recuerdo, que al pasar por algunas casas del barrio el Peñón, se filtraba por los alfeizares de las ventanas una música proveniente del mar, melodías dulces y reveladoras en la voz de quien ya era famoso en el mundo entero, la voz de Harry Belafonte, el creador del calipso.
Luego, ya adulto, por años escuché de los labios cantores de las islas caribeñas el inmortal verso – La luz del día llega y me voy a casa -. Lo escuché en Ocho Ríos con el ritmo del oleaje de los cantores jamaiquinos; de los jóvenes músicos de Old Providence y Santa Catalina, de los niños y folcloristas de San Andrés, de las señoras cuando cocinaban y de los hombres cuando iban a las faenas de la pesca. Pareciera que ese verso cantado formara parte de un poema santificado, convertido en la plegaria de una religión mestiza, consagrada a enaltecer los quehaceres cotidianos, una religión cuya única fe es cantar en melodías asincopadas, de progresiones armónicas o sucesión de acordes.
Porque así están compuestas las canciones de Harry Belafonte, llamado con justicia: El rey del calipso o calypso, el género musical que perdura en el extenso Caribe insular y en algunos países de la costa caribeña.
Sí, por años mis oídos se acostumbraron a la voz delicada de Belafonte y a su poesía, hasta que llegué a pensar que ese era el tono cotidiano de una comunidad que habita desde New Orleans hasta las costas de Colombia y Venezuela, pasando por Trinidad, Jamaica, Gran Caimán, Bahamas, Martinica y todas las poblaciones que diversifican el idioma inglés en palabras rítmicas, pobladas de metáforas, o un canto acompañado por una progresión de acordes, rica en estribillos al son de tambores, arpegios de guitarra y melodías de mandolina, que parecieran salir del mar o caer de las noches estrelladas sobre playas de ensueño, de anemonas y corales, porque Belafonte, su máximo cultor, no pudo jamás separar sus creaciones del mar de Jamaica, de esa gente con la que compartió su vida desde sus ocho años hasta los trece.
El calipso, llamado en sus orígenes africanos “cayso”, es una canción popular afroamericana. Nació, como el vallenato, destinado a transmitir historias, noticias y sucesos cotidianos. Su origen nos remite a Trinidad y Tobago, donde ha debido llegar con los africanos que viajaban maniatados en las carabelas españolas. Después de renacer en las plantaciones de caña de azúcar, a golpe de perrero en la espalda del hombre esclavizado, se diversificó. El género, como toda evolución artística, no estuvo exento de las vicisitudes sociales, y así fue como llegó a Venezuela, viajando en los labios de los esclavos que eran separados de sus familias, y aunque es un género anglófono y contadas veces francófono, en Venezuela el calipso mutó en un estilo llamado calipso callao, o calipso territorial, acompañado con más instrumentos, pero siempre cantado en inglés.
Su historia está unida a la historia de América. Cuando el calipso renació, estuvo arrullado por tambores, maracas, mandolinas, guitarras y dos curiosos instrumentos de origen insular: el tinafono y el jawbone.
La mandolina, un instrumento cardófono con una caja de resonancia cóncava o plana, de ocho cuerdas, afinadas como un violín, -sol-re.la-mi- pulsadas con un plectro similar al que usan los guitarristas del rock, su función es mantener la melodía, entrar y salir en los compases cuando el cantor hace silencio.
El jawbone es un instrumento único, originario del Caribe insular. Se fabrica con la parte inferior de la mandíbula del caballo, a veces hervida y secada al sol y muchas veces puesta sobre un nido de hormigas con el fin de que la liberen de residuos orgánicos y los molares se aflojen y produzcan el “castañeteo” que se logra dando el primer golpe con la mano y el segundo frotando los molares con una bagueta de madera.
La tubba o “tináfono” es la usual tina de lavar la ropa convertida en un bajo. Para lograr su resonancia la voltean boca abajo, le abren un orificio en la mitad por donde sale una cuerda que se amarra a la parte superior de un pedazo de palo, la parte inferior del palo se apoya en el borde de la tina y la cuerda es tensada por el músico logrando tonalidades de acompañamiento. En ese instrumento se comprueba el oído musical y el talento rítmico de los músicos intérpretes del calipso.
El Steel drums o el tambor metálico. Originalmente se fabricó con barriles de acero llamados Steel drums, templados en escalas cromáticas por los mismos músicos artesanos. Los intérpretes de este instrumento se llaman: calipsonianos, su mejor interprete es el anciano costarricense Walter Ferguson.
Los hechos de la vida de Belafonte son todos importantes. Harold George Bellafonti nació a la vida en Nueva York hacia 1927 y podemos decir que no murió, que alcanzó la inmortalidad y se despidió del mundo en Manhattan, en West Side, el veinticinco de abril de 2023, a los 96 años. Era hijo de un cocinero de barco nacido en Martinica y de una bella mujer de Jamaica, a donde el matrimonio se mudó y donde Harry vivió de los ocho a los trece años. Luego tuvo la suerte de crecer en Harlem y vivir las influencias del movimiento llamado el Renacimiento de Harlem, renacimiento de las artes que se extendió desde 1920 a 1930, donde conoció al Duque Ellington, Billie Holiday, Ella Fitzgerald, y se hizo amigo del poeta Langston Hughes, de quien con seguridad se influenció en sus versos.
Como Hemingway, como William Faulkner y tantos de su generación, participó en la Segunda Guerra Mundial sirviendo en la Marina de los Estados Unidos. Fue activista y luchó al lado de Martín Luther King jr por la igualdad de los negros en Estados Unidos. Fue amigo íntimo del actor Sidney Poitier a quien amó como a un hermano y de Marlon Brando a quien admiraba por la solidaridad que este sentía en las luchas por la igualdad racial. Su relación con la creación estuvo forjada por el fervor esencial de un solo pensamiento: “El papel del arte no es mostrar la vida, sino, enseñar cómo debe ser la vida”.
Su recorrido por la música fue insigne. En un comienzo, influenciado por Harlem y por el saxofonista Lester Young, se inició interpretando temas de jazz, blues, del pop y luego se decidió por el folk. Cierta noche, tocando en un garito llamado Village Vanguard fue descubierto por un ejecutivo de la RCA Víctor con quienes firmó el primer contrato.
Sospecho que otra música lo seguía desde su niñez. Recordemos que las primeras percepciones de la infancia y la creación artística suelen ser buenos amigos y quizás fueron el influjo de su vida en Jamaica, o la voz de sus padres las directrices de su destino hacia el calipso, esas voces le reclamaron ser el portador de unas raíces que nadie poseía y entonces, el arrullo del mar, el color azul del cielo estrellado sobre palmeras en playas coralinas, la danza al paso acompasado de las caderas del África lo inspiraron y lo coronaron como el rey del calipso, sin sospechar que el eco de sus melodías anidaría en tierras del Pacífico colombiano.
Por: Edgard Collazos Córdoba
Ana Sofía Marulanda, estudiante de séptimo semestre del Programa de Psicología de la Universidad del Valle, fue seleccionada para realizar un semestre de intercambio internacional en la Universidade do Estado de Minas Gerais, en Brasil, durante el segundo semestre de 2025.
La oportunidad fue otorgada a través del Programa de Intercambio Académico Latinoamericano (PILA), una de las convocatorias gestionadas por la Dirección de Relaciones Internacionales de la Universidad del Valle, que promueve la movilidad de estudiantes hacia instituciones aliadas en América Latina, así como la internacionalización de los procesos de formación académica.
Ana Sofía ha participado anteriormente en iniciativas de movilidad, entre ellas un intercambio nacional previo en la Universidad Nacional de Colombia, donde cursó asignaturas como psicología educativa, organizacional y deportiva. Todo lo anterior lo realizó cuando cursaba quinto semestre. Y esta experiencia fue decisiva para fortalecer su perfil profesional y motivarla a buscar nuevas oportunidades de aprendizaje en contextos internacionales.
La estudiante reconoce el acompañamiento institucional brindado por la Dirección del Programa de Psicología y por la Facultad, tanto en su postulación como en la preparación para asumir este nuevo reto académico. También expresa su entusiasmo por vivir una experiencia formativa en otro país, que le permitirá ampliar sus conocimientos, fortalecer su proyecto profesional y nutrirse de otras perspectivas de la psicología.
Con este nuevo logro, la Facultad de Psicología reafirma su compromiso con la excelencia académica, el fortalecimiento de las trayectorias estudiantiles y la proyección internacional de sus programas.
Con el propósito de consolidar procesos de investigación aplicada, modernización institucional, formulación de políticas públicas y fortalecimiento de capacidades en el ámbito de la administración pública, la Universidad del Valle y la Escuela Superior de Administración Pública (ESAP) suscribieron un convenio marco de cooperación que estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2030 en el que se establece una alianza estratégica para el desarrollo de actividades conjuntas en formación, extensión, asistencia técnica y proyección social, con un enfoque de desarrollo sostenible y una visión territorial.
Para la firma de este convenio la ESAP consideró la amplia experiencia del Instituto de Prospectiva de la Universidad apoyando el Diseño Institucional en alcaldías gobernaciones, ministerios y otros organismos del estado, este Diseño consiste en con el mejoramiento de los procesos y las estructuras del gobierno y de la administración pública, así como el trabajo y acompañamiento a diferentes entes territoriales para la elaboración de políticas públicas, desarrollo territorial y política social en la innovación y la planeación. Para el profesor Leonardo Solarte director del Instituto de Prospectiva la relación con el Estado ha sido cercana por el desarrollo de este tipo de actividades: “La invitación de la ESAP fue a que nos uniéramos para poder realizar proyectos conjuntos e intervenciones conjuntas en todo el país. Esta oportunidad que es única, nos permitió presentar también un paquete que no fuera solamente los temas de diseño institucional, sino que se ampliara a temas académicos, pero también a intervenciones en política pública en otras áreas del gobierno”.
Entre los compromisos adquiridos en este convenio se incluyen el diseño y ejecución de proyectos de investigación, asesoría, formación especializada, publicación de estudios, participación en redes de cooperación, producción científica y desarrollo de plataformas para el aprendizaje virtual. Asimismo, se priorizarán acciones en municipios PDET y territorios con mayor necesidad de fortalecimiento técnico y administrativo.
El profesor Tulio Ferney Silva, decano de la Facultad de Ciencias de la Administración, explica porque la ESAP escogió consideró a la Universidad del Valle para realizar este convenio: “en la facultad está toda la línea de administración pública desde el pregrado, las especializaciones, la Maestría en Políticas Públicas y el Doctorado en Administración Pública y Gobierno en Gestión Pública y Gobierno, con todo ese nivel de formación hemos logrado construir una curva de experiencia formativa bastante importante, de altísimo nivel, que nos referencia ante instancias como la ESAP y además con el Instituto de Prospectiva, hemos hecho intervenciones probadas con éxito probado en la construcción de políticas públicas, adecuaciones institucionales, proyecciones y planes de desarrollo para regiones.
El rector de la Universidad del Valle, Guillermo Murillo Vargas, destacó que: “Para nosotros, la ESAP es un referente nacional en el campo de la administración pública. Esta alianza permitirá a ambas instituciones fortalecer no solo sus capacidades en formación, sino también en investigación y proyección social. Al aprovechar las fortalezas de cada entidad, podremos tener un mayor impacto en la gestión pública del país, especialmente en los territorios”
Por su parte Jorge Iván Bula Escobar, director nacional de la ESAP aseguró que “esta es una alianza académica con diferentes dimensiones. Tanto la Universidad del Valle como la ESAP tenemos una actividad en extensión importante, y este convenio nos permite articular nuestras competencias para responder, de manera conjunta, a las diversas demandas del sector público para el fortalecimiento y rediseño institucional, procesos de capacitación, y avanzar en actividades de formación, esfuerzos entre pares académicos, proyectos de investigación conjuntos y movilidad académica de docentes y estudiantes.”
El profesor de canto de la Escuela de Música Julián Vargas fue convocado para hacer parte del espectáculo lírico “La Cuina de Rossini”, basada en una producción del Gran Teatre del Liceu de Barcelona. Esta producción internacional se presenta los días 5, 6, 12 y 13 de julio en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo en Bogotá.
El profesor Vargas fue seleccionado para esta producción por su gran trayectoria como tenor lírico, destacando por su timbre expresivo, dominio técnico y versatilidad expresiva. Ha protagonizado obras como La traviata, Don Giovanni, y Luisa Fernanda. Además, ha sido solista en La novena sinfonía de Beethoven, Réquiem de Mozart y Liebeslieder Walzer de Brahms. Adicionalmente, cuenta con un amplio recorrido como compositor, lo que le ha valido ser nominado y premiado en varios certámenes, incluido el Grammy.
En La Cuina de Rossini el profesor Vargas interpreta a Guillermo Tell, uno de los personajes más importantes de las óperas de Rossini. En la obra los jóvenes Ross e Isabella, en un viaje de amistad y descubrimiento, se adentran en un mundo fascinante que los lleva a las óperas del compositor italiano.
Para mayor información, consulte la página web del Teatro.
Isaac Camayo Guerrero, esgrimista vallecaucano y estudiante de Administración de Empresas en la Universidad del Valle, cierra una temporada de contrastes como el gran campeón del florete nacional. Con cuatro medallas de oro y una de plata, Isaac se consolida como una de las promesas más firmes de la esgrima colombiana.
En agosto de 2024, cuando finalizó la temporada, fue el mejor en las pruebas individual y por equipos de florete masculino en la categoría mayores. Dos meses después de una lesión que amenazó su presencia en los Juegos Nacionales Juveniles, contra todo pronóstico volvió con más fuerza y demostró por qué es uno de los talentos más sólidos del Valle del Cauca, brillando en dichos juegos con doblete de oro.
"Este año me enseñó que en el alto rendimiento, lo más importante no es solo ganar, sino aprender a levantarse. Las medallas son el resultado del esfuerzo, la paciencia y el amor por lo que hago”, expresó Isaac tras subir nuevamente al podio.
Ahora Camayo Guerrero se prepara para representar al país en el Campeonato Centroamericano en Guatemala, una prueba exigente en el camino del alto rendimiento.
Discurso del señor rector de la Universidad del Valle, Guillermo Murillo Vargas, en la presentación del libro "Testigo de Excepción" del escritor y empresario Alfredo Carvajal Sinisterra.
Lo que cuenta don Alfredo Carvajal Sinisterra en su libro Testigo de Excepción es la crónica de una vida que se confunde con la construcción de un país y una empresa familiar, desde unos orígenes muy modestos. La Colombia en la que nace don Alfredo no ha cambiado mucho desde los primeros tiempos de la República, pequeñas comunidades, pequeñas industrias, aislamiento geográfico, guerras civiles, valores tradicionales y una que otra gente visionaria dispuesta a cambiar todo eso ante la avalancha de novedades que venían de todas partes.
El gran acontecimiento de esa historia sucede en1914 con la apertura del Canal de Panamá, que abre para el Departamento del Valle del Cauca, recién creado, el mercado internacional y su acceso a la costa este de Estados Unidos y a Europa. Cali tiene entonces menos de 150.000 habitantes. La familia Carvajal ha vendido una finca para comprar una imprenta en la cual se imprime el semanario El Día creado para impulsar la creación del departamento, que se dobla en la mesa del comedor. De allí nace un criterio empresarial que va a estar siempre ligado a la suerte de la sociedad donde va a desarrollarse, a la creación de empleo productivo y al compromiso con el fortalecimiento del tejido social de su entorno.
La grata crónica de sus días de infancia y de colegio, los recuerdos de sus abuelos y sus padres son la reconstrucción de un paraíso perdido, donde todo estaba por hacer. Su vida vista desde la cumbre de sus años es su participación en los arduos trabajos de armar el entable empresarial, político y social de un mundo nuevo que no hubieran reconocido sus antepasados.
Don Alfredo parece haber estado en el lugar adecuado en el momento adecuado para reclamar el derecho a ser llamado testigo de excepción de acontecimientos importantes para la Organización Carvajal, para el crecimiento de Cali, para el desarrollo de la Nación. Es una lección que nos deja sobre cómo todo esfuerzo y toda iniciativa requiere tiempo de maduración, de cómo no siempre se acierta y de cómo la persistencia mezclada con la innovación lleva al éxito.
Los lectores encontraran aquí un testimonio del trabajo arduo de construir una empresa como Carvajal, la tarea de llevar sus productos a toda Colombia, su apertura internacional, su papel precursor en crear instrumentos de mejoramiento laboral como los seguros médicos o las cajas de compensación, su búsqueda de nuevos mercados con productos como los libros animados, los directorios telefónicos y las formas continuas que en un momento eran el grueso de las utilidades de la empresa y hubo que dejar de lado por las trasformaciones tecnológicas o los avatares de la competencia internacional.
Y la generosidad, resumida en una frase de don Manuel Carvajal Sinisterra cuando dijo que no puede haber una empresa próspera en una sociedad enferma, la cual ha permeado todo el tejido empresarial vallecaucano, y se expresa en el hecho de que el principal accionista de la empresa, de lejos, es la Fundación Carvajal con sus ejemplares programas sociales.
Pero también, el carácter de una organización que ha llegado a la sexta generación de sus dueños, lo cual es un caso raramente visto en el mundo. La foto donde están los más de trescientos descendientes de don Manuel Carvajal Valencia que hoy se benefician de un dividendo social independiente de la suerte de la empresa, resume un criterio novedoso de reparto de utilidades que es un caso de estudio en las escuelas de administración.
Don Alfredo sale de su mundo empresarial, seguro y confiable, para incursionar en otras aventuras que también aquí se narran. Su vuelta a las aulas en la maestría de administración de la Universidad del Valle, que hizo época; la modernización vial de Cali, cuando fue Secretario de Valorización Municipal; la Alcaldía de Cali, con un equipo de lujo, que está en otra de las fotografías; la comisión de paz que lo lleva a sentarse en la mesa de las FARC en medio de la selva; la presidencia de Ecopetrol, por entonces la principal empresa del país y hasta una incursión en un cargo de elección popular como Concejal de su ciudad.
Y una mención especial de una tarea que me siento obligado a mencionar: su presencia por diez años en el Consejo Superior de la Universidad del Valle como representante del sector productivo, que tanto contribuyó con sus luces a la buena marcha de la Universidad.
Termina el libro con una serie de reflexiones sobre asuntos que atañen a la sociedad contemporánea de cuyo crecimiento ha sido testigo de excepción, donde retoma su papel de columnista de periódico, trabajo recogido en otro libro editado también por la Universidad del Valle.
Hemos sido entonces los editores de don Alfredo Carvajal Sinisterra, a través de nuestro Programa Editorial, papel que honra a la Universidad del Valle y que es para nosotros un pequeño reconocimiento a una enorme labor de la cual debe estar orgullosa la sociedad entera a la que tan bien ha servido.
Cali 3 de julio de 2025
Para fortalecer la gestión de sostenibilidad en las organizaciones del suroccidente colombiano, la Facultad de Ciencias de la Administración de la Universidad del Valle realizó dos espacios formativos en alianza con el Pacto Global Red Colombia. Eventos que aportan al desarrollo empresarial responsable y la transversalización de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en la región.
La jornada inició en horas de la mañana con el espacio de acompañamiento “Ven y Diligencia tu CoP”, dirigido a representantes de empresas adheridas al Pacto Global. Durante esta sesión, se brindó orientación personalizada sobre la elaboración y presentación de la Comunicación de Progreso (CoP), un informe anual que permite evidenciar los avances de las organizaciones en materia de sostenibilidad, en concordancia con los Diez Principios del Pacto Global de las Naciones Unidas. Los asistentes recibieron información detallada sobre los aspectos técnicos de la plataforma de reporte, los requisitos fundamentales, los plazos establecidos y tuvieron la oportunidad de resolver dudas específicas con el fin de facilitar el cumplimiento de este compromiso, promoviendo así la transparencia y la responsabilidad empresarial.
En horas de la tarde se realizó el conversatorio “Conozca el Pacto Global de las Naciones Unidas”, un espacio abierto a organizaciones, estudiantes y demás actores interesados en conocer más sobre esta red de sostenibilidad corporativa, la más grande del mundo. Durante el evento se presentaron los principios que la rigen, los beneficios de adhesión, las principales áreas de trabajo, así como los compromisos asociados a esta iniciativa internacional. El conversatorio permitió comprender cómo el Pacto Global contribuye directamente a la Agenda 2030, incentivando la participación activa del sector privado en el logro de los ODS.
Ambos espacios contaron con la participación de Natalia Ardila Rizo, Coordinadora de Asuntos Ambientales, Gestión del Conocimiento, Reportes y Punto Focal del Pacto Global Red Colombia, quien estuvo a cargo de facilitar los contenidos y resolver inquietudes de los asistentes. El evento también contó con la intervención del profesor Edgar Guillermo Rodríguez Guevara, director del Programa de Extensión y Proyección Social de la Facultad de Ciencias de la Administración, quien reafirmó el compromiso institucional con la sostenibilidad y la articulación entre la academia y los sectores productivos del país.
La actividad se desarrolló en el Auditorio Auxiliar del Edificio 126, en el Campus San Fernando, y fue organizada conjuntamente por el Pacto Global Red Colombia y la Facultad de Ciencias de la Administración de la Universidad del Valle, consolidando una alianza esencial para promover el liderazgo responsable y el desarrollo sostenible en la región.
José Alexis Mahecha Manzano
Coordinador - Oficina de Comunicaciones Facultad de Ciencias de la Administración
En un emotivo evento, destacadas figuras de la historia del Valle del Cauca se congregaron para acompañar el lanzamiento del libro "Testigo de Excepción", escrito por Alfredo Carvajal Sinisterra. Carvajal, egresado de la Maestría en Administración Industrial y Doctor Honoris Causa de nuestra institución, ha plasmado en esta obra su participación en sucesos de la región y el país desde la primera mitad del siglo XX hasta la actualidad.
El evento incluyó un conversatorio en el que el autor compartió escenario con Carlos Caballero Argáez, profesor asociado de la Escuela de Gobierno Alberto Lleras Camargo de la Universidad de Los Andes, y Jaime Alberto Cabal Sanclemente, presidente de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco). La moderación estuvo a cargo del abogado Óscar López Pulecio.
Durante el panel, el ingeniero Carlos Caballero Argáez se refirió a Carvajal como "un hombre ejemplar que sigue siendo consultado por sus decisiones políticas y económicas". Por su parte, el ingeniero Jaime Alberto Cabal Sanclemente resaltó que la publicación permitirá a otros empresarios y administradores aprender a resolver crisis en sus propias organizaciones.
Además, se destacó el significativo papel de Alfredo Carvajal durante su presidencia en Ecopetrol, donde logró reducir la importación de crudo en el país y fortalecer el transporte de petróleo desde Caño Limón.
Este libro profundiza en la historia de Colombia desde la perspectiva personal de Carvajal, quien a lo largo de su trayectoria ha contribuido al fortalecimiento empresarial de la región e impulsado iniciativas pioneras de responsabilidad social, como el "subsidio familiar", que posteriormente fueron implementadas a nivel nacional.