El Consejo Académico de la Universidad del Valle, ampliado con algunos miembros del Consejo Superior, se reunió con el Consejo Académico de la Universidad de Cauca, en Santander de Quilichao, hoy jueves 12 de febrero de 2015, para realizar el conversatorio Desafío Futuros de la Universidad.
El conversatorio, en la Sede Norte del Cauca de la Universidad del Valle, que fue donado por la Empresa Carvajal S.A. y que ahora comparten las dos instituciones, se realizó en el marco del Plan de Desarrollo 2015 – 2025 de la Universidad del Valle.
La reunión se hizo con el propósito de formalizar acuerdos de integración que permitan fortalecer la educación superior en el norte del Departamento del Cauca, lo cual implica estudiar la posibilidad de ofrecer nuevos programas conjuntos de posgrado, acordes con las necesidades de la región.
Uno de los puntos de acuerdo entre los directivos de las dos instituciones es la conformación de una biblioteca conjunta, para la sede, que preste servicio a las dos instituciones, lo que permitirá ofrecer un mejor servicio y una mayor integración.
Por su parte, los directivos de la Universidad del Cauca, durante su viaje a Santander de Quilichao, inauguraron los salones de clase recientemente adecuados, en el Campus Carvajal, para recibir a los estudiantes de esa institución.

La universidad pública tiene como obligación, con la sociedad, dar luces sobre problemas coyunturales o de fondo.
Indudablemente la opinión de los investigadores o expertos, sobre temas sociales o especiales, ayudarán a los tomadores de decisiones a optar por la mejor opción.
La universidad pública, como un ente autónomo en la producción de conocimiento y la reflexión, puede presentar puntos de vista y aristas con profundidad, autónomos y sin ataduras; incluso diferentes a los culturalmente aceptados, de ahí su trascendencia e importancia para la misma sociedad y quienes la lideran.
Con el propósito de dar a conocer los puntos de vista, publicamos opiniones de investigadores y docentes que se pronuncian sobre temas de interés nacional o regional.
Luego de publicar la opinión del profesor Pedro Prieto, presentamos la opinión del profesor Roberto Behar.
Roberto Behar Gutiérrez (*)
El gobierno colombiano acaba de expedir un programa para distribuir 10.000 becas-crédito condonables para los mejores estudiantes (puntajes mayores a 312 en las Pruebas Saber) de bajos recursos (Sisben 1 y 2), con el propósito de financiar matrícula y sostenimiento en cualquier universidad pública o privada acreditada por el CNA, en la cual hayan sido admitidos. A aquellos que logren graduarse, se les condonará la deuda y aquellos que no, deberán pagar la totalidad de esos dineros. A este programa, el gobierno lo ha llamado: “Ser Pilo Paga”.
La primera reacción que tuvo la gente fue de regocijo y gratitud. Algunos dijeron ¡por fin el gobierno se acordó de los pobres¡ Otros más escépticos cayeron en cuenta que lo que propone el Gobierno no es una beca, sino una apuesta, como en los peores casinos. De acuerdo con las estadísticas, la ineficiencia del Sistema Educativo colombiano hace que menos de la mitad de los que ingresan al Sistema de Educación Superior Público se gradúen. No estamos hablando solo de los pobres, sino de todos los que ingresan a la Universidad. De ahí la gran cartera morosa del Icetex: un gran número de estudiantes endeudados no triunfa y tienen que pagar; lo más perverso es que los más pobres entre los pobres reciben la peor educación; es decir, que en esta apuesta de casino, los del Sisben 1 juegan con el peor de los dados. La apuesta es perversa porque el dueño del casino sabe de antemano que el que más riesgo tiene de perder es el que menos posibilidades tiene de pagar.
El Gobierno pretende rifar un derecho y algunos triunfan. La Constitución establece que la salud y la educación son derechos de los ciudadanos. No habla de rifas ¿Ustedes se pueden imaginar si el Gobierno, en aras de su magnanimidad, diga que va rifar entre todos los enfermos 10.000 becas crédito para tener derecho a la salud, y que el criterio es que se les otorga a los menos enfermos? Esto es lo que se hace con el Programa Ser Pilo Paga. Estaremos de acuerdo que los más pobres tienen menos oportunidades de obtener 312 puntos. Esos quedan excluidos, no se les permite entrar al casino, no pueden participar en la apuesta. Por estadística sabemos de antemano que un gran número de esos “afortunados” becarios-crédito terminarán endeudados. La pegunta es: ¿por qué más bien el Gobierno no entrega esos dineros para aumentar el presupuesto base de las Universidades Públicas y así incrementar el número de cupos, sin generar el riesgo de endeudados de por vida? Se produce entonces una discriminación: unos estudiantes que ingresan a 100 mil pesos el semestre en Universidades Públicas y otros más pobres a los que les harán firmar un pagaré cada semestre por 12 millones de pesos ¿Dónde queda la equidad?
“Ser Pilo Paga” es un programa perverso. Supone que los más pobres del país (Sisben 1 y 2) no obtienen 312 puntos porque no son pilos; es decir, por su culpa, por no ser juiciosos, ni dedicados, por ser vagos. Suponer esto es equivalente a afirmar que los pobres son perezosos o brutos y que los ricos, que obtienen 312 con más facilidad, son más pilos o más inteligentes. Qué manera de simplificar el problema. Veámoslo desde esta perspectiva: ¿cómo llegó el gobierno al número mágico de 312 puntos? Se sorprenderán si les digo que solo tomó en consideración el dinero y absolutamente nada más. Preguntó el gobierno a sus asesores: ¿en qué puntaje hay que cortar para que me alcancen 150 mil millones que tengo para este programa? ¡Pues en 312 puntos, Presidente! ¿Ah sí? Entonces, de allí para abajo son vagos o brutos! Los que queden arriba los llamaré “Pilos”. Si 20 mil pobres hubieran logrado los 312 puntos, entonces la exigencia seria 345, para que de allí hacia arriba alcance la plata que se le va a dedicar al programa.
Ser “Pilo” no es suficiente, como no es suficiente el dinero para resolver los problemas individuales de aprendizaje que generan 11 años de mala educación. La actual Ministra lo ha repetido: la Educación Pública es de mala calidad. Esto es equivalente a aceptar que el gobierno no es Pilo para definir las políticas que vayan al fondo del problema, ni para gestionar los recursos, ni definir las prioridades y lograr equidad en la calidad de la educación. Para nadie es un secreto que los pobres no tienen cómo pagar una educación básica y media de buena calidad. El panorama es entonces que el Estado “no es capaz” de proveer educación de calidad a los pobres, pero luego el riesgo de fracaso universitario de un estudiante pobre no lo asume el responsable, sino el damnificado por el propio Sistema.
Lo más cruel es que el impacto de esos 11 años de pésima educación no se resuelven solo con dinero. Usted puede darle ingreso a la Universidad a ese estudiante pobre, sin pedirle ningún puntaje, y entregarle 50 salarios mínimos al mes para su sostenimiento y el de su familia. Eso no le mejora su capacidad de aprender cálculo mejor. Con todas esas prerrogativas económicas, la probabilidad de fracaso permanece casi intacta. Es como un niño que padeció desnutrición por 11 años consecutivos y ahora usted pretende darle más alimento para que se recupere. Así no funciona el organismo. Las neuronas perdidas por una década de desnutrición severa, no se compran con plata. Lo que quiere decir esto es que el Estado les roba la oportunidad de competir en igualdad de condiciones, les arrebata su capacidad de aprender al ritmo que los otros aprenden y para los cuales está diseñado el Sistema. No me cuesta trabajo decirlo: es demagógico, como lo es también el tratamiento que por ley se le da a las minorías étnicas; se les considera especiales para admitirlos con menos requisitos, pero una vez que estos estudiantes de las minorías étnicas ingresan, se les trata igual que a todos. No hay cursos especiales, no hay currículo especial, se les mete en el tubo diseñado para “los mejores”. Además, lo decimos: “la mejor universidad para los mejores”, pero estos mejores no son las minorías étnicas, ni las mayorías pobres.
Está demostrado hasta la saciedad que hay un capital que no es posible mejorar con recursos económicos: el capital social y cultural, que construye a través del tiempo el “habitus”, materializado en el lenguaje y la riqueza del vocabulario, que hace factible el acceso a un mundo de posibilidades que puede ofrecer el entorno: los valores, las aspiraciones, su capacidad de abordar la complejidad, entre muchas otras. Por eso el lenguaje de los estudiantes universitarios de estrato alto, se parece más al lenguaje de sus profesores. Dicho de otra manera, un pobre que se gana la lotería, no se vuelve un rico. Es un pobre con plata. La educación de los padres, por ejemplo, juega un rol determinante en el logro de ese “habitus” (**).
De la lectura de este informe, se deduce que en la competencia de los 100 metros planos entre el estrato alto y el bajo, los del alto empiezan con una ventaja de 60 metros. Esto lo podemos ejemplificar comparando sus probabilidades de “éxito” al nacer. Dos niños nacen hoy. Ninguno ha hecho méritos, pues acaban de nacer; la criatura del estrato alto tiene una probabilidad cercana al 80% de ser profesional; el otro solo del 5%. No han tenido oportunidad de ser brutos o inteligentes o pilos, pues acaban de llegar al mundo. Ya se sabe que uno de ellos recibirá el mensaje de su Presidente, quien le dirá que le faltó esfuerzo y dedicación, que no triunfará porque no es pilo.
Hablemos ahora un poco de la inequidad para competir entre los estudiantes de universidades públicas y privadas acreditadas. El gobierno lanza el programa cuando ya las grandes Universidades, como la Nacional, han realizado sus procesos de admisión y no están en capacidad de admitir a nadie porque, además, deben someterse a las leyes que regulan la Educación Pública. No pueden improvisar con su presupuesto, ni cambiar de destino sus rubros porque cometerían peculado por apropiación. Tampoco pueden rebajar su examen de admisión propio, porque violarían la ley por el derecho a la igualdad, ni pueden hacer más construcciones de manera relámpago, porque todo eso requiere de procesos de contratación de alta cirugía jurídica. Las universidades privadas, en cambio, hacen una reunión de junta y toman decisiones. Si se tienen que endeudar, se endeudan. Y hasta pueden ofrecer dinero adicional para el mantenimiento a los becados, como lo ha hecho la Universidad Javeriana. A esto sumemos el imaginario que los estudiantes tienen de la universidad privada: que estarán mejor relacionados y con mayores posibilidades de conseguir un buen empleo. Sienten, además, que allí su carrera durará lo estipulado. Las condiciones en que fue especificado y presentado “Ser Pilo Paga”, lo que hacen es entregar dinero público a las universidades privadas: el 85% de los estudiantes “favorecidos” quieren estudiar su carrera en una universidad privada.
En síntesis, y como conclusión final, podríamos decir que el Estado es el responsable de la calidad de la educación, que no se pueden rifar los derechos fundamentales, que debemos estar alertas, pues este programa de becas-crédito es un ensayo de financiación a la demanda que tendrá consecuencias desastrosas para la Universidad Pública, pues significa un peldaño alto del modelo neoliberal en el cual se pone a competir con desventaja a las universidades públicas con las privadas, violentando su autonomía para lograr su sobrevivencia. Estemos alertas. No nos confundamos.
(*) Representante Profesoral Facultad de Ingeniería. Universidad del Valle
(**) M. García Villegas, J.R. Espinosa Restrepo, F. Jiménez Ángel, J.D. Parra Heredia. “Separados y desiguales: Educación y clases sociales en Colombia”. Centro de Estudios de Derecho, Justicia y Sociedad. http://www.dejusticia.org/files/r2_actividades_recursos/fi_name_recurso.591.pdf
Colciencias: ¿una nueva plataforma para un nuevo país?
Sin, al parecer, remedio posible, Colciencias se sigue caracterizando por su falta de recursos y su desastroso hacer, con una permanente y paralizadora falta de planificación y con una “producción” de múltiples molestias y vaivenes incomprensibles para los investigadores, a quienes más que como eso, se les trata como objetos investigados; que un año deben hacer una cosa, y al siguiente otra; que un año cuentan con un presupuesto de investigación y, al siguiente, normalmente disminuido, con otro; que un año se encuentran con una mega-brillante plataforma, y al otro, se les cambia y se les súper-complica, volviendo, eso sí, con el diseño de sus campos informativos, a los viejos esquemas que separaban las denominadas "ciencias exactas" de las "ciencias humanas", porque cualquiera de los campos está hecho para eso, para la exactitud, para aumentar las diferencias, siempre desequilibrantes, entre los grupos; que un año, en fin, se ven sometidos a la aplicación de unos criterios de medición y, al siguiente, de otros; y así...hasta no se sabe cuándo, y así, como reza su eslogan, “todos por un nuevo país”.
Todo, como si fuese la característica de una eterna impotencia, parece funcionar a base de remiendos. Todas las políticas de Colciencias, desde que ha comenzado, parecen ser que al modernizarse con un mayor y más rígido control de los grupos de investigación del país, suponemos que benevolentemente necesario, lo único que hasta el momento han originado son trastornos, mentales y políticos, personales y grupales, nacionales y regionales.
Así, Colciencias, un aparato burocrático de Estado que debe coordinar el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación y está conformado por los actores del conocimiento en la nación colombiana; en primer lugar, por la comunidad científica y académica, lo único que está legitimando es su mal hacer, porque a su existencia todavía no le hemos visto utilidad. Más que orientar, la política y los mandatos de Colciencias desorientan, más que estructurar, desestructura; más que nunca las numerosas quejas públicas por parte del profesorado investigador están justificadas. Si el control descontrolado (no planificado, sin plazos prudentes, con requisitos inoportunos) al que ahora se nos está sometiendo en esta nueva convocatoria de medición de grupos, ha de servir para algo, debe ser para dedicar definitivamente mayores presupuestos a la investigación, para organizar primero y articular después los centros nacionales y regionales oficiales con un funcionamiento real, para relacionar las necesidades investigativas regionales a una planificación nacional coherente, para dar cabida a parámetros que midan los esfuerzos desde otras lógicas no cuantitativas, para hacer caso, en definitiva, (Colciencias, en tanto organismo estatal, no se sitúa por encima de los grupos e investigadores, antes al contrario, se debe a ellos) a una rabieta que no deja de amplificarse por las diversas plataformas de Crítica, Trastorno + Indignación que últimamente están aflorando entre la comunidad científica y académica del país.
(*) Alfonso Rubio, Director Grupo Nación-Cultura-Memoria. Departamento de Historia. Universidad del Valle.
Cerca a cumplir 17 años de cerrada, la Colección General de libros de la biblioteca Mario Carvajal de la Universidad del Valle, vuelve a ser una colección de carácter abierto.
¿Qué significado tiene eso? “Imagínese qué no significa”, dice Fernando Betancur, director (e) de la biblioteca. “Son más de 200 mil libros que ahora podrán ser consultados libremente, lo que beneficiará a investigadores, estudiantes y comunidad en general”.
La colección pasó a finales de los 90 a ser de acceso “restringido” dada la pérdida constante de material. “No solo se robaban los libros”, dice Mauren Villota, bibliotecaria con 18 años de servicio; “también sus hojas o ilustraciones”.
En realidad, hoy no hay argumentos de peso para que siga cerrado el acceso a tan vasta documentación. Eso opina Betancur: “Ahora contamos con sistemas de seguridad modernos que para entonces no existían”.
De hecho, desde este año cada libro de la colección cuenta con un chip especial, herramienta que permite realizar un control para la salida de los documentos con la ayuda de pedestales de seguridad instalados al ingreso del edificio.
Igualmente, y para evitar lo que ocurría a finales de la década de los 90, fueron clausuradas las ventanas del segundo piso. “Muchos libros eran arrojados afuera de la Biblioteca para robárselos”, cuenta Villota.
Las “restricciones” a que hubo necesidad, impidieron durante años a los visitantes explorar colecciones de manera directa, no facilitando el acceso a materiales de rico valor histórico-académico que sí propicia una colección abierta.
Dentro de la rica colección hay documentos históricos de gran valor aún no explorados, como algunos libros incunables, además de buena parte de la biblioteca privada de Germán Colmenares (1938-1990), uno de los más grandes historiadores del país.
Cabe resaltar que no solo la Colección General es de libre acceso para los visitantes; también lo son la Colección de Referencia, ubicada en el segundo piso, lo mismo que la mapoteca, según explicó Betancur.
Para gozo de la comunidad universitaria y de los investigadores, en el tercer piso de este centro del conocimiento se adecuará un espacio para la colección de libros antiguos. “Estos libros requieren de condiciones especiales para su consulta”, aclaró Betancur.
También, y para redondear la buena noticia, en el cuarto piso de la Mario Carvajal está abierta al público la Colección Especial de la Biblioteca. “Esta colección es de un gran valor histórico, académico y artístico”, concluyó Betancur.
HORARIO DE VISITAS
El horario de la Biblioteca y de las colecciones es de lunes a viernes, de 7 a.m. y 9 p.m. Y sábados de 8 a.m. a 6 p.m.
Christian Camilo Carmona Vargas y Paola Andrea Benavides, egresados del programa de Química, de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas, fueron admitidos en el programa de Maestría Química, del Instituto de Química de São Carlos – IQSC - de la Universidad de São Paulo - USP, Brasil. Los egresados, además de ser aceptados en el programa académico, recibieron cada uno, una de las 16 becas que la institución ofrece para la maestría.
Junto con Carmona y Benavides, los también egresados del Departamento de Química Alexander Garay Talero, Erika Vanessa Meñaca Orozco, Claudia Marín, Luis Felipe Rodríguez Cabal y Martin Emilio Gonzalez Hernández, obtuvieron, cada uno, una de las 22 becas para doctorado.
Es de resaltar Alexander Garay Talero y Erika Vanessa Meñaca Orozco obtuvieron primer y segundo lugar, respectivamente, en la prueba de admisión del Instituto de Química de la Universidad de São Paulo, demostrando con ello que la formación que imparte nuestra alma mater es una de las mejores del suroccidente colombiano. La prueba, que permitió que un mayor número de estudiantes de la Universidad pudiera presentarse para realizar sus estudios de postgrado en el exterior, se realizó de forma simultánea en varias ciudades de Brasil, Colombia (Cali), Peru y Chile. En Cali se adelantó gracias al apoyo de los profesores Rodolfo Moreno Fuquen y Mario Grajales.
La USP es la universidad pública más grande de Brasil y una de las más prestigiosas a nivel mundial. Dentro de su infraestructura se encuentra el campus de São Carlos, ubicado en el municipio del mismo nombre, dentro del estado de São Paulo al sureste del país. El Instituto de Química de São Carlos está compuesto por el Departamento de Química y Física Molecular, y el Departamento de Química Física.
El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), de Argentina, concedió la Beca Doctoral Latinoamericana 2015 a Eliana Noskwe Mera, Comunicadora Social-Periodista y Licenciada en Literatura de la Universidad del Valle.
La beca le permitirá a Noskwe Mera, directora entre otras producciones audiovisuales del documental "Mujeres de Pizamos", estrenado en el pasado Festival de Cine Cinespacio, de La Tertulia, desarrollar su Doctorado en Comunicación Social en la Universidad Nacional de La Plata a partir del próximo marzo.
“Lo que hice fue postularme y proponer el proyecto de investigación que pretendo adelantar”, sostuvo Noskwe, quien ha sido becaria de Colciencias y obtenido las distinciones del Programa de Excelencia Semilleros Colfuturo Colombia (2012) y del Grupo de Investigación en Periodismo e Información de la Escuela de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad del Valle (2009).
El proyecto con el cual se postuló, busca estudiar y proponer las posibilidades de representación de identidades de poblaciones migrantes provenientes del Suroccidente Colombiano, voluntarias o forzadas, radicadas en las zonas marginadas de Santiago de Cali, en la Televisión Digital Terrestre en Colombia.
"Su importancia radica en que los profesionales que hemos empezado una trayectoria investigativa en Colombia, con el aval de Colciencias, podamos continuar las mismas líneas investigativas con el Conicet, en Argentina", precisó.
"La beca es otorgada por tres años, pero si al cumplirse ese tiempo, no se ha concluido el Doctorado o el proyecto, tendré la posibilidad de aplicar a la Beca Posdoctoral, en la cual aprueban otros dos años para la finalización del proyecto iniciado".
Noskwe reconoce que este ha sido un premio a la persistencia y al apoyo recibido del Grupo de Investigación en Periodismo e Información de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad del Valle que orienta el profesor Julián González, quien avaló el proyecto y gracias a su codirección fue posible la postulación.
Cinco estudiantes de Univalle clasificaron a la semifinal del concurso Hult Prize de la Clinton Global Iniciative, en Dubai. Ellos deberán viajar, este 7 de marzo, a sustentar su propuesta de emprendimiento social en inglés. Solo hay un problema: no tienen para el viaje.
La historia, como de reality, nació en 2005, en el conocido distrito de Aguablanca, oriente caleño. ¿Sus iniciadores? La Cooperativa de Madres Comunitarias del Valle, Coomacovalle. La idea de la Cooperativa –dice Viviana Cárdenas, su coordinadora- surgió como una búsqueda de reconocimiento por parte del Estado.
Coomacovalle en realidad es un emprendimiento social que surge como una necesidad sentida de la comunidad. “Queríamos que los niños, de cero a seis años del sector de Aguablanca, pasaran, de ser atendidos en casas por madres comunitarias a un Centro de Desarrollo Infantil (CDI) con todas las comodidades”.
El CDI de la Cooperativa recibe financiación del Estado a través del ICBF. Como un colegio de cobertura. Las madres comunitarias pasaron a ser socias de la Cooperativa. “Nuestra Cooperativa busca generar un mayor impacto en la comunidad”, señala Cárdenas. “Ya no hay varios grupos atendiendo a la población infantil de la zona, sino un único operador: Coomacovalle”.
Cárdenas dice que, ante la necesidad de apuntalar su proyecto social, una vez conocieron lo de los premios Hult Prize Foundation, pensaron en la Universidad del Valle. El Hult Prize es la competencia más grande del mundo dirigida a jóvenes universitarios que aporten ideas para resolver problemas sociales mediante la creación de emprendimientos sociales en seguridad alimentaria, acceso al agua, a la energía y la educación, entre otras.
La convocatoria de la Hult Prize para el 2015 es la primera infancia. Gracias al vínculo previo de la Cooperativa con el Instituto de Educación y Pedagogía (IEP) de la Universidad del Valle, el equipo de estudiantes que este marzo viajará a Dubai en busca de uno de los cinco cupos para la gran final que será en septiembre en Nueva York, vio en esta experiencia una oportunidad para aplicar las herramientas que se han venido afianzando en su proceso académico.
Hoy, diez años después de que se creara Coomacovalle, y gracias a cinco estudiantes de la Universidad del Valle que planean su autosostenibilidad, el proyecto es semifinalista entre 20 mil propuestas del mundo, del Hult Prize que respalda la Clinton Global Iniciative. ¿El premio? Un millón de dólares, capital semilla que asegurará una educación de calidad a los niños menos favorecidos de Aguablanca.
Ser parte de los 20 equipos semifinalistas en competencia, es un logro y un reto significativos para la Universidad, ha dicho María Cristina Ruiz, pedagoga que acompañará al grupo en su viaje. “La participación de los 5 estudiantes del Área de Educación Desarrollo y Comunidad del IEP, coloca a la Universidad del Valle ante las realidades de la internacionalización de la educación universitaria”.
Y es que la calidad del proyecto presentado por los universitarios caleños, lo hizo merecedor de llegar a la semifinal, evento que se llevará a cabo del 13 al 14 de marzo próximos en Dubai. Con orgullo, los univallunos competirán junto a proyectos de diferentes países, siendo el único por América Latina y una propuesta de gran impacto social para Cali y la región. Aunque tienen solucionado lo de la estadía, les resta 80 millones de pesos para los tiquetes del viaje.
Cada grupo tendrá 10 minutos para exponer, en idioma inglés, su propuesta ante el jurado. Quien se ha encargado de que los univallanos en su intervención en inglés salgan impecables es el canadiense Luc Lapointe, gerente de la mentoría KeenTO. “Los hemos estado entrenado y estamos seguros que se van a traer este premio para Cali”, sostuvo Lapointe, quien el año pasado asesoró a jóvenes de la Universidad Autónoma de Occidente.
“A través de este concurso, nuestros estudiantes se proponen apoyar el trabajo realizado por este grupo de Madres Comunitarias en las zonas más vulnerables de Cali”, señaló Ruiz. De hecho, desde 2005 la Universidad apoya a estas mamás con una serie de talleres para fomentar entre ellas el cooperativismo, lo mismo que fortalecer su liderazgo y condiciones de vida.
Por su parte, Cárdenas destaca el trabajo de Cooomacovalle. “Con la Cooperativa buscamos generar un mayor impacto en la comunidad. Ya no hay varios grupos atendiendo a la población infantil de la zona, sino un único operador: Coomacovalle”.
Actualmente, la Cooperativa atiende a más de 6 mil niños de Cali, en el Valle; y Juradó, Nuquí y Quibdó, en el Chocó. Cárdenas explica que, gracias a que muchos de los profesores del CDI de Aguablanca son del Chocó, licitamos en ese departamento para llevar nuestra propuesta educativa. “Y ganamos”.
La organización ha ido creciendo. Inicialmente se constituyó con el fin de romper el ciclo de la desigualdad en barrios de estrato socioeconómico bajo, a través del mejoramiento integral de la calidad de vida de niños, madres comunitarias y comunidad en general.
En octubre de 2005, cuando fue creada, Coomacovalle comenzó como un operador del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. Entonces atendía a 60 niños y niñas. Hoy son 6.943 beneficiarios: niños, niñas y mujeres lactantes y gestantes. Genera, además, 693 empleos directos.
Según Cárdenas, pronto entendieron la necesidad de ser auto-sostenibles, “pues nadie sabe si el ICBF siga financiando el programa”. Gracias a un convenio firmado con Univalle, 254 madres comunitarias de la Cooperativa empezaron a recibir formación en emprendimiento social.
“Es en esta etapa que nos enteramos del concurso Hult Prize de la Clinton Global Iniciative”, dice Cárdenas. Como el concurso está dirigido a emprendedores estudiantiles, “vine a la Universidad, les mostré la propuesta y decidieron acompañarnos”.
Para María Cristina Ruiz, delegada por el IEP quién acompañará a los estudiantes en su viaje a Dubai, el premio es importante porque “se reconocen las problemáticas sociales, y entienden que uno de los mecanismos para solucionar las mismas a nivel mundial es mediante la creación de economías locales que rompan con las condiciones de discriminación y reproducción de la pobreza”.
De hecho, Coomacovalle no solo enfoca su trabajo en la parte educativa. “Nosotras apoyamos pequeños emprendimientos en la zona, seis en total”, dice Cárdenas. “El dinero con el que operamos tratamos de irrigarlo en la economía local. Si hay desarrollo, el entorno cambia”.
Al servicio de la cooperativa, de hecho, hay tres centros de costura encargados de confeccionar la indumentaria de las madres comunitarias. También hay una panadería, una zapatería que diseña y fabrica los zapatos de las profesoras y una proveeduría. Esta última provee el alimento para los menores del CDI.
“Cuando necesitamos uniformes o zapatos para nuestras profesora, utilizamos a las modistas y los zapateros de la zona”, señala Cárdenas. “Lo mismo pasa cuando requerimos a los panderos para que nos provean pan”.
Las ideas que premia la Hult Prize se evalúan considerando el plan de trabajo propuesto para tres años esperando que sean precisas, medibles, claras en la asignación de responsabilidades, realistas en sus propósitos y claras en la temporalidad de sus acciones y resultados.
En un país donde se destacan los logros de jugadores de fútbol como James Rodríguez y de ciclistas como Nairo Quintana, seguramente noticias como la de estos cinco estudiantes no pasarán de una breve mención. Todos confían que en septiembre en Nueva York, sitio de la ceremonia final, el expresidente Bill Clinton entregue el premio a estos cinco jóvenes univallunos. Amanecerá y veremos.
LOS ESTUDIANTES
LAURA MELISSA PARRA. Edad: 21 años y líder del grupo. Cursa octavo semestre de la Licenciatura en Educación Popular. Desde su perspectiva, la propuesta de emprendimiento se puede desarrollar haciendo énfasis en el componente pedagógico, como una herramienta para trabajar en un contexto como en el que se enmarca el proyecto, apoyando a la construcción de aprendizaje significativo con la comunidad y aportando al mejoramiento de la calidad de vida.
JUAN CARLOS GRUESO. Edad: 23 años. Cursa segundo semestre de la Licenciatura en Educación Popular. Contempla esta oportunidad como un gran reto dentro del desarrollo de su carrera.
RICARDO ARAÚJO. Edad: 19 años. Está en séptimo semestre del programa académico de Recreación. Para Ricardo, la educación y el bienestar en todas sus variantes son imprescindibles para la formación personal de los niños.
ADRIANA MARÍA ABELLA. Edad: 20 años. Cursa segundo semestre de la Licenciatura en Educación Popular. Sus estudios le han ampliado su comprensión de la primera infancia, temática a trabajar en este concurso.
DAVID MORALES. Edad: 22 años. Cursa segundo semestre del Programa Académico Profesional en Recreación. David cuenta con un título de Profesional en Diseño Multimedial, y cursó un diplomado de Diseño de Videojuegos. Le interesa la aplicación de estas ideas de publicidad, negocios e innovación aprendidas en sus estudios previos con sus aprendizajes actuales de la recreación dirigida en el análisis de los contextos socio-históricos y culturales de las comunidades y del sector pedagógico.
La Facultad de Ingeniería de la Universidad del Valle se está preparando para la visita de pares externos del Consejo Nacional de Acreditación – CNA, después de finalizar el proceso de autoevaluación con fines de acreditación de alta calidad de sus programas de Doctorado y Maestría en Ingeniería.
El proceso de autoevaluación se basa en los lineamientos que el CNA propone para la acreditación de alta calidad de programas de maestría y doctorado, los cuales consideran la valoración de un conjunto de Factores, Características e Indicadores, entre los cuales se tienen en cuenta los Estudiantes, los Profesores, la Investigación, los procesos académicos, los egresados, entre otros.
Para aplicar a los procesos de Acreditación de Alta Calidad de programas posgrado ante el CNA, estos deben cumplir requisitos en términos de años de trayectoria, registro calificado vigente y número de egresados. Nuestros Programas de Doctorado y Maestría en Ingeniería cumplen estos requisitos.
El proceso realizado en la Facultad de Ingeniería para lograr la Acreditación de Alta Calidad de los programas de Doctorado y Maestría en Ingeniería ha contado con la participación de Directivos, Funcionarios, Estudiantes, Egresados, Profesores y Empleadores, lo que ha permitido realizar una profunda reflexión e identificación de fortalezas y oportunidades de mejoramiento, para continuar formando talento humano al más alto nivel para contribuir a la transformación de la región y del país.
Los resultados del proceso de autoevaluación permitieron plantear propuestas para contribuir al proceso de mejora continua del programa, siendo algunos retos contribuir con la renovación de las políticas de posgrados de la Facultad, reducir el tiempo de permanencia de los estudiantes, apoyar el fortalecimiento de la producción intelectual y su visibilidad, dar continuidad y seguimiento a los procesos de seguramiento de la calidad, robustecer la investigación y los grupos de investigación, ofrecer herramientas de apoyo al bilingüismo en estudiantes y profesores, la internacionalización, entre otros.
Las áreas de énfasis de la Maestría en Ingeniería están directamente relacionadas con las áreas de énfasis del Doctorado en Ingeniería, por ello las propuestas de mejoramiento son inherentes a los dos programas.
El CNA designó 5 pares académicos para la visita de los dos programas (3 para el Doctorado y 2 para la Maestría en Ingeniería) y la visita se realizará entre el 10 y el 12 de febrero del presente año.
Evolución de los Programas
Algunos indicadores de la evolución que han tenido los programas de Doctorado y Maestría en Ingeniería a través del tiempo, muestran cómo para la Facultad de Ingeniería ha sido una política permanente el fortalecimiento de las capacidades de investigación, lo que se refleja en el aumento de áreas de énfasis y profesores y grupos de investigación vinculados a ambos programas, indicadores que a su vez permiten tener un número importante de estudiantes y de egresados.
Como una de las estrategias de divulgación del proceso de acreditación, la Facultad de Ingeniería ha venido publicando boletines informativos que se pueden consultar en los siguientes enlaces:
Boletín No. 1 Proporciona información sobre el proceso de Alta Calidad y el Proceso de Autoevaluación
Boletín No. 2 En el que se brinda información general de los programas y una síntesis de los resultados de la autoevaluación
Boletín No. 3 Presenta información acerca de la visita de pares académicos
Boletín No. 4 Se presentan algunos indicadores de la evolución que han tenido los programas de Doctorado y Maestría en Ingeniería
Una vez más, la Facultad de Ingeniería agradece a toda la comunidad universitaria su valioso apoyo en este importante proceso.
Facultad de Ingeniería, 70 Años Formando Líderes y Aportando Conocimiento para el Desarrollo del País
El Banco Santander, a través de Universia, entregará cinco becas a estudiantes de pregrado de la Universidad del Valle para realizar pasantías internacionales en instituciones de educación superior de Iberoamérica.
La Universidad y Universia, esta última empresa en representación del Banco Español, suscribirán un convenio que le permitirá a los estudiantes colombianos realizar una pasantía en una universidad extranjera, durante seis meses, para culminar estudios, realizar tesis de grado o intercambio académico.
Desde 2013 a 2014 las dos instituciones suscribieron el convenio correspondiente, que ahora se prorrogará un año más para ofrecer cinco becas. Para prorrogar el acuerdo, la directora general de Universia Ruth Polchlopek Juliao visitó la Universidad del Valle para dialogar con el rector Iván Enrique Ramos Calderón.
Durante la visita la directora de Universia explicó que la Universidad del Valle era una de las universidades seleccionadas para entregar las becas por ser una institución de trayectoria y reconocimiento internacional.
Ruth Polchlopek Juliao agregó que la Universidad del Valle será la encargada de reglamentar la convocatoria y entrega de las becas, por tres mil euros cada una, entre sus estudiantes de pregrado.
En los últimos 6 meses, tres buses del Sistema de Transporte Masivo Integrado de Occidente-MIO han tenido problemas, al parecer eléctricos. En septiembre del 2014, dos articulados tuvieron conatos de incendio en inmediaciones de la Estación Santa Librada y ayer jueves 5 de febrero de 2015, un alimentador se incendió completamente, en el oeste de Cali.
Según el docente de la Universidad del Valle Jorge Lopera*, experto en ingeniería automotriz, las causas para la conflagración de los buses del MIO pueden ir desde una falla del sistema eléctrico hasta ausencia de mantenimiento adecuado, y aunque menos probable, el vandalismo.
Lopera comenta que los buses del Sistema MIO deben conservar dos tipos de normativas, el manual de mantenimiento del chasis y el manual de mantenimiento de la carrocería, que pueden diferir mucho. No sucede como con un carro particular, que funciona con un solo manual por ser de un solo fabricante.
Actualmente se investiga para establecer las verdaderas causas de la conflagración y son los expertos los que tienen la última palabra, pero se debe tener en cuenta que todo sistema de transporte tiene sus riesgos previstos y por eso existe un plan de contingencia, en casos de emergencia. Incluso los conductores están capacitados para manejar este tipo de situaciones, porque siempre existe la posibilidad de accidentes.
Metrocali, la empresa que supervisa y coordina a los operadores del MIO, exige a los concesionarios u operadores del Sistema el mantenimiento adecuado de los vehículos, como dicta en los manuales, y puede ser el caso que no haya una vigilancia suficiente o que esto no se esté haciendo al pie de la letra.
Según el docente Jorge Lopera, quien realizó estudios de maestría en ingeniería automotriz en la universidad Politécnia de Madrid, las medidas que se deben tomar para evitar estas situaciones, es exigir mayor control y robustez en el mantenimiento de los vehículos, de parte de los operadores y mayor supervisión de parte de Metrocali, “ya que los vehículos del sistema, al tener modernos equipos electrónicos de geolocalización y monitoreo, requieren de un mantenimiento mucho más preciso que los buses urbanos tradicionales y son más susceptibles de sufrir cortos eléctricos en los circuitos, lo que puede causar conflagraciones imprevistas”.
*Profesor de la Escuela de Ingeniería Mecánica de la Universidad del Valle Jorge Lopera, ingeniero mecánico de la Universidad del Valle con una maestría en ingeniería automotriz de la Universidad Politécnica de Madrid, España.