Más de 5 mil estudiantes inician su camino en la educación pública

Este lunes 9 de febrero de 2026, un total de 5.037 estudiantes inician sus estudios de pregrado en la Universidad del Valle. Estos datos revelan una radiografía de esperanza y equidad para la región, donde se consolida la institución como uno de los motores de desarrollo del Departamento.

Un compromiso con la permanencia
“Ya está todo dispuesto para comenzar este primer semestre del 2026”, afirmó el rector Guillermo Murillo Vargas tras recorrer el campus de Meléndez. El directivo extendió un mensaje de bienvenida a los estudiantes, augurándoles un período de excelencia: “Les deseo un exitoso semestre, una actividad académica e investigativa como lo merece esta universidad, con las condiciones y el trabajo y la disposición de toda nuestra comunidad”.

El ingreso es solo el primer paso. La institución ha desplegado una ruta de acompañamiento que incluye el Restaurante Universitario, programas deportivos, apoyo académico y de salud mental. Además, una oferta de actividades extracurriculares, grupos de investigación y opciones de intercambio para que la formación profesional y humana sea integral.

Universidad diversa y plural
El perfil de los nuevos "univallunos" destaca por su diversidad. Con corte a febrero 9 de 2026, de la cifra total de estudiantes que se matricularon a primer semestre, cerca del 48% lo hace a través del Sistema de Regionalización.

Con relación a la Sede Cali, en términos de género, los datos son reveladores: 1359 hombres (51,6%) y 1.272 mujeres (48,4%) integran las aulas, demostrando un acceso equilibrado a la formación profesional.

Sin embargo, el verdadero hito se encuentra en el ingreso por condición de excepción, una política institucional que busca reparar brechas históricas. Un total de 795 estudiantes registraron su condición de excepción al momento de realizar su proceso de admisión (hayan usado o no el cupo de la condición), entre los que se destacan:
-Comunidades Afrodescendientes: 352 estudiantes.
-Víctimas del Conflicto Armado: 182 estudiantes que encuentran en la academia una vía de reparación y futuro.
-Comunidades Indígenas: 165 estudiantes que aportan su cosmovisión al campus.

Por: Laura Parra Rodríguez

 

Se posesionan nuevos docentes que fortalecerán la educación de excelencia del alma mater

Un grupo de 58 nuevos docentes entra a fortalecer las capacidades académicas e investigativas de la Universidad del Valle. De este total, 48 profesores y profesoras se posesionaron este viernes 6 de febrero, en un acto llevado a cabo en el Auditorio 3 de Meléndez.

Como destacó el rector Guillermo Murillo Vargas, “estos docentes llegan a la Universidad del Valle, luego de una convocatoria muy rigurosa y un procedimiento de selección muy claro para todas las personas interesadas. Llegan a las diez facultades de la institución, con unas trayectorias académicas e investigativas muy importantes”.

“El promedio de docentes con formación doctoral en las instituciones de educación superior en Colombia es del 12%. Con estos nuevos docentes, la Universidad del Valle alcanza el 63% de profesores y profesoras con formación doctoral.. Esto para nosotros es un orgullo. Somos una universidad con 100 patentes, producto del trabajo investigativo de los docentes en los grupos de investigación”, agregó el directivo universitario.

Muchos de estos docentes tienen historia con la Universidad del Valle, como el profesor Sergio Troncoso Igua, quien fortalecerá la planta profesoral en la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas. Su relación con la institución inició hace más de 20 años, cuando el Semillero de Matemáticas llegó al barrio El Rodeo (Cali) a promocionar las actividades académicas.

Destaca el docente que fue en ese momento cuando se enamoró de las matemáticas. Ingresó como estudiante de pregrado en 2008, se graduó en 2013. “Se me abrieron las puertas del mundo. Fui a Chile a realizar mis estudios de posgrado. Después de un buen tiempo allá pude ir a Holanda, Italia y China haciendo postdoctorado. Ahora regreso a la institución donde empezó todo”, contó el profesor Troncoso Igua.

Otra de las docentes que han hecho camino en la Universidad es Ana María Díaz Jordan, quien ingresa a la Facultad de Educación y Pedagogía. “Para mí ha sido un largo recorrido, desde el pregrado hasta mi Doctorado en Sociología. Durante diez años me desempeñé como docente catedrática de la Facultad de Artes Integradas y en la Facultad de Educación y Pedagogía, esta última donde justamente hoy estoy ingresando como docente nombrada”, comentó.

“Esta es la oportunidad de devolverle a lo público lo que nos ha brindado durante tantos años, a lo largo de mi proceso de formación, de sentirnos parte de Univalle. Ahora tengo el compromiso de devolverle a la institución, todo lo que nos ha entregado”, agregó la profesora.

Luego del acto de posesión, este grupo de profesores y profesoras participó del proceso de inducción como nuevos empleados públicos docentes.

El acto de posesión contó con la presencia de las directivas universitarias, decanos de la institución, los nuevos docentes y sus familiares.

Palabras que siembran paz, conferencia inaugural de la tercera cohorte del Doctorado de Paz

El Doctorado Interinstitucional en Estudios para la Paz invita a la conferencia inaugural "Palabras que siembran paz. Rutas metodológicas para la convivencia y la transformación de los conflictos", que se realizará el 12 de febrero de 2026, a las 9:00 a.m. en el Auditorio Ángel Zapata de la Biblioteca Mario Carvajal.

Las ponentes invitadas a la conferencia son las investigadores Karen López Gil (Departamento de Lingüística y Filología de la Escuela de Ciencias del Lenguaje, Universidad del Valle) y Fanny Franco Chávez (Departamento de Comunicación y Lenguaje de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, Pontificia Universidad Javeriana Cali).

En este primer periodo del 2026, el Doctorado en Estudios para la Paz (Primer doctorado en Colombia) avanza en su segundo año de apertura y recibe la tercera cohorte con 16 estudiantes provenientes de distintos lugares de Colombia (Cundinamarca, Costa Atlántica, Antioquía, Eje Cafetero, Nariño, Cauca y Valle del Cauca), de los cuales once son becados por la Convocatoria N°35 del Ministerio de Ciencia y Tecnología.

Con el inicio y bienvenida de esta tercera cohorte se continúa con el fortalecimiento de la investigación y el aporte científico a los procesos de construcción de paz en la región y en el país y a la consolidación del campo científico de los estudios sobre y para la paz.

De esta manera, la Universidad del Valle y la Pontificia Universidad Javeriana Cali, por medio de este programa doctoral interinstitucional, continúan con el compromiso de la formación de doctores y doctoras en un campo que aporta a la reconstrucción del tejido social y promueve alternativas hacia la construcción de paces sostenibles y duraderas con distintos actores sociales (jóvenes, mujeres, organizaciones sociales, procesos interculturales, entre otros).

Inició auditoría de la Contraloría Departamental

Directivas de la Universidad del Valle y funcionarios de la Contraloría Departamental del Valle del Cauca se reunieron en el Auditorio 3 del Campus de Meléndez para dar apertura al proceso de auditoría de los macroprocesos presupuestal, de resultados y de gestión financiera.

El acto de instalación de la auditoría fue presidido por el rector de la Universidad del Valle Guillermo Murillo Vargas y la contralora departamental del Valle del Cauca Lina Marcela Vásquez Vargas.

Durante el evento, el profesor Murillo Vargas destacó que “para nosotros, como Universidad del Valle, este es un ejercicio de mejoramiento continuo. En 2025 cumplimos 80 años, tenemos cerca de 35 mil estudiantes, el 63% de profesores con formación doctoral, hemos sido reconocidos cuatro veces consecutivas por el Ministerio de Educación Nacional como una universidad inclusiva, y con la Acreditación de Alta Calidad por diez años… todo esto da cuenta de este ejercicio constante”.

En su intervención, el rector de Univalle reiteró la voluntad de los equipos, dependencias y funcionarios de la institución en acompañar este ejercicio de control fiscal.

“La Universidad tiene unas características especiales. Encontrarán que tenemos un servicio médico con unas especificidades adaptadas a la norma; desarrollos e investigaciones, algunas de ellas adelantadas a través de recursos de regalías; la entrega de apoyos socioeconómicos para nuestros estudiantes de pregrado y posgrado. Por eso son bienvenidas todas las observaciones que nos permitan ser una institución más sólida”, destacó el profesor Guillermo Murillo.

Por su parte, la contralora departamental del Valle del Cauca Lina Marcela Vásquez Vargas señaló que este proceso de auditoría se desarrollará dentro de un marco de respeto interinstitucional. Así mismo señaló que “la Universidad del Valle es una institución muy importante para los vallecaucanos. Nos ha servido mucho para salir adelante, especialmente a aquellos que éramos provenientes de otros municipios”.

Esta auditoría se adelantará en tres fases: la primera, de planeación, se adelantará entre el 26 de enero y el 6 de febrero; la segunda, ejecución, entre el 9 de febrero y el 6 de marzo; y la tercera, de informe, entre el 9 y el 13 de marzo.

 

Nature pública investigación de egresado de Química

Ronald Ríos Santacruz, egresado del pregrado en Química de la Universidad del Valle, es autor de un artículo científico publicado recientemente (04/02/2026) en la revista Nature, una de las publicaciones académicas de mayor impacto en el ámbito científico internacional: Integrated structural dynamics uncover a new B12 photoreceptor activation mode (La Dinámica estructural integrada revela un nuevo modo de activación de fotorreceptores B12).

Ronald realizó su tesis de pregrado en 2017, con el profesor Rodolfo Moreno Fuquen, en el grupo de cristalografía, campo en el que la Universidad ha sido históricamente un referente nacional. Inmediatamente aplicó a una convocatoria para realizar estudios de Maestría–Doctorado en la Universidad de Estrasburgo (Francia).

Motivado por el enfoque de su investigación, continuó su doctorado en la Universidad de Grenoble Alpes, al sur de Francia, institución en la que desarrolló la investigación que dio lugar a la publicación en Nature, y cuya tesis fue defendida en septiembre de 2024, no sin antes compartir sus primeros resultados con la comunidad Univalluna en un seminario realizado en mayo de 2023, lo que evidencia la continuidad del vínculo académico del egresado con su alma máter.

Su trabajo doctoral se inscribe en el campo de la cristalografía resuelta en el tiempo aplicada a proteínas, una disciplina que permite observar, casi “en cámara lenta”, cómo las proteínas cambian su estructura mientras funcionan. En particular, la investigación se centró en comprender con nivel de detalle, y mediante el uso de aceleradores de partículas, cómo ciertas proteínas fotosensibles captan la luz y la transforman en una señal química que termina generando una respuesta biológica, utilizando derivados de la vitamina B12, que actúan como fotoreceptores, una función recientemente descubierta.

El estudio describe paso a paso este proceso, desde los primeros instantes tras la absorción de luz (en nanosegundos) hasta cambios estructurales más amplios que se manifiestan en milisegundos, mostrando cómo un evento inicial desencadena transformaciones moleculares.

Para ello Ronald trabajó en infraestructuras científicas de frontera, donde se emplean grandes aceleradores de partículas, como sincrotrones y láseres de electrones libres de rayos X (X-ray Free Electron Lasers), como la Instalación Europea de Radiación Sincrotrón (ESRF, por sus siglas en inglés) ubicadas en el campus europeo de fotones y neutrones en Grenoble y láseres de electrones libres de rayos X ubicados en Suiza, Japón y Estados Unidos.

Estas instalaciones (Láseres de rayos X), de las cuales existen solo cinco en el mundo, permiten generar pulsos de rayos X extremadamente intensos y breves, capaces de capturar procesos ultrarrápidos antes de que la muestra se destruya. Gracias a estas herramientas, fue posible identificar intermediarios químicos nunca antes reportados, clave para entender cómo la absorción de luz desencadena la cascada de cambios moleculares que llevan a la activación de la proteína.

Desde el punto de vista biológico, la proteína estudiada cumple una función protectora en bacterias: en la oscuridad bloquea la expresión genética, pero al detectar luz se desensambla y permite la activación de genes que producen carotenoides, compuestos que protegen al ADN de la radiación solar. Comprender este mecanismo conecta un evento microscópico —la absorción de un fotón— con una respuesta biológica macroscópica.

Entendiendo la investigación
Imaginemos que dentro de las células de algunos organismos existen sensores diminutos de luz, como si fueran interruptores inteligentes. Estos sensores son proteínas llamadas fotorreceptores y gracias a ellas los seres vivos pueden ver, aprovechar la luz del sol para producir energía o ajustar el “reloj interno” que regula el sueño y la vigilia (ritmo circadiano).

En ciertos tipos de bacterias, uno de estos sensores funciona de una manera especialmente curiosa: usa la vitamina B12 como si fuera una antena que detecta la luz. Normalmente la vitamina B12 es conocida por ayudar a las enzimas a realizar reacciones químicas cuando hay calor. Pero en este caso es la luz, y no el calor, la que pone todo en marcha. Durante mucho tiempo los científicos no entendían cómo ocurría este proceso y aquí es donde entra la investigación de nuestro egresado:

El estudio de Ronald se centra en una proteína llamada CarH, que actúa como un interruptor activado por la luz. En la oscuridad, CarH forma un tetrámero, es decir un conjunto de cuatro piezas idénticas de CarH unidas entre sí, pero cuando es estimulada con luz se rompe un pequeño enlace dentro de la vitamina B12, como si se cortara la cuerda que mantenía todo unido.

Esa ruptura desata una reacción en cadena: la vitamina cambia de forma y crea una estructura intermedia nueva, nunca antes observada, que funciona como un puente. Este puente mantiene unida la vitamina a la proteína durante un tiempo hasta que el sistema se reorganiza por completo. Finalmente la proteína se “desarma”, las cuatro piezas se separan y CarH queda activada.

Lo más interesante es que este paso intermedio es lo que distingue a CarH de otras proteínas que usan vitamina B12 pero activándola térmicamente. Aquí la luz inicia el proceso y el tiempo se encarga de completarlo, conectando los efectos instantáneos de la luz con cambios biológicos más lentos y duraderos. En conjunto este trabajo nos da una especie de película a cámara lenta de cómo una proteína “ve” la luz y responde a ella.

Más allá del aporte a la ciencia fundamental, el estudio abre importantes posibilidades de investigación futura, especialmente en campos como la optogenética, la regulación génica controlada por luz y el diseño de sistemas para liberación dirigida de fármacos. El artículo es resultado del trabajo colaborativo de un equipo internacional de cerca de 50 investigadores y combina múltiples técnicas experimentales y teóricas, lo que resalta su carácter interdisciplinario y su impacto potencial en diversas áreas de la ciencia.

Este logro como un ejemplo del impacto que puede tener la formación científica impartida en la institución, así como de la proyección internacional de sus egresados en escenarios de investigación de alto nivel.

Lea el paper: https://doi.org/10.1038/s41586-025-10074-2 

 

Día Mundial contra el Cáncer: el valor de los datos para salvar vidas en Cali

Cada 4 de febrero, el mundo se une en la lucha contra el cáncer, una de las principales causas de enfermedad y muerte a nivel global. En el marco del Día Mundial contra el Cáncer, la fecha vuelve a poner sobre la mesa un mensaje urgente: la información confiable, la prevención y la detección temprana siguen siendo las herramientas más poderosas para salvar vidas.

Las cifras son contundentes. Según estimaciones globales, en 2022 se registraron cerca de 20 millones de nuevos casos de cáncer y aproximadamente 9,7 millones de muertes en el mundo. No obstante, organismos internacionales advierten que entre el 30 % y el 50 % de estas muertes podrían prevenirse mediante la reducción de factores de riesgo como el consumo de tabaco y alcohol, la inactividad física y una alimentación no saludable, además del acceso oportuno a programas de detección temprana y tratamiento adecuado.

Estimaciones Cali, 2025

En Colombia, el cáncer se consolida como una prioridad creciente de salud pública. Durante 2022 se reportaron más de 117.000 nuevos casos y cerca de 57.000 muertes asociadas a esta enfermedad, cifras que evidencian su impacto en la población y la presión constante sobre el sistema de salud.

En este escenario, Cali ocupa un lugar destacado en América Latina gracias al trabajo del Registro Poblacional de Cáncer de Cali (RPCC), una de las iniciativas más antiguas de la región, que desde 1962 documenta de manera continua la ocurrencia del cáncer en la ciudad, convirtiéndose en una referencia científica nacional e internacional.

De acuerdo con las estimaciones del RPCC, para 2025 se registraron cerca de 12.550 nuevos casos de cáncer en Cali. Los tipos más frecuentes continúan siendo el cáncer de mama en mujeres y el cáncer de próstata en hombres, seguidos por cáncer de estómago, colorrectal y linfomas en ambos sexos. A estas cifras se suman alrededor de 2.900 muertes registradas por esta causa, con el apoyo de la Secretaría de Salud Distrital.

Más allá de los números, estos datos revelan la magnitud del desafío y la necesidad permanente de vigilancia epidemiológica, prevención y acción oportuna. La información generada por el RPCC ha sido clave para comprender el comportamiento del cáncer en la ciudad, identificar tendencias, visibilizar desigualdades y evaluar el impacto de las estrategias de prevención y tamización.

En este Día Mundial contra el Cáncer, la Organización Mundial de la Salud hace un llamado a la unidad y la esperanza bajo el lema “Unidos por lo único” (2025–2027), que invita a centrar los esfuerzos en las personas y no solo en la enfermedad. El mensaje enfatiza la importancia de la detección temprana, el acompañamiento integral a los pacientes y sus familias, y la equidad en el acceso a la atención y los cuidados, como pilares fundamentales para reducir el impacto del cáncer y avanzar hacia una respuesta más humana, justa y efectiva.

 

En la foto, arriba: Equipo del Registro Poblacional de Cáncer de Cali (RPCC)

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Juan Manuel Barraza Burgos, reconocido como Investigador Emérito

Un logro construido durante décadas

Por: Oficina de Comunicaciones, Facultad de Ingeniería

Hay reconocimientos que no llegan como una meta buscada, sino como una confirmación silenciosa de toda una vida. Para el profesor Juan Manuel Barraza Burgos, ser nombrado investigador Emérito Vitalicio no fue un punto de llegada, sino una pausa para mirar hacia atrás y reconocer el camino recorrido. Un camino hecho de aulas, estudiantes, decisiones difíciles, afectos profundos y una convicción clara: la universidad es un proyecto de vida. “Yo creo que definitivamente hemos hecho cosas que llegan a ese nivel”, dice, con la serenidad de quien nunca trabajó por el aplauso, sino para dejar huella.

Una vida marcada por la docencia
El profesor Juan Manuel nunca se pensó lejos de un aula. Antes de ser ingeniero químico, antes de los laboratorios, antes de los proyectos y los artículos científicos, ya era maestro. Normalista de formación y barranquillero de origen, descubrió muy temprano que enseñar era una vocación más fuerte que cualquier título. “A mí siempre me gustó la docencia —dice— darle clases a niños, viejos, jóvenes, a todo el mundo”.

La química llegó después, casi de manera natural, entre los oficios de su padre y la curiosidad por los reactivos, los procesos y las transformaciones. Decidió entonces estudiar Ingeniería Química en la Universidad del Atlántico, sin abandonar nunca la idea de que su lugar estaría, tarde o temprano, frente a un grupo de estudiantes.

Tras realizar su práctica en Ecopetrol, trabajar como contratista en el Instituto Colombiano del Petróleo y estudiar su Maestría en la Universidad Industrial de Santander, el profesor Barraza llegó a Cali a finales de los años ochenta. En ese recorrido, la familia ha sido un soporte permanente. Hijo de un joyero momposino y criado en un hogar numeroso, aprendió desde temprano el valor del esfuerzo. Más adelante, su esposa se convirtió en un apoyo fundamental en cada etapa de su formación académica y profesional, acompañándolo siempre en su trayectoria: “nada de esto habría sido posible sin ese respaldo”, reconoce con sencillez.

La Universidad del Valle fue una revelación. “Yo llegué aquí y sentí que había llegado a un paraíso: la universidad, la ciudad, la gente, la salsa, el fútbol, el clima, la vegetación… todo”. Aunque no era caleño, pronto se convirtió —como él mismo se define— en un calillero: caleño y barranquillero a la vez.

La sorpresa de un reconocimiento vitalicio

Foto: Ministra Yesenia Olaya junto al profesor Juan Manuel Barraza durante la entrega de reconocimientos en Bogotá.
Créditos: Profesor Juan Manuel Barraza

El 15 de diciembre, una carta de Minciencias rompió la rutina. El profesor Juan Manuel Barraza había sido reconocido como investigador emérito vitalicio, uno de los 124 profesores del país en recibir esta distinción. La noticia fue inesperada. “Fue una sorpresa increíble —recuerda—. Yo siempre había clasificado como investigador senior, nunca me imaginé esto”.

La emoción fue inmediata, pero también la reflexión. “Me puse a pensarlo y dije: sí, definitivamente hemos hecho cosas que llegan a ese nivel”. Con casi cuatro décadas de trabajo académico, el reconocimiento no solo premiaba una trayectoria personal, sino una vida dedicada a construir posgrados, formar investigadores y abrir caminos donde antes no los había.

El acto de reconocimiento se realizó en Bogotá y fue entregado por la Ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación: Dra. Yesenia Olaya. Allí, junto a otros investigadores eméritos, el profe Barraza entendió la dimensión del logro. En los 80 años de la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Valle, seis profesores han recibido este título. Él es uno de ellos.

Investigación, formación y carbón como problema local

Foto: Profesor Juan Manuel Barraza.
Créditos: Oficina de Comunicaciones de la Facultad de Ingeniería

La historia investigativa del profesor Juan Manuel Barraza está profundamente ligada a una decisión estratégica: investigar lo que el territorio necesita. Su formación inicial estuvo marcada por el gas natural y el petróleo, pero al llegar a Cali encontró otro escenario. “Aquí no había petróleo ni gas. Lo que había era carbón”, explica.

Ese hallazgo lo llevó a orientar su doctorado en la Universidad de Nottingham hacia el mejoramiento de carbones, una línea con profundo arraigo histórico en Inglaterra, cuna de la Revolución Industrial. El objetivo era claro: aprender técnicas de beneficio del carbón para aplicarlas a los carbones del Valle del Cauca, caracterizados por su alto contenido de ceniza y su bajo rendimiento energético.

De regreso a Colombia, esa apuesta se convirtió en el núcleo de su trabajo académico. Así nació y se consolidó el grupo de investigación en Ciencia y Tecnología del Carbón, con proyectos junto a mineros locales, la industria y empresas. “Siempre quise que la investigación respondiera a un problema local”, afirma.

Pero su legado no se mide solo en publicaciones o proyectos—más de 150 artículos científicos y decenas de proyectos nacionales e internacionales— sino, sobre todo, ese compromiso en la manera de acompañar a sus estudiantes: no solo como tutor académico, sino como guía humano. “Si no hay química entre el tutor y el estudiante, no funciona. Hay que acompañar en todo: lo académico y lo personal. Se trata de crear vínculos”.

Su trayectoria también está marcada por una participación constante en conferencias nacionales e internacionales, especialmente en el área de energía y carbón, espacios donde presentó resultados de investigación, dialogó con comunidades científicas globales y posicionó el trabajo desarrollado desde la Universidad del Valle. El profesor Barraza ha formado alrededor de 12 doctores, más de 30 magísteres y más de 150 estudiantes de pregrado. “Para mí, lo más importante es la docencia. La investigación complementa, pero uno es profesor antes que todo”.

A ese recorrido se suma un amplio reconocimiento como evaluador académico. Ha sido par revisor de revistas de alto impacto, así como par de acreditación de programas de pregrado y posgrado en Colombia y en otros países de la región y del mundo, tanto a nivel nacional como internacional. También, ha participado como par evaluador del sistema Arcosur–Mercosur, alianza académica que articula a países de Argentina, Brasil, Uruguay, Chile y, más recientemente, Colombia, evaluando y acompañando procesos de calidad en Ingeniería Química.

Un logro que también es de Univalle y de Cali
Para el profesor Juan Manuel Barraza, el reconocimiento como investigador emérito y vitalicio no es un logro individual. Es, ante todo, el resultado de una universidad que ha sabido sostener la docencia, la investigación y la formación a largo plazo. “La Universidad del Valle ha sido todo para mí. La escuela, la facultad, la administración, la vicerrectoría de investigación… todo ha sido fundamental para lograr estos resultados”.

Llegó a Univalle en 1987, cuando tuvo que elegir entre tres ofertas laborales. Eligió quedarse en Cali y construir aquí su proyecto de vida. Hoy, más de treinta años después, su historia está entrelazada con la de la Facultad de Ingeniería y con la de varias generaciones de ingenieros e ingenieras que encontraron en él a un maestro.

“Amo esta ciudad, amo esta universidad y amo a la gente caleña”, dice sin dudarlo. Su reconocimiento como investigador emérito vitalicio no solo honra una trayectoria académica excepcional, sino que confirma que, desde las aulas y los laboratorios de Univalle, también se construye país. Porque, al final, como lo demuestra su historia, formar personas es la forma más profunda de hacer investigación.

 

Delfín Grueso Vanegas, investigador emérito

El profesor de la Facultad de Humanidades Delfín Ignacio Grueso Vanegas fue reconocido como investigador emérito, por parte del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la República de Colombia.

Esta distinción se confiere como parte del proceso de la Convocatoria Nacional de Actualización y Transición para el Reconocimiento y Medición de Grupos de Investigación, Desarrollo Tecnológico o de Innovación y para el Reconocimiento de Investigadores del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Nº 957 de 2024.

Delfín Ignacio Grueso, profesor e investigador, es doctor en Filosofía por la Universidad de Indiana (1999), magíster en Filosofía, (1994), sociólogo (1990) y licenciado en Filosofía (1986) de la Universidad del Valle. Es profesor titular del Departamento de Filosofía de la Facultad de Humanidades.

Es reconocido, especialmente, por su trabajo en los ámbitos de la filosofía política, la ética y la teoría crítica. En esos campos ha publicado varios libros y artículos. Desde hace más de veinte años, ha estado al frente del grupo Praxis. Investigación en Ética y Filosofía Política. Allí ha liderado investigaciones, líneas, proyectos, monografías de pregrado, trabajos de grado de maestría y tesis doctorales. La actividad del grupo ha posibilitado seminarios y líneas de docencia que se han integrado al Doctorado en Humanidades, al Doctorado en Filosofía y al Doctorado en Salud, entre otros. De Praxis han salido egresados que han continuado su formación en Colombia y en el exterior y, posteriormente, ejercen como docentes en diferentes universidades.

Los ejes centrales de su investigación son el multiculturalismo y la justicia social. Grueso analiza en profundidad las demandas de reconocimiento de grupos étnicos y culturales, como indígenas y afrodescendientes. Explora la tensión entre la redistribución económica y el reconocimiento identitario. Paralelamente, ha reflexionado sobre la democracia radical, la ciudadanía y las posibilidades de una participación política ampliada en contextos de profunda desigualdad como el colombiano.

Acerca del mencionado reconocimiento, el profesor señala que el Ministerio premia una trayectoria, que, por supuesto, vincula a los estudiantes, profesores y profesoras con quienes ha compartido académicamente. Menciona en particular dos experiencias: “Inspirados en el proceso de paz que se firmó en el año 2016, dirigimos un proyecto interdisciplinario que terminó vinculando a 24 académicos colombianos y extranjeros, la mayor parte de ellos científicos sociales. Fue un proyecto realizado con la financiación de la Universidad del Valle y la Universidad Javeriana, con la participación de la Universidad Autónoma de Occidente. Nosotros asumimos la dirección filosófica del proyecto. El seminario nos tomó casi dos años, en los cuales organizamos varios eventos. De esta experiencia se publicó un libro bastante significativo: Conflicto, Memoria y Justicia. Hace 15 años, con el Doctorado en Humanidades, del cual fui gestor, realizamos un proyecto con la profesora Gabriela Castellanos. Este incluyó a académicos vinculados al tema de las identidades de género, orientación sexual, indígenas y afrodescendientes. También arrojó resultados, algunos libros, tesis de doctorado, líneas investigativas, eventos e interacción. Entonces, lo que se premia es ese esfuerzo por abrir la reflexión filosófica a otros ámbitos. Me ha tocado desplazarse de lo puramente filosófico a lo científico social. Ha ayudado mi formación como sociólogo, me ha servido mucho para pensar problemas colombianos. En ese sentido, se entiende mi participación en seminarios del Doctorado en Salud, del Doctorado en Humanidades y las maestrías en Derecho”.

Iberoamérica se une para frenar la violencia de género en los campus Universitarios

Con Cali como epicentro, docentes advierten que la equidad de género en la educación superior no es una opción académica, sino un mandato global urgente. "No es falta de capacidad intelectual, es falta de sensibilización", aseguran.

Las aulas universitarias, como lugares estratégicos de transformación social, no son solo recintos de conocimiento, sino campos estratégicos para avanzar en la agenda de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para el 2030, que cataloga como una prioridad mundial la erradicación de la violencia de género.

Bajo esta premisa, la Universidad del Valle, en alianza con la Universidad de Alicante (España), inauguró el XII Seminario y I Congreso Internacional de la Red Diseño y Atención a las Oportunidades de Género en la Educación Superior, un evento de talla iberoamericana que busca transformar los marcos regulatorios en realidades cotidianas.

La pertinencia del encuentro no es menor. Para la profesora Gladis Merma Molina de la Universidad de Alicante, los datos en la región son "alarmantes". Incluso en España, país que ocupa el séptimo lugar en igualdad a nivel global, el camino es empinado. 

"En Iberoamérica todavía estamos en una fase de falta de sensibilización respecto de la importancia de estos temas en el ámbito universitario", afirma Merma, subrayando que la violencia no se limita al maltrato físico extremo, sino a una dinámica "invisibilizada y latente que ocurre en lo cotidiano".

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De la Constitución de 1991 a la práctica en el aula

Uno de los puntos más críticos que se discuten en este evento académico es el papel de las y los docentes. Las investigaciones dan cuenta de que el profesorado es el principal agente de cambio, pero también donde se encuentran las mayores barreras. Merma Molina advierte sobre una resistencia preocupante: "Existe un alto porcentaje de profesorado que cree que esta temática no es fundamental y que, por el contrario, les quita horas a su docencia".

Frente a esta visión, el congreso enfatiza que la formación en igualdad no es una materia optativa. Es, por el contrario, una obligación institucional. Al respecto, Jorge Enrique Calderón, jefe del Departamento Derecho de Univalle, destaca que “la Constitución de 1991 establece principios de pluralismo e igualdad real”. Para este docente esto es fundamental pues respalda las decisiones y políticas de equidad y las blinda jurídicamente.

De allí que uno de los lemas del encuentro sea “pasar de una igualdad ante la ley a una igualdad efectiva que proteja a los sectores más vulnerables de la comunidad académica”, como recalca la profesora Raquel Ceballos Molina, decana de la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la institución.

Esto implica que las universidades implementen rutas de atención efectivas y pedagogía constante para desmantelar estructuras patriarcales que comprometen la seguridad en espacios que antes se consideraban sagrados.

Cali, una ciudad que enfrenta retos profundos en seguridad y convivencia, se convierte así en el lugar donde se comparten experiencias internacionales para responder a una pregunta incómoda pero necesaria: ¿Estamos formando profesionales íntegros o expertos técnicos indiferentes a la equidad?

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Oscar Martín Rosero Sarasty, nuevo decano de Piscología

Ante el rector de la Unviersidad del Valle Guillermo Murillo Vargas se posesionó el profesor Oscar Martín Rosero Sarasty como nuevo decano de la Facultad de Psicología.

Como destacó el rector Guillermo Murillo durante el acto de posesión, “esta universidad cada vez tiene un papel más protagónico en el medio social. Nuestra universidad ha recibido cuatro reconocimientos continuos del Ministerio de Educación Nacional como la universidad más incluyente de Cali, esto es muy importante, pero trae nuevos retos. Deseo que estos tres años en la decanatura sean de éxito tanto para el decano, como para la facultad”.

Oscar Martín Rosero Sarasty es Doctor en Humanidades, Magíster en Psicología Organizacional y del Trabajo y Especialista en Intervención Social y Problemas Sociales. Cuenta además con una amplia trayectoria académica y administrativa, desempeñando diversos cargos en la Universidad del Valle.

Para el decano, asumir este nuevo cargo marca un punto de inicio para una nueva gestión “este es un momento muy oportuno, que a su vez nos ha coincidido con el plan de desarrollo estratégico de la universidad, esto nos da unas nuevas oportunidades magníficas para la consolidación y desarrollo de nuestra facultad, tanto a nivel local, nacional e internacional”.

Además, señala los nuevos retos y propuestas para la Facultad de Psicología. “Por una parte está la consolidación de una nueva oferta de posgrado, además tenemos aproximadamente seis o siete proyectos de los cuales cuatro están en trámite, el mantenimiento de los estándares de calidad con los que hemos trabajado, proyectos de investigación, consolidación de programas de pregrado en cuanto a procesos de reforma y acreditación de calidad, la posibilidad de ampliación de la planta de profesores que es una necesidad urgente frente a los grandes retos que afronta la psicología en la actualidad ”.

El acto de posesión se llevó a cabo este lunes 02 de febrero de 2026 en el Salón del Consejo Académico del Campus de Meléndez.