La egresada de Arquitectura de la Universidad del Valle Isabella Jaramillo Díaz obtuvo el segundo lugar del Premio a la mejor tesis de maestría en Estudios Latinoamericanos 2026, que entregan el Centro de Estudios y Documentación Latinoamericanos (CEDLA), en colaboración con la fundación holandesa International Americanists Congress 1988.
Isabella obtuvo esta distinción entre diecinueve tesis de altísimo nivel (todas con calificaciones sobresalientes de 8 o superior) presentadas por graduados de diversas universidades holandesas durante 2024 y 2025.

La investigación, titulada "Territorios Emergentes: Pathways for Community-Based Urban Planning Strategies in Cali, Colombia", propone un puente entre la planificación urbana institucional y las iniciativas comunitarias desde las bases, tomando como escenario la realidad social y urbana de la ciudad de Cali. Este proyecto se desarrolló durante los estudios de Isabella en la Universidad Tecnológica de Delft (TU Delft).
El jurado de expertos —integrado por Christien Klaufus (presidenta de CEDLA), Sven da Silva, Gabriela Russo Lopes y João Fernández Pereira— no escatimó en elogios para el trabajo de la investigadora colombiana, describiéndolo como un aporte excepcional.
"Esta tesis es una verdadera obra maestra que cumple su promesa de contribuir a un enfoque de planificación urbana que trasciende los límites y se centra en ellos, con una perspectiva marcadamente latinoamericana", dictaminó el jurado.

El comité evaluador destacó la capacidad de Isabella para dar voz de manera equilibrada a residentes, planificadores y responsables políticos, combinando una narrativa poderosa e imágenes impactantes con un análisis académico sumamente sólido. Además, subrayaron que el impacto del proyecto ya es tangible: algunas de las recomendaciones políticas propuestas por Jaramillo ya se han puesto en práctica en el territorio.
Reconocimiento con sello internacional
El impacto del trabajo de la colombiana fue de tal magnitud que el jurado del CEDLA concluyó que la tesis no solo brilla en el ámbito académico, sino que "bien podría ser o convertirse en un informe de ONU-Hábitat".
El primer lugar del certamen fue otorgado a Laura Rodríguez Arguedas, de la Universidad de Wageningen, por su investigación sobre el pueblo yaminahua en la Amazonía.
Con este reconocimiento, Isabella Jaramillo Díaz no solo consolida su perfil como una de las urbanistas emergentes más prometedoras de la región, sino que pone en el mapa internacional la importancia de pensar las ciudades latinoamericanas desde la inclusión, la participación comunitaria y el rigor científico.

El Inti Raymi es un agradecimiento al sol, al agua, las montañas, los páramos, las tierras sagradas, el fuego y el viento, una celebración por las cosechas y un nuevo periodo de siembra, donde se ofrendan y reciben de manera recíproca las riquezas de la madre tierra.
En el año 2024 la Universidad del Valle recibió el bastón representativo de esta celebración; y este año, durante la última jornada del Inti Raymi de las Universidades y las Diversidades 2026 se hizo la pedida de mano a la Universidad Autónoma Indígena Intercultural UAIIN-CRIC, con el que se inicia el camino para la entrega del bastón.
“Para nosotros es de suma importancia, la Universidad del Valle es una institución diversa e incluyente. Precisamente reflexionando sobre lo que es tener el bastón del Inti Raymi, ser el responsable de que el bastón camine en los diferentes territorios y en la labor que nosotros cumplimos como instituciones de educación superior. Fue un honor tener durante todo este tiempo el bastón, pero también es un honor entregarlo” expresó la vicerrectora de Bienestar Universitario Adriana Reyes Torres.
Por su parte, Héctor Cadavid, vicerrector académico con funciones delegadas como rector destacó: “El diálogo intercultural es un camino indispensable para construir paz, fortalecer la democracia y proyectar un futuro compartido. A la Universidad Autónoma Indígena Intercultural UAIIN-CRIC, le concedemos y agradecemos por la aceptación del mando con respeto, confianza, y la certeza de que continuará recorriendo territorios fortaleciendo esta red de universidades en América Latina, que este símbolo sigue inspirándonos a caminar y aprender de la mano, a mantener vivo el compromiso con una educación que desde la diversidad contribuya a la construcción de un país, más equitativo, con ancestralidad, valores, ciencia y conocimiento”.

Durante dos días, esta celebración reunió una programación que incluyó jornadas académicas, diálogo de saberes, recorridos por el campus, rituales, danzas entre otros.
“Tenemos varios pueblos indígenas y varios grupos, por ejemplo, el pueblo Nasa vino con la chirimía, los danzantes de Yaramal que vienen de Ipiales Nariño y ellos también vienen con su danza propia, tenemos a los compañeros kichwas también vienen con un grupo donde se va a hacer el zapateo, y en general es música Raymi de fiesta, todos tienen su particularidad” explicó Flor Delia Vitonas, profesional del área de Asuntos Étnicos de Univalle.

Así concluyó una nueva edición del Inti Raymi en la Universidad del Valle, una celebración que, a través de la espiritualidad, la cultura y el intercambio de saberes, fortalece los vínculos entre la academia y los pueblos indígenas.
El Ministerio de Educación Nacional otorgó la Acreditación en Alta Calidad al Doctorado en Ciencias Ambientales por un periodo de seis años.
En el concepto emitido se destaca la trayectoria del programa, que inició actividades en 2008 como resultado del convenio de cooperación entre la Universidad del Valle y la Universidad Tecnológica de Pereira. Desde entonces ha graduado 33 doctores, contribuyendo a la formación de investigadores para abordar problemáticas ambientales desde una perspectiva interdisciplinaria.
El Ministerio resalta la misión y visión del programa, su impacto en los ámbitos local y regional mediante la investigación y la extensión, así como la planta profesoral de tiempo completo, todos con título de doctor, que atiende actualmente a 13 estudiantes activos.
Así mismo, reconoce el respaldo de 16 grupos de investigación, la producción científica de los profesores, con 150 artículos publicados en revistas nacionales y 127 en revistas internacionales indexadas, así como las oportunidades de internacionalización y cooperación científica que fortalecen el programa.
Otro de los aspectos valorados corresponde a la vinculación de los egresados, la capacidad del programa para desarrollar trabajos inter y transdisciplinarios y su participación en actividades de investigación y extensión con entidades nacionales y regionales.
Por otra parte, el CNA formuló recomendaciones orientadas a fortalecer la productividad académica e intelectual de estudiantes y graduados, incrementar la movilidad nacional e internacional y continuar consolidando los procesos de mejoramiento continuo del programa.
Esta acreditación en alta calidad reconoce el cumplimiento de las condiciones de calidad del Doctorado en Ciencias Ambientales y respalda el trabajo desarrollado por la Universidad del Valle para fortalecer la formación doctoral, la investigación y la generación de conocimiento en el campo de las ciencias ambientales.
Elegir un proyecto de vida comienza cuando existen oportunidades para conocer, preguntar e imaginar nuevos caminos. Con este propósito, la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación -OTRI- de la Universidad del Valle impulsa estrategias para fortalecer el vínculo entre la academia y la sociedad, por medio de la promoción de espacios donde el conocimiento es una herramienta para transformar vidas.
Bajo esta visión nació De tú a tú en la U, una estrategia que busca acercar a niños, niñas y jóvenes en condición de vulnerabilidad a la experiencia universitaria, permitiéndoles conocer de cerca las oportunidades que ofrece la educación superior y construir referentes para la toma de decisiones sobre su futuro. Esta iniciativa se desarrolló en colaboración con la Fundación Educambio.
Durante la jornada, los participantes realizaron un recorrido por diferentes espacios emblemáticos de la Universidad del Valle, donde conocieron parte de su historia, su oferta académica y el impacto que la institución ha generado en la formación de profesionales y en el desarrollo de la región.

Posteriormente, compartieron un espacio de diálogo con estudiantes de semestres superiores y egresados de distintas áreas del conocimiento. Organizados en grupos según sus intereses académicos, los jóvenes pudieron resolver inquietudes sobre las carreras, conocer las experiencias de quienes ya recorrieron ese camino y conversar sobre los retos, aprendizajes y oportunidades que ofrece la vida universitaria y el ejercicio profesional.

Uno de los momentos más significativos de la jornada fue la entrega de una carta escrita por los egresados dirigida a su "yo del pasado". En ellas compartieron reflexiones, consejos y palabras que les hubiera gustado escuchar cuando estaban eligiendo su carrera, convirtiendo este ejercicio en un mensaje de inspiración y confianza para los futuros estudiantes.
Más que una visita al campus, De tú a tú en la U permitió a los participantes reconocerse como posibles estudiantes universitarios, derribando barreras y acercándolos a un proyecto de vida construido desde el conocimiento y las oportunidades.
Con iniciativas como esta, la OTRI reafirma su compromiso con la innovación social, promoviendo escenarios donde la universidad dialoga con la comunidad, comparte experiencias y contribuye a que más niños, niñas y jóvenes puedan visualizar un futuro en la educación superior.

La investigación es uno de los ejes misionales de la Universidad del Valle. Desde que ingresan a los primeros semestres, nuestros estudiantes se van permeando de una cultura institucional que busca poner el conocimiento al servicio de la sociedad. Es por eso que la investigación cobra aún más relevancia cuando sale de los laboratorios y las aulas donde tuvo origen para encontrarse con la vida cotidiana de las personas.
En una universidad pública como la Universidad del Valle, investigar no es un ejercicio aislado ni un fin en sí mismo. Es una forma de comprender los desafíos de nuestro entorno y de trabajar, junto con las comunidades, las instituciones y el sector productivo, en la construcción de soluciones que mejoren la calidad de vida. Ese es el trabajo que se lidera desde nuestra Vicerrectoría de Investigaciones, a través de la Oficina de Transferencia de Resultados de la Información, y que a su vez se ve fortalecido con los procesos que adelantan nuestras facultades.
La presente edición de la Revista Campus presenta varios proyectos e iniciativas que buscan responder preguntas urgentes, resolver problemas concretos y aportar al bienestar de la sociedad. Son la muestra del compromiso que nos hemos trazado como institución. Detrás de estas investigaciones hay muchas horas de trabajo, observación y diálogo entre diversas disciplinas.
El conocimiento cobra su mayor valor cuando es capaz de generar cambios reales. Esto se puede evidenciar en el artículo dedicado al novedoso diseño para controlar el caracol africano, una especie que representa riesgos para los ecosistemas y la salud pública de nuestra región. Este desarrollo es la primera patente que nace desde nuestras sedes regionales.
También se puede ver reflejado en la patente que fue concedida a la Universidad por un dispositivo que permite monitorear y optimizar el funcionamiento de las pequeñas centrales hidroeléctricas y proteger, a su vez, los caudales de nuestros ríos.
Otros ejemplos del compromiso por dar respuestas a necesidades sentidas de la sociedad se pueden encontrar en el artículo sobre el primer sistema de información geográfica para mejorar la atención de pacientes con cáncer de mama en Colombia, o en el texto sobre el sistema inteligente que permite anticipar fallas en la infraestructura de los puentes de nuestra región.
Aunque estas investigaciones y desarrollos nacen desde diferentes ramas y campos del saber, todas comparten un mismo propósito: poner la ciencia al servicio de las personas. Son ejemplos de una investigación que escucha las necesidades del territorio, que entiende los retos de su tiempo y que busca respuestas con rigor, creatividad y responsabilidad. En ellas confluyen ingenieros, profesionales de la salud, investigadores, estudiantes, instituciones públicas, empresas y comunidades, que nos recuerdan que las grandes transformaciones difícilmente son el resultado de un esfuerzo individual: son el fruto de la articulación entre diferentes actores.
A lo largo de sus 81 años de historia, la Universidad del Valle ha construido una fuerte tradición investigativa. Nuestro reto es seguir fortaleciendo ese componente fundamental, a través de la promoción de una investigación que dialogue con la sociedad y se comprometa con la resolución de las necesidades más apremiantes.Desde nuestra institución estamos convencidos que las investigaciones no deben estar pensadas para ser almacenadas en bibliotecas y repositorios de información: deben permitirnos transformar el futuro.
En un acto con presencia del ministro de educación nacional, gobierno local, directivas universitarias, estudiantes y comunidad del municipio de Sevilla se dio inicio a la fase final del proyecto de Campus de Sevilla, que beneficiará a más de 700 estudiantes de 12 municipios de la región del norte del valle y el eje cafetero.
Para el Vicerrector de Regionalización, el profesor Jaime Alberto Caycedo, este proyecto es una promesa cumplida por el equipo de trabajo del presidente Gustavo Petro, que permitirá que los jóvenes no tengan que salir del territorio para realizar sus estudios en educación superior, lo que impactará directamente a sus municipios y traerá consigo desarrollo a esta zona del país.
El proyecto de Campus de Sevilla tiene hoy una infraestructura construida con aulas, laboratorios, auditorios con casi un 94% de adelanto antes de su terminación, este proyecto “es la posibilidad de tener una infraestructura totalmente adecuada para la educación superior en el municipio de Sevilla”, asegura el profesor Caycedo.
Por su parte el ministro de educación Daniel Rojas dice que Sevilla “está destinada a ser un clúster de la educación del norte del Valle y del Eje Cafetero. Y por supuesto, esa lógica de que esta sea la seccional del Eje Cafetero de la Universidad del Valle, no representa simplemente un cambio de nombre, sino que tiene detrás una pretensión importante para la ciudadanía, para el desarrollo de la región, para la juventud y es que esta región vuelva a ser la potencia económica que impulse el desarrollo, no solamente el Valle del Cauca, no solamente de Armenia o del departamento del Quindío, sino de todo el país, como fue en su momento”.
Para Leidy Johanna Mejía Uribe, estudiante de Administración de Empresas en esta sede
“es una oportunidad grandiosa, no solamente para los jóvenes, sino para toda la comunidad sevillana. La Universidad está abierta para toda la comunidad y esto que estamos a punto de inaugurar representa oportunidad: las familias, mandaban a sus hijas e hijos a estudiar, principalmente a la ciudad de Cali o a la ciudad de Armenia y muchas veces esto no se podía porque no había dinero para sostenerse en estas ciudades”. Johanna también asegura que este nuevo campus mejorará la calidad de la educación superior en su municipio y abrirlo al mundo a través del conocimiento.
Como parte del ciclo Encuentros con grandes maestros, la Casa del Teatro y la Maestría en Creación y Dirección Escénica - Cohorte Bogotá invitan al conversatorio 'El relámpago' con el maestro argentino Emilio García Wehbi. Esta actividad se realizará el miércoles 15 de julio, a las 11:00 am. en las instalaciones de la Casa del Teatro.
En esta charla, Emilio García Wehbi abordará la complejidad de los procesos creativos tanto en teatro, ópera y performance.
Emilio García Wehbi es un artista interdisciplinario autodidacta que trabaja en el cruce de lenguajes escénicos, cofundador del emblemático grupo independiente argentino El Periférico de Objetos; se ha destacado en sus actividades como director teatral, régisseur, performer, escritor, artista visual y docente.
Sus espectáculos, óperas, performances, instalaciones e intervenciones urbanas han sido presentados en los principales festivales y ciudades de América, Europa, Asia y Oceanía. Su poética intenta confrontar con las categorías estéticas establecidas, hibridando las disciplinas de manera que sus creaciones no puedan ser sometidos a ninguna definición precisa.
Algunos trabajos como director son: Las chanchas, En la caverna de Paltón / la cabeza de Medusa, 65 sueños de Kafka según Guattari, Atlas provisorio de Buanaventura, La chinoise, El grado cero del insomnio Herodes reloaded, Artaud 1: lengua ∞ madre, Casa que arde, Vértigo, 58 Indicios sobre el cuerpo, Rey Lear, Prefiero que me quite el sueño Goya a que lo haga cualquier hijo de puta, EL matadero, Moby Dick y Máquina Hamlet con la que estuvo en el Festival Iberoamericano de Teatro.
Como autor ha publicado Maratonista ciego, Trilogía de la Columna Durruti, Sangre o Kétchup, Artaud: lengua ∞ madre, Casa que Arde, Communitas, Luzazul y Botella en un Mensaje.
El maestro García Wehbi actualmente es docente de la Maestría de Dirección Escénica, posgrado que ofrece en Bogotá la Universidad del Valle en convenio con la Fundación Teatro Nacional, que gracias a su carácter presencial intensivo puede contar con la participación de destacados maestros nacionales e internacionales.
Fecha: miércoles 15 de julio
Hora: 11:00 a.m.
Lugar: Casa del Teatro Nacional Cra, 20 #37-54, Bogotá
Entrada Libre
En Colombia, una mujer con sospecha de cáncer de mama llega a esperar más de 75 días entre su primera consulta médica y el inicio del tratamiento. Esta demora evidencia las barreras que aún persisten en el sistema de salud y que dificultan el acceso oportuno a la atención, comprometiendo las posibilidades de supervivencia de las más de 125.000 mujeres que viven con esta enfermedad en el país.
Por Joan Zuñiga
Con el propósito de contribuir a superar estas dificultades, Zoe Katherine Muñoz Acosta y Nicolás Mera Llanos, ingenieros topográficos de la Universidad del Valle, desarrollaron el primer sistema de información geográfica (SIG) de Colombia orientado a apoyar la navegación médica de personas con cáncer de seno.
La aplicación centraliza información de pacientes, centros de salud, servicios médicos y datos geoespaciales de Cali, lo que facilita al personal sanitario el seguimiento de los casos, la coordinación de la atención y la toma de decisiones para mejorar el proceso asistencial.
Aunque es aún un prototipo, el sistema ya ha recibido reconocimiento internacional. Fue distinguido con el Young Scholars Award 2026, otorgado por la empresa ESRI a iniciativas universitarias que utilizan tecnologías SIG para desarrollar soluciones innovadoras a problemáticas reales en Colombia, Ecuador, Panamá y México.
Cáncer de mama: un problema de salud pública
Según la ONU, el cáncer de mama, o de seno, es la enfermedad oncológica que más afecta a las mujeres a nivel mundial. En un informe, la entidad señaló que en 2022 este fue el cáncer diagnosticado con mayor frecuencia en la población femenina de 157 de 185 países analizados. Asimismo, estimó que cada año se registran alrededor de 2,3 millones de nuevos casos en el mundo, el 99 % de ellos en mujeres, y cerca de 670.000 muertes asociadas a esta enfermedad.
Esta patología se origina por el crecimiento anormal y descontrolado de células en el tejido mamario, lo que puede dar lugar a tumores capaces de invadir tejidos cercanos y propagarse a otras partes del cuerpo (metástasis). Se considera una enfermedad compleja porque resulta de la interacción de múltiples factores biológicos, genéticos, ambientales, sociales y comportamentales, lo que hace que su detección, tratamiento y seguimiento requieran una atención integral y especializada.
Sin embargo, en países como Colombia, los pacientes con cáncer de seno enfrentan múltiples barreras que dificultan el acceso al tratamiento médico necesario, entre ellas:
La insuficiente infraestructura sanitaria y la escasez de personal especializado, que dificultan el diagnóstico temprano.
La fragmentación de la atención entre aseguradores y prestadores de servicios, que genera trámites administrativos y demoras en la asistencia médica.
Las condiciones socioeconómicas que pueden limitar el acceso a consultas, exámenes y tratamientos.
Como consecuencia, muchas personas no reciben la atención requerida en el momento adecuado, lo que puede afectar sus posibilidades de supervivencia. Esta situación es especialmente crítica en los países con índices de desarrollo humano muy bajos, donde se registra una muerte por cada 48 casos diagnosticados, frente al promedio mundial de una por cada 71 casos.
La magnitud de este problema aumenta si se considera que, según la ONU, una de cada doce mujeres será diagnosticada con cáncer de seno al menos una vez a lo largo de su vida.
Una innovación tecnológica para mejorar la atención del cáncer de mama
Con este panorama en mente, Zoe Katherine Muñoz Acosta y Nicolás Mera Llanos, en el marco de su trabajo de grado, llevaron a cabo el proyecto “Desarrollo de un sistema de información geográfica para navegación médica territorial de pacientes con cáncer de mama en Santiago de Cali”.
“Lo realizamos con el apoyo de los profesores Robin Alexis Olaya y Jorge Gallego Méndez, de la Escuela de Ingeniería Civil y Geomática, y María Fernanda Tobar Blandón, de la Escuela de Salud Pública de Univalle”, indicó Zoe Muñoz.
El trabajo se centró en la creación de una plataforma que integra información clínica, administrativa y geoespacial de pacientes y centros médicos de Cali, constituyendo una herramienta que permite fortalecer la coordinación y el seguimiento de la atención de personas con cáncer de seno en la ciudad.
“La idea era contribuir a resolver este problema de salud pública mediante una tecnología que ayudara a optimizar la atención de estos pacientes, en el marco de lo que se conoce como estrategias de navegación médica”.
Navegación médica: acompañar para reducir barreras
La navegación médica, o navegación de pacientes, hace referencia a un conjunto de estrategias destinadas a acompañar a las personas en su tránsito por el sistema de salud, especialmente cuando enfrentan enfermedades complejas como el cáncer. Su objetivo es reducir las barreras que dificultan el acceso oportuno al diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento médico.
Aunque no existe un modelo único, estas iniciativas suelen involucrar a uno o varios actores del sistema de salud que orientan a pacientes, familiares y cuidadores a lo largo del proceso asistencial. Este acompañamiento contribuye a agilizar trámites administrativos, coordinar citas, resolver inquietudes, fortalecer la comunicación con los equipos médicos, entre otros aspectos de la atención.
"En Colombia ya se están implementando estrategias de este tipo, pero hasta ahora ninguna incorpora sistemas de información geográfica. Estas herramientas permiten recopilar, almacenar, analizar y visualizar información sobre el territorio, lo que puede aportar elementos muy útiles para tomar decisiones relacionadas con el acceso a los servicios de salud. Por ejemplo, podrían ayudar a identificar y asignar los centros médicos más cercanos a las pacientes con cáncer de seno", explicó Muñoz.
El desarrollo del SIG
Para la creación del aplicativo, denominado Sistema de Información Geográfica para el seguimiento (navegación médica territorial) de pacientes con cáncer de mama en Santiago de Cali, fue clave la docente María Fernanda Tobar Blandón, líder de la Unidad de Investigación, Desarrollo e Innovación en Cáncer de la Facultad de Salud de la Universidad del Valle.
“Ella fue fundamental para comprender los aspectos clínicos y de salud pública relacionados con el cáncer de seno. Gracias a ello, pudimos avanzar en el levantamiento de requerimientos y la caracterización de variables; es decir, en la conceptualización de los elementos que debía incorporar el aplicativo para aportar efectivamente a las estrategias de navegación médica: qué datos debía contener, cómo debían relacionarse y de qué manera debían presentarse”.
A partir de este proceso se construyeron las bases de datos del sistema, integrando información administrativa, sociodemográfica y clínica de los pacientes, los centros de salud y de la ciudad.
“Una vez estructuradas las bases de datos y definidas sus relaciones, desarrollamos la aplicación mediante ArcGIS Pro, una plataforma especializada en la construcción de SIG”, contó Zoe Muñoz.
Funcionalidades del sistema: integración de información y herramienta de monitoreo
El SIG para el seguimiento de pacientes con cáncer de mama en Santiago de Cali está conformado por tres módulos: Geovisor, Registro y Edición de Datos, y Tablero de Control.
Geovisor: análisis territorial para la gestión de pacientes
El Geovisor es el componente central del sistema. Se trata de un módulo que permite almacenar y visualizar datos geográficos, administrativos y sociodemográficos de los pacientes y de los centros de salud de Cali. Esto facilita el análisis de la información y apoya la toma de decisiones médicas relacionadas con la espacialidad.

“Es como un mapa con diferentes capas de información, que funcionan como filtros con los que el usuario puede interactuar. En el caso de las clínicas, se muestran aspectos como ubicación y servicios disponibles. Para los pacientes, se visualizan variables sociodemográficas, como el estrato socioeconómico, así como datos administrativos relacionados con el tratamiento, por ejemplo, la etapa del proceso asistencial”.
Para facilitar su uso, el Geovisor está dividido en tres submódulos:
Navegación territorial por paciente: permite consultar de manera individual la información clínica, administrativa y geográfica asociada a cada paciente.
Navegación territorial colectiva: integra la data de todas las personas registradas, facilitando análisis geoespaciales de la población atendida para la planificación de estrategias territoriales y el desarrollo de estudios epidemiológicos.
Centros y servicios registrados: presenta los centros de salud del territorio y los servicios disponibles para la atención de pacientes con cáncer de mama.
“Esta organización mejora la experiencia de usuario y facilita la exploración de la información contenida en el sistema”.
Registro y Edición de Datos: mantenimiento de la vigencia del sistema
Este módulo permite gestionar la información de los pacientes registrados e incorporar nuevos casos.
“Incluye formularios desarrollados con ArcGIS Survey123, que permiten alimentar y actualizar las bases de datos del sistema. De esta manera, el aplicativo puede mantenerse vigente conforme evolucionan las condiciones y los tratamientos de cada paciente”.
Tablero de Control: monitoreo y evaluación de las estrategias
El Tablero de Control reúne estadísticas construidas a partir de la data registrada en la plataforma, permitiendo caracterizar la población atendida, evaluar la capacidad de la red de salud y monitorear distintos aspectos relacionados con la atención del cáncer de seno.
“Por ejemplo, presenta de forma gráfica el número de pacientes registrados, las características de la población atendida y el estado de los tratamientos. Esta información resulta de gran utilidad para monitorear los programas médicos y orientar decisiones encaminadas a su optimización”, resaltó Muñoz.
El potencial para mejorar la atención de enfermedades complejas
De esta manera, el sistema se perfila como una herramienta clave para fortalecer el seguimiento y la coordinación de la atención de pacientes con cáncer de mama. Su implementación facilitaría el desarrollo de estrategias de navegación médica territorial, contribuyendo a reducir las barreras que enfrenta el 56 % de esta población para acceder oportunamente a los servicios de salud.
“Hay estudios que señalan que cada mes de retraso en el inicio del tratamiento contra el cáncer puede incrementar entre un 6 % y un 13 % el riesgo de mortalidad. Por ello, optimizar los procesos administrativos y asistenciales puede traducirse en mayores posibilidades de supervivencia”.
Más allá de su impacto en la atención del cáncer de mama, uno de los principales aportes de la aplicación es que su arquitectura podría servir como base para el diseño de soluciones similares enfocadas a otras enfermedades complejas.
“El aplicativo puede escalarse o ser el punto de partida para desarrollar herramientas destinadas a otras enfermedades complejas, como otros tipos de cáncer, enfermedades cardiovasculares y renales, o diabetes. Esto es clave porque precisamente son las que más barreras enfrentan para acceder oportunamente a la asistencia médica en Colombia”, destacó Muñoz.
Un reconocimiento internacional a la innovación interdisciplinaria
Gracias al potencial alcance e impacto social de este proyecto, la egresada Zoe Katherine Muñoz Acosta fue distinguida con el Young Scholars Award 2026, otorgado por la multinacional de software geoespacial Environmental Systems Research Institute (ESRI).
"Este premio reconoce a estudiantes universitarios y recién graduados que utilizan el software ArcGIS para desarrollar proyectos orientados a resolver problemas reales. Según el jurado, el trabajo que realicé junto a mi compañero Nicolás destacó por su carácter interdisciplinario, al integrar ingeniería y medicina, así como por su capacidad para abordar un problema de salud pública como el cáncer de mama”.

Como parte de esta distinción, Zoe participará en la ESRI User Conference, que se realizará del 13 al 17 de julio en San Diego, California, donde recibirá el galardón y presentará el proyecto ante miles de asistentes de distintos países.
“Se siente increíble. Estoy nerviosa y emocionada al mismo tiempo por tener la oportunidad de compartir este trabajo ante una audiencia internacional. Sin duda, es una experiencia muy especial”, dijo la ingeniera.
Si bien el SIG para el seguimiento de pacientes con cáncer de mama aún es un prototipo, su implementación representaría un avance significativo en la atención de esta población. Al facilitar la coordinación de los servicios y el acceso oportuno al diagnóstico y al tratamiento, contribuiría a mejorar las probabilidades de supervivencia y la calidad de vida de millones de personas con esta enfermedad en Colombia y el mundo.
En un contexto, que debate la autonomía energética regional y se viven altas temperaturas del 2026, la optimización de la producción energética se hace indispensable, sobre todo la producida mediante hidroeléctricas, de la que depende el 70% del consumo nacional. La respuesta podría estar en la nueva patente de la Universidad del Valle, obtenida por un desarrollo de los profesores del departamento de diseño Cristian Chamorro y John Camacho: un dispositivo de monitoreo para pequeñas centrales hidroeléctricas que optimiza su funcionamiento y protege el caudal del río.
Por Laura María Parra
Agencia de Noticias Univalle
La idea surgió entre las montañas del Valle de Cauca, durante la visita de los docentes a las pequeñas centrales hidroeléctricas del bajo y alto Tuluá, se identificó que no había una conexión entre la información generada en la captación (donde se toma el agua), el desarenador (dispositivo para filtrar sedimentos) y la casa de máquinas (el corazón generador).
Las centrales hidroeléctricas a filo de agua o pequeñas centrales hidroeléctricas (PCH) “desvían un brazo del río en un tramo relativamente corto, se genera la energía y se devuelve el agua al río”, explica el profesor Cristian Chamorro, ingeniero líder del equipo de la universidad y actual decano de la Facultad de Artes Integradas. “Hay unas normativas ecológicas que exigen a las generadoras de energía eléctrica mantener el caudal mínimo del río del 20%”; sin embargo, en la actualidad las rejillas se fijan a una misma altura sin posibilidad de graduarse en tiempos de sequía o mayor caudal.
La respuesta del equipo interdisciplinario de Univalle —integrado por profesionales en diseño industrial, ingeniería mecánica ingeniería eléctrica e ingeniería electrónica. — no fue construir compuertas más grandes o pesadas, sino un cambio de paradigma. “El problema no es físico, es de comunicación”, afirma el profesor Chamorro. El resultado es un dispositivo portátil de tele-operación, monitoreo y control remoto de sistemas de captación de agua que evita funciones riesgosas de mantenimiento, genera un historial de producción y envía la información para el equipo de ingeniería que trabaja por fuera de la central.
Esta idea fue posible gracias al profesor Cristian David Chamorro Rodríguez, un experto en resolver enigmas mediante soluciones aún más extrañas que su formación. Con una combinación inusual de maestría en filosofía, pregrado en ingeniería mecánica y doctorado en ingeniería, él no propuso construir “más”; sino crear un sistema para enseñarle a la Central a resolver sus problemas y comunicarlos a tiempo.
Esquema de las Pequeñas Centrales Hidroeléctricas
En las visitas a pequeñas centrales como las de alto y bajo Tuluá, el equipo de docentes de se dio cuenta que hay un operario por turno que tiene a su cargo la revisión de los procesos y la resolución de cualquier daño. “Como las centrales son muy pequeñas, no requieren un personal de ingeniería permanentemente” y están en lugares montañosos que favorecen la caída del agua, pero resultan de difícil acceso”, aclara el profesor Jhon Alexander Camacho Sánchez, docente del Departamento de Diseño.
Estas condiciones que hacen tan favorables y económicas a las PCH tiene una limitación: no se pueden atender dos tareas al mismo tiempo. Al detectar esta situación, el equipo de Univalle consideró que la mejor opción era basarse en la Arquitectura Orientada al Servicio, una forma de articular los programas conservando las características de cada proceso.
El dispositivo desarrollado funciona como un cerebro que recopila la información de siete procesos por medio de sensores distribuidos por toda la central, articula los programas existentes en una interfaz amigable en lenguaje ordinario que no requiere programación y es visible dentro y fuera de la central desde una tablet o celular.
“Es un lego gigante” ejemplifica el profesor Camacho para referirse a los siete bloques electrónicos independientes y autónomos: medición de sólidos, limpia-rejillas, compuerta ecológica, compuerta radial, dos tanques desarenadores y la rejilla del tanque de carga. Si una planta es muy pequeña y solo tiene un desarenador, el dispositivo se adapta; si en el futuro requiere nuevas funciones, la arquitectura permite añadir otro módulo. Vamos arrastrando componentes y armando el sistema dependiendo de la central” añade.
Estas características hacen que el dispositivo sea aplicable a centrales que ya existen por su compatibilidad con los softwares existentes, así como implementarse en los proyectos futuros, que deberían contar con más tecnología.“Cuando nosotros tomamos decisiones de manera rápida, aumenta la eficiencia en la generación de energía eléctrica,” enfatiza el profesor Camacho.
Las PCH llegaron al país en 1887 cuando el ingeniero Augusto Duplat Agustini aprovechó el río Pamplonita para iluminar las calles de Cúcuta. Desde entonces, este modelo se ha replicado en 102 centrales que hay en el país, con cambios sustanciales en los materiales y tamaños.
Por un tiempo, estas fueron reemplazadas por las grandes centrales y embalses que retienen el agua y la van soltando, según la demanda de energía. Sin embargo, las PCH están volviendo porque son económicas y han demostrado impactos ambientales menores, al no requerir desplazamiento de poblaciones y fauna, así como inundación de terrenos.
Para 2025, en Colombia había 102 Pequeñas Centrales Hidroeléctricas y están proyectadas al menos cien más, ya que son una de las estrategias del Ministerio para diversificar la generación de energía en todo el país, para no depender únicamente de los veintitrés embalses. Así mismo, se posicionan como una opción económica atractiva para los pequeños poblados en Colombia sin red eléctrica, un estimado de 9,6 millones de personas. Como estima la Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME), esta población se encuentra en condiciones de "pobreza energética", lo que implica la falta de luz estable y el uso continuo de leña para cocinar. Vulnerabilidad que resulta paradójica en departamentos con un potencial hídrico como Vichada, Vaupés, Guaviare y Chocó.
Aún más, la UPME calcula que si pasa de producir 10 GW a 56 GW,Colombia podría ser una potencia eléctrica en el continente, a la par de Canadá, Estados Unidos y Brasil, que utilizan sus llanuras como embalses.
En este contexto, la patente de la Universidad del Valle no solo convierte a las PCH en modelos más eficientes, “sino que facilitan la obtención de Certificados de Reducción de Emisiones (CER) o bonos de carbono” generando ingresos que pueden ser reinvertidos en las zonas rurales del país, y garantizando que épocas de sequía la demanda de energía no implique “robarle” el agua mínima que necesita el río para no secarse.
A través del Sistema de Gestión Ambiental (SGA), en la Ciudadela Universitaria de Meléndez se ha consolidado una red de nueve jardines especializados y un meliponario institucional, integrando la investigación científica con la apropiación comunitaria.
La Universidad del Valle se posiciona como un referente de sostenibilidad urbana y educación ambiental en el suroccidente colombiano. En una reciente intervención en el programa internacional Mano a Mano (edición número 87), la bióloga Antonella Sardi, integrante del componente de Biodiversidad Fauna del Sistema de Gestión Ambiental (SGA), habló de las acciones de conservación participativa orientadas a proteger a los polinizadores nativos dentro del campus Meléndez, un esfuerzo institucional que responde directamente a la necesidad de mitigar la alarmante pérdida de hábitat en el ecosistema del Bosque Seco Tropical (BsT) del Valle del Cauca, del cual hoy se conserva menos del 2% de su cobertura original debido a la expansión agrícola y urbana.
La invitación a este espacio virtual de discusión fue realizada por Apicultura sin Fronteras, una iniciativa de alcance global y una de las plataformas de comunicación y capacitación técnica más influyentes del sector apícola en el mundo de habla hispana. Esta organización actúa como un canal estratégico entre la academia, los investigadores y las comunidades de apicultores y meliponicultores en toda Latinoamérica. A través de transmisiones en vivo como el programa Mano a Mano, la plataforma promueve de forma constante la transferencia tecnológica, la docencia especializada y la aplicación de la ciencia moderna para salvaguardar a las abejas y potenciar la productividad y biodiversidad regional.
El campus Meléndez cuenta con una trayectoria de más de cinco décadas transformando un antiguo terreno de monocultivo de caña de azúcar en un espacio biodiverso con más de 5,400 individuos arbóreos, lo que le valió el reconocimiento oficial como Jardín Botánico Universitario en el año 2010. Dentro de esta infraestructura ecológica, el SGA lidera desde el año 2022 un proyecto enfocado en la creación de jardines para polinizadores que juegan un rol determinante al ofrecer un suministro ininterrumpido de néctar, polen y refugio durante las épocas críticas del año, debido a que la floración en el Bosque Seco Tropical es estacional.

Actualmente, la Universidad cuenta con nueve jardines estratégicamente distribuidos, caracterizados por una cuidadosa selección de plantas nativas como verbenas, lantanas, heliconias y botoncillos, que varían en formas, aromas y colores para atraer a distintas familias de insectos y aves. La implementación de estos espacios destaca por su carácter profundamente comunitario, acumulando la participación activa de cerca de 500 personas de la comunidad universitaria y visitantes, que incluyen:
Jardines conmemorativos: espacios creados colectivamente en la Facultad de Artes Integradas como lugares de sanación y reconciliación comunitaria.
Acercamiento desde la infancia: participación de niños de primera infancia en las jornadas de siembra para concientizar sobre el cuidado de las especies nativas desde temprana edad.
Enfoque ancestral: con un jardín diseñado en forma de espiral en colaboración con el Cabildo Indígena Universitario, el cual simboliza el retorno a las raíces y la transmisión generacional de la sabiduría.
Innovación y aprovechamiento: transformación de espacios en la Exhibición Permanente de Biología y en la Estación de Clasificación y Almacenamiento de residuos sólidos (ECA), con jardines verticales e intervenciones artísticas construidas con materiales reciclados.
Liderazgo de trabajadores: a través de iniciativas de formación socioambiental intensiva dictadas a los jardineros y aseadores de la institución, quienes garantizan el mantenimiento biológico -libre de agroquímicos- de los jardines y zonas verdes del campus.

Uno de los hitos más significativos del proyecto se consolidó en mayo de 2024 con la inauguración del Meliponario Institucional, ubicado estratégicamente en el centro del campus. Este espacio está dotado con cuatro colmenas artificiales, cada una alberga una especie diferente de abejas nativas sin aguijón y su propósito fundamental es netamente educativo y de conservación, buscando que la comunidad universitaria y la población flotante que visita la sede, conozca que en Colombia existen otras especies de abejas distintas a la popular abeja de la miel y derribando el miedo generalizado que la ciudadanía suele asociar erróneamente con las picaduras de abejas.
Las cuatro especies de abejas protegidas y estudiadas en este meliponario son:
Abeja “Angelita” (Tetragonisca angustula): una especie dócil y ampliamente distribuida en el continente americano, reconocida por su color amarillo.
Abeja “Perrito” (Scaptotrigona ederi): nativa y endémica del valle del río Cauca, se caracteriza por comportamientos defensivos, como enredarse en el cabello si se invade su perímetro.
Abejas “Tímidas” (Nannotrigona pilosa y Nannotrigona tristella): sumamente dóciles que tienden a resguardarse ante el contacto humano. Es importante resaltar que la Nannotrigona pilosa es también una especie endémica exclusiva del valle geográfico del río Cauca.
El trabajo del SGA no se limita al paisajismo, cada siembra cuenta con monitoreo científico de interacciones ecológicas. Los muestreos han demostrado que los jardines sostienen exitosamente a las poblaciones locales: el 60% de los polinizadores registrados corresponden a abejas nativas sin aguijón, destacando la presencia masiva de Nannotrigona pilosa gracias a sus hábitos generalistas de alimentación. Por otra parte, insectos de hábitos más especialistas, como los abejorros carpinteros (del género Xylocopa) y de las orquídeas (de la tribu Euglossini), prefieren estrictamente las flores de verbena.
A lo anterior se suman las investigaciones realizadas en la zona de restauración del parche de Bosque Seco -ubicada en la Estación Experimental de Biología-, donde se identificaron un total de 31 nidos naturales de abejas sin aguijón. El monitoreo demostró que tres de estas especies prefieren anidar de forma consistente en Chiminangos (Pithecellobium dulce), un árbol nativo de gran porte que ofrece cavidades idóneas para su reproducción.
Al contrastar mapas históricos de 2012, 2022 y 2024, el estudio evidenció que, a medida que el bosque restaurado se vuelve más denso, los nidos de las abejas migran del borde hacia el interior de la reserva forestal, lo que valida científicamente el impacto positivo de ese proceso de restauración ecológica activa.
Con miras al futuro, los esfuerzos se enfocan en robustecer el monitoreo ambiental mediante iniciativas de ciencia ciudadana tales como el "Reto Naturalista" -apoyado en la aplicación móvil iNaturalist- donde las personas reportan avistamientos en tiempo real. La meta es consolidar la Ciudadela Universitaria de Meléndez como el bosque urbano más grande de la ciudad de Cali, sirviendo como un modelo de conservación sostenible y participativa plenamente replicable para otras instituciones de la región.
Para conocer más detalles sobre este esfuerzo institucional y ver la conferencia completa, puede acceder en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=9h-lsI_vSr8