Dos egresados del Programa de Ingeniería Topográfica, David Montero y Mario Soto, quienes laboran actualmente en el Centro de Investigación de la Caña de Azúcar de Colombia – Cenicaña, ganaron una convocatoria mundial para participar en el Workshop Google Earth Engine 2019.

El Workshop Google Earth Engine 2019 incluye varias actividades tales como un congreso para presentar los nuevos desarrollos de la herramienta Google Earth Engine y un taller para trabajar nuevas aplicaciones.

La plataforma Google Earth Engine -GEE se puede utilizar para análisis científicos, a pequeña y gran escala y para la visualización de conjuntos de datos geoespaciales. Almacena, organiza y brinda acceso a una amplia variedad de imágenes satelitales y conjuntos de datos geoespaciales, y ofrece capacidades de análisis de datos ambientales a escala global.

Además de las herramientas y los poderes computacionales de la nube necesarios para analizar grandes conjuntos de datos, la plataforma GEE también ofrece interfaces de programa de aplicación (API) en JavaScript y Python.

Los dos ingenieros topográficos hacen parte del grupo de 350 seleccionados de todo el mundo que hicieron una aplicación en la que mostraron que manejan la herramienta. Este grupo fue seleccionado luego de una convocatoria en la que participaron 800 representantes de grupos de investigación de los cinco continentes.

Mario Soto hizo monitoreo de cuencas hidrográficas por medio de clasificación de coberturas, mientras que David Montero hizo un análisis multitemporal de índices de vegetación en lotes de caña de azúcar.

Durante su paso por el pregrado en la Universidad del Valle, los dos estudiantes hicieron sus respectivas tesis de grado con el profesor Fracisco Hernández de la Escuela de Ingeniería Civil y Geomática. David Moreno realizó su tesis sobre un modelo de evotranspiración para la caña de azúcar, mientras que Mario Soto se enfocó en las necesidades hídricas de un cultivo de papaya.

La impresora creada por el estudiante de la Sede Palmira, José Julián Botina, no necesita un computador para funcionar.

El estudiante de Tecnología en Mantenimiento de Sistemas Electromecánicos de la Sede Palmira, José Julián Botina, construyó una impresora 3D que puede hacer desde un elemento de joyería hasta prendas para vestir.

Esta impresora puede ser operada por cualquier persona y no requiere de un computador para realizar las impresiones, pues utiliza como materia prima ácido poliláctico, más conocido como PLA. Este material es un termoplástico biodegradable, hecho con base de recursos renovables como el almidón de maíz o la caña de azúcar.

El funcionamiento de la impresora 3D desarrollada por José Julián Botina consta de dos pasos: primero se guarda el diseño del objeto a realizar en la memoria del módulo principal de la impresora y de inmediato inicia el proceso en el que la impresora derrite el PLA para crear la pieza deseada.

“En diez años las impresoras 3D serán un electrodoméstico, se podrá comprar la pieza en internet, descargar el diseño e imprimirlo en su propia casa, usted mismo podrá hacer el marco de sus gafas”, indica el estudiante Botina.

La impresión 3D es uno de los desarrollos más importantes de la tecnología moderna. En la actualidad estas impresiones se emplean en el diseño industrial, creación de prótesis médicas, juguetes y ropa. Una de sus grandes ventajas es su capacidad de crear prototipos de manera rápida.

Durante los últimos años ha aumentado su aplicación en numerosos campos debido a que sus costos de operación y mantenimiento son relativamente bajos.

La egresada de Ingeniería de Materiales de la Universidad del Valle, Isabel Arango, quien hizo parte del Grupo de Investigación en Películas Delgadas del Departamento de Física trabaja con un equipo especializado en espintrónica, para el gigante tecnológico Intel.

Intel contrató con el centro NanoGUNE, de España, del cual hace parte Isabel Arango, para que con grupos científicos de EE UU y Francia desarrolle nuevas tecnologías para los microprocesadores.

La multinacional Intel, la mayor fabricante de circuitos integrados del mundo, contrató con el centro NanoGUNE –España, para adelantar un proyecto puntero que persigue desarrollar el dispositivo “MESO”, una nueva tecnología que facilitará los requerimientos de memoria, interconexiones y lógica de la computación del futuro.

NanoGUNE es un centro de investigación de primer nivel en nanociencia, ubicado en San Sebastián, en la comunidad Autónoma del País Vasco, cuenta con 10 grupos de investigación, 107 investigadores y 50 investigadores invitados de 27 países.

Uno de esos investigadores de NanoGUNE es la egresada del pregrado y la maestría de ingeniería de materiales de la Universidad del Valle Isabel Arango, quien realizó su tesis de grado bajo la tutoría de la profesora del Departamento de Física María Elena Gómez de Prieto. Además, trabajó durante tres años en el Sena y ganó la convocatoria de INTEL para desarrollar un nuevo material en el Centro NanoGUNE.

El instituto vasco trabajará para Intel hasta 2022, en colaboración con una universidad de EE UU y un centro de investigación francés, en el desarrollo de nuevas tecnologías que generen mayor eficiencia de los microprocesadores.

El proyecto prevé aplicar los atributos de la espintrónica, una rama de la física que explota una propiedad cuántica de los electrones (el espín).
Para producir los procesadores, los grandes fabricantes como Intel utilizan desde hace casi cuatro décadas una tecnología llamada CMOS. La estrategia empleada hasta hoy para mejorar progresivamente las prestaciones de estos chips ha sido miniaturizar cada vez más su elemento básico, que son los transistores. Se trata de la aplicación de la conocida como Ley de Moore, teorizada por uno de los fundadores de Intel, que supone que el número de transistores en un procesador se duplique cada dos años.

La tecnología CMOS “hasta el momento ha sido muy exitosa y ha funcionado bien”, dijo Félix Casanova, el investigador del centro NanoGUNE que lidera el equipo implicado en el proyecto de Intel. Pero ahora, asegura, “está llegando al límite”. y habrá un momento en el que si lo hacemos más pequeño dejará de funcionar porque perderemos el ‘control’ sobre los electrones. ¡No podremos hacer los transistores más pequeños!”, explica.

Uno de los problemas principales de los microprocesadores actuales es que, al ser muy pequeños, sus circuitos internos tienden a sobrecalentarse, lo que supone una mayor pérdida de energía, sostiene Casanova. Y este desperdicio, añade, es un problema cada vez más grande si se tiene en cuenta que la transmisión digital de datos podría representar el 20% del consumo mundial de electricidad para 2030, según calcula un estudio publicado en Challenges.

El otro gran inconveniente, agrega el investigador, es que la reducción del tamaño de los transistores ya está alcanzando las fronteras de la mecánica clásica. “Llega un momento en que la manera en la que los electrones se controlan dentro del transistor ya no funciona, porque empiezan a dominar las leyes de la cuántica”, explica.

A través de su programa de investigación Intel University Research, la multinacional estadounidense busca identificar nuevas tecnologías que permitan mejorar la eficiencia de los microprocesadores.

Una de las vías exploradas es la rama de la espintrónica, que aprovecha una propiedad peculiar de los electrones, llamada espín, no tomada en cuenta en la física clásica. Casanova explica que la explotación de esta característica en algunos materiales magnéticos permitiría diseñar chips en los que se incorporan tanto la unidad de almacenamiento de la información necesaria para la computación como la que ejecuta las operaciones lógicas.

De esta manera, el procesamiento sería más rápido que en la actualidad, ya que en las computadoras de hoy día las dos fases se cumplen en sitios distintos (el almacenamiento de la información, en la RAM o en el disco duro; las operaciones, en el microprocesador). “Intel calcula que así se obtendría un mejor rendimiento con menos energía, porque todo estaría en el mismo circuito”, explica Casanova.

Los materiales adecuados

Ahora el reto es identificar materiales que permitan aplicar esta tecnología, denominada MESO (acrónimo de Magnetoelectric Spin-Orbit), en un microprocesador real, porque los que existen actualmente “no son suficientemente buenos para ello”, asegura Casanova. Y esa es la misión actual de su equipo, formado por otras cinco personas de distintas nacionalidades, entre quienes se encuentra Isabel Arango.

Entre los materiales más prometedores, el investigador indica los aislantes topológicos, descubiertos recientemente. Estos elementos se comportan como conductores en la superficie y como aislantes en el interior.

Casanova, quien trabaja en el campo de la espintrónica desde hace una década, tuvo su primer contacto con INTEL durante un congreso celebrado en 2015 en Hong Kong.

Este mes, la multinacional formalizó la constitución de un consorcio que además integra a dos grupos de la Universidad de Berkeley y uno del centro francés CNRS/Thalès, fundado por el físico Albert Fert, premio Nobel en 2007 por sus descubrimientos en el campo de la espintrónica.
El proyecto terminará en 2022, y su objetivo “es conseguir en ese plazo un prototipo que funcione”, asegura el investigador, quien precisa que es muy difícil saber ahora cuándo esta nueva tecnología pueda estar lista para el mercado.

“En el futuro la computación necesitará una nueva tecnología revolucionaria para realizar un salto sustancial en términos de eficiencia energética” asegura en un vídeo grabado el pasado enero Ian Young, directivo de Intel encargado por la multinacional de la coordinación del consorcio. “Y nuestro trabajo junto al centro NanoGUNE puede jugar un papel importante en esta revolución”, añade. “Para nuestro grupo es una gran suerte y honor que un gigante como Intel crea que la investigación que estamos teniendo es interesante. De algún modo es una prueba de que la ciencia básica siempre puede ser útil para desarrollar una aplicación real”, concluye Casanova.

¿Qué es la lógica MESO?

Se han planteado varias alternativas para hacer frente al reto del límite físico de la tecnología CMOS y al del consumo energético, a la vez que se mejora la potencia de los ordenadores, teléfonos móviles, y demás gadgets tecnológicos. Una de las propuestas más maduras es la espintrónica, que cuenta con un gran potencial y está llamada a convertirse en una alternativa a la electrónica actual. “Los investigadores de Intel con los que colaboro han propuesto una lógica que permitiría mantener la Ley de Moore más allá del CMOS: la lógica MESO2”, apunta Casanova.

“La lógica MESO consta de dos partes. Una lee la información del bit magnético, en el que se pretende explotar un efecto cuántico muy singular denominado ‘acoplamiento espín-órbita’. La otra escribe el bit magnético a partir del efecto magnetoeléctrico de algunos materiales”, explica Casanova. “A nuestro equipo en NanoGUNE nos toca ahora encontrar los mejores materiales para que la señal que salga del bit magnético sea grande y el dispositivo sea factible tal y como está propuesto. El objetivo último del proyecto será el de integrar las dos partes en un dispositivo completo. “Las computadoras actuales tienen la memoria en un dispositivo (disco duro, RAM) y hacen las operaciones lógicas en otro (el microprocesador), por lo que se pierde tiempo y energía en transferir continuamente la información entre estos dos dispositivos. En un circuito MESO las dos partes están completamente integradas, y esto permitiría una gran mejora en el rendimiento”, destaca Casanova.

*Pie de foto: Grupo de investigadores de NanoGUNE que desarrolla el dispositivo MESO. Al centro Isabel Arango, a la Izquierda Felix Casanova

Martes, 09 Julio 2019 16:46

Inician Clubes de Ciencia 2019

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Con la participación de 160 jóvenes de Cali, Palmira y Cartago se dio inicio a la quinta versión de Clubes de Ciencia, en Cali, un proyecto liderado por jóvenes científicos de diferentes países y que, además de despertar el interés por la ciencia y la tecnología en estudiantes de educación secundaria, busca expandir el acceso a la educación científica para motivar a las nuevas generaciones de científicos.

A nivel nacional, más de 1500 jóvenes provenientes de diversas instituciones de educación media y secundaria, en conjunto con 12 universidades públicas y privadas jóvenes de más de 16 ciudades y municipios del país tuvieron la oportunidad de participar en sus versiones tecno-academias, Frontera y Región, que se realizan entre julio y octubre con el apoyo de múltiples aliados y actores a nivel nacional.

Este proyecto busca potenciar la educación en áreas de ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas (STEAM por su sigla en Inglés) en Colombia.

La Universidad del Valle, consciente de la importancia que reviste el aprendizaje científico en los jóvenes, ha participado en Clubes de Ciencia Colombia desde 2017, como una de las sedes aliadas, poniendo a disposición de los estudiantes sus laboratorios, salones, salas de cómputo y el campus en general, tanto en su sede principal, como en las regionales, con la participación de tutores nacionales.

En la sesión inaugural, en Cali, el Decano de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de la Universidad del Valle Walter Torres Hernández, la directora de la Regional del Sena Valle del Cauca, Aura Elvira Narváez; la representante del programa ONDAS regional Valle Natalia Cantera y la representante de Clubes de Ciencia Stephanye Zarama Alvarado, dieron la bienvenida a los estudiantes y resaltaron la importancia de participar en este evento que año tras año crece como impulsores de la ciencia y la tecnología entre los jóvenes colombianos.

Un Club de Ciencia

Los Clubes de Ciencia son grupos de 20 estudiantes de bachillerato que, con el liderazgo de un tutor internacional y uno nacional, desarrollan un proyecto durante una semana intensiva de cursos y actividades alrededor de la ciencia.

Este año, Clubes de Ciencia hace presencia en Bogotá, Medellín, Bucaramanga, Cali, Palmira, Cartago, Manizales, Túquerres, Pereira, Neiva, Ibagué y Cúcuta. Con clubes especiales en Manaure, Oiba, Carcasí, Tumaco, Puerto Nariño, Puerto Carreño y Arauquita.

Los Clubes de Ciencia son cursos intensivos y gratuitos, dirigidos a jóvenes de secundaria provenientes en su mayoría de colegios públicos, quienes participan durante una semana en el desarrollo talleres y formación en ciencia y tecnología en temas diversos y relevantes como: nanotecnología, inteligencia artificial, ingeniería espacial, ciencias de la salud y otros, relacionados con múltiples disciplinas.

Los talleres son diseñados y dirigidos por investigadores vinculados a una gran variedad instituciones de alto nivel en investigación científica como Harvard, MIT, Columbia, Cornell, Stanford, UC Berkeley, McGill, la UNAM, la Universidad de Sao Paulo, entre otras. Nuestros educadores provienen de instituciones en toda la extensión del continente americano, de Canadá a Argentina, al igual que Europa, y hacen parte del equipo de instructores que de manera voluntaria aportan su conocimiento y experiencia.

Fortalecimiento del Sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación del Valle del Cauca “Un Valle del conocimiento” es el proyecto que busca consolidar un ecosistema de innovación que apunte al desarrollo investigativo y científico del sector académico, empresarial, social y gubernamental.

El proyecto liderado por la Red de Universidades para la Innovación del Valle del Cauca-RUPIV y ejecutado por la Universidad del Valle; tiene como fin fortalecer la articulación entre investigadores y grupos de investigación, con la Empresa, el Estado y la Sociedad Civil pertenecientes al sistema de C&CTI de la región y promover la inversión y medición en los procesos de investigación, innovación y transferencia; para contribuir a la competitividad y el desarrollo regional, y transformar al Valle del Cauca en una Economía del Conocimiento.

En el marco de apertura de este proyecto, se realizó un primer taller donde se trabajó sobre el tema de articulación institucional para el desarrollo de la visión del Valle del Cauca como un territorio sostenible en la economía del conocimiento.
Sobre este tema, el director Científico del proyecto y profesor asociado de Univalle de la Facultad de Ciencias de la Administración, PhD. Henry Caicedo Asprilla menciona: “es un gran reto de región, la pregunta sobre el tema es ¿Cómo lograr que el Valle del Cauca sea un territorio sostenible en la economía del conocimiento? El mundo está mirando hacia los objetivos del desarrollo sostenible, si no apuntamos a trabajar en este tema, no vamos a tener donde vivir. La sostenibilidad es una prioridad para todo el mundo. Por ello es vital la economía del conocimiento para lograr que los ciudadanos tengamos el conocimiento como un recurso central en la toma de decisiones en los ámbitos económico, académico y político y social”.

Dentro del taller por “Un Valle del conocimiento” se contó con un conversatorio a cargo de Matías Ramírez, Senier Lecturer de la Unidad de Política Científica SPRU, Reino Unido. Universidad Sussex. Invitado asesor del Proyecto, quien habló sobre la innovación transformativa, la cual busca que miradas distintas se adhieran a los temas de desarrollo, abrir caminos para que más actores participen, que haya un cambio de mentalidad y un diseño de ciudad sostenible, por ello tiene que ser un proceso abierto y participativo donde se trabaje con la comunidad, universidad, el sector empresarial, gobierno, donde haya un alineación, crear expectativas comunes y formas de desarrollo más sostenibles, en este caso para CTeI.

Participa en el proyecto, inscríbete:
Formulario de inscripción a Un Valle del Conocimiento.

 

En el marco de la estrategia de democratización de la información, apropiación social del conocimiento y el proyecto de investigación 'Significación y alcance de los mecanismos de participación ambiental en Santiago de Cali' el área de Gestión Ambiental AGA y el Observatorio de Conflictos Ambientales Urbanos - OCAU de la Universidad del Valle, tienen el gusto de invitarlos al conversatorio ambiental 'Avances y Desafíos de la Educación Ambiental Comunitaria en Santiago de Cali'.

Conferencista: Sonia Del Mar González (bióloga de Univalle, Master en Medio Ambiente y Desarrollo de la Universidad Nacional).
Fecha: 8 de julio de 2019
Hora: 4:00 pm
Lugar: Auditorio Ángel Zapata - Biblioteca Mario Carvajal- sede Meléndez.

Con el estudio 'Diferenciación genética de las poblaciones de Felis catus en los municipios de Restrepo y Darién del Valle del Cauca, Colombia', ocho estudiantes de séptimo semestre de Biología, adscritos al Grupo de Investigación GETEG, dirigido por el profesor Heiber Cárdenas de la Universidad del Valle, recibieron el Premio Nacional al Mejor Trabajo en Biología Animal, entregado por la Asociación Colombiana de Ciencias Biológicas -ACCB-, en el LIV Congreso Nacional y V Internacional de Ciencias Biológicas que se realizó entre el 20 y 24 de mayo en Montería.

Con este trabajo los estudiantes buscaban establecer si el Lago Calima, que es una barrera geográfica de proporciones considerables, afectaba el flujo genético en las poblaciones de gatos domésticos que se encuentran entre Darién y Restrepo. El equipo de trabajo recorrió durante tres días las poblaciones objetivo tomando fotografías de los gatos para poder identificar, a través del pelaje, algunos marcadores genéticos.

“A través del pelaje pudimos sacar las frecuencias genotípicas y alélicas de algunos genes, lo que nos permitió calcular el flujo que hay entre las poblaciones”, explicó Valentina Cárdenas Hernández, miembro del equipo investigador. El color en el pelo de estos felinos permite identificar si hay variaciones entre zonas o si hay cruce entre ellos. La estudiante explica que encontraron "que el Lago Calima no representa una barrera para el cruce de los gatos, específicamente debido a la influencia del hombre, que los transportan o en ocasiones los dejan en las carreteras, entonces no hay una distancia genética entre ambas poblaciones”.

Es la primera vez que este grupo de estudiantes participa en un congreso y la experiencia de regresar con un premio fue más que positiva, “pudimos aprender de otros trabajos y recibir retroalimentación sobre el nuestro, conocimos personas que trabajan en diferentes campos de la genética, eso amplía nuestras prespectivas”, concluye Valentina. Además de la guía del profesor Heiber Cardenas Henao, el grupo contó con el apoyo de Mauricio Peñuela, estudiante del Doctorado en Ciencias Biología y antiguo miembro del grupo de investigación.

Los estudiantes que realizaron el trabajo fueron: César Alejandro Lemos Lucumí, Javier Camilo Guzmán, Carlo Santiago Becerra Casierra, Daniel Alejandro Castro, Sergio Andres Cañón Alfonso (quien presentó el trabajo), Nhora Alexandra Almendra Tombe, Valentina Cárdenas Hernández y Juan Manuel Valencia.

La revista científica “Accident Analysis & Prevention”, publicó en su volumen 125 de abril del 2019 la investigación titulada “Impact evaluation of camera enforcement for traffic violations in Cali, Colombia, 2008–2014”, realizada por el profesor de la Facultad de Ingeniería, Ciro Jaramillo junto al profesor Carlos Andres Fandiño de la Escuela de Salud Pública y al profesor Harvey Vivas de la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas. La revista es editada por Elsevier, reconocida por ser la mayor editorial de libros y literatura científica del mundo.

Para esta revista fue muy importante que en esta publicación se articularan tres áreas del conocimiento, ingeniería, salud pública y ciencias sociales y económicas, para analizar un problema como es el tráfico en una ciudad como Cali. Por otro lado, la revista tuvo en cuenta para la publicación del artículo, que este estudio se desarrollara en un país en vía de desarrollo ya que no es muy frecuente este tipo de investigaciones en estos países.

Este estudio tuvo como objetivo evaluar el impacto de la aplicación de las cámaras de control vial, conocidas coloquialmente como “fotomultas”, en la ciudad de Cali, la tercera ciudad más grande de Colombia y donde los accidentes de tránsito son la segunda causa externa de muerte según la Secretaría de Salud Pública Municipal en el año 2016, para esto realizó un estudio cuasi-experimental con mediciones antes y después en 38 áreas de intervención y 50 áreas de comparación durante 42 meses antes y 34 meses después de la instalación de las cámaras. Los criterios para escoger los sitios de comparación fueron: (I) jerarquía de carreteras, (II) número de carriles de tránsito y (III) distancia entre los centroides de sitios de intervención y comparación que estaban desde los 1000 hasta los 2500 m. los efectos fueron estimados con modelos mixtos de regresión binomial negativa.

Los resultados mostraron que, en las áreas de intervención, después de 12 meses se presentó una reducción del 19,2% en el total de choques y una reducción del 24,7% en lesiones y choques fatales. En áreas de comparación, esta reducción fue de 15.05 para todos los hoques y 20.1% para lesiones y choques fatales. Lo anterior se encamina a los objetivos que las Naciones Unidas han planteado para el 2020, en los cuales buscan que la tasa de mortalidad por accidentes de tránsito se vea disminuida en un 50%. Esto se puede ver reflejado en el caso de la ciudad de Bogotá, que en los últimos 4 años ha tenido una disminución en colisiones y muertes por este tipo. Sin embargo, estas cifras están alejadas de lo que sucede a nivel nacional. Pues en Colombia las lesiones y muertes por accidentes de tráfico siguen aumentando.

En conclusión, el estudio identificó que el uso de cámaras para detectar infracciones de tráfico parece tener un efecto positivo en la reducción de choques en las áreas de intervención. También se encontró un efecto indirecto beneficioso en áreas de comparación; pero se necesitan más evaluaciones. Este estudio es valioso en vista de la falta de evidencia para este tipo de medidas de seguridad vial en ciudades de América Latina, cuyas carreteras, condiciones sociales y ambientales, en comparación con las ciudades de los países más desarrollados en donde estas intervenciones han sido típicamente evaluadas, son totalmente diferentes.

Si desea conocer el artículo completo, y se encuentra en el campus de la Universidad, siga este enlace.

Con la asistencia de más de 7.800 personas, entre público particular y estudiantes de 82 instituciones educativas públicas y privadas de Buga, Cali, Cerrito, Jamundí, Palmira, Popayán, Puerto Tejada y Santander de Quilichao cerró el pasado sábado 15 de junio la Carpa de Melquíades 2019.

La Carpa de Melquíades es uno de los eventos de mayor asistencia de la Universidad del Valle, en el que niños, jóvenes y adultos pueden conectarse con la ciencia a través de experimentos interactivos, exposiciones y juegos.

La masiva asistencia a la Carpa de Melquíades 2019 superó en un 70% a la del año pasado, demostrando que la Universidad del Valle es un territorio de Paz, pluricultural, comprometido con la difusión y apropiación social, la ciencia y la tecnología.

Novedades en La Carpa
Además de las muestras científicas y tecnológicas, que componen el corazón de la Carpa, este año se incorporó, con el apoyo de la Comisión Colombiana del Océano (CCO), una Exposición de Fotografía Marina para celebrar el día mundial de los océanos.

El Grupo IEEE de la Escuela de Ingeniería Eléctrica y Electrónica, fue invitado por el Departamento de Física y participó con exhibiciones aplicadas a la robótica, drones, celdas solares, prótesis, seguidores de líneas, y un sonar que este año ocupó el primer lugar en un concurso internacional en el MIT - USA.

En conmemoración del aniversario 250 del nacimiento de Alexander von Humboldt se realizó CineHumboldt, proyección de documentales y videoarte sobre la vida y obra de este excepcional científico. Adicionalmente, el día sábado se realizó, en cuatro oportunidades, el juego piloto “Encuentra a Humboldt”, una pequeña yincana en la que los participantes pudieron aprender un poco más sobre el nombrado explorador.

-La CCO y la Academia Colombiana De Ciencias Exactas Físicas Y Naturales – ACCEFYN, entregaron algunos ejemplares del libro “Hacia una Potencia Oceánica” y la cartilla animada “Francisco José de Caldas, un camino a las estrellas”, respectivamente, a los docentes de las instituciones visitantes.
-El Instituto de Educación y Pedagogía y el Programa Editorial también participaron con una muestra matemática y un stand con literatura científica.
-La mascota oficial de la Universidad hizo presencia durante los 3 días del evento.

Agradecimientos
La organización de La Carpa de Melquíades agradece a la sociedad caucana y vallecaucana por la gran acogida que tuvo este año La Carpa, tanto en las instituciones educativas, como en el público particular.

La versión 2019 de La Carpa de Melquíades fue posible gracias al compromiso de los estudiantes de Biología, Física, Matemáticas, Química e Ingeniería, quienes atendieron con la mejor disposición a los asistentes; al patrocinio de la Rectoría y la Vicerrectoría de Investigaciones; la organización y planeación de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas, y el apoyo de la Vicerrectoría Académica, Registro Académico, la Sección de Seguridad y Vigilancia, la Sección de Servicios Varios y la Dirección de Comunicaciones.

Entre el 12 y el 14 de junio se adelantó la primera 'Cumbre Colombo Francesa de Investigación, Innovación y Educación Superior' donde se discutió sobre la creación del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y sobre el enriquecimiento de la Misión Internacional de Sabios que asesorará al Gobierno Nacional. De este encuentro participó Edgar Varela Barrios, rector de la Universidad del Valle.

Nota tomada del portal www.cumbrecolombofrancesa2019.com

Dos días, 30 mesas de discusión, 600 propuestas, más de 1300 participantes, 20 desafíos empresariales y cerca de 60 solucionadores, reunidos bajo la metodología de ideación, formulación y concreción, fueron algunos de los indicadores que dejó la primera Cumbre Colombo Francesa de Investigación, Innovación y Educación Superior que sentó las bases —entre el 12 y el 14 de junio—, no solo para la continuidad de redes de trabajo y de capacidades entre ambos países, sino también para el fortalecimiento de una “diplomacia científica”; la creación del futuro Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación; y el enriquecimiento de la Misión Internacional de Sabios que asesorará al Gobierno Nacional.

En estos y otros puntos coincidieron los invitados a la ceremonia de clausura de este encuentro, organizado por las universidades EAFIT y CES, con el apoyo de la Embajada de Francia en Colombia, la Asociación Colombo Francesa de Investigadores (Colifri), Ascun, la Asociación Colombiana de Instituciones de Educación Superior con Formación Técnica Profesional y/o Tecnológica (Aciet), el G8 Universidades y la Alcaldía de Medellín.

“Nuevamente nos sorprendió la magia colombiana, esta vez para unir esfuerzos y ganas de trabajar por nuestros países. En estos dos días los hemos escuchado, vamos a recopilar sus propuestas y, tengan por seguro, que les vamos a hacer seguimiento a todas. En poco más de una semana los presidentes de esta nación y de Francia se reunirán en París y será un honor llegar con las manos llenas de tantas ideas”, expresó Gautier Mignot, representante del Gobierno Francés en Colombia, durante la ceremonia de clausura el jueves 13 de junio.

El diplomático estuvo acompañado en el acto por María Fernanda Galeano Rojo, secretaria de Desarrollo Económico de Medellín; Diana Silva Lizarazo, jefa de Innovación del Ministerio de Educación Nacional; Sonia Monroy Varela, subdirectora de Colciencias; José Ismael Reyes Peña, presidente de Colifri; Juan Luis Mejía Arango, rector de EAFIT; Enrique Sánchez Albarracín, agregado de Cooperación Universitaria de la Embajada de Francia en Colombia; y Mauricio Perfetti del Corral, vicerrector de Descubrimiento y Creación de la Institución.

“Esta fue una semana especial para Medellín, pues dos días antes de la Cumbre tuvimos a los integrantes de la Misión Internacional de Sabios –entre los que hay cinco franceses—, reunidos pensando en el derrotero del país en materia de ciencia. Esto es una muestra de que nuestras voluntades están unidas para creer y crear, y que de estos días saldremos con una amistad renovada y fortalecida entre nuestras dos naciones”, anotó el Rector de EAFIT durante su intervención.

Por su parte, la Subdirectora de Colciencias manifestó que uno de los elementos más importantes que dejó este espacio académico bilateral es el insumo para la creación de una cartera nacional que contribuya a la construcción de tejido social, ecosistemas de investigación, y una sociedad más justa, equitativa e incluyente. “Ojalá que cuando nos volvamos a reunir para la segunda Cumbre ya podamos mostrarles los primeros avances del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación”.

Al final del evento, los representantes de la Alcaldía, del Gobierno Nacional, y de Colifri coincidieron en la necesidad de materializar los proyectos, mantener el contacto, y ampliar la vinculación de más investigadores colombianos y franceses para los próximos encuentros. “Medellín invierte 1.4 billones de pesos en actividades relacionadas con ciencia, tecnología e investigación, y este encuentro es un ejemplo de ese compromiso y de la apuesta por construir ciudades más educadas y democráticas”, concluyó la Secretaria de Desarrollo Economía de Medellín.

Y para terminar de estrechar este relacionamiento, el acto contó con un concierto a cargo de la Orquesta Sinfónica de EAFIT, que en su décimo recital de temporada ofreció un repertorio especial de reconocidos compositores galos como Héctor Berlioz, Claude Debussy y George Bizet, entre otros.

Conclusiones por ejes temáticos

  • Sociedades, lenguas y culturas

Léo Dazon, líder de este eje, destacó los resultados de la mesa de Gobierno y ciencias políticas, en el que la Universidad de Medellín y Uninorte (Barranquilla) comenzaron a trabajar sobre restitución de tierras y reparación de justicia transicional. Así mismo, hizo referencia al proyecto que surgió de la mesa de Economía Naranja sobre la creación de más spin off y proyectos de transferencia de tecnología.

De otro lado, la jornada contó con una mesa de Construcción de paz, en la que los integrantes sentaron bases para elaborar pedagogías, estudios políticos, éticos, culturales y territoriales. De otro lado, desde los espacios para tratar estudios de género e inclusión social, los investigadores decidieron comenzar a generar reflexiones sobre metodologías de recolección de datos de manera particular y enfocada, debido a la poca producción científica que se tiene en la actualidad. 

  • Naturaleza y recursos

La necesidad de un plan de transición ecológica fue una de las grandes conclusiones que dejó el encuentro de expertos en la mesa de Ecología y conservación de servicios ecosistémicos, un documento que, de acuerdo con Alejandro Fula, moderador de la actividad, es necesario para integrar los componentes de trabajo que se hacen en la actualidad y fortalecer la capacidad científica.

Así mismo, obtuvieron reflexiones sobre la necesidad de aumentar la investigación en los cultivos campesinos y darle valor a la cadena territorial; sobre la importancia del trabajo interdisciplinario para comprender los problemas desde las ciencias duras y humanas; acerca de las energías renovables, y la aplicación constante y medida de acuerdo con el requerimiento predecible de la sociedad. En total, se definieron siete proyectos de corto plazo en los que los expertos integrantes de esta mesa definieron trabajar. 

  • Salud y vida

Financiación, cooperación y formación de personal. Esos fueron los tres temas transversales en las cinco mesas de trabajo del eje cumplido en la Universidad CES: Bionanotecnología, Enfermedades crónicas y cáncer, Enfermedades infecciosas, Factores humanos y Nutrición, y Ciencia de los alimentos. Diego Velásquez, encargado de presentar las conclusiones, dijo que la financiación fue una inquietud común en los investigadores del eje, tal como la propuesta de plataformas colaborativas (no solamente entre Francia y Colombia, también entre los mismos colombianos), y la potencialización de la formación del recurso humano, incluso en el aprendizaje de la lengua francesa.

Específicamente en la línea de Factores humanos se propuso la creación de una plataforma de trabajo colaborativo en tecnología clínica, el desarrollo de una herramienta de desarrollo de neuroimágenes y el desarrollo de simuladores, específicamente simuladores de pulmón y, por último, modelos de predicción de crecimiento cráneofacial. En la línea de Bionanotecnología, se identificaron diversos temas desde la parte biológica y desde la parte nanotecnológica. Desde la nanotecnológica la caracterización de nanopartículas, la bioinformática y el análisis de datos aplicado a la nanotecnología, y nuevos dispositivos médicos. En enfermedades infecciosas se habló, entre otros temas, de resistencia a antimicrobianos, la búsqueda de nuevas moléculas bioactivas, el estudio de la micosis y el diagnóstico de enfermedades emergentes y reemergentes. En nutrición se abordó el asunto de recursos biológicos con características funcionales con viabilidad industrial, y con impacto social en poblaciones vulnerables, especialmente en zonas de conflicto.

  •  Organizaciones y territorios sostenibles

A manera de conclusión de las mesas de trabajo (Ciudades como entornos de innovación; Ordenamiento territorial y movilidad; Territorios, paz y educación; y Territorios y sostenibilidad ambiental) se presentaron siete líneas de acción:

  1. Fortalecimiento de los ecosistemas territoriales de innovación e investigación que incluyan, además de los tres sectores tradicionales (universidad, empresa y Estado) a la ciudadanía como nuevo actor fundamental de este ecosistema.
  2. Caracterización e intervención de los sistemas de movilidad y transporte masivo de las ciudades que se aborde desde diferentes perspectivas. Por ejemplo, desde una perspectiva de cultura ciudadana que involucre a los usuarios de los sistemas y que le dé apropiación de esos sistemas como parte de su calidad de vida.
  3. Opciones para formalizar la movilidad y el transporte urbano. Hay opciones informales en el transporte actualmente que merecen una mirada de cómo involucrarlos en una mirada formal de un transporte.
  4. Acceso y puesta a disposición de los datos de los territorios, y no solamente del sector público o de las entidades de gobierno, también de los actores privados que intervienen e interactúan en esos territorios. La puesta a disposición de datos que permita accederlos y correlacionarlos permitiría mejorar la toma de decisiones en los territorios, pero también de empoderar a los ciudadanos para que se consideren parte central de las decisiones.
  5. La educación para el empoderamiento de ciudadano con apropiación tecnológica. La idea es cerrar brechas digitales que son consideradas, actualmente, como un nuevo elemento de aislamiento social.
  6. Establecimiento de escuelas de pensamiento rural para la sostenibilidad, escuelas que se enfoquen en poblaciones desplazadas, poblaciones rurales, y poblaciones que han sido vulneradas durante épocas.
  7. Generar un ejercicio de constelación de actores que trabajan en cuestiones de hábitat y ciudadanía, desde perspectivas diversas que quizás no se hayan explorado, para generar una escuela —entendida como un método de investigación— colombo francesa para estudiar el hábitat en los contextos de cada territorio y cada población.
  • Innovación en Educación

La importancia de pensar en una educación para toda la vida, que incluya todas las dimensiones, desde lo técnico hasta lo universitario; y la formación sobre la ética de manera transversal, así como aprender para la felicidad. Esas fueron algunas de de las conclusiones de este eje temático que centró los análisis en la mesa Innovación en educación técnica, profesional, tecnológica y universitaria. En los debates surgieron preguntas acerca del para qué de la educación alrededor de conceptos como formación para la vida, en el marco de la sustentabilidad y la responsabilidad social. Se identificó la necesidad de formar expertos que dominen su área de conocimiento, pero que sean capaces de transformarse, de transformar su entorno y de contribuir al desarrollo social de manera integral.

Frente al acceso al mundo laboral de los estudiantes, se propone reflexionar y promover un cambio de las cosmovisiones de las instituciones desde lo empresarial, lo académico, y con lo administrativo y lo pedagógico, que impulsen ese cambio de paradigma frente a la educación en todos los aspectos, en donde temas como la acreditación y las dobles titulaciones no se queden por fuera. Y no entender lo empresarial y lo académico como antagónico. Los investigadores proponen un voluntariado de actividades sociales y unas cátedras de humanidades para la ciencia en las instituciones; pensar en las universidades virtuales para las zonas alejadas; hacer cambios en las reglamentaciones actuales, que se incluyan más prácticas en las empresas; así como mejorar metodologías de asignaturas que incorporen redes de trabajo con instituciones.

Se abordaron, también, temas de financiación, procesos docentes, los nuevos actores, los modelos emergentes de educación que viven con los actuales, la virtualidad y el aprendizaje autónomo, basado en proyectos.