La piel habla y la Doctora Giovanna Ciocca sabe leerla. Examina hasta las orejas y una consulta estética puede terminar en una patología para cáncer o, al contrario.
Por: Laura Parra Rodríguez, Agencia de Noticias Univalle
Cree en el láser, el Botox y las medicinas biológicas que conoció cuando llegó a Miami, Estados Unidos. Después de 30 años en ese país, es la dermatóloga más llamada por Univisión y CNN para aclarar las dudas sobre los tratamientos cosméticos de la capital de la belleza y el bronceado, en la que también abundan las clínicas de garaje.
Disponible las 24 horas, Ciocca no abandona el ritmo de urgencias que empezó en Cali como médica recién egresada de la Universidad del Valle en Urgencias del Hospital Universitario Evaristo García, donde en los 90’s llegaban los casos más graves causados por armas de fuego y venganzas del narcotráfico en el departamento, así que con su esposo decidió alejarse de la violencia.
Su pasión por las urgencias la continuó en el hospital pediátrico Nicklaus Children's, Hospital al que ingresó como estudiante de pediatría y dermatología. Para ella “me tomó siete años terminar la carrera. Fue como empezar de nuevo”, pero valió la pena porque pudo revalidar su título y fue de las estudiantes favoritas de su cohorte. Aún sus colegas la llaman para consultarle casos y atiende a cualquier hora de la noche.
“La gente cree que la dermatología es solo belleza, pero no es así, la mayoría son enfermedades graves que pasan desapercibidas a la medicina general”. Uno de sus casos más famosos es el tratamiento de una bebé de 9 meses que llegó en helicóptero al hospital con una inflamación en la piel y en los huesos. La bebé fue diagnosticada con una enfermedad genética (DIRA) y tratada con un medicamento biológico hasta su recuperación.
La historia de la Dra. Ciocca — la marca —empieza en 1998, en Estados Unido, cuando validó los documentos con su nombre de casada y dejó atrás a Giovanna Rodríguez. A Cali solo viene por asuntos familiares y para el grado de dos estudiantes de medicina que amadrinó económicamente. Eso sí, varias de sus pacientes viven en esta ciudad y viajan a verla a su consultorio privado.
Actualmente, Ciocca es el nombre de sus dos clínicas dermatológicas en las que realiza consulta privada e investigación para enfermedades de la piel, en alianza con los médicos de urgencias y laboratorios.
¿Por qué pasó de trabajar en urgencias en Cali a ser dermatóloga?
La piel es el órgano más grande del cuerpo, la gente no se lo imagina. En la piel tú siempre estás mostrando algo que está pasando adentro.
El trabajo más grande de uno como dermatólogo es darte cuenta que lo que se está mostrando en la piel es un reflejo indirecto que está pasando adentro.
¿Denos un ejemplo de lo que nos revela la piel?
Por ejemplo, una colombiana llegó con bastantes lesiones en las orejas. Era el único síntoma que tenía. Le dije esto está muy extraño, mandé una prueba a patología y tenía cáncer. Con una sola muestra de piel le salvamos la vida.
No se dan cuenta que dermatología implica muchísimas enfermedades; algunas infecciosas, de reumatología y enfermedades generalizadas tienen que ver con la piel. Eso es lo que a mí me gustó.
Usted es conocida por los tratamientos en medicina biológica ¿por qué los defiende?
Porque es una medicina dirigida o es una proteína dirigida que no está afectando el resto del sistema y está solamente haciendo el efecto que tú quieres que haga. Esas medicinas se pueden aplicar a enfermedades crónicas de la piel, especialmente, en el sistema inmune, la modulación de inflamación, psoriasis, en dermatitis atópica, vitíligo y alopecia infantil.
El Botox es una de las medicinas biológicas más famosas. Yo tengo Botox por un tratamiento para la migraña, pero ya empiezo a arrepentirme por los casos de parálisis que veo ¿son seguras estas sustancias?
El Botox lleva más de 40 años usándose. Mi mentora, Marta Rendón, fue una de las pioneras en hacer investigaciones y nadie en ese momento se atrevía a usar esas medicinas porque no las entendían. Yo la apoyé cuando llegué a Estados Unidos y vi su potencial.
Las medicinas biológicas son el futuro en los siguientes 20 años
Se preguntan por las dosis y los resultados, pero los neurólogos usan hasta tres mil unidades en niños para recuperar la plasticidad cuando no pueden mover sus músculos. Un uso común, como el que a ti te pusieron, es de máximo 60 unidades y las personas dicen que se van a intoxicar. Eso es falso. La gente puede leer en PubMed, investigaciones basadas en evidencia, pero lamentablemente están en TikTok.
Si la sustancia es segura ¿por qué suceden estos casos?
Lo que ocurre es que hay personas que no saben de medicina y las aplican mal. En Miami hay cantidad de centros cosméticos sin personal médico. Se supone que el uso del Botox es exclusivo para providers o proveedores como yo, pero hay auxiliares o enfermeras que se capacitan un fin de semana con las farmacéuticas y ofertan el servicio. Entonces, muchas veces nosotros terminamos solucionando el problema en el que se mete todo el mundo.
¿Cuál es su recomendación?
Siempre consultar a un profesional, en vez de consultarlo cuando ya han ido a cualquier lugar y tienen el problema.
¿Respecto a la distribución del Botox?
Aumentar los controles.
Como médica, docente y empresaria ¿cuál cree que es su mayor satisfacción?
El legado que tú dejas es lo que le entregas en educación a otras personas e inspirar. Hay algo muy lindo, como pediatra he atendido a niños durante años y ahora me dicen que ingresaron a medicina y ser dermatólogos porque les cambiaste la vida desde que eran chiquititos. Eso vale más que cualquier reconocimiento.
Maritza Caicedo desafía el paradigma racial y propone recuperar el concepto de clase para unir a migrantes y nacionales.
Por: Laura Parra Rodríguez, Agencia de Noticias Univalle
“Tenemos un montón de malos genes en nuestro país”, dijo Donald Trump durante su campaña, refiriéndose a la población migrante. Días después llegó a la Casa Blanca con el 45% del “voto hispano”, especialmente masculino, lo que puede ser leerse como una paradoja. Para Maritza Caicedo, doctora en población, es una evidencia de que la población latina está fuertemente dividida por razones de raza, género y clase.
Maritza Caicedo es doctora en poblaciones, profesora de la Universidad Autónoma de México y socióloga de la Universidad del Valle. Actualmente, es una de las colombianas en el exterior que mejor maneja los datos duros del mercado laboral y la calidad de vida de la población migrante, especialmente de las mujeres negras. Colabora frecuentemente con Harvard en temas de trabajo y salud. Con ella, la información es evidente, concluyente o incompleta.
Actualmente la migración se plantea como una “amenaza” a Estados Unidos y es el pilar más fuerte de las políticas del presidente Trump ¿por qué sucede esto?
En Estados Unidos la sociedad es racializada, eso quiere decir que descansa en un sistema en función de la raza y de la etnia y que organiza a los grupos de personas jerárquicamente. En ese sentido, la migración se plantea como una amenaza para la unidad cultural de los Estados Unidos. Además, según el Censo de los Estados Unidos, las proyecciones de población encuentran que en 2065 los blancos pasarán a ser minoría en ese país.
Se entiende que más allá de una persecusión, los valores jerárquicos de esa minoría blanca se pierden por la reducción de la natalidad, las integraciones culturales. Aun así cuál es el papel que ocupa “el voto hispano” y la tendencia a la derecha de muchos hombres migrantes a mantener esos valores ¿sus resultados de investigaciones sobre el mercado laboral estadounidense y el racismo podrían darnos pistas para entender esa situación?
Claro. En una investigación reciente sobre los porcentajes de participación en altos cargos directivos, registro que la participación de colombianos blancos en estos trabajos es del 12.3%, mientras que colombianos negros y de otras razas es de 7,2 %y de cubanos negros y otras razas 1.7%.
En un ejercicio de interseccionalidad que se publicará pronto, observé los factores que determinaban el salario de las mujeres que se percibían como blancas y no blancas; después, atribuí todas las características de capital humano como escolaridad, idioma y experiencia de las mujeres blancas a las mujeres no blancas. Pues resulta que así estas mujeres tuvieran la experiencia esas características de las blancas, no ganarían esos salarios.
Que la educación no sea determinante para cerrar las brechas raciales puede ser un argumento para eliminar las acciones afirmativas y los apoyos ¿es así?
Las acciones afirmativas son indispensables, solo que tienen que ir de la mano con posibilidades reales de inserción laboral y condiciones laborales adecuadas. Además, un apoyo para la formación en la investigación en estas líneas de estudio.
Al contrario, ahora estamos viendo un retroceso. El año pasado, la Corte Suprema acabó la política de acciones de acción afirmativa y el presidente Donald Trump acaba de dar una orden ejecutiva a las escuelas públicas para que no impartan la historia crítica sobre el racismo.
Para entender mejor la migración y el trabajo ¿es cierto que les quitamos sus empleos?
Los inmigrantes no compiten por los trabajos de los blancos. Eso es falso. Están en los trabajos que ellos no quieren hacer: de construcción, el campo y el cuidado. Claro, hay una minoría que también vive en condiciones precarias, pero los países receptores han equivocado al enemigo. El enemigo que todos tenemos es la reestructuración de la economía y ese modelo neoliberal en el que nos hemos instalado.
¿Podría explicarnos mejor?
En Estados Unidos hubo un proceso de desindustrialización de los años 70’s y se sacó del país a las empresas, se deterioraron las condiciones de trabajo y el sector de servicios que polarizó la fuerza de trabajo: requiere migración altamente calificada y también una gran cantidad de trabajadores temporales en agricultura, extracción y construcción, de servicios personales, que satisfacen las necesidades de consumo de los trabajadores y de las familias de mejores ingresos en Estados Unidos.
Al mismo tiempo, ocurren transformaciones en los mercados de trabajo de los países latinoamericanos que empujan a la gente a salir a buscar trabajo. El enemigo es el modelo económico, no la población migrante.
Creo que su explicación nos lleva a pensar que sigue vigente la categoría de clase, que pareciera un poco olvidada en los discursos actuales.
Sí. Insisto en que debemos retomar el concepto de clase porque a la gente ya no le gusta hablar de clase. Tú lo estás diciendo, sale en los datos a relucir.
¿Cómo no hacer que la categoría de clase vuelva a negar o subestimar las relaciones género y la raza? Pues hubo mucho de “primero la lucha de clases” y eso dividió demasiado al movimiento social.
Mira, los primeros estudios de migración internacional antes de la perspectiva de género describieron al migrante como un varón joven y proveedor y la mujer como una acompañante cuando se la consideraba. La perspectiva de género permitió ver que las mujeres se desplazan también por intereses laborales y personales propios que no van solo como acompañantes del esposo.
Usted es experta en incorporar las categorías de raza, género y clase, lo que ahora se conoce como interseccionalidad ¿por qué es tan relevante?
La perspectiva interseccional le agrega algo más y es que no todas las mujeres estamos en las mismas condiciones en el mercado de trabajo. Las desigualdades intra género suelen ser tan hondas como las desigualdades que hay entre los géneros, es decir, entre hombres y mujeres.
Usted decía que la población se inserta en el mercado agrícola, las mujeres en el cuidado ¿Son posibles otras formas de trabajo y de migración?
Claro, estoy plenamente convencida de que es posible mejorar la situación laboral de los migrantes; pero se requiere voluntad política. La OIT, por allá en 1999 lanzó el concepto de trabajo decente, justo en el contexto de reestructuración de los mercados laborales y de las economías del mundo para que ese empleo sea remunerado, que tenga unos ingresos adecuados, que pueda tener alguna protección social y que exista un diálogo social
¿Quiénes no firmaron la Convención de los Derechos de Trabajadores Migratorios? Los países mayormente receptores de migrantes no se comprometen a garantizar los derechos de los trabajadores.
¿Cómo así un diálogo social?
Hoy en día tú vas a buscar un empleo y eres tú y el capital, tú y el empleador ¿no? El diálogo social se puede dar con la participación sindical, que es el mejor indicador de que ese diálogo social está ocurriendo. Pero eso ha desaparecido.
Laura Vannesa Puerta es Comunicadora Social de la Universidad del Valle, realizadora audiovisual, especialista en Gerencia Social y Magíster en Estudios Interlingüísticos. En 2016 intentó emigrar a Alemania y a su regreso como trabajo de grado de su maestría, escribió esta sensible novela en la que narra escenas de vida propias y de las personas con las que compartió durante su estadía en este país.
En un mundo donde se recrudecen las políticas contra los migrantes y donde las guerras y la pobreza obligan a las personas a moverse, la novela de Laura Puerta propone e imagina el tema desde una manera experiencial y cercana .
Cada uno de sus relatos componen, como lo dice en la novela, una pequeña torre de babel compuesta por representantes de naciones con idiomas y costumbres diferentes, pero con similares dolores y razones como causales de la emigración. Son historias con denominadores comunes como el de proteger la vida y de sus más cercanos ante la guerra, buscar un mejor futuro en mejores condiciones socioeconómicas o establecerse con una pareja extranjera en su país de origen.
Esas personas e historias se encuentran en el Curso de Integración, un programa de formación del gobierno alemán dirigido a nuevos migrantes que aún tienen problemas con el idioma en la vida cotidiana. “La posibilidad o la obligación de asistir a un curso dependen del país de origen y de los conocimientos de alemán” 1. En este escenario son esas personas provenientes de países como Cuba, Tailandia, Rumania, Bulgaria o Irak las que alimentan con sus historias los relatos testimoniales narrados por Laura Vannesa.
Esta novela de autoficción está dividida en capítulos denominados como objetos; una peluca, unos aretes, un retrato…cada objeto remite a una experiencia propia de desarraigo, objetos que cada personaje conserva porque son signos identitarios y remiten, de manera irrefutable, a todo eso que se dejó atrás para migrar a un nuevo país donde esperan construir un hogar y un mejor futuro.
Curso de integración es una bitácora que evidencia el proceso de aprendizaje de la autora, también narradora, y el de sus compañeros de clase, en la dificultad por aprender un idioma difícil como el alemán y ponerlo en contexto. El idioma está ineludiblemente ligado a la cultura y en la novela se hace más evidente su necesidad en lo cotidiano; aceptar sugerencias para hacer una compra o hablar a los gritos con los compañeros de trabajo en el Mcdonalds . Y es también el vehículo que recorre cada relato de vida, el dolor del desarraigo que tiene que ser traducido para ser compartido, hasta el de la misma autora, porque nadie decide dejarlo todo en su país sin traer un dolor detrás. Una de las riquezas de esta novela es precisamente la sensibilidad para abordar cada historia: desde la cercanía y la amistad en la lengua compartida, como en el capítulo La Peluca de Yuri donde la protagonista es cubana, o en el idioma aprendido con el que Laura escucha y empatiza con los otros extranjeros en un juego de identificación mutua en el exilio.
En el capítulo Año Nuevo en Mcdonalds Laura relata cómo en una de las clases leen un titular en alemán “¡Colombia dice NO a la paz!”, lo que narra después es la manifestación de emociones propias y compartidas con sus compatriotas, amplificadas por la lejanía y la imposibilidad de darle sentido a lo incomprensible “Todos mis compañeros esperaban que les explicara ese titular y lo que estaba sucediendo en mi país, pero no tenía ni el alemán, ni el conocimiento de mi país, ni las fuerzas para entenderlo, y mucho menos explicarlo. Solo pude llorar”. Lo que viene después es la discusión y el juzgamiento en alemán por los otros que han vivido la guerra en carne propia, pero también, en medio de ellos, encuentra las palabras, en árabe y alemán, para sobreponerse.
Schereiben Sie ein eigenes Geditcht…
El aprendizaje del alemán es un hilo conductor de toda la novela que evoluciona (o no) permitiendo la integración de los migrantes a la sociedad alemana. En el camino de este aprendizaje se hacen más notorias las diferencias culturales, las renuncias a la expresión de la propia alteridad, por encajar o por preservar la vida, ser uno en lugar distinto. El capítulo Los aretes de Jaiide ejemplifica de manera contundente cómo dominar el idioma no es garantía de habitar la cultura, así resume Laura los sentimientos de impotencia del personaje en esta escena: “Se sintió despojada de su derecho a protestar, a replicar, a ofender, eso que solo nos da la lengua materna y que nos permite a plenitud expresar la ira. También está el hecho de ser extranjero, que rápidamente se vuelve la causa de un trato distante que lleva al desespero y, sobre todo, a sentirse solo y desarmado”.
“El hogar es un sentimiento de seguridad. Los sentimientos no conocen fronteras” , son los últimos versos de un poema citado por Puerta para después invitar al lector a escribir su propio poema en relación con eso que llamamos hogar, ¿cómo se construye un hogar en un país y cultura distintos? ¿cómo se supera la exclusión por verse o tener un acento distinto?; quizás la respuesta está en encontrar esa sensación de seguridad cuando se huye de la guerra, en encontrar una familia entre los otros, en la esperanza de un mejor porvenir y la esperanza de regresar a lo que se dejó atrás.
Curso de integración es un documental universal sobre las distintas particularidades y facetas que tiene el fenómeno de la migración. Es una invitación a reconocer en los migrantes sus historias y capacidades, a ser empático, sobre todo en estos tiempos en los que se enarbolan nacionalismos para los que son una amenaza.
Por Edgar Hernán Cruz García
Periodista de la Dirección de Comunicaciones Universitarias
Con la participación de estudiantes, docentes, funcionarios, representantes docentes y estudiantiles, integrantes del Consejo Académico y Superior, así como de la comunidad en general, el equipo directivo de la Universidad del Valle llevó a cabo la rendición pública de cuentas de la vigencia 2024.
En su intervención el rector Guillermo Murillo Vargas destacó que en la vigencia anterior la Universidad del Valle recibió la renovación de la Acreditación Institucional de Alta Calidad por un periodo de diez años, “un hecho que no solo nos llena de orgullo, sino que es una gran responsabilidad”.
El rector destacó que las directivas universitarias trabajaron en la consecución de recursos a la base presupuestal para seguir creciendo y mejorando la infraestructura universitaria, fortaleciendo la movilidad académica y las capacidades institucionales, entre otros factores.
El vicerrector académico Héctor Cadavid Ramírez resaltó que en la pasada vigencia la Universidad trabajó en la creación de nuevos programas académicos: el Doctorado en Economía Aplicada, cinco maestrías, cuatro especializaciones, cuatro especialidades clínicas, dos pregrados, así como dos programas en trámite de aprobación para el registro calificado ante el Ministerio de Educación Nacional.
El vicerrector Héctor Cadavid agregó que se crearon tres programas de posgrado que serán desarrollados a través de la virtualidad. Mencionó además que once programas se encuentran en proceso de reglamentación y diseño.
Así mismo, la profesora Mónica García Solarte destacó que desde la Vicerrectoría de Investigaciones se acompañaron 29 proyectos de convocatoria externa. Resaltó que para 2024 la Universidad contó con 260 grupos de investigación, de los cuales tres fueron creados en esa vigencia. La vicerrectora manifestó que a 2024 la Universidad del Valle cuenta con 95 patentes otorgadas. Agregó que se realizó una inversión de más de $846 millones en equipos de laboratorios, de los cuales $400 millones fueron destinados a laboratorios y equipos en las sedes y seccionales.
La vicerrectora de Bienestar Universitario Adriana Reyes Torres mencionó que, con relación a la vigencia 2023, en 2024 se dio un aumento del 12%. Agregó que el número de almuerzos entregados en la Sede Cali aumentó un 5%, para un total de 19.056 y un incremento del 27% en las regionales para un total de 2193 beneficiarios.
La profesora Fátima Díaz Bambula, vicerrectora de Extensión y Proyección Social, destacó la consolidación por primera vez de las convocatorias internas de proyección social y solidaria con ocho proyectos de las facultades, así como la convocatoria “Soy Comunidad, soy Univalle”, en la cual se articulan estudiantes en procesos de práctica.
Con relación a los egresados, la vicerrectora Fátima Díaz Bambula resaltó la consolidación de la bolsa de empleo, el Observatorio y el Sistema de Información de Egresados, con más de 45.000 egresados inscritos que ha permitido tener una mayor conexión y vínculo con ellos. Resaltó que por primera vez se realizó un Festival para los egresados, que tuvo lugar en la Seccional Palmira.
Por su parte, el vicerrector de Regionalización Jaime Alberto Caycedo Ramírez resaltó que las sedes y seccionales tuvieron grandes transformaciones, entre ellas la conformación de los cuerpos colegiados. “Por primera vez tuvimos la elección directa de los directores y directoras de sede, como también de los representantes docentes y del estudiantado en ese espacio”. Destacó que la cobertura subió; paso de 12978 en 2023 a 14331 en 2024, con una tasa de absorción del 88%.
El vicerrector administrativo Javier Fong Lozano comentó en su intervención que la Contraloría Departamental emitió un concepto favorable en relación al cumplimiento en rendición de cuentas. Destacó que con relación a 2023, los aportes de la Nación incrementaron un 11.3%. Añadió que en 2024 se inició el proceso de compra del Campus San Miguel, donde inicia actividades académicas y administrativas el Nodo Suárez.
Uno de los ejes de trabajo de la Oficina de Planeación y Desarrollo Institucional fue el trabajo articulado alrededor de la construcción del Plan Estratégico de Desarrollo 2025-2035, con visión prospectiva a 2045. El jefe de Planeación Luis Carlos Castillo Gómez resaltó que en este proceso “participaron activamente más de 6000 personas de la comunidad universitaria”. Así mismo mencionó la ejecución en un 99% del plan de inversiones con los recursos de la estampilla, que llegó a ejecutar más de 100 mil millones de pesos.
Al final de la audiencia pública de Rendición de Cuentas el equipo directivo de la Universidad del Valle agradeció a toda la comunidad universitaria por su compromiso y dedicación. “Son 80 años de historia. A nosotros nos tocó este momento de la historia. Larga vida a la Universidad del Valle, larga vida a la educación pública en Colombia”, finalizó el rector Guillermo Murillo.
Entre 2017 y 2024, 129 niñas y adolescentes en el suroccidente colombiano han desaparecido - Ciudad Vaga y Organización Hasta Encontrarlas.
Casi 2.300.000 personas vivían en Cali en 2018. Casi el 60% hacen parte del registro SISBEN. Según Cifras del Dane, hay alrededor de 600 mil hogares. De uno de ellos salió M.T.O01, 12 años, de rasgos indígenas. La contactaron por redes sociales. Dejó una carta a su familia en la que decía que le habían ofrecido un trabajo en el que ganaría mucho dinero. Ella accedió: quería una casa grande para su familia. Desapareció de su hogar el 11 de enero de 2017 en el barrio El Rodeo, para aparecer viva algunos días después. S.M.C.C, afrodescendiente, 13 años, desapareció el 1 de noviembre de 2017. Iba a la tienda, pero nunca llegó. Continúa desaparecida. A.T.M, 13 años, desapareció el 13 de mayo de 2024. Estudiaba en el colegio Agustín Nieto Caballero. No hay rastro de ella hasta ahora.
Entre 2017 y 2024, 129 niñas y adolescentes mujeres (83%), niños y adolescentes hombres (17%) en el suroccidente colombiano han desaparecido para siempre o transitoriamente. 105 sólo en lo que va corrido del 2024. Algunas regresan. Otras aparecen violadas y asesinadas. Otras nunca vuelven y terminan en redes de trata de personas y explotación sexual. Algunas han escapado de sus casas, hartas de la pobreza, del maltrato o del abuso. Todas son víctimas: las que huyen de sus hogares, las raptadas, las violadas, las explotadas sexualmente, las heridas y asesinadas.
Son al menos 7 años de negligencia estatal en el Oriente de Cali, de acuerdo con una denuncia presentada por el Movimiento Social de Mujeres en 2023. De las 57 niñas y adolescentes que habían desaparecido hasta ese momento. Con contadas excepciones, no se habla mucho en los medios de comunicación, porque son niñas y adolescentes de las barriadas pobres, porque son negras, mulatas, aindiadas; porque sus familias no tienen influencia ni poder; o porque la tragedia de las niñas y adolescentes excluidas y racializadas, muchas víctimas del conflicto armado, y sus familias no aporta votos en las elecciones.

¿Pero qué pasa en casa cuando una niña o adolescente desaparece?
Un hogar no es un lugar aislado. Es una red conectada a otros hogares y personas. Cuando desaparece una niña se estremece toda la red. Y en Cali, en los barrios populares, esa red es más densa y tupida que en los barrios acomodados, en los que los lazos de vecindad son escasos, hay menos hogares por hectárea y en los que sólo muy excepcionalmente desaparecen las niñas. Los hogares de barriadas populares suman decenas de vínculos con los hogares vecinos, las casas de parientes y amigos, las casas de familias con las que comparten vínculos porque las niñas y adolescentes estudian en la misma escuela o juegan juntas en el mismo parque. Entrelazadas las vidas de las niñas, se entrecruzan las familias que experimentan como suya la desaparición de una pequeña. Cuando esto sucede, el terremoto se siente a lo largo y ancho de los barrios que, como está enseñando una iniciativa llamada PopuLab (Laboratorio de Barrios Populares, Universidad del Valle), sólo pueden ser entendidos de manera interseccional, articulando variables y dimensiones que con frecuencia se han atendido de manera separada.
Cada hogar en un barrio popular conecta, fácilmente, con decenas de hogares más. La desaparición de una niña estos sectores populares sacude a, por lo menos, tres centenares de personas de carne y hueso que la conocían y seis centenares más que saben algo de sus familias. Poco más de mil personas, mal contadas.
Entonces, 129 niñas, niños, y adolescentes reportadas como desaparecidas afectan de manera directa a más de 129 mil personas y a una red indirecta que suma a miles más. También desaparecen o se trastornan para siempre las trayectorias, los sueños, el bienestar físico y emocional de esas 129 vidas. La angustia se sienta a la mesa de cientos, de miles de hogares que no saben cuándo ni cómo volverán a ver a una niña o una joven que no regresa a casa.
¿Cuándo y dónde desaparecen? Las desapariciones ocurren con mayor frecuencia en los meses de vacaciones, de turismo en la ciudad, y suelen darse en los trayectos entre el colegio y la casa, en parques públicos, o a través de ofertas laborales en redes sociales. Las edades más comunes de las niñas y adolescentes desaparecidas oscilan entre los 12 y 15 años, con un énfasis particular en las adolescentes de 14 años.

Este es un fragmento del informe periodístico Vivas se las llevaron, VIVAS LAS QUEREMOS, elaborado por Hasta Encontrarlas y Laboratorio de Medios de Ciudad Vaga.
2024 fue un año en el cual la educación superior tuvo especial protagonismo porque tanto las universidades públicas como las privadas pusieron en evidencia los grandes desafíos que les imponen los avances en la sociedad del conocimiento que son de todo orden, conceptual, tecnológico, financiero, social. Cómo responder a su obligación de ser un factor de equidad social, cómo asimilar los desarrollos tecnológicos que revolucionan los procesos educativos muy especialmente la inteligencia artificial, cómo agenciar los recursos económicos que le permitan mantener la calidad, la cobertura, la pertinencia, cómo llegar a los territorios menos desarrollados. En una palabra, cómo estar a la altura de los tiempos que corren tan llenos de amenazas y posibilidades. Es un debate bienvenido y oportuno, que debe adelantarse con la mayor responsabilidad.
En 2023 la matrícula total en las instituciones de educación superior IES, que incluye universidades, instituciones técnicas profesionales, instituciones tecnológicas e instituciones universitarias, fue de 2’475.833 estudiantes, de los cuales 1’141.862 estaban en privadas y 1’333.971 en públicas. O sea, un reparto casi por mitades. Las públicas financiadas en su integridad por el Estado y sus recursos propios; las privadas, principalmente por matrículas, que pueden tener origen en créditos oficiales. Unas financiando la oferta, otras la demanda. Es un sistema mixto que se ha mantenido por decenios y que debe fortalecerse en su integridad, no uno a expensas del otro.
El tema económico es central. La situación actual es de enormes dificultades financieras en ambas clases de universidades. Las universidades públicas acumulan un déficit cuantioso que nace del hecho de que sus costos fijos aumentan más que sus recursos legales, sin contar con los que se requieren para aumentar su cobertura, modernizar su infraestructura y su entable tecnológico. Las universidades privadas dependen cada vez más de los créditos del Icetex o de programas de becas. Hoy hay una gran incertidumbre sobre el futuro de ambas instituciones y no hay política más urgente que despejarlo, para que continúen haciendo el extraordinario trabajo conjunto que han hecho a través de su historia, dándole a la universidad pública la prioridad social que le corresponde y la financiación estatal que necesita.
En lo que respecta a las instituciones de educación superior públicas, la propuesta reforma a los artículos 86 y 87 de la ley 30 de 1992, que reglamentan la financiación de las universidades públicas, en trámite en el Congreso de la República, recoge juiciosos estudios adelantados por las propias universidades. Su trámite exitoso contribuiría de modo decisivo a aliviar su déficit histórico y a planear su futuro con seguridad. La aprobación de esa reforma es fundamental para el logro de los fines sociales de las universidades públicas.
Uno de esos fines es el fortalecimiento de la presencia regional de la Universidad. La Universidad del Valle ha asumido como propia la iniciativa gubernamental de descentralizar la educación superior y llevarla a los territorios donde no ha tenido presencia. Durante cuarenta años del desarrollo del sistema de regionalización es un ejemplo nacional exitoso de esa política. El inicio de actividades del nodo de Suárez, Cauca, que se une a los cinco ya existentes, es una demostración de ese interés que se ha fortalecido a través de los años.
En ese contexto la Universidad del Valle, con un manejo austero y transparente, como lo certifican los organismos de control, ha cumplido los objetivos propuestos en su Plan de Desarrollo 2015-2025, y adelanta la construcción del Plan de Desarrollo 2025- 2035, con la perspectiva del 2045 cuando se cumple el centenario de su fundación. La metodología adoptada, que combina planeación estratégica y prospectiva, ha demostrado ser efectiva, permitiendo una amplia participación de todos los estamentos de la Universidad y garantizando la inclusión de diversas perspectivas y necesidades. Es una metodología ampliamente participativa, la cual ha movilizado a amplios sectores del estudiantado, egresados, docentes y trabajadores a las mesas temáticas con 1396 personas inscritas. Se ha logrado hasta el momento un proceso de construcción de consensos y aportes con la preparación de documentos de diagnóstico y análisis DOFA (Debilidades, Oportunidades, Fortalezas y Amenazas) que ha permitido una comprensión profunda del entorno interno y externo de la Universidad, facilitando la identificación de retos y oportunidades. La participación amplia y representativa de todos los actores universitarios y externos ha sido un pilar fundamental, asegurando que el plan sea inclusivo, equitativo y refleje las aspiraciones de toda la comunidad universitaria. Se han conformado equipos técnicos, asesores y de enlaces, asegurando una estructura organizativa robusta para la formulación del plan. La integración de expertos internacionales y enlaces internos fortalece la calidad y pertinencia del plan. Allí se está diseñando nuestro inmediato futuro. Ese trabajo ha sido sin duda la principal actividad institucional de 2024.
La mejor medida de cumplimiento del Plan de Desarrollo 2015-2025 ha sido la renovación de la Acreditación Institucional de Alta Calidad por diez años, resultado de otro proceso que concluyó con la expedición de la resolución No. 007464 del 15 de mayo de 2024, del Ministerio de Educación Nacional. Este reconocimiento que fue otorgado por primera vez en 2005, avala la transparencia, prudencia y confiabilidad en la gestión institucional y respalda la cultura de autoevaluación, autorregulación y mejoramiento continuo en sus funciones misionales.
A ese reconocimiento nacional se suman dos rankings internacionales que nos colocan entre las principales universidades colombianas. De acuerdo con el último informe del Ranking U-Sapiens del segundo semestre de 2024, la Universidad del Valle ocupa el cuarto lugar entre las mejores universidades del país, con un puntaje de 65 después de la Universidad Nacional (131), la de Antioquia (109) y la de los Andes (70). En la clasificación se evaluó el número total de revistas indexadas y categorizadas en A1, A2, B y C, el número total de programas activos y que pueden recibir estudiantes nuevos para posgrados, y el número total de grupos de investigación categorizados en A1, A, B y C por MinCiencias.
De otra parte, el ranking Times Higher Education le dio a la Universidad el segundo puesto a nivel nacional entre las universidades donde más se aprende con 24 puntos después de la Universidad Pontificia Bolivariana con 26.5. Los factores evaluados fueron: Calidad docente, proporción entre personal y estudiantes, relación entre doctorados y licenciaturas, número de doctorados otorgado en comparación con el personal académico e ingresos de la institución.
La actividad académica puede resumirse así: durante la vigencia 2024 se ofrecieron 209 asignaturas de formación general, en las que estuvieron matriculados 32.429 estudiantes de la sede Cali. Por su parte en las seccionales y nodos se ofrecieron 110 asignaturas de formación general donde estuvieron matriculados 34.966 estudiantes. En el año fueron creados y aprobados ante el Ministerio de Educación Nacional, 16 nuevos programas académicos lo que refleja un crecimiento significativo en la oferta académica. El SACE-MEN aprobó la renovación de registro calificado de 41 programas académicos y fueron radicados ante este organismo la renovación de registro calificado de 22 programas académicos más. El SACE-MEN aprobó la renovación de registro calificado de 41 programas académicos, fueron radicados ante este organismo la renovación de registro calificado de 22 programas académicos más y aprobó la renovación de registro calificado de 41 programas académicos. Se realizó la Convocatoria de Reemplazos 2024 que fue aprobada por el Consejo Académico mediante Resolución No. 157 del 4 de julio, en la cual se convocó a concurso público de méritos para la selección y vinculación de 101 profesores (72 de tiempo completo y 29 de medio tiempo - (86,5 TCE))- para las Facultades de Artes Integradas, Ciencias de la Administración, Ciencias Naturales y Exactas, Ciencias Sociales y Económicas, Derecho y Ciencias Políticas, Educación y Pedagogía, Humanidades, Ingeniería, Psicología, y Salud. Esta convocatoria contó con 769 inscripciones y el resultado del proceso de evaluación de méritos dio como resultado que se seleccionaran 59 nuevos profesores.
Durante 2024 se adelantaron innumerables procesos administrativos para mejoramiento de infraestructura y equipos que pueden resumirse en las siguientes cifras: sin tener el cierre fiscal definitivo, el recaudo por concepto de la estampilla Pro Universidad del Valle fue de $127.825 millones, que equivalen al 91% del presupuesto inicial aforado. La participación para la Universidad, 90%, fue de $115.043 millones. La División de Contratación gestionó 1.167 procesos contractuales por $223.275.000 millones, destacando inversiones en compras corporativas, seguros y bienes inmuebles. Además, se fortaleció la capacitación en contratación con 16 talleres dirigidos a 1.149 personas. La Dirección de Infraestructura Universitaria ejecutó $47.144.000 millones en 12 proyectos, incluyendo obras de sostenibilidad, mantenimiento preventivo y correctivo, y nuevos desarrollos bajo la metodología BIM. Además, se invirtieron $2.360 millones de pesos para asegurar el adecuado desarrollo de las actividades de laboratorios de docencia. En recursos. En los diferentes programas de bienestar universitario se ejecutaron de recursos del Fondo Común 19.144.985 millones; de recursos del fondo especial 34-334-397 millones; de recursos de estampilla 27.193.954 millones; de recursos de estampilla Prounal 2.918.750 millones; y de planes de fomento a la calidad 1.450 millones. La Vicerrectoría de Extensión y Proyección Social contó con un presupuesto total en el Plan Operativo Anual de Inversiones de $2.232.980 millones.
En lo referente a investigaciones, durante el 2024 se dio inicio a 119 proyectos de investigación, 18 corresponden a proyectos de convocatorias externa, 81 convocatorias interna y 20 presentación interna. Durante la vigencia acompañó la gestión de 402 proyectos activos: 119 de convocatoria externa, 230 convocatoria interna y 53 presentación interna.
El informe de gestión de la Rectoría que hoy presentamos es un resumen de las actividades misionales realizadas por las vicerrectorías, cada una de las cuales ha presentado un informe extenso y detallado de su gestión que puede verse en la página web de la Universidad, allí están igualmente los informes que corresponden a diferentes áreas de apoyo y a las facultades. El conjunto de esa información refleja un trabajo coordinado y eficaz, adelantado con el criterio de contribuir a la construcción de una sociedad más educada, incluyente, libre y democrática.
Este informe recoge los resultados del primer año de gestión de mi período rectoral en el cual la Rectoría ha estado abierta a todos los estamentos universitarios y a las iniciativas gubernamentales y de la sociedad civil, con el propósito de crear un ambiente propicio para el desarrollo de nuestras tareas cotidianas. Mis agradecimientos a cada uno de los miembros de la comunidad universitaria ejecutores de la tarea que hoy presentamos con orgullo y a los órganos colegiados de dirección, los Consejos Superior y Académico, con cuya sabia orientación se ha adelantado.
En el año 2025 la Universidad del Valle cumple 80 años de fundada, un aniversario que será la oportunidad para mirar hacia atrás, para reconocer los aportes de generaciones visionarias y para seguir construyendo futuro.
Guillermo Murillo Vargas, Ph.D.
Rector
7 de marzo de 2024
Karla Mayerling Paz Ledesma, Enfermera Especialista en Salud Mental y Psiquiatría, fue invitada al programa radial Sanemos Juntos de la Universidad del Valle para abordar el tema de la "Salud Mental Positiva".
¿Qué es la salud mental positiva? Tradicionalmente, entendemos que la salud mental está vinculada a varios problemas: cuando ya no puedo dormir, cuando tengo mucha tristeza, cuando la ansiedad o el estrés me superan. En esos momentos es cuando nos preocupamos por la salud mental. Este enfoque también se refleja en la investigación, donde muchos de nosotros nos hemos centrado en estudiar la cantidad de personas afectadas por problemas como la depresión, la ansiedad o el suicidio.
Sin embargo, cuando hablamos de lo positivo, nos referimos a lo saludable. La salud mental no es simplemente la ausencia de un problema.
¿Qué factores contribuyen a mantener buenas condiciones de salud mental? Es importante destacar que no estamos promoviendo la figura del "ser humano ideal". Aquí no se busca encontrar a la persona perfecta, feliz, que no enfrenta dificultades. Por el contrario, lo que buscamos es entender lo qué permite que, por ejemplo, una comunidad en situación de desventaja o adversidad pueda afirmar con determinación que no se rendirá ante esas circunstancias.
El término "positivo", aunque ahora está de moda, se refiere en este contexto a una dimensión de la salud mental que va más allá de las enfermedades. Este enfoque no solo se aplica a la salud mental; incluso en el ámbito educativo, se habla de educación positiva. La psiquiatría también ha desarrollado áreas que trabajan lo saludable, aquellas condiciones necesarias para que las personas avancen hacia sus propios objetivos, lo cual es igualmente relevante.
Es importante reconocer que no existe un manual para definir al "ser humano perfecto", ni una receta universal para la "educación perfecta". En cada comunidad, familia y persona, las realidades varían. Sin embargo, quiero resaltar que, lamentablemente, quienes nos formamos en el campo de la salud, a menudo nos enfocamos más en cuidar y atender las enfermedades que en promover la salud en su sentido integral. Cuando he preguntado a mis estudiantes qué más se le puede decir a una persona que llega a un consultorio, además de prescribirle un medicamento, la respuesta suele ser limitada.
Por ejemplo, en algunas áreas ya existe mayor conciencia sobre hábitos saludables: sabemos que fumar es perjudicial, que debemos beber suficiente agua y hacer ejercicio. Pero, ¿qué sabemos sobre lo que realmente protege y cuida la salud mental? Cuando nos planteamos esta pregunta, la respuesta no es tan sencilla, ya que aún tenemos un conocimiento limitado, especialmente en relación con las investigaciones y los programas educativos en varios sectores que no han avanzado lo suficiente.
Un aspecto esencial que debemos siempre cuestionarnos, sobre todo quienes somos docentes y estudiantes, es cuánto de lo que aprendemos y enseñamos contribuye realmente a mejorar, mantener y proteger la salud de las personas.
A menudo se piensa que los problemas de salud mental son consecuencia de un defecto o problema individual, pero esto no es así. Los factores que conducen a un episodio de salud mental, o incluso a un trastorno crónico, están estrechamente relacionados con nuestras condiciones de vida, no solo con nuestras capacidades individuales.
Creo que es fundamental ayudar a las personas a aceptar que, al igual que otros problemas de salud, los problemas de salud mental son bastante comunes. La depresión, por ejemplo, es uno de los trastornos más prevalentes, y no debe ser estigmatizada, ni ignorada.
En un salón de clase mal ventilado hay más riesgo de contagiarse de enfermedades infecciosas.
La conexión entre arquitectura y salud se ha estudiado por décadas, pero cobró gran relevancia en 2020 con la pandemia del Covid-19 cuya propagación por el aire fue evidente en espacios cerrados y mal ventilados. Sin embargo, en Colombia todavía no tomamos las medidas necesarias para comprender la importancia de una ventilación adecuada.
Desde hace más de dos años hemos medido el CO2 en universidades de Cali y Bogotá, para conocer la concentración aproximada de aerosoles infecciosos en el aire y la probabilidad de respirarlos. El resultado es que la mayoría de los salones superan las 900 ppm y algunos llegan a más de 2000 ppm. Sin embargo, esto puede bajar fácilmente. Por ejemplo, en una universidad caleña el CO2 pasa de 1064 ppm (minisplit prendido, puerta y ventanas cerradas) a 495 ppm en 5 minutos con la ventana abierta.

Salones en universidades de Cali y Bogotá
¿Qué tan graves son estos datos?
Se considera riesgosa una concentración de CO2 a partir de 800 ppm (1), pues favorece la supervivencia de los virus y aumenta el riesgo de transmisión(2).
A continuación, se enumeran algunas consecuencias:
Por el contrario, una buena calidad de aire interior tiene efectos positivos como menos ausencias, mejor rendimiento académico, mayor satisfacción en el trabajo y estabilidad de la planta docente. Por lo tanto, los estudiantes pueden terminar su educación en mejores condiciones, con mejores notas, repitiendo menos años y materias, con periodos educativos más cortos (10).

Escuela al aire libre 1918 en Francia.
Soluciones más cerca de lo que creemos
Una forma fácil de mejorar la calidad del aire es con ventilación natural, es decir, abriendo puertas y ventanas. La importancia del aire fresco no es un descubrimiento reciente. En el siglo XVIII, Benjamin Franklin abogaba por un aire limpio para mejorar la salud, mediante la ventilación. A comienzos de 1900, en la lucha contra la tuberculosis y durante la pandemia de gripe española la ventilación era tan indispensable para mitigar los contagios que se crearon escuelas al aire libre alrededor del mundo. Más recientemente, con la pandemia del Covid-19, la Universidad de Hong Kong invirtió en la ventilación y purificación de aire (11) de los edificios y buses, reduciendo los contagios (12).
Algunos países tienen reglas para construir edificios, que integran este indicador desde hace décadas. Sin embargo, el ahorro energético y el confort térmico, agravados por el cambio climático, que obliga a utilizar cada vez más aire acondicionado y calefacción, hicieron que las construcciones fueran más herméticas y con menos suministro de aire exterior (13), creando condiciones ideales para que el virus del Covid-19 se expandiera rápido y diera lugar a una pandemia.
Hoy, el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomienda máximo 615 ppm en un salón de clase (ver imagen). En algunos países hay sensores de CO2 visibles en las aulas de clase y mapas colaborativos que visibilizan los niveles de CO2 de espacios interiores alrededor del mundo (14).
Este cambio de paradigma (15), está llevando a utilizar purificadores de aire, como hicieron colegios públicos de Denver, EEUU, en 2021, para reducir el contagio de Covid-19 (16). También hay bibliotecas que prestan purificadores (17).
Estas nuevas recomendaciones consideran los edificios como herramientas para preservar nuestra salud durante la pandemia actual de Covid-19, las epidemias de gripa, tuberculosis y demás, y posibles futuras pandemias como la de la gripe aviar (H5N1) (18).
En Colombia hay mucho por hacer, pero tenemos un clima isotermo y podemos mejorar la calidad del aire interior abriendo puertas y ventanas. En este sentido, la educación es de gran importancia, pues personas informadas hacen una gran diferencia en su salud y la de su entorno.
Es primordial generar conciencia desde los espacios educativos sobre las lecciones que podemos aprender de las pandemias y promover cambios en la forma en que nos relacionamos con los espacios que habitamos. La prevención colectiva es una herramienta clave para lo que enfrentamos en la actualidad y en el futuro.
Por Irene Ramos Vacca, Doctora en Sociología Universidad de Paris 1 Panthéon-Sorbonne, Psicóloga Universidad del Valle
Daniela Rodríguez, maestra en museología con énfasis en educación de la universidad nacional de Colombia
1.Partes por millón (ppm) es una unidad de medida con la que se mide la concentración. Determina un rango de tolerancia. Se refiere a la cantidad de unidades de una determinada sustancia (agente, etc.) que hay por cada millón de unidades del conjunto.
2.Haddrell, A., Oswin, H., Otero-Fernandez, M. et al.(2024). Ambient carbon dioxide concentration correlates with SARS-CoV-2 aerostability and infection risk. Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41467-024-47777-5
3.Somsen, G., van Rijn C., Kooij S., et al,(2020) Small droplet aerosols in poorly ventilated spaces and SARS-CoV-2 transmission. Disponible en: https://doi.org/10.1016/S2213-2600(20)30245-9
4.Chen C., Whitehead A. (2021), Emerging and Re-emerging infections in children. Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41390-023-02878-7
5.Chen L., Jennison B.L., Yang W., Omaye S.T.,(2000) Elementary school absenteeism and air pollution. Disponible en: https://doi.org/10.1080/08958370050164626
6.Shendell, D., Prill R., Fisk W., et al,(2004) Associations between classroom CO2 concentrations and student attendance in Washington and Idaho. Disponible en: https://doi.org/10.1111/j.1600-0668.2004.00251.x
7.Gaihre S., Semple S., Miller J., et al,(2014) Classroom carbon dioxide concentration, school attendance, and educational attainment. Disponible en: https://doi.org/10.1111/josh.12183
8.Shaughnessy R., Haverinen-Shaughnessy U., Nevalainen A, Moschandreas D. (2006)
A preliminary study on the association between ventilation rates in classrooms and student performance. Disponible en: https://doi.org/10.1111/j.1600-0668.2006.00440.x
9.Sadrizadeh S., Yao R., Yuan F.,et al, (2022), Indoor air quality and health in schools: A critical review for developing the roadmap for the future school environment. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.jobe.2022.104908
10.Chetty R., Friedman J., Hilger N., et al. (2011) How does your kindergarten classroom affect your earnings? Evidence from project star. Disponible en: https://doi.org/10.1093/qje/qjr041
11. Es un dispositivo que elimina los elementos contaminantes, tales como el polvo, el humo, pelos de animales, polen, etc, mediante un filtro de alta calidad y un ventilador.
12.Molteni, M. (2021) The 60-Year-Old Scientific Screwup That Helped Covid Kill. Disponible en: https://www.wired.com/story/the-teeny-tiny-scientific-screwup-that-helped-covid-kill/
13.Jimenez JL, Marr LC, Randall K, et al.(2022) What were the historical reasons for the resistance to recognizing airborne transmission during the COVID-19 pandemic? Disponible en: https://doi.org/10.1111/ina.13070
14.Raven App o Indoor2map
15.Tang JW, Marr LC, Li Y, Dancer SJ. (2021) Covid‐19 has redefined airborne transmission. Disponible en: https://doi.org/10.1136/bmj.n913
16.Adams E. (2021) Researchers fight COVID-19 with new air filtration in Denver Public Schools. Disponible en:
https://www.colorado.edu/engineering/2021/01/11/researchers-fight-covid-19-new-air-filtration-denver-public-schools
17.https://www.google.com/mymaps/viewer?mid=1GVu8htPDJuVRgNWX9wU58s5xZXH2hiA&hl=es
18.Nimo Omer (2025) What you need to know about the underreported bird flu crisis. The Guardian.
El pasado 23 de agosto, cinco integrantes del grupo de investigación Ciencias Oceanográficas* de la Universidad del Valle, junto con otros 15 investigadores de la Dirección General Marítima (DIMAR) y Parques Nacionales Naturales de Colombia, zarparon en una misión científica con el propósito de realizar un análisis regional del fenómeno de El Niño en el Pacífico colombiano.
Durante esta expedición, el equipo de investigación recolectó diversas muestras para estudiar la captura de dióxido de carbono en la región del Pacífico. Tras completar todas las fases del estudio los investigadores concluyeron que "las anomalías de temperatura superficial del océano se mantuvieron dentro de los valores normales según el Índice Multivariado de Tumaco, lo cual sugiere condiciones neutrales. En otras palabras, no se observó ni un calentamiento ni un enfriamiento significativo del océano Pacífico colombiano".
Según el informe de resultados, al analizar los datos históricos (1998-2023) junto con los datos recolectados en septiembre de 2024, se determinó que “el Pacífico colombiano fija, en promedio, 65.19 millones de toneladas de carbono por mes”, Este proceso comienza con los organismos que ocupan los primeros niveles tróficos marinos.
Además, el análisis histórico reveló una “tendencia generalizada a la disminución de la Producción Primaria Neta en la región, lo que indica una alteración en los procesos físicos, químicos y biológicos del océano”. Según los investigadores esta alteración podría afectar la estabilidad de los ecosistemas marinos y los servicios que estos proporcionan, en particular, aquellos relacionados con la fijación de dióxido de carbono y la provisión de alimentos.
Para consultar el informe completo con los resultados detallados de la investigación, haga clic aquí.
*El grupo de investigación Ciencias Oceanográficas está liderado por el profesor Alan Giraldo López, del Departamento de Biología de la Universidad del Valle. Este grupo cuenta con la categoría B de Minciencias y sus líneas de investigación incluyen: Acoplamiento Bento-Pelágico, Cambio Climático, Ecología Pelágica, Interacción Costa-Océano, Oceanografía Biológica, Oceanografía Física, Oceanografía Geológica y Oceanografía Química. Los investigadores de la Universidad del Valle que participaron en el estudio fueron: Juan José Gallego, estudiante del Doctorado en Ciencias Biológicas; Valentina Girón, Valentina Arana, Sara Plazas y Emilio Torres, estudiantes de Biología y el Dr. Julio Cesar Herrera Carmona, docente de Biología.