Comunicado Sistema Universitario Estatal (SUE)

Nuestro país enfrenta uno de los momentos más difíciles de su historia, la pandemia generada por el virus SARS-CoV-2 que sigue cobrando vidas humanas e impactando significativamente tanto el sistema sanitario como la economía. Unida a esta situación, la amplia movilización social ha puesto de presente grandes inconformidades, especialmente de los jóvenes que reclaman educación, empleo, cultura y oportunidades para un futuro incierto. En medio de las protestas ha emergido la polarización y la violencia como la vieja estrategia que fractura el tejido social y lacera el camino de la paz para lograr la anhelada reconciliación nacional.

En este contexto, los rectores del Sistema Universitario Estatal (SUE) hacen un llamado fraterno a todos los sectores sociales y al gobierno nacional para reafirmar y fortalecer los diversos escenarios de diálogo que han emergido en medio de la protesta social, de tal manera que las voces y propuestas de los manifestantes y jóvenes tengan respuestas concretas a través de políticas de Estado claras y efectivas. Una de las demandas centrales de los jóvenes que se han movilizado pacíficamente hace alusión al fortalecimiento de la educación como el camino más expedito para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. El SUE ha trabajado arduamente para garantizar la educación superior pública de calidad como derecho fundamental de todos los colombianos, en este sentido hace un llamado de atención frente a los siguientes puntos:

1) Solicitamos al Congreso de la República considerar los argumentos que esbozamos en el concepto elaborado por el SUE en octubre del 2020, en el cual expusimos ampliamente las razones que justifican la impertinencia del proyecto de ley número 195 de 2019 Senado: “Por medio del cual institutos y centros de investigación reconocidos por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, estarán autorizados a obtener registro calificado de programas académicos de maestría y doctorado y se dictan otras disposiciones”, de aprobarse este proyecto se desconocerían los esfuerzos que las universidades realizan para conservar la acreditación y reacreditación de sus programas, además otorgarían un tratamiento diferencial que sitúa a las universidades en una posición de desventaja que no retribuye los esfuerzos académicos, administrativos y financieros que les demanda la acreditación de los programas de pregrado y especialmente de posgrado.

2) Se requiere la reforma a los artículos 86 y 87 de la Ley 30 de Educación Superior, de manera urgente y prioritaria, de tal manera que se garantice la sostenibilidad financiera de las universidades públicas, para que las transferencias de la nación correspondan a los costos de operación de las instituciones y se reconozcan los impactos derivados del Decreto 1279 del 2002. El SUE radicará un proyecto de ley en esta dirección buscando un amplio consenso entre diferentes actores, el MEN y teniendo en cuenta los aportes de las Instituciones Técnicas Profesionales, Tecnológicas y Universitarias Públicas - ITTU.

3) Es indispensable revisar el modelo de medición de grupos, investigadores y clasificación de revistas Publindex, de tal forma que se priorice la promoción y el fortalecimiento de la investigación en el país para sostener los buenos resultados en los indicadores de calidad que las universidades han logrado en los procesos de acreditación con arduos esfuerzos, en medio de grandes dificultades financieras.

4) Se requiere la revisión de la nueva normatividad del sistema de aseguramiento de calidad, particularmente lo consignado en la Resolución 21795 de noviembre de 2020, por la cual se establecen los parámetros de autoevaluación, verificación y evaluación de las condiciones de calidad del programa para la obtención y renovación de los registros calificados, ya que abarca cambios estructurales y profundos que pueden desconocer la pluralidad de concepciones curriculares construidas en el país en el marco de la autonomía universitaria. La disposición transitoria contemplada en la norma es confusa y en la práctica implica la implementación inmediata de los resultados de aprendizaje generando una preocupante devolución de registros calificados que pueden poner en peligro la oferta académica que las universidades ofrecen en la actualidad.

5) El SUE solicitará la ampliación de plazo para las pruebas Saber Pro, dadas las distintas dificultades que se han presentado derivadas de la pandemia. Insistimos en la construcción de políticas de Estado que fortalezcan la educación superior pública y la calidad académica en virtud de mejorar los procesos formativos que adelantamos las universidades en materia de docencia, investigación y proyección social.

Consejo de Rectores.
Sistema Universitario Estatal SUE.
24 de junio de 2021

Escuela 'Formadores en Ciencias'

Entre el 4 y el 25 de septiembre se realizará la Escuela Formadores en Ciencias, un espacio de formación y actualización disciplinar en Química, Física, Matemáticas, Biología y Geociencias, dirigido a los docentes de instituciones educativas públicas de educación básica secundaria y  educación media*, de carácter gratuito.

*En esta primera versión se dará prelación a las instituciones educativas  con cercanía a las sedes regionales de la Universidad del Valle: Buga, Caicedonia, Cartago, Norte del Cauca, Pacífico, Palmira, Tuluá, Yumbo y Zarzal.

La Escuela Formadores en Ciencias es una iniciativa liderada por el Equipo de Decanatura de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de la Universidad del Valle, junto con sus Sedes Regionales, la Asociación Colombiana de Facultades de Ciencias –ACOFACIEN, y el apoyo de la Universidad de Caldas, en la que se busca integrar a la Universidad con las instituciones de educación básica y media para contribuir al fortalecimiento y desarrollo del pensamiento científico en los niños y jóvenes de nuestro Departamento.

Los cursos se desarrollarán a través de capacitaciones mediadas por TIC, en sesiones semanales presenciales de cuatro (4) horas para cada área y durante cuatro fines de semana, los días sábado 4, 11, 18 y 25 de septiembre, entre las 8:00 a.m. y las 12:00 m. (hora Colombia), y serán  certificados por la Universidad del Valle y ACOFACIEN.

 

Inscripciones hasta: agosto 04 de 2021

Formulario de inscripción: https://forms.gle/CctYLS69EHXRMki2A

Más información: Oficina de Extensión de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Las artes deben conquistar las aulas

La Universidad del Valle abre el debate en una charla con el maestro Álvaro Restrepo.

Tomado de El Tiempo

¿Qué tan importante es la formación con artes en el ámbito educativo? Esta es una pregunta interesante y a la vez el motor de una buena cantidad de reflexiones, como las planteará el 24 de junio la charla virtual ‘Por las artes en las escuelas y colegios, organizada por la Cátedra Jesús Martín Barbero (JMB) de la Universidad del Valle.

El encuentro se enmarca en un proyecto desarrollado por la Universidad y el Departamento de Educación y Cultura de la Caja de Compensación Familiar Comfandi, de Cali, desde 2016, enfocado en la formación de docentes de primaria para promover el trabajo educativo con las artes.

La charla virtual comenzará a las 11 de la mañana y será transmitida por la cuenta oficial de Facebook de la Universidad del Valle. El invitado este jueves es el Maestro Álvaro Restrepo, uno de los referentes más importantes de la danza contemporánea en Colombia y director de El Colegio del Cuerpo, fundado en 1997 en Cartagena de Indias por él y la francesa Marie France Delieuvin el cual ha desarrollado un sólido trabajo de formación, investigación/creación, difusión y sensibilización a través de la danza.

En el encuentro se hablará del poder de las artes para el desarrollo humano de las nuevas generaciones. Como lo dijo el filósofo y analista cultural Jesús Martín Barbero, es deseable que ‘los niños y las niñas sean creativos en alguna de las múltiples potencialidades estéticas de los seres humanos’. Realmente, uno de los propósitos de la Cátedra JMB, es ser “un programa de acción dedicado a vincular el trabajo académico con las experiencias ciudadanas”, explica Maritza López de la Roche, directora de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad del Valle.

Asimismo, el maestro Álvaro Restrepo recalca la importancia de aportar al debate público sobre las artes: “Particularmente este es un tema que me interesa mucho, ya que llevo muchos años luchando porque las artes y la educación artística entren en el pensum de la educación tradicional de una manera seria y más intensiva de lo que se ha visto hasta ahora, ya que las artes siempre se han visto como unas áreas complementarias, como aleatorias, pero no como áreas esenciales”, explica y recalca que eso ha llevado a que la educación “sea incompleta y que no permite apelar a esas otras áreas de conocimiento relacionadas con la percepción, la intuición, la creatividad o la imaginación”.

Para él, se trata de cómo formar mejores seres humanos, más sensibles, más compasivos y empáticos. “Son áreas esenciales de la naturaleza humana”.

La invitación a Restrepo a este encuentro será un recorrido por su experiencia con El Colegio del Cuerpo, lo que las artes le aportan a la educación y esos descubrimientos que ha tenido no solo con los artistas, sino con la sociedad en general.

“Compartir lo que han sido estos 24 años de trabajo con las comunidades más vulnerables de Cartagena, a través de una educación con el arte y para el arte; y eso no es un tema de privilegiados (…) El arte es un derecho humano al que todas las comunidades tienen derecho y es lo que realmente transforma”, comenta.

La charla con Álvaro Restrepo es el primer encuentro dentro de ‘Por las artes en las escuelas y colegios’, dirigida a educadores, artistas, estudiantes y padres que quieran profundizar en los beneficios de las artes para las nuevas generaciones. El próximo 8 de julio estará en conferencia virtual la joven bailarina y docente Marelize Van Heerden, quien abordará la experiencia de formación de docentes de primaria en artes en la Universidad Nelson Mandela.

La Cátedra Jesús Martín Barbero se fundó con el propósito de mantener vivo su legado. El maestro falleció el pasado 12 de junio en Cali.

Jesús Martín Barbero: un tribuno romano en el trópico

El gran intelectual fue una figura fundamental para todas las escuelas de comunicación social.

Por Hernán Toro, docente de la Escuela de Comunicación Social de Univalle.
Tomado de El Tiempo

La muerte de Jesús Martín Barbero, filósofo, antropólogo y semiólogo, profesor universitario, el pasado 12 de junio en Cali, desató una avalancha de comentarios elogiosos a través de las redes sociales, las versiones digitales e impresas de los diarios, los comunicados de duelo de instituciones consagradas a la comunicación y el periodismo de América Latina y de personas que le conocieron a lo largo de su fructífera y apasionada vida profesional. Fue autor de una veintena de libros, incontables artículos publicados en revistas especializadas del continente y de España, gestor de proyectos y de programas en Colombia y en un buen número de países latinoamericanos, protagonista de una infinidad de conferencias y participante en cuanto foro había para confrontar públicamente sus visiones.

Es muy probable que la etapa más fructífera de su vida intelectual haya transcurrido en Cali, en la Universidad del Valle, donde fundó la Escuela de Comunicación Social a mediados de los años 70. Se jubiló a finales de los años 90, pero su legado es imborrable e innegable. Jesús Martín Barbero trazó el camino de la Escuela de Comunicación Social, reconocida varias veces como la mejor de Colombia, con una espada de luz.

Sus alumnos recuerdan de él sobre todo los silencios que provocaba en sus cursos. Se detenía en medio de una reflexión, y las moscas dejaban de volar, las hojas de los árboles de caer y los estudiantes suspendían por algunos minutos más la satisfacción de sus urgencias fisiológicas. Podía hablar por 4 horas sin percatarse de que el tiempo pasaba.

Planteaba paradojas, retos, visiones nuevas que chocaban con las comúnmente aceptadas, todo con un tono enardecido de orador de plaza pública. Quienes dictábamos cursos en salones aledaños no podíamos no escuchar sus intervenciones vehementes, enfáticas y casi rabiosas, y algunas veces suspendíamos nuestras clases para escuchar, risueños y cómplices, alcahuetas casi, lo que se tramitaba al lado. Todo parecía resumirse en este principio: los fenómenos de la comunicación no podían reducirse a los agenciados por los medios. El Departamento de Ciencias de la Comunicación se convirtió, bajo su conducción intelectual y ética, en un hervidero de ideas y de propuestas novedosas que puso en entredicho la base conceptual de los programas académicos del país.

Sus estudiantes salían entusiasmados a visitar plazas de mercado, cementerios, bares, bailaderos de salsa, estadios de fútbol, juntas de acción comunal, supermercados, iglesias, recodos del río Cauca de donde los trabajadores extraían arena, con el propósito de entender de qué manera la gente se comunica en lugares así. Cargados de cámaras fotográficas, filmadoras manuales, grabadoras de sonido, carnets de notas, y sobre todo con la sensación de estar emprendiendo un lance emocionante, partían hacia la aventura. Es decir, hacia lo desconocido, hacia lo imprevisible, como corresponde a la etimología de la palabra "aventura". Uno de los gestos de Jesús que sus estudiantes conservan reverencialmente en su memoria son las notas al margen de los escritos que le presentaban, que muchos guardan en sus archivos personales como verdaderas reliquias paganas.

¿Cuál pudo haber sido esa piedra de toque que desencadenó la afluencia de nuevas concepciones en los estudios de comunicación en Colombia y en América Latina? Quizás la respuesta esté contenida en una experiencia que tuvo Jesús y otros colegas en los primeros años de la Escuela en una sala de cine de Cali durante la presentación de la película mexicana La de la mochila azul (1979, con Pedrito Fernández). Muertos de la risa a causa de las truculencias emocionales y de las ridiculeces personificadas en la película, el grupo de intelectuales fue interpelado a viva voz por un espectador energúmeno, quien, con el apoyo iracundo de otras personas, los amenazó con sacarlos a patadas de la sala si seguían burlándose de lo que ocurría en la película.

Jesús relató en diversos sitios que, a partir de ese momento, no pudo estar atento a lo que acontecía en la pantalla, sino en discernir qué había visto el público y en lo que él y sus colegas no habían visto. Días después, Jesús le pidió a uno de sus alumnos que asistiera a la presentación de la película y entrevistara a las personas a la salida. “¿Qué fue lo más importante que usted vio en la película?”, le preguntó el estudiante a un viejito que acababa de abandonar la sala. “El burrico”, respondió. “¡¿El burrico?!”, reaccionó el estudiante. “Sí, sí”, insistió el viejito, “el burrico que pasa por la plaza”. El estudiante tuvo que asistir por segunda vez a la proyección de la película para ver por fin un burro que transitaba cansino tirado del cabestro por un campesino al fondo de una imagen cuyo primer plano estaba ocupado por una pareja de enamorados que se confesaban apasionadamente su ardiente amor. “Ellos ven una cosa, nosotros otra”, concluyó Jesús. ¿Cómo olvidar las charlas a gritos y a carcajadas en la cafetería de la Librería Nacional acerca de la telenovela Gallito Ramírez, que examinábamos con pasión escandalosa, ante la mirada sorprendida e incrédula de la respetuosa y callada clientela que tomaba té helado?

Leerlo requiere de la artesanía del repaso, del resaltado, de la toma de apuntes, de los mapas. Jesús fue un guía de primera importancia para orientarnos acerca de los problemas que debíamos investigar, las lecturas que requeríamos hacer, los énfasis que debíamos resaltar. Con Jesús aprendimos a interrumpirnos en las discusiones, a hablar a gritos, a tratar de persuadir al otro con vehemencia.

Su escritura es densa y curva, categórica, plena de referencias textuales, pero su oralidad era tremendamente fuerte y convincente. Parecía un tribuno romano enardecido. Vehemente, categórico, furioso. Era también un excelente lector, y quienes recibimos su influjo vemos allí también una prodigiosa donación de la vida. Viniendo de alguien como el autor de este artículo que admira a Borges por muchas razones, pero sobre todo por haber escrito esa magnífica frase que dice “Que otros se jacten de los libros que han escrito. Yo me enorgullezco de los que leído”, resaltar ese rasgo lector de Jesús no es un hecho en absoluto nimio.

La creación de la “Cátedra para el desarrollo de la Comunicación Social Jesús Martín Barbero”, hecha en 2012 por la Universidad del Valle (es decir, 16 años después de su jubilación), es solo una muestra de más de su importancia.

Jesús se sintió bien en Colombia desde su llegada. Le atraía mucho el desorden, la multiplicidad de culturas, la polifonía de sus calles, la diversidad geográfica, las singularidades de su lengua (que él evocaba muerto de la risa, con sus equívocos de sentido: “¿Le provoca un tintico?”, frase incomprensible para él -el tintico lo hacía pensar en un vino tinto- dicha por una casera el primer día en que despertó en Colombia). Su encuentro en la vida con Elvira Maldonado, una santandereana risueña de armas tomar y excelente sentido del humor, consagró su anclaje en este país, ratificado luego con el nacimiento de sus hijos Alejandro y Olga. Estaba claro que Colombia sería el país de su vida y de su muerte.

A partir de los años 70, cuando se trasladó de una vez por todas a este país, Jesús introdujo en el ámbito nacional perspectivas analíticas que problematizaron la visión imperante sobre los fenómenos de la comunicación social, cuestionó la naturaleza de los programas académicos que entonces reinaban en las universidades, obligó a repensar el perfil profesional de los egresados de las facultades de comunicación social.

Cuando las facultades de comunicación social de toda América Latina concebían sus curriculums académicos centrados alrededor del periodismo, que ellas asimilaban a la comunicación, Jesús planteó un programa de estudios en torno a los procesos comunicativos que se desarrollaba de manera viva entre la gente de todos los sectores de la sociedad. Las repercusiones y ecos de sus impugnaciones epistemológicas alcanzaron entonces los espacios académicos de otros países de América latina y el Caribe y luego -como invitado- se desplazaba con regularidad y fascinación desde México hasta Brasil, desde Ecuador hasta Chile, desde Perú a Argentina.

Jesús -que nació en Ávila en 1937- nunca dejó de ser español hasta las raíces. Las reuniones con él parecían discusiones en un bar de obreros de la construcción de Vallecas, el conocido barrio popular de Madrid. Nunca dejó de ser español, por más que haya recibido el título de ciudadano colombiano -ofrecido por el gobierno colombiano y no solicitado por él: era su punto de honor-. No perdonaba la siesta, esa saludable práctica genética española; era hincha a morir del Atlético de Madrid -en todo caso, era impensable que lo fuera del Real Madrid: un espíritu anarquista no puede compartir jamás valores de la realeza-; se podía inferir por sus comentarios que seguía al dedillo la marcha de los asuntos de sociedad en España, para lo cual veía cada día, como en un rito matinal religioso, los noticieros de la televisión española de la cadena Ser. Cuando al vaivén de sus tantos viajes a España por razones académicas, que él aprovechaba para duplicarlas por un fin de semana en razones personales, viajaba a Ávila, a compartir en la barra de un algún bar estruendoso con sus amigotes de infancia los recuerdos de una etapa de sus vidas marcada por los estragos de la guerra civil.

"Chus", le llamaban sus amigos, entre los cuales se encargó siempre de destacar con especial afecto al anarquista del pueblo. Releía con frecuencia a los hermanos Manuel y Antonio Machado, y recordaba con tristeza el exilio y muerte de Antonio en Colliure, Francia. Hace poco, al saludarlo antes de que él dictara un seminario para profesores de la Universidad del Valle, minutos después de haber visto el partido Barcelona - Atlético de Bilbao por la Copa del Rey en el lobby del hotel donde se hospedaba, explicaba las características técnicas del partido y su desarrollo ¡asociándolos a los problemas autonómicos de España! De Jesús privilegio su imagen concentrada en un radio transistor, de ésos que todavía existían hace unos veinte años, mientras se acercaba al edificio de Comunicación Social; cuando nos cruzamos, separó el radio de su oreja enrojecida por la presión y me dijo, henchido de orgullo: “¡Ah, el navarro ése!”. El “navarro ése” era Miguel Indurain, imbatible en el Tour de Francia, cuyas etapas él seguía con fervor.

Hace dos años, en abril de 2019, algunos profesores nos desplazamos a Bogotá con el fin de rendirle un homenaje personal y privado a Jesús, de quien sabíamos que no se encontraba en condiciones de viajar a Cali. Era un homenaje que tenía el sabor de una despedida. El ambiente estuvo, sin embargo, distendido y alegre. Jesús se veía muy contento, y en cierto momento se puso a cantar en voz baja y con los ojos semicerrados y dirigidos al pasado, a mi lado, sin un motivo aparente, la letra de la canción de Georges Moustaki "Ma liberté", que tanto amaba: "Ma liberté/ devant tes volontés/ mon âme était soumise./ Ma liberté/ je t'avais tout donné/ ma dernière chemise". Jesús era un hombre libre; por su libertad, era capaz de entregar hasta su última camisa. Luego leyó unos poemas suyos, que llevaba manuscritos. En dos o tres ocasiones tuvo que detener la lectura pues las lágrimas le impedían continuar. Eran poemas que hablaban de sus años de infancia y adolescencia en Ávila, y en los que no faltó la mención al anarquista de su alma.

Que su trabajo, hecho visible en sus portentosas conferencias, en numerosos libros e innumerables artículos, en proyectos académicos materializados en distintos países latinoamericanos sea reconocido internacionalmente, da a entender el orgullo que sentimos, profesores y estudiantes, al haber sido sus alumnos.

Depositamos estas palabras como flores rojas en su tumba.

 

Historia de Regionalización sede de Zarzal - Quinta entrega

CECILIA MADRIÑAN POLO
Directora Sede Regional Zarzal
Universidad del Valle

 

La conmemoración de los 35 AÑOS DEL SISTEMA DE REGIONALIZACIÓN, constituye el momento oportuno para agradecer y exaltar la iniciativa de la creación de este sistema regional, que constituyó una verdadera transformación del municipio y la zona de influencia, donde están ubicadas las 9 sedes regionales de la Universidad del Valle; agradecimientos extendidos a todas las entidades e instituciones públicas y privadas, a los hombres y mujeres, que dejaron su huella e impronta, a toda la comunidad en general que creyó y apoyó este proyecto de gran envergadura, que posibilitó que las comunidades contaran con un espacio para la Educación Superior de Alta Calidad en sus regiones. A toda la comunidad universitaria por su ardua labor, dedicación y compromiso con la institución, que nos ha valido el reconocimiento nacional e internacional.

 

CECILIA MADRIÑAN POLO
Directora Sede Regional Zarzal
Universidad del Valle

 


 

Adecuación de espacio donado por la Administración Municipal,
en el barrio Bolívar. Primer semestre de 1986

 

Mediante el acuerdo No. 008 del 15 de septiembre de 1986, el Consejo Superior de la Universidad del Valle crea el Sistema de Regionalización, con el propósito de la descentralización de la Educación Superior y que los jóvenes de la provincia tuvieran la oportunidad de realizar sus estudios tecnológicos y profesionales. Es así que se abren las diferentes sedes regionales; la Sede Zarzal inició labores el 20 de octubre de 1986. La apertura de la Sede en el municipio se dio gracias a muchas voluntades, entre ellas que la propuesta fue bien recibida por la comunidad zarzaleña, diversos sectores, dirigentes políticos, cívicos y sindicales, el apoyo del señor Alcalde Ramón Ignacio Atehortúa, la Fundación Universidad del Valle Sede Zarzal, y el señor Rector de la Universidad del Valle doctor Harold Rizo Otero, impulsor del programa de Regionalización y al primer Decano profesor Álvaro Perea.


Infraestructura física

La administración municipal entregó un espacio para iniciar labores académicas en la escuela General Santander, en el barrio Bolívar; con el crecimiento de la población estudiantil y con el propósito de ampliar la oferta académica se proyecta la remodelación de la planta física, se construye un edificio de 3 pisos, cuya terminación se da en el año 1993 y donde los recursos económicos para tal fin se obtuvieron a través de la Universidad del Valle, Fundación Universidad del Valle Sede Zarzal, el municipio de Zarzal, la Gobernación del Valle del Cauca, Comunidad Universitaria, sector empresarial, entre otros.

 

Universidad del Valle Sede Zarzal – Sede Bolívar, 1993


Continuando con el crecimiento el 1º de septiembre de 2008 se da apertura a un nuevo edificio al frente de la Sede Bolívar, para el funcionamiento de la biblioteca Víctor Manuel Patiño Rodríguez, cuyo nombre fue escogido en consenso con la comunidad en honor al reconocido científico zarzaleño. El lote de 400 m² fue adquirido en 1993, su construcción fue financiada con recursos de estampilla Pro-Univalle, cuenta con una excelente dotación de muebles, equipos de cómputo y renovación de material bibliográfico gracias a los apoyos recibidos. Esta dependencia ofrece diferentes servicios bibliotecarios y hace parte de la Red de Bibliotecas de Regionalización y la División de Bibliotecas de la Universidad del Valle.

 

Universidad del Valle Sede Zarzal – Biblioteca Víctor Manuel Patiño Rodríguez, 2008


El espacio en la Sede Bolívar se hacía insuficiente para responder a la demanda de la comunidad de los municipios de influencia, Roldanillo, Bolívar, El Dovio, La Unión, La Victoria, Toro, Obando, Versalles, y por supuesto Zarzal, lo que motivó a gestionar ante la Administración y el Concejo del municipal la donación de un lote, solicitud que fue bien recibida y por la que finalmente el 1° de abril de 2011 fueron entregadas las escrituras del lote de 4 hectáreas (9.998 m²), donde actualmente se encuentra construido el Campus Las Balsas. En el año 2018 se recibe la 1ª Etapa, con un área construida de 8.157 m² y que consta 13 aulas, 4 salas de sistemas, 1 sala de juntas, 4 oficinas de profesores, 2 oficinas de bienestar universitario, 2 consultorios (odontológico, enfermería), servicio de fotocopiado, cafetería central, piscina, plazoleta y senderos, comedor, canchas deportivas. Iniciando labores en el año 2019, uno de los logros más importantes para la comunidad universitaria y para la región Agrópolis del Norte.

 

Universidad del Valle Sede Zarzal – Sede Las Balsas, 2018


Programas académicos de pre y posgrado

La apertura de las clases inicia con 93 estudiantes matriculados en los diversos ciclos de fundamentación: Ciclo A (Ciencias Naturales), B (Ciencias Sociales - Humanas), C (Ingenierías), cursando los primeros 4 semestres en la Sede y continuando su pensum académico en Cali; simultáneamente también se ofrecían los programas Tecnológicos modalidad a Distancia: Tecnologías en Alimentos, Electrónica y Sistemas de Información.

La modalidad de los Ciclos de Fundamentación se mantuvo durante 6 años consecutivos, y en el año 1989 se da la apertura de los programas terminalesen la Sede con las Licenciaturas en Literatura y Ciencias Sociales, la primera Especialización en Ciencias Sociales - énfasis en Historia de Colombia, los programas de la Facultad Ciencias de la Administración: Administración de Empresas y Contaduría Pública en el año 1992 jornada nocturna y las Tecnologías en Electrónica, Alimentos, Sistemas de Información, modalidad presencial, diurnas y nocturnas; para ir completando el abanico de programas se abre el programa de Trabajo Social, en el año 2006, logrando fortalecer los vínculos entre la academia y la comunidad, dinamizando diferentes procesos sociales, en el año 2016 con una gran acogida inicia el programa de Ingeniería Industrial, jornada diurna, junto con la Tecnología en Dirección de Empresas Turísticas y Hoteleras y en el año 2019, la Licenciatura en Matemáticas.

Con el propósito de cumplir con las necesidades de la comunidad académica en constante crecimiento, a la fecha se cuenta con 11 programas de pregrado aprobados, 5 de posgrado y un promedio de 1.500 estudiantes activos.

 

Universidad del Valle Sede Zarzal – Sede Las Balsas, 2019


Bienestar Universitario

Desde el año 2003 se viene fortaleciendo Bienestar Universitario, contribuyendo a la formación integral de la comunidad universitaria, impulsando programas de salud, recreación y deporte, desarrollo humano y promoción socioeconómica. Además de los servicios que ofrece, cuenta con 2 programas:

Programa Padrinazgo y Comedor Universitario. Resaltamos que estudiantes de nuestra Sede, han representado a nivel nacional e internacional a la Universidad del Valle, también en las diferentes jornadas de los Juegos Deportivos Intersedes se han obtenido muy buenos reconocimientos; en el año 2019 correspondió a Zarzal organizar los VII Juegos Deportivos Intersedes, con el honor de quedarse con el galardón de Campeón, donde participaron 886 deportistas de todas las sedes regionales de la Universidad del Valle.

En cuanto a la realización de eventos y actividades culturales, cabe mencionar que la Sede Zarzal fue pionero en organizar el Encuentro de Coros (1988 al 90), el Primer Encuentro de Teatro Universitario (2010) con el apoyo del Ministerio de Cultura, además impulsar los “Coloquios de los Jueves”, exposiciones de pintura, grupos de danzas, recitales de poesía, conferencias. A través de la Biblioteca, también se coordina una variedad de actividades culturales, con el apoyo del área Cultural de la División de Bibliotecas y las demás Bibliotecas del Sistema de Regionalización, eventos como lanzamiento de libros, presentación de escritores, conferencias, conversatorios, exposiciones itinerantes, cine club regional “Jueves de Cine”, cine foros, fomento a lectura y la escritura, través de los talleres de Escritura Creativa Ítaca, de la Red Relata, adscrito al Ministerio de Cultura.

 

Universidad del Valle Sede Zarzal – Juegos Intersedes, 2019


Vinculación con la sociedad

Se cuenta con programas como Extensión y Proyección Social; en el año 2019 ofreciendo cursos cortos y diplomados constantemente; ha logrado importantes vínculos con las empresas y las diferentes entidades públicas de la región, a través de convenios de cooperación. Este programa fue auditado por el Icontec con el propósito de certificar la Calidad Institucional, visita en la cual la Sede Zarzal obtuvo una excelente valoración. En la gestión con egresados se ha tenido la oportunidad de actualizar los datos, la población egresada de la Sede desde 1992 hasta el primer semestre del 2021 corresponde a un total 2.277 graduados en los diferentes programas académicos; esta dependencia se encarga también de otras actividades como la bolsa de empleo, las jornadas de empleabilidad y el encuentro de Egresados que se realiza anualmente, y que en el año 2019 llegó a su X versión.


Investigación

Con el ánimo de incursionar en actividades para incentivar la investigación, se llevaron a cabo proyectos como CIADUV, desarrollados en las fincas “La Corcova y el Vergel”, y con el apoyo del Centro de Educación Popular CAEPA, en el corregimiento Limones a 8 minutos del casco urbano.

Desde el año 2018 el Grupo GEDESC (grupo de Investigación Empresarial, Desarrollo Social y Cultural) consolida varios proyectos de investigación, a saber: 9 artículos publicados, 8 libros y capítulos de libro, 36 ponencias nacionales e internacionales, 18 estrategias de participación ciudadana, 5 proyectos de investigación aprobados, 51 trabajos de grado finalizados, 1 creación de redes de investigación, 2 ediciones del boletín informativo electrónico, también lidera diferentes eventos académicos, entre ellos: Revoluciona, Encuentro Regional de Desarrollo Regional, EIFA, RREDSI. Continuando con la Investigación e Internacionalización, desde el año 2017 la Sede Zarzal gestiona la participación en el programa Interinstitucional para el Fortalecimiento de la Investigación y el Posgrado del Pacífico (Delfín), y desde el año 2020 se le encargó la Consejería Técnica de la Universidad del Valle y la delegación del Departamento a la Sede Zarzal. El 27 de julio de 2020, el Centro InterUniversitario de Desarrollo CINDA (Santiago de Chile) y la Pontificia Universidad Javeriana (Colombia) expiden constancia a la Universidad del Valle manifestando que ha cumplido con los criterios de evaluación exigidos para identificar el programa Delfín como una buena práctica, de acuerdo con la comisión internacional de evaluadores externos.

 

Estudiantes de intercambio programa DELFIN, 2019

Designado coordinador de Protección de Datos Personales de la Universidad del Valle

Durante un acto de posesión que se llevó a cabo el pasado 17 de junio, el abogado Fernando Fierro Pérez tomó cargo de la recién creada Coordinación de Protección de Datos Personales, dependencia adscrita a la Secretaría General de la Universidad del Valle.

Según lo explicó el abogado Fernando Fierro, quien además es magíster en Administración en Salud y en Derecho Constitucional, así como Doctor (Ph.D.) en Sociología Jurídica, este cargo se crea en la Universidad del Valle “al tenor de lo reglamentado en la ‘Ley 1581’ de 2012, mediante la cual se reglamentó la protección de datos personales a nivel nacional, tanto para el sector público como para el sector privado”.

El rector Edgar Varela Barrios, quien presidió el acto de posesión acompañado del Secretario General Antonio José Echeverry, manifestó que la Universidad cuenta ahora con “un cargo de alto nivel adscrito a la Secretaría General como Oficial de Protección de Datos, exigencia que realiza la ley colombiana a todas las Entidades Públicas. Hace un par de semanas llevamos la creación de este cargo ante el Consejo Superior, y una vez otorgada esta autorización, seleccioné al abogado Fernando Fierro, quien ya se había desempeñado como jefe de la Oficina Jurídica de la Universidad”.

Fernando Fierro Pérez es también especialista en Derecho Administrativo de la Universidad de San Buenaventura - Cali. Cuenta con formación y experiencia en gestión de talento humano, derecho laboral, gestión de conflictos, contratación estatal, fundamentos de seguridad social integral, auditoría de sistemas de gestión, nómina y prestaciones sociales, gestión del conocimiento organizacional, gerencia de proyectos y auditoría de calidad.

Fernando Fierro Pérez también se ha desempeñado como Juez de Instrucción Criminal, personero delegado para la vigilancia administrativa, personero delegado del Ministerio Público y asesor jurídico de varias entidades públicas. Además, ha asumido la defensa jurídica de la Universidad del Valle por más de 14 años y también ha actuado en varias oportunidades como Secretario General (e).

Protección de Datos Personales para la Universidad del Valle

Según lo expresó el nuevo coordinador, la Ley colombiana establece que todas las Entidades Públicas y las empresas del sector privado deben contar con un Oficial de protección de datos personales, “quien en esencia es el encargado, el árbitro que regula todo el manejo de los datos que recauda la Universidad del Valle a todo nivel, garantizando así el respeto por el derecho que tienen los titulares sobre sus datos personales”.

El abogado Fernando Fierro resaltó igualmente que, aunque la Coordinación que tiene ahora bajo su cargo es nueva, la Universidad ha sumado esfuerzos en relación a este importante asunto durante los últimos años. “Me reuniré con una abogada contratista que ha atendido este asunto para observar lo que se ha hecho. También se va a ordenar una auditoría para analizar qué tanto hemos avanzado, hacia dónde vamos y qué nos hace falta implementar”.

“Por supuesto que esto no empezó ayer”, señaló el rector, “ya había un contratista ejerciendo estas actividades desde hace varios años, pero hemos elevado el rango y se ha configurado un equipo que va a ayudarnos a resolver esta solicitud, que es una demanda constitucional”.

Pero ¿qué asuntos atenderá la oficina del Oficial de Protección de Datos? El rector Edgar Varela Barrios señaló que su competencia será la de proteger información sensible como la relacionada con habeas data, principios de confidencialidad, protección al derecho a la intimidad, al buen nombre en relación con la información en esquemas de transparencia, entre otros asuntos de importante categoría.

“Sobre esto existe bastante normatividad y legislación en Colombia. En buena hora se ha establecido que cada Secretaría General de las Entidades del Estado cumplan con esta función de protección. Ello va a permitir reforzar a la Secretaría General de la Universidad del Valle, acompañando así otros temas que están correlacionados, como los de rendición de cuentas, transparencia y los programas y políticas de Buen Gobierno en que la Universidad viene empeñada desde hace varios años. Por supuesto, es algo que se dirigirá desde la Secretaría General, pero que irradiará a todas las Facultades, Sedes, Vicerrectorías y en general, a todas las áreas administrativas de la Universidad, en el contexto de transparencia y rendición de cuentas”.

Estudiantes obtienen 4to lugar en concurso internacional de arquitectura

Los estudiantes de Arquitectura de la Universidad del Valle Lina Valencia Fernanda Lozano, Juan Camilo Muñoz, y Jhon Janer Salazar Ruiz, ocuparon el 4to lugar en los LafargeHolcim Awards Next Generation prize for Latin America con su propuesta "Protective Canopy".

El sudeste de Bogotá ha sufrido durante muchos años las consecuencias de la minería ilegal y la construcción de viviendas informales. Entre las colinas de esta zona, se encuentra el Parque Ecológico Entre Nubes, que alberga una amplia variedad de fauna y flora autóctonas. El proyecto, creado por este colectivo de estudiantes propone la construcción de un pabellón botánico que imita la silueta de las montañas y se integra perfectamente al paisaje.

La construcción liviana está compuesta por cables de acero unidos a los paredones de la cantera. Las amarras verticales sujetas en la base le dan estabilidad a la estructura tensil, que tiene una cubierta de polímero translúcido. El pabellón alberga especies vegetales esenciales para el ecosistema colombiano. A lo largo de las secuencias de senderos y plazas alternan áreas pedagógicas y recreativas y el invernadero es, a su vez, una instalación educativa pública. La gestualidad arquitectónica, decidida y amable a la vez, que se propone remediar una herida infligida por la minería en el paisaje, causó gran impresión en el jurado.

Los premios, que fueron anunciados el pasado 16 de junio, son entregados por la Fundación LafargeHolcim, interesada en seleccionar y apoyar iniciativas que combinen soluciones de construcción sustentable con excelencia arquitectónica y una mejor calidad de vida más allá de las soluciones técnicas.

The LafargeHolcim Awards Next Generation prize reconoce proyectos innovadores y conceptos orientados al futuro, y es el concurso mundial más importante para el diseño sostenible. Cada ciclo de competencia dura tres años, desde el anuncio hasta su finalización, y se otorga un total de dos millones de dólares estadounidenses en premios.

Para más información visitar https://www.lafargeholcim-foundation.org/about/foundation 

 

Ganan concurso para el diseño de casa cultural

Estudiantes, docentes y egresados de la Escuela de Arquitectura de la Universidad del Valle obtienen el primer, segundo y tercer lugar en el “Concurso de Ideas para el Diseño Arquitectónico de la Casa Cultural en el Centro Poblado Las Colinas Jaime Pardo Leal, San José del Guaviare”.

Este concurso, dirigido a estudiantes, docentes y egresados de la Universidad Nacional de Colombia y la Universidad del Valle, se realiza en el marco del Convenio Específico de Cooperación entre la Facultad de Artes Sede Bogotá de la UNAL, la Cooperativa Multiactiva Ecomún Jaime Pardo Leal (Coojapal), la Asociación de Mujeres Jaime Pardo Leal (Asomujapal) y la Fundación Cultural y Folclórica Raíces de Mi Tierra, de esta forma las dos universidades contribuyen al proceso de reincorporación, reconciliación y fortalecimiento del tejido social de la Escuela de Arte y Comunicación.

Presentaron sus propuestas 33 equipos conformados por 150 participantes y después de superadas las tres fases en que fue planteado el concurso, estos fueron los grupos ganadores:

PRIMER PUESTO - Universidad del Valle
Arquitecto Norberth Aristizábal Marín: Profesor Asistente de la Escuela de arquitectura.
Gustavo Adolfo Barco Isaza: Estudiante coordinador Escuela de arquitectura.
Natalia Mosquera Caicedo: Estudiante de la Escuela de arquitectura.
Andrés Camilo Acevedo: Estudiante de la Escuela de arquitectura.
Arquitecto egresado Alexis González Ramírez: Egresado de la escuela de arquitectura.
ASESOR Arq. Walter Giraldo Caicedo: Asesor bioclimático.
ASESOR ING CIVIL Mauricio Domínguez: Asesor técnico y estructural.

SEGUNDO PUESTO - Universidad del Valle
Estudiante Danna Marcela Sierra (Coordinador)
Estudiante Laura Noelia Galviz
Estudiante Natalia Hernández López
Estudiante Kevin Andrés Torres
Estudiante Sebastián Ordóñez
Estudiante Juan Carlos Acosta
Arq. Eduardo Alejandro Mejía (Egresado)
Arq. Gabriel Romero Villota (Docente)

TERCER PUESTO - Universidad del Valle
Estudiante Juan Sebastián López (Coordinador)
Arq. Luis Enrique González (Egresado)
Arq. Katheine Orejuela (Egresada)
Arq. Jose Leonardo Martínez (Egresado)
Arq. Paola Andrea Mafla (Egresada)
Arq. Gustavo Sarmiento Peñaranda (Docente)

El Centro Poblado Las Colinas Jaime Pardo Leal inició su proceso de asentamiento en 2016, y hoy tiene una población aproximada de 500 personas, 228 de las cuales están en proceso de reincorporación (143 hombres y 85 mujeres), en el marco de la implementación del “Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera”, suscrito entre el Gobierno de Colombia y las FARC-EP.

Cuenta con una población infantil de 130 niños, y 15 personas de la tercera edad. Además, 47 habitantes se reconocen como parte de alguna de las etnias que se encuentran en el territorio del Guaviare.

Aunque la comunidad cuenta con espacios educativos, recreativos y culturales, como una cancha de microfútbol, una cancha de vóleibol, un parque biosaludable y un espacio para el cuidado de los niños, requieren de la Casa Cultural, en la cual funcionará la Escuela de Arte Comunitaria y participativa, con enfoque de género y ambiental.

Las raíces del descontento social en Cali

La pandemia, la falta de oportunidades y una larga historia de segregación son algunas de las razones para que Cali sea el centro del estallido social.

Por: Delfín Ignacio Grueso, profesor de Filosofía de la Universidad del Valle.
Tomado de Razón Pública.

“Odio a Cali, una ciudad que espera, pero no les abre las puertas a los desesperados”
Infección, Andrés Caicedo.

El régimen y la ideología
Esta cita de Andrés Caicedo podría servir para entender por qué el Paro Nacional en Cali adquirió una forma particular donde estalló el descontento social.

Otras frases, como las que alaban a esta ‘Sucursal del Cielo’ (definida por Neruda como un ‘sueño atravesado por un río’), podrían describir las líneas de apoyo a los llamados ‘puntos de resistencia’, las expresiones artísticas, las ollas comunitarias; en fin, todo un movimiento organizado, impregnado de calidez barrial y creatividad juvenil. Pero ninguna frase logrará penetrar, como la de Caicedo, en el subsuelo de exclusión social donde se enraízan tanto la voluntad de resistencia como el coraje y el vandalismo.

Que la explosión del descontento no se limita a Cali; nadie lo niega. Que no puede explicarse a partir de tendencias continentales, tampoco. Mas allá de lo local y más acá de lo internacional, está la crisis social nacional: resultado de los estragos producidos por un régimen y por una ideología.

* Al primero lo definen las reformas neoliberales que van desde Uribe hasta Duque, pasando por Santos. Un régimen que socavó conquistas sociales y alejó ese Estado social de derecho que prometió la reforma constitucional de 1991.
* La ideología es el uribismo, que se nutre de un otro fantasmal (el ‘narcoterrorismo’, el ‘castrochavismo’, la ‘revolución molecular disipada’) para apuntalar un moralismo patriotero que nos retiene en la retórica de la guerra, mientras anula los compromisos en materia de justicia social consignados en los Acuerdos de Paz.

Apagar el incendio con gasolina
Este paro, que de alguna forma es la segunda parte del que comenzó en 2019, se multiplicó en formas de protesta social que ya no tienen dueño.

El pliego de negociación, que está empolvado desde hace más de un año en algún escritorio de la Casa de Nariño, fue rebasado por una multiplicidad de demandas provenientes de distintas regiones, etnias y sectores de la economía. La juventud, más que nadie, vino identificando su propia agenda.

Y aunque nadie niega el papel de convocante que cumplió el Comité del Paro, es evidente que a mucha gente salió a la calle, en plena pandemia, por la rabia que le producían las actitudes desafiantes de este gobierno, su silencio cómplice frente al asesinato de líderes sociales, su catastrófico manejo de la pandemia, las ‘jugaditas’ a las que acudió para quedarse con los órganos de control y para legislar por decreto.

El presidente no supo tramitar políticamente el momento. Tratemos de entenderlo: no negoció porque no tiene permiso para hacerlo y tampoco tiene liderazgo propio (ni un solo voto propio, ninguna experiencia como concejal de algún remoto municipio o como presidente de una junta de acción comunal). En general, Duque no conoce este país, no tiene empatía con él, y no tiene músculo político para tomar decisiones osadas.

Entonces, fiel al talante ideológico del partido que lo puso allí, no podía hacer otra cosa que reprimir policialmente la protesta. Y esto, debido el historial militarista de nuestra policía, se tradujo en tratar a quienes marchan como el ‘enemigo interno’, llevándose por delante todos los formalismos en materia de derechos humanos y desprestigiándose —si es que puede hacerlo más— en el plano internacional.

Mala táctica: querer apagar con gasolina el incendio que él mismo ayudó a encender con su inhumana propuesta de reforma tributaria.

El estallido en Cali
A Cali no le faltaba sino esa chispa para incendiarse con su propia leña seca.

¿Qué tan lista estaba ya esa leña para la combustión? Es algo que cualquiera puede entender con revisar las cifras del DANE sobre los efectos, tanto de las mencionadas reformas neoliberales como de la pandemia en Cali. Esa revisión de estadísticas puede complementarse con explicaciones más recientes (entre las cuales recomiendo el valioso volumen del Centro de Investigaciones y Documentación Socioeconómica (CIDSE) de la Universidad del Valle, Pensar la resistencia: mayo del 2021 en Cali y Colombia.

En cualquier caso, quien repase las cifras del DANE entenderá cómo las políticas que favorecen al capital financiero acabaron golpeando al aparato productivo de una ciudad que no ha sido predominantemente industrial. Cali no produce empleo al ritmo de su incesante aumento poblacional, pues tampoco cesan las causas del desplazamiento forzado que producen la guerrilla, el paramilitarismo y los carteles de la droga en las áreas circunvecinas.

Así las cosas, la pandemia vino a agravar el hambre, el desempleo y la inseguridad. En últimas, llegó para hacer más aguda la falta de oportunidades para una juventud que, aquí más que en ninguna otra ciudad colombiana, está atrapada en el ‘ni-ni’ (ni estudia, ni trabaja). Ése era el mapa socioeconómico el día anterior al 28 de abril, cuando el magma represado comenzó a hacer erupción.

El mapa socioeconómico, sin embargo, no acaba de explicar otros fenómenos que se manifestaron durante la protesta social en Cali. No ayuda a entender, por ejemplo:

* el derribamiento de la estatua de Sebastián de Belalcázar, y su impacto en el simbolismo caleño;
* la afectación diferenciada de los bloqueos;
* la resignificación de ciertos espacios como ‘Puerto Resistencia’, el ‘Puente de las Mil Luchas’, ‘Samcombate’, etc.;
* el espectáculo de ‘rambos’ criollos disparándole a la Minga indígena, como quien caza ‘indios’ en una película del Oeste;
* el desgarramiento interno que ese hecho produjo en el seno de la ‘gente de bien’;
* el vandalismo que sobrepasa los esfuerzos por mantener creativa, intensa y pacífica la protesta social.

La segregación en una ciudad ‘triétnica’
Para entender todo esto hay que ir más atrás en la historia de la ciudad y comprender el modo como se han venido acomodando —e ignorando— diferentes ‘razas’, flujos migratorios y narrativas. En este cruce de caminos llamado Cali, impulsado por la Vía al Mar, agrandado por las oleadas de inmigrantes de todas las violencias, con mucha mano de obra sobrante y con poca industria, emergió en la década de los ochenta el más grande asentamiento de miseria de Colombia (anterior, incluso, a las comunas nororientales de Medellín o a Ciudad Bolívar de Bogotá). El Distrito de Aguablanca: 250.000 habitantes largamente ignorados por las administraciones locales.

Hoy, décadas después, la integración de la población del oriente y de las laderas a la ciudad sigue siendo una tarea pendiente. Lo corroborará quien se aproxime a Cali y perciba el fenómeno de la segregación territorial en esta ciudad ‘triétnica’ que no tiene, como Bogotá, un ‘norte’ y un ‘sur’, pues se caracteriza por la vecindad entre conjuntos residenciales de clase alta y barrios informales. El visitante notará que no todos los colores tienen igual posición en el imaginario de la ciudad, así asistan por igual a un partido del Cali o del América, o al Festival Petronio Álvarez. Le llamará la atención la candorosa extrañeza de las damas de alta sociedad, incapaces de entender por qué es ofensivo tomarse fotos de farándula con ‘negras sirvientas’ como decoración de fondo, si eso siempre fue bien recibido entre la gente de bien que comparte un pasado señorial.

Todo esto persiste porque la cálida bienvenida de la que Cali se ufana, tiene sus límites: que el pobre, el negro y el indio no se avecinen demasiado. Persiste la sospecha hacia el negro en ésta, la ciudad más afro de Colombia y la segunda en América Latina, después de Salvador de Bahía. Produce enojo la presencia de ‘chivas’ cargadas de indígenas en los barrios residenciales. Para ciertos ‘rambos’ criollos, los ‘indios’ deben ser devueltos al Cauca, a bala si es preciso; deben, como dijo Duque, volver ‘a sus resguardos’ o, como dijo el presidente del partido conservador, ‘a su entorno natural’.

Abrirles la puerta a los desesperados
Ése es el tamaño de la cerrazón de puertas de que habla el personaje de Andrés Caicedo.

Con relativa independencia de las soluciones políticas a la crisis nacional, Cali tendrá que abordar su propia crisis sistémica y de integración social, produciendo empleo, ampliando el aparato educativo y la cobertura en salud. Y, especialmente, ocupándose de una juventud que ya salió a reclamar, con mayor osadía y con una capacidad de organización que no tuvieron las generaciones precedentes, su derecho a un futuro. Insensato sería, de parte del sector empresarial, las clases medias y el liderazgo político, ignorar el significado de esta fraternidad de madres y universitarios, de líderes barriales y de combos de amigos.

Antes de preguntar quién va a pagar los destrozos del mobiliario público y de las estaciones del MIO (lo pagaremos todos), hay que preguntarse con qué reformas profundas se va a pagar la vida de los muertos y se van a sanar las heridas que está dejando este episodio de protesta social. Sólo en la medida en que se pague la gigantesca deuda histórica con los marginados del progreso, Cali dejará de ser esa ciudad que les cierra las puertas a los desesperados. Sólo así se podrá conquistar, también, una ciudad más segura en sus calles y barrios, y menos propensa a nuevos estallidos sociales.

Foro Innovación Educativa y Educación para la Paz en el Posconflicto

El Departamento de Filosofía, la Escuela de Estudios Literarios, el Grupo de investigación Narrativas y el Centro Virtual Jorge Isaacs de la Universidad del Valle, invitan a educadores, futuros licenciados, gestores de proyectos de desarrollo social, así como a toda la comunidad universitaria, al Foro Innovación Educativa y Educación para la Paz en el Posconflicto.

Se contará con la presencia de los profesores e investigadores: Juan Ricardo Aparicio, Stephany Hernández Mahecha, Ana María Ortiz Millán, Orlando Ariza Vesga, John Hary Ruiz Soler y Jaime Jiménez.

Abordaremos cómo, en la solución de emergencias humanitarias, se ha privilegiado por excelencia la mirada experta. También, por qué, ante un panorama que pretende ser de posconflicto, esta mirada tiene que evaluarse para incluir las reconfiguraciones y reapropiaciones que organizaciones y movimientos sociales hacen de dicho conocimiento. Compartiremos la fundamentación y la experiencia que iniciativas y proyectos volcados a la educación para la paz y la innovación en entornos escolares desafiantes, pueden aportarnos a la hora de diseñar estrategias y aplicar metodologías.

Evento: Año de la Libertad – Foro Innovación Educativa y Educación para la Paz en el Posconflicto
Fecha: miércoles, 16 de junio de 2021
Hora: 8:00 a.m. a 12:00 m
Enlace: https://lobby.sar.ruav.edu.co/#/2ZLT62VN79DX 

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