Univalle Zarzal recibe concepto favorable del MEN por su calidad institucional

El Ministerio de Educación Nacional otorgó a la Universidad del Valle sede Zarzal el concepto favorable en el cumplimiento de las Condiciones de Calidad Institucionales, en la etapa de pre-radicado.

La emisión de este concepto faculta a la Universidad del Valle sede Zarzal , por un término de siete años, para la radicación de solicitudes de ampliación del lugar de desarrollo o modificaciones curriculares, de cupos, créditos, ente otras, de los registros calificados de los programas académicos de la sede Zarzal de la universidad.

Con el liderazgo de la Dirección de la sede y su equipo de trabajo y con el acompañamiento  de la Dirección del Sistema de Regionalización y directrices de la Dirección de Autoevaluación y Calidad Académica -DACA, Univalle Zarzal demostró, frente a la Comisión Nacional Intersectorial de Aseguramiento de la Calidad de la Educación -CONACES, sus condiciones de calidad institucional en sus mecanismos de selección y evaluación de estudiantes y profesores, estructura administrativa y académica, cultura de la autoevaluación, programa de egresados, modelo de bienestar y la existencia de recursos suficientes para garantizar el cumplimiento de sus metas.

El registro calificado es un requisito obligatorio y habilitante para que una institución de educación superior, legalmente reconocida por el Ministerio de Educación Nacional, y aquellas habilitadas por la ley pueda ofrecer y desarrollar programas de educación superior en el territorio nacional.

Este logro, de gran relevancia institucional, es fruto del trabajo de muchas personas, especialmente de profesores, estudiantes, egresados, empleados, trabajadores, directivos y empleadores, con el respaldo de los Consejos Académico y Superior y la solidaridad y confianza de los gobiernos locales y nacionales.

Para la Comunidad Universitaria es un orgullo el alcance de esta meta institucional y, a la vez, es la reiteración del compromiso de hacer de la Universidad del Valle una sola institución, caracterizada por la excelencia académica, el compromiso social y la innovación a nivel regional, así como a nivel nacional e internacional.

Con la obtención del concepto favorable, continúa un trabajo muy importante, correspondiente al cumplimiento al plan de mejoramiento producto de la autoevaluación, con el fin de consolidar los documentos de condiciones institucionales, en articulación con las recomendaciones de los pares institucionales (producto de la verificación realizada durante la visita) y las recomendaciones expresadas en la comunicación del Ministerio de Educación Nacional.

Cabe resaltar que, además de la sede Zarzal, las sedes de Norte del Cauca, Tuluá y Buga también han obtenido concepto favorable, por parte del Ministerio de Educación, por sus condiciones de calidad institucional.

¡Felicitaciones a la dirección de la sede Zarzal y a todo su equipo de trabajo!

Pares internacionales de ARCU-SUR visitan Univalle

Cuatro programas académicos de la Universidad del Valle recibirán visitas de pares evaluadores externos como parte del proceso de Acreditación de Alta Calidad ante ARCU-SUR, el Sistema de Acreditación Regional de Carreras Universitarias de los Estados que integran el MERCOSUR.

Entre el 31 de mayo y el 2 junio el programa de Enfermería recibirá a los pares designados para la evaluación externa; entre el 1 y el 3 de junio Medicina; entre el 2 y el 4 de junio Odontología; y, finalmente, entre el 9 y el 11 de junio Ingeniería Civil.

Durante las visitas, mediadas por medio de plataformas virtuales, los pares evaluadores adelantarán una agenda con los directivos de la Institución, de las facultades y de los programas académicos, así como reuniones con estudiantes, docentes, empleadores y egresados.

El Sistema Regional de Acreditación para la Educación Superior en el Mercosur y Estados Asociados - ARCU-SUR es un mecanismo permanente de acreditación regional en el Sector Educativo del Mercosur, resultado de un acuerdo entre los Ministros de Educación de Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Bolivia y Chile, homologado por consenso, mediante el Acuerdo N° 17/08.

Este Sistema lleva a cabo la evaluación y acreditación de los programas de pregrado impartidos por instituciones de educación superior de cada país, ofrece garantía pública entre los países de la región del nivel académico y científico de los programas de pregrado que acredita.

El nivel académico se establece conforme a los criterios, dimensiones y componentes, definidos por comisiones asesoras bajo la coordinación de la Red de Agencias Nacionales de Acreditación - RANA, los que podrán ser igual o más exigentes a los aplicados por cada país en la certificación nacional análoga.

Este mecanismo respeta las leyes nacionales y la adhesión de las instituciones de educación superior es voluntaria. Los países que participan actualmente en el Sistema son Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay.

Violencias de género en el marco del estallido social 2021 en Colombia

A 28 días de la convocatoria del paro nacional en Colombia, se ha configurado un estallido social generalizado en amplias zonas del país vinculando a miles de ciudadanos que han mantenido durante estos días una actividad sostenida de actos, marchas, actividades culturales vinculadas con la protesta social.

Es una coyuntura inédita en la sociedad colombiana, en la que se han expresado múltiples y diversas ciudadanías inconformes e indignadas enfatizando en su condición de exclusión y vulnerabilidad histórica para exigir el conocimiento de sus derechos y las posibilidades de tener una vida digna. Los jóvenes han sido los protagonistas de este estallido social, una juventud heterogénea y diversa que converge en esta coyuntura y nos ha interpelado de múltiples formas, la cual está esperando una respuesta de esta sociedad que a veces indolente y otras veces activa.

Diana Salinas – Periodista y Cofundadora de Cuestión Pública.

Caso de Alison en Popayán

“El 12 de mayo a las 9:04 Alison Meléndez cuenta que estaba sentada en un muro a dos cuadras de la URI de la fiscalía de Popayán, como ella lo dijo en su portal de Facebook, estaba allí esperando llegar a la casa de un amigo, pero cuando vio a unos policías se dedicó a grabar. Ellos advierten su presencia y la abordan.

Narra Alison que la violencia inicia en el momento en que más de 15 policías armados, con escudos y manejando motocicletas llegan a hacer una supuesta captura de una mujer, 30 segundos después del inicio de la grabación se puede constatar que en esos segundos se presentan acciones que constituyen una agresión sexual de la cual Alison dejó constancia en su Facebook.

Con la reconstrucción de estos hechos, se podría llegar a la conclusión de que el caso de Allison se constituye como un caso de violencia de género institucional, al ser perpetrada por agentes de la fuerza pública:  según esto habría agresiones de carácter sexual como por ejemplo desnudos forzados.

En estos contextos, además de reprimir la protesta, se busca a través de la violencia restablecer roles tradicionales de género que le asigna a las mujeres un mandato que promueve su pasividad social.

Este tipo de violencias, además de daños físicos y psicológicos, pueden derivar en repercusiones irreversibles en las vidas de las mujeres, desde la lesión a su integridad como personas, hasta la perdida de la vida (Lagarde, 1996), como en este caso.  Los hechos apuntarían a una relación directa y evidente entre la violencia de género infligida por policías y la muerte resultante de la joven menor de edad, aspectos que deben ser tenidos en cuenta en la investigación.

Ángela Ocampo – Socióloga e integrante de la Colectiva Feminista de Derechos Humanos La Manada.

El 9 de mayo se presentaron agresiones por parte de civiles armados quienes se encontraban cerca de la fuerza pública en el sector de Ciudad Jardín, allí fueron heridas mujeres indígenas y ese mismo día se reportó el rapto de una mujer indígena en otro punto de la ciudad.

En todos los casos sucedidos de violencia detectados en el paro nacional se puede identificar la violencia basada en género por parte de la fuerza pública como un abuso claro de poder y un uso excesivo de la fuerza y la violencia estructural en relación con la condición racial.

Frente a casos de mujeres menores de edad agredidas hay otras connotaciones en relación a la fuerza, tamaño, nivel de sometimiento, en el caso de estas mujeres que fueron agredidas en el Cauca y en Palmira, fueron mujeres que tuvieron que soportar también sometimiento físico no solo por un número mayor de hombres armados sino también en términos de la composición de estas personas y además unas recriminaciones que prevalecen en casi todos estos casos de abuso donde se presentó recriminación a las mujeres por estar en el espacio público, una estigmatización por hacer parte de la protesta.

Se habla de al menos diez situaciones de amenazas a mujeres defensoras de derechos humanos, ha habido detenciones despojándolas de sus pertenencias, amenazas directas y agresiones que bien se puede tipificar como atentados, además de siete casos en el Cauca de mujeres que mientras acompañaban la brigada de salud son amenazadas y sufren violencia política y simbólica por parte de los agentes armados.

María del Pilar Castillo - Profesora del Departamento de Economía de la Universidad del Valle.

Lo que pasa en el marco del paro nacional ha sido evidente, es un tratamiento diferencial cuando el perpetrador es una entidad estatal, existe un uso maniqueo de agresiones o violencia que pueden y no pueden ser permitidas.

El 26 de junio del 2020 el consejo de ministros adoptó un paquete de medidas para frenar la violencia contra la mujer y mediante este decreto formalizar la instancia que reúna a todas las entidades del estado tanto a nivel nacional como regional para crear una hoja de ruta de prevención y atención de violencias.

Entre las medidas adoptadas está la instalación de una sala de control y monitoreo exclusiva para combatir crímenes de violencia en contra de las mujeres, esta mesa está en cabeza de la Policía Nacional, entidad que se debe articular con la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer y allí están todos los entes de control, Fiscalía, Procuraduría, Defensoría del Pueblo, para poder tratar de forma conjunta los casos de violencia.

Las fuerzas policiales en Colombia, a pesar de estar compuestas tanto por hombres como por mujeres, son percibidas estrictamente como masculinas y esto responde a que ese trabajo policial coincide con el rol que se les ha asignado a los hombres en la historia de la división sexual del trabajo, consecuentemente es antagónico al lugar de cuidado, cautela y empatía que se le ha asignado a las mujeres además de que la policía es una institución que se percibe masculina, aspecto que se ocupa de construir y resaltar siempre todo el tema.

Carolina Agoff - Investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México.

En esta oportunidad se conjugan dos pandemias de algún modo, el Covid y esta pandemia tan naturalizada que es la violencia de género en el marco del estallido social en Colombia.

Las mujeres que ponen el cuerpo en una protesta son el blanco más débil y se ataca donde resulta más fácil por la condición de género, edad y por la situación o posición de protestante demandante. Resulta un botín de guerra de fácil acceso y la consiguiente desmoralización que puede provocar por el terror que esto impone, es decir, que fuerzas del Estado ejerzan violencia sexual contra las manifestantes. Atacar a la mujer sexualmente tiene efectos desmoralizantes para quien es considerado por el Estado, el enemigo.

Es muy importante hacer campañas para afianzar la idea de que la violencia sexual no es solamente lo que comúnmente se conoce como acceso carnal. El género es una dimensión de la vida social en todas las esferas y ámbitos, es decir, no solo aparece frente a cierto orden patriarcal en un espacio como este, sino que lo permea todo y en ese sentido debemos estar muy atentas a relacionarnos y a pensar el género como una dimensión que lo atraviesa absolutamente todo.

Colombia Ahora

El Centro de Estudios Latinoamericano de la Unversidad de Cambridge, uno de los institutos académicos más prestigiosos del mundo y la London School of Economics en conjunto con la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas de la Unviersidad del Valle, organizaron el 14 de mayo de 2021 la mesa redonda “Colombia ahora”, que reflexionó sobre lo que estaba aconteciendo en Colombia y en Cali a raíz de las protestas que se han extendido en todo el país desde el paro nacional del 28 de abril de 2021. En este evento, intervinieron, entre otros invitados, Luis Carlos Castillo, doctor en sociología política y profesor titular de la Universidad del Valle; Stephania Recalde, trabajadora social y estudiante de la Maestría en Sociología de la misma universidad; Austin Zerderman, antropólogo de la London School of Economics; Jorge Hernández Lara, sociólogo, profesor del departamento de ciencias sociales de la Universidad del Valle y  Jorge Pérez Jaramillo, arquitecto de la Universidad Pontificia Bolivariana.

A continuación, se mencionan los planteamientos más importantes que hicieron ambos ponentes.  

 “Arde la Sucursal del Cielo”. Luis Carlos Castillo Gómez

El 28 de abril de 2021, Colombia fue escenario de un paro nacional que convocó a miles de manifestantes en las principales ciudades del país y que se oponía al proyecto de reforma tributaria que el Congreso de la República discutía. Ante la crisis económica y social de grandes proporciones generada por el covid-19, la propuesta pretendía recaudar 23 billones de pesos, unos 6.300 millones de dólares. Aunque Colombia es el segundo país más desigual de América Latina después de Haití, con un Coeficiente de Gini de 0.544, indicador de la profunda desigualdad, la propuesta buscaba que buena parte de esos recursos proviniesen de los sectores medios de la población, que se han empobrecido como resultado de la pandemia, y de los asalariados, ampliando la base gravable para que un mayor número de personas declararan y pagaran renta.

Con reticencia el Presidente retiró el proyecto, pero las protestas no cesaron. Rápidamente, el país se incendió y como un reguero de pólvora las protestas se extendieron por todo el territorio nacional, las principales arterias del país y algunas de las capitales, como Bogotá y Cali, fueron bloqueadas.

Como resultado de este estallido social, se han presentado excesos de la fuerza pública, militarización de las ciudades, destrucción de la infraestructura, de los sistemas de transporte públicos y bienes privados, han perdido la vida 42 personas, la mayoría manifestantes, hay miles de heridos y un número indeterminado de desaparecidos.

Mientras el suministro de alimentos, combustibles y medicamentos se afecta y la gente ha comenzado a sufrir, el país enfrenta el tercer y peor pico de la pandemia. Con 83.233 fallecidos por covid-19, al 21 de mayo de 2021, según el centro de investigación sobre el coronavirus de la Universidad Johns Hopkins, Colombia se ubica como el cuarto país en el continente en el número de fallecidos por el virus, después de Estados Unidos, Brasil y México. Con un ritmo lento en el proceso de vacunación, al 21 de mayo de 2021, solo habían sido completamente inmunizadas 3 millones de personas, es decir, el 6% de los habitantes y el 8,7% de la población necesarias (35 millones) para obtener la inmunidad colectiva frente al covid-19 (El Tiempo, 21 de mayo de 2021, p. 1.6). Sin atinar a comprender las profundas y complejas causas del estallido social, el más amplio y masivo de que se tenga noticia en la historia contemporánea colombiana, por encima de las protestas de noviembre de 2019 y septiembre de 2020, del parco cívico nacional de 1977, de las manifestaciones de mayo de 1957 que concluyeron con la renuncia del general Rojas Pinilla y de su reemplazo por la junta militar de gobierno, incluso, de El Bogotazo del 9 de abril de 1948, el Gobierno y algunos dirigentes políticos de la coalición gubernamental, en especial los del Frente Democrático, ha atribuido el estallido a un complot de la delincuencia, a las disidencias de las Farc, a las milicias del ELN, al narcotráfico y a la injerencia de Venezuela y al principal dirigente de la oposición, Gustavo Petro. Aunque es cierto que las milicias son un actor del conflicto y creen que están en un momento insurreccional, enfatizar en una maquinación del vandalismo no deja de ser una explicación sociológicamente simplista.    

Todo lo anterior ha tenido como epicentro a la ciudad de Cali, conocida en el lenguaje popular como la Sucursal del Cielo y la Capital mundial de la salsa.

¿Por qué el estallido se ha concentrado en esta ciudad?

Cali es el centro de la región metropolitana más importante del sur occidente de Colombia. De acuerdo con el Censo de Población de 2018, tiene 2.228.000 habitantes y se caracteriza por una segregación racial espacial (Urrea y Barbary, 2002), que concentra en el oriente a 500.000 afrodescendientes, que contabilizados los del área metropolitana suman millón y medio, convirtiéndose así en una de las principales concentraciones de gente negra de América Latina. La ciudad es receptora de miles de migrantes iletrados provenientes de la región de la costa Pacífica -la pequeña África colombiana-y del sur del país, desplazados por el conflicto interno y que el sector formal de la economía no ha podido absorber, por lo que se han sumido en condiciones de pobreza y de miseria denigrantes de la condición humana. Recientemente, han llegado contingentes importantes de venezolanos que, huyendo de la crisis que atraviesa su país, llegan a Cali porque dicen que la gente es amable y los tratan bien.

Desde los años 1950, pero especialmente desde 1980, la ciudad ha sido uno de los principales centros del narcotráfico y donde surgió el tristemente célebre Cartel de Cali. Desmantelado en los años 1990, surgieron estructuras descentralizadas que controlan armas y el tráfico de drogas. Después de pasar por siete generaciones, los “nuevos” narcotraficantes se convirtieron en gatilleros, es decir, en bandas que resuelven sus desavenencias mediante el accionar de las armas y la muerte, fenómeno más conocido como el “ajuste de cuentas”, principal causa de las altas tasas de homicidios.   Ante la miseria y la exclusión, jóvenes de las grandes aglomeraciones poblacionales integran decenas de pandillas que más que ser grupos de delincuentes, como los medios de comunicación los muestran, son espacios de socialización y relación con sus pares, aunque integrantes de dichas pandillas para subsistir y comer se vinculan con el microtráfico de estupefaciente, el robo, e, incluso, el sicariato.

Cali es también el epicentro de la región donde existe el área cultivada de coca más grande del mundo. Por ejemplo, el número de hectáreas de esta planta saltó en el Pacífico colombiano de 18.437 en el 2005 a 60.437 en el 2019, acumulando el 40% de las hectáreas productivas a nivel nacional. Después del Acuerdo final para la terminación del conflicto y construcción de una paz estable y duradera del 2016, firmado entre el presidente Juan Manuel Santos y la guerrilla de las Farc, se ha presentado una disputa sangrienta entre grupos armados ilegales por el control del territorio, de las zonas cultivadas de coca y de las rutas del narcotráfico (Vanegas, Calderón y Vélez 2018).  A lo anterior se suma la debilidad de un Estado local ineficiente con prácticas de corrupción, que vienen de tiempo atrás y que desangran el presupuesto de inversión social.  

El 29 de abril de 2021, después de las grandes manifestaciones del día anterior, el Departamento Nacional de Estadísticas (Dane) informó que la pobreza monetaria en Colombia pasó del 35,7% de la población en el 2019, al 42,5%, en el 2020, un aumento brutal de 3,5 millones de personas arrojadas al infierno de la pobreza de un año a otro y 2,8 millones convertidos en miserables que no pueden generar los ingresos para comer. Con eso, el 2020 cerró con 21 millones de colombianos empobrecidos. Esto significa que subsisten con 87 dólares mensuales. Y lo peor, de esos 21 millones, más de tres millones no tiene con qué comer. Y mientras la pobreza y la miseria se enseñoreaba con la gente, la riqueza, como un lobo hambriento, se concentraba mucho más, puesto que el Coeficiente de Gini pasó de 0,526 en el 2019 a 0,544 en el 2020.

Estos datos se acentúan en la “Sucursal del Cielo”. La crisis económica ha afectado también a los sectores medios de la población que ven quebrados sus negocios, restaurantes y comercio. En el mes de enero de 2021, la tasa de desempleo en Colombia llegó al 25% y en Cali al 18,6%, las mayores tasas desde la Segunda Guerra Mundial. Pero en Cali el desempleo de ha ensañado con los jóvenes y las mujeres, en especial con los de pieles oscuras.

En la anterior descripción, que no gustará a muchos de los que añoran la “caleñidad” y la Cali cívica de los años 1960 y 1970, “cuando se hacía cola para tomar el bus y los hombres cedían el puesto a las mujeres”, están las causas estructurales en las que radica el estallido social en la “Capital Mundial de la Salsa”. Las condiciones extremas de exclusión, pobreza, miseria y desempleo, a lo que se suma un racismo difuso que produce segregación racial espacial, se entrecruzan para producir la ausencia de futuro de grandes contingentes de jóvenes caleños, que se hacinan en las grandes concentraciones poblacionales del oriente y de la zona de ladera del occidente, muchos de los cuales tienen que acudir a la delincuencia para sobrevivir.

 

Stephania Recalde - trabajadora social y feminista, estudiante de la Maestría en Sociología de la Universidad del Valle.

“La participación de las mujeres en el paro nacional”

Las mujeres han estado presentes en todas las manifestaciones del país que han sostenido la vida de los y las manifestantes a través de la recolección de ayudas en los puntos de concentración, en las ollas comunitarias, los puestos de salud donde se atienden los heridos, en la defensa de los derechos humanos, porque ellas participan en esos organismos y algunas de ellas también en primera línea, bloqueando las vías y en los enfrentamientos con la fuerza pública.

Las mujeres rurales también están presentes en el paro, mujeres indígenas, afro y campesinas que hacen parte de los procesos sociales y comunitarios que desde su experiencia también se han manifestado en sus propios territorios y en las carreteras. Ellas a su vez también se solidarizan con las madres que han perdido a sus hijos, desaparecidos, heridos, torturados o abusados.

Pese a esto no se puede desconocer que el Paro Nacional también tiene unos escenarios que se han representado a partir de allí, que siguen estando masculinizados, que si bien en las protestas se encuentran hombres  y mujeres por igual, los escenarios de la toma de decisiones y los puntos de primera línea tienen una presencia mayoritaria de los hombres. También existe un manto de expresiones patriarcales que sostienen estereotipos y violencia simbólica hacia las mujeres que estamos en esos espacios lo que dificulta la participación efectiva y la trasgresión de estos roles de cuidado que se han tenido históricamente.

 

Austin Zerderman – Antropólogo London School of Economics and Political Science

“Reflexiones sobre lo que se ve desde Londres”

Los eventos que han ocurrido desde el 28 de abril me hacen recordar que el acto de ejercer los derechos democráticos en Colombia no es algo sencillo, requiere fortaleza y coraje quizás no si uno puede aproximarse al sujeto político ideal, es decir, masculino, urbano, adinerado, educado, blanco, heterosexual pero esa estructuración colonial y patriarcal de lo político excluye a la inmensa mayoría de la gente. En Colombia, la agencia política de los demás siempre corre el riesgo de ser ignorada, descalificada, negada, perseguida o, como hemos visto últimamente, eliminada, extinguida, descalificada y desparecida.

Este fenómeno no pertenece solo a Colombia, Estados Unidos y Reino Unido también son otros casos y vale la pena reconocer que ha habido en los últimos años unos cambios, pero el orden fundamental no ha cambiado.

Jorge Hernández Lara– Sociólogo, profesor del departamento de ciencias sociales de Univalle Cidse. “Ineptitud e irritación”

Esta coyuntura no se inició en abril de 2021. La explosión de esta fecha es la tercera de un microciclo de protestas que se inició en noviembre de 2019 en el marco de la pandemia cuando ocurrió la primera  gran protesta nacional después de firmados y entrados en vigencia los pactos entre el gobierno y las nuevas guerrillas, es decir, en un nuevo escenario donde el argumento según el cual detrás de toda protesta social estaban siempre las guerrillas, dejó de tener tanta fuerza como antes.

Noviembre de 2019, una gran protesta que estuvo concentrada en luchas contra la reforma tributaria de ese entonces.

Septiembre de 2020, brutalidad policial asesinó a un habitante de Bogotá.

Abril 2021 inicia luchando con la reforma tributaria y otras reivindicaciones consignadas en un pliego de siete puntos que tiene el Comité Nacional del Paro.

Los motivos del microciclo de protestas que asistimos son principalmente dos: la lucha contra la política tributaria existente en Colombia que se expresa en sucesivos proyectos para hacer cada vez más regresiva la tributación y contra la brutalidad policial que se expresa cotidianamente en estas movilizaciones, estos dos motivos están en la base de la protesta pero hay muchos otros.

Lo que se expresa cuando ocurre el desborde es una manifestación de la irritación social acumulada, una irritación que no ha podido ser canalizada ni por los gobiernos ni por las propias organizaciones que promueven los paros y las movilizaciones.

Los protagonistas de ese desborde y además los que amplían el motivo del paro son sobre todo los jóvenes de los barrios populares urbanos, hay muchos otros actores pero estos jóvenes, o no estudian o tienen muchas dificultades para estudiar, no consiguen trabajo o apenas consiguen ingresos magros haciendo cosas espontáneamente, no tienen una idea clara del futuro, están irritados.

El Gobierno muestra ineptitud, en esta coyuntura tenemos una muy mala calidad del personal político, es decir, si el presidente y el gobierno fueran otros es posible que el trámite de coyuntura hubiera sido menos violento y menos traumático.

 

Jorge Pérez Jaramillo – Arquitecto de la Universidad Pontificia Bolivariana.

“La ciudad aplazada”

Lo que estamos viviendo es una expresión de una sociedad agotada que no tiene confianza y que pierde crecientemente la esperanza, creo que también es una expresión de caminos hacia una mayor dignidad y equidad colectiva.

Nuestra ciudad está caminando hacia nuevos momentos, me parece que la esperanza es que la activación social fomente cambios políticos y sociales.

La discusión urbana falta mucho en el país si miramos las pasadas campañas electorales que el discurso sobre la gestión de las ciudades es mínimo, el conocimiento de nuestros líderes políticos sobre el asunto es precario e incluso en los acuerdos de paz con las FARC hay muy pocas reflexiones sobre el futuro de nuestras ciudades.

“Este nombre la ciudad aplazada nos llama a profundizar la democracia, políticas urbanas y a fomentar la planeación participativa, un dialogo social amplio, continuado, permanente, cualificar cada vez más la ciudad activa, priorizar la ciudad como ecosistema social me parece que es el único camino”.

Los anteriores, son apartes de este conjunto de académicos que contribuyen a pensar y a comprender la situación de crisis y las manifestaciones de protestas que se han presentado en Colombia desde el 28 de abril de 2021, cuando diferentes actores sociales citaron a un paro nacional.

Profesor Luis Carlos Arboleda, asesor del HPM

El profesor del Instituto de Educación y Pedagogía de la Universidad del Valle y miembro del Grupo de Investigación en Historia y Filosofía de la Práctica Matemática y la Formacion Docente – HFPM, Luis Carlos Arboleda, ha sido nombrado asesor del Grupo de Estudio Internacional sobre las Relaciones entre la Historia y la Pedagogía de las Matemáticas – HPM. Es el único miembro de los países hispanohablantes de Latinoamérica que forma parte de esta organización internacional (https://www.mathunion.org/icmi/organization/affiliated-organizations/hpm).

El grupo de estudios de HPM, afiliado a la Comisión Internacional de Instrucción Matemática -ICMI, tiene como objetivo investigar diferentes concepciones y puntos de vista de las matemáticas. Sus cerca de 70 miembros estudian diferentes épocas, matemáticos, escuelas de matemáticas regionales y nacionales, libros de texto de matemáticas, entre otros, en busca de conectar la historia de las matemáticas como disciplina, sus roles en la educación y el papel que sigue teniendo en el desarrollo de la instrucción matemática y los planes de estudio en el mundo.

Luis Carlos Arboleda realizó sus estudios de Licenciatura en Matemáticas y Física en la Universidad del Valle y en la Universidad Santiago de Cali. Cuenta con Especialización en Lógica y Epistemología de la Academia Polaca de Ciencias de Varsovia, Doctorado en Historia de las Matemáticas y su Enseñanza del Centro Alexander Koyré y Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París y un Postdoctorado en Historia de las Ciencias del Centro de Estudios Históricos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas-CSIC de Madrid. El profesor Arboleda es profesor en Univalle desde 1971; actualmente se desempeña como profesor emérito. Ha compartido sus saberes y experiencias en diferentes universidades de Canadá, Latinoamérica y Europa en calidad de profesor invitado.

Adicional a su participación en el grupo HPM del ICMI, el profesor Arboleda es miembro de número de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales en donde dirige el Grupo de Historia y Filosofía de la Ciencia. También es socio correspondiente extranjero de la Sociedad Científica Argentina, y miembro fundador y expresidente de la Sociedad Latinoamericana de Historia de las Ciencias y la Tecnología. El profesor Arboleda es investigador emérito de Colciencias-MinCiencias.

Así mismo, ha hecho parte de la Comisión Internacional de Ciencia y Diversidad Cultural (ISCUD-DHS-UNESCO), fue miembro del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología de Colombia, entre otras sociedades científicas y académicas, y asesora los comités editoriales de numerosas revistas científicas nacionales e internacionales. 

Mensaje de la Rectoría a los estudiantes de la Universidad del Valle

Desde la Rectoría hacemos un llamado a las autoridades que correspondan para garantizar el respeto de la vida e integridad de los participantes de las manifestaciones pacíficas que realizan estudiantes, artistas, colectivos de mujeres, afros, defensores de derechos humanos, brigadas de salud, y en general organizaciones nutridas por la diversidad social, cultural y política.  En esa diversidad aparecen nuestros estudiantes de las once sedes de la Universidad del Valle como actores solidarios en esta coyuntura.

Enfatizamos que la movilización de estudiantes dentro del paro ha sido pacifica, y que los errores en su interpretación llevan a escenarios de violencia que no se pueden repetir, como sucedió el 23 de abril con el campamento de estudiantes en la Sede Meléndez que por decisiones propias de una asamblea estudiantil hacían reclamos. Tal error lo reconoció igualmente la señora Gobernadora Clara Luz Roldan. Por eso, pedimos respeto por los estudiantes de Univalle, y la no criminalización de la protesta social. No deben presentarse hechos de detención o procesos jurídicos en contra de nuestros estudiantes, que en calidad de líderes sociales han aportado a la comunidad movilizada con personal de derechos humanos, brigadas médicas y demás ítems dentro de la protesta pacífica. Por supuesto, ellos tienen derecho a su buen nombre y a no ser perseguidos de ninguna manera por pensar diferente y por proveer de acciones humanitarias a un país que necesita atención y dignidad.  Por ello cuentan con nuestro apoyo jurídico,  de bienestar y de derechos humanos.

Esperamos aportar cómo institución mediadora del conflicto, así mismo dialogar para resolver las necesidades expresadas por nuestros estudiantes dentro de la Universidad. En medio del caos, la comunidad universitaria debe estar congregada para apoyar a la sociedad que nos da el privilegio de recibir educación pública. La universidad pública debe abrirse a sus estudiantes, esperando superar paulatinamente y de manera colectiva esta coyuntura. Es así como la Institución apoyada en la Resolución de Rectoría No. 2707 de Octubre 26 de 2007, cuenta con un Comité de Derechos Humanos cuyo objetivo es conocer y coordinar con el Ministerio del Interior y las demás entidades encargadas de la protección de los Derechos Humanos, (Fiscalía, Unidad Nacional de protección, Unidad de derechos humanos, Policía, Defensoría del pueblo) las gestiones dirigidas a atender los casos que afecten o puedan llegar a afectar la integridad física de la comunidad universitaria.

Es necesario y urgente priorizar la vida por encima de todo. En este momento, resulta fundamental desescalar el conflicto, velar por el respeto de los derechos humanos y retomar el camino de las negociaciones tanto en el nivel central como en los distintos espacios territoriales de nuestro país. Las universidades colombianas queremos contribuir en ello desde el principio siendo mediadoras para la paz y las soluciones que se requieran; la academia tiene un rol de acompañamiento y asistencia de los derechos humanos que garantice la defensa de los espacios territoriales, promoviendo y acompañando el diálogo nacional. 

Desde la Rectoría hemos propiciado no sólo el diálogo con los jóvenes, al lado de las demás universidades y la iglesia católica, sino que estamos avanzando con distintos niveles del Estado y con sectores de la economía para apoyar un plan de choque para fomentar el empleo para los jóvenes, con el fin de buscar que sus inconformidades sean atendidas por la vía dialogada, buscando garantías para el ejercicio de estas interlocuciones. 

Hoy, como un univalluno más, me manifiesto dispuesto a apoyar, enmendar y fortalecer a nuestra querida Universidad del Valle. Debemos ser líderes en el respeto al Estado Social de Derecho, a la protesta pacífica y a utilizar el diálogo y la negociación como los principales mecanismos para resolver nuestras diferencias en medio del conflicto que atraviesa nuestro país.

 

Edgar Varela Barrios
Rector
Cali, 31 de mayo de 2021

Historia de Regionalización sede de Palmira - Segunda entrega

 

La Universidad del Valle le ha apostado al desarrollo de la región, en concordancia con su misión ha dado un lugar preponderante a su relación con el entorno académico, social, político, ambiental, cultural y económico de la región, mediante el direccionamiento de procesos de formación, investigación y proyección social guiados por el principio de responsabilidad y compromiso social con el entorno. Desde su creación, la sede de la Universidad del Valle en Palmira ha tenido una presencia de impacto altamente significativo para la región, favorecido por su localización estratégica en el área de influencia de un corredor científico-tecnológico de carácter BIO, y su relación con instituciones de alto nivel científico como el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria (AGROSAVIA), el Centro de Investigación de la Caña de Azúcar (CENICAÑA), la Universidad Nacional de Colombia, y las entidades del sector industrial de su entorno.

De otro lado, se resalta que, en el desarrollo de su proceso de formación, la población objeto no solo corresponde a estudiantes de la ciudad de Palmira y municipios aledaños, sino también a aquellos provenientes de otras regiones del país, como de los departamentos de Cauca, Chocó, Nariño, Huila y Bogotá D.C. La mayoría de nuestra población estudiantil procede de colegios públicos pertenecientes a los estratos 1 y 2, lo que permite resaltar la importancia de la Sede en su zona de influencia, puesto que se convierte en alternativa viable para los estudiantes que además de asumir costos de ingreso de matrícula, también deben superar las restricciones económicas generadas por los desplazamientos y la manutención que implica el estudiar en un municipio diferente al de origen.

 

NORBETO URRUTIA COBO PH.D
Director Universidad del Valle Sede Palmira

 


 

 

 

El 15 de septiembre de 1986 la Universidad del Valle Sede Palmira inició sus labores en salones prestados de varias escuelas como la Jorge Eliécer Gaitán, la Jesús Obrero, los colegios Politécnico y Raffo Rivera.

 

 

Con la colaboración de la Fundación Universidad del Valle Sede Palmira se consiguió un lugar en los Laboratorios Integrados, contiguo al Colegio Raffo Rivera, en el que se acondicionaron salones y oficinas.

En el año de 1997 el espacio era insuficiente para albergar a 1.400 estudiantes aproximadamente, lo que llevó, con apoyo de los profesores, a salir a las calles a protestar por el incumplimiento de la Administración Municipal frente a los compromisos adquiridos, entre los que se incluía destinar una edificación para el funcionamiento de la Sede de la Universidad.

 

 

Durante el mes de abril de ese año, las clases junto con los pupitres se trasladaron al Parque de Bolívar en medio de arengas en contra del Gobierno Nacional y Municipal. En vista de la desatención y bajo la amenaza de la paralización de las actividades académicas, pacíficamente se tomaron el Hemiciclo del Concejo de Palmira. Esto fue un golpe mediático efectivo que consiguió que al menos se dispusiera de un lugar “inesperado” para el funcionamiento de una universidad: el Coliseo de Ferias Álvaro Domínguez Vallecilla al sur de la Ciudad.

Para el año 2001, el Ingenio Manuelita había donado un lote de 5 hectáreas en el sector La Carbonera del Barrio Zamorano, al norte de la Ciudad; hecho que se concretó con la firma de las escrituras en el año 2004. Para el año 2006, el Consejo Superior de la Universidad aprobó una Adición Presupuestal de $3.300 millones de pesos para el inicio de las obras del primer bloque de edificios de la nueva Sede, sumado a los aportes otorgados por el Gobierno Nacional y Departamental.

 

 

Finalmente, en los primeros meses del año 2009, la Comunidad Universitaria de la Sede se trasladó definitivamente a el Campus La Carbonera y se inauguró oficialmente el 11 de junio de ese año con la presencia de las autoridades Departamentales y la dirección Universitaria.

En la actualidad la Sede Regional Palmira se ha convertido en el centro de excelencia de formación en educación superior del suroriente del Departamento del Valle del Cauca, con 8 programas Tecnológicos, 6 Profesionales y 1 Programa de Posgrado.

Programas Tecnológicos:

  • Tecnología en Sistemas de Información
  • Tecnología en Alimentos
  • Tecnología en Electrónica Industrial
  • Tecnología en Construcciones Soldadas
  • Tecnología Agroambiental
  • Tecnología en Agroforestería
  • Tecnología en Gestión Logística
  • Tecnología en Movilidad y Seguridad Vial
  • Tecnología en Mantenimiento de Sistemas Electromecánicos

 

Programas Profesionales:

  • Administración de Empresas
  • Contaduría Pública
  • Ingeniería Industrial
  • Psicología
  • Licenciatura en Educación Física y Deporte
  • Licenciatura en Literatura
  • Programa de Posgrado
  • Maestría en Gerencia de Proyectos
  • Maestría en Didáctica de la Literatura


El Campus la Carbonera cuenta con 17 salones de clase con capacidad para 60 estudiantes en promedio, 2 aulas para posgrados, biblioteca, 2 salas de sistemas, 1 auditorio, 3 unidades odontológicas, área de atención primaria en salud, consultorio para la atención psicológica, almacén, 2 canchas múltiples, cancha de fútbol, cancha de arena, gimnasio al aire libre, 5 laboratorios: Química, Biología, alimentos, Electrónica, y Física; y con zonas para prácticas de campo para los programas de Tecnología Agroambiental y Agroforestería.

 

 

Actualmente se está adelantando la construcción de un segundo edificio con un área de 2900 metros cuadrados, el cual contará con una biblioteca de 2 niveles, ascensor, espacios de estudio y 11 aulas de clase; con un costo total de $9´825.000.000, financiado con Recursos del Sistema General de Regalías y propios; esta construcción hace parte del plan plurianual de inversiones 2017-2020 y permitirá el aumento de la cobertura educativa, la oferta de programas de pre y posgrado, el fortalecimiento de las capacidades investigativas, científicas, de proyección social y de preservación del medio ambiente.

En el momento, se encuentra en etapa de adecuación técnica y física el Laboratorio de Fisiología del Deporte y Alto Rendimiento; laboratorio concebido con proyección no solo regional sino nacional e internacional.

 

 

En el mediano plazo, teniendo en cuenta la vocación Bio-agroindustrial del entorno y los desarrollos científicos tecnológicos de la institución, se proyecta la construcción del Centro de Investigación en Biociencias y Bioindustria como una respuesta y contribución institucional a los lineamientos de la Misión Bioeconomía, por la cual “se propone aportar soluciones al gran reto de generar crecimiento sostenible para Colombia diversa, productiva y equitativa”.

La Revolución Haitiana en Changó, el gran putas

La Revolución Haitiana, uno de los eventos más importantes del mundo colonial y que va a influenciar de manera significativa la diáspora africana, influyó en la novela “Changó, el gran putas” del escritor afrocolombiano Manuel Zapata Olivella.

Así lo expuso el decano de la Facultad de Humanidades Darío Henao Restrepo durante su conferencia “El legado libertario de la Revolución Haitiana”, presentada como parte del “Año de la Libertad”, ciclo mediante el cual se conmemoran 170 años de la abolición de la esclavitud en Colombia.

La Revolución Haitiana se dio entre los años 1791 y 1804, fue un acontecimiento que nadie creía posible, explicó el profesor e investigador. Antes de ese momento, Haití era conocida la colonia francesa de Santo Domingo.

Este suceso fue el primer movimiento revolucionario de América Latina​, en palabras del profesor “fue la primera revolución negra triunfante en la historia de la Humanidad”, de ahí que hubiera sido de influencia en el resto del mundo.

Como explica Cyril Lionel James en el libro Los jacobinos negros (1938), en 1789 la Colonia de Santo Domingo en las Antillas francesas representaba dos tercios del comercio de Francia con el exterior, y era la salida comercial más importante para el tráfico europeo de esclavos. Era la mejor colonia del mundo, el orgullo de Francia y un terreno envidiable para las demás naciones imperialistas. Toda su infraestructura se basaba en el trabajo de más de 500 mil esclavos.

En 1971, influenciados por los ecos de la Revolución Francesa, los esclavos de esta región se rebelaron. La batalla duró 12 años. Los esclavos derrotaron de manera paulatina a los blancos de la isla y a los soldados de la monarquía francesa, resistieron a una invasión española, a una expedición británica compuesta por 60 mil hombres y a una expedición francesa de tamaño similar comandado por el cuñado de Napoleón Bonaparte. La derrota de este último ejército en 1803 desembocó en la creación de Haití, Estado que perdura en la actualidad.

Como expuso el profesor Darío Henao, son varias las perspectivas y autores que han abordado y estudiado este hecho histórico, dentro de los que se encuentran Grüner, Trouillot, Dubois, Buck-Morss, Bosch, Hurbon, entre otros.

La obra de Manuel Zapata Olivella es una de las recreaciones literarias más completas de la Revolución Haitiana, no sólo en el idioma español, sino en otras lenguas. El investigador Henao señaló que Zapata Olivella logró entender en su estudio de la diáspora africana, la centralidad de esta revolución.

En el tercer capítulo de "Changó, el gran Putas" se da un encuentro entre los espíritus de Toussaint Louverture y Napoleón Bonaparte, dos figuras centrales de este hecho. Además aparecen elementos del universo del vodú como: Papaloa Petro, Los Guedes, Papa Damballa, Papa Legba, los Zombis, Ogún Ferraille, entre otros.

Para el profesor Darío Henao, Manuel Zapata Olivella se metió a fondo en el universo del vodú porque sabía que ese momento histórico debía ser narrado desde una perspectiva mítico-religiosa.

"Zapata elabora un discurso épico de la Revolución Haitiana, con todas las tribulaciones y tragedias vividas, y consigue la interpretación de las contradicciones y ambigüedades de los grandes protagonistas de esa revolución", sostuvo Henao.

La trama argumental está sustentada por una rigurosa investigación documental, respetando fechas, nombres de personajes, lugares y procesos históricos; una trama narrada por medio de una sucesión de fragmentos que modelan el heterogéneo universo mítico en el cual aparecen inmersos los acontecimientos históricos de la Revolución Haitiana, agregó el docente.

Aunque en 1948, el escritor cubano Alejo Carpentier publicó “El reino de este mundo”, obra que también se ocupa de la Revolución Haitiana, no está al mismo nivel de profundidad de la obra de Zapata Olivella.

Viernes de Letras con Julio César Londoño y William Ospina

La Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle invita a una emisión extraordinaria de Viernes de Letras, en la que los escritores Julio César Londoño y William Ospina conversarán en torno a la actual coyuntura de Paro Nacional que atraviesa Colombia. En la emisión participarán también profesores y estudiantes de la Escuela de Estudios Literarios.

¡Los esperamos!

Fecha: 28 de mayo de 2021
Hora: 6:00 pm
Enlace: https://www.youtube.com/watch?v=xvGCodd3eCI 

Foro "Experiencias durante la protesta social y primer auxilio psicológico"

La Escuela de Salud Pública de la Universidad del Valle, invita al Foro académico “Experiencias Durante La Protesta Social Y Primer Auxilio Psicológico”, que se llevará a cabo este viernes 28 de mayo a las 2:00 p.m. a través de la plataforma Meet.

El evento es organizado por estudiantes de posgrado de la Escuela de Salud Pública y contará con la participación de académicos y servidores públicos del sector salud de Cali y Santiago de Chile, quienes compartirán sus experiencias en el marco de las protestas vividas en cada una de las ciudades.

Este foro hace parte del “Ciclo de Conversatorios de Salud Mental durante el Paro Nacional 2021”, que tiene como objetivo indagar las realidades de los actores en el marco de la movilización social y realizar lecturas sobre las condiciones y afectaciones en la salud mental.

Para conectarse al foro ingrese en el siguiente enlace https://meet.google.com/dfm-bozo-xfq 

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