Inscripciones abiertas para los Torneos de Integración Univalle 2026-1

La Sección Cultura, Recreación y Deporte de la Universidad del Valle abre las inscripciones para el Torneo de Integración Univalle 2026-1, la cita deportiva del semestre febrero-junio de 2026. Las convocatorias están dirigidas a nuestras y nuestros estudiantes, docentes, funcionarios y contratistas de los campus San Fernando y Meléndez, quienes están cordialmente invitados a participar y competir en distintas disciplinas deportivas. Las inscripciones estarán abiertas hasta este viernes 13 de marzo.

Torneo de Integración Univalle 2026-1 – Campus San Fernando

El Campus Meléndez de la Universidad del Valle se alista para la nueva edición del Torneo de Integración Univalle 2026-1. En esta edición, las y los participantes podrán competir en cuatro disciplinas individuales y cuatro disciplinas en equipo:

Disciplinas individuales: ajedrez, bolirana, sapo y tenis de mesa.
Disciplinas en equipo: baloncesto mixto, futsal femenino, futsal masculino y voleibol mixto.

Requisitos de inscripción
1. Diligenciar el formulario de inscripción (únicamente el delegado del equipo).
2. Descargar la planilla oficial disponible en el formulario y completarla con los datos de los integrantes.
3. Obtener la firma del director de programa en la planilla. Los egresados deberán gestionarla en la oficina de San Fernando con el área de egresados.
4. Enviar la planilla firmada al correo del CDU San Fernando en formato PDF o Excel, organizada en una sola hoja.

Nota: No se recibirán planillas que no correspondan al formato oficial o que no cuenten con las firmas requeridas.

La comunidad universitaria interesada en competir en los Torneos Interfacultades 2026-1 del Campus San Fernando puede completar el proceso de inscripción a través del siguiente enlace:

Formulario de inscripción: https://linktr.ee/interfacultades.sanfernando 

Para mayor información sobre requisitos, planillas y reglamentación del torneo, está disponible el correo institucional: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. 

Torneo de Integración Univalle 2026-1 – Campus Meléndez

El Campus Meléndez de la Universidad del Valle se prepara para vivir una nueva edición del Torneo de Integración Univalle 2026-1. Las y los participantes podrán competir en cinco disciplinas deportivas:
-Baloncesto 3x3
-Futsal femenino
-Fútbol masculino
-Tenis de mesa
-Voleibol mixto

Inscríbete aquí: https://linktr.ee/interfacultadesuv 

Para resolver inquietudes o recibir información adicional sobre el proceso de inscripción y reglamentación del torneo, nuestra comunidad universitaria puede comunicarse al correo: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. 

Las inscripciones estarán abiertas hasta este viernes 13 de marzo. Invitamos a la comunidad universitaria a organizar sus equipos y asegurar su participación en esta tradicional competencia que cada semestre reúne a deportistas de distintas facultades y dependencias de la Universidad del Valle. Con iniciativas como el Torneo de Integración Univalle, la Sección Cultura, Recreación y Deporte continúa promoviendo el bienestar y el deporte en nuestra comunidad universitaria.

 

 

Egresados distinguidos por su Excelencia Educativa y Liderazgo Institucional

Los egresados Jonathan Rodriguez Camacho y Ricardo Castro recibieron un reconocimiento de la Gobernación del Valle del Cauca, en el marco de la exaltación a la Excelencia Educativa y Liderazgo Institucional, en una ceremonia realizada el pasado 27 de febrero.

Los egresados recibieron esta distinción por la experiencia significativa denominada “Promoción del liderazgo estudiantil”, una iniciativa orientada al fortalecimiento de la participación activa, la formación en liderazgo y la corresponsabilidad estudiantil dentro de la dinámica institucional.

“Ambos profesores somos egresados de la Licenciatura en Educación Básica en Ciencias Sociales y trabajamos en las instituciones educativas Sevilla y General Santander en el eje cafetero del Valle del Cauca” dice el profesor Rodriguez, quien especifica que el trabajo se desarrolló pensando en las figuras de personeros y contralores que son elegidos en los colegios entre los estudiantes.

“Tienden a ser figuras como de adorno y pensamos en la importancia de despertar, de potenciar el liderazgo en los estudiantes del municipio de Sevilla, una zona cafetera, con una diversidad importante a nivel de ambiental. Consideramos que esas representaciones no queden relegadas dentro del gobierno escolar, sino que tengan una importancia significativa”, agrega

A través de esta propuesta se promueve el compromiso con la construcción de un ambiente de convivencia escolar seguro, pacífico e inclusivo, en procura del bienestar integral de la comunidad educativa, consolidando prácticas pedagógicas que favorecen la formación ciudadana y el desarrollo humano.

Para los profesores Jonathan y Ricardo, la formación que recibieron en la Universidad ha sido fundamental para su desarrollo profesional: “creo que la formación académica, ética y profesional que recibimos en la Universidad del Valle, ha sido fundamental para el ejercicio de nuestra carrera docente y en la implementación también de iniciativas que contribuyan, no solo al mejoramiento de la calidad educativa en la región, sino también al empoderamiento de estos jóvenes que se están formando y que van a hacer los próximos líderes”.

Bienvenida en el Multicampus Nuevo Latir: educación superior en el oriente de Cali

Para muchos jóvenes y habitantes del oriente de Cali la tarde del 5 de marzo de 2026 quedará grabada en su memoria como un día inolvidable, como la fecha del inicio de una nueva etapa para alcanzar sus sueños de ser profesionales.

Con la participación de un grupo de 120 jóvenes, sus familiares, autoridades universitarias, el Ministro de Educación Nacional Daniel Rojas Medellín, el viceministro de Educación Superior Ricardo Moreno Patiño, se dio la bienvenida al Multicampus Nuevo Latir, un proyecto de ciudad y de país para fortalecer el acceso a la educación superior.


“Este proyecto es fundamental para cerrar las brechas de la desigualdad en Cali. Aquí en el sector del Oriente, en donde habitan jóvenes que han sido víctimas de la exclusión y la pobreza, y que solamente con la oferta de Educación Superior en su territorio podemos ir, no solo cerrando esas brechas, sino abrir caminos para que sus sueños colectivos y los de sus familias puedan hacerse realidad,” señaló el ministro Rojas Medellín.

En este proyecto educativo, la Universidad del Valle, la Institución Universitaria Antonio José Camacho y la Escuela Nacional del Deporte acogieron el llamado del Gobierno Nacional y Distrital para acercar la educación superior a los territorios y ampliar las oportunidades de acceso para los jóvenes del oriente de Cali.

Como explicó el profesor Luis Carlos Castillo Gómez, Jefe de Planeación y Desarrollo Institucional, Univalle atendió con prontitud el llamado a fortalecer la oferta educativa de este proyecto. “Cuando el Ministerio de Educación invitó a la Universidad del Valle a vincularse a este proyecto, el rector no tuvo ninguna duda, lo presentó ante el Consejo Académico donde se aprobó por unanimidad la oferta que estamos presentando hoy. Es una alegría que nuestra universidad esté llevando educación superior al oriente de la ciudad" destacó el directivo universitario.


En el Multicampus Nuevo Latir, Univalle abrió el programa de Licenciatura en Educación Infantil. De los 120 jóvenes que ingresan a partir de hoy a las aulas del Multicampus, 40 lo harán bajo la formación de excelencia de la Universidad del Valle.

Los nuevos estudiantes no podían ocultar su alegría, como es el caso de Luisa María Hernández Patiño: “se siente muy hermoso y agradable, ha sido lo que yo esperaba. Mi sueño siempre fue hacer parte de la Universidad del Valle y aún más en un programa que me gusta. Es un orgullo poder alcanzar esa meta”.

Una sensación similar describe Sofía Alejandra Manyama: “es una oportunidad magnífica estar acá y saber que hago parte de este proyecto educativo. La verdad la carrera de Educación Infantil siempre me ha gustado, crecí en un entorno, varios de mis familiares son profesores y por eso siempre me ha encantado esta carrera.”

Se prevé que para los siguientes períodos académicos la Universidad del Valle pueda fortalecer y ampliar la oferta académica en esta iniciativa con otros programas de tecnología, que sean pertinentes para las necesidades e intereses de los jóvenes y del entorno.

 

Univalle, un actor clave en el ecosistema de CTI del país

Las siguientes son las palabras del rector de la Universidad del Valle,  profesor Guillermo Murillo Vargas durante el evento de reconocimiento a investigadores y grupos de investigación clasificados en las máximas categorías en la convocatoria nacional para reconocimiento y medición de grupos de investigación e investigadores del Sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación-2024

Lo que nos reúne hoy es un reconocimiento a la excelencia académica, tanto más valioso porque viene de un riguroso proceso adelantado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e innovación, en la convocatoria nacional para reconocimiento y medición de grupos de investigación e investigadores del sistema de ciencia, tecnología e innovación-2024. Es una clasificación externa que valida la calidad interna y coloca en una posición de máxima categoría a los grupos de investigación que nos acompañan. 

Con esta reunión queremos destacar que la investigación es la columna vertebral de la Universidad del Valle y que el poder transformador de la academia viene de la disciplina, visión y compromiso de nuestros profesores.

Bien vale la pena recordar algunas cifras del informe de gestión de 2025 que será entregado en los próximos días dentro de nuestra obligación de rendir cuentas a la sociedad. Al cierre del año la Universidad contaba con 261 grupos de investigación activos, distribuidos en las diez facultades y el sistema de regionalización. En la Convocatoria 957 de 2024 de Minciencias fueron clasificados 205, 79 % del total. En cuanto a la distribución por categorías, la categoría C concentra el mayor número (33,7%), seguida de la categoría A (25,9%), la categoría B con 45 (22%), la categoría A1 con 26 (12,7%) y 12 grupos reconocidos (5,9%). Es un sistema de investigación equilibrado, con una presencia destacada en las categorías de mayor nivel y una base amplia en procesos de fortalecimiento y consolidación. 

Detrás de esas cifras está el talento humano que las hace posibles:  de los 948 profesores nombrados, 449 son investigadores que cuentan con categorización en el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación: 165 como sénior, 94 como asociados y 190 como junior. Adicionalmente, la Universidad cuenta con 34 investigadores eméritos, de los cuales 8 fueron reconocidos en esta convocatoria. 

En cuanto a la generación de conocimiento existen 355 proyectos activos, 162 proyectos finalizados y 625 productos generados. La Universidad cuenta hoy con 98 patentes (70 nacionales, 28 internacionales), 27 patentes en solicitud (26 nacionales y 1 internacional), 22 diseños industriales (20 concedidos, 2 en proceso), 31 marcas (30 concedidas, 1 en proceso) y 66 registros de software. 

El conjunto de estos datos revela que la Universidad es un actor clave en el ecosistema de CTI del país. Una fuerza formidable de generación de conocimiento como bien público, con pertinencia social, con impacto nacional e internacional y con capacidad para transformar el territorio. Como universidad pública aportamos el valor estratégico de la investigación para construir un mundo mejor.

Imposible no hacer en esta ocasión un reconocimiento especial a los investigadores senior y eméritos, quienes en desarrollo de sus carreras han construido escuela, han sido factor determinante en la formación de nuevas generaciones de investigadores y han escrito un capítulo central en nuestros ochenta años de historia.

Es preciso mencionar también el liderazgo de los grupos A y A1, por lo que significan como consolidación de la comunidad científica por su capacidad de gestión, su visión estratégica y su cultura colaborativa. Cada uno de esos grupos llega a esa categoría como resultado un trabajo intenso, coherente, persistente en el tiempo, que desemboca en la excelencia.

En un país como el nuestro tan lleno de necesidades insatisfechas es inevitable que la ciencia tenga un compromiso social, que la investigación este alineada con los desafíos del país, que la universidad pública aporte con la generación de conocimiento al fortalecimiento de la equidad, de la paz, de la sostenibilidad y el desarrollo regional. Debemos estar con nuestro trabajo cotidiano al servicio de la sociedad. 

Hemos querido invitarlos esta mañana para expresarles la gratitud de su Universidad, de nuestra universidad, por su trabajo; por lo que representa como un compromiso permanente con la excelencia. Hoy celebramos trayectorias, pero sobre todo celebramos el futuro que ustedes siguen construyendo para nuestra universidad y para el país

Muchas gracias. 

Guillermo Murillo Vargas, Ph.D.
Cali, 6 de marzo de 2026

Un reconocimiento al compromiso, la investigación y la generación de conocimiento

La Universidad del Valle exaltó la trayectoria académica, el rigor científico y el compromiso social de 199 docentes que alcanzaron las máximas categorías  de investigación en la Convocatoria Nacional de Medición 2024 de Minciencias. 

Durante el evento, que se llevó a cabo este viernes 6 de marzo de 2026, se destacó de manera especial las vidas de las y los investigadores Eméritos, quienes durante décadas se han dedicado a la generación y consolidación del conocimiento científico, tecnológico y humanístico en el país.

Entre los exaltados como Investigadores Eméritos se encuentran docentes emblemáticos como Álvaro Zapata Domínguez (Administración), Jaime Ricardo Cantera Kintz (Biología), Silvio Delvasto Arjona (Ingeniería), Fernando Urrea Giraldo(Facultad de Ciencias Sociales y Económicas) y Gladys Eugenia Canaval Erazo (Facultad de Salud), Delfín Ignacio Grueso Vanegas (Facultad de Humanidades) cuyas trayectorias representan el pilar fundamental de la investigación de la institución.

“Lo que nos reúne hoy es un reconocimiento a la excelencia académica, tanto más valioso porque viene de un riguroso proceso adelantado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e innovación, en la convocatoria nacional para reconocimiento y medición de grupos de investigación e investigadores del sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación-2024. Es una clasificación externa que valida la calidad interna y coloca en una posición de máxima categoría a los grupos de investigación que nos acompañan,” señaló el rector en su intervención.

“Con esta reunión queremos destacar que la investigación es la columna vertebral de la Universidad del Valle y que el poder transformador de la academia viene de la disciplina, visión y compromiso de nuestros profesores”, agregó el directivo universitario.

Asimismo, se reconoció la labor de 165 Investigadores Sénior, líderes que con su disciplina y ética proyectan a la Universidad hacia nuevos horizontes científicos en áreas que van desde las artes visuales hasta la medicina de alta complejidad. Entre los destacados en esta categoría estuvo el rector de la institución, el profesor Guillermo Murillo Vargas del Grupo de Investigación en Marketing, adscrito a la Facultad de Ciencias de la Administración.

Durante el acto, se enfatizó que estos logros no son solo cifras en un escalafón, sino una muestra de la dedicación y compromiso significativo al fortalecimiento de la ciencia en la región y el país.

Mujeres investigadoras
Un capítulo especial en esta gala lo protagonizaron las investigadoras de la Universidad del Valle. Con un total de 39 mujeres exaltadas en las categorías de mayor prestigio, la institución celebra no sólo el rigor académico, sino la ruptura de techos de cristal en campos históricamente masculinos. Estas docentes no solo encabezan el desarrollo científico de alto impacto, sino que son mentoras para las nuevas generaciones de investigadores.

El máximo reconocimiento vitalicio de Investigadoras Eméritas fue otorgado a cinco científicas cuya labor ha transformado sus facultades. Se destacó la impronta de Gladys Eugenia Canaval Erazo (Enfermería), Martha Lucía Vásquez Truissi (Enfermería). Cristina María del Socorro Ramírez Toro(Ingeniería de Alimentos), Ayda Rodríguez de Stouvenel (Ingeniería de Alimentos) y Ruby Mejía Rentería (Ingeniería de Materiales)-

“Es un gran honor para mí como mujer, profesional, profesora de la Universidad del Valle e investigadora del Grupo Materiales Compuestos haber sido reconocida como Investigadora Emérita por parte del Ministerio de Ciencias y Tecnología. Es un reconocimiento a una trayectoria de muchos años. Llevo 52 años vinculada a la institución, primero como estudiante, luego como docente en 1974, donde pude desarrollar mis estudios de posgrado y crear y liderar un grupo de investigación. Tengo el orgullo de mencionar que el grupo se ha mantenido en categoría A1, la máxima clasificación de Minciencias por cerca de 15 o 20 años. Todo eso se ha logrado, por un lado no solo por mi dedicación y vocación, sino por la gran cantidad de jóvenes estudiantes que se han vinculado al grupo,” destacó la profesora Ruby Mejía de la Escuela de Ingeniería de Materiales de la Facultad de Ingeniería.

En el nivel de Investigadoras Sénior la participación fue para 33 científicas, destacándose en diferentes áreas del conocimiento. Algunas de las docentes que recibieron esta distinción son: Sandra Johana Silva Cañaveral (Dpto. de Artes Visuales y Estética), Mónica García Solarte (Dpto. de Administración y Organizaciones), Alba Marina Torres González, Inge Armbrecht de Peñaranda y Lorena Cruz Bernate (Dpto. de Biología), Katherine Gross (Dpto de Física), Diana Marcela Jiménez Restrepo (Depto. de Economía), Lyda Elena Osorio Amaya y María Isabel Gutiérrez (Escuela de Salud Pública). 

Otras de las investigadoras son Mercedes Salcedo Cifuentes (Escuela de Bacteriología y Laboratorio Clínico), Adriana Patricia López Valencia, Andrea Pérez Vidal, Carmen Rosa Forero Amórtegui, Irene Vélez Torres, Irma Janneth Sanabria Gómez, Martha Constanza Daza Torres y Patricia Torres Lozada (Escuela de Ingeniería de los Recursos Naturales y del Ambiente).

En la Facultad de Humanidades, está la investigadora sénior Karen Shirley López Gil (Dpto. de Lingüística y Filología). Por su parte, en la Facultad de Psicología sobresale la labor de las profesoras Fátima Díaz Bambula y Mónica Roncancio Moreno. 

La representación de Regionalización
El profesor Mauricio Quintero Ángel, docente de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de la Seccional Palmira, hizo parte de los docentes que recibieron reconocimiento como investigador senior de la Universidad del Valle.

Del mismo modo, Grupo de Investigación Sistemas Socio-Ecológicos Sustentables - SISOS de la Seccional Palmira recibió una distinción por su clasificación en categoría A1 de Minciencias. Esto es reflejo del proceso de fortalecimiento del componente investigativo en las sedes y seccionales.

Grupos de investigación de liderazgo internacional
La jornada de reconocimientos también fue para los 79 grupos de investigación clasificados en categorías A1 y A, reflejo de una producción científica de alto impacto y una contribución sostenida a la producción de conocimiento en el suroccidente colombiano. 

Las categorías A1 y A son el "sello de alta calidad" que Minciencias otorga únicamente a los equipos de investigación que demuestran producción científica constante, cooperación con universidades en el extranjero y alta capacidad de formar nuevas generaciones (estudiantes de doctorado y maestría).

Entre los grupos que alcanzaron la máxima categoría (A1) se destacan:
-Grupo de Investigación en Marketing.
-GIPAB - Ingeniería de Procesos Agroalimentarios y Biotecnológicos.
-AVISPA - Ambientes Visuales de Programación Aplicativa.
-Neurociencias y Psicología Clínica.

Centros e Institutos de Investigación, también reconocidos

Además, se celebró el reconocimiento, por parte de Minciencias, del Centro de Excelencia en Nuevos Materiales (CENM) y del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología (INCIMAR) como actores vitales del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología durante el período 2024-2029. En el concepto del Ministerio, estos centros e institutos de investigación cumplen con la definición de ser una “organización pública, privada o mixta independiente que tiene como misión institucional desarrollar diversas actividades de investigación (básica o aplicada), con líneas de investigación declaradas y un propósito científico específico” ,de acuerdo con lo establecido en la Política de Actores del sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación.

Esos dos centros reconocidos hacen parte del listado de cuatro institutos y cinco centros de investigación que posee actualmente la Univeresidad. El reconocimiento de estas estructuras organizacionales por parte de Minciencias es fruto de la puesta en acción de lo consignado en la misión institucional, donde la generación de conocimiento en las ciencias, las artes y las humanidades se configuran como una razón de ser.

¿Qué tanto hemos avanzado en términos de equidad?

El Día Internacional de la Mujer es un recordatorio de que la equidad no es una casualidad, sino el resultado de voluntades y procesos históricos. En un mundo con alrededor de 8.200 millones de personas, de las cuales más del 50% son mujeres cisgénero y mujeres trans, esta conmemoración nos invita a homenajear a las mujeres que se han destacado por su trabajo y, sobre todo, a reflexionar sobre las brechas que aún persisten.

Desde las empresas hasta los partidos políticos, e incluso entre quienes cuestionan las estructuras del Estado, la participación de las mujeres ha pasado de ser una consigna a convertirse en un respaldo social naturalizado: hoy no concebimos la vida sin el derecho al voto, a la atención en salud para mujeres gestantes, la participación laboral o la educación.  Estas razones nos motivan a explorar en este número la historia de mujeres que han marcado al país con la entrevista de Ana Lucía Barros, editora de la Biblioteca de Escritoras Colombianas; así como la entrevista a la egresada Ange La Furcia, Doctora en Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Cambridge, con un destacado trabajo sobre el mercado laboral de las mujeres trans y la belleza de las mujeres.

Por otro lado, abordamos las intersecciones entre ser mujer en el Medio Oriente y en América latina, un análisis que conecta realidades aparentemente distantes. En esta misma línea, también conoceremos la situación de los campus universitarios argentinos ante los cambios políticos y los retos en la prevención y abordaje a los casos de violencias de género. 

Como contraste a estos artículos, la entrevista al profesor Carlos Duque sobre ser hombre, ofrece una reflexión sobre la masculinidad y la educación de los adolescentes para que no repliquen comportamientos machistas. Los desafíos que abordamos como sociedad se profundizan con el artículo acerca de los riesgos de violencia digital con la inteligencia Artificial, de la profesora Laura Rodríguez Pulecio. Asimismo, con el análisis de rol de las universidades en la materialización de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), escrito por la profesora María del Pilar Blanco.

Finalmente, cerramos con una mirada a la salud y la neurodivergencia, una propuesta para concebir la sanación como un proceso colectivo. Les invitamos a recorrer estas páginas para entender que, aunque hemos avanzado, la equidad requiere nuestra atención constante.

Hacia una "Tercera Internacional feminista" desde el Sur

En un país marcado por los feminicidios y el conflicto armado, 400 mujeres provenientes de Asia, América y Europa se citaron en la Conferencia “Floreceremos porque la guerra no puede acabar con nuestras raíces”. Una alianza decolonial y antirracista que busca soluciones sostenibles a los conflictos modernos desde las comunidades.

Cuatrocientas mujeres y disidentes de género buscan chaquetas para acostumbrarse a la altura de Bogotá — Bakatá en lengua Muisca— y descargan maletas cargadas de ropa, proyectos y familiares. Las saluda el corredor de bosque de los cerros orientales, un verde que asombra a las recién llegadas del desierto y que observan desde el patio de un centro de eventos en Teusaquillo. Para evitar la dispersión e invitarlas a entrar al salón, las Mayoras Muiscas convocan, con sahumerio y salvia, a las mujeres visibles y las invisibles:
-¡Bertha Cáceres!
-¡Bienvenida!
-Lesvy Berlín
-Bienvenida

Con este ritual de armonización inicia el encuentro “Floreceremos porque la guerra no puede acabar con nuestras raíces”,  realizado entre el 11 y el 15 de febrero en la capital colombiana. Un llamado a las mujeres de pueblos originarios del mundo, campesinas, afrodescendientes y urbanas interesadas por los feminismos decoloniales. Un evento que por primera vez se realiza en el país de las tres cordilleras andinas.

Allí, el árabe, el kurdo, el español, el francés, el creol y una decena de lenguas originarias se vuelven cotidianidad. Entre las participantes más esperadas está Betiana Colhuan Nahuel, la primera autoridad espiritual en cien años del pueblo Lafken Winkul Mapu, un estatus moral y espiritual comparable al Dalai Lama. 

Como ella, todas las mujeres están reunidas para analizar el colonialismo y su impacto directo sobre el cuerpo-territorio de las mujeres. “No es biológico, es político”, es la frase que resume la intención del evento que se articula en torno a los ejes de defensa corporal,  educación, ciencias de las mujeres, comunicación alternativa, las economías alternativas y salud.

En una charla informal, una de las asistentes titula el evento como “La Tercera Internacional Feminista”, en referencia a las Internacionales Socialistas, cuando Clara Zetkin propuso el Día Internacional de la Mujer y se creó una agenda por los derechos de las trabajadoras. Si hace un siglo las protagonistas eran mayoritariamente europeas, hoy el pulso lo marcan las mujeres del sur.

Lolita Chávez Ixcaquic 

Un patriarcado global

Mariyam Fathi viene de Irán. No usa velo; luce unos crespos cortos que en su país serían imposibles de conocer. “Tenemos una cultura misógina en la que niños y niñas crecen odiando a las mujeres”, dice en un español no nativo, fluido y amplio, resultado de su exilio. Para ella, esta persecución se ensaña especialmente contra las mujeres kurdas, como Mahsa Amini, asesinada por la policía religiosa islámica de Irán “por tener unos mechones por fuera del velo”. Evento que desembocó en las protestas bajo el lema “Mujer, Vida, Libertad" (en kurdo: Jin, Jiyan, Azadî). No es para menos, casi 2.000 mujeres han sido ejecutadas desde 1979, y al menos 233 entre 2000 y 2022. 

Esta  “cultura misógina” que se encubre bajo “el pudor” en Irán; en el continente Americano se expresa con al menos 20.000 feminicidios  en los últimos cinco años, la mayoría cometidos por personas del círculo cercano de las mujeres y que justifican sus asesinatos en “un ataque de celos”. 

“Nos dicen que no valemos, que somos basura. Mientras el patriarcado exista, ni siquiera las universidades serán seguras”, expresa indignada  Araceli Orozco, madre de Lesvy Berlín, asesinada en la Universidad Autónoma de México –UNAM–.  Hasta la fecha el grupo de madres buscadoras ha rastreado que el primer feminicidio relacionado con las mujeres de la universidad  ocurrió en 1972 y que cada vez son más crueles. El grupo de madres buscadoras, al que pertenece Araceli, rastreó que el primer feminicidio relacionado con las mujeres de la universidad ocurrió en 1972.

Intervención internacional desde Irán a la arena Haitiana

Las guerras en Irak, Afganistán y Siria nos enseñaron los impactos de la invasión internacional con la excusa de “salvar a las mujeres”. Una cara que conoce muy bien Haití, donde “ los Cascos Azules de la ONU llegaron a estabilizar el país, pero dejaron tras de sí a los Petits MINUSTAH”, denuncia Vanessa Jeudi, Socióloga y activista Haitiana especialista en las violencias de género en la región. 

Jeudí se refiere a los miles de niños nacidos de abusos sexuales cometidos por las fuerzas internacionales y su testimonio coincide con las alertas de UNICEF (2025): la violencia sexual contra menores en Haití ha crecido un 1000% en el último año. “No es caos; es una herramienta de poder”, exclama con rabia. 

Con estos ejemplos se devela una trampa: creer que Irán es el pasado religioso o que Haití es un residuo del caos colonial, en vez de una realidad posible relacionada al control de territorios estratégicos que no exime a ningún país.

Al cuarto día del encuentro, el hijo de una lideresa de Tumaco es asesinado.

—¡No queremos y no nos da la gana que asesinen a las guaguas todas las semanas! —rugió una voz desde el fondo, rompiendo la parálisis.

¡Van a volver, las balas que disparaste van a volver!, una consigna latinoamericana, se alza fuerte entre las jóvenes. Sin disputas explícitas, pero con cuidado, las más pacifistas dejan de cantar. Las sanadoras siguen en lo suyo, con respeto e insistiendo en alzar el humo para acompañar el “buen partir” del joven asesinado, ritual que continúan hasta el día siguiente. 

Presentación artística de las mujeres kurdas

El gozo y las pedagogías de la esperanza

Con los ánimos abajo, Lolita Chávez Ixcaquic encendió el auditorio:
“Tuve que ser feminista clandestina en mi pueblo. Pero con las hermanas redescubrí el clítoris y el placer. Conocer su función es una revolución que al patriarcado y al fascismo les genera odio”.

Para Lolita, es necesario  romper con los tabúes de la izquierda y los movimientos indígenas tradicionales,  “el placer es el acto de autonomía más radical”. Si el sistema necesita mujeres sufrientes para sostener la guerra, una mujer que goza es una mujer que ya no puede ser controlada. Con ella coincide Avelina Rogel autoridad espiritual de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador:
“Cargamos con los muertos que nos arrebataron, pero queremos que los niños y esas niñas también tengan referencia de que vivimos en alegría” 

La evidencia de que el activismo gozoso logra grandes avances quedó demostrado con la campaña argentina por el aborto legal que impulsó  más de 200 "pañuelazos" en todo el mundo, llegando incluso hasta en las montañas del Kurdistán. Aunque ese año el senado argentino votó en contra, “ganamos en las calles con la despenalización social, y eso es lo que permite que en 2022 sea ley”, recuerda una integrante de la Campaña Nacional argentina.

“No se necesita de los Estados” dice Bertita, hija de Berta Cáceres, “nosotros hicimos asambleas para refundar Honduras”. Un ejercicio en el que los habitantes  decidieron votar sus propias reglas de convivencia por del cuidado de la naturaleza, el respeto por la diversidad, la equidad y el cuidado a la infancia. Normas que permanecen a pesar del doloroso asesinato de Berta Cáceres.

La memoria de las abuelas

Una de las propuestas centrales del evento es recuperar los saberes ancestrales, que tradicionalmente han conservado las mujeres. “Recetas para curar el dolor de estómago” son comunes en los relatos de las abuelas, expresó una participante. Sin embargo, “esto no es suficiente” afirma Adriana Guzmán, feminista comunitaria boliviana "es necesario politizar el conocimiento” mediante la articulación de ese saber que se usa en la intimidad con los procesos colectivos.

“Las mujeres que se encuentran en territorios citadinos tienen la sensación de no tener territorio, y eso es una dificultad porque es necesario reconocerse”, expresa  la Mayora Avelina Rogel, guía espiritual de la CONAIE ecuatoriana. Su propuesta  radica en entender que “cada espacio local está vinculado a redes más amplias de comunidad y cuidado”. Con esto claro, será más fácil sanar las heridas y “sanar la pacha mamita”.

Kurdistán: un laboratorio de democracia directa

Mientras esta discusión ocurre, otras mujeres mueven los brazos, aprietan el estómago y respiran fuerte.  “Todo el tiempo los medios dicen ‘no se defendió’, pero no nos enseñan a hacerlo”, manifiesta una compañera que prefiere no ser identificada.

El revuelo no está en los golpes que todas se atreven a dar, sino en el modelo de Rojava —la región autónoma en el norte de Siria—  basada en la democracia directa, en la que las decisiones se toman en cada clan. “En Rojava tenemos puestos dobles: hay una mujer y un hombre para cada cargo de representación”, Berivan Khalid. Al principio, cuentan, los hombres las trataban como suplentes; hoy, tras diez años de cambio cultural, la copresidencia es innegociable. 

Esta experiencia causa escepticismo porque la paridad hace parte de una estrategia que incluye ejércitos que defienden los poblados de las milicias de ISIS u otras guerrillas islámicas. No obstante, para la mayoría no deja de resultar fascinante un sistema que logra paridad real en medio del desierto y en el que los niños y niñas crecen considerándola “natural”. ¿Será que las feministas de Abya Yala crearán su propio ejército? El debate enciende las conversaciones de pasillo y es muy pronto para saberlo. 

Internacionalizar las causas

Al final de la jornada queda claro que “se necesita internacionalizar las causas para que ganen legitimidad y apoyo”, argumenta una de las participantes del encuentro que prefirió no ser identificada. El trabajo estratégico permite identificar patrones de agresión antes de que se repitan y hacer denuncias colectivas al mismo tiempo. 

Sin embargo, para Adriana Guzmán, activista del Feminismo Comunitario boliviano, esto no puede significar  “copiar modelos extranjeros”. Es necesario evitar “colonizar la esperanza”, debido a que en “Abya Yala ya tenemos nuestras propias formas y procesos”.

La solidaridad internacional debe ser distinta a la colonialidad.

Por: Laura Parra Rodríguez, 
Agencia de Noticias de Univalle
Fotografías: Mujeres Tejiendo Futuro

Los desafíos de la masculinidad

Una conversación con Carlos Andres Duque Acosta*

Por Edgar Cruz
Agencia de Noticias Univalle

Los asistentes a la fiesta están a la expectativa. Segundos después el humo rosa se desvanece en el aire. Los invitados aplauden, la madre llora de la emoción; el padre golpea las paredes y destruye lo que se le atraviesa. ¡Es una niña! grita un desprevenido entre el público. El padre no quiere una niña. La puesta en escena es la misma, cambian los personajes y la parafernalia. Miles y miles de videos en redes sociales con el mismo guion. El género y sus roles vuelven a tener una importancia en una sociedad occidental que parecía haberlos superado. 

“Estamos asistiendo a una nueva etapa de la discusión sobre las masculinidades, porque ha aparecido una ola reaccionaria, conservadora, frente al proceso sostenido de las mujeres y de las diversidades sexuales”, dice con preocupación Carlos Andres Duque docente de la cátedra “Género, Pluralidad y Diversidades”, del Departamento de Ciencias Sociales, parte de la Política Institucional de igualdad y equidad de género, identidades y orientaciones sexuales y no discriminación de la Universidad del Valle. Y son precisamente las redes sociales como TikTok, Instagram o Facebook el escenario perfecto para estos discursos: “Quieren un hombre proveedor, pero limpiar es opresión patriarcal… Interesante”...“Están fracasando. Están erradicando la masculinidad al hacer a la sociedad hipersensible. Encarnen su energía femenina: cuidando, nutriendo, recibiendo, limpiando, sosteniendo el hogar”, una conversación  entre el futbolista mexicano Javier Hernandez y el creador de contenido mexicano Temach, sobre el rol de la mujer en la sociedad. 

Para Duque estos influencers reivindican al hombre tradicional, fuerte, proveedor, que resuelve, que no se deja de las mujeres y que no se abre emocionalmente porque eso significa disminuir su poder y “estos influencers y todo lo que ha surgido alrededor de estas posturas que ahora se llaman la machosfera o la manosphere en inglés han
significado un desafío porque esperábamos evolucionar hacia un hombre distinto, más equilibrado. Nunca se habló de que se volviera débil, sino al revés”. Para ONU Mujeres la machosfera “se trata de una especie de red indefinida de comunidades que dicen atender los problemas que aquejan a los hombres —por ejemplo, citas románticas, aptitud física o paternidad—, pero a menudo promueve consejos y actitudes nocivas, si no es que cosas peores (...) estos grupos se unen en oposición al feminismo y presentan erróneamente a los hombres como “víctimas” del actual clima social”. 

Grupos  de hombres, mensajes publicitarios y estatales empezaron a promover una idea de hombre distinto, uno para el que la fuerza estuviera en reconocer la vulnerabilidad que todos tenemos, más en un país atravesado por la violencia y por una inequidad estructural como Colombia, asegura el profesor Duque, pero son precisamente estos factores en los que se podría encontrar la respuesta al surgimiento de estos discursos en sentido opuesto.

Consecuencias representadas 
La plataforma de streaming  Netflix estrenó en 2025 la serie Adolescencia, que cuenta la historia de Jamie Miller , un niño de 13 años que termina involucrado en el asesinato de una de sus compañeras de colegio. La serie puso la lupa sobre un fenómeno del que se venía hablando desde la década de los 90 en el mundo, pero, con el cada vez más fácil y creciente acceso a todo tipo de discursos y de contenidos a través de la web, vuelve a cobrar relevancia; el de los incels. Carlos Duque los define como “los célibes involuntarios, que son jóvenes que acusan a las mujeres de no poder tener ellos relaciones sexo afectivas, porque las mujeres se han vuelto muy exigentes. Están buscando un tipo de hombre al que ellos parece ser que no pueden acceder y además se acusa, de algo que se ha dicho siempre, y es que las mujeres son muy interesadas, que buscan dinero y belleza física. Entonces, a partir de ahí se genera una violencia contra las mujeres”.


“Tengo que conseguirme una novia que trabaje en un call center, o algo así, o que trabaje en Homecenter, o en el Éxito de cajera. La puedo humillar y la puedo tratar mal y nunca me va a dejar porque yo le voy a mantener la mamá, entonces ella sabe que si me deja la mamá queda pobre”  Frase dicha por el streamer Westcol en una de sus transmisiones.


Todo este marco es novedoso y desafiante, afirma Duque, que trabaja desde hace algunos meses  junto con profesores y profesoras de la Universidad del Valle en estrategias como el círculo de hombres; un espacio donde los hombres podían expresar sus emociones, “abrazándonos, reconociendo una identidad alejada del macho”. El macho es uno solo,  siempre está  buscando ganar y vencer, el hombre en cambio es plural, reconoce diferentes maneras de ser hombre que desplazan al macho. Pero para el profesor Duque esta ola conservadora y reaccionaria volvió a colocar en el centro al  macho y con él algunas ideas muy delicadas  como  “trátalas mal para que les gustes”.

Así mismo, las actividades ligadas a los roles de género, que parecían haber sido superadas, vuelven a ser recuperadas desde los discursos de la machosfera, limpiar la casa, cuidar a los hijos, preparar la comida, son asuntos que según estos discursos, deberían volver a ser asuntos de las mujeres. Para Duque es una salida torpe, “porque al final, desde la angustia de que finalmente las mujeres no se están fijando en este tipo de hombres, pasan a la violencia”.


“No importa lo que una mujer quiera ser, si no tiene a un hombre dirigiéndola, la va a cagar. No están hechas para ser criaturas completamente independientes”. Andrew Tate, creador de contenido británico.


Trump. Un modelo
Para Duque, la llegada de Trump a la presidencia de los Estados Unidos y el liderazgo de otros mandatarios como Putin o Netanyahu están sentando un referente de masculinidad, una manera de ser hombre que no negocia, sino que impone, en su caso aranceles, políticas o condiciones para los demás países bajo sus condiciones “es decir, esa ética del macho que está más concentrado en el dominio, en el poder, que en el cuidado y el respeto, un valor que uno podría pensar como femenino”. Trump es un síntoma, una respuesta a la degradación económica de las clases media y baja. Muchos hombres  han quedado por fuera del mercado, entonces, además de tener pocas habilidades emocionales, que han sido históricamente reconocidas, se suman dificultades económicas que hacen más difícil construir parejas, “ese es el peor de los mundos posibles, el llamado de Trump es a que recuperemos el privilegio que perdimos, Hagamos América Grande Nuevamente. Los hombres dicen, nos quitaron el privilegio de mandar, de tener la última palabra y lo que estamos diciendo nosotros en las nuevas masculinidades es que tenés que renunciar al privilegio” afirma Duque.

La sensibilidad, la vulnerabilidad, el autoconocimiento no son cosas de hombres o de mujeres, son cosas de seres humanos. Ser vulnerables por ejemplo es reconocer nuestras heridas  y que como dicen muchas autoras, el mandato de género es una castración. “Yo lo decía en un conversatorio, no puedes usar camisas fucsia o rosadas salvo que seas Lionel Messi, cuando Messi consiguió la camiseta del equipo Inter de Miami rosada, autorizó a los demás hombres a usarlas. No puedes tomar cerveza michelada, no puedes tomar cócteles, esas no son cosas de varones o sea, es una castración muy grande. Si estas  jugando fútbol te pegan una patada, no puedes quejarte y le pegas otra patada más adelante: el macho pega”. También preocupa a Duque la creciente publicidad de la derecha norteamericana y de otros países sobre la familia tradicional que pone de manifiesto un ascenso del conservadurismo “pensar la familia como la familia tradicional, una idea que también es apoyada por muchos influencers desde sus plataformas que remiten a  lo que debe ser el papel de la mujer dentro de la familia y que aseguran que no volver a estos valores nos hará fracasar como sociedad”.


“¿Vieron los vídeos que están saliendo del hijo de Shakira? Son muy tristes, se está amanerando bien duro porque no está conviviendo con el papá. (...) El entorno en el que está es un entorno muy femenino y no hay energía masculina, y está en el proceso de adolescencia en el que se está amanerando durísimo porque antes era un niño futbolista”, palabras del influencer mexicano En Temach.


Reconocernos, una salida
Para el profesor Carlos Duque, el sistema socioeconómico en el que estamos sigue siendo muy patriarcal. Es un sistema que premia valores como la competencia, el éxito, el empoderamiento individual  y desprecia otros valores como la solidaridad, la cooperación, o la comunidad. Hay un resquebrajamiento del tejido social.

La salida no puede ser  volver a un pasado que se suponía mejor, un pasado que era de dominación donde la mamá callaba cuando el papá hablaba, “donde el papá tenía amante, moza y la mamá guardaba silencio, donde ella no podía ni mirar a nadie porque era agredida físicamente. La amenaza de la violencia siempre está ahí, volver a los discursos conservadores de patria, tradición y familia” Lo que acontece es que ha cambiado todo. Y ahora esos discursos están en las redes sociales “estos influencers ya no parecen cristianos, son tipos que se muestran como hombres independientes, liberales y están diciendo “tenemos que volver a estos valores”: no podemos dejárnosla  montar, ellas son las enemigas, cada vez son más malas, cada vez son más manipuladoras” y que además piensan que las feministas, los LGBTIQ, los afrodescendientes o los  indígenas arruinan el planeta con sus demandas identitarias.

Duque asegura que tenemos varias salidas: “sigamos avanzando en la deconstrucción, a mí me parece que ser hombre es muy bello; esos valores de fuerza, de capacidad para resolver como se dice usualmente, la hombría es bonita. Pero esa hombría tiene que abrazar la vulnerabilidad y en ese abrazar la vulnerabilidad es reconocer que las mujeres se han transformado y nosotros no estamos dando la talla”.

La monogamia, por ejemplo, está siendo cuestionada por muchos jóvenes, se puede querer a más de una persona, y también a las relaciones estables y duraderas “para nosotros ha sido difícil entenderlo. Y eso para una persona posesiva y controladora con un perfil machista es insostenible: “yo, el hombre, puedo amar a más de una,  vos no, sos mía” y no compadre, es que jamás fue tuya y es que jamás dejó de desear, lo que pasó es que fue reprimida y violentada”

El mundo gracias al internet se volvió pequeño, lo que también significa una mayor libertad para decidir y escoger, cuándo y con quien iniciar una relación. “Lo que la mujer sí sigue anhelando como seres humanos es efectivamente construir alguien que sea compañero de vida, no un macho que resuelve, sino un compañero de vida, los hombres en lugar de querer volvernos ese macho debemos darnos cuenta cuáles son esas heridas y esos miedos que tenemos que nos impiden relacionarnos desde el desafío que están colocando las mujeres empoderadas”.

La salida fácil para Duque es el modelo de Trump, para las que sea, como sea, matémonos. 

La salida compleja es revisemos qué está pasando, concertemos, pensémonos. 



*Carlos Andrés Duque es profesor investigador. Doctor en Filosofía por la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), Brasil. Matemático, profesional en Filosofía y magíster en Filosofía por la Universidad del Valle. Entre 2021 y 2022 realizó una estancia de investigación posdoctoral financiada por MinCiencias para trabajar con comunidades indígenas del Vaupés. Reconocida experiencia en el trabajo con comunidades indígenas, afrocolombianas y campesinas desde un abordaje intercultural crítico. Amplia experiencia en el trabajo con población LGTBIQ+ desde una perspectiva de género y diversidad incluyendo la reflexión sobre Nuevas Masculinidades.


Entrevista con Paola Bonavitta: pedagogías de la crueldad y violencias de género en las universidades

En un mundo en que el umbral de empatía está “bajísimo”, la profesora Paola Bonavitta, a modo de Pepe Grillo o espejo de la bruja, evidencia situaciones incómodas sobre la efectividad de los protocolos de atención a violencias de género. Asimismo, nos propone caminos para no acostumbrarnos a la crueldad y lograr la equidad; aunque eso implique incomodarnos . 

Por: Laura Parra Rodríguez 
Agencia de Noticias Universidad del Valle 


Paola Bonavitta es doctora en Estudios Sociales de América Latina, magíster en Sociología y licenciada en Comunicación Social. Actualmente, trabaja como investigadora del CONICET, donde también es profesional voluntaria en el Espacio de Atención a Violencia Laboral y de Género; es docente en la Universidad Provincial de Córdoba en el Programa de Género. Además, integra la Asociación Feminista El Telar, espacio donde confluyen personas de Argentina, México, Brasil y Colombia. 

Ella fue una de las ponentes virtuales del I Congreso Internacional de la Red Diseño y Atención a las Oportunidades de Género en la Educación Superior, realizado en la Universidad del Valle los días 2 y 3 de febrero de 2026; un evento que permitió ahondar en las pedagogías de la crueldad presentes en las instituciones de educación superior. 

Como lo expresa en este texto, no se considera una feminista punitivista o “castigadora”; más bien, su propuesta ética, política y académica es sumamente tierna, construida desde su voz tranquila y llena de ejemplos que entristecen, pero que también alientan. 

¿De dónde proviene el nombre de su artículo es “Ahora todo es violencia”, que presentó en el congreso? 
Es una frase que sale literal de los talleres. Lo repiten docentes o investigadores que te dicen: “ahora todo es violencia”, “¿cómo le corrijo yo la tesis a una estudiante, si todo le parece violento’”.
Hay una culpabilización a las mujeres. Es como ‘estoy acá porque ella me denuncia’. Cuando en realidad, la persona tiene un reporte porque la ley dice que está ejerciendo violencia. Es como si la justicia, el contrato social y la mediación de la justicia no existieran. 

¿Cree que esto se ha agravado con el panorama actual? 
Por supuesto. Desde que asumió Milei en Argentina, se empezaron a vaciar los espacios de género que estaban abiertos desde el 2018 y 2020; hay universidades, incluso, en que estos desaparecieron. En el caso de CONICET, por ejemplo, —donde soy investigadora— nadie me paga un salario por trabajar en Espacio de Atención a Violencia Laboral y de Género del CONICET, trabajo ad honorem. Aquí atiende una psicóloga profesional que debe responder también por otro cargo, bajo un contrato que se renueva cada tres meses ¿Cómo proyectamos un acompañamiento a la situación de violencia, si vos cada tres meses no sabes si vas a seguir acompañando? Son, entonces, “políticas de maquillaje”. 

Con este panorama que nos cuenta ¿cree que los protocolos de atención son importantes? 
Es absolutamente necesario que existan, y que los podamos mejorar y readecuar. Sin embargo, necesitamos un compromiso político por parte de las universidades para que el cambio sea estructural; al fin y al cabo, el protocolo no deja de ser un papel. 

Por otro lado, creo que las feministas hemos puesto tanto foco en los marcos normativos, que nos hemos perdido de otras acciones vinculadas al activismo para poder desestabilizar las violencias estructurales. 

¿Cómo se consolidan, en lo cotidiano, estas violencias estructurales y cómo se expresan las pedagogías de la crueldad? 
Cuando construimos una clase que excluye a las disidencias y las diversidades —pensada para un estudiante que llega con la panza llena o que no es madre—, estamos expulsando desde el lugar de autoridad docente y reproduciendo discursos coloniales, racistas y patriarcales. 

Por ejemplo, a las estudiantes trans se les sigue llamando por su «nombre muerto» con la excusa de que figura en su documento, a pesar de que la ley es clara. Esto tiene que ver con las pedagogías de la crueldad: estoy enseñando al resto cómo comportarse y que no pasa nada si se incumple la norma. Son, en definitiva, formas de ejercer esa crueldad.

Siguiendo su explicación, podría decirse que las pedagogías de la crueldad afectan a todas las personas, incluso a las personas que ejercen violencias. 
No negamos las violencias que ejercen las mujeres ni que los varones la sufran. Existe una confusión entre lo que es bullying, lo que es violencia general y lo que es violencia de género; esta falta de distinción hace que se vacíe el contenido del concepto. Creo que debemos trabajar en cambiar la categorización: en vez de hablar de "violencia de género", podríamos hablar de "violencias patriarcales" o "violencias machistas", ya que el término actual, de alguna forma, nos encorseta. 

¿Por qué insiste en que deberíamos volver a los términos de violencia machista y violencia patriarcal? 
Nosotros tenemos un femicidio cada 27 horas en Argentina. Exactamente, hasta el 26 de enero teníamos 25 femicidios, casi uno por día. Si no trabajamos en sensibilizar, difícilmente terminaremos con el sistema patriarcal. 

Cuando habla de la violación cruenta, Rita Segato dice: ninguna violación es por deseo sexual. Las violaciones son de unos varones que le están mostrando su masculinidad a otros varones apropiándose de este cuerpo que vale menos, que es el cuerpo de la mujer o el cuerpo de una disidencia. 

Cuando una mujer agrede a un varón de determinada manera es una violencia, no una violencia de género. Cuando a una mujer la roban en la calle o la atracan no es violencia de género. No estamos negando que exista la violencia, pero no es nuestro foco. Así como alguien que trabaja sobre infancias, su foco no son los adultos; nuestro foco son las violencias patriarcales hacia las mujeres y las disidencias. 

Volvamos a la idea inicial sobre las personas que se sienten “acusadas” o “perseguidas” por los protocolos de violencia de género. 
Los mecanismos que se emplean para atender las situaciones de violencia son individualizantes y no podemos excluirlos a todos. Yo no me paro en una postura punitivista. Si excluyes a la persona, va a repetir lo mismo en otra institución; porque no pasó por un proceso de reflexión o transformación. Tenemos que trabajar todos para que esa estructura se desarme. No alcanza con atender al individuo de uno en uno. 

Por supuesto que también las violencias no son todas iguales. No es lo mismo un abuso sexual donde hay que correr rápidamente esta persona del lugar de trabajo a un una violencia psicológica. Se trabaja distinto, se atiende distinto y eso hace también tan complejo el tema de la violencia, porque no hay casos universales y no hay soluciones estandarizadas. 

¿Ha trabajado con hombres que ejercen violencias y que llegan a sus talleres después de haber sido denunciados? 
Sí, nos ha pasado que docentes con denuncias por violencia de género participan en los talleres de Ley Micaela. Son bienvenidos, porque lo mejor que puede ocurrir con alguien que ha sido denunciado es que haga parte de estos. Si no,¿cómo va a reflexionar ese varón si está solo en su casa o rodeado de otros como él? 

Cuando explicas qué es el feminismo y que han malinterpretado consignas como “Muerte al macho” —porque no es que quieras matar a ningún varón, sino al sistema—, ellos mismos dicen: “Pensé que el feminismo era otra cosa”. 

Lo mejor es que sume a cuestionarse; así nos vamos pensando entre todos. Yo llevo 20 años formándome en género y todo el tiempo estoy aprendiendo; los talleres también me construyen, me construyo con otros. Sin duda, poner el énfasis en las pedagogías nos permite cuestionar otras formas de violencia que no tienen que ver con el género. 

¿Qué le diría a nuestra comunidad universitaria para finalizar? 
Creo y confío que la única manera de transformar la sociedad es con otras pedagogías, por ejemplo, las pedagogías críticas feministas populares. Lo digo como docente. La docencia es un espacio transformador, si no reflexionamos no hay forma. Por ejemplo, ¿cómo podemos reaccionar? puedo reaccionar hablando, transformando a partir de una reflexión colectiva, no desde el asesinato. En un momento en que las juventudes están tan odiantes y con mucha incertidumbre porque no sabemos cómo va a ser el futuro, hay que dialogar.

En la foto, arriba:  Paola Bonavitta, investigadoras del Conicet.

La Belleza como herramienta política: mujeres trans en la comunidad raizal de San Andrés

El Día de la Emancipación, la fiesta más importante de San Andrés, se inaugura con una celebración emotiva y solemne en la Primera Iglesia Bautista. En el servicio religioso, que honra la dignidad e identidad del pueblo raizal, un grupo de mujeres trans se unen a los coros que elevan sus voces a Dios, la roca espiritual de esta comunidad.

Por Yizeth Bonilla Vélez
Agencia de Noticias Univalle

Mujeres trans raizales y religiosas

¿Es posible ser una mujer trans, pertenecer a una comunidad raizal y practicar una religión protestante? Para los más conservadores, ser transexual en el Caribe anglófono es imposible porque las iglesias protestantes, que son una autoridad étnica en la región, lo juzgan y prohíben. Sin embargo, en la isla de San Andrés, un grupo de chicas desafía este prejuicio a través de los reinados de belleza: una estrategia que les ha permitido recuperar el lugar en la comunidad que se les niega en la cotidianidad por su identidad de género.

El primer día de agosto, las paradisíacas islas de San Andrés y Providencia y Santa Catalina celebran el Emancipation Day.

En San Andrés, la fiesta de la libertad inicia en el punto más alto de la isla: la Primera Iglesia Bautista, un símbolo para la identidad del pueblo raizal, desde hace casi dos siglos, cuando fue erigida por misioneros norteamericanos que contribuyeron al proceso de emancipación de la esclavitud. 

Las chicas participan de la ceremonia religiosa: cantan en los coros gospel y tras el sermón del pastor, cuando llega el momento de dar voz a los miembros de la comunidad, alguna de ellas también sube al púlpito bajo para ofrecer un discurso. Tal vez sea uno sobre el cuidado, un tema sobre el que han ganado experiencia con su trabajo comunitario, a través de sus labores en el sector de la belleza o preparando a sus pupilas: las candidatas al reinado que enaltece la identidad raizal del archipiélago.  Estas mujeres no asisten a la iglesia solo por ser las preparadoras de las reinas o por tradición, ellas creen en Dios, aunque muchas veces hayan tenido que escuchar la palabra pecado, mientras se les señala con biblia en mano.

“Es una forma de personalización de la fe religiosa protestante”, señala Ange La Furcia, socióloga de Univalle, activista trans, Miss International Queen Colombia y candidata a Doctora en Filosofía de la Universidad de Cambridge en el Reino Unido. Desde que cursaba su pregrado, Ange ha estado investigando sobre el trabajo de las mujeres trans, especialmente en los oficios de belleza.

Durante su investigación doctoral, Ange se trasladó por dieciocho meses a la isla de San Andrés, para hacer trabajo etnográfico con un pequeño grupo de mujeres raizales, cuyas vidas están atravesadas por una fuerte contradicción entre su tradición religiosa y una experiencia personal del género que no se corresponde con el sexo que les asignaron al nacer. Pese a los obstáculos, ellas han logrado ser reconocidas por su comunidad como las reinas de reinas, las preparadoras que aseguran la mejor representación de la belleza de la mujer raizal durante las festividades. 

Para Ange La Furcia, estas mujeres viven en una lucha constante por encontrar un equilibrio entre su fe bautista, su identidad trans, su cultura raizal y su participación en los reinados. Al final, siempre se enfrentan a la misma pregunta: ¿a dónde realmente pertenecemos?

Las chicas no solo reafirman que son sanandresanas raizales cuando participan en las festividades más importantes para su comunidad, la práctica de la fe bautista también hace parte del vínculo con su pueblo y su territorio. Asistir a la iglesia, es parte fundamental de lo que se entiende por etnicidad en el Caribe anglófono.  

“Lo que ellas están haciendo de manera creativa con estos reinados, es una intervención significativa a través de la belleza en el rol de la religión dentro del tejido comunitario”, explica la investigadora. 

Para Ange La Furcia, el hallazgo más revelador de su investigación fue encontrar que estas mujeres hicieron de la belleza una estrategia comunitaria para negociar su pertenencia al territorio a través de una vivencia singular de la fe cristiana y del mantenimiento de las redes familiares y de amistad en las festividades, los reinados y la participación en la iglesia protestante.

El trabajo de esta socióloga desafía la visión común de los reinados como asuntos de mera vanidad y consumo. Ella encontró que más del allá del maquillaje, las lentejuelas y los vestidos exuberantes hay otro contenido:

“Generalmente pensamos en la belleza como mala o buena. Se dice que es mala porque es la opresión de las mujeres y que entonces las trans están invadiendo espacios de mujeres para cosificarlas, o se dice que es buena porque las personas van a afirmar su autoestima a través de ella.  En este caso, encontramos un trabajo de intervención comunitaria que no es ni opresión ni resistencia, sino que todo el tiempo negocia la pertenencia a la comunidad”, afirma la candidata a doctora en filosofía.

Aunque a diario las chicas siguen enfrentándose a chiflas, burlas y otros tipos de violencia en las calles, la intervención ha permitido cambiar la percepción que la comunidad tiene sobre ellas, protegiendo su vínculo con la misma. 

“Esta forma personalizada del protestantismo, de ser cristiana, que no riñe con el hecho de ser trans, les permite intervenir en la comunidad para cambiar la violencia heteronormativa de la que son objeto”, señala La Furcia.

El trabajo de Ange La Furcia amplía el panorama sobre la belleza, la identidad, y la sexualidad disidente en un contexto religioso. Incluso va más allá: 

“No se trata simplemente de una intervención del reconocimiento de la población trans o de género, sino de algo mucho más amplio. Es la reconstrucción del tejido social comunitario, es decir, la defensa de su pertenencia a la comunidad étnico racial de San Andrés, de la protección del pueblo raizal, pero sobre todo del tejido que sostiene el Caribe negro anglófono”, puntualiza la socióloga.