La sección de Desarrollo Humano y Promoción Socioeconómica de la Vicerrectoría de Bienestar Universitario de la Universidad del Valle invita a los estudiantes beneficiarios del Programa Jóvenes en Acción a la charla informativa y de aclaración de dudas sobre el programa, con la participación de Funcionarios del Departamento para la Prosperidad Social -DPS.
Fecha: Jueves 4 de junio de 2015
Hora: 9:00 a.m a 12:00 m.
Lugar: Auditorio 5, Campus de Meléndez
¡Recuerden que es de vital importancia su asistencia!
Gloria Stella Bejarano Lloreda
Trabajadora Social Responsable
Jóvenes en Acción
Universidad del Valle
Cali tendrá un Centro de Atención Tecnológica. Así lo reveló, durante el I Taller de Introducción a la Propiedad Intelectual Carlos Conde, docente del Aula de Propiedad Intelectual (API) de la Superintendencia de Industria y Comercio e investigador de la Universidad Externado de Colombia.
Según Conde, quien capacitó a educadores, investigadores y estudiantes de la Universidad del Valle en Propiedad Intelectual (PI), esta serie de charlas se seguirán dictando en el Alma Máter a través del Centro de Atención Tecnológica e Innovación (CATI), a abrirse pronto en el campus universitario de Meléndez.
Aunque no precisó fecha, el funcionario señaló que la apertura depende de algunos recursos financieros. “Es una decisión presupuestal, pero va en firme. No solo en la Universidad del Valle, sé que habrá un CATI Pacífico en Palmira, y otros más en la región y el país”.
Conde precisó que en el CATI previsto a abrir en la Universidad del Valle por parte del Gobierno central, se brindará no solo información a las personas de cómo obtener una patente, sino también de cómo y ante quién licenciarlas.
Reconoció que buena parte de la tarea en la Universidad del Valle la ha venido prestando la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación (OTRI) en cabeza de la profesora Patricia Guerrero, siendo el CATI un apoyo a las labores que viene desarrollando la OTRI.
“La OTRI ya cuenta con un estatuto de Propiedad Intelectual, y puede dar información de quién es el titular de una patente como también prestar información sobre el servicio de vigilancia tecnológica, uno de los procesos más costosos en este campo”.
De otro lado, el funcionario reconoció que buena parte de que en Colombia no se esté patentando al nivel que lo hacen otros países, incluso de la región como Brasil, se debe a los altos costos y la tramitomanía para obtener una patente.
“La Superitendencia de Industria y Comercio –dijo- ha tomado nota de la queja, y por eso está haciendo descuentos, por ejemplo, a quienes asistan a talleres como este que se dicta en la Universidad del Valle; descuentos generosos, no solo en patentes sino en registro de marcas”.
Conde destacó como grato el grado de innovación que se está dando en las regiones, mucho más visible que en la capital del país.
Sobre la Universidad del Valle, se mostró sorprendido y dijo: “Van bastante bien. Me acaban de informar que van en seis solicitudes de patentes en el año, y aunque la Nacional de Colombia lleva 10 u 11, no están tan lejos teniendo en cuenta el tamaño de las universidades”.
Por su parte, Ruby Mejía, profesora de la Facultad de Ingeniería de Materiales de la Universidad del Valle y directora del Grupo de Materiales Compuestos, este tipo de talleres son de gran utilidad, pues “permiten difundir la importancia de estos temas entre estudiantes, profesores e investigadores”.
Mejía resaltó el apoyo que han recibido desde la OTRI: “Los docentes hemos tenido un muy buen acompañamiento en este tipo de procesos, de registros de patentes y el reconocimiento de nuestra producción intelectual a través de todos estos sistemas de propiedad industrial”.
“La OTRI nos ha brindado apoyo jurídico, y eso ha permitido que muchos de los grupos de investigación de la Universidad del Valle hayan podido registrar debidamente ante la Superitendencia muchos de sus desarrollos innovadores”.
Dijo que en su caso particular, el grupo que dirige de Materiales Compuestos ha logrado obtener tres patentes, dos de ellas con industrias de la región. “Estamos en curso de obtener una cuarta patente gracias a la OTRI”, aclaró Mejía.
“Antes –señaló la docente- no teníamos este tipo de procesos. Ni nosotros mismos como docentes o estudiantes teníamos un reconocimiento de lo que hacíamos en las diferentes unidades académicas. Realmente esto es nuevo, no solo aquí sino en Colombia”.
Dijo que la administración del rector Iván Enrique Ramos Calderón, “está invirtiendo en dotar de personal que nos asesore y software que nos facilitan la tarea en procesos como la vigilancia tecnológica, en el que somos novatos”.
Precisó que una de las grandes dificultades de la investigación en el país sigue siendo la falta de recursos, pero aclaró que Colciencias está permitiendo que entre nuestras propias propuestas de investigación coloquemos fondos para patentamiento”.
Dijo que la Vicerrectroría de Investigaciones de la Universidad del Valle ha sido un valioso soporte en este campo. “Hay una parte financiera y otra que es la de agentes o de personas que nos pueden colaborar y apoyar en el desarrollo de nuestras propuestas”.
“Nosotros –dijo- somos investigadores y redactar una patente de manera correcta desde el punto de vista legal se nos hace difícil. Allí la Universidad ha sido clave. Yo creo que hoy en día contamos con apoyo de la Universidad y cada día vemos que estamos teniendo más”.
Finalmente, Mejía señaló como álgido la transferencia de lo patentado: “O sea, que aquello que está patentado o en procesos de patentarse, se aplique en la realidad”.
Este jueves 4 de Junio llega el evento interinstitucional INNOVUÉ, organizado por la Facultad de Ciencias de la Administración de la Universidad del Valle y el programa de Ingeniería Industrial de la Universidad de San Buenaventura.
Esta jornada dedicada a hablar, reflexionar y proponer alrededor de la Innovación, contará con cinco conferencias magistrales de académicos y empresarios, además de la presentación de proyectos de estudiantes de los cursos de:
Mercadeo, Mercadeo Internacional e Ingeniería de Producto del Programa de Ingeniería Industrial de la Universidad San Buenaventura.
Creación de Nuevos Productos del Programa de Administración de Empresas de la Universidad del Valle.
Ver agenda completa del evento aquí
Con el fin de que los participantes conozcan la propiedad Intelectual, comprendan su utilidad, forma de operar y modalidades de protección, se ha diseñado el curso “Bienvenidos al mundo de la propiedad intelectual”, que inicia este martes 2 de junio de 2015, organizado por la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación -OTRI, de la Vicerrectoría de Investigaciones de la Universidad del Valle.
En el curso se explica el panorama de la propiedad intelectual, con los conceptos básicos que abarca el sistema, incluidos los Derecho de Autor y los Derecho Conexos.
La conferencia será dictada por Carlos Conde Gutierrez docente del Aula de Propiedad Intelectual, Master en Biotecnologia, Ética y Derecho, en MPhil en Derecho y Candidato a Doctor en Derecho de la Universidad de Sheffield, Reino Unido.
El curso hace parte del preámbulo para la creación, en Cali, de un Centro de Apoyo a la Tecnología y a la Innovación – CATI, en cuya labor avanza la Universidad del Valle, con el liderazgo de la Superintendencia de Industria y Comercio y la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual – OMPI, con el ánimo de facilitar el acceso de los innovadores a servicios de información sobre tecnología y afines.
Los CATI conformarán una red nacional que distribuida territorialmente, promoverá el uso de la información tecnológica y ofrecerá asistencia en materia de propiedad industrial para utilizarla eficazmente a favor de la innovación y el crecimiento económico del país.
La Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación de la Universidad del Valle -OTRI, cuenta con gestores capacitados para la creación y puesta en funcionamiento del centro, que se abrirá a próximamente.
SERVICIOS QUE OFRECE EL CATI
1. Información y Vigilancia Tecnológica en donde se facilita el acceso a documentos de patentes y a otros documentos científicos y técnicos.
2. Búsquedas específicas que permiten conocer el estado de la técnica y la novedad de una tecnología.
3. Análisis de la tecnología y de las actividades de los competidores.
4. Asistencia en la búsqueda y recuperación de información sobre tecnología.
5. Orientación para la protección de la innovación mediante patentes, diseños industriales, esquema de trazado de circuitos integrados, marcas y demás signos distintivos.
6. Información básica sobre normas, gestión y estrategias de propiedad industrial.
7. Información básica sobre comercialización y marketing de tecnología.
8. Formación en temas generales de propiedad industrial.
9. Formación para la búsqueda de documentos de patentes, bases de datos gratuitas y acceso a publicaciones relacionadas con propiedad industrial.
Mediante Resolución 01337 del 3 de febrero de 2015, emanada del Ministerio de Educación, la Universidad del Valle obtuvo por siete años el Registro Calificado para el Doctorado en Salud, que ofrece a través de la Facultad de Salud.
El Programa Académico de Doctorado en Salud obedece a la necesidad de transformar la manera de abordar la salud de la comunidad, haciendo énfasis en la investigación que fomente la promoción y el mantenimiento de la salud de los sujetos y de sus comunidades.
Este nuevo Doctorado tiene por objetivo “Formar investigadores autónomos del más alto nivel, con capacidad de proponer, dirigir y realizar estudios que conduzcan a la generación de conocimiento interdisciplinario, multidisciplinario y transdisciplinario en salud, así como resolver problemas para el país en el campo de la salud”.
La primera cohorte de estudiantes del Doctorado iniciará sus actividades académicas en el próximo semestre. Una vez concluyan satisfactoriamente sus estudios, estarán en capacidad de desempeñarse en Institutos, Centros y Grupos de Investigación; liderar investigaciones en salud
con grupos multidisciplinarios, interdisciplinarios y transdisciplinarios, en instituciones de servicio, docencia, consultoría e investigación. También podrán gerenciar programas y centros de investigación en instituciones docentes y asistenciales, o ser consultores y asesores para el diseño, aplicación y evaluación de políticas de salud que propendan por el mejoramiento de la calidad de vida y de la salud de las poblaciones.
Otros campos para el ejercicio de las labores profesionales de los egresados de este Doctorado incluyen ejercer cargos directivos con responsabilidad en la toma de decisiones relacionadas con la salud de las poblaciones, así como fomentar y divulgar la producción científica que permita la transferencia y aplicación de los hallazgos de la investigación que conduzca a la innovación y a los cambios en el sistema de salud.
El Programa Académico de Doctorado en Salud tiene una estructura curricular flexible, individualizada, centrada en la investigación, basada en un sistema de créditos.
Para su desarrollo investigativo el Doctorado cuenta con el respaldo del Instituto de investigación y desarrollo en prevención de Violencia y Promoción de la Convivencia, CISALVA; del Centro para el Desarrollo y Evaluación de Tecnologías en salud pública, CEDETES; del Grupo de investigación en Promoción de la Salud, PROMESA y del Grupo de Epidemiología y Salud Poblacional, GESP, todos de la Universidad del Valle y con importantes contactos con grupos de investigación de otras universidades nacionales y extranjeras.
Pueden acceder al Doctorado profesionales de diferentes disciplinas, interesados en realizar investigación en salud.
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“Creo que sería una de las conclusiones principales”, dijo Harvy Vivas Pacheco, profesor de la Facultad de Economía de la Universidad del Valle y máster en Economía Aplicada, en la clausura del foro Pobreza y Vulnerabilidad Social organizado por la Escuela de Salud Pública, en San Fernando.
Vivas Pacheco, experto en el análisis de fenómenos como la pobreza, la exclusión social y la vulnerabilidad señaló que, “al menos desde mi perspectiva, para cambiar el arreglo social segregado que tiene Cali, se requiere de una intervención decidida de los gobiernos municipal, regional y nacional que efectivamente logre frenar las inequidades distributivas”.
El Foro, realizado el pasado miércoles en el auditorio de la Escuela de Enfermería de la Universidad del Valle, se concentró en analizar el fenómeno y las respuestas que desde el Estado, el sector privado y la sociedad civil brindan en el contexto actual global, nacional y local.
Como ejes de discusión se propusieron la centralización y descentralización de la respuesta Estatal para la superación de la pobreza y la exclusión social; la respuesta y articulación sector privado, sociedad civil y Estado; la coherencia, suficiencia y sostenibilidad; y la movilización social e incidencia política de las organizaciones y movimientos sociales.
Además de Vivas, intervinieron como panelistas el profesor de la Escuela de Salud Pública de la Universidad del Valle, Carlos Augusto Hernández, magíster en Salud Pública, Especialista en Finanzas y Subdirector de Salud de la Caja de Compensación Comfandi; lo mismo que Sol Indira Quiceno, delegada del Departamento para la Prosperidad Social (DPS) del Gobierno.
En entrevista con la Agencia de Noticias de Univalle, el profesor Vivas Pacheco dijo que una de las conclusiones importantes, “es que unas vez identificadas las condiciones de vulnerabilidad y pobreza de los grupos sociales de Cali, se reconoce que efectivamente existe un margen de maniobra de las autoridades locales o micro-locales para lograr intervenir en ella”.
Advirtió que, “se tienen que presentar cambios importantes desde las mismas élites regionales en cuanto a su concepción de la pobreza, la forma como intervienen en el territorio, así como reconocer que el bienestar se debe difundir de manera mucho más equitativa y no promover procesos de concentración de riqueza”.
“Cuando hacemos las comparaciones internacionales de desigualdad –dijo- utilizando técnicas económicas encontramos que, en el caso de Cali, este es mucho más profundo que la mayoría de ciudades de América Latina”.
Y agregó: “Por una razón: porque no solamente está mediado por concentraciones y segregaciones de vulnerabilidad o pobreza en sentido estricto, sino porque está además atravesado por factores étnico-raciales. En Cali, más del 26% de su población es afro descendiente, lo que amerita un tratamiento especial”.
Aunque reconoció cierta intervención social en zonas con población vulnerable, se preguntó si esa política ha conducido a una verdadera integración social reflejada en menores tasas de desempleo, en mejores condiciones de bienestar y en garantías de seguridad social”.
“Creo que no”, se respondió el economista de la Universidad del Valle. “Las vías y la infraestructura realizadas en esos sectores vulnerables son necesarias, pero la integración social debe pasar por otro tipo de intervenciones”.
Aunque el asunto de la población vulnerable de Cali es un problema asumido por la ciudad y no resuelto por otras regiones del país convertidas en expulsoras, Vivas Pacheco dijo que “la pregunta que nos debemos hacer es si, bajo esas circunstancias, ninguna de las zonas urbanas o áreas metropolitanas del país podrían intervenir porque el fenómeno es estrictamente exógeno”.
“Creo que existen mecanismos de intervención social y de regulación, tanto en la ocupación de los territorios como en las garantías de las condiciones de vida de las poblaciones”, precisó. “Son los mismos problemas que vivieron ciudades como París en el Siglo XVII o Londres en el XIX”.
“Lo han vivido las grandes capitales del mundo en el Siglo XX, recibiendo a millones de inmigrantes provenientes de todo el mundo, pero por esa razón entonces Londres, París o Madrid tendrían que dejar desprotegida a esa población y simplemente decir que es un problema exógeno, exculpándose de cualquier intervención”.
“Yo creo que los retos del gobierno caleño consisten en tratar de utilizar de manera óptima los recursos que son escasos para garantizar mayores condiciones de bienestar de esas poblaciones”, precisó el educador”.
Sin embargo, “lo que hemos observado en nuestra ciudad es que, a pesar de esas olas migratorias, a pesar de las intervenciones que se han dado, prevalecen los mismos arreglos sociales y económicos segregados en donde existen unas clases opulentas que concentran gran parte de la riqueza y una gran masa de desfavorecidos”.
Esto hace –agregó- “que los procesos de desigualdad social no se eliminen, y no se da porque el arreglo social es un arreglo de desigualdad. El coeficiente de Gini en Cali (utilizado, sobre todo, para medir la desigualdad en los ingresos) es de 0.57, por encima del índice Gini Colombia, uno de los más altos del mundo”.
Dijo que contrario a la propaganda, Cali es una ciudad poco inclusiva: “Si eso fuera cierto no habría las tasas de desempleo que se registran: esta ha variado entre el 15, 14 y 12%, y no ha alcanzado el primer dígito. ¿Por qué? Porque la exclusión social justamente pasa por el desempleo”.
“Al haber desempleo en grupos vulnerables entre los 15 y los 32 años, prevalentemente mujeres, se profundiza la inequidad distributiva y se genera sentimiento de privación relativa. Y esos sentimientos profundizan el resentimiento social que se ve en la ciudad. En los mercados laborales de Cali no se observa transparencia en los procesos de contratación”.
En oposición a la experiencia de Cali, citó el ejemplo de ciudades como Bogotá y Medellín con tasas de desempleo por debajo de 10 puntos porcentuales. “Colombia está en 9,2 y Medellín ha hecho programas bien interesantes en ámbitos micro-locales, por ejemplo, para mejorar las condiciones de criminalidad y de violencia”.
Para finalizar, señaló que “las condiciones de polarización y desigualdad de la sociedad colombiana están explicadas, en gran parte, por la mezquindad de una élite que es puramente rentista, muy mezquina en la distribución de la riqueza y que lo único que ha hecho es profundizar las desigualdades de la sociedad colombiana”.
El filósofo Camille Marc Dumoullié advirtió que ante el imperativo del Capitalismo de “gozar a todo precio”, la burguesía se ha vuelto culpable de no gozar; es decir, la burguesía está experimentando algo nuevo: “la desaparición del goce como fin”.
Camille Dumoullié es profesor de Literatura comparada de la Université de Paris-Ouest-Nanterre- La Defensa, y visitó el Departamento de Filosofía de la Universidad del Valle para hablar de Control de goces y fascismo soft en el marco del coloquio “El mal, la violencia y la crueldad. Entre Literatura y Filosofía”, y fue enfático en señalar: “La consecuencia de la fiebre de goces es la depresión generalizada, que es la enfermedad de los tiempos”.
El catedrático llamó la atención sobre la manera como el Capitalismo transforma las experiencias en objetos de consumo, hasta el punto que el deseo, por esencia revolucionario, se encontraría sometido al poder de fuerzas reactivas que lo han hecho ir contra sí mismo hasta confundir revolución y fascismo.
“El Capitalismo no se define por el goce y el escenario del Capitalismo es la época de la desaparición del goce como fin. Esta fórmula tiene hoy una aplicación paradoxal: De una política represora se ha pasado a una economía perversa de libre intercambio de los goces que consiste en saturar los individuos de goces de mercancías para mejor prohibir el goce”, apuntó Dumoullié.
La razón del capitalista que devela Dumoullié es la de transformar los goces en bienes de consumismo, de hacer del goce un valor de cambio, de tal manera que “gozar a todo precio” se ha convertido en una ley, y por ello, el hombre ha perdido la libertad de gozar, y se ha convertido en un ser perverso, morboso e infantilizado que busca desesperadamente el último modelo de un Iphone, el tatuaje, la marca de su cuerpo como se marca cualquier producto; la virtualidad, que ya no es la oposición de lo real sino lo real mismo, que absorbe el color y el calor del cuerpo.
Durante el coloquio, Dumoullié también presentó su conferencia “Nietzsche y Artaud, pensadores de la crueldad”, cuyo contenido puede encontrarse aquí
Un grupo de sesenta profesionales de diez dependencias de la alcaldía de Cali participó del seminario taller ofrecido por expertos de la Universidad del Valle en políticas públicas de educación, deporte, cultura, desarrollo rural, ambiente, convivencia y seguridad.
Los asistentes debatieron sobre metodologías, estrategias y propuestas de intervención pública y social en torno de problemas de ciudad tales como el deterioro de los recursos ambientales, violencia familiar, deserción escolar, consumo de sustancias psicoactivas y restricciones en la generación de ingresos, entre otros.
En especial, se enfatizó por parte del grupo de expertos en la urgencia de intervenir los problemas de forma integral para ampliar los impactos obtenidos y en la urgencia de innovar en las alternativas de solución a necesidades que no pueden llenarse desde una perspectiva sectorialista.
La experta en asuntos culturales, Maritza López de la Roche, Decana de Artes Integradas de Univalle destacó que una prioridad para la administración municipal y las comunidades caleñas debe ser reforzar los procesos de formación artística y cultural, en especial de los niños de los sectores populares. También señaló la urgencia de cambiar la orientación pedagógica actual para hacer de la educación una forma de abrir las posibilidades a los jóvenes que se forman en los entes de educación superior evitando la superespecialidad e incentivando la innovación y la vocación por investigar.
Por su parte, Julio César Alvear, docente de estudios políticos y experto en convivencia y seguridad explicó que la ciudad de Cali requiere definir estrategias de seguridad ciudadana en las cuales la comunidad tenga la oportunidad de aportar soluciones y se amplíe la participación en las instancias de decisión que hasta ahora sólo son orientadas de forma casi exclusiva por la policía y la administración municipal. Destacó la necesidad de que las acciones de control de la seguridad estén complementadas de forma permanente por estrategias de prevención del delito y de la delincuencia.
La asesoría de los expertos de la Universidad del Valle al proceso de construcción de los planes de desarrollo de comunas y corregimientos de Cali para el período 2016-2019, se cumplirá en sesiones de trabajo con los equipos de profesionales de la Alcaldía a lo largo de los próximos dos meses, al término de los cuales se espera contar con un marco de elementos de estrategia que permita el diseño de intervenciones puntuales e integrales en las distintas problemáticas priorizadas por las propias comunidades.

El miércoles en la tarde, el auditorio Diego Delgadillo de la Universidad del Valle, sede San Fernando, fue el escenario de la presentación de dos libros del Instituto de Prospectiva, Innovación y Gestión del Conocimiento de la Facultad de Ciencias de la Administración.
El primero, “El desarrollo regional como referente en el diseño e implementación de políticas públicas de promoción de paz”, del profesor Édgar Varela Barrios, plantea como eje que las regiones sean analizadas como un componente central para poder construir políticas públicas de paz en el posconflicto.
Un segundo libro, “Desafíos para la transformación productiva y educativa. Hacia una sociedad y una economía del conocimiento”, del también profesor, Javier Medina Vásquez, señala de vital importancia la equidad y la calidad en el acceso a la educación como uno de los grandes desafíos de Colombia tras un acuerdo de paz.
Las obras de Varela, director del Instituto de Prospectiva, Innovación y Gestión del Conocimiento de la Universidad del Valle, como de Medina, están en sintonía con los tiempos cambiantes que plantea unas negociaciones de paz con la guerrilla de las FARC en La Habana, diálogos en riesgo por el actual rompimiento de la tregua del grupo insurgente.
Varela puso como ejemplo de su teoría sobre la necesidad de analizar las regiones para el posconflicto, el caso del Macizo colombiano y del Alto Patía.
Según el investigador, en las últimas dos décadas en esa zona las comunidades étnicas, campesinas y las asociaciones de municipios han emprendido laboratorios de paz, experiencias que han sido valoradas y reconocidas internacionalmente muy bien.
“Es importante tener en cuenta el punto de vista de las comunidades para construir paz”, precisó Varela ante el auditorio, agregando que hay muchas experiencias replicables en el país en las que se ha trabajado de la mano con la Unión Europea y la Universidad de los Andes.
Dijo que no son suficientemente valoradas las opiniones de las comunidades en los procesos de negociación y de diálogo, precisando “que (esos) procesos están demasiado centralizados entre los dos actores: guerrilla y gobierno”.
“En La Habana solo se considera el territorio en función de dónde relocalizar a los miembros de la guerrilla luego de la esperada desmovilización”, señaló, pero esa decisión la toma una comisión técnica conformada por efectivos de las FF.MM. y una subcomisión de la guerrilla.
Agregó que, “solo están viendo los teatros de acciones territoriales pero los temas propiamente sociales y políticos de la territorialidad no están suficientemente discutidos en el proceso de paz que se adelanta hoy”.
Aclaró, sin embargo, que “en las zonas que el Gobierno llama de consolidación territorial ha habido iniciativas de las autoridades locales en intervenir y construir formas de negociabilidad, incluso para garantizar políticas públicas como la Ley de Víctimas, el retorno de los desplazados, la sustitución de cultivos, entre otras”.
Por su parte, Medina Vásquez centró su charla en los desafíos que tiene el país en materia educativa y económica en el posconflicto, y señaló como uno de los puntos clave la equidad en el acceso, la calidad y en las formas asociativas inherentes a la educación.
“Es decir –dijo- hay que reducir la asimetría entre la mejor y la peor educación, incluso a lo largo de la vida de toda la gente, y en el cambio de las condiciones institucionales que inhiben que esta cantidad de gente esté en la educación de una manera óptima”.
Condicionó este paso a otro muy importante: la conexión de la educación con la dinámica productiva. ¿Cómo? “Invirtiendo un poco la lógica: No es que la gente vaya a la universidad, es que la universidad vaya a la gente; no es que la gente se acomode a las carreras que ofrece la universidad, es que esta ofrezca las carreras según las perspectivas de la gente”.
Medina señaló de importancia la comprensión territorial de las dinámicas educativas y las necesidades de la gente.
“Se requiere –dijo- innovación social, institucional, cognitiva. Se necesitan nuevas estructuras cognitivas y mentales porque no es simplemente aumentar cupos y que la gente se venga a estudiar a Cali. Hay que pensar en forma inversa, hay que ofrecer otros niveles de formación”.
Y en ese sentido, Medina dijo que Santander de Quilichao, como núcleo poblacional, y la sede regional de la Universidad del Valle en ese municipio caucano, jugarán un papel importante en esa zona durante el posconflicto.
“Eso va ser determinante”, dijo Medina. En el posconflicto vamos a tener “que hablar de etno-educación. Por qué no –se preguntó- una educación en la lengua y los principios de los indígenas. Por qué los indígenas tienen que estudiar lo que nosotros queremos que estudien”.
“No es que haya que correizarse (refiriéndose a Rafael Correa, presidente de Ecuador), pero sí interpretar las necesidades de la población. Te doy un ejemplo: necesitamos nuevas ofertas. Hay que pensar, por ejemplo, en las necesidades de la gente del Macizo colombiano”.
“En el Macizo colombiano –dijo Medina- en la medida que es una fábrica natural de agua, la gente debería especializarse en la conservación del recurso y su proyección, lo mismo que en la conservación de los ecosistemas”.
“Tenemos que hacer que las capacidades de la gente estén a la altura del desafío”, precisó el economista. “No es una queja. Todas las marcas en el atletismo suben constantemente, ¿por qué no los niveles educativos?”.
En lo técnico, también habló de la necesidad de pensar mejor la formación para el trabajo. “El rol del Sena es un rol importante, pero el rol técnico para la formación en esas zonas de conflicto no puede ser ofrecerles carreras convencionales. Tiene que haber un reconocimiento real de las necesidades”.
Así mismo, disertó sobre la importancia de retomar el tema de las vocaciones naturales en el Pacífico colombiano: “Tenemos que hacer allí una recuperación de todo lo que es agro, agroindustrial, agropecuario, bioindustrial y bio-economía. Hay que volverlo a pensar. Existió. Todo eso se fue desmantelando con el tiempo: ICA, Corpoica, el Sena y las universidades tuvieron una función importante. Hoy hay que volver”.
Finalmente, Medina insistió en la necesidad de repensar la educación para el posconflicto. “Sí, hay esa necesidad, pero en una dimensión global, teniendo en cuenta las realidades globales de las comunidades”, concluyó.
Pie de foto: De izquierda a derecha: Edgar Varela Barrios y Javiern Medina Sánchez
Seis estudiantes y dos profesores de la Universidad del Valle, Sede Palmira, hicieron parte de la delegación del Valle del Cauca que ganó los Juegos Nacionales de Mar y Playa, que acaban de culminar en Cartagena.
Los ocho integrantes de la comunidad universitaria participaron en dos deportes, balonmano playa y triathlón, constituyéndose en pieza clave para que la delegación departamental defendiera con decoro el titulo de los I juegos, que también ganó en el 2013, en san Andrés y Providencia.
Los estudiantes de la Universidad del Valle, en su gran mayoría del Programa Académico de Licenciatura en Educación Física, que participaron por el Departamento, en los Juegos Nacionales de Mar y Playa son Edwin Andrés Rebolledo Giraldo, Juan David Jaramillo, Diego Riascos, Juan Manuel López, John Valencia y Ricardo González y los profesores Edwin Rebolledo Caicedo y Giovanni Granobles Peláez.

En la delegación que representó al Valle también estuvieron el docente de la Universidad del Valle Sede Buga Victor Bolaños López y la funcionaria de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas Lizeth Loaiza Rojas, ganadores de Oro en Vela masculino y femenino, respectivamente.
En balón mano la delegación del Valle se coronó invicta venciendo a todos sus oponentes en un torneo todos contra todos, a tres vueltas. En triathlón se consiguió la medalla de plata.