Desde este lunes 11 de mayo y hasta el próximo sábado 30 de mayo, seis gatas se tomarán la Plazoleta de la Biblioteca Mario Carvajal del Campus Meléndez de la Universidad del Valle.
Se trata de la exposición “Las gatas en el Campus”, que organiza el Área Cultural de la División de Bibliotecas, con el apoyo de la Cámara de Comercio de Cali y el auspicio de La Previsora Seguros, como parte de la celebración de los 70 años de creación de la Universidad.
Con esta exposición se busca armonizar y embellecer el espacio público de nuestro campus, posibilitando y fortaleciendo nuevos espacios para el reencuentro intergeneracional, la cultura y convivencia de la comunidad universitaria.
El espacio público del campus universitario es, en esencia, la materialización espacial de las relaciones sociales y, por ende, el camino principal de expresión de la calidad de vida de las diversas comunidades que la habitamos y recorremos cotidianamente. Se pretende, con esta exposición en la plazoleta de la biblioteca Mario Carvajal, establecer un marco de referencia que facilite la puesta en marcha de la estrategia de la recuperación del espacio público universitario como un espacio de todos y para todos.
Las esculturas que serán exhibidas son “Gata Sucia” del artista y docente de la Facultad de Artes Integradas Rosemberg Sandoval, “Gata no hay gato” de Wilson Díaz, “Gata Kuriyaku” de Carlos Jacanamijoy, “Gata Ceremonial” de Pedro Alcántara, “Gata Frágil” de Juan José García y “Gata Mac” de Mario Gordillo.
A diario, las noticias nos cuentan hechos atroces a lo largo y ancho del territorio nacional. Paralelo a que somos la nación más feliz del mundo, o una de las más felices, los noticiarios dan cuenta de mujeres que han sido rociadas con ácido en la cara, de otras a las que han intentado violarlas en el transporte público, de hinchas al fútbol asesinados por llevar la camiseta del equipo contrario, de gobernantes educados en las mejores universidades del país y del exterior implicados en carruseles millonarios de la contratación.
A las víctimas de esa orgía de sangre, corrupción e intolerancia, habría que agregar las que genera la delincuencia común y el conflicto armado, no sin preguntarse: ¿qué está pasando en las mentes de los habitantes del país más feliz del mundo? Las respuestas a este cuestionamiento podrían venir de muchas esquinas.
En Cali, más exactamente en el campus de la Universidad del Valle, se congregaron entre el miércoles y viernes de la semana pasada, más de un centenar de trabajadores sociales de 25 universidades públicas y privadas del país, la mayoría de ellos estudiantes con vínculos en la investigación formativa. Lo hicieron en el marco del III Encuentro Nacional Sobre Formación Investigativa en Trabajo Social.
El cierre del evento estuvo a cargo de la Trabajadora Social de la Universidad Nacional de Colombia y miembro del Consejo Nacional para la Educación en Trabajo Social (Conets), Luisa Paola Sanabria. ¿Su conferencia? “El lugar de la investigación en políticas públicas”. Al final de su conversatorio la Agencia de Noticias de Univalle la abordó para interrogarla sobre el ejercicio del trabajo social en el postconflicto.
¿Cómo ha afectado el conflicto armado las labores de campo de los trabajadores sociales?
El conflicto armado ha colocado al trabajador social a desempeñar nuevos roles, a enfrentar retos en términos de configurar una política pública, a trabajar con comunidades fuertemente afectadas en términos psicosociales y económicos; en muchas academias se ha incluido el tema de las víctimas del desplazamiento forzado como tema a tratar porque es uno de los fuertes de política pública, no solo ahora, sino en los próximos 30 años en términos de postconflicto y paz.
Desde el trabajo social, ¿cuál es el diagnóstico de la sociedad colombiana en el marco del conflicto armado?
Al momento la unidad de víctimas tiene registrados 7,5 millones de víctimas por el conflicto armado en el país. Una ciudad como Bogotá, completa. El conflicto armado en términos de trabajo social no es cualquier problema sino un mega-problema. Las personas que no han sido víctimas directas del conflicto al menos han presenciado escenarios del conflicto.
¿Cómo está la población colombiana?
Con unas necesidades gigantes de atención psicosocial. Hay una asistencia humanitaria insuficiente; se requieren medidas de estabilización para que las personas puedan regresar a sus territorios y reconstruir sus vidas. Es tema de largo aliento.
¿Cómo una sociedad con unas necesidades psicosociales tan apremiantes puede ser una de las más felices del mundo?
Lo que pasa es que el colombiano olvida la noticia de ayer porque ese es su modo de supervivencia mental. Tú le preguntas a un colombiano que pasó hace 20 años, él prefiere no recordarlo por salud mental. Ahora, el ejercicio que tenemos que hacer en Colombia es la recuperación de la memoria histórica, recordar las cosas que han pasado para no repetirlas; es necesario para reivindicar los derechos de las víctimas. Pero el colombiano tiene una capacidad de resiliencia sin la cual no podría vivir.
Usted habló de políticas públicas e investigación ¿Sí hay una política pública en el país hacia la investigación en el campo social?
Yo creo que estamos avanzando. Tengo la fortuna de conocer a muchos trabajadores sociales que laboran en instituciones públicas y que incorporan la investigación en su quehacer diario. Frente a las políticas públicas sobre investigación en lo social escenarios como este nos permiten reflexionar sobre el ejercicio de la investigación e ir un poco más a la vanguardia. Aunque hay más inversión en investigación científica, la formulación de toda política pública requiere un diagnostico inicial en la que el Estado necesita meterse la mano al bolsillo. Y muchas de las universidades aportan su grano de arena precisamente a este tipo de diagnósticos.
El gobierno negocia la paz en La Habana ¿Cómo se ven ustedes los trabajadores sociales en el post conflicto?
Con mucho trabajo. Lo que encontramos a diario es una sociedad muy fracturada, comunidades enteras que no quieren recepcionar a personas desplazadas de regreso ahora a sus territorios. Creo que en el postconflicto el trabajo social no solo será con los 7,5 millones de desplazados del país, víctimas directas del conflicto, sino con la población en general. El tema de la reconciliación en el postconflicto implica un trabajo con todos los colombianos. Las cuatro últimas generaciones crecimos en un país en conflicto.
Va ser algo traumático ese trabajo?
Si, va ser traumático, de largo aliento.
¿Y se han replanteado el trabajo que habrá que hacerse desde las facultades?
De hecho, una de las cosas que se están haciendo en las escuelas de trabajo social es incorporar nuevamente el componente rural porque estamos hablando del retorno de una gran cantidad de población a sus comunidades rurales. La tendencia fue meternos en el tema urbano porque las personas estaban acá, pero en el post conflicto es nuevamente la visión de ruralidad, de cómo podemos ayudar a reconstruir esas comunidades. Creo que las escuelas de Trabajo Social están haciendo un esfuerzo grande en términos de replantearse estos temas.
¿Cuál es la gran conclusión de este II Encuentro Nacional?
Para mí, el reto de incorporar la investigación a todos los campos del Trabajo Social: la familia, la comunidad, las políticas públicas; determinar los grandes temas de investigación y hacer que el Trabajo Social pueda aportarle al país desde otras posturas éticas y epistemológicas.
En este análisis de sociedad que han hecho ustedes respecto al conflicto armado, ¿quiénes están más rotos, más afectados?
Las mujeres. Hay mucha víctima por violencia sexual por parte de los grupos armados, tema que apenas está saliendo a la luz. Era un modo como actuaban los paramilitares en el norte del país. Creo que las mujeres fueron las más afectadas. De hecho, son el 60% del las víctimas de la violencia en Colombia: viudas, violadas. Creo que esa reconstrucción del ser mujer es mucho más compleja por la cultura patriarcal de este país. Y allí estamos con el Trabajo Social.
Claudia Consuelo González es la presidenta del Consejo Nacional de Educación en Trabajo Social. Desde el miércoles, en el arranque del II Encuentro Nacional sobre Formación Investigativa en Trabajo Social que concluye hoy viernes con la presencia de estudiantes, profesores e investigadores de 25 universidades públicas y privadas del país en la Universidad del Valle, González ha insistido en la idea de que las políticas gubernamentales se olvidaron de las humanidades.
“Es que la investigación que se desarrolla en el país privilegia las lógicas del mercado”, ha dicho. Y agregó: “Es más, y tal como lo expresó al comienzo uno de los conferencistas: Colciencias antes era Ciencia, Tecnología y Sociedad. Y cambió a Ciencia, Tecnología e Innovación. Incluyeron la innovación y dejaron la sociedad por fuera”.
Aguerrida y frentera, González habló para la Agencia de Noticias de Univalle, y precisó que “si desarrollamos la investigación científica en el campo de la tecnología, pues efectivamente hay una serie de productos que generan unas riquezas particulares que no necesariamente son calculadas económicamente si las generan las ciencias sociales”.
¿De qué riqueza hablamos?
Los procesos de transformación social, si los calculáramos económicamente, serían de beneficio inmenso para la Nación, pero como no son productos donde la tasa de retorno sea en el corto tiempo sino en el largo plazo, eso hace que haya una prioridad para otros asuntos que no necesariamente son los del campo de lo social.
¿Cuál es la importancia de este encuentro de Trabajadores Sociales en Univalle?
Que nos ubica en la reflexión disciplinar al considerar la investigación como elemento transversal de nuestra profesión, y no como un aspecto complementario. También nos ha servido para convocar a los diferentes actores: estudiantes, docentes, directivos de unidades académicas en representación de muchas unidades académicas (de universidades públicas y privadas), y por ello pues está también la voluntad política de las diferentes universidades y de los programas que contribuyen a pensar en la calidad de los trabajadores sociales del país.
Habrá conclusiones, y en esa línea ¿le van a manifestar al gobierno esa inquietud de las humanidades versus las ciencias?
Este evento está organizado por el Consejo Nacional para la Educación en Trabajo Social (CONETS) que como organismo en el cual confluyen las unidades académicas del país tienen entre sus objetivos poder hacer interlocución con las entidades del orden local, regional y nacional en torno a la calidad de la formación; y la calidad de la formación y el ejercicio profesional pasan por el Ministerio de Educación, el Icfes, Colciencias. Efectivamente, puede que aquí salga algún tipo de pronunciamiento, que no serán los primeros. Históricamente hemos tenido unas relaciones con esas instancias donde hemos venido presionando. Puede que en últimas no obtengamos los resultados que nosotros quisiéramos en el inmediato tiempo, pero que se han dado los pronunciamientos se han dado. Faltan otras fuerzas mayores que nosotros esperamos en términos de decisión en el corto tiempo.
A propósito del Gobierno, la Ministra de Educación, Gina Parody, habla de mejorar la educación, ¿cómo, con qué objetivo?
Es que allí uno diría: depende desde donde se ubique la intencionalidad con la cual pretende mejorar los procesos de formación, la mejora de la evaluación. Uno dice: la evaluación es necesaria, efectivamente, y está en todos los campos. Pero la evaluación en qué sentido: ¿en la perspectiva de mejorar?, ¿de reconocer las particularidades, las diferencias y de poder potenciarlas en un concurso de la educación? ¿O desde la perspectiva para politizar o para mejorar en los rankings internacionales?
¿Y cuál es el modelo?
Hay estadísticas que están definidas desde el Ministerio: traer procesos de formación internacional y casi aplicarlos tal cual, como que se los aprendan de memoria para que puedan dar resultados, un buen posicionamiento internacional. Y en últimas, no están haciendo cambios estructurales; están creando un sofisma de distracción a futuro que no va tener el impacto que se espera porque no va a estar la intencionalidad centrada allí.
AGENDA DE CIERRE
CONFERENCIA: “El lugar de la investigación en las políticas públicas”
PONENTE: Luisa Sanabria, Consejo Nacional de Trabajo Social
LUGAR: Auditorio Carlos Restrepo, edificio Tulio Ramírez
HORA: 8 a.m.
Informes: 3315229, ext. 101. Email: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Como un paso importante para la protección del manglar y sus servicios ecosistémicos consideraron la creación de la Red Nacional de Estuarios y Manglares (RNEM) los organizadores y participantes del II Seminario-Taller Internacional de Estuarios y Manglares “Fuentes de Desarrollo Humano en Zonas Costeras e Insulares: Herramientas para su Estudio y Manejo”, evento realizado en la Biblioteca Departamental.
Dada su importancia mundial en los ámbitos científico, biológico, social, económico y cultural, la Universidad del Valle, en asocio con la Universidad Nacional, realizó este II Seminario-Taller Internacional en el que participaron conferencistas nacionales e internacionales.
Jaime Ricardo Cantera, profesor de la Universidad del Valle y miembro del Comité Científico organizador, señaló que “los estuarios y los manglares son un tema de importancia mundial que sobrepasa la parte científica y tiene que ver con la vida animal, humana y sus relaciones, con recursos, economía y geopolítica”.
La creación del RNEM permitirá, según los panelistas, la unión de sinergias de universidades nacionales y extranjeras, institutos de investigación y entes gubernamentales con el fin de estrechar lazos y hacer un trabajo conjunto para la investigación científica y el aprovechamiento sostenible de ese ecosistema.
Algunas de las tareas inmediatas de la Red, serán la consolidación de un sistema de comunicación interinstitucional, lograr un trabajo simbiótico con el Sistema de Información para la Gestión de los Manglares en Colombia (SIGMA) administrado por INVEMAR y construir un mecanismo que permita fortalecer en el tiempo las actividades de investigación en torno a este ecosistema.
Para Enrique Javier Peña Salamanca, docente de la sección de Botánica de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de Univalle, “el primer reto como Red es la participación en el XVI Congreso Latinoamericano de Ciencias del Mar (COLACMAR) y el XVI Seminario Nacional de Ciencias y Tecnologías del Mar (SENALMAR)”.
Estado del manglar en Colombia
Colombia posee una riqueza biológica inigualable. Tan solo en la Infraestructura Mundial de Información Sobre Biodiversidad (GBIF), tiene registradas 54.871 especies entre vertebrados, invertebrados, plantas, líquenes y hongos; de esa cifra hay 184 especies asociadas al bosque de manglar que se distribuyen a lo largo de las 380.634 hectáreas (aprox.) que tiene el país (292.726 ha en el litoral Pacífico y 87.908 en las costas caribeñas, incluyendo zonas insulares, según el INVEMAR).

Estas cifras convierten a Colombia en el cuarto país del mundo en extensión de manglares con respecto a su superficie. Aunque los manglares de Colombia gozan en su mayoría de buenas condiciones, en muchos sitios se están perdiendo a gran velocidad (se cree que alrededor del 1% anual).
El desvío de cuerpos de agua reduce el flujo entre océanos y ríos, causando hipersalinización y por consiguiente la muerte del manglar; sin embargo, este no es el principal problema que enfrentan. La tala sigue siendo el enemigo número uno de los bosques de manglar.
De hecho, según el profesor Ernesto Mancera, de la Universidad Nacional de Colombia, “a finales del siglo pasado tuvimos un problema grandísimo en la Ciénaga Grande, la zona donde más manglar teníamos en el Caribe. En 40 años, perdimos unas 50.000 hectáreas, pero gracias a un proyecto nacional de rehabilitación se logró recuperar buena parte de ese manglar”.
Juan Felipe Blanco, docente de la Universidad de Antioquia, sostiene que “por años los humanos hemos usado los servicios ecosistémicos de los manglares (pesca y madera), pero en el siglo XX los manglares empezaron a asociarse con mosquitos y enfermedades, áreas en las que no se podía vivir según el modelo occidental, siendo una razón para que fueran talados y desecados los terrenos con el fin de convertirlos en áreas más aprovechables (ganadería)”, especialmente en el Caribe colombiano.
El Ministerio de Ambiente ha reconocido la importancia de los manglares y gracias a la resolución 1602 de 1995, donde se dictan las medidas para garantizar su sostenibilidad, se ha permitido que los bosques de manglar tengan un desarrollo importante durante los últimos 15 años.
Para Evelyn Moreno, de la Dirección de Asuntos Marinos, Costeros y Recursos Acuáticos, se está avanzado en el tema del desarrollo integral. Moreno sostiene que crear “una legislación y bajarla al territorio es un proceso lento por el tema de la tramitología, pero si se hace memoria 15 o 20 años atrás la gente saqueaba el territorio y no pasaba nada. Ahora hay control”.
Sobre la importancia que representan estos ecosistemas, el Dr. Peter Hogarth, miembro honorario de la Universidad de York (Inglaterra), dijo que “es necesario avaluar los diferentes bienes y servicios que prestan los manglares para que el Gobierno y los demás entes tomadores de decisiones se sensibilicen sobre lo valioso que resulta la conservación de estos ecosistemas”.
“Si reemplazas el manglar con algún tipo de agricultura –sostuvo Hogarth- estás perdiendo más de lo que ganas ¿Cuánto cuesta la pesca que sale del manglar? Muchas especies que se pescan aguas adentro han crecido en el manglar, y algunas comunidades extraen otras especies de allí; entonces, si se destruye el manglar se acaba ese recurso y eso costaría más dinero”.
Si bien los bosques de manglar tienen un valor histórico, cultural, social científico y ecológico, establecer su valor económico es otra forma de resaltar su importancia. Esta labor que se hace desde la economía ecológica, está en manos de quienes se especializan en avaluar ecosistemas y servicios.
Paula Sierra, Coordinadora de Investigación e Información para Gestión Marina y Costera de INVEMAR, afirma: “Hemos hecho algunas cosas incipientes todavía, pero estamos tratando el tema tanto de valoración ecológica como económica, y contamos con ejemplos en el Caribe y el Pacífico que están empezando avanzar”.
Los manglares y la comunidad
Muchas de las comunidades que habitan en los litorales viven del manglar, han hecho de él su estilo de vida, tienen en la sangre una cultura ancestral llena de tradiciones que dependen en gran medida de su relación con el mangle.
Sacar la piangüa del manglar es una actividad grupal exclusiva de las mujeres del Litoral y parte fundamental del sustento de las familias; pero de los manglares no solo se extrae piangüa, también se obtienen cangrejos, peces, camarones, leña para fogones y en algunos casos hasta para construir los ranchos. Algunas comunidades del Pacífico han reducido su uso para cocinar gracias al uso de “fogones ahorradores” y han incorporado recorridos ecoturísticos y de aventura por los manglares como otra fuente de ingreso.
En la región Caribe, Por el contrario, la relación de las comunidades con el manglar es muy diferente a la del Pacífico. Los Wayúu, que son las comunidades más cercanas a las costas, no derivan su sustento ni su vivienda del manglar. Casos similares ocurren en las zonas de Santa Marta, Cartagena y Barranquilla.
Otro participante del evento, el biólogo marino y funcionario de la CVC Edward Sevilla, sostuvo que la relación de las comunidades del Pacífico con el manglar es bastante sana, sin embargo “en algunos momentos esa relación cambia pero es por falta de estrategias o estímulos para ese cuidado”.
El Seminario-Taller permitió discutir esas y otras preocupaciones. Además de la creación de la red, este encuentro de expertos nacionales y extranjeros concluyó que la protección del manglar como patrimonio ecológico de la humanidad es competencia, no solo del gobierno nacional, sino de todos los colombianos: desde las universidades y centros de investigación hasta comunidades y turistas.
El Instituto de Prospectiva, Innovación y Gestión del Conocimiento (IPIGC) de la Facultad de Ciencias de la Administración de Univalle, ha adelantado durante el último dos años un plan de actividades para fortalecer relaciones con centros académicos de distintos estados brasileros.
En este marco de relaciones, docentes e investigadores de la Facultad de Ciencias de la Administración de Univalle han participado como invitados o ponentes en eventos internacionales académicos en este país latinoamericano. Durante el Quinto coloquio internacional de epistomología y sociología de las ciencias de la administración, el director del Instituto de Prospectiva Innovación y Gestión del Conocimiento (IPIGC) y profesor la Facultad de Ciencias de la Administración, Ph.D Edgar Varela Barrios, presentó en Florianópolis, Brasil la ponencia “Epistemología del poder en el management clásico racionalista” elaborado con la colaboración del investigador Ernesto José Piedrahíta.
La ponencia sustenta una crítica en profundidad a las visiones de poder contenidas en las principales escuelas norteamericanas de ciencias administrativas y recoge planteamientos originales en torno de la necesidad de abrir nuevos epistemes acordes con la realidad laboral, empresarial y tecnológica del mundo contemporáneo.
Durante el evento, el profesor Varela participó además en sendos foros internacionales sobre los sistemas de investigación en los países latinoamericanos y sobre el papel del investigador en las disciplinas administrativas en el mundo actual.
Docentes e investigadores de quince universidades de Brasil, dos universidades chilenas y una colombiana, así como expertos de Francia y Estados Unidos participaron en el coloquio que abordó ocho temas con 30 ponencias de investigadores y estudiantes de doctorados en administración de Latinoamérica.
El profesor Varela destacó las múltiples alianzas científicas que en materia de disciplinas administrativas y políticas públicas se vienen concretando entre la Universidad del Valle y su facultad de Ciencias de la Administración con centros académicos e investigativos de Brasil tales como las universidades federales de Porto Alegre y Santa Catarina y la Fundación Getulio Vargas. “A la fecha varios estudiantes de doctorado de administración de Univalle se encuentran realizando pasantías en universidades brasileras para lo cual han servido estos eventos de carácter latinoamericana. De igual forma este año estamos preparando un evento internacional en Colombia sobre políticas públicas con la Fundación Getulio Vargas y en coordinación con la ESAP nacional” concluyó.
Edgar Varela es doctor en administración de la HEC de Montreal Canadá y tiene una trayectoria de 20 años investigador, fue Vicerrector Administrativo de Univalle, además de ser autor de libros sobre organizaciones en los sectores público y privado.
Si usted está pensando comprar o vivir en un conjunto residencial sería bueno que tuviera en cuenta los resultados de las investigaciones que sobre encerramiento urbano vienen haciendo diferentes disciplinas. Mientras las constructoras crean el imaginario de que todo es mejor en estos espacios, la realidad puede ser muy distante.
María Teresa Rincón Salazar, profesora de la Escuela de Trabajo Social y Desarrollo Humano de la Facultad de Humanidades de la Universidad del Valle, hace parte del comité organizador del Encuentro Nacional de Investigación sobre Encerramiento Residencial Urbano, que se llevará a cabo en octubre, y que dejará pensando a muchos colombianos sobre lo que parece tan natural “vivir en un conjunto residencial”.
Sin embargo, la idea no es atacar este estilo de vida, sino verlo en su real dimensión y plantear alternativas a la serie de inquietudes y problemas que su crecimiento ha generado para la ciudad, y de los cuales nos habla la profesora Rincón, quien además hace parte de la Red de Investigación sobre Encerramiento Residencial Multifamiliar.
¿Qué aborda la investigación sobre Encerramiento Residencial Multifamiliar?
Los conjuntos residenciales, como fenómeno, hacen alusión a cerrar espacios al interior de la ciudad con diferentes objetivos. Aparentemente la razón es la inseguridad pero reconocemos que también hay una industria Inmobiliaria y de Seguridad para quien es rentable la venta de este tipo de vivienda, que, particularmente en Colombia, se encuentra en casi todos los grupos socio-económicos, no así en otros países donde se concentra en los estratos altos.
Asimismo, la investigación nos dice que no todos están preparados para vivir en este tipo de espacios debido a los cambios que implica en el vida cotidiana; por ejemplo, una persona que viene de una experiencia de barrio se encuentra que su piso es el techo del vecino, los materiales de construcción permean los sonidos, hay más espacios comunes, existe un manual de convivencia y una administración y otros servicios que pagar.
Como vemos, es un asunto complejo que estamos trabajando en Univalle desde diferentes disciplinas: Trabajo Social con el grupo ‘Convivencia y Ciudadanía; Geografía a través del profesor Pedro Martínez Toro, y Ciencias Sociales con Adolfo García Jerez.
A nosotros como Escuela de Trabajo Social nos interesa la investigación, pero también la intervención para poder contribuir a una convivencia saludable.
¿El concepto de barrio no se aplica cuando hablamos de conjuntos residenciales?
Se pierde, se desdibuja. El conjunto residencial remite a un espacio privado, el barrio a uno público. Yo diría, incluso, que se pierde de alguna manera la relación con la ciudad y la diferencia, porque la atención del residente se centra en su conjunto residencial. Los multifamiliares tienden a la homogeneidad, la ciudad a la diversidad, a la tolerancia.
Pero entonces ¿cuál es el ideal de los conjuntos?
Ni son buenos ni son malos. Existen y hay que reconocerlos. ¿Cuál es nuestro punto de partida? Que se ha normalizado la existencia de esa modalidad de vivienda y, ¿qué es lo que hacemos nosotros? Preguntas sobre su existencia, su relación con el espacio exterior y su relación con la vida que hay en su interior porque la publicidad que hacen las inmobiliarias los asocian a sueños de bienestar, remansos de paz y seguridad, tienen nombre de árboles, jardines, paisajes, y no siempre es así. La investigación nos muestra que hay conjuntos muy pequeños o muy grandes, unos con dificultades de parqueaderos o sin espacios comunes, y otros con uno o dos administradores para 400 apartamentos. Y esto genera conflictos.
¿Entonces que se propone?
La reflexión nos ha llevado a hablar de hacer intervención social, capacitar a los administradores, incentivar el uso de los espacios públicos, el parque, la calle, la ciudad, porque la otra tendencia es salir del Conjunto directo a un Centro Comercial, y todas estas prácticas están cambiando nuestra vida cotidiana, nuestra manera de ser ciudadanos, y la de las nuevas generaciones.
Más de un centenar de trabajadores sociales de 25 universidades del país, la mayoría de ellos estudiantes con vínculos en la investigación formativa que adelantan su trabajo de grado o que hacen parte de semilleros de investigación, se reúnen desde este miércoles y hasta este viernes en la Universidad del Valle.
¿Su objetivo? “Generar un espacio de reflexión sobre la formación investigativa que se viene implementando en las distintas unidades académicas de Trabajo Social para encarar los nuevos desafíos del país”, reveló Martha Lucía Echeverry Velásquez, directora de la Escuela de Trabajo Social de la Univalle.
Para Echeverry, la importancia de este encuentro nacional, el segundo que se realiza en el país, “es la posibilidad de encontrarnos, como gremio, desde el Consejo Nacional para la Educación en Trabajo Social (CONETS), y empezar los procesos de reflexión frente a la forma como se está dando la investigación formativa en trabajo social en Colombia”.
Por su parte, el rector Iván Enrique Ramos Calderón, quien dio las palabras de bienvenida, “resaltó la importancia del encuentro sosteniendo que, “todo lo que tiene que ver con investigación es fundamental para la Universidad del Valle, pues la universidad está fundamentada en la investigación”.
Ramos dijo que el hecho de reunir a todos los programas y las escuelas de Trabajo Social del país en el campus de Meléndez, “es de gran importancia, no solo porque tenemos la oportunidad de compartir lo que hacemos sino de conocer lo que hacen las otras escuelas”.
El rector destacó el liderazgo nacional que tiene la Universidad del Valle en Trabajo Social: “Tenemos la experiencia, y gracias a la misma regionalización, la Universidad ha hecho presencia en zonas como Cartago y Buenaventura, zonas que requieren de trabajadores sociales para ayudar a reconstruir el tejido social, y eso es lo que estamos haciendo”.
LAS HUMANIDADES NO CUENTAN
Ante la queja común sobre que las instituciones del Estado privilegian los presupuestos para investigación en ciencia y tecnología antes que en humanidades, la profesora Echeverry Velásquez sostuvo que, “el trabajo social también se hace desde una perspectiva amplia, científica y rigurosa”.
“El trabajo social a través de la historia siempre ha tenido presente el componente de la investigación con relación a la intervención”, señaló Echeverry; “podríamos decir que son dos procesos no escindidos”.
Lo que pasa “es que existen unos paradigmas que han sido hegemónicos, y en esa medida se privilegian; el otro trabajo de la revisión paradigmática, son procesos que se van dando pero que buscan responder a unas necesidades que la misma realidad social nos está demandando”.
Igualmente, aclaró que se hizo un evento abierto, no circunscrito al CONETS, para que tomaran parte de este Segundo Encuentro Nacional Sobre Formación Investigativa en Trabajo Social, instituciones universitarias públicas y privadas del país.
“Los estudiantes que hacen parte de este encuentro tienen vínculos con la investigación formativa porque están adelantando su trabajo de grado o porque hacen parte de los semilleros de investigación que consideramos otra forma de aportar a la formación en investigación”.
En los 61 años de la escuela de Trabajo Social de Univalle, Echeverry concluyó: “Somos la cuarta universidad en investigación, y en esa medida es importante que se reconozca cómo se está haciendo investigación en la Universidad del Valle; no desde los paradigmas positivistas, sino desde la otra orilla, la de los procesos más cualitativos”.
PROGRAMACIÓN JUEVES 7 DE MAYO
Conferencia Central 4:
Formación investigativa: Algunas aproximaciones y reflexiones desde el Trabajo Social Brasileño
Izabel Solyszko
Universidad Externado de Colombia
Lugar: Auditorio 5 Facultad de Ingeniería
Hora: 8:00 a.m.
En el marco de la celebración de los 40 años, la Facultad de Ciencias de la Administración y el programa académico de Contaría Pública, invita este jueves 7 de mayo a la comunidad universitaria a participar del ciclo de conferencias sobre la función política de la contabilidad.
El conferencista invitado es el profesor Jesús Alberto Suárez Pineda, licenciado en Filología y Humanidades Clásicas de la Universidad Nacional de Colombia y PhD en estudios políticos de la Universidad Externado de Colombia.
El evento, organizado por Facultad de Ciencias de la Administración, se llevará a cabo en el auditorio Diego Israel Delgadillo de la Universidad del Valle en San Fernando.
La primera conferencia, “Función política de la contabilidad como ciencia prudencial”, será a las 9:30 a.m. Y una segunda, el mismo día, “Hacia una filosofía contable del acto ético”, a la 6:30 de la tarde.
Suárez Pineda cuenta con varias líneas de investigación: desde teoría social histórica del campo contable, pasando por políticas públicas, código de ética del contador, investigación contable y gestión empresarial y procesos de información contable, entre otros.
FECHA: Jueves 7 de mayo
LUGAR: Auditorio Diego Israel Delgadillo
HORA: 9:30 a.m. y 6:30 a.m.
La Universidad del Valle fue elegida por la Asia Theatre Education Centre - ATEC como anfitriona del Festival de Escuelas de Teatro Asia- Pacífico, evento que se realizará del 19 al 22 de mayo del 2015, y que por primera vez se celebrará fuera de Asia, a este lado del Pacífico.
El Festival de Escuelas de Teatro Asia- Pacifico, contará con la participación de las escuelas pertenecientes a la ATEC, organización conformada por diecisiete de las más prestigiosas instituciones de educación teatral de Asia, Oceanía y América; fundada en el año 2005 con el objetivo de establecer una comunicación efectiva entre escuelas y organizaciones teatrales, mejorando así el intercambio de información para desarrollo e investigación teatral.
En esta ocasión los caleños y visitantes podrán disfrutar de obras procedentes de China y Mongolia, las cuales trasportarán al espectador a una estética propia de su cultura mística y milenaria.
La representación local corre por cuenta de dos importantes obras de la Universidad del Valle, procedentes de Buenaventura y Cali. Adicionalmente la Red de Escuelas Superiores de Teatro - RET presentará el Festival Paralelo ATEC, con espectáculos provenientes de Bogotá, Cali y Medellín. Los espectáculos se presentaran en el Teatro Municipal Enrique Buenaventura, Centro Cultural Comfandi y la Universidad del Valle.
El Festival de Escuelas de Teatro Asia- Pacífico cuenta con el apoyo del Ministerio de Cultura y la Secretaría de Cultura de Cali y se realiza en el marco de la celebración de los 70 años de la Universidad del Valle.
Fecha: 19 a 22 de Mayo
Lugar: Teatro Municipal “Enrique Buenaventura de Cali”, Auditorio 4 de la Universidad del Valle Campus Meléndez y en el Centro Cultural Comfandi.
Funciones:
19 de mayo
“Cuentos Africanos”, Licenciatura en Arte Dramático Universidad del Valle – Sede Pacífico, hora 3:00 pm. Sala de Teatro Univalle.
20 de mayo
“Macbeth”, Academia Central de Drama de Beijing - China, hora: 8:00pm. Teatro Municipal “Enrique Buenaventura”.
21 de mayo
“Nigth Mother”, Mongolian State University of Arts and Culture - Hora: 7:10pm. Teatrino, Teatro Municipal “Enrique Buenaventura”.
“El Huérfano Chino” , Academia de Teatro de Shanghái- China, hora 8:00 pm.
22 de mayo
Coloquio de Perros, Universidad del Valle, Sede Cali, hora 8:00 pm. Auditorio Centro Cultural Comfandi.

Informes: Edificio 314-Oficina 3000, Ciudad Universitaria Meléndez
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La Facultad de Ciencias de la Administración a través del programa de Maestría en Políticas Públicas de la Universidad del Valle invita a la comunidad académica y general, al Foro Política Pública de los Movimientos Sociales con la presencia de Geoffrey Pleyers, licenciado en Sociología de la Universidad de Lieja (Bélgica) y Máster en Sociología de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París.
Pleyers, quien disertará este martes 5 de mayo a las 6 de la tarde en el auditorio Diego Israel Delgadillo de la Universidad del Valle, sede San Fernando, analizará las características de los movimientos sociales en América Latina y los desafíos que representan estos en la actual coyuntura en política pública.
En entrevista concedida al portal web de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, el investigador sostuvo que “el impacto de los movimientos sociales no se puede analizar solamente a partir de la perspectiva de la política electoral”.
“A veces ocurre –sostuvo Pleyers- que las personas no votan pese a haber participado activamente en manifestaciones sociales”, aclarando que: “Eso no debiera ser una sorpresa. Hay muchos sociólogos y politólogos que reducen la política al mundo de la política institucional, lo que es un error ya que no hay una relación directa”.
Pleyers pone como ejemplo el movimiento de Mayo del 68 en Francia: “Para las elecciones de junio de 1968 quienes ganaron las elecciones fueron los de la derecha. Pero, se preguntó, “¿quién nos habla hoy de las elecciones de junio del 68?”.
Y continuó: “El impacto grande en Francia y el mundo fueron los movimientos obreros y estudiantiles, principalmente por el impulso que tomaron los cambios culturales con repercusión en nuestra manera de pensar la política”.
Para Pleyers, quien es catedrático de la Universidad de Lovaina (Bélgica) y profesor invitado de la Universidad Nacional de Colombia, el gran desafío de la sociología moderna “es combinar dos cosas: No olvidar la discusión acerca de las grandes preguntas: qué es la democracia y cómo esta puede tener un impacto en la vida de las personas”.
El investigador social es el actual presidente del comité de investigación 47, “Movimientos sociales y clases sociales” de la Asociación Internacional de Sociología para el periodo 2014-2018, y co-editor de Open Movements, una plataforma para una sociología global y pública de los movimientos sociales.
FECHA: Martes 5 de mayo de 2015
LUGAR: Auditorio Diego Israel Delgadillo
HORA: 6 p.m.
INFORMES:
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