Univalle, tercera a nivel nacional en el ranking Sapiens 2022-1

Según la más reciente medición del ranking U-Sapiens 2022-1, la Universidad del Valle es la primera universidad en la región suroccidente colombiano y la tercera a nivel nacional, luego de la Universidad Nacional de Colombia y la Universidad de Antioquia.

El ranking U-Sapiens, que publica cada semestre desde el año 2011 la consultora Sapiens Research Group, es la clasificación de las mejores universidades colombianas según indicadores de investigación.

Para establecer las posiciones en este escalafón se analizan tres variables: revistas indexadas, maestrías y doctorados, así como grupos de investigación.

Cómo explicó SRG, en la versión 2022-1 clasificaron 71 IES, de las cuales un total de 20 IES permanecieron en el mismo puesto; 32 subieron; 15 bajaron; y 4 ingresaron. Clasificaron 44 IES del sector privado y 27 del público.

En esta ocasión, las universidades Nacional de Colombia, de Antioquia y del Valle ratificaron su posición de acuerdo con la última medición.

Las siguientes posiciones del ranking las ocupan: Universidad de los Andes (Bogotá), Pontificia Universidad Javeriana - Bogotá, Universidad Nacional de Colombia (Medellín), Universidad Industrial de Santander (Bucaramanga), Universidad Pontificia Bolivariana (Medellín), Universidad Tecnológica de Pereira y la Universidad del Norte (Barranquilla).

El estudio se realiza tanto en entidades oficiales como privadas, y que tienen dos enfoques de gran relevancia. La primera tiene que ver con mejores prácticas en gestión editorial y producción-visibilidad internacional de artículos científicos, donde se hace un análisis radiográfico tanto de los grupos de investigación en cuanto a producción de artículos, y, por otra parte, lo que corresponde a sus revistas.

En la primera parte de la investigación se midieron y analizaron los indicadores de productividad e impacto. Con estos elementos, la IES mide los procesos de autoevaluación, comparación y planeación. Por otra parte se realiza el análisis de indicadores, en el cual forman parte fundamental los más importantes rankings nacionales e internacionales. Todo esto con el fin de comparar, frente al potencial de la institución, en dónde y en qué medida deberían estar en cuanto a su productividad en términos de investigación.

Construcción de propuestas para el Plan Nacional de Desarrollo con visión Pacífico

Como parte de la ‘I Cumbre de Alcaldesas y Alcaldes del Litoral Pacífico’ que organizó la Alcaldía de Cali este 9 de agosto, el profesor de la Facultad de Ciencias de la Administración Bairon Otálvaro dirigió una sesión de trabajo, por comisiones, para la construcción de propuestas para el ‘Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026’ con visión Pacífico.

Las comisiones en las que participan más de 60 alcaldesas y alcaldes analizan componentes del plan que inicia su elaboración, tales como: Construcción de Paz estable y duradera; Cuidado de la vida y la madre naturaleza y perspectivas de desarrollo; Diálogo social y procesos de gobernanza territorial y Descentralización y región Pacífico.

El profesor Otálvaro explicó que las reflexiones y análisis sobre el 'Plan Nacional de Desarrollo' se han planteado con estos cuatro grandes ejes de análisis para la región del Pacífico colombiano teniendo en cuenta que “la región pacífico ha sido golpeada por el conflicto armado interno y por el aumento de una serie de conflictividades ligadas a las economías extractivas, a las dinámicas del narcotráfico, a las economías que han obstaculizado el desarrollo y la cohesión en la sociedad. Esos ejes apuntan a reflexionar alrededor de la construcción de una paz estable y duradera, del cuidado de la vida y la naturaleza y los procesos de diálogo social que deben orientar e impulsar en la región”.

El profesor universitario destacó que actualmente existe un equipo de profesores de Univalle pertenecientes a las Facultades de Educación y de Ciencias de la Administración, entre otras, quienes han discutido la necesidad de repensar el ‘Plan Nacional de Desarrollo’ desde una perspectiva mucho más humana, con visión descentralista, que supere la historia de excesivo centralismo y en una perspectiva de paz como elemento central en la agenda de país.

Recordó también que el nuevo Plan de Desarrollo implica una orientación estratégica para el país y para la región que establece articulaciones entre el Pacífico colombiano y el resto del país, en un necesario diálogo entre la nación y sus áreas. “Un diálogo que no ha sido posible en los últimos años porque ha sido una región olvidada completamente. Algunos han planteado el tema de un nuevo departamento. Lo que nosotros hemos dicho es que habría que pensar si esa es la salida o son otras las alternativas que se deben ir construyendo con la participación de las comunidades”.

La ’I Cumbre de Alcaldesas y Alcaldes del Litoral Pacífico’ permitirá el análisis del contexto social de la región. así como exponer al nuevo Gobierno Nacional una serie de aspectos estratégicos de la región Pacífico para que sean tenidos en cuenta en la formulación del Plan de Desarrollo Nacional 2022-2026. 

Desde hace varios meses, este trabajo de análisis del profesor Otálvaro ha sido adelantado en conjunto con el profesor Carlos Mario Perea de la IEPRI - Universidad Nacional de Colombia.

“La idea y la orientación pedagógica básica es que se haga el esfuerzo de caminar en la dirección de plantear propuestas por las condiciones históricas del Pacífico. Tenemos un discurso muy amplio sobre esto, pero necesitamos construir un momento en que empecemos a pensar soluciones y caminos para salir de esas problemáticas”, destacó el Profesor Carlos Mario.

Según el académico, el Pacífico está viviendo una condición de convergencia y de acercamiento político excepcional “se trata de buscar maneras para afianzar esa convergencia, para construir una unidad, porque el Pacífico es la región más atormentada y más complicada de Colombia y hay que buscar la manera de salir de esta situación. Además, el Plan Nacional de Desarrollo supone eso, que se hagan propuestas y se busquen posibles caminos de salida a toda la situación crítica que se está viviendo”.

Al final del evento, que tuvo como sede al Centro de Eventos Valle del Pacífico, los mandatarios participantes entregarán al presidente Gustavo Petro Urrego y a la Vicepresidenta Francia Márquez Mina 'La Gran Declaración de los Alcaldes del Pacífico'.

IV Congreso Latinoamericano sobre Conflictos Ambientales

La Universidad del Valle, la Red Colca y la Universidad Nacional de General Sarmiento (Argentina) invitan a la comunidad académica a participar en el IV Congreso Latinoamericano sobre Conflictos Ambientales y el III Congreso de la Sociedad Andina de Economía Ecológica que se realizará en Cali, entre el 24 y 28 de octubre de 2022.

Hasta el próximo 31 de agosto se recibirán los resúmenes de quienes estén interesados en presentar ponencias para este congreso.

El evento está estructurado con un Curso de Ecología Política y Economía Ecológica (24 y 25), unas salidas de campo (26) y el desarrollo de los Congresos propiamente dichos (27 y 28 de octubre).

Este evento es organizado por el Instituto Cinara, la Escuela de Ingeniería de los Recursos Naturales y del Ambiente, la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas y la Maestría de Desarrollo Sustentable, la Red Colca y la Universidad Nacional de General Sarmiento (Argentina).

 

Más información: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. 
https://www.redcolca.org/colca-2022/ 

En Arquitectura, un taller para aprender construyendo

“Aprender construyendo”, ese es el lema del taller tecnológico que conforma el profesor Walter Giraldo Castañeda, jefe del Departamento de Tecnología de la Construcción vinculado al programa de Arquitectura de la Universidad del Valle.

Según lo explica el profesor Giraldo, Doctor (Ph.D.) en Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de La Plata, Argentina, este taller se ofrece en el sexto semestre de la carrera de Arquitectura con el objetivo de que los estudiantes tengan un acercamiento práctico a las implicaciones que existen en el ámbito de la construcción, desde que se conciben las ideas hasta que se ejecutan.

“Esta ocasión trabajamos en unas necesidades que la comunidad del barrio San Antonio identificó y necesitaba atender. Entre ellas se encontraba un módulo de comercio para el mercado móvil, un módulo de vivero, una plataforma para avistamiento de aves, así como mobiliario urbano. Resalto que los estudiantes realizaron un gran esfuerzo para diseñar todos estos prototipos y construirlos en un solo semestre”, expresa el docente universitario, señalando además que “esta ha sido una experiencia muy valiosa, tanto para los estudiantes como para nosotros los docentes, porque nos ha puesto el reto de coordinar proveedores, donaciones de materiales y de mano de obra, así como a coordinar a los estudiantes para que puedan, en un tiempo determinado, llevar a cabo la construcción de su prototipo”. 

El profesor Walter Giraldo señala que, para sacar adelante los proyectos constructivos, muchos de sus estudiantes “han puesto mano de obra, han intervenido en los módulos, pero también han contratado especialistas”. 

Paralelo al trabajo adelantado con las asociaciones vecinales del barrio San Antonio, donde se establecieron las necesidades y problemáticas a atender con estos proyectos constructivos, existe un proyecto municipal que recibe el nombre de ‘Ecobarrios’. “Ya varios representantes de este proyecto vinieron hasta la Universidad del Valle a ver la exposición de los prototipos y han mostrado interés, sobre todo en el ‘Módulo del Vivero’ y en un ‘Módulo de Avistamiento de Aves’”. Además, según lo explica el docente, este desarrollo posibilita también varias actividades: sirve como espacio abierto para el descanso, como espacio de recreación para los niños, entre otros usos compartidos que pretenden incentivar el ecoturismo en San Antonio. 

“En el futuro vamos a seguir vinculados con el proyecto Ecobarrios porque surgieron varias necesidades, tales como hacer viveros a escala mayor, hacer compost, hacer macetas y continuar trabajando con viveros a escala menor”, explica el docente, quien apunta a que el ‘Taller Tecnológico’ se pueda convertir en un curso vertical, es decir, que pueda tomarse en sexto, séptimo, octavo y noveno semestre de la carrera para desarrollar proyectos e incluso vincularlos con investigaciones tanto internas como externas. 

“El taller surgió por las falencias que los estudiantes tenían en la parte técnica y constructiva. Desde la primera década del 2000 ha venido madurando esa idea del ‘saber hacer’ de ‘aprender haciendo’, que es tan importante a la hora de enfrentarse como recién egresado en el mundo profesional”.

Los niños en el conflicto armado

“La violencia contra los niños, niñas y adolescentes y lo que encontramos, es que en Colombia la mayoría de la gente que se involucró en la guerra, lo hizo a edades muy tempranas”.

La ausencia ha tenido un significado importante para los hijos e hijas de personas que están directamente involucradas en la guerra, ver partir a sus padres porque era un militar, un policía, sin saber si iban a volver o por ser hijos e hijas de guerrilleros o paramilitares, tuvo un costo y un peso en la vida muy alto.

Estas son algunas de las reflexiones de Diana Britto Ruiz, psicóloga egresada de la Universidad del Valle, en el programa ‘Lo Que Nos Toca’ que se transmite todos los jueves a las 9:00 a.m. a través de la emisora Univalle Estéreo.

Debido a la investigación que hizo la Comisión de la Verdad, donde se utilizó una metodología inductiva, lo que significa que los temas abordados y analizados en el informe final, en cada uno de los capítulos, emergieron de las 2700 voces que hablaron sobre temas relacionados con la infancia y la adolescencia en el conflicto armado. 

Uno de los temas que abordaron fue el desplazamiento forzado. Al respecto, el informe indica que casi el 50% de la población desplazada vivió esta violencia siendo una niña, niño o adolescente.

Uno de los efectos del desplazamiento forzado es que se ha vivido un cambio en la demografía del país, se ha vuelto un país urbano y adicionalmente el campo ha envejecido, no hay mucha gente joven que quiera trabajar en las zonas rurales, ni en labores de agricultura. Los niños, niñas y adolescentes que salieron en sus edades tempranas de las zonas rurales no tienen interés, ni las condiciones para el retorno. 

En el marco del conflicto armado se habla de más de siete u ocho millones de víctimas, pero lo que llamó la atención es que cuando se revisaron las cifras, casi el 50% vivió la experiencia del desplazamiento en la infancia, antes de los 18 años y la mayoría eran niñas. Pero esta es una experiencia desgarradora, ya que tenían que dejar su terreno, sus mascotas, sus amigos y amigas, ver a los adultos sufrir en medio de ese éxodo sin saber cuál sería su futuro. 

El desplazamiento también hace que los niños y niñas se enfrenten a nuevos riesgos como: abuso sexual, asumir roles que no son de la infancia, explotación, pero también es necesario decir que son los que mejor se adaptan y eso significa que es muy difícil que quieran volver a retornar.

“Estos desplazamientos no son un asunto accidental, de hecho, hay una estrategia por parte de los actores armados de controlar las escuelas y controlar la comunidad y esto es una clara vulneración a los derechos de los niños y niñas”. 

Una de las voces que habló en esta investigación, “es una niña que a los seis años pierde a su tío por una masacre, en el Meta en los años 80. Esta es su primera experiencia con sus padres, le tocó caminar entre cadáveres para tratar de reconocer a su tío, incluso cuenta que vio una cosa brillando en el piso y lo quiso recoger y era una oreja que tenía un arete, además de múltiples violencias entre ellas, incluso el abuso sexual por parte de su abuelo, es un trabajo en condiciones muy indignas, mucho dolor, mucho sufrimiento, los dos hermanitos que eran mayores que ella, deciden integrarse a la guerrilla ELN por venganza y se volvieron unas personas supremamente sanguinarias”. 

Esta es la realidad del campo colombiano, las posibilidades que tienen los niños, niñas y adolescentes es de integrarse algún tipo de grupo armado, un grupo al margen de la ley o de trabajar en economías ilegales.

 

Mineducación renueva la Acreditación de Alta Calidad de Ingeniería Civil

A través de la Resolución 014486, el Ministerio de Educación Nacional renovó por ocho años la Acreditación de Alta Calidad Académica del Programa de Ingeniería Civil de la Universidad del Valle.

En el mismo documento se renueva por ocho años el registro calificado de este pregrado.

En esa resolución, el Ministerio de Educación reconoció la coherencia de la misión, visión y de los objetivos generales del Programa con la misión y propósito de la institución y con el perfil del egresado, tal como están formulados en los documentos institucionales.

Así mismo resalta aspectos como la movilidad saliente nacional e internacionales de 17 y 9 estudiantes respectivamente, y 5 estudiantes visitantes del extranjero, durante el periodo 2013 - 2020; la deserción anual del programa que, según SPADIES en 2019-II, se ubicó en 6.62%, valor inferior al promedio de nivel de formación que fue de 9.43% y del nacional de 12.6%.

La planta profesoral conformada en 2020-II por 25 docentes de tiempo completo y contratos a término indefinido. Su cualificación se distribuye en 15 con formación doctoral, 9 con maestría y uno profesional. Su distribución en el escalafón son 5 titulares, 4 asociados y 11 asistentes. Destaca además a los 22 profesores visitantes, 7 de ellos procedentes de países como EEUU, Italia y Argentina, principalmente orientados a la presentación de conferencias.

Así mismo la Resolución resalta la productividad científica y tecnológica que entre 2017 y 2021 se registran 256 productos, incluyendo artículos de revistas, libros, capítulos, tesis de grado y patentes que corresponden a 2 productos por profesor por año. Un número significativo de patentes, marcas, diseños industriales, tecnologías y patentes transferidas y emprendimientos tecnológicos han sido desarrollados por los grupos de investigación.

La Acreditación en Alta Calidad es el acto por el cual el Estado adopta y hace público el reconocimiento que pares académicos hacen de la comprobación que efectúan a un programa académico, sobre su organización, funcionamiento y el cumplimiento de su función social, constituyéndose en instrumento para el mejoramiento de la calidad de la educación superior.

El registro calificado es requisito para ofrecer y desarrollar un programa académico de educación superior en Colombia.

Arquitectura renueva su acreditación por seis años

Mediante la Resolución 015152 de agosto de 2022, el Ministerio de Educación Nacional renovó por seis años la Acreditación de Alta Calidad Académica, y por siete años el registro calificado del Programa de Arquitectura de la Universidad del Valle.

En el documento mencionado, el Ministerio de Educación reconoció que el programa de Arquitectura de nuestra alma máter ha logrado los niveles de calidad suficientes, tanto en sus lineamientos formativos como en sus procesos de investigación y de acompañamiento estudiantil, para que obtenga la renovación de acreditación en alta calidad.

El informe entregado destaca de la Universidad del Valle el equilibrio estratégico entre las actividades misionales, la presencia de la institución en la región durante más de 75 años y su aporte, desde esa presencia, al entorno social, económico y cultural de la sociedad.

Además, en la resolución se exalta la planta docente de la que dispone el programa - 27 docentes tiempo completo y 3 medio tiempo-, la calidad de los espacios académicos y el nivel investigativo, lo que se refleja en unos índices de deserción por debajo del promedio nacional -5.46%, en comparación con el 13.87% nacional- y en resultados superiores en las pruebas Saber Pro.

La investigación realizada por los profesores se desarrolla en tres grupos: Investigaciones, territorio, construcción y espacio (categoría A), Ambiente, seguridad, salud y trabajo (categoría B) y Hábitat y desarrollo sostenible (categoría C). Desde ellos, Arquitectura ha sido partícipe en proyectos como la Convocatoria para Macroproyectos de Colombia Científica, dos versiones del Solar Decathlon y el concurso de co-creación Cali Sostenible.

La Acreditación en Alta Calidad es el acto por el cual el Estado adopta y hace público el reconocimiento que pares académicos hacen de la comprobación que efectúan a un programa académico, sobre su organización, funcionamiento y el cumplimiento de su función social, constituyéndose en instrumento para el mejoramiento de la calidad de la educación superior.

El compromiso e identidad que tienen los profesores, estudiantes y egresados con el programa y con la institución se hicieron evidentes a través de la participación de los estudiantes en convenios como SÍGUEME y MOVE y el constante vínculo con los egresados por medio de actividades académicas, enlaces entre los programas de pregrado y posgrado y promoción de ofertas laborales gracias a la conexión entre el programa y los empleadores.

Con base en las fortalezas del programa y el compromiso con el cumplimiento del plan de mejoramiento se garantiza la sostenibilidad de la alta calidad del programa de Arquitectura de la Universidad del Valle quien recibió la Renovación de la Acreditación de Alta Calidad, válida por seis años, contados a partir de la fecha de ejecutoria del acto de renovación de la acreditación.

Rector de Univalle presenta radiografía de la educación superior en la Región Pacífico

Ante el ministro entrante de educación Alejandro Gaviria Uribe y la bancada de parlamentarios del Valle del Cauca, el rector de la Universidad del Valle Edgar Varela Barrios presentó cifras contundentes en relación con el acceso a la educación superior en la región comprendida entre los departamentos del Valle, Cauca y Nariño.

Como expuso el rector, son muchos los retos que en materia de acceso a la educación superior tiene que superar la región.

“¿Cuál es el principal problema que tiene la región? La tasa de absorción y de cobertura de nuestro sistema de educación superior. En Colombia la tasa de absorción es del 53,9%, es decir los jóvenes entre los 17 y los 21 años que salen de los colegios e ingresan a la educación superior. En los últimos diez años el país ha progresado diez puntos, pero el Valle del Cauca está diez puntos por debajo. El Valle del Cauca está hoy en el 43.9 % de absorción de matrícula, 10 puntos por debajo del promedio nacional” señaló el rector Varela Barrios.

El directivo universitario manifestó que para el año 2021 tan solo en el Valle del Cauca hay matriculados 158.000 estudiantes. “Para estar en el promedio nacional deberíamos tener 230.000 estudiantes, es decir, el Valle del Cauca tiene un déficit de casi 70.000 cupos de educación superior universitaria” agregó.

Mencionó que la admisión en Chocó está en 31%, en el Cauca en 34% (20 puntos por debajo del promedio nacional) y Nariño 31% (24 puntos por debajo del resto del país).

“El desafío de todo el suroccidente colombiano son cupos. Se pensó que el problema principal de la educación superior era la construcción de más sedes e infraestructura educativa. Aunque algunas instituciones sí requieren de ellas, ese no es el problema principal” destacó el rector Edgar Varela. Mencionó el caso de varias universidades privadas cuya infraestructura educativa es subutilizada porque la matrícula disminuyó de manera considerable en los últimos años a causa del descenso en los créditos educativos y la gratuidad en las IES públicas.

“En el caso de la educación privada, lo hemos conversado en Ascun, se requiere revisar el modelo de crédito educativo del Icetex y construir un modelo diferente que permita usar la capacidad de la infraestructura y la capacidad cognitiva de los docentes de las universidades privadas de la región. Ellos no necesitan aulas, no necesitan infraestructura, necesitan estudiantes. Yo quiero transmitirle a todo el bloque, a los gobernadores, a los parlamentarios, al ministro entrante que en el suroccidente del país los cupos educativos son la necesidad más importante y deben ser cubiertos por lo privado, por lo público, por las instituciones técnicas y tecnológicas universitarias y por el Sena”.

En su intervención ante el bloque de parlamentarios y el ministro entrante, el rector de Univalle manifestó que en su conjunto los departamentos del Valle del Cauca, Cauca y Nariño tienen una gran capacidad instalada en sus instituciones de educación superior, tanto públicas como privadas, que puede ponerse al servicio de las agendas de trabajo de las corporaciones.

“Nuestra región tiene un buen sistema de universidades. Creo que es muy importante contar con las capacidades de las IES para acompañar la formulación de los planes de desarrollo, los proyectos de política pública y el acompañamiento de la agenda legislativa. Hemos conversado con varios congresistas vallecaucanos y aspiramos a establecer un convenio con la presidencia del Congreso para que la universidad pública y sus aliados acompañen la agenda de cambio del país en políticas públicas, así como la agenda legislativa” agregó el rector Edgar Varela.

El profesor Varela recordó que las universidades públicas y privadas están dispuestas de trabajar de manera conjunta con las gobernaciones departamentales, y reiteró el acompañamiento en la construcción de una central de universidades para el oriente de Cali.

Por su parte, en su intervención en este espacio el Alcalde de Cali Jorge Iván Ospina reiteró la necesidad de aumentar la cobertura universitaria en la ciudad.

“Tenemos un grave problema de coberturas universitarias. Nuestros muchachos quieren estudiar y no tienen la oportunidad. La educación pública de alta calidad no es suficiente, la educación privada demanda concurrencia de recursos y en la medida en que tenemos coberturas universitarias precarias, estamos dejando perder talento” dijo el alcalde.

“Nuestros pueblos necesitan nuevos referentes y elementos simbólicos que posibiliten construir esperanzas, que tengan anhelos colectivos. En ese sentido es fundamental y de impacto, la central de universidades en el oriente de la ciudad. Sabemos que constituir una universidad es un proceso largo y difícil; pero una central de universidades, un espacio con laboratorios, tecnología, campus deportivo, donde las diferentes universidades puedan instalar sus programas en el oriente de nuestra ciudad sería de impacto. Podríamos utilizar recursos emocionales, sociales, culturales, políticos y económicos para reivindicar el oriente de la ciudad” finalizó el alcalde Ospina.

Docente Irene Vélez Torres, designada como Ministra de Minas y Energía

El presidente electo Gustavo Petro Urrego anunció a través de su cuenta de twitter la designación de la docente e investigadora de la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Valle Irene Vélez Torres como nueva Ministra de Minas y Energía.

“Es una mujer con amplia experiencia en el sector ambiental y que tendrá la ardua tarea de liderar la transición hacia una economía no extractivista”, destacó el presidente electo en la publicación.

Por su parte, la docente e investigadora manifestó en su cuenta de Twitter “Este enorme reconocimiento de @petrogustavo @FranciaMarquezM no es solo de mi trayectoria sino de las comunidades que defienden la vida, el agua, el territorio y la salud. Empujaremos la transición energética, intensiva en conocimiento, y aseguraremos el cuidado de la casa grande”.

Irene Vélez Torres es filósofa y magíster en Estudios Culturales de la Universidad Nacional de Colombia y doctora (Ph.D.) en Geografía y Geología de la Universidad de Copenhague (Dinamarca).

Es investigadora activista, dedicada al estudio crítico de los conflictos ambientales y agrarios en Colombia. Se ha interesado por comprender los procesos de despojo tóxico, racismo ambiental y discriminación étnico-racial en distintas geografías extractivas; también ha analizado procesos de violencia ambiental en el contexto del irresuelto conflicto interno armado en Colombia.

Ha cultivado una profunda defensa de lo público, así como una vocación por la investigación colaborativa y la docencia con estudiantes mayoritariamente de estratos 1 y 2.

Ha liderado proyectos transdisciplinarios en los que, además de producir conocimiento científico relevante sobre despojo tóxico, extractivismo gubernamental y racismo ambiental, ha co-creado con distintas comunidades rurales herramientas de conocimiento que alientan su defensa de la vida y del territorio.

De manera complementaria, ha realizado algunos documentales que le han permitido trascender el ámbito académico para generar mayor impacto social y político sobre temas relativos al conflicto y la paz.

Es editora asistente de la revista especializada Geoforum en donde se publican investigaciones relacionadas con la geografía humana, con temas como la economía política global, el desarrollo urbano y regional y la justicia ambiental, por ejemplo. También es miembro de la sección Colombia de la Asociación de Estudios Latinoamericanos (LASA).

 

Migración y nuevas formas de habitar, una discusión de carácter internacional

En Colombia los procesos migratorios han estado atravesados por las situaciones de conflicto interno, así como por las bonanzas económicas y la búsqueda de oportunidades. Como consecuencia de este movimiento, las personas no solo han cambiado la relación con el territorio ante la exposición a un nuevo entorno, sino que también han aportado transformaciones a los nuevos espacios que habitan.

Con esa premisa como centro, la Universidad del Valle organizó de manera virtual el 1er Seminario Internacional Migración y Espacio como un encuentro para la reflexión acerca de estas mutaciones, así como de las oportunidades para la inclusión y la equidad desde lo espacial a partir de la migración en Latinoamérica.

Dentro de la socialización de experiencias, el docente del Instituto Tecnológico del Putumayo Jheisson Lasso Imbachí compartió el caso del asentamiento Nueva Esperanza, un ejemplo de nuevas formas de habitar y de posesión de la tierra.

De acuerdo con el docente, son muchas las condiciones que ocasionaron las migraciones internas: el recrudecimiento del conflicto por los cultivos ilícitos, el crecimiento económico de algunos centros poblados y la búsqueda de mejores condiciones de vida.

De estas poblaciones migrantes, muchas llegan, por la urgencia de encontrar vivienda, a instalarse en la periferia de las ciudades, en condiciones precarias, ubicados en zonas de riesgo y en construcciones que no cuentan con una planificación adecuada. En el caso de Mocoa, el docente analizó los fenómenos del establecerse y del retorno, donde determina que, tras el destierro, se originan diversas formas de retornar que confluyen en la resiliencia y el arraigo a nuevos territorios, adaptados a sus necesidades vitales.

El asentamiento Nueva Esperanza fue el resultado de una invasión a un terreno del Estado. Allí se establecieron 40 familias en viviendas temporales, que comenzaron a transformarse y a conseguir servicios de manera rudimentaria.

“Es un caso especial y ha sido un prototipo. Han logrado acceder a derechos de una manera muy ardua. A medida del tiempo han gestionado estructuras administrativas, cuentan con una zona productiva para cultivos y sostenimiento de la familia, zona de colegios y atención a la primera infancia”, explicó el docente Jheisson Lasso.

De acuerdo con el docente, Nueva Esperanza, la primera comunidad organizada por autogestión en ser reconocida en el Putumayo, recorrió cinco pasos, a lo largo de 16 años, para llegar a ser dueños de las tierras donde habitaban: reconocimiento de la posesión de la tierra, conformación de la asociación de víctimas, plan de retorno y reubicación, gestión interinstitucional (participación de ACNUR, Alcaldía de Mocoa, Gobernación) y legalización de predios.

Para Jheisson Lasso, la documentación y socialización del proceso reviste especial importancia al ser una experiencia que ha servido de inspiración a otras comunidades a organizarse y tener incidencia en las dinámicas de acceso a la tierra. “Es muy simbólico porque es uno de los primeros pasos para una reparación integral”, expresó.

Habitar tras el retorno

Además de la experiencia de apropiación del territorio, el profesor del Instituto Tecnológico del Putumayo también expuso el caso de una familia que, después de enfrentar el destierro durante casi 10 años, decide retornar a su lugar de origen. Ellos vivían en la vereda La Hormiga entre los corregimientos de El Placer y El Tigre cuando, en el año 2000, fueron desplazados al municipio de Ipiales, en Nariño.

Habitaron el municipio hasta el año 2010, cuando decidieron retornar a una vivienda en préstamo a la cual, debido a las necesidades adquiridas durante su estadía en Ipiales, hicieron varias modificaciones.

Un ejemplo de las adecuaciones realizadas a partir de su experiencia es la construcción de un porche o antejardín, el cual no era común dentro de su vivienda anterior, pero hacía parte de las construcciones en la ciudad de Ipiales.

Gracias a recursos propios, sumados a los subsidios de reparación de víctimas, lograron adquirir la vivienda en el año 2018. Dos años después de la adquisición, emprenden la construcción de una vivienda adosada en concreto y el mejoramiento de la estructura anterior.

A partir de esta experiencia, el docente Jheisson Lasso observa que en La Hormiga no existe un POT actualizado y considera que en el caso de las familias que son desplazadas y retornan, se genera una necesidad de mayor flexibilidad y adaptabilidad para los nuevos prototipos de vivienda rural, pues hasta el momento no hay una respuesta desde lo arquitectónico a sus necesidades de eficiencia y accesibilidad en el hábitat.