Alemania apoya doctorado en ciencias del mar

El ministro de relaciones exteriores de Alemania Frank-Walter Steinmeiery se reunió, en Santa Marta,  con los rectores de las Universidad del Valle Iván Enrique Ramos Calderón, de la Nacional  de Colombia Ignacio Mantilla y de la de Antioquia Alberto Uribe, para continuar con la segunda  fase del acuerdo protocolario  del Centro de Excelencia en Ciencias del Mar.

EL CEMARIN, del cual hacen parte las Universidades de Giessen (Alemania), Valle, Antioquia, Nacional de Colombia, Andes y Jorge Tadeo Lozano y el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras de Colombia (INVEMAR) fue creado en el 2011, con el propósito de apoyar y promover los programas doctorales en temas relacionados con Ciencias del Mar.

El CEMARIN es financiado principalmente por el programa "Centros de Excelencia de Investigación y Docencia" del Servicio de Intercambio Académico Alemán (DAAD) en el marco de la "Iniciativa Científica Extranjera 2009" de la Oficina Federal de Relaciones Exteriores de Alemania.

El Centro de Excelencia en Ciencias del Mar también recibe financiación de las universidades e instituciones que lo constituyen. 

Uno de los principales programas apoyados por el CEMARIN es el doctorado Interinstitucional en Ciencias del Mar, en el que participan, además de las integrantes del CEMARIN, la  Universidad del Norte y la Universidad del Magdalena.

Para la primera fase el Programa de Doctorado Interinstitucional en Ciencias del Mar recibió apoyo económico por un millón 500 mil euros  y para la segunda fase por un millón 200 mil euros que permitirán la movilidad de docentes alemanas a Colombia y becas a los estudiantes de doctorado.

 

Doble Titulación con Holanda cumple 5 años

El programa internacional de becas de doble titulación en la Maestría de Ingeniería Sanitaria y Ambiental entre la Universidad del Valle y el Instituto IHE Unesco de Holanda, el más prestigioso del mundo en manejo del recurso agua, cumple cinco años y sigue creciendo.

En 2010, la prueba piloto arrancó con dos estudiantes. Este año ya son seis: cuatro uruguayos, un mexicano y una colombiana.

Según Juan Pablo Silva, director de Eidenar, el éxito del programa que desarrollan en conjunto la Escuela Eidenar y el Instituto Cinara, ambos de la Universidad del Valle, ha permitido firmar un convenio con la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), de Uruguay, para que vengan, entre el 2014 y 2016, doce estudiantes uruguayos. 

“La importancia de este programa es que convierte a la Universidad del Valle en un nodo regional de primerísimo orden en el campo de la ingeniería sanitaria y ambiental”, dijo Silva. “Lo que estamos promoviendo con esta maestría es movilidad estudiantil, visibilidad de la Universidad del Valle a nivel internacional e incremento en la cooperación científica”.

¿Qué significa la doble titulación? Según Silva, que las personas obtienen dos diplomas, como si tuvieran dos maestrías: una de la Universidad del Valle y otra internacional de la Unesco IHE de Holanda. “El estudiante que toma el programa obtiene un diploma por cada una de las instituciones”. 

Otra ventaja, según el profesor, es que este programa permite que los estudiantes adelanten una parte de sus estudios aquí en Colombia con Univalle, y luego un segundo ciclo en Holanda retornando a Cali para terminar su trabajo de grado.

En la Universidad del Valle los becarios realizan, durante el primer semestre, los cursos de fundamentación. Luego viajan a Delft, ciudad holandesa sede del IHE Unesco. Allí, durante 8 meses, realizan los cursos de profundización.

“Esta es una experiencia intercultural fascinante”, ha resumido Roberto Galindo, ingeniero civil de la Universidad Central de Guatemala, y quien es parte del grupo de becarios internacionales quien está terminando su tesis en Univalle.

Según Galindo, tanto la Universidad del Valle como el IHE de Holanda son excelentes instituciones por la calidad de sus docentes. “El nivel académico de Univalle es alto, y la pedagogía del Unesco IHE es excelente: allá hacen más énfasis en el análisis que en la memorización”, concluyó.

Para Isabel Torres, caleña, 27 años de edad, Ingeniera Sanitaria de Univalle y becaria del programa, esta ha sido una gran oportunidad de trabajar con gente de otras culturas, “lo que hace de la experiencia algo enriquecedor”.

“Allá estudiamos junto a gente de África, Asia, Pakistán, y hace que uno tenga que aprender a desarrollar ciertas habilidades como la tolerancia. Y a entender que tenemos formas diferentes de concebir y ver las mismas cosas”.

Para el profesor Silva, esta es una oportunidad grande de entrar en contacto con profesores que te hablan en lengua diferente a la materna. “La experiencia intercultural, el contacto con expertos internacionales y estar en uno de los institutos más prestigiosos del mundo en materia de saneamiento ambiental, hacen que la experiencia sea única”.

ANTECEDENTES DEL PROGRAMA

Tanto la Eidenar y el Cinara tienen un largo historial de cooperación con Holanda. En 1990, de hecho, se establecieron los primeros contactos para desarrollar programas conjuntos. Estos empezaron con estadías cortas y proyectos de investigación muy pequeños.

En 1994, se logró que el gobierno holandés ayudara a la Universidad del Valle a crear la maestría en Ingeniera Sanitaria y Ambiental. El profesor Silva aclara que, “no era la doble titulación; simplemente la maestría, con la experiencia que tenían los holandeses en eso”.

En 21 años de creado el programa de postgrado en Ingeniería Sanitaria y Ambiental, han pasado por el campus de Univalle, 43 estudiantes de 11 países: México, Uruguay, Venezuela, Costa Rica, Nicaragua, Ecuador, Perú, Bolivia, República Dominicana, Guatemala y Honduras.

“Venían porque se contaba con el apoyo del gobierno holandés”, aclara Silva. A las becas, los estudiantes aplicaban en sus respectivos países. “El gobierno holandés las ofrecía para que vinieran a realizarlo en nuestra universidad”, aclara el profesor Silva.

A partir de 1998, recuerda el docente, Holanda no siguió financiando el programa de becas para la maestría, pero la cooperación entre la Universidad del Valle y ese país continuó. “Fue cuando en 2010 empezamos a desarrollar el programa de Maestría en doble titulación con énfasis en Ingeniería Sanitaria y Ambiental”, dice Silva.

Para echar a rodar la doble titulación con el Unesco IHE, fue necesario analizar el programa de la Universidad del Valle y los del Instituto en Holanda. “Analizamos los cursos, los contenidos curriculares e hicimos una equivalencia de créditos”, señala.

El asunto resultó menos complicado de lo esperado, pues el programa de maestría de la Universidad del Valle había surgido gracias a la ayuda de los holandeses: “Nuestro programa de maestría regular es muy parecido a los que ellos tienen allá; esa similitud nos facilitó que propusiéramos la doble titulación”.

El plan piloto de la doble titulación arrancó en 2010 con la firma del convenio y dos estudiantes de la maestría regular de Univalle. “Esos dos primeros ya se graduaron”, sostiene Silva. En la segunda promoción hubo tres estudiantes; en la tercera, cuatro; y en la cuarta, que es la actual, hay seis: cuatro uruguayos, un mexicano y una colombiana, para un total de 15.

Para la defensa de la tesis, los estudiantes lo hacen desde la Universidad del Valle por video-conferencia. El jurado, conformado por pares colombianos y holandeses, está allá, en Holanda. La sustentación es inglés, el idioma oficial del programa.

Silva sostiene que en diciembre pasado, la Universidad del Valle recibió la visita de una delegación holandesa que vino a evaluar cómo marcha el programa acá.  “Señalaron los aspectos que tenemos que incorporar en los cursos”, dijo Silva. Entre ellos se exigirá que los estudiantes escriban y hablen en inglés.

Para ayudar a los becarios en la financiación de sus estudios, el programa cuenta con el apoyo de la NFP Scholarships, del gobierno holandés, además de Colfuturo, en Colombia, y de la Fundación Bill and Melinda Gates que costea el 50% de la Maestría.

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Diversificar o morir, alternativa del Valle

“No quiero sonar alarmista, pero no podemos tapar el sol con un dedo”. Así, escueto y contundente, se refirió a la situación del Valle del Cauca respecto a las medidas arancelarias transitorias dictadas durante la última semana por el gobierno ecuatoriano, el director del Programa de Comercio Exterior de la Universidad del Valle, Tulio Ferney Silva. 

“El Valle no puede seguir vendiendo los mismos productos a los mismos socios”, sentenció. “Hay que buscar la complementariedad, diversificar socios y producción; socios a quienes venderle lo que producimos y que ellos no pueden generar; y, al mismo tiempo, planificar la transformación productiva para que estos productos tengan mayor valor agregado”. 

El experto advierte sobre las medidas arancelarias del vecino país que, “como sucedió con Venezuela, y como se volvería a repetir en el futuro con otros socios o con otras circunstancias, producen efectos importantes, adversos, pero también generan escenarios de oportunidades que deben ser revisados con actitud proactiva, esfuerzos conjuntos y visión prospectiva e incluyente”. 

“El Valle del Cauca tiene los plazos vencidos”, precisó. “Esta región es la tercera economía del país, y nos hemos creído eso por mucho tiempo, pero si revisamos el informe del Doing Business, con todo y las críticas que admiten los escalafones, se puede apreciar que ciudades como Manizales están mejor calificadas que Cali en cuestión de competitividad. Del ranking de 22, Cali ocupó el puesto 20, por debajo de Pereira y Manizales. Increíble pero cierto”. 

Silva dijo que el peor escenario para Colombia, y el Valle del Cauca en particular, es el retiro de Ecuador de los Acuerdos Comerciales regionales como la Comunidad Andina de Naciones. “No nos conviene que se debilite este bloque comercial. Son preferibles las políticas monetaria y cambiaria antes que el retiro de Ecuador de la CAN”. 

¿Cómo ha afectado las restricciones ecuatorianas al Valle? 

Nosotros representamos poco más del 8% de las exportaciones nacionales; alrededor del 15% de ellas se dirigen a Ecuador, que es el segundo destino más importante de nuestras ventas al exterior. El encarecimiento de nuestras exportaciones por concepto de la restricción arancelaria significa que la industria azucarera y su encadenamiento, el café, el papel, las artes gráficas y la industria farmacéutica, que representan la mitad del valor exportado, sufrirían el mayor impacto; aunque es difícil calcular con precisión la disminución de esas exportaciones, se puede estimar que la reducción no sería de magnitud importante, al menos en el primer semestre del año. Los mayores efectos pueden evidenciarse en el segundo semestre. 

¿Qué exporta el Valle hacia Ecuador? 

Productos de la industria azucarera y sus conexas, el café, hierbas y especias, papel, artes gráficas e industria farmacéutica. Estos componen poco más del 50% de las exportaciones del departamento a ese país. 

¿Las restricciones las afectarían? 

Sí, lo que pasa es que todo hay que ponerlo en su dimensión. Una restricción arancelaria genera una coyuntura que, en el peor de los casos, se puede volver permanente. Si el gobierno colombiano no tiene éxito en su negociación con el hermano país, la probabilidad de los efectos negativos de la restricción será potencialmente mayor. Pero eso pasaría con Ecuador y con cualquier otro país que considere que puede ignorar los acuerdos internacionales de la OMC e imponer, en virtud de sus intereses nacionales, una restricción comercial. 

¿En qué renglones de la economía se ha sentido el efecto Ecuador? 

Bueno, es muy temprano para decirlo, pero con seguridad será especialmente sensible para el suroccidente colombiano, por las razones expuestas hasta el momento. De todas maneras, estamos en una etapa del año en que se empiezan a hacer pedidos, y por eso aún no se perciben efectos negativos. En importaciones los renglones más sensibles serán los de las materias primas; en exportaciones, la agroindustria. 

¿Cuándo podríamos sentir el remezón? 

Para el segundo semestre. Septiembre es un mes clave porque se identifican los pedidos de nuestros productos de exportación para la época de fin de año, que es particularmente dinámica. Si no se han alcanzado acuerdos de aquí a allá para conjurar esta coyuntura, los efectos más importantes los van a sentir principalmente los exportadores agroindustriales del suroccidente colombiano. 

Ecuador está violando los tratados de la CAN ¿No ha sido torpe? 

No creo que se deba calificar como una torpeza. Su intervención se fundamenta en razón de una protección que consideran necesaria. Otra cosa sería discutir si se trata de lo más adecuado para las circunstancias. Los acuerdos internacionales no son perfectos y empiezan a tener mayor frecuencia y efectividad hacia finales del siglo XX. A pesar del importante avance en términos jurídicos para los acuerdos internacionales, las acciones que unilateralmente afectan el comercio, como la que tomó Ecuador, pueden estar contempladas en medidas de salvaguardia, que son condiciones de excepción a un acuerdo en virtud de alguna justificación de peso. El Acuerdo de la Comunidad Andina de Naciones no presenta salvaguardias sobre el asunto que Ecuador quiere proteger, que es un tema de política monetaria y cambiaria que probablemente debe manejarse con instrumentos más idóneos, sin tener que asumir el costo de oportunidad del sacrificio de unas relaciones comerciales con un socio tradicional como nosotros. 

¿Por eso echaron para atrás la medida? 

Parcialmente. Ese fue el motivo que obligó a replantear el asunto. El levante de la medida es temporal. Ecuador está estudiando una nueva medida para aplicar, con un carácter más general para evitar violar el principio de la no discriminación, pero se han escuchado posturas fuertes desde el hermano país sobre la efectividad del acuerdo de la Comunidad Andina de Naciones. Es posible que la alternativa que se está estudiando pueda tener efectos más perjudiciales si se orienta en este sentido, pues no solo se afecta una dinámica comercial, sino también una posición de negociación en política internacional. 

¿Qué cree que va a pasar? 

Si la negociación da frutos, se recompondrían las relaciones comerciales, aceptando que el fenómeno de la devaluación en Colombia, y en el resto de la región en general, puede ser coyuntural. Si no, las medidas preferibles serían de política monetaria y cambiaria, pero como Ecuador tiene poco espacio para usar estos instrumentos, insistiría en el tema de restricciones arancelarias convencionales como las que se aplicarían en caso de no haber acuerdos; incluso, el retiro de Ecuador de Acuerdos Comerciales regionales importantes como la Comunidad Andina de Naciones. Este último sería el escenario más desfavorable para todos. A Colombia no le conviene que se debilite este bloque comercial. 

¿Qué hará Ecuador en su momento? 

Tal vez lo mejor es que revise el tema de su política cambiaria y monetaria para conjurar lo coyuntural. Hoy enfrentamos contextos internacionales con mucha más incertidumbre que en otras épocas. Las ideologías no están claras, tampoco los liderazgos. Perder posiciones de negociación en bloque en política internacional es arriesgar demasiado. Los bloques alternos que han surgido en los últimos años (ALBA, por ejemplo) surgen en momentos históricos muy particulares, y son muy cuestionados. La crisis que empezó en 2007 aún no se ha conjurado y la cautela es importante para no quedarse en la periferia en lo comercial y en lo político. 

Esa política arancelaria convencional, como la que se aplica a un país con el que no se tienen acuerdos, ¿seguirá teniendo efectos negativos sobre el Valle del Cauca?

Claro, como toda medida que encarece artificialmente el valor del comercio mundial. Si bien representan un paso atrás en la senda de las negociaciones comerciales que hemos venido madurando desde mediados del siglo pasado, es una posibilidad real. Ya sucedió con Venezuela y de alguna manera lo hemos venido superando. Dejemos en claro que la adopción de medidas proteccionistas, preferiblemente arancelarias, es de utilidad provisional y selectiva.

¿Qué debe negociar el Valle? 

Colombia, en general, debe propender porque se respeten los acuerdos internacionales. Eso, aunque complicado, debe ser el discurso que debe manejar Colombia. Recordarle al hermano país que las devaluaciones (sube en pesos el dólar) y las revaluaciones (cuando bajan) son transitorias, cíclicas. Uno no puede hacer sacrificios estructurales para resolver dilemas coyunturales. 

¿Cuál es el consejo para el empresariado del Valle?

Dos cosas importantes: primero, conocer más sobre los acuerdos comerciales y las políticas; segundo, diversificar socios. En el primer caso, el empresario debe informarse mejor, no solo sobre el alcance de los acuerdos, sino también sobre los fenómenos que a diario determinan el clima internacional de los negocios. Situaciones como esta pueden suceder nuevamente en cualquier momento. En el segundo caso, buscar socios alternos permite reducir el riesgo inherente a la dependencia de pocos mercados. Buscar otros países como destino de nuestros productos nos da mejor manejo del riesgo. 

Diversificar socios y productos, ¿esa es la salida? 

En efecto. El Valle no puede seguir vendiendo los mismos productos a los mismos socios, especialmente cuando son economías tan similares. Hay que buscar la complementariedad, socios a quienes venderle lo que tenemos y que ellos no pueden producir; y, al mismo tiempo, planificar la transformación productiva para que estos productos tengan mayor valor agregado. 

¿Qué productos?

Toda nuestra agroindustria es de futuro. Especialmente, los que generan encadenamientos, como el sector alimentos que es un buen referente (azúcar, confitería, molinería); papel y artes gráficas; productos químicos y farmacéuticos, por mencionar algunos. De otro lado, el renglón de los servicios se perfila como una oportunidad creciente en nuestra región, atrae inversión extranjera y genera empleo en renglones calificados de la mano de obra disponible. Se destacan en este último renglón la hotelería, el turismo, Software y los famosos BPO (Business Process Outsoursing) o servicios tercerizados (Call Center, por ejemplo), que se caracterizan por tener mayores contenidos en conocimiento y uso de tecnología.

¿Estas son señales de que tenemos que cambiar? 

Así es. Tenemos los plazos vencidos. Hay que hacerlo ya. La cultura de los vallecaucanos no debe ser conformista y aceptar tan fácilmente la relativa tranquilidad de las engañosas zonas de confort. El Valle es la tercera economía del país, y nos hemos creído eso por mucho tiempo, pero si usted revisa el informe del Doing Business, con todo y las críticas que admiten los escalafones, puede apreciar que ciudades como Manizales y otras intermedias están mejores calificadas en cuestiones de competitividad que Cali. Del ranking de 22, Cali ocupó el puesto 20, por debajo de Pereira y Manizales. Increíble pero cierto. Es un informe que saca el Banco Mundial. Ese estudio es sobre preguntas que se hace a empresarios sobre más de 400 variables, y es una forma aproximada de percibirnos en materia de competitividad. Otras mediciones las hace el IMD en Europa o el Foro Económico Mundial. Y cuando las revisas todas, la conclusión final es la misma. El Valle del Cauca se ha anquilosado. Se quedó viviendo de las victorias pasadas y cultivando egos efímeros y pasajeros. Mientras tanto, las demás regiones han empezado a acortar ventajas. Por ejemplo, el caso de Barranquilla: ha hecho un proceso de apertura a las inversiones, y las ha invitado, las ha atraído. Ha llegado mucha inversión para hacer centros comerciales, hoteles y mejorar la infraestructura de conectividad con el interior del país, con mayor cercanía a un puerto que la que tiene Cali. A la vuelta de 15 años, va ser una de las ciudades líderes en el País, tal vez por encima de Cali. Una evidencia adicional: Barranquilla es la ciudad con la tasa de desempleo más baja del país. Más baja que el promedio nacional. La de Cali, por el contrario, es de las más altas. 

Estanislao Zuleta, 25 años de muerto

De Estanislao Zuleta, el discípulo adelantado del filósofo de ‘Otraparte’, Fernando González, se conocen sus conferencias magistrales sobre Cervantes, Shakespeare, Freud, Marx, Nietzsche, Tolstoi y Thomas Mann, entre otros, pero muy poco se sabe de su compromiso con la paz del país.

Desde 1968, cuando se vincula como catedrático a la Universidad Nacional y la Libre de Bogotá, hasta su nombramiento definitivo en la Universidad del Valle (1980), que le otorga el Doctorado ‘Honoris Causa’, Zuleta es un intelectual integral preocupado por la economía política, los derechos humanos y el futuro del país.

En su clásica conferencia pronunciada en 1985, ‘Sobre la guerra’, ya advertía que el ser humano no podía seguir viviendo en esa “borrachera colectiva” que es la guerra, y concluía que “solo un pueblo escéptico sobre la fiesta de la guerra, maduro para el conflicto, es un pueblo maduro para la paz”.

En aquellos años, Zuleta era un filósofo que le gustaba pensar mientras caminaba por la ciudad, y cuando departía con sus amigos más cercanos, al calor de los elíxires que nos proporciona el dios Baco.

Debido a sus planteamientos sobre democracia y derechos humanos, las Naciones Unidas lo nombran asesor de los Derechos Humanos para la Presidencia de la República. Nombramiento que enseguida es mal visto por la ‘mano negra’ del país (así se le llamaba a la extrema derecha), que lo amenazan de muerte, obligándolo a exiliarse en el clásico Hotel Continental de la avenida Jiménez de Bogotá.

El filósofo antioqueño toma esta asesoría con mucha responsabilidad, aportándoles a los presidentes de la época, Belisario Betancur y Virgilio Barco, reflexiones lúcidas y pragmáticas sobre el conflicto armado que se vivía en aquel momento con la guerrilla urbana del M-19.

Ante la inminencia de la entrega de armas por parte del M-19 y la paz con el Gobierno, el académico viaja al campamento de Santo Domingo (Cauca), donde está concentrada la guerrilla y allí dicta una importante conferencia sobre lo “difícil que es sustentar y defender la democracia”, en un país donde no han cesado el odio ni la desigualdad, y el paso importante que estaba dando el ‘Eme’, fundado por el desaparecido Jaime Bateman.

Diez meses después de la conferencia en el campamento de Santo Domingo, el M-19 entrega las armas, se desmoviliza y pasa a la legalidad, convirtiéndose en un partido político.

Estanislao Zuleta murió en su apartamento del barrio Meléndez de Cali, el 17 de febrero de 1990; hace veinticinco años.

Dos meses después de su deceso, el máximo líder guerrillero y candidato a la Presidencia de la República, Carlos Pizarro Leongómez, con quien Zuleta había conversado en las montañas del Cauca, era asesinado por un joven sicario, en un vuelo que lo llevaba a Barranquilla.

La conferencia completa de Santo Domingo y otros documentos sobre el filósofo se pueden leer en el portal NTC.

Texto: Fabio Martínez, profesor de la Escuela de Estudios Literarios. Universidad del Valle

Viviendas sostenibles y energía solar

Delegados de los 16 equipos del Solar Decathlon, provenientes de Alemania, Chile, España, Estados Unidos, Inglaterra, México, Panamá, Perú, Uruguay y los representantes por Colombia, se reunirán en Cali el próximo 19 de febrero de 2015 para recibir los terrenos de la Villa Solar, en el Campus Meléndez de la Universidad del Valle, donde -entre noviembre y diciembre de 2015- construirán sus prototipos de viviendas que operarán con energía solar.

El Solar Decathlon se realiza con el apoyo del Ministerio de Minas y Energía de Colombia, el Departamento Nacional de Planeación, EPSA, EMCALI, CVC, la Fundación GIP, la Alcaldía de Santiago de Cali y la Universidad del Valle, y es una competencia reta a estudiantes y universidades, alrededor del mundo, a construir casas que funcionan con energía solar, para promover el uso de tecnologías limpias y energías renovables.

La visita de este jueves hace parte del primer Workshop o Taller de Preparación que se llevará a cabo en Cali, los días 19 y 20 de febrero, con una agenda académica que abordará temas relacionados a las reglas de la competencia, a la operación y logística de la Villa Solar, datos climatológicos de la región y de la ciudad, entre otros temas.

El campus de la Universidad del Valle, sede Meléndez, donde se construirá la Villa Solar, será el escenario donde los 16 equipos fijarán su bandera en el terreno que les ha sido asignado para edificar su propuesta de vivienda sostenible.

El Solar Decathlon busca la construcción de propuestas que beneficien a la comunidad. Para ello, se proyectarán tipologías de viviendas de tipo sostenible y autosuficiente orientadas a albergar familias de cinco integrantes como mínimo, agrupadas en comunidades autogestionadas por sus habitantes.

Colombia tiene el honor de organizar la primera versión para América Latina y el Caribe del evento, contemplando además de la eficiencia energética y los componentes de diseño, características propias de esta versión que se traducen en un impacto positivo para la región, como son: la construcción de viviendas sociales, la densidad, el uso racional de los recursos medio ambientales disponibles en la región y la relevancia regional Climática.

Universidad fortalece su planta docente

Con la incorporación de 52 docentes nombrados, la Universidad del Valle continúa consolidando su planta docente, una de las más robustas de todas las instituciones de educación superior de Colombia, dijo el rector Iván Enrique Ramos Calderón, durante el Programa de Inducción de Profesores, realizado los días 16 y 17 de febrero.

“En total, el cuerpo profesoral de la Universidad ha crecido en 75 semilleros docentes y 75 de ampliación de la planta docente, es decir que desde el 2010 se han creado 150 cupos adicionales”, enfatizó el rector Ramos Calderón.

Según un estudio de vicerrectores del Sistema Universitario Estatal, la Universidad del Valle es la institución que más docentes nombrados porcentualmente tiene en su planta, con un total de 67,2%. Instituciones como la Universidad Nacional de Colombia cuenta con 66,5%, la Universidad del Cauca 61,5% y la Universidad de Antioquia con 29,6%.

El Programa de Inducción de nuevos profesores, coordinado por la Dirección de Autoevaluación y Calidad Académica, es el proceso a través del cual la dirección universitaria procura guiarlos hacia la incorporación a su cargo. El propósito fundamental de este programa es lograr que identifiquen a la Universidad del Valle como un sistema dinámico de interacciones internas y externas, en permanente evolución, en las que un buen desempeño de parte suya, incidirá directamente sobre el logro de los objetivos institucionales.

Esta jornada de inducción de nuevos docentes busca integrarlos a la cultura organizacional de la Universidad del Valle, dar a conocer los procesos y políticas institucionales que contribuyen a la labor docente e investigativa, entre otros aspectos.

En total ingresaron 15 docentes a la Facultad de Salud, 12 a Humanidades, 6 a Ciencias Naturales y Exactas, 6 al Instituto de Educación y Pedagogía, 5 a Artes Integradas, 4 a Ciencias de la Administración, 3 al Instituto de Psicología y 1 a Ingeniería.

"Al pie de la letra" Trabajos periodísticos de una década.

Alejandro José López es Profesor Asociado en la Universidad del Valle. Del 2004 al 2008 dirigió la Escuela de Estudios Literarios. En su obra hay ensayos cuentos y novela. Pero también crónicas y entrevistas, como en “Al pie de la letra”, obra que en 2007 vio la luz de las imprentas y se agotó en tres semanas. Gracias a la editorial Aurora Boreal, “Al pie de la letra” pasó a ser un libro electrónico con récord de descargas. “Yo me siento un escritor de la época electrónica”, ha dicho este autor vallecaucano, haciendo la salvedad: “Tengo el fetiche del libro, porque crecí en una casa repleta de libros y me eduqué en la fascinación de lo impreso”.

¿Cuál es la historia de “Al pie de la Letra”?

“Al pie de la letra” es la recopilación de quince trabajos periodísticos escritos a lo largo de una década. En términos generales, se allegan a lo que Azorín denominó en su momento “crítica militante”. Estos textos hacen el esfuerzo por responder a los requerimientos que recaen sobre la crítica literaria y cultural cuando se vincula con lo periodístico: persuadir, reflexionar, entretener, divulgar, debatir. En dicho propósito, echan mano al gran repertorio que la tradición nos ofrece; es decir, apelan a modos de escribir tan antiguos como el diálogo (“Las páginas que le sobran a Capote”) y el apólogo (“Apólogo del taller literario”), pasando por el moderno ensayo (“Diversas maneras de contar”), hasta llegar a géneros más contemporáneos como la crónica periodística (“El rey más difícil de coronar”) y la entrevista (“Enrique Vila-Matas o la libertad del escritor”). Y para darles una presentación más armónica en este libro, han sido catalogados en tres grandes apartados: entrevistas, artículos y crónicas.

¿Cuál ha sido la acogida del libro?

“Al pie de la letra” se publicó en papel en el 2007. Se hicieron 150 ejemplares y se agotaron en tres semanas. No hubo reimpresiones. Ahora, en el formato digital, durante la primera semana de publicación se registraron 2.500 descargas. Estamos hablando de un factor multiplicador, en términos de lectores, que estimula mucho a cualquier escritor. Me hace pensar: “Hay gente allí que quiere entablar un diálogo conmigo”. Y enhorabuena, me digo, pues la soledad del escritor puede llegar a ser muy abrumadora.

En la nota editorial del libro, usted dice: “He de confesar que todavía hoy –como le sucede a muchos de mis contemporáneos– conservo el fetiche del libro impreso: disfruto de un volumen bien diagramado, me estremezco ante una edición impecable y amo la fragancia del papel…”. Sin embargo, el libro digital que nos presenta es impactante, no le falta más que el aroma…

Durante los últimos años había recibido algunas propuestas para publicar en formato electrónico, pero siempre acababa declinando. Para mí el libro es un objeto con una dimensión estética –más allá de lo verbal, que es donde opera el escritor–; y ésta se refiere, desde luego, al diseño. En general, los libros electrónicos que había visto me dejaban algunas dudas sobre este particular. Cuando Guillermo Camacho –el colombiano que lidera desde Dinamarca la editorial electrónica Aura Boreal– me propuso reeditar este libro, le manifesté mis reservas. Acordamos entonces elaborar los borradores que hicieran falta hasta hallar un diseño satisfactorio. Y la verdad es que hice muy pocas sugerencias, pues el trabajo de Guillermo ha sido verdaderamente esmerado. Él es un editor de muy buen gusto y con la vocación de elaborar el libro electrónico como si fuera una artesanía. Y así fue: ambos quedamos a gusto con el resultado final.

¿Cómo cambian estas experiencias, estos nuevos formatos del libro, el modo de enseñar literatura?

Déjeme contarle algo. El semestre pasado, en mi curso de novela moderna, hice un examen a mis alumnos sobre “Madame Bovary”, de Gustave Flaubert. De los 50 estudiantes que tenía, había 18 que no estaban leyendo la novela en libros físicos sino en formatos electrónicos: tablets, laptops y celulares. Así que no estamos hablando de un entorno académico futurista, no son los viajes al espacio contados por un tal Julio Verne. El libro electrónico está aquí y ahora. Estamos ante una realidad que ha modificado los rituales de consumo cultural, con todo lo que esto implica tanto en la circulación de los saberes como en los hábitos mentales frente a lectura y la escritura. Hoy el texto literario dialoga –a través de las nuevas tecnologías– con otros tipos de texto, de los que también se nutre. Una muestra evidente de ello son las permanentes operaciones de trasvase, los itinerarios que van de lo literario a lo televisivo, de lo cinematográfico a lo teatral, siguiendo todas las rutas posibles. Y hay algo por anotar: a diferencia de lo que sucedía en el pasado, ahora los textos precursores no son necesariamente los tradicionales –literarios y teatrales–. Hoy encontramos, fácilmente, que un cómic le presta su argumento a un filme, un videojuego a una obra teatral, una serie televisiva a una novela. De todas maneras, cada quien asume la cátedra literaria como mejor le parezca, no hay un modelo único; pero es innegable que el entorno contemporáneo nos ofrece un espectro cultural nuevo y vertiginoso. Allá cada quien. En lo que respecta a mi trabajo como escritor, éste es mi primer libro electrónico. Y me alegra mucho haber dado este salto al presente.

DESCARGUE EL LIBRO GRATUITAMENTE EN EL SIGUIENTE ENLACE aquí

(*) Alejandro José López ha publicado dos libros de ensayos: “Entre la pluma y la pantalla” (2003) y “Pasión crítica” (2010), dos de crónicas y entrevistas: “Tierra posible” (1999) y “Al pie de la letra” (2007) (en Aurora Boreal®, como libro electrónico, 2014), dos de cuentos: “Dalí violeta” (2005) y “Catalina todos los jueves” (2012), y una novela: “Nadie es eterno” (2012). Entre los años 2004 y 2008 dirigió la Escuela de Estudios Literarios perteneciente a la Universidad del Valle. Cursó estudios doctorales en literatura y medios de comunicación en la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente se desempeña como Profesor Asociado en la Universidad del Valle.

 

Estudiantes de toda Colombia llegan a Universidad

Un grupo de 25 estudiantes de pregrado, de universidades de todo el país, llegaron a la Universidad del Valle, gracias a los convenios de movilidad académica, como el Programa “Sígueme” que promueven el intercambio académico nacional.

El alto nivel y reconocimiento de los profesores y grupos de Investigación, el currículo integral de los programas académicos, la Acreditación Institucional de Alta Calidad, los espacios de práctica profesional como el Hospital Universitario del Valle y el desarrollo cultural de la ciudad, son algunos de los motivos que comparten la mayoría de visitantes.

Del intercambio participan estudiantes de matemáticas, medicina, literatura, biología, trabajo social, comunicación social, administración de empresas, enfermería, fonoaudiología, Ingeniería agrícola e ingeniería sanitaria y programas de pedagogía, de la Universidad Nacional de Colombia -sedes Palmira, Bogotá y Medellín, de Antioquia, del Norte, Industrial de Santander, Pedagógica Nacional, Distrital de Bogotá, del Cauca y la Sabana.

El Convenio Sígueme permite que estudiantes de pregrado, matriculados en  alguna de las diez universidades firmantes del Convenio, continúen sus estudios durante un semestre académico en otra universidad que ofrezca la carrera que están cursando.

Durante el intercambio, los estudiantes se sumergen, por completo, en una nueva experiencia y pasan a ser estudiantes de otra universidad, durante uno o dos semestres, lo que enriquece su formación profesional y persona.

Para participar del Programa Sígueme, los estudiantes deben contar con un promedio acumulado mínimo de 3.5 y estar matriculados en tercer semestre o uno superior, en una de las universidades inscritas en el Convenio.

El Programa Sígueme fue suscrito por las primera diez universidades colombianas en recibir la acreditación institucional de alta calidad.

Estudiantes de intercambio por convenios con la Universidad del Cauca, Universidad Distrital de Bogotá y Pedagógica Nacional.

 

Gen que Revolucionará Producción de Arroz

Presentan proyecto en Univalle que tendrá implicaciones mundiales

El profesor Kensuke Okada es el coordinador del Programa Internacional en Estudios de Desarrollo Agrícola (IPADS del Japón, por sus siglas en inglés). Ante un abarrotado auditorio, Okada presentó los avances de una investigación, de la que la Universidad del Valle es socia, que promete revolucionar la producción de arroz en el mundo.

“Hemos proyectado que el uso de este gen en el arroz reducirá los costos de su producción hasta en un 20%”, aseguró el científico y líder del proyecto. Según explicó el investigador japonés, permitirá un mejor aprovechamiento del recurso agua, aclarando que no se trata de un arroz transgénico sino de un gen natural, hallado en una variedad de arroz asiático.

Okada dijo que la idea con este “Proyecto de desarrollo y adopción de un sistema de producción de arroz de bajo uso de insumos, para Latinoamérica, a través del mejoramiento genético y tecnologías avanzadas de manejo del cultivo”, lo que se busca es mejorar las variedades de la gramínea en Colombia. 

En la iniciativa, financiada por el gobierno japonés a través de  la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (Jica), trabajan las universidades de Tokyo, Kyushu y la del Valle; además del Ciat, Fedearroz y la Asociación para el Desarrollo Sostenible en Ciencia y Tecnología ( Satreps del Japón, por sus siglas en inglés), además del Ministerio Nacional de Agricultura de Colombia y el Fondo Latinoamericano para Arroz de Riego (Flar).

El gen descubierto podría mejorar sustancialmente su tolerancia a la sequía, algo crucial en tiempos en que el cambio climático ha puesto en peligro la seguridad alimentaria del planeta. Okada explicó que el gen estudiado hace que las raíces sean más profundas, incrementando así la producción de arroz y generando un ahorro de agua hasta del 25% durante el cultivo.

Igualmente, dijo que los cambios en la planta no generarán efectos en el rendimiento y las condiciones del grano. El proyecto, al que el gobierno japonés destina cada año 1 millón de dólares, irá hasta el 2019. Okada aprovechó la oportunidad para invitar a estudiantes univallunos a que apliquen a becas y se involucren en proyectos científicos de este tipo.

Por su parte, Jorge Rubiano,  profesor del Departamento de Geografía y líder del proyecto en la Universidad del Valle, dijo que con este estudio se abren muchas oportunidades en capacitación, acercamiento al conocimiento y colaboración con instituciones de renombre institucional.

“Hay muchos aspectos importantes dentro del proyecto”, precisó Rubiano. “En términos de la experiencia de participar en él, su importancia para la región y el país radica en conocer los pro y contras de estar involucrados en estas miradas a gran escala en la investigación del conocimiento y el desarrollo”.

Rubiano agregó: “Solo esperamos que al cabo de cuatro años, cuando acabe la investigación, podamos concluir que tenemos un sistema de arroz mucho más eficiente, que está usando menos agua, produciendo mayor cantidad y que hay un buen número de cultivadores, a lo largo y ancho del país, beneficiados con este logro”.

El investigador caleño hizo énfasis en que normalmente este tipo de proyectos jalonan otros. “Es una operación en cascada”, dijo. “Seguramente acabada esta investigación saldrán nuevas propuestas. El vínculo con otras instituciones se formaliza. Ya existe, por ejemplo, un interés de trabajar con Fedearroz y el CIAT mismo”. 

Aunque el estudio al que está vinculado la Universidad del Valle no se buscó explícitamente como producto del ejercicio de su internacionalización, de la que habló en su rendición de cuentas su rector, Oscar Iván Ramos, sí son efectos que suman.

“En realidad –dijo Rubiano- muchos de estos proyectos surgen por los vínculos que desde la investigación tenemos entre los investigadores. Fue gracias a ello, y a que personalmente me invitaron a participar de él”.

Rubiano considera, sin embargo, que este tipo de asociaciones son de beneficio para la Universidad, pues se concreta “en vínculos con naciones del Pacífico, en la realización de proyectos de cooperación, de estar vinculado con investigadores de alto nivel, de desarrollar publicaciones importantes derivadas del ejercicio y de abrirle camino a más gente nuestra”.

El profesor e investigador univalluno aprovechó el evento para llamar la atención de los estudiantes a que apliquen como becarios del proyecto. “Desafortunadamente el tiempo que nos queda de investigación es para estudiantes de maestría, potencialmente los más beneficiados; todo depende de ustedes”, concluyó.

 

Evalúan Doctorado y Maestría en Ingeniería

Prestigiosos pares académicos evalúan los programas de doctorado y maestrías  en Ingeniería

En el marco del Proceso de Acreditación de Alta Calidad de los Programas de Doctorado y Maestría en Ingeniería ante el Consejo Nacional de Acreditación- CNA, la Facultad de Ingeniería recibió la visita de pares académicos los días 10, 11 y 12 de febrero.

Se destaca que la comisión de pares académicos estuvo conformada por representantes de las más prestigiosas universidades del país y de un par internacional. Por lo tanto, primó el rigor y la calidad en esta visita de Acreditación de Alta Calidad.

Los pares académicos que evaluaron el programa de Doctorado en Ingeniería fueron: Dr. Carlos Alberto Palacio Tobón, Decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Antioquia; Dr. Juan Claudio Niño, Profesor del Departamento de Ciencia de los Materiales e Ingeniería de la Universidad de Florida, Estados Unidos; Dr. Eduardo Behrentz Valencia, Decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de los Andes.

Los pares académicos que evaluaron el programa de Maestría en Ingeniería fueron: Dr. John Willian Branch Bedoya, Decano de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional y Dr. Edgar Alexander Ossa Henao, Director del Doctorado en Ingeniería de la Universidad EAFIT.

Durante su visita, los pares académicos se reunieron con los Directivos de la Universidad del Valle y de la Facultad de Ingeniería, con profesores, grupos de investigación, estudiantes, egresados y empleadores y realizaron un recorrido por las instalaciones de la Facultad de Ingeniería. 

La Facultad de Ingeniería agradece el esfuerzo y compromiso de todos para el logro de este importante reconocimiento.

Ver Álbum Fotográfico de la Visita de Pares Académicos Aquí