Anatomía de una reconstrucción invisible

Dentro del cuerpo de quien lucha por su vida en una UCI, el caos celular estalla con la misma fuerza que la incertidumbre sobre su recuperación. Buscando aportar en la identificación de los estados más críticos donde se pueda intervenir para optimizar la supervivencia de estos pacientes, una bacterióloga egresada de la Universidad del Valle lleva a cabo una investigación sobre nutrientes esenciales en personas críticamente enfermas.

Por Salomé Mizrachi
Agencia de Noticias Univalle

Nuestros cuerpos son una casa, cada extremidad es un cimiento, y los componentes celulares dan profundidad a una arquitectura perfecta. No importa si hace sol, llueve o si la tempestad golpea, nuestro cuerpo nos resguarda. Pero cuando un huracán cae, las estructuras se sacuden, las ventanas estallan y aquello que antes era refugio queda expuesto. Lo mismo ocurre con nuestros cuerpos cuando cae sobre ellos una gran cantidad de estrés producto de un accidente traumático o cuando una enfermedad crónica alcanza su cúspide.

Sobrevivir a la tormenta, pese a lo agotador, es solo la mitad del trabajo. La verdadera labor comienza cuando el viento cede y se debe volver a levantar la casa. Cuando se piensa en salud, celebramos el fin de la crisis, pero olvidamos el camino de regreso. Es un sendero lleno de escombros difíciles de remover, tales como una lesión permanente o un tratamiento extenso. A estos se suman secuelas invisibles pero persistentes, reflejadas en la salud mental y en la dificultad social para regresar a la rutina.

Maryory Galvis Pedraza, egresada de Bacteriología y Laboratorio Clínico de la Universidad del Valle y candidata a doctorado en Epidemiología de la Universidad de Groningen en los Países Bajos, trabaja en la ingeniería de este retorno que requiere acciones precisas. Sus investigaciones además de explorar el peligro inmediato, buscan identificar las piedras angulares que permiten al paciente encontrar el pase en su camino a la recuperación física.

A nivel celular


La vida comenzó con la conformación de la célula, estructura encargada de transformar nutrientes en energía, brindar estructura al cuerpo y dividirse para crear nuevas células. Pero, ¿cómo funciona este mecanismo? El motor de la célula es la mitocondria, un órgano celular independiente con un ADN distinto al encontrado dentro del núcleo celular. Esto se debe a la relación endosimbiótica desarrollada hace millones de años por células primitivas con la mitocondria para beneficio mutuo, mientras la mitocondria suministraba energía, la célula le otorgaba protección del exterior. Por ello, dentro de cada una de las 30 billones de células navegando en nuestros cuerpos, coexisten dos tipos de información genética: la encargada de configurar la identidad de la persona y la de origen mitocondrial.

Pero, cuando el cuerpo se enfrenta a un estrés extremo, esta central energética colapsa y libera su ADN ajeno hacia el torrente sanguíneo. Este fenómeno ocurre cuando un paciente alcanza un estado crítico que requiere su ingreso a una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), ya sea por traumas severos, fallas orgánicas múltiples, o infecciones generalizadas como la sepsis. Sin embargo, esta situación no ocurre en solitario, los pacientes enfrentan un estado inflamatorio que afecta todos los procesos metabólicos detectados por cambios en diferentes marcadores —nutrientes, vitaminas y minerales— llamados micronutrientes, los cuales son clave para mantener sanas las células, proteger su material genético y garantizar su producción de energía.

La investigación de Maryory busca entender el desbalance de nutrientes esenciales en personas bajo cuidados intensivos, analizando además los fragmentos de material genético liberados en su sangre debido al daño celular. Los datos obtenidos se observan en relación con resultados clínicos del paciente, sirviendo como una guía predictiva sobre el tiempo de hospitalización en la UCI. Bajo esta lógica, un cuerpo con mayores alteraciones en sus marcadores médicos requerirá una estancia prolongada en el hospital.

En depuración

La hipótesis inicial de la bacterióloga planteó que la cantidad de ADNmt presente en sangre al momento del ingreso a UCI sería útil para prever el daño celular y la recuperación física a largo plazo (12 meses). No obstante, los resultados indicaron que no existe una correlación significativa entre ambos factores, así que los niveles no resultaron ser herramientas factibles para predecir que un paciente puede alcanzar la recuperación física.

A pesar de este hallazgo, el monitoreo constante de los pacientes para observar cómo enfrentan el Síndrome Post-Cuidados Intensivos (PICS) —el conjunto de desafíos físicos, psicológicos y cognitivos que sufren los sobrevivientes tras ser dados de alta— reveló una disminución significativa del ADNmt en casi todos los pacientes estudiados después de un año. Así , los resultados demostraron la existencia de un proceso real de sanación celular, donde el material genético dispersado por el daño inicial logró depurarse con el tiempo, marcando el camino hacia la recuperación, pero dejando preguntas abiertas para futuras investigaciones. Esto sucede porque las verdades absolutas no existen en este campo, tal como afirma Maryory: “En la ciencia no puedes solo lanzar una hipótesis, predicarla y esperar que se cumpla solo por intuición”.

Multifactorial

Tras analizar el daño genético, el siguiente paso para Maryori implicó un enfoque en el comportamiento de los micronutrientes en los pacientes. A diferencia de la idea común de los niveles de vitaminas o minerales como simples indicadores para saber si alguien está “bien nutrido” o no, estos valores funcionan como señales compuestas. Es decir, no solo reflejan las reservas del cuerpo, sino también la intensidad de la enfermedad, la inflamación, y cómo el organismo está respondiendo al estrés agudo. Debido a esto, el nivel de un micronutriente puede significar cosas distintas dependiendo de la historia clínica del paciente.

Otro aspecto clave de la investigación es la comparación de múltiples “compartimientos” del cuerpo: lo que una persona ingiere, lo que se mide en sangre, y lo que se elimina en la orina. Lejos de coincidir a la perfección, estos tres niveles muchas veces cuentan historias diferentes. Esto pone en evidencia que, en situaciones críticas, el cuerpo no sigue reglas simples e interpretar los datos requiere considerar múltiples dimensiones al mismo tiempo.

En general, el proceso investigativo de Maryory aporta una visión más realista y matizada de cómo funcionan los micronutrientes en una enfermedad grave. Más allá de buscar respuestas simples, abre la puerta a nuevas formas de entender el riesgo, la recuperación y la atención médica en cuidados intensivos. En el futuro, este enfoque podría ayudar a desarrollar herramientas para anticipar complicaciones y personalizar tratamientos, reconociendo al cuerpo humano como un sistema profundamente interconectado.

Gambito de dama

Maryory es una experta en ajedrez, un deporte donde el sacrificio es una herramienta estratégica: a veces es necesario entregar una pieza para lograr la ventaja necesaria con el fin de conseguir la victoria. Esta misma lógica rige el mundo de la investigación, donde un hallazgo no es un fin en sí mismo, sino un escalón necesario hacia la solución de un problema mayor. Se trata de dejar un rastro para quienes vienen atrás. Los métodos científicos no surgen de un esfuerzo aislado, sino de un trabajo en equipo que se nutre de conocimientos previos para avanzar. Desde este postulado, la investigación de Maryory se convierte en una guía, un conjunto de granos de arena científicos diseñados para facilitar a médicos intensivistas y nutricionistas el manejo con precisión de los micronutrientes, mejorando así la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes tras su paso por la UCI.

Para la epidemióloga, el valor fundamental reside en la capacidad de transmitir un mensaje claro a la comunidad académica: “Por aquí no es, arriésguense, nosotros encontramos esto y quizás ustedes encuentren algo más, pero este terreno ya ha sido explorado”. Al final, el rigor científico demuestra que cada resultado, incluso el negativo, constituye un avance esencial para la futura creación de guías de práctica clínica globales. Se trata del mapa que permitirá a los profesionales de la salud tratar con mayor exactitud a los pacientes críticos, optimizando su recuperación y su bienestar posterior.

 

Moderato cantábile

Después del éxito obtenido en 1984 con su novela El amante, obra que vendió más de tres millones de ejemplares y le valió el reconocimiento del premio Goncourt y la traducción a cuarenta idiomas, aumento su prestigio de creadora con el guion de la película Hiroshima mon amour, tomado de la narración de su novela que lleva el mismo título.

Por Edgard Collazos Córdoba 


Marguerite Germaine Marie Donnadieu, (1877- 1956) alcanzó la fama y la posteridad con el seudónimo Marguerite Duras, y aunque nació en la población Gia Dinh, de la Indonesia francesa, su fama está ligada enteramente a Francia, país donde vivió por muchos años. Los temas de sus novelas son: la destrucción del amor, la alienación social, las obsesiones, temáticas que parecen ser derivadas de su controvertida vida.


Alguna vez dijo: “para que el mundo sea sopórtale, es necesario exorcizar las obsesiones”. Moderato cantábile, cuya traducción más fiel es: Moderado y cantor, parece estar escrito y sujeto bajo el profundo significado de ese pensamiento. La narración inicia en la lobreguez de un salón donde un niño poseído por la terquedad, recibe clases de piano de una exigente profesora (más terca que el alumno) que lo tortura con la interpretación de una partitura del pianista austriaco Anton Diabelli, ante la presencia y suspiros de Anne Desbaresdes, su madre, que no parece estar extrañada del carácter de su hijo. Lo sorprendente de las dialogadas primeras páginas es la facilidad prodigiosa como Duras logra el vínculo con el lector en el primer renglón, la manera prodigiosa como logra introducirnos en la atmósfera del relato, con un diálogo que inicia con el requerimiento de la profesora, a su alumno en un tono severo – ¿Quieres leer lo que hay escrito arriba en tu partitura? -- Moderato cantábile – responde el niño--. El diálogo no le da tregua al lector, porque no bien ha terminado el niño la frase, cuando la profesora formula la pregunta --¿Y que quiere decir moderato cantábile? Y basta que el niño, con los ojos bajos responda –no lo sé –para que la narración, que aún no ha agotado la mitad de la primera página, se desencadene en sucesos controvertibles ligados a la psicología. Luego, y a renglón seguido se inicia un diálogo de quita y dame entre la profesora con su alumno, obligándolo a pronunciar el significado, y asistimos a un diálogo de terquedad en alumno y profesora, que será interrumpido por un alarido de muerte que les llega desde la calle.


La escritora Cristina Peri Rossi ha dicho que Moderato cantábile es el relato de una fascinación, una historia que se resiste al análisis racional, y es verdad, el contenido de los sucesos, los anhelos de los personajes nos llegan más por las precepciones nacidas de los diálogos de la madre del estudiante con Chauvin, un misterioso personaje que conoce en el bar donde han asesinado a la mujer que exhalo el grito, quien, para sorpresa de la protagonista y del lector, parece saber todo sobre su vida.


Los diálogos que van delatando, por la actitud de Anne Desbaresdes, quien desea descubrir de dónde viene el grito, nos introduce en un pequeño mundo de conjeturas, como lo notamos en las pocas frases de su hijo, sus aflicciones, deseos reprimidos no pronunciados, mientras emerge una lluviosa ciudad de provincia.


Quizás la experiencia de haber escrito cuarenta novelas se manifiesta en la destreza de una narración nada fácil de lograr, pues cada escena, cada frase de este relato conduce al lector a la fascinación por saber hacia donde conduce el relato de una mujer rica, aburrida hasta el hastió, con un hijo, al que protege con un desmesurado amor, y cuyo único fin, es acompañarlo a recibir la clase de piano.


Así pues, Moderato cantábile se constituye en una pequeña obra maestra de la narrativa universal, provechosa para cualquier escritor que desee aprender los prodigios de narrar sin decir, de provocar en el lector el deseo de querer responder, aquello que esconde el narrador.

Crean un sistema inteligente para anticipar fallas en puentes del Pacífico colombiano

El 25 de febrero de 2026, un puente en construcción en el municipio de Moniquirá, en zona rural del departamento de Boyacá, colapsó mientras un grupo de trabajadores realizaba la fundición de la placa de concreto que serviría como piso de la estructura. Este hecho se suma a una serie de fallas estructurales registradas en los últimos años en Colombia que, además de dejar víctimas mortales y generar graves afectaciones al patrimonio y a la conectividad de la nación, ha reavivado cuestionamientos sobre el estado de la infraestructura vial y la forma en que ésta se ve impactada, al ser el principal medio de transporte de carga del país.

Por Joan Zuñiga
Facultad de Ingeniería

En respuesta a estas preocupaciones, las investigadoras Diana Carolina Millán Yusti y Jennifer Marcela López Martínez desarrollaron un sistema que permite monitorear, en tiempo real, la condición estructural de los puentes del Pacífico colombiano. La metodología integra sensores, indicadores de desempeño, técnicas de pesaje dinámico y monitoreo por video, todo ello potenciado mediante inteligencia artificial, con el fin de analizar el comportamiento de las estructuras frente al paso de vehículos de carga pesada y extrapesada, e identificar su estado, posibles daños y niveles de riesgo.
Infraestructura vial: motor del desarrollo
Según el Banco Mundial, el transporte es fundamental para respaldar el crecimiento económico, generar empleo y conectar a las personas con servicios esenciales como la salud y la educación. Una lógica que también aplica en Colombia.

En nuestro país, la red vial cumple un papel clave en la integración regional, el acceso a servicios esenciales y el desarrollo de sectores como el turismo, la agricultura, la ganadería, la piscicultura y la minería. Esto resulta especialmente relevante en zonas rurales, donde el mejoramiento de las vías facilita la conectividad y permite optimizar el tiempo disponible para actividades económicas, lo que puede traducirse en incrementos cercanos al 9 % en los ingresos y entre el 8,4 % y el 10,4 % en el consumo de los hogares.

Además, la movilidad de toda la población depende de los 205.745 Km de carreteras existentes en Colombia y el 80 % de la carga nacional. El transporte terrestre, dominado por los vehículos, representa aproximadamente el 4.14% del PIB nacional. Asimismo, según el Banco de la República, cada aumento del 1 % en la inversión en infraestructura núcleo (carreteras, redes de energía y telecomunicaciones) se asocia con un incremento del PIB del 0,18 %.

Dada esta relevancia, resulta fundamental que las vías y los puentes estén sometidos a procesos permanentes de observación, análisis y mejora. Esto cobra mayor importancia si se considera que estas infraestructuras comienzan a deteriorarse desde su construcción, debido a factores físicos y químicos asociados a su uso, a sus materiales y a condiciones externas como la variabilidad climática y la ocurrencia de eventos naturales. Según el Departamento Nacional de Planeación, estos factores han contribuido a que actualmente el 56 % de las carreteras del país se encuentre en estado regular o malo.

Jennifer Marcela López Martínez y Diana Carolina Millán Yusti 

Cómo monitorear en tiempo real la salud de los puentes

En este contexto, las ingenieras Diana Carolina Millán Yusti y Jennifer Marcela López Martínez, con el apoyo de los profesores Johannio Marulanda y Peter Thomson, desarrollaron el proyecto “Monitoreo y evaluación en tiempo real con inteligencia artificial de la integridad estructural de puentes de la región Pacífico”.

La investigación, financiada por el Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Francisco José de Caldas en el marco de la Convocatoria Orquídeas de Minciencias, se centró en diseñar una metodología para monitorear en tiempo real el comportamiento de los puentes del Pacífico colombiano, con el fin de evaluar su estado estructural y prevenir emergencias y afectaciones en la movilidad.

“Nos enfocamos en los puentes del Pacífico colombiano porque allí circula un alto volumen de vehículos pesados y extrapesados, en gran parte por la conexión con el puerto de Buenaventura, por donde se moviliza cerca del 30 % de las importaciones marítimas del país. Todo esto, sumado a las condiciones ambientales de la región, acelera el deterioro de la infraestructura”, explicó Diana Millán, doctora en mecánica de sólidos e investigadora principal del proyecto.

La metodología integra instrumentación (sensores), cálculo de indicadores de desempeño, técnicas de pesaje dinámico y monitoreo por video, todo ello optimizado mediante inteligencia artificial, para analizar el comportamiento estructural de los puentes en condiciones reales de operación.

Instrumentación: mejor medición, mejores datos

El análisis estructural de un puente depende, en primera instancia, de la medición precisa de las señales físicas que este manifiesta en su interacción con el entorno. En este sentido, la instrumentación comprende la selección, instalación y calibración de sensores destinados a captar dichas señales.

La metodología desarrollada define este proceso con un alto nivel de precisión, abarcando desde la selección de los sensores hasta su ubicación óptima.

“Para ello, contamos con el apoyo de Tenken Engineering, empresa experta en monitoreo de infraestructura a gran escala, que nos brindó acompañamiento técnico y equipos para realizar las mediciones”, indicó Millán, quien también es docente de la Escuela de Ingeniería Civil y Geomática Univalle.

Con este respaldo, se implementó un sistema de medición compuesto por acelerómetros bidimensionales, que registran las vibraciones verticales de la estructura; sensores láser de desplazamiento, que miden la deflexión de las vigas; y galgas extensiométricas, que permiten detectar la deformación de los materiales.

Asimismo, para optimizar el desempeño del sistema, se realizaron pruebas en un puente ubicado en Cali.

“A este puente se le realizó una caracterización dinámica, mediante la cual se identificaron sus formas modales y frecuencias naturales de vibración. Con esta información, se desarrolló un modelo numérico calibrado que representa adecuadamente su comportamiento. Esto permitió realizar simulaciones y definir la ubicación óptima de los sensores para captar las señales de interés”, detalló la profesora.

A partir de estas pruebas, se calibró el sistema de medición y se consolidó una estrategia de instrumentación que garantiza la calidad de la información recolectada, base para el cálculo de indicadores de desempeño y la aplicación de técnicas de pesaje dinámico.

Pesaje dinámico: cuando los puentes funcionan como básculas

Mediante técnicas de pesaje dinámico, es posible usar los puentes como básculas para pesar vehículos de carga. A partir de esta información, es posible convertir los puentes en básculas para el tráfico de carga mediante técnicas de pesaje dinámico (Bridge Weigh-In-Motion, BWIM). Estas analizan la respuesta estructural (expresada en vibraciones, deformaciones o desplazamientos) ante el paso de los vehículos, lo que permite estimar su peso en movimiento.

“Estas técnicas se optimizaron mediante la integración del análisis de video basado en inteligencia artificial para determinar de forma automática la velocidad y la distancia entre los ejes de los vehículos que circulan por los puentes. Una información fundamental para calcular su peso y que ahora puede obtenerse con precisión”, explicó Jennifer López, ingeniera civil y joven investigadora del proyecto.

De este modo, el pesaje dinámico optimizado con inteligencia artificial ofrece estimaciones más confiables del peso, tanto por eje como del peso bruto de los vehículos de carga. Esto permite comprender con mayor precisión su impacto sobre los puentes y caracterizar mejor su comportamiento estructural, facilitando la identificación de si las estructuras operan dentro de márgenes adecuados.

“El peso de los vehículos es clave porque representa las fuerzas que actúan sobre las estructuras. Conocerlo permite mejorar el cálculo de indicadores de desempeño y determinar con mayor precisión el estado de los puentes”, añadió López.
Indicadores de desempeño: diagnóstico estructural avanzado
Con este cúmulo de información, también es posible caracterizar el estado de los puentes mediante indicadores de desempeño. Estos son parámetros que permiten analizar la respuesta de las estructuras ante distintas condiciones y facilitan la identificación de posibles daños o niveles de riesgo.

En la metodología, el cálculo de estos indicadores se basa en el análisis de la interacción dinámica vehículo–puente (Vehicle–Bridge Interaction, VBI), entendida como la influencia mutua entre los vehículos y la estructura.

“Este entendimiento nos permite obtener indicadores más precisos y fortalecer la capacidad de diagnóstico estructural”, comentó López.

Entre los indicadores contemplados por la metodología se encuentran las variaciones en las propiedades dinámicas de la estructura y del sistema vehículo–puente, así como el factor de impacto vehicular. En conjunto, estos parámetros permiten identificar comportamientos anómalos en los puentes, reflejados en cambios en sus patrones de vibración y deformación ante el paso de vehículos pesados y extrapesados.


Videoanálisis: control inteligente del tránsito


La metodología también incorpora un sistema automático de detección y control del transporte de carga mediante video, basado en redes neuronales, capaz de contar y clasificar, en tiempo real, los vehículos según su número de ejes, la distancia entre ellos y su velocidad.

“Con ello, es posible llevar un registro y control automatizado de los vehículos que transitan sobre el puente, lo que proporciona información valiosa para comprender el comportamiento del transporte de carga”, destacó López.

Así, la metodología integra la medición de señales físicas ante el paso del tránsito de carga, el pesaje dinámico de los vehículos, el cálculo de indicadores de desempeño y el monitoreo visual del tránsito para ofrecer una visión integral del estado de los puentes del Pacífico colombiano, lo que facilita la toma de decisiones informadas sobre su operación y mantenimiento.

Verificación y viabilidad

La metodología fue validada en un escenario real: el puente sobre el río Tuluá, ubicado en el corredor vial Tuluá–Zarzal. Se trata de una estructura de concreto de 150 metros de longitud, sometida a un alto flujo de vehículos de carga pesada y extrapesada.

“Durante las pruebas, el sistema demostró su efectividad para monitorear el estado estructural del puente, incluyendo el control del tráfico de carga. En particular, el pesaje dinámico alcanzó una alta precisión en la estimación del peso de los vehículos, con márgenes de error inferiores al 10 % por eje y del 5 % en el peso total”, destacó la profesora Millán.


Una herramienta para la seguridad vial


Presentación de los resultados del proyecto Monitoreo y evaluación en tiempo real con inteligencia artificial de la integridad estructural de puentes de la región Pacífico.

Los resultados de la validación evidencian la alta viabilidad de la metodología y abren la posibilidad de implementarla a gran escala en la región. En tal caso, esta podría contribuir a mejoras sustanciales en la seguridad vial, en aspectos como:

  • El conocimiento oportuno del estado de los puentes, que permite prevenir fallas estructurales y mitigar las emergencias asociadas.
  • El control continuo y en tiempo real del transporte de carga, sin afectar la movilidad, lo cual fortalece la verificación del cumplimiento de las restricciones de peso y dimensiones y contribuye a reducir la accidentalidad relacionada.
  • La generación de información clave sobre las exigencias reales de la infraestructura vial, que favorece el diseño de soluciones más eficientes y acordes con las necesidades del territorio.

“Si bien existen aspectos susceptibles de mejora, esta metodología es lo suficientemente robusta como para representar un avance significativo en el monitoreo de puentes del país. Además, puede convertirse en una herramienta clave para el estudio de la malla vial y, a partir de ello, contribuir a la formulación de políticas públicas orientadas al desarrollo de la infraestructura vial y, en consecuencia, al bienestar de las comunidades”, concluyó la docente.

De esta manera, el proyecto “Monitoreo y evaluación en tiempo real con inteligencia artificial de la integridad estructural de puentes de la región Pacífico” representa un avance en la frontera del conocimiento sobre la evaluación de puentes en servicio. Asimismo, aporta herramientas que, de implementarse, podrían fortalecer la seguridad vial al mejorar la movilidad, prevenir la accidentalidad y reducir el riesgo de pérdidas humanas y de emergencias derivadas de fallas en la infraestructura.

Por este gran avance, felicitamos a Diana Carolina Millán Yusti y Jennifer Marcela López Martínez, a quienes instamos a seguir trabajando por el desarrollo de la ingeniería en favor del bienestar social.

 

A la caza del caracol: la primera patente regional de Univalle

 

Un doctor en Ciencias Ambientales de la Seccional Palmira lideró el equipo que obtuvo la primera patente registrada por una sede regional de la Universidad del Valle. El novedoso diseño al que alude la patente pretende controlar una plaga peligrosa para la salud ambiental del Valle del Cauca.

Por Salomé Mizrachi
Agencia de Noticias Univalle

Cuando una especie invasora ingresa a un hábitat, es como si un extraño llegara a una casa ajena y comenzara a mover todo de su lugar. Poco a poco, ocupa espacios, consume recursos y altera las relaciones que, durante años, han mantenido el equilibrio entre diversos organismos. Así, lo que parecía una llegada silenciosa termina transformando el paisaje, cambiando las dinámicas y las formas cómo la vida se sostiene en un territorio.

Aunque no pasa de los 30 centímetros de largo, el caracol gigante africano (Lissachatina fulica) reúne todas las características necesarias que debe tener una plaga para ser temida. Sus órganos son femeninos y masculinos al mismo tiempo, por lo que ponen entre 100 y 500 huevos varias veces al año, además de tener un apetito insaciable. Nocturno. Voraz. Hermafrodita. En definitiva, este molusco tiene la capacidad de tornar un ecosistema al revés.

El profesor Mauricio Quintero Ángel, Doctor en Ciencias Ambientales e Ingeniero Agrícola de la Universidad del Valle, junto al diseñador Alexander Pereira Mosquera, desde el Grupo de Investigación en Sistemas Socio-ecológicos Sustentables de la Seccional Palmira, y los profesores Alan Giraldo López de la Facultad de Ciencias de Univalle y Rubén Varela Miranda de la Universidad Santiago de Cali, elaboraron un dispositivo capaz de capturar este caracol sin necesidad de contacto humano.

Lento pero peligroso

El caracol gigante africano es reconocido por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza como una de las 100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo. Su llegada a Colombia por vía marítima desde el continente africano se relaciona con la producción de baba de caracol para productos cosméticos entre 2009 y 2010. Desde entonces, su presencia se ha extendido dentro de 23 departamentos del país según la Revista Nacional de Agricultura.

La alta probabilidad de éxito del caracol africano como invasor radica en una resistencia notable frente a los cambios ambientales y una ventaja reproductiva al poseer órganos masculinos y femeninos de forma simultánea. Además, presenta polifagia, la condición del hambre insaciable, haciéndolo capaz de desplazar especies y disminuir plantas nativas. Estas características explican su inclusión entre las plagas cuarentenarias, una categoría reservada para aquellos organismos cuya introducción representa una grave amenaza por su alto potencial de dispersión y establecimiento.

En el Valle del Cauca su proliferación se dispara durante las temporadas de lluvias por lo que representa una amenaza crítica para los ecosistemas locales y la agricultura. A este impacto ambiental se suma un riesgo severo para la salud pública, pues su dieta amplia lo convierte en hospedero de parásitos peligrosos para el ser humano. Aunque el animal no es venenoso , su baba transporta patógenos graves como parásitos que pueden generar la meningoencefalitis eosinofílica o infecciones intestinales severas, riesgos que aumentan cuando el fluido entra en contacto con las mucosas de la boca, la nariz o los ojos.

Por lo general, los métodos tradicionales para el control de esta plaga se limitan a la recolección manual o al uso de venenos químicos, alternativas que resultan ineficientes, costosas y peligrosas para las personas encargadas de su manipulación. Frente a esta problemática, el equipo de investigación liderado por el profesor Mauricio Quintero desarrolló una trampa efectiva que elimina los riesgos de exposición directa para los operarios encargados de combatir la plaga.

Una solución situada y replicable

Debido a que el caracol presenta un comportamiento nocturno y las jornadas de recolección se realizan de día por costos logísticos, se identificó la necesidad de una trampa de captura pasiva inédita en el mercado y en el estado de la técnica. Frente a este desafío, el equipo de inventores empleó metodologías de diseño participativo, integrando a los futuros usuarios en el proceso de creación tecnológica. Aunque el desarrollo de este artefacto no figuraba como el objetivo principal de la “Investigación eco-epidemiológica de la plaga caracol gigante africano (Lissachatina fulica) y su potencial impacto en la salud ambiental del Valle del Cauca” financiada por el Sistema General de Regalías, el equipo adoptó dicha metodología para optimizar el dispositivo a partir de los retos biológicos y de salud pública que plantea el molusco.

El dispositivo final presenta una geometría de pirámide truncada y un diseño plegable, características que facilitan su transporte masivo sin elevar los costos logísticos. Su funcionamiento se basa en un cebo atrayente suspendido bajo un techo transparente que capta la atención de los caracoles durante la noche, lo cual provoca que escalen las paredes y caigan en una bolsa plástica interna de la que no pueden escapar debido a los ángulos específicos de la estructura. Este mecanismo de captura pasiva prioriza la seguridad del usuario al evitar el contacto directo con el espécimen, mientras que la transparencia de la cubierta superior permite verificar la ausencia de animales peligrosos, como serpientes, antes de manipular la trampa.

Aunque este dispositivo no se planteó en un principio buscando obtener  una patente, su novedad y clara aplicación industrial motivaron a la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación de la institución a respaldar al equipo científico, durante el proceso legal ante la Superintendencia de Industria y Comercio. El éxito del proyecto radica en que se trata de una innovación frugal construida con materiales locales, lo que facilita su aprovechamiento tanto en entornos urbanos como rurales. Al respecto, el profesor Mauricio Quintero destaca que “es una tecnología bastante sencilla, precisamente para que cualquier persona la pueda utilizar, pues no requiere una formación específica para su uso”, una característica que consolida al artefacto como una respuesta accesible frente al manejo de esta plaga.

Ciencia con impacto social

Al convertirse en la primera patente asociada al sistema  de regionalización de la Universidad del Valle, este desarrollo constituye un hito que demuestra la capacidad para generar investigación de alta calidad fuera del campus principal. Frente a este logro, el profesor Mauricio Quintero señala que fue motivo de alegría obtener este reconocimiento en el sistema de regionalización, pues evidencia que en las sedes regionales también existen capacidades  para hacer ciencia de primer nivel. 

Esta excelencia se respalda además en el origen de la solución, la cual fue liderada  desde el Grupo de Investigación en Sistemas Socio-ecológicos Sustentables de la Seccional Palmira  en Categoría A1, el escalafón más alto que otorga el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación en Colombia a los colectivos científicos del país. El profesor Quintero, quien también lidera este grupo, enfatiza que las universidades públicas deben enfocar sus esfuerzos en resolver problemáticas reales y sensibles del entorno nacional. Bajo esa premisa, el dispositivo se construyó con materiales locales para garantizar una adaptación sencilla en los diversos escenarios donde el caracol africano representa una amenaza, facilitando su despliegue tanto en áreas rurales como urbanas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Resulta necesario continuar el apoyo  al sistema de regionalización de la Universidad del Valle, pues la labor institucional trasciende el beneficio académico para consolidarse como un motor de crecimiento del suroccidente colombiano. El éxito de este dispositivo demuestra que el talento en el sistema de  regionalización   merece un reconocimiento pleno que impulse este logro como la primera de muchas patentes futuras. En últimas, esta innovación confirma que las respuestas a los desafíos ambientales y de salud pública más complejos nacen de una ciencia con enfoque social que propone soluciones para el territorio.

Detrás de la luna: la literatura que invita a los jóvenes a redescubrir la historia de Cali

La más reciente publicación de Alejandro José López, escritor, investigador y docente de la Escuela de Estudios Literarios, fue incorporada al Plan Lector del grado noveno del Colegio Freinet. Una reseña de un libro con riqueza narrativa que escudriña la historia de Cali.

Por: José David Londoño
Comunicaciones Programa Editorial Univalle
Fotografías: Daniel Zaya


La literatura tiene la capacidad de hacer visible aquello que el tiempo parece ocultar. Puede devolverles la voz a quienes ya no están, transformar un hecho histórico en una experiencia íntima y convertir las calles de una ciudad en escenarios donde la memoria continúa respirando. Esa es precisamente la apuesta de Detrás de la luna, el más reciente libro del escritor e investigador Alejandro José López, una obra que, gracias a su riqueza narrativa y a su profundo vínculo con la historia cultural de Cali, ha sido incorporada al Plan Lector del grado noveno del Colegio Freinet.

La decisión representa mucho más que la selección de un nuevo título para las aulas. Constituye una invitación para que los estudiantes comprendan que la literatura también es una forma de habitar el territorio, de interpretar el pasado y de reconocer que detrás de cada ciudad existen historias que todavía dialogan con el presente. En tiempos en los que las nuevas generaciones consumen información de manera acelerada, la lectura propone una pausa necesaria para imaginar, cuestionar y comprender la complejidad del mundo que las rodea. Desde esa perspectiva, Detrás de la luna llega a los jóvenes como una obra que trasciende la ficción para convertirse en un puente entre la memoria, la sensibilidad y el conocimiento.

Alejandro José López ha construido una trayectoria que lo sitúa entre las voces más representativas de la literatura vallecaucana contemporánea. Nacido en Tuluá en 1969, su trabajo ha transitado con naturalidad entre la creación literaria, la investigación académica y la formación de nuevos lectores y escritores.

Su producción narrativa incluye los libros de cuentos Dalí violeta (2005), Catalina todos los jueves (2012) y Detrás de la luna (2025), además de la novela Nadie es eterno (2012). Paralelamente ha desarrollado una importante obra ensayística integrada por Entre la pluma y la pantalla (2003), Pasión crítica (2010) y El arte de la novela en el Post-boom latinoamericano (2016), textos que reflejan una permanente reflexión sobre la literatura hispanoamericana y sus transformaciones. A ello se suman las recopilaciones de crónicas y reportajes Tierra posible (1999) y Al pie de la letra (2007), que evidencian su interés por el periodismo cultural y el diálogo con escritores, artistas e intelectuales.

Su trabajo ha trascendido las fronteras nacionales. Cuentos y ensayos de su autoría han sido publicados en antologías y revistas internacionales y traducidos al alemán, al francés y al danés, ampliando el alcance de una escritura profundamente arraigada en el territorio colombiano, pero capaz de dialogar con lectores de diferentes contextos culturales. El trabajo académico también ha sido decisivo para el fortalecimiento de los estudios literarios en el país. Entre 2004 y 2008 dirigió la Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle. Posteriormente obtuvo el Doctorado en Literatura y Medios de Comunicación en la Universidad Complutense de Madrid y actualmente se desempeña como profesor titular de la Universidad del Valle, desde donde combina la investigación con la docencia y la creación literaria.

Esa doble condición de investigador y narrador constituye una de las mayores fortalezas de Detrás de la luna. Cada uno de los relatos parte de una rigurosa documentación histórica, pero evita convertirse en una simple reconstrucción documental. López prefiere explorar aquello que los archivos no alcanzan a registrar: las emociones, los silencios, los miedos, los sueños y las preguntas que sobreviven alrededor de los grandes acontecimientos.

El volumen reúne seis relatos que dialogan con distintos momentos de la historia caleña. Sin embargo, lejos de ofrecer una cronología de hechos, propone una mirada desde la cual la realidad convive con lo fantástico. La propia introducción define estas narraciones como una especie de "crónicas fantásticas", una expresión que resume la esencia del libro: acontecimientos ampliamente documentados son atravesados por elementos sobrenaturales que amplían su significado.

Uno de los relatos más conmovedores es La otra batalla, construido alrededor de los acontecimientos ocurridos en Cali durante febrero de 1971, cuando el movimiento estudiantil protagonizó una de las páginas más significativas de la historia reciente de la ciudad.

La narración sigue la vida de Matilde, una joven estudiante de enfermería cuya historia de amor con Édgar Mejía transcurre en medio del ambiente universitario previo a los VI Juegos Panamericanos. Mientras las movilizaciones estudiantiles crecen, una serie de acontecimientos extraordinarios —colibríes que caen del cielo, misteriosos gatos blancos que parecen anunciar una tragedia y símbolos que desafían cualquier explicación racional— comienzan a entrelazarse con los hechos históricos.

Lo extraordinario del relato no reside únicamente en la presencia de estos elementos fantásticos, sino en la manera en que funcionan metáforas del duelo colectivo. La muerte de Édgar durante la jornada del 26 de febrero de 1971 deja de ser únicamente un acontecimiento histórico para convertirse en una reflexión sobre la pérdida, la esperanza y la persistencia de la memoria. El resultado es una historia profundamente humana que permite a los lectores comprender un episodio determinante de la historia de Cali sin renunciar a la emoción, a la imaginación ni a la belleza del lenguaje.

Algo similar ocurre con el relato que da título al libro. Detrás de la luna recupera la figura del pianista Antonio María Valencia, uno de los grandes protagonistas de la historia musical colombiana, para construir una narración en la que el talento artístico, los vínculos familiares y el misterio se entrelazan de manera magistral.

La historia acompaña al joven músico durante sus viajes de formación, sus encuentros con grandes maestros y sus primeras presentaciones internacionales. Sin embargo, trasciende la biografía para adentrarse en una dimensión simbólica en la que los sueños, las apariciones y las preguntas sobre la identidad convierten la vida del artista en un territorio de exploración literaria.

Así, el texto propone otra forma de acercarse a personajes fundamentales de la cultura regional. No busca convertirlos en estatuas ni en héroes inalcanzables, sino mostrar su dimensión humana, sus incertidumbres y las experiencias que dieron forma a su sensibilidad creadora.

Precisamente allí radica la importancia de que Detrás de la luna haga parte del Plan Lector del grado noveno del Colegio Freinet. La adolescencia representa una etapa en la que los jóvenes comienzan a construir una mirada crítica sobre la sociedad y a formular preguntas acerca de la memoria, la identidad y la convivencia. Encontrarse con personajes que recorren las mismas calles que ellos conocen, que habitan una ciudad familiar y enfrentan conflictos reales favorece una relación mucho más cercana con la lectura.

En lugar de presentar el pasado como un contenido distante, la obra demuestra que la historia continúa presente en los espacios cotidianos, en los edificios, en los parques, en las universidades y en los relatos familiares que muchas veces permanecen silenciados. Los relatos de Alejandro José López ofrecen justamente esa posibilidad, cada historia abre conversaciones sobre la memoria histórica, la violencia, el arte, la música, la ciudad, la identidad, el patrimonio y las emociones humanas. De esta manera, la literatura se convierte en una herramienta pedagógica capaz de integrar conocimientos interdisciplinares.

La excelente acogida que ha tenido Detrás de la luna entre los lectores confirma la vigencia de esa propuesta narrativa. El interés despertado por la obra ha motivado la preparación de una edición especial ilustrada que permitirá ampliar la experiencia estética del libro y ofrecer nuevas formas de aproximación a sus relatos. Esta reedición representa una oportunidad para que las imágenes dialoguen con la palabra escrita, enriqueciendo la lectura sin sustituir el poder de la imaginación que caracteriza a la obra original.

El recorrido de estos relatos también pone de manifiesto el compromiso del Programa Editorial de la Universidad del Valle con la circulación del conocimiento y el fortalecimiento de la cultura escrita. Desde hace décadas, el sello editorial universitario ha consolidado un catálogo que reúne investigación científica, pensamiento crítico, creación artística y producción literaria, contribuyendo a que el conocimiento generado en la universidad dialogue con la sociedad.

En ese contexto, la publicación de obras como la de Alejandro José López propone desde una convicción esencial la idea de que la literatura no constituye un ejercicio aislado ni un privilegio reservado para especialistas. Por el contrario, representa un bien cultural que favorece la construcción de ciudadanía y de país y fortalece los vínculos de una comunidad con su propia historia. Cada libro publicado, cada lector que descubre nuevas preguntas y cada institución educativa que incorpora estas obras a sus procesos formativos contribuyen a consolidar un tejido social sustentado en la reflexión, la sensibilidad y el intercambio de saberes.

Porque la literatura posee esa extraordinaria capacidad de mantener abiertas las conversaciones que la historia nunca termina de cerrar. Allí donde los documentos registran fechas y acontecimientos, los relatos recuperan su fuerza y sus voces que siguen acompañando a las nuevas generaciones.

 

Diplomado de cualificación docente: incorporando la perspectiva de género

Toda la comunidad profesoral de la Universidad del Valle puede inscribirse de manera gratuita en el Diplomado virtual de Cualificación docente: “Perspectiva de Género en los procesos de enseñanza-aprendizaje”, que ofrece la Política de Igualdad y Equidad de Género, identidades y orientaciones sexuales y no discriminación, en alianza con la Dirección de Autoevaluación y Calidad Académica (DACA).

En este diplomado se abordarán algunos enfoques y teorías de los estudios de género y la interseccionalidad, lo cual ayudará a entender la base de algunas de las limitaciones y problemas actuales.

Además, se conocerán experiencias pedagógicas con perspectiva de género antirracista y de masculinidades críticas para inspirar el desarrollo de los cambios en el proceso de enseñanza. El resultado final es que cada participante pueda revisar el diseño curricular de sus asignaturas para poner en práctica y dar respuesta a los desafíos de la enseñanza para la equidad. 

Información general

  • ? Modalidad: Virtual
  • ?️ Fechas: Del 1 de septiembre al 24 de noviembre de 2026
  • ? Horario: Martes, de 4:00 p. m. a 6:30 p. m.
  • ? Certificación: 80 horas
  • Dirigido a: Docentes nombradas/os y docentes contratistas de la Universidad del Valle.

 Inscríbete aquí: https://forms.gle/QPT77T87ns7CqVG27

 

Convocatoria Hecho en Univalle impulsa el 1er Festival Sinfónico como proyecto de innovación social

La innovación no solo se expresa en laboratorios, patentes o desarrollos tecnológicos. También se construye desde el arte, la cultura y el trabajo colaborativo con las comunidades. Bajo esta premisa, la Universidad del Valle continúa fortaleciendo la innovación social como una estrategia para generar impacto en los territorios, promoviendo iniciativas que integran el conocimiento, la participación y la transformación social.

Una muestra de ello fue el 1er Festival Sinfónico Universidad del Valle, un proyecto de innovación social en cultura respaldado por la Vicerrectoría de Investigaciones mediante la convocatoria Hecho en Univalle, estrategia institucional que impulsa el desarrollo tecnológico y la innovación social al interior de la Universidad.

En esta convocatoria participaron cerca de sesenta iniciativas provenientes de diferentes unidades académicas. De ellas, únicamente seis fueron seleccionadas para recibir financiación, de las cuales cuatro pertenecen a la Facultad de Artes Integradas y dos a la Escuela de Música. Este reconocimiento resalta el papel de las artes como un eje fundamental para la generación de conocimiento, el fortalecimiento del tejido social y el desarrollo de las comunidades.

Durante cuatro días, el festival reunió a jóvenes músicos, docentes, investigadores y gestores culturales de diferentes territorios del Valle del Cauca, Cauca, Buenaventura, Cartagena y Cali, consolidándose como un espacio de formación, intercambio de saberes, circulación artística y articulación entre instituciones. Su programación integró la práctica sinfónica con las músicas tradicionales colombianas, propiciando un diálogo entre distintas expresiones musicales y fortaleciendo las redes de colaboración entre organizaciones culturales y procesos de formación artística de la región.

El encuentro reunió a destacadas agrupaciones musicales de diferentes regiones del país, entre ellas Ensamble de Cuerdas de la Escuela de Música Decepaz, Cuatro Orquesta Lleras- Batuta Buenaventura, el Ensamble de Violas de Cartagena de Indias, la Orquesta Creeser, la Orquesta Tecnocentro Cultural Somos Pacífico, la Orquesta Sinfónica de Siloé, la Orquesta Juvenil Mensajeros de Esperanza, TIMCAA (Taller Integral de Músicas Caucanas y Colombianas), la Orquesta de Cuerdas de la Universidad del Valle, la Orquesta Fundación Un Canto por la Vida y la Orquesta Sinfónica de la Universidad del Valle. La participación de estas agrupaciones evidenció cómo la música se convierte en un escenario para el intercambio de saberes, la construcción colectiva, el fortalecimiento de los procesos culturales y la articulación entre instituciones y territorios.

El festival también fue el escenario para conmemorar los 20 años de la Orquesta Sinfónica de la Universidad del Valle, una agrupación que, durante dos décadas, ha contribuido a la formación de músicos profesionales y a la proyección artística y cultural de la institución.

Este proyecto representa un reconocimiento al compromiso de la Facultad de Artes Integradas y, especialmente, al liderazgo de la profesora Diana Rodríguez, directora del festival, quien impulsó esta iniciativa desde su formulación hasta su ejecución. Asimismo, destaca el acompañamiento de la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación -OTRI-, que brindó apoyo durante el proceso de estructuración y desarrollo del proyecto, una vez fue seleccionado en la convocatoria Hecho en Univalle.

Para los participantes, el festival significó mucho más que un encuentro musical. Diana Gutiérrez, directora del Ensamble de Violas de Cartagena de Indias, destacó la importancia de este tipo de escenarios como plataformas para compartir las experiencias que desarrollan las universidades del país en investigación, formación y proyección social. Según afirmó, estos espacios permiten fortalecer la calidad de los procesos formativos, generar aprendizajes entre instituciones e impulsar nuevas iniciativas culturales que el país necesita.

Por su parte, Jhon Alejandro Ceballos, egresado de la Universidad del Valle y profesor de la Fundación Nacional Batuta en la Sinfónica Lleras de Buenaventura, señaló que participar en el primer encuentro sinfónico representó una valiosa oportunidad para integrar la formación orquestal con las músicas tradicionales, compartir experiencias con músicos de diferentes regiones y motivar a nuevas generaciones a acercarse a los programas de música que ofrece la Universidad del Valle.

El 1er Festival Sinfónico Universidad del Valle demuestra que la innovación social también se construye desde la cultura. Cuando el conocimiento académico dialoga con los territorios, el arte se convierte en una herramienta para fortalecer comunidades, generar oportunidades y crear redes de colaboración con impacto regional.

Desde la Universidad del Valle, iniciativas como esta reafirman el compromiso institucional de promover proyectos que, además de enriquecer la vida cultural del país, contribuyen a la transferencia del conocimiento y a la transformación social.

No te pierdas el Conversatorio ¿Cómo transformó el Acuerdo de Paz la educación en Colombia?

El Instituto Colombo-Alemán para la Paz (CAPAZ), la Fundación Gerda Henkel y la Universidad del Valle te invitan a participar en un encuentro público ¿Cómo transformó el Acuerdo de Paz la educación en Colombia?

Investigadores, docentes, estudiantes, organizaciones e instituciones dialogarán sobre los aprendizajes, retos y perspectivas que ha dejado una década de implementación del Acuerdo de Paz en el ámbito educativo. Este espacio busca visibilizar experiencias, investigaciones y propuestas que fortalezcan una agenda educativa para la construcción de paz desde los territorios.

¿Lideras o conoces una experiencia que demuestra cómo la educación contribuye a la construcción de paz? Queremos conocerla.

Si haces parte de una iniciativa, proyecto o experiencia significativa relacionada con educación, memoria, reconciliación, convivencia, participación, educación rural o implementación del Acuerdo de Paz, te invitamos a compartir un video de máximo 1 minuto. Cuéntanos quién eres, cuál es tu experiencia y qué aprendizaje consideras que Colombia debería conocer. Una selección de estos mensajes será proyectada durante el encuentro.

Diligencia el formulario ingresando a este enlace y postula tu iniciativa.

Invitan: Programa Institucional de Paz, Vicerrectoría de Extensión y Proyección Social, Facultad de Ciencias de la Administración, Facultad de Ciencias Sociales y Económicas, Facultad de Educación y Pedagogía, Facultad de Derecho y Ciencia Política

Se posesionaron nuevas autoridades del Cabildo Indígena Universitario

Con un recorrido desde la Biblioteca Mario Carvajal hasta la Tulpa del campus universitario de Meléndez, acompañado por las tradiciones culturales y espirituales de los pueblos indígenas, se llevó a cabo el acto de posesión de las nuevas autoridades del Cabildo Indígena Universitario (CIU) de la Universidad del Valle para el periodo 2026-2027.

En este acto, Diana María Tapicué Cuical, estudiante de Sociología y perteneciente al pueblo Pasto del resguardo indígena Gran Cumbal, asumió como gobernadora del Cabildo Indígena Universitario. "Es una responsabilidad grandísima. Llevamos 34 años de proceso dentro de la Universidad y seguimos fortaleciendo la memoria de los pueblos indígenas y la importancia de la educación superior", expresó.

"Tenemos la tarea de convocar a la comunidad, de volver a llamar a las bases, de fomentar ese amor por el Cabildo Universitario y también fortalecer la lucha y la resistencia dentro de los contextos universitarios”, agregó la estudiante durante el acto de posesión.

Dentro de los principales logros de la gobernadora saliente, Miriam Andrea Montaño Velasco, egresada del programa de Administración de Empresas, destacó el fortalecimiento de proyectos dirigidos a los estudiantes indígenas, la apertura de espacios académicos para la recuperación de las lenguas originarias, la consolidación de la Casa de Paso y la articulación de la medicina ancestral con los procesos de bienestar universitario.

"Uno de los logros más importantes fue el reconocimiento de la lengua propia dentro del campus universitario. También avanzamos en la contratación de un médico tradicional, siendo la Universidad del Valle una de las primeras universidades públicas en desarrollar este proceso para acompañar a los estudiantes indígenas desde la medicina ancestral", señaló.

Asimismo, agradeció el respaldo brindado por la Universidad del Valle y la Vicerrectoría de Bienestar Universitario para fortalecer iniciativas orientadas al bienestar y la permanencia de los estudiantes indígenas, e invitó a las nuevas directivas a continuar construyendo sobre los procesos desarrollados.

Estos espacios fortalecen la representación estudiantil, la preservación de los saberes propios y el compromiso con una universidad pública, intercultural e incluyente.

 

 

Práctica de Fonoaudiología fortalece la participación de estudiantes con discapacidad en la vida universitaria

Una práctica profesional del programa de Fonoaudiología de la Facultad de Salud acompañó durante el semestre 2026-1 a estudiantes universitarios en sus procesos académicos y de participación, promoviendo nuevas formas de comprender la comunicación, la accesibilidad y la inclusión dentro del campus.

¿Qué puede aportar la Fonoaudiología a la permanencia de estudiantes con discapacidad en la educación superior? Esa fue la pregunta que dio origen a una experiencia de práctica profesional desarrollada por estudiantes de último semestre del programa de Fonoaudiología de la Facultad de Salud, quienes durante el primer semestre de 2026 construyeron un espacio de acompañamiento basado en el diálogo, la escucha y la reflexión colectiva.

La iniciativa, orientada por la profesora Andrea Aguilar Arias, surgió como una evolución del trabajo que desde 2022 venía desarrollándose junto a un colectivo de estudiantes con discapacidad de la Universidad (ColDi). En esta nueva etapa, el proyecto amplió su alcance para recibir a estudiantes, hicieran o no parte del colectivo institucional, centrándose especialmente en quienes atravesaban la etapa final de su formación universitaria y desarrollaban sus trabajos de grado, pasantías e investigaciones.

Más que un acompañamiento académico convencional, la práctica propuso comprender la comunicación como una herramienta para la participación social y la transformación de los entornos, reconociendo que las barreras que enfrentan las personas con discapacidad no siempre están en ellas, sino en las dinámicas institucionales que limitan su participación. Esta perspectiva permitió ampliar el campo de acción de la Fonoaudiología hacia escenarios educativos y comunitarios, donde el lenguaje, la lectura, la escritura y la oralidad se entienden como procesos profundamente vinculados con la vida universitaria.


Un espacio construido desde el diálogo

Durante diecisiete semanas, el equipo conformado por los estudiantes Evelyn Jhoana Rojas, Juan Camilo Restrepo y Yulieth Esmeralda Castro desarrolló encuentros presenciales y virtuales en diferentes espacios del campus y de la ciudad, adaptando las dinámicas para garantizar la continuidad del acompañamiento. Entre las principales acciones realizadas estuvieron los círculos permanentes de diálogo, el acompañamiento personalizado en procesos de lectura, escritura y organización de trabajos de grado, la búsqueda bibliográfica y la consolidación de un Club de Lectura Crítica, donde estudiantes y practicantes analizaron conjuntamente textos sobre estudios críticos latinoamericanos sobre discapacidad y compartieron experiencias sobre su tránsito por la Universidad.

Estos encuentros permitieron identificar necesidades que iban más allá de la escritura académica. Aspectos relacionados con la accesibilidad, la participación, las respuestas institucionales, la salud mental y las formas de habitar la Universidad surgieron de manera constante en las conversaciones, consolidando un espacio donde las experiencias individuales se transformaron en conocimiento colectivo.


La comunicación como herramienta para transformar entornos

Uno de los principales aprendizajes de la práctica fue comprender que acompañar no significa intervenir sobre una persona, sino construir con ella.

Desde esta perspectiva, la Fonoaudiología dejó de enfocarse exclusivamente en procesos tradicionales de atención individual para aportar a la construcción de entornos más accesibles mediante estrategias como la elaboración de guías de lectura adaptadas, el fortalecimiento de habilidades de comunicación académica y la identificación de barreras y facilitadores que inciden en la participación de estudiantes con discapacidad en la vida universitaria.

Como explicó una de las estudiantes participantes de la práctica: "Pudimos reconocer que los estudiantes necesitan una mirada integral, no solamente en aspectos de escritura, lectura y oralidad, sino también en accesibilidad, participación y en el reconocimiento de sus formas particulares de habitar la Universidad."

La experiencia también permitió cuestionar concepciones tradicionales sobre la discapacidad y evidenciar que las personas con discapacidad no son únicamente receptoras de apoyos, sino productoras de conocimiento capaces de enriquecer las discusiones sobre inclusión, participación y justicia social.

Dos productos para compartir las experiencias

Como resultado del proceso, los estudiantes junto con la docente desarrollaron dos productos que recopilan los aprendizajes construidos durante la práctica.

El primero fue el podcast "Tardear con Fono", una narrativa sonora elaborada a partir de la bitácora construida durante todo el semestre, donde los practicantes relatan cómo la experiencia transformó su comprensión de la profesión y recoge las voces y reflexiones compartidas por los estudiantes con discapacidad participantes en el espacio.

El segundo fue una exposición de Fotovoz, una metodología participativa que utiliza la fotografía como medio para expresar experiencias, reflexiones y sentimientos sobre la vida universitaria. A través de imágenes y relatos, el proyecto abordó temas como las barreras institucionales, la accesibilidad, el capacitismo, las diferentes formas de habitar la Universidad y el papel de la comunidad en la permanencia estudiantil.

Ambos productos fueron presentados durante el cierre de la práctica en un encuentro denominado “Diálogos colectivos de resonancias universitarias” para compartir y visibilizar las experiencias con la comunidad universitaria, donde estudiantes, docentes e invitados conocieron los resultados que demuestran cómo la Fonoaudiología puede contribuir a construir una universidad más accesible, participativa e incluyente. Más allá de los productos desarrollados, la práctica dejó una reflexión que orientó todo el proceso: comprender que la comunicación no se limita a la voz ni al lenguaje oral, sino que también se construye desde las experiencias compartidas, la escucha, los afectos y las múltiples maneras de relacionarnos con los demás.

En el siguiente enlace puedes conocer los dos productos desarrollados durante la práctica: https://bit.ly/3T5LzP3