Juan Camilo Rojas, pianista egresado de la Universidad del Valle, es uno de los invitados al Festival Internacional de Música de Cámara que se realizará hasta el 20 de agosto en Cali.
Publicado en El País
Anoche en la Sala Beethoven de Bellas Artes, el pianista italiano Michelangelo Carbonara, alumno de Martha Argerich y ganador del prestigioso Premio Schubert, deleitó al público caleño con un repertorio de compositores románticos, entre los que destacaron Gaetano Donizetti y Franz Lizt. Se trató de un concierto completamente gratuito, con el que se inauguró el Festival Internacional de Música de Cámara, cuya séptima edición estará abierta a toda la comunidad y en diferentes lugares de Cali.
Como afirma Marco Bonfigli, maestro clarinetista, nacido en Italia, radicado hace 20 años en Cali, y quien es director del Festival, “la música de cámara es muy importante, porque los cuartetos de cuerdas, o para instrumentos de viento, así como los ensambles donde se mezclan cuerda y vientos, hacen parte de algunas de las piezas más bellas del repertorio universal. Este año, por ejemplo, vamos a tocar un trío para clarinete, violonchelo y piano, compuesto por Johannes Brahms. Es una obra hermosa para un formato pequeño instrumental”.
La música de cámara “nació como una necesidad de la nobleza europea para realizar pequeños conciertos, muy selectos, en recámaras con muy buena acústica de sus palacios, donde invitaban a los grandes músicos de la época, quienes crearon piezas maravillosas para este formato y que ahora pueden disfrutar todas las personas”, explica Bonfigli.
Por esa razón, hace siete años Bonfigli decidió organizar este evento dedicado exclusivamente al repertorio camerístico, puesto que para él, “aunque compositores muy conocidos como Beethoven, Bach, Mozart, entre otros, hicieron música de cámara, estas obras son poco
conocidas. Entonces, un público sensible como el caleño, no podía perderse la oportunidad de escuchar en vivo, y por los mejores músicos de Colombia y del mundo, esta música. De modo que sentí la necesidad de abrir un nuevo espacio musical para la ciudad”.
Para este año, además de Michelangelo Carbonara, el Festival Internacional de Música de Cámara contará con la participación de Diego Ernesto Hernández Vidal, violonchelista caucano; Juan Camilo Rojas, pianista vallecaucano; el Cuarteto de Cuerdas Farallones, integrado por músicos de la Orquesta Filarmónica de Cali, y del mismo Marco Bonfigli como solista de clarinete.
Hasta el próximo sábado, en los auditorios de la Universidad Icesi, la Fundación Hispanoamericana y el Club Campestre, estos músicos clásicos, agrupados en formatos de trío, cuarteto y quinteto, interpretarán algunas de las obras más representativas del repertorio camerístico.
Al respecto, el director del Festival asegura que, “en Cali existen muchos auditorios, como los seleccionados en esta ocasión, donde la música de cámara puede interpretarse con la mejor acústica posible”.
Invitados
JUAN CAMILO ROJAS
Pianista, graduado de la Universidad del Valle, donde tuvo la orientación de la maestra Patricia Pérez Hood, continuando sus estudios musicales en Fort West Christian University con el maestro Harold Martina, y posteriormente en Alemania en la Musikhochschule Lübeck con el maestro Jacques Ammon con quien, además obtuvo su grado en Interpretación y Pedagogía instrumental en 2015. Rojas ha sido ganador de varios premios incluyendo: ‘Jóvenes Solistas’ de la Filarmónica del Valle (2002), tercer puesto del Concurso Internacional de Piano ‘María Clara Cullell’ (Costa Rica, 2004), primer puesto en el Concurso Nacional de Piano ‘Luis Carlos Figueroa’ (Colombia, 2008) y cuarto puesto en el Concurso Internacional de Piano ‘Musicalia’ (Cuba, 2009). Además, ha ofrecido recitales en Cuba, México, Costa Rica, Alemania y España.
DIEGO ERNESTO HERNÁNDEZ VIDAL
Violonchelista nacido en Popayán, realizó sus estudios en el Conservatorio de Música de la Universidad del Cauca, donde cursó su pregrado con la maestra Marianna Kononenko, obteniendo mención de honor por su recital de grado y la Medalla de Oro ‘Edgar Negret’, que hace el alma máter a la excelencia académica. Hizo maestría en violonchelo en el Conservatorium Maastricht de Holanda, con la maestra Ursula Smith y en esta etapa, bajo la guía del eminente maestro Henk Guitart, la música de cámara hizo parte esencial de su proceso de formación artística. Como músico de orquesta, ha sido miembro desde su fundación, en el 2010, de la Filarmónica Joven de Colombia, y en el 2013 fue violonchelo principal de la Orquesta Sinfónica de Caldas, así mismo entre el 2015 y 2016 violonchelista de la Orquesta Filarmónica de Cali.
MARCO BONFIGLI
Nació en Latina (Italia), donde se graduó en el año 1996 en el Instituto Magistral A. Manzoni y en el año 1998 del conservatorio O. Respighi, obteniendo su título de maestría en clarinete. Participó con diferentes grupos de cámara en conciertos organizados en Umbria (Italia), en donde también grabó música para obras teatrales. Actualmente es docente de clarinete del Instituto Giulio Cesare de Sabaudia (Italia). Además se desempeña como concertista y hace parte de grupos cámara, entre ellos el grupo Harmonia Mundi, del cual es director artísticos, con quienes ha participado en el Master Class y recital de la New York University, en el Instituto Italiano de Cultura de Hong Kong, Istituto Italiano de cultura de Zagabria, el Festival Internacional de Música de Cámara de Barcelona (España), entre otros eventos.
PROGRAMACIÓN Y REPERTORIO
Jueves 18 de agosto
Lugar: Auditorio Manuelita de la Universidad Icesi.
Hora: 6:00 p.m.
Invitados:
Marco Bonfigli (clarinete), Diego Hernández Vidal (violonchelo) y Juan Camilo Rojas (piano).
Repertorio:
Trío para clarinete, violonchelo y piano, Op. 114 de J. Brahms.
Trío ‘Las cuatro estaciones’, de Ástor Piazzolla.
Entrada libre.
Viernes 19 de agosto
Lugar: Auditorio Fundación Hispanoamericana.
Dirección: Av. 3 No. 35N - 55
Hora: 7:30 p.m.
Invitados:
Marco Bonfigli (clarinete), Diego Hernández Vidal (violonchelo) y Juan Camilo Rojas (piano).
Repertorio:
Trío para clarinete, violonchelo y piano, Op. 114 de J. Brahms.
Trío ‘Las cuatro estaciones’, de Ástor Piazzolla.
Entrada libre.
Sábado 20 de agosto
Lugar: Auditorio Club Campestre.
Hora: 7:30 p.m.
Invitados:
Cuarteto de Cuerdas ‘Farallones’ (dos violines, viola y dos violonchelos), y Marco Bonfigli (clarinete).
Repertorio:
Cuarteto No. 2 para cuerdas, en La Menor Op. 13, de Feliz Mendelssohn.
La ‘Historia del Tango’ de Ástor Piazzolla, en Gustavo Niño para clarinete y cuarteto de cuerdas.
El profesor de la Licenciatura en Música de la sede Buga, Fabio Salazar Orozco lanzó su más reciente libro “Nuevas Obras para Guitarra”.
El libro comprende 10 obras composiciones inéditas para guitarra clásica que parten de su experiencia como docente, dando como resultado un repertorio de partituras de música moderna y contemporánea, sin dejar de lado la esencia de los ritmos latinoamericanos. El libro está dirigido a músicos profesionales, estudiantes de guitarra y otros entusiastas de la música con conocimiento de lenguaje musical.
“Este proyecto es una compilación de un trabajo creativo que empecé en 2020 aprovechando el tiempo en casa”, señala Orozco, quién tiene en sus planes realizar grabaciones de alta calidad de las composiciones del libro para que tengan un alcance al público en general.
Fabio Salazar Orozco es Licenciado en Música de la Universidad del Valle y magíster en filosofía, con fuertes intereses en la estética musical y las teorías vanguardistas. Actualmente se encuentra adscrito Universidad del Valle en la Licenciatura en Música de la sede Buga, donde es docente de Guitarra Clásica, musicología e integrante del grupo de investigación en prácticas sonoras y musicales, Praxomus. Orozco alterna su labor pedagógica e investigativa con recitales y conciertos de guitarra como el III Encuentro Simposio Internacional de canto y guitarra que se llevó a cabo del 10 al 12 de agosto de 2022 en la Universidad del Atlántico en Barranquilla. Allí tuvo la oportunidad de interpretar sus obras y presentar su libro.
Esta compilación se añade a su repertorio de obras para distintos instrumentos y formatos como obras para la estudiantina, obras para piano y música latinoamericana que ha sido interpretada por sus estudiantes y por otros guitarristas en España, Estados Unidos y Vietnam.
El Instituto de Prospectiva de la Universidad del Valle emprendió el análisis de un documento estratégico de la ‘Región Administrativa y de Planificación - RAP Pacífico’, que pretende identificar las problemáticas, necesidades e iniciativas más apremiantes en la región, con el objetivo de que sea un insumo clave del Plan de Desarrollo Nacional 2022 - 2026.
“Efectivamente, ‘RAP - Pacífico’ ha trabajado un documento de planificación regional para los próximos años. El Instituto servirá aquí como intermediario, gracias al apoyo que durante años ha demostrado con el ejercicio de la función pública, con las organizaciones y con la región en general”, explica el investigador Leonardo Solarte Pazos, director del Instituto de Prospectiva de la Universidad del Valle.
La Institución atendió el llamado de la ‘RAP - Pacífico’ para analizar el documento, convocando a sus investigadores para generar propuestas que permitan su fortalecimiento, antes de presentar la propuesta definitiva al nuevo Gobierno Nacional.
La construcción de este documento preliminar, por parte de la ‘Región Administrativa y de Planificación - RAP Pacífico’, se adelantó con cerca de 500 actores estratégicos de Chocó, Valle del Cauca, Cauca y Nariño, escenarios donde se priorizaron proyectos e iniciativas en líneas asociadas a Identidad Cultural y Paz Territorial; Desarrollo Socio-económico; Sostenibilidad Ambiental, Gobernanza Territorial e Integración Fronteriza; Infraestructura Vial; Logística y Multimodal; Ciudades y Asentamientos.
Buenaventura, Cali, Quibdó, Popayán, Guapi, Pasto, y Tumaco fueron algunos de los municipios en donde, a través de mesas sectoriales, la ‘RAP - Pacífico’ identificó proyectos enfocados en fortalecimiento de derechos humanos; equidad de género; educación; seguridad, justicia y no repetición; inclusión productiva; seguridad alimentaria; desarrollo marítimo; ciencia, tecnología e innovación; bioeconomía; negocios verdes; gestión del riesgo y cambio climático; rehabilitación de la biodiversidad; modernización de la gestión pública; gestión integral de las fronteras; diálogo intercultural; cohesión social y buen vivir.
"El Instituto de Prospectiva siempre está presto, así como los demás Institutos de la Universidad del Valle, a colaborar con estos procesos de planificación nacional y regional. En diversas ocasiones hemos cumplido esta función, tanto para el Departamento Nacional de Planeación - DNP así como para distintos Ministerios. Entonces, nuevamente, nos encontramos a disposición para colaborar en estos importantes procesos de planificación”, concluye el profesor Leonardo Solarte.
El documento compartido con la Universidad del Valle también contempla temas estratégicos relacionados con infraestructura vial y conectividad regional; infraestructura aeroportuaria, marítima, fluvial, ferroviaria y logística; energización rural y sostenible; vivienda, agua potable y saneamiento básico; salud y conectividad digital y TICs.
Sobre la RAP
La ‘Región Administrativa y de Planificación - RAP Pacífico’ es la apuesta asociativa territorial de los departamentos Chocó, Valle del Cauca, Cauca y Nariño. Su objetivo es promover el desarrollo económico y social, la inversión y la competitividad regional.
La RAP Pacífico marca un hito en la historia de la descentralización y el desarrollo territorial del país, ya que es el resultado de un esfuerzo decidido de liderazgo basado en un esquema de planificación desde la base social, las comunidades, las expresiones culturales, los procesos económicos y la riqueza de los recursos que caracterizan al Pacífico.
Esta es la segunda Región Administrativa y de Planificación constituida en el territorio colombiano en el año 2016, después de la RAPE – Central constituida en 2014. Luego de ello se han constituido la RAP Caribe en 2017, RAP Eje Cafetero en 2018, RAP Amazonía en 2019, RAP Gran Santander y Llanos en 2021 y RAP de los Dos Mares en 2022.
Un grupo de 31 estudiantes de pregrado y posgrado de la Universidad del Valle saldrán de intercambio académico para el segundo semestre de este año.
Los estudiantes realizarán sus estancias de investigación de doctorado o de maestría, pasantías y semestres de intercambio de pregrado en países como: Alemania, México, Canadá, Argentina, Brasil, Nicaragua, Japón, Perú, España, Francia y Suiza.
Como parte del proceso, la Dirección de Relaciones Internacionales se reunió con los estudiantes para tener un espacio de preparación para la vida académica en el exterior.
Según explicó la coordinadora de movilidad internacional Sandra Juliana Toro Hoyos, la mayoría de ellos son beneficiarios de las Becas Mitacs globalink, Emerging Leaders in the Americas Program (ELAP), Alianza del Pacífico, Programa Universitario de Movilidad Académica PUMA de la CRULA, Programa de intercambio latinoamericana, PILA de ASCUN, Jóvenes Ingenieros del DAAD e ICETEX, Erasmus +, IAESTE, Minciencias programa +Mujer +Ciencia +Equidad, Becas Bicentenario, Convocatoria Interna de Apoyo a la Movilidad CIAM, ETH Zürich, entre otros.
La funcionaria también explicó que gracias al talento de sus estudiantes, Univalle obtuvo 3 becas Alianza del Pacífico, 3 becas ELAP, 6 Becas DAAD Jóvenes Ingenieros, 13 Becas MITACS, 1 IAESTE, 1 internacional Minciencias programa +Mujer +Ciencia +Equidad, 1 Santander Universidades, 2 PUMA, 3 PILA y 1 Erasmus +.
Los estudiantes irán a universidades e institutos como: Tec de Monterrey, Monterrey, Bishop’s University, Universidad de los Andes, Universidad Nacional de Cuyo, Universidad Nacional de Pernambuco, Universidad de Tenri, Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, Instituto Nacional de México, TH Ingolstadt , Universidad Técnica de Múnich, Universidad de Lima, Universidad Nacional la Plata, Universidad autónoma de Baja California, Universidad Veracruzana, ENSEA, UFV - Universidade Federal de Viçosa, Universidad Autónoma del Estado de México, Universidad de Carleton, Universidad Pontificia Comillas, Universidad de Sao Paulo, Universidad Nacional de Rosario Y BC Materials.
El maestro Hugo Candelario, un referente no solo de la música del Pacífico colombiano sino también del Festival Petronio Álvarez.
Tomado de Kien y Ke
El maestro Hugo Candelario es a todas luces un hombre que le ha entregado su vida a la música del Pacífico colombiano. Tranquilo y pausado camina por la Unidad Deportiva Alberto Galindo de Cali, en donde se vive una de las fiestas afro más importantes de Latinoamérica: el Festival Petronio Álvarez.
Kienyke.com tuvo el privilegio de hablar con Hugo Candelario hace algunos meses, en el marco de este festival que este año cuenta con 44 agrupaciones musicales que viajaron desde diferentes regiones del Pacífico colombiano hasta la capital del Valle del Cauca para concursar por el Bombo Golpeador y hacer vibrar a sus asistentes con los sonidos de marimba, los cantos tradicionales, la Chirimía, los violines caucanos o la versión libre.
Nada describiría mejor al maestro Hugo Candelario que su propia música, por lo que para esta lectura es necesario invitarlos a escuchar un soundtrack del Grupo Bahía o ir a buscar alguna de sus impecables presentaciones de marimba o saxofón, dos de sus instrumentos consentidos.
También es necesario, traer a colación sus raíces, su historia y sus primeros acercamientos con la música cuando era tan solo un niño y vivía en un municipio del litoral pacífico, ubicado en el departamento del Cauca.
Un niño entre marimberos y cantoras
La historia de este importante y reconocido músico colombiano que hoy tiene 55 años, y cuenta con una carrera como cantante, compositor, arreglista, saxofonista, marimbista, director musical e investigador, empezó en Guapi, un paraíso natural, rodeado de manglares, atravesado por un río que lleva el mismo nombre de este pueblo de marimberos y cantoras, que desemboca en el mar Pacífico y ha cargado un lastre de violencia que parece nunca acabar.
De hecho, fue en la casa materna en donde a Hugo Candelario lo encontró la música. Allí entre arrullos, marimberos, cantadoras, curramberos este guapireño comenzó a desarrollar su amor por los sonidos del Pacífico.
Candelario no tenía una herencia familiar, ni un referente para convertirse en músico, más que las tradiciones de ese municipio, los visitantes y los arrullos que se armaban en la casa en la que creció y que lo abrazaron y ya no lo soltaron jamás, ni siquiera cuando fue a terminar el bachillerato en Bogotá o estuvo en la Armada.
Por el contrario, Hugo terminó eligiendo la música: formándose en la Académica del Instituto Popular de Cultura, el Conservatorio Antonio María Valencia y la Escuela de Música de la Universidad del Valle; haciendo importantes investigaciones no solo sobre el folclor tradicional de la región del Pacífico sino también de otras regiones de Colombia; y recorriendo el mundo dejando el nombre del país y su cultura muy en alto.
Entre la tradición y lo académico
Uno de los grandes maestros que tuvo el honor de conocer Hugo Candelario fue a Gualajo, el rey eterno de la marimba de chonta, alguien a quién le agradece profundamente ese saber ancestral, esa manera de tocar que no aparece en los libros y que es completamente diferente a las instrucciones que recibió en el conservatorio, que por supuesto, también fueron muy valiosas. Así lo expresó en medio de la conversación en la que le preguntamos sobre diversos aspectos técnicos:
“Hay una memoria ancestral. La razón de ser es: la afinación, el canto, la voz, al servicio de ese sentir, de esa herencia. Es otra cosmovisión que no es tan fácil explicarlo, ni exponerlo para el razonamiento occidental en académicos… Yo no puedo decir que tenga la última palabra tampoco, porque eso es tan relativo… entre los seres humanos y las culturas, nada es de un solo sistema. Por ejemplo, el sistema de la familia donde yo aprendí, la de ‘Los Torres’, ellos tenían clara la enseñanza. Yo supongo, por ejemplo, en San Basilio de Palenque, ‘Los Batata’ tenían claro el código”, explicó agregando que en el territorio los procesos desde la tradición son muy “orgánicos y naturales”.
Sobre la marimba, el instrumento que interpreta ‘Candelo’, como le decía el maestro Gualajo al guapireño menciona que él tuvo que presentar sus sonidos al mundo y hacerles ver que sonaba bonito y producía felicidad y comunión:
“Yo llegué a Cali en el 85 y no había marimba. Me tocó meter la marimba por todos lados. Era rarísimo, claro, pero les gustaba, era exótico. Yo me vine con mi marimba, una marimba construida por don Silvino Mina, que ya se nos fue hace tres años. Ella no tenía afinación de acá, sino tradicional, entonces yo quise meterme ahí con los músicos pero no podía por la afinación. Entonces para poder tocar con los demás la afiné, me tocó”, señaló a Kienyke admitiendo que aún pensaba en ello:
“Esa responsabilidad la tengo, no sé si la historia me vaya a castigar algún día, ese trabajo me tocó, pero era por necesidad musical, no por capricho. Si no, no puedo tocar con los músicos, vivo en Cali, no puedo tocar con ellos. Así que la afine a oído, la temperé, pero me quedo sorda porque yo no había sido constructor de marimba en Guapi, me mandaron a los 11 años para Bogotá, no tuve esa formación”.
Estar lejos del territorio le costó uno que otro regaño de las cantadoras tradicionales que lo mandaron a estudiar con el maestro Gualajo, consejo que tomó: “Esos regaños me llevaron con mi maestro, ahora sí, formalmente con Gualajo. Yo le decía: maestro, necesito que me explique qué es un bambuco, qué es un Currulao, lo necesito. Por favor, enséñeme. Ahí si ya me fui con la necesidad de aprender más".
Los matices de la diáspora
De acuerdo a Hugo Candelario la música del Pacífico está más cerca de África que de occidente, sobre todo la de marimba:
“Si tú la has escuchado, te metes selva adentro, pueblos adentro, y el sonido es bueno, y el sonido es muy autóctono, muy original, mucho más afro que otra cosa. Es decir, un sonido más cerca de África. Aunque en esencia, por estar y conocer América, ya es mulato de por sí. No es afro completamente, es mulato por naturaleza…De ahí para adentro están los matices, las complejidades de cada región, de cada aire, cada grupo, si es de río, de quebradas y si es una región de mar, si es de costa adentro, si es de costa arriba o de costa abajo”, comenta agregando que como investigador del folclor ha encontrado diversos matices y también muchos puntos de la historia que se encuentran pese a la geografía, los idiomas y las diferentes culturas.
“La misma matriz se marca en infinidad de matices. Esta matriz se puede volver un torbellino, se puede volver un sanjuanero y toma sus características, por ejemplo, si le quitas el tambor, le quitas la flauta, y le pones cuerdas va a sonar una más como de cámara, pero está la matriz original allí. Como si le quitas la cuerda y le pones flauta, va a sonar un poquito más indígena, y si le quitas flauta y cuerda va a sonar más afro pero es la misma matriz. Contextualmente como colombianos estamos más cerquita de lo que creemos. ¿Quién va a creer que el Mono Núñez no está tan cerca de Gualajo? están cerca, están unidos por la misma raíz, por la misma matriz”.
Reconectando con África, un viaje anecdótico
El músico colombiano habló sobre un viaje que hizo para conocer mejor las raíces de la diáspora africana:
“Yo estuve una vez en Luanda, capital de Angola en el 2002. Así, brevemente, hubo un taller con los marimberos angolanos, los tres Torres, es decir, Genaro, Pacho, y Gualajo estuvieron. Angola estaba en un momento histórico importantísimo porque estaban firmando la paz después de tantos años como sucedió recientemente en Colombia y ese país estaba en una rumba. Ellos de por sí son rumberísimos. Entonces, al segundo taller no llegó Gualajo, pero llegó el mayor, don Genaro, quien no se había tomado ni un trago, y llegó Pacho, el último, el menor, llegó entonadito y empezamos a hacer el taller. Entonces, ¿para qué les cuento esta historia?... Ellos tocaron música en su marimba, y la afinación de esa marimba para uno que tiene ya el oído muy occidentalizado, se siente muy lejos”, comenzó diciendo explicando, sin embargo confesó que:
“Cuando ellos tocaron su música en mi marimba el resultado melódico fue música de los llanos Colombo - venezolanos. Si uno lo ve así, hay desconexión aparentemente en el tiempo, pero estamos en un planeta donde tarde o temprano todo se encuentra, tarde o temprano, todo se conecta”.
Festival Petronio Álvarez, un espacio para la memoria viva
El maestro Hugo Candelario fue el ganador de las dos primeras versiones del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez y también el homenajeado en su versión número XVII, por lo que su trayectoria y amor profundo por el folclor colombiano lo han convertido en una de las voces más visibles de este tradicional evento, así como un defensor activo de las raíces ancestrales que pide que con este festival no suceda lo que le pasa a muchas culturas del mundo que entraban en contacto con la globalización:
“Es muy importante que el Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez, no pierda nunca ese Norte. Siempre hay que tenerlo muy presente. Es importante crecer y perfeccionar técnicamente, logísticamente, a nivel de producción. Es importantísimo porque es nuestra ventana ante el mundo. No soltar nunca la esencia, ni el tiempo, ni la base, ni el origen, ni de dónde es realmente la cosa. El reto es para la logística, el reto es para el alcalde, el reto es para el secretario de Cultura. Hay que tener la sensibilidad, la inteligencia y la creatividad al servicio de eso, al servicio de la cultura”, comentó.
Sin lugar a dudas los avances desde el 96 cuando arrancó este festival son evidentes, pues es un evento reconocido por la UNESCO como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, algo que destaca Candelario:
“La tradición solita no puede, ya que el monstruo de la globalización es muy grande y tú vas al Pacífico, y los equipos de sonido, los motores, la moto, ya es ruido, ya no es como cuando criamos la vaina tan natural, ya es una realidad, entonces los viejos, las sabedoras y los sabedores ya están cansados, y para sacar su marimba y junto a un equipo de esos, no hay cómo, pero siguen siendo la fuente, siguen siendo la inspiración de todo. Sin eso, todo queda en el aire, por eso, ambos se necesitan. La tradición y la ciencia, lo empírico y lo académico. Es la invitación realmente, un festival como este y un amor y una cultura como la nuestra, es fiel muestra de ese encuentro tan especial como el Petronio".
¿Cómo mantener la tradición viva?
‘Candelo’ con su propia historia entiende la importancia de salvaguardar las tradiciones y mantenerlas vivas por lo que trabaja en una interesante iniciativa:
“Arrancamos con un proyecto que se llama ‘La comunidad del Agua’, iniciamos con las uñas, se trata de que antes de que se nos vayan nuestros maestros y maestras, antes de que se nos vayan a la tumba y se lleven su sabiduría y su sentir, que nos dejen al menos grabado las preguntas del joven, así, como con la preguntas del académico, con las pregunta del folklórico. Estamos en eso, la memoria tiene que quedar más allá de la tradición oral, tiene que quedar registrada para que quede en las nuevas generaciones. Esa es la base de lo que somos, ya se pueden contar con los dedos de las manos los que están vivos. Ya hay un riesgo como el calentamiento global, hay un riesgo de extinción de especies y de extinción de sabiduría”, reveló pidiendo apoyo y voluntad política para sacar esta idea adelante.
Aunque este no es el único proyecto que impulsa el maestro pues también está buscando crear un conservatorio en Buenaventura o una Escuela de música profesional:
“Hay mucho sentido de pertenencia fuerte, en contradicción con la industria musical, pero ahí es donde está el reto, vuelvo y repito, el reto de la voluntad política, el reto de lo administrativo, el reto de la producción, el reto de los artistas, entregando los mensajes, los arreglos con ese sentido”, concluyó diciendo con amabilidad.
Como destaca el más reciente informe del proyecto 'Cali Cómo Vamos', el desempleo es una de las principales problemáticas que afectan a la juventud caleña. Al respecto, el profesor de la Facultad de Ciencias de la Administración propone que se piensen políticas públicas que sean más inclusivas con los jovenes.
Publicado en El País
El 51 % de la población juvenil en la capital del Valle, para el año 2021, correspondía a mujeres; es decir, 286.557 personas de un total de 558.604, según lo indica un informe del observatorio ciudadano ‘Cali Cómo Vamos’.
De acuerdo con el documento, de cada 1000 jóvenes residentes en la ciudad 145 asumían el papel de jefe o jefa del hogar, evidenciando un incremento de responsabilidades en la medida que tenían más años, especialmente para las mujeres en todos los rangos de edad.
Por otro lado, los hogares de esta población (de 14 a 28 años) contaban, en su mayoría, con servicios públicos y se conformaban, en promedio, por cuatro personas. Solo 23 de cada 100 jóvenes habitaban en casa propia, el resto vivían en arriendo, según datos al 2021.
El informe indica también que 5 de cada 100 jóvenes convivían en condiciones de hacinamiento, lo que implicaba compartir la habitación con 3 o más personas.
Desde el análisis del acceso al sistema educativo, ‘Cali Cómo Vamos’ identificó que 1 de cada 3 jóvenes asistieron al colegio o a la universidad en el 2021, y que la inasistencia, especialmente en establecimientos públicos, aumentó a medida que se tenía una mayor edad. Uno de los factores que, posiblemente, influyó en lo anterior fue la dificultad para acceder a herramientas tales como internet (27%) y un computador (59%).
En materia de salud se reconoce la existencia de problemas tales como la depresión y ansiedad, como resultado del encierro de la pandemia. Además, el informe indica que, entre más edad tengan los jóvenes, aumenta la afiliación en el régimen contributivo, pero advierte que el
16 % de esta población no estaba afiliada, cotizaba o era beneficiaria de alguna entidad de seguridad social en salud.
Finalmente, el estudio del observatorio permitió identificar que el ingreso promedio de los jóvenes que trabajaban en el 2021 fue de
$ 968.940.
Futuro de los jóvenes
Pese a este diagnóstico que hace ‘Cali Cómo Vamos’, académicos como Bairon Otálvaro, docente de la Universidad del Valle, creen que en la ciudad hace falta un observatorio de la juventud que permita recoger información y sugerir estrategias de apoyo a este grupo poblacional que enfrenta altas tasas de desempleo (20 % al mes de mayo, ver gráfico).
“Se requieren grandes esfuerzos para superar la brechas sociales, laborales, educativas y de otra índole que afrontan los jóvenes en Cali. Las intervenciones que se han hecho son muy focalizadas y segregan a sectores que en muchos casos desconocen cómo participar, por eso es necesario pensar en políticas más inclusivas de lo juvenil, teniendo en cuenta que no hay una sola idea de lo juvenil”, precisó Otálvaro.
Sin embargo, desde la secretaria de Bienestar Social se fomentan iniciativas como ‘El Programa de Juventud’, que tiene como objetivo “coordinar, implementar y visibilizar estrategias para el abordaje y atención de la población joven en el territorio”, explicó María Fernanda Penilla.
También han surgido estrategias como ‘Cali Trabaja’, coordinada desde la Secretaría de Desarrollo Económico para garantizar la formación para el empleo desde diferentes líneas, principalmente relacionadas con el uso de las nuevas tecnologías. Liliana Sierra, quien lidera dicha dependencia, aseguró que “desde la Administración se está impulsando además el emprendimiento, con capacitaciones en desarrollo empresarial y un fondo solidario de inclusión financiera, que facilita créditos con tasas de interés muy bajas para los jóvenes que deseen iniciar sus propias empresas”.
A propósito del 47º aniversario de creación del programa de Comunicación Social de la Universidad del Valle, que años después se constituyó en Escuela, egresados del programa del código 1983 le rindieron hace un año un homenaje, con la siembra de un samán, a Jesús Martín-Barbero, artífice de la creación de esta área de estudios, dedicada a la comunicación en Univalle.
En esa oportunidad, el profesor José Hleap Borrero comentó acerca de algunos de los aspectos que caracterizaron la visión del pensador español y su aporte a la consolidación de este exitoso proyecto académico y científico:
Esta es una conmemoración de todo lo productivo de su pensamiento, en la medida en que realmente Jesús lideró la creación de la Escuela y orientó una opción para abordar la comunicación. Eso significó un cambio en la vida de cada uno de los que nos formamos allí. En ese sentido la Escuela es ‘Jesuita’, pues a muchos nos inspiró su punto de vista sobre la comunicación y sobre la sociedad. Gracias a su acercamiento a los fenómenos de la comunicación, pudo comprender cómo es la experiencia de los ciudadanos, de las culturas populares que en los años 70 le produjeron esos ‘escalofríos epistemológicos’ de los que hablaba al referirse a sus encuentros con el cine mexicano comercial de la época. Él se dio cuenta de cómo veíamos nosotros la cultura, pues nos sentíamos eruditos y semióticos. Comprendimos entonces que debíamos asumir modos de poner en común aspectos de la cotidianidad desde la comunicación y entender cómo esto contribuía a la sobrevivencia de amplios sectores que debían soportar condiciones sociales muy difíciles.

Poco antes del año 75 cuando Jesús Martín Barbero visitó la Universidad del Valle, había en la Facultad de Humanidades interés en reflexionar sobre el papel de los periodistas y la formación en Comunicación. Entonces Jesús, que se había vinculado a procesos muy innovadores en Bogotá, llegó a Cali y recibió el apoyo de un conjunto de docentes del área, comienza entonces con un proyecto que era visto bastante mal por ciertos sectores de la sociedad caleña, que incluso habían acompañado a Jesús cuando venía como semiólogo a mostrar sus interpretaciones sobre el cine.
Frente a estos obstáculos Estanislao Zuleta, Paco Jarauta y otros destacados intelectuales de la época generaron un núcleo de trabajo que estableció que el campo central de estudio no debía entender la comunicación únicamente desde el periodismo, sino abarcar el modo de poner en común a la sociedad con todos los procesos que se dan en la comunicación y que desbordan aquello que los medios destacan como acontecimiento.

Comprender esa nueva mirada hizo que la Escuela de Comunicación, que en principio era solo el programa de Comunicación Social, empezara a ganar fuerza de interlocución con las humanidades, las artes y demás disciplinas. Además, en la ciudad coincidió con algo bellísimo que confluyó en el milagro de la Escuela de Comunicación: una ciudad con una especie de cosmopolitismo ligado a las artes, donde el cine ya contaba con un grupo de jóvenes inquietos.
La visión de Jesús Martín-Barbero hizo click con la ciudad, con los jóvenes y con la primera generación que entró a la Escuela de Comunicación Social. Casi todos venían de ese tipo de sensibilidades con las que Jesús conectó, de modo que todo el trabajo inicial de nuestra Escuela fue una síntesis entre una política y una poética del conocimiento. Nuestros estudiantes y egresados siguen en permanente contacto con las vanguardias de esos campos del saber porque no se quedan en el tema solamente, sino que lo piensan desde lo estético, lo ético y lo polémico.
Para José Hleap Borrero, quien se desempeñó como decano de la Facultad de Artes Integradas y Director de la Escuela de Comunicación Social, el pensamiento de Jesús Martin sigue cada vez más vigente en la labor formativa e investigativa de la Escuela de Comunicación Social.

Pensar el Pacífico como un proyecto colectivo, dar continuidad al Acuerdo Humanitario en la zona, cuidar la vida, la naturaleza, la sociedad y las organizaciones y promover un Diálogo social territorial como herramienta son algunos de los enunciados que los mandatarios locales del Pacífico le presentaron al presidente Gustavo Petro al finalizar la Cumbre de Alcaldesas y Alcaldes de la región.
Este trabajo de recolección de propuestas fue acompañado por los docentes e investigadores Bairon Otalvaro Marín de la Facultad de Ciencias de la Administración de la Universidad del Valle y Carlos Mario Perea del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional, quienes acompañaron el desarrollo de mesas temáticas de trabajo donde los mandatarios participantes expusieron ideas sobre aquellos aspectos estratégicos de la región Pacífico que deben ser considerados en la formulación del Plan de Desarrollo Nacional 2022-2026.
Como destacó el profesor Bairon Otalvaro, es importante que desde las regiones se presenten estas propuestas en este instante en que el nuevo gobierno nacional inicia el trabajo de formulación del camino que seguirá el país durante los próximos cuatro años.
“Un Plan Nacional de Desarrollo es un instrumento, una hoja de ruta que le sirve al país y a los gobernantes para consolidar una serie de políticas, programas y proyectos de gobierno. Desde la Constitución del 91 se han generado toda una serie de planes nacionales de desarrollo que se han orientado fundamentalmente a buscar unos propósitos gubernamentales” comentó este investigador.
De ahí la importancia de presentarle al nuevo gobierno nacional estos enunciados, para que desde esta hoja de ruta que se trazará para los próximos cuatro años se comiencen a crear políticas públicas e infraestructura institucional en respuesta a las inequidades de diversa índole que están presentes en el Pacífico Colombiano.
Como explicó el profesor Otalvaro Marín, los alcaldes y alcaldesas invitados a esta cumbre identificaron cuatro grandes ejes problemáticos e igual número de salidas propositivas para la región.
“Lo primero que identificaron en un eje que nosotros llamamos la construcción de paz territorial: la necesidad de plantearle al país una emergencia humanitaria en el Pacífico colombiano, dadas las condiciones en las que vive la población, relacionadas fundamentalmente con las conflictividades violentas que se viven en las zonas urbanas y en la zona rural” explicó el docente.
El segundo eje que se trabajó fue la construcción y cuidado de la vida, la naturaleza, las organizaciones y la sociedad. En este sentido, “lo que se identificó es una gran inestabilidad de la sociedad. Sí se requiere una política social robusta, seria y decidida y que avance en la estabilización de las sociedades del Pacífico colombiano. Lo sucedido con el estallido social es una clara evidencia de esos problemas de exclusión, de discriminación, de racismo estructural que se vive en el Pacífico y que son generadores de una gran inestabilidad” señala.
Un tercer elemento trabajado con los mandatarios del Pacífico colombiano es el diálogo social, donde identificaron la necesidad de superar las conflictividades violentas a través de mecanismos de diálogo social con los diferentes actores.
El último eje estuvo relacionado con la regionalización, en cómo construir un territorio pensado desde abajo, desde las localidades, las comunidades étnico territoriales, indígenas y afro que habitan el Pacífico. “Tenemos un saldo pendiente. Los paros cívicos del Chocó y Buenaventura, así como el estallido social en Cali evidenciaron que este es un Estado muy centralizado, que le ha dado la espalda a la región Pacífico, pero al resto del país también”, puntualizó el investigador de la Facultad de Ciencias de la Administración.
“Este es uno de los territorios más diversos del mundo con las mayores riquezas en biodiversidad y por eso se necesitan iniciativas de diálogo regional, de ordenamiento del territorio”.
“La Academia es un eslabón importante, pues tiene la posibilidad de dar recomendaciones y construir diagnósticos sobre la situación del país. En este caso, con 40 investigadores de varias universidades del país, desde el Centro de pensamiento Nación Región de la Universidad Nacional, que lidera el profesor Carlos Mario Perea, proponemos unas recomendaciones al país para pensar dos temas fundamentales: la necesidad de construir paz y la necesidad de cuidar la vida”.
Vea la Declaración de la Cumbre de Alcaldesas y Alcaldes del Pacífico
Vea el documento de Recomendaciones para el PND 2022-2026 construido por los investigadores del Centro de Pensamiento Nación Región de la UNAL
Foto tomada de El Colombiano
Como parte de las estrategias de socialización del ‘Informe Final: hay futuro si hay verdad’, la Comisión de la Verdad presentó a los rectores de universidades públicas y privadas del país los hallazgos, resultados y recomendaciones de este documento sobre el conflicto armado colombiano.
El acto, presidido por el padre Francisco de Roux, tuvo lugar este miércoles 10 de agosto, en el Auditorio Alfonso López Pumarejo de la Universidad Nacional.
Durante la presentación, el padre Francisco de Roux expuso el contenido general del informe e hizo un llamado por la construcción de una paz completa y la no repetición.
Así mismo, hizo un llamado para que las universidades se conviertan en actores centrales para la construcción de una cultura y educación para la paz al señalar que, durante los años del conflicto armado toda la sociedad colombiana ha tenido pérdidas y por ellos es necesario que las universidades sean espacios y laboratorios de paz.
Por su parte, el rector de la Universidad del Valle Edgar Varela Barrios manifestó que “la recepción del informe de la Comisión de la Verdad ha sido muy positiva por parte de los rectores de ASCUN y del SUE. Consideramos que hay un trabajo riguroso a lo largo de todo el proceso de preparación del informe; es un material muy valioso para hacer investigación y continuar profundizando los distintos aspectos que tienen que ver con los orígenes, causas y lógicas de la violencia y del conflicto armado en nuestro país”.
En el centro, el Padre Francisco de Roux, el secretario general de Univalle Luis Carlos Castillo y el profesor de la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas Alberto Valencia G.
Este acto de entrega hace parte de las actividades que adelanta la Comisión de la Verdad en todo el territorio nacional, con el objetivo de lograr una apropiación, pedagogía y comprensión del Informe Final, un documento que da cuenta del proceso de investigación, análisis y contrastación, basado en la escucha amplia y plural a víctimas, responsables, fuerza pública, empresarios, expresidentes y demás actores y sectores de la sociedad civil que estuvieron relacionados directa o indirectamente con el conflicto armado colombiano.
“Los rectores coincidimos en el propósito de la Comisión, para que se tome como referente central el informe de la Comisión de la Verdad, se haga un debate y se avance en políticas públicas en nuestro país para la no repetición, para que este tipo de conflictos en el país sean historia y hagan parte del pasado, como ha ocurrido con otros tipos de violencia y conflictos irregulares en países como Argentina en la época de la dictadura militar o incluso en la Alemania nazi al finalizar la Segunda Guerra Mundial”, agregó el directivo universitario.
“Por eso también coincidimos en la propuesta de la paz completa o la paz grande (como la denomina el padre Francisco de Roux), que implica la negociación con otros grupos insurgentes y el sometimiento y los mecanismos que permitan el desarme, la no repetición y el cierre de los conflictos armados, incluyendo aquellos derivados del narcotráfico, que conectan criminalidad con política a través del uso de las armas” finalizó el profesor Varela.
El presidente del SUE Jairo Torres Oviedo y el presidente de ASCUN Luis Fernando Gaviria Trujillo reciben de manos del padre Francisco de Roux el Informe Final de la Comisión de la Verdad.
La Comisión de la Verdad ha recorrido el país, estableciendo un diálogo entre diferentes actores y regiones alrededor de los diferentes capítulos que componen el Informe Final que expone las dinámicas e impactos del conflicto armado en los territorios.
Este informe tiene elementos que facilitan la comprensión del impacto que tuvo el conflicto interno en Colombia en aproximadamente seis décadas; le permite a la sociedad nacional generar reflexión sobre los aportes que desde los diferentes sectores, saberes y áreas del conocimiento se deben hacer para la construcción de la paz y la no repetición.
Según la más reciente medición de Minciencias, la Universidad del Valle incrementó el número de Grupos de Investigación con categoría y reconocimiento4.
La Universidad del Valle es la tercera institución de educación superior a nivel nacional con mayor número de grupos de investigación clasificados y reconocidos ante el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación según los resultados dados a conocer recientemente por dicha entidad.
A nivel nacional nuestra institución se ubica en el quinto puesto, de acuerdo con la cantidad de grupos clasificados en A1. Respecto a la cantidad de grupos clasificados en A1 y A se ubica en el cuarto puesto. A nivel regional, la Universidad del Valle ocupa el primer lugar en relación con la cantidad de grupos clasificados y la cantidad de grupos A1.
Los resultados finales de la convocatoria nacional para el reconocimiento y medición de grupos de investigación, desarrollo tecnológico o de innovación y para el reconocimiento de investigadores del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación - SNCTI 2021 fueron dados a conocer este 24 de mayo por parte de MinCiencias.
Como destacó el vicerrector de investigaciones Héctor Cadavid Ramírez, el informe pone en evidencia un aumento en la categoría y el reconocimiento de los grupos de investigación de la Universidad del Valle. Los recientes resultados son fruto del esfuerzo de los grupos de investigación y el apoyo de la Vicerrectoría de Investigaciones.
El vicerrector resaltó el esfuerzo que adelantó la institución para el aumento en estas cifras. “Es un proceso de muchos años en los que la universidad viene apostando por la formación doctoral de sus profesores, tanto a nivel nacional como internacional, y a una política de apoyo a la creación de programas de doctorado. Hoy somos una universidad con un número importante de programas y estudiantes de doctorado que nutren con sus resultados nuestra capacidad investigativa”.
A nivel institucional se registra un incremento en el número de grupos ubicados en las categorías que determina MINCIENCIAS: 36 grupos alcanzaron la categoría A1, 51 grupos la categoría A, 35 se ubicaron en B, 61 grupos en C y 10 grupos obtuvieron reconocimiento; en total fueron 196 grupos medidos.
“La clave para mantener esta tendencia de ascenso hace parte del plan de desarrollo vigente hasta el 2025. Esta es una meta que nos hemos puesto a nivel central de la universidad y de las facultades. La organización a nivel interno nos permite visibilizar todos los ámbitos misionales de la universidad que interactúan con la investigación como la docencia, la extensión y los resultados de los proyectos de investigación” argumentó el vicerrector Cadavid.
En la siguiente tabla se presenta un resumen de las clasificaciones obtenidas por los grupos de la Universidad entre las mediciones del 2014 y 2021.
Los investigadores de la Universidad del Valle también fueron calificados satisfactoriamente, evidenciando una tendencia creciente. Según la reciente medición, a la fecha la Universidad tiene 25 Investigadores eméritos, 119 investigadores en sénior, 100 investigadores asociados, 183 investigadores junior.
“Quiero dar un mensaje de reconocimiento y agradecimiento a todos los integrantes de los grupos de investigación, profesores, directores de grupos, centros e institutos porque gracias a su gestión podemos mantener este liderazgo y resultados de investigación en la región y el país, y al equipo de la Vicerrectoría de Investigaciones que acompaña todos los procesos de medición, reconocimiento y registro de los diferentes productos que son sujetos en esta medición” finalizó el vicerrector Cadavid.
Datos Nacionales:
Datos regionales:
Ver resultados de Univalle + Comparativo nacional y regional: https://datastudio.google.com/s/v8TUzRR8GMo
Para consultar los resultados finales nacional: https://minciencias.gov.co/convocatorias/fortalecimiento-capacidades-para-la-generacion-conocimiento/convocatoria-nacional-para