El Psocóptero, nuevo para la ciencia, fue dedicado en homenaje a la profesora de la Universidad del Valle Doris Hinestroza Gutiérrez

Una de las nuevas especies de psocópteros recientemente descritas en la revista Zootaxa (Vol 4801, No 3) por Jeferson Panche y los investigadores del Departamento de Biología de la Universidad del Valle Ranulfo González Obando y Nancy Carrejo Gironza fue dedicada a la profesora Doris Hinestroza Gutiérrez, quien falleció en febrero de 2019.

Se trata de Ptiloneura hinestrozae, una especie nueva de Insecto: Orden Psocoptera: Familia Ptiloneuridae, encontrada en bosques de los departamentos de Caquetá y Putumayo y recolectada mediante el uso de trampas de luz ubicadas en la parte alta de los árboles (el dosel) y está aparentemente asociada con el musgo de la corteza de los árboles.

Junto con la especie dedicada a la profesora Doris los investigadores describieron e ilustraron 14 especies nuevas más del mismo género Ptiloneura que se distribuyen tanto en Colombia como en Brasil, Perú y Venezuela, aumentando así en número de especies de este género a 34, de las cuales el 82,3% habitan el territorio nacional.

Los Psocópteros son pequeños insectos de no más de 5 milímetros de largo que viven en las cortezas de los árboles y piedras donde hay presencia de líquenes y musgos, y están estrechamente emparentados con piojos (Orden Phthyraptera) ectoparásitos de las aves y los mamíferos.
Los Psocópteros Son organismos que forman parte de las cadenas alimenticias trópicas de los arácnidos como los pseudoescorpiones y pequeñas aves como los pájaros carpinteros y cucaracheros.

Algunos de estos insectos se convierten en graves problemas en plantaciones, especialmente durante la postcosecha con los granos almacenados.
A la fecha, los profesores Ranulfo González y Nancy Carrejo, junto con otros investigadores como Alfonso Neri García de la Universidad Autónoma de México y estudiantes del Programa Académico de Biología y maestría en Ciencias-Biología de la Universidad del Valle, han descubierto y descrito, más de 200 especies nuevas, especialmente de Colombia, pero también se han incluido algunas especies de Brasil, Ecuador, México y Perú.

Por tener un habitat restringido, hasta el 2010 se conocían solo 75 especies de estos organismos y hoy se conocen 750 especies, de las cuales 215 han sido descritas con participación de los investigadores de la Universidad del Valle.

Conocer la historia natural de estos organismos, y con quien y como comparten, es de suma importancia desde el punto de vista bilógico, pues permite conocer la biodiversidad, e incluso nuevos modelos de evolución no tradicionales.
La especie dedicada a la profesora Doris Hinestrosa fue recolectada en Belén de los Andaquíes, en el Departamento del Caquetá, en áreas naturales del Resguardo Indígena La Esperanza y forma parte de un género (Ptiloneura) que hasta comienzos del presente año solo incluía una especie, pero a partir de las revisiones taxonómicas lideradas por este grupo de investigadores se ha incrementado en forma considerable (34 especies).

Los investigadores han considerado importante para la propuesta de los nombres científicos de las nuevas especies, rendir homenaje tanto a grupos étnicos como a lugares de nuestra geografía, personalidades nacionales e investigadores, como en este caso con la profesora Doris Hinestroza, muy recordada por la comunidad universitaria por su desinteresada labor y sacrificio en pro del conocimiento, especialmente las matemáticas y por el apoyo a sus estudiantes. Por ello es homenajeada con esta nueva especie que lleva su apellido.

La profesora Hinestroza Gutiérrez estudió matemáticas en la Universidad del Valle y antes de terminar sus estudios de pregrado participó y ganó una convocatoria docente. Tuvo el honor de ser la primera egresada de la Maestría en Matemáticas de la Universidad del Valle en 1982,
Desde esta época, se distinguió por optimismo, su gran espíritu de compañerismo y servicio, y el inmenso amor por las matemáticas y sus estudiantes, por lo que fue acreedora de las distinciones de Profesora Distinguida en 1997 y de Maestra Universitaria en el 2010.

Hizo su doctorado en Matemáticas Aplicadas en la Universidad de Cincinnati – USA e invitada a participar como ponente en el congreso de Matemáticas Aplicadas en Washington, honor que fue concedido a solo 10 mujeres de todo el mundo que trabajaban en el área.

Durante su ejercicio docente, Doris Hinestroza Gutiérrez fue Decana de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas, Vicedecana Curricular, Jefe del Departamento de Matemáticas, Directora del Posgrado de Matemáticas. En el momento del deceso era profesora titular de la Universidad del Valle, y Vicepresidenta del Consejo Directivo de la Sociedad Colombiana de Matemáticas.


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• Minciencias en alianza con reconocidas Universidades convoca el próximo 30 de junio a la primera cumbre virtual.
• Los 32 proyectos de investigación ganadores en Mincienciatón presentarán sus avances

El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación invita este próximo 30 de junio a la Cumbre Mincienciatón: Innovación disruptiva frente al covid -19 un espacio que propiciará la interacción y diálogo sobre iniciativas y propuestas desde la investigación frente al covid 19.

Durante el evento, 32 proyectos seleccionados en Mincienciatón presentarán sus avances en el desarrollo de soluciones para afrontar problemáticas ocasionadas por la pandemia y otras infecciones respiratorias agudas de gran impacto en la salud pública.

Este escenario que será presidido por la Sra. Vicepresidente de la República, Marta Lucía Ramírez y contará con la participación del Sr. Presidente de la República, Iván Duque Márquez, convoca a investigadores, académicos, comunidad científica, empresarios, estudiantes, expertos y representantes del gobierno para propiciar un diálogo desde la ciencia y la innovación hacia los retos de la pandemia. Así mismo, y dada la situación mundial, el evento tendrá la participación del invitado internacional: Doctor Marco Miguel Muñoz Ruiz.

Director Senior de Iniciativas Estratégicas del MIT quién nos socializará su experiencia y lecciones aprendidas desde la ciencia e innovación como referente para nuestro país.

La divulgación en este escenario público con diferentes audiencias, del estado de la ejecución de los proyectos aprobados enfocados en atender la pandemia, responde a uno de los objetivos identificados por Miniciencias que es el de promover la democratización del conocimiento.

Los interesados podrán consultar la agenda e información adicional en https://minciencias.gov.co/mincienciaton

El macroproyecto de investigación titulado “Investigación en materiales novedosos y tecnologías de última generación para celdas solares fotovoltaicas para su uso en zonas no interconectadas del Valle del Cauca” (BPIN 2018000100092), financiado por el Sistema General de Regalías, Fondo de Ciencia, Tecnología e Innovación del Valle del Cauca, ha sido aprobado formalmente por el OCAD Fondo de CTeI según el acuerdo No. 83 de 12/09/2019. Este proyecto fue priorizado por la Gobernación del Valle del Cauca y presentado por el Centro de Excelencia en Nuevos Materiales – CENM, el grupo de Investigación Bionanoelectrónica de la Facultad de Ingeniería, el Grupo Películas Delgadas, el grupo de Compuestos heterocíclicos de la facultad de Ciencias, Naturales y Exactas, con la colaboración del instituto alemán para energía renovable Helmholtz Institute Erlangen-Nurnberg (HI-ERN) bajo la dirección del Prof. Dr. Christoph Brabec.

El propósito general de este proyecto es promover el crecimiento tecnológico en el departamento del Valle del Cauca por medio de la investigación de celdas solares de última generación (las cuales se caracterizan por su bajo costo de producción frente a las tecnologías convencionales basadas en silicio, y por ser más amigables con el medio ambiente) en nuestro territorio, mediante el fortalecimiento de la investigación de materiales fotovoltaicos novedosos y monitoreo de tecnología solar en condiciones climáticas locales en el Valle del Cauca.

Así mismo, las actividades asociadas con la generación, divulgación y socialización de nuevo conocimiento, sumadas a las acciones para el fortalecimiento de las capacidades científicas y tecnológicas previstas, beneficiarán a la comunidad regional en el ámbito científico y tecnológico con un impacto de carácter departamental.

Para el desarrollo de las actividades propuestas en cada uno de los objetivos del proyecto se requiere la contratación de diferentes profesionales para que realicen actividades de investigación en las áreas de estudio propuestas. Por lo tanto, nos permitimos invitar a las personas que cumplan con los perfiles requeridos para que remitan sus hojas de vidas con los respectivos soportes hasta el 25 de junio de 2020.

Conozca los detalles de las ofertas abiertas para este megaproyecto:

Oferta Contratación Dr. en Física: Se requiere la contratación de un doctor en física

Oferta Contratación Ing. Electrónico: Se requiere la contratación de un profesional en Ingeniería electrónica con título de Maestría en Ingeniería

Oferta Contratación Profesional en Psicología: Se requiere la contratación de un profesional en psicología, especialista en gerencia social, especialista en familia y magister en el área de familia

Oferta Contratación Ing. Electrónico: Se requiere la contratación de un profesional en Ingeniería electrónica que este cursando estudios de Maestría

Oferta Contratación Profesional en Química: Se requiere la contratación de un profesional en Química

Un grupo de docentes de la Escuela de Ingeniería Mecánica de la Universidad del Valle entregó al Hospital Universitario del Valle -HUV una cámara germicida que purifica el aire en espacios cerrados, con radiación ultravioleta.

La Cámara fue diseñada y construida por los investigadores Carlos Herrera y Miguel Rosillo con el apoyo de docentes de la misma unidad académica y de la Escuela de Microbiología de la Universidad del Valle y de la Universidad de Extremadura –España, además de egresados de la Escuela de Ingeniería Mecánica y la Empresa TAS Asociados.

La entrega de la cámara estuvo a cargo de sus desarrolladores y el director de la Escuela de Ingeniería Mecánica el profesor Joao Luis Ealo. El HUV estuvo representado por la subdirectora Marisol Badiel, el coordinador de urgencias William Romero; la coordinadora de epidemiología, Sandra Ossa y el ingeniero Mario Torres, jefe de gestión técnica y logística del HUV, quien recalcó sobre la importancia del equipo para combatir el Covid.

Los médicos por su parte, reconocieron que con esta unidad también se puede combatir cualquier tipo de virus, hongo o bacteria que este suspendida en el aire. Además de agradecer a los desarrolladores e investigadores por pensar en la forma de solucionar el problema que nos aqueja y por fortalecer los lazos entre el HUV y la Universidad del Valle.

Mario Torres explicó que el dispositivo se probará inicialmente urgencias, en el área de cuidado respiratorio.

Por su parte el investigador Miguel Rosillo, uno de los desarrolladores de la cámara, dijo que con este equipo se garantiza la calidad del aire en tres minutos y medio en espacios de 100m3 después de ser encendida. Por otro lado, este equipo se puede fabricar en diferentes tamaños dependiendo de la necesidad o del espacio a desinfectar.

El proyecto, denominado “Desarrollo de cámara para eliminación de microorganismos de transmisión aérea de bajo costo”, consiste en una cabina con un extractor de aire que lo introduce hasta unos filtros de papel plegado que son irradiados con luz ultravioleta que elimina virus y bacterias y retorna el aire descontaminado.

El proyecto de desarrollo de la cámara se inició hace dos años en un trabajo conjunto con docentes del Programa de Arquitectura para edificios inteligentes, pero del prototipo se terminó de construir para combatir el virus que ocasiona el Covid 19.

Después de ser expulsado por un portador, el virus del covid-19 puede seguir flotando por un tiempo determinado. El virus que contienen las partículas de fluido más grandes caen rápidamente al suelo y las más pequeñas, de tamaño microscópico, flotan por un mayor tiempo y pueden ser esparcidas por corrientes de aire imperceptibles para los sentidos.

Esta cámara es una alternativa en espacios como salas de espera de clínicas u hospitales, centros de salud o unidades de cuidado intensivo.

Un centenar de investigadores de la Universidad del Valle participaron de la conferencia virtual “Oportunidades respecto a la Planificación del Desarrollo Regional Sostenible del Valle del Cauca y Región Pacífico” que ofreció la Vicerrectoría de Investigaciones, por medio de su Agenda de Formación 2020.

La charla estuvo dirigida a profesores y miembros de los grupos de investigación de la Universidad interesados en conocer los mecanismos asociados a la gestión integral de proyectos de impacto regional y las oportunidades de financiación para este tipo de proyectos.

La conferencia fue presentada por el jefe de la Oficina de Planeación y Desarrollo Institucional José Santiago Arroyo Mina, y el profesional experto en formulación de proyectos Carlos Mauricio Leudo, quienes, durante dos horas, expusieron las oportunidades de financiación que tienen los investigadores respecto a la Planificación del Desarrollo Regional y los nuevos mecanismos de participación para acceder a los recursos del Fondo de Ciencia, Tecnología e Innovación del Sistema General de Regalías y otras fuentes de financiación articuladas con la matriz de inversión pública a nivel nacional, departamental y municipal.

Durante la conferencia se compartió una ruta para la presentación de propuestas de proyectos ante este fondo de financiación, haciendo énfasis en el nuevo modelo de convocatorias que estableció el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación.

Con este evento, la Universidad espera que los docentes e investigadores tengan más herramientas y recursos para gestionar proyectos e iniciativas que favorezcan la capacidad científica, tecnológica, de innovación y de competitividad de la Región, a la vez que conozcan diversos mecanismos y fuentes de financiación para impulsarlos.

En lo que resta del año, se seguirán ofreciendo eventos de formación para favorecer la investigación y la apropiación del conocimiento de los grupos de investigación de la Universidad.

 

Mediante un proyecto que será financiado por el Fondo de Ciencia y Tecnología del Sistema Nacional de Regalías, la Universidad del Valle busca apoyar a los criadores de ganado porcino, dándole la máxima utilidad al manejo de los residuos de los criaderos, según la normatividad vigente y generando nuevos ingresos.

El proyecto “Investigación y Desarrollo Experimental de un Modelo Sostenible en Generación de Biocombustible y Productos de Valor Agregado a Partir de Residuos Agrícolas y Agroindustriales, Biomasa residual en la Industria Porcícola en el Valle del Cauca” se desarrolla desde la Facultad de Ingeniería de la Universidad y busca tecnificar a los empresarios del sector porcícola del Valle del Cauca.

Este proyecto que trabajará con residuos de ganado porcino es uno de los siete proyectos que ganó la Universidad del Valle en la Convocatoria del Fondo de Ciencia y Tecnología del Sistema Nacional de Regalías, que se adjudicaron a finales de 2019.

La investigación busca la formulación de los pasos a seguir, por parte del porcicultor, para darle un mejor manejo a los residuos del ganado porcino, siguiendo la normatividad vigente en esta industria y que, además, sea un generador de ingresos. A través del conocimiento y aprovechamiento de las nuevas tecnologías se generarán ganancias. Se busca la forma de obtener productos de interés para el consumo propio o para la venta.

La meta es obtener beneficios de los tres tipos de residuos que se generan en esta actividad. La porquinaza o heces fecales, orines, y material que se utiliza como cama para los cerdos; el residuo animal u orgánico (porcinos muertos durante el periodo de crecimiento), desechos corporales del alumbramiento de las crías; y lo que sobra de la alimentación que no es consumido.

El residuo de cerdo es, probablemente, uno de los más ricos y completos en cuanto a material orgánico y es altamente utilizado por campesinos en sus granjas. No obstante, el problema con esto es que la porquinaza presenta patógenos, e incluso se han encontrado rastros de antibióticos en los residuos de cerdos, que pueden quedar en el suelo, aumentando la resistencia de las bacterias.

Con el proyecto se busca que, gracias a un tratamiento anaeróbico tecnificado se puedan suplir las necesidades eléctricas de las fincas y granjas porcícolas, o que la producción de energía tenga una retribución económica si no se usa en el mismo proceso de producción.

Otro de los retos del trabajo de investigación dirigido por la Doctora (Ph.D.) en Microbiología del Instituto de Virología y Microbiología de la Universidad de Kajastang (Asia) es dar a los cerdos alimentos ricos en proteínas, producto de la transformación. Esto permitirá, a futuro, realizar un trabajo de análisis nutricional en busca de las preferencias para su alimentación.

Una digestión anaeróbica de los residuos porcícolas genera tres subproductos: lodo, líquido y gas. El lodo se desinfecta eliminando patógenos y antibióticos para ser usado como fertilizante.

Con el líquido, que se divide en dos, se experimenta buscando obtener una parte orgánica y otra inorgánica y nutrir algas con el resultante. El metano se puede descomponer en hidrógeno (H) y CO2; alimentar algas con el CO2 y utilizar el H de combustible o volverlo líquido. Al final, se espera crear un modelo matemático de toma de decisiones que sirva a las empresas porcícolas, y que pueda ser aplicado a cualquier empresa que produzca residuo orgánico asimilable.

En esta investigación con el sector porcícola participan la Escuela de Ingeniería de los Recursos Naturales y del Ambiente y el Instituto CINARA, ambos de la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Valle y se parte de la actualización de normas de calidad de uso y reúso de aguas en la que evidenció cómo la nueva reglamentación ambiental afectará gravemente las fincas porcícolas medianas y pequeñas, pues genera el pago de tasa retributivas por el vertimiento de residuos a los cuerpos hídricos.

Con el proyecto se busca brindar la oportunidad para que estas empresas generen valores agregados a sus desechos y disminuyan los impactos ambientales. Este desarrollo se convertiría en la posibilidad de crear una industria sólida y amigable con el entorno.

El proyecto cuenta con el apoyo de expertos como el profesor Fiderman Machuca Doctor (Ph.D) en Ingeniería Química y docente de la Escuela de Ingeniería Química de la Universidad del Valle, quien trabaja en procesos avanzados de oxidación, quien propone ozono como agente para eliminar patógenos y los antibióticos de los residuos; una propuesta sin explorar en el mundo para este sector.

En el proyecto también participa un grupo de investigadores altamente especializados, como los doctores William Lizcano, especialista en celdas para la producción de electricidad; Julien Wistess, especialista en metabólica y quimioinformática; Julián Urresta estudioso de los catalizadores para el reformado de metano; Andrés Zapata, quién desarrolló su tesis doctoral con modelación matemática para sistemas biológicos; Julia Rosa Caicedo especialista en recuperación de nutrientes de aguas residuales.

Del grupo de investigadores también hacen parte Andrés Castillo, experto en quimioinformática; Luz Estella Cadavid, experta en tratamientos anaeróbicos; Judith Rodríguez, especialista en valorización de residuos sólidos; Nelson Caicedo, bioquímico con amplia experiencia en el sector industrial y Erika Ortiz, experta en el cultivo de algas a escala industrial, vinculados a la Universidad ICESI.

El proyecto también colaboran la Gobernación del Valle, la Universidad Nacional, la Universidad ICESI, la Universidad del Valle, la asociación Hakuarium de Suiza con quienes se construirán biorreactores, controles a escala de laboratorio para el diseño de una biofábrica y la cooperación para la transferencia de información y actividades de formación de PORK-Colombia, asociación que agrupa a los porcicultores en el país.

Como parte de la convocatoria del Fondo de Ciencia Tecnología e Innovación del Sistema General de Regalías para el fortalecimiento de laboratorios regionales, el proyecto: “Fortalecimiento de capacidades instaladas de Ciencia y Tecnología del Laboratorio de Diagnóstico de Agentes Biológicos (LDAB) para atender problemáticas asociadas con microorganismos de alto riesgo para la salud humana en el municipio de Cali - departamento del Valle del Cauca” obtuvo recursos por $3.600 millones.

“Esto le permitirá a nuestro laboratorio tener recursos para infraestructura, equipos y personal y de esta manera incrementar su capacidad de servicios y complementar su labor con otros dos laboratorios del departamento que también recibieron apoyo del Sistema de Regalías” señaló el profesor Héctor Cadavid Ramírez, Vicerrector de Investigaciones de Univalle.

El directivo recordó que desde inicios de la pandemia y por decisión rectoral se destinaron $1.000 millones de recursos de la Universidad para fortalecer el laboratorio y apoyar los estudios de pruebas para la detección del Covid-19.

El proyecto apunta a dar soluciones desde los laboratorios de la Universidad del Valle a las problemáticas asociadas con microorganismos de alto riesgo para la salud humana en el municipio de Cali / Departamento del Valle del Cauca. La iniciativa se propone, a corto plazo, ampliar la capacidad diagnóstica del área de virología del Laboratorio de Diagnóstico de Agentes Biológicos (LDAB) de la Universidad del Valle, a través de la adquisición de equipos que permitan incrementar a 300 pruebas/día, la cobertura actual de ensayos para COVID-19.

Además, prevé la adecuación de la infraestructura del laboratorio para el mejoramiento de las condiciones de bioseguridad en el manejo del coronavirus u otros patógenos emergentes transmitidos por vía aérea como virus influenza, Mycobacterium tuberculosis entre otros.

Con el fortalecimiento de las capacidades instaladas de Ciencia y Tecnología del LDAB se espera, a mediano plazo, apoyar los procesos de formación de estudiantes de posgrado en ciencias biomédicas y pregrados en medicina y bacteriología de la Facultad de Salud. Así mismo, a largo plazo se espera que el LDAB se convierta en un centro de referencia para el diagnóstico y vigilancia de patógenos emergentes y otros prevalentes en Colombia, adquiriendo mayor capacidad de respuesta frente a futuras epidemias o pandemias.

Sobre el laboratorio y el proyecto

El Laboratorio de Diagnóstico de Agentes Biológicos- LDAB ya se encuentra procesando pruebas de detección del COVID-19 y con este proyecto busca fortalecer su atención a problemáticas asociadas con microorganismos de alto riesgo para la salud humana en la Región Pacífico y ampliar sus capacidades de diagnóstico.

El proyecto incluye compra de equipos, contratación de nuevo personal de apoyo y entrenamiento a profesionales de la salud en gestión de muestras durante la pandemia, para conseguir que las muestras lleguen y se manipulen de manera correcta.

“Actualmente venimos procesando entre 80 y 100 muestras diarias para diagnóstico de COVID-19 y esperamos procesar unas 200 durante los seis meses siguientes a la implementación de las mejoras”, asegura el docente de la Facultad de Salud de la Universidad del Valle y coordinador del Laboratorio, Gerardo Andrés Libreros.

Otro componente importante del proyecto es el acondicionamiento de un laboratorio con nivel de bioseguridad 3 (BSL-3), con todas las normativas y recomendaciones necesarias, en el que se podría cultivar el virus SARS-CoV-2.

“Este laboratorio será el único en la Universidad del Valle y uno de los pocos existentes en la Región Pacífico. Contará con todas las medidas de protección para trabajar con microorganismos que actualmente no cuentan con tratamientos ni vacunas y que pueden transmitirse por medio de aerosoles. Nos permitirá, por ejemplo, hacer estudios genéticos sobre el nuevo coronavirus, entender cómo causa la enfermedad, la respuesta inmune durante la infección o investigar sobre nuevos compuestos con actividad antiviral; además de implementar nuevos métodos para el diagnóstico del coronavirus. También podremos trabajar con otros microorganismos como los virus dengue, zika, influenza y rabia; o enfermedades como la tuberculosis, entre otras” añade el docente Libreros.

Con la asistencia de este centro de investigación, las autoridades sanitarias podrá tomar medidas oportunas para la mitigación de la pandemia, como mantener en cuarentena a los individuos infectados por el virus y desplegar un cerco epidemiológico que permita cortar su transmisión. Finalmente, agrega Libreros “con el mejoramiento de la infraestructura podremos ampliar nuestro portafolio de pruebas diagnósticas de acuerdo a los requerimientos de las IPS del Valle del Cauca y debido a que el laboratorio estará dentro de la Universidad, se convertirá en un escenario para la formación de estudiantes, además de brindar apoyo a grupos de investigación de instituciones educativas de la Región”.

La Convocatoria que financia el Proyecto hace parte del Fondo de Ciencia Tecnología e Innovación del Sistema General de Regalías, publicada a inicios de abril del 2020. La aplicación la hizo la Universidad del Valle, por medio del Laboratorio de Diagnóstico de Agentes Biológicos- LDAB, con el apoyo de la Vicerrectoría de Investigaciones.

La Facultad de Ciencias Naturales y Exactas invita a la comunidad universitaria a enviar sus artículos de investigación a la revista científica Limnological Review, la cual tiene una convocatoria especial para publicar un número temático sobre la biodiversidad acuática colombiana, específicamente sobre aguas continentales.

Limnoliga Review (ISSN: 2300-7575) es una publicación indexada en Scopus y es Open Access. No tiene costos de publicación.

En esta ocasión la revista tendrá como editor invitado al el profesor Jaime R. Cantera Kintz, de la Universidad del Valle; quien además será el encargado de acopiar los trabajos que se vayan a someter a evaluación.

Las temáticas son:
- Biodiversidad acuática de la cuenca colombiana del río Amazonas.
- Principales amenazas a la biota acuática colombiana.
- Cianobacterias y fitoplancton de las aguas superficiales de Colombia.
- Grupos no-explorados o poco explorados de organismos acuáticos de Colombia.

La fecha límite para presentar los manuscritos a la revista es el 1 de octubre de 2020. Si desea participar por favor envíe sus artículos antes de la fecha indicada al correo: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Recuerde que para someter los artículos debe seguir las indicaciones de la revista: http://limrev.com/index.php/limrev/about/submissions#authorGuidelines 

El único satélite con el que cuenta Colombia, Facsat – 1, es monitoreado por la Fuerza Aérea con el apoyo de la Universidad del Valle.

El 28 de noviembre de 2018, la Mayor de la Fuerza Aérea Colombiana Sonia Ruth Rincón se encontraba en la Estación de Comando y Control de la base Marco Fidel Suárez, tratando de distinguir en cuatro enormes monitores al único satélite con el que cuenta Colombia, y que en ese momento se encontraba dentro del cohete PSLV C-29 con destino al espacio.

Fue un día muy feliz. La alegría que se siente cuando algo que parecía muy lejano, por fin se logra. Cuando terminó el lanzamiento y el satélite comenzó a transmitir, en el Comando nos abrazamos y nos tomamos una foto.

El cohete se encontraba en el centro espacial Satish Dhawan, en la India. Además del satélite de Colombia, transportaba los de otros 29 países. Todo sucedió como en las películas. Se escuchó el conteo, el cohete salió disparado bajo una bocanada de fuego, y tomó rumbo hacia el universo como una flecha a la que no rige la Ley de la Gravedad.

Ya en el espacio, a 505 kilómetros de la Tierra, el PSLV C-29 liberó el satélite colombiano, que fue construido en Dinamarca por la empresa GomSpace y fue bautizado como Facsat – 1. ‘Fac’ por las siglas de la Fuerza Aérea Colombiana, la entidad que lo compró, SAT, por satélite, y el 1 por ser el primero de la institución.

Tras dos años monitoreando su órbita alrededor del planeta, la Mayor Sonia y su equipo ya conocen sus ‘rutinas’. Todos los días pasa dos veces por territorio colombiano, entre las 9:00 y las 11:00 de la mañana, y entre las 9:00 y las 11:00 de la noche. La Mayor es oficial de la Fuerza Aérea desde hace 18 años. Nació en Saravena, Arauca, y estudió ingeniería metalúrgica. Al principio se encargó del mantenimiento de nivel mayor de las aeronaves, pero desde que realizó una maestría en manufactura aeroespacial en Inglaterra la nombraron Jefe del Centro de Investigación en Tecnologías Aeroespaciales, Citae.

Desde allí un grupo de físicos, ingenieros mecatrónicos, ingenieros informáticos, administradores aeronáuticos y geólogos expertos en sistemas y en análisis de imágenes, monitorean el Facsat 1, que pesa lo que un bebé, 4 kilos, y posee un lente con resolución de 30 metros por píxel para tomar fotos. Las imágenes las podrá captar aproximadamente hasta 2023, pues su ‘vida útil’ se calcula en cinco años.

Cuando le pregunto a la Mayor si acaso con ese aparato se podrían identificar las pistas del narcotráfico, o los cultivos ilícitos, o seguir la ruta de un grupo armado ilegal – “como en el cine” – se sonríe por semejantes expectativas.

El Facsat – 1 tiene un rol científico y académico. Distintas entidades nos hacen requerimientos para, por ejemplo, detectar patrones de minería a cielo abierto, como cambios en la coloración de los suelos y deforestación. Se han identificado unas zonas posiblemente afectadas, y el satélite hace la toma de imágenes del área. También el Servicio Geológico nos ha solicitado tomas de los nevados, para verificar su estado debido al cambio climático. Igualmente se monitorean incendios forestales y cambios en la cobertura de bosques, y hacemos vigilancia de la Sierra de Chiribiquete, un parque nacional natural amenazado por la deforestación.

Con el Facsat 1 también se pretende mejorar las comunicaciones satelitales de la Fuerza Aérea Colombiana desde la Antártida, donde a inicios de 2020 se instaló una antena prototipo para monitorear el satélite.

El satélite de la Fuerza Aérea estará en órbita aproximadamente hasta 2023, cuando se cumple su vida útil.

Además, con él se capacitan los futuros pilotos y posibles astronautas colombianos en los conocimientos espaciales. La razón por la que el satélite se monitorea desde Cali y no desde Bogotá es justamente esa: es en Cali donde está la Escuela Militar de Aviación de la Fuerza Aérea.

Ya son varios los pasantes del Sena y universidades que han tenido la oportunidad de fotografiar la geografía colombiana desde el Comando terrestre donde se controla todo, al norte de la ciudad. En alianza con la Universidad del Valle se diseña también una maestría aeroespacial que se abriría en 2021.

– Colombia no puede seguir rezagada en la investigación espacial, y uno de los logros del satélite es ese: crear conocimiento de estos sistemas y todo lo que hay a su alrededor, electrónica, Big Data, inteligencia artificial. Estamos creando capacidades para potenciar la industria espacial, que genera tecnología que no es exclusiva de misiones espaciales, sino que la usamos en la vida cotidiana. También sensibilizamos a los ciudadanos sobre las bondades de contar con satélites de observación terrestre que nos permitan controlar incendios, deforestación, los cambios ambientales en los territorios – continúa la Mayor.

505 kilómetros es la distancia aproximada entre el satélite Facsac 1, y la Tierra.

Para monitorear el satélite hay un turno de 24 horas durante ocho días. Eso quiere decir que el físico o el ingeniero asignado debe verificar tanto en la mañana como en la noche que el satélite se encuentre bien de ‘salud’: que el estado de sus baterías sea el óptimo, así como su computador abordo, y registrar esas estadísticas.

También se hace una programación semanal con base en un software que proyecta la trayectoria, el horario y la elevación del satélite en un determinado momento. E igualmente se deben monitorear las condiciones meteorológicas. Si el día está muy nublado se aborta la captura de fotos – no salen bien – y en cambio en el Comando se dedican a otros menesteres: descargar datos, analizar imágenes previas, clasificarlas, enviarlas a las entidades que se las solicitan, trabajar en una nueva misión espacial: construir, en Colombia, un satélite.

Para lograrlo se unieron tanto la Fuerza Aérea como la Universidad del Valle, la Universidad Industrial de Santander y la Sergio Arboleda, que ya envió un satélite al espacio: el Libertad 1. Al parecer la batería se descargó muy pronto, pero alcanzó a transmitir información durante 30 días, en los que emitió datos telemétricos sobre su estado de funcionamiento, su posición respecto al Sol y a la Tierra, además de 11.000 paquetes de datos sobre el universo.

La Mayor Sonia Rincón asiente muy segura cuando alguien le menciona entonces que el espacio no es un asunto exclusivo de Rusia, o China o Estados Unidos, las grandes potencias. El espacio es libre, aclara, y el país tiene mucho qué hacer en él.

– Mucha gente de Colombia ya trabaja en misiones espaciales. El doctor César Ocampo, para citar solo un caso, y quien nació en Armenia, trabaja para la Nasa. Hace los cálculos para llegar a Marte. Los colombianos tenemos mucho potencial. Con el Facsat 1 comenzamos a aprovecharlo, a generar conocimientos. Recuerdo que cuando aprendíamos a apuntar el satélite para tomar las fotos del país, quedó una donde se veía la curvatura de la Tierra. Era una foto muy bella. Ese asombro.

 

Tomado de El País.com

Profesores de la Escuela de Ingeniería de Materiales de la Universidad del Valle investigan y realizan pruebas para encontrar nuevas alternativas de materias primas, en la fabricación de elementos de protección personal, por solicitud de la Cámara Colombiana de Textiles y la empresa Deskanza.

El grupo de investigadores que trabajan junto a el Doctor (Ph.D.) en Ingeniería Julio Cesar Caicedo Angulo y el profesor Fred Alban adscritos al grupo de investigación (TPMR) dirigido por el Doctor (Ph.D.) Yesid Aguilar buscan determinar la bioseguridad de nuevos textiles para saber si pueden ser utilizados para proteger a las personas del sector salud, ante cualquier tipo de patógeno, en caso de que la pandemia haga que se aumente la demanda de los textiles convencionalmente utilizados para estos usos y lleve a su escasez.

Los investigadores de la Facultad de Ingeniería realizaron varias pruebas a textiles convencionales no empleados en el sector salud y producidos por empresas del sector, con el fin de determinar su capacidad para filtrar gotas de fluidos que contengan microorganismos; abriendo así la posibilidad de fabricación de elementos de protección personal -EPP.

Las pruebas permitieron determinar si los nuevos textiles sirven para protección de la mucosa nasal, bucal o la piel de otras partes del cuerpo para el sector médico y para pacientes; teniendo en cuenta que la distancia o proximidad con los pacientes que padecen de la enfermedad es lo que marca la exigencia de seguridad de la prenda.
Los exámenes de los textiles van desde pruebas microscópicas, forma o densidad del tejido hasta la medición del ángulo de contacto para determinar su carácter hidrofóbico o hidrofílico que es lo que permite repeler o filtrar fluidos.

Desde algún tiempo, pequeñas y medianas empresas de la región nos han consultado sobre nuevas opciones de textiles de protección y ahora empresas más grandes buscan nuestros laboratorios para determinar nuevos productos de bioseguridad cuando se le hacen algunos cambios al tejido y a la materia prima, explicó el profesor Julio Cesar Caicedo.

En cuanto a las pruebas a textiles, existe una variada literatura y una estandarización de las pruebas bajo normas internacionales que permiten entregar resultados y conceptos con un muy alto nivel de precisión.

Tradicionalmente para los textiles, en nuestro medio, se utilizan fibras de algodón, poliester o con base en polimerizada. Además, si es necesario, les hacen tratamientos especiales de termo sellado, pero si se cambia algún componente o estructura debe estudiarse su nueva condición, como aislante, explicó el profesor Caicedo Angulo.

 

 

   

Imagen 1: Vista superficial del lado posterior de la tela empleda para tapabocas (Zona de contacto con el Esterior) (50X).

 


Imagen 2: Vista de la seccion transversal de la gota de agua sobre la superficie del lado posterior de la tela (de contacto con el Esterior) (50X).